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Federico II de Sicilia e Ibn Sab' in de Murcia. Las "Cuestiones sicilianas"

Cabanelas, Darío

Abstract

Por causas ajenas a nuestra voluntad, y debido a circunstancias transitorias, lamentamos el no poder emplear con toda exactitud el sistema de transcripción árabe actualmente en uso. Rogamos, pues, a nuestros lectores, sobre todo especialistas, excusen las inevitables deficiencias, en la seguridad de que muy pronto quedarán subsanadas.

Full text

FEDERICO II DE SICILIA E IBN SAB 'IN DE MURCIA LAS "CUESTIONES SICILIANAS" * ENTRE 123,2 y 1242 se p oduce en la Eu opa c is iana medie al uno de los hechos más cu iosos desde el pun o de i!:> a de sus elaciones in elec ua·les con el mundo islámi-co: el empe ado Fede ico II de Sicilia, mo ido po su i a inquie ud espi i ual y su imaciaJble cu iosidad cien í ica, emi e a di e sos países musulmanes ·del O ien e una especie de cues iona io ilosó ico, solici ando adecuada espues a de los saihios de aquellas egiones; ·pe o no sa: is eoho, al pa ece , con cuan as se le en ían, acude al sull án a!lmohade hbi1 Muhammad 'Abd al-WaJ&l al Rasíd, el cual o dena a su gdbe nado en Ceu a, lbn Ja:la�, que ansmi a dicho enca go a Ihn SaL.'in de Mu cia, amoso mís ico y ilóso o hispa nomusulmán, que a la sazón se hallaba en dicha· ciudad. Nues o au o ·edac a en once& sus céleb es Respues as Yemeníes a las "Cues iones sici lianas", de las que amos a ocupa nos en es e él1b<l!jo 1. Pe o an es de examina el con enido básico y :]a ¡peculia es uc u a de an suges i a p oducción, a&Í com > 10S di e sos in en os de da la a conoce en Eu opa:, c eemos indispensé11ble e oca , siquie a en !b e e sín- * Po causas ajenas a nues a olun ad, y debido a ci cuns ancia.s ansi o ias, lamen amos el no pode emplea · con oda exac i ud el sis ema de ansc ip ción á abe ac ualmen e en uso. Rogamos, pues, a nues os lec o es, sob e odo especialis as, excusen las ine i- ables de iciencias, en la segu idad de que muy p on o queda án subsanadas. 1. Más adelan e e emos cuál paTece se el e dade o í ulo � dicha ob a. -31- esis, las 'P imo diales ci�uns ancias y el medioambien e en que UJVo su o igen, con lo cual cdb a án mayo elie e los dos pe sonajes que en aquélla se o .ecen como in e locu o es: Fede ico II de Sidlia e lbn Sab '}n de Mu cia. J.-FEDERICO I1 Y LA CULTURA ARABE Según la exp esi a ase de Ama i, ué Fede ico II de Hohens au en {I2I5-I'250) el segundo de los dos "sul anes bau izados de Sicilia" 2, que gobe nó en dicha isla y en Alemania, es u o en posesión del í ulo de "Empe ado del Sac o Romano Impe io" deooe 1 2•20 y llegó a se Rey de Je usalén, desde 1:2;29, po su ma imonio con IsaOO! de B ienne, con a-ído en 1225. Ei monje in:g:lés Ba olomé de Co on llamó al g an papa Inocen cio III (ug8-12116) Immu a o saeculi, pe o o o inglés, el c onis a Ma eo Pa ís, aplicó es e mismo cali ica i o a Fede ico II, y al ez con ma yo exac i ud, po que en ealidad ué es e mona ca quien ans o mó �os asgos ípicos del medioe o y cambio en cie o modo la az de su iempo. En e las múl iples a'Ce as de su.compleja pe sonalida!d, dos le ca ac e izan po modo incon undible: de una pa e, encama las ambi ciones y exigencias cesa opapis as de los Hohens au en alemanes, unién dolas co i el absolu ismo despó ico de los no mandos de Sicilia; de o a, el in e cambio cul u al con el mundo musulmán y el es¡plando cien í ico y li e a io de su co e hacen de es e empe ado uno de los pe :sonajes más apasionadamen e discu idos de su época. : a a alo a aJCiecuél'damen e las elaciones de Fede ico II con el mun do islámico, que es el aspec o de mayo in e és a nues o p opósi o, po ue za hemos de si ua nos en aquella Sicilia á a!be-no man!da, donde anscu ie on los p ime os años de su ida, y a:ludi , siquie a de pasada, a los siguien es ex emos: ac i ud de Fede ico en e a las supe i encias de la cul u a á abe en la isla, su a en u a pe sona:! en O ien e, y ela ciones con el mundo islámico desde el pun o de is a écnico y cien í ico. * * * 2. C . M. A na i, S o ia dei 1m sulmani di Sicilia, 2.a ed. (de C. A. Nalli no), 111, Ca ania 1939, p. 372. El p ime· o de didhos "'•sul anes bau izados" ue Roge 11 (II30-1154), abuelo de Fede ico 11. -�2- El p Oblema de las supe- i encias.-En conjun o .puede deci se que Sicilia, como ehiículo ansmiso de la cul u a g eco-IlllllJSUilmana a•l Oociden e la ino, ocupa el pues o inmedia o al de E�aña, y su papel es, desde luego, más impo an e que el de Si ia en iempo de las C liZ'a das. Como pun o de unían de las dos cul u as se haUa;ba especialmen e bien dispues a pa a: ac ua de elemen o aglu inan e en e el an iguo y el medie al ace o cien i ico, ya .que su población es aba compues a de un sec o helénico que comp endía eil g iego, de o o que halbla!ba el á abe, y de un g upo de gen e doc a que en endía el la ín. E& él!S es lenguas e an de uso co . ien e en los egis os, documen os ci iles y eales cédu las, lo mismo que en e la población po �g1lo a de P'a:le mo. En Sicilia se a:dudan con p e e encia ab as de a� onomía y ma emá icas, si bien algunas de ellas, g iegas o á abes -a:unque odas ya en es e úl imo idio ma-, ue on aducidas de nue o, y mejo , en Toledo. N o o:bs an e las c isi� polí icas, eligiosas, .é nicas y sociales que p o g e�i amen e hablían ido eliminando los ¡p incipales elemen os a ábigo musulmanes de Sicilia bajo los úl imos eye� no mandos, oda ía a ines del siglo XII y p incipios del XIII podían ap ecia se conside ables su pe i encias de cuño i�lámico, ela i <lís sob e odo a: .]a lengua, a !a cul u a, a la e y a las cos umb es. De ales su,pe i encias nos da es imo nio el iaje o andaluz Ibn Ohu!bay , quien du an e el in ie no de 1184- I 185 a a'Viesa la: i:sla de�de Mesina a T apani, llamánddla ce e amen e, po la bondad de su dima y la i·queza de sus ¡p oduc os, "hija de Anda luda" 3• Algunos año� des¡pués, sin emba :go, el ho izon e �e o ecía sensible men e cambiado: hacia 1 196 las colonia·s musulmanas de ilas ciudades, y O;ob e odo la de Pale mo, se habían is o obligadas a dis¡pe sa se y bus ca e ugio en los mon es, a.unqu� es a liquidación del a albismo siciliano como elemen o social cdlec i o no implicaba na u almen e una o al ex inción del pa imonio cul u a:! exis en e en cada uno de los indi iduos. Es o supue� o, el .que ele�en os a ábigo-musulmanes hubiesen enido pa: e en la o mación de Fede ico, jo en p íncj¡pe aún aislado en Pale  mo, no sólo es p obable, sino ·que es á ya posi i amen e a es iguado po 3· C . Ibn C1mlbay , Rihla, 2.a ed. del ex o á abe e isada po M. J. De Goeje (la ¡,a es de W. W igh ), a.pud "'E. J. W. Gibb Memo ial", ol. V, Leiden London 1907, pp. 3·18-344; ad. i aliana de la 1.a ed. po C. Sohiapa elli, Roma 19o6, pp. 3'1 5-344. En e las cu iosidaodes que más llama on la a ención de Ibn ·Chubay es de submya aquéilla de que las muje es c is ianas � Pale mo es ían ajes D}>USW iaJ11CS. -33- uen es o ien ales, aun cuando ha� a la echa se desconoz·can nomb es conc e os. A es o esponde la a i mación de un his o iado á a�be -des conocido ¡po Ama i-, según el cu: l "lo educó el qa<}i de los musulma nes" 4• T á :a&e indudablemen e de a gún doc o islámico adsc i o a.i se  icio de palacio, aun después de hahe se dispe sa.do la comunidad musul mana de la clalpi a:l. Años más a. de, y ya du an e l: C uzada a Pales ina, los mu:,ulma nes indígenas obse aban que, a la llamada del mueCín, algunos de los pajes y o iciales del Empe ado �e le an aban y hacían la o ación i ual, en e o os, "su maes o, o igina io de Sicilia, con quien él es udiaba la Lógica" : quizá uese su mismo ins uc. o de an año al que se e ie. e libn Sa 'ild en el b e í�imo pas: je an e io men e ansc i o. En elación con es o, hemos de sub aya que 11os conocimien os lin güís icos del Empe ado pa ecen indudaibles en cuan o a los udimen os, y quizá ambién espec o al u:,o expedi o del á albe ha�blado, según se desp ende de algunas uen es occiden ales, pe o al conocimien o no ha· de exage a se has a el ex emo de que pudiese en ende los ex os clási cos, an o en p osa como en e so. No obs an e lo dicho, el p ime nm ac o polí ico del "sul án de Sici lia" con el isl'am de sus dominios no se ca ac e izó p ecisamen e po la ole ancia y blandu ; , como bien cab ía supone : 61 ué, en e ec o, quien lo li·quidó de ini i amen e, ex i pando ha� a sus úl imos b o es con ex ao dina ia du eza. Buen es imonio de ello son sus ac i idades, p ime o (I2I9-1220), con a los ebeldes a inche ados en las al u as de Ja o y En ella -las "Alpuja a� del lSilam siciliano"-, y di igidos po el mo abi o IM 'Albbad; luego (1222-1223), con a la hija de aquél en En ella; y, po in (1243-1246), con a los úl imos núcleos de esis encia·, cuyos componen es son alejados de la is}a y depo ados a Luce a en 1a Apulia. En es e mal conocido agoniza del a abismo siciliano, las desca nadas y e:,cue as e e encias de 'los c onis as occiden ales se en sensiblemen e ampliadas po .las no icias de p ime a mano con enid; s en una uen e o ien al public; da y aducida en ex ac o po Ama i en el apéndice se gundo a su Biblio eca a abo-sicula, aunque de ella no pudo ap o echa se 4· C . Iibn Sa 'id, Mug ib, capí ulo sob e Sidlia, edi ado po B. Mo i z en Cen ena io Michele Ama i, I, Pale mo 1910, p. 294; ci a de F. Gab ieli, Fede ico JI e la cul u a musulmana, a:pud Ri is a S o ica I aliana, LXIIV (1952), pá gina 6 de la i ada apa e. -34- adoc ad.amen e en su His o Ía de los mu�ulmanes de S.icilía: es el Ta' ij Mansü i, ob a de un oscu o c onis a 'ayyüibi de Si ia, con empo áneo de los suce�os y muy bien in o mado, no sálo de lo ela i o a la C u zada del Empe ado , sino ambién -po e e encias de un p ó ugo mu sulmán- de las cosa·� de Sicilia 5. A la mencionada uen e debemos el d amá ico episodio de la en dición de lbn 'A!llbad a Fede ico, quien, despué� de a a lo con la más absolu�a desconside adón, lo condena a mue e jun amen e con sus dos hijos. Con es e hedho ha de elacion;: se sin duda o a no icia &uminis ada po Ibn S< 'id, ela i a a la enganza ama:da po la hij'a del di un o cabecilla á a!be, con un;: sang ien a emboscada endida en la o  aleza de En ella a las qpas de Fede ico; es a acción :bélica suele e cha se hacia 12122, y en el lance pe ecie on e&eien os calbaHe os impe iales, dándose luego ax¡uella he oína la mue e a sí misma 6• A p opósi o del suceso úl imamen e aludido, Lé i-P o en�al acaba de edi a , con ad l(lCiÓn 'ancesa, un. ex o muaho más amplio y c o nológicamen e de aillado que el de lbn S< 'i.d, a ba:se de uno de lo!>' ma nusc i os del Ki ab al- awq, al-mi' a 'ach.a'ib al-aq, a de Ihn 'Abd al-Mun'in al-Himy<a i, compilación his ó ico-geog á ica del siglo XIV, de la que el g an his o iado ancés había publicado ya los ex ac os eila i os a al-Andalus 7• En e o a� ;: ias no icias e e en es a Sicilia, la que aqui nos in e esa se o ece bajo la úb ica de En ella 8• S· C . M. Ama i, Biblio eca a abo-sicula·, apéndice 2.6, Upsiae 1887, pá ginas 27-28. Ama i publicaba, según el manusc i o únko del Museo Asiá ico de San Pe e sbu go, es os ex os ela i os a la his o ia de Sicilia, ex aídoS del esumen del Ki íib al-kas¡ wa-l-bayíin i hawadi al- ama,n, in i ulado ambién al-Ta' ij al-i lansu i y edac ado �n 631/1233 po un cie o Abu-1-Fadá'il Mu hammad ibn 'Ali al-Hamawi. C . C. B ockelimann, Gesch. de A . Li e ., Suppl., 1, p. 591. 6. Es as no icias complemen a ias no ue on conocidas has a 1910, en que el ci ado B. Mo i z, a la sazón Di ec o de la Biblio eca Jedi ial de El Cai o, ·publi.có, según el manusc i o úni·co de dicha biblio eca, las ·pocas páginas del Mug ib de Ibn Sa'id que a an de la g an isla del Medi e áneo can al. El abajo de Mo i z, bajo el í ulo de Ibn S a' id's Besch eibung on Sicilien, apa eció, según hemos insinuado ya, en el homenaje cen ena io de Ama. i. ·Las no icias SIUminis adas po dicho ex o ue on a>p o edhada:s p-o Nallino en la nue a edición de la S o ia dei musulm.ani di Sicilia, III, p. 149, n. 1; 6o8, n. 3· 7· La Péninsule Jbé iq1 e au Moyen-Age d'ap es le '"Kí íib a -Rawd a -mi á " d'Ibn ·'Abd al-Mun'in al-Himy(M'i, Leiden 1938. 8. C . E. Lé i-P <YVenc;al, Une hé oine de la ésis !'nce musulmane en Si� cilie au débu du XIII siecle, a¡pud O ien e Mode no, XXXIV (1954), pá- n odo es e ¡p oblema no es dl icil obse a una a;pa en e con a dicción en e el s(jbe ano iloislámico y el pe seguido y ex inpaxlo del a ahi8111o siciliano. Mas pa a explica es a ac i ud, un an o pa adójica, es p eciso dis ingui muy bien en e los in e eses C lll u ales y polí icos en el pensamien o y en la acción de Fede ico. Anl!bos ó denes había'll coincidido en o o iempo, pe o du an e es a �ca de los úl imos mu sulmanes de Sicilia, ¡polí ica y cul u a no se he manaban ya á:cilmen e, y la p ime a, como siemp e, goza1ba de �bsolu a p e e encia en la ob a del Empe ado . Cualesquie a que uesen sus simpa ías in elec uales y aun sen imen ales :po el a abismo especí icamen e siciliano, ,é:,. e, sin emba go, no jp esen aba más que unc supe i encia del pasa;do, una ue Za moLes a que ehusaiba plega :.e a la au o idad impe ial y a�cep a el hecho, consumado de una o al exp opiación e i o ia•l en a o del cle o y de los colonos c is ianos, exp opiación que p og esi amen e se había ido lle ando a cabo bajo el dominio no mando. Como úl imo ac o , y al ez el no menos decisi o, hemos de e co da la honda epugna'llcia que dichos musulmanes sen ían hacia el encuad amien o ilscal y adminis a i o en las es echas mallas de la bu oc acia impe ial. Huelga deci , po o a pa e, que el a•lo cU'l u al y social de es as supe i encias a ábigo-sicilianas e a cie amen e escaso, ¡pues los mejo es elemen os ya habían ido emi g ando poco a poco desde los p imems iempos de la dominación no manda ha•cia el A ica del No e, Egip o y la España musulmana, emig ación que se acen úa sensiblemen e con las e uel as an imuSiulmanas de 1154 y 1189 9• Los musulmanes que a p incipios del siglo XIII queda•ban en Sicilia no e an, pues, de o dina io, más que elemen os de la ín ima clase socia·!, "gen e que, po lo demás --.como dice Ama i y sub aya Gab ieli-, se había hooho ex anje a y enemiga del país" ; banda•s de lad ones y sal eado es, en e los ·cuales la igu a de aquel Ihn 'AJbbad, a<l como la ginas 283-288. Según Lé i-P o en<;al, es e ela o es el mismo que ex a.c ó el a,u o del Mug ib, habiéndolo omado induda:blemen e Abd al-Mun'in de la c ó ni·ca anónima de ines de la dinas ía .almdha:de, que él ap o echa a·n amplia men e en sus no iciM sob e el A: ica del No e y la España musulmana, a p o pósi o de los sucesos ocu idos en el siglo XIII. 9· Reco demos, po ejemplo, el caso del poe a lhn Hamdis (1055-II32). que, aunque nacido en Si acusa, pasó a la co e de al-MU'c am�d de Se illa huyendo de los no mandos, al ig:ual que su compa io a, y colega en poesía, Abu-l-0A ub Mus'ab al-Qu 1a�si'.¡ 1 � -36- desc i he el Ta' ij Man. i ) dehia de .cons í ui in elec ual y mo aímen � una: excepción 10• Resul a, pues, muy lógico que Fede ico no se mos a.se indulgen e wn es os ebeldes, pe u bado ·es de, ILa anquilidad pública y causa de un g a: e daño eoonómico pa a Sicilia. De�apa ecida, sin emba go, la azón de Es ado, no a da en mani es a se una ez más la simpa ía del Empe ado hacia es os supe i ien es del islam siciliano : cuando los úl imos ebeldes de la isla se con ie en en oolonos de Luce a·, en la Apulia, uel e a eonganiza se la. pos e a comunidad islámica del medioe o i aliano, llamada a se -en ase de Gab ieli- la " ieja gua dia" de los Hohen!:il1:au en en el d a má ico ocaso de su dominio en I ali: , con Fede ico y su hijo Man e do, has. a que, medio siglo después, los úl imos musulmanes son bá ba amen e degollados po el ana ismo ange ino 11• * * * El Empe ado en O ien e.-Mien as en Sidlia se lla aiba a cabo la g adual ans o mación él! que hemos aludido, y •que se ex endió a un pa de decenios, Fede ico ealizaba su "a en u a pe sonal" en O ien e. Bien conocido es su poco en usiasmo po la C uzada (junio 122>8-mayo 1229), a la que se ió empujado po l: excomunión pon i icia y que emp endió con el único in de es ablece un modus i endi con la Iglesia y consolida así, con el p es igio de libe ado del San o Sepulc o, su posición de sup emo mona ca c is iano. Pe o no obs an e su ma ca la ¡¡jpa ía po semejan e emp esa, el as :u. o Empe ado supo in oduci se con g an habilidad en el complicado juego de la polí ica 'ayyüibi, ap o echando admi ablemen e las i ali dades y mu ua:s descon ianz:aJs en e :los suceso es del g an Salah al-<1.1n (el Saladino de los ·c uzados), pa a consegui sus p opios ines sin d em pleo de ue zas mili a es. En e ec o, po el a ado de Ja a (4-II-1929), ob u o del sul án 'ayyu bi a:l-Ma:lik al-Kamil de Egip o aquella pa cial y p eca ia posesión de Je usalén, Belén y Naza e , con una anja de acceso a es as ciudades po la: cos a: desde Sa. n Juan de Ac e: es o debía bas a e pa a ceñi se po su p opia mano la co ona de aquel eino y sal a las apa iencias delan e de amigos y enemigos. A pesa de la apidez de :.u iaje, es indudable que a los o ien ales no pasó desape cibida la singula y desconce an e pe sonalidad del Em- o. Pa ece que e a un i' l iig ad'o unecino. II. C . Gab ieli, a . ci .) :pp. s-8. 37 1 pe ado , a n dís in o de Íos o os sobe anos c uzado8 has a en onces po ellos conocidos: aquél, qp.e ha!bla�ba, con oda p oba:bilida:d., su 1engua y que lle aba un séqui o in eg a lo en g an pa e po musulmanes, &e in e esaJba i amen e po su o ien ación cul u al, has a el ex emo de �l e na las con e encias diplomá icas con el plan eamien o de p oble mas de lógica, ma emá icas, í:.ica y me a ísica, pa a cuya soluci<)n al Malik al-Kamil debía acudi a los sabios especiaJlis as de su co e. Todo es o no podí<W menos de a ae la cu io:.idad y exci a la an asía de los mien ales, pa a quienes Fede ico ué siemp e "El Empe ado ", (al lmbi a(ü ), mien as pa a sus amigos y enemigos de Occiden e ué "El S.ul án". Cuando el 1 de mayo de 1229 Fede ico se emba ca pa a l aJia, cie o e� que deja en pos de sí unal si uación polí ica ines able y e íme a, pe o en cambio se han anudado lazos an es echos de pe sonal simpaJ ía y es imación en e él y lo:, '�yUJbies, que hab án de du a ya has a el in de su ida. P ueba de es a amis ad du ade a y sen imen al son las dos ca as, en á a:be lo ido y cuajado de ci as de Muna abbÍ, que, des plllés de eg esa aJ I alia, en ía Fede ico a su amigo Faj aJl-din, el ple nipo encia io de ai-Malik ai-Kamil en las con e saciones con el empe a do , y a quien és e haioía a mado caballe o en p ueba de admi ación y g a i ud 12• Aun después de la• mue e de al-Malik al-Kamil (1238) si guie on las buenas elaciones de Fede ico con el hijo y suce&o de aqUiél. Conocida la e:.peci·aJ! idiosinc aJCia del Empe ado , al ez no es ul e a en u ado p ecisa qué elemen os debie on de hace más imp esión en su ánimo al con ac o con el islam o ien al. El p i ne o sení·al indudable men e el absolu ismo aHí einan e, el pode ilimi ado del sobe ano, al como apa� ecía eje ci ado ;po aquellos !All anes de Egip o y de Si ia, cuya enéngica pe som lidad, sin las abas de p i ilegios y au onomías comunales, podía ene a aya a los �nquie os emi es. De:.pués de la nobleza, el o o enemigo secula del impe io em, a juicio de Fede ico, el Papado, que no exis ía en aquel O ien e eliz, sin iglesia o ganizaxia, sin pon í ice y sin a mas espi i uales combinables con las ma e iales pa a a i ma un p imado uni e :,al en e a la absolu a po es ad del empe ado . Una ace a que pudié a!mos conside a ex ínseca y de meno in e és en el idea io doc inal de Fede ico, aunque al ez la más llama i a 2. Ambas ca as se conse an en el Ta' ij Mansu i y debe de se ob a de un sec e a io o ien al al se icio de Fede ico II. a. 1os ojos del Oociden e c is iano, se halla in eg ada po CÍe os aspe<:· os o ien aliza·n es y pin o escos de su co e: los pajes (en á abe: i y in, gilm in), de e, lengua y cos umb es musulmanas; las escla as adsc i as a la egia áb ica de hila los y ejidos de Pale mo, que suminis aba a los eyes de Eu qpa wjes de ce emonia con insc ipciones a ábigas; las can o as que aleg a;ban los banque es y baños ; las casas de ie as, e c. Como da os cu iosos lbajo es e úl imo aspec o, y en e o os a ios que pudie an señala se, hemos de eco xiaY que Fede ico, a más de e ne en sus cuad as came11os que le acompañaJban en sus iajes, ecibió de a.l-Malik al-Kamil una ji a a, p ime ejempla de es a especie de animales conocido en Eu opa. Po su pa e, y como ag a;decimien o po un ma a illoso plane a io l"'ecibido en 12312 del sul án 'ayyu!bi de Si ia al-Malik al-As a , en ió a és e un oso ,blanco y un pa� o ea,l del mismo colo , que despe a on g an admi ación en e .los habi al l es de Da masco. Ha de admi i se, sin emiba go, que es a endencia; exó ica en lo_, gus os y cos umb es de Fede ico ué más bien e o zada que c eada po &IU iaje al O ien e, ya que lao con inuidad de la ci ilización á abe-no manda en Sicilia bas a po sí sola pa a explica adecuadamen e al enómeno. Es indudable que la p ospe id<��d ma e ial del O ien e islámico, más e ina•da y as uosa que la occiden al de �su iempo, ué sen ida po Fe de ico como un au én iao alo , suscep ible de asimilación e imi ación, a lo que end ía a con ibui sin duda su desp eocupación y ma cada apa ía en e al p oblema eligioso, uno de los asgos más salien es de su compleja pe sonalidad. Sin emba go, es ambién muy cie o que su desp e001.�pa ción con ·esional no podía hace llega su simpa ía po la ci iliza•ción y las cos umb es del O ien e a una ad:hesión in elec ual o sen imen al a la e islámica, la· cual con enía elemen os incompa ibles con su isión "ma e ialis a" de la ida, no menos que la eligión c is iana. * * * La Ciencia A abe.-Po úl imo, hemos de a1ludi al pun 01 unda men al, y pa• a noso os de mayo in e és, cual es el de las elaciones del Empe ado con la cul u a musulmana en sus aspec os má:s es ic a men e cien í icos. Do8 campos me ecen ·des aca se a ·es e p opósi o: el de la écnica y el de la ansmisión, a a és de �la cul u n á abe, del pensamien o ilosó ico y cien í iccJ de G ecia. Ambas o ien aciones, sin se pa imonio eXIClusi o &�Uyo, sino ambién comunes a los e51pí i us más cul i ados ,(ie su iempo, sob e odo aillí donde podía c ea se un -a9- b e e pasaje de lbn al-J a i b �e nos dice que e a "de he moso os o, ino cu is, como de , ey, y ca ác e ndble, ajeno a oda a ec ación" 38 * * * Esc i ,_s.-Según Ama i 39, du an e �u es anda en el Mag ib debió de compone nues o au o sus p incipales a ados, pues an es de aban dona al-Andalus e a dema�iado jo en, mien as que en O ien e hizo odo le posible p.;¿ pasa inad e i·do. A base �le di e !.;as uen es, pe o sdb e odo de l'bn al-J a !b y Ma;q¡q¡a i, el Pad e La o nos o ece una lis a, de ca o ce ob as que en aquéllas se consignan como de Ibn Sab' in, ¡p esdndiendo de las Cues iones sicilianas,· es más 1e son a i buída� po el conocido biblió ilo u co H�hchi Jali a, y como salidas de su pluma se <::uen an además o as cua o, que se conse an manus c i as en di e en es biblio ecas, apa e el �b e e esc i o in i ulado Mi  lih budd al- 'a i o "Oa e del Budd al-"á i ", descubie o no hace muchos años po el p o, eso Se e e in Yal kay<l! de S a.nhul, quien es uba p epa ando su edición. Ha de ag ega se, además, el documen o . edac ado po Inb Sab' 'in en no nb e del je i e de la M '<::a, pa a econoce la sobe anía de al Mus ansi , sul án de I . iqíya, así como algunos e sos que le a ibu yen cie os au o e�, sob e odo Maqqa i 40. En e los an e io es esc i os de Ibn Sa:b"in, y apa e las Cues io nes sicilianas, hemos de des aca el Budd al- 'a i o "Lo e [de conoci mien os] del nós ico", es udiado po el Pad e La o en el aba jo ya a ias eces ci ado. especia:lmen e ,po lo que a añ'e a su e dade o í ulo, manusc i os en ¡,uel se conse a, <::on enido ilosó ico y o ien a ción su í, a más de señala algunas de las p incipales uen es de su� doc inas 41• Al aza la biog a ía de Ibn Sah 'in, algunos au D es en<::omian &U elocuencia y la elegancia y 'luidez de su es ilo; sin emba go, es a úl i ma aualidad no se pu'eide a;p ecia en sus ob as, al como hoy la1s cono cemos, pues se o ecen cuajadas ,¿e monó onas enume aciones y de di g esiones e ó ícas, a eces pu amen e " e balis as". Además, en sus esc i os se asluce a cada paso cie o desequilib io en el conjun o, de bido, más que n< !da, a la al a del sen ido de la p üipo dón en e sus 38. Ci a de La o , 379· 39· A . ci ., 246-247. 40. C . La o , 382-385. 41. C ., sob e odo, pp. 386-405. 46- pa es, concediendo desmesu ada ampli ud a las disquisiciones p elimi na es, pa a luego in e umpi b uscamen e el desa ollo del ema, a e ces, cuando és e e�,ul a de mayo in e és, sob e odo pa a el lec o oc ciden al 42• * * * Pe sonalidad.-I'bn Sa'b 'in ha sido uno de ,}os pe sonajes más discu idos en su iempo, y elLo no wlo po lo que se ej ie e al akance de su alía cien i ica, ·sino ambién espec o a sus cue; lidades mo ales. Lo que es á ue a de oda discu&ión es la as a e udición ako ánica., ilos6 ica y eoLógica de que hace a'la de ·en sus esc i os, así QOmo su cla i idencia al enjuicia las doc inas ajena:&, sob e odo desde un pun o de is a sicológico. En e las buenas cualidades de su ca ác e encomian cie os bióg a os lo ag adable de sus mane as, su p ocede noble y sin a ec ación, su i ud y anqueza, su desp ecio del lujo y de la amJbición, e c. ; pe o en con as e con semejan es alabanzas, enemos no icia de algunos he dws conc 'e os que demues an g an sobe bia y al i ez, no· sólo en su o ien ación suB, sino ambién en cuan o a su p opia alía cien í ica en e a la de sus con empo áneos y a la de cie os au o' es de siglos pa �ados, como Ihn Sina, al-Gazál e Ibn BaiC!hCiha. No ha de ol ida se, sin embaPgo, a es e p opósi o, el in lujo de un impo an e ac o , que al ez ayude a explica , en buena pa e, las ecuen es salidas de ono que se ad ie en en los esc i os de Ibn Saib' Ín : la u ina y el ana ismo de lo� doc o es musulmanes de su iempo, que no .podían menos de exaspe a le, induciéndole al ez a deci más de 1o que en ealidad pen saba 43. Pe o no sólo los co eligiona ios que le a a on exage a on los mé i os o demé i os de Ibn Salb''in, sino que su a!ma debió de ex ende se po odo el mundo islámico e incluso llega has a la misma co e de Roma, según cie as anécdo as ecogidas po Ama i. Veamos cuál ué el mo i o de es o, según un c onis a anónimo ansc i o po Maqqad 44 : El emi 'Abd 1Ailah ,ibn Hüd acababa de conce a un a ado de paz con el i ano de los c is ianlos. Habiendo queb an ado és e su palab a y al ado a las condiciones es ipuladas. 'Abd Allah se ió p ecisado a en- 42. C . La o , 379-380. 43· Véanse algunos ejemplos ecogidos po el Pad e La o , 379-38:2. 44· Ec Leyde, I, 594· -47 - ía una embajada al g an sace do e de Roma [Romano Pon í ice], en ca gando de expone sus quejas a Abu Talib ibn Sab "in, he mano de Muhammad 'Abd al-Haqq [nues 1o au o ]. Llegado a dicha ciudad, donde jamás pone el pie ningún musulmán, Abu Talib cumplió su ·mi sión. Luego se le p egun ó sob e sus asun os pe sonales, a lo cual habien do espondido como con enía, Abu Talib se ape cibió de que el Papa, di igiéndos¿ a las pe sonas que le odeaban. les dijo en lengua bá ba a palab as cuyo sen ido ué explicado al embajado musulmán en los si guien es é minos: "Sabed que el he mano de és e [se ían las palab as del Pon í ice señalando al embajado ] es un homb e an sabio, que hoy ni:> exis e en e los musulmanes quien conozca a Dios mejo que él". Mu cia ué ooupada en I243 .po Al onso, hijo de Fe nando III el San o. Poco am es é� e habiía acep ado como asallo a Ahu' Abd Allah Muhammad ibn Hoo, pe o al ompe el :pac o y expUJlsa lo de Mu cia, es e osímil que Mulhammad o alguno de sus hijos ecu iese en úl imo ex emo al Papa con a Fe nando, apoyándose en la iolación del ju a men o. Si uando la embajada en I243, el aludido Pon í ice debe de se Inocendo IV. El que es e Pé!¡pa p onuncia�e en al ocasión las palab as a iba ansc i as es ce e amen e pues o en ela de juicio po el Pad e La o , pues no cons a que en el cen o de la c is iandad hUibiese un con ac o con la cul u a muSIUJlmana semejan e al que einaba en la co e de Fede ko II, y aunque �e .pudiese demos a ese in e cambio cul u al, no es de c ee que en una época en que dominaha el espí i u de c uzélJda hicie a el Papa al ala de de " o'le ancia" ; deci "Dios" al ha!bla de la di inidad islámica no e a lo o dina io en aquellos ambien es 45• III.-RESPUESTAS A LAS "CUESTIONES SICILIANAS" M am sc i o y Edición.-De es a ob a de Ibn Sél!b 'in se conse a· un manusc i o, hai) a aho a único, en la Biblio eca Boclleyana de Ox o d. La impo ancia de semejan e esc i o no dé i a menos de la ¡pe sonalidad de su aíl o que de la de su des ina a io, a más e ep esen a una espe cie de �1mbolo, den o de su momen o his ó ico, en 1as . elaciones in e lec uales en e la Eu q>a c is iana medie a!l y el mundo islámico. Es as ci cuns ancias le han hecho en a b illan emen e, hace ya más de .un siglo, en el pano ama que es • amilia a los hi� o iaJdo es de Occiden e, 45· En cuan o a 1?. � e ida anécdo a, c . Ama i,25I-�52. -4a- siendo a ias las gene aciones de a abis as que han deseado i amen e la edición de su ex o. El mé i o de halbe deE.cUJbie o dicho ma111usc i o se debe al céleb e his o iado de los musu:lmanes de Sidlia, Ama i, quien, en usiasmado po semejan e hallél.Zlgo, y u ilizando las indicaciones del p ólogo de Ibn Sa:b' in, con ayuda de las conco dancias c onológica¡¡, e c., ijó ap  ximadamen e la echa del aludido in e cambio en e nues o au o y Fe de ico II, ada. ó .]as ci cuns ancias his ó icas del hecho y adujo y co men ó algunos agmen os de las Res¡yues as> aunque sin descende á Je aile.:; ni abo da el p oblema en odos sus ex emos, a ea que •ese ;a ha al en onces jo en Renan, ya c{Jeb e po sus es udios sob e A'i,e · oes y el a e oismo. Ama i acla ó ambién una con usión de los au o es del Ca álogo de la Bodleyana, quienes al encon a en el p ólogo de las Respues as Jos í ulos de "Rey de los Rum [c is ianos], ínc�pe de Sicilia y Embi- a u " ( .;_,.b. .--1), di idie on es a úl ima palab a, haciendo Emi '-7ü ) leyendo además una "i" en luga de "b" ( � po � ), con usión ácil men e ex;plicable en la g a ía á aJbe. Es o les lle ó a hace mil cábalas sob e el p íncipe en cues ión, el cual, admi ida la lec 1u a co ec a, esul aiba pe ec amen e iden i icado 48• La in i ación di igida a Renan po Ama i q¡uedó sin espues a, y ein iséis años después Meh en emp endía ¡po su cuen a un nue o a bél!jo, en el cual es udiaJba o a ez las ci cuns ancias his ó icas del he cho, cen ando p incipalmen e su a ención en la ida de lbn Sa�b' in y en la edacción del cues iona io di igido po Fede ico a los Sé!Jbios o ien a:les an es de acudi al sul án almohade 'Abd al-Wahid. Nos o ece además un ex ac o de las espues as de nueE. o au o a las 'les p ime as cues iones y aduce in eg amen e la cua a 47• En I93'4 el p o eso Se e e in .Yal kaya publica una aducción ín eg a, en lengua u ca, de las Respues as) indicándonos en el p ól01go de la e sión -al igual que luego en la in od liC'Ción al ex o á abe po él 46. Apa e el a ículo de Ama i, c . Co bin, In oducción a la edición del ex o á abe <le las Cues iones sicilianas ·po Se e e in Yal kaya, p. IX, n. 3· 47· Nos e e imos al abajo de Meh en an e io men e d ado y .publicado en Joumal Asia ique co� el de AA1a i. 49 - edi ad<>-, que su en<:uen o con el D . O o P e m, de Münich, le había depa ado la ocasión de emp ende semejan e abajo 48• Después de odo es o, al aba únicamen e abo da la a ea de ini i a, cual e a la edición del ex o á abe de la ob a de lbn Sab' in, y ué p e cisamen e el mismo p o e!>o Yal kaya quien lle ó a eliz é mino ,¡a emp esa en 1943 49• En cuan o al í ulo de la ob a de I'l>n Sab 'in, y según lo había no ado ya Meh en, se ad ie e a:lguna luc uación en la hoja de cubie a del manusc i o de Ox o d 50 ; po eso el edi o ha p e e ido conse a la lección que o ece el mismo ex o en su explici 51, lo cual obliga á a cambia el í ulo de Respues as a las Cues iones .sieiliana!s po el de "Dis cu so sdb e la!> Cues iones sicilianas" ( al-Kalam 'ala-l-masi il al-siqi liyya). Re i iéndonos ya a la p ·esen ación del ex o, el edi o , po él! a se de un manusc i o único, de le a nas i cla a, y ecuen emen e ocalizado, hél!bía pensado o ece nos una eop oducción en acsímil, ya qu'e odo in en o de co ec ión e is e o zosamen e el ca ác e de una in e ención ex aña cuando no Ele dispone de o os manu!liC i os que puedan a ala semejan e in omisión. Sin e nba go, las especiales ci cuns ancias de i a das de la !:legunda gue a mundial, en onces en cu o le obliga on a mo di ica su p ime p oyec o, decidiéndose a edi a el monuiSc i o, cuya lec u a, po o a pa e, siemip e esul a á más cómoda a'! in es igado . Al inicia la elabo ación de un ex o, su ge de p on o el p ime in e'" ogan e : ¿Las pa icula idades g á ica!:. y las di isiones d�l a ado co espond'en en ealidad a una adición es ablecida o a un pun o de is a o iginal del copis a.? N o pudiendo esol e undadamen e es a cues ión, la p ·obidad cien í ica impone la acep él!CiÓn del es imonio único, cuyas e�peciales ca ac e ís icas han de conse a se en la edición. 48. Sicilya ce apla i lbni Sabinin Sicilya K ali ikinci F ede ikin else i so  gz la ina e digi ce apla in e cemcsidi , Is anhul 1934 ( i ada apa e del n.o 2 de Felse e yiUigi). 49· lb11 Sa yein : Co espo¡¡dence philosophique a ec l'Empe eu F édé ic Ji de llohens au e 7., ex o á abe, con una b e e in oducción de H. Co bin, Pa ís 1943. En el an e io olumen de es a misma e is a he publicado una b e e e seña del abajo de Se e e in Yal ka;ya (Miscelánea de Es udios A abes )' He b aicos, III (1954), p. 136). He de ag adece una ez más al g. an in es igado ancés G. Vajda, el habe me p ocu ado un ejempla de es a ob a, haciéndolo ae _ de S anbul, donde se ealiza la dis ihudón. 50. C . Meh en, 343, n. 1. SI. F.0 346a ; ed. p. 93· -. o- Coill o me a es e c i � io, el edi o ha p ocu ado esa1l a cie as paÍa· b as que en el manusc i o apa ecen con azos más gmesos pa a ma ca o as an as di i¡,iones del ex o, aunque, ¡po o a pa e, no siemp e es pondan a la dis ihución lógica 'del cDn enido. Es de obS'e a , sin emba  go, a es e p opósi o, que no en m1os an e noso os .un " a ado" p opia men e dicho, elabo ado con o me a un p ime e!>quema del au o , .sino una especie de "co espondencia", cuya es uc u ación siemp e es na u alm�n e más lexible. Deside es e p iD o de is a, y po cuan o eUo no implica adición de ningún ele'men o ex año, el edi o ha eseiwado un e�do en blánco pa a ma ca la an!>ición .de una cues ión a la o a, y ha comenzado nue a línea siemp e que la sepa ación lógica iene anun ciada .po la palaib a a.sl ( J.d ). Pasa lldo del opaje me amen e ex e io a la. pa e in e na, o sea, a la edacción misma del ex o, ya pueden p esumi se las múl iples di icul a de� que h'<m de su gi cuando no se dispone de o as lec u as en e las cua les pueda elegi se, y siemip e que han de _in e eni única:m'en e simples conje u as, aun siendo más o menos undadas. Pues, po lo que a e¡, e ex emo se e ie e, y no abs an e las múl iples y ei e adas aJno acione!> que exigi ía la de! ec uosa lec UJ a del ex o, el edi o ha p e e ido con se a ambién la o ma O' j.ginal del manusc i o, encuad ando su mesu ada in e ención ¡pe sonal den o de lo!> lími es del apa a o c i ico, a no se ,que se a e de mani ies os e o es g ama icales o e iden es dis ac ciones del copis a. Dada la na u aleza de la!> ¡p egoo as o muladas po Fede ico II, ne cesa iamen e han de p esen a se nume osas ansc ipci0111es á abes de pa lab as g iegas, nomb es de iló�o os o i ulos de ob as, con una g a ía adicional y co ien e en e los esc i :ol"es de Iengua á abe, que el edi o ha p ocu ado es i ui siemp1>e que le ha sido .posi•ble 52• Aunque el c i e io adop ado po Se •e e in Yal kaya pueda se más o menos discu ido en a1Igunos de los ex emos an e io men e seña1ados, siemp e se á ac eedo a nues o mayo econocimien o po habe pu blicado e¡, e ex o, an á idamen e espe a lo desde hace más de un sig·io. Pa a e mina es as b e ;es obse aciones sob e las ca ac e :ís icas de la edición, hemos de ad e i que la . oliación 298b... 3146a, ep odu cida en e co che es, e�nde a la nu�e ación conjun a de los sie e a- 52· Pa a es os y o os po meno es, d. la o ien ado a in oducción de Co  bin, p.p. VIII-XVII. - 5l - ados conse ados ac ualmen e en eÍ aludido manusc i o, en e los q ié el de Ibn Sab' in ocupa .el quin o' luga 53• Según Ama i s4, la composición de es a ob a de Ihn Sab' ·in debe si ua se en e 12137 y 124'2, lími es im¡pue1. os, de U ii. lado, po la edad de nues o au o , a quien no pueden calcula se menos ¡de ein i an os · años cuando la esc ibió, y de o o, po la mue e del .sul án ·' .Nbd al Wahid (1242), cuyo no nb e a1pa ece en el p óLOigo. Mas� gnon cali ica didha ob a de " espues a más o menos au én ica al Empe ado " 55• Que la olb a sea de Ihn Si ub" in pa ece, �in emba 1go, incl udable, a endiendo a las analogías de léxico: y es ilo con el Budd al ' ii i , aSJÍ como a la jac ancia del au o ' m a n!bas, si bien en las Cues io nes se compo a con más sob iedad. Lo que al ez :puidie a sospeaha se es que la ob a no ue a: di igida al Empe ado en la o ma en que hoy la co 1¡0Cemos, pues esul a di ícil c ee que llega a la impe inencia de H:m Sab' ín, no sólo a amones a· � Fede ico, in e pelándole con ases o en si as, sino ha� a a excusa se, con Ja¡ p isa, de a a supe icialmen e las cues iones, emi iendo la explicación más po meno izada a: un aboca mien o pe sonal o a consul as epis ola es, p ocedimien o que, �i puede admi i se, po ejemplo, en su Budd al-·' a i , di igido, a1l me l()·s a¡pa en emen e, a un pa icula , en la espues a a unas cue� iones p opues as po lllll empe ado que se pagaba an o del sabe , esul a Sll.lmamen e in opo uno. Sin conoce odaJ ía el ca ác e de Ibn Sab' ín en SIUS múl iples Jace as, no e!> ácil p edeci has a dónde :pod ía llega su im¡pe inencia. Tal ez pudie a a a se de dos edacciones, una más sob ia, di igida a: Em pe ado , y o a .con e oques o odoxos y pa ené icos, como ·la que po seemos, des inada a sus co eli¡giona io� 56. * * * Con enido.-Adap ándose a la-s cues iones p opues as: po Fede i co II sob e lo que Ibn Sab 'in conside a el ema e e no de oda Me a ísica, la ob a de es e úl imo �e halla dis ibulída en la o ma siguien e: p i m� o, un co o p ólogo, no de Ibn Sab' n, sino p obablemen e de uno 53· Es e manusc i o misceláneo no ué p epa ado con de e minada inalidad, pues en iempo de Ama i hacía pocos años que se habían encuade- nado dicho·s a ados en un solo olumen ; los cua o p ime os son de Ibn Sina. 54· A . ci ., 257. 55· Ibn Sabcin e la c i ique psycologique, 124. s6. C . La o:, 382, n. 4· . ¡ .. •'" -52 - de sus disdpuios, quien ha p e e ido man ene se en el anonima o y oé· •la a en ono de panegí ico el o igen y la ocasión de didha co e9p0n dencia. A con inuación i'enen es espue� as, en la:s q¡ue J1bn Sa!b' ín ep oduce, cada ez li e aJLmen e, las mismas palab as de que el Empe ado se ha se ido-pa a o mula sus .p egun as: la p ime a �e e ie e a la exis encia del mundo ab ae e no, la segunda a añe a 'los p olegó menos y a la esencia de la eología, y la e ée a e sa �ob e las ca ego ·ías, con sendas dig eciones sdb e �a· lógica y la noseología ; la cua a, inalmen e, se e ie e a la na u aleza del alma, añadiéndo�e en una es p(cie de apéndice una úl ima p egun a del Empe ado sob e los pun os de di e •gencia en e A is ó eles y su comen ado Alejand o de A o disía. El simple enunciado de es as cue!> iones ya nos puede hace islum b a la na u aleza de los comen a ios, las analogías y compa aciones que su explicación habnía de exigi al ilóso o anda·luz. T as la& p eceden es obse aciones, amos a o ece aho a en ex- _ ac o, y a eces li e almen e aducidos, algunos de los más in e esan es pasajes de- la·s e!>pues as de lbn :Sab·''in, con obje o de q.UJe los lec o es puedan o ma se una idea bas an e apnoximada ace ca de olas di ec ices p imo diales de es a cu iosa ob a 57• Veamos, an e odo, w b e e p ó logo 58: En el nomb e de Dios, clemen e y mise ico dio�. cuyo soco o im plo o. Dijo el sayj, el imam. la eminencia, el imám de los pueblos y p íncipe de los imames, el ejemp�o de los dos san ua ios [Meca y Medí na] . nues .o seño Qu b al-d n Abu Muhammad ',Abd al-Haqq ibn Sab "in (¡ ap o échenos AHah po él y de ame sus bendiciones sob e los musulmanes!) . espondiendo a las cues iones del ey de los c is ianos (Rüm), empe ado y p íncipe de Siciliá: Cuand'o és e en ió una copia de ellas al O ien e, es deci . a Egip o, Si ia, ·'I aq. Du wb 58 bl� y al Yemen, y inie on las espues as de los ilóso os musulmanes [de aquellas egio nes], no le sa is icie on. En onces se in o mó espec o de l iqiya y de los sabios que en dicha egión pudie an encon a se, peno se le dijo que alH · no se cul i aba es e géne o de es udios. P egun ó luego ace ca del Mag ib y al-Andalus. y al ene no icia de que en es e impe io [de los almohades] i ía un sabio llamado lbn Sab •in, esc ibió en onces, a p opósi o de es- 57· De o os po meno es nos ocupa emos en nues a aduoción e&pañola comple a, q¡ue ac ualmen e p epa amos. 58. Ed. del ex o á abe, p. 5. SS bis. Sob e la signi icación de es e ocablo, c . Encyclopédie de l' l sl.Gm, I, 945-946, s. .0 Da b. -63· - as cues iiOnes, al cali a al-Ras d [Abu Muhammad 'A�d al-Wahi<l], de la dinas ía de 'Abd al-Mu'min. El cali a o denó a su gobe nado en 'O!u a, Ibn Jalas, que buscase al mencionado ilóso o, con obje o de que és e espondie a a las p egun as o muladas. El ey de los c is ianos ha bía en iado un ba co en el que enían sus emisa ios, po ado es de cie a can idad de dine o. Llamó Ibn Jalas al imam Qu b al-din y le ansmi ió la.s Cues iones, 'po o den del cali a. s� son ió (¡Dios es é sa is echo de él!) y se consag ó a p epa a la espu�s a; pe o cuando Ibn Jalas le en egó el dine o aído po los emisa ,�os del ey c is iano, lo echazó y no quiso a�ep a lo, exclamando: "Y o no espondo a es as cues iones con o 11o obje o que el de aumen a el núme o de los c eyen es en Allah y el de hace iun a la eligión musulmana" .. Luego e minó sus palab as con es e pasaje del Alco án: "Di: no os pido sala io po es o [las p edica·ciones] , sino amo pa a los allega.1os" 59• Le con es ó, pues lbn Sab 'in, y cuando la espues a llegó a manos del ey, quedó sa is echo y le en ió un magní ico egalo; pe o él se lo echa zó como la ez p ime a, quedando humillado el c is iano. ¡Que Dios o o gue siemp e la ic o ia al Islam y lo haga p e alece sob e la eligión c is iana. Loado sea Dios, Seño de los mund::�ls! Sin más p eámbulos, comienza Ibn Sa b' Ín el análisis conc e o de las p egun as o muladas po Fede ico II, an �niendo, :,in emba go, una b e e dep ecación en a o del Empe ado , má8 una ce e a ad e encia sob e el empleo de é minos gene ales y equí ocos en el plan eamien o de cues iones ilosQ icas : Respues a a las mencionadas cues ones, dejando a Dios la segu idad del éxi o. Oh p íncipe digno de se amado, que deseas conoce y segui el mejo. camino (¡que Allah e haga encon a el bien y e disponga pa a acep a lo; que con su luz e mues e la senda de la e dad; que e conduz ca de la doc ina de los agi::Js azonamien os a la ce eza del que exis e necesa iamen e, y que El e o o gue la acul ad de dis ingui lo � dade o de lo also!) Has p egun ado ace ca de unas cues iones sob e las que han dispu ado los g andes espí i us de odos l'os iempos y los doc o es de odos los siglos; pe o quienes se han ocupado de ellas, exponiendo las ideas que a sus in eligencias se o ecían y las doc inas que elllos enían ya ad(Iui idas, se han se ido de un lenguaje absolu o, gené ico y al o de co elación, admi iendo la a gumen ación po analogía o inducción. Sin emba go. el que busca la e dad debe gua1:da se de exp eSiiones inexac as y p eca e se con a las palab as equí ocas y dudosas, a menos que haga uso de ellas con las ad e encias y limi aciones. con enien es. Es p eciso, además, •que e i e los é minos oscu os, que inducen a e o y son me amen e escolás icos, pues siemb an la con usión en las ideas, in- 59· Qu 'an, XLII, 22. -M- ' ' ' ' ' ' ' ' 1 aduciendo a gumen os so s icos en e1 desa ollo del en a y o eCle - do, a eces una espues a en con adicción con la p egun a o mulada. El empleo de los é minos gené icos iene asimismo o o incon e nien e: que no se puede cap a la signi icación p ecisa de las palab as sin mucha e lexión y sin p oVioca a eces una espues a explica i a. Po ejemplo, si alguien se p esen a a un olle o pa a c:lmp a una ma mi a ( .;.l.i ) y le dice de un modo absolu o: "Dame una asija", el olle o puede pensa que se a a de una ma mi a o no. En es e úl imo caSio p egun a á al comp ado : "¿Qué clase de asija quie es ú deci ?", sin comp ende la e adde a in ención de aquél, has a que le haya espon dido: "una ma mi a". Lo mismo acon ece en el azonamien o cuando una aga indicación se p esen a de mane a aislada, po que, en es e caso, la p esun a idea se aduce [al ins an �::] po la palab a que el uso le ha consag ado espe cialmen e. Po consecuencia, jamás se han de plan ea cues iones ni e sol e las en é minos absolu os. Tú has dicho: "El Sabio [A is ó eles] enuncia da amen e en odos sus esc i os la exis encia del mundo ab ae em o, y no hay duda de que al ha sido su opinión. Pe o si él la ha demos ado, ¿cuáles son sus a  gumen os? Y si no la ha demos ado, ¿de qué géne o es su azonamien o a es e p opósi o?" He aquí ex ualmen e us palab as 60. Después de sos ene que la c eencia en la e e nidad del mu lJdo ha bía sido a ibuí.da alsamen e a A is ó eles y ,que Galeno y o os au o es no se hahían decidido en p o ni en con a de dla, Ibn Sa•b' In ec i ica los é minos de la cues ión p qpues a .po Fede ico II y en a en ma e ia con un capí ulo que cons i uye un e dade o ejemplo de la p e cisión del lenguaj e po él emple31do, a más de o ece nos esda edmien os ilológicos de no poca u ilidad. V ea•mos sus comienzos' : Es necesa io -[ díce al Empe ado ]- que ú conozcas la signi ica ción de los é minos 'alam ( �k ) ' "mundo" ; qidam ( .l.i ) ' "exis- encia ab ae e no"; ja{q ( .;J..l> )' ibda' ( i� ) y hudü c..;.,.b ) es pun os de is a di. e en es de la idea de c eación], po que es as explicacio nes son necesa ias a in de que la e dad se p esen e dis Jin amen e a u es pí i u, según lo mos a emos en h e e, c.on la ayuda de Dios, el Unico, el Absolu o (¡bendi o y ensalzado sea!). Los é minos en cues ión, ha biendo sido con undidos ecuen emen e po concedé seles una signi ica ción gene al, algunos, an o en e lo� an iguos como en e los mode nos (i que Dios les pe done a odos!) se , die on a in e p e a los, su giendo [no ables] di e encias en e la opinión de aquéllos y el ecnicismo y al cance de los azonamien os de dicho ilóso o [A is ó eles]. 6o. Tex o, pp. 5-6. -151) - icas de los esc i .• es o ien ales, p escindiendo de in e esan es ace as que modi ican sensiblemen e la isión de an complejo p oblema. Pe o aun admi iendo cie a al a de o iginalidad en ouan :o al aspec o doc inal, no sucede o o an o .si a: endemos al mé odo c í iao po él adqp ado, qúe supone eailmen e una inno ación de g an in e és en la his o ia de la iloso na muSIU!1mana. A es e ¡p opósi o, ansc ibi é las siguien es pala!b as de Ma•ssignon, que su!b ayan ce e amen e es e p e ciado mé i o en la db a de Ihn Sab 'in 78 : Es a o e a los esc i o es musulmanes expone la his o ia de la : ilo so ía desde un pun o de is a c í ico, y oda ía más a o e los ecu i a la c í ica in e na y sicológica. Ibn Sab 'in no es solamen e el a is o é lico p e enido que han es udiado Ama i y Meh en; es an e odo un c í ico helenizan � y mís ico de los ilóso os, y es o es l1o que da a su ob a mayo o iginalidad. Su ue e p epa ación helenís ica le ha hecho insis i , mejo que Ibn 'A abl, sob e la inma e ialidad y la pe sonalidad de las almas; y su eo ía de Di-os "sup emo p incipio de indi iduación", a pe sa de la o ien ación de lbn Taymiyya, no e a más que una concesión, o más bien una eacción con a la endencia monis a de los mís icos musul manes de su iempo. Su espí i u c í ico se e ela en la mane a de ci a sus uen es, los í ulos exac os de las ob as, compa ando incluso dos aduc ciones á abes de la Me a ísica de A is ó eles 79• Pa a cada cues ión ilosó ica que expone o ece un esumen c onológico de las opiniones de sus p edeceso es. Siguiendo los ensayos in�ciados ya po al-Gazali e Ibn Rusd, ha p ocu ado elabo a una exposición sis emá ica de la his o ia de la ilo so ía, con o me a cinco de e minadas ca ego ías. Su 'ono ag esi o y al ane o, que a eces n,os esul a an desag adable, p o iene de la inadap a ción de los medios cul os de su iempo al espíni u c í ico. Plo lo demás, lbn Sab 'In sabe hace jus icia a quienes e u a. Al igual que lbn Rusd, es aba condenado, po su mismo helenismo, a pe manece sin discípulos en la his o ia del Islam. Un cuidado�o análisis de es' e mé odo de "c í ica sicol:ógica" adop ado po Ibn Sab 'in en la his o ia de la iloso ía musulmana•, al ez pu1diese escla ece algún an o la mue e de 111ues o au o , quien, según la opinión más p obalJle, se suicidó ab iéndose las enas, "po el deseo de uni se a Dios". Ama i no ocul a: su asomb o an e es a ca ás o e mís ka, an poco con o me a la idea que el buen his o iado se hacía de los ilóso os g iegos, de los que lbn Sab 'in e a, a su juicio, uno de 78. Ibn Sabcin e la c i ique psycologique, 123-124. 79· Tex o, p. 38; Co bin, In oducción, pp. XVI-XiVII. - 62 - los con inuado es en el mundo á abe. Cie o es que el "deseo de la mue e" no es una cosa insóli a en la! his o ia de la:s ocaciones mís i cas, lo mismo en e!l Islam que ue a de él ; pe o cada ca:so conc e o o ece sus p opias ca ac e ís icas y su e dade a explicación puede di e i de uno a o o. La consumación ina-l de e!> e deseo denuncia, de o dina io, el lazo in isible de los emas más ecuen emen e desa ollados en sus espec i as p odu<Xiones mís icas, ilosó icas y eológicas. Po cuan o de ella se ·sa.be y po lo que se puede islumib a , la igu a ·de Ibn Sab 'in con la de Fede ko TI componen un dúp ico so p enden e: la! ocasión de su encuen o cien i ico, el deseo del i'lóso o anda<};u¡z de descub i pe sonalmen e al Empe ado él ondo de su pensamien o, con lo sob een endido en sus Respues as, odo es o ese a ecundos aná lisis a la his o ia de las ideas no menos que a la sicología y a la an o pología ilosó ica· 80. CONCLUSIÓN An es de e mina es a ex,pos1c1on, ·en cie o m(ldo esquemá ica, he mos de ad e i que la a ea no se ha concluido con la e4icioo del ex o á a:be, ni aún cuando se disponga de su aducción comple a. Pa a alo a•P las ci as y las aLusiones de Ilbn Swb 'in hab á que examina ouida dosamen e las aducciones de au o es g iego!> elabo adas en iempos de al-Ma'mun, sob e las que al a oda ía un a:bajo de conjun o. An es ele p onuncia un j uicio de ini• i o sobne sus doc inas, :.e :á necesa io conoce mejo la:s de sn.l's p edeceso es media os e inmedia os, sin limi a se únicamen e a los nomb es consag ado:, po la Escolás ica la ina. En una palaib a, se á p eciso es i ui oda la ob a de nues o au o , !'!in ol ida los ma ices de :, u enseña nza mís ica, po co a que haya sido la ida de la esc uda sa"b ·�myya, ya que sólo de es e modo pod á conoce  se el au én ico ondo sob e el qpe se ¡p oyec an las Respues as de lbn Sab 'in a Fede ico TI y sólo en onces .pod án se dehidamen e ca ac e izadas la· pe sonaEdad y las in enciones de es e " ilóso o andaluz, a is o élico sagaz, pe o de espí i u am'a• go y a o men ado", al deci de Mas signan 81. 8o. C . Co bin, In od.ucción, p. VIII. 81. lb1J Sa1Jcin e la c i ique psycologique, p. 123. -:63 - Dioha elaJbo ación gene al hace ya algunos años que ha sido p ome ida ,po el Pad e La o , como complemen o a su p oyec ada edición del Budd al- 'á i , y en pa e amlbién poP Co bin, al anuncia �u e sión ancesa de las Cues iones sicilia nas. En cuan o al Pad e La o , no me es posibie a i ma en es os mome ll os &i odaVía piensa ealiza algún día su anüguo :p oyec o ; mas po lo que se e ie e a Co lbin, en el e ano p óximo pasado he enido ocasi6n de cambia imp esiones con él du an e mi es ancia en Pa ís, y me ha con inn:a'<:lo que en la a'C ua:lidad se halla consag ado a o as in es igaciones, elegando a un u u11o incie o su aducción y es udio de las Respues a-s de lbn Sah"in, �i es que a·lgún día• llega a emp ende es e abajo. En nues a e sión cas ellana in en a .emos con ibui de alguna mane a a esa an necesa ia eelabo ación conjun a de la ob a de Ilbn Saib 'in. Da ío Cabanelas, O. F. M. -64-