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Reflexiones de Plutarco y de Dión de Prusa sobre las ciudades griegas del este y su relación con Roma

López Salvà, Mercedes

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López Salvà, Mercedes

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REFLEXIONES DE PLUTARCO Y DE DION DE PRUSA SOBRE LAS CIUDADES GRIEGAS DEL ESTE Y SU RELACION CON ROMA Me cedes Lopez Sal a Uni e sidad Complu ense de Mad id ABSTRACT This pape ies o show h ough a selec ion o ex s iom Plu a ch and Dio Ch ysos omus how bo h au ho s -who kep up un excellen ela ionship wi h Rome- ad iced he g eek ci ies o a i e a an unde - s anding posi ion wi h Rome wi hou enouncing o hei igh ul claims o independence and so hey exho ed hem o exe mu ual solida i y and sel -go e nmen . La ida y la ob a de Plu a col y la de DiÓn2, apodado el C isós omo, son espejo de la his o ia de su iempo. Uno y o o i ie on su ju en ud bajo el impe io de 10s Claudios, su madu ez bajo el de 10s Fla ios y co- nocie on a Ne a, T ajano y Had iano. Plu a co, g iego de Que onea, y Dión, na u al de P usa (ac ual Bu sa), ciudad g iega del es e, se sin ie on siemp e muy ligados a ec i amen e a su ciudad na al, 10 que no he óbice pa a que iaja an po o as ciudades del impe io, se o ma an en ellas y en abla an elaciones de abajo y de amis ad con sus gen es. Nacie on ambos en la p ime a mi ad de 10s años 40 en amilias dis inguidas, eci- bie on una esme ada educación y pa icipa on ac i amen e en 10s a a a- es polí icos de su época. F ecuen a on 10s cí culos de la éli e polí ica de Roma y u ie on incluso a o con algunos empe ado es. Plu a co ecibió de T ajano 10s o namen a consula ia. También Dión, que como su pad e y su mad e había ecibido la ciudadanía omana, ue in i ado po T aja- no a Roma a p onuncia su discu so IV Sob e la Realeza. Plu a co isi o algunas ciudades g iegas del es e y Dión p onunció discu sos en muchas ' C . K. ZIEGLER, Plu a chos on Chai oneia, S u ga , 19642 (RE XXI 1951, cols. 636 SS.), R. VOLKMANN, Leben, Sch i en und Philosophie des Plu a ch on Chae onea, 2 ols., Be lin, 1867-69 y C. P. JONES, Plu a ch and Rome, Ox o d, 1971. C . H. on ARNIM, Leben und We ke des Dio on P usa, Be lin, 1898; C. P. JONES, The Roman Wo ld o Dio Ch ysos om, Camb idge, 1978 y P. DESIDERI, Dione di P usa. Un in e- lle uale g eco neil'impe io omano, Mesina, 1978. de ellas o eciendo consejo poli ico a sus ciudadanos. La ida y la ob a de es os dos au o es es, en e ec o, un e lejo de cómo 10s g iegos de la epoca impe ial con una cie a posición económica, social y cul u al eni- an acceso al apa a o gube namen al omano. Roma, al in e eni en las ciudades g iegas, se apoyó en las mino ias di igen es de esas ciudades, que eje cian el con ol sob e ellas en bene icio p opio y de 10s omanos, pues les e a dado a esos a is óc a as locales p ospe a , siemp e y cuando no in en a an sob epasa 10s limi es impues os mas o menos áci amen e po Roma. Sucedió que después de 10s abusos de pode de 10s úl imos mona cas helenis icos, algunas ciudades gnegas ol ie on sus ojos a Roma. Plu a - co3, que admi o a Alejand o, u o, en cambio, un pob e concep o de 10s mona cas helenis icos4. Les c i ica su ambición desmedida. su a án de pode y su ulga idad5, y 10s compa a a es a uas colosales con apa iencia di ina pe o que en ealidad no son sino plomo y pied a6. F en e a es a si- uación he edada de las mona quias helenis icas, Plu a co se mues a sa- is echo con lapax omana y piensa que g acias a Roma se in odujo un cie o o den y es abilidad en el mundo. Asi, dice: ((Las mayo es ue zas y pode es humanos se mo ian al aza y en aban en colisión po que nadie dominaba, aunque odos 10 deseaban. El mo imien o, el ex a io y el cambio de odas las cosas y pe sonas e a i emediable, has a que Roma c eció y se o aleció y anexionó a ella no s610 sus pueblos y gen es, sino ambién a ex anje os y einos de allende 10s ma es. Asi, sus asun os más impo an es u ie on es abilidad y segu idad, y su dominio, sin opiezo, la lle o a un o denado y Único ciclo de paz)b7. Pe o Roma no so10 in odu- jo segu idad y es abilidad en un mundo caó ico sino que ga an izó una cie a pa icipación en el pode , concedió a 10s habi an es mas dis ingui- dos de las poleis g iegas la ciudadania omana y les pe mi ió en a en el cu sus hono um has a alcanza incluso la dignidad sena o ial. Plu a co nos habla de las ambiciones poli icas de pe sonas p oceden es de Quios, Galacia y Bi inia8, y a i ma en su ob a dedicada a Menémaco, di igen e de Sa des, que 10s omanos concedie on una cie a libe ad a las ciudades g iegas, y que si no les die on mas al ez ue a po que no les con enia, y les ecue da a es e p opósi o la enemis ad en e sus paisanos Pa dalas y Ti eno, que c is alizó en gue as in es inas y la pos e io ocupación de ' En su compendio de Máximas de Reyes y Gene ales es de Alejand o de quien mayo nú- me o de anecdo as ela a en un o al de ein a y cua o (c . Mo alia 179D-181F) y le dedica 10s discu sos I y I1 de Sob e la Fo una o Vi ud de Alejand o (Mo . 326D-345B). C. h~~~~s,Piu a ch's Poli ical Though , Nue a Yo k, 1982, p. 22-25. C . Vida de Pi o, 12,3 y Mo . 56 F. Mo . 779F-780A. ' Ibid. 317B. Ibid. 470C. Romag. Plu a co acep a, pues, el nue o o den impues o po 10s omanos y p opugna -10 mismo que Dión- una elación de conco dia en e G ecia (y al deci G ecia incluyo ambién las ciudades g iegas del Medi e aneo O ien al) y Romalo. Tal ez en es a acep ación del o den omano de un g iego como Plu a co, subyazga la admi ación po la idea de la unión de la humanidad que animó a Alejand o a emp ende sus campañas pa a un- da un impe io uni e sal. E ec i amen e, el impe io omano, con la uni i- cación que es aba lle ando a cabo, e a 10 que mas se ap oximaba a la idea de unidad del cosmos que un dia soñó Alejand o. Con la paz de Augus o se habia abie o una nue a e a. El hecho es que en es e momen o de la his o ia y después de la expe- iencia nega i a de las mona quias helenis icas, Plu a co aconseja a 10s g iegos la coope ación con Roma. Pe o una lec u a de enida de 10s ensa- yos poli icos de Plu a co nos ha dejado la imp esión de que la ac i ud del que onense hacia Roma no es la de una admi ación sin ningun ipo de e- se as. En 10s consejos poli icos que da a 10s di igen es de Sa des les e- cue da que, aunque sean gobe nan es de una ciudad, no son en ealidad mas que ccunos subo dinados con olados po p ocónsules, p ocu ado es de Césa )), y les dice que aquella ciudad ya ((no es la an igua Sa des, capi- al del céleb e impe io lidiol). Y ah añade que no deben sen i se o gullo- sos de su co ona, iendo como en que las bo as de 10s omanos es an sob e su cabeza". Piensa, no obs an e, que 10 mejo pa a 10s g iegos es una buena elación con Roma y aconseja a 10s di igen es de las ciudades g iegas que en ablen amis ad con omanos in luyen es con is as a ob e- ne de ellos mas apoyo pa a sus ciudades12. No o a cosa, dice Plu a co, hicie on Polibio y Panecio, 10 mismo -podemos añadi - que hicie on Dión y Plu a co. Y aun o i-ece o o ejemplo de es e compo amien o a su amigo de Sa des: cuando Césa , dice, om6 Alejand ia u o una con e sa- ción con el iloso o A eo, uno de sus cau i os, y an ag adable imp esión le caud al mona ca, que decidió pe dona a la ciudad. Plu a co unda- men a su apoyo a es a ac i ud de dialogo en el hecho de que p ocu a una elación de igualdad y de jus icia, básica pa a cualquie ipo de amis ad y Ibid. 824C-D. 'O C . G. W. BOWERSOCK, Augus us and he G eek Wo ld, Ox o d, 1965; id., ccG eek In e- llec uals and he Impe ial Cul in he Second Cen u y A. D.)) en Le cul e des sou e ains dans ['Empi e Romain (En e iens su I'An iqui é Classique XIX), Vandoeu es - Gineb a, 1973, p. 177-206; B. FORTE, Rome and he Romans as he G eeks saw hem, 1972 y J. PALM, Rom, Rome um und Impe ium in de g iechischen Li e a u de Kaise zei , Lund, 1959. " Mo . 813 F: 66 al TQ UTE~~V~ pi) nokb ~~OVETV pqSi TILUTE~ELV, i)pO? ~a TOOS ~ak~ious i~lá ~ ~iis KE~U~S; c . J. H. OLIVER, ccThe Ruling Powe )), T ansac ions o he Ame ican Philosophical Socie y, XLIII, 1953, p. 958. l2 Mo . 814C. de conco dia El p opio Plu a co se jac a de habe usado su in- luencia con 10s omanos en bene icio de las ciudades g iegas y u ge a Menémaco a hace 10 p opio po el bien de Sa des. Le aconseja, en e ec- o, no opone esis encia on al a 10s muy pode osos si no quie e que su ciudad co a sue e pa eja a la de Pé gamo bajo el impe io de Ne ón, a la de Rodas con Domiciano o a la de Tesalia con Augus o, y le ecomienda que enga la su icien e habilidad pa a en a al se icio de Roma en cali- dad de embajado y amigo, an es que pone se a sí mismo y a su pueblo en e ibles pelig os po causa de la enemis ad ~oli ica'~. Plu a co apues a, pues, po la in e subje i idad del dialogo y po el pac o en e a la obs i- nación en pos u as empecinadas, ya que piensa que es o e a 10 mas en a- joso en esos momen os de la his o ia pa a las ciudades g iegas. Aho a bien, ambién ad ie e a su amigo de Sa des que si 10s esponsables de las ciudades g iegas deben a a con espe o y obediencia a su sobe ano, no deben en ningún momen o humilla se an e 61 ni da le den o de su ida polí ica mayo p o agonismo del que ya iene. Y anima a 10s g iegos a que sean capaces de di imi sus p opias cui as, pues dice: ((Quienes con- sul an odo ip0 de decisiones al sobe ano, le ue zan a adop a sob e ellos una ac i ud aún mas hegemónica de la que quie e)). Y consecuencia de es o, con inúa Plu a co, es que ( el consejo, el pueblo, 10s ibunales y odo el gobie no pie de su au o idad~'~. Según es imonio de Pausanias (VI1 17,4), cuando Vespasiano e ocó la libe ad concedida a 10s g iegos po Ne ón, 10 jus i icó diciendo ((que 10s g iegos habian ol idado cómo se lib es)). Las úl imas palab as mencionadas de Plu a co e elan dia anamen e que si bien Plu a co man u o en gene al unas excelen es elaciones con Roma, su acep ación del pode omano no es u o exen o de c i ica y que en esa acep ación hay algunos elemen os básicos que deben ene se en cuen a a la ho a de enjuicia la: uno, el con encimien o de que 10s mona - cas helenis icos po sus ambiciones pe sonales lle a on al caos y a la mi- se ia 10s e i o ios que gobema on; dos, la polí ica expansi a de Roma e a 10 que mas se pa ecia a la idea de un gobiemo uni e sal p opugnada po Alejand o; y es, la polí ica de conco dia y amis ad con Roma e 8 la que mas a o ecia a las ciudades g iegas. De cualquie modo, debe sub a- ya se que Plu a co siemp e aconsejó a las ciudades g iegas que man u ie- an, en la medida de 10 posible, su p opia independencia y que no en e- ga an sus asun os a pode es ajenos a ellas. l3 Ibid. 814E; c . A. D. MACRO, ccThe Ci ies o Asia Meno unde he Roman Impe ium)) en ANR WVII, 2, 1980 p. 659-697. l4 C . Mo . 815D y 602C, 793D, 804E, 805A, 808B, 812E, 814CE, 816CD y 819A. "bid. 814F: i~ TOÚTOU 8i al pouhj al 8 j~os KU~ 8 ~aaníp a al dpx? ~Üaa TT)~ i[o uia d 6M a~. Nos asoma emos a con inuación, a a és de 10s ex os del p usense, a la ida co idiana de ciudades g iegas del es e, como Ta so, Apamea, P usa, Nicomedia, Nicea, Rodas y Alejand ia, pa a e como i ian su e- lación con Roma en 10s dos p ime os siglos del Impe io16. Comencemos po Alejand ia. Dión se di ige a 10s alejand inos en un discu so p onunciado, según C. P. p on es'^, en época de Vespasiano. En él hace un llamamien o a la se iedad y esponsabilidad de 10s habi an es de esa ciudad, a quienes ca ac e izaba el empe amen o albo o ado y aleg e, su acilidad pa a ei y oma 10 odo a b oma, y su gus o po la di e sión y 10s espec aculos, en especial po 10s concie os de cí a a y las ca e as de caballos. Les aconseja que sean ellos mismos quienes se p ocu en 10 necesa io y que no ecu an a Roma en pe iodos de escasez: ((Siemp e es- ais de buen humo -les dice- y sois a icionados a la isa y a la danza. S610 que cuando enéis sed no os b o a espon áneamen e el ino de una pied a o un alle ni podéis consegui leche y miel esca bando la ie a con la pun a de 10s dedos. Ni siquie a el agua os llega has a aquí po si misma, ni po supues o disponéis de pan a disc eción sino que 10 ecibis de manos de ues os supe io es. De modo que ya es ho a de que os de- jéis de ues as bacanales y os dediquéis mas a oso os mismos)) (XXXII 59). También e oca con disgus o al mona ca que po p es a so10 su a ención a la ci a a dejó pe de la libe ad de la ciudad18 y alaba a 10s gobe nan es ac uales, si bien con un pun o de esquemo , pues a causa del compo amien o de 10s alejand inos han inc emen ado la igilancia en la ciudad. Alejand ia dis u ó del a o de Ne ón, quien compa ia con 10s alejand inos la a ición po las ca e as de caballos, la ci a odia y las an- cachelas. También Vespasiano es u o en una época de p ospe idad, coin- ciden e con la c ecida del Nilo, en la ciudad de Alejand ia y se cuen a que incluso ecibió 10s a o es del dios Sa apis, quien llegó a e ec ua sus mi- lag os -se dice- a a és de la pe sona del empe ado . Pos e io men e Vespasiano ca gó con impues os a 10s ciudadanos de Alejand ia y el em- pe ado pas6 a se el blanco de las mo as y b omas de 10s dicha ache os habi an es de la ciudad. A las o mas albo o adas y bullangue as de 10s alejand inos opone Dión la mode ación y elegancia de modales de 10s odios. En Rodas no se co e po las calles e incluso se ep ende a 10s ex anje os que caminan des- ga badamen e, y po el10 10s odios ienen buena ama y una excelen e e- pu ación (XXXII 52). Rodas, po su si uación geog a ica, gozó siemp e de l6 C . A. H. M. JONES, The Ci ies o he Eas e n Roman P o inces, Ox o d 19712 y D. NORR, Impe ium und Polis in de hohen P inzipa , Munich, 1976. l7 The Roman Wo ld o Dion Ch ysos om, Camb idge, 1978, p. 36. l8 DION, XXXII, 71. Hace mención a P olomeo XI, quien ecibió el sob enomb e de ai Lqdls. una ex ao dina ia ac i idad come cial y de p ospe idad. En el año 220 aC e a el cen o mas impo an e de banca y c édi o del mundo g iego y ealiza- ba ope aciones de g an alcance. Llegó a se la p ime a ciudad del mundo ci ilizado. Po Polibio sabemos que el ino e a el p incipal a iculo del come cio odio. Lo ce i ica la can idad de án o as con es ampillas odias que se encuen an en 10s museos a queológicos. Pe o sob e odo ue on céleb es 10s odios po su Cons i ución. SegÚn es imonio de Es abón (XIV 2,5) consiguie on a bi a un sis ema que co egia 10s g andes des- ni eles económicos en e las clases di igen es y las económicamen e mas débiles. A su Cons i ución hace ambién e e encia Dión cuando les dice que ((con azón pueden sen i se o gullosos de sus leyes y de su buen go- bie no)) (XXXI, 146-7), y e? o o luga a i ma que en Rodas ((se euniqn a delibe a odos 10s dias y no como o os, de iempo en iempo, y s610 al- gunos de 10s que e an conside ados ciudadanos lib es)) (XXXI, 4). Inclu- so añade que muchos (( econocen que es en idiable el bienes a de ues- a ciudad)) (XXXI, 107). Tambien la ma ina odia ue la mejo o ganizada de odo el Medi e a- neo. G acias a ella domina on la pi a e ia po ma de 10s pueblos c e eh- seslg. Después de la ba alla de Accio, el jo en Césa canceló las deudas de las ciudades con Roma. Y Rodas, segh a i ma Dión, ue la única oiu- dad que en un ges o de dignidad declino es e p i ilegio, ges o que es ala- bado po nues o au o (XXXI, 67-8). Pe o el ema cen al del discu so a 10s odios es una ep imenda de Dión a 10s de Rodas po su cos umb e de eu iliza es a uas cambiando so10 la insc ipción pa a hon a a pe sonajes ilus es o bene ac o es. Es e hecho le pa ecia a Dión una al a de delicade- za hacia la pe sona en cuyo homenaje se habia e igido la es a ua. Y a aiz de es a cos umb e ae a colación el compo amien o de Ne ón en Rodas, quien 4ice Dión- as lle a se las es a uas de Olimpia, Del os y de la Ac ópolis de A enas, dejó, eh cambio, las de Rodas en señal de bene o- lencia y espe o a la ciudad (XXXI, 148-150). Re leja es e hecho la ac i- ud a o able de Ne ón hacia Rodas, al mepos hacia sus clases di igen es que se ían, suponemos, las hon adas con las es a uas. El empe ado Ne ón en su ilohelenismo concedió libe ad a la ciudad y la libe ó de im- pues os, libe ades que ue on canceladas de nue o po Vespasiano. Dión apela a ias eces al o igen helénico de 10s odios20 y a i ma que en la ac- ualidad son 10s únicos g iegos que pueden demos a habe llegado a se un pueblo impo an e y les exho a a que po en idias, insensa eces y i- alidades no se abandonen a si mismos como hicie on sus an epasados y l9 C . M. ROSTOVTZEFF, His o ia social y económica del mundo helenis ico, . 11, Mad id, 1967, p. 855 s. 20 DI~N, XXXI, 18, 55, 117, 157-163; c . J. TOULOMAKIS, Zum Geschich s-bewuss sein de G iechen in de Zei de omischen He scha ( es. doc.), Go inga, 1971. llamen ((amos)) a o os (XXXI, 19). Les exho a ambién, como hacia Plu- aco con 10s de Sa des, a que en 10 posible man engan su independencia, y asi les dice: ((La posibilidad que a oso os os queda, c eo yo, es pone- os al en e de oso os mismos, adminis a mes a ciudad, hon a y aplaudi a alguien de mane a especial, asis i a las delibe aciones del con- sejo, ac ua como jueces en 10s ibunales, o ece sac i icios a 10s dioses y o ganiza ies as. Pues en odas es as ac i idades es posible que os ma- ni es éis como 10s mejo es de odos)) (XXXI, 162). Y en o o luga alude con cie o ono c í ic; a la excesi a p eocupación de 10s odios po hala- ga a 10s omanos, 10 que demues a que 10s odios de la época de Dión e an conscien es de has a que pun o dependia de sus buenas elaciones con Roma su igilada libe ad y su bienes a socia121. También Dión se di ige a o as ciudades de meno impo ancia que Rodas y Alejand ia. En su p o incia de Bi inia22 habló a 10s de Nicome- dia (Izmi ) y a 10s de ~icea (Iznik) y, na u almen e, a 10s de Apamea y a 10s de P usa. Como suele sucede en e ciudades de ango simila , su gian en ellas i alidades po una cie a p imacia polí ica o come cial23. Asi, mien as Nicomedia ue conside ada siemp e c ne ópolis)) de la p o in- cia, Nicea ecibia el i ulo de ((p ime a ciudad)); cuando ~omiciano decidió concede a Nicomedia el i ulo de ((p ime a)), la polémica y la i- alidad po el i ulo quedó plan eada24. Aquí la pos u a de Dión he cla a. En Nicomedia hace e a sus habi an es 10s muchos inculos de amis ad, amilia es, come ciales, e c., que 10s unian con 10s de Nicea. Les explica la insensa ez que supone enemis a se po un me o i ulo, po un simple nomb e (TIE~L b ópa~oq ab~b pó o ia~i . bG i paxq) y les ex- ho a a que no se dejen manipula ni enemis a , a causa de su anidad, po 10s gobe nan es omanos, sino que se p eocupen de odo el pueblo de 10s bi inios y concedan de buen g ado su ayuda a quien se la solici e, ((Es o -les dice- es 10 que os o ece á la e dade a p imacia)) (XXXVIII, 33). In en a ambién pe suadi les de que la unión de es as dos ciudades les con- e i 6 a las dos mayo pode y más bene icios, un mejo con ol sob e ellas, a la ez que consegui an que 10s gobemado es p o inciales engan mayo cuidado en caso de que quie an come e alguna opelia. Y ((¿es posible -les apos o a- que no os déis cuen a de que con ues as enci- llas aumen ais el pode de quienes os gobie nan?)) (XXXVIII, 36). Y les ad ie e que con su compo~amien o loúnico que consiguen es que 10s o- 21 DION XXXI, 32,33, l 12-1 14. 22 C . B. F. HARRIS, ((Bi hynia: Roman So e eigni y and he Su i al o Hellenism,) en ANR WVII, 2, 1980, p. 857-899. 23 C . F. GASC~, Ciudades g iegas en con lic e (S. I-m dC), Mad id, 1990. 24 C . L. ROBERT, ((La i ula u e de Nicée e de Nicomédie: la gloi e e la hainen, HSCP 81, 1977, p. 1-39. manos les a en como a niños, a quienes se o ecen pequeñeces en luga de cosas de alo . Asi les habla: ((En ues o caso, en luga de jus icia, en luga de la libe ad de ues as ciudades, en luga de no expolia os y qui- a os lo que es ues o, en luga de no insul a os y de no come e iolen- cia con oso os, ues os gobe nan es os o ecen i ulos y os llaman ((10s p ime os)), ya sea de palab a o po esc i o. Y po es e hecho quedan, po 10 demás, impunes al a a os como a 10s úl imos)) (XXXVIII, 37). Y, ah mas, les dice que asi se con ie en en obje o de isa pa a 10s omanos y, 10 que aún es más humillan e, que 10s omanos cali ican es a conduc a de e o es g iegos)) (iMq ~a hpapdpa- a, XXXVIII, 38). Se uel e a demos a en es os ex os el o gullo de Dión po la helenidad de las ciuda- des del es e y el ecelo o la ese a que sen ia 61, ciudadano omano, an e el pode de Roma. Con a gumen os muy semejan es se di ige ambién Dion a las ecinas ciudades de P usa y Apamea pa a que supe en, en i ud de 10s múl iples lazos que las unen, sus con lic os ecip o~os~~. Tan o Apamea como P usa enian el p i ilegio de celeb a 10s juicios en su p opia ciudad. Pa a P usa he és e un p i ilegio que consiguió Dión del empe ado T ajano. Se conside a de la mayo impo ancia pa a la solidez de una ciudad, a i - ma Dion, el ema de 10s juicios y odos se in e esan po ellos mas que po ninguna o a cosa)) (XXXV, 17); y de 10s de Apamea habla en 10s si- guien es é minos: Los juicios se celeb an en mes a ciudad a 10 la go del año y se eúne una mul i ud inmensa de homb es: eos, jueces, o ado- es, gobe nan es, se ido es, escla os, buja ones, a ie os, come cian es, co esanas y jo nale os. De modo que 10,s que lle an me cancias las en- den al mayo p ecio y nada hay inac i o en la ciudad ... Pues donde se cong ega una g an can idad de gen e, necesa iamen e se p oduce allí mu- chisimo dine o y es luga ap o pa a p ospe a )) (XXXV, 15-16). A ambas ciudades, que enian con lic os en su elacion, les aconseja que depongan sus di e encias y apues en po la paz y la conco dia; pues cualquie ipo de amis ad -les dice- es siemp e más ú il y mejo pa a la gen e sensa a que una enemis ad, no solo en el ámbi o p i ado, en las amilias, sino ambién en el público, en e las ciudades)) (XL, 26). Y una ez mas, al di- igi se a 10s de P usa les uel e a eco da que nada de 10 que ocu e en la ciudad pasa inad e ido a 10s p oconsules y que odos sus e o es les son e e idos (XLVI, 14), con 10 que acili an la in e ención nunca deseada de las au o idades omanas en la ciudad. O i-ece ambién da os muy in e esan es sob e la ida polí ica de las ciu- dades del es e y de su elación con Roma el discu so que Dión di igió a 25 C . A. BRAVO, ccNo as sob e el ema de la conco dia en Dión de Pmsa)), Habis IV, 1973, p. 81-92 y A. R. SHEPARD, c Homonoia in he G eek Ci ies o he Roman Empi e)), Anc. Soc. 15-17, 1984-1986, p. 229-252. 10s habi an es de Ta so. Ta so se asien a en una é il llanu a de Cilicia; eme ge as las Pue as Cilicias y siemp e ha es ado unida po ca e e a con las ciudades de la cos a su y con Si ia; es a a esada po el io Cidno que la comunica con el Medi e aneo. Fue Ta so una ciudad p ospe a, e- sidencia de eyes y sa apas pe sas; allí es u o el empe ado Augus o, quien la a o eció muy especialmen e po habe le p es ado su ayuda en las gue as ci iles de Roma. Pe o a p incipios del s. 11, Ta so comenzó a ene p oblemas que, al deci de nues o au o , p ocedian de es en es: de las ciudades ecinas, de su en amado social de su elación con 10s gobemado es de Roma. Ta so, en e ec o, u o p oblemas con su ecina ciudad de Egas (Ayas); con la ciudad de Solo (Pompeyópolis); con Adana; y, sob e odo, po cues iones on e izas y de ei indicación de ie as. con la ciudad de Malo. si uada al su es e de Ta so. en la ibe a del io Pi ino. Cuando Dión, an e es a si uación, se di ige a 10s de Ta so, les aconseja que no se inquie en en demasia po 10 de Malo, les exho a a una ac i ud de gene osidad y a que les concedan odo 10 azonable; al in y al cabo, les dice, ((jamas la ciudad de Malo se a mayo que la de Ta so)). Y aun añade que lo mas con enien e se ia en ia les emisa ios y ep ende - 10s de palab a, ((pues es o es 10 p opio de homb es sensa os, mien as que el exci a se mas de la cuen a, el ecu i a la au o idad y sen i se íc ima de un insul o es mas bien p opio de pequeños bu gueses)), les di~e~~. En o as palab as exho a ambién a 10s de Ta so a que sean ellos mismos sus p opios jueces, que p ocu en soluciona se sus p oblemas y que inicien una polí ica de amis ad y conco dia con la ciudad ecina y, aun mas, es- pec o a es e ema añade: ((Si 10s habi an es de Egas es an eñidos con o- so os, o 10s de Apamea con 10s de An ioquia, o pa a i mas lejos, si 10s de Esmima es án con a 10s de É eso, 10 que hacen es discu i po la som- b a de un asno, po que 10 que es p esidi y domina es cosa de o os)) (XXXIV, 48). Ta so he una ciudad con lic i a. Tenia ama po su a ición a 10s plei os y li igios. Y e a una ciudad con ensiones sociales, an o en e las dis in as clases como en e 10s miemb os de un de e minado s a us. In- clusa Dión exclama: ((Me pa ece que no pod ia encon a ni siquie a a dos homb es que pensa an 10 mismo en es a ciudad)) (XXXIV, 20). Y se hace eco de las disc epancias que ambién exis im en el Senado, en el Consejo e incluso en la Asamblea. Dión, cuando p onuncio es e discu so, les ex- ho aba a desemba aza se de sus ambiciones pe sonales y de sus p i ile- gio~ pa icula es y a di igi su acción hacia el bien comun. Aconsejaba a 10s ciudadanos que conside a an como ales a odos 10s que habian nacido en la ciudad, aunque ue an pob es y que 10s in eg a an en el quehace co- muni a i~. No hay nada mas noci o pa a la ciudad, les dice Dión, que ma gina a de e minados g upos sociales ( ejedo es), ni nada que p o o- 26 C . XXXIV, 46: VO~~[ELV bPpí[~uea~ ~LK~OTIOXLTQV pCMo &VO~JTIWV iu~i .