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El Doctor Juan Muñoz Peralta

Domínguez Ortiz, Antonio

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EL DOCTOR JUAN MUÑOZ PEHALTA COMENZAl IOS apenas a alo a la ingen e con ibución de los descendien es de an iguas amilias heb eas a nues a cul u a pa- ia. El ca álogo de ingenios p obable o segu amen e con e sos aumen a con al apidez que el esumen que de ellos hice hace sólo cua o aüos 1 casi pod ía ya duplica se. Hoy !me place da a conoce la igu a del médico eminen e cuyo nomb e encabeza es as líneas) el úl imo, jun amen e con la de su compañe o Ma eo López Zapa a, que debie a su i pe secuciones po su es i pe ya en pleno siglo XVIII. Con io demos a que es injus o el ol ido en que se le iene, y que se le debe conside a como uno de los a í ices de la eno ación in elec ual de España en aquella cen- u ia. C eo supe luo insis i en la es echa inculación que exis- ió en e los judeocon e sos y la p o esión médica; sólo eco da- é que, si en la Edad Mode na no u ie on ya sob e ella un mono- polio i ual como en la Media, su p edominio, en can idad y ca- lidad, ue lo bas an e g ande como pa a hace ine icaces las me- didas legales que con a ellos se adop a on. Los ejemplos son an nume osos como elocuen es; has a la Inquisición enía que an- sigi con ellos a al a de o os. En 1575 el inquisido de Log oño Mamique comunicaba a la Sup ema : «Po ene la Inquisición 1. En «La cIase socia, ,1<' JO$ con e sos en Cas illa en la Edad Mo- de na)}, Mad id, 1955; inse o ambién (sin apéndices) en el omo 3.° de los «Es udios de His o ia Socid de España». ' - 41 - necesidad u gen e de médico y no halla ninguno que u iese las calidades, se escogió el mejo y se le dio el sala io sin í ulo, el qual se llama el doc o Bélez.>i Y de Mad id le espondie on: «Que se disimule con él sin da le í ulo has a que haya alguno que sea c is iano iejo.» 2 Po an o, no c eo exage ado deci que, sal o p ueba en con á io, sob e odos nues os médicos amosos del Siglo de O o pesa la sospecha de se ex gene e iudaeo um. En el siglo XVII la si uación se ue modi icando con len i ud, no sólo po que los c is ianos iejc.s iban pe diendo su p e ención con a los es udios de Medicina, sino po que el iempo, en su á- pido paso, banaba p uebas y ecue dos.: pe o de ez en ,cuando se alzaban oces con a la p esencia de médicos en la Real Cáma- a, a pesa de se C05a p ohibida po las leyes. Las quejas con a los médicos y bo ica ios judíos emi idas en la jun a de obispos de Thoma (1629) ue on ep oducidas du an e la mino idad de Ca los 11 po el po ugués Miguel Pais de Almansa en ca a (im- p esa) di igida a doña Ma iana de Aus ia, en la cual ep oducía las iejas necedades sob e médicos judíos que ap o echaban su a e pa a ma a c is ianos, como a gumen o con a la 'admisión de quienes no uesen c is ianos iejos en la hon osa ca ego ía de médicos de la Casa Real de Ca!'> illa 3. Cues a abajo admi i que ales cosas uesen ealmen e c eÍ- das ya den o del siglo XVIII. Es un hecho. sin emba go, que dos médicos de Felipe V padecie on po es a acusación. Es posible que los denuncian es p ocedie an de buena e, po que la es upi- dez humana es inago able; pe o hay azones pa a supone que el mo i o eal e a más p o undo y se elacionaba, no sólo con celos p o esionales, sino con la polémica que, en o no a las no- edades cien í ico- ilosó icas que in oducía la Regia Sociedad Mé- dica de Se illa, es alló iolen a en e adicionalis as y no ado es. La documen ación eunida sob e es e episodio es oda ía incom- ple a, pe o bas a pa a da a conoce los hechos esenciales. " * * Del D . Juan Muñoz Pe al a sólo dió pocas e incomple as no i- cias Mo ejón en su His o ia de la Medicina Española; su nomb e 2. Simón Díaz, «La Inq ü~i.ci6n de Log oño, 1570-1580» (Be ceo, I, 94). 3. Lucio d'Aze-,'ec1o, «His o i:: do;; Ch is aos no as po ugueses», pá· gina 198. ' , ~ , -42 - no igu a en el medioc e opúsculo i ulado «Médicos pe seguidos po la Inquisición». Méndez Beja ano ue el p ime o que, basán- dose en da os omados del a chi o uni e si a io de Se illa, bos- quejó una biog a ía 4 que puede comple a se con las no icias que igu an en el expedien e o mado a consecuencia' de la de- nuncia de que llé obje e,. Si apa eciese su p oceso inquisi o- ial, dispond íamos de mayo ma e ial, biog á ico, que am- bién debe de exis i en el A chi o del Real Palacio de Mad id. Conc e ándonos a lo esencial, ~o que sabemos ac ualmen e de su ida es lo siguien e: Nació en la illa del A ahal, pe enecien e al Reino de Se illa, en echa desconocida, pe o que puede ija se hacia 1665. Su pad e, D. F ancisco Muñoz B a o, ue pe sona de cie o iso: colegial mayo de Osuna y gobe nado del es ado del ma qués de Ayamon e; su mad e se llamaba doña Isabel de Pe- al a 5. Según la in o mación que se le p ac icó de o den del ec- o y consilia ios del Colegio Mayo de San a Ma ía de Jesús, o sea, de la Uni e sidad hispalense, sus pad es e an, según los es a- u os, «c is ianos iejos, lib es de oda mala aza», pe o hacía ya mucho iempo que es as in o maciones no e an más que una o - malidad que p opo cionaba abajo y dine o a los in o man es. Los es igos examinados ue on solamen e es, na u ales de A a- hal, pe o esiden es en Se illa; es a sola ci cuns ancia da idea de la se iedad de aquellas p uebas. En 21 de no iemb e de 1682 alcanzó el g ado de Bachille en A es y en 24 de mayo de 1688 el de Bachille en Medicina; poco después lo emos ocupando la cá ed a de Víspe as de Medicina (m Se illa, y en 1697, como u o de las euniones que en su casa celeb aba con a ios colegas deseosos del con ibui al p og eso cien í ico, se cons i uyó la Sociedad de Medicina y Ciencias de Se illa, que, a pesa de los a aques de que ue obje o, consiguió la sanción eal, g acias a los es ue zos de Muñoz Pe al a y de su colega Ma eo López Zapa a, po cédula de 25 de mayo de 1700, es deci , einando oda ía . Ca los II, que mu ió el p ime o de no iemb e. 4. Ma io Méndez Beja ano. «Dicdona io biog á ico y bibliog á ico de au o es de Se illa y su p o in .ia», omo lI. 5. Cons an es os da os en el expedien e abie o con mo i o de la denuncia de que se habla más adehn e. Es el n.O 43 del legajo 5.813 (2.a, pa e) de la Sección de Consejos del A chi o His ó ico Nacional. -43 - El cambio de dinas ía ni) pe judicó los planes eno ado es de la e ulia se illana. Muñoz Pe al a, su p esiden e, ya en julio del año an e io habla cu sado ins ancia solici ando plaza de médico de Cáma a, la cual ue en egada al P o omedica o po el Sumi- lle , conde duque de Bena en e. El T ibunal del P o omedica o, in eg ado po los doc o es D. G ega io Cas el, D. F ancisco de Ribas y D. C is óbal de Con e as, in o mó que e a «suje o de g an li e a u a» y muy digno de la plaza.. que e ec i amen e se le concedió, y ju ó el 22 de eb e o de 1700 en manos del Asis en e de Se illa, Ma qués de Valdehe moso. Sin pe de nunca de is a su que ida Sociedad se illana, se asladó a la Co e y gozó del ap ecio de Felipe V, como más a de hubo de eco dá selo en los momen os en que su ía pe secución po sus émulos: « .. le eS p eciso ae a la memo ia de V. M. habe enido la hon a de asis- i a la Real Pe sona de V. M. el año de 1710 en la en e medad epidémica de disen e ias que padeció en Ca aluña, en que log ó el suceso del cabal es ablecimien o de V. M. con el mé odo de cu ación que p ac icó el suplican e, dis in o del que se habia 1k- ado; asimismo el año de 1711 asis ió a la S a. Reina Doña Ma- ía Luisa, en cuya en e med~'d log ó ambién eliz e ec o, enien- do la singula hon a de que .... l. M. asis iese a la consul a y que ue- a de su eal ag :ado el dic amen del suplican e, y después en Ma- d id, a iempo que el in an e D. Felipe (que es á en glo ia) se hallaba en g a e pelig o, y casi en los úl imos de su ida, asis- ió a S. A. man eniéndose en su cua o cua o días y noches, y úl imamen e, después de su e e ido con a iempo 6, hallándose la majes ad de D. Luis 1 en lo úl imo de su en e medad, asis ido de dos médicos de Cáma a, el suplican e u o o den de V. M. pa a isi a lo; y habiéndolo pulsado le halló en al ex emidad y agonía que le pa eció que sólo podía du a dos ho as, y así lo dixo y así sucedió. «Asimismo u o el suplican e la hon a de isi a en e mo al Seño Luis XIV, glo ioso abuelo de V. M. y pulsa le a ias eces, habiendo sido llamado po S. M. Ch is ianísima', y en iado un co eo a Pa ís, donde es aba el suplican e, el ca denal Vici de o - den de S. M., y 9.mbién, pasando po Bayona. ió y pulsó y dexó ece a a la Seño a Reina iuda Doña Ma ía Ana de Neobu g ... » Poco hay que añadi a es as palab as pa a comp ende el c é- 6. Alude a la causa inquisi o ial que se le siguió en 1724. - 44 -- di o de que gozó Muñoz Pe al a; Méndez Beja ano añade que ué niédico de cáma a del i ey de Ce deña y qu ", en e o as co- misiones, se le en ió a Bilbao a es udia la epidemia que a ligía aquella ciudad, y a Holanda pa a asis i en una g a e en e medad al duque de Osuna. Sin emba go, :: pesa de las p o es as que ha- cía de la limpieza y pu eza de su sang e, su ascendencia con e · sa debía de se un sec e o a oces, y de ella se alie on sus ému- los pa a acusa le, casi a] mi<:mo iempo que a su compañe o Ló- pez Zapa a, a la Inquisición. A és e se le siguió p oceso po la de Cuenca. y salió condenado en abju ación y des ie o, aunque p on- o ol ió a la g acia eal y al eje cicio de su ca go 7. Del p oceso que a Muñoz Pe al a le siguió la Inquisición de Co e sólo ene- mos agas no icias.: el in e.:-esado se e ie e a eJIa sólo de pasada, aludiendo a «su acciden e» o «su desg acia». No cabe duda, sin emba go, que la acusación, CO¡110 en el caso de López Zapa a, e a !a de judaiza . También <;10' sabe que se lib ó de ella mejo que su compañe o, pues a los pocos meses ue dado po lib e y absuel o. Sin emba go, el me o hecho de habe sido encausado po el e i- ble T ibunal, apa e de la p e ención que susci aba, podía ene consecuencias legales desag adables; po eso Pe al a solici ó y Gb u o, en 14 de agos o de 1724, un dec e o en que se decla aba que la p isión y causa que con a él se había seguido no debía obs a le pa a ob ene o icios públicos y de hon a .. La ehabili ación de los dos ilus es médicos con e sos no ue del ag ado de odos sus colegas, ya les mo ie an mise ias huma- nas o un celo eligioso mal en endido. Es e pa ece habe sido el mó il del D . F ancisco José de Ca ajal, médi.co de la Inquisi- ción de Lle ena, que con es e mo i o di igió al mona ca un la go memo ial B. Com 'l1zaba haciendo un 'logio de la p o esión médica en el que no escasean la:.: ci as bíblicas. Pene ados, dice, de la no- bleza de es e a e, los Reyes Ca ólicos o dena on que los médicos hubiesen de se lib es de oda mala aza, apa ando a los iles que desdo an la acul ad, «y los p o e os enemigos de los ch is- ianos, que son los judíos y sus descendien es, aunque sean bau- 7. Sob e Ma eo López Zapa a, cuya ca e a iene an a analogía con la de Muñoz Pe al a, éase la co a no icia que di en mi ci ada ob a (pág. 176-77) Y o as que alH se ci an. 8. Imp eso en 4 allos, sin año. Se halla en el expedien e ci ado en la no a 5. - 45 - izados y con e idos, po su mala aíz.» A es e p opósi o eco - daba que las leyes 3.a y 4. a del í ulo III lib o VIII de la Nue a Recopilación los excluía de odo o icio público hon oso, y la bula Alias del papa G ega io XIII, eno ando los dec e os de Paulo IV y Pío V pa a que los c is ianos no llamen a médicos judíos, p ohi- biciones cuyos p eceden es se hallan en el IV Concilio de Le an. El D . Ca ajal sos enía que él hecho de la con e sión no cam- biaba nada es a me ecida ep obación po se sus con e siones alsas. «Bien 10 publican sus au os, an ecuen es en odas las inquisiciones de España, en las cuales jamás al an médicos, ci- ujanos o bo ica ios condenados po judíos o descendien es de ellos, como 10 a:: edi an los muchos que ha celeb ado la San a Inquisición de es a ciudad (Lle ena), en cuyo úl imo salie on dos médicos con sambeni o po judíos; y los que ha habido en.'la co e de V. M. que po se an cie os y ecien es omÍ '..> los exem- pIa es, con en ándome con e e i sólo el úl imo au o, en que se ió un médico quemado en es a ua po judío que había sido de la Real Familia y P o omedica o de V. M. y cua en a años médico del Hospi al Gene al de su Co e. Poco an es hubo o o médico, ambién de no 0Iia aza de judíos y peni enciado po al po el San o T ibunal, po lo que se le bo ó la plaza que ambién enía de médico de la Real Familia, y bo ada cons a en los lib os del o icio de g e ie de V. M., y no obs an e log ó pocos años después la hon a de médico de la Real Cáma a con eje cicio, que a es o llega su as ucia y simulada malicia. ¿ Se ía acaso po deci que son más doc os? No bas a ni es o pa a ]a ole ancia ... » Te mina- ba pidiendo que odos los médicos, ci ujanos y bo ica ios de aza de judíos o peni enciados, mien as no cali ica an su inocencia, quedasen inhabili ados, y que las in o maciones genealógicas se hicie an con odo el igo ' de las leyes. El mem01;ial ue emi ido po el ey al Consejo de Cas illa en 22 de ma zo de 1725, pe o hubo que hace le ecue do, y po in, en 31 de ene o siguien e emi ió in o me, educido a que segua - dasen las leyes, «y que las in o maciones que se p esen an en el Real P o omedica o se execu en con ci ación de los síndicos ge- ne ales de los pueblos donde deben hace se.» Es posible que el p eceden e memo ial in luyese en el semios- l. acismo en que, a pesa de la absolución, se u o a Muñoz Pe- al a. Seguía os en ando el hono í ico í ulo de médico de la Real Familia, pe o no en aba en las consul as de sus colegas ni había - 46 - uel o a asis i a las pe sonas eales; sólo, como él mismo ecue - da en las líneas copiadas an e io men e, cuando el e íme o' ey Luis 1 se hallaba en la agonía, se le in i ó a da su dic amen. In- cluso pa ece que su p opia muje no había uel o a hace ida ma i al con él, según se dice en el memo ial de que a con inua- ción habla emos. Sin emba go, mediaba un p ecep o legal del que no se podía hace caso omiso. Den o-del nume oso cue po de médicos eales había una mino ía escala onada y con : e ibución especia.l. En 1719, es deci , an es de su desg acia, Muñoz Pe al a ue nomb a- do pa a es a ca ego ía especial, con de echo a pe cibi ob encio- nes en el momen o en que po an igüedad ob u ie a una acan e. Es e hecho se p odujo en 1730, y el sumille , duque de F ías, e- conoció a Muñoz Pe al a el goce de sus de echos, con g ~n des- pecho de o os dos médicos de Cáma a más mode nos, Al onso Sánchez y An onio Díaz, quienes ele a on memo ial alegando «que el dicho D . Pe al a desde que salió de la p isión del San o T i- bunal de la Inquisición se halla suspenso, así de hecho como po de echo, mien as no se cali ique, cuyo equisi o es p eciso pa a ob ene hono es, dignidades y ca gos públicos, y se p ac ica po el San o T ibunal con los indemnes de culpa que se hallen p oce- sados, siendo indispensable en el c iminoso, po más que se halle a epen ido, necesi a de indul o que le cali ique y exima de la no a de in amia, con al que no p o enga de sang e in ec a, en que no iene luga . Y no es ando cali icado el D . Pe al a de uno ni de o o modo, se halla con la misma no a) y po consiguien e suspenso y inhábil po de echo común y canónico. «Alegaban am- bién que el ey no había que ido ecu i a él en los casos de en- e medad de los miemb os de la amilia eal. «Po la e e ida no a y no es a cali icado, es sin con o e sia que su p opia muje se halla sepa ada y no cohabi a con él; ¿y quie e el Sumille de Co ps con e i le los hono es de c iado de V. M. dándole en ada en su Real Casa sin cali ica se, cuando su muje en la suya no le quie e sin es a ci cuns ancia? «Ul imamen e, Seño , al ieIY'po que el dicho D . Pe al a salió de la p isión mandó e balmen ~ el D . Juan Higgins, del Consejo de V. M., su p ime médico y P esiden e de ues o P o omedi- ca o, que ninguno de los médicos de ama y hon a, así de Cáma a como de la Real Casa de Bo goña, concu iese a jun a se con él, 10 que se ha obse ado has a hoy.» - IJ.} - Remi ido el memo ial al Consejo en 28 de sep iemb e de 1730, Muñoz Pe al a p esen ó en él o o del que hemos ex aído pa e de los da os biog á icos copiados an e io men e. Exponía que, al aca po mue e del D . Aquenza un pues o de médico de Cáma a con los gages co espondjen es, h::lbía exhibido el dec e o de 1719 al duque de F ías, el cual no había hallado mo i o pa a no con- cede le el goce d~ los ci ados bene icios. Rep esen aba que el i- bunal de la Inquisición le había dado po lib e de las alsas im- pu aciones que se le habían hecho, con es i ución de bienes y hon a, como cons aba po ce i icación que exhibía, siendo la p ác- ica, cuando e a con encido de la culpabilidad aIg,ún miemb o de la Real Casa, bo a le de los lib os de la misma; eco daba los <;e icios p es ados a la Real Familia, las p uebas de limpieza, ap obadas po la Uni e sidad y P o omedica o, «lo lus oso de su amilia, con a 10 que no ha pa ecido . después la cosa más le e que iendo sin duda dichos médicos que una desg acia de la que nadie es á exemp o haya de hace eces de deli o», y e minaba pidiendo el cas igo de los calumniado es. A p opues a del Fiscal, el Consejo aco dó some e el asun o a la esolución de S. M. No enemos no icia de cuál ue a és a; pe o debió de se a o able, pues o que el úl imo documen o que exis e en el ci ado expedien e es una pe ición hecha al Consejo en 9 de agos o de 1737 po Lucas López Fonseca en nomb e del D . Pe- al a ,«médico de Cáma a más an iguo de S. M.» solici ando la de olución de los documen os que había en egado en 1731. Se le había man enido, pues, en su í ulo y ca go has a dicha echa, que no debió ebasa en mucho, pues pa a en onces ya e a más que sep uagena io. De odas o mas, la ausencia de no icias suyas en es os años inales indica uml decadencia de su ac i idad y a- ma, causada, al ez, más que po la edad, po los desengaños y pesadumb es o iginados po la pe secución de que había sido ob- je o. i< * * Que íamos conc e a aho a en unas pocas lineas la signi ica- ción del D . Muñoz Pe al a en la eno ación cien í ica de nues a Pa ia. Sabido es que, po causas que no es del caso dilucida aquí, el ondoso á bol de la ciencia española se anquilosó en la segunda mi ad del siglo XVII, has a el pun o de que se pudo du- da si aun ci culaba un es o de sa ia po su onco. G an pa e - 48 - de la culpa ecaía en las Uni e sidades y en las O denes egula- es que casi monopoliza on sus cá ed as, ence adas en un es e- cho omismo que no enía de al más que el nomb e, pues nada podía se más opues o que el dogma ismo ígido y el ho o a oda no edad a la men e amplia del Aquina ense. La Uni e sidad de Se illa no escapó a es as lac as, pe o aHí, como en Cádiz, y en gene al en la Baja Andalucía, exis ía un e men o ac i o, un elemen o de eno ación debido :: la iqueza, la in ensidad del á ico y la p esencia de una nume osa colonia ex anje a. Como de cos umb e, las co ien es come ciales se ían ambién de ehícu- lo al in e cambio de lib os e ideas. Exponen e oe es a gené: osa inquie ud ué la undación de la Regia Sociedad Médica Se illana, cuyo papel aun no ha sido a- lo ado debidamen e, a pesa de los me i o ios abajos de los S s. Ba as de A agón y B ígido Ponce de León 9. Los p omo o es de la eno ación no ue on ilóso os, li e a os ni ju is as, sino mé- dicos; pa adoja que iene su explicación: Jos médicos es aban menos in eudados al sis ema uni e si a io y su aná ico a is o e- lismo; ya lo había hecho no a en el siglo an e io el au o del ({ Viaje de Tu quía»: «Ques ión es muy an igua, p incipalmen e en España, que enéis los médicos con a noso os los heólogos, que e os haze que sabéis más philosophía y la ín y g iego que noso os. .. ¿ Qué es la causa po que yo he oído deci que los mé- dicos son mejo es philosophos que los eólogos?» Y esponde el o o in e locu o : ({Po que los heologos siemp e an a ados an- o a A is ó eles, qU ;!. les pa esce como si dije en: El E angelio lo dice, y no cabe ides con a lo que dixo A is ó eles, sin mi a si lle a camino, como si no hubiese dicho mil quen os de men i as; mas los médicos siemp e se an a i a quien ence po sabe la e dad» 10. 9. D .. ,F ancisco de las Ba as esc ibió, en e o os abajos sob e es e asun o, «La Regia Sociedad d~ lV edicinR y Ciencias de Se illa y el D . Ce - i» (Bole ín de la Uni e sidad de I Iad id, 1930). El es udio, impo an ísi- mo, del S . PO·Jce de León, i ubdo «La Química en la Real SOCIedad de Me- dicina de Se illa» jú la luz en <,A chi o Hi3palense», ]951-52, y en la misma e is a apa eció (n.!> 47) una His o ia de dicha Sociedad debida al D . José A iaga Can ulie a. 10. «Viaje de Tu quía», pclg:. 86 de la ed. de Nue a Biblio eca de Au o- es Españoles. Si ei au o no es, como se c eía, Villalón, sino el D . La- guna, como de iende Ba il1on, alÍn cob an más signi icación es as palab :l~. -49 -