BIBLIO T EC A H O SPITAL Rl
GRANADA
Sala: __C
_______
Es an e: Qo2
i'iuiii íio: _o33llií
NJ -
Uj -
I
Ln —
_£
c . —
-
i. i O <
TRATAMIENTO DEL DESCENSO UTERINO
po el D , Gómez To es,
Ca ed á ico de la Facul ad de Medicina de G anada. (1)
Seño es:
Debo an e odo da las más exp esi as g acias al S . P esiden e po
las galan es ases que me lia di igido, las cuales ienen á se la exp e
sión no de mis me ecimien os, sino de su bene olencia; debo además
ap o echa es os momen os pa a elici a os po la c eación de es e cen
o cien í ico, que iene á demos a que si las a es, la indus ia y el
come cio se encuen an en Málaga á en idiable al u a, no po eso des
cuidan los hijos de es a p i ilegiada ie a el cul i o de las ciencias.
Cumplidos es os debe es, que no e is en el ca ác e de ac os de
me a co esía, me pa ece opo uno da á conoce los mo i os que me
han obligado á moles a ues a a ención, siquie a sea po co os ins
an es. Hablando aye con dos que idísimos amigos y compañe os, me
die on no icia de la undación de es e Colegio y me in i a on pa a da
una con e encia ace ca de un pun o cualquie a de la especialidad á que,
po debe y po a ición, es oy consag ado desde el p incipio de mi ida
p o esional. Me negué epe idas eces; pe o insis ie on de al modo
que, aun con la segu idad de de auda odas sus espe anzas, accedí al
in con ando con ues a bene olencia, compañe a insepa able de la
e dade a ilus ación. Sin es os p eceden es se ia eme idad injus
i icable eni aquí, sin p epa ación alguna, con la p e ensión de de
ci algo que pueda in e esa á un público an espe able como ilus
ado.
Sen ados es os p eceden es que jus i ican mi penosa si uación, paso,
sin más exo dio, á ocupa me del ema que es, sin géne o de duda, uno
de los más in e esan es de la ciencia ginecológica; oy á habla os, se
ño es, del T a amien o del descenso de la ma iz.
Pe o an es de abo da la cues ión e apéu ica me pe mi i éis hace
algunas indicaciones, que conside o impo an es, ace ca de la pa oge-
BIBLIO T ECA H O SPITAL REA L
GRANADA
S a la : __CL
__________
C02 .
| 'iü in íio :_ o??C /¿L
( I J Q o s C
k $ i 5
TRATAMIENTO DEL DESCENSO UTERINO
po él D , Gómez To es,
Ca ed á ico de la Facul ad de Medicina de G anada. (1)
Seño es:
Debo an e odo da las más exp esi as g acias al S . P esiden e po
las galan es ases que me lia di igido, las cuales ienen á se la exp e
sión no de mis me ecimien os, sino de su bene olencia; debo además
ap o echa es os momen os pa a elici a os po la c eación de es e cen
o cien í ico, que iene á demos a que si las a es, la indus ia y el
come cio se encuen an en Málaga á en idiable al u a, no po eso des
cuidan los hijos de es a p i ilegiada ie a el cul i o de las ciencias.
Cumplidos es os debe es, que no e is en el ca ác e de ac os de
me a co esía, me pa ece opo uno da á conoce los mo i os que me
han obligado á moles a ues a a ención, siquie a sea po co os ins
an es. Hablando aye con dos que idísimos amigos y compañe os, me
die on no icia de la undación de es e Colegio y me in i a on pa a da
una con e encia ace ca de un pun o cualquie a de la especialidad á que,
po debe y po a ición, es oy consag ado desde el p incipio de mi ida
p o esional. Me negué epe idas eces; pe o insis ie on de al modo
que, aun con la segu idad de de auda odas sus espe anzas, accedí al
in con ando con ues a bene olencia, compañe a insepa able de la
e dade a ilus ación. Sin es os p eceden es se ia eme idad injus
i icable eni aquí, sin p epa ación alguna, con la p e ensión de de
ci algo que pueda in e esa á un público an espe able como ilus
ado.
Sen ados es os p eceden es que jus i ican mi penosa si uación, paso,
sin más exo dio, á ocupa me del ema que es, sin géne o de duda, uno
de los más in e esan es de la ciencia ginecológica; oy á habla os, se
ño es, del T a amien o del descenso de la ma iz.
Pe o an es de abo da la cues ión e apéu ica me pe mi i éis hace
algunas indicaciones, que conside o impo an es, ace ca de la pa oge-
jus ip ecia los di e sos medios bas a el dia empleados pa a consegui
su cu ación.
El ú e o se encuen a sos enido en su posición no mal po a ios
ínculos, en e los cuales me ecen especial mención los ligamen os
ú e o-sac os, llamados po Huguie ligamen os ú e o-sac o-lumba es,
po que su inse ción pos e o-supe io se p olonga ecuen emen e bas a
las úl imas é eb as lumba es; po los ligamen os anchos y edondos;
po el mal llamado ligamen o ú e o- exical y po la agina. Todos es os
medios de sus en ación, excep uados los ligamen os anchos, se ijan
p óximamen e en el pun o de unión del cue po con el cuello, y unos
más, o os menos, odos in luyen pa a e i a que la ma iz descienda;
la mayo pa e de ellos si en además pa a que es e ó gano conse e su
di ección no mal, pa alela con el eje del es echo supe io . Po lo que
espec a á la agina, no ha al ado quien le niegue es e uso; pe o bas
a á medi la dis ancia á que el hocico de enca se encuen a del o i i
cio ul o- aginal y epe i la mesu acion después, de habe dila ado di
cho conduc o con un speculum bi al o, pa a que no nos quede la meno
duda ace ca del impo an e papel que la agina desempeña como medio
de sus en ación de la ma iz.
Pa a que la acción de es os ínculos sea e icaz, es indispensable que
conse en su ono y dimensiones no males y que el ó gano que sos ie
nen no aumen e conside ablemen e su peso medio; si los ligamen os se
elajan ó el peso de la ma iz aspasa cie os lími es, se al e a el equi
lib io que debe exis i y el ú e o desciende. P escindiendo aho a del
descenso epen ino y ijándonos únicamen e en el que se ope a de una
mane a len a y g adual, emos que las condiciones en que se encuen
an los agen es de sus en ación y el ó gano sos enido después del pa
o, son sin duda alguna las más abonadas pa a que, median e cualquie a
in acción del se e o égimen higiénico á que debe es a some ida la
muje du an e el pue pe io, se inicie el descenso. E ec i amen e; con
mo i o de la g an hipe o ia isiológica de que es asien o el ú e o du
an e el emba azo, la mayo pa e de los ligamen os se p olongan y en
el momen o del pa o el conduc o aginal su e una elajación in e o
símil: po o a pa e el ú e o, después del alumb amien o, p incipia á
educi se median e un mo imien o eg esi o, que no hay incon enien
e en designa con el nomb e de a o ia isiológica, llegando á alcanza
su olumen y peso no males den o de un plazo que oscila en e 30 y
60 dias según di e sas ci cuns ancias en e las cuales igu a, como p in
cipal, el núme o de pa os y la ecuencia con que es os se han sucedi
— 2 —
— 3 —
do. Bas a á, pues, que la muje abandone p ema u amen e el lecho ó
se consag e á sus ocupaciones habi uales an es de iempo, pa a que se
inicie el descenso; pues o que po una pa e los ligamen os se encuen
an elajados y po o a el ó gano que han de sos ene iene el duplo
ó el cuad uplo del peso que no malmen e le co esponde. Iguales e ec
os se p oduci án cuando la ma iz sea asien o de una me i is pa en-
quima osa, de ib omas, hipe o ia, e c.
Una ez iniciado el descenso, los asos se des ian de su di ección
no mal y es e cambio de di ección de los conduc os ascula es p oduce
necesa iamen e una pe u bación ci cula o ia, cuyo esul ado es en o
pece el e o no de la sang e po los asos enosos; de aquí ese es ado
de conges ión pe manen e que a o ece el desa ollo de la me i is y
de o os as o nos mo bosos, si es que ellos no exis ían an es que el
descenso, en cuyo caso se ag a an.
Es as lige as indicaciones ace ca de la isiología pa ológica del des
censo, que no explano po que ues a ilus ación puede supli con en
aja cuan o yo pudie a deci , nos dan azón de la ecuencia con que
se obse a es e padecimien o, sob e odo en las mul ípa as, y han de
se i nos á la ez pa a undamen a el a amien o. Pe o an es de p e
sen a á ues a conside ación el plan cu a i o que desde hace algunos
años engo empleando, séame pe mi ido hace un lige o análisis c í ico
de los di e sos medios ecomendados po los más ilus es ginecólogos
con empo áneos.
Di idi emos el a amien o en p e en i o y cu a i o. El p ime o pue
de deci se que es á educido á la esc upulosa obse ancia de un buen
plan higiénico du an e odo el pe íodo pue pe al, el cual debe ende
p incipalmen e á e i a oda pe u bación ísica ó mo al capaz de en
o pece el p oceso a ó ico ó eg esi o, que se inicia en el ins an e mis
mo del alumb amien o, y e mina más ó menos a de según el núme o
de pa os y algunas o as condiciones indi iduales. El segundo com
p ende el empleo de cie os agen es mecánicos y las ope aciones qui
ú gicas.
El empleo de los agen es mecánicos pa a co egi el descenso u e ino
da a de la más emo a an igüedad; y se comp ende bien, pues o que la
p ime a idea que debió ocu i se á la is a de un p olapsus, hubo de
se la de es ablece el ú e o á su posición no mal y sos ene lo po
medio de un pesa lo más ó menos ingenioso. Así sucedió en e ec o, se
gún puede e se en las ob as de nues os más ilus es p edeceso es;
mas si examinamos con la debida a ención es e impo an ísimo pun o
de e apéu ica ginecológica, nos choca á desde luego el núme o casi in
ini o de pésanos que sucesi amen e se lian ido in en ando y desechan
do, sin que en la ac ualidad sea posible encon a uno que, en mayo
ó meno g ado, no p esen e odos los incon enien es que obliga on á
desecha los pesa ios p imi i os.
Examinemos, seño es, el modo de ob a de es os agen es mecánicos
y nos con ence emos ácilmen e no solo de su inu ilidad, sino ambién
de su incon eniencia y acaba emos po adqui i el con encimien o de
que cuan o se haga en es a línea ha de se comple amen e in uc uoso.
Quizá os pa ezca demasiado a e ida es a a i mación, que pugna abie
amen e con cuan o se consigna en las ob as' de los más eminen es gi
necólogos; pe o me p ome o deja an pe ec amen e demos ado mi
ase o, que si, en e los que me dispensan la hon a de escucha me, hay
algún pa ida io de an pelig osos medios, ha de decae mucho su en
usiasmo.
En e los pesa ios hay unos que pa a sos ene la ma iz oman su
pun o de apoyo en el conduc o aginal y o os que lo buscan al ex e
io po medio de apa a os más ó menos ingeniosos; sob e unos ú
o os ha de descansa o zosamen e la ma iz, cuyo ó gano sos ienen,
ya po medio de un anillo que ab ace el cuello u e ino, ya po me
dio de un allo que pene e en el conduc o ce ical. En ambos casos
la ma iz es asien o de comp esiones y oces que man ienen en ella un
es ado de exci ación cons an e, capaz á la la ga de p o oca legmasías
y o os acciden es ó de exace ba los si an e io men e exis ían. Si el
pesa io encuen a su pun o de apoyo en la agina, elaja á necesa ia
men e es e conduc o y, en la pa e donde descansa, se p oducen pe u
baciones ci cula o ias, con usiones, legmasías y ulce aciones que pue
den llega á des ui las pa edes aginales, pene ando á eces el pesa-
io en la ejiga, en el ec o ó en la ca idad pel iana, de lo cual egis
a la ciencia nume osos hechos.
Veamos aho a si al lado de an g a es incon enien es exis en algu
nas en ajas.
Demos ado, po el lige o es udio pa ogené ico an e io men e hecho,
que la causa del descenso len o es siemp e la al a de elación en e el
peso de la ma iz y la esis encia de los ínculos que la sos ienen; p o
bado ambién que la p esencia del pesa io nada puede hace pa a oni
ica los ligamen os, y an es po el con a io elaja el conduc o aginal
que, á mane a de una columna, si e pa a sos ene el ú e o; y siendo po
íl imo e iden e que la p esencia de es os apa a os lejos de disminui
— 4 —
— o —
el peso del ó gano dislocado, p o oca ó ag a a las legmasías ya exis
en es, esul a á demos ado, po es as lige as pe o impo an es consi
de aciones, que del empleo de los pesa los no podemos p ome e nos el
meno bene icio, y en cambio pueden ellos da o igen á g a ísimos as
o nos. ,
Po lo que espec a á las ajas abdominales, po esme adamen e que
se bagan, ampoco es posible que e i en la g a i ación de las isce as
sob e el ondo ó sob e la ca a an e io del cue po del ú e o; pe o e em
pleo me ódico de es os apa a os no o ece el meno incon enien e y a -
gima ez pod á epo a alguna u ilidad disminuyendo la p esión mi a-
abdominal. .
La mayo ía délos ginecólogos con empo áneos ian la cu ación de
descenso, en cualquie a de sus di e sos g ados, á las ope aciones qui ú
gicas más ó menos ingeniosas ó a iesgadas; examinémoslas á la a
dian e luz de la ana omía pa ológica y eamos lo que de ellas podemos
eme ó espe a ; amos, seño es, á pasa les lige a e is a.
Los mé odos ope a o ios ienen casi odos po único obje o el es e-
cliamien o ó la oclusión de la agina ó del o i icio ul a ; con alguno
de es os ines emplean unos el pelliscamien o, o os la cau e ización y
o os la excisión seguida de su u a. De odos oso os son bien conoci
das es as di e sas maniob as ope a o ias, en cuya desc ipción no íay
pa a qué en a , y odos comp endéis al mismo iempo, que es echando
la agina, es a ha á el papel de un pesa lo; pe o como nada hemos he
cho con a la causa del descenso, sucede á o zosamen e que la ma iz
g a i a á sob e el pun o es echado y den o de un plazo a iable, pe o
nunca la go, end emos á pa a en que el ú e o hab á elajado el pun
o donde exis ia el angos amien o y la en e ma se encon a a en idén
icas condiciones que la íspe a de la ope ación. Lo que he dicho de
los casos en que p o ocamos a i icialmen e una es echez del conduc o
acinal, es aplicable ambién á aquellas ope aciones que ienen po
obje o la comple a oclusión de la agina ó de la ul a, pues o, que si
en es os casos la ma iz no sale al ex e io , o ma á un umo he mano
Y queda á además expues a á los g a es acciden es que siemp e ocasio
na la e ención de los méns uos y de o os p oduc os seg egados po la
mucosa ú e o- aginal.
Bas a, seño es, e lexiona po un momen o ace ca de la e iología y
pa ogenia del descenso, pa a adqui i el con encimien o de que ningu
no de los p ocedimien os ope a o ios que hemos mencionado pod a ja
más es ablece el equilib io que debe exis i en e el peso del ú e o y
./La? J.OT 5
/ ^ V; w?