COMUNICACIONES
Y
CONFERENCIAS
AVERR,oES (1126-1198) Y
MAIMONIDES
(1135-1204),
DOS
GLORIAS
DE
CORDOBA
(Pa alelo)*
SUMARIO
1.
IP eámbulo.~
II.
!Pa alelo
enume a i o.-
nI.
l e oes:
esbozo
biog á ico.-
IV.
Maimónides:
id.
id.-
V.
Consi·
de aciones pa aleIis icas
en e
A e oes y Maimónides,
sus
esc i os )'
doc inas.-
VI.
A e oes
Ji
a e oísmo
en e
los
judíos.-
VII.
Maimónides y maimonidismo
,en
el
Islam.~
VIII.
Conclusión
l.
PREÁMBULO
HONRA y blasón de los pueblos y naciones,
al
pa
que glo ia
pe du able
de
la
humanidad,
son
los
g andes
homb es,
esas
igu as escla ecidas que, como
as os
e ulgen es,
iluminan
pe iódicamen e
el cielo de
la
His o ia, y a eces
ambién
con-
cu en
den o
de
una
misma
época
en
animada
compe encia
o
ejempla
solida idad,
dejando
as
de
sí
una
es ela
adian e
de
supe io idad
y excelsi ud.
Pe o
en e
esa
g an
alange
de
a-
ones
conspicuos, los
i os
glo iosos que
can ó
Ben
Si á
(Ec-
cIo.
44
LXX
Y Vulg.) y
cuan os
ememo a
la
His o ia
uni e -
sal,
me ecen
especial y
aun
di ía
yo exclusi a
admi ación
y
g a-
i ud
los que
ue on
al
mismo
iempo
"homb es
de bien" Canse
1;esed,
según
el
TH
o iginal
de
esa
Ci a),
au eolados
con el
nim-
bo de
la
ama
po
la
luz
bienhecho a,
los
audales
de
e dad
y
sabidu ía,
la
nobleza
de
ca ác e
o el
he oísmo
de
su
conduc a
*,
Comunicación leída
en
las
VI
Sesicmes
de
Cul u a hispancnnusulma,na,
oc l.l,b e
de
1967.
en Có doba.
DA
VID
GONZALO MARSO
[2]
que
i adia on
pa a
bien de sus con empo áneos y de las
gene~
aciones pos e io es.
De dos pe sonajes,
e dade amen e
g andes y bené icos, de
esa ca ego ía, quie o habla os, o
más
bien
enca ece sus mé i os
y desplega sus excelencias
en
suges i o pa angón,
pa a
mejo
aquila a
su alía y
su
p osapia espi i ual.
La
in ini a
sabidu ía
y
omnipo encia
de Dios, que
an
gene-
osamen e
p odiga sus dones y
g acias
a los homb es,
mues a
una
a iedad
inexhaus a
de c eaciones
en
odos los einos de
la
na u aleza,
pa icula men e
en
el
más
noble,
la
humanidad.
Es a o, po consiguien e
-mejo
di íamos
imposible-,
que se
epi an
idén icamen e dos ejempla es, como ampoco
hay
ni
siquie a dos hojas iguales
en
los á boles. Muy dis in os ue on,
sin
nega
sus a inidades, Home o y Vi gilio,
Pínda o
y
Ho ado,
Tucídides y Salus io o Táci o, Alejand o Magno y Césa , De-
mós enes y Cice ón, Ca lomagno y
Abde amán
III.Pe o
cuan-
do, como
en
el caso que nos ocupa,
se
p esen an
en
ambien es
cla amen e
di e enciados po múl iples aspec os, aunque con
ue es
sedimen os comunes, unos ances ales, o os
más
e-
cien es, dos pe sonajes coinciden es
en
cualidades pe sonales,
alen os
a iados, ac i idades, p o esión, ci cuns ancias de sus
idas, o mación in elec ual, di ec ices
men ales
en
las cien-
cias
humanas
y di inas,
nues a
admi ación, a ezada a las di-
e encias, sube de
pun o
an e
el espec áculo g andioso y
encan-
ado
de
an as
y
an
suges i as conco dancias
en
la i udes
an
dis an es
y coyun u as
an
dispa es.
Den o
de
la
línea de uno de mis co idianos que;hace es
en
el
campo
de
la
in es igación uni e si a ia, cual es
la
ela i a
a
las cuan iosas elaciones e
impo an es
conexiones de
la
li e a-
u a
hispanojudía con
la
hispanoá abe, que o man,
ambas
a
dos el as o complejo de
la
li e a u a
hispano-judeo-á abe,
es-
pléndidO lo ón de
nues a
~ul u a
medie al, y p ecisamen e
en
el delei oso campo, es ,a
ez,
de
la
g an
u be co dobesa, que
nue-
amen e
nos acoge con
hidalga
gene osidad
en
es as
VI
Sesio-
nes de
Cul u a
hispanomusulmana,
qUie o o ece a ues a
ad-
mi ación
las dos igu as
an
conocidas y amosas, p ime ísimas
e,n
más
de
un
aspec o,
en
la
España
islámica y judía, y
an
si-
mila es
po
su
genio ilosó ico- eolÓgiCO, p o esión y d e si-
A~ERROES'
y MAIMÓNlDES, DOS GLORIAS DE
CÓRDOBA
dad
de esc i os, dos glo ias inma cesibles de Có doba: A e oes
y Maimónídes.
y quie o
p esen a las
en hono í ico pa alelo, que
sea
ade-
más,
po
impe a i o de
la
ealidad, amis oso pa angón, lejos •.
po
an o,
de esas compa aciones
comúnmen e
epu adas
como.
odi osas. No a emos, además, que
en
odo co ejo pa alelís ico
hay
que -
esal a
las analogías y
ma ca
asimismo las di e en-
cias, con dos ac o es esul an es de oda compa ación.
Hay
una
cues ión p e ia, que
impo a
plan ea ,
ya que se ía
:imp oceden e esol e la de modo ap io ís ico; p e e ible es lu-
ya
de
po
sí
la
solución,
al
menos hipo é ica,
as
la
exposición
de hechos y p emisas.
T a ándose
de dos coe áneos
-como,
uni-
la e almen e,
en
los demás
casos-,
an e
las
simili udes ideoló-
gicas
en
las p oducciones del ingenio
humano,
su ge
espon á-
neamen e
el
in e ogan e
de posibles in luencias, de
una
u
o a
pa e,
o bien ecíp ocas. En nues o caso, no
ha
dejado de
su-
ge i se, y
aun
de a i ma se,
la
in e dependencia de ambos ge-
nios, o, como
más
p obable, el
pOSible
in lujo de A e oes sob e
Maímónides
l.
Veamos los a ios
pun os
de is a.
El
almudis a
e his o iado Da id Con o e (naCido
en
Sa-
lónica,
1617,
y
mue o
en
Cons an inopla,
1690)
en
su
Qo é
00-
do ó ,
a i ma sencillamen e que Maimónides ue discípulo de
dos homb es eminen es: R. Yose
ibn
MigáS, glo ia de
la
Aca-
demia de Lucena, que le ins uyó
en
el Talmud, y A e oes, que
le enseñó iloso ía.
Tal
ase e ación suele echaza se como ,e ó-
nea
alegando que Maimónides
e a
oda ía
niño cuando
mu ió
el p ime o (1141), y muy
en ado
en
años cuando llega on a
su
no icia
los
esc i os de
Ibn
RuSd (1190, id. in a). González-
Palencia
,en
su
"His o ia de
la
li e a u a
a ábigoespañola" (p.
228)
quizá se exceda
al
a i ma
paladinamen e
que "Maimónides,
si-
guiendo
las hueu'as
del
ilóso o
musulmán,
a ó
de concilia el
pe ipa e ismo con
la
eligión mosaica".
Po
nues a
pa e
suge imos que pudie on conoce se
en
Có -
1 B e emen e ocamos
es a
cues ión, encuad ada
en
un
ma co
más
amplio"
en
nues-
a
comunicación
p esen ada
en
as 1 Sesiones de Cul u a hispanomusulmana celeb adas
en
G anada
(1962): "Los á abes. maes os de los ¡judíos
en
la
España
medie al».
Vid.
en
Re is a del Ins i u o
de
Es udios Islámicos en Mad id, ol.
xn,xn~'
(I963-64h pp"
16
9-
179.
DAVID GONZALO MAESO
dOba, de donde Maimónides emig ó a los
13
años, o incluso
des·-
pués,
en
el cons an e
pe eg ina
de és e, como c ip ojudío, de
ciudad
en
ciudad,
has a
los
25,
en
que
abandonó
pa a
siemp e
la
Península (1160). Po
10
menos es muy e osímil, dado
su
ex ao dina io
amo
a
la
ciencia y
la
ac i idad in elec ual de
que
ya
había
'dado
p uebas, a
pesa
de las ad e sas ci cuns-
ancias
en
que se eía en uel o,
llega an
a
su
no icia los esc i-
os del ilóso o musulmán, bien
en
España
o
du an e
el
quin-
quenio de
su
pe manencia
en
Ma uecos.
En
1165
A e oes,
ya
cua en eno,
había
pUblicado a ias e
impo an es
ob as cien-
í icas y ilosó icas y gozaba de p es igiosa
ama
en e
las
pe -
sonas ilus adas.
El abino alemán, D .
A.
Loewen hal,
au o
del azonado
a -
ículo que a A e oes dedica
TheJewish
Encyclopedia
(VoL
II),
a i ma, quizá con alguna
pa cialidad
hacia
su
co eligiona io
o po que así lo c eye a
hon adamen e,
que las elaciones cien-
í icas
en e
Maimónides y A e oes
no
han
sido
co ec amen e
in e p e adas,
pues o que, a
su
juicio
-que,
po
lo
demás, es
opinión
bas an e
gene alizada, sob e odo
en e
los
judíos-,
ni
Maimónides puede
se
conside ado como au én ico discípulo
de
A e oes,
ni
menos
aún
és e, diSCípulo de aquél. La azón
en
'que se
sus en a
ese c i e io es
la
suposición de que los esc i os
de A e oes no llega on a conocimien o de Maimónides
has a
-el
año
1190,
demasiado a de, po consiguien e
-ya
en
el
sex-
o
decenio de
su
ida-,
pa a
que
pudie an
in lui
en
su
o ma-
dón
in elec ual o incluso
en
la
composición de sus ob as. Me-
nos
aún
cab ía admi i , sen ado ese supúes o,
la
in luencia
in e sa, es deci de las ob as o el pensamien o maimonidiano
en
¡el
ilóso o musulmán, dado que las ci cuns ancias polí icas
del judaísmo lespañol cambia on
adicalmen e
al
ad enimien o
de
los almohades a
la
Península, quedando despobladas las
al-
jamas
andaluzas.
En
aquella Có doba de
la
segunda
mi ad
del
siglo XII.
dominada
po los almohades, p obablemen e
ni
s e ía
conocido (po
sue e
suya) aquel co dobés, ugi i o de ciudad
en
ciudad con oda
su
amilia y genial políg a O, a quien
un
hado
mis e ioso
a ancó
de
un
polo del Islam
pa a
qUe
lo e-
cie a
en
o o, asen ándolo
en
Egip o, donde llega ía a se
mé-
dico
de
la
co e y compone ob as ma a illosas,
an
múl iples
como a iadas.
AHi:RROES y MAIMÓNlDES, DOS GLORIAS DE CÓRDOBA
Como quie a que sea, yo di ía que
en e
A e oes y Maimóni-
des
hay
algo supe io a esas elaciones in elec uales o
a ís i-
cas,
gene almen~e
an
bene iciosas,
en e
maes os y discípulos,
y
u.e
la
c'oincidencia
men al
y
ac i ud
espi i ual
en
pun os
bá-
sicos
die
la
Filoso ía y
la
Teología.
En
algún
sen ido y p opo -
ción
pudie a
a ibui se
al
simili ud de complexión in elec ual
a que ambos p óce es del pensamien o
e an
he iede os del
sa-
be cien í ico bisecula a eso ado
en
la
da
al-culüm
co dobe-
sa. Se
ha
pensado incluso
-po
lo
que
en
o os casos
ha
ocu·-
ioo-
en
algún
au o
o p eceden e desconocidos; pe o, a
nues-
o
juicio, pa ece
más
lógico a ibui lo,
en
pa e
no exigua, a
las
enseñanzas
que
uno
y o o, con di e encia de pocos años.
be-
bie on
en
la
uen e
i a de las Academias co dobesas
en
los
de-
cenios cen ales del s.
XII,
len e 1140 y 1160. Ni las
luchas
in-
es inas
que
ensang en a on
los úl imos años del Cali a o,
ni
las
a eces
u bulen as
icisi udes de los
l1einos
de Tai as,
ni
la
dominación de los pueblos a icanos, almo á ides y almohades,
que se
asen a on
sob e aquellas
imponen es
uinas, pudie on
a en a
los ue es sedimen os cul u ales y a ís icos de las épo-
cas an e io es.
No
son
a os
len
la
His o ia los casos de ciuda-
des de
al a
cul u a
que
han
supe ado elizmen e c isis seme-
jan es
y
han
sal ado los es os b illan es
dje
p eceden es siglos
de esplendo .
Si
A e oes pudo bene icia se con
más
anquili-
dad
de esos
es a os
cul u alles, Maimónides,
al
emig a
de
la
Península
(ci c. 1160),
as
a ios años de c ip ojudaismo,
p i-
me o a Ma uecos, donde siguió
en
semejan e
ac i ud, luego a
O jen~e
y po in a Egip o, pudo deci :
Omnia
mea
meC1.lm
po -
o,
pues lle aba
ya
una
comple a o mación in elec ual e
in-
cluso
cul u al
y a ias ob as
e minadas
o
en
cu so de
elabo a-
ción.
ije o, sob e odo,
la
apo ación de esos dos g andes políg a-
os ue el
u o
madu o
de dos in eligencias p óce as, con las que
debie
elaciona se
-apa e
del amosísimo AVieena,
en
el
e-
eno
ilosó ico y
médico-
una
e ce a, pos e io
en
un
siglo,
en
el o den ilosó ico- eológico, Tomás de Aquino, que
an o
se
bene-
ició de las doc inas de aquéllos. Es as
es
men alidades
cum-
b es u ie on como
me a
de sus lucub aciones el noble
a án
die
a moniza
la
e y
la
azón, las c eencias eligiosas y
la
ciencia
humana.
144
DAVID
GONZALO MAESO
[61
II.
PARALELO
BIOGRÁFICO Y PE.RSONAL
Toda
una
cadena
de ci cuns ancias, analogías, concomi an-
cias y coincidencias a o ecen y
des acan
el pa alelo que deseo
esboza ¡en e A e oes y Maimónides. Señalemos
p ime amen-
e, en uelo ápido, las más isibles, g andes y pequeñas, de
g an
alcance unas, de meno escala o as,
dle
ca ác e
biog á-
ico,
pe sonal y amilia . Ambos son co dobeses de nacimien o
y educación in elec ual, y
mu ie on
len
A ica, occiden al el
uno,
o ien al
el o o, lejos de su
ciudad
na al
y
al
ez
año án-
dola,
al
lado de pode osos
sul anes
amigos.
Fue on
coe áneos,
de amilia de ju isconsul os, y do ados de
alen o
ex ao dina-
io, abie o a odos los esplendo es de
la
le dad. Médicos de
p o esión, que o ma, con el magis e io y el sace docio,
la
más
noble
íada
de las ac i idades
humanas;
médicos
die
eyes, del
cue po y del
ama,
pues o que ue on a
la
ez conseje os eales.
A e Qles,
de ilus e linaje de ju is as, desempeñó el ca go de
cadí
en
Se illa y Có doba, y compuso
al
menos
un
a ado
de
De echo malequí; el
pad e
y
p ime
maes o de Maimónides
le a
daY'!Ján
("juez") de
la
comunidad
co dobesa y p es igioso
almudis a, dos aspec os
es echamen e
elacionados
en e
sí,
que con ie en
la
ejecu o ia de
ac~edi ado
ju is a;
el De echo
judaico,
al
que el
g an
pOlíg a o le an ó
un
monumen o ae e
pe ennius
con
su
Misné
h
To a
apa le de
o as
a ias ob as de
g an
en e gadu a,
enía
en
la
amilia
amplia
sole a. Uno y
o o, ecundos esc i o es y políg a os eminen es, enamo ados de
la
Ciencia
pu a
y cul i adm;íes de
la
Ciencia p ác ica, casi
e-
ac a ios,
po
lo mismo
-pese
a las
excepciones-
a los ensue-
ños poé icos; ilóso os de
encumb adas
concepciones y eólo-
gos ansiosos de ele a las
al as
lucub aciones de
la
azón
hu-
mana
has a
los pies del ono de Dios. Ambos esc ibie on.
y,
po
lo
an o,
pensa on,
en
la
dúc il y
opulen a
lengua á abe,
con
alguna
sal edad
en
la
abiga ada
p oducción maimonidia-:
na,
y ue on,
po
na u al
inclinación y a inidad mlen al, no
po impe a i o de escuela, adep os a las doc inas del
más
ex-
celso y igu osamen e acional de los ilóso os g iegos,
has a
el
¡ex emo de,que se les pod ía o o ga , y de hecho más o menos
li e almen e
así se
ha
p oclamado, el í ulo, espec i amen e,
[7]
A ERROES y MAIMÓNIDES, DOS GLORIAS
DE
CÓRDOBA
de "el A is ó eles del
Islam"
y
'~Iel
A is ó eles judío", de los
si-
glos medie ales, y
aun
de los pos e io es. Ambos ue on
en u-
sias as y admi ado es, ;es udiosos seguido es y
comen a is as
del
celebé imo médico y ilóso o pe sa A icena (980-1037), siglo y
medio
an e io
a enos,
au o
de nume osas ob as cien í icas,
médicas, ilosó icas y iel
in é p e e
die
la
sabidu ía
a is o élica.
Lo
mismo A
enoes
que Maimónides
mos a on
una
decidida
oposición a los
mu akal-limiln
o adep os
al
kaZam, el escolas i-
cismo
musulmán
y judío, "malos de enso es
die
la
eligión y
ma-
los ilóso os", dice
M.
Pelayo, sob e odo espec o a
la
eo ia de
los á omos y
la
inexis encia de
ley)es
na u ales.
Tan o
el
mu-
sulmán
como el judío,
aunque
en di e sa o ma, ue on ildados
de excesi a y pelig osamen 1e acionalis as, y po ello su ie on,
el
uno
en
ida, el
o o
después de mue o,
la
sañuda
y
enaz
pe secución de sus co eligiona ios ul a eligiosos, ue on
es-
igma izados con
la
no a
de "he ejes excomulgados", y
quema-
das públicamen e sus ob as. Pe o,
a o unadamen e,
pudo
más
,que
'ese uego i ulen o el
amo
y
la
admi ación de o os
am-
plios sec o es, y esas
ob as
no pe ecie on. Los dos
han
eje cido
posi i a in luencia
en
la
Filoso ía y, de echazo,
en
la
Teolo-
gía del c is ianismo, de los dos se ocupó y los
ci a
en
sus esc i-
os el doc o Angélico, cuyos p ecu so es ue on
:en
la
noble
emp esa,
an
necesa ia en onces como hoy, a ocho siglos de
dis ancia, de
a moniza
plenamen 'e lacieno>ia
humana
con
la
di ina, misión
la
más
al a
a que puede
aspi a
un
sabio. Coin-
ciden igualmen e
en
el espí i u obse ado de
la
na u aleza,
cualidad esencial
en
odo médico
-ambos
ue on insignes
en
esa
p o esión-,
según puso de
elie~e,
po lo que a A e oes
se e ie e, el P. Manuel Alonso
en
documen ado ¡es udio publi-
cado
en
Al-Andalu8
(V,
1940,
pp. 215-230: "A e oes, obse a-
do de la na u aleza"), y
s,e
desp ende
cla amen e
de
la
lec u-
a
de sus ob as,
10
p opio que ocu e
en
las de Maimónides, iel
e lejo de
la
mi ada
in ui i a
y espí i u inquisi i o de
su
au o .
Sin
duda uno y o o, a
ue
de p es igiosos médicos,
end ían
un
es upendo "ojo clínico".
En
cuan o
al sen imien o
pa io
de los dos ilus es exilados de Có doba, en ci cuns ancias di e-
en es, pe o
en
algún
mOdo
coincid,:en es
-la
in ansigencia
almohade-,
de A e oes esc ibe el ci ado
a iculis a:
"Apasio-
nado
de su
pa ia,
p odiga
en
sus ob as elogios de AI-Andalus
DAVID
GONZALO MAESO
[8]
yel
ca iño que
sen ía
po Có doba, cabeza del
Islam
español y
ciudad que me eció
su
cuna" (ibid.
217),
Y del judío cons a,
a
pesa
del
ama go
ecue do de
su
emig ación y penalidades
que
la
p ecedie on y subsiguie on, que encon ándose odeado
de
hono es, dignidades y bienes a
en
su
nue a
pa ia,
Egip o,
siemp e u o a gala llama se y
i ma
"el se a dí",
p ueba
in-
equí oca del no ex inguido amo a
su
pa ia
na al.
En
el seño ial ecin o
ac ual
de
es a
ilus e u be,
cuna
de
las dos celeb idades a que nos e le imos,
oda ía
podemos se-
ñala
o os pa alelos cu iosos y edi ican es: ambos son eme-
mo ados
en
los·
as os co dobeses con análoga admi ación y
Simpa ía;
ienen
su
galla da e igie;
cual
igilan e símbolo
pa a
el
na i o
y o as e o;
su
memo ia
pe du a
en
el abiga ado
no-
mencla o
his ó ico de las calles,
en
los anales y cen ena ias
l'Ieco daciones de
la
ciudad y es í ido acica e
pa a
los
más
ge-
ne osos anhelos de supe ación cul u al. Finalmen e, i cu iosa
aunque
explicable coincidencia!,
la
ila elia nacional
quiSO
uni
ambién
ecien emen e
a es os dos íncli os pe sonajes
en
dos
emisiones ecien es, como p ueba del
hono
endido a
su
in-
ol idable y
señe a
g andeza.
Pe o ahondemos algo más
en
las
bases. cien í icas de es e
pa alelO
cen ando
p ime amen e
nues a
a ención
en
cada
uno,
median e
un
sucin o bosquejo biog á ico, a in de
esal a
se-
gUidamen e sus
mu uas
a inidades y conexiones. Y ad e imos,
an e
odo, que el
pa angón
de los dos eg egios pe sonajes que
nos
ocupan
no se
limi a
a sus do es y ci cuns ancias pe sonales,
de
pasmosa coincidencia, como se
ha
podido obse a ; nues o
ángulo de isión
aba ca
o os aspec os más impo an es, cuales
son el pa alelismo doc inal y
has a
bibliog á ico, y las
i a-
diaciones de uno y
o o
en
el campo opus o, como
ambién
en
ámbi os
más
dispa es.
IIl.
A VER ROES ; ESBOZO BIOGRÁFICO
Abü-l-WalId
Muhammad
¡bn
Ahmad
Ibn
RuSd, A e oes
en e
los escolás icos y
en
el
mundo
eu opeo, po co upción
oné ica de es e úl imo nomb e, nació
en
Có doba (1126) Y
mu-
ió
en
Ma akus
(1198); i ió, po
an o,
72
años. P ocedía de .
A"iERROES y MAIMÓNIDES, DOS GLORIAS DE CÓRDOBA 147
linajuda
amilia de ju isconsul os co dobeses y es udió De echo
islámico y
ambién
Medicina
en
las academias de
la
an igua
co e cali al. Sus p ime os esc i os e sa on asimismo
sob ~
es as
dos amas, pe o debió de a iciona se p on o a los es udios i-
losó icos, que
habían
de
cons i ui
su
ac i idad p imo dial
du-
can e
el es o de
su
ida. Aunque no cons a publica a
ob a
algu:"
na
ilosó ica
an es
de
1162,
algunos da os y anécdo as,
an
del
gus o á abe,
demues an
ya
po en onces
su
compe encia
en
i-
loso ía y p ecisamen e
en
su
pa e
más
abs usa
cual es
la
Me-
a ísica. Fue p esen ado po el ilóso o
Ibn
Tu ayl (1110-1186)
al
cali a almohade
Ab i
Yacaqub
2,
no ajeno a
la
iloso ía, que
gus aba
odea se de sabios, el cual le sugi ió, po mediación
de dicho ilóso o in oduc o , conocido
en
el
mundo
e udi o
po
la
única
ob a
que de
él
seconse a,
lJayy
ben Yaq?iin (o Sec e-
os de
la
iloso ía
ilumina i a,
popula izado con el í ulo del
aduc o
al
la in,
Philosophus
au odlidac u8,
1671,
P:ococke),
la
idea de
comen a
a A is ó eles, que
ya
e a
conocido
en e
los
musulmanes
hacía
más
de
un
siglo
po
las ob as del u co AI-
Fa abi
(m.
en
950),
,el
p ime o, c pnológicamen e,
en e
los
la-
liisija
a is o élicos
y,
sob e odo,
po
los esc i os de A icena
(980-1037), el celebé imo ilóso o y médico pe sa
an es
ci ado.
Desempeñó el ca go de cadí
en
Se illa y pos e io men e
en
la
2 Pa a mejo si ua sucesos.
"1
echas, eco da emos que Abii Yacaqu¡b V,üsu e a
hijo y suceso de cAbd al-Mu'min
(II29-u62),
el
cual había sucedido a
I>bn
Tuma
al-Mahdi, undado de los almohades
(II22-II29),
los al-muwabJ:¡idün (se. los que p o esan
el
awJ;¡id
o
(<unicídad
de
Alá!»).
Su exace hado sen imien o eligioso los lanzó a la
ludia
con a los no c eyenl ,es,
loo
an opomo , is as y, sob e odo, con a los 11mo á ides. acu-
sados de co upción, a los
que
expulsa on
de
la Península. El impe io almohade du ó
en
España
un
siglo y
en
A ica
<.Siglo
y medio (1122-1268). Ca ac e izóse. sob e odo
en
su p ime a época, po su en.ca nizada pe secución
-el
«azo e»
le
llaman
Jos
c onis as
he~
b eos-,
allende
"1
aquende
el
Es echo, con a los judíos
"1
c is ianos (mozá abes), a los
que pusie on
en
<.nce de apos así", mue e o uga. Las
aLjamas
heb eas
de
Andalucia
queda on despd,bladas
"1
g an núme o de sus mo ado es busca on asilo
en
los einos
c is ianos del
No e,
con lo cual se inaugu ó una nue a e a
en
los as os del judaísmo
español.
No
pocos
in en a on
un8
con i enci~
con los nue os in aso es, penosa y di-
ícil d la la ga, apa en ando
'su
adhesión
al
llSlam,
pe o con inuando de co azón
"1
en
el
sag ado del hoga amilia adic os d la ley mosaica. En e es os c ip ojudíos ' igu ó
has a
1160
en Esp: ña.
"1
1 65
en
Fez
la amilia de Maimónides. Su esis enCia a abando-
na
la'
Península demues a el g an amo
"1
apego que sen ían hacía Se a ad; pe o
.el
mo al pelig o que los é·cechaba
hubo
de sob epone se.
154
DAVID
GONZALO MAESO [161
( a ado
de De echo malequí:
edi o
en
El Cai o a ines del
p i-
me
cua o
del siglo).
Maimónides, hijo de
un
dayyan,
"juez", de
la
comunidad,_
que po su p o esión y ocación
ha
de
se necesa iamen e
ju-
ispe i o, hubo de
sen i
desde
la
in ancia
ese
ambien e
ami-
lia , y ne ó a cabo con
su
Misne
h To ah, llamado "Código de
Maimónides", su opus
magnum
en
el campo del De echo
ju-
daico,
una
e dade a econs ucción,
sis emá ica
y
o denada
del
Talmud, el
g an
Diges o
judaiCO
en
la
Diáspo a. La codi icación
de Maimónides se impuso po
su
au o idad
a odas las que
an-
e io men e
habían
ealizado o os
almudis as
judíos, y ino a
se
la
g an
uen e de inspi ación de los pos e io es.
e)
Ob as de
Medicina
Nume osas son las ob as de Medicina cQmpues as po A e-
noes,
como son:
la
i ulada
Kul·
liya ,
"Gene alidad",el
Co-
lUge de los escolás icos que es
un
a ado
comple o del a e·
médica, y o os de ipo monog á ico sob e en e medades di e -
sas. Maimónides igualmen e esc ibió
g an
can idad
de
a a-
dos sob e los emas médicos más a iados, g'ene ales o
pa icu-
la es, de
al
.mé i o que
bas a ían
po
sí solos
pa a
g anjea le
la
inmo alidad, odos ellos
en
á abe, ales como
Pi qéMoSé
("Capí ulos", A o ismos médicos del au o ), ob a que
aba ca
en
25
capí ulos odo el campo de
la
Medicina y es como comple-
men o
de
su
Pe us
al
pi qe
Abuk a
("Comen a io a los a o is-
mos de Hipóc a es"), el
Régimen
de
salud,
Lib o
del
as·ma,
T a-
ado
de los enenos y
sus·
an ído os,
Composición
de los
medi-
camen os,
e c., e c. El lib o
II
del
Kul
·liyya
con iene
una
enu-.
me ación al abé ica de medicinas, con
la
desc ipción y e ec os
de
cada
una.
Ambos ya ólogos
comen a on
a Galeno: A e-
oes, eligiendO a ias ob as de és e, y Maimónides,
en
su
Com-
pendio
o
Comen a io
de los
16
lib os del amoso médico g iego.
Po
su
pa e, A e oes
ambién
se ocupó de
la
A juza
de A ice-
na,
cuyas ob as médicas y ilosó icas
ue on
una
de las uen eS
p inCipales del políg a o judío. Señala emos,
po
in,
o a
coin-
cidencia, y es que uno y
o o
u ie on
un
hijo
que eje ció
am-
bIén
la
Medicina; el de Maimónides ue suceso de
su
pad e
en·
el medica o de palacio.
A ERROES y MAlMÓNlDES, DOS GLORIAS DE
CÓRDOBA
155-
Recapi ulemos diciendo que
an o
A e oes como Maimóni-
des ue on dos au én icos y eminen es políg a os, que
compu-
sie on
una
can idad
asomb osa de ob as, sob e las
más
a ia-
das ma e ias, de las cuales solamen e se nos
ha
conse ado una,
pa e,
no
sin
di icul ades de di e sa índole,
mucho
más
nume o-
sa
la
del esc i o judío. Pe o, como
ace adamen e
ad ie e
A.
Bonilla a es e espec o,
"la
o iginalidad
en
iloso ía es más
ela i a
que
en
ninguna
o a
es e a"
(His .
Fil.
es pañ., n, p.
415).
De los dos se
ha
dicho, pese a
su
econocido alen o, que no
ue on
p opiamen e
o iginales.
"A
odos los ilóso os a ábigo-
hispanos
-esc ibe
Menéndez y Pelayo
CHis .
he e .,
1,
p.
468)-
excedió
en
ama, ecundidad y mé odo,
ya
que
no
en
o igina-
lidad
e ingenio, el co dobés A e oes". Y el P. 'Llamas,
en
su
li-
b o
Maimónides
(Mad id,
M.
Aguila , s. .,
1935)
enjuicia a
és e
diciendo: "No es Maimónides p opiamen e
un
genio
o iginal,
que descub a ideas nue as y ho izon es in elec uales descono-
cidos, pues
su
ciencill; es p incipalmen e
la
ciencia de los iló-
so os g iegos y
á abes;
pe o es el
alen o
colosal, de juicio
lú-
cido, igo oso, obus o, pe sonal e independien e ... Es, además,
un
alen o
inamen e
analizado y
cla amen e
sin é ico."
(Pá-
ginas 39-40). Los dos pensado es ebasa on el
á ea
exclusi a de
su
eligión y de los pueblos de
su
aza,
ci cuns ancia
que con-
ibuyó a
la
conse ación de sus esc i os
en
la'
medida-
en
que
han
negado a
la
pos e idad, sob e odo
po
lo
,que
a A e oes
se e ie e,
al
pa
que mo i ó
una
mayo i adiación de sus doc-
inas
y eo ias, con
ca ac e es
ecuménicos.
T es aspec os
pa icula es
que emos
des aca
en el
plano
compa a i o que nos hemos azado en el
p esen e
es udio,
en
elación con los esc i os de los dos
eminen es
co dobeses: l.", el
ela i o a
la
lengua
en
que se compusie on y di e sas icisi u-
des o cu iosidades lingüís icas;
2.°,
pa icula idad
e e en e
a
la
conse ación de
g an
núme o
de esas ob as;
3.°,
la
oposición
que
algunas
de las doc inas ilosó ico- eológicas expues as
po
ambos
maes os
encon a on
en
cie os sec o es y eacciones
que se, p o oca on.
1.°
En
é minos
gene ales pod íamos
a i ma
que las ob as
de ambos cien í icos y ilóso os se esc ibie on
en
á abe
-con
la
indicada
excepción
en
Maimónides-,
se
e ie on
muy
p on o
al
heb eo,
en
g an
pa e,
an o
las de és e como las
del
DA
VID
GONZALO MAESO
[18]
musulmán, y pos e io men e,
al
la ín,
y en los dos úl imos
si-
glos
algunas
de las p incipales, a
las
lenguas eu opeas
ep e-
sen a i as
de
más
al o ni el cul u al. Que A e oes esc ibie a
en
á abe, es lógico y
pe ec amen e
na u al;
pe o el caso de
Maimónides, que no es excepcional, sino común a odos los
ju-
díos medie ales, po
10
menos
has a
el
siglo XII,
en
España,
e-
quie e
una
explicación.
A odo el que conozca, siquie a
suma iamen e,
los
a a a es
del judaísmo medie al y
su
li e a u a,
no le
ex aña á
que
an-
o
en
O ien e, a
pa i
del siglo VII, como
en
Occiden e, a
pa -
i
del
X,en
que albo ea
la
li e a u a
hispanojudía, los esc i-
o es heb eos compusie on sus
ob as
en
lengua á abe, o icial
y e nácula
en
los países que
habi aban
e
ins umen o
más
adecuado
pa a
la
exposición cien í ica que el iejo idioma bíbli-
co, a
la
sazón necesi ado de
una
p o unda
en.o ación y
ac e-
cen amien o
léxico. Así se c eó esa glo iosa
li e a u a
jUdeo-
á abe
de
an
ele an es alo es, espec o a cuya plasmación
g á-
ica es cu ioso
ad e i
que
gene almen e
se esc ibía con
ca ac-
e es
heb aicos, po di e sas azones, algunas de índole c ip o-
g á ica, cos umb e seguida
has a
nues os
días
en
algún
g ado
po
los judíos adicados
en
los países de
habla
á abe, p. e., Ma-
uecos.
2.
0 Leemos
en
la
Encyclopédie de
l'lslam
que
Ibn
Maimün
esc ibió odas sus ob as
en
á abe,
sau!
une, a i mación que
pue-
de acep a se con sólo ag ega a esa
"única"
(que es
la
amosí-
sima
Misne
h
To á
h ("Repe ición de
la
ley", e dade a
sis ema-
ización de odo el Talmud),
algún
o o
esc i o y
sus
pocas poe-
sías, que,
cuan i a i amen e,
al
lado del cúmulo ingen e y
a-
iadisimo de
su
p oducción a ábiga, bien poco ep esen an. Pe o
se
da
el caso cu ioso que nume osos
a ados
de A e oes, cuyo
o iginal
á abe
se pe dió, po
inju ia
del iem¡po o de los homb es,
se nos
han
conse ado
en
la e sión
heb aica
que
opo una
y
emp anamen e
ealiza an
doc os judíos, con
lo
cual enemos
una
nue a
e
inespe ada
conca enación
en e
es os dos pe sonajes y
sUS
espec i os co eligiona ios medie ales, de
impo an es
conse-
cuencias
pa a
la
in luencia e
in e acción
que eje cie on sus doc-
inas.
"De
la
mayo
pa e
de
sus
ob as
-dice
M.
Pelayo e i ién-
dose a
A e oes-
no queda el ex o á abe, sino aducciones
heb eas
y la inas, hechas
gene almen e
del heb o" (Ob. ci .
pá-
A ERROES y MAIMÓN!DES, DOS GLORiAS DE
CÓRDOBA
157
gina
469).
Páginas
dspués insis e el insigne maes o: "El
demo-
nio
de
la
iloso. ía se
había
apode ado de los judios, y a ellos se
debió
la
aducción y conse ación de
la
mayo
pa e
de los
lib os á abes
ya
mencionados" (Ibid., p.
478),
en e
ellos p eci-
samen e
los de A e oes. "Pocas de
sus
ob as subsis en
en
su
o i-
ginal á abe", leemos
en
la
ISlamología
y
lo
p opio conigna
Gon-
zález Palencia (ob. ci .) e i iéndose a los Comen a ios sob e las
ob as de A is ó eles: "Exis e
la
e sión
la ina
de odos
esosco-
men a íos
y
la
heb ea
de muchos.
En
á abe
se conse an
po-
cos"
7.
The
Jewish
EncyclOpedia
(a .
A e oes,
Vol.
II, p. 348),
dice algo más, de especial in e és: "Debido a sus admi a'do es
judíos, disponemos hoy de sus ob as, pues solamen e en el
ma -
co
de las e siones
heb eas
o po
la
ansli e ación
del ex o
á abe
en ca ac e es heb aicos "did hey escape o
ana icism
01:
he
Moo s." Sólo nos queda ag ega que con odas esas
aduc-
ciones y e aducciones no es ex año que a eces se
haya
al-
seadoel
pensamien o del au o . El
a e
de
la
aducción,
siem-
p e
a duo
y complicado,
esul aba
más
oda ía
a ándose
de
ma e ias
abs usas.
3.°
El
e ce
pun o
ela i o a las ob as de los dos audaces
ilóso os sob e el que hemos de
llama
la
a ención, especialmen-
e
in e esan e, es el de
la
enaz
opOSición que
de e minadas
opi-
niones y enseñanzas suyas despe a on en núcleos in luyen es
de al aquies y ulemas, de abinos y pie is as,
has a
el ex emo
de
mo i a
la
p ohibición, condenación e incluso quema públi-
ca
-suponemos
.más bien
simbólica-
de esas ob as. Ya hemos
indicado
en
el esbozo biog á ico las consecuencias pe sonales
que
al
ac i ud
ocasionó a A e oes, y las ac es con o esias
desa olladas
en
p o y
en
con a
de Mamónides.
, Quizás exage e
M.
y Pelayo cuando dice: "A deci e dad,
7 Con iene ad e i
que
en
las úl imas décadas se
han
dado a la es ampa a ias
ob as
de A e oes
en
su ex o á abe. inédi o
en
algunos casos,
p.e.:
MAURICE BOUYGES,
S.!.:
In' en ai e des
ex es
a abes d'A'lIe oes. Mélanges
de
¡'Uni e si é de
S o
Joseph. Bey ou h.
V1H
(1922) Y
~X
(1924).
Id.
id.:
Talk ü$ Ki ab aVMaqoula .
Tex e
a a,'be
inédil . publié
pa -,
Bey ou h. 1932.
Td.
id.:
Taha o al4:ahajo , ex e a abe é abli
pa -o
LEÓN
GAUTHIER:
Ibn Rochd (A e oes). T ai é clécisi su ¡'acco d de la eligion
e
de
la
philosophie.
Fac;l
al
maqál...
Tex e
a abe, ad.
.pa --,
A}ge , 1942.
DAVID
GONZALO MAESO
[20J
A e oes, como casi odos los ilóso os de
su
aza,
había
sido
muy
mal
c eyen e, que p o esaba
absolu a
indi e encia, aunque
no odio, espec o del islamismo.
En
su
opinión el ilóso o podía
a en u a se
cuan o
quisie a, siemp e que
en
lo
ex e no espe a-
a
el cuí o es ablecido. Pe o
es a
hipoc esía no engañó a los
eÓo
logos muslimes. Ya
en
iempo de los almo á ides ue on que-
mados y des uidos muchos lib os. Los almohades
aje on
mu-
cho más i o el e o de p oseli ismo ... " (Ob. ci ., p.
470).
Como colo ón de es e
e ce
aspec o que conside amos,
hay
que eco da asimismo que
semejan e
eacción se man es ó
ambién
en e
los c is ianos cuando el a e oísmo in adió el
ámbi o de
la
escolás ica c is iana.
"San o
Tomás
~consigna
González Palencia (ob. ci ., p.
228-229)-
es el
más
se io ad e -
sa io de
la
doc ina
a e oís a y a
la
ez el
p ime
diSCípulo del
Comen ado , incluso en
la
o ma
misma
de sus esc i os. Asín
ha
demos ado
la
elación de dependencia
en
que el Doc o An-
gélico
es $,
espec o de A e oes
en
el
pun o
culminan e
de
la
Teologia,
en
la
a monía
en e
la
ciencia y
la
e ... Después de
S o. Tomás,
oda
la
escuela dominicana se opone a A e oes .
.,
Los de enso es de las eo ías a e oís as
hay
que busca los en
la
escuela
anciscana
(Roge io Bacon) y
en
la
Uni e sidad de
Pa-
ís
(Sige de B aban e).
Pa alelamen e
a
la
acogida que los Co-
men a ios de A e oes u ie on
en
las escuelas c is ianas, se
ue o mando desde p incipios del siglo XIV
la
leyenda del
A e":
oes inc édulo ... Se le
a ibuía
la
esis "de las dos e dades",
la
e dad eológica y
la
e dad ilosó ica,
en
mu ua
con adic-
ción, pe o siel1do e dad las dos: esis que
e a
más
bien de
S1-
ge
de
B aban e
y de los a e oís as la inos. El seño Asín sos-
iene que
es a
doc ina de las dos e dades,
jamás
sos enida po
A e oes, que
in en ó
concilia
la
e y
la
azón, puede de i a
de Mohidín Abena abí, po cuyo conduc o o po el de los
Hó-
so os de
la
di ección neopla ónica,
pasa ía
a Sige y sus secua-
ces". Así esume
el
au o
de
la
His o ia de
la
li e a u a
a ábi-
go-española
es a
deba ida y espinosa cues ión.
También Maimónides ue íc ima de
la
in ansigencia
o
in-
comp ensión de algunos de sus co eligiona ios,
al
socai e de
la
pu eza de
la
e, p incipalmen e
po
cie as eo ías y
o ien-
aciones con enidas
en
el
Guía
de
Los
pe plejos. DespUés de
su
A,ERRORS y MAIMÓNIDES, DOS GLORIAS DE
CÓRDOBA
159
mue e
es alló
una
e dade a polémica
en e
maimonidis as y
an imaimonidis as.
"Los
almudis as
anceses quema on
pú-
blicamen e sus ob as, conside ándole como
he eje
y
des uc-
o
del jUdaísmo y
has a
se dice ue sus i uido el encomiás ico
epí a io que
p ime amen e
os en aba
su
umba
en
Tibe íades
po
o o
en
que se le es igma izaba de "excomulgado y he eje"
(Man.
His .
li .
heb ., pp. 518-519; c . í em., p.
526).
Vemos,
pues, que si bien
la
animad e sión pa cial
con a
Maimónides
no e is ió los
ca ac e es
que
acompaña on
a
la
su ida
po
eI ilóso o musulmán,
ni
le pe judicó
en
ida, es del mismo
o -
den,
mo i ada po
la
supues a
-o
undada-
he e odoxia
y espí i u acionalis a del pensado judío, que se c eía pod ia
mina
los cimien os de
la
e mosaica.
Po
lo
que a sus elaciones con
la
Escolás ica
c is iana
se
e-
.e e,
emi imos
al
documen ado capí ulo de
A.
Bonilla
en
su
His o ia
de
la
Filoso ía
española
(II, Siglos VIII-XLL, Judíos),
donde en
18
apa ados
señala
las
p incipal~s
coincidencias,
-acep aciones y opugnaciones que S o. Tomás
hace
de las doc-
lnas
de Maimónides. Y
e mina
diciendo: "Es indiscu ible,
po
an o,
que
!el
Angel de las Escuelas
hacía
ecuen ísimo uso
de
la
Guía
de Maimónides, y que es e lib o le me ecía
singula
a ención. Si se excep úa el An iguo Tes amen o,
ninguna
p o-
ducción de
la
li e a u a
heb ea
in luyó más
en
la
doc ina del
·P íncipe del escolas icismo que
la
g an
ob a
del que el mismo
S o. Tomás
llama
"Moisés egipcio" (pp, 406-410).
VI. A VERROES y AVERROÍSMO
ENTRE
LOS
JUDÍOS
Pa en es
son las nume osas y
p o undas
conexiones ideo-
lógicas y cul u ales es ablecidas
en e
el
Islam y el
Judaísmo
español, a lo la go de
una
con i encia,
más
que secula , mile-
na ia,
sob e odo
po
sus an eceden es.
Yeso
no solamen e de
una
mane a
gene al, sino
ambién
en e
esc i o es, sabios,
i-
lóso os, poe as y las p oducciones de
su
genio. Las ,elaciones
en e
A e oes con odo
lo
que él
ep esen a
po
sus esc i os,
y Maimónides como ilóso o, eólogo y pensado ,
han
quedado
mani ies as; solamen e que emos
añadi
algunos de alles.
En
una
es e a
más
amplia
impo a
pone de elie ,e,
aunque
ya
en
160
DAVID GONZALO MAESO
[22}
algún aspec o se
ha
insinuado,
lo
que A e oes
;¡
el a e oísmo
ep esen an
den o
del judaísmo.
A eniéndonos
únicamen e
a los da os conc e os que poseemos,
y sin echaza las azonables hipó esis' que
an e io men e
he-
mos apun ado, cabe eco da
una
ca a
de Maimónides a su
discípulo p edilec o ben
yehudá
cAknín, echada en El Cai o,
1190,
en
la
que le dice ex ualmen e: "He ecibido
hace
poco
una
ob a
de
Ibn
Rusd
sob e A is ó eles,
la
i ulada
"De sensu
e
sensa o" y he leído
lo
bas an e
pa a
ce cio a me de que
ha
cap-
ado la e dad con
g an
p ecisión"; pe o
aho a
no engo
iem-
po
pa a
hace
un
es udio sob e ese lib o." Respec o a
un
pasaje
de
una
ca a
di igida a Semuel ibn Tibbón
en
1199,
donde el
sabio ecomienda los Comen a ios de A e oes, no es á del odo
cla o.
En
o a
misi a di igida po el susodicho cAknín a
su
e-
ne ado maes o,
en
es ilo alegó ico, se
habla
de "nues o
maes-
o
Ibn
RuSd", es imonio, den o de
su
absolu a b e edad, de
ines imable alo . Se
ha
ci ado como
e minus
a qua del
p ime
con ac o de Maimónides con los esc i os de A e oes
la
mencio-
nada
echa
1190,
pe o los é minos mismos de
la
ca a
en
cues-
ión pa ecen
deno a
cla amen e
ya le
e an
conocidos con
an-
e io idad,cosa
p·e ec amen e e osím l, e dgualmen e a
la
in e sa,
dada
la
posición ele an e que uno y o o ocupaban
en
sus espec i os países,
su
insaciable
a án
de ilus ación y el
in-
e cambio
cul u al
exis en e, desde siglos
a ás,
en e
el Islam
o ien al
y el occiden al.
Si los
Comen a ios
de A e oes a las ob as del Es agi i a
ue on conocidos y eje cie on in luencia
en
los medios
judai-
cos,
mayo
impo ancia
e is en las ob as o iginales del ilóso o
musulmán
en
el
á ea
del pensamien o heb aico medie al y
aun
pos e io . El
a ado
sob e
La
elación
de
la
e
con
el
conoci-
mien o
pa ece
habe
inspi ado a Sem Tob
ibn
Falaque a
su
Igge-
e
ha-wikku«l!.
La amosa éplica
al
Tahii u
de Algazel ue e -
ida
al
heb eo
en
1328
po Kalonymus
ben
Da id ben TOd os, y
exis e
o a
e sión anónima. Algunas con adicciones que
pa e-
cen ad e i se
en
la
Tahii u
al- ahiiju ,
no in ecuen es
en
las
ob as del ilóso o
musulmán
die on
luga
a
la
leyenda, que sólo
a í ulo de
al
ecogemos, de que A ·e oes p o esó sucesi amen-
e
el judaísmo, c is ianismo e islamismo, y que compuso
la
ob a
A,ERROES y MAIMÓNlDES, DOS GLORIAS DE
CÓRDOBA
161
"De ibus impos o ibus" (Moisés, Jesús, Mahoma). Apa e de
odo,
lo
indubi able es que
la
impo ancia
de A e oes
cOmo
l-
lóso o ue uni e salmen e econocida po los pensado es
ju-
dios, y ni siquie a ue on óbice
pa a
al
admi ación las opInio-
nes
an ijudaicas
del políg a o islámico.
Añadi emos que si po
una
pa e
A e oes debió
la
conse -
ación de algunos de sus esc i os a las aducciones judías,
la
li e a u a
heb aica, a su ez, le es deudo a, di ec a o
indi ec a-
men e, de es imables apo aciones, pues,
apa e
de
la~
susodi-
chas
e siones,
en
los siglos XIII, XIV Y XVI apa eCie on
nu-
me oso
a ados
y ensayos elabo ados po esc i o es judíos,
ins-
pi ados en el a e oísmo. El
p ime o
que
lo
in odujo
en
la
li e a u a
judaica ue Semuel ibn Tibbón, el
aduc o
del
Mo e",
Añadamos los nomb es de
aduc o es
como Abba Ma i Ana o-
Ji, ye no de aquél, Mosé ibn Tibbón, el
g anadino
Salomón
ben
Yose ben Job, el ba celonés Ze al).ia ben IShaq, Kalonymus ben
Kalonymus, y o os muchos más. Dos docenas la gas consigna
The
Jewish
Encyclopedia
de aduc o ,es y demás esc i o es.
Como se e, es és e
un
ema
de
g an
en e gadu a, digno de
a-
a se
en
una
esis doc o al de
al o
ni el.
VII.
MAIMÓNIDES
y MAIMONIDISMO
EN
EL
ISLAM
Si
la
in luencia de A e oes y sus esc i os
en e
los judíos
ue
g ande
en
el espacio y el iempo, no pod ía deci se o o
an-
o espec o
al
in lujo ecíp oco e i adiación de las ob as ilo-
só icas y eológicas de Maimónides
en
el
á ea
del Islam, pese a
la
edacción o iginal
en
á abe
y el ámbi o y
ambien e
a ábigo-
islámicos
en
que i ían el
au o
y sus co eligiona ios, asiduos
Iec o ,es y admi ado es de esas ob as. Sin emba go, no es
un
campo ye mo;
hay
in luencias palpables, que debemos des aca' ,
an o
más
que es és e uno de los a ios aspec os menos
conoci~
dos
en
el
ema
que nos ocupa, Respec o a los esc i os de
ca ác-
e
ju ídico, ele an es
en e
la
inmensa
p oducción de Maimó-
nides,
,la
explicación de esa
al a
de i adiación
al
Islam
es ob-
ia, pues o que se
con aen
al
De echo almúdico, de in e és
casi exclusi o
pa a
los judíos.
En
cuan o
a los de exégesis esc i-
u a ía,
como es en
g an
pa e
el Mo eh, y o os a adOS,
hay
6z
DAVID
GONZALO MAESO
que dis ingui
en e
lo
que
hay
en
ellos de especí icamen e bí-
blico y
lo
muchísimo que se p oyec a
en
el campo de
la
Filoso..,
ía y
la
Teología gene al.
No
podemos ol ida que
en e
los nume osos comen a ios,
po au o es judíos y no judíos
al
Daliila
al-ha'i n,
igu a uno
del ilóso o
á abe
Abü
Bak
al-Tab izI, del siglo
XIII,
el mismo
en
que mu ió el
au o
de
la
ob a.
Pe o, sob e odo, de las ob as médicas nadie puede
duda
que se ían muy leídas y ap o echadas
en
el mundo á abo-islá-
mico.
Bas a ía
la
azón po íSima de
su
ex ao dina ia
u ilidad
p ác ica, la
al a
epu ación de que gozaba
su
au o
como médi-
co
de
la
co e,el
in e és
de los á abes po
la
ciencia médica y la
ene ación que siemp e
han
sen ido los musulmanes
hacia
la
igu a del ebib, cualquie a que
sea
su
nacionalidad o eligión.
Po
o a
pa e,
ahí
no
cabían
esc úpulos
ni
in e dicciones de
ipo eligioso
ni
ilosó ico. Cons a, además, que algunos de esos
a ados
de Medicina
-de
o os puede
supone se-
ue on es-
c i os exp esamen e
pa a
de e minados
pe sonajes del mundo
á abe, como p. e.,
el
Régimen
de
salud
o consul as sob e higie-
ne, dedicado a Malik al-Fadl,
hijo
de Saladino, o el i ulado
Fi
'al-ya
maca ("Sob e el come cio sexual"), esc i o
pa a
Nu
al-Din,
sul án
de
Si ia
y sob ino de Saladino.
VIII.
CONCLUSIÓN
En
ceñido
al
pa
que amplio pa alelo,
o pemen e
azado
po
un
g an
admi ado
de es os dos g andes pe sonaj es, a base
de los da os bio-bibliog á icos ecogidos
en
no pocos au o es,
los juicios o mulados po conspicuos in es igado es y las ob as
mismas de los esc i o es
en
cues ión, hemos p ocu ado del1nea
la
igu a p óce de A e oes como
la
más
impo an e
e in lu-
yen e del
mundo
a ábigo-musulmán, y a
su
lado
la
eminen e
de
Maimónides, "Doc o MáXimo de
la
Sinagoga",
una
de las
g andes
lumb e as
del Medie o, y
"la
mayo del heb aismo,
desde que
al a on
los p o e as",
en
ase eliz de
M.
Pelayo.
Hemos p ocu ado pone de elie e sus
ex ao dina ias
a ini-
dades y conco dancias de odo o den. Cie amen e no llega ía"
mos
al
ex emo de conside a los como
he manos
gemelos
in e-
lec ualmen e;
al
lado de so p enden es analogías hemos des a;-
[2$]
A~ERROES
y MAlMÓNIDES, DOS GLORIAS DE
CÓRDOBA
163
cado asimismo no ables di e encias. Son dos pe sonalidades
an
icas que,
al
pa
de
ex ao dina ias y múl iples coincidencias,
se ese an
ambién
en
su pode osa indi idualidad zonas
p i-
a i as e incon undibles.
Si alguien escép ico y e aC a io a es os pa alelos, a guye-
a
diciendo que, pese a las coincidencias y conco dancias
en e
A e oes y Maimónides,
se ía
inú il
busca con ese p opósi o
compa a i o,
en e
la eno me p oducción del p ime o,
nada
que
se pa ezca
en
su
conjun o
al
Mo é
h nebuk/in,
Misné
h
To á
h o
Misnayyó
po no
ci a
sino las
es
ob as máximas del doc o
judío,
apa e
de o os muchos a ados, y que, in e samen e,
ampoco
se ía
ac ible
halla
en e
la
cuan iosa
p odUCCión
maimonidiana
ob a
alguna
compa able, po
su
simili ud, con
,los
Comen a ios
mayo es, medio y meno es sob e
¡las
ob as
de A is ó eles,
la
A monía
en e
la
ciencia
y
la
eligión,
el
Kul'liyya
y
o as
nume osas ob as del doc o musulmán, yo
le
di ía
que es cie o, pe o sólo
apa en emen e,
en
cuan o
a
la
es uc u a
o mal de esas c eaciones cien í icas, pe o no
lo
es
en
modo alguno
en
cuan o
a
g an
pa e
del con enido, ideolo-
gía, o ien aciones y p incipios básicos de las mismas.
Na u almen e,
hay
p o undas
y
has a
i educ ibles di e en-
cias
en e
esos dos mundos que son, po
una
pa e,
Islam
y
Ju-
I"laísmo
y,
po
o a,
la
pe sonalidad de A e oes y
la
de Maimó-
nides;
pe o las analogías y simili udes
an o
en
las pe sonas y
sus ci cuns ancias, como
en e
los esc i os y
su
i adiación son
palpables.
Po
lo
demás,
al
ac i ud
nega i a
no
ha ía
sino con-
i ma
en
pa e
10
que espec o a di e encias dejamos dicho, a
p e ención,
al
p incipio de
nues o
es udio.
Fue on
ambos a dos, as os de
p ime a
magni ud
en
el cielo
de
las ciencias, que
alumb a on
en
ida
la i udes
dis in as y dis-
an es,
pe o cuyos des ellos se usiona on en
la
es e a
lumi-
noa
del
humano
sabe uni e sal y siguen igu ando con
hono-
es de p imice iOS en
la
His o ia de
la
Ciencia. Lás Ima que
sus
ob as
-como
se dijo de las de Medicina de
Maimónides-
sean
más
ci adas, pe o como
da o
de e udición a eces í ola y
p esen uosa
o a
lo
sumo de
segunda
mano, que leídas y ap o e-
chadas
pa a
el común bene icio y p og eso de las ciencias, a
pesa
de
la
benemé i a
labo de no pocos exposi o es e in es-
igado es.