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Averroes (1126-1198) y Maimónides (1135-1204), dos glorias de Córdoba. (Paralelo)

Gonzalo Maeso, David

Abstract

Comunicación leída en las VI Sesiones de Cultura hispanomusulmana, octubre de 1967, en Córdoba.

Full text

COMUNICACIONES Y CONFERENCIAS AVERR,oES (1126-1198) Y MAIMONIDES (1135-1204), DOS GLORIAS DE CORDOBA (Pa alelo)* SUMARIO 1. IP eámbulo.~ II. !Pa alelo enume a i o.- nI. l e oes: esbozo biog á ico.- IV. Maimónides: id. id.- V. Consi· de aciones pa aleIis icas en e A e oes y Maimónides, sus esc i os )' doc inas.- VI. A e oes Ji a e oísmo en e los judíos.- VII. Maimónides y maimonidismo ,en el Islam.~ VIII. Conclusión l. PREÁMBULO HONRA y blasón de los pueblos y naciones, al pa que glo ia pe du able de la humanidad, son los g andes homb es, esas igu as escla ecidas que, como as os e ulgen es, iluminan pe iódicamen e el cielo de la His o ia, y a eces ambién con- cu en den o de una misma época en animada compe encia o ejempla solida idad, dejando as de sí una es ela adian e de supe io idad y excelsi ud. Pe o en e esa g an alange de a- ones conspicuos, los i os glo iosos que can ó Ben Si á (Ec- cIo. 44 LXX Y Vulg.) y cuan os ememo a la His o ia uni e - sal, me ecen especial y aun di ía yo exclusi a admi ación y g a- i ud los que ue on al mismo iempo "homb es de bien" Canse 1;esed, según el TH o iginal de esa Ci a), au eolados con el nim- bo de la ama po la luz bienhecho a, los audales de e dad y sabidu ía, la nobleza de ca ác e o el he oísmo de su conduc a *, Comunicación leída en las VI Sesicmes de Cul u a hispancnnusulma,na, oc l.l,b e de 1967. en Có doba. DA VID GONZALO MARSO [2] que i adia on pa a bien de sus con empo áneos y de las gene~ aciones pos e io es. De dos pe sonajes, e dade amen e g andes y bené icos, de esa ca ego ía, quie o habla os, o más bien enca ece sus mé i os y desplega sus excelencias en suges i o pa angón, pa a mejo aquila a su alía y su p osapia espi i ual. La in ini a sabidu ía y omnipo encia de Dios, que an gene- osamen e p odiga sus dones y g acias a los homb es, mues a una a iedad inexhaus a de c eaciones en odos los einos de la na u aleza, pa icula men e en el más noble, la humanidad. Es a o, po consiguien e -mejo di íamos imposible-, que se epi an idén icamen e dos ejempla es, como ampoco hay ni siquie a dos hojas iguales en los á boles. Muy dis in os ue on, sin nega sus a inidades, Home o y Vi gilio, Pínda o y Ho ado, Tucídides y Salus io o Táci o, Alejand o Magno y Césa , De- mós enes y Cice ón, Ca lomagno y Abde amán III.Pe o cuan- do, como en el caso que nos ocupa, se p esen an en ambien es cla amen e di e enciados po múl iples aspec os, aunque con ue es sedimen os comunes, unos ances ales, o os más e- cien es, dos pe sonajes coinciden es en cualidades pe sonales, alen os a iados, ac i idades, p o esión, ci cuns ancias de sus idas, o mación in elec ual, di ec ices men ales en las cien- cias humanas y di inas, nues a admi ación, a ezada a las di- e encias, sube de pun o an e el espec áculo g andioso y encan- ado de an as y an suges i as conco dancias en la i udes an dis an es y coyun u as an dispa es. Den o de la línea de uno de mis co idianos que;hace es en el campo de la in es igación uni e si a ia, cual es la ela i a a las cuan iosas elaciones e impo an es conexiones de la li e a- u a hispanojudía con la hispanoá abe, que o man, ambas a dos el as o complejo de la li e a u a hispano-judeo-á abe, es- pléndidO lo ón de nues a ~ul u a medie al, y p ecisamen e en el delei oso campo, es ,a ez, de la g an u be co dobesa, que nue- amen e nos acoge con hidalga gene osidad en es as VI Sesio- nes de Cul u a hispanomusulmana, qUie o o ece a ues a ad- mi ación las dos igu as an conocidas y amosas, p ime ísimas e,n más de un aspec o, en la España islámica y judía, y an si- mila es po su genio ilosó ico- eolÓgiCO, p o esión y d e si- A~ERROES' y MAIMÓNlDES, DOS GLORIAS DE CÓRDOBA dad de esc i os, dos glo ias inma cesibles de Có doba: A e oes y Maimónídes. y quie o p esen a las en hono í ico pa alelo, que sea ade- más, po impe a i o de la ealidad, amis oso pa angón, lejos •. po an o, de esas compa aciones comúnmen e epu adas como. odi osas. No a emos, además, que en odo co ejo pa alelís ico hay que - esal a las analogías y ma ca asimismo las di e en- cias, con dos ac o es esul an es de oda compa ación. Hay una cues ión p e ia, que impo a plan ea , ya que se ía :imp oceden e esol e la de modo ap io ís ico; p e e ible es lu- ya de po sí la solución, al menos hipo é ica, as la exposición de hechos y p emisas. T a ándose de dos coe áneos -como, uni- la e almen e, en los demás casos-, an e las simili udes ideoló- gicas en las p oducciones del ingenio humano, su ge espon á- neamen e el in e ogan e de posibles in luencias, de una u o a pa e, o bien ecíp ocas. En nues o caso, no ha dejado de su- ge i se, y aun de a i ma se, la in e dependencia de ambos ge- nios, o, como más p obable, el pOSible in lujo de A e oes sob e Maímónides l. Veamos los a ios pun os de is a. El almudis a e his o iado Da id Con o e (naCido en Sa- lónica, 1617, y mue o en Cons an inopla, 1690) en su Qo é 00- do ó , a i ma sencillamen e que Maimónides ue discípulo de dos homb es eminen es: R. Yose ibn MigáS, glo ia de la Aca- demia de Lucena, que le ins uyó en el Talmud, y A e oes, que le enseñó iloso ía. Tal ase e ación suele echaza se como ,e ó- nea alegando que Maimónides e a oda ía niño cuando mu ió el p ime o (1141), y muy en ado en años cuando llega on a su no icia los esc i os de Ibn RuSd (1190, id. in a). González- Palencia ,en su "His o ia de la li e a u a a ábigoespañola" (p. 228) quizá se exceda al a i ma paladinamen e que "Maimónides, si- guiendo las hueu'as del ilóso o musulmán, a ó de concilia el pe ipa e ismo con la eligión mosaica". Po nues a pa e suge imos que pudie on conoce se en Có - 1 B e emen e ocamos es a cues ión, encuad ada en un ma co más amplio" en nues- a comunicación p esen ada en as 1 Sesiones de Cul u a hispanomusulmana celeb adas en G anada (1962): "Los á abes. maes os de los ¡judíos en la España medie al». Vid. en Re is a del Ins i u o de Es udios Islámicos en Mad id, ol. xn,xn~' (I963-64h pp" 16 9- 179. DAVID GONZALO MAESO dOba, de donde Maimónides emig ó a los 13 años, o incluso des·- pués, en el cons an e pe eg ina de és e, como c ip ojudío, de ciudad en ciudad, has a los 25, en que abandonó pa a siemp e la Península (1160). Po 10 menos es muy e osímil, dado su ex ao dina io amo a la ciencia y la ac i idad in elec ual de que ya había 'dado p uebas, a pesa de las ad e sas ci cuns- ancias en que se eía en uel o, llega an a su no icia los esc i- os del ilóso o musulmán, bien en España o du an e el quin- quenio de su pe manencia en Ma uecos. En 1165 A e oes, ya cua en eno, había pUblicado a ias e impo an es ob as cien- í icas y ilosó icas y gozaba de p es igiosa ama en e las pe - sonas ilus adas. El abino alemán, D . A. Loewen hal, au o del azonado a - ículo que a A e oes dedica TheJewish Encyclopedia (VoL II), a i ma, quizá con alguna pa cialidad hacia su co eligiona io o po que así lo c eye a hon adamen e, que las elaciones cien- í icas en e Maimónides y A e oes no han sido co ec amen e in e p e adas, pues o que, a su juicio -que, po lo demás, es opinión bas an e gene alizada, sob e odo en e los judíos-, ni Maimónides puede se conside ado como au én ico discípulo de A e oes, ni menos aún és e, diSCípulo de aquél. La azón en 'que se sus en a ese c i e io es la suposición de que los esc i os de A e oes no llega on a conocimien o de Maimónides has a -el año 1190, demasiado a de, po consiguien e -ya en el sex- o decenio de su ida-, pa a que pudie an in lui en su o ma- dón in elec ual o incluso en la composición de sus ob as. Me- nos aún cab ía admi i , sen ado ese supúes o, la in luencia in e sa, es deci de las ob as o el pensamien o maimonidiano en ¡el ilóso o musulmán, dado que las ci cuns ancias polí icas del judaísmo lespañol cambia on adicalmen e al ad enimien o de los almohades a la Península, quedando despobladas las al- jamas andaluzas. En aquella Có doba de la segunda mi ad del siglo XII. dominada po los almohades, p obablemen e ni s e ía conocido (po sue e suya) aquel co dobés, ugi i o de ciudad en ciudad con oda su amilia y genial políg a O, a quien un hado mis e ioso a ancó de un polo del Islam pa a qUe lo e- cie a en o o, asen ándolo en Egip o, donde llega ía a se mé- dico de la co e y compone ob as ma a illosas, an múl iples como a iadas. AHi:RROES y MAIMÓNlDES, DOS GLORIAS DE CÓRDOBA Como quie a que sea, yo di ía que en e A e oes y Maimóni- des hay algo supe io a esas elaciones in elec uales o a ís i- cas, gene almen~e an bene iciosas, en e maes os y discípulos, y u.e la c'oincidencia men al y ac i ud espi i ual en pun os bá- sicos die la Filoso ía y la Teología. En algún sen ido y p opo - ción pudie a a ibui se al simili ud de complexión in elec ual a que ambos p óce es del pensamien o e an he iede os del sa- be cien í ico bisecula a eso ado en la da al-culüm co dobe- sa. Se ha pensado incluso -po lo que en o os casos ha ocu·- ioo- en algún au o o p eceden e desconocidos; pe o, a nues- o juicio, pa ece más lógico a ibui lo, en pa e no exigua, a las enseñanzas que uno y o o, con di e encia de pocos años. be- bie on en la uen e i a de las Academias co dobesas en los de- cenios cen ales del s. XII, len e 1140 y 1160. Ni las luchas in- es inas que ensang en a on los úl imos años del Cali a o, ni las a eces u bulen as icisi udes de los l1einos de Tai as, ni la dominación de los pueblos a icanos, almo á ides y almohades, que se asen a on sob e aquellas imponen es uinas, pudie on a en a los ue es sedimen os cul u ales y a ís icos de las épo- cas an e io es. No son a os len la His o ia los casos de ciuda- des de al a cul u a que han supe ado elizmen e c isis seme- jan es y han sal ado los es os b illan es dje p eceden es siglos de esplendo . Si A e oes pudo bene icia se con más anquili- dad de esos es a os cul u alles, Maimónides, al emig a de la Península (ci c. 1160), as a ios años de c ip ojudaismo, p i- me o a Ma uecos, donde siguió en semejan e ac i ud, luego a O jen~e y po in a Egip o, pudo deci : Omnia mea meC1.lm po - o, pues lle aba ya una comple a o mación in elec ual e in- cluso cul u al y a ias ob as e minadas o en cu so de elabo a- ción. ije o, sob e odo, la apo ación de esos dos g andes políg a- os ue el u o madu o de dos in eligencias p óce as, con las que debie elaciona se -apa e del amosísimo AVieena, en el e- eno ilosó ico y médico- una e ce a, pos e io en un siglo, en el o den ilosó ico- eológico, Tomás de Aquino, que an o se bene- ició de las doc inas de aquéllos. Es as es men alidades cum- b es u ie on como me a de sus lucub aciones el noble a án die a moniza la e y la azón, las c eencias eligiosas y la ciencia humana. 144 DAVID GONZALO MAESO [61 II. PARALELO BIOGRÁFICO Y PE.RSONAL Toda una cadena de ci cuns ancias, analogías, concomi an- cias y coincidencias a o ecen y des acan el pa alelo que deseo esboza ¡en e A e oes y Maimónides. Señalemos p ime amen- e, en uelo ápido, las más isibles, g andes y pequeñas, de g an alcance unas, de meno escala o as, dle ca ác e biog á- ico, pe sonal y amilia . Ambos son co dobeses de nacimien o y educación in elec ual, y mu ie on len A ica, occiden al el uno, o ien al el o o, lejos de su ciudad na al y al ez año án- dola, al lado de pode osos sul anes amigos. Fue on coe áneos, de amilia de ju isconsul os, y do ados de alen o ex ao dina- io, abie o a odos los esplendo es de la le dad. Médicos de p o esión, que o ma, con el magis e io y el sace docio, la más noble íada de las ac i idades humanas; médicos die eyes, del cue po y del ama, pues o que ue on a la ez conseje os eales. A e Qles, de ilus e linaje de ju is as, desempeñó el ca go de cadí en Se illa y Có doba, y compuso al menos un a ado de De echo malequí; el pad e y p ime maes o de Maimónides le a daY'!Ján ("juez") de la comunidad co dobesa y p es igioso almudis a, dos aspec os es echamen e elacionados en e sí, que con ie en la ejecu o ia de ac~edi ado ju is a; el De echo judaico, al que el g an pOlíg a o le an ó un monumen o ae e pe ennius con su Misné h To a apa le de o as a ias ob as de g an en e gadu a, enía en la amilia amplia sole a. Uno y o o, ecundos esc i o es y políg a os eminen es, enamo ados de la Ciencia pu a y cul i adm;íes de la Ciencia p ác ica, casi e- ac a ios, po lo mismo -pese a las excepciones- a los ensue- ños poé icos; ilóso os de encumb adas concepciones y eólo- gos ansiosos de ele a las al as lucub aciones de la azón hu- mana has a los pies del ono de Dios. Ambos esc ibie on. y, po lo an o, pensa on, en la dúc il y opulen a lengua á abe, con alguna sal edad en la abiga ada p oducción maimonidia-: na, y ue on, po na u al inclinación y a inidad mlen al, no po impe a i o de escuela, adep os a las doc inas del más ex- celso y igu osamen e acional de los ilóso os g iegos, has a el ¡ex emo de,que se les pod ía o o ga , y de hecho más o menos li e almen e así se ha p oclamado, el í ulo, espec i amen e, [7] A ERROES y MAIMÓNIDES, DOS GLORIAS DE CÓRDOBA de "el A is ó eles del Islam" y '~Iel A is ó eles judío", de los si- glos medie ales, y aun de los pos e io es. Ambos ue on en u- sias as y admi ado es, ;es udiosos seguido es y comen a is as del celebé imo médico y ilóso o pe sa A icena (980-1037), siglo y medio an e io a enos, au o de nume osas ob as cien í icas, médicas, ilosó icas y iel in é p e e die la sabidu ía a is o élica. Lo mismo A enoes que Maimónides mos a on una decidida oposición a los mu akal-limiln o adep os al kaZam, el escolas i- cismo musulmán y judío, "malos de enso es die la eligión y ma- los ilóso os", dice M. Pelayo, sob e odo espec o a la eo ia de los á omos y la inexis encia de ley)es na u ales. Tan o el mu- sulmán como el judío, aunque en di e sa o ma, ue on ildados de excesi a y pelig osamen 1e acionalis as, y po ello su ie on, el uno en ida, el o o después de mue o, la sañuda y enaz pe secución de sus co eligiona ios ul a eligiosos, ue on es- igma izados con la no a de "he ejes excomulgados", y quema- das públicamen e sus ob as. Pe o, a o unadamen e, pudo más ,que 'ese uego i ulen o el amo y la admi ación de o os am- plios sec o es, y esas ob as no pe ecie on. Los dos han eje cido posi i a in luencia en la Filoso ía y, de echazo, en la Teolo- gía del c is ianismo, de los dos se ocupó y los ci a en sus esc i- os el doc o Angélico, cuyos p ecu so es ue on :en la noble emp esa, an necesa ia en onces como hoy, a ocho siglos de dis ancia, de a moniza plenamen 'e lacieno>ia humana con la di ina, misión la más al a a que puede aspi a un sabio. Coin- ciden igualmen e en el espí i u obse ado de la na u aleza, cualidad esencial en odo médico -ambos ue on insignes en esa p o esión-, según puso de elie~e, po lo que a A e oes se e ie e, el P. Manuel Alonso en documen ado ¡es udio publi- cado en Al-Andalu8 (V, 1940, pp. 215-230: "A e oes, obse a- do de la na u aleza"), y s,e desp ende cla amen e de la lec u- a de sus ob as, 10 p opio que ocu e en las de Maimónides, iel e lejo de la mi ada in ui i a y espí i u inquisi i o de su au o . Sin duda uno y o o, a ue de p es igiosos médicos, end ían un es upendo "ojo clínico". En cuan o al sen imien o pa io de los dos ilus es exilados de Có doba, en ci cuns ancias di e- en es, pe o en algún mOdo coincid,:en es -la in ansigencia almohade-, de A e oes esc ibe el ci ado a iculis a: "Apasio- nado de su pa ia, p odiga en sus ob as elogios de AI-Andalus DAVID GONZALO MAESO [8] yel ca iño que sen ía po Có doba, cabeza del Islam español y ciudad que me eció su cuna" (ibid. 217), Y del judío cons a, a pesa del ama go ecue do de su emig ación y penalidades que la p ecedie on y subsiguie on, que encon ándose odeado de hono es, dignidades y bienes a en su nue a pa ia, Egip o, siemp e u o a gala llama se y i ma "el se a dí", p ueba in- equí oca del no ex inguido amo a su pa ia na al. En el seño ial ecin o ac ual de es a ilus e u be, cuna de las dos celeb idades a que nos e le imos, oda ía podemos se- ñala o os pa alelos cu iosos y edi ican es: ambos son eme- mo ados en los· as os co dobeses con análoga admi ación y Simpa ía; ienen su galla da e igie; cual igilan e símbolo pa a el na i o y o as e o; su memo ia pe du a en el abiga ado no- mencla o his ó ico de las calles, en los anales y cen ena ias l'Ieco daciones de la ciudad y es í ido acica e pa a los más ge- ne osos anhelos de supe ación cul u al. Finalmen e, i cu iosa aunque explicable coincidencia!, la ila elia nacional quiSO uni ambién ecien emen e a es os dos íncli os pe sonajes en dos emisiones ecien es, como p ueba del hono endido a su in- ol idable y señe a g andeza. Pe o ahondemos algo más en las bases. cien í icas de es e pa alelO cen ando p ime amen e nues a a ención en cada uno, median e un sucin o bosquejo biog á ico, a in de esal a se- gUidamen e sus mu uas a inidades y conexiones. Y ad e imos, an e odo, que el pa angón de los dos eg egios pe sonajes que nos ocupan no se limi a a sus do es y ci cuns ancias pe sonales, de pasmosa coincidencia, como se ha podido obse a ; nues o ángulo de isión aba ca o os aspec os más impo an es, cuales son el pa alelismo doc inal y has a bibliog á ico, y las i a- diaciones de uno y o o en el campo opus o, como ambién en ámbi os más dispa es. IIl. A VER ROES ; ESBOZO BIOGRÁFICO Abü-l-WalId Muhammad ¡bn Ahmad Ibn RuSd, A e oes en e los escolás icos y en el mundo eu opeo, po co upción oné ica de es e úl imo nomb e, nació en Có doba (1126) Y mu- ió en Ma akus (1198); i ió, po an o, 72 años. P ocedía de . A"iERROES y MAIMÓNIDES, DOS GLORIAS DE CÓRDOBA 147 linajuda amilia de ju isconsul os co dobeses y es udió De echo islámico y ambién Medicina en las academias de la an igua co e cali al. Sus p ime os esc i os e sa on asimismo sob ~ es as dos amas, pe o debió de a iciona se p on o a los es udios i- losó icos, que habían de cons i ui su ac i idad p imo dial du- can e el es o de su ida. Aunque no cons a publica a ob a algu:" na ilosó ica an es de 1162, algunos da os y anécdo as, an del gus o á abe, demues an ya po en onces su compe encia en i- loso ía y p ecisamen e en su pa e más abs usa cual es la Me- a ísica. Fue p esen ado po el ilóso o Ibn Tu ayl (1110-1186) al cali a almohade Ab i Yacaqub 2, no ajeno a la iloso ía, que gus aba odea se de sabios, el cual le sugi ió, po mediación de dicho ilóso o in oduc o , conocido en el mundo e udi o po la única ob a que de él seconse a, lJayy ben Yaq?iin (o Sec e- os de la iloso ía ilumina i a, popula izado con el í ulo del aduc o al la in, Philosophus au odlidac u8, 1671, P:ococke), la idea de comen a a A is ó eles, que ya e a conocido en e los musulmanes hacía más de un siglo po las ob as del u co AI- Fa abi (m. en 950), ,el p ime o, c pnológicamen e, en e los la- liisija a is o élicos y, sob e odo, po los esc i os de A icena (980-1037), el celebé imo ilóso o y médico pe sa an es ci ado. Desempeñó el ca go de cadí en Se illa y pos e io men e en la 2 Pa a mejo si ua sucesos. "1 echas, eco da emos que Abii Yacaqu¡b V,üsu e a hijo y suceso de cAbd al-Mu'min (II29-u62), el cual había sucedido a I>bn Tuma al-Mahdi, undado de los almohades (II22-II29), los al-muwabJ:¡idün (se. los que p o esan el awJ;¡id o (<unicídad de Alá!»). Su exace hado sen imien o eligioso los lanzó a la ludia con a los no c eyenl ,es, loo an opomo , is as y, sob e odo, con a los 11mo á ides. acu- sados de co upción, a los que expulsa on de la Península. El impe io almohade du ó en España un siglo y en A ica <.Siglo y medio (1122-1268). Ca ac e izóse. sob e odo en su p ime a época, po su en.ca nizada pe secución -el «azo e» le llaman Jos c onis as he~ b eos-, allende "1 aquende el Es echo, con a los judíos "1 c is ianos (mozá abes), a los que pusie on en <.nce de apos así", mue e o uga. Las aLjamas heb eas de Andalucia queda on despd,bladas "1 g an núme o de sus mo ado es busca on asilo en los einos c is ianos del No e, con lo cual se inaugu ó una nue a e a en los as os del judaísmo español. No pocos in en a on un8 con i enci~ con los nue os in aso es, penosa y di- ícil d la la ga, apa en ando 'su adhesión al llSlam, pe o con inuando de co azón "1 en el sag ado del hoga amilia adic os d la ley mosaica. En e es os c ip ojudíos ' igu ó has a 1160 en Esp: ña. "1 1 65 en Fez la amilia de Maimónides. Su esis enCia a abando- na la' Península demues a el g an amo "1 apego que sen ían hacía Se a ad; pe o .el mo al pelig o que los é·cechaba hubo de sob epone se. 154 DAVID GONZALO MAESO [161 ( a ado de De echo malequí: edi o en El Cai o a ines del p i- me cua o del siglo). Maimónides, hijo de un dayyan, "juez", de la comunidad,_ que po su p o esión y ocación ha de se necesa iamen e ju- ispe i o, hubo de sen i desde la in ancia ese ambien e ami- lia , y ne ó a cabo con su Misne h To ah, llamado "Código de Maimónides", su opus magnum en el campo del De echo ju- daico, una e dade a econs ucción, sis emá ica y o denada del Talmud, el g an Diges o judaiCO en la Diáspo a. La codi icación de Maimónides se impuso po su au o idad a odas las que an- e io men e habían ealizado o os almudis as judíos, y ino a se la g an uen e de inspi ación de los pos e io es. e) Ob as de Medicina Nume osas son las ob as de Medicina cQmpues as po A e- noes, como son: la i ulada Kul· liya , "Gene alidad",el Co- lUge de los escolás icos que es un a ado comple o del a e· médica, y o os de ipo monog á ico sob e en e medades di e - sas. Maimónides igualmen e esc ibió g an can idad de a a- dos sob e los emas médicos más a iados, g'ene ales o pa icu- la es, de al .mé i o que bas a ían po sí solos pa a g anjea le la inmo alidad, odos ellos en á abe, ales como Pi qéMoSé ("Capí ulos", A o ismos médicos del au o ), ob a que aba ca en 25 capí ulos odo el campo de la Medicina y es como comple- men o de su Pe us al pi qe Abuk a ("Comen a io a los a o is- mos de Hipóc a es"), el Régimen de salud, Lib o del as·ma, T a- ado de los enenos y sus· an ído os, Composición de los medi- camen os, e c., e c. El lib o II del Kul ·liyya con iene una enu-. me ación al abé ica de medicinas, con la desc ipción y e ec os de cada una. Ambos ya ólogos comen a on a Galeno: A e- oes, eligiendO a ias ob as de és e, y Maimónides, en su Com- pendio o Comen a io de los 16 lib os del amoso médico g iego. Po su pa e, A e oes ambién se ocupó de la A juza de A ice- na, cuyas ob as médicas y ilosó icas ue on una de las uen eS p inCipales del políg a o judío. Señala emos, po in, o a coin- cidencia, y es que uno y o o u ie on un hijo que eje ció am- bIén la Medicina; el de Maimónides ue suceso de su pad e en· el medica o de palacio. A ERROES y MAlMÓNlDES, DOS GLORIAS DE CÓRDOBA 155- Recapi ulemos diciendo que an o A e oes como Maimóni- des ue on dos au én icos y eminen es políg a os, que compu- sie on una can idad asomb osa de ob as, sob e las más a ia- das ma e ias, de las cuales solamen e se nos ha conse ado una, pa e, no sin di icul ades de di e sa índole, mucho más nume o- sa la del esc i o judío. Pe o, como ace adamen e ad ie e A. Bonilla a es e espec o, "la o iginalidad en iloso ía es más ela i a que en ninguna o a es e a" (His . Fil. es pañ., n, p. 415). De los dos se ha dicho, pese a su econocido alen o, que no ue on p opiamen e o iginales. "A odos los ilóso os a ábigo- hispanos -esc ibe Menéndez y Pelayo CHis . he e ., 1, p. 468)- excedió en ama, ecundidad y mé odo, ya que no en o igina- lidad e ingenio, el co dobés A e oes". Y el P. 'Llamas, en su li- b o Maimónides (Mad id, M. Aguila , s. ., 1935) enjuicia a és e diciendo: "No es Maimónides p opiamen e un genio o iginal, que descub a ideas nue as y ho izon es in elec uales descono- cidos, pues su ciencill; es p incipalmen e la ciencia de los iló- so os g iegos y á abes; pe o es el alen o colosal, de juicio lú- cido, igo oso, obus o, pe sonal e independien e ... Es, además, un alen o inamen e analizado y cla amen e sin é ico." (Pá- ginas 39-40). Los dos pensado es ebasa on el á ea exclusi a de su eligión y de los pueblos de su aza, ci cuns ancia que con- ibuyó a la conse ación de sus esc i os en la' medida- en que han negado a la pos e idad, sob e odo po lo ,que a A e oes se e ie e, al pa que mo i ó una mayo i adiación de sus doc- inas y eo ias, con ca ac e es ecuménicos. T es aspec os pa icula es que emos des aca en el plano compa a i o que nos hemos azado en el p esen e es udio, en elación con los esc i os de los dos eminen es co dobeses: l.", el ela i o a la lengua en que se compusie on y di e sas icisi u- des o cu iosidades lingüís icas; 2.°, pa icula idad e e en e a la conse ación de g an núme o de esas ob as; 3.°, la oposición que algunas de las doc inas ilosó ico- eológicas expues as po ambos maes os encon a on en cie os sec o es y eacciones que se, p o oca on. 1.° En é minos gene ales pod íamos a i ma que las ob as de ambos cien í icos y ilóso os se esc ibie on en á abe -con la indicada excepción en Maimónides-, se e ie on muy p on o al heb eo, en g an pa e, an o las de és e como las del DA VID GONZALO MAESO [18] musulmán, y pos e io men e, al la ín, y en los dos úl imos si- glos algunas de las p incipales, a las lenguas eu opeas ep e- sen a i as de más al o ni el cul u al. Que A e oes esc ibie a en á abe, es lógico y pe ec amen e na u al; pe o el caso de Maimónides, que no es excepcional, sino común a odos los ju- díos medie ales, po 10 menos has a el siglo XII, en España, e- quie e una explicación. A odo el que conozca, siquie a suma iamen e, los a a a es del judaísmo medie al y su li e a u a, no le ex aña á que an- o en O ien e, a pa i del siglo VII, como en Occiden e, a pa - i del X,en que albo ea la li e a u a hispanojudía, los esc i- o es heb eos compusie on sus ob as en lengua á abe, o icial y e nácula en los países que habi aban e ins umen o más adecuado pa a la exposición cien í ica que el iejo idioma bíbli- co, a la sazón necesi ado de una p o unda en.o ación y ac e- cen amien o léxico. Así se c eó esa glo iosa li e a u a jUdeo- á abe de an ele an es alo es, espec o a cuya plasmación g á- ica es cu ioso ad e i que gene almen e se esc ibía con ca ac- e es heb aicos, po di e sas azones, algunas de índole c ip o- g á ica, cos umb e seguida has a nues os días en algún g ado po los judíos adicados en los países de habla á abe, p. e., Ma- uecos. 2. 0 Leemos en la Encyclopédie de l'lslam que Ibn Maimün esc ibió odas sus ob as en á abe, sau! une, a i mación que pue- de acep a se con sólo ag ega a esa "única" (que es la amosí- sima Misne h To á h ("Repe ición de la ley", e dade a sis ema- ización de odo el Talmud), algún o o esc i o y sus pocas poe- sías, que, cuan i a i amen e, al lado del cúmulo ingen e y a- iadisimo de su p oducción a ábiga, bien poco ep esen an. Pe o se da el caso cu ioso que nume osos a ados de A e oes, cuyo o iginal á abe se pe dió, po inju ia del iem¡po o de los homb es, se nos han conse ado en la e sión heb aica que opo una y emp anamen e ealiza an doc os judíos, con lo cual enemos una nue a e inespe ada conca enación en e es os dos pe sonajes y sUS espec i os co eligiona ios medie ales, de impo an es conse- cuencias pa a la in luencia e in e acción que eje cie on sus doc- inas. "De la mayo pa e de sus ob as -dice M. Pelayo e i ién- dose a A e oes- no queda el ex o á abe, sino aducciones heb eas y la inas, hechas gene almen e del heb o" (Ob. ci . pá- A ERROES y MAIMÓN!DES, DOS GLORiAS DE CÓRDOBA 157 gina 469). Páginas dspués insis e el insigne maes o: "El demo- nio de la iloso. ía se había apode ado de los judios, y a ellos se debió la aducción y conse ación de la mayo pa e de los lib os á abes ya mencionados" (Ibid., p. 478), en e ellos p eci- samen e los de A e oes. "Pocas de sus ob as subsis en en su o i- ginal á abe", leemos en la ISlamología y lo p opio conigna Gon- zález Palencia (ob. ci .) e i iéndose a los Comen a ios sob e las ob as de A is ó eles: "Exis e la e sión la ina de odos esosco- men a íos y la heb ea de muchos. En á abe se conse an po- cos" 7. The Jewish EncyclOpedia (a . A e oes, Vol. II, p. 348), dice algo más, de especial in e és: "Debido a sus admi a'do es judíos, disponemos hoy de sus ob as, pues solamen e en el ma - co de las e siones heb eas o po la ansli e ación del ex o á abe en ca ac e es heb aicos "did hey escape o ana icism 01: he Moo s." Sólo nos queda ag ega que con odas esas aduc- ciones y e aducciones no es ex año que a eces se haya al- seadoel pensamien o del au o . El a e de la aducción, siem- p e a duo y complicado, esul aba más oda ía a ándose de ma e ias abs usas. 3.° El e ce pun o ela i o a las ob as de los dos audaces ilóso os sob e el que hemos de llama la a ención, especialmen- e in e esan e, es el de la enaz opOSición que de e minadas opi- niones y enseñanzas suyas despe a on en núcleos in luyen es de al aquies y ulemas, de abinos y pie is as, has a el ex emo de mo i a la p ohibición, condenación e incluso quema públi- ca -suponemos .más bien simbólica- de esas ob as. Ya hemos indicado en el esbozo biog á ico las consecuencias pe sonales que al ac i ud ocasionó a A e oes, y las ac es con o esias desa olladas en p o y en con a de Mamónides. , Quizás exage e M. y Pelayo cuando dice: "A deci e dad, 7 Con iene ad e i que en las úl imas décadas se han dado a la es ampa a ias ob as de A e oes en su ex o á abe. inédi o en algunos casos, p.e.: MAURICE BOUYGES, S.!.: In' en ai e des ex es a abes d'A'lIe oes. Mélanges de ¡'Uni e si é de S o Joseph. Bey ou h. V1H (1922) Y ~X (1924). Id. id.: Talk ü$ Ki ab aVMaqoula . Tex e a a,'be inédil . publié pa -, Bey ou h. 1932. Td. id.: Taha o al4:ahajo , ex e a abe é abli pa -o LEÓN GAUTHIER: Ibn Rochd (A e oes). T ai é clécisi su ¡'acco d de la eligion e de la philosophie. Fac;l al maqál... Tex e a abe, ad. .pa --, A}ge , 1942. DAVID GONZALO MAESO [20J A e oes, como casi odos los ilóso os de su aza, había sido muy mal c eyen e, que p o esaba absolu a indi e encia, aunque no odio, espec o del islamismo. En su opinión el ilóso o podía a en u a se cuan o quisie a, siemp e que en lo ex e no espe a- a el cuí o es ablecido. Pe o es a hipoc esía no engañó a los eÓo logos muslimes. Ya en iempo de los almo á ides ue on que- mados y des uidos muchos lib os. Los almohades aje on mu- cho más i o el e o de p oseli ismo ... " (Ob. ci ., p. 470). Como colo ón de es e e ce aspec o que conside amos, hay que eco da asimismo que semejan e eacción se man es ó ambién en e los c is ianos cuando el a e oísmo in adió el ámbi o de la escolás ica c is iana. "San o Tomás ~consigna González Palencia (ob. ci ., p. 228-229)- es el más se io ad e - sa io de la doc ina a e oís a y a la ez el p ime diSCípulo del Comen ado , incluso en la o ma misma de sus esc i os. Asín ha demos ado la elación de dependencia en que el Doc o An- gélico es $, espec o de A e oes en el pun o culminan e de la Teologia, en la a monía en e la ciencia y la e ... Después de S o. Tomás, oda la escuela dominicana se opone a A e oes . ., Los de enso es de las eo ías a e oís as hay que busca los en la escuela anciscana (Roge io Bacon) y en la Uni e sidad de Pa- ís (Sige de B aban e). Pa alelamen e a la acogida que los Co- men a ios de A e oes u ie on en las escuelas c is ianas, se ue o mando desde p incipios del siglo XIV la leyenda del A e": oes inc édulo ... Se le a ibuía la esis "de las dos e dades", la e dad eológica y la e dad ilosó ica, en mu ua con adic- ción, pe o siel1do e dad las dos: esis que e a más bien de S1- ge de B aban e y de los a e oís as la inos. El seño Asín sos- iene que es a doc ina de las dos e dades, jamás sos enida po A e oes, que in en ó concilia la e y la azón, puede de i a de Mohidín Abena abí, po cuyo conduc o o po el de los Hó- so os de la di ección neopla ónica, pasa ía a Sige y sus secua- ces". Así esume el au o de la His o ia de la li e a u a a ábi- go-española es a deba ida y espinosa cues ión. También Maimónides ue íc ima de la in ansigencia o in- comp ensión de algunos de sus co eligiona ios, al socai e de la pu eza de la e, p incipalmen e po cie as eo ías y o ien- aciones con enidas en el Guía de Los pe plejos. DespUés de su A,ERRORS y MAIMÓNIDES, DOS GLORIAS DE CÓRDOBA 159 mue e es alló una e dade a polémica en e maimonidis as y an imaimonidis as. "Los almudis as anceses quema on pú- blicamen e sus ob as, conside ándole como he eje y des uc- o del jUdaísmo y has a se dice ue sus i uido el encomiás ico epí a io que p ime amen e os en aba su umba en Tibe íades po o o en que se le es igma izaba de "excomulgado y he eje" (Man. His . li . heb ., pp. 518-519; c . í em., p. 526). Vemos, pues, que si bien la animad e sión pa cial con a Maimónides no e is ió los ca ac e es que acompaña on a la su ida po eI ilóso o musulmán, ni le pe judicó en ida, es del mismo o - den, mo i ada po la supues a -o undada- he e odoxia y espí i u acionalis a del pensado judío, que se c eía pod ia mina los cimien os de la e mosaica. Po lo que a sus elaciones con la Escolás ica c is iana se e- .e e, emi imos al documen ado capí ulo de A. Bonilla en su His o ia de la Filoso ía española (II, Siglos VIII-XLL, Judíos), donde en 18 apa ados señala las p incipal~s coincidencias, -acep aciones y opugnaciones que S o. Tomás hace de las doc- lnas de Maimónides. Y e mina diciendo: "Es indiscu ible, po an o, que !el Angel de las Escuelas hacía ecuen ísimo uso de la Guía de Maimónides, y que es e lib o le me ecía singula a ención. Si se excep úa el An iguo Tes amen o, ninguna p o- ducción de la li e a u a heb ea in luyó más en la doc ina del ·P íncipe del escolas icismo que la g an ob a del que el mismo S o. Tomás llama "Moisés egipcio" (pp, 406-410). VI. A VERROES y AVERROÍSMO ENTRE LOS JUDÍOS Pa en es son las nume osas y p o undas conexiones ideo- lógicas y cul u ales es ablecidas en e el Islam y el Judaísmo español, a lo la go de una con i encia, más que secula , mile- na ia, sob e odo po sus an eceden es. Yeso no solamen e de una mane a gene al, sino ambién en e esc i o es, sabios, i- lóso os, poe as y las p oducciones de su genio. Las ,elaciones en e A e oes con odo lo que él ep esen a po sus esc i os, y Maimónides como ilóso o, eólogo y pensado , han quedado mani ies as; solamen e que emos añadi algunos de alles. En una es e a más amplia impo a pone de elie ,e, aunque ya en 160 DAVID GONZALO MAESO [22} algún aspec o se ha insinuado, lo que A e oes ;¡ el a e oísmo ep esen an den o del judaísmo. A eniéndonos únicamen e a los da os conc e os que poseemos, y sin echaza las azonables hipó esis' que an e io men e he- mos apun ado, cabe eco da una ca a de Maimónides a su discípulo p edilec o ben yehudá cAknín, echada en El Cai o, 1190, en la que le dice ex ualmen e: "He ecibido hace poco una ob a de Ibn Rusd sob e A is ó eles, la i ulada "De sensu e sensa o" y he leído lo bas an e pa a ce cio a me de que ha cap- ado la e dad con g an p ecisión"; pe o aho a no engo iem- po pa a hace un es udio sob e ese lib o." Respec o a un pasaje de una ca a di igida a Semuel ibn Tibbón en 1199, donde el sabio ecomienda los Comen a ios de A e oes, no es á del odo cla o. En o a misi a di igida po el susodicho cAknín a su e- ne ado maes o, en es ilo alegó ico, se habla de "nues o maes- o Ibn RuSd", es imonio, den o de su absolu a b e edad, de ines imable alo . Se ha ci ado como e minus a qua del p ime con ac o de Maimónides con los esc i os de A e oes la mencio- nada echa 1190, pe o los é minos mismos de la ca a en cues- ión pa ecen deno a cla amen e ya le e an conocidos con an- e io idad,cosa p·e ec amen e e osím l, e dgualmen e a la in e sa, dada la posición ele an e que uno y o o ocupaban en sus espec i os países, su insaciable a án de ilus ación y el in- e cambio cul u al exis en e, desde siglos a ás, en e el Islam o ien al y el occiden al. Si los Comen a ios de A e oes a las ob as del Es agi i a ue on conocidos y eje cie on in luencia en los medios judai- cos, mayo impo ancia e is en las ob as o iginales del ilóso o musulmán en el á ea del pensamien o heb aico medie al y aun pos e io . El a ado sob e La elación de la e con el conoci- mien o pa ece habe inspi ado a Sem Tob ibn Falaque a su Igge- e ha-wikku«l!. La amosa éplica al Tahii u de Algazel ue e - ida al heb eo en 1328 po Kalonymus ben Da id ben TOd os, y exis e o a e sión anónima. Algunas con adicciones que pa e- cen ad e i se en la Tahii u al- ahiiju , no in ecuen es en las ob as del ilóso o musulmán die on luga a la leyenda, que sólo a í ulo de al ecogemos, de que A ·e oes p o esó sucesi amen- e el judaísmo, c is ianismo e islamismo, y que compuso la ob a A,ERROES y MAIMÓNlDES, DOS GLORIAS DE CÓRDOBA 161 "De ibus impos o ibus" (Moisés, Jesús, Mahoma). Apa e de odo, lo indubi able es que la impo ancia de A e oes cOmo l- lóso o ue uni e salmen e econocida po los pensado es ju- dios, y ni siquie a ue on óbice pa a al admi ación las opInio- nes an ijudaicas del políg a o islámico. Añadi emos que si po una pa e A e oes debió la conse - ación de algunos de sus esc i os a las aducciones judías, la li e a u a heb aica, a su ez, le es deudo a, di ec a o indi ec a- men e, de es imables apo aciones, pues, apa e de la~ susodi- chas e siones, en los siglos XIII, XIV Y XVI apa eCie on nu- me oso a ados y ensayos elabo ados po esc i o es judíos, ins- pi ados en el a e oísmo. El p ime o que lo in odujo en la li e a u a judaica ue Semuel ibn Tibbón, el aduc o del Mo e", Añadamos los nomb es de aduc o es como Abba Ma i Ana o- Ji, ye no de aquél, Mosé ibn Tibbón, el g anadino Salomón ben Yose ben Job, el ba celonés Ze al).ia ben IShaq, Kalonymus ben Kalonymus, y o os muchos más. Dos docenas la gas consigna The Jewish Encyclopedia de aduc o ,es y demás esc i o es. Como se e, es és e un ema de g an en e gadu a, digno de a- a se en una esis doc o al de al o ni el. VII. MAIMÓNIDES y MAIMONIDISMO EN EL ISLAM Si la in luencia de A e oes y sus esc i os en e los judíos ue g ande en el espacio y el iempo, no pod ía deci se o o an- o espec o al in lujo ecíp oco e i adiación de las ob as ilo- só icas y eológicas de Maimónides en el á ea del Islam, pese a la edacción o iginal en á abe y el ámbi o y ambien e a ábigo- islámicos en que i ían el au o y sus co eligiona ios, asiduos Iec o ,es y admi ado es de esas ob as. Sin emba go, no es un campo ye mo; hay in luencias palpables, que debemos des aca' , an o más que es és e uno de los a ios aspec os menos conoci~ dos en el ema que nos ocupa, Respec o a los esc i os de ca ác- e ju ídico, ele an es en e la inmensa p oducción de Maimó- nides, ,la explicación de esa al a de i adiación al Islam es ob- ia, pues o que se con aen al De echo almúdico, de in e és casi exclusi o pa a los judíos. En cuan o a los de exégesis esc i- u a ía, como es en g an pa e el Mo eh, y o os a adOS, hay 6z DAVID GONZALO MAESO que dis ingui en e lo que hay en ellos de especí icamen e bí- blico y lo muchísimo que se p oyec a en el campo de la Filoso.., ía y la Teología gene al. No podemos ol ida que en e los nume osos comen a ios, po au o es judíos y no judíos al Daliila al-ha'i n, igu a uno del ilóso o á abe Abü Bak al-Tab izI, del siglo XIII, el mismo en que mu ió el au o de la ob a. Pe o, sob e odo, de las ob as médicas nadie puede duda que se ían muy leídas y ap o echadas en el mundo á abo-islá- mico. Bas a ía la azón po íSima de su ex ao dina ia u ilidad p ác ica, la al a epu ación de que gozaba su au o como médi- co de la co e,el in e és de los á abes po la ciencia médica y la ene ación que siemp e han sen ido los musulmanes hacia la igu a del ebib, cualquie a que sea su nacionalidad o eligión. Po o a pa e, ahí no cabían esc úpulos ni in e dicciones de ipo eligioso ni ilosó ico. Cons a, además, que algunos de esos a ados de Medicina -de o os puede supone se- ue on es- c i os exp esamen e pa a de e minados pe sonajes del mundo á abe, como p. e., el Régimen de salud o consul as sob e higie- ne, dedicado a Malik al-Fadl, hijo de Saladino, o el i ulado Fi 'al-ya maca ("Sob e el come cio sexual"), esc i o pa a Nu al-Din, sul án de Si ia y sob ino de Saladino. VIII. CONCLUSIÓN En ceñido al pa que amplio pa alelo, o pemen e azado po un g an admi ado de es os dos g andes pe sonaj es, a base de los da os bio-bibliog á icos ecogidos en no pocos au o es, los juicios o mulados po conspicuos in es igado es y las ob as mismas de los esc i o es en cues ión, hemos p ocu ado del1nea la igu a p óce de A e oes como la más impo an e e in lu- yen e del mundo a ábigo-musulmán, y a su lado la eminen e de Maimónides, "Doc o MáXimo de la Sinagoga", una de las g andes lumb e as del Medie o, y "la mayo del heb aismo, desde que al a on los p o e as", en ase eliz de M. Pelayo. Hemos p ocu ado pone de elie e sus ex ao dina ias a ini- dades y conco dancias de odo o den. Cie amen e no llega ía" mos al ex emo de conside a los como he manos gemelos in e- lec ualmen e; al lado de so p enden es analogías hemos des a;- [2$] A~ERROES y MAlMÓNIDES, DOS GLORIAS DE CÓRDOBA 163 cado asimismo no ables di e encias. Son dos pe sonalidades an icas que, al pa de ex ao dina ias y múl iples coincidencias, se ese an ambién en su pode osa indi idualidad zonas p i- a i as e incon undibles. Si alguien escép ico y e aC a io a es os pa alelos, a guye- a diciendo que, pese a las coincidencias y conco dancias en e A e oes y Maimónides, se ía inú il busca con ese p opósi o compa a i o, en e la eno me p oducción del p ime o, nada que se pa ezca en su conjun o al Mo é h nebuk/in, Misné h To á h o Misnayyó po no ci a sino las es ob as máximas del doc o judío, apa e de o os muchos a ados, y que, in e samen e, ampoco se ía ac ible halla en e la cuan iosa p odUCCión maimonidiana ob a alguna compa able, po su simili ud, con ,los Comen a ios mayo es, medio y meno es sob e ¡las ob as de A is ó eles, la A monía en e la ciencia y la eligión, el Kul'liyya y o as nume osas ob as del doc o musulmán, yo le di ía que es cie o, pe o sólo apa en emen e, en cuan o a la es uc u a o mal de esas c eaciones cien í icas, pe o no lo es en modo alguno en cuan o a g an pa e del con enido, ideolo- gía, o ien aciones y p incipios básicos de las mismas. Na u almen e, hay p o undas y has a i educ ibles di e en- cias en e esos dos mundos que son, po una pa e, Islam y Ju- I"laísmo y, po o a, la pe sonalidad de A e oes y la de Maimó- nides; pe o las analogías y simili udes an o en las pe sonas y sus ci cuns ancias, como en e los esc i os y su i adiación son palpables. Po lo demás, al ac i ud nega i a no ha ía sino con- i ma en pa e 10 que espec o a di e encias dejamos dicho, a p e ención, al p incipio de nues o es udio. Fue on ambos a dos, as os de p ime a magni ud en el cielo de las ciencias, que alumb a on en ida la i udes dis in as y dis- an es, pe o cuyos des ellos se usiona on en la es e a lumi- noa del humano sabe uni e sal y siguen igu ando con hono- es de p imice iOS en la His o ia de la Ciencia. Lás Ima que sus ob as -como se dijo de las de Medicina de Maimónides- sean más ci adas, pe o como da o de e udición a eces í ola y p esen uosa o a lo sumo de segunda mano, que leídas y ap o e- chadas pa a el común bene icio y p og eso de las ciencias, a pesa de la benemé i a labo de no pocos exposi o es e in es- igado es.