Ressenyes
Abstract
Index de les obres ressenyades: Yves LACOSTE, Paysages polítiques.
Full text
les bourgeoises, Kemp afma que cela gana i la mort que han assolat el Sahel i Etibpia en els últims anys poden ser enteses com un indicador que el medi ambient continua en el seu intent per aconseguir el necessari equilibri ecolbgic per a la soluci6 dels problemes,. Just abans d'acabar, comentarem una subtilesa lingüística. El traductor al castell& d'Atmospheric Pollution fa servir l'expressi6 ccgases de húmero,, cosa que pot portar a pensar en una estranya patologia bssia o en un revolucionari sistema de dessulfuritzaci6>> Suposem que en realitat el text parla de cegases de humero~ (sense accent) --can6 de la xemeneia per on surt el fum. Recomanaria, doncs, el llibre de Kemp per la seva claredat d'exposici6 i perqd dona una visi6 de conjunt dels problemes ambientals. En canvi, només recomaria el llibre d'Elsom a especialistes del tema o a col.lectius especialment interessats en medi ambient. Global Environmental Issues fa que el lector s'interessi pels temes descrits: és un acostament gradual a problemes prou complexos. Kemp no pretén abastar tota la problemhtica, a vegades tan sols es limita a insinuar, a intuir, cosa que fa que el lector reflexioni. Aquesta hauria de constituir la ra6 de ser de les cikncies socials: la reflexib. Cristóbal Mendoza Lacoste, Yves (1990), Paysages Polítiques, Pm's, Le Livre de Poche. Librairie Génerale Francaise, 284 pp. Yves Lacoste es conocido entre nosotros sobre todo por aquel titulo -La geografia: un arma para la guerraque hace apenas tres lustros introdujo un aire nuevo y una cierta perturbaci6n en las calmas aguas de la geografia espaiiola y ha representado un punto de referencia esencial para muchos ge6grafos que aspiraban a renovar el paradigma de la ciencia geográfica o, cuando menos, ampliar10 con la incorporaci6n de nuevos puntos de vista y campos de análisis. No son muchas las obras de este importante gedgrafo francés traducidas al castellano. Además de la ya mencionada, publicada por Anagrama en 1977, destacan las clhsicas Geografia del subdesarrollo (Ariel) e Ibn Jaldún, el nacimiento del Tercer Mundo (Península), aparte de su participaci6n como coautor, junto a Pierre George y otros, en Geografia activa (Ariel) o en el comité de redacci6n de 10s anuarios El Estado del Mundo (Akal). Lacoste es conocido fundamentalmente por ser el director de la revista de geografía y geopolítica Hérodote, donde el análisis geográfico sirve para una adecuada comprensi6n de 10s acontecimientos politicos y istratégicos de la actualidad, cuya dimensi6n espacial rararnente nos es revelada por 10s grandes medios de comunicaci6n. Algunos artículos de 10s primeros números de Hérodote (1976 y 1977), entre ellos dos de Yves Lacoste, fueron publicados en castellano en 1977 por Dédalo Ediciones bajo el titulo de Geografias, ideologías y estrategias espaciales, con una interesante introducci6n a cargo de Nicolas Ortega. En el libro que ahora nos ocupa, su autor insiste en las relaciones entre geografia y política. La obra se articula en tres partes diferenciada~, unidas por el común denominador de la reflexidn espacial. En la primera parte, ccEl mapa y el paisaje>>, retoma la consideraci6n estratégica del saber geográfico que ya aparecía en La geografia: un arma para la guerra. Define el mapa como un medio para prevenir 10s obsthculos y reducir el azar, por 10 que constituye un instrumento privilegiado en manos del Estado, enemigo del azar por definicibn, para controlar a las poblaciones sujetas a su autoridad, sobre todo cuando el mapa incorpora fen6menos humanos cartografiados. Considera Lacoste a la geografía, a diferencia de las ciencias propiamente dichas, es-
RESI pecializadas en parcelas cada vez más estrechas de la realidad, como un <<saber>> que estudia las configuraciones espaciales de una variada gama de fenómenos, tanto de las ciencias de la naturaleza como de las sociales. Lo que importa al geógrafao, según 61, son las característica~ espaciales de las diferntes categodas de fenómenos y las relaciones entre ellos: su representación espacial y 10s encabalgamientos a que da lugar. El espacio geogr8fico no es, pues, la yuxtaposición de un cierto número de regiones definidas, sino la superposición de numerosos mosaicos recortados de manera muy diferente según la categoría de 10s fenómenos que se representan, cuyo dinamismo se manifiesta según ritmos muy diversos. Asi pues, el geógrafo est5 obligado, para interpretar la realidad, a utilizar diferentes niveles de análisis. Tras exponernos su visión particular de la geografia (crsaber pensar el espacio,,), Lacoste se interroga sobre la utilidad del paisaje, objeto privilegiado del análisis geográfico. Además de 10s valores estéticos (paisaje-espectáculo) y su rentabilidad turística y especulativa, la representación de paisajes reales --que el arte pictórico no emprendió hasta la segunda mitad del siglo XIXse desarrolló con fines estratégicos desde finales del siglo XVI, mediante grabados para uso militar que representan con precisi611 ciudades fortificada~ y el paisaje que las rodeaba, en un periodo histórico en el que 10s mapas eran todavia escasos y muy rudimentarios. La geografia universitaria, que se desarrolla a partir de la segunda mitad del siglo pasado, se define como crciencia del paisaje*. Con Vidal de la Blache aparece la preocupación por el paisaje y su descripción, aunque posteriormente 10s ge6grafos nos describirán ya el paisaje que se ve sobre el terreno, sino el de 10s mapas, introduciendo en geografia la confusi6n entre paisaje y mapa, sobre todo en aquellos paises donde abundan 10s mapas a gran escala. La segunda parte, <<Pensadores de espacies,, est6 dedicada al análisis de 10s planteamientos geográficos de tres autores muy diferentes: el historiador Fernand Braudel, el novelista Julien Gracq y el geógrafo Elisée Reclus. Para Lacoste, Braudel demuestra de forma fehaciente la profundidad de su razonamiento geogr8fico en la obra El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II, en la que geografia e historia se interrelacionan e imbrican, Braudel identifica el tiempo histórico crlargo~, correspondiente a una ahistoria casi inmóvib, con el crtiempo geográfico>> y a 61 dedica el tercio inicial del libro, <<La part du milieu,,. Analiza también Lacoste la novela Le rivage des Syrtes, Premio Goncourt 195 l, escrita por Julien Gracq, seudónimo de Louis Poirier, profesor de historia y geografia en un instituto de París. Califica esta obra como cana novela geopolítica>>, pues trata 10s problemas del poder, los tenitorios y las fronteras. Una temktica geopolítica que rastrea a continuación en 10s escritos de Elisée Reclus, considerado por Lacoste como uno de 10s m8s grandes y completos de la geografia francesa. Injustamente marginado por sus ideas poiíticas anarquistas, su obra ha sido olvidada por la Escuela Francesa, en la que triunfó la visi6n mis reduccionista de Vidal de la Blache --<<la geografia es la ciencia de 10s lugares, no de 10s hombres>>- y la Escuela de 10s Anales. La geografia universitaria francesa, centrada en el estudio de la regidn, rechazará toda la obra de Reclus, pero también toda una tradición en la que ~ecius estaba inmerso y de la que participan Humboldt (Ensayopolítico sobre el Reino de Nueva Granada, 181 1, y Ensayo político sobre la isla de Cuba, 181 l), Ratzel ( Antropogeografia y Geografia Política) y el propio Vidal con su Última obra, La France de 1 'Est. Durante décadas, la geografia académica, de 10s profesores, se olvidó de la dimensión espacial de 10s fenómemos políticos y militares, aunque la obra de Reclus alcanzó gran difusión entre phblico cultivado. En Espaiia, ejerció especial infiuencia, hasta 1939, en 10s importantes medios marco-sindicalistas.
Ni siquiera la aparici6n en 10s años cincuenta de una tendencia geogriüica marxista -Pierre Georgehizo renacer el interés universitari~ por la obra de Reclus, que no se recuper6 hasta 10s años 70, de la mano de 10s ge6grafos agrupados en tomo a la revista Hérodote, especialment Beatrice Giblin. En nuestro país iniciaron esta labor de recuperaci6n el colectivo de ge6grafos de la Universidad Aut6noma de Barcelona coordinado por Rosa Asc6n, impulsores de la publicaci6n del volumen La Geografia al servicio de la vida, antologia de textos de Reclus (Colecci6n Nadir, Barcelona, 1980), y de María Teresa Vicente, autora de la obra Eliseo Reclus: la geografia de un anarquista (Los Libros de la Frontera, Barcelona, 1983). La tercera y Última parte del libro la dedica Yves Lacoste al estudio geogrhfico y político de 10s espacios deskrticos, objeto de representaci6n ideoldgica por parte de 10s medios de comunicaci6n de masas (peliculas del Oeste, imagenes de las dunas saharianas), pero también de interés estratégico para controlar 10s escasos puntos habitables y las rutas de paso. A pesar de su aparente uniformidad, las zonas áridas se caracterizan por una gran diversidad física y humana. En similares condiciones de aridez --desiert0 australiana, Kalahari, suroeste de Estados Unidosviven poblaciones con niveles de vida sumamente diferenciados: aborígenes australianes y bosquimanos del Kalahari, que ignoran las técnicas mis rudimentarias, frente a poblaciones altamente evolucionadas en el desierto estadounidense, donde se localiza la segunda conurbaci6n del país, Los Angeles-San Diego. Hay desiertos tropicales (Sahara, Arabia, Atacama, Kalahari, Australia) y otros de latitudes mhs altas (Asia Central). Algunos, en fin, están atravesados por ríos que descienden de elevadas montañas donde no escasea la nieve (Mesopotamia, Valle del Indo). Finalmente, Lacoste hace un anhlisis geopolítico del desierto por antonomasia, ecsahara, donde abundan 10s conflictos y las tensiones, provocados en gran medida por su parcelaci6n entre numerosos Estados, una divisi6n que no acaba de ser aceptada por 10s n6madas, como 10 demuesta la actual rebeli6n tuareg en Mali y Níger. De la reflexi6n tebrica sobre el papel de la geografia al análisis de 10s espacios desérticos, que cubren aproximadamente un tercio de la superficie terreste, pasando por el estudio de la dimensi6n geográfica de tres autores diferentes, el gebgrafo francés Yves Lacoste, profesor de geografia en la Universidad de Paris-VIII, reflexiona en este libro, con estilo Agil y asequible, sobre la dimensi6n estratégica y política del espacio geográfico, convirtiendo a la geografia en un arma eficaz y atractiva para el anhlisis de una realidad, ahora mhs que nunca, en constante y dramhtica transfomaci6n. Modesto Blanco Sdnchez