IJ
~Re is a
de
C:as eIlón~
11
QUINCENAL
ILUSTRADA
1I
ARTE
$
LITERATURA
$
HISTORIA
DIRECTOR
PROPIETARIO:
JoaquÍn Ba be á López
Cas ellón.·Magnl ico edi icio ocupado po el g an Ho el
de
"La
Paz"
ANO 1
Cas ellón
31
de
Julio
de
1812
NÚM.
13
~~ &~ Wi~~~
d~
~~~~~n@~~
-4l-o
No
se
de uel en
los
o iginales
aunque
no
se
inse len.
~o<$.-o
La
co espondencia
al
Di eclo :
Asensi,
4
~
III
Cuando
Pompeyo
some ió la
Si ia
al
yugo
omano, ué educido ála
escla i-
ud un niño
de
doce años, áquien
Do-
micio, o icial
de
aquel ejé ci o, llamó
Si o, a eniéndose ála
cos umb e
de
da
álos
sie os
el
nomb e
del país
de
su
p ocedencia.
E a
el muchachuelo
de
lindo os o, bella igu a, suel o yagudo
en
sus
dichos, yun día
que
su amo,
es-
ando
ya
en Roma,
lo
lle ó ácasa de
su
pa ono Publio, és e encan ado
de
la
buena
p esencia
del apaz, consiguió
sin es ue zo
que
su
clien e
se
lo cedie a,
ybien
p on o
in i iéndose
los é minos
de
la
se idumb e,
quedó cau i o
de
su
i eza ydonosu a,
que
e elaban
un
alen o p ecoz llamado á
adqui i
g an
esonancia, si la
sue e
alen aba an
e-
I·ices
disposiciones.
P ocu ó,
pues,
que
eeibiese la educación b illan e
que
se
daba
álos hijos
de
los caballe os, le
concedió á
su
iempo el bien
inap ecia-
!DIe
de
la
libe ad
que
sus i uía los·
de-
be es
del escla o
po
los
laZQs
de
una
es imación ecípn lca, yle au o izó á
oma
su
nomb e,
siguiendo
la
egla
es ablecida
de
concede
es a
hon a
álos
libe os el día
ql!le
la manumisión
om-
wía
de ini i amen e
sus
cadenas.
Lib e
ya
y
dueño
de
su
olun ad,
Publio
Si o
isi ó las
ciudades
p inci-
pales
de
I alia como composi o y
e-
p esen an e
de
a sas mímicas, á
cuya
Publio
Si o· di e sión le inclinaban
su
é il
in en-
i a, su g acejo sin pa , la
agudeza
de
sus
chis es,
su
dominio del
e so
y
su
espí i u
genial y ino
obse ado
de las
laquezas ydesa íos de los acionales,
que
an o pábulo o ecen álos egocijos
de
la musa cómica ysa í ica. Décimo
Labe io, como
ya
digimos, había
enno-
blecido
es as
ep esen acionEs de
baja
es o a; Publio
Si o
siguió
sus
huellas, y
sin
p i a las
de
S :l
ca ac e
bu onesco y
licencioso, las iluminó con ideas b illan·
es
y
asgos
de
mo al ele ada,
que
de-
bían
esplandece
en los diálogos
de
aquellos his iones (que ni
siquie a
cal-
zaban el modes o zueco
de
los cómicos,
pues
apa ecían
siemp e
descalzos), como
lucié nagas
esplendo osas
semb adas
en. e hie bajos,
que
en la ue za del
es ío
ep oducen
po
-los campos las
cons elaciones del cielo.
Dadas
sus
ex ao dina ias
do es
pe -
sonales, la
desen ol u a
de
su
númen y
su
ilus ación poco
ulga
adqui ida
en
las aulas de los
maes os
ylos. lib os
de
1.0s
sabios, no
es
de
p esumi
que
e-
eo iese
los pueblos de iun o en iun-
o,
y
que
el ilóso o, el
d ama u go
yel
cómic0 ob u iese éxi os an ancos y
decisi os como los alcanzados
po
su
p edeceso ,
cuya
es ella
comenzaba á
eclipsa se,
pa a
desapa ece
luego an e
el
nue o
as o
que
iluminaba la escena,
que
el
amo
y
la
glo ia
esca iman
ó
nie-
gan
sus
a o es ála ejez, ylos
conce-
den
p ódigamen e
álos b íos
ju eniles.
Po
in
llegó has a
Roma
el
es uendo
RElV S'l'A
DEl
CAS'l'ELLÓN
de
las aclamaciones popula es,
en
el
momen o
que
mas podía lisonjea al
no el ya amado poe a.
Césa ,
el
omnipo en e
dic ado , había
dispues o
con mo i o
de
su
eelección,
da
al pueblo una
se ie
de
ies as,
que
excedie an
en
g andiosidad
ymagni i-
cencia álas
que
pudiese
o ja
el deli io
de la an asía más exal ada,
pa a
que
con el uido ylas
no edades
ol idase
del odo la libe ad, ácos a de an os
es ue zos
conseguida
en luchas
secula-
es, y an ácilmen e sac i i·cada
en
un
día
de
pa ió ica
emb iaguez,
an e
las
a as
del ídolo nue o
que
le
b indaba
las
glo ias
de
sus
conquis as, y
p odigábale
ámanos llenas los
eso os
de
los
pue-
blos encidos;
en
espec áculos
emocio-
nan es
que
sob epuja on
ácuan o
de
no able yma a illoso había is o
an es
la
eina
de
las ciudades.
En
an selec o
p og ama
no podían
al a los mimos.
Publio
Si o
que
había
eco ido
la I alia,
o gulloso
de
sus
e-
cien es
iun os, ino á
dispu a
la palma
á odos
sus
i ales, yla
sue e
le
depa ó
la ocasión de
con ende
con Labe io, y
ence lo
en el
ce amen,
asen ando
su
epu ación
sob e
un
pedes al
de
glo ia
que
los
siglos
habían de con i ma
po
legí ima é
impe ecede a.
Mac obío
en
sus
Sa u nales
nos ha
conse ado
el p ólogo y
algunos
e sos
del mimo
que
ep esen a
el i al
de
Si o,
y
na a
el
suceso
de la
siguien e
mane a:
"Resen ido
Césa
po
los
asgos
sa-
í icos
ele
los mimos de
Labe io
alusi os
á
su
pe sonalidad
abso ben e,
imaginó
el modo de
enga se
del
popula
esc i-
o , no con
p ocedimien os
sanguina ios
que
epugnaban
ásu
es udiada
clemen-
cia, sino
po
una
juga e a
que
en ol-
2
iese la
enganza
en
el
dis az
de la.
libe alidad, á
in
de
consegui la
más·
cumplida ysa is ac o ia. In i ó, pues, á
Décimo
Labe io,
que
po
su condición
de
caballe o nunca
se
había
ebajado al
o icio
de
comedian e, á
que
con endiese
con
Publio
Si o
como
au o
ycomo
ac-
o , o eciéndole
en
ecom
pensa
una
suma
conside able.
Fuese
que
el p emio
es imula a
la codicia
de
Labe io, ó
lo·
más e osimil,
que
le al ase la
en e eza
pa a
echaza
las súplicas
del
hdmb e
a o unado
a
quien
odos
se
some ían,
acep ó óse con o mó con el papel que·
se
asignaba, no sin
ad e i
el
desdo o
que
iba á
oscu ece
su
nomb e
inmacu-
lado, yla
desigualdad
de
la lucha
en
la
que
segu amen e
no
hab ía
de
lle a
la
mejo
pa e
un iejo
de
sesen a
años no
acos umb a lo á
pisa
la escena,
i ali-
zando con un
jo en
que
nada enía
que
pe de
po
su condición de libe o
en
el
concep o social, y
que
se
hallaba
además
en su o icio como el pez en su elemen o.
En
el p ólogo de
su
a sa,
expone
con
alo
la
con a iedad
que
le a lige, é
in-
en a
disculpa
su
conduc a
como
quien
obedece á ue za mayo , cuando
ya
no
iene b íos
que
la
con a es en;
y
se
queja
ama gamen e
de
que
en
las
pos-
ime ías
de su ida, el
dueño
del
o be
yla
ap emian e
necesidad, ála
que
pocos dejan
de
endi ,
le hayan lanzado
á
ce amen
an desigual; yél,
que
había
esis ido
siemp e
los
halagos
de la
am-
bición y
menosp eciado
las amenazas
del pode ,
po
no
apa a se
un momen o
en
su
ju en ud
de
la
no ma
que
le
im-
ponía su calidad de caballe o,
en
su
ejez cedía sin
epugnancia
álas exho -
aciones de un caudillo an
ilus e
po
sus
hazañas
y
su
clemencia,
po que
¿cómo un simple mo al había de
es-
3
ponde
con
ag ia
epulsa,
al
que
los
mismos
dioses
no sabían
nega
ninguna
me ced?
Y
después
de
sesen a
años
de
una
ida
sin
acha,
debía
sali
de
su
casa
como caballe o, ol ie :ldo á
ella-
con e -
ido en his ión, yla o una
ins able
y
an ojadiza
se íase
de
sus
do es
li e a-
ias
que
le
conquis a on
la
celeb idad,
pa a
despeña le
de
lo al o de
su
epu a-
ción,
cuando
ya
no podía
o ece
al
pú-
blico ni la belleza
del
semblan e,
ni la
dis inción
de
los ademanes, ni la
ene -
gía
de
la pasión, ni la
dulzu a
de
la oz,
ene adas
sus
úe zas
po
los
achaques
ele
la
ejez
que
le
ans o maban
en
lIna
somb a
de
sí mismo óun
habi an e
del
sepulc o.
En
el
ascu so
de la
ep e-
sen ación, en la
que
omó el papel de
escla o
si io
aludiendo
á
su
i al,
apenas
el amo le
amenaza
con la a a,
huye
de
los
golpes
g i ando:
,,(Romanos:
Ya
no
exis e
la libe adl,,; y odas las
mi adas
en onces
se
di igie on
á
Césa ,
que
debió
sen i
en
lo hondo la lecha del
his ión
caballe o,
po
más
que
disimu-
lase
su
esen imien o,
segu o
del éxi o
de su
es a agema
pa a
humilla le
y
yenga le
con
c eces
de
sus
incisi os
sa casmos."
GERMÁN
SALINAS.
(e~~~~~~~
(osas
9Gasos
.............
:::
..
:::
.
po
amo
al
a e
Con el
a esano
Lino
se
desposó
es e
e ano
la
a is a
Julia Med ana;
y
aho a
el
a e
au ino
lo
p e ie e
al
a e
...
sano.
H¡;'VISTA
DEl
CASTELLÓN
$i
e
pica
ásca e
Des elado
es aba
yo
esc ibiendo
áConsueli o
cuando un
ale e
mosqui o
en
la
na iz
me picó.
Hoy
no le
esc ibie a,
no;
pues
al
se
me ué in lamando
la na iz
pica-picando
desde
aquel a al des elo,
que
po
culpa de Consuelo
aún
me la
es oy
ascando.
(!omp omiso
se io
Luz
me pide
una
balada;
En ique a
un mad igal,
y
Au o a
en
ina pos al
una
décima
inspi ada.
Con la pluma
des emplada
que
ya
no o ece in e és,
an
g ande
mi
apu o
es
que
me con undo al
pensa
cómo lo
hab é
de
a egla
pa a
da
gus o
álas és.
G I
cu ioso
lec o
Debo
ad e i e,
lec o ,
que, si
o o
signi icado
quie e~
e
en
lo
an e io ,
es
peo
se
mal pensado
que
uín
esc ibido .
L.
MEZQUITA.
Sene
l'
ánima
ib a
enamo ada
moguda
pe
I'encan de
a
bellesa,
com
embla
I'a -melé
si
'1
au a
'1
besa
al
cau e
'n
Ma s
en osa
la
esp ada.
Semb a
los camps, lla o s,ab lo
ne ada
el
a -melé
emblan
ab ub iaguesa:
quan
e
Teig
e sos
sal o;
nina
deesa,
l' ánima
sospi an
enmi allada
.
Jo no
sé
c6m
se án
los
e sos
meus
...
sois e dic
que
mas
e sos,
nina
me a,
aig,
es
di ines
g acies
con emplan .
Cap
ex anyesa,
puix,
sen i
u
deus
al
di e
que
la
glo ia
a a
's
e
a,
pe que
ells
emedo
son
de
os encan s.
MAXTMIÁ
ALLOZA.
REVISTA
DE
CAS'l'ELLÓ:!<
hos
pap idos
FÁBULA
-Seño a:
Os
idola o,-
Decía
un conde,
Mu mu ando
al oido
De
linda jo en;
Pe o
la bella
Con más
gus o
y
p o echo
Casa se
piensa.
Un
p opie a io
ino
Muy
pisa e de
A
deci le:-Me
caso,
Si
us é me quie e;
Con mis caudales
Pod ía
sos ene la
Como un magna e.
La
dama
hizo al
segundo
El mismo caso,
Que
hace álas
e e encias
De
su lacayo;
Po que
la
i i a
Que
a e
con
sus
en as
De
seduci la.
Después
sal a
ála
b echa
Un
abogado,
Que
en judicial
a enga
Le
dice:-Os
amo.-
-Pues
caballe o,
La
dama
le
esponde,
Pe dió
us é
el plei o.
Lleno
de
sabañones
Que
b o an
sang e,
A aca
su al i eza
Un
come cian e,
yábocaja o,
Le
pide
nada
menos
Su
blanca mano.
La
dama
se
son íe
Con
esa
isa
Que
nos
ab e
en
el
alma
Punzan e
he ida,
yel buen
ho e a
Se
quedó
con un palmo
De
boca abie a.
Llegóse
un
empleado
De
co o sueldo,
Mas de aquellos
que
dicen
De
pelo
en
pecho,
yle
decla a
Como
po
sus
hechizos
Pie de
la calma.
-Vaya un
a e imien o,
La
jo en
g i a.
Solici a
mi mano
Un
chupa in as;
He
de humilla le
Con el adus o ceño
De
mi
desai e.
Mien as de es os pa idos
Necia
se
bu la,
Los años,
en idiosos
De
la
he mosu a,
Co n:n
en
b e e,
y
po
dos mul iplican
Los
diecisie e.
Ya no
puede
hace
gala
Con
sus
hechizos,
Ni
a as a
álos
homb es
De
ellos cau i os,
Ya
no le
queda
Más
que
el
is e
ecue do
De
que
ué bella.
Aho a
pide caso io,
Sin
e
ánadie
Que
se
a e a
al asal o
5
De
aquel
balua e,
y
despechada
Con
un
quídam
cualquie a
Po
in
se
casa.
Muje es
anidosas
Que
en
la
nobleza
O
en
el caudal
undas eis
Vues a
sobe bia,
Mi ad no os
pase
Lo
que
pasó á
es a
dama
Tan
a ogan e.
Hay
un
e án
an iguo
Que
nos
p e iene,
Que
el
que
lo
quie e
odo,
Todo
lo
pie de,
y
o o
que
dice:
.El que mucho wnbiciona
Poco consigue.»
GERMÁN
SALINAS.
LA
PEÑA
DEL
TRAIDOR
Los
picos más al os de la
sie a
o-
dean
como
balua e
al
luga ejo
po
o-
das
pa es
menos
po
una
que
ámodo
de
cañada
pone
en
comunicación
aquel
poblado con el
es o
del
mundo.
A iba
obles
y
pin"os
has a
oca
el cielo; abajo
pun os
blancos
endidos
al sol
sob e
el
e de
de los maices yla
g ama.
Na u a-
leza
domina b a ía: el
co e
de
las
uen es,
a oyos
yacequias, con
sus
li-
ge as
cascadas, el
chi ia
de
milla es
de
insec os yel
gemi
del
ien o
po
en e
el boscaje, o man un
concie o
que
apaga
oda
oz
humana, como la
ahogan
en
la ciudad el
oda
de
ca ua-
REVIs' A
DE
CAS'J'ELLÓ:-
jes
y
golpea
incesan e de máquinas
di-
e sas.
Los más
en usias as
del colo ido
que-
da ían
sa is echos:
a iba
odos los
onos
del
azul
desde
el
u quesa
al zá i o; y
del ondo del alle al i mamen o los
e des
más cap ichosos
al e nando
con
o os
onos
que
al sol b illaban
esal-
ando
en e
odos la
blancu a
de
las
ca-
sas
con
sus
ejadillos osados, los
pos es
del cal a io
ascendiendo
la colina como
el alma c is ialH á
su
Dios, Ylos ojizos
pa edones
del cas illo
mo uno
cayéndose
allá
a iba
de
pu o
iejo éinu i1.
En ando
al pueblo
po
el único
si io
accesible á
de echa
é
izquie da
se
alzan
•
dos
peñas
eno mes,
amenazando
aplas-
a
al in uso;
gua dianes
gigan escos
semejan
pue as
na u ales
que
piden
po azgo al
ex anje o
que
ose
an-
quea las. ((Peña del
T aido "
se
llama
la
mayo
de ellas, yla
nomb an
sin
es e-
mece se, como si
su
nomb e
no
e oca a
las acciones bajas á
que
su o ma
se
p es ó.
Examinamos
la oca con
cu iosidad.
¿Se
a aba
de
un
nue o
Sphial es
y
e a
aquel
o o
paso como el de las
Te -
mópilas?
¡Qué
a ac i o
ylleno
de
poe-
sía me pa eció
en onces
aquel
luga l
Di igí
la
is a
áaquellas mon añas
ima-
ginando
ya
e
ejé ci os ocul os en
la
somb a,
un
alien e
de ás
de
cada
á -
bol
espe ando
la oz
que
les llamase á
sacudi
el
yugo
ominoso, á
ex e mina
aquel
enemigo
común: un ejé ci o lleno
de
é
que
luchaba
palmo ápalmo con el
a do
p opio
del
que
de iende
su
pa ia,
su hoga ,
sus
amo es
y
su
eligión
con-
a
aquel
in uso
de
albaya
y
u ban e,
con a
el mo o
que
no
c eía
en
nues o
Seño
...
¿El
T aido ?
Aún
no sabía
quién
e a
REVISTA
DE
CAS'l'ELLÓN
aquel
Sphial es,
pe o
segu amen e
se
a aba
de
un
enegado,
un also con e -
ido
que
ecibi ía
el
agua
"bau ismal de
algún
clé igo con iado;
se
uni ía
álos
nues os
con
men ido
en usiasmo
pa a
más
a de
en ega les
al
mo o
en
aquel
des ilade o.
¡Qué
emboscada! Como o e-
jas
de
ma ade o
cae ían
los
nues os
endidos,
po
odos si ios acosados, mas
mo i ían
con en os
po que
luchaban
po
la é
en
aquella'
glo iosa'
c uzada
que
España
sólo ealizó
ba iendo
de la
pa-
ia
álos in ieles y á
Eu opa
sal ando
de
las inieblas
del
Islam.
Mi é al cas illo
cuyas
almenas
aún
se
dibujaban
sob e
el ondo
e de
del
bos-
que, y
sen í
cie a
aleg ia
c uel
al e lo
hecho
escomb ás."¡Ya
es aban
bien en-
gados
aquellos alien esl
¡Qué
jus icia
di ina
an mani ies a! ¿Cómo"
pudie on
soña
iun o
du ade o
los
que
negando
al Hijo de Dios le
sus i uye on
po
Ma-
homa? ¡Ah
hé oesl¡Dignos
an epasados!
¡CUán o
amo
os
p odigó
en
un
momen-
o mi an asía al
eco da os
an e
aquel
ea o
de aición á
ues a
homb ía
y
a ojo! ¡Ah, Sphial es'
de
la edad medial
¿Cuándo
acaba á
ues a
especie?
Mas ¡mi a hoy cuán es é il u
ob a
ini-
ciada
po
D. Julián.
* *
-Pe o
V. no
c ee
....
Conque
no
oy
bien?
-Se
equi oca
V.
de
medio ámedio.
Aquí
no
se
a a
de
mo os ni mucho
menos,
ni
de
nobles luchas
con a
el
in-
lel, sino
de
gue illas
ca lis as,
de
es-
pañoles
con a
españoles;
de
c ueles
en·
sañamien os
de pa ido, lo cual equi ale
áodios
pe sonales
del
he mano
con a
el he mano.
Ya
é
cómo no
se
a a
de
de ende
el
hoga
con a
el in aso ,
sino de
a oja
del
hoga
al compa io a,
6
ylejos de la poesía
que
V.
supone
en
la
gue a
del
c is iano
con a
el in iel:
se
a a
del c is iano
con a
el c is iano.
-¿Y
el cas illo?
-
También,
ambién
ha
aguan ado
las
balas
de
los
gue ille os:
odos
es os
con o nos
su ie on
has a
muy
a de
los
azo es de la
gue a
a icida, aún
des-
pués
que
en odas
pa es
se
daban
la
mano
encedo es
y encidos.
En
la
Peña
acaba on las e iegas;
ya
no
e an
odios polí icos, sino
pe sonales,
ni
ue-
on dos pa idos, sino dos
homb es
los
que
se
encon a on;
e an
como si
dijé-
semos, la
enca nación
del
encido
yel
encedo .
-y
aho a
el pueblo
esca men ado
es·
a á
anquilo
¿eh?
-¿El
pueblo? Ya no exis e, áno
se
que
se llame así ados ó
es
amilias
que
i en
en
la
mise ia
ysi
pudie an
se
ma cha ían.
~
* *
Ve dad
dijo el amigo.
Cuando
subi-
mos á e , el cas. illo
a a esamos
a ias
calles desie as: el
e de
c eciendo
en-
e
las guijaS
a es iguaba
qlle h:lcía
iempo nadie
ansi aba
po
allí.
Desde
la colina
que
sus en a
los
año-
sos
o eones,
con emplamos aquellas
casas
abandonadas
como
po
una
mal-
dición. ¿QUé maldición
se ía?
¿La
se-
quía, la
es e ilidad?
El
luga
es á
odea-
do
de
uen es deliciosas y ege ación
opulen a;
semeja
oasis
donde
descansa-
ía
uno gus oso
en
la
pe eg inación
po
el
desie o
de
la ida.
Pe o
la
men e
humana
lle ando
con-
sigo
la
idea
de
jus icia
más
inexo able
que
la de Dios,
e
en
odo mal un
cas-
igo y
en
el cas igo
una
culpa. ¿Cuál
se-
ía
aquí? ¿La
sang e.
del
he mano
e -
7
ida
po
el
he mano
que
había clamado
al cielo como la de Abel?
Al
ol e
pasamos
po
úl ima
ez
jun o
ála
Peña:
unos
chiquillos
ha a-
pien os
pedían
"una
pe illa
ll
•Yo no
pude
menos
de
e ela
el
disgus o
que
me
p ducía
aquel
ecue do
del
aido :
eía
al
pa án
con la
na aja
en
al o
ace-
chando
ásu
con a io
é
hi iéndole
de
espaldas.
Pe o
hice un
es ue zo
pa a
desecha
aquel
cuad o,
di igí
la
is a
ámi al ede-
do : la
na u aleza
e a
an
he mosa
que
emb iagándome
en
el
e do
de
la
mono
aña, la melodía del ien o en el bosque,
las
uen es
en el
ba anco
yel
susu a
aleg e
de los insec os,
c eí
halla me
en
un incón ocul o del Pa aíso.
ELISA
PEREZ.
La
isa
de
mi
amada
Cuando
la
aleg e
isa
ompe
sono a
en
us
labios
que
encienden
ojos colo es,
la
dicha
que
ebosas
á
iun ado a
ma ando
el
neg o
ge men
de
los dolo es.
Yen
el
ambien e
hay
eco de cascabeles,
asgueo
do
gui a as
de
Andalucía
y
a omas
de
azaha es
yde
cla eles
que
inciensan
los
al a es
de
u
alegda.
y
en
la
ie a,
la
Vida,
su
sa ia
ex iende
con.p ódigo
,ca iño de
mad e
san a
y
ecunda
de
dicha,
la
llama
enciende
del
cas o
amo
que
aleg e
u
isa
can a.
y
allá
a iba
las
nubes
que
al
sol
enlu an
ompen
su
espeso
man o
de
neg o
elo,
pa a
que
el
cielo
ea
como
dis u an
los
que
en
la
ie a
ienen
ambién
su
cielo.
B o e
u
anca
isa
yel
mundo
a uene
con
sus
plácidos
sones
de sin onia,
que
u
isa
es
la
san a
isa
que
iene
la
sublime
pu eza
de
la
aleg ía.
J. ORDÓÑEZ
VILLARREAL.
RmVI8'l'A
DEl
CA8TElLLóN
La
inmu able
Lley
En
b essols
de
ama je
end e
y ullós,
s'
ag unsa
'1
bes del ce i
homil capoll.
Ala LIey
obedin ne
de
la C eació,
da e e
d'
aques
esp e
ind á
al e
jo n
lluin pe
'1
blau cela je
Feb
nages uós,
donan
ab
suaus
ialles
ida
ycolo
á o
quan
de
la
e a
b olla áson óch.
AIs
amo osi s
besos
deIs
aigs
del sol
ambé
en
escla s
de
ida
un a
'1
capolI;
ylo
que
a ans
sois
e a
ús ich
emb ió,
es
ja,
degu
al ai e,
l'
aig~la
ylo sol,
lay osa,
jugue ona,
ansesa
lo
en e ja
de
les
al es
qu'
en
pasa s
jo ns
o en
ambé
en e jades
de
ses
ma jo s
des ullades
el
esp e
pea
dona
lIoch
als
udimen s
de
ida
de
al es
capolls.
yaixís,
quan
de la
e a
a
naixen
o
ebosanne
de
sa ia
y
d'
alcabo
y
en
age
es
is
Na u a
de
Comunió,
na a
d'
eixa
espe iencia
mO,n
co ,
lla o s