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El Doctor Juan Muñoz Peralta

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El Doctor Juan Muñoz Peralta

Author: Domínguez Ortiz, Antonio
Publisher: Universidad de Granada
Year: 1959
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/74199/1/13364-Texto%20del%20art%c3%adculo-.pdf
EL
DOCTOR JUAN MUÑOZ PEHALTA
COMENZAl IOS
apenas
a
alo a
la
ingen e
con ibución
de
los
descendien es
de
an iguas
amilias
heb eas
a
nues a
cul u a
pa-
ia. El
ca álogo
de
ingenios
p obable
o
segu amen e
con e sos
aumen a
con
al
apidez
que
el
esumen
que
de ellos
hice
hace
sólo
cua o
aüos
1
casi
pod ía
ya
duplica se.
Hoy
!me
place
da
a
conoce
la
igu a
del
médico
eminen e
cuyo
nomb e
encabeza
es as
líneas)
el
úl imo,
jun amen e
con
la
de
su
compañe o
Ma eo
López
Zapa a,
que
debie a
su i
pe secuciones
po
su
es i pe
ya
en
pleno
siglo
XVIII.
Con io
demos a
que
es
injus o
el
ol ido
en
que
se le iene, y
que
se
le
debe
conside a
como
uno
de
los
a í ices
de
la
eno ación
in elec ual
de
España
en
aquella
cen-
u ia.
C eo
supe luo
insis i
en
la
es echa
inculación
que
exis-
ió
en e
los
judeocon e sos
y
la
p o esión
médica;
sólo
eco da-
é
que, si
en
la
Edad
Mode na
no
u ie on
ya
sob e
ella
un
mono-
polio
i ual
como
en
la
Media,
su
p edominio,
en
can idad
y ca-
lidad, ue
lo
bas an e
g ande
como
pa a
hace
ine icaces
las
me-
didas
legales
que
con a
ellos
se
adop a on.
Los
ejemplos
son
an
nume osos
como
elocuen es;
has a
la
Inquisición
enía
que
an-
sigi
con
ellos a
al a
de
o os.
En
1575 el
inquisido
de
Log oño
Mamique
comunicaba
a
la
Sup ema
:
«Po
ene la
Inquisición
1.
En
«La cIase socia,
,1<'
JO$
con e sos
en
Cas illa
en
la
Edad
Mo-
de na)}, Mad id, 1955;
inse o
ambién
(sin
apéndices)
en
el
omo
3.°
de
los «Es udios
de
His o ia
Socid
de España». '
-
41
-
necesidad
u gen e
de médico y
no
halla
ninguno
que
u iese las
calidades, se escogió el
mejo
y se
le
dio el sala io
sin
í ulo, el
qual
se
llama
el
doc o
Bélez.>i
Y de
Mad id
le
espondie on:
«Que
se
disimule
con
él
sin
da le
í ulo
has a
que
haya
alguno
que
sea
c is iano
iejo.» 2
Po
an o,
no
c eo
exage ado deci que, sal o
p ueba
en
con á io,
sob e
odos
nues os
médicos amosos del
Siglo
de
O o
pesa
la
sospecha
de
se
ex
gene e iudaeo um.
En
el siglo XVII
la
si uación se
ue
modi icando
con
len i ud,
no
sólo
po que
los c is ianos iejc.s
iban
pe diendo
su
p e ención
con a
los es udios de Medicina,
sino
po que
el iempo,
en
su
á-
pido
paso,
banaba
p uebas
y ecue dos.:
pe o
de
ez
en
,cuando
se
alzaban
oces
con a
la
p esencia
de
médicos
en
la
Real Cáma-
a,
a
pesa
de
se
C05a
p ohibida
po
las leyes. Las
quejas
con a
los médicos y bo ica ios
judíos
emi idas
en
la
jun a
de
obispos
de
Thoma
(1629)
ue on
ep oducidas
du an e
la
mino idad
de
Ca los
11
po
el
po ugués
Miguel
Pais
de
Almansa
en
ca a
(im-
p esa)
di igida a
doña
Ma iana
de Aus ia,
en
la
cual
ep oducía
las iejas necedades
sob e
médicos
judíos
que
ap o echaban
su
a e
pa a
ma a
c is ianos, como
a gumen o
con a
la
'admisión
de
quienes
no
uesen c is ianos iejos
en
la
hon osa
ca ego ía
de
médicos
de
la
Casa Real de
Ca!'>
illa
3.
Cues a
abajo
admi i
que
ales cosas uesen
ealmen e
c eÍ-
das
ya
den o
del siglo XVIII.
Es
un
hecho. sin emba go,
que
dos
médicos
de
Felipe V padecie on
po
es a
acusación.
Es
posible
que
los denuncian es
p ocedie an
de
buena
e,
po que
la
es upi-
dez
humana
es
inago able;
pe o
hay
azones
pa a
supone
que
el
mo i o
eal
e a
más
p o undo
y se elacionaba,
no
sólo con
celos p o esionales, sino con
la
polémica
que,
en
o no
a
las
no-
edades cien í ico- ilosó icas
que
in oducía
la
Regia Sociedad
Mé-
dica
de
Se illa, es alló iolen a
en e
adicionalis as
y no ado es.
La
documen ación
eunida
sob e
es e
episodio es
oda ía
incom-
ple a,
pe o
bas a
pa a
da
a
conoce
los
hechos
esenciales.
" * *
Del D .
Juan
Muñoz
Pe al a
sólo dió
pocas
e
incomple as
no i-
cias
Mo ejón
en
su
His o ia
de
la
Medicina
Española;
su
nomb e
2.
Simón
Díaz, «La
Inq ü~i.ci6n
de
Log oño,
1570-1580»
(Be ceo, I,
94).
3. Lucio
d'Aze-,'ec1o,
«His o i:: do;;
Ch is aos
no as
po ugueses», pá·
gina
198.
' ,
~
,
-42 -
no
igu a
en
el medioc e opúsculo
i ulado
«Médicos pe seguidos
po
la
Inquisición». Méndez
Beja ano
ue
el
p ime o
que, basán-
dose
en
da os
omados
del a chi o
uni e si a io
de Se illa, bos-
quejó
una
biog a ía
4
que
puede
comple a se
con
las no icias
que
igu an
en
el expedien e
o mado
a
consecuencia'
de
la
de-
nuncia
de
que
llé obje e,.
Si
apa eciese
su
p oceso
inquisi o-
ial,
dispond íamos
de
mayo
ma e ial,
biog á ico,
que
am-
bién
debe
de
exis i
en
el A chi o del Real Palacio de Mad id.
Conc e ándonos
a lo esencial,
~o
que
sabemos
ac ualmen e
de
su
ida
es lo
siguien e:
Nació
en
la
illa del A ahal,
pe enecien e
al
Reino de Se illa,
en
echa desconocida,
pe o
que
puede
ija se
hacia
1665.
Su
pad e,
D.
F ancisco Muñoz B a o, ue
pe sona
de
cie o
iso:
colegial
mayo
de
Osuna
y
gobe nado
del es ado del
ma qués
de Ayamon e;
su
mad e
se
llamaba
doña
Isabel
de Pe-
al a
5.
Según
la
in o mación
que
se
le
p ac icó
de
o den
del ec-
o
y consilia ios del Colegio Mayo
de
San a
Ma ía de Jesús, o
sea,
de
la
Uni e sidad hispalense,
sus
pad es
e an,
según los es a-
u os,
«c is ianos iejos, lib es
de
oda
mala
aza»,
pe o
hacía
ya
mucho
iempo
que
es as
in o maciones
no
e an
más
que
una
o -
malidad
que
p opo cionaba
abajo
y
dine o
a los
in o man es.
Los es igos examinados
ue on
solamen e
es,
na u ales
de A a-
hal,
pe o
esiden es
en
Se illa;
es a
sola
ci cuns ancia
da
idea
de
la
se iedad
de
aquellas
p uebas.
En
21
de no iemb e
de
1682 alcanzó el
g ado
de
Bachille
en
A es y
en
24
de
mayo de 1688 el
de
Bachille
en
Medicina;
poco
después lo emos ocupando
la
cá ed a
de
Víspe as de Medicina
(m
Se illa, y
en
1697, como
u o
de
las
euniones
que
en
su
casa
celeb aba
con
a ios colegas deseosos del
con ibui
al
p og eso
cien í ico, se cons i uyó
la
Sociedad
de Medicina y Ciencias de
Se illa, que, a
pesa
de los
a aques
de
que
ue obje o, consiguió
la
sanción
eal, g acias a los es ue zos de Muñoz
Pe al a
y de
su
colega Ma eo López Zapa a,
po
cédula de
25
de
mayo
de
1700,
es deci ,
einando
oda ía
. Ca los
II,
que
mu ió
el
p ime o
de
no iemb e.
4.
Ma io Méndez Beja ano.
«Dicdona io
biog á ico y bibliog á ico de
au o es
de
Se illa y su p o in .ia», omo
lI.
5.
Cons an es os da os en el expedien e
abie o
con
mo i o de
la
denuncia
de
que
se
habla
más
adehn e.
Es
el
n.O
43
del legajo
5.813
(2.a,
pa e)
de
la
Sección de Consejos del A chi o His ó ico Nacional.
-43 -
El
cambio de
dinas ía
ni)
pe judicó
los
planes
eno ado es
de
la
e ulia
se illana. Muñoz Pe al a,
su
p esiden e,
ya
en
julio
del
año
an e io
habla
cu sado
ins ancia
solici ando plaza de médico
de Cáma a,
la
cual ue
en egada
al
P o omedica o
po
el Sumi-
lle , conde
duque
de Bena en e.
El
T ibunal
del
P o omedica o,
in eg ado
po
los
doc o es
D.
G ega io Cas el,
D.
F ancisco de
Ribas y
D.
C is óbal
de
Con e as,
in o mó
que
e a
«suje o
de
g an
li e a u a»
y
muy
digno de
la
plaza..
que
e ec i amen e se
le
concedió, y
ju ó
el
22
de
eb e o
de 1700
en
manos
del Asis en e
de Se illa, Ma qués
de
Valdehe moso.
Sin
pe de
nunca
de
is a
su
que ida
Sociedad
se illana, se
asladó
a
la
Co e y gozó del
ap ecio de Felipe
V,
como
más
a de
hubo
de eco dá selo
en
los
momen os
en
que
su ía
pe secución
po
sus
émulos:
« .. le
eS
p eciso
ae
a
la
memo ia
de
V.
M.
habe
enido
la
hon a
de asis-
i
a
la
Real
Pe sona
de
V.
M.
el
año
de 1710
en
la
en e medad
epidémica
de
disen e ias
que
padeció
en
Ca aluña,
en
que
log ó
el suceso del
cabal
es ablecimien o
de
V.
M.
con
el
mé odo
de
cu ación
que
p ac icó
el suplican e, dis in o del
que
se
habia
1k-
ado;
asimismo
el
año
de
1711
asis ió a la
S a.
Reina
Doña
Ma-
ía
Luisa,
en
cuya
en e med~'d
log ó
ambién
eliz e ec o, enien-
do
la
singula
hon a
de
que
....
l.
M.
asis iese a
la
consul a
y
que
ue-
a
de su
eal
ag :ado el
dic amen
del suplican e, y después
en
Ma-
d id, a
iempo
que
el
in an e
D.
Felipe
(que
es á
en
glo ia) se
hallaba
en
g a e pelig o, y casi
en
los
úl imos
de
su
ida, asis-
ió a S.
A.
man eniéndose
en
su
cua o cua o
días y noches, y
úl imamen e,
después de
su
e e ido
con a iempo
6,
hallándose
la
majes ad
de
D.
Luis 1
en
lo
úl imo
de
su
en e medad, asis ido
de
dos médicos
de
Cáma a, el
suplican e
u o
o den
de
V.
M.
pa a
isi a lo; y
habiéndolo
pulsado
le
halló
en
al
ex emidad
y agonía
que
le pa eció
que
sólo
podía
du a
dos
ho as,
y así lo dixo y así
sucedió.
«Asimismo u o el
suplican e
la
hon a
de
isi a
en e mo
al
Seño
Luis XIV, glo ioso abuelo de
V.
M.
y
pulsa le
a ias eces,
habiendo
sido
llamado
po
S.
M.
Ch is ianísima', y en iado
un
co eo a Pa ís,
donde
es aba
el suplican e, el
ca denal
Vici de o -
den
de S. M., y 9.mbién,
pasando
po
Bayona. ió y pulsó y dexó
ece a
a
la
Seño a
Reina
iuda
Doña
Ma ía
Ana
de
Neobu g
... »
Poco
hay
que
añadi
a
es as
palab as
pa a
comp ende
el c é-
6.
Alude a
la
causa
inquisi o ial
que se le siguió
en
1724.
-
44
--
di o
de
que
gozó Muñoz
Pe al a;
Méndez
Beja ano
añade
que
ué
niédico de
cáma a
del i ey de Ce deña y qu ",
en e
o as
co-
misiones,
se
le
en ió a Bilbao a
es udia
la
epidemia
que
a ligía
aquella
ciudad, y a
Holanda
pa a
asis i
en
una
g a e
en e medad
al
duque
de Osuna.
Sin
emba go,
::
pesa
de las
p o es as
que
ha-
cía
de
la
limpieza y
pu eza
de
su
sang e,
su
ascendencia con e ·
sa
debía
de
se
un
sec e o a oces, y de ella se alie on
sus
ému-
los
pa a
acusa le, casi
a]
mi<:mo
iempo
que
a
su
compañe o
Ló-
pez Zapa a, a
la
Inquisición. A
és e
se le siguió p oceso
po
la
de
Cuenca. y salió
condenado
en
abju ación
y des ie o,
aunque
p on-
o
ol ió a
la
g acia
eal
y al eje cicio de
su
ca go
7.
Del p oceso
que
a Muñoz
Pe al a
le
siguió
la
Inquisición de Co e sólo ene-
mos agas no icias.: el in e.:-esado
se
e ie e a eJIa sólo
de
pasada,
aludiendo a «su acciden e» o «su desg acia». No cabe
duda,
sin
emba go,
que
la
acusación, CO¡110
en
el caso
de
López
Zapa a,
e a
!a de
judaiza .
También
<;10'
sabe
que
se lib ó
de
ella
mejo
que
su
compañe o,
pues
a los pocos meses ue
dado
po
lib e
y absuel o.
Sin
emba go, el
me o
hecho de
habe
sido encausado
po
el e i-
ble
T ibunal,
apa e
de
la
p e ención
que
susci aba,
podía
ene
consecuencias legales
desag adables;
po
eso
Pe al a
solici ó y
Gb u o,
en
14
de agos o
de
1724,
un
dec e o
en
que
se
decla aba
que
la
p isión
y
causa
que
con a
él se
había
seguido
no
debía
obs a le
pa a
ob ene
o icios públicos y de
hon a
..
La ehabili ación
de
los dos
ilus es
médicos con e sos
no
ue
del
ag ado
de
odos
sus
colegas,
ya
les
mo ie an
mise ias
huma-
nas
o
un
celo eligioso
mal
en endido.
Es e
pa ece
habe
sido el
mó il del D . F ancisco
José
de Ca ajal, médi.co
de
la
Inquisi-
ción
de
Lle ena,
que
con
es e
mo i o di igió al
mona ca
un
la go
memo ial
B. Com 'l1zaba haciendo
un
'logio de
la
p o esión
médica
en
el
que
no
escasean
la:.:
ci as bíblicas. Pene ados, dice,
de
la
no-
bleza
de
es e
a e,
los Reyes Ca ólicos
o dena on
que
los médicos
hubiesen
de
se
lib es
de
oda
mala
aza,
apa ando
a los iles
que
desdo an
la
acul ad,
«y los
p o e os
enemigos
de
los ch is-
ianos,
que
son
los
judíos
y
sus
descendien es,
aunque
sean
bau-
7.
Sob e
Ma eo López Zapa a,
cuya
ca e a
iene
an a
analogía
con
la
de Muñoz Pe al a, éase
la
co a
no icia
que di
en
mi
ci ada
ob a
(pág.
176-77)
Y
o as
que
alH
se
ci an.
8.
Imp eso
en
4 allos, sin año.
Se
halla
en
el expedien e
ci ado
en
la
no a
5.
-
45
-

izados y con e idos,
po
su
mala
aíz.» A
es e
p opósi o
eco -
daba
que
las
leyes 3.a y
4.
a del
í ulo
III
lib o
VIII
de
la
Nue a
Recopilación los excluía de
odo
o icio público
hon oso,
y
la
bula
Alias del
papa
G ega io
XIII,
eno ando
los dec e os
de
Paulo IV
y Pío V
pa a
que
los c is ianos
no
llamen
a médicos judíos, p ohi-
biciones cuyos p eceden es
se
hallan
en
el IV Concilio
de
Le an.
El
D . Ca ajal sos enía
que
él
hecho
de
la
con e sión
no
cam-
biaba
nada
es a
me ecida
ep obación
po
se
sus
con e siones
alsas. «Bien
10
publican
sus
au os,
an
ecuen es
en
odas
las
inquisiciones
de
España,
en las
cuales
jamás
al an
médicos, ci-
ujanos
o
bo ica ios
condenados
po
judíos
o descendien es
de
ellos, como
10
a:: edi an los
muchos
que
ha
celeb ado
la
San a
Inquisición
de
es a
ciudad
(Lle ena),
en
cuyo
úl imo
salie on dos
médicos con
sambeni o
po
judíos;
y los
que
ha
habido
en.'la
co e
de
V.
M.
que
po
se
an
cie os
y ecien es
omÍ '..>
los exem-
pIa es,
con en ándome
con
e e i
sólo el
úl imo
au o,
en
que
se
ió
un
médico
quemado
en
es a ua
po
judío
que
había
sido de
la
Real
Familia
y
P o omedica o
de
V.
M.
y
cua en a
años médico
del
Hospi al
Gene al de
su
Co e. Poco
an es
hubo
o o
médico,
ambién
de
no 0Iia
aza
de
judíos
y peni enciado
po
al
po
el
San o
T ibunal,
po
lo
que
se le
bo ó
la
plaza
que
ambién
enía
de
médico
de
la
Real Familia, y
bo ada
cons a
en
los lib os del
o icio
de
g e ie de
V.
M., y
no
obs an e
log ó pocos años después
la
hon a
de médico de
la
Real
Cáma a
con eje cicio,
que
a es o
llega
su
as ucia
y
simulada
malicia. ¿
Se ía
acaso
po
deci
que
son
más
doc os? No
bas a
ni
es o
pa a
]a ole ancia
...
» Te mina-
ba
pidiendo
que
odos
los médicos,
ci ujanos
y
bo ica ios
de
aza
de
judíos
o peni enciados,
mien as
no
cali ica an
su
inocencia,
quedasen
inhabili ados, y
que
las in o maciones genealógicas se
hicie an
con
odo
el
igo '
de
las
leyes.
El
mem01;ial ue
emi ido
po
el
ey
al Consejo
de
Cas illa
en
22
de
ma zo
de
1725,
pe o
hubo
que
hace le ecue do, y
po
in,
en
31
de
ene o siguien e emi ió
in o me,
educido
a
que
segua -
dasen
las leyes, «y
que
las
in o maciones
que
se
p esen an
en
el
Real
P o omedica o
se execu en
con
ci ación de los síndicos
ge-
ne ales
de los
pueblos
donde
deben
hace se.»
Es
posible
que
el
p eceden e
memo ial
in luyese
en
el semios-
l. acismo
en
que, a
pesa
de
la
absolución, se u o a Muñoz Pe-
al a.
Seguía
os en ando
el hono í ico
í ulo
de médico
de
la
Real
Familia,
pe o
no
en aba
en
las
consul as
de sus colegas
ni
había
-
46
-
uel o
a
asis i
a las
pe sonas
eales;
sólo,
como
él
mismo
ecue -
da
en
las
líneas copiadas
an e io men e,
cuando
el
e íme o'
ey
Luis 1
se
hallaba
en
la
agonía, se le in i ó a
da
su
dic amen. In-
cluso
pa ece
que
su
p opia
muje
no
había
uel o a
hace
ida
ma i al
con
él, según se dice
en
el
memo ial
de
que
a con inua-
ción
habla emos.
Sin
emba go,
mediaba
un
p ecep o
legal del
que
no
se
podía
hace
caso
omiso.
Den o-del
nume oso
cue po
de médicos eales
había
una
mino ía
escala onada
y
con
: e ibución
especia.l.
En
1719, es deci ,
an es
de
su
desg acia, Muñoz
Pe al a
ue
nomb a-
do
pa a
es a
ca ego ía especial,
con
de echo a
pe cibi
ob encio-
nes
en
el
momen o
en
que
po
an igüedad
ob u ie a
una
acan e.
Es e
hecho
se
p odujo
en
1730, y el sumille ,
duque
de F ías, e-
conoció a Muñoz
Pe al a
el goce de
sus
de echos, con
g ~n
des-
pecho
de
o os
dos médicos de
Cáma a
más
mode nos, Al onso
Sánchez y An onio Díaz, quienes ele a on
memo ial
alegando
«que
el dicho D .
Pe al a
desde
que
salió de
la
p isión
del
San o
T i-
bunal
de
la
Inquisición
se
halla
suspenso, así de hecho como
po
de echo,
mien as
no se cali ique, cuyo
equisi o
es p eciso
pa a
ob ene
hono es, dignidades y ca gos públicos, y se
p ac ica
po
el
San o
T ibunal
con los
indemnes
de
culpa
que
se
hallen
p oce-
sados, siendo indispensable
en
el c iminoso,
po
más
que
se halle
a epen ido,
necesi a
de
indul o
que
le cali ique y exima
de
la
no a
de
in amia, con
al
que
no
p o enga
de
sang e
in ec a,
en
que
no
iene
luga . Y
no
es ando
cali icado el D .
Pe al a
de
uno
ni
de
o o
modo, se
halla
con
la
misma
no a) y
po
consiguien e
suspenso y
inhábil
po
de echo
común
y canónico. «Alegaban
am-
bién
que
el
ey
no
había
que ido
ecu i
a él
en
los casos de en-
e medad
de
los
miemb os
de
la
amilia eal.
«Po
la
e e ida
no a
y
no
es a
cali icado, es
sin
con o e sia
que
su
p opia
muje
se
halla
sepa ada
y
no
cohabi a
con
él;
¿y
quie e el
Sumille
de
Co ps
con e i le
los
hono es
de
c iado
de
V.
M.
dándole
en ada
en
su
Real Casa
sin
cali ica se,
cuando
su
muje
en
la
suya
no
le
quie e
sin
es a
ci cuns ancia?
«Ul imamen e, Seño , al ieIY'po
que
el dicho D .
Pe al a
salió
de
la
p isión
mandó
e balmen ~
el D .
Juan
Higgins, del Consejo
de
V.
M.,
su
p ime
médico y
P esiden e
de
ues o
P o omedi-
ca o,
que
ninguno
de los médicos de
ama
y
hon a,
así de
Cáma a
como
de
la
Real Casa de Bo goña,
concu iese
a
jun a se
con
él,
10
que
se
ha
obse ado
has a
hoy.»
-
IJ.}
-
Remi ido
el
memo ial
al
Consejo
en
28
de
sep iemb e
de
1730,
Muñoz
Pe al a
p esen ó
en
él
o o
del
que
hemos
ex aído
pa e
de
los
da os
biog á icos
copiados
an e io men e.
Exponía
que,
al
aca
po
mue e
del
D . Aquenza
un
pues o
de
médico
de
Cáma a
con
los
gages
co espondjen es,
h::lbía
exhibido
el
dec e o
de
1719
al
duque
de
F ías,
el
cual
no
había
hallado
mo i o
pa a
no
con-
cede le
el goce
d~
los
ci ados
bene icios.
Rep esen aba
que
el i-
bunal
de
la
Inquisición
le
había
dado
po
lib e
de las
alsas
im-
pu aciones
que
se
le
habían
hecho,
con
es i ución
de
bienes
y
hon a,
como
cons aba
po
ce i icación
que
exhibía,
siendo
la
p ác-
ica,
cuando
e a
con encido
de
la
culpabilidad
aIg,ún
miemb o
de
la
Real
Casa,
bo a le
de
los
lib os
de
la
misma;
eco daba
los
<;e icios
p es ados
a
la
Real
Familia,
las
p uebas
de limpieza,
ap obadas
po
la
Uni e sidad
y
P o omedica o,
«lo
lus oso
de
su
amilia,
con a
10
que
no
ha
pa ecido
.
después
la
cosa
más
le e
que iendo
sin
duda
dichos
médicos
que
una
desg acia
de
la
que
nadie
es á
exemp o
haya
de
hace
eces de deli o», y
e minaba
pidiendo
el
cas igo
de
los
calumniado es.
A
p opues a
del
Fiscal,
el
Consejo
aco dó
some e
el
asun o
a
la
esolución
de
S.
M.
No
enemos
no icia
de
cuál
ue a
és a;
pe o
debió
de
se
a o able,
pues o
que
el
úl imo
documen o
que
exis e
en
el
ci ado
expedien e
es
una
pe ición
hecha
al Consejo
en
9
de
agos o
de
1737
po
Lucas
López
Fonseca
en
nomb e
del D . Pe-
al a
,«médico
de
Cáma a
más
an iguo
de S. M.»
solici ando
la
de olución
de
los
documen os
que
había
en egado
en
1731.
Se
le
había
man enido,
pues,
en
su
í ulo
y
ca go
has a
dicha
echa,
que
no
debió
ebasa
en
mucho,
pues
pa a
en onces
ya
e a
más
que
sep uagena io.
De
odas
o mas,
la
ausencia
de
no icias
suyas
en
es os
años
inales
indica
uml
decadencia
de
su
ac i idad
y a-
ma,
causada,
al
ez,
más
que
po
la
edad,
po
los
desengaños
y
pesadumb es
o iginados
po
la
pe secución
de
que
había
sido
ob-
je o.
i<
* *
Que íamos
conc e a
aho a
en
unas
pocas
lineas
la signi ica-
ción
del D .
Muñoz
Pe al a
en
la
eno ación
cien í ica de
nues a
Pa ia.
Sabido
es que,
po
causas
que
no
es del caso
dilucida
aquí, el
ondoso
á bol
de
la
ciencia
española
se
anquilosó
en
la
segunda
mi ad
del siglo
XVII,
has a
el
pun o
de
que
se
pudo
du-
da
si
aun
ci culaba
un
es o
de
sa ia
po
su
onco.
G an
pa e
-
48
-
de
la
culpa
ecaía
en
las Uni e sidades y
en
las O denes egula-
es
que
casi monopoliza on
sus
cá ed as,
ence adas
en
un
es e-
cho
omismo
que
no
enía
de
al
más
que
el
nomb e,
pues
nada
podía
se
más
opues o
que
el dogma ismo ígido y el
ho o
a
oda
no edad
a la
men e
amplia
del Aquina ense. La Uni e sidad
de Se illa
no
escapó a es as lac as,
pe o
aHí, como
en
Cádiz, y
en
gene al
en
la
Baja
Andalucía, exis ía
un
e men o
ac i o,
un
elemen o
de
eno ación
debido
::
la
iqueza,
la
in ensidad
del
á ico y
la
p esencia
de
una
nume osa
colonia
ex anje a.
Como
de
cos umb e,
las
co ien es
come ciales se ían
ambién
de ehícu-
lo al
in e cambio
de
lib os
e ideas.
Exponen e
oe
es a
gené: osa
inquie ud
ué
la
undación
de
la
Regia Sociedad Médica Se illana, cuyo
papel
aun
no
ha
sido a-
lo ado
debidamen e, a
pesa
de los
me i o ios
abajos
de
los
S s.
Ba as
de
A agón y B ígido Ponce de León
9.
Los
p omo o es
de
la
eno ación
no
ue on
ilóso os, li e a os
ni
ju is as,
sino mé-
dicos;
pa adoja
que
iene
su explicación: Jos médicos
es aban
menos
in eudados
al
sis ema
uni e si a io
y
su
aná ico a is o e-
lismo;
ya
lo
había
hecho
no a
en
el siglo
an e io
el
au o
del
({
Viaje de
Tu quía»:
«Ques ión es
muy
an igua,
p incipalmen e
en
España,
que
enéis los médicos
con a
noso os
los heólogos,
que e os
haze
que
sabéis
más
philosophía
y
la ín
y g iego
que
noso os. .. ¿ Qué
es
la
causa
po que
yo
he
oído
deci
que
los mé-
dicos
son
mejo es
philosophos
que
los eólogos?» Y
esponde
el
o o
in e locu o :
({Po que los heologos
siemp e
an
a ados
an-
o a A is ó eles,
qU ;!.
les
pa esce
como si
dije en:
El
E angelio lo
dice, y
no
cabe
ides
con a
lo
que
dixo A is ó eles,
sin
mi a
si
lle a camino, como si
no
hubiese dicho mil
quen os
de
men i as;
mas
los médicos
siemp e
se
an
a i a quien ence
po
sabe
la
e dad» 10.
9. D
..
,F ancisco
de
las
Ba as
esc ibió,
en e
o os
abajos
sob e
es e
asun o,
«La Regia
Sociedad
d~
lV edicinR
y Ciencias de Se illa y
el
D . Ce -
i»
(Bole ín de
la
Uni e sidad de I Iad id, 1930).
El
es udio,
impo an ísi-
mo, del S .
PO·Jce
de León,
i ubdo
«La Química
en
la
Real SOCIedad de
Me-
dicina
de Se illa»
jú
la
luz
en
<,A chi o Hi3palense», ]951-52, y
en
la
misma
e is a
apa eció
(n.!>
47)
una
His o ia
de
dicha
Sociedad
debida
al D .
José
A iaga
Can ulie a.
10. «Viaje de Tu quía»,
pclg:.
86
de
la
ed. de
Nue a
Biblio eca de Au o-
es Españoles. Si
ei
au o
no
es,
como
se
c eía, Villalón, sino el D .
La-
guna, como de iende Ba il1on, alÍn
cob an
más
signi icación
es as
palab :l~.
-49 -