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Nuevas aportaciones al estudio sobre el rol sexual : la teoría del esquema cognitivo del sexo

Abstract

Este articulo estudia en primer lugar los principales postulados de las teorías que analizan los procesos mediante los cuales niños y niñas adquieren información acerca de las conductas y atributos que la cultura atribuye a los varones y a las hembras. Se expone a continuación la Teoría del Esquema Cognitivo del Sexo, demostrando empíricamente que los individuos difieren en la intensidad y centralidad de su esquema sobre el sexo y por tanto, en el grado en que están sexualmente definidos en sus conductas, actitudes, atributos y disponibilidad para procesar la información sobre ellos mismos y sobre las circunstancias externas en términos del sexo. Se describe finalmente la evolución de la teoría, así como la innovación y enriquecimiento que ha supuesto en los estudios sobre el rol sexual, por sus conexiones con los estudios de memoria y análisis de categorías.

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Nuevas aportaciones al estudio sobre el rol sexual : la teoría del esquema cognitivo del sexo

Author: Marcet Cabral, Consol
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1983
DOI: 10.5565/rev/qpsicologia.514
Source: https://ddd.uab.cat/pub/quapsi/quapsi_a1983v7n2/quapsi_a1983v7n2p41.pdf
Quade ns de Psicologia,
1983,
11,
41-53
NUEVAS APORTACIONES AL ESTUDIO SOBRE EL ROL
SEXUAL: LA TEORÍA DEL ESQUEMA COGNITIVO
DEL SEXO.
Consol
MARCET
CABRAL*
RESUMEN
Es e a iculo es udia en p ime luga los p incipales pos ulados de las eo-
ías que analizan los p ocesos median e los cuales niños
y
niñas adquie en in-
o mación ace ca de las conduc as
y
a zbu os que la cul u a a ibuye a los
a ones
y
a las hemb as. Se expone a con inuación la Teo ía del Esquema
Cogni i o del Sexo, demos ando empí icamen e que los indi iduos dijiie en
en la in ensidad
y
cen alzdad de su esquema sob e el sexo
y
po an o, en el
g ado en que es án sexualmen e de inidos en sus conduc as, ac i udes, a i-
bu os y disponibilidad pa a p ocesa la in o mación sob e ellos mismos
y
so-
b e las ci cuns ancias ex e nas en é minos del sexo. Se desc ibe inalmen e
la e olución de la eo ía, asi como la inno ación
y
'en iquecimien o que ha
supues o en los es udios sob e el ol sexual, po sus conexiones con los es u-
dios de memo ia
y
análisis de ca ego ías.
*
Depa amen o de Psicología Clínica. Facul ad de Ciencias de la Educación. Uni e sidad
de La Laguna. Tene i e.
42
CUADERNOS DE PSICOLOG~A
ABSTRACT
This a icle desc ibes in
he i s place he p incipal pos ula es o he heo-
nes which analize he p ocesses h ough which male and emale child en ac-
qui e in o ma ion conce ning he beha iou and a ibu es assigned by cul-
u e o males and emales. I goes on o exposing he Theo y o he Cogni iue
Scheme o Sex, showzizg empi ically ha indi iduaki di e in he in ensi y
and cen ali y o hei scheme conce ning sex and consequen ly
ziz
he deg ee
in
which hey a e sexually de ined in hei beha iou , a i udes, a ibu es
and eadiness o
p ocess in o ma ion abou hemselues and ex e na1 ci cums-
ances in e ms o gende . Finally, he euolu ion o he heo y is desc ibed, as
well as he innoua ion and en ichmen
in
he s udy o he sexual ole, because
o i s connec ion wi h he s udy o memo y and ca ego ical analysis.
Exis en nume osas de iniciones ace ca de lo que es un ol
y
una'can idad
ingen e de e isones sob e es e ema, cuya enume ación se ía ma e ia de
o o a ículo. Aquí po an o amos a iden i ica nos con la pos u a de Mac-
coby, E.
(1980),
la cual de ine el ol como aun conjun o de unciones, de e-
chos, obligaciones
y
conduc as espe adas que an con el hecho de es a en
una cie a posición en una es uc u a social». Así, el con enido de un ol es-
á de e minado po las expec a i as de las o as pe sonas
y
po la in e sec-
ción del ol con o os oles. El conoce el ol de una pe sona
y
de cómo los
o os c een que esa pe sona debe compo a se. En es e úl imo sen ido los o-
les son p esc ip i os.
De acue do con es a de inición, el é mino « ol sexual)) en es e a ículo se
e ie e a las conduc as, ocupaciones
y
ca ac e ís icas de pe sonalidad consi-
de adas po nues a cul u a ap opiadas
y
ípicas de uno
y
o o sexo. Con ie-
ne acla a que no se a a hace e e encia a la o ien ación sexual del adul o,
ya sea homosexual o he e osexual.
En la li e a u a ac ual sob e el ema exis en algunas exp esiones de signi-
icación pa alela a ¡;de ol sexual
y
que suelen usa se indis in amen e. Así,
el é mino «de inido sexualmen e)) (sex yping) se e ie e al g ado con que
un indi iduo se a ibuye a
sí
mismo los a ibu os
y
conduc as que la cul u a
adsc ibe al a ón o a la hemb a. El é mino ((es e eo ipo
sexual)) (sex s e-
eo yping) se e ie e a las conduc as que p esen a un indi iduo en elación
EL ESQUEMA COGNITIVO DEL SEXO
43
con las expec a i as que iene sob e el sexo. Así, cuando un niño elige pa a
juga obje os ípicos o ap opiados pa a un a ón, se dice que iene una e-
p esen ación ((sexualmen e de inida» (sex yping). El maes o que dice ((no
puedo espe a mucho de las niñas en la clase de Ma emá icas», es á exp e-
sando un es e eo ipo sexual (sex s e eo yping).
¿En qué consis e ene un ol masculino o emenino, qué implica
y
qué
consecuencias conlle a?. A con inuación expond é b e emen e. las eo ías
adicionales pa a pasa a hace un análisis más de allado de las apo acio-
nes de la eo ía de S. Bem
y
sus conexiones con la Psicología Cogni i a.
T adicionalmen e se han conside ado cinco concepciones eó icas ace ca
de la o ma como los niños adquie en in o mación en elación con los com-
po amien os que se conside an ap opiados a su ol sexual: la Teo ía de Re-
ue zo Di ec o, cuyo máximo ep esen an e es Mischel, W., (1976); la eo ía
del Modelado, cuyos máximos exponen es son, Bandu a, Ross y Ross
(1963); La eo ía del Desa ollo Cogni i o, ep esen ada po Kohlbe g
(1966); la eo ía Psicoanalí ica ep esen ada po F eud, (1925), Ho ney
(1926), Thompson (1943), Lynn (1959), E ikson (1968)
y
po úl imo, la eo-
ía del In e accionismo Simbólico, ep esen ada po G.H. Mead (1934,
1956, 1964), Oakley (1972)
y
Ambe (1976).
La Teo ía del Re ue zo Di ec o, cuyo máximo exponen e es Mischel, W.,
analiza la ele ancia de las espues as pa en ales an e la conduc a de ol se-
xual de niños
y
niñas,
y
sos iene que los pad es, median e e ue zo, de e mi-
nan, desde los p ime os meses de ida, las espues as
y
el compo amien o
de sus hijos.
La Teo ía de Modelado sub aya el papel de los pad es como modelos de
conduc a
y
ac i udes de ol sexual, sub ayando algunos eó icos (Bandu a
y
Wal Te s, 1963; Mischel, W. 1970
y
Slaby, 1975) que niños
y
niñas imi an
al modelo del mismo sexo, al modelo más simila al suje o
y,
al más domi-
nan e
y
pode oso. Sin emba go, es os au o es llegan a la conclusión de que
en la acción del modelado pueden habe a ios ac o es in oluc ados, ales
como la disponibilidad del modelo y la segu idad a ec i a que depa a.
La Teo ía del Desa ollo Cogni i o del ol sexual, cuyo máximo exponen-
e es Kohlbe g (1966), es á basada en el supues o de que el pa ón básico de
las ac i udes sexuales no se puede encon a ni en los ins in os biológicos ni
en las no mas cul u ales a bi a ias, sino en ac o es cogni i os. Es una eo-
44
CUADERNOS DE PSICOLOG~A
ía basada en Piage que pone de elie e, sob e odo, los aspec os de cu iosi-
dad, explo ación
y
compe encia del niño. El desa ollo del ol sexual se con-
cibe como un aspec o del c ecimien o cogni i o. Incluye cambios básicos
cuali a i os con la edad en las o mas de pensamien o o concomi an es con
las pe cepciones del mundo ísico
y
social, los cuales de e minan el sen ido
de uno-mismo y de su ol sexual, El ap endizaje, pa icula men e el ap en-
dizaje obse acional, juega algún papel en la adquisición del ol sexual pe o
el ac o más impo an e es la ac i idad cogni i a del niño, es deci , la selec-
ción
y
o ganización ac i a de sus pe cepciones, conocimien o e in eligencia.
La Teo ía Psicoanalí ica analiza el ol sexual de a ones
y
hemb as ayu-
dándose del concep o de la «iden i icación», y p opugna un desa ollo en el
niño
y
o o comple amen e dis in o en la niña. Es a eo ía sub aya el papel
de la c ianza en la p ime a iden i icación, de ahí que sea la mad e pa a am-
bos sexos la p ime a igu a de iden i icación, siendo en los niños in e um-
pida y eemplazada, mien as que en las niñas pe manece su modelo inicial
de iden i icación (F eud 1925).
La Teo ía del In e accionismo Simbólico cen a oda la cues ión del desa-
ollo del ol sexual en las elaciones e in e acciones que el niño iene con los
demás, acili ándoles és as el conocimien o de las conduc as que debe asimi-
la
y
adsc ibi a su p opio sexo. Los in es igado es encuad ados en es a 1í-
nea, Oakley, (1972), M. Mead (1935),
G.H.
Mead (1956)
y
Becke (1968),
sos ienen que la base pa a la localización
y
di e enciación del p opio yo de-
be se el sexo. Exis e un dimo ismo sexual cuyo signi icado
y
alo edunda
en las in e p e aciones sociales, las cuales son p ocesadas po el niño pa a
cons ui la noción de sí mismo
y
de los demás. Después, el niño elige aque-
llos o os que son simila es a él. Así, el p opio indi iduo desa olla ac i a
y
c ea i amen e el compo amien o del ol sexual designado po la cul u a.
La eo ía p opugna que aunque la di e enciación del ol sexual se es ablece
en la niñez, el esquema no necesi a pe manece cons an e du an e la edad
adul a, po que el homb e es á cambiando cons an emen e y i e la ealidad
del p esen e. El p esen e cons a de un iempo socialmen e de inido al que
G.
H.
Mead llama «suceso eme gen e)),
y
cons a de lo que es á desapa ecien-
do y lo que es á su giendo; el suje o desde su p esen e a analizando su pasa-
do. Po an o, la ac i ud hacia el ol sexual adqui ida en la niñez puede pe -
pe ua se en la ida adul a, siemp e
y
cuando el suje o no i a si uaciones
p oblemá icas.
G.H.
Mead (1965)
y
Becke (1968) sos ienen que sólo una
pa e del yo cambia con el iempo, po que el indi iduo, a medida que a
c eciendo, iende a busca con inuidad a a és de la memo ia selec i a, es
deci , se e ue za la conduc a ap endida en la in ancia, de modo que pocas
EL ESQUEMA
COGNITIVO
DEL
SEXO
45
si uaciones lle an a cues iona nos lo que en o no al ol sexual asimilamos
en nues a p ime a in ancia.
La Teo ía sob e el ol sexual que pos ula S. Be n ha expe imen ado una
e olución desde 1974, año en que la au o a ealizó sus p ime as in es iga-
ciones has a el momen o ac ual. En su eo ía o iginal, Bem, sob e la base
del B.S.R.
I.,
(Bem Sex Role In en o y) pos ulaba que los indi iduos se di e-
encian en los aspec os
y
conduc as suscep ibles de adsc ibi se
y
de se consi-
de adas socialmen e como masculinas
y
emeninas. Po lo que espec a a su
o ien ación de ol sexual, los indi iduos pod ían se masculinos, emeninos,
indi e enciados
y
and ógenos
y
Be n cen aba su análisis en es e úl imo g u-
po de suje os, los cuales al asumi a ibu os masculinos
y
emeninos son más
c ea i os y, al se capaces de asumi conduc as adsc i as a ambos sexos son
ambién más ase i os.
En su o mulación ac ual, Be n (1981 a) conside a un nue o g upo, el de
los suje os con un ol in e ido. Además cen a oda su posición eó ica en
los suje os sexualmen e de inidos (Masculinos y Femeninos), consis iendo
básicamen e su nue a apo ación en conside a que los indi iduos se di e-
encian en la ni idez
y
en la in ensidad del esquema sob e el sexo
y,
po an-
o, en el g ado en que es án sexualmen e de inidos en sus conduc as, ac i u-
des, a ibu os
y
en su disponibilidad de p ocesa la in o mación sob e ellos
mismos y sob e las ci cuns ancias ex e nas en elación con el sexo.
La Teo ía del Esquema Cogni i o del Sexo p opues a po Be n (1981 a)
sos iene que el niño, además de ap ende los con enidos especí icos que la
cul u a adsc ibe a cada sexo, ap ende a u iliza una ed he e ogénea de aso-
ciaciones elacionadas con aquél pa a e alua y asimila nue a in o ma-
ción, es deci , ap ende a p ocesa la in o mación en conexión con el esque-
ma que en uel e el sexo. En es e sen ido Be n ecoge las apo aciones de la
Psicología Cogni i a y conc e amen e las in es igaciones de Minsky (1975),
Abelson (1976), Bob ow
y
No man (1975), Kelley (1972), Ma kus (1977)
S o lan
y
Canon (1972), que sos ienen que los indi iduos di ie en en sus es-
uc u as cogni i as de codi icación
y
p ocesamien o de in o mación, es-
uc u as que han sido ambién llamadas ma co o esquema,
y
que son la
pau a que o ganiza oda la in o mación, ya sea median e asociaciones, ela-
ciones de causa-e ec o, o disc iminaciones de las dimensiones ele an es.
Be n sugie e que hab ía que habla ace ca de los suje os, no en unción

46
CUADERNOS DE PSICOLOG~A
de su masculhidad- eminidad al como se ha enido haciendo adicional-
men e, sino con espec o a sus di e encias en el esquema cogni i o de p oce-
samien o de in o mación elacionado con el sexo, o lo que es lo mismo, en la
disponibilidad cogni i a pa a p ocesa oda la in o mación elacionada con
el sexo.
EL ESQUEMA DEL SEXO
En la Li e a u a sob e Conocimien o Social, Neisse , (1976), Rumelha
&
No man (1978), a i man que un esquema es una es uc u a cogni i a,
una ed de asociaciones que o ganiza
y
o ien a la pe cepción de los indi i-
duos. El esquema ac úa como una es uc u a an icipa o ia,
y
es una dispo-
nibilidad pa a explo a
y
asimila la in o mación nue a en é minos ele-
an es pa a el esquema. El p ocesamien o de un esquema es po an o muy
selec i o, siendo odo lo pe cibido el esul ado de la in e acción en e la in-
o mación que en a y los esquemas p eexis en es del suje o que pe cibe. Se
conoce como « alidez p edic i a de un esquema*, la disponibilidad con que
un indi iduo u iliza un esquema an es que o o (Nisbe y Ross 1980).
El p ocesamien o de un esquema puede mani es a se de di e sas o mas.
Po ejemplo, los suje os que ienen una disponibilidad gene alizada pa a
p ocesa la in o mación en é minos de un esquema pa icula , p ocesan
muy ápidamen e los es ímulos nue os consis en es con él, o ganizan la in-
o mación en ca ego ias ele an es
y
e ec úan elecciones
y
disc iminaciones
en unción de aquél, po odo lo cual sus acciones y pe cepciones e leja án
los sesgos que la selec i idad del esquema p oduzca.
De acue do con es a eo ía, Bem sos iene que los indi iduos sexualmen e
de inidos ienen una endencia a e el mundo en ca ego ías masculinas
y
emeninas y,' en pa icula , a decidi sob e la base del sexo qué a ibu os
y
conduc as es án asociados al concep o de sí mismos,
y
cuáles es án disocia-
dos. Es e g upo de suje os posee un esquema del sexo po que iene una dis-
posición muy gene alizada pa a p ocesa
y
o ganiza la in o mación
-
incluída la de su p opio yo- en é minos de las de iniciones cul u ales de
masculinidad y eminidad. Sin emba go, los suje os and ógenos
y
los suje os
indi e enciados no p ocesan la in o mación pe enecien e al sexo
y
po an-
o ca ecen, según Bem, del esquema del sexo.
Los suje os desde niños ap enden los con enidos que su sociedad ie e en
el esquema del sexo
y,
al mismo iempo, ap enden los a ibu os que se aso-
cian a su p opio sexo, lo cual implica, no sólo una oma de decisión con es-
pe o a cada dimensioíi o a ibu o, sino el ap ende que las dimensiones son
EL ESQUEMA COGNITIVO DEL SEXO
47
di e encialmen e aplicables a ambos sexos. Pa alelamen e a es e p oceso, el
niño ap ende a e alua se a sí mismo como pe sona en é minos de su esque-
ma de ol sexual, adap ando sus p e e encias, ac i udes, conduc as y a ibu-
os pe sonales en unción de és e
y
de e minando su p opia au oes ima.
PRINCIPALES INVESTIGACIONES
Bem (1981 a), en un p ime g upo de in es igaciones, in en ó comp o-
ba , a pa i de los es udios sob e memo ia de Bous ield y Bous ield (1966) y
de Hamil on, Ka z y Lei e (1980), si los indi iduos sexualmen e de inidos,
o ganizan la in o mación en é minos de su esquema de sexo y ecue dan un
mayo núme o de aspec os ele an es pa a el mismo, que los indi iduos con
un ol sexual poco ipi icado.
El mé odo consis ió en adminis a p e iamen e el B. S.
R.
1. (Bem Sex
Role In en o y, Bem 1974) a 48 a ones y 48 hemb as, es udian es uni e si-
a ios, clasi icándolos en cua o g upos: Indi iduos sexualmen e de inidos
(masculinos o emeninos), indi iduos con un ol in e ido, and ógenos e in-
di e enciado~.
A
con inuación en la sesión expe imen al, se le pidió a cada
g upo que eco da a una lis a de 61 palab as (n. p opios, n. de animales,
e bos y a ículos de opa), clasi icadas p e iamen e po jueces, en es ca e-
go ías semán icas: masculinas, emeninas
y
neu as. Los esul ados indican
que el g upo de los suje os sexualmen e de inidos, eco da on un po cen aje
de palab as signi ica i amen e mayo que los o os es g upos (in e idos,
and ógenos e indi e enciados).
Los mismos esul ados ue on encon ados po Kail y Le ine (1976) con
niños de sie e a diez años; po Liben y Signo ella (1980) con niños de seis,
sie e
y
ocho años y po Lippa (1977)
y
Deux y Majo (1977) con es udian es
uni e si a ios.
Un segundo g upo de in es igaciones ealizadas a pa i de los es udios de
Gi in (1978) u o po obje o e i ica qué a ibu os pe sonales se asocian
con el concep o de sí mismo
y
cuáles se disocian. La unidad de medida u ili-
zada ué la la encia de espues a de los indi iduos cuando esponden a la di-
co omía «p opio de mí», «no p opio de mí», pa a cada uno de los 60 ems de
B.S.R.I., compu ándose pa a cada suje o dos medidas, las de los juicios
«consis en es con el esqueman
y
las de los juicios «inconsis en es con el esque-
ma*. Los esul ados ue on: p ime o, con espe o a la escala neu al del
B. S.
R.
1.
no se encon a on di e encias signi ica i as pa a ninguno de los
g upos; segundo los suje os de inidos sexualmen e son signi ica i amen e
más segu os que los pe enecien es a los o os es g upos cuando ellos hacen
48
CUADERNOS DE PSICOLOG~A
juicios ((consis en es con el esqueman
y
signi ica i amen e más len os cuando
emi en juicios ((inconsis en es con el esquenian; e ce o, el g upo de los suje-
os de ol in e ido mos a on un enjuiciamien o en unción del sexo, signi-
ica i amen e más bajo que los o os g upos; cua o, en los suje os and óge-
nos
y
los suje os indi e enciados no se encon a on di e encias signi ica i as
en sus la encias de espues a ni pa a los «juicios consis en es con el esquema»
ni pa a los juicios «inconsis en es con el esquema», pudiéndose in e i po
an o, que ambos g upos no p ocesan la in o mación en unción del esque-
ma del sexo.
Be n in e p e a es os esul ados concluyendo que los indi iduos sexual-
men e de inidos ienen una disponibilidad mayo que los suje os in e idos,
and ógenos e indi e enciados, pa a p ocesa la in o mación sob e el yo, en
é minos del esquema del sexo y, po consiguien e, es án de acue do con la
p incipal esis de su eo ía, a sabe , que lo sexualmen e de inido, (sex y-
ping) de i a del p ocesamien o del esquema del sexo.
La Teo ía del Esquema del Sexo de S. Bem, desde su publicación
(1981
a) ha susci ado una g an polémica en los in es igado es, an o po su o igi-
nalidad eó ica como po el ins umen o de medida que u iliza, el Be n Sex
Role In en o y
.
Exis en dos ipos de c í icas: po un lado las que se cen an en el p opio
cues iona io que Be n alidó en
1974
y
po o o las que analizan la de ini-
ción
y
concep ualización que Be n hace de «esquema del sexo..
Con espe o al p ime ipo de c í ica cabe deci que cuando S. Be n ali-
dó en
1974
el Be n Sex Role In en o y (B.S.R.I.) lo de inió como un cues-
iona io bidimensional que ompía la adición has a aquel momen o de
u iliza en los es udios sob e el ol sexual cues iona ios unidimensionales.
Spence, J.I.
y
Helm eich, R.L.
(1981)
sos ienen que exis e una con adic-
ción lógica en usa pa a es udia un concep o unidimensional como el es-
quema del sexo un cues iona io que sólo si e pa a iden i ica a los indi i-
duos y clasi ica los según su o ien ación sexual.
El
segundo ipo de c í icas, que son las más impo an es a mi modo de
e , son las que se cen an en la p opia de inición de Esquema del sexo.
Ma kus,
H.,
C ane, M., Be ns ein's
y
Siladi
(1982)
sos ienen en p ime lu-
ga que la gen e que iene un ((esquema del yo. esencialmen e emenino,
p ocesa la in o mación de o ma di e en e de la gen e que iene un esquema
EL ESQUEMA COGNlTlVO DEL SEXO
49
del yo esencialmen e masculino. Es as di e encias se mani ies an conc e a-
men e, en que ecue dan mayo núme o de a ibu os emeninos que mascu-
linos
y
equie en menos iempo pa a a ibui se a sí mismos a ibu os eme-
ninos que o os ipos de a ibu os
y,
po an o, ienen un p ocesamien o de
in o mación de los es ímulos emeninos más e icien e que el p ocesamien o
de los es ímulos masculinos. Los indi iduos con un esquema del yo esencial-
men e masculino p ocesan en cambio más e icien emen e los es ímulos mas-
culinos que los emeninos. En segundo luga , Ma kus
y
colabo ado es c een
que lo esencial es la o ma en que el sexo se inco po a en el concep o de sí
mismo
y
en sus in es igaciones sos ienen que los indi iduos de inidos sexual-
men e
y
que ienen un «esquema del yo» con espec o a la masculinidad ie-
nen un esquema del yo masculino
y
los que ienen un esquema del yo con
espec o a la eminidad end án un esquema del yo emenino. En con as e,
Bem
(1981
a) opina que los indi iduos de inidos sexualmen e iene un «es-
quema del sexo)), es deci , las conno aciones de los es ímulos masculinos
y
emeninos son igualmen e ele an es pa a ellos y se p ocesan con la misma
e iciencia.
Ambos ipos de c í icas, como ya he sañalado, son a mi modo de e im-
po an es, sin emba go, los a gumen os de Spence
y
Helm eich en con a
del cues iona io B.S.
R.
1.
aunque son ele an es, no inciden en la e dade a
ele ancia de la eo ía de Bem, que son las consecuencias cogni i as que ie-
ne el ol sexual pa a los suje os,
y
po an o en es e sen ido lo impo an e no
es si el Cues iona io es bidimensional, mul idimensional o unidimensional
sino el clasi ica a los indi iduos según su o ien ación de ol
y
e después las
di e encias en e ellos a ni el cogni, i o.
Po el con a io, las c í icas de Ma kus, C ane, Be ns ein y Siladi me pa-
ecen de impo ancia undamen al, po que es os au o es y Bem hablan de
dos cosas di e en es. Bem habla de «esquema del sexo»
y
Ma kus, habla de
«esquema del yo.
y,
es o implica que mien as pa a Bem odos los indi i-
duos ya sean masculinos o emeninos ienen un esquema del sexo, pa a Ma -
kus únicamen e los suje os and ógenos ienen un esquema del sexo en cuan-
o que ambas dimensiones, la masculina
y
la emenina, son p ocesadas con
la misma e iciencia
y
son igualmen e ele an es pa a el suje o,
y
en cambio
exis e una asime ía en e los indi iduos de inidos sexualmen e masculinos y
'
los indi iduos de inidos sexualmen e como emeninos, po que el p ocesa-
mien o de in o mación de lo masculino
y
lo emenino no es equi alen e ni
iene ampoco la misma ele ancia.