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Contribución de la historia y de la filosofía de las ciencias al desarrollo de un modelo de enseñanza/aprendizaje como investigación

Abstract

After the fiasco of the alearning by discovery» orientation and the serious limitations of the areception learningn paradigm, a new consensus is emerging on the nature of mathematics and science learning as a construction of knowledge. These constructivist approaches have taken explicitly into account contemporary views in philosophy of science as an epistemological base for a conception of learning as a conceptual change. Teaching strategies oriented to produce conceptual changes have been developed with promising results, but serious difficulties have also appeared. Our contribution will try to show that those difficulties are due to a still insufficient consideration of the nature of science in the teaching strategies. Consequently, we shall propose some modifications of these strategies, taking more carefully into account the relationship between the nature of science and the nature of learning.

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Contribución de la historia y de la filosofía de las ciencias al desarrollo de un modelo de enseñanza/aprendizaje como investigación

Author: Gil Pérez, Daniel
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1993
DOI: 10.5565/rev/ensciencias.4537
Source: https://ddd.uab.cat/pub/edlc/02124521v11n2/02124521v11n2p197.pdf
HISTORIA
Y
EPISTEMOLOGIA
DE LAS CIENCIAS
CONTRIBUCI~N
DE
LA
HISTORIA
Y
DE
LA
FILOSOFIA
DE
LAS
CIENCIAS
AL DESARROLLO DE UN MODELO
DE
ENSENANZA/APRENDIZA
JE
COMO
INVESTIGACI~N~
GIL
P~REZ,
D.
Uni e si a de Valencia.
SUMMARY
A e he iasco o he alea ning by disco e y» o ien a ion and he se ious limi a ions o he a ecep ion lea ningn
pa adigm, a new consensus is eme ging on he na u e o ma hema ics and science lea ning as a cons uc ion o
knowledge. These cons uc i is app oaches ha e aken explici ly in o accoun con empo a y iews in philosophy o
science as an epis emological base o a concep ion o lea ning as a concep ual change. Teaching s a egies o ien ed
o p oduce concep ual changes ha e been de eloped wi h p omising esul s, bu se ious di icul ies ha e also appea ed.
Ou con ibu ion will y o show ha hose di icul ies a e due o a s ill insu icien conside a ion o he na u e o
science in he eaching s a egies. Consequen ly, we shall p opose some modi ica ions o hese s a egies, aking mo e
ca e ully in o accoun he ela ionship be ween he na u e o science and he na u e o lea ning.
En la o ien ación de la enseñanza de las ciencias, la a-- ha jugado un papel esencial, como e elan las
psicología -y más conc e amen e la psicología educa i- nume osas e e encias que en es e campo se hacen a
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS,
1993, 11 (2), 197-212 197
HISTORIA
Y
EPISTEMOLOGÍA
DE
LAS CIENCIAS
Ausubel, B une , Dewey, Gagné, Piage , e c. Se a a,
sin duda, de una in luencia lógica a la que se deben,
además, no ables con ibuciones como la c í ica a la
enseñanza po descub imien o au ónomo (Ausubel1978)
o la eme gencia de las o ien aciones cons uc i is as
(Col1 1988). Muy a menudo, sin emba go, es a elación
en e la enseñanza de las ciencias y la psicología se ha
plan eado como me a aplicación ex e na, de acue do con
una concepción de la o mación docen e como suma de
una p epa ación cien í ica básica y una o mación psico-
socio-pedagógica gene al desconec ada de las discipli-
nas conc e as, cuyas insu iciencias han sido ei e ada-
men e pues as de elie e (Gil 1982a, McDe mo 1990).
Pe o, a o unadamen e, el desa ollo de la didác ica de
las ciencias como dominio especí ico ha pe mi ido, po
una pa e, in eg a de mane a más e icaz las apo acio-
nes de las ciencias de la educación y, po o a, amplia su
undamen ación conside ando las posibles apo aciones
de la his o ia y iloso ía de la ciencia en la enseñanza de
las ciencias (Izquie do 1992). El obje o de es e abajo
consis e, p ecisamen e, en pone de elie e el papel de la
his o ia y de la iloso ía de la ciencia en la enseñanza de
las ciencias. Con ello no nos es amos e i iendo simple-
men e al econocimien o del papel educa i o que es as
disciplinas pueden ene y que ha sido epe idamen e
esal ado po cien í icos, his o iado es de la ciencia y
educado es (Lange in 1926, Na a o 1983, Mo eno
1986, Sánchez Ron 1988, Ma hews 1990
...).
Nos e e-
imos más especí icamen e al papel que la his o ia y
iloso ía de las ciencias pueden juga en el desa ollo de
un cue po especí ico de conocimien os didác icos. Las
apo aciones en es e campo han sido ela i amen e esca-
sas has a muy ecien emen e, pe o el desa ollo de la
didác ica de las ciencias ha e minado po impulsa una
po en e línea de in es igación cen ada en las elaciones
en e his o ia y iloso ía de las ciencias y la enseñanza de
las ciencias. La c ecien e ecundidad de es e campo de
in es igación se e idencia en los núme os monog á icos
publicados ecien emen e en e is as como
In e na io-
nal Jou nal o Science Educa ion, Jou nal o Resea ch
in Science Teaching
o
Science Educa ion,
en la cele-
b ación de nume osos cong esos in e nacionales o en el
su gimien o en 1992 de la e is a especí ica
Science and
Educa ion.
También en nues o país, la a ención a la his o ia y
iloso ía de la ciencia desde el campo de la didác ica se
ha desa ollado es os úl imos años. Un cla o índice de
ello es, po ejemplo, la sección «His o ia y epis emolo-
gía de las Ciencias» de la e is a
Enseñanza de las
Ciencias,
en la que se ha publicado nume osos a ículos
de in e és desde su apa ición en 1983.
Nos encon amos, pues, en un momen o en que 1aDidác ica
de las Ciencias ha empezado a conside a con a ención
las apo aciones po enciales de la his o ia y iloso ía de
las ciencias en la enseñanza de las ciencias, y a u iliza las
explíci amen e en la undamen ación de sus p opues as.
Es e abajo p e ende se una e isión de lo que la
eno ación de la enseñanza de las ciencias debe ya a la
his o ia
y
iloso ía de las ciencias y que podemos sin e iza
en la idea de una c ecien e ap oximación de las si uacio-
nes de ap endizaje a las de una ac i idad cien í ica. Ello
supone, en p ime luga , ein e p e a lo que signi icó el
mo imien o de eno ación asociado al denomínado
«ap endizaje po descub imien o»
y
ompe con el e-
chazo que dicho mo imien o gene ó a la asociación
en e ap endizaje de las ciencias
y
abajo cien í ico. En
e ec o, se a i ma habi ualmen e que
elmodelo de ap endizaje
po descub imien o, que se desa o116
y
lle ó a la p ác ica
du an e las décadas de los 60 y 70, cons i uyó un in en o
de ap oxima el ap endizaje de las ciencias
a
las ca ac-
e ís icas del abajo cien í ico: «Se p e endió que los
niños dis u a an con la ciencia (median e una implica-
ción más di ec a en ac i idades cien í icas), adqui ie an
una isión más cla a de lo que hacen los cien í icos y
ue an impulsados a p osegui es udios cien í icos de
ni el supe io » (Hodson 1988).
Y
dado que dicha o ien ación
se saldó, según odos los análisis, con un g a e acaso
(Ausubel1968, Gil 1983, Hodson 1985, Milla y D i e
1987
...),
se pod ía pensa que esul a inadecuado p e en-
de que los alumnos se impliquen en ac i idades cien í icas
o inclui en e los obje i os de la educación la amilia-
ización con las ca ac e ísi icas del abajo cien í ico.
In en a emos mos a , sin emba go, que la idea de ap oxima
el ap endizaje de las ciencias a la ac i idad cien í ica no
se ci cunsc ibe al modelo de ap endizaje po descub i-
mien o, sino que cons i uye un au én ico hilo conduc o
-aunque no siemp e explíci o- en la ans o mación de
la enseñanza de las ciencias. Un hilo conduc o que se ha
mos ado uc í e o incluso a a és de los e o es come-
idos y que se e e o zado an o po las o ien aciones
cons uc i is as que
cond i uyen hoy el pa adigmaeme gen e
(Resnick 1983, No ak 1988, Whea lep 1991
...)
como
po las implicaciones de la epis emología con empo á-
nea en la enseñanza (Posne e
al.
1982, Gil y Ca ascosa
1985 y 1990, Hodson 1988, Ma hews 1990, Cleminson
1990, Cobb, Wood y Jackel 1991, buschl y Gi ome
199 1, G uende y Tobin 199 1,
Sequei a y Lei e 1991
...).
En lo que sigue, analiza emos, desde es a pe spec i a,
las g andes endencias inno ado as en la enseñanza de
las ciencias.
EL
MODELO DE APRENDITAJE POR
DESCUBRIMIENTO: ALGO MAS QUE UN
FRACASO
No amos a insis i aquí e i los abunda i es análisis que
han mos ado con oda cla idad el acaso del pa adigma
de ap endizaje po descub imien o. El induc i ismo ex-
emo en que dicho modelb incu ía, la al a de a ención
a los con enidos, la insis encia en una'ac i idad comple-
amen e au ónoma de los alumnos, e c. ienen poco que
e , en e ec o, con la isión ac ual de lo que cons i uye
el abajo cien í ico y se ha mos ado con cla idad el
esul ado nega i o de su aplicación, an o en lo ue se
1
e ie e a la adquisición de conocimien os como en o que
espec a a la comp ensión de la na u aleza de la ciencia
(Ausubel 1968, Gil 1983, Hodson 1985, Milla y D i e
1987
...).
Conside amos, sin emba go, que es e análisis
c í ico, aunque ce e o, esul a pa cial y no debe adu-
ci se en un echazo global, sino qhe se p ecisa un análisis
más ma izado de lo que supuso es e amplio mo imien o
de e o ma.
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS,
1993,
1
1
(2)
En p ime luga podemos señala que la idea de con e i
la educación cien í ica -en su sen ido más amplio de
amilia ización con los log os undamen ales de las
ciencias
y
con sus mé odos-
en una componen e esencial
de la o mación básica de los u u os ciudadanos cons i-
uye una in uición básica asociada a nomb es de ele an-
es cien í icos y educado es como Dewey, Lange in o
Piage .
La co ien e de ap endizaje po descub imien o in en ó
desa olla plenamen e la idea de que los es udian es
debían amilia iza se con las ac i idades del abaio
cien í ico pa a pode comp ende los conocimien Ós
alcanzados. Con es a implicación de los alumnos en
ac i idades cien í icas, se p e endía p opo ciona una
isión abie a y accesible de la ciencia, a o eciendo una
ac i ud más posi i a hacia la misma, así como llama
explíci amen e la a ención sob e la especi icidad
y
e ec i idad de sus mé odos.
Y,
si bien es cie o que los
esul ados alcanzados dis a on mucho de los obje i os
pe seguidos, la o ien ación de ap endizaje po descu-
b imien o supuso un in en o sis emá ico de eno ación
cu icula que ompía con una es abilidad de muchas
décadas e iniciaba un p oceso de ans o mación en el
que seguimos hoy inme sos, sin que los obje i os de
ap oxima la ac i idad de los alumnos a las ca ac e ísi icas
del abajo cien í ico y, sob e odo, de gene a ac i udes
posi i as hacia la ciencia y su ap endizaje, hayan pe di-
do su igencia. Muy al con a io, como indica, po
ejemplo, Solomon (1 99 l), «pa a la mayona de los alumnos,
nues os obje i os básicos pueden consis i en gene a
ac i udes a o ables hacia la ciencia y una cie a comp ensión
po sus mé odos de cons ucción de eo ías».
Y
más
con unden emen e aún, Bu bules y Linn (1991) a i man:
«Una o ma de plan ea el obje i o cen al de la educa-
ción cien í ica es p egun amos cuál es la ac i ud epis e-
mológica que que emos p opicia en los es udian es.»
Desde ese pun o de is a, los esul ados conseguidos po
el pa adigma de ap endizaje po descub imien o no pueden
in e p e a se simplemen e como un acaso, sino como
el o igen de las ees uc u aciones pos e io es, como un
elemen o dinamizado de una enseñanza que pe mane-
cía anclada en adiciones asumidas ac í icamen e. De
hecho, los esul ados nega i os alcanzados di igie on la
a ención hacia las concepciones subyacen es ace ca de
la ciencia, iniciándose una e isión c í ica de las mismas
(Lebou e 1973, Hos 1978, Gio dan 1978) y una
ap oximación a las adquisiciones de la iloso ía con em-
po ánea de la ciencia. De es e modo, el modelo de
ap endizaje po ecepción signi ica i a (Ausubel 1968,
No ak 1979) que se desa olló como eacción en e al
de descub imien o, aunque puede in e p e a se, en cie o
modo, como un e o no a las o mas más adicionales de
enseñanza po simple ansmisión de conocimien os ya
elabo ados -e incluso como un echazo explíci o de la
asociación ap endizaje de las ciencias
/
amilia ización
con las ca ac e ís icas del abajo cien í ico- supuso, en
algunos aspec os, una más co ec a ap oximación a la
na u aleza de la ciencia.
EL MODhLO DE APRENDIZAJE POR
RECEPCION SIGNIFICATIVA: .UNA
RUPTURA
TOTAL
CON
LA
IDEA
DE
APROXIMA8 EL APRENDIZAJE A LAS
CARACTERISTICAS DEL TRABAJO
CIENTIFICO?
Como acabamos de señala en el apa ado an e io , la
c í ica de la enseñanza po descub imien o induc i o y
au ónomo ino acompañada de la de ensa del ap endi-
zaje po ecepción o, dicho de o o modo, de la enseñan-
za po ansmisión. Ello no supuso, sin emba go, un
simple e o no al modelo « adicional» y consiguien e
e oceso en la eno ación de la enseñanza, ni siquie a
puede in e p e a se como una comple a des iación del
obje i o undamen al de amilia iza a los alumnos con
la na u aleza del abajo cien í ico, aunque una p ime a
lec u a así pa ezca indica lo.
Es cie o, en e ec o, que Ausubel(1968) undamen a la
de ensa de la enseñanza po ansmisión, en e o os, en
la « al a de capacidad de la mayo ía de los alumnos pa a
descub i au ónomamen e odo lo que deben sabe » y
que ello puede in e p e a se como un echazo de la
asociación del ap endizaje de las ciencias con la ami-
lia ización con la me odología cien í ica. Sin emba go,
una conside ación a en a de algunas p opues as de Au-
sube1 o No ak mues an una indudable cohe encia con
esis básicas de la epis emología con empo ánea ace ca
de la na u aleza de la ciencia. Así, po ejemplo, la
impo ancia concedida po Ausubel a los conocimien os
p e ios de los alumnos y a la in eg ación de los nue os
conocimien os en sus es uc u as concep uales es cohe en e
con el papel que las concepciones de los cien í icos, es
deci , los pa adigmas eó icos, juegan en odo el p oceso
de in es igación cien í ica. Del mismo modo, al esal a
el papel que la guía del p o eso puede juga como
acili ado a de un a~ endizaie signi ica i o -en ez de
las adquisiciones dkpe sas que $opo cionan los «des-
cub imien os» inciden ales del abaio au ónomo-,
Ausubel se ap oxima a una ca ac e íhica básica del
abajo cien í ico: cualquie in es igado no el conoce
bien el papel que juegan quienes di igen su in es igación
o las discusiones con sus compañe os más expe imen ados,
lo que en ningún caso pe mi e habla de abajo au ónomo
o de descub imien o inciden al.
En aspec os como los señalados, el modelo de ap endi-
zaje po ecepción signi ica i a es á, sin duda, más ce ca
de la na u aleza del abajo cien í ico que el del ap endi-
zaje po descub imien o. Se a a, cla o es á, de una
ap oximación insu icien e que en a, además, en coli-
sión con o as ca ac e ís icas básicas de la me odología
cien í ica. Pe o con iene esal a , como hemos hecho,
que algunos aspec os pa icula men e álidos de es e
pa adigma esul an cohe en es con la idea de ap oxima
la ac i idad de los alumnos a la cons ucción de conoci-
mien os cien í icos. Las con adicciones del modelo con
lo que supone la ac i idad cien í ica son, sin emba go,
muy e iden es, pues o que explíci amen e plan ea la
asimilación de concep os, enunciando a que los alum-
nos pa icipen en su cons ucción. De es e modo el papel
de guía del p o eso se con ie e en p opo ciona los
conocimien os ya elabo ados pa a su ap endizaje po
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 1993, 11
(2)
199
HISTORIA
Y
EPISTEMOLOGÍA DE LAS CIENCIAS
ecepción. Y si bien es cie o, como señala Ausubel, que
la e dade a asimilación de concep os exige un p oceso
ac i o de elación, di e enciación y econciliación in e-
g ado a con los concep os pe inen es que ya exis ían, no
es á nada cla o que una enseñanza po ansmisión de
conocimien os «en su es ado inal» a o ezca dicha
ac i idad. Ello exigi ía, al menos, ene en cuen a las
necesidades de
iempo p opio
pa a que los alumnos
puedan
abaja
los concep os has a liga los a su es uc u a
concep ual. Y hab ía que plan ea las ac i idades que
a o ezcan dicho abajo de elación, di e enciación
...
e
in oduci los mecanismos de e oalimen ación pa a
cons a a has a qué pun o los alumnos han asimilado y se
puede o no segui adelan e.
En de ini i a, hace ac i o el p oceso de asimilación en
la clase supond ía más abajo (di igido) de los alumnos
y más iempo p opio pa a és os, ap oximando así la
asimilación a la cons ucción de conocimien os (Gil
1983). Po o a pa e, aun cuando el modelo de ap endizaje
po ecepción signi ica i a echaza el induc i ismo ca-
ac e ís ico del ap endizaje po descub imien o inciden-
al
y
au ónomo, con iene no a que as las p opues as de
asimilación de un conocimien o ya elabo ado pe sis en
las esis induc i is as. En e ec o, los concep os siguen
conside ándose algo ex e no al suje o que debe se
«cap ado» po és e.
El ap endizaje po ecepción se aleja así de las concep-
ciones ac uales ace ca de cómo se cons uyen los cono-
cimien os cien í icos, y cab ía a ibui a dicho aleja-
mien o -ésa es, al menos, nues a hipó esis- su p obada
ine ec i idad pa a log a los modes os obje i os de un
ap endizaje exclusi amen e concep ual que deja de lado
los aspec os p ocedimen ales y axiológicos. En e ec o,
las in es igaciones sob e «e o es concep uales» cues-
iona on de o ma adical la e ec i idad de es e modelo
de
ansmisiónj ecepción de conocimien os ya elabo ados.
Po o a pa e, aunque el modelo p es e a ención exclu-
si amen e a los aspec os concep uales, no po ello deja
de ansmi i una de e minada imagen de lo que es la
ciencia y de cómo se o man los conocimien os
cien í icos,implíci a en el p opio cu ículo (Hodson 1985,
King 1991). De es a o ma, el modelo de ap endizaje po
ecepción no sólo se mos aba incapaz de log a una
ap opiación de los concep os ealmen e signi ica i a,
sino que con ibuía a las isiones de o madas y empo-
b ecidas que los alumnos adquie en sob e el abajo
cien í ico y que son esponsables, en g an medida, de las
ac i udes nega i as hacia la ciencia y su ap endizaje
(Schibecci 1984, Escude o 1985, James y Smi h 1985,
Yage
y
Penick 1986
...).
La necesidad de un eplan eamien o en p o undidad del
p oceso de enseñanzaJap endizaje de las ciencias se
imponía así de nue o. Los esul ados p opo cionados
po los modelos de ap endizaje po descub imien o y po
ecepción signi ica i a no hab ían supues o, sin emba go,
simples pé didas de iempo y es ue zos. Aho a se enía
una isión más cla a de las di icul ades y de la necesidad
de plan eamien os más igu osos, sin cae en descali i-
caciones simplis as de una «enseñanza adicional» á-
cilmen e supe able. Y el es ue zo de undamen ación iba
a di igi de nue o la a ención hacia las analogías en e la
ac i idad de los cien í icos y la de los alumnos, haciendo
con e ge los hallazgos de la psicología del ap endizaje
con las apo aciones de la iloso ía e his o ia de las
ciencias con empo áneas.
LA
ORIENTACI~N
,CONSTRUCTIVISTA
Y
LA PROFUNDIZACION EN LA NATURALEZA
DEL TRABAJO
CIENT~FICO
COMO LOS
AYANCES (CONVERGENTES) MAS FRUC-
TIFEROS DE ESTAS ULTIMAS DECADAS
EN LA ENSENANZA~APRENDIZAJE DE LAS
CIENCIAS
No amos a insis i aquí en la impo ancia de la o ien-
ación cons uc i is a que cons i uye, sin duda, el con-
senso eme gen e en la enseñanza de las ciencias (Resnick
1983), y que ha sido cali icada como la apo ación más
ele an e de las úl imas décadas en es e campo (G uende
y Tobin 1991). Tampoco c eemos necesa io ex ende nos
en la desc ipción de las ca ac e ís icas esenciales de la
nue a isión del ap endizaje, expues as con de alle po
di e sos au o es (Posne e al. 1982, D i e 1986
...).
Resnick los esume en es p incipios (Resnick 1983):
-
Quienes ap enden cons uyen signi icados. No ep o-
ducen simplemen e lo que leen o lo que se les enseña.
-
Comp ende algo supone es ablece elaciones
(...)
Los agmen os de in o mación aislados son ol idados o
esul an inaccesibles a la memo ia.
-
Todo ap endizaje depende de conocimien os p e ios.
Se a a, como señala la au o a, de una siinpli icación
que esconde muchas complejidades, pe o pe mi e ap ecia
ya una indudable simili ud con esis básicas ace ca de
cómo se cons uyen los conocimien os cien í icos (Kuhn
1971). Es a simili ud ha sido pues a de elie e po
nume osos au o es (Posne e al. 1982, Gil 1983, Gil
y
Ca ascosa 1985 y 1990, Bu bules y Linn 1991, Cobb,
Wood y Yackel 1991, Duschl y Gi ome 1991.,.) y
apa ece como uno de los apoyos undamen ales de la
nue ao ien ación. De hecho, las p opues as cons nic i is as
han mos ado una g an capacidad in eg ado a de es u-
dios muy di e sos: desde la epis emología con empo ánea
(Bachela d, Kuhn, Laka os, Toulmin, Feye abend
...)
a
las concepciones cons uc i is as de Kelly, pasando po
los abajos de Piage o Vigo skii. Es a cohe encia básica
de los esul ados de in es igaciones inicialmen e inco-
nexas ha e o zado, sin duda, el alo de las concepcio-
nes cons uc i is as sob e la enseñanza/ap endizaje de
las ciencias y ha pe mi ido la eme gencia de un amplio
consenso.
El iejo obje i o de ap oxima las ac i idades de ap endizaje
a las de la cons ucción de los conocimien os cien í icos
ha cob ado así nue a ue za, apoyado en una mejo
comp ensión de la na u aleza de la ciencia y en una
sólida undamen ación eó ica. Que emos insis i , sin
emba go, en que es e a ance ha sido posible g acias, en
pa e, a los in en os p eceden es, con sus «e o es» y
consiguien es eo ien aciones. Con demasiada ecuen-
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS,
1993,
11
(2)
cia se ol ida es a elación en e los dis in os modelos
con apues os, con lo que el desa ollo de la didác ica de
las ciencias pa ece suje o a una aza osa agi ación. Si se
desea e o za el ca ác e de cue po especí ico de cono-
cimien os (en cons ucción) de la didác ica de las cien-
cias y supe a los a amien os a eó icos, es p eciso ene
en cuen a las apo aciones de los dis in os modelos, su
capacidad pa a esis i a las modi icaciones (lo que es
índice de una cie a cohe encia y e ec i idad) y, en
pa icula , esal a su con ibución al su gimien o de
nue as o ien aciones (en ocasiones a a és de la cons-
a ación de sus insu iciencias).
Igualmen e esul a necesa io econoce la coincidencia
básica -al ma gen, ob iamen e, de algunos ma ices- de
di e sos p opues as p esen adas po sus au o es como
modelos dis in os. Es o es lo que es á ocu iendo hoy con
las es a egias de enseñanza de o ien ación cons uc i is a
p esen adas po di e en es au o es (Nusbaum y No ick
1982, Posne e al. 1982, Osbo ne y Wi ock 1983 y
1985, D i e y Oldham 1986, Hewson y Hewson 1988,
Hodson 1988, Gio dan 1989, Pozo 1989
...).
En odas
ellas encon amos, exp esadas en una u o a o ma, la
idea de con empla el ap endizaje como un cambio
concep ual que p ecisa de:
-
una ase de elici ación de las concepciones de los
alumnos (haciendo apa ece el ca ác e plausible y uc-
í e o que las mismas poseen en los con ex os u ilizados
po los alumnos);
-
una ase de ees uc u ación, con la c eación de con-
lic os cogni i os que gene en la insa is acción con di-
chas concepciones y p epa en pa a la in oducción de los
concep os cien í icos; y
-
una ase de aplicación que p opo cione opo unidades
a los alumnos pa a usa las nue as ideas en di e en es
con ex os.
El cuad o 1 esquema iza dichas es a egias. El esquema
posee una apa en e lógica y ha sido se iamen e unda-
men ado po dis in os au o es has a con e i se, con
lige os ma ices di e enciado es, en la es a egia de en-
señanza que podemos denomina como
cambio concep-
ual.
Una es a egia cuyos elemen os básicos y di e en-
ciado es esul an se la iden i icación de las ideas que ya
poseen los alumnos y la c eación de los con lic os
cognosci i os que gene en la insas i acción de los alumnos
con dichas ideas.
La e ec i idad de es as es a egias de cambio concep ual
iene e endada po nume osas in es igaciones ealiza-
das en di e en es campos de las ciencias (Nusbaum y
No ick 1982, Ande son y Smi h 1983, Hewson y Hewson
1984, Minis ell 1984, Ro h 1984, Osbo ne y F eybe g
1985, Zie sman y Hewson 1986
...).
O os au o es, sin emba go, han cons a ado que cie as
concepciones al e na i as son esis en es a la ins uc-
ción, incluso cuando és a se o ien a explíci amen e a
p oduci el cambio concep ual (F ede e y Lochhead
1981,
Engel y D i e 1986, Shuell1987, Whi e y Guns one
1989, Duschl y Gi ome 1991
...).
Cuad o 1
Es a egias de enseñanza pa a un ap endizaje como cambio
concep ual.
1.
Iden i icación
y
cla i icación
de las ideas que ya poseen los alumnos.
2.
Pues a en cues ión
de las ideas de los es udian es,
a a és del uso de con aejemplos
(con lic os cognosci i os).
3.
In oducción de nue as ideas,
median e
b ains o ming,
en e los alumnos
o p esen adas po el p o eso .
4.
P opo ciona opo unidades
a
los alumnos
pa a
usa las nue as ideas
en di e en es con ex os.
Es as di icul ades
y
la p eocupación po a ianza la
undamen ación del modelo obligan, en nues a opinión,
a un análisis en p o undidad de las es a egias de ense-
ñanza p opues as. Ve emos es o en el p óximo apa ado.
CAMBIO CONCEPTUAL
VERJUS
CAMBIO
CONCEPTUAL
Y
METODOLOGICO
Una p ime a y, a nues o en ende , se ia limi ación de las
p opues as de «cambio concep ual», a la que enimos
haciendo e e encia desde p incipios de la década de los
80, es la al a de su icien e a ención a las
o mas de a-
zonamien o
asociadas a los esquemas al e na i os de los
alumnos (Ca ascosa y Gil 1982, Gil y Ca ascosa 1985
y 1990, Gil, Ca ascosa, Fu ió y Ma ínez-To eg osa
1991). Sin e iza emos los a gumen os que hemos ex-
pues o ex ensamen e en dichos abajos:
-
Exis e una cie a semejanza en e los esquemas al e -
na i os de los alumnos en algunos campos y concepcio-
nes his ó icas que ue on desplazadas po los conocimien os
hoy acep ados po la comunidad cien í ica (Piage 1970,
Champagne e al. 1980, Disessa 1982, Clemen 1983,
McDe mo 1984, Sal iel
y
Vienno 1985, Fu ió e al.
1987, Ma hews 1990).
-
Sin in en a es ablece un pa alelismo mecánico en e
las concepciones al e na i as de los alumnos y las p e-
cien í icas, pa ece azonable supone que dicha seme-
janza no puede se acciden al, sino el esul ado de una
o ma ambién simila de abo da los p oblemas (Gil y
Ca ascosa 1985). Es a hipó esis se e e o zada po el
es udio compa ado de las ca ac e ís icas de lo que puede
denomina se «Física del sen ido común>> (Bachela d
1938, Hol on y Rolle 1963, Koy e 198 1) y de las o mas
de azonamien o de los alumnos. Se cons a a, en e ec o,
una misma es a egia de ap oximación a los p oblemas,
que hemos denominado «me odología de la supe iciali-
dad» (Ca ascosa y Gil 1985) o del sen ido común
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 1993,ll
(2)

(Hashweh 1986); ca ac e izada po la ausencia de dudas
o conside ación de posibles soluciones al e na i as, po
espues as ápidas y segu as basadas en las e idencias
del sen ido común, po a amien os pun uales, sin bús-
queda de una cohe encia global en el análisis de di e en es
si uaciones (Minis ell 1982, Whi ake 1983, Halloun y
Hes ene 1985, Hewson 1985, Champagne, Guns one y
Klop e 1985, Hewson y To ley 1989
...),
po azona-
mien os que siguen una secuencia causal lineal (Closse
1983, Vienno 1989), e c.
-
Las concepciones p eclásicas sólo pudie on se des-
plazadas g acias a una nue a me odología que combina-
ba la c ea i idad del pensamien o di e gen e con el igo
en la con as ación de las hipó esis, median e expe imen os
en condiciones con oladas y la búsqueda de cohe encia
global. Cabe, pues, pensa que los cambios concep uales
de los alumnos exijan igualmen e un p o undo
cambio
me odológico
o, si se p e ie e, epis emológico (Gil y
Ca ascosa 1985 y 1990, Hashweh 1986, Cleminson
1990, Duschl y Gi ome 1991), pues o que se a a de
« undamen a un conocimien o con a el pensamien o
común» (Agab a, As ol i e al. 1985)
His ó icamen e, ese cambio a la ez concep ual y me-
odológico no ue en absolu o ácil y es lógico pensa que
lo mismo ocu i á con los es udian es: solamen e, si son
pues os ei e adamen e en si uación de ap opia se la
nue a me odología (po ejemplo, en si uación de cons-
ui hipó esis, diseña expe imen os, ealiza los y ana-
liza cuidadosamen e los esul ados, con una a ención
pa icula a la cohe encia global, e c.), se á posible que
supe en su me odología espon ánea de sen ido común, al
iempo que se p oducen los p o undos cambios me o-
dológicos que exige la cons ucción del conocimien o
cien í ico. Como señalan As ol i, Ve in y o os (1985):
«Las nociones y los mé odos cien í icos no se adquie en
en una o dos eces median e algunos ejemplos (dema-
siado) bien elejidos, sino que se log a ap opia los len amen e,
as e ue zos y eg esiones apa en es.»
Las conside aciones an e io es implican una p ime a
c í ica de las es a egias de enseñanza o ien adas a p o-
duci cambios concep uales. En e ec o, dichas es a egias
pa ecen pone casi exclusi amen e el acen o en la modi-
icación de las ideas.
Y
aunque es cie o, como señalan
Hewson y To ley (1989), que el cambio concep ual iene
sus exigencias epis emológicas y no debe conside a se
como un simple cambio del con enido de las concepciones,
en nues a opinión, es necesa ia una mayo insis encia
en que el cambio concep ual compo a un cambio me o-
dológico, po lo que las es a egias de enseñanza han de
inclui
explíci amen e
ac i idades que asocien el cambio
concep ual con la p ác ica de la me odología cien í ica.
Pensemos a es e espec o que uno de los de ec os de la
enseñanza de las ciencias epe idamen e denunciado ha
sido el de es a cen ada casi exclusi amen e en los
conocimien os decla a i os (en los «que») ol idando los
p ocedimen ales (los «como»). No puede espe a se, pues,
que bas e habla de cambio concep ual pa a que se
engan en cuen a las exigencias me odológicas y epis-
emológicas que ello compo a. Po el con a io, cabe
eme que sin una insis encia muy explíci a y undamen-
ada, las ac i idades c ea i as del abajo cien í ico -la
--
in ención de hipó esis, e c.- con inua án p ác icamen e
ausen es de las clases de ciencias (Yage y Penick 1983,
Gil y Ma ínez-To eg osa 1984, Gil y Payá 1988, Hod-
son 1992). En el mismo sen ido, Duschl y Gi ome
(1991), p o undizando en las implicaciones de la epis-
emología con empo ánea, a i man: «si enemos que
p oduci una ees uc u ación adical de concep os, lo
que cons i uye el co ela o pe sonal de la idea kuhniana
de e olución cien í ica, pa ece que debe íamos enseña
ambién los conocimien os p ocedimen ales implica-
dos». Duschl
y
Gi ome c i ican así, siguiendo a Laudan
(1984), una isión je á quica del cambTo concep ual que
asume aue los cambios conce~ uales D oduci án cambios
simul &eos de p ocedimien 'os y ac i udes.
Y
a ibuyen
a es a inco ec a ap eciación la esponsabilidad de la
insu icien e a ención p es ada a los aspec os me odoló-
gicos y de la ine ec i idad pa cial de las es a egias de
cambio concep ual (Duschl y Gi ome 1991). Una ez
más nos encon amos así en la necesidad de supe a
isiones epis emológicas inco ec as pa a hace posible
una ans o mación e ec i a de la enseñanza de las
ciencias. Sin emba go, aunque di e sos au o es han
plan eado, de o ma más o menos di ec a, la cues ión de
una elación en e los esquemas concep uales al e na i-
os y las o mas de azonamien o o a amien o de
p oblemas asociados (Osbo ne y Wi ock 1983 y 1985,
Gil y Ca ascosa 1985 y 1990, Hashweh 1986,
Re e e al.
1987, Hills 1989, Vienno 1989, Bu bules y Linn 1991
...),
las es a egias de enseñanza a que nos hemos e e ido en
el apa ado an e io , o ien adas a p o oca cambios
concep uales, no pa ecen inclui es a ap oximación de la
ac i idad de los alumnos a lo que cons i uye la in es i-
gación cien í ica. De o ma explíci a, al menos, se pone
el acen o casi exclusi amen e en las ideas que poseen los
alumnos, lo que cons i uye, epe imos, una g a e limi-
ación. Pe o aún es posible hace o acn icamás impo an e,
si cabe, a es as es a egias de enseñanza. Dedica emos el
p óximo apa ado a es a cues ión.
CAMBIO CONCEPTUAL
VERSUS
TRA-
TAMIENTO, CIENTIFICO DE SITUACIONES
PROBLEMATICAS ABIERTAS
La secuencia que p oponen las es a egias de enseñanza
basadas en el cambio concep ual consis e, como se
eco da á, en saca a la luz las ideas de los alumnos,
a o eciendo su o mulación y consolidación, pa a después
c ea con lic os que las pongan en cues ión e in oduci
a con inuación las concepciones cien í icas, cuya mayo
po encia explica i a a a hace posible el cambio con-
cep ual. Es cie o que dicha es a egia puede, pun ual-
men e, da esul ados muy posi i os al llama la a ención
sob e el peso de cie as ideas de sen ido común, asumidas
ac í icamen e como e idencias; pe o ambién es cie o,
que p ac icada de o ma ei e ada, p oduce una inhibi-
ción y un echazo muy comp ensibles. En e ec o ¿qué
sen ido iene hace que los alumnos explici en y a iancen
sus
ideas pa a seguidamen e cues iona las? ¿Cómo no
e en ello un a i icio que aleja la si uación de lo que
cons i uye la cons ucción de conocimien os? Esa cons-
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS,
1993,
11
(2)
HISTORIA
Y
EPISTEMOLOGÍA DE LAS CIENCIAS
ucción nunca se plan ea pa a cues iona ideas, pa a
p o oca cambios concep uales, sino pa a esol e p o-
blemas de in e és pa a los in es igado es (es deci , en
nues o caso pa a los alumnos, no únicamen e pa a los
p o eso es); p oblemas que se abo dan, como es lógico,
a pa i de los conocimien os que se poseen y de nue as
ideas que se cons uyen a í ulo en a i o. En ese p oce-
so, las concepciones iniciales pod án expe imen a cambios
e incluso, aunque más a amen e, se cues ionadas adi-
calmen e, pe o ése no se á nunca el obje i o, sino,
epe imos, la esolución de los p oblemas plan eados.
Desde un Dun o de is a cons uc i is a esul a esencial
asocia
explíci amen e
la cons ucción de conocimien-
os a p oblemas -«Todo conocimien o es la espues a a
una Cues ión» (Bachela d 1938)-
y
ello cuesiiona de
o ma adical las es a egias de cambio concep ual en lo
que supone oma las ideas de los alumnos como pun o
de pa ida. Po o a pa e, una ca ac e ís ica undamen al
del a amien o cien í ico de los p oblemas es oma las
ideas que se ienen -incluso las más segu as y ob ias-
como simples hipó esis de abajo que es necesa io
con ola , es o zándose en imagina
o as
hipó esis, e c.
Ello concede un es a us muy di e en e a las si uaciones
de con lic o cognosci i o: ya no suponen pa a los alumnos
el cues ionamien o
ex e no
de las ideas pe sonales, ni la
ei e ada acep ación de las insu iciencias del p opio
pensamien o (con las consiguien es
i nplicaciones a ec i as),
sino un abajo de p o undización en el que unas ideas
( omadas como hipó esis) son sus i uidas po o as ( an
p opias como las an e io es).
No se a a, como puede e se, de elimina los con lic os
cognosci i os, sino de e i a que adquie an el ca ác e
de una con on ación en e las ideas p opias (inco ec-
as) y los conocimien os cien í icos (ex e nos).
A
es e
espec o, Solomon (1991) a gumen a que « as impulsa
la exp esión de un conjun o de opiniones pa icula es, el
p o eso no puede simplemen e echaza las que no se
ajus an a la eo ía igen e. De ese modo deja ía de se
posible un diálogo abie o».
Po odo ello, la es a egia de enseñanza que nos pa ece
más cohe en e con la o ien ación cons uc i is a y con
las ca ac e ís icas del azonamien o cien í ico es la que
plan ea el ap endizaje como
a amien o de si uaciones
p oblemá icas abie as que los alumnos puedan consi-
de a de in e és
(Gil 1982b, Gil y Ma ínez-To eg osa
1983 y 1987, D i e y Oldham 1986, Bu bules y Linn
1991, Gil e al. 1991, Whea ley 1991). Un esquema de
es a es a egia de enseñanza queda e lejada en el cua-
d o
11.
En las cua o ases que esquema izan la es a egia de
enseñanza p opues a en dicho cuad o, hemos in en ado
in eg a aspec os esenciales que a ec an la ac i idad
cien í ica y que han sido ei e adamen e esal ados po la
his o ia
y
iloso ía de la ciencia, pe o que a menudo no
son su icien emen e enidos en cuen a en la enseñanza
de las ciencias. Nos e e imos conc e amen e a los p o-
blemas de con ex ualización del abajo cien í ico ( ela-
ciones C/T/S, oma de decisiones
...)
y alos componen es
a ec i os (in e és po la a ea, clima de abajo...).
Cuad o
11
Es a egias de enseñanza pa a un ap endizaje como in es igación.
1. Plan ea si uaciones p oblemá icas que - eniendo en cuen a
las ideas, isión del mundo, des ezas y ac i udes de 108 alumnos
y alumnas- gene en in e es y p opo cionen una concepción
p elimina de la a ea.
2.
P opone a los es udian es el es udio cuali a i o de las si ua-
ciones p oblemá icas plan eadas y la oma de decisiones, con la
ayuda de las necesa ias búsquedas bibliog á icas, pa a aco a
p oblemas p ecisos (ocasión pa a que comiencen a explici a
uncionalmen e
sus ideas).
3. O ien a el a amien o cien í ico de losp oblemasplan eados,
lo que conlle a, en e o os:
-La in ención de concep os y emisión de hipó esis (ocasión pa a
que las ideas p e ias sean u ilizadas pa a hace p edicciones).
-
La elabo ación de es a egias de esolución (incluyendo, en su
caso, diseños expe imen ales) pa a la con as ación de las hipó e-
sis a la luz del cue po de conocimien os de que se dispone.
-La esolución y el análisis de los esul ados, co ejándolos con los
ob enidos po o os g upos de alumnos y po la comunidad
cien í ica. Ello puede con e i se en ocasión de con lic o cog-
nosci i o en e dis in as concepciones
( omadas odas ellascomo
hipó esis)
y
obliga a concebi nue as hipó esis.
4. Plan ea el manejo ei e ado de los nue os conocimien os en
una a iedad de si uaciones pa a hace posible lap o undización
y a ianzamien o de los mismos, poniendo un én asis especial en
las elaciones
ciencia/ écnica/sociedad
que enma can el desa o-
llo cien í ico (p opiciando, a es e espec o, la oma de decisiones)
y di igiendo odo es e a amien o a mos a el ca ác e de cue po
cohe en e que iene oda ciencia.
Fa o ece , en pa icula , las
ac i idades de sln esis
(esquemas,
memo ias, mapas concep uales...), la
elabo ación de p oduc os
(suscep ibles de ompe con plan eamien os excesi amen e escola es
y de e o za el in e és po la a ea) y
la concepción de nue os
p oblemas.
El ap endizaje de las ciencias es concebido así no como
un simple cambio concep ual, sino como un cambio a la
ez concep ual, me odológico
y
ac i udinal.
Una es a egia de enseñanza como la p opues a puede
cali ica se de
adicalmen e cons uc i is a,
en el sen ido
de que con empla una pa icipación e ec i a de los
alumnos en la cons ucción de los conocimien os y no la
simple econs ucción subje i a de los conocimien os
p opo cionados po el p o eso o los ex os. Ello gene a
muy a menudo lógicas e icencias en el p o eso ado:
¿Has a qué pun o no se a a de una p opues a u ópica?
¿Tiene sen ido
-se suele p egun a -
espe a que los
alumnos puedan cons ui po si solos odos los conoci-
mien os que an o iempo
y
es ue zos exigie on de los
más ele an es cien í icos?
¿Cómo se concibe el abajo
en la clase? ¿Se a a de que los alumnos pasen la mayo
pa e del iempo en el labo a o io (lo que supone ol ida
las limi aciones del sis ema educa i o)? ¿Po qué no
acep a una plu alidad de en oques, con momen os de
in es igación (de cons ucción de conocimien os) al
lado de o os de ecepción (a a és de lec u as o de
ansmisión e bal)? Todas es as cues iones y muchas
o as son plan eadas po los p o eso es y los mismos
ENSEÑANZA
DE
LAS CIENCIAS, 1993, 11
(2)
in es igado es, lo que mues a la necesidad de una ma-
yo p ecisión en la p esen ación del modelo.
Dedica emos el siguien e apa ado a in en a con es a a
dichas cues iones, al iempo que mos amos, de una
o ma más p ecisa, cómo concebimos es a o ien ación
del ap endizaje de las ciencias como in es igación. Pe o
que emos insis i , an es de e e imos a nues o en oque
pa icula , en que la idea de ap oxima el abajo de los
alumnos a las ca ac e ís icas del abajo cien í ico a ae
hoy un consenso c ecien e, u o de la con e gencia de
los plan eamien os cons uc i is as y de la p o undiza-
ción en las implicaciones de la his o ia y iloso ia de las
ciencias en la enseñanza de las ciencias (Hodson 1988,
As ol i y De elay 1989, Bu bules y Linn 1991,
Whea ley 1991
...).
Debemos ad e i ambién que amos a cen amos en el
ni el de la enseñanza secunda ia supe io , pues o que
pa a alumnos más jó enes el obje i o no puede se , en
nues a opinión, cons ui cue pos de conocimien os
cien í icos, sino una ac i idad explo a o ia p ecien í i-
ca, de na u aleza muy di e en e (Gil 1986, As ol i y
De elay 1989).
EL APRENDIZAJE DE LAS CIENCIAS COMO
INVESTIGACION
La idea cen al del modelo de ap endizaje de las ciencias
como in es igación que p oponemos consis e, como
acabamos de e , en el a amien o de si uaciones p o-
blemá icas abie as de in e és, a a és de las cuales
lo alumnos puedan pa icipa en la cons ucción de los
conocimien os. Una p ime a cues ión que ello plan ea,
eco demos, es la de has a qué pun o los alumnos pueden
( e)cons ui unos conocimien os que an o iempo y
es ue zos han exigido a los cien í icos más no ables.
Los alumnos como in es igado es no eles
Es di ícil no es a de acue do en que los alumnos
po si
solos
(?)
no pueden cons ui
odos
(?)
los conocimien-
os cien í icos. Como señalaPozo (1987), «es bien cie o
que muchos de los concep os cen ales de la ciencia son
bas an e di íciles de descub i pa a la mayo pa e -si no
pa a la o alidad- de los adolescen es e incluso de los
adul os uni e si a ios». Sin emba go, como a a emos
de mos a , de aquí no se sigue que se haya de ecu i
necesa iamen e a la ansmisión de dichos conocimien-
os ni que se haya de pone en cues ión las o ien aciones
cons uc i is as.
En e ec o, es bien sabido que, cuando alguien se inco -
po a a un equipo de in es igado es, puede alcanza con
ela i a apidez el ni el medio del es o del equipo.
Y
ello
no
median e una ansmisión e bal, sino abo dando
p oblemas en los que quienes ac úan de di ec o es1
o mado es son expe os.
La si uación cambia, po supues o, cuando se abo dan
p oblemas que son nue os pa a odos. El a ance, si lo
hay, se hace en onces len o y sinuoso. La p opues a de
o ganiza el ap endizaje de los alumnos como una cons-
ucción de conocimien os esponde a la p ime a de las
si uaciones, es deci , a la de una
in es igación di igida,
en dominios pe ec amen e conocidos po el «di ec o de
in es igaciones» (p o eso ) y en la que los esul ados
pa ciales,
emb iona ios, ob enidos po los alumnos, pueden
se e o zados, ma izados o pues os en cues ión, po los
ob enidos po los cien í icos que les han p ecedido. No
se a a, pues, de «engaña » a los alumnos, de hace les
c ee que los conocimien os se cons uyen con la apa en e
acilidad con que ellos los adquie en (Hodson 1985),
sino de coloca les en una si uación po la que los cien-
í icos habi ualmen e pasan du an e su o mación, y
du an e la que pod án amilia iza se mínimamen e con
lo que es el abajo cien í ico y sus esul ados, eplicando
pa a ello in es igaciones ya ealizadas po o os, abo -
dando, en de ini i a, p oblemas conocidos po quienes
di igen su abajo. El plan eamien o cons uc i is a del
ap endizaje de las ciencias ha de esponde a es as
ca ac e ís icas de in es igación di igida. Un abajo de
in es igación en el que cons an emen e se co ejan los
esul ados de los dis in os equipos
y
se cuen a con la
ines imable ayuda de un expe o. No c eemos necesa io
insis i aauí en los bien conocidos documen ados
a gumen Os en a o del abajo en Pequeños g upos
como o ma de inc emen a el ni el de pa icipación
y
la
c ea i idad necesa ia pa a abo da si úacionés no a-mi-
lia es y abie as (Ausubel 1978, Solomon 1987, Linn
1987, Bu bules y Linn 1991, Robinson y Niaz 1991),
como indudablemen e son las concebidas pa a posibili a
la cons ucción de conocimien os. Sí que emos insis i ,
po el con a io, en la necesidad, mucho menos enida en
cuen a, de a o ece la máxima in e acción en e los
g upos (Gil y Ma ínez-To eg osa 1987, Gil e al. 1991,
Whea ley 1991), a a és de la cual los alumnos pueden
asoma se a una ca ac e ís ica undamen al del abajo
cien í ico: la insu iciencia de las ideas y esul ados
ob enidos po un único colec i o y la necesidad de
co eja los con los ob enidos po o os, has a que se
p oduzca su icien e e idencia con e gen e pa a que la
comunidad cien í ica los acep e. Nunca se insi i á bas-
an e, en e ec o, en que, po ejemplo, unos pocos esul ados
expe imen ales como los que se pueden ob ene en un
labo a o io escola no pe mi en habla de e i icación de
hipó esis (Hodson 1985); de ahí la impo ancia de los
in e cambios in e g upos y la pa icipación del p o eso
como «po a oz de o os muchos in es igado es», es
deci , de lo que la comunidad cien í ica ha ido acep ando
como esul ado de un la go y di ícil p oceso. En es e
sen ido, es amos o almen e de acue do con Pozo (1987)
cuando a i ma que «de lo que se a a es que el alumno
cons uya su p opia ciencia "subido a homb os de gigan-
es" y no de un modo au is a, ajeno al p opio p og eso del
conocimien o cien í ico». No pensamos, sin emba go,
que ello se a o ezca con «la in eg ación de la enseñanza
po descub imien o y de la enseñanza ecep i a» (Pozo
1987), sino median e un abajo colec i o de in es iga-
ción di igida, an alejado del descub imien o au ónomo
como de la ansmisión de conocimien os ya elabo ados
(Gil 1983, Milla y D i e 1987). Dicho con o as pala-
b as: en e la me á o a del alumno como simple ecep o
204
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 1993, 11
(2)
Cuad o
iii
Algunas concepciones e óneas sob e el abajo cien í ico que pueden se ansmi idas, explíci a o implíci amen e,
po la enseñanza de las ciencias.
I
I
Visión empi is a
y
a eó ica:
Se esal a el papel de la obse ación y de la expe imen ación «neu as» (no con aminadas po ideas ap io ís icas»),
ol idando el papel esencial de las hipó esis y de la cons ucción de un cue po cohe en e de conocimien os ( eo ía).
Po o a pa e, pese a es a impo ancia dada ( e balmen e) a la obse ación y expe imen ación, la enseñanza en gene al, es pu amen e
lib esca,
sin apenas abajo expe imen al.
Se incide pa icula men e en es a isión a eó ica cuando se p esen a el ap endizaje de la ciencia como una cues ión de
descub imien o
o se educe
a la p ác ica de
los p ocesos
con ol ido de los con enidos.
Visión ígida (algo í mica,
«exac a», in alible...): Se p esen a el «nié odo cien í ico» como conjun o de e apas a segui mecánicamen e. Se
esal a, po o a pa e, lo que supone a amien o cuan i a i o, con ol igu oso, e c., ol idando -o incluso echazando- odo lo que signi ica
in ención, c ea i idad, duda
...
Visión ap oblemá ica
y
ahis ó ica (e go dogmá ica):
Se ansmi en conocimien os ya elabo ados, sin mos a cuáles ue on los p oblemas
que gene a on su cons ucción, cuál ha sido su e olución, las di icul ades, e c. ni mucho menos aún, las limi aciones del conocimien o ac ual
o
las pe spec i as abie as.
Visión exclusi amen e analí ica,
que esal a la necesa ia pa cialización de los es udios, su ca ác e aco ado, simpli ica o io, pe o que ol ida
los es ue zos pos e io es de uni icación y de cons ucción de cue pos cohe en es de conocimien os cada ez más amplios, el a amien o de
p oblemas « on e a» en e dis in os dominios que pueden llega a uni se, e c.
Visión acumula i a, lineal:
Los conocimien os apa ecen como ni o de un c ecimien o lineal, igno ando las c isis, las emodelaciones
p o undas. Se igno a, en pa icula , la discon inuidad adical en e el a amien o cien í ico de los p oblemas y el pensamien o o dina io.
Visión de asen ido común»:
Los conocimien os se p esen an como cla os, ob ios, «de sen ido común», ol idando que la cons ucción cien í ica
pa e, p ecisamen e, del cues ionamien o sis emá ico de lo ob io.
Se con ibuye implíci amen e a es a isión cuando se p ac ica el
educcionismo concep ual,
es deci , cuando se p esen a el paso de las
con-
cepciones al e na i as
de los alumnos a los conocimien os cien í icos como simple cambio de ideas, sin ene en cuen a los cambios
me odológicos que exige dicha ans o mación, a sabe , al igno a se las di e encias subs anciales que exis en en e el pensamien o de sen ido
común
y
el a amien o cien í ico de los p oblemas.
Visión « elada», eli is a:
Se esconde la signi icación de los conoci nien os as el apa a o ma emá ico. No se hace un es ue zo po hace la
ciencia accesible, po mos a su ca ác e de cons ucción humana, en la que no al an ni con usión ni e o es.
.. como los de los p opios alumnos.
En el mismo sen ido, se p esen a el abajo cien í ico como un dominio ese ado a mino ías especialmen e do adas, ansmi iendo expec a i as
nega i as hacia la mayo ía de los alumnos, con cla as disc iminaciones de na u aleza social y sexual (la ciencia es p esen ada como una ac i idad
eminen emen e «masculina.»
Visión indi idualis a:
Los conocimien os cien í icos apa ecen como ob a de genios aislados, igno ándose el papel del abajo colec i o, de los
in e cambios en e equipos
...
Se deja c ee , en pa icula , que los esul ados de un solo cien í ico o equipo pueden e i ica o alsa una hipó esis.
Visión descon ex ualizada, socialmen e neu a:
Se ol idan las co nplejas elaciones C/T/S y se p opo ciona una imagen de los cien í icos
como se es «po encima del bien y del mal», ence ados en o es de ma il y ajenos a las necesa ias omas de decisión. Cuando, en ocasiones,
se ienen en cuen a las in e acciones C/T/S, se suele cae en isiones simplis as: exal ación bea a de la ciencia como ac o absolu o de p og eso
o echazo sis emá ico (a causa de su capacidad des uc i a, e ec os con aminan es, e c.).
y
la que le asimila, siguiendo a Kelly, a un «in es iga-
do » au ónomo (Pope
y
Gilbe 1983),
p oponemos la
me á o a del «in es igado no el»
que in eg a además
cohe en emen e las apo aciones de Vigo skii sob e la
«zona de desa ollo po encial»
y
el papel del adul o en el
ap endizaje. Las si uaciones p oblemá icas abie as, el
abajo cien í ico en equipo y la in e acción en e los
equipos se con ie en así en es elemen os esenciales de
una o ien ación cons uc i is a « adical» del ap endiza-
je de las ciencias (Gil
y
Ma ínez-To eg osa 87, Whea ley
1991).
;Ac i idad cien í ica igual
a
abajo expe imen al?
O a p eocupación a menudo mani es ada po buen nú-
me o de p o eso es e in es igado es es la de que es a
o ien ación in es iga i a del ap endizaje p ima
el abajo de labo a o io (ol idando las limi aciones del
sis ema educa i o) y deja de lado ac i idades unda-
men ales como pueden se la lec u a o la escucha a en a
y p o echosa de una exposición:
¿Po qué
-p egun an-
no acep a una plu alidad de en oques que incluya
momen os de in es igación jun o
a
o os de ecepción (a
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 1993,ll
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