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Un síntoma de la crisis del italianismo en la música religiosa española : el ataque del arzobispo Bocanegra a Buono Chiodi (1778)

Abstract

El italianismo constituye uno de los fenómenos más importantes de la historia de la música en España. Su máximo desarrollo coincidió, además, con un período sumamente floreciente de la cultura en general, y muy particularmente de la música, tanto sagrada como profana. Por lo que se refiere a ésta, el italianismo mantuvo todavía su apogeo hasta bien avanzado el siglo XIX, gracias al progresivo auge de la ópera italiana. No ocurrió lo mismo en la música de nuestras catedrales. El italianismo, que hacia mediados del siglo XVIII era fenómeno común en todas las capillas de música de la península, comenzó a mostrar los primeros síntomas de decaimiento ya desde principios del Último tercio de siglo, si no antes. En este estudio nos ocuparemos de un caso concreto pero que tiene un significado universal para toda la música española: la protesta del arzobispo Bocanegra contra la música del italiano Buono Chiodi, maestro de capilla de la catedral de Santiago desde 1770.

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Un síntoma de la crisis del italianismo en la música religiosa española : el ataque del arzobispo Bocanegra a Buono Chiodi (1778)

Author: Alén, María Pilar
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1985
Source: https://ddd.uab.cat/pub/recmus/02116391n5/02116391n5p45.pdf
Un sín oma de la c isis del i alianismo
en la musica eligiosa española: el a aque
del a zobispo Bocaneg a a Buono Chiodi (1778)
MAFÚA
PILAR
AL~~N*
El i alianismo cons i uye uno de 10s enómenos más impo an es de la his-
o ia de la música en Espaiia. Su máximo desa ollo coincidió, además, con
un pe íodo suma nen e lo ecien e de la cul u a en gene al, y muy pa icula -
men e de la música, an o sag ada como p o ana. Po 10 que se e ie e a és a,
el i alianismo man u o oda ía su apogeo has a bien a anzado el siglo XIX,
g acias al p og esi o auge de la ópe a i aliana.
No ocu ió 10 mismo en la música de nues as ca ed ales. El i alianismo,
que hacia mediados del siglo XVIII e a enómeno común en odas las capi-
llas de música de la península, comenzó a mos a 10s p ime os sín omas de-
decaimien o ya desde p incipios del Úl imo e cio de siglo, si no an es. En
es e es udio nos ocupa emos de un caso conc e o pe o que iene un signi ica-
do uni e sal pa a oda la música espaiiola: la p o es a del a zobispo Bocane-
g a con a la música del i aliano Buono Chiodi, maes o de capilla de la ca e-
d al de San iago desde
1770.
Du an e 10s años del magis e i0 de Chiodi en Compos ela el i alianismo
llegó a su pun o de máximo esplendo .
A
su mue e comenzó con g an ue -
za, un nue o es ilo, el Clasicismo, plenamen e desa ollado po su suceso
*Deseo hace cons a
mi
más since a g a i ud a D. José Ma ia Díaz Fe nández, canónigo a -
chi e o de la ca ed al de San iago, quien, con gene osidad sin limi es, me acili ó documen os
y da os pa a es e es udio.
Y
no menos ag adecimien o debo al pad e José López-Calo po su
cons an e ayuda, no s610 en cuan o al ma e ial bibliog á ico que me ha p opo cionado, sino am-
bién, y muy especialmen e, po su con inuo aseso amien o en la o ien ación del p esen e abajo.
Melcho López, que es aba mis aco de con 10s nue os iempos. Pe o hay
que ad e i que es a endencia musical en la que MeIcho Upez se o mó
no signi icó, p opiamen e, la desapa ición del i alianismo en la música eli-
giosa de la ca ed al de San iago, sino mis bien su ans o mación. Igualmen-
e ocu ió en o os luga es de España, aunque no se han ealizado po el mo-
men o es udios p o undos sob e es e ema.
El p esen e es udio 10 di idi emos en cua o capi ulos. T a a emos, en p i-
me luga , de la ida y ob a de cada uno de 10s p o agonis as de es e a iculo.
Luego cen a emos la a ención en el desa ollo de 10s hechos, es deci , en
el modo cómo ue desen ol iéndose el a aque del a zobispo a Buono Chiodi.
Finalmen e, es udia emos en pa icula la música del ci ado maes o i aliano.
I.
El
a zobispo Bocaneg a
Pa a ealiza el es udio biog á ico sob e la igu a del a zobispo Bocaneg a
omamos como base dos impo an es ob as, cada una de las cuales se cen a
en di e sas e apas de su ida. Son és as el capi ulo que le dedica An onio
López Fe ei o en su His o ia de
la
San a
A.M.
Iglesia de San iago', y la
biog a ia que sob e dicho a zobispo incluye Manuel R. Pazos en su ob a Epis-
copado Gallego2.
Se hace p eciso pone de elie e que dicho p elado ue el suceso de uno
de 10s mb des acados a zobispos de la diócesis compos elana:
D.
Ba olomé
Rajoy, cuyo ecue do pe manecia oda ia muy i o en la men e de muchos,
e incluso algunos pensa ian que di icilmen e se pod ia encon a un sus i u o
pa a un a zobispo de an a alia.
El nue o p elado,
D.
F ancisco Alejand o Bocaneg a y Xi aja, pe enecia
a una amilia de la nobleza andaluza. Nació el 10 de mayo de 1709 en San a
C uz. Es udi6 en el Colegio de Cuenca; mis a de en la uni e sidad de G a-
nada, y se doc o ó luego en Á ila en Filoso ia y Teologia. Fue Peni encia i0
de Co ia y A cediano de Alme ia. En
1758
se consag ó obispo de Guadix
y Baza; la consag ación u o luga en Mad id, en el Real Monas e io de las
Salesas3. En 1772 ue nomb ado a zobispo de San iago.
'
A.
LOPEZ
FERREIRO,
His o ia de
la
San a
A.M.
lglesia
de
San iago.
Tomo
XI.
San ia-
go 1909, pp. 740.
M.R. PAZOS,
Episcopado
Gallego.
Tomo I. A zobispos de San iago (1550-1 850). CSIC.
Ins i u o Je 6nimo Zu i a, Mad id
1946,
pp.
297
SS.
'Id.
pp. 297
SS.
EL ATAQUE DEL ARZOBISPO BOCANEGRA A BUONO CHIODI 47
El p ime con ac o de Bocaneg a con el Cabildo de su nue a diócesis u o
luga en oc ub e de ese año 1772, echa en que le esc ibió mani es ándole
la sa is acción que le p oducía su ecien e nomb ainien o y su nue o
des ino4.
El 12 de diciemb e ol ió a esc ibi al Cabildo ca ed alici0 pa a pedi que
le uesen cos eados 10s gas os de iaje y de Bulas. Pues o ya en camino hacia
San iago, hizo una b e e escala en Mad id, desde donde el
13
de eb e o en-
ió nue amen e no icias al Cabildo.
Y,
es ando ya en la ciudad de To o, se
io obligado a eg esa a su ie a debido a una g a e en e medad que
padeciÓ5.
Po segunda ez, en agos o de 1773, comunicó al Cabildo su decisión de
emp ende de nue o su iaje hacia San iago6. Es ando en la ciudad de Lu-
go, señaló la echa exac a de su en ada pública en Compos ela7, acon eci-
mien o que no u o luga en el dia p e is o, ya que, según pa ece, no hubo
acue do en e el Cabildo y el Consejo de la ciudad sob e el modo de ealiza -
se dicha en ada solemne. Es e ipo de di e encias ya se habían p oducido
.Ilmo. S .: El singula hono que, sin algun mé i o mio, he debido a la eal piedad de S.M.
(que Dios gua de) p esen ándo ne pa a el a zobispado de esa San a Apos ólica Me opoli ana
Iglesia, me da el más ap eciable mo i o de mani es a a V.S.I. mi es imación y amo ; cong a u-
lándome y dándome muchos pa abienes po es a o una que, ele á'ndome a la al a' elicidad de
esposo de al Esposa, me asegu a la pa icula isima de eje ci a gus osamen e mi obediencia en
suobsequio, si iendo y complaciendo a V.S.I. con la in enció" y adhesión que pide el ma i-
monio espi i ual al que es oy des inado. Bien conozco mi g ande imp opo ci6n
e
insu iciencia
pa a llena an al a silla, siemp e ocupada de 10s mayo es h oes de las le ias y de la i ud,
y úl imamen e, po el g ande, el gene oso, el magnánimo
e
incompa able S . D.'Ba olomé Ra-
joy, no ma de
p elades,
lus e de Galicia y hono de esa San a.Iglesia, quien, de jus icia, pedía
po suceso un Sales, un To ibio, un Julián o un Tomás de Villanue a; y no al que po su no o-
ia pequeñez dis a an o de esa an he oica pe ección, po lo que al ecibi en es e co eo el
a iso de habe se publicado en la Real Cáma a la g acia de S.M., me so p endi6 el co espon-
dien e emo y con usión, iéndome ya ce cano a la p eciosa e giienza de ac edi a me bo ón
en el hemis e io donde ayó an a luz; pe o, asegu ado de que .los As os de ese cielo pod an
comunica me la que me al a pa a la expedición de mi o icio, ilus ándome con sus e~emplos,
y ayudándome con sus o aciones, he espi ado algun an o en mi descon ianza, p ome iéndome
que, con an eliz auspicio y la p o ección de nues o San o Após ol, pod é sin pelig o de e o
cumpli las obligaciones de an al o minis e io, y sopo a el ca ga pas o al que Dios me ha con-
iado, siendo és e el mis segu o medio de me ece sus sbco os, pa a'ace a a se i
&
una.
Esposa an digna, a quien deseo ansiosamen e ac ediia 'mi amo idelidad, empleándome odo
en cuan o sea de mi obsequio y sa is acción. Nues o Seño gua de y p o eja a V.S.I. 1'0s mu-
chos años que le Nego. Baza, 27 de oc ub e de 1772~ (Ca as de Bocaneg a al Cabildo. Legajo
364).
Todas las ca as del anobispo
al
Cabildo que se ci a án en es e es udio es án en ese mimo legajo.
Ac as Capi ula es (=AC), ol. 58. . 43. Cabildo (=Cab.) del 12 de dicie nb e.
6AC. ol. 58, . 58. Cab. del 27 de agos o de 1773.
'AC. ol. 58,
.
62 . Cab. del 6 de oc ub e de 1773.
en iempos an e io es y, aunque muchos las conside aban supe adas, siguie-
on p esen ándose de hecho8.
Po in, an seiialado acon ecimien o u o luga el
5
de diciemb e de
1773,
udía dichoso an deseado de mi co azón,, como 61 mismo dijo en su discu so
de salu ación al Cabildo9.
Sin emba go, pa ece se que 10s ac os solemnes no se desa olla on con
oda la no malidad que se espe aba. Los documen os, al menos 10s que yo
he podido halla , no nos dicen nada sob e 10s p oblemas que su gie on, pe o
es e iden e que algo ex año u o que ocu i . Quizás se a ó de simples cues-
iones de p o ocolo, pe o de hecho algo mo i ó que el Cabildo omase medi-
das pa a el u u olO.
El a zobispo Bocaneg a celeb ó su p ime a misa de Pon i ical ambién ue a
de la echa p e is a en un p incipio, nue amen e po mo i os de salud".
Y
ya desde en onces comenzó su labo pas o al en San iago, que ue muy in en-
sa y uc í e a, pues Bocaneg a -aun sin llega a la al u a de Rajoy- ue
un a zobispo de g an alia in elec ual, humana y apos ólica.
Mu ió el
16
de ab il de
1782
en el pazo de Les o e, a donde, como en
o as ocasiones, se había e i ado a epone su salud, ya desde siemp e
mal echaI2. En ese mismo dia el Cabildo oda ía aco dó celeb a en San-
iago una misa pa a el es ablecimien o del p eladoI3. Fue en e ado en la ca-
ed al, en el luga des inado a sepul u a de 10s a zobispos, en e el co 0 y
la capilla mayo , aunque ac ualmen e se desconoce el luga donde eposan
sus es os, debido a que nadie se p eocupó de pone una lápida sob e su
umbaI4.
Es o exige una acla ación, que nos lle a a conside a algunas de las i u-
des más signi ica i as de es e p elado. Más en conc e o, esal an su a abili-
dad de ca ác e y su ca idad con 10s más necesi ados. Fue es o Úl imo 10 que
le lle ó a al g ado de empob ecimien o que ni 10s ecu sos que dejó a su
mue e,
ni
10s de sus amilia es, alcanzaban a cos ea 10s gas os de su
A. LOPEZ FERREIRO,
His o ia
...
,
p.
9.
Sennones del Il no. S .
D.
F ancisco Alejand o Bocaneg a.
la
Ed.
Mad id 1780, pp. 260ss.
V.
ambién A.
LOPEZ
FERREIRO,
op. ci .,
p. 12.
'O
<En es e cabildo, habiéndose a ado sob e el p opues o de
10
pedido po el S . A cediano
de Co nado, en 23 de diciemb e, ocan e a las en adas de 10s S es. A zobispos, se aco dó el
que asi que pa icipen su elección se les esc iba in o mándoles de odo 10 p eciso
y
conducen e
al asun o, pa a que solici en an es de su enida el modo de sus en adas, espec i amen en (AC,
ol. 58,
.
76 . Cab, del 14 de ene o de 1774).
AC, ol. 58,
.
105. Cab. del 17 de julio de 1774.
Ibid.
Cab. del 24 de julio de 1774.
''A.
LOPEZ
FERREIRO,
op. ci .,
p. 33.
I3AC,
ol. 60,
.
14 . Cab. del 16 de ab il de 1782.
I4A.
LOPEZ
FERREIRO,
op. ci .,
pp. 34-35.
en ie o15, po 10 cual el benemé i o a zobispo no pod ia ecibi un en e a-
mien o digno. El10 mo i ó algunas p o es as de pa e del pueblo de San iago,
po 10 que el Cabildo op ó po hace se ca go de odos 10s gas os, al menos
de modo p o isional; sin emba go dadas las ci cuns ancias del momen o, equi-
alia a esponsabiliza se de ini i a nen eI6.
Cie amen e, pa ece se que a su mue e Bocaneg a dejó sin salda algunas
deudas, de las que ya López Fe ei o jus i icó su posible o igen: 10s empe-
ños con aídos po el dona i o que hizo al mona ca con mo i o de la gue a
que man u ie on España e Ingla e a, las abundan es limosnas a 10s pob es
de su diócesis y 10s gas os de su casa y sus en e medades".
En ealidad, la e dade a azón de su pob eza se debió a su ca idad con
10s mis pob es. De su gene osidad quedan p eciosos es imonios, como el
siguien e ex o de una ca a di igida al Cabildo:
Como V.I. sabe consola me con an a biza ía en odas las ocasiones en
que llego a ale me de su a o , es a misma expe iencia de su gene osidad
me da mayo alien o aho a pa a la nue a con ianza de p esen a le mis ue-
gos, como 10 ejecu o, bien segu o de que end án acep ación en el g ande
amo con que V.S.Ilma. con ibuye siemp e a 10s ensanches de
mi
co azón.
Di igense pues, a que V.S.Ilma., siéndole ac ible, se si a anquea me
la can idad de seiscien os mil eales, que necesi o pa a sali de una ez de
odos mis ahogos y pode acudi al soco o de innume ables pob es que
subsis en a las expensas de mi auxilio, y cuyos i os clamo es causan en
mi áni no imponde able u bación, de la cua1 s610 puedo e me lib e po
el medio que p opongo a V.S.I., dignándose, como 10 espe o de su ineza,
condescende a mis deseos, bajo la misma cesión que engo hecha de las
en as pe enecien es a mi dignidad en el pa ido de Valladolid, en in eli-
gencia de que el sob an e de las co espondien es a es e año,
y
el odo de
las del siguien e, queda 6 V.S.I. en e amen e ein eg ado de sus desem-
bolsos, a cuyo e ec o eno a é, como es jus o, la esc i u a de segu idad.
Con odo el10 pod á V.S.I. eje ci a mi olun ad en cuan o sea de su ma-
yo obsequio, in e in uego a nues o Seño que gua de su ida.muchos
año~'~.
El Cabildo le concedió dicha can idad, y no s610 eso, sino que además le
condonó 10s cocho mil ducados que se le p es a on pa a paga 10 que debia
al Hospicio~'~, can idad eno me, y que habla muy al o del econocimien o
que el Cabildo hacía de la he oica ca idad del a zobispo.
l5
Ibid.
p.
33.
I6AC, ol.
60.
.
16.
Cab. del 19 de ab il de
1782.
"A.
LOPEZ
FERREIRO,
op.
ci .,
p.
33.
l8
Ca a al Cabildo, San iago, 12 de mayo de
1777.
I9AC, ol.
58,
.
245.
Cab. del 13 de mayo de
1777.

En 10s lib os de
Espolios
de
Bocaneg a
a nbién se encuen an abundan es
e e encias sob e la magnanimidad de es e a zobispoZ0, que ue una cons an e
de oda su ida, pues pa a 61 la limosna e a auna igu osa obligación impues-
a po la le~,,~'. Vi ió, en de ini i a, 10 que él mismo p edic6 en sus se mo-
nes: que <<la in ención de Dios en hace a 10s homb es icos es hace los
~a i a i osn~~.
De odos es os hechos se puede saca la imp esión de que Bocaneg a e a
un homb e de .una san idad ue a de 10 común, con unas i udes que impo-
nen espe o y causan ad ni ación.
Es a imp esión se acen úa al conoce las ob as que dejó publicadas. Sob e
és as, 61 opinaba en su humildad que e an de <<co o mé i o~~~, pe o sin du-
da alguna cons i uyen un alioso es imonio del ambien e cul u al y eligio$o
de su época, a la ez que nos ayudan a comple a la isión de ia pe sonalidad
y del pensamien o de es e p elad~~~.
'O
Lib os de Espolios de Bocaneg a.
Leg. 151 del A chi o Capi ula de la ca ed al de
San iago.
Se mones de Ilmo. S . D. F ancisco A. Bocaneg a y Xi aja, obispo de
Guadix
y Baza y
al p esen e, a zobispo de San iago.
Tomo I. ed. Mad id 1773, p. 170.
22
Ibid.
p. 185
23 aIlmo. S . mío: paso a manos de V.I. 10s adjun os ejempla es de la Ins ucción Pas o al
que ha dado a luz pa a la ins mcción de mi g ey en 10s asun os que con iene. Ya a dias que
es a o mada, pe o ha de enido su imp esión el conocimien o de su co o me i o. Aho a, pa a
esol e me a publica la, me ha mo ido no sé que sec e o impulso. És e, según me pe suado,
es cie amen e el de mi especial de oción a nues o san o Após ol, cuyos de echos con es a oca-
sidn an opo una p ocu o de ende , con 10s de mi San a Iglesia. (Ca a al Cabildo, San ~ago
20 de ma zo de 1776).
24
La elación de las ob as de Bocaneg a que he podido localiza es la siguien e:
Se mones
del Ilmo. S . D. F ancisco
A.
de Bocaneg a y Xi aja, obispo de Guadix y de Baza, al p esen e,
a zobispo de San iago.
Tomo I. ed. Mad id 1773.
Exho ación Pas o al que hizo pa a su
g ey el Ilmo. S . D. F ancisco A. Bocaneg a y G ijaba, A zobispo y Seño de la ciudad de San-
iago,
con mo i o de la expedición de Ma uecos y A gel. San iago 1776.
Se món de la Domini-
ca P ime a de Cuu esma,
p edicada po el Ilmo. S .
D.
F ancisco A. Bocaneg a y G ijaba,
A zobispo y Seño de la ciudad de San iago, en su San a Apos ólica Me opoli ana Iglesia. Año
1776.
Declamación opo una con a el libe inaje del iempo. Ca a Pas o al.
Ba celona,
24
de ene o de 1779. seg'Ún López Fe ei o (p. 8) ue publicada en 1777 po la imp en a Aguayo.
En 1778 ue eedi ada en e sión mis comple a po la imp en a Iba a, con un nue o i ulo:
Saludable Medicina pa a las dolencias del siglo. Ca a Pas o al
que di igió a su eba io el Ilmo.
S .
D.
F ancisco Alejand o Bocaneg a, A zobispo y Seño de San iago, Capellán Mayo de S.M.,
Juez O dina io de su Real Capilla, Casa y Co e, y No a io mayo del Reino de León, Mad id,
1778.
Se mones del Jlmo. S . D. F ancisco y Xi aja,
Tomo 111.
la
ed. Mad id 1780.
Exho a-
ción Pas o al a mis amadas o ejas de mi ciudad y a zobispado de San iago,
con mo i o de la
san a misión que se acaba de hace . Valencia, 1774. (Es a pas o al apa ece ci ada po Ca los
Ma inez Ba bei o en su lib o
Imp esos Gallegos de 10s siglos XVI, XVll y XVIII.
Cuade no de
es udios gallegos, anejo XVII. San iago 1970, p. 67).
EL ATAQUE DEL ARZOBISPO BOCANEGRA A BUONO CHIODI
51
El mo i o que le ile ó a edac a y publica sus se mones y plá icas pa ece
habe sido la esponsabilidad que sen ia de sabe se an e odo pad e y pas o
de sus elig eses. É1 mismo 10 dejó exp esado del siguien e modo:
No es doc ina de San o Pad e, pe o 10 es del Pas o p opio, que la ha
dado con el solo in de ues o ap o echamien o; y ya se sabe que la leche
de las mad es
(.
..),
aunque sea menos sus anciosa, es la mis p o echosa
pa a 10s hijosZ5.
Unido, pues, a su bondad es aba su ex ao dina i0 celo apos ólico, conc e-
ado en unos cuan os obje i os que pe manecie on cons an es a 10 la go de
su ida y que incluso le lle a on
al
aol ido casi siemp e de mi ni~mo>>~~.
A
el10 hay que añadi las g andes do es
y
el buen gus o de Bocaneg a en 10 que
se e ie e
al
mundo de las le asZ7. No en ano López Fe ei o le a ibuyó
el mé i o de habe con ibuido con su ejemplo a pu i ica la o a o ia
sag adaz8.
De
hecho, sus discu sos, aunque p o undos, esul an asequibles
a odos.
El
pensamien o de Bocaneg a a a és de su ob a
Pa a en na ca adecuada nen e la eacción de Bocaneg a en e a la música
de Chiodi es indispensable hace unas conside aciones, aunque sea b e e-
men e, ace ca de su modo de pensa ,
al
como se nos p esen a en sus esc i os.
Lo p ime 0 que hay que deci espec o a ellos es que esul an se de una
sencillez y cla idad de pensamien o que con as a con 10 que en onces se i-
ia en el ambien e cul u al del momen o. En e ec o, Bocaneg a huyó del es i-
lo g andilocuen e de su época, que no se ajus aba en absolu 0 a su ca ác e ,
e incluso llegó a deci que 10s se mones de su iempo es aban esc i os Gen
copla, o po mejo deci , en ono de jáca a~~~.
Una de sus p eocupaciones, pues, ue ecomenda a 10s p edicado es de
su diócesis que uesen simples en sus discu sos30. Pa a 61, ala sencillez o la
Se mones.
Tomo
I.
2a
ed. Mad id
1773,
p.
XI.
'6
Se mones.
Tomo
111.
1
a
ed. Mad id
1780,
p.
198.
27
Manuel
R. PAZOS,
op.
ci .,
pp.
298-99.
A.
LOPEZ
FERREIRO,
op.
ci .,
p.
35.
"Se mones,
Tomo
111.
2a
ed. Mad id
1773,
p.
201.
'O
.T ocad el nomb e de p edicado es
di e ides
y popula es po el de apos ólicos y p o e-
chosos,
y
no emáis de ninguna mane a el que po es o disminuya ues a ama, an es es ad
ce isimos de que más bien c ece á
y
aumen a a>> (Se mones. Tomo
111.
la
ed. Mad id
1780,
pp.
232-33).
llaneza en explica la Di ina Palab a, es una ci cuns ancia p eciosísima pa a
el u o~~'.
Y
con odo -hijo, al in, de su siglo- ambién cayó en amane amien os
algunas ecesg2, que no dejan de se excepciones pa icula es den o de o-
da su ob a. En la base de la cla idad de su es ilo es aba su ec a in ención
de que 10s discu sos si iesen pa a ins ui
y
adoc ina a sus ieles, sin p e-
ende , en modo alguno, ningdn lucimien o pe sonal.
En segundo luga , se en e lejados de una mane a especial en 10s esc i os
de Bocaneg a algunos de 10s p oblemas más sob esalien es y de mayo p eo-
cupación pa a odos 10s obispos con empo áneos: la in il ación de las doc-
ina~ de 10s enciclopedis as anceses y las nue as cos umb es sociales que
se es aban in oduciendo en algunos ámbi os de la ida del país.
Po 10 que espec a a la p ime a cues ión, Bocaneg a se adelan ó a p e e-
ni a 10s ieles, acen uando de modo especial sus c í icas hacia las ideas de
Vol ai e
y
de Rousseaug3, y dándoles
al
mismo iempo doc ina cla a sob e
esos emas.
Ace ca de las nue as cos umb es de su siglo, Bocaneg a se mos ó en odo
momen o en o al desacue do. Culpaba a 10s enue os ilóso os>> (Vol ai e,
Rousseau..
.)
de se 10s causan es de
an a
elajación en las cos umb esg4, em-
pleando pa a odo el10 un lenguaje du o, que con as aba con la a abilidad
de su ca ác e . Si a de ejemplo el siguien e ex o de uno de sus esc i os:
Faná icos, a uinado es de la humanidad, des uido es de las leyes, co-
up o es de las buenas cos umb es, composi o es de sis emas b u ales, au o-
es de pa añas, amoyis as polí icos en el ea o del mundo. An ic is ia-
nos, audaces, embus e os, locos u iosos, llenos de p esunción
y
enemigos
decla ados de la sociedad, que con sus anos esc i os in en an pe e ilJ5.
Es a e a la eacción 1Ógica de quien, po o a pa e, dedicó oda su ida
a de ende 10s p incipios adicionales de la e ca Ó1icag6. Po el10 se puede
3' Ibid.,
p. 234.
32
V., po ejemplo, el agmen o de su ca a al Cabildo del
14
de ab il de 1774: ~Resuel o
pasa a la Co uña con el in de consola a aquellas o eji as, adminis ándoles el San o Sac a-
men o de la Con i mación, que ca ecen muchos años han.
33
~Vol e y Rosó, con la dulzu a de su es ilo y el hechizo de sus ases, han ganado a no po-
cos el co azónx
(Declamación opo una,
p. 7).
34
.Como 10s dnicos undamen os en que es iba es a nue a eligión son el place y el in e-
és, se hace p eciso que sus Au o es no quie an que haya o o mundo ni que el alma del homb e
enga la cualidad de inmo al,
(Saludable Medicina,
p. 91).
35
Ibid.
pp. 51-52.
36
.Las doc inas que o dina iamen e he semb ado en el pulpi o, he p ocu ado sean sólidas
EL ATAQUE DEL ARZOBISPO BOCANEGRA A BUONO CHIODI 53
encuad a a Bocaneg a en e el g upo de homb es de su iempo, y en pa icu-
la de 10s obispos pa a quienes cie as ideas de la Ilus ación esul aban peli-
g osas, ya que suponían la al e ación de un o den que ellos conside aban sa-
g ado. De ahí se comp enden pensamien os como és e:
Las modas que cada dia se in en an, 10s bailes, 10s sa aos, 10s con i es,
10s demasiados ado nos, la ida ociosa
y
egalona,
y
las ecuen es concu-
encias o jun as de ambos sexos, iqué son sino unas opas auxilia es que
las imosamen e si en a la la~ci ia?~'.
Pa alela a es e conse adu ismo eligioso es u o su línea polí ica espec o
a la mona quia. Fue on ales las mues as de ene ación que o eció a Ca -
10s
I11
que és e le concedió la G an C uz de la O den que él mismo había
ins i ~ido~~. Pa a Bocaneg a, el mona ca e a un ejemplo de i udes al que
odos debían segui ; asi 10 dejó exp esado en a ios de sus es~ i os~~.
n.
Buono
Chiodi
Da os biog á$cos
Los documen os que hoy poseemos pa a conoce la ida de Buono Chiodi,
maes o de la capilla de música de la ca ed al de San iago du an e mas de
ece años, son muy escasos. Po ello, esul a bas an e di ícil elabo a una
e dade a biog a ia, pues a 10 que más se puede llega es a hila unos da os,
10s cuales, no obs an e, son de suma impo ancia pa a el p esen e es udio.
Los ci ados documen os han sido es udiados po el pad e López-Calo, eali-
y no suje as a cues ión, huyendo cuidadosamen e las igideces, que nunca han sido de mi genio;
y lo mismo el es ablece como un dogma lo que oda ía no ha de inido la Iglesia. Siemp e he
abo ecido la laxedad, pe o no he abominado menos el demasiado igo
[...I;
he p ocu ado cuan o
me ha sido dable acomoda me al genio y espí i u de C is o.
(Se mones.
Tomo I.
2a
ed. Mad id
1773, p.
XXI).
37
Se mones,
Tomo
I.
2a
ed. Mad id 1773, pp. 144ss.
A.
LOPEZ
FERREIRO,
OP.
ci .,
p. 36.
39
~Nadie duda la i ud de nues o ey que, sin que sea ponde a , ya llega a se he oica po
su pe ección. Todos saben su ec i ud, su jus icia, su pu eza, su celo a dien e y odas las demis
calidades que cons i uyen un pe ec o mona ca.
(Declamación opo una,
p.
5).
.Si imi amos a nues o ey, odos se emos pe ec os
[.
.
.]
Todas sus acciones son un ejemplo
i o pa a nues as ob as
[.
.
.]
Nues a dicha se i imi a sus i udes y nues a desg acia con i-
nua en nues os icios,,
(Ibid.
pp.
13
y 15).
El pad e Ldpez-Calo incluye ade nás en su Ca álog~~~ algunas ob as que
se a ibuyen a Chiodi, de las que se p escinde en la elación an e io .
La magni ud del abajo colosal de Buono Chiodi queda esa ado oda ía
más po o o hecho: no s610 se limi aba a la simple composición de la músi-
ca, sino que él mismo copiaba la mayo pa e de las pa icellas, an o las de
10s can o es como las de 10s ins ~men is as~~. Incluso en algunas ob as a
muchas oces y con o ques a hacía pe sonalmen e 10s duplicados de las pa -
icellas, cuando necesi aba más de una po cada oz o ins umen o.
Con Chiodi el i alianismo ba oc0 llegó a su apogeo en San iago, después
de habe i ido días e dade amen e glo iosos. Po supues o, es e enómeno
no e a exclusi o de la ca ed al de San iago. Po el con a io, es la culmina-
ción de odo un p oceso que ya apa ece documen ado desde ines del siglo
XVI en a ias ca ed ales españolas. De odos modos, en San iago adqui ió
unas dimensiones muy supe io es a las de cualquie o a ciudad de España.
Po o a pa e, pa a el es udio p esen e in e esa sob e odo San iago, po 10
que a él nos amos a ceñi , con simples alusiones a o as ca ed ales y ciuda-
des que enían alguna elación con la ciudad del Após ol y con su ca ed al.
La p ime a no icia que se iene sob e la p esencia de un núsico i aliano
en San iago es la de Ped o Ce one, na u al de Bé gamo, que en 1592 em-
p endió un iaje de pe eg inación al sepulc o del Após ol San iago. Po con-
esión p opia, sabemos que es e músico, además de esa inalidad p ima ia
de la pe eg inación, enia ambién en men e conoce a 10s g andes composi-
o es españoles y el ambien e musical de E~paña~~. Es u o en San iago 10s
días, o semanas, en o no
a
la ies a del Após ol (25 de julio) del Año San o
de 159368.
En el siglo XVII con inu6 el mismo enómeno, ligado oda ía al pe eg i-
naje a la umba de San iagoW. En conc e o, sabemos que en 1610 ue eci-
bido como músico de la ca ed al el iolinis a eneciano Gab iel Aga ea; en-
e sus obligaciones es aba la de enseña a cua o músicos a añe las ihuelas
de a co70.
Es a p esencia de i alianos en la ca ed al de San iago debió de segui a 10
Ibid.,
pp. 83s.
661bid.,
p. 81.
67
Ramón BASELGA ESTEVE,
Ped o Ce one de Bé g'a no. Es udio biobibliog ajco,
en <<Te-
so o Sac o Musical., 54. 1971, p. 8.3s. V. en pa icula pp. 41-47.
Ibid,
p. 43.
J.
LOPEZ-CALO, '<Música
e
musicis i i aliani in San iago di Compos ela (Spagna)., en
Me-
mo ia e con ibu i alla musica de Medie o all'E a Mode na o e i a Fede ico Ghisi,
Bologna
1971, pp. 355-66.
70
5.
LOPEZ-CALO,
La
misica en Galicia,
p. 898.

EL
ATAQUE
DEL ARZOBISPO BOCANEGRA A BUONO CHIODI 63
la go de odo el siglo
XVII,
pues llega on a cons i ui una e dade a escuela
nacional. No obs an e, hay que ad e i que mas que a <<músicos i alianos.,
en oda la ex ensión geog á ica del é mino, hab ía que e e i se p opiamen-
e a ai alianos del no e,, y p ecisamen e de las egiones de Lomba día, el
Be gamasco, e c., pues sabemos que el p ime 0 o 10s p ime os que se ins a-
la on aquí in i a on luego a o os compa io as suyos, mo idos, segu amen-
e, po 10s al os sueldos que pagaba la ca ed al de San iago a sus mÚsicos7'.
El hecho ue que en la segunda mi ad del siglo
XVIII
la colonia de músicos
i alianos en San iago e a muy nume osa.
Y
aun debe añadi se que gozaba
de g an es imación. Tal e a és a que el Cabildo se i6 de 10s in o mes dados
po algunos de esos músicos espec o a la alia de Chiodi, en is a de 10 cual,
sin más diligencia, om6 la nada común de enninación de llama le como maes-
o de capilla.
Debe ene se en cuen a, inalmen e, que con Chiodi aumen ó de nue o la
p esencia de i alianos en San iago, no s610 po él nismo, sino po que ajo
consigo a dos niños (p obablemen e ya mayo ci os) que, según 10s da os del
a chi o, se queda on de ini i amen e en la ca ed al. Son, como queda ya di-
cho, el iple Felice Pé gamo y el con al 0 Ca 10 Mau o7'.
Po supues o, es bien sabido que el i aiianismo musical no ue un hecho
aislado en San iago. También en o as ca ed ales españolas se encuen an po
es a época músicos i alianos, si bien no en núme o an ele ado como el de
la ciudad compos elana.
Así, po ejemplo, la capilla eal de Mad id, con la p esencia an impo an-
e de músicos i alianos, he una uen e inago able de ex aje os pa a las capi-
llas españolas, sob e odo después del ma imoni0 de Felipe V con Isabel
de Fa nesio, y más oda ía desde que, en aquel memo able e ano de 1737,
llegó Fa inelli a Mad id, quedando con e ido, de la noche a la mañana, en
el a bi o de la olun ad eal, 10 que supuso ademhs el inicio de una e dade-
a edad de o o de la música i aliana en España.
Una mues a de es e enómeno es la p esencia del músico i aliano Pablo
Pe e i en la ecina ca ed al de Lugo, quien, posiblemen e ue el iniciado
del i alianismo musical en dicha ciudad7'.
Vol iendo a la música de Chiodi, hay que deci que u o una ex ao dina-
7'
J.
LOPEZ-CALO:
Musica musicis i..
.
,
p.
359.
''
Lib os del Depósi o (1768-1775). A chi o Capi ula , Leg. 598. . en pa icula el año
1770.
7'
c<Asimismo se aco dó que 10s dos iolinis as asis an a pe ecciona se en dichos ins umen-
os a la enseñanza de Pablo el l aliano y que a és e se le asis a con dos eales cada dia po su
abajo, du an e el iempo que 10s enseña e, con la obligación de que haya de asis i 10s dias
de Pascua en la lglesia y que se le comp en dos iolines pa a dichos muchachos~~. .Se aco dó
que de hoy en adelan e se le den a Pablo Pe e i, iolinis a. es eales de ellón en cada un dia
ia acilidad pa a compone , pues de o o modo no se comp ende al núme o
de ob as en an poc0 iempo.
A
el10 con ibuye on indudablemen e dos ac-
o es: su ecunda inspi ación
y
su habilidad composi i a. En unos apun es
de no as pa a una misa, en las que ue poniendo po esc i 0 emas musicales
e ideas, esc ibió: uy o os in ini os que po en ado no 10s esc ibo, po que
nunca acaba ia,". Es a es la mejo p ueba de su excepcional inspi ación
a ís ica.
Con odo, o os músicos de la misma época,
i alianes
o no, poseye on
am-
bién una capacidad de p oducción musical que hoy nos pa ece di ícil de com-
p ende . Sin i más lejos, el suceso de Chiodi, Melcho López, ue asimis-
mo un composi o ex ao dina iamen e ecundo; con la doble pa icula idad
de que ambién 61, como Chiodi, copiaba muchas de las pa icellas del co 0
y
de la o ques a, pe o, al con a io del maes o i aliano, enia una calig a ia
bellisima
y
muy cuidada.
En cie o sen ido, esa eno me p oduc i idad de Chiodi se explica, en pa -
e, po el ip0 más usado en su iempo
y
que es el que u ilizaba gene almen e,
an alejado del con apun o imi a i o de épocas an e io es: las melodías áci-
les, con no pocas << ó mulas es e eo ipadas, que se epi en una y o a ez,
10s pasajes co ales en aco des e icales, homo í micos, odo 10 cua1 acili-
aba, como es cla o, la esc i u a ápida de muchas páginas de música.
Pe o se ia da una imp esión e ónea si de odo el10 se quisie a hace de-
duci que Chiodi ue un composi o acili ón o de poc0 alo . Po el con a-
io, incluso en 10s pasajes de cons ucción mis sencilla, supo ob ene magní-
icos e ec os sono os
y
exp esi os. Véase, po ejemplo, el co nienzo de la
~Lamen ación p ime a del Mié coles San on7'
(1774),
(ejemplo
1).
Sabe
a n-
bién u iliza el con apun o imi a i o; asi la con inuación de la misma lamen-
ación (ejemplo
2).
Y
odo es o no s610 en las composiciones en la ín, que, como e a cos um-
b e en su época, solían se más abajadas, sino que ambién apa ece en las
composiciones en cas ellano. Puede oma se como ejemplo es e agmen o
del illancico de Na idad <<Como el Niño es
me cade ^^^
(ejemplo
3).
po azón de sala io, con la obligación de enseña 10s niños de co o,
y
de asis i a las unciones
de la iglesia, y de oca el iolón,
y
enseña le después a 10s niños que quisie an ap ende ;
y
desde p ime 0 de mayo en adelan e se le qui e al acione 0 bajón lo que se le daba po azón
de oca el iolónn (AC de la ca ed al de Lugo, ol. 14, . 345 .
y
361 . Cab. del 14 de oc ub e
de 1730 y 7 de ab il de 1731).
74
J.
LOPEZ-CALO;
Ca álogo,
p. 86.
751bid.
p. 98, núm. 493.
76 Ibid.,
p.
109, núm. 633.
EL ATAQUE DEL ARZOBISPO BOCANEGRA A BUONO CHIODI
65
Ej. 1.
Lamen aci6n
1
a
del Mié coles San o
1774 C-411
66
Ej.
2.
Ib id
C.
12-21
MARÍA PILAR
ALEN
I
l
Jc- c
-
-,e-
a,,
)kcc-nw.-oi
m. c
in L--
-
a*
EL ATAQUE DEL ARZOBISPO BOCANEGRA A BUONO CHIODI
67
Ej.
3.
uComo el Vino es me cade . C-26-29

Lo mismo cabe deci de las melodias, an o de las que es án en la in como
las de 10s mismos illancicos. Véase la << onada>> a 10s Reyes Magos, i ulada
aApacible el ien o de un amo ino>>" (ejemplo
4).
Pe o, pues o que la acusación de Bocaneg a se e e ia p ecisamen e a la
música de la Semana San a de
1778,
se á con enien e es udia la más de p o-
pósi o.
Y,
a
m
de en na ca debidamen e el hecho en su signi icado his ó i-
co comple o, expond emos an es 10 que pod ia se llamado his o ia ex e na
de al acusación.
ZZZ.
Desa ollq de 10s hechos
El
ac a capi ula co espondien e
al
dia
27
de ab il de
1778
ecoge el si-
guien e acue do:
En es e cabildo se io ca a de Su Ilus ísima mani es ando se p e enga
al maes o de capilla e o me la música del co 0 de la san a Iglesia;
y
el
Cabildo esol ió se esponda la ausencia de dicho maes o de capilla
y
que,
luego que se es i uya a es a Iglesia, se le p e end á, y que en el mismo
Animo es aba el Cabild~~~.
Po o una se conse a el ex o in eg o de la ca a que mo i ó esa esolu-
ción capi ula , el cual nos pe mi e es udia con mis p o undidad es e inci-
77
Ibid.,
p.
113,
núm.
682.
78
AC,
ol.
59,
.
16 .
Cab.
del 27 de
ab il
de 1778.
EL ATAQUE DEL ARZOBISPO BOCANEGRA
A
BUONO CHIODI
69
Ej.
4.
<<Apacible el ien o Tomada de 10s San ola es
den e de la ida de Buono Chiodi, y aun de la ayec o ia del
i alianisme
mu-
sical en España. El p elado había di igido la siguien e ca a al Cabildo:
Ilus ísimo seño : Al e 10s can os de
V.S.I.
pa a el cul o de Dios y
el sumo celo con que 10 p omue e, sin pe dona medio alguno de cuan os
puedan conduci a es e san o in, engo la sa is acci6n de hace a
S.I.
p e-
sen e un epa o bien sus ancial y que pod ii se muy opo uno pa a el log o
de sus in enciones.
Desde que empecé a asis i
a
las unciones sag adas de es a nues a san a
iglesia, admi é una cosa y compadeci o a. Admi é el esme o imponde a-
ble de V.S.I. en man ene a oda cos a
un
co 0 de música an excelen e
que puede compe i , no sólo con 10s de la mis amosa ca ed al sino con
10s de la misma Capilla Real. Pe o de es o mismo se me o iginó una g an
compasión, pues ad e í al oi los que 10 que can an no es 10 que co espon-
de a la se iedad de 10s O icios Di inos y mucho menos en una iglesia de
an o nomb e como la nues a.
La
música que se les pone no es p opia del
emplo, sino de
un
ea o de comedias: po que odo su ai e es p o ano, y
qa ez se oye un golpe que mue a a de oción. Es a es la que únicamen e
se debe p ocu a en aquel si io, cuyos p ime os asis en es son Dios y sus
ángeles, de cuya compañía nos dis aemos insensiblemen e, si 10s ecos so-
no os que pe cibe el oido nos acue dan y ep esen an obje os muy dis an-
es del San ua io. Con ieso que po es e mo i o ha sido mucha mi mo i i-
cación, pa icula men e en es os días san isimos y sac a ísimos en que se
bace a 10s ca ólicos una ie na memo ia de la Pasión de Nues o Reden o .
'
El maes o de capilla no dudo se 6 an bueno en su habiiidad como 10 es
en el nomb e, pe o, o po no dá selo el genio, o po no habe se c iado
en es a especie de composiciones sag ada, yo eo que le al a pa a ellas
el acie o y el gus o. Ya que se halla en I alia,
pod ia
hace V.S.I. se de u-
iese po allí (aunque ue a con la ca ga de alguna pensión), o a 10 menos
no nega le su e i o en caso de que 10 p e enda con algún p e ex o y elegi
en su luga algún suje o del país, que hiciese las composiciones más p o-
pias pa a el cul o de Dios. En Espaiia hay g andes habilidades y, sino de-
sag ada a V.S.I. es e p oyec o, end á mucho en que escoge . Cualquie a
que se elija se á mejo que el que log amos de p esen e, y pa a posee así
su en a como sus hono es, debe ene , po azón de pa icio, mucho ma-
yo de echo que un ex anie o. Si V.S.I. no se con o ma con es e dic a-
men, yo no &ma é duelohguno po es e mo i o, pe o siemp e espe a é
de su g an eligiosidad, dispond á las cosas de sue e que en 10 sucesi o
no enga yo más que sen i , oyendo composiciones que cie amen e son im-
p opias del Di ino Cul o, an p e endido y solici ado po el g an celo de
V.S.I.
A
quien epi o el co dial a ec o con que desa con ibui a sus obsequios,
y que Nues o Seño gua de a V.S.I. 10s muchos años que le uego. San ia-
go,
ab il,
22
de
177879.
Las g a es acusaciones que el a zobispo Bocaneg a hizo con a la música
de Chiodi, exp esadas de un modo cla o y ue e, aunque espe uoso y deli-
cado, lle an a plan$ea esenciaimen e dos p egun as que, en ealidad, cons i-
uyen una única cues ión: jse a a de una simple ap eciación pe sonal del
a zobispo o, po el con a ia, la música de Chiodi no e a e dade amen e
ap opiada pa a esa ocasión? La espues a no puede se ca egó ica, pe o si
se pueden hace di e sas hipó esis. Pa a el10 es impo an e, sin emba go, e-
ne en cuen a la'con es ación que el Cabildo dio ai p elado:
79
Ca as de Bocaneg a. Leg.
364.
San iago,
22
de
ab il
de
1778.
EL
ATAQUE DEL ARZOBISPO BOCANEGRA A BUONO CHIODI
7
1
nus ísimo seño : Sob e 10s jus os sen i nien os que
V.S.I.
nos mani ies-
a en ca a de 22 del p esen e ha causado a
V.I.
la música que ha oído can-
a en las unciones de Semana San a, a que se simi6 concu i , po imp o-
pia y nada co espondien e a la se iedad del dia, son 10s mismos que enía-
mos pensado da a en ende al eg eso de nues o maes o de capilla pa a
la e o mación o nue a composición de la que sucesi amen e se can a e
en es a san a iglesia, a eglada y con o me a 10s iempos, a la ene aci6n
de la Casa de Dios, y a la g andeza de es e Apos ólico emplo. Luego que
se e i ique aqu61 ha emos p esen e ai maes o la ca a de
V.I.
y acompa-
ña emos al mismo iempo las nues as, con que espe amos log a a
V.S.I.
la sa is ación que su pas o al celo desea, y noso os el gozo de oi aplaudi
un maes o que, po bueno, hemos escogido en e 10s muchos de que se
nos ha dado no icia; sin que la ci cuns ancia de ex anje o le pudiese ex-
clui del mk i o que le hizo ac eedo del magis e i0 de es a san a iglesia,
al
modo que 10s Reyes pa a sus capillas eales, y o as ca ed ales pa a las
suyas, donde se celeb an las mismas unciones, 10s hacen eni igualmen e
de ue a de Espaiia po el pa icula gus o y p imo de que Dios 10s ha do-
ado en su p o esión, con en aja a 10s nacionales, como
V.
S.
I.
no lo igno-
a, y 10 halla po expe iencia, 10 mismo que econoce á
V.I.
en nues o
inal e able y endido a ec o con que nos o ecemos a la obediencia de
V.I.
y ogamos al Seño gua de su ida muchos aiiosm.
Es a ca a nos da luz su icien e pa a pode hace a ias a i maciones, es-
paldadas po 10s hechos que ocu ie on pos e io men e.
Po una pa e, el Cabildo mos ó aquí su o al con onnidad con la ap ecia-
ción del a zobispo, man eniendo además el mismo ono de cla idad y delica-
deza con que el p elado se había di igido a 61. Pe o es e modo de esponde
pa ece se que s610 ue un me o a o de co esia. Los hechos, al menos 10s
que has a aho a se conocen, no se desa olla on
al
como espe aba Bocaneg a.
Lo que en ealidad sucedió ue que el p es igio de que Chiodi ya gozaba
quedó nue amen e esal ado. La simple lec u a de es a ca a es su icien e pa-
a da se cuen a del ap ecio de que dis u aba el maes o Chiodi po pa e del
Cabildo, que en es a espues a al p elado, p odiga abundan es elogios sob e
su labo .
El o o hecho impo an e es que, aun dando po supues o que el Cabildo
haya hecho llega a Chiodi la p o es a de Bocaneg a, su ac i idad no dismi-
nuyó en absolu 0 y
ni
siquie a pa ece que cambiase sus ancialmen e, con i-
nuando con el mismo modo de compone de aiios an e io es.
Teniendo p esen es es os dos hechos como pun o de e e encia, podemos
pasa ya al campo de las hipó esis ace ca del mo i o, o 10s mo i os, que lle-
a on al a zobispo a ob a de es e modo.
Minu a de la espues a del Cabildo a Bocaneg a. A chi o Capi ula , Leg.
364.
San iago,
27
de
ab il de
1778.
Ej.
8.
Lamen ación a solo pa a la a de del Mié coles San o
1774
puso al año pos e io sigue, con oda exac i ud, las mismas o ien aciones de
10s an e io es. Es su icien e pa a con i ma 10 ci a es os dos agmen os, el
p ime 0 de una pa e co al y el segundo de una so is ica (ejemplos
9
y
10).
Conclusión
Una doble conclusión
se
deduce de odo 10 expues o: en p ime luga , la
c isis que, e iden emen e, expe imen 6 el i alianis no en el úl i no cua o del
siglo
XVIII.
El a aque de Bocaneg a no ue nás que un capi ulo de ese p o-
ceso. Un p oceso que oda ia es á po es udia , pe o que ue muy cla o.
La segunda conclusión es más delicada y más impo an e: es e iden e, po
10 que se acaba de deci , que ese i alianis no, lejos de desapa ece -no s610
po esa c isis, pe o ni siquie a po a aques an di ec os y con an a au o idad,
como es el de un a zobispo en su p opia ca ed al- siguiese su camino: un
camino que alcanza ía aún co as mis al as en el siglo
XIX,
cuando el ossi-
nismo en ase, con odo su i esis ible empuje, en la ida musical española,
ambién en la eligiosa. ¡Como se comp ende ia si no, que 10s a aques del
Pad e Feijóo, de Pa ís y Royo, e c., no su ie an e ec o alguno! Pe o si es
cie o, en cambio, que 10 que es aba en c isis -y aquí si que se oca, p oba-
blemen e, la au de odo el p oblema- e a el ba oquismo, la concepción
ba oca de la música, y en modo pa icula de la melodia. Po que las melo-
dia~ que nace ían inmedia amen e después no se ían como las has a en onces
en uso, sino clasicis as.
Y
10 mismo debe deci se del uso de 10s ins umen os
y, sob e odo, del
e hos
pa icula de la música. En San iago se encuen a

EL ATAQUE DEL ARZOBISPO BOCANEGRA
A
BUONO CHIODI
.
81
uno de 10s ejemplos más clamo osos de es o: el suceso de Chiodi, Melcho
López, sob e odo desde que, en
1794,
hizo un iaje a Mad id, donde descu-
b ió, en odo su igo , el nue o a e, el Clasicismo. Las ob as de Melcho
López pos e io es a esa echa son odas ya de co e clasicis a na cado. Qui-
zá sean ambién más eligiosas, pues, e ec i amen e, Melcho López iene
ob as de una eligiosidad imp esionan e, den o de un
i uosisme
ocal e
ins umen al muy ele ado. El mejo ejemplo de es o es su
Requiem,
que no
en ano sigui6 usándose en 10s o icios li ú gicos de la ca ed al has a echa
ecien e, incluso, po an o, después de la pu i icación subsiguien e
al
Mo u
P op io,
que en San iago ue e o osa
y
aun adical.
En es e úl imo sen ido si se comp ende la ac i ud de Bocaneg a.
Y
quká
es o ue a 10 que p e endie a el celoso p elado.
Ej. 9. Mise e e de Ma zo de 1779. Año San o
P
c.,.
EL ATAQUE DEL ARZOBISPO BOCANEGRA A BUONO CHIODI
83
Ej.
10.
Mise e e de Ma zo
de
1779.
Año San o
Si.".