scieee Science in your language
[en] (orig)

Reflexiones de Plutarco y de Dión de Prusa sobre las ciudades griegas del este y su relación con Roma

Abstract

López Salvà, Mercedes

Read accessible full text

Reflexiones de Plutarco y de Dión de Prusa sobre las ciudades griegas del este y su relación con Roma

Author: López Salvà, Mercedes
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1990
Source: https://ddd.uab.cat/pub/faventia/02107570v12-13/02107570v12-13p25.pdf
REFLEXIONES
DE
PLUTARCO
Y
DE
DION
DE
PRUSA
SOBRE LAS CIUDADES GRIEGAS DEL ESTE
Y
SU RELACION CON ROMA
Me cedes Lopez Sal a
Uni e sidad Complu ense de Mad id
ABSTRACT
This pape ies o show h ough a selec ion o ex s iom Plu a ch
and Dio Ch ysos omus how bo h au ho s -who kep up un excellen
ela ionship wi h Rome- ad iced he g eek ci ies o a i e a an unde -
s anding posi ion wi h Rome wi hou enouncing o hei igh ul
claims o independence and so hey exho ed hem o exe mu ual
solida i y and sel -go e nmen .
La ida y la ob a de Plu a col y la de DiÓn2, apodado el C isós omo,
son espejo de la his o ia de su iempo. Uno
y
o o i ie on su ju en ud
bajo el impe io de 10s Claudios, su madu ez bajo el de 10s Fla ios y co-
nocie on a Ne a, T ajano
y
Had iano. Plu a co, g iego de Que onea, y
Dión, na u al de P usa (ac ual Bu sa), ciudad g iega del es e, se sin ie on
siemp e muy ligados a ec i amen e a su ciudad na al, 10 que no he óbice
pa a que iaja an po o as ciudades del impe io, se o ma an en ellas y
en abla an elaciones de abajo y de amis ad con sus gen es. Nacie on
ambos en la p ime a mi ad de 10s años 40 en amilias dis inguidas, eci-
bie on una esme ada educación y pa icipa on ac i amen e en 10s a a a-
es polí icos de su época. F ecuen a on 10s cí culos de la éli e polí ica de
Roma
y
u ie on incluso a o con algunos empe ado es. Plu a co ecibió
de T ajano 10s
o namen a consula ia.
También Dión, que como su pad e
y
su mad e había ecibido la ciudadanía omana, ue in i ado po T aja-
no a Roma a p onuncia su discu so IV
Sob e la Realeza.
Plu a co isi o
algunas ciudades g iegas del es e
y
Dión p onunció discu sos en muchas
'
C . K.
ZIEGLER,
Plu a chos on Chai oneia,
S u ga , 19642
(RE
XXI
1951, cols. 636
SS.),
R.
VOLKMANN,
Leben, Sch i en und Philosophie des Plu a ch on Chae onea,
2
ols.,
Be lin, 1867-69
y
C.
P.
JONES,
Plu a ch and Rome,
Ox o d, 1971.
C .
H.
on
ARNIM,
Leben und We ke des Dio on P usa,
Be lin, 1898; C. P.
JONES,
The
Roman Wo ld o Dio Ch ysos om,
Camb idge, 1978
y
P.
DESIDERI,
Dione di P usa. Un in e-
lle uale g eco neil'impe io omano,
Mesina, 1978.
de ellas o eciendo consejo poli ico a sus ciudadanos. La ida y la ob a
de es os dos au o es es, en e ec o, un e lejo de cómo 10s g iegos de la
epoca impe ial con una cie a posición económica, social y cul u al eni-
an acceso al apa a o gube namen al omano. Roma, al in e eni en las
ciudades g iegas, se apoyó en las mino ias di igen es de esas ciudades,
que eje cian el con ol sob e ellas en bene icio p opio
y
de 10s omanos,
pues les e a dado a esos a is óc a as locales p ospe a , siemp e y cuando
no in en a an sob epasa 10s limi es impues os mas o menos áci amen e
po Roma.
Sucedió que después de 10s abusos de pode de 10s úl imos mona cas
helenis icos, algunas ciudades gnegas ol ie on sus ojos a Roma. Plu a -
co3, que admi o a Alejand o, u o, en cambio, un pob e concep o de 10s
mona cas helenis icos4. Les c i ica su ambición desmedida. su a án de
pode
y
su ulga idad5, y 10s compa a a es a uas colosales con apa iencia
di ina pe o que en ealidad no son sino plomo y pied a6. F en e a es a si-
uación he edada de las mona quias helenis icas, Plu a co se mues a sa-
is echo con lapax omana y piensa que g acias a Roma se in odujo un
cie o o den y es abilidad en el mundo. Asi, dice: ((Las mayo es ue zas y
pode es humanos se mo ian al aza y en aban en colisión po que nadie
dominaba, aunque odos 10 deseaban. El mo imien o, el ex a io y el
cambio de odas las cosas y pe sonas e a i emediable, has a que Roma
c eció y se o aleció y anexionó a ella no s610 sus pueblos y gen es, sino
ambién a ex anje os y einos de allende 10s ma es. Asi, sus asun os más
impo an es u ie on es abilidad y segu idad, y su dominio, sin opiezo,
la lle o a un o denado y Único ciclo de paz)b7. Pe o Roma no so10 in odu-
jo segu idad y es abilidad en un mundo caó ico sino que ga an izó una
cie a pa icipación en el pode , concedió a 10s habi an es mas dis ingui-
dos de las poleis g iegas la ciudadania omana y les pe mi ió en a en el
cu sus hono um has a alcanza incluso la dignidad sena o ial. Plu a co
nos habla de las ambiciones poli icas de pe sonas p oceden es de Quios,
Galacia y Bi inia8, y a i ma en su ob a dedicada a Menémaco, di igen e
de Sa des, que 10s omanos concedie on una cie a libe ad a las ciudades
g iegas, y que si no les die on mas al ez ue a po que no les con enia, y
les ecue da a es e p opósi o la enemis ad en e sus paisanos Pa dalas y
Ti eno, que c is alizó en gue as in es inas
y
la pos e io ocupación de
'
En su compendio de
Máximas de Reyes
y
Gene ales
es de Alejand o de quien mayo nú-
me o de anecdo as ela a en
un
o al de ein a
y
cua o (c .
Mo alia
179D-181F)
y
le dedica
10s discu sos
I
y
I1
de
Sob e la Fo una o Vi ud de Alejand o (Mo .
326D-345B).
C.
h~~~~s,Piu a ch's Poli ical Though ,
Nue a Yo k,
1982,
p.
22-25.
C .
Vida de Pi o,
12,3
y
Mo .
56 F.
Mo .
779F-780A.
'
Ibid.
317B.
Ibid.
470C.
Romag. Plu a co acep a, pues, el nue o o den impues o po 10s omanos y
p opugna -10 mismo que Dión- una elación de conco dia en e G ecia
(y
al deci G ecia incluyo ambién las ciudades g iegas del Medi e aneo
O ien al)
y
Romalo. Tal ez en es a acep ación del o den omano de un
g iego como Plu a co, subyazga la admi ación po la idea de la unión de
la humanidad que animó a Alejand o a emp ende sus campañas pa a un-
da un impe io uni e sal. E ec i amen e, el impe io omano, con la uni i-
cación que es aba lle ando a cabo, e a 10 que mas se ap oximaba a la idea
de unidad del cosmos que un dia soñó Alejand o. Con la paz de Augus o
se habia abie o una nue a e a.
El hecho es que en es e momen o de la his o ia y después de la expe-
iencia nega i a de las mona quias helenis icas, Plu a co aconseja a 10s
g iegos la coope ación con Roma. Pe o una lec u a de enida de 10s ensa-
yos poli icos de Plu a co nos ha dejado la imp esión de que la ac i ud del
que onense hacia Roma no es la de una admi ación sin ningun ipo de e-
se as. En 10s consejos poli icos que da a 10s di igen es de Sa des les e-
cue da que, aunque sean gobe nan es de una ciudad, no son en ealidad
mas que ccunos subo dinados con olados po p ocónsules, p ocu ado es
de Césa )), y les dice que aquella ciudad ya ((no es la an igua Sa des, capi-
al del céleb e impe io lidiol).
Y
ah añade que no deben sen i se o gullo-
sos de su co ona, iendo como en que las bo as de 10s omanos es an
sob e su cabeza". Piensa, no obs an e, que 10 mejo pa a 10s g iegos es
una buena elación con Roma
y
aconseja a 10s di igen es de las ciudades
g iegas que en ablen amis ad con omanos in luyen es con is as a ob e-
ne de ellos mas apoyo pa a sus ciudades12. No o a cosa, dice Plu a co,
hicie on Polibio
y
Panecio, 10 mismo -podemos añadi - que hicie on
Dión
y
Plu a co.
Y
aun o i-ece o o ejemplo de es e compo amien o a su
amigo de Sa des: cuando Césa , dice, om6 Alejand ia u o una con e sa-
ción con el iloso o A eo, uno de sus cau i os, y an ag adable imp esión
le caud al mona ca, que decidió pe dona a la ciudad. Plu a co unda-
men a su apoyo a es a ac i ud de dialogo en el hecho de que p ocu a una
elación de igualdad
y
de jus icia, básica pa a cualquie ipo de amis ad
y
Ibid. 824C-D.
'O
C . G.
W.
BOWERSOCK,
Augus us and he G eek Wo ld,
Ox o d, 1965; id., ccG eek In e-
llec uals and he Impe ial Cul in he Second Cen u y
A.
D.)) en
Le cul e des sou e ains
dans ['Empi e Romain
(En e iens su I'An iqui é Classique XIX), Vandoeu es
-
Gineb a,
1973, p. 177-206; B. FORTE,
Rome and he Romans as he G eeks saw hem,
1972
y
J.
PALM,
Rom, Rome um und Impe ium in de g iechischen Li e a u de Kaise zei ,
Lund, 1959.
"
Mo .
813
F:
66
al
TQ
UTE~~V~
pi)
nokb
~~OVETV
pqSi
TILUTE~ELV, i)pO? ~a
TOOS ~ak~ious i~lá ~
~iis
KE~U~S;
c .
J.
H.
OLIVER, ccThe Ruling Powe )),
T ansac ions
o he Ame ican Philosophical Socie y,
XLIII, 1953,
p.
958.
l2
Mo .
814C.
de conco dia El p opio Plu a co se jac a de habe usado su in-
luencia con 10s omanos en bene icio de las ciudades g iegas y u ge a
Menémaco a hace 10 p opio po el bien de Sa des. Le aconseja, en e ec-
o, no opone esis encia on al a 10s muy pode osos si no quie e que su
ciudad co a sue e pa eja a la de Pé gamo bajo el impe io de Ne ón, a la
de Rodas con Domiciano o a la de Tesalia con Augus o, y le ecomienda
que enga la su icien e habilidad pa a en a al se icio de Roma en cali-
dad de embajado y amigo, an es que pone se a sí mismo y a su pueblo en
e ibles pelig os po causa de la enemis ad ~oli ica'~. Plu a co apues a,
pues, po la in e subje i idad del dialogo y po el pac o en e a la obs i-
nación en pos u as empecinadas, ya que piensa que es o e a 10 mas en a-
joso en esos momen os de la his o ia pa a las ciudades g iegas. Aho a
bien, ambién ad ie e a su amigo de Sa des que si 10s esponsables de las
ciudades g iegas deben a a con espe o y obediencia a su sobe ano, no
deben en ningún momen o humilla se an e 61 ni da le den o de su ida
polí ica mayo p o agonismo del que ya iene.
Y
anima a 10s g iegos a
que sean capaces de di imi sus p opias cui as, pues dice: ((Quienes con-
sul an odo ip0 de decisiones al sobe ano, le ue zan a adop a sob e ellos
una ac i ud aún mas hegemónica de la que quie e)).
Y
consecuencia de
es o, con inúa Plu a co, es que ( el consejo, el pueblo, 10s ibunales y
odo el gobie no pie de su au o idad~'~. Según es imonio de Pausanias
(VI1
17,4),
cuando Vespasiano e ocó la libe ad concedida a 10s g iegos
po Ne ón, 10 jus i icó diciendo ((que 10s g iegos habian ol idado cómo
se lib es)).
Las úl imas palab as mencionadas de Plu a co e elan dia anamen e
que si bien Plu a co man u o en gene al unas excelen es elaciones con
Roma, su acep ación del pode omano no es u o exen o de c i ica y que
en esa acep ación hay algunos elemen os básicos que deben ene se en
cuen a a la ho a de enjuicia la: uno, el con encimien o de que 10s mona -
cas helenis icos po sus ambiciones pe sonales lle a on al caos y a la mi-
se ia 10s e i o ios que gobema on; dos, la polí ica expansi a de Roma
e a 10 que mas se pa ecia a la idea de un gobiemo uni e sal p opugnada
po Alejand o; y es, la polí ica de conco dia y amis ad con Roma e 8 la
que mas a o ecia a las ciudades g iegas. De cualquie modo, debe sub a-
ya se que Plu a co siemp e aconsejó a las ciudades g iegas que man u ie-
an, en la medida de 10 posible, su p opia independencia y que no en e-
ga an sus asun os a pode es ajenos a ellas.
l3
Ibid. 814E; c . A. D.
MACRO,
ccThe Ci ies o Asia Meno unde he Roman Impe ium))
en
ANR
WVII,
2,
1980 p. 659-697.
l4
C .
Mo .
815D
y
602C, 793D, 804E, 805A, 808B, 812E, 814CE, 816CD
y
819A.
"bid. 814F:
i~
TOÚTOU
8i
al
pouhj
al
8 j~os
KU~
8 ~aaníp a
al
dpx?
~Üaa
TT)~ i[o uia d 6M a~.
Nos asoma emos a con inuación, a a és de 10s ex os del p usense, a
la ida co idiana de ciudades g iegas del es e, como Ta so, Apamea,
P usa, Nicomedia, Nicea, Rodas
y
Alejand ia, pa a e como i ian su e-
lación con Roma en 10s dos p ime os siglos del Impe io16.
Comencemos po Alejand ia. Dión se di ige a 10s alejand inos en un
discu so p onunciado, según C. P.
p on es'^,
en época de Vespasiano. En él
hace un llamamien o a la se iedad y esponsabilidad de 10s habi an es de
esa ciudad, a quienes ca ac e izaba el empe amen o albo o ado
y
aleg e,
su acilidad pa a ei
y
oma 10 odo a b oma,
y
su gus o po la di e sión
y
10s espec aculos, en especial po 10s concie os de cí a a
y
las ca e as
de caballos. Les aconseja que sean ellos mismos quienes se p ocu en 10
necesa io y que no ecu an a Roma en pe iodos de escasez: ((Siemp e es-
ais de buen humo -les dice-
y
sois a icionados a la isa
y
a la danza.
S610 que cuando enéis sed no os b o a espon áneamen e el ino de una
pied a o un alle ni podéis consegui leche
y
miel esca bando la ie a con
la pun a de 10s dedos. Ni siquie a el agua os llega has a aquí po si
misma, ni po supues o disponéis de pan a disc eción sino que 10 ecibis
de manos de ues os supe io es. De modo que ya es ho a de que os de-
jéis de ues as bacanales
y
os dediquéis mas a oso os mismos))
(XXXII 59). También e oca con disgus o al mona ca que po p es a so10
su a ención a la ci a a dejó pe de la libe ad de la ciudad18
y
alaba a 10s
gobe nan es ac uales, si bien con un pun o de esquemo , pues a causa del
compo amien o de 10s alejand inos han inc emen ado la igilancia en la
ciudad. Alejand ia dis u ó del a o de Ne ón, quien compa ia con 10s
alejand inos la a ición po las ca e as de caballos, la ci a odia
y
las an-
cachelas. También Vespasiano es u o en una época de p ospe idad, coin-
ciden e con la c ecida del Nilo, en la ciudad de Alejand ia
y
se cuen a que
incluso ecibió 10s a o es del dios Sa apis, quien llegó a e ec ua sus mi-
lag os -se dice- a a és de la pe sona del empe ado . Pos e io men e
Vespasiano ca gó con impues os a 10s ciudadanos de Alejand ia
y
el em-
pe ado pas6 a se el blanco de las mo as
y
b omas de 10s dicha ache os
habi an es de la ciudad.
A las o mas albo o adas
y
bullangue as de 10s alejand inos opone
Dión la mode ación
y
elegancia de modales de 10s odios. En Rodas no se
co e po las calles e incluso se ep ende a 10s ex anje os que caminan des-
ga badamen e, y po el10 10s odios ienen buena ama y una excelen e e-
pu ación (XXXII 52). Rodas, po su si uación geog a ica, gozó siemp e de
l6
C .
A.
H.
M.
JONES,
The Ci ies o he Eas e n Roman P o inces,
Ox o d 19712
y
D.
NORR,
Impe ium und Polis in de hohen P inzipa ,
Munich, 1976.
l7
The Roman Wo ld
o
Dion Ch ysos om,
Camb idge, 1978,
p.
36.
l8
DION,
XXXII, 71. Hace mención a P olomeo XI, quien ecibió el sob enomb e de
ai Lqdls.

una ex ao dina ia ac i idad come cial y de p ospe idad. En el año 220 aC
e a el cen o mas impo an e de banca y c édi o del mundo g iego y ealiza-
ba ope aciones de g an alcance. Llegó a se la p ime a ciudad del mundo
ci ilizado. Po Polibio sabemos que el ino e a el p incipal a iculo del
come cio odio. Lo ce i ica la can idad de án o as con es ampillas odias
que se encuen an en 10s museos a queológicos. Pe o sob e odo ue on
céleb es 10s odios po su Cons i ución. SegÚn es imonio de Es abón
(XIV 2,5) consiguie on a bi a
un
sis ema que co egia 10s g andes des-
ni eles económicos en e las clases di igen es y las económicamen e mas
débiles. A su Cons i ución hace ambién e e encia Dión cuando les dice
que ((con azón pueden sen i se o gullosos de sus leyes y de su buen go-
bie no)) (XXXI, 146-7), y e? o o luga a i ma que en Rodas ((se euniqn
a delibe a odos 10s dias y no como o os, de iempo en iempo, y s610 al-
gunos de 10s que e an conside ados ciudadanos lib es)) (XXXI, 4). Inclu-
so añade que muchos (( econocen que es en idiable el bienes a de ues-
a ciudad)) (XXXI, 107).
Tambien la ma ina odia ue la mejo o ganizada de odo el Medi e a-
neo. G acias a ella domina on la pi a e ia po ma de 10s pueblos c e eh-
seslg. Después de la ba alla de Accio, el jo en Césa canceló las deudas
de las ciudades con Roma.
Y
Rodas, segh a i ma Dión, ue la única oiu-
dad que en un ges o de dignidad declino es e p i ilegio, ges o que es ala-
bado po nues o au o (XXXI, 67-8). Pe o el ema cen al del discu so a
10s odios es una ep imenda de Dión a 10s de Rodas po su cos umb e de
eu iliza es a uas cambiando so10 la insc ipción pa a hon a a pe sonajes
ilus es o bene ac o es. Es e hecho le pa ecia a Dión una al a de delicade-
za hacia la pe sona en cuyo homenaje se habia e igido la es a ua.
Y
a aiz
de es a cos umb e ae a colación el compo amien o de Ne ón en Rodas,
quien 4ice Dión- as lle a se las es a uas de Olimpia, Del os y de la
Ac ópolis de A enas, dejó, eh cambio, las de Rodas en señal de bene o-
lencia y espe o a la ciudad (XXXI, 148-150). Re leja es e hecho la ac i-
ud a o able de Ne ón hacia Rodas, al mepos hacia sus clases di igen es
que se ían, suponemos, las hon adas con las es a uas. El empe ado
Ne ón en su ilohelenismo concedió libe ad a la ciudad y la libe ó de im-
pues os, libe ades que ue on canceladas de nue o po Vespasiano. Dión
apela a ias eces al o igen helénico de 10s odios20 y a i ma que en la ac-
ualidad son 10s únicos g iegos que pueden demos a habe llegado a se
un pueblo impo an e y les exho a a que po en idias, insensa eces y i-
alidades no se abandonen a si mismos como hicie on sus an epasados y
l9
C .
M.
ROSTOVTZEFF,
His o ia social
y
económica del mundo helenis ico,
.
11,
Mad id,
1967,
p.
855
s.
20
DI~N,
XXXI,
18, 55, 117, 157-163;
c .
J.
TOULOMAKIS,
Zum Geschich s-bewuss sein
de G iechen in de Zei de omischen He scha
( es.
doc.), Go inga,
1971.
llamen ((amos)) a o os
(XXXI, 19).
Les exho a ambién, como hacia Plu-
aco con 10s de Sa des, a que en 10 posible man engan su independencia,
y asi les dice: ((La posibilidad que a oso os os queda, c eo yo, es pone-
os al en e de oso os mismos, adminis a mes a ciudad, hon a y
aplaudi a alguien de mane a especial, asis i a las delibe aciones del con-
sejo, ac ua como jueces en 10s ibunales, o ece sac i icios a 10s dioses
y o ganiza ies as. Pues en odas es as ac i idades es posible que os ma-
ni es éis como 10s mejo es de odos)) (XXXI, 162).
Y
en o o luga alude
con cie o ono c í ic; a la excesi a p eocupación de 10s odios po hala-
ga a 10s omanos, 10 que demues a que 10s odios de la época de Dión
e an conscien es de has a que pun o dependia de sus buenas elaciones
con Roma su igilada libe ad y su bienes a socia121.
También Dión se di ige a o as ciudades de meno impo ancia que
Rodas y Alejand ia. En su p o incia de Bi inia22 habló a 10s de Nicome-
dia (Izmi ) y a 10s de ~icea (Iznik) y, na u almen e, a 10s de Apamea y a
10s de P usa. Como suele sucede en e ciudades de ango simila , su gian
en ellas i alidades po una cie a p imacia polí ica o come cial23. Asi,
mien as Nicomedia ue conside ada siemp e c ne ópolis)) de la p o in-
cia, Nicea ecibia el i ulo de ((p ime a ciudad)); cuando ~omiciano
decidió concede a Nicomedia el i ulo de ((p ime a)), la polémica y la i-
alidad po el i ulo quedó plan eada24. Aquí la pos u a de Dión he cla a.
En Nicomedia hace e a sus habi an es 10s muchos inculos de amis ad,
amilia es, come ciales, e c., que 10s unian con 10s de Nicea. Les explica
la insensa ez que supone enemis a se po un me o i ulo, po
un
simple
nomb e
(TIE~L
b ópa~oq ab~b pó o
ia~i
. bG
i
paxq) y les ex-
ho a a que no se dejen manipula ni enemis a , a causa de su anidad, po
10s gobe nan es omanos, sino que se p eocupen de odo el pueblo de 10s
bi inios y concedan de buen g ado su ayuda a quien se la solici e, ((Es o
-les dice- es 10 que os o ece á la e dade a p imacia)) (XXXVIII, 33).
In en a ambién pe suadi les de que la unión de es as dos ciudades les con-
e i 6 a las dos mayo pode y más bene icios, un mejo con ol sob e
ellas, a la ez que consegui an que 10s gobemado es p o inciales engan
mayo cuidado en caso de que quie an come e alguna opelia.
Y
((¿es
posible -les apos o a- que no os déis cuen a de que con ues as enci-
llas aumen ais el pode de quienes os gobie nan?)) (XXXVIII, 36).
Y
les
ad ie e que con su compo~amien o loúnico que consiguen es que 10s o-
21
DION
XXXI,
32,33, l 12-1 14.
22
C .
B. F.
HARRIS,
((Bi hynia: Roman So e eigni y and he Su i al o Hellenism,) en
ANR
WVII,
2, 1980,
p.
857-899.
23
C .
F.
GASC~,
Ciudades g iegas
en
con lic e
(S.
I-m
dC),
Mad id, 1990.
24
C .
L.
ROBERT,
((La i ula u e de Nicée e de Nicomédie: la gloi e e la hainen,
HSCP
81, 1977,
p.
1-39.
manos les a en como a niños, a quienes se o ecen pequeñeces en luga
de cosas de alo . Asi les habla: ((En ues o caso, en luga de jus icia, en
luga de la libe ad de ues as ciudades, en luga de no expolia os y qui-
a os lo que es ues o, en luga de no insul a os y de no come e iolen-
cia con oso os, ues os gobe nan es os o ecen i ulos y os llaman ((10s
p ime os)), ya sea de palab a o po esc i o.
Y
po es e hecho quedan, po
10 demás, impunes al a a os como a 10s úl imos)) (XXXVIII, 37). Y, ah
mas, les dice que asi se con ie en en obje o de isa pa a 10s omanos y,
10 que aún es más humillan e, que 10s omanos cali ican es a conduc a de
e o es g iegos))
(iMq ~a
hpapdpa- a, XXXVIII,
38).
Se uel e a
demos a en es os ex os el o gullo de Dión po la helenidad de las ciuda-
des del es e y el ecelo o la ese a que sen ia 61, ciudadano omano, an e
el pode de Roma.
Con a gumen os muy semejan es se di ige ambién Dion a las ecinas
ciudades de P usa y Apamea pa a que supe en, en i ud de 10s múl iples
lazos que las unen, sus con lic os ecip o~os~~. Tan o Apamea como
P usa enian el p i ilegio de celeb a 10s juicios en su p opia ciudad. Pa a
P usa he és e un p i ilegio que consiguió Dión del empe ado T ajano.
Se conside a de la mayo impo ancia pa a la solidez de una ciudad, a i -
ma Dion, el ema de 10s juicios y odos se in e esan po ellos mas que po
ninguna o a cosa)) (XXXV, 17); y de 10s de Apamea habla en 10s si-
guien es é minos: Los juicios se celeb an en mes a ciudad a 10 la go
del año y se eúne una mul i ud inmensa de homb es: eos, jueces, o ado-
es, gobe nan es, se ido es, escla os, buja ones, a ie os, come cian es,
co esanas y jo nale os. De modo que 10,s que lle an me cancias las en-
den al mayo p ecio y nada hay inac i o en la ciudad
...
Pues donde se
cong ega una g an can idad de gen e, necesa iamen e se p oduce allí mu-
chisimo dine o y es luga ap o pa a p ospe a )) (XXXV, 15-16). A ambas
ciudades, que enian con lic os en su elacion, les aconseja que depongan
sus di e encias y apues en po la paz y la conco dia; pues cualquie ipo
de amis ad -les dice- es siemp e más ú il y mejo pa a la gen e sensa a
que una enemis ad, no solo en el ámbi o p i ado, en las amilias, sino
ambién en el público, en e las ciudades)) (XL, 26). Y una ez mas, al di-
igi se a 10s de P usa les uel e a eco da que nada de 10 que ocu e en la
ciudad pasa inad e ido a 10s p oconsules y que odos sus e o es les son
e e idos (XLVI,
14),
con 10 que acili an la in e ención nunca deseada
de las au o idades omanas en la ciudad.
O i-ece ambién da os muy in e esan es sob e la ida polí ica de las ciu-
dades del es e y de su elación con Roma el discu so que Dión di igió a
25
C .
A.
BRAVO, ccNo as sob e el ema de la conco dia en Dión
de
Pmsa)),
Habis
IV,
1973,
p.
81-92
y
A.
R.
SHEPARD,
c Homonoia in
he
G eek Ci ies o
he
Roman Empi e)),
Anc.
Soc.
15-17, 1984-1986,
p.
229-252.
10s habi an es de Ta so. Ta so se asien a en una é il llanu a de Cilicia;
eme ge as las Pue as Cilicias y siemp e ha es ado unida po ca e e a
con las ciudades de la cos a su y con Si ia; es a a esada po el io Cidno
que la comunica con el Medi e aneo. Fue Ta so una ciudad p ospe a, e-
sidencia de eyes y sa apas pe sas; allí es u o el empe ado Augus o,
quien la a o eció muy especialmen e po habe le p es ado su ayuda en
las gue as ci iles de Roma. Pe o a p incipios del s.
11,
Ta so comenzó a
ene p oblemas que, al deci de nues o au o , p ocedian de es en es:
de las ciudades ecinas, de su en amado social
de su elación con 10s
gobemado es de Roma. Ta so, en e ec o, u o p oblemas con su ecina
ciudad de Egas (Ayas); con la ciudad de Solo (Pompeyópolis); con
Adana; y, sob e odo, po cues iones on e izas y de ei indicación de
ie as. con la ciudad de Malo. si uada al su es e de Ta so. en la ibe a del
io Pi ino. Cuando Dión, an e es a si uación, se di ige a 10s de Ta so, les
aconseja que no se inquie en en demasia po 10 de Malo, les exho a a una
ac i ud de gene osidad y a que les concedan odo 10 azonable; al in y al
cabo, les dice, ((jamas la ciudad de Malo se a mayo que la de Ta so)).
Y
aun añade que lo mas con enien e se ia en ia les emisa ios y ep ende -
10s de palab a, ((pues es o es 10 p opio de homb es sensa os, mien as que
el exci a se mas de la cuen a, el ecu i a la au o idad y sen i se íc ima
de un insul o es mas bien p opio de pequeños bu gueses)), les di~e~~. En
o as palab as exho a ambién a 10s de Ta so a que sean ellos mismos sus
p opios jueces, que p ocu en soluciona se sus p oblemas
y
que inicien
una polí ica de amis ad y conco dia con la ciudad ecina
y,
aun mas, es-
pec o a es e ema añade: ((Si 10s habi an es de Egas es an eñidos con o-
so os, o 10s de Apamea con 10s de An ioquia, o pa a i mas lejos, si 10s
de Esmima es án con a 10s de É eso, 10 que hacen es discu i po la som-
b a de un asno, po que 10 que es p esidi
y
domina es cosa de o os))
(XXXIV,
48).
Ta so he una ciudad con lic i a. Tenia ama po su a ición
a 10s plei os y li igios.
Y
e a una ciudad con ensiones sociales, an o en e
las dis in as clases como en e 10s miemb os de un de e minado
s a us.
In-
clusa
Dión exclama: ((Me pa ece que no pod ia encon a ni siquie a a dos
homb es que pensa an 10 mismo en es a ciudad)) (XXXIV,
20).
Y
se hace
eco de las disc epancias que ambién exis im en el Senado, en el Consejo
e incluso en la Asamblea. Dión, cuando p onuncio es e discu so, les ex-
ho aba a desemba aza se de sus ambiciones pe sonales y de sus p i ile-
gio~ pa icula es y a di igi su acción hacia el bien comun. Aconsejaba a
10s ciudadanos que conside a an como ales a odos 10s que habian nacido
en la ciudad, aunque ue an pob es y que 10s in eg a an en el quehace co-
muni a i~. No hay nada mas noci o pa a la ciudad, les dice Dión, que
ma gina a de e minados g upos sociales ( ejedo es), ni nada que p o o-
26
C . XXXIV,
46:
VO~~[ELV bPpí[~uea~ ~LK~OTIOXLTQV pCMo &VO~JTIWV iu~i .