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DEL INFER
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Cielo, donde se e án
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y asi no puede mi leoguz
esplica lo, mas escuchen
lo que alcanza mi udeza
iene a ios a ibu os
en mages ades di e sas,
Jesús, Mages ad, Re ugi
suma Deidad, y al a Ex
Con su pode celes ial
c ió cosas muy di e sas,
el cielo, y los elemen os
lo es, Sol, Luna y.Es
hizo al homb e he moso
á su semejanza misma,
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S T A MENTO
cayó a ojado del
hizo á odos los que
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E ¿quién como yo?
EE ¿quién al in en a?
lisísim o A cángel:
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(Núm . x3-.)
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ROMANCE NUEVO
D E L INFERNAL TESTAMENTO
ó decla ación que hizo Luzbel cuando cayó a ojado del
Cielo, donde se e án las mandas que hizo á odos los que
sin emo de Dios le si en.
'j~ s mi Dios incomp ensible,
y asi no puede mi lengua
esplica lo, mas escuchen
lo que alcanza mi udeza:
iene a ios a ibu os
en mages ades di e sas,
Jesús, Mages ad, Re ugio,
suma Deidad, y al a Exencia.
Con su pode celes ial
c ió cosas muy di e sas,
el cielo, y los elemen os,
lo es, Sol, Luna y Es ellas,
hizo al homb e he moso y bello,
á su semejanza misma,
y en un pa aíso ameno
con su esposa se delei a,
donde caye on en culpa
po aques a ho ible bes ia ;
que dijo: ¿quién como yo?
O aido ¿quién al in en a?
y el glo iosísimo A cángel:
a mado de o aleza,
con una espada de uego,
y en su mano una odela
le dijo: ¿quién como Dios i
y dio con él en la ie a.
Dieiónle po p opio cen o
las in e nales cabe nas,
adonde i e obs inado
p¡gando su culpa ho enda.
H.iblando es á con el Angel,
con g ande dolo y pena,
con sen imien o y con abia,
y dice de es a mane a:
an he moso como ú
g cé de mi pues o en la Es e a
y po se yo an al i o
y po nega la obediencia
al Ciiado de la g aci ,
me des e ó (qué mise ia!)
y pues yo u e la culpa,
padezca y su a las penas;
inas el consuelo que engo,
que me dejó g ande ciencia
pa a hace pe a las almas
con mi as ucia y cau ela.
Si el se á ico F ancisco
goza mi silla sup ema,
si él la ganó po humilde,
yo la pe dí po sube bia.
Supues o que no hay emedio
y soy ey de las inieblas
de es as cá celes oscu as,
de es as ho ibles cabe nas,
quie o da no icia al mundo
de mi pode y iqueza.
Yo engo una > ica silla
lab ada de icas pied as,
cxalando a dien es ayos,
donde mi pe sona obs en a;
engo de cuan o yo quie o,
capas, somb e os, mon e as,
golillas, cuellos, alonas,
casacas, caizones, medias,
calce as, cin as y ligas,
bolsas, ascos y escope as,
puñales, espadas, dagas,
bo ones de los que quie an ;
pun as, basquiñas, enaguas,
man os de añascó e y seda,
za cillos de ico p ecio,
pulse as, co ales, pé las,
ga gan illas y lla e os,
delan ales y alegas,
joyas, so ijas y guan es,
a anicos y a andelas,
zapa os blancos y neg os,
picados y como quie an.
Tengo yo pa a los icos
delei es, paseos, ies as,
caballos enjaezados,
con sillas de gu upe as,
asis idos de c iados,
esos, aquellos que quie an.
Tengo a e an y aso,
es idos de icas elas.
Yo engo sill-is olan es,
coches, ca ozas y li e as
pa a condes y ma queses,
con anidad y sobe bia.
Tengo gus osas bebidas ,
manja es de mil maneias,
que allá ue on egalados,
y acá quie o que lo sean.
Tengo de odos o icios
ins umen os y he amien as
mejo es que los del siglo,
hechos con mis manos mismas.
Les engo á los co ado es
ajones, cuchillos, pesas,
donde á los pub es qui a on
la pupa, y el hueso aumen an.
A ho ne os y panade os
engo cedazos y a esas,
y unos ho nos caldeados,
donde alli paguen la c ensa.
Los seño es aba ne os,
gen e de buena conciencia,
que enden agua po inó,
y po ins an es lo me man.
Los bodegone os odos
se egalan, y les queda,
que dan huesos y calducho 5
y sin ninguna limpieza.
Los pas ele os, ambién
me lio de sus cau elas,
que dan, en ez de ca ne o,
o eja, aca y e ne a.
Les engo á los me cade es
a as, paño, lienzo, elas,
y a pode de pulga adas
jun an caudales y hacienda.
Los de posos y medidas,
yo no isi o sus iendas,
que sin que yo les obligue
odo muy bien lo ce cenan.
Les engo á los bo ica ios
a mada una buena e a,
de que los médicos claman
po que odo lo adul e an.
Los amigos esc ibanos,
(es a es gen e de g an cuen a,
pues alcanzan con la pluma
lo que no puede el que uela)
es os son muy cabilosos ,
inducen ampas y en edan,
y en diciendo, yo doy é,
la men i a es e dade a.
A los gua das y minis os,
íeles de su con eniencia,
los engo muy de mi mano, i
pues con holga se sus en an.
Tengo pa a los en e os,
que en los desie os se emplean
en oba los pasage os,
mas no en hace peni encia,
pozos de a dien es incendios
donde hay sapos y culeb as,
se pien es, í o as y es os
les enseñan qué es conciencia.
Tengo á los amancebados,
doncelli as bien compues as:
pa a las demas del mundo
engo icas camas pues as ,
y en iniendo acá, los diablos
las ien an, gozan y besan.
Tengo una casa ado nada
de almohadas y de es e as,
de al omb as y icos paños,
donde asis a la nobleza,
que como Son sobe anos,
ilus es de oda cuen a
no han de es a con los plebeyos,
y asi se les da de al eza:
al!i les en ió dulces,
chocola es y mis elas,
ci óles, ihuelas y ha pas
donde can an y enigan :
los onos son maldiciones ,
los omances son blas emias,
enegando de sí mismos
con lamen os y con quejas.
Tengo un lób ego e i o
pa a el ico de la ie a
a a ien o, donde amanse
su ac i idad y sobe bia :
es mil demonios le si en,
pe os, leb eles y ie as,
que es bien engan qui.n les si a,
quien gozó de con eniencia.
Tengo ba quillas, aga as,
na ios, pingüjs, gale as,
donde pesco con anzuelo
en mi ma las almas que en an.
Tengo icas compañías,
y cada dia se ap es an
gene ales y maes es
que igen , mandan , gobie nan,
an dies o en la campaña,
que nunca ienen sin p esa,
co oneles y ayudan es}
éngalas, icas bande as,
muchos chuzos y alaba das,
mosque es, mo e os, piezas,
odo con e ido en uego,
llamas, ayos y cen ellas.
Y supues o que he caido
de la g acia, mi ie eza
da á gue a á odo el mundo,
y con mi as ucia y sobe bia
haié que á mis pies se pos en
con pi iones y cadenas
cuan os ienen el ca ác e
de la ca ólica Iglesia ,
sin que les si a el Bau ismo,
ni la piadosa clemencia
de su Ciiado , ni menos
la ob a aman e y escelsa
de la humana Redención,
po que con oda des eza
ha é que el mundo se en icie
con sensuales o pezas,
que las maldades se aumen en,
que la e dad se oscu ezca,
la men i a siemp e eine,
pe manezca la sub bia,
se desp ecie la jus icia
po in e eses y hacienda:
que abio de sen imien o,
empleando mi sobe bia
en la pe dición del homb e,
po se imagen pe ec a
del mismo Dios, po quien hago
oda es a ba alla y gue a,
en enganza y en desqui e
de aba i me mi sobeibia,
pe diendo el solio di ino
po in e nales cabe nas,
donde es a é pa a siemp e
enegando de mi es ella.
F I N.