scieee Science in your language
[sp] (orig)

Federico II de Sicilia e Ibn Sab' in de Murcia. Las "Cuestiones sicilianas"

Abstract

Por causas ajenas a nuestra voluntad, y debido a circunstancias transitorias, lamentamos el no poder emplear con toda exactitud el sistema de transcripción árabe actualmente en uso. Rogamos, pues, a nuestros lectores, sobre todo especialistas, excusen las inevitables deficiencias, en la seguridad de que muy pronto quedarán subsanadas.

Read accessible full text

Federico II de Sicilia e Ibn Sab' in de Murcia. Las "Cuestiones sicilianas"

Author: Cabanelas, Darío
Publisher: Universidad de Granada
Year: 1955
Source: https://digibug.ugr.es/bitstream/10481/74272/1/13388-Texto%20del%20art%c3%adculo-.pdf
FEDERICO II DE SICILIA E IBN SAB 'IN DE MURCIA
LAS "CUESTIONES SICILIANAS" *
ENTRE 123,2 y 1242 se p oduce en la Eu opa c is iana medie al uno
de los hechos más cu iosos desde el pun o de i!:> a de sus elaciones in
elec ua·les con el mundo islámi-co: el empe ado Fede ico II de Sicilia,
mo ido po su i a inquie ud espi i ual y su imaciaJble cu iosidad cien í
ica, emi e a di e sos países musulmanes ·del O ien e una especie de
cues iona io ilosó ico, solici ando adecuada espues a de los saihios de
aquellas egiones; ·pe o no sa: is eoho, al pa ece , con cuan as se le en
ían, acude al sull án a!lmohade hbi1 Muhammad 'Abd al-WaJ&l al
Rasíd, el cual o dena a su gdbe nado en Ceu a, lbn Ja:la�, que ansmi a
dicho enca go a Ihn SaL.'in de Mu cia, amoso mís ico y ilóso o hispa
nomusulmán, que a la sazón se hallaba en dicha· ciudad. Nues o au o
·edac a en once& sus céleb es Respues as Yemeníes a las "Cues iones sici
lianas", de las que amos a ocupa nos en es e él1b<l!jo 1.
Pe o an es de examina el con enido básico y :]a ¡peculia es uc u a
de an suges i a p oducción, a&Í com > 10S di e sos in en os de da la a
conoce en Eu opa:, c eemos indispensé11ble e oca , siquie a en !b e e sín-
* Po causas ajenas a nues a olun ad, y debido a ci cuns ancia.s ansi o
ias, lamen amos el no pode emplea · con oda exac i ud el sis ema de ansc ip
ción á abe ac ualmen e en uso. Rogamos, pues, a nues os lec o es, sob e odo
especialis as, excusen las ine i- ables de iciencias, en la segu idad de que muy
p on o queda án subsanadas.
1. Más adelan e e emos cuál paTece se el e dade o í ulo � dicha ob a.
-31-
esis, las 'P imo diales ci�uns ancias y el medioambien e en que UJVo su
o igen, con lo cual cdb a án mayo elie e los dos pe sonajes que en
aquélla se o .ecen como in e locu o es: Fede ico II de Sidlia e lbn
Sab '}n de Mu cia.
J.-FEDERICO I1 Y LA CULTURA ARABE
Según la exp esi a ase de Ama i, ué Fede ico II de Hohens au
en {I2I5-I'250) el segundo de los dos "sul anes bau izados de Sicilia" 2,
que gobe nó en dicha isla y en Alemania, es u o en posesión del í ulo
de "Empe ado del Sac o Romano Impe io" deooe 1 2•20 y llegó a se
Rey de Je usalén, desde 1:2;29, po su ma imonio con IsaOO! de B ienne,
con a-ído en 1225.
Ei monje in:g:lés Ba olomé de Co on llamó al g an papa Inocen
cio III (ug8-12116) Immu a o saeculi, pe o o o inglés, el c onis a Ma
eo Pa ís, aplicó es e mismo cali ica i o a Fede ico II, y al ez con ma
yo exac i ud, po que en ealidad ué es e mona ca quien ans o mó
�os asgos ípicos del medioe o y cambio en cie o modo la az de su
iempo. En e las múl iples a'Ce as de su.compleja pe sonalida!d, dos le
ca ac e izan po modo incon undible: de una pa e, encama las ambi
ciones y exigencias cesa opapis as de los Hohens au en alemanes, unién
dolas co i el absolu ismo despó ico de los no mandos de Sicilia; de o a,
el in e cambio cul u al con el mundo musulmán y el es¡plando cien í
ico y li e a io de su co e hacen de es e empe ado uno de los pe :sonajes
más apasionadamen e discu idos de su época.
: a a alo a aJCiecuél'damen e las elaciones de Fede ico II con el mun
do islámico, que es el aspec o de mayo in e és a nues o p opósi o, po
ue za hemos de si ua nos en aquella Sicilia á a!be-no man!da, donde
anscu ie on los p ime os años de su ida, y a:ludi , siquie a de pasada,
a los siguien es ex emos: ac i ud de Fede ico en e a las supe i encias
de la cul u a á abe en la isla, su a en u a pe sona:! en O ien e, y ela
ciones con el mundo islámico desde el pun o de is a écnico y cien í ico.
* * *
2. C . M. A na i, S o ia dei 1m sulmani di Sicilia, 2.a ed. (de C. A. Nalli
no), 111, Ca ania 1939, p. 372. El p ime· o de didhos "'•sul anes bau izados" ue
Roge 11 (II30-1154), abuelo de Fede ico 11.
-�2-
El p Oblema de las supe- i encias.-En conjun o .puede deci se que
Sicilia, como ehiículo ansmiso de la cul u a g eco-IlllllJSUilmana a•l
Oociden e la ino, ocupa el pues o inmedia o al de E�aña, y su papel
es, desde luego, más impo an e que el de Si ia en iempo de las C liZ'a
das. Como pun o de unían de las dos cul u as se haUa;ba especialmen e
bien dispues a pa a: ac ua de elemen o aglu inan e en e el an iguo y el
medie al ace o cien i ico, ya .que su población es aba compues a de un
sec o helénico que comp endía eil g iego, de o o que halbla!ba el á abe,
y de un g upo de gen e doc a que en endía el la ín. E& él!S es lenguas
e an de uso co . ien e en los egis os, documen os ci iles y eales cédu
las, lo mismo que en e la población po �g1lo a de P'a:le mo. En Sicilia se
a:dudan con p e e encia ab as de a� onomía y ma emá icas, si bien
algunas de ellas, g iegas o á abes -a:unque odas ya en es e úl imo idio
ma-, ue on aducidas de nue o, y mejo , en Toledo.
N o o:bs an e las c isi� polí icas, eligiosas, .é nicas y sociales que p o
g e�i amen e hablían ido eliminando los ¡p incipales elemen os a ábigo
musulmanes de Sicilia bajo los úl imos eye� no mandos, oda ía a ines
del siglo XII y p incipios del XIII podían ap ecia se conside ables su
pe i encias de cuño i�lámico, ela i <lís sob e odo a: .]a lengua, a !a cul
u a, a la e y a las cos umb es. De ales su,pe i encias nos da es imo
nio el iaje o andaluz Ibn Ohu!bay , quien du an e el in ie no de 1184-
I 185 a a'Viesa la: i:sla de�de Mesina a T apani, llamánddla ce e amen e,
po la bondad de su dima y la i·queza de sus ¡p oduc os, "hija de Anda
luda" 3•
Algunos año� des¡pués, sin emba :go, el ho izon e �e o ecía sensible
men e cambiado: hacia 1 196 las colonia·s musulmanas de ilas ciudades, y
O;ob e odo la de Pale mo, se habían is o obligadas a dis¡pe sa se y bus
ca e ugio en los mon es, a.unqu� es a liquidación del a albismo siciliano
como elemen o social cdlec i o no implicaba na u almen e una o al ex
inción del pa imonio cul u a:! exis en e en cada uno de los indi iduos.
Es o supue� o, el .que ele�en os a ábigo-musulmanes hubiesen enido
pa: e en la o mación de Fede ico, jo en p íncj¡pe aún aislado en Pale 
mo, no sólo es p obable, sino ·que es á ya posi i amen e a es iguado po
3· C . Ibn C1mlbay , Rihla, 2.a ed. del ex o á abe e isada po M. J. De
Goeje (la ¡,a es de W. W igh ), a.pud "'E. J. W. Gibb Memo ial", ol. V, Leiden
London 1907, pp. 3·18-344; ad. i aliana de la 1.a ed. po C. Sohiapa elli, Roma
19o6, pp. 3'1 5-344. En e las cu iosidaodes que más llama on la a ención de Ibn
·Chubay es de submya aquéilla de que las muje es c is ianas � Pale mo es ían
ajes D}>USW iaJ11CS.
-33-
uen es o ien ales, aun cuando ha� a la echa se desconoz·can nomb es
conc e os. A es o esponde la a i mación de un his o iado á a�be -des
conocido ¡po Ama i-, según el cu: l "lo educó el qa<}i de los musulma
nes" 4• T á :a&e indudablemen e de a gún doc o islámico adsc i o a.i se 
icio de palacio, aun después de hahe se dispe sa.do la comunidad musul
mana de la clalpi a:l.
Años más a. de, y ya du an e l: C uzada a Pales ina, los mu:,ulma
nes indígenas obse aban que, a la llamada del mueCín, algunos de los
pajes y o iciales del Empe ado �e le an aban y hacían la o ación i ual,
en e o os, "su maes o, o igina io de Sicilia, con quien él es udiaba la
Lógica" : quizá uese su mismo ins uc. o de an año al que se e ie. e
libn Sa 'ild en el b e í�imo pas: je an e io men e ansc i o.
En elación con es o, hemos de sub aya que 11os conocimien os lin
güís icos del Empe ado pa ecen indudaibles en cuan o a los udimen os,
y quizá ambién espec o al u:,o expedi o del á albe ha�blado, según se
desp ende de algunas uen es occiden ales, pe o al conocimien o no ha·
de exage a se has a el ex emo de que pudiese en ende los ex os clási
cos, an o en p osa como en e so.
No obs an e lo dicho, el p ime nm ac o polí ico del "sul án de Sici
lia" con el isl'am de sus dominios no se ca ac e izó p ecisamen e po la
ole ancia y blandu ; , como bien cab ía supone : 61 ué, en e ec o, quien
lo li·quidó de ini i amen e, ex i pando ha� a sus úl imos b o es con ex
ao dina ia du eza. Buen es imonio de ello son sus ac i idades, p ime
o (I2I9-1220), con a los ebeldes a inche ados en las al u as de Ja o
y En ella -las "Alpuja a� del lSilam siciliano"-, y di igidos po el
mo abi o IM 'Albbad; luego (1222-1223), con a la hija de aquél en
En ella; y, po in (1243-1246), con a los úl imos núcleos de esis encia·,
cuyos componen es son alejados de la is}a y depo ados a Luce a en 1a
Apulia.
En es e mal conocido agoniza del a abismo siciliano, las desca nadas
y e:,cue as e e encias de 'los c onis as occiden ales se en sensiblemen e
ampliadas po .las no icias de p ime a mano con enid; s en una uen e
o ien al public; da y aducida en ex ac o po Ama i en el apéndice se
gundo a su Biblio eca a abo-sicula, aunque de ella no pudo ap o echa se
4· C . Iibn Sa 'id, Mug ib, capí ulo sob e Sidlia, edi ado po B. Mo i z en
Cen ena io Michele Ama i, I, Pale mo 1910, p. 294; ci a de F. Gab ieli, Fede
ico JI e la cul u a musulmana, a:pud Ri is a S o ica I aliana, LXIIV (1952), pá
gina 6 de la i ada apa e.
-34-
adoc ad.amen e en su His o Ía de los mu�ulmanes de S.icilía: es el Ta' ij
Mansü i, ob a de un oscu o c onis a 'ayyüibi de Si ia, con empo áneo
de los suce�os y muy bien in o mado, no sálo de lo ela i o a la C u
zada del Empe ado , sino ambién -po e e encias de un p ó ugo mu
sulmán- de las cosa·� de Sicilia 5.
A la mencionada uen e debemos el d amá ico episodio de la en
dición de lbn 'A!llbad a Fede ico, quien, despué� de a a lo con la más
absolu�a desconside adón, lo condena a mue e jun amen e con sus dos
hijos. Con es e hedho ha de elacion;: se sin duda o a no icia &uminis
ada po Ibn S< 'id, ela i a a la enganza ama:da po la hij'a del
di un o cabecilla á a!be, con un;: sang ien a emboscada endida en la o 
aleza de En ella a las qpas de Fede ico; es a acción :bélica suele e
cha se hacia 12122, y en el lance pe ecie on e&eien os calbaHe os impe
iales, dándose luego ax¡uella he oína la mue e a sí misma 6•
A p opósi o del suceso úl imamen e aludido, Lé i-P o en�al acaba
de edi a , con ad l(lCiÓn 'ancesa, un. ex o muaho más amplio y c o
nológicamen e de aillado que el de lbn S< 'i.d, a ba:se de uno de lo!>' ma
nusc i os del Ki ab al- awq, al-mi' a 'ach.a'ib al-aq, a de Ihn 'Abd
al-Mun'in al-Himy<a i, compilación his ó ico-geog á ica del siglo XIV,
de la que el g an his o iado ancés había publicado ya los ex ac os
eila i os a al-Andalus 7• En e o a� ;: ias no icias e e en es a Sicilia,
la que aqui nos in e esa se o ece bajo la úb ica de En ella 8•
S· C . M. Ama i, Biblio eca a abo-sicula·, apéndice 2.6, Upsiae 1887, pá
ginas 27-28. Ama i publicaba, según el manusc i o únko del Museo Asiá ico
de San Pe e sbu go, es os ex os ela i os a la his o ia de Sicilia, ex aídoS del
esumen del Ki íib al-kas¡ wa-l-bayíin i hawadi al- ama,n, in i ulado ambién
al-Ta' ij al-i lansu i y edac ado �n 631/1233 po un cie o Abu-1-Fadá'il Mu
hammad ibn 'Ali al-Hamawi. C . C. B ockelimann, Gesch. de A . Li e .,
Suppl., 1, p. 591.
6. Es as no icias complemen a ias no ue on conocidas has a 1910, en que
el ci ado B. Mo i z, a la sazón Di ec o de la Biblio eca Jedi ial de El Cai o,
·publi.có, según el manusc i o úni·co de dicha biblio eca, las ·pocas páginas del
Mug ib de Ibn Sa'id que a an de la g an isla del Medi e áneo can al. El
abajo de Mo i z, bajo el í ulo de Ibn S a' id's Besch eibung on Sicilien, apa
eció, según hemos insinuado ya, en el homenaje cen ena io de Ama. i. ·Las no
icias SIUminis adas po dicho ex o ue on a>p o edhada:s p-o Nallino en la
nue a edición de la S o ia dei musulm.ani di Sicilia, III, p. 149, n. 1; 6o8, n. 3·
7· La Péninsule Jbé iq1 e au Moyen-Age d'ap es le '"Kí íib a -Rawd a -mi
á " d'Ibn ·'Abd al-Mun'in al-Himy(M'i, Leiden 1938.
8. C . E. Lé i-P <YVenc;al, Une hé oine de la ésis !'nce musulmane en Si�
cilie au débu du XIII siecle, a¡pud O ien e Mode no, XXXIV (1954), pá-

n odo es e ¡p oblema no es dl icil obse a una a;pa en e con a
dicción en e el s(jbe ano iloislámico y el pe seguido y ex inpaxlo del
a ahi8111o siciliano. Mas pa a explica es a ac i ud, un an o pa adójica,
es p eciso dis ingui muy bien en e los in e eses C lll u ales y polí icos
en el pensamien o y en la acción de Fede ico. Anl!bos ó denes había'll
coincidido en o o iempo, pe o du an e es a �ca de los úl imos mu
sulmanes de Sicilia, ¡polí ica y cul u a no se he manaban ya á:cilmen e,
y la p ime a, como siemp e, goza1ba de �bsolu a p e e encia en la ob a
del Empe ado . Cualesquie a que uesen sus simpa ías in elec uales y
aun sen imen ales :po el a abismo especí icamen e siciliano, ,é:,. e, sin
emba go, no jp esen aba más que unc supe i encia del pasa;do, una
ue Za moLes a que ehusaiba plega :.e a la au o idad impe ial y a�cep a
el hecho, consumado de una o al exp opiación e i o ia•l en a o del
cle o y de los colonos c is ianos, exp opiación que p og esi amen e se
había ido lle ando a cabo bajo el dominio no mando.
Como úl imo ac o , y al ez el no menos decisi o, hemos de e
co da la honda epugna'llcia que dichos musulmanes sen ían hacia el
encuad amien o ilscal y adminis a i o en las es echas mallas de la
bu oc acia impe ial.
Huelga deci , po o a pa e, que el a•lo cU'l u al y social de es as
supe i encias a ábigo-sicilianas e a cie amen e escaso, ¡pues los mejo
es elemen os ya habían ido emi g ando poco a poco desde los p imems
iempos de la dominación no manda ha•cia el A ica del No e, Egip o
y la España musulmana, emig ación que se acen úa sensiblemen e con
las e uel as an imuSiulmanas de 1154 y 1189 9•
Los musulmanes que a p incipios del siglo XIII queda•ban en Sicilia
no e an, pues, de o dina io, más que elemen os de la ín ima clase socia·!,
"gen e que, po lo demás --.como dice Ama i y sub aya Gab ieli-, se
había hooho ex anje a y enemiga del país" ; banda•s de lad ones y sal
eado es, en e los ·cuales la igu a de aquel Ihn 'AJbbad, a<l como la
ginas 283-288. Según Lé i-P o en<;al, es e ela o es el mismo que ex a.c ó el
a,u o del Mug ib, habiéndolo omado induda:blemen e Abd al-Mun'in de la c ó
ni·ca anónima de ines de la dinas ía .almdha:de, que él ap o echa a·n amplia
men e en sus no iciM sob e el A: ica del No e y la España musulmana, a p o
pósi o de los sucesos ocu idos en el siglo XIII.
9· Reco demos, po ejemplo, el caso del poe a lhn Hamdis (1055-II32).
que, aunque nacido en Si acusa, pasó a la co e de al-MU'c am�d de Se illa
huyendo de los no mandos, al ig:ual que su compa io a, y colega en poesía,
Abu-l-0A ub Mus'ab al-Qu 1a�si'.¡ 1 �
-36-
desc i he el Ta' ij Man. i ) dehia de .cons í ui in elec ual y mo aímen �
una: excepción 10• Resul a, pues, muy lógico que Fede ico no se mos
a.se indulgen e wn es os ebeldes, pe u bado ·es de, ILa anquilidad
pública y causa de un g a: e daño eoonómico pa a Sicilia.
De�apa ecida, sin emba go, la azón de Es ado, no a da en mani
es a se una ez más la simpa ía del Empe ado hacia es os supe i
ien es del islam siciliano : cuando los úl imos ebeldes de la isla se con
ie en en oolonos de Luce a·, en la Apulia, uel e a eonganiza se la.
pos e a comunidad islámica del medioe o i aliano, llamada a se -en
ase de Gab ieli- la " ieja gua dia" de los Hohen!:il1:au en en el d a
má ico ocaso de su dominio en I ali: , con Fede ico y su hijo Man e
do, has. a que, medio siglo después, los úl imos musulmanes son bá ba
amen e degollados po el ana ismo ange ino 11•
* * *
El Empe ado en O ien e.-Mien as en Sidlia se lla aiba a cabo
la g adual ans o mación él! que hemos aludido, y •que se ex endió
a un pa de decenios, Fede ico ealizaba su "a en u a pe sonal" en
O ien e. Bien conocido es su poco en usiasmo po la C uzada (junio
122>8-mayo 1229), a la que se ió empujado po l: excomunión pon i
icia y que emp endió con el único in de es ablece un modus i endi
con la Iglesia y consolida así, con el p es igio de libe ado del San o
Sepulc o, su posición de sup emo mona ca c is iano.
Pe o no obs an e su ma ca la ¡¡jpa ía po semejan e emp esa, el as
:u. o Empe ado supo in oduci se con g an habilidad en el complicado
juego de la polí ica 'ayyüibi, ap o echando admi ablemen e las i ali
dades y mu ua:s descon ianz:aJs en e :los suceso es del g an Salah al-<1.1n
(el Saladino de los ·c uzados), pa a consegui sus p opios ines sin d em
pleo de ue zas mili a es. En e ec o, po el a ado de Ja a (4-II-1929),
ob u o del sul án 'ayyu bi a:l-Ma:lik al-Kamil de Egip o aquella pa cial
y p eca ia posesión de Je usalén, Belén y Naza e , con una anja de
acceso a es as ciudades po la: cos a: desde Sa. n Juan de Ac e: es o debía
bas a e pa a ceñi se po su p opia mano la co ona de aquel eino y sal
a las apa iencias delan e de amigos y enemigos.
A pesa de la apidez de :.u iaje, es indudable que a los o ien ales
no pasó desape cibida la singula y desconce an e pe sonalidad del Em-
o. Pa ece que e a un i' l iig ad'o unecino.
II. C . Gab ieli, a . ci .) :pp. s-8.
37
1
pe ado , a n dís in o de Íos o os sobe anos c uzado8 has a en onces po
ellos conocidos: aquél, qp.e ha!bla�ba, con oda p oba:bilida:d., su 1engua
y que lle aba un séqui o in eg a lo en g an pa e po musulmanes, &e
in e esaJba i amen e po su o ien ación cul u al, has a el ex emo de
�l e na las con e encias diplomá icas con el plan eamien o de p oble
mas de lógica, ma emá icas, í:.ica y me a ísica, pa a cuya soluci<)n al
Malik al-Kamil debía acudi a los sabios especiaJlis as de su co e. Todo
es o no podí<W menos de a ae la cu io:.idad y exci a la an asía de los
mien ales, pa a quienes Fede ico ué siemp e "El Empe ado ", (al
lmbi a(ü ), mien as pa a sus amigos y enemigos de Occiden e ué "El
S.ul án".
Cuando el 1 de mayo de 1229 Fede ico se emba ca pa a l aJia, cie o
e� que deja en pos de sí unal si uación polí ica ines able y e íme a, pe o
en cambio se han anudado lazos an es echos de pe sonal simpaJ ía y
es imación en e él y lo:, '�yUJbies, que hab án de du a ya has a el
in de su ida. P ueba de es a amis ad du ade a y sen imen al son las
dos ca as, en á a:be lo ido y cuajado de ci as de Muna abbÍ, que, des
plllés de eg esa aJ I alia, en ía Fede ico a su amigo Faj aJl-din, el ple
nipo encia io de ai-Malik ai-Kamil en las con e saciones con el empe a
do , y a quien és e haioía a mado caballe o en p ueba de admi ación y
g a i ud 12• Aun después de la• mue e de al-Malik al-Kamil (1238) si
guie on las buenas elaciones de Fede ico con el hijo y suce&o de aqUiél.
Conocida la e:.peci·aJ! idiosinc aJCia del Empe ado , al ez no es ul e
a en u ado p ecisa qué elemen os debie on de hace más imp esión en
su ánimo al con ac o con el islam o ien al. El p i ne o sení·al indudable
men e el absolu ismo aHí einan e, el pode ilimi ado del sobe ano, al
como apa� ecía eje ci ado ;po aquellos !All anes de Egip o y de Si ia,
cuya enéngica pe som lidad, sin las abas de p i ilegios y au onomías
comunales, podía ene a aya a los �nquie os emi es.
De:.pués de la nobleza, el o o enemigo secula del impe io em, a
juicio de Fede ico, el Papado, que no exis ía en aquel O ien e eliz, sin
iglesia o ganizaxia, sin pon í ice y sin a mas espi i uales combinables con
las ma e iales pa a a i ma un p imado uni e :,al en e a la absolu a
po es ad del empe ado .
Una ace a que pudié a!mos conside a ex ínseca y de meno in e
és en el idea io doc inal de Fede ico, aunque al ez la más llama i a
2. Ambas ca as se conse an en el Ta' ij Mansu i y debe de se ob a
de un sec e a io o ien al al se icio de Fede ico II.
a. 1os ojos del Oociden e c is iano, se halla in eg ada po CÍe os aspe<:·
os o ien aliza·n es y pin o escos de su co e: los pajes (en á abe: i y in,
gilm in), de e, lengua y cos umb es musulmanas; las escla as adsc i as
a la egia áb ica de hila los y ejidos de Pale mo, que suminis aba a
los eyes de Eu qpa wjes de ce emonia con insc ipciones a ábigas; las
can o as que aleg a;ban los banque es y baños ; las casas de ie as, e c.
Como da os cu iosos lbajo es e úl imo aspec o, y en e o os a ios
que pudie an señala se, hemos de eco xiaY que Fede ico, a más de e
ne en sus cuad as came11os que le acompañaJban en sus iajes, ecibió
de a.l-Malik al-Kamil una ji a a, p ime ejempla de es a especie de
animales conocido en Eu opa. Po su pa e, y como ag a;decimien o po
un ma a illoso plane a io l"'ecibido en 12312 del sul án 'ayyu!bi de Si ia
al-Malik al-As a , en ió a és e un oso ,blanco y un pa� o ea,l del mismo
colo , que despe a on g an admi ación en e .los habi al l es de Da
masco.
Ha de admi i se, sin emiba go, que es a endencia; exó ica en lo_, gus
os y cos umb es de Fede ico ué más bien e o zada que c eada po &IU
iaje al O ien e, ya que lao con inuidad de la ci ilización á abe-no manda
en Sicilia bas a po sí sola pa a explica adecuadamen e al enómeno.
Es indudable que la p ospe id<��d ma e ial del O ien e islámico, más
e ina•da y as uosa que la occiden al de �su iempo, ué sen ida po Fe
de ico como un au én iao alo , suscep ible de asimilación e imi ación,
a lo que end ía a con ibui sin duda su desp eocupación y ma cada
apa ía en e al p oblema eligioso, uno de los asgos más salien es de
su compleja pe sonalidad. Sin emba go, es ambién muy cie o que su
desp e001.�pa ción con ·esional no podía hace llega su simpa ía po la
ci iliza•ción y las cos umb es del O ien e a una ad:hesión in elec ual o
sen imen al a la e islámica, la· cual con enía elemen os incompa ibles
con su isión "ma e ialis a" de la ida, no menos que la eligión c is
iana. * * *
La Ciencia A abe.-Po úl imo, hemos de a1ludi al pun 01 unda
men al, y pa• a noso os de mayo in e és, cual es el de las elaciones
del Empe ado con la cul u a musulmana en sus aspec os má:s es ic a
men e cien í icos. Do8 campos me ecen ·des aca se a ·es e p opósi o: el
de la écnica y el de la ansmisión, a a és de �la cul u n á abe, del
pensamien o ilosó ico y cien í iccJ de G ecia. Ambas o ien aciones, sin
se pa imonio eXIClusi o &�Uyo, sino ambién comunes a los e51pí i us
más cul i ados ,(ie su iempo, sob e odo aillí donde podía c ea se un
-a9-
b e e pasaje de lbn al-J a i b �e nos dice que e a "de he moso os o,
ino cu is, como de , ey, y ca ác e ndble, ajeno a oda a ec ación" 38
* * *
Esc i ,_s.-Según Ama i 39, du an e �u es anda en el Mag ib debió
de compone nues o au o sus p incipales a ados, pues an es de aban
dona al-Andalus e a dema�iado jo en, mien as que en O ien e hizo
odo le posible p.;¿ pasa inad e i·do. A base �le di e !.;as uen es, pe o
sdb e odo de l'bn al-J a !b y Ma;q¡q¡a i, el Pad e La o nos o ece una
lis a, de ca o ce ob as que en aquéllas se consignan como de Ibn
Sab' in, ¡p esdndiendo de las Cues iones sicilianas,· es más 1e son a i
buída� po el conocido biblió ilo u co H�hchi Jali a, y como salidas
de su pluma se <::uen an además o as cua o, que se conse an manus
c i as en di e en es biblio ecas, apa e el �b e e esc i o in i ulado Mi 
lih budd al- 'a i o "Oa e del Budd al-"á i ", descubie o no hace
muchos años po el p o, eso Se e e in Yal kay<l! de S a.nhul, quien
es uba p epa ando su edición.
Ha de ag ega se, además, el documen o . edac ado po Inb Sab' 'in
en no nb e del je i e de la M '<::a, pa a econoce la sobe anía de al
Mus ansi , sul án de I . iqíya, así como algunos e sos que le a ibu
yen cie os au o e�, sob e odo Maqqa i 40.
En e los an e io es esc i os de Ibn Sa:b"in, y apa e las Cues io
nes sicilianas, hemos de des aca el Budd al- 'a i o "Lo e [de conoci
mien os] del nós ico", es udiado po el Pad e La o en el aba jo ya
a ias eces ci ado. especia:lmen e ,po lo que a añ'e a su e dade o í
ulo, manusc i os en ¡,uel se conse a, <::on enido ilosó ico y o ien a
ción su í, a más de señala algunas de las p incipales uen es de su�
doc inas 41•
Al aza la biog a ía de Ibn Sah 'in, algunos au D es en<::omian &U
elocuencia y la elegancia y 'luidez de su es ilo; sin emba go, es a úl i
ma aualidad no se pu'eide a;p ecia en sus ob as, al como hoy la1s cono
cemos, pues se o ecen cuajadas ,¿e monó onas enume aciones y de di
g esiones e ó ícas, a eces pu amen e " e balis as". Además, en sus
esc i os se asluce a cada paso cie o desequilib io en el conjun o, de
bido, más que n< !da, a la al a del sen ido de la p üipo dón en e sus
38. Ci a de La o , 379·
39· A . ci ., 246-247.
40. C . La o , 382-385.
41. C ., sob e odo, pp. 386-405.
46-

pa es, concediendo desmesu ada ampli ud a las disquisiciones p elimi
na es, pa a luego in e umpi b uscamen e el desa ollo del ema, a e
ces, cuando és e e�,ul a de mayo in e és, sob e odo pa a el lec o oc
ciden al 42•
* * *
Pe sonalidad.-I'bn Sa'b 'in ha sido uno de ,}os pe sonajes más discu
idos en su iempo, y elLo no wlo po lo que se ej ie e al akance de su
alía cien i ica, ·sino ambién espec o a sus cue; lidades mo ales. Lo que
es á ue a de oda discu&ión es la as a e udición ako ánica., ilos6 ica
y eoLógica de que hace a'la de ·en sus esc i os, así QOmo su cla i idencia
al enjuicia las doc inas ajena:&, sob e odo desde un pun o de is a
sicológico.
En e las buenas cualidades de su ca ác e encomian cie os bióg a
os lo ag adable de sus mane as, su p ocede noble y sin a ec ación, su
i ud y anqueza, su desp ecio del lujo y de la amJbición, e c. ; pe o
en con as e con semejan es alabanzas, enemos no icia de algunos he
dws conc 'e os que demues an g an sobe bia y al i ez, no· sólo en su
o ien ación suB, sino ambién en cuan o a su p opia alía cien í ica
en e a la de sus con empo áneos y a la de cie os au o' es de siglos pa
�ados, como Ihn Sina, al-Gazál e Ibn BaiC!hCiha. No ha de ol ida se, sin
embaPgo, a es e p opósi o, el in lujo de un impo an e ac o , que al
ez ayude a explica , en buena pa e, las ecuen es salidas de ono que
se ad ie en en los esc i os de Ibn Saib' Ín : la u ina y el ana ismo de
lo� doc o es musulmanes de su iempo, que no .podían menos de exaspe
a le, induciéndole al ez a deci más de 1o que en ealidad pen
saba 43.
Pe o no sólo los co eligiona ios que le a a on exage a on los mé
i os o demé i os de Ibn Salb''in, sino que su a!ma debió de ex ende se
po odo el mundo islámico e incluso llega has a la misma co e de
Roma, según cie as anécdo as ecogidas po Ama i. Veamos cuál ué
el mo i o de es o, según un c onis a anónimo ansc i o po Maqqad 44 :
El emi 'Abd 1Ailah ,ibn Hüd acababa de conce a un a ado de paz
con el i ano de los c is ianlos. Habiendo queb an ado és e su palab a y
al ado a las condiciones es ipuladas. 'Abd Allah se ió p ecisado a en-
42. C . La o , 379-380.
43· Véanse algunos ejemplos ecogidos po el Pad e La o , 379-38:2.
44· Ec Leyde, I, 594·
-47 -
ía una embajada al g an sace do e de Roma [Romano Pon í ice], en
ca gando de expone sus quejas a Abu Talib ibn Sab "in, he mano de
Muhammad 'Abd al-Haqq [nues 1o au o ]. Llegado a dicha ciudad,
donde jamás pone el pie ningún musulmán, Abu Talib cumplió su ·mi
sión. Luego se le p egun ó sob e sus asun os pe sonales, a lo cual habien
do espondido como con enía, Abu Talib se ape cibió de que el Papa,
di igiéndos¿ a las pe sonas que le odeaban. les dijo en lengua bá ba a
palab as cuyo sen ido ué explicado al embajado musulmán en los si
guien es é minos: "Sabed que el he mano de és e [se ían las palab as del
Pon í ice señalando al embajado ] es un homb e an sabio, que hoy ni:>
exis e en e los musulmanes quien conozca a Dios mejo que él".
Mu cia ué ooupada en I243 .po Al onso, hijo de Fe nando III el
San o. Poco am es é� e habiía acep ado como asallo a Ahu' Abd Allah
Muhammad ibn Hoo, pe o al ompe el :pac o y expUJlsa lo de Mu cia,
es e osímil que Mulhammad o alguno de sus hijos ecu iese en úl imo
ex emo al Papa con a Fe nando, apoyándose en la iolación del ju a
men o. Si uando la embajada en I243, el aludido Pon í ice debe de se
Inocendo IV. El que es e Pé!¡pa p onuncia�e en al ocasión las palab as
a iba ansc i as es ce e amen e pues o en ela de juicio po el Pad e
La o , pues no cons a que en el cen o de la c is iandad hUibiese un con
ac o con la cul u a muSIUJlmana semejan e al que einaba en la co e
de Fede ko II, y aunque �e .pudiese demos a ese in e cambio cul u al,
no es de c ee que en una época en que dominaha el espí i u de c uzélJda
hicie a el Papa al ala de de " o'le ancia" ; deci "Dios" al ha!bla de la
di inidad islámica no e a lo o dina io en aquellos ambien es 45•
III.-RESPUESTAS A LAS "CUESTIONES SICILIANAS"
M am sc i o y Edición.-De es a ob a de Ibn Sél!b 'in se conse a· un
manusc i o, hai) a aho a único, en la Biblio eca Boclleyana de Ox o d.
La impo ancia de semejan e esc i o no dé i a menos de la ¡pe sonalidad
de su aíl o que de la de su des ina a io, a más e ep esen a una espe
cie de �1mbolo, den o de su momen o his ó ico, en 1as . elaciones in e
lec uales en e la Eu q>a c is iana medie a!l y el mundo islámico. Es as
ci cuns ancias le han hecho en a b illan emen e, hace ya más de .un
siglo, en el pano ama que es • amilia a los hi� o iaJdo es de Occiden e,
45· En cuan o a 1?. � e ida anécdo a, c . Ama i,25I-�52.
-4a-
siendo a ias las gene aciones de a abis as que han deseado i amen e
la edición de su ex o.
El mé i o de halbe deE.cUJbie o dicho ma111usc i o se debe al céleb e
his o iado de los musu:lmanes de Sidlia, Ama i, quien, en usiasmado
po semejan e hallél.Zlgo, y u ilizando las indicaciones del p ólogo de
Ibn Sa:b' in, con ayuda de las conco dancias c onológica¡¡, e c., ijó ap 
ximadamen e la echa del aludido in e cambio en e nues o au o y Fe
de ico II, ada. ó .]as ci cuns ancias his ó icas del hecho y adujo y co
men ó algunos agmen os de las Res¡yues as> aunque sin descende á
Je aile.:; ni abo da el p oblema en odos sus ex emos, a ea que •ese
;a ha al en onces jo en Renan, ya c{Jeb e po sus es udios sob e A'i,e ·
oes y el a e oismo.
Ama i acla ó ambién una con usión de los au o es del Ca álogo de
la Bodleyana, quienes al encon a en el p ólogo de las Respues as Jos
í ulos de "Rey de los Rum [c is ianos], ínc�pe de Sicilia y Embi-
a u " ( .;_,.b. .--1), di idie on es a úl ima palab a, haciendo Emi '-7ü )
leyendo además una "i" en luga de "b" ( � po � ), con usión ácil
men e ex;plicable en la g a ía á aJbe. Es o les lle ó a hace mil cábalas
sob e el p íncipe en cues ión, el cual, admi ida la lec 1u a co ec a, esul
aiba pe ec amen e iden i icado 48•
La in i ación di igida a Renan po Ama i q¡uedó sin espues a, y
ein iséis años después Meh en emp endía ¡po su cuen a un nue o a
bél!jo, en el cual es udiaJba o a ez las ci cuns ancias his ó icas del he
cho, cen ando p incipalmen e su a ención en la ida de lbn Sa�b' in y
en la edacción del cues iona io di igido po Fede ico a los Sé!Jbios o ien
a:les an es de acudi al sul án almohade 'Abd al-Wahid. Nos o ece
además un ex ac o de las espues as de nueE. o au o a las 'les p ime
as cues iones y aduce in eg amen e la cua a 47•
En I93'4 el p o eso Se e e in .Yal kaya publica una aducción ín
eg a, en lengua u ca, de las Respues as) indicándonos en el p ól01go de
la e sión -al igual que luego en la in od liC'Ción al ex o á abe po él
46. Apa e el a ículo de Ama i, c . Co bin, In oducción a la edición del
ex o á abe <le las Cues iones sicilianas ·po Se e e in Yal kaya, p. IX, n. 3·
47· Nos e e imos al abajo de Meh en an e io men e d ado y .publicado en
Joumal Asia ique co� el de AA1a i.
49 -
edi ad<>-, que su en<:uen o con el D . O o P e m, de Münich, le había
depa ado la ocasión de emp ende semejan e abajo 48•
Después de odo es o, al aba únicamen e abo da la a ea de ini i a,
cual e a la edición del ex o á abe de la ob a de lbn Sab' in, y ué p e
cisamen e el mismo p o e!>o Yal kaya quien lle ó a eliz é mino ,¡a
emp esa en 1943 49•
En cuan o al í ulo de la ob a de I'l>n Sab 'in, y según lo había no
ado ya Meh en, se ad ie e a:lguna luc uación en la hoja de cubie a
del manusc i o de Ox o d 50 ; po eso el edi o ha p e e ido conse a
la lección que o ece el mismo ex o en su explici 51, lo cual obliga á a
cambia el í ulo de Respues as a las Cues iones .sieiliana!s po el de "Dis
cu so sdb e la!> Cues iones sicilianas" ( al-Kalam 'ala-l-masi il al-siqi
liyya).
Re i iéndonos ya a la p ·esen ación del ex o, el edi o , po él! a se de
un manusc i o único, de le a nas i cla a, y ecuen emen e ocalizado,
hél!bía pensado o ece nos una eop oducción en acsímil, ya qu'e odo in
en o de co ec ión e is e o zosamen e el ca ác e de una in e ención
ex aña cuando no Ele dispone de o os manu!liC i os que puedan a ala
semejan e in omisión. Sin e nba go, las especiales ci cuns ancias de i a
das de la !:legunda gue a mundial, en onces en cu o le obliga on a mo
di ica su p ime p oyec o, decidiéndose a edi a el monuiSc i o, cuya lec
u a, po o a pa e, siemip e esul a á más cómoda a'! in es igado .
Al inicia la elabo ación de un ex o, su ge de p on o el p ime in e'"
ogan e : ¿Las pa icula idades g á ica!:. y las di isiones d�l a ado co
espond'en en ealidad a una adición es ablecida o a un pun o de is a
o iginal del copis a.? N o pudiendo esol e undadamen e es a cues ión,
la p ·obidad cien í ica impone la acep él!CiÓn del es imonio único, cuyas
e�peciales ca ac e ís icas han de conse a se en la edición.
48. Sicilya ce apla i lbni Sabinin Sicilya K ali ikinci F ede ikin else i so 
gz la ina e digi ce apla in e cemcsidi , Is anhul 1934 ( i ada apa e del n.o 2
de Felse e yiUigi).
49· lb11 Sa yein : Co espo¡¡dence philosophique a ec l'Empe eu F édé ic Ji
de llohens au e 7., ex o á abe, con una b e e in oducción de H. Co bin, Pa ís
1943. En el an e io olumen de es a misma e is a he publicado una b e e e
seña del abajo de Se e e in Yal ka;ya (Miscelánea de Es udios A abes )' He
b aicos, III (1954), p. 136). He de ag adece una ez más al g. an in es igado
ancés G. Vajda, el habe me p ocu ado un ejempla de es a ob a, haciéndolo
ae _ de S anbul, donde se ealiza la dis ihudón.
50. C . Meh en, 343, n. 1.
SI. F.0 346a ; ed. p. 93·
-. o-
Coill o me a es e c i � io, el edi o ha p ocu ado esa1l a cie as paÍa·
b as que en el manusc i o apa ecen con azos más gmesos pa a ma ca
o as an as di i¡,iones del ex o, aunque, ¡po o a pa e, no siemp e es
pondan a la dis ihución lógica 'del cDn enido. Es de obS'e a , sin emba 
go, a es e p opósi o, que no en m1os an e noso os .un " a ado" p opia
men e dicho, elabo ado con o me a un p ime e!>quema del au o , .sino
una especie de "co espondencia", cuya es uc u ación siemp e es na u
alm�n e más lexible. Deside es e p iD o de is a, y po cuan o eUo no
implica adición de ningún ele'men o ex año, el edi o ha eseiwado un
e�do en blánco pa a ma ca la an!>ición .de una cues ión a la o a, y
ha comenzado nue a línea siemp e que la sepa ación lógica iene anun
ciada .po la palaib a a.sl ( J.d ).
Pasa lldo del opaje me amen e ex e io a la. pa e in e na, o sea, a la
edacción misma del ex o, ya pueden p esumi se las múl iples di icul a
de� que h'<m de su gi cuando no se dispone de o as lec u as en e las cua
les pueda elegi se, y siemip e que han de _in e eni única:m'en e simples
conje u as, aun siendo más o menos undadas. Pues, po lo que a e¡, e
ex emo se e ie e, y no abs an e las múl iples y ei e adas aJno acione!>
que exigi ía la de! ec uosa lec UJ a del ex o, el edi o ha p e e ido con
se a ambién la o ma O' j.ginal del manusc i o, encuad ando su mesu
ada in e ención ¡pe sonal den o de lo!> lími es del apa a o c i ico, a no
se ,que se a e de mani ies os e o es g ama icales o e iden es dis ac
ciones del copis a.
Dada la na u aleza de la!> ¡p egoo as o muladas po Fede ico II, ne
cesa iamen e han de p esen a se nume osas ansc ipci0111es á abes de pa
lab as g iegas, nomb es de iló�o os o i ulos de ob as, con una g a ía
adicional y co ien e en e los esc i :ol"es de Iengua á abe, que el edi o
ha p ocu ado es i ui siemp1>e que le ha sido .posi•ble 52•
Aunque el c i e io adop ado po Se •e e in Yal kaya pueda se más
o menos discu ido en a1Igunos de los ex emos an e io men e seña1ados,
siemp e se á ac eedo a nues o mayo econocimien o po habe pu
blicado e¡, e ex o, an á idamen e espe a lo desde hace más de un sig·io.
Pa a e mina es as b e ;es obse aciones sob e las ca ac e :ís icas
de la edición, hemos de ad e i que la . oliación 298b... 3146a, ep odu
cida en e co che es, e�nde a la nu�e ación conjun a de los sie e a-
52· Pa a es os y o os po meno es, d. la o ien ado a in oducción de Co 
bin, p.p. VIII-XVII.
- 5l -

ados conse ados ac ualmen e en eÍ aludido manusc i o, en e los q ié
el de Ibn Sab' in ocupa .el quin o' luga 53•
Según Ama i s4, la composición de es a ob a de Ihn Sab' ·in debe
si ua se en e 12137 y 124'2, lími es im¡pue1. os, de U ii. lado, po la edad
de nues o au o , a quien no pueden calcula se menos ¡de ein i an os
· años cuando la esc ibió, y de o o, po la mue e del .sul án ·' .Nbd al
Wahid (1242), cuyo no nb e a1pa ece en el p óLOigo.
Mas� gnon cali ica didha ob a de " espues a más o menos au én ica
al Empe ado " 55• Que la olb a sea de Ihn Si ub" in pa ece, �in emba 1go,
incl udable, a endiendo a las analogías de léxico: y es ilo con el Budd al
' ii i , aSJÍ como a la jac ancia del au o ' m a n!bas, si bien en las Cues io
nes se compo a con más sob iedad. Lo que al ez :puidie a sospeaha se
es que la ob a no ue a: di igida al Empe ado en la o ma en que hoy la
co 1¡0Cemos, pues esul a di ícil c ee que llega a la impe inencia de H:m
Sab' ín, no sólo a amones a· � Fede ico, in e pelándole con ases o en
si as, sino ha� a a excusa se, con Ja¡ p isa, de a a supe icialmen e las
cues iones, emi iendo la explicación más po meno izada a: un aboca
mien o pe sonal o a consul as epis ola es, p ocedimien o que, �i puede
admi i se, po ejemplo, en su Budd al-·' a i , di igido, a1l me l()·s a¡pa en
emen e, a un pa icula , en la espues a a unas cue� iones p opues as
po lllll empe ado que se pagaba an o del sabe , esul a Sll.lmamen e in
opo uno.
Sin conoce odaJ ía el ca ác e de Ibn Sab' ín en SIUS múl iples Jace
as, no e!> ácil p edeci has a dónde :pod ía llega su im¡pe inencia. Tal
ez pudie a a a se de dos edacciones, una más sob ia, di igida a: Em
pe ado , y o a .con e oques o odoxos y pa ené icos, como ·la que po
seemos, des inada a sus co eli¡giona io� 56.
* * *
Con enido.-Adap ándose a la-s cues iones p opues as: po Fede i
co II sob e lo que Ibn Sab 'in conside a el ema e e no de oda Me a ísica,
la ob a de es e úl imo �e halla dis ibulída en la o ma siguien e: p i
m� o, un co o p ólogo, no de Ibn Sab' n, sino p obablemen e de uno
53· Es e manusc i o misceláneo no ué p epa ado con de e minada inalidad,
pues en iempo de Ama i hacía pocos años que se habían encuade- nado dicho·s
a ados en un solo olumen ; los cua o p ime os son de Ibn Sina.
54· A . ci ., 257.
55· Ibn Sabcin e la c i ique psycologique, 124.
s6. C . La o:, 382, n. 4· . ¡ .. •'"
-52 -
de sus disdpuios, quien ha p e e ido man ene se en el anonima o y oé·
•la a en ono de panegí ico el o igen y la ocasión de didha co e9p0n
dencia. A con inuación i'enen es espue� as, en la:s q¡ue J1bn Sa!b' ín
ep oduce, cada ez li e aJLmen e, las mismas palab as de que el Empe
ado se ha se ido-pa a o mula sus .p egun as: la p ime a �e e ie
e a la exis encia del mundo ab ae e no, la segunda a añe a 'los p olegó
menos y a la esencia de la eología, y la e ée a e sa �ob e las ca ego
·ías, con sendas dig eciones sdb e �a· lógica y la noseología ; la cua a,
inalmen e, se e ie e a la na u aleza del alma, añadiéndo�e en una es
p(cie de apéndice una úl ima p egun a del Empe ado sob e los pun os
de di e •gencia en e A is ó eles y su comen ado Alejand o de A o
disía.
El simple enunciado de es as cue!> iones ya nos puede hace islum
b a la na u aleza de los comen a ios, las analogías y compa aciones que
su explicación habnía de exigi al ilóso o anda·luz.
T as la& p eceden es obse aciones, amos a o ece aho a en ex- _
ac o, y a eces li e almen e aducidos, algunos de los más in e esan es
pasajes de- la·s e!>pues as de lbn :Sab·''in, con obje o de q.UJe los lec o es
puedan o ma se una idea bas an e apnoximada ace ca de olas di ec ices
p imo diales de es a cu iosa ob a 57• Veamos, an e odo, w b e e p ó
logo 58:
En el nomb e de Dios, clemen e y mise ico dio�. cuyo soco o im
plo o. Dijo el sayj, el imam. la eminencia, el imám de los pueblos y
p íncipe de los imames, el ejemp�o de los dos san ua ios [Meca y Medí
na] . nues .o seño Qu b al-d n Abu Muhammad ',Abd al-Haqq ibn
Sab "in (¡ ap o échenos AHah po él y de ame sus bendiciones sob e los
musulmanes!) . espondiendo a las cues iones del ey de los c is ianos
(Rüm), empe ado y p íncipe de Siciliá: Cuand'o és e en ió una copia de
ellas al O ien e, es deci . a Egip o, Si ia, ·'I aq. Du wb 58 bl� y al Yemen,
y inie on las espues as de los ilóso os musulmanes [de aquellas egio
nes], no le sa is icie on. En onces se in o mó espec o de l iqiya y de los
sabios que en dicha egión pudie an encon a se, peno se le dijo que alH ·
no se cul i aba es e géne o de es udios. P egun ó luego ace ca del Mag ib
y al-Andalus. y al ene no icia de que en es e impe io [de los almohades]
i ía un sabio llamado lbn Sab •in, esc ibió en onces, a p opósi o de es-
57· De o os po meno es nos ocupa emos en nues a aduoción e&pañola
comple a, q¡ue ac ualmen e p epa amos.
58. Ed. del ex o á abe, p. 5.
SS bis. Sob e la signi icación de es e ocablo, c . Encyclopédie de l' l sl.Gm,
I, 945-946, s. .0 Da b.
-63· -
as cues iiOnes, al cali a al-Ras d [Abu Muhammad 'A�d al-Wahi<l], de
la dinas ía de 'Abd al-Mu'min. El cali a o denó a su gobe nado en
'O!u a, Ibn Jalas, que buscase al mencionado ilóso o, con obje o de que
és e espondie a a las p egun as o muladas. El ey de los c is ianos ha
bía en iado un ba co en el que enían sus emisa ios, po ado es de cie a
can idad de dine o. Llamó Ibn Jalas al imam Qu b al-din y le ansmi
ió la.s Cues iones, 'po o den del cali a. s� son ió (¡Dios es é sa is echo
de él!) y se consag ó a p epa a la espu�s a; pe o cuando Ibn Jalas le
en egó el dine o aído po los emisa ,�os del ey c is iano, lo echazó y
no quiso a�ep a lo, exclamando: "Y o no espondo a es as cues iones con
o 11o obje o que el de aumen a el núme o de los c eyen es en Allah y el
de hace iun a la eligión musulmana" ..
Luego e minó sus palab as con es e pasaje del Alco án: "Di: no os
pido sala io po es o [las p edica·ciones] , sino amo pa a los allega.1os"
59• Le con es ó, pues lbn Sab 'in, y cuando la espues a llegó a manos del
ey, quedó sa is echo y le en ió un magní ico egalo; pe o él se lo echa
zó como la ez p ime a, quedando humillado el c is iano. ¡Que Dios
o o gue siemp e la ic o ia al Islam y lo haga p e alece sob e la eligión
c is iana. Loado sea Dios, Seño de los mund::�ls!
Sin más p eámbulos, comienza Ibn Sa b' Ín el análisis conc e o de las
p egun as o muladas po Fede ico II, an �niendo, :,in emba go, una
b e e dep ecación en a o del Empe ado , má8 una ce e a ad e encia
sob e el empleo de é minos gene ales y equí ocos en el plan eamien o
de cues iones ilosQ icas :
Respues a a las mencionadas cues ones, dejando a Dios la segu idad
del éxi o. Oh p íncipe digno de se amado, que deseas conoce y segui el
mejo. camino (¡que Allah e haga encon a el bien y e disponga pa a
acep a lo; que con su luz e mues e la senda de la e dad; que e conduz
ca de la doc ina de los agi::Js azonamien os a la ce eza del que exis e
necesa iamen e, y que El e o o gue la acul ad de dis ingui lo � dade o
de lo also!) Has p egun ado ace ca de unas cues iones sob e las que han
dispu ado los g andes espí i us de odos l'os iempos y los doc o es de
odos los siglos; pe o quienes se han ocupado de ellas, exponiendo las
ideas que a sus in eligencias se o ecían y las doc inas que elllos enían
ya ad(Iui idas, se han se ido de un lenguaje absolu o, gené ico y al o
de co elación, admi iendo la a gumen ación po analogía o inducción.
Sin emba go. el que busca la e dad debe gua1:da se de exp eSiiones
inexac as y p eca e se con a las palab as equí ocas y dudosas, a menos
que haga uso de ellas con las ad e encias y limi aciones. con enien es. Es
p eciso, además, •que e i e los é minos oscu os, que inducen a e o y
son me amen e escolás icos, pues siemb an la con usión en las ideas, in-
59· Qu 'an, XLII, 22.
-M-
' ' ' ' ' ' ' ' 1
aduciendo a gumen os so s icos en e1 desa ollo del en a y o eCle -
do, a eces una espues a en con adicción con la p egun a o mulada.
El empleo de los é minos gené icos iene asimismo o o incon e
nien e: que no se puede cap a la signi icación p ecisa de las palab as sin
mucha e lexión y sin p oVioca a eces una espues a explica i a. Po
ejemplo, si alguien se p esen a a un olle o pa a c:lmp a una ma mi a
( .;.l.i ) y le dice de un modo absolu o: "Dame una asija", el olle o
puede pensa que se a a de una ma mi a o no. En es e úl imo caSio
p egun a á al comp ado : "¿Qué clase de asija quie es ú deci ?", sin
comp ende la e adde a in ención de aquél, has a que le haya espon
dido: "una ma mi a".
Lo mismo acon ece en el azonamien o cuando una aga indicación
se p esen a de mane a aislada, po que, en es e caso, la p esun a idea se
aduce [al ins an �::] po la palab a que el uso le ha consag ado espe
cialmen e. Po consecuencia, jamás se han de plan ea cues iones ni e
sol e las en é minos absolu os.
Tú has dicho: "El Sabio [A is ó eles] enuncia da amen e en odos
sus esc i os la exis encia del mundo ab ae em o, y no hay duda de que
al ha sido su opinión. Pe o si él la ha demos ado, ¿cuáles son sus a 
gumen os? Y si no la ha demos ado, ¿de qué géne o es su azonamien o
a es e p opósi o?" He aquí ex ualmen e us palab as 60.
Después de sos ene que la c eencia en la e e nidad del mu lJdo ha
bía sido a ibuí.da alsamen e a A is ó eles y ,que Galeno y o os au o
es no se hahían decidido en p o ni en con a de dla, Ibn Sa•b' In ec i
ica los é minos de la cues ión p qpues a .po Fede ico II y en a en
ma e ia con un capí ulo que cons i uye un e dade o ejemplo de la p e
cisión del lenguaj e po él emple31do, a más de o ece nos esda edmien
os ilológicos de no poca u ilidad. V ea•mos sus comienzos' :
Es necesa io -[ díce al Empe ado ]- que ú conozcas la signi ica
ción de los é minos 'alam ( �k ) ' "mundo" ; qidam ( .l.i ) ' "exis-
encia ab ae e no"; ja{q ( .;J..l> )' ibda' ( i� ) y hudü c..;.,.b ) es
pun os de is a di. e en es de la idea de c eación], po que es as explicacio
nes son necesa ias a in de que la e dad se p esen e dis Jin amen e a u es
pí i u, según lo mos a emos en h e e, c.on la ayuda de Dios, el Unico,
el Absolu o (¡bendi o y ensalzado sea!). Los é minos en cues ión, ha
biendo sido con undidos ecuen emen e po concedé seles una signi ica
ción gene al, algunos, an o en e lo� an iguos como en e los mode nos
(i que Dios les pe done a odos!) se , die on a in e p e a los, su giendo
[no ables] di e encias en e la opinión de aquéllos y el ecnicismo y al
cance de los azonamien os de dicho ilóso o [A is ó eles].
6o. Tex o, pp. 5-6.
-151) -
icas de los esc i .• es o ien ales, p escindiendo de in e esan es ace as
que modi ican sensiblemen e la isión de an complejo p oblema.
Pe o aun admi iendo cie a al a de o iginalidad en ouan :o al aspec o
doc inal, no sucede o o an o .si a: endemos al mé odo c í iao po él
adqp ado, qúe supone eailmen e una inno ación de g an in e és en la
his o ia de la iloso na muSIU!1mana. A es e ¡p opósi o, ansc ibi é las
siguien es pala!b as de Ma•ssignon, que su!b ayan ce e amen e es e p e
ciado mé i o en la db a de Ihn Sab 'in 78 :
Es a o e a los esc i o es musulmanes expone la his o ia de la : ilo
so ía desde un pun o de is a c í ico, y oda ía más a o e los ecu i
a la c í ica in e na y sicológica. Ibn Sab 'in no es solamen e el a is o é
lico p e enido que han es udiado Ama i y Meh en; es an e odo un c í
ico helenizan � y mís ico de los ilóso os, y es o es l1o que da a su ob a
mayo o iginalidad. Su ue e p epa ación helenís ica le ha hecho insis i ,
mejo que Ibn 'A abl, sob e la inma e ialidad y la pe sonalidad de las
almas; y su eo ía de Di-os "sup emo p incipio de indi iduación", a pe
sa de la o ien ación de lbn Taymiyya, no e a más que una concesión, o
más bien una eacción con a la endencia monis a de los mís icos musul
manes de su iempo. Su espí i u c í ico se e ela en la mane a de ci a sus
uen es, los í ulos exac os de las ob as, compa ando incluso dos aduc
ciones á abes de la Me a ísica de A is ó eles 79• Pa a cada cues ión ilosó
ica que expone o ece un esumen c onológico de las opiniones de sus
p edeceso es. Siguiendo los ensayos in�ciados ya po al-Gazali e Ibn Rusd,
ha p ocu ado elabo a una exposición sis emá ica de la his o ia de la ilo
so ía, con o me a cinco de e minadas ca ego ías. Su 'ono ag esi o y al
ane o, que a eces n,os esul a an desag adable, p o iene de la inadap a
ción de los medios cul os de su iempo al espíni u c í ico. Plo lo demás,
lbn Sab 'In sabe hace jus icia a quienes e u a. Al igual que lbn Rusd,
es aba condenado, po su mismo helenismo, a pe manece sin discípulos
en la his o ia del Islam.
Un cuidado�o análisis de es' e mé odo de "c í ica sicol:ógica" adop
ado po Ibn Sab 'in en la his o ia de la iloso ía musulmana•, al ez
pu1diese escla ece algún an o la mue e de 111ues o au o , quien, según
la opinión más p obalJle, se suicidó ab iéndose las enas, "po el deseo
de uni se a Dios". Ama i no ocul a: su asomb o an e es a ca ás o e
mís ka, an poco con o me a la idea que el buen his o iado se hacía
de los ilóso os g iegos, de los que lbn Sab 'in e a, a su juicio, uno de
78. Ibn Sabcin e la c i ique psycologique, 123-124.
79· Tex o, p. 38; Co bin, In oducción, pp. XVI-XiVII.
- 62 -

los con inuado es en el mundo á abe. Cie o es que el "deseo de la
mue e" no es una cosa insóli a en la! his o ia de la:s ocaciones mís i
cas, lo mismo en e!l Islam que ue a de él ; pe o cada ca:so conc e o o ece
sus p opias ca ac e ís icas y su e dade a explicación puede di e i de
uno a o o. La consumación ina-l de e!> e deseo denuncia, de o dina io,
el lazo in isible de los emas más ecuen emen e desa ollados en sus
espec i as p odu<Xiones mís icas, ilosó icas y eológicas.
Po cuan o de ella se ·sa.be y po lo que se puede islumib a , la igu a
·de Ibn Sab 'in con la de Fede ko TI componen un dúp ico so p enden e:
la! ocasión de su encuen o cien i ico, el deseo del i'lóso o anda<};u¡z de
descub i pe sonalmen e al Empe ado él ondo de su pensamien o, con
lo sob een endido en sus Respues as, odo es o ese a ecundos aná
lisis a la his o ia de las ideas no menos que a la sicología y a la an o
pología ilosó ica· 80.
CONCLUSIÓN
An es de e mina es a ex,pos1c1on, ·en cie o m(ldo esquemá ica, he
mos de ad e i que la a ea no se ha concluido con la e4icioo del ex o
á a:be, ni aún cuando se disponga de su aducción comple a. Pa a alo
a•P las ci as y las aLusiones de Ilbn Swb 'in hab á que examina ouida
dosamen e las aducciones de au o es g iego!> elabo adas en iempos de
al-Ma'mun, sob e las que al a oda ía un a:bajo de conjun o. An es
ele p onuncia un j uicio de ini• i o sobne sus doc inas, :.e :á necesa io
conoce mejo la:s de sn.l's p edeceso es media os e inmedia os, sin limi
a se únicamen e a los nomb es consag ado:, po la Escolás ica la ina.
En una palaib a, se á p eciso es i ui oda la ob a de nues o au o , !'!in
ol ida los ma ices de :, u enseña nza mís ica, po co a que haya sido la
ida de la esc uda sa"b ·�myya, ya que sólo de es e modo pod á conoce 
se el au én ico ondo sob e el qpe se ¡p oyec an las Respues as de lbn
Sab 'in a Fede ico TI y sólo en onces .pod án se dehidamen e ca ac e
izadas la· pe sonaEdad y las in enciones de es e " ilóso o andaluz, a is
o élico sagaz, pe o de espí i u am'a• go y a o men ado", al deci de Mas
signan 81.
8o. C . Co bin, In od.ucción, p. VIII.
81. lb1J Sa1Jcin e la c i ique psycologique, p. 123.
-:63 -
Dioha elaJbo ación gene al hace ya algunos años que ha sido p ome
ida ,po el Pad e La o , como complemen o a su p oyec ada edición del
Budd al- 'á i , y en pa e amlbién poP Co bin, al anuncia �u e sión
ancesa de las Cues iones sicilia nas. En cuan o al Pad e La o , no me
es posibie a i ma en es os mome ll os &i odaVía piensa ealiza algún
día su anüguo :p oyec o ; mas po lo que se e ie e a Co lbin, en el e ano
p óximo pasado he enido ocasi6n de cambia imp esiones con él du
an e mi es ancia en Pa ís, y me ha con inn:a'<:lo que en la a'C ua:lidad se
halla consag ado a o as in es igaciones, elegando a un u u11o incie o
su aducción y es udio de las Respues a-s de lbn Sah"in, �i es que a·lgún
día• llega a emp ende es e abajo. En nues a e sión cas ellana in en
a .emos con ibui de alguna mane a a esa an necesa ia eelabo ación
conjun a de la ob a de Ilbn Saib 'in.
Da ío Cabanelas, O. F. M.
-64-