La materia médica americanas en la obra de Arias de Benalvides
Abstract
Se hace un estudio de la obra "Secretos de Chirurgía", Valladolid 1567, del cirujano español Pedro Arias de Benavides, en base a su riqueza informativa sobre la materia médica americana que él conoció en su ejercicio profesional tanto en España como en Guatemala, Honduras, Méjico y Santo Domingo.
Full text
DEPARTAMENTO DE HISTORIA DE LA FARMACIA Y LEGISLACION F ARMACEUTICA LA MATERIA MEDICA AMERICANA EN LA OBRA DE ARIAS DE BENAVIDES J.L. Valverde; M.T. Bautista Méndez; M.A. Fernández Negri RESUMEN Se hace un estudio de la obra "Secretos de Chirnrgz'a",Valladolid 1567, del ci rujano español Pedro Arias de Benavides, en base a su riqueza informativa sobre la materia médica americana que él conoció en su ejercicio profesional tanto en Es paña como en Guatemala, Honduras, Méjico y Santo Domingo. SOMMAIRE On fait l'etude du livre "Secretos de Chirnrgia", Valladolid 1567, du chirur gien espagnol Pedro Arias de Benavides, dü a sa richesse d information sur la Ma tiere Medical americaine qu' il connut pendant son exercice profesional tant en l'Espagne comme en Guatemala, Honduras, Méjico y Santo Domingo. En el S. XVI la cirugía española alcanza un gran auge y reconocimiento, fruto de la rica formación de los cirujanos renacentistas tras la difusión que en España alcanzaron los textos medievales de Saliceto, Lanfranco, Chauliac y más tarde los tratados de Juan de Vigo y Houllier. Inserto en esta centuria se encuentra el ciru jano español Pedro Arias de Benavides autor de una obra menor Secretos de Chi rnrgia (1567) (1) en la que sólo en algunos capítulos se ocupa de cuestiones qui rúrgicas, quedando oscurecida su figura por las aportaciones científicas de un nu trido grupo de cirujanos de prirnerísirna fila, como Juan Fragoso, Francisco de Arceo, Francisco Díaz, Dionisio Daza Chacón y Juan Calvo, así como Andrés Al cazar entre otros. Aún cuando la obra de Arias de Benavides quede relegada para los historiado res de la medicina a un segundo plano, no debe suceder así en el campo de la HisArsPharmaceutica. Tomo XXVII. Núm. 2, 1986.
144 ARS PHARMACEUTlCA toria de la Farmacia, ya que este autor nos proporciona uno de los primeros testi monios, junto a los del también médico Nicolás Monardes, del influjo de la mate ria médica americana en nuestro país y en las ciudades de las Indias Occidentales que conoció, aportando referencias sobre los productos indígenas que vió usar y usó con fines terapéuticos en su ejercicio profesional. Esta faceta de un queha cer en la botánica médica es destacada por Riera (2) y Granjel (3), mientras que Paniagua (4) se inclina por encuadrarlo preferentemente en la bibliografía espe cializada sobre el morbo gálico, ya que la mayoría de las drogas que cita van enca minadas a la cura de dicho mal. Sobre esta base hace Arias de Benavides la preci sión de que vino la enfermedad de Santo Domingo y que cree que fué Juan de Vigo el primero que escribió un tratado sobre ella (5). Nació Pedro Arias de Benavides o Pedrarias de Benavides, nombres ambos que constan en los datos de impresión de su obra, en la ciudad zamorana de Toro, en la primera mitad del S. XVI. Referencias biográficas son aportadas por Chin chilla (6), Hernández Morejón (7), Fernández (8), Alvares Sierra (9) y Nicolás Antonio (lO), pero es además el propio autor el que a lo largo de su obra nos pro porciona otros datos sobre lugares relacionados con su ejercicio profesional. Cua tro años estuvo en Guatemala, visitando también, en calidad de cirujano otros paí ses como Honduras, Méjico y Santo Domingo. Se le puede pues considerar como uno de los primeros cirujanos españoles vinculados a la medicina americana del S.XVI. Son particularmente interesantes las referencias que hace relativas al caracter y salud de los indios. A titulo de ejemplo podemos considerar citas sobre el mal estado en que llegaban las medicinas desde España a las Indias (fol. 25), la buena salud de que gozaban los habitantes de Guatemala especialmente las mujeres (fo1. 52 v.), el recelo que mostraban en las Indias por los médicos nuevos (fo1. 46), la sumisión que mostraban ante los españoles (fo1. 27), especialmente los habitantes de mejico (fo1. 28) y las nuevas aplicaciones que daban los españoles a algunas dro gas indígenas (fo1. 35). No se puede decir que fuera Arias de Benavides una figura representativa del Renacimiento. El mismo justifica su desconocimiento del latín" ... por ser mal la tino escribo esta obra en Romance" (11), considerando Riera que no fuera ciruja no con formación universitaria sino más bien de condición romancista. De su obra. Secretos de Chirurgia especial de las enfermedades del Morbo Gá lico y lamparones y mirarchia ... (1567) sólo se conoce esta edición realizada en Valladolid, por Francisco Femández de Córdoba. Son setenta y nueve los capí tulos que comprende, agrupados en dos libros. Pese al título, solo ocasionalmente se refiere a temas quirúrgicos. La sífilis y los productos americanos aplicables a la terapéutica son los grandes temas de esta obra. En el primer libro con veintitrés capítulos estudia los siguientes temas: origen y naturaleza del morbo gálico, in fluenciado por las opiniones de Juan de Vigo y productos terapéuticos america nos.
ARS PHARMACEUTICA 145 En el libro segundo estudia Arias de Benavides temas anteriormente ya expues tos como el morbo gálico, sin llegar a ofrecernos una descripción muy precisa de la enfermedad, así como la fenomenología clínica y tratamiento de otros proce sos morbosos como la "mirarchia" (cap. 46) y concretas afecciones quirúrgicas como heridas de la cabeza (cap. 51-60), oftalmia (cap. 60-62), heridas de la tra quea (cap, 63-69) y de las manos (cap. 71-73), lamparones o escrófulos (cap. 7376) y la forma de aplicación y elogio de los polvos de Juan de Vigo (cap. 76). Los tres últimos capítulos faltan en el ejemplar consultado por nosotros en la Biblio teca Nacional (R. 4722) tratándose en ellos de un agua para el mal de boca de la inven�ión del autor, el tratamiento de las caídas y de como el autor "ha comuni cado este libro con hombres doctos y claros de sangre y raros en letras". En todos estos temas perviven técnicas medievales como la digestión de los humores, pur gas, sangrías e incluso el cauterio que preconizó tan asiduamente la cirugía arabi gomedieval. Por otra parte sus referencias respecto a otros autores se ciñen a los antiguos como Hipócrates, Galeno, Pablo de Egina y Aecio junto a los medievales Ruggero, Saliceto, Lanfranco, Guy de Chauliac y los árabes Abulcasis, AH Abbas y Avicena sobresaliendo sus elogios sobre todo por Juan de Vigo. DROGAS AMARlCANAS CITADAS EN LA OBRA CEBADILLA (fol. 11) La utilizaban en la Isla de Santo Domingo, junto con la berraza, aceite y cera, para elaborar un ungüento contra el morbo gálico. Comenta Arias de Benavides que en esta isla no se aplicaba unción alguna, ni administraban el agua del Palo de Indias, pese a ser éste abundante. La consideraban venenosa y caústica; ya que ma taban con ella los gusanos de las llagas de los caballos. BERRAZA (fol. 11) Este es el nombre que daban en España a esta hierba, abundante también en las Indias. Arias de Benavides no precisa su nombre indígena comentando solo sobre ella que era frecuente en Santo Domingo utilizándose su zumo en forma de un güento, junto con cebadilla y aceite para el morbo gálico, siendo este tratamiento el más usado a pesar de existir allí en abundancia el palo de Indias o guayacán. HIERBA HEDIONDA (fol. 11 v) Abundante en los alrededores de la ciudad de Santo Domingo la describe Arias de Benavides como especie de lentisco, que la usaban en el morbo gálico contra el dolor y bubas, pero no contra las llagas. Su forma de aplicación era prendiendole fuego a esta hierba colocada en un hoyo en el suelo y colocando al paciente con las piernas abiertas sobre él tapado con una manta y envuelto en ella le acostaban para que sudara. HIERBA PARA EL MAL DE IJADA Y DE ORINA (fol. 13-14) Arias de Benavides la ubica en Honduras, en el puerto de S. Juan donde la usa ban con gran fé friendola en aceite y emplastando con ella el lugar doloroso. Sus
146 ARS PHARMACEUTICA hojas son pequeñas, semejante a las del naranjo, y unos tallos como varas de muy mal olor. ZARZAPARRILLA (fol. 15) Nace muy buena en Honduras, en lugares sombríos extendiendo se por el suelo. Su parte interior es muy húmeda en tercer grado y la corteza caliente. Era usada en calenturas, fiebres tercianas, pasiones de la cabeza, verga, flemas saladas, mirar chia y para la curación del morbo gálico, aunque en este caso daban la zarzaparri lla recogida dos años antes para que se hubiera consumido su humedad. La forma de administración era en forma de cocimiento. La llamada agua de zarzaparrilla simple la preparaban con una onza de zarzaparrilla cocida en agua hasta consumir la tercera parte, proporcionándoles a los enfermos de bubas gran sudor. También su harina tostada y disuelta en vino o agua la daban durante tres meses sin necesi dad de dieta ni cama. Arias de Benavides comenta "con ella nunca ha visto perfectamente cura nin guna , salvo en un lugar que hay en dicha provincia que se llama Yzquintepete ... Este lugar está cinco leguas de Guatimala y todos los hombres y mujeres deste· lugar que es demas de diez mil casa estan llenos de bubas ... " (12). Por la mañana les daban para beber media azumbre del agua de zarzaparrilla durante tres días seguidos, sin otra comida ni bebida, produciendosele al cabo de ellos gran cantidad de cámaras. GUAYACAN O PALO DE INDIAS (fol. 18-21, fol. 55, fol. 103). Nace este palo en tierra muy caliente, y si además es húmeda su calidad será mejor, pues así se contrarresta el calor de la planta. Es seca en mas del tercer grado y debido a esto su malicica cria y engendra enfermedades del mal de orina, de ija da y riñones. Estaba considerada como medicina muy loable para enfermedades de bubas y otras pasiones flemáticas, escleróticas y de junturas así como carmina tivo y propio para la cura radical de las flemas saladas. No obstante Arias de Bena vides se muestra muy excéptico respecto al agua del palo. "En estas partes no la e dado a nadie pa saber la operación que haze, ni la pienso dar a causa de que soy mal deboto de esta agua" (13) y piensa que con dieta y purgas es suficiente para la curación. Añade además que el palo de Indias que traían a España era de muy baja cali dad pues 10 utilizaban en la travesía, quemado, para estibar los barcos y el que so braba era el que dejaban en España. MECHOACAN (fol. 23 v. 25 v.) Raíz que nace en albahaqueros grandes, en forma de orejones secos y gruesos, considerada como especie de turbit, aunque no en su bondad pues el mechoacán purga violentamente produciendo incluso disentería de la que algunos mueren so bre todo en Honduras donde ninguna suerte de cámaras que padezcan logran supe rar, siendo la de Nueva España de más suaves efectos. Los médicos no eran propi cios a prescribirla por ser purgante tan drástico, aunque la gente lo tomaban"
ARS PHARMACEUTICA 147 porque purgaba presto y en tanta cantidad y que no les costaba nada". La forma de administración era por via oral disuelto en una copa de vino los polvos de la raíz en cantidad que cogiera "en un real de a dos". CATAPUCIA O HIGUERA DEL INFIERNO (fo1. 27-28) La describe Arias de Benavides como manzanillas o avellanicas que nacen en tierra caliente. Es parecido este árbol a las higueras bravas de España, excepto que llevan unos racimos largos, como racimos de uvas, y cada manzanilla tiene abrojo semejante al "erizo" de la castaña, siendo las avellanas de dentro dulces y purgan tes. Toman de ellas siete y ocho en México donde son más venenosas por no ser la tierra húmeda ya que la humedad tiempla el excesivo calor de la semilla. Para Arias de Benavides era medicina muy venenosa mientras que los indígenas la te nían por remedio bueno ya que su problema era evacuar el'humor colérico, pues al no tomar mu.cha variedad de manjares no tenían tanto corrompírniento de hu mores y así, con solo purgar el humor colérico y hacerse sangría vivian sanos y hasta más de cien años. BALSAMO DE LAS INDIAS (fo1. 30 v - 32) Licor que sacan del tronco de unos árboles de las Indias pequeños, poco ma yores que las parras, con frutos como uvas. Tras la cortadura en su tronco gotea el bálsamo que según Arias de Benavides, no es como el bálsamo de Alejandría que describen los antiguos. El que envian a España no es el bueno, pues lo obtienen quemando el árbol y recogiendo la pez que gotea en botijas, y así lo llevan a ven der tan barato como si fuera aceite, siendo de color tostado debido al fuego mien tras que el bueno del cual "español ninguno pueda hacer una gota" es más claro de color blanco amarillento. Aplicaban este bálsamo de las Indias (*) en las heridas frescas que no fueran profundas, enfermedades del estómago y pasiones de juntu ras causadas del humor flemático. LIQUIDAMBAR (fo1. 32-34 v.) Se obtiene este producto oleoso de unos árboles grandes parecidos a cipreces con los frutos semejantes a uvas pequeñas negras. Su forma de obtención es como la anteriormente indicada, en el bálsamo de las Indias. Sus cualidades terapéuticas por via oral como purgante de horno res flemáticos y caso de asma, empima y pe ripulmo nía , en dosis de una onza al mes durante varios meses. Las mujeres usaban de él para pasiones de la madre y dolor de ijada tanto por via oral como uso exter no, Arias de Benavides recomendó mucho su uso mientras estuvo en Guatemala (*) A este bálsamo de la América Central se le denominó impropiamente bálsamo peruviano. Procedía de unos árboles de un pequeño distrito denominado antiguamente Costa del bál· samo, comprendido en el estado de S. Salvador, que formaba antes parte de Guatemala, Monardes incluye también en su obra un artículo titulado Del bálsamo .
148 ARS PHARMACEUTlCA (*) e incluso cuando se vino a España trajo gran cantidad de él "y como lo empecé a dar y se hallaron bien con ello no me ha quedado ninguno". TACAMACA (fol. 35-38) Es la goma de un árbol parecido al incienso, aunque más grueso y menos seco, pues su producto se ablanda facilmente con el calor. Lo usaban las mujeres para el mal de madre y las preñadas para restriñir el menstruo y confortar a la criatura "las mugeres en las Indias les baxa su regla aunque sean preñadas por la mucha vir tud de la tierra y muchos manjares que comen". Se trajo a España donde la utiliza ban también las mujeres de Castilla, según cita cpncretamente Arias de Benavides. INCIENSO DE INDIAS (fol. 38v-39) Es un árbol blanco como la nieve, muy delgado, de la forma del -alamo, en cuya corteza se encuentra una goma, no en forma de gotas como en el caso de la que traen a España procedente de otras partes, sino aplastada y más blanca. Su precio en las Indias es bajo mientras que su madera es muy apreciada para hacer imágenes. Al árbol le donominan los indios "to <;otguebit" que quiere decir "ma dero querido". De él hicieron los indios, según comenta Arias de Benavides, algu nos ídolos y en el "Tateluco" (**) de México se hallaron cuando lo tomó el mar qués del Valle, Martín Cortés. MAGUEY (fol. 39-43v.) Lo sitúa Arias de Benavides en Nueva España sin que se halle en el resto de las Indias y hace sobre él grandes alabanzas: "No creo yo que ay arbol en el mundo de tantas virtudes" ... "Tiene muchos provechos que yo experimente y a nadie lo quise descubrir". Según comenta, en España no era conocido ni oido antes de que él lo diera a conocer e incluso en la misma Nueva España los médicos se mostraban excépticos sobre sus propiedades. Los indios de México lo tenían sembrado alrededor de sus labranzas; es seme jante al cardo, de crecimiento rápido, de pencas muy anchas por abajo y angostas por arriba terminando en púa, con la que los indios hacían flechas. La corteza muy verde y su interior blanco. Cortan la mitad de la penca y luego sacan de su corazón un zumo que cuecen hasta que queda en consistencia de miel emplean dolo los indios en las afecciones pectorales y con el residuo del cocimiento ha cian azúcar piedra e incluso introducían su raíz "que todos caminan con ella" en (*) El liquidambar stiraciflua L. árbol corpulento de la América del Norte que se extiende desde Conneticut e Illinois en los Estados Unidos hasta MéjicO y Guatemala produce el liquidambar o bálsamo copalme, mientras que el Liquidambar Orientalis Miller, árbol que forma extensos bo sques en el S.O. de Asia Menor produce el estoraque liquido. (**) Tlatelolco: Ciudad mesoamericana, casi unida a la ciudad de Tenochtitlan (asentamien to de la actual ciudad de México). Sus habitantes fueron disidentes de esta ciudad en 1337, por problemas de división de tierras, lo que ocasionó la fundación de l1atelolco.
ARS PHARMACEUTICA 149 el cuenco de la yema central del magüey y meneando lo fermenta el zumo y lo convierten en vino al que llaman paclire que es muy embriagador y cuando se les termina el vino echan otra raíz y hacen vinagre de buena calidad. En cuanto a su propiedad antisifilítica era muy apreciada, pues como comenta Arias de Benavi des "en México ni avia carcaparrilla, rii palo y en su lugar curaban con ello las en fermedades de bubas". Tomaban un "grumo" del Magüey, y lo troceaban, echa ban en olla grande agua bien tasada y enlodada; dejaban cocer durante tres o cua tro horas al cabo de las cuales se la llevaban al enfermo y la destapaban delante de él para que recibiera el vapor, el cual le producía gran sudoración repitiendo esto en si�te días sucesivos. También con la penca metida en un hoyo en el suelo, con brasas alrededor, se colocaba al enfermo de bubas encima y con su calor en solo tres días se curaba de ellas. SANGRE DE DRAGO (fol. 53v. -55, fol. 95, fol. 138) Describe Arias de Benavides esta resina procedente del drago según él la vió tanto en América como en la Isla de Hierro (Canarias) (*). El drago que vió en las Indias, no dice exactamente en qué lugar. Lo describe como de tronco algo grueso, muy aspero, cortezoso, más moreno que pardo y en él hacen los indios unas sajaduras por las que gotea la buena sangre que llaman "de gota" que la guar dan y la que mandan hacia España es ya derretida. La utilizan en distintas necesi dades siendo una de ellas el raerla para fortalecer la dentadura y tener buen olor de boca. De la madera del tronco hacen las mejores rodelas del mundo (*). También en la isla de Hierro vió Arias de Benavides el drago y critica a los au· tores que hablan de éste, como Chaves (**) y varios médicos de Sevilla, pero que no lo han visto. Las hojas son largas, anchas en su base, donde se recoge la hume dad de la noche y más tarde el agua, que cae en unos pilones que hacen en la base del árbol al que por esta causa llaman "árbol santo". Las aplicaciones terapéuti cas son como cicatrizante formando parte de unos polvos capitales para los to londrones originados por el morbo gálico, junto con incienso, almáciga, polvos de lirio, sarcocola y mirra. Además para la oftalmia en unas cataplasmas junto con clara de huevo, yeso, alquitrán molido, incienso y almáciga, todo bien batido. (-*) La sangre de drago de Canarias es producida por la Dragonea draco i y la de las Antillas por el Pterocarpus draco L. El Croton hibiscifolius Kunth de Nueva Granada, y otros ve getales dan productos semejantes a la sangre de drago. (*) Escudo redondo y delgado que embrazado en el brazo izquierdo, cubre el pecho al que pelea con espada. (**) Debe referirse a Jerónimo Chaves (1523-1574) matemático, cosmógrafo y poeta sevi llano. Desempeñó la cátedra de cosmografía (creada en 1552) en la Casa de Contrata ción. En su testamento se le califica de maestro en artes y medicina, lo que hace sospe char tuviera título o conocimientos especiales de materia médica. Su obra más repre sentativa es Chronographia o Repertorio de los tiempos ... en el cual se tocan y declaran materias muy provechosas de philosophia, astrología, cosmografía y medicina, Sevilla 1548 que alcanzó quince ediciones hasta el final de la centuria.
150 ARS PHARMACEUTICA LIRIO CARDENO (fol. 59-61v -137v) Cita Arias de Benavides en primer 'lugar las virtudes y propiedades que escri bieron sobre esta planta Dioscórides y Ruelio. Lo que aquél añade es de como usa ron la raíz de lirio cardeno los "que en las Indias la avia" y vendian en los merca dos aunque por estar tan arrugados y seca era dificil de identificar. Los indios to man unos cinco dedos del largo de la raíz, la lavan, muelen y echan en agua para sacar su zumo, al cual le añadían harina de maíz y amasaban. Después le agrega ban enjundia de gallina y miel de magüey dándoles a comer de esto a los enfermos hidrópicos para purgarles. Después de purgados untaban su vientre y su estómago con el ungüento formado con otras raices de lirio cárdeno fritas en enjundia de ga llina y cuajado todo con cera negra. También e�pleaban el zumo en clísteres apli cados con un tubo de caña. Como productos alimenticios que se daban en las Indias cita Arias de Benavides los bledos, el "Cw,:abide", harina de la raíz de Yuca con la que hacían pan "el chi lle oaxi de las Indias" y el maíz del que especifica que no lo había en Santo Do mingo sino que lo trían "de acarreo" sin precisar de donde. También tomaban tunas, aguacates, hoyos, cacao y guayaba destacando además el gran precio que ad quiría en el comercio la grana o cochinilla como colorante. Cita además Arias de Benavides tres drogas que aunque no eran originarias de las Indias Occidentales se aclimataron allí y su transporte a Europa lo hacían des de estas tierras. Son éstas el ruibarbo de las Indias, el gengibre y la cañafistola. Del ruibarbo de las Indias (fol. 21 v - 23v) indica Arias de Benavides que fue Bernardi no del Castillo hidalgo español, el que plantó ruibarbo, que habían traído a Espa ña, en su hacienda de Cuernavaca (México), tierra bien caliente y húmeda pues an tes de sembrarse esta planta solo tenían en las Indias, con semejantes efectos tera péuticos, la raíz de mechoacan que enviaban a España. El gengibre (fo1. 22v) originario de las Indias Orientales, lo plantó también, según comenta el autor, Bernardino del Castillo en su hacienda pues se lo habían dado "en confianza" el virrey de Nueva España D. Antonio de Mendoza, antes de irse al Perú (*). En forma de conserva lo mandaban en barriles de España. De la cañafistola (fol. 102, 135v., 152) no da Arias de Benavides ninguna refe rencia ni botánica ni de su aclimatación (**). Solo trata de sus aplicaciones tera (*) Antonio de Mendoza fue el primer virrey de Nueva España (1535-1550). En 1549 fue nombrado Virrey del Perú, cargo que tomó en posesión en Septiembre de 15.51. La noti cia sobre esta planta que da Monardes en Tercera parte de la historia de las cosas que traen de nuestras Indias Occidentales ... Sevilla 1574 es posterior a la dada por Arias de Benavi des ya que Monardes dice que fue D. Francisco de Mendoza, hijo del virrey D. Antonio de Mendoza, el que sembró en Nueva España clavo, pimienta, gengibre y otras especies, per diendose el negocio por su muerte y quedando solo el gengibre debido a lo bien que arrai gó en Nueva España. (**) Monardes en el Libro que trata de las cosas que traen de las Indias Occidentales ... Sevi lla 1565, indica "Ay la en las Indias después que fueron descubiertas" ... "Viene de las Islas de Santo Domingo y San Juan de Puerto Rico" y es tanta que no solamente se pro vee de ella toda España, sino toda Europa. La cañafistola, fruto de la Cassia fistula L., arbol originario de la India da entre otras en Brasil y América Central la especie Cassia grandis L. y en Nueva Granada la Cassia moschata H.B.K.
ARS PHARMACEUTICA 151 péuticas para purgar los humores del morbo gálico en la optalmia y en la cura de las heridas de las manos. No obstante, esta falta de noticias queda constancia de que se utilizaba en las indias. CONCLUSION Cuanto llevamos dicho creemos ha sido suficiente para dejar de manifiesto el testimonio que sobre la materia médica americana nos aporta Arias de Benavides. Si la comparamos con las obras de otro gran conocedor de drogas americanas Nicolás B. Monardes ambos coetáneos, podemos constatar que frente a las seten ta y dos drogas que cita éste están las veintisiete de Arias de Benavides coinci diendo ambos en consignar las siguientes: cebadilla, zanaparrilla, guayacán, me choacán, tacamaca, guayabas, sangre de drago, hierba para la orina e ijada yade más las aclimatadas allí que habían ido tomando ya carta de origen, puesto que su comercio con Europa tenía esta procedencia, el ruibarbo de las Indias, gengibre y cañafistola. BIBLlOGRAFIA 1. ARIAS DE BENAVIDES, P.: "Secretos de chirurgia, especial de las enfermedades del morbo gálico y lamparones y mirarchia ... ". Valladolid, 1567. 2. RIERA, J.: "Médicos vallisoletanos". Salamanca, 1972 pp. 13-18. 3. GRANJEL, L.S.: "La medicina española renacentista". Salamanca, 1980, pp. 217,256. 4. PANIAGUA, J.A.: "Clinica del renacimiento". En: LAIN ENTRALGO, P.: "Historia Universal de la Medicina". T.I. -VII. Barcelona, 1972-75. Véase T. IV p. 99. 5. Se refiere al libro quinto de la obra de Juan de Vigo Practica in arte chirurgica copiosa, Roma 1514. No llegó a conocer Arias de Benavides las primeras obras que se escribieron sobre este tema que datan de finales del S. XV. Son las del aleman Grünpeck, del italiano Leoniceno y del Español Torrella. Cfr. (4) p. 96. 6. CHINCHILLA, A.: "Anales históricos de la Medicina en General y biográfico-bibliográ fico de la española en particular. Historia de la Medicina Española" 1. pp. 436-446, Va lencia 1841. 7. HERNANDEZ MOREJON, A.: "Historia bibliográfica de la Medicina Española 111. Ma drid, 1843. 8. FERNANDEZ DURO, C.: "Colección bibliográfico-biográfica de noticias referentes a la provincia de Zamora". 9. AL V AREZ SIERRA, J.: "Diccionario de cirujanos españoles, hispano-americanos y fIli pinos. Cirugía, gineCOlogía y urología, XIII, 4. p. 15 Madrid 1959-61. 10. ANTONIO, N.: "Bibliotheca hispano nova sive hispanorum scriptorum qui ab anno MD ad MDCLXXXIV floruere notitia", n. p. 172. Matriti 1783-88. 11. Cfr. (1), p. 34 12. Cfr. (1), fol. 16 v. 13. Cfr. (1), fol 20 v.