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Una aproximación a la Electra de Sófocles desde el prólogo y la párodos

Abstract

Sófocles se esfuerza por lograr una integración mayor del coro en la acción dramática, a la vez que focaliza la acción del héroe en el marco en el que éste se mueve. En los primeros versos de esta tragedia, en particular en el prólogo y en la párodos, a través de las estructuras iterativas, podemos vislumbrar las claves de los conflictos profundos de esta saga que aflorarán finalmente en la forma de matricidio. Y desde esos primeros versos, esas claves se proyectan a otros lugares de la tragedia formando un tejido complejo que arroja no poca luz sobre ella.

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Una aproximación a la Electra de Sófocles desde el prólogo y la párodos

Author: Morenilla Talens, Carmen; Bañuls Oller, José Vicente
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2008
Source: https://ddd.uab.cat/pub/faventia/02107570v30n1-2/02107570v30n1-2p187.pdf
Resumen
Só ocles se es ue za po log a una in eg ación mayo del co o en la acción d amá ica, a la ez que
ocaliza la acción del hé oe en el ma co en el que és e se mue e. En los p ime os e sos de es a
agedia, en pa icula en el p ólogo y en la pá odos, a a és de las es uc u as i e a i as, pode-
mos islumb a las cla es de los con lic os p o undos de es a saga que a lo a án inalmen e en
la o ma de ma icidio. Y desde esos p ime os e sos, esas cla es se p oyec an a o os luga es
de la agedia o mando un ejido complejo que a oja no poca luz sob e ella.
Palab as cla e: Só ocles, Elec a, p ólogo y pá odos, es uc u as i e a i as, in eg ación del co o
en la acción.
Abs ac . An App oach o Sophocles’ Elec a om he P ologos and he Pa odos
Sophocles s o e o b ing abou a g ea e in eg a ion o he cho us in o he d ama ic ac ion a
he same ime as he ocused he ac ion on he he o’s sphe e. The keys o he deep con lic s o
his saga, which subsequen ly come o he su ace as a ma icide, a e ou lined in he i e a i e
s uc u es o he i s lines o his agedy, in pa icula , in he p ologos and he pa odos. Such keys
a e p ojec ed o o he pa s o he ex in e wea ing a complex ne wo k which sheds ligh on i s
meaning.
Key wo ds: Sophocles, Elec a, p ologos and pa odos, i e a i e s uc u es, in eg a ion o he cho-
us in o he ac ion.
Aunque los espec ado es que p esenciaban las ep esen aciones d amá icas cono-
cían las a en u as y des en u as de los hé oes de las g andes sagas helenas, la exis-
encia de e siones di e en es, unida a la libe ad con la que el agedióg a o solía
se i se de es e ma e ial, hacía aconsejable p opo ciona algunas in o maciones
p e ias sob e aquellos aspec os conc e os que iba a d ama iza y sob e los que iba
a ecae el peso p incipal de la acción. Se a a, en suma, de p opo ciona a los
espec ado es la in o mación necesa ia pa a que la ob a pueda pone se en ma cha y
alcance el obje i o que el au o se había p opues o, odo un a e den o del a e de
*El p esen e abajo o ma pa e del p oyec o de in es igación HUM2006-13080/FILO.
Fa en ia 30/1-2, 2008 187-208
Una ap oximación a la Elec a de Só ocles
desde el p ólogo y la pá odos*
Ca men Mo enilla Talens
José Vicen e Bañuls Olle
Uni e si a de València. Depa amen de Filologia Clàssica
ca men.mo enilla | jose. .banuls@u .es
Recepción: 5/1/2009
la agedia. Es o se hace azonablemen e e iden e si con on amos las in o ma-
ciones que nos apo a Só ocles al comienzo de su Elec a con las que apo a Esquilo
al comienzo de las Coé o as, pues si bien es cie o que ambas agedias se si en
del mismo segmen o de la saga, una y o a hablan de cosas di e en es y p esen an,
an e los ojos de los espec ado es, p oblemas dis in os, aco des con el in úl imo
que pe sigue uno y o o con su agedia. Las in o maciones que Esquilo nos o e-
ce al comienzo de las Coé o as se in eg an en un ma co más amplio, la acción
desa ollada ya en su Agamenón. El hecho de que Só ocles componga ue a ya del
ma co de la ilogía emá ica le acili a la ocalización en un pe sonaje en con as-
e con o os pe sonajes, a la pa que de e mina que las in o maciones que apo a
al comienzo de sus agedias sean di e en es y más complejas. Y así es la que nos
o ece al comienzo de su Elec a, y lo es ambién po que allí nos da ya las cla es
del con lic o ágico, de donde p ocede el e o ágico de Elec a: la di e en e pe -
cepción de la ealidad que O es es y Elec a ienen, y odo ello aco de con el plan-
eamien o gene al de la agedia de Só ocles. Habla de e o ágico, de sus con-
secuencias, en el caso de los hé oes de Só ocles, es habla de la asunción plena del
des ino en la o ma de oma de conciencia de la ealidad exis encial en la que se
ha mo ido y, sob e odo, en la que inalmen e se encuen a, y esa ealidad exis-
encial, ese des ino en el caso de la Elec a de Só ocles iene nomb e y o ma huma-
na, O es es, si bien és e sea un O es es que aya lo inhumano. La causa del e o á-
gico, que en las agedias de Só ocles no es o a que una in e p e ación e ónea de
la ealidad y la consiguien e acción e ónea, se a icula en es a agedia en sendas
pe cepciones de la ealidad que dan luga a o os an os planos de acción, el eal,
en la medida en que es el que se ha á e ec i o, que ep esen a O es es, y el e ó-
neo, o, pa a se exac os, la pe cepción e ónea de la acción que O es es ha de lle-
a a é mino, que ep esen a Elec a. Dos pe cepciones di e en es de la ealidad,
la de los de ue a y la de los de den o. O es es y el iejo pedagogo de Agamenón,
acompañados po un Pílades silen e, ienen de ue a, como exilados, y como ales
son po ado es de una isión de la ealidad in e io muy di e en e de la que ienen
aquéllos que han pe manecido en el in e io . Y ahí p ecisamen e eside el e o de
Elec a: pensa que O es es e las cosas como ella las e.
Las cla es de es a agedia, con el desa ollo de es os dos planos de pe cep-
ción y acción, las encon amos ya con cla idad en su inicio, en lo que cons i uye
el p ólogo de la agedia, en el diálogo en e O es es y el pedagogo ( . 1-120),
po un lado, y en la pá odos, esa pá odos en o ma de comos1, can ado en e el
co o y Elec a ( . 121-250). P ecede a la pá odos una monodia en onada po
Elec a, que cons i uye su p ime a in e ención, en cuyas palab as esuenan las
que p onuncia a Ayan e en los . 831-844 de la agedia homónima de Só ocles;
pe o, a di e encia de Elec a, cuya acción co esponde a O es es, Ayan e iene en
sus manos la capacidad de ac ua , po lo que es conscien e de que los lamen os de
nada si en, como a i ma él mismo en los . 852 s. La pos u a de Elec a en lo
que hace a quien co esponde la acción supone de o ma implíci a la ocalización
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1. Só ocles desa olla á es a o ma en Filoc e es y en Edipo en Colono.
de la esponsabilidad de la mue e de Agamenón en Egis o2en lo que hace a la
acción indica i a. T as es a monodia, comienza la pá odos, con la que el co o
alcanza, al menos pa cialmen e, el obje i o que se ha p opues o, pues as la pá o-
dos da inicio Elec a a un la go pa lamen o ( . 254-309), en el que, sin e oce-
de en sus posicionamien os, expone sus mo i aciones de o ma azonada. Ya cal-
mada, Elec a sien e e güenza, es lo p ime o que mani ies a, y pasa a expone las
azones de su es ado. Y si en alguien ija el obje i o de su pe sis en e exigencia de
jus icia, ése es Egis o, lo que, de o ma implíci a, se undamen a en el hecho
de que sea él el que es á ocupando el luga de Agamenón ( . 266-274 y 299-302).
La conclusión de su la go y ya sosegado pa lamen o es jus i ica o ia de su ac i ud
( . 307-309). Y que es Egis o, además, el obje o de emo lo p ueban las palab as
del co o as es e la go pa lamen o de Elec a ( . 310 s.), y ambién la espues a de
és a ( . 312 s.); y es Egis o ambién quien ha omado la decisión de deshace se
de Elec a. Así pues, es a a és de la linealidad exp esi a p opia del discu so como
se d ama iza la acción del co o sob e el es ado anímico de Elec a, que paula ina-
men e se a calmando ( . 86-309), mien as que es a a és de las es uc u as que
ienden p ecisamen e a ompe esa linealidad como se alcanza el e ec o imp esi-
o sob e los espec ado es3, a la ez que nos pe mi e islumb a los con lic os p o-
undos de es a saga que, aunque no en p ime plano, no po ello dejan de la i con
ue za en lo más p o undo de ella y que inalmen e a lo a án en la o ma de ma i-
cidio. La exis encia conocida de la es uc u a es ó ica, a iculada en o no a la
mé ica, explica en pa e el e aso en la de ección de un hecho an no o io como
la Ringkomposi ion; po la misma azón, la a iculación en o no a la mé ica de la
es uc u a es ó ica ha hecho que se pasase po al o esponsiones en o os ni eles4.
En el p ólogo, más que un diálogo en e O es es y el pedagogo de Agamenón,
hallamos sendas exposiciones in o ma i as. Po un lado, el pedagogo, a la pa que
mues a aquello que ienen an e los ojos, ap o echa pa a eco da a O es es quién
es y qué le ha lle ado allí, ecupe a lo que en jus icia es suyo y ambién enga
la mue e de Agamenón, como leemos en los . 13 s.: κ5ξε*ρεψμην | τοσνδ
ς βης πατρa, τιμωρHν φνου «y e c ié después has a es a edad, engado pa a
u pad e de su mue e». Po o o lado, O es es, as e e i el esul ado de su consul a
o acula sob e cómo se ha de lle a a cabo la acción, no abie amen e, oponiendo
un ejé ci o a o o, sino po medio de engaños ( . 37: δλοισι), pasa a expone en
Una ap oximación a la Elec a de Só ocles desde el p ólogo y la pá odos Fa en ia 30/1-2, 2008 189
2. Sob e el p og esi o desplazamien o desde Egis o has a Cli emnes a de la esponsabilidad p inci-
pal de la mue e de Agamenón y el e lejo de ese p oceso en su nomb e, c . SANTIAGO 1999.
3. La Ringkomposi ion y la es uc u a es ó ica son dos de los mecanismos u ilizados pa a in en a
ompe la linealidad discu si a y ace ca la exp esión a la o ma de pe cepción y de ep esen a-
ción. Fue MÜLLER 1908 el p ime o en epa a en la exis encia de la Ringkomposi ion. En la pági-
na 56 de dicha ob a a i ma: «saepius o a iones Supplicum i a sun composi ae u ei qui lonquun-
u eo edean , unde incepe un , e sen en ia in ini io p oposi a in ine i e e u ». Sob e la impo ancia
de es as es uc u as en los inicios de la li e a u a, c . TOPOROV 1981 y MORENILLA 1987a. Sob e
el concep o y usos de la composición anula , c . la ob a clásica de VAN OTTERLO 1944. Sob e la
combinación de la Ringkomposi ion y la esponsión es ó ica, c . MORENILLA–BAÑULS 1991a,
1991b y 1995.
4. WAHLSTRÖM 1970 y MORENILLA 1987b.
odos sus ex emos el plan que a al in ha ideado. Una ez expues o odo es o,
como bien dice O es es en el . 73, εwρηκα μν νυν τα1τα, ha llegado el momen-
o de pasa a la acción, y eso es, en e ec o, lo que hacen.
El obje i o que pe sigue la acción se nos mues a con cla idad en la in oca-
ción que O es es ealiza, . 71s.: καa μ μ Nτιμον τ3σδ 5ποστε&λητε γ3ς, | 5λλ
5ρχπλουτον καa κατασττην δμων5. El obje i o de O es es no es o o que la
casa de Agamenón, dicho de o o modo, los bienes que obje i an y isualizan el
pode , y con ello el es ablecimien o del o den al e ado con la mue e iolen a de
su pad e. Aunque la exposición que se hace en el p ólogo del obje i o que se p o-
pone O es es y del plan u dido pa a lle a lo a é mino se inse a en el ma co amplio
de una adición sólidamen e es ablecida, al pone se el én asis en la ecupe ación
de lo que es suyo, queda abie a una pue a a una posible modi icación del mi o
en lo e e en e a la mue e de Cli emnes a, lo que pone de mani ies o el engaño
de O es es, que, a a és de la no explici ación de que en e sus obje i os se halla
Cli emnes a, se p oyec a á hacia los espec ado es e i á omando o ma po las
palab as del co o y de Elec a en la pá odos. Y no debie on queda de audados
los espec ado es, pues modi icación hay e impo an e, ya que Só ocles in ie e el
o den de las mue es poniendo con ello de elie e el obje i o p ime o de O es es y
con él el e o de Elec a, es o es, la ma e ialización de sus espe anzas, de sus exi-
gencias de jus icia, en una o ma no espe ada. Queda cla o, pues, al comienzo de
la agedia, lo que O es es se p opone de la mano del pedagogo de Agamenón: la
ecupe ación de odo aquello que, po la mue e iolen a de Agamenón, le ue a e-
ba ado a O es es; el mo i o de la enganza en el ma co del de echo de sang e queda
obscu ecido. Con ello comienza a p oyec a se hacia los espec ado es una ealidad
en pa e alsa, que, unida al plan eamien o que desa olla á Elec a sob e las espe-
anzas que en su he mano iene pues as y, en consecuencia, sob e qué acción es
necesa io lle a a é mino, p e ende induci a los espec ado es a una pe cepción
e ónea, semejan e a la que iene Elec a, de lo que ep esen a O es es, una pe -
cepción e ónea que se e á e o zada po el posicionamien o del co o, o mado
en es a agedia po ciudadanas, no po cau i as aídas po Agamenón, como en
Coé o as de Esquilo. Sal ando las dis ancias que hay en e Esquilo y Só ocles, la
di e en e ac i ud de uno y o o co o e leja el pensamien o que in o ma una y o a
agedia: en el caso de Coé o as, nos encon amos an e cau i as oyanas que, en
la si uación en la que se hallan, posiblemen e con ien en a ae se las simpa ías de
los hijos de Agamenón. Se a a de una apues a hecha po quienes poco o nada ie-
nen que pe de . Di e en e es el caso de Elec a de Só ocles, en la que son ciuda-
danas, po lo que su posicionamien o p óximo al de Elec a supone la legi imación
po pa e del pueblo de las p e ensiones de es ablecimien o de la legalidad uncada
con la mue e de Agamenón. No es casual que en el . 211 las muje es del co o
acla en que ienen a ela po los in e eses de Elec a y ambién po los p opios, y
en el . 253, que es án dispues as a coope a ac i amen e con ella. A es as muje es
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5. «Y no me despidáis de es a ie a sin el econocimien o debido, sino dueño de mis posesiones y
es au ado de mi casa».
nadie les ha o denado que acudan, nadie las ha llamado, ellas po p opia inicia i-
a se di igen a aconseja a Elec a. Al comienzo, y no lo uel en a deci , dejan
cla o que no sien en simpa ía alguna hacia Egis o y Cli emnes a, algo en lo que
coinciden con el co o de Coe o as. Pe o aquí no es el co o, sino C isó emis la
en iada po Cli emnes a a hace libaciones en la umba de Agamenón ( . 406).
La azón es la misma, un sueño inquie an e, aunque no se a a del mismo sueño.
En Coe o as ( . 526-533), Cli emnes a ha soñado que pa e una se pien e y que la
en uel e en pañales, como a un hijo, y que, al ace ca le el pecho, le mue de suc-
cionando con la leche un coágulo de sang e. Mien as que el sueño de Coé o as
habla de una ansg esión en el in e io del genos, de la ag esión po pa e del hijo
a aquello que en el mundo g iego simboliza a la mad e, y de la sang e de amada
po la ag esión, el sueño de Cli emnes a en Elec a de Só ocles ( . 417-423), po
el con a io, plan ea la dispu a en e dos casas po el pode sob e Micenas, el hoga ,
el ce o, y su giendo de él, un b o e nue o, O es es, con o man el sueño.
El co o de Elec a de Só ocles man iene una posición cohe en e a lo la go de
oda la agedia. Desde el p incipio, exho a a Elec a a la mode ación en la exp e-
sión de sus sen imien os y de su dolo , a que deje que las cosas sigan su cu so na u-
al con iando en el des ino, en que O es es, cuando sea en edad, uel a pa a pone
las cosas en su si io y, sob e odo, en la Jus icia de Zeus. El es ado en que se halla
Elec a gua da cie a semejanza con el que p esen a el co o de Edipo Rey, cuan-
do, en los . 897-910, clama con ama ga desespe anza po el no cumplimien o
de los designios di inos; po ello, el co o de Elec a, en el p ime es ásimo, en los
. 472-487 ~ 488-503, in en a hace que Elec a ecob e la con ianza en esos
designios, una exho ación que se e e o zada po la esponsión exac a en e μοι
*ρσος y τοι *ρσος de los . 479 ~ 495, una con ianza que en la es o a se e ie-
e a que inalmen e end á la Jus icia, una Jus icia que no ol ida el des ino su i-
do po Agamenón, mien as que en la an ís o a se conc e a en la segu a llegada
de una E inia, y en el . 498, se conc e a aún más en que no queda án impunes ni
los au o es, τος δρσι, en e e encia a Egis o, ni sus cómplices, καa συνδρσιν,
en e e encia a Cli emnes a, con lo que, además, se mues a que el plan eamien-
o de Só ocles en lo que se e ie e a la esponsabilidad de la mue e de Agamenón
es á p óximo al de los poemas homé icos, en los que el esponsable pleno de la
acción c iminal es Egis o. En el la go pa lamen o de Elec a as la pá odos ( . 254-
309), se mues a es o con cla idad, pues incluso allí el po ado del miasma es
Egis o, y a pesa de ello Cli emnes a con i e con él sin eme a las E inias
( . 275 s.):  δ ¬δε τλμων στε τ μιστορι | ξνεστ, EρινUν οdτιν
κφοβουμνη;6. Recoge además el co o aquí, en es e p ime es ásimo, desa o-
llándola y ap oximándola al plano conc e o de la acción, la exho ación a con ia
en la jus icia de Zeus y en la unción del iempo con la que en la pá odos, en su
pa es ó ico cen al, ab e la an ís o a ( . 173-192), en espues a a Elec a.
Pe o una cosa es lo que dice el co o y o a la o ma en que lo dice o, más exac-
amen e, lo que dice la o ma en que lo dice, es o es, lo que se islumb a a a és
Una ap oximación a la Elec a de Só ocles desde el p ólogo y la pá odos Fa en ia 30/1-2, 2008 191
6. «Y ella an osada es que con el impu o (asesino) cohabi a sin eme a E inia alguna».

de la es uc u a es ó ica. Cuando Elec a iene conocimien o de la mue e de
O es es, ella, as decla a se a su ez mue a, esuel e lle a adelan e la acción
e ec i a, la que debía emp ende su he mano, si bien en el caso de Elec a, aun
cuando el obje i o ue a alcanzado, lo que en ealidad busca es la mue e, una
mue e digna de quien es, si uación és a que gua da no pocos pun os de con ac o con
la del Ayan e so ocleo. In en a consegui la colabo ación de C isó emis, pues sabe
que el des ino que agua da aho a a ambas es indigno de ellas. Pe o Elec a aca-
sa, no log a pe suadi a C isó emis, y, inalmen e, cuando C isó emis se e i a,
en ona el co o el segundo es ásimo. En él, en el pa es ó ico 1058-1069 ~1070-
1081, nomb a en la an ís o a una E inia doble, que Elec a ha de some e , en e e-
encia a Egis o y Cli emnes a, y que, a a és de la esponsión exac a, se elacio-
na con los A idas que es án bajo ie a: =πα τος νερ* Aτρε&δαις (1068) ~
διδμαν Fλο1σ Eρινν (1080). Han sido sin duda las E inias de los A idas, de
Agamenón e indi ec amen e ambién de O es es, al que se c ee mue o, algo que
ya se islumb a en la pá odos, en palab as de Elec a ( . 205 s.): το1ς μHς wδε
πατ<ρ | *αντους αKκες διδμαιν χειρον. La desespe anza se ha apode ado am-
bién del co o, al que an sólo le es a alza la oz pa a que los ecos de la acción
que a a lle a a é mino Elec a lleguen al Hades, a quienes aho a in e esa. Al
e e i se el co o a Cli emnes a y a Egis o como E inias es á, po un lado, econo-
ciendo de o ma implíci a que Agamenón e a eo de una ansg esión que aca ea
la pe secución de la E inia, hace ambién e e encia a la ansg esión de A eo:
Egis o hab ía dado mue e a Agamenón en an o que hijo de A eo, pa a el que
hab ía sido una E inia po la mue e de los hijos de Ties es; Cli emnes a hab ía
in e enido en la mue e de Agamenón, pa a el que se ía una E inia po la mue e
de I igenia, a gumen o esg imido po la p opia Cli emnes a an e Elec a ( . 530 s.).
A a és de la esponsión es ó ica, pues, se ponen de mani ies o los con lic os p o-
undos de es a saga que, aunque no en p ime plano, no po ello dejan de la i con
ue za en lo más p o undo de ella y que inalmen e a lo a án en la o ma de ma i-
cidio.
El co o, como ya hemos señalado an es, man iene una ac i ud i me y cohe-
en e a lo la go de oda la agedia. In en a pe suadi a Elec a de que su ac i ud y
sus o mas, lejos de ayuda a alcanza el in que anhela, son un se io obs áculo,
po lo que aconseja una y o a ez la mode ación, la espe a pacien e. En p incipio
la ac i ud del co o y la de C isó emis coinciden en g an medida, coinciden am-
bién en no en a en el plano ágico de acción, C isó emis po con icción, el co o
po con ención7, y se á la no icia de la mue e de O es es la que ponga de mani ies o
el e dade o ca ác e del co o y de C isó emis, pues, cuando Elec a ecabe su cola-
bo ación, C isó emis se la nega á, a pesa de la si uación en la que supues amen e
se hallan, mue o O es es, y de la o ma en que Elec a le plan ea la acción, como
un i anicidio8. Esa p oximidad inicial de C isó emis al co o la podemos ap ecia
en las palab as con las que concluye su p ime pa lamen o a Elec a:
192 Fa en ia 30/1-2, 2008 Ca men Mo enilla Talens; José Vicen e Bañuls Olle
7. A es e espec o, c . BAÑULS 2001.
8. C . JUFFRAS 1991.
ν1ν δ ν κακος μοι πλεν Gφειμν η δοκε, 335
καa μ< δοκεν μjν δρ#ν τι, πημα&νειν δj μ;
τοια1τα δ Nλλα καa σj βολομαι ποεν.
κα&τοι τH μjν δ&καιον, οLχ  γω; λγω,
5λλ  σU κρ&νεις. εK δ λευ*ραν με δε
ζ3ν, τν κρατοντων στa πντ 5κουστα.9340
No es aconsejable ol e la espalda a las ci cuns ancias, a los condicionan es,
a odo aquello, en suma, que, de algún modo, puede in e eni en la acción que se
conside a necesa ia pa a sali de la si uación en que se hallan desde la mue e de
Agamenón. No es aconsejable ce a los ojos an e la ealidad. Pe o el e dade o
sen ido de las úl imas palab as de C isó emis, que ecue dan las de Ismene en los
. 49-68 de An ígona, esconden una ealidad que Elec a igno a: la i me deci-
sión de ence a la en ida, algo que le ha á sabe en los . 378-384, y que pone de
mani ies o una ez más a quién co esponde al decisión, a Egis o ( . 386), que es
el que de en a el pode en Micenas, y, en consecuencia, quién debe se el obje o
de la acción de O es es, algo que le se á co obo ado po Cli emnes a ( . 626 s.).
En es as palab as de C isó emis, que desde el posicionamien o de Elec a, que des-
conoce además la decisión de Egis o, pueden se in e p e adas como una acep ación
pasi a de la si uación, se halla la cla e del e o del hé oe ágico de Só ocles: una
e ónea pe cepción de la ealidad en la que se mue e, que le conduce a una acción
ambién e ónea, una acción que, en es e caso, co esponde a O es es y que Elec a
inalmen e, cuando se hace e ec i a, no pod á deja de hace suya. Pe o el e o de
Elec a a más allá, su e o ágico consis e en c ee conoce la na u aleza de su he -
mano, al que co esponde lle a a é mino la acción. Y si es a Elec a cie a los
ojos an e la ealidad en que se mue e, si iene una pe cepción e ónea de su des i-
no, de su he mano, el Edipo de Só ocles iene una pe cepción e ónea de sí mismo
y, en consecuencia, de la ealidad en la que c ee mo e se y las acciones que a pa -
i de odo ello lle a a cabo. Edipo c ee se una pe sona, cuando en ealidad es o a.
No es casual que en Edipo Rey, allí donde sale a la luz la e ible e dad, en el in e-
oga o io que some e al iejo pas o de Layo, Edipo, que anhela sabe , plan ee
es a necesidad ( . 1169 s.): ΘE. οwμοι, πρHς αLτ γ εKμa τ δειν λγειν. | OI.
κNγωγ 5κοειν; 5λλ `μως 5κουστον10. Edipo es á segu o de sabe , pe o al mismo
iempo anhela sabe , aunque más que sabe lo que anhela es mos a la e acidad
de su sabe , algo de lo que él no duda. Elec a, en cambio, c ee sabe , c ee conoce
a su he mano, una e i me cimen ada en los la gos años de espe a que le lle a
a no plan ea se siquie a la con eniencia de cons a a ese sabe . Y en ambos casos
la necesidad de escucha , de p es a a ención a lo que hay al ededo , se pone de
mani ies o.
Una ap oximación a la Elec a de Só ocles desde el p ólogo y la pá odos Fa en ia 30/1-2, 2008 193
9. «Pe o aho a en las desdichas he decidido na ega a iando elas, y no hace me la ilusión de es a
haciendo algo sin causa les en ealidad dolo alguno: o o an o quie o que hagas ú. Aunque
lo jus o no es á en lo que yo digo, sino en lo que ú juzgas. Pe o si es necesa io que yo lib e i a,
hay que escucha en odo a los que ienen el pode »
10. CRIADO.- «¡Ay de mí! an e es o p ecisamen e me encuen o, an e lo e ible de deci . EDIPO.- Y yo,
de oí ; sin emba go hay que oí lo».
Después de ese p ime c uce de palab as en e C isó emis y Elec a, en un plan-
eamien o análogo al del co o de nobles ebanos en el agón en e C eon e y Hemón
en la An ígona ( . 724 s.), las muje es del co o median en e ambas he manas
a i mando que una y o a lle an pa e de azón:
μηδjν πρHς Dργ<ν πρHς *εν; Cς τος λγοις
νεστιν 5μφον κρδος, εK σU μjν μ*οις 370
τος τ3σδε χρ3σ*αι, τος δj σος αgτη πλιν.11
Con odo, como señala el co o, en las p e ensiones de C isó emis y las de Elec a
no se obse a has a aho a una g an dis ancia, más bien exp esan dos o mas de
posiciona se an e una misma ealidad: la que ena bola la bande a de la jus icia sin
en a a conside a las ci cuns ancias ni odo aquello que a ec a a la iabilidad de
hace e ec i as esas exigencias de jus icia, pues odo lo ía al e o no de O es es, al
es el caso de Elec a, po un lado, y la que, encon ándose ealmen e en la misma
si uación, iene en cuen a odo lo que aquella no conside a y los p oblemas y pe -
juicios que de ello se pueden de i a , al es el caso de C isó emis, po o o lado.
Al co o, pues, le p eocupa sob e odo la segu idad de Elec a, pe o ambién le p e-
ocupa que, con su ac i ud, di icul e o incluso malog e la misión que O es es ha
de cumpli 12. Pe o, cuando Elec a, pe dida oda espe anza, le p oponga asumi
la acción que supues amen e enía que lle a a cabo O es es, el ca ác e que de una
y o a a lo a, es muy di e en e. Es en onces cuando, en e al alo y la i me
decisión de Elec a, sale a la luz la na u aleza nada ale osa y acomoda icia
de C isó emis. No es equipa able la posición de An ígona e Ismene a la de Elec a
y C isó emis, aun cuando ambién Ismene se encuen a «den o» (An ígona, 18 s.),
como ampoco lo es el p oblema que una y o a agedia a a. Co esponde a
An ígona, como muje que es, hace al cue po sin ida de Polinices obje o de los
p ecep i os cuidados pa a que su alma baje al Hades; e Ismene, aunque al p inci-
pio adop a una posición p óxima a la de C isó emis ( . 20-99), p on o la econside a
llegando incluso a au oinculpa se jun o a An ígona an e C eon e ( . 531-576).
Pe o a Elec a, como muje que es, no le co esponde la acción, sino a O es es,
con lo que además, de o ma implíci a, señala el obje i o de O es es, que no es
o o que el homb e que ha usu pado el luga de Agamenón dándole mue e; Elec a
ía odo al e o no de O es es. Pe o la pleni ud de su ca ác e , esa na u aleza que
a lo a cuando c ee que su he mano ha mue o, ya se deja en e e an es, y ello
a pesa de la ehemencia en el pe sis en e duelo.
194 Fa en ia 30/1-2, 2008 Ca men Mo enilla Talens; José Vicen e Bañuls Olle
11. «Nada a impulsos de la cóle a po los dioses: que en las azones de ambas hay ganancia, si ú
ap endes a se i e de las de és a, y ú de las suyas a u ez».
12. Es a ac i ud del co o no supone en modo alguno en a en el plano ágico de acción, pues és e
solo oma o ma cuando de la acción o me pa e la mue e de Cli emnes a; ampoco busca dul-
ci ica el en en amien o en e ambas he manas, como sugie e KAIBEL 1911: 128 con elación a
es os e sos: «dami die kon as ie enden Themen nich allzu gewal sam au einande pla zen.
An eine si liche Wi kung diese inhal losen Zwischen eden des Cho s, an ein Ko ek i , das
de Au assung des Zuschaue s zu Hil e kommen soll, an de gleichen läche liche Dinge ha
kein T agike je gedach ».
Todo lo ía Elec a al e o no de O es es, y se man iene en un duelo an p o-
longado y pe sis en e con el que pa ece que e de ene el iempo en el momen o
inmedia amen e pos e io a la mue e de Agamenón, y de hecho el componen e
i ual de su lamen o úneb e es pe cep ible a lo la go de oda la agedia13. Su ida
oda es á ocalizada en su pad e mue o y en su he mano. Y es al inal del monó-
logo que p ecede a la pá odos, donde con ue za salen a la luz esos dos pun os a
los que ha anclado su ida, es allí donde Elec a in oca a la Maldición, la que debió
lanza Agamenón al cae aba ido, y, al igual que Ayan e, in oca a He mes sub e-
áneo, e in oca ambién, como aquél, a las E inias, y lo hace con el apela i o de
ene andas, σεμνα& ( . 112), usual en A enas14, el mismo del que se si e Ayan e
an es de da se mue e15, y en ambas in ocaciones apa ecen con las mismas a i-
buciones, la de e , la de ene conocimien o de quienes mue en injus amen e:
 χ*νι SEρμ3 καa πτνι Aρ,
σεμνα& τε *εν παδες Eρινες,
α τοUς 5δ&κως *ν σκοντας bρ#*
α τοUς εLν?ς Gποκλεπτομνους,
λ*ετ, 5ρξατε, τε&σασ*ε πατρHς 115
φνον pμετρου16
Cuando hacen su en ada las muje es del co o, como señala con acie o
ERRANDONEA 1970: 144, «Quizás han oído los úl imos g i os de la desespe anza-
da jo en»; y así debe se , ya que el ono y el con enido de las p ime as palab as del
co o, con las que e oca la mue e de Agamenón, son aco des a las úl imas palab as
de Elec a, en pa icula las que cie an la in e ención del co o ( . 126 s.): Cς b
τδε πορν | =λοιτ, εw μοι *μις τδ αLδ#ν17. En la misma línea se encuen a
la in e ención del co o en la es o a e ce a ( . 193-212), donde con sus pala-
b as e oca de nue o la imagen e ible de la mue e de Agamenón, si bien aquí
el ono dis a mucho de aquél; y concluye su in e ención en los e sos 197-200,
plan eándose en o ma de disyun i a la na u aleza de quien ha lle ado a cabo la
acción:
Una ap oximación a la Elec a de Só ocles desde el p ólogo y la pá odos Fa en ia 30/1-2, 2008 195
13. C . SEAFORD (1985).
14. En e e encia posi i a a las E inias y, consiguien emen e, a su unción poli izada, c ., p. ej., Esquilo,
Euménides, 383, 1041; Só ocles, Edipo en Colono, 90, 495; Eu ípides, O es es, 410; e c.
15. En el monólogo inal que eci a an es de da se mue e con la espada de Héc o , Ayan e, en los .
824-834, pide a Zeus y a He mes, el conduc o de las almas de los mue os, una mue e dulce, y ac o
seguido, en los . 835-838, pide a las E inias se engado: καλ δ 5ρωγοUς τ?ς 5ε& τε παρ*νους |
5ε& * bρ,σας πντα τ5ν βροτος π*η, | σεμν?ς Eριν1ς τανποδας μα*εν μj | πρHς τν
Aτρειδν Cς διλλυμαι τλας «In oco como aledo es a las siemp e doncellas, a las que en las
desg acias odas de los mo ales, las ene andas E inias de eloz pie, pa a que conozcan cómo
mue o mise able, íc ima de los A idas».
16. «¡Oh sub e áneo He mes y augus a Maldición y ene andas E inias hijas de los dioses, las que a
quienes de o ma injus a mue en éis, las que a quienes el lecho u i amen e oban ( éis)! enid,
soco ed, engad la mue e de nues o pad e».
17. «¡Así el que al hizo pe ezca, si me es líci o exp esa me así!».
que O es es pe sis e en no mos a se, οdτοι σοa μονα, | τκνον, Nχος φνη
βροτν ≈ 5εa μjν γ?ρ πο*ε, | πο*ν δ οLκ 5ξιο φαν3ναι (153 s. ≈ 171 s.)40.
Pe o en es a oposición, o mulada en la o ma de apa iencia o ealidad, subyace
además la causa del e o ágico de Elec a, la no coincidencia en e la imagen
que ella iene de su he mano y el que inalmen e sald á a la luz, un O es es que se
mues a bajo la o ma de cenizas mo uo ias ( . 1156-1159), que incluso juega
con esa dualidad cuando consul a a Elec a sob e dónde han de ocul a se o sali a
la luz pa a que su llegada ponga in a las isas de sus enemigos ( . 1293-95), un
O es es que sólo se mos a á con su e dade o os o en la acción. Es a es uc u a
anula en el in e io de la es o a se e e o zada po una esponsión que la enma -
ca: τκνον ~ τκνον.
In en a el co o en la es o a pe suadi a Elec a de que se si a del alo dulci-
icado del iempo, que ha á disminui su cóle a, la cóle a po su linaje, y es a a-
és de la esponsión es ó ica como el co o ma ca con cla idad lo que pa a él es
el asun o de es e pa es ó ico as el que subyace la apa en e comple a iden idad
de Elec a con su he mano, causa de su e o ágico, po un lado, y, po o o,
conc e ando la causa de sus des elos γον# ~ χλον, el linaje y la cóle a, lo que
undamen a la acción y le da impulso. Es cie o que Elec a es hija de Agamenón,
cuya sang e e ida es á exigiendo que sea engada, exigencia que su ge del lina-
je, γον#, de la consanguineidad, ξναιμος, y que se mani ies a en cóle a, χλον, que
impulsa la acción. Pe o en el plan eamien o del co o no se nomb a al des ina a io
de esa cóle a en el ma co del de echo de sang e, sí, en cambio, a a és de la es-
ponsión se exp esa el e dade o des ina a io, en el p opio linaje po la elación
γον# ~ χλον y la e e encia a ξναιμος en esponsión con νμουσα, en e e en-
cia a que es a la di inidad a quien co esponde el es ablecimien o del o den jus o
de las cosas y no a un mo al mo ido po la cóle a, po muy jus a que és a pueda
se , al ma gen de la di inidad:
πρHς ` τι σU τν νδον εJ περισσ, 155
ο¥ς bμ*εν εJ καa γον# ξναιμος,
οYα Xρυσ*εμις ζ,ει καa Iφινασσα,
~
ZεUς, ς φορ# πντα καa κρατνει; 175
¬ τHν Gπεραλγ3 χλον νμουσα
μ* ο¥ς Fχ*α&ρεις Gπερχ*εο μτ Fπιλ*ου;41
He aquí las dos posiciones ex emas: en la es o a, los que pe manecen en
el in e io de la casa, en e e encia a C isó emis y a I ianasa, y en la an ís o a,
la di inidad, en pa icula Zeus, ga an e de la jus icia, que con el iempo es able-
202 Fa en ia 30/1-2, 2008 Ca men Mo enilla Talens; José Vicen e Bañuls Olle
40. «Cie amen e no a i sola, hija, el dolo se e mos ó de en e los mo ales ≈ pues siemp e lo desea,
pe o, aunque lo desea, no es ima digno mos a se».
41. «En lo que ú de en e los de den o e es desmesu ada, pa a los que del mismo luga e es y po
linaje consanguínea como C isó emis i e e I ianasa ~ Zeus, el que obse a odo y lo gobie na, al
que si la muy dolo osa cóle a le cedes ni po los que odias es és apenada en exceso ni los ol ides».

ce á el o den jus o de las cosas al e ado con la mue e de Agamenón. Y en e
esas dos posiciones ex emas, en e Zeus que simboliza la jus icia en su sen ido
más ele ado, y los de den o de la casa que ep esen an la acep ación implíci a del
pa icidio y sus consecuencias, O es es y Elec a.
Los e sos 180-184 de la an ís o a hablan de aquéllos a quienes el su i-
mien o y los lamen os de Elec a no les son indi e en es, 5περ&τροπος, de aqué-
llos cuya acción es á siendo eclamada po Elec a con insis encia. Y así, pode-
mos e cómo a a és de es e é mino, 5περ&τροπος, se es ablece en el in e io
de la an ís o a una elación en el plano de la acción en e O es es y He mes, el
ψυχοπομπς, el que conduce las almas de los mue os al Hades —que no o a
cosa a a hace O es es—, elación que ea i ma la ya es ablecida a a és de la
esponsión es ó ica, a la que an es hemos hecho e e encia. Acción que coinci-
de con la olun ad de Zeus, como ya p e iamen e ha sido pues o de mani ies o
a a és de la esponsión en e 5περ&τροπος, y la que de ine la posición de Zeus
en odo es e asun o, ΔιHς εdφρονι, sub ayada y e o zada en el plano ónico po
la esponsión -τρο- ~ -φρο-, con lo cual se pone de mani ies o que exis e una
elación de iden idad en e la olun ad de Zeus y la acción de O es es, que es la
di inidad, en suma, la que es á de ás de odo, si bien no necesa iamen e en
la o ma en que la desa olla. Algo simila a lo que le sucedió a su pad e, a
Agamenón, con la expedición y oma de T oya, pues ambién Zeus es aba con
Agamenón42, pe o la o ma en que la lle a a cabo, en pa icula la oma de T oya,
le hace me ecedo del des ino que le agua da43. Ya al comienzo mismo de es a
agedia se nos ad ie e de que aquel asgo an ca ac e ís ico del pad e ca ac e-
iza ambién al hijo: el ue e hipé ba on con el que se ab e la agedia en a iza que
es e O es es al que se di ige el iejo pedagogo de Agamenón, no es o o que el hijo
de quien u o el mando de los ejé ci os expediciona ios en T oya, un pasado,
ποτ, que se p oyec a en O es es al p esen e, ν1ν, a a és de ese 5ε& con el que
cie a su in e pelación el pedagogo. He aquí, pues, al comienzo mismo de la a-
gedia, la cla e de la e dade a na u aleza de O es es. La esponsión es ó ica
sub aya ambién la elación en e los homb es, βροτν, y los dioses, οLραν,
en el plano de la acción. La elación en e Zeus, O es es y He mes es á muy cla a
y pone de mani ies o, al mismo iempo, el e o de Elec a, pues la acción que
Una ap oximación a la Elec a de Só ocles desde el p ólogo y la pá odos Fa en ia 30/1-2, 2008 203
42. Y así lo podemos e en la pá odos de Agamenón ( . 60-62): οgτω δ Aτρως παδας b κρε&σσων
| π Aλεξνδρω πμπει ξνιος | ZεUς πολυνορος 5μφa γυναικς «así a los hijos de A eo con-
a Alejando en ía el pode oso Zeus hospi ala io po una muje de muchos homb es».
43. Los emidos excesos con los que Agamenón haya lle ado a cabo la oma de T oya no hab án pasa-
do desape cibidos a los ojos de los dioses, un modo de p ocede desmesu ado que el co o si úa al
ma gen de la jus icia, emo es que unos e sos más abajo (Agam. 338-342) ya abie amen e plan-
ea Cli emnes a: εK δ εLσεβο1σι τοUς πολισσοχους *εος | τοUς τ3ς 'λοσης γ3ς *εν *
.δρματα, | οd τzν Fλντες α^*ις 5ν*αλοεν Nν. | ρως δj μ τις πρτερον μπ&πτ η στρατ |
πορ*εν ° μ< χρ κρδεσιν νικωμνους; «si espe an a los dioses u ela es de la ciudad los de la
ie a omada y los emplos de sus dioses, los conquis ado es no se án a su ez conquis ados. ¡Que
no sob e enga al p incipio al ejé ci o un deseo de cae sob e lo que no deba, encidos po las
ganancias». Palab as és as de Cli emnes a que, de o ma implíci a, hace suyas el co o, pues, cuan-
do concluye su pa lamen o, el co i eo exclama, en el . 351: γναι, κατ Nνδρα σ,φρον εLφρνως
λγεις «muje , como co esponde a un homb e sensa o con sensa ez hablas».
desa olla á O es es, como la que en su momen o desa olló Agamenón, i á más
allá de lo necesa io pa a el es ablecimien o de la casa de Agamenón, más allá
de lo que pa a Elec a la jus icia exige.
Y aco de con ese ma co de acción, a a és de la esponsión, se es ablece una
elación en e O es es, que ocul o agua da el momen o opo uno pa a in e eni ,
y el iempo que, llegado el momen o, lo saca á a la luz, pa a a su ez saca él mismo
a la luz la e dad, pa a hace jus icia, en una palab a, pa a que la di inidad enca-
mine sus pasos hacia el cumplimien o de lo que le ha sido anunciado. Ésa es
la espe anza del co o, y ambién la de Elec a:
κρυπτ# τ 5χων ν βα
=λβιος, ν ' κλειν? 160
~
χρνος γ?ρ εLμαρ<ς *ες
οdτε γ?ρ b τ?ν Kρ&σα44 180
«Pues el iempo (es) epa ado a di inidad», y así se á, en e ec o, como en la
adición y en palab as del p opio Zeus podemos escucha en Odisea 1.28 s., cuan-
do se queja de que los mo ales esponsabilizan a los dioses de cuan as desg acias
les suceden, y se lamen a de que había ad e ido a Egis o de que no ma a a a
Agamenón ni p e endie a a su esposa, pues de O es es A ida enganza end ía
«cuando uese en edad y año ase su ie a», bππτ zν pβσ η τε καa ς .με&ρεται
αwης ( . 41). Subyace aquí, en la elación en e los . 159 ~ 179 la idea del iem-
po como ins umen o de la di inidad, que, a a és de la esponsión es ó ica, se
iden i ica con O es es a a és de ese βα del . 159. El iempo, del que se a i ma
que lo e odo45, φορ# πντα, como escuchamos aquí en boca del co o de muje-
es, saca a la luz lo que es á ocul o. Es a acul ad de e lo odo se a ibuye po lo
gene al a las di inidades, como podemos escucha de boca de Cli emnes a en
el . 659, de ma cado ono p o e bial. El e o de Elec a a lo a de modo incons-
cien e po ez p ime a en aquella in ocación a la E inia, que oma á o ma en el
e o no de O es es. Pe o Elec a no es conscien e de que, al in oca a la E inia,
es á en ando en el de echo de sang e que ella explíci amen e echaza. Y ealmen e
la E inia en la o ma de O es es y del pedagogo de Agamenón end án y su acción
se ajus a á a ese de echo ances al que debe se supe ado, una E inia que a su ez
da á cumplida cuen a de aquellas dos E inias a las que se alude, como ya hemos
is o, en el segundo es ásimo: =πα τος νερ* Aτρε&δαις (1068) ~ διδμαν Fλο1σ
Eρινν (1080). Y aquí, en es a agedia, es el p opio Zeus, en opinión del co o,
204 Fa en ia 30/1-2, 2008 Ca men Mo enilla Talens; José Vicen e Bañuls Olle
44. «Y en la ju en ud ocul a a los dolo es a o unado en ex emo, al que la ilus e […] ~ pues el iem-
po (es) epa ado a di inidad, pues ni el que es á en K isa […]».
45. En un agmen o de Só ocles de su Hipónoo, el 301 RADT, hallamos muy bien exp esado es e pen-
samien o, en él la c eencia en la capacidad omniscien e del iempo llega a se an g ande que su
undamen ación se e ex endida ambién a la acul ad audi i a: πρHς τα1τα κρπτε μηδν; Cς b
πν* bρν | καa πντ 5κοων πντ 5ναπτσσει χρνος «an e es o nada ocul es, pues el que
odo lo e y odo lo oye, odo lo descub e, el iempo».
quien di ige los pasos de O es es, el p opio Zeus que se si e de una bené ola guía,
en posible alusión i ónica al pedagogo de Agamenón:
=λβιος, ν ' κλειν? 160
γ# ποτε Mυκηνα&ων
δξεται εLπατρ&δαν, ΔιHς εdφρονι
βματι μολντα τνδε γ#ν Oρσταν.163
~
οdτε γ?ρ b τ?ν Kρ&σα 180
βονομον χων 5κτ?ν
πας Aγαμεμνον&δας 5περ&τροπος,
οd* b παρ? τHν Aχροντα *εHς 5νσσων.46
Mien as, a a és de la esponsión es ó ica, se es ablecen las elaciones seña-
ladas, a a és de la es uc u a anula se es ablecen o as elaciones que comple-
an el cuad o, y así, en e a las exp esiones de dolo desmesu adas de Elec a,
encon amos la no indi e encia de O es es: ni una cosa debe se ni la o a es, ni
Elec a debe se desmesu ada, ni O es es es indi e en e:
οdτοι σοa μονα,
τκνον, Nχος φνη βροτν,
πρHς ` τι σU τν νδον εJ περισσ, 155
ο¥ς bμ*εν εJ καa γον# ξναιμος,
οYα Xρυσ*εμις ζ,ει καa Iφινασσα,
≈
οdτε γ?ρ b τ?ν Kρ&σα 180
βονομον χων 5κτ?ν
πας Aγαμεμνον&δας 5περ&τροπος,
οd* b παρ? τHν Aχροντα *εHς 5νσσων.
Si alguna cosa se puede deci de Elec a es que no es indi e en e a lo que ha
sucedido en la casa de A eo. A a és de la es uc u a anula , se pone en elación
ambas pos u as, la de Elec a y la de O es es, a lo la go de la acción d amá ica.
El ex añamien o de C isó emis y la p esencia no ísica de I ianasa con as an ue -
emen e con la o ma ex ema que la no indi e encia de O es es a a i alcanzando
a lo la go de la agedia, a la ez que sub aya la ex ema soledad en que se halla
Elec a.
Aquellas in o maciones p e ias, necesa ias odas ellas pa a que la ob a a an-
que, en o no a aspec os conc e os que la ob a a a d ama iza , sob e los que a a
ecae el peso p incipal de la acción, las encon amos, como hemos enido ocasión
de comp oba , al comienzo mismo, sob e odo en el p ólogo y en la pá odos, expues-
Una ap oximación a la Elec a de Só ocles desde el p ólogo y la pá odos Fa en ia 30/1-2, 2008 205
46. «A o unado en ex emo, al que la ilus e | ie a de Micenas algún día | ecibi á como de noble
pad e, cuando po una de Zeus bené ola | guía enga a es a ie a O es es. ~ pues ni el que es á en
C isa,| donde pacen bueyes, en la cos a, | el hijo de Agamenón, es indi e en e | ni el dios que jun o
al Aque on e es seño ».
as muchas de ellas a a és de dos de los mecanismos u ilizados pa a ap oxima la
exp esión a la pe cepción y, sob e odo, a la ep esen ación, y desde ellas se p o-
yec an a luga es cla e de la agedia, a ojando no poca luz sob e ella. En odo es e
en amado, el co o de es a agedia iene un papel ele an e, que supone un a an-
ce no able en la d ama u gia ágica, ex ensible a oda ella, y que muy ecien e-
men e ha pues o de elie e MAZZOLDI, con elación a o a pa e de ella47, muy ale-
jado de aquellas líneas de alo ación que bien podemos simboliza con MAZON48,
que sigue la misma línea del p ema u amen e malog ado WILAMOWITZ49, en e
o os. Só ocles se es ue za po log a una mayo in eg ación del co o en la acción
d amá ica, a la ez ocaliza más la acción en el indi iduo en el ma co en el que
és e se mue e. Y Elec a, no lo ol idemos, es una muje que lle a a ex emos á-
gicos lo único que a una muje le es pe mi ido hace . Y si Só ocles enca na la
agedia en una muje , en ese sec o de la sociedad some ido a la au o idad de los
homb es —y aquí es ele an e el hecho de que el co o es é o mado p ecisamen e
po ciudadanas—, es pa a pone de elie e con más cla idad la si uación de subo -
dinación en e al p es igio y la au o idad de los exilados, aquéllos que en el ex e-
io han man enido in a iable la llama de unas ideas, la isión de una ealidad que
ya poco iene que e con la ealidad a la que eg esan. Po odo ello, aunque Elec a
pe enece a una es i pe eal, su he oísmo es p o undamen e humano, como suele se
el he oísmo de los hé oes de Só ocles50.
De la pa e del mi o de la saga de A eo que a a de la mue e iolen a de Egis o
y de Cli emnes a, se han ocupado los es g andes ágicos g iegos, cada uno de
ellos de un modo y con una inalidad di e en e, aco de más a su pensamien o que
al momen o en el que lle an a escena la ob a51, si bien siemp e supone una es-
pues a a los p oblemas p o undos que agi an a la sociedad en aquel p eciso momen-
o, p oblemas lamen ablemen e ecu en es. La da ación de la Elec a de Só ocles
206 Fa en ia 30/1-2, 2008 Ca men Mo enilla Talens; José Vicen e Bañuls Olle
47. MAZZOLDI 2008, con elación a los . 1398-1441, p. 154: «Nell’Ele a de So ocle, l’uccisione
di Cli emes a da pa e de O es e, che p ecede quella di Egis o, a iene nel co so di un kommós
epi ema ico dalla s u u a complessa e insieme pe e a ( . 1398-1441). Ques a agedia, in a -
i, ca alogabile a le a de ope e del poe a e da colloca si nel penul imo decennio del Vsecolo,
p esen a uno dei più e icaci e a ina i ada amen i de la s u u a comma ico-epi ema ica alle
esigenze d amma iche e d amma u giche dell’azione».
48. MAZON 19724: 133 s. «Elec e es sans dou e de ou es les pièces conse ées de Sophocle celle qui
au ond nous ouche le moins […] Cela ien a ce que Sophocle semble n’y a oi u pou lui qu’un
p é ex e à déploye sa i uosi é […] Elec e dans sa ca iè e d ama ique peu ê e compa ée à ce
qu’es Iphigénie dans celle de no e Racine: un exe cice poé ique auquel il ne manque ien a p e-
miè e ue pou ê e pa ai — ien que l’accen d’une aie sincé i é […] Jamais Sophocle n’a éc i
dialogue ly ique plus colo é e plus plein que celui du Choeu e d’Elec e au debu de la agédie;
il a ouché là à la pe ec ion du gen e. Les s asima, en e anche, déjà édui s en nomb e e en é en-
due, son sou en médioc es de s yle […] Ici enco e l’habili é du ieux poè e n’a pas oujou sup-
pléé à son manque d’inspi a ion».
49. WILAMOWITZ 1917: 201, en conc e o con elación a los . 990 s. y 1015 s.: « ielmeh zeig sich,
wie ganz unpe sönlich und ohne eigenes Leben de Cho in diesem S ücke gehal en is ».
50. Elec a es una he oína ágica que esponde plenamen e a los asgos dis in i os de los hé oes ágicos
de Só ocles, c . a es e espec o BAÑULS–CRESPO 2003: 31-102, en conc e o sob e Elec a p. 84-99.
51. Ambas Elec as ue on lle adas a escena po los mismos años. Se discu e incluso cuál de las dos
ue la p ime a.
es obje o de polémica, pe o debió se lle ada a escena en los años inmedia os que
siguie on a la Paz de Nicias, negociada en el 421. En A enas, los ad e sa ios de la
paz no e an pocos (Tucídides V, 43, 1) y ambién en Espa a (Tucídides V, 36, 1).
Fi mada la paz, los p oblemas su gie on de inmedia o po la imposibilidad de hace
e ec i as algunas cláusulas, como la de la es i ución de las ciudades y los e i o-
ios conquis ados du an e los años de gue a. Más complicado ue aún si cabe el
in e cambio de p isione os y, sob e odo, el e o no de los exilados:
δη γ?ρ εJδον πολλκις καa τοUς σοφος 67
λγω μτην *ν σκοντας; εJ*, `ταν δμους
λ*ωσιν α^*ις, κτετ&μηνται πλον.52
Hay en es as palab as de O es es, ca gadas de i onía ágica, una alusion ela-
da a sí mismo y, más que al engaño que ha u dido, a la e ónea imagen que de él se
han o jado aquéllos que queda on en Micenas, en pa icula «los suyos», es o es,
Elec a. Subyace aquí ambién una e e encia a los exilados que eg esan, a no
pocos de los cuales se les hab ía dado po mue os. La Elec a de Só ocles, lle a-
da a escena po aquellos años, nos mues a la di e en e isión de la ealidad que
enían los que se habían alejado de la ida de la polis, aquéllos que, e es idos del
p es igio y la au o idad del exilio, e o naban a ella con una isión de la ealidad a e-
niense o almen e dis o sionada po la p olongada ausencia. El as ondo de es a
agedia de Só ocles es, como suele sucede con el de la mayo pa e de las age-
dias, ecu en e a lo la go de la his o ia53.
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52. «Pues con ecuencia he is o incluso a sabios que de palab a han mue o; y después, cuando a
casa han uel o de nue o, son obje o de mayo es hono es».
53. A es e espec o, c . BAÑULS 2004: 33-52.

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