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Estudio de los objetos de bronce aparecidos en la necrópolis del Finocchito (Noto-Sicilia Suroriental)

Abstract

Sanahuja Yll, Mª Encarnacion

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Estudio de los objetos de bronce aparecidos en la necrópolis del Finocchito (Noto-Sicilia Suroriental)

Author: Sanahuja Yll, Mª Encarnacion
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 1975
Source: https://ddd.uab.cat/pub/artpub/1975/9946/pyrenae_a1975n11p43.pdf
ESTUDIO DE
LOS
OBJETOS DE BRONCE
APARECIDOS EN LA NECRÓPOLIS DEL FINOCCHITO
(NOTO-SICILIA SURORIENTAL)
M.a
ENCARNA
SANAHUJA YLL
Du an e
la
Edad
del B once
la
isla de Sicilia
no
u o
una
unidad
cul u al
homogénea, sino
a ias
p o incias cul u ales,
cada
una
de
ellas con
sus
p opias
y peculia es ca ac e ís icas. Fija emos exclusi-
amen e
nues a
a ención
en
las á eas
o ien al
y cen o-me idional
sicilianas -desde
Tao mina
has a
Gela,
ap oximadamen e·-,
pues
más
adelan e,
en
es e
mismo e i o io,
se
desa olla á
la
cul u a
del
Finocchi o, obje o
de
nues o
es udio.
Pa a
econs ui
un
b e e
pano ama
gene al
en
lo
que
espec a
al
uso
del b once
en
ie as
o ien ales y cen o-me idionales sicilianas,
empeza emos
po
menciona
la
«Cul u a de Cas eluccio» (No o), e-
p esen an e
del B once An iguo (1800-1400 a. C.) y
inculada
a las
ci ilizaciones o ien ales del Egeo.
Es á
documen ada
en
los
dis i os
de
Ca ania,
Si acusa,
Ragusa
y Gela,
con
acies
pa icula es
en
Ag i-
gen o
y no oes e de
la
isla.
En
dicha
cul u a,
el
me al
aún
escasea y
únicamen e
lo enemos a es iguado en algunas
cuen as
y
en
pedazos
de
delgada
lámina
de cob e, u ilizados quizá, según Be nabo B ea,l
a modo de
na ajas.
El
B once Medio iene
su
p incipal
ep esen an e
en
la
llamada
-«Cul u a de Thapsos» (1400-1250 a. C.),
documen ada
p incipalmen e
en
la
cos a
o ien al
de
Sicilia.
En
las
sepul u as
de
la
ci ada
época
empiezan a apa ece , con
mucha
ecuencia,
espadas
y u ensilios
de
b once, cuya ipología se elaciona con
la
del
mundo
micénico.
En e
las
a mas
des aca
la
g an
espada
de Plemmy ion,2
pa ecida
a
la
ma-
yo ía
de
espadas
y dagas
co as
halladas
en
las nec ópolis de
la
misma
época. Las
umbas
de
Calda e (Mon e
San
Vicenzo -Ag igen o)3
nos
p opo cionan
ambién dos dagas de
hojas
más
anchas
y
pun as
más
edondas, que nos
ecue dan
ejempla es pos e io es de
Pan álica,
Cal agi one y Dessue i,
al
igual que
g andes
jo ainas
de b once,
las
1.
Sicilia,
1%2,
pág.
113.
2.
BERNABÓ BREA, L., La Sicilia p ehis ó ica y
sus
elaciones con O ien e y la Penín-
sula Ibé ica. Sep. Ampu ias, XV-XVI,
1954,
ig.
21.
3. Ob. ci .
no a
1,
ig.
26,
Y ob. ci
no a
2,
lám.
XIII.
44
M."'
ENCARNA SANAHUJA
cuales
p esen an
analogías con
un
agmen o del mismo
me al
unido
con pequeños emaches y descubie o en
la
nec ópolis
de
Thapsos.
Los obje os de
ado no
son
bas an e
escasos e incluyen algunos
b azale es de
cin a
pa ecidos a los que debie on
se
undidos
en
el
amoso molde hallado
en
Pana ea.4
A la ase de Thapsos -Cozzo del
Pan ano
sigue la
edad
del B once
Recien e o «Cul u a de Pan álica», di idida en
cua o
pe íodos
po
Be nabo
B ea:
s
-Fase 1 o
Cul u a
de
Pan álica
(1250-1000 a. C.).
-Fase n o
Cul u a
de
Cassibile (1000c850 a. C.).
-Fase
In
o
Cul u a
de
Pan álica
Su
(85üc730 a. C.).
-Fase IV o
Cul u a
del Finocchi o (730-650 a. C.).
Du an e
la ase 16 queda
ya
pa en e
el uso sis emá ico del b once,
empleado sólo
pa a
algunas
a mas
y obje os de
ado no
en Thapsos.
En
las
sepul u as
abundan
los espejos
edondos;
los pequeños cu-
chillos con el
puño
y la
hoja
undidos en
una
sola pieza; las
espadas
pe enecien es a la adición del Micénico
nI
B;
las
na ajas
de
hoja
es echa y lados lige amen e cónca os,
has a
el momen o ep esen a-
das
únicamen e en Sicilia, y las íbulas.?
En e
es as úl imas,
de
g a;n
in e és
c onológico, des acan las de a co de iolín, pe o las más abun-
dan es
son de a co simple, con p o ube ancias
en
sus
ex emos
la
mayo ía
de las eces. Todos los obje os ci ados acusan
una
no able
in luencia micénica
y,
en cambio, ningún elemen o nos hace
pensa
en
las
cul u as
apenínicas o subapenínicas de la Península I aliana.
Du an e
el pe íodo de Cassibile des acan las íbulas « ipo Cassi-
bile»,8
macizas, de a co se pen i o me, acodadas y con al ile ec o, y
con inúan
las de a co simple,
pe o
con el a co
más
eng osado, e-
cuen emen e deco ado y de sección
cuad angula
la
mayo ía
de
las
eces. También son ca ac e ís icos los cuchillos
en
o ma
de
llama
con
ojal
u
ojo
e minal en el mango, las
hachas
con aguje o
pa a
in oduci
en ellas
un
as il y las
na ajas
de
hoja
ec angula
o
edonda.
La impo ancia de los b onces de
la
acies n de Pan álica
adica
en
su
es echa analogía con los de a ios
pun os
del Medi e áneo
O ien al y Occiden al, analogía que, según Be nabo B ea,9 cons i uye
la
p ueba
e iden e y el e lejo de la na egación y del come cio enicios
en
el
Medi e áneo occiden al y
más
allá del Es echo de Gib al a .
4.Qb.
ci ada
no a
1,
pág.
127,
ig.
22,
c.
5.
Ob. ci .
no a
1,
págs.
157-167.
6. Ob. ci .
no a
1,
igs.
32-33.
7. Ob. ci .
no a
2,
ig.
24,
1,
2 y.3.
8. Ob. ci .
no a
1,
ig.
34,
Y ob. ci .
no a
2,
ig.
24,
5.
9.
Leggenda e a cheologia nella p o os o ia siciliana, en Kokalos, X-XI,
1964
65,
pág.
20.
BRONCES
DE
LA
NECROPOLIS DE FINOCCHITO 45
Du an e
la
ase
111
o pe íodo
de
Pan álica
Su /o
las íbulas ca-
ac e ís icas
son pa ecidas a las
de
Cassibile,
pe o
esul an
más
delgadas
y lige as;l1 el a co es se pen i o me con
ojo
y
mas
pe-
.queño
en
con aposición
al
al ile la go y cu ado.
O o
ipo
ep esen-
ado
es
la
íbula c uci o me con
cua o
espi ales Y
En
es a
época
ambién
empiezan a gene aliza se los pequeños anillos, bo ones, espi-
ales
en
o ma
de
cilind o o
de
disco, e c.
Finalmen e, en lo que espec a a
la
ase del Finocchi o, nos en-
con amos
con
un
g an
núme o
de b onces, que se
epi en
sis emá i-
camen e
de
una
mane a
monó ona. Vamos
aho a
a desc ibi los y a
in en a
busca
algunos pa alelos que nos p ecisen
sus
posibles o í-
genes y di usión.
l3
FíBULAS
En
la
nec ópolis del Finocchi o las íbulas, al igual que los b onces
en
gene al,
son
muy
abundan es, y
más
eniendo en
cuen a
que
muchas
de
las
sepul u as
han
sido ioladas.
En e
las íbulas de b once
pc
demos es ablece
es
g upos:
A) Fíbulas ipo na ecilla:
N.E
..
N.S
..
P.N.O.
N.O
..
N.NO.
N.N.
To al
13
Seps. 3, 7(2),
15, 18,
21, 24(5), 30(2).
6 Seps. 39(2),
41,
58(3).
12
Seps. 60(6), 61, 62(5).
1 Sep.
5.
67
Seps. 1(2),
3,
5,
9(2), 12(2), 15(5), 17(2), 19(3),
21, 22(6), 29(6), 40(4), 45, 47(4),
65,
70(3), 71,
73, 74(2), 77(4), 79(4),
80,
81(2), 89(2), 90(3),93(2).
25 Seps. 8(2), 25(3), 30(2), 34, 35(2), 37(4), 43(3),
45,
55,
64, 72(2), 74, 77, 79.
---
124
10.
Ob. ci .
no a
2,
ig.
28.
11.
Ob. ci .
no a
2,
ig.
24,
8.
12.
Ob. ci .
no a
2,
ig.
24,
9.
13.
Pa a
ealiza
es e
abajo
nos hemos
basado
en
el es udio di ec o de los
ma-
e iales p oceden es
de
la
nec ópolis
ubicada
en
el
mon e
Finocchi o,
a ea
que
pudi-
mos
ealiza g acias a
la
amabilidad del
p o eso
L.
Be nabó
B ea,
an e io
di ec o
del Museo Nacional
de
Si acusa. La nec ópolis, exca ada
du an e
el siglo
pasado
po
P. O si (B.P.I., XX,
1894,
N.
1-3,
págs.
23-26,
láms.
II
a
Y;
B.P.l., XX,
1894,
N.
4-6,
págs.
37-80,
láms. H-Y; B.P.l.,
XXIII,
1897,
N.
10-12,
págs.
158-197,
láms. YI-YIII),
nos
b inda
unas
escien as
umbas
indi iduales alladas
en
la
oca
calcá ea,
blanda.
O si
dis inguió a ios
g upos
p incipales,
no
ne amen e
sepa ados
y di e enciados,
sino
si uados
a
co a
dis ancia y unidos
po
sepul u as
aisladas: g upos o nec ópolis
del
Es e
(N.S.), del
Su
(N.S.), del Oes e (N.O.), del
No e
(N.N.), del No oes e (N.NO.) y
p eludio
de
la
nec ópolis Oes e (P.N.O.).
46
M.a
ENCARNA SANAHUJA
B)
Fíbulas se pen i o mes con ojo:
N.E.
N.O
...
N.NO.
N.N.
To al.
4 Seps. 16, 21, 27, 34.
3 Sep. 3(3).
4 Seps. 40, 53, 83, 94.
7 Seps. 15, 42(2),
44,
54(3).
---
18
C) Fíbulas se pen i o mes con d a co lanqueado de bas oncillos:
N.E
..
N.S
..
P.N.O.
N.NO.
N.N.
To al.
1 Sep. 24.
1 Sep. 47.
2 Sep.
62.
11
Seps.
2,
10,
12, 15, 22, 33, 40, 77(2), 89, 93.
7 Seps. 35, 37(3), 43, 50, 89.
---
22
A) Fíbulas ipo na ecilla
Cons i uyen el
ipo
p edominan e
en
la
nec ópolis del Finocchi o,
po
lo cual se las denomina incluso « íbulas de] Finocchi o». Tienen
el cue po
o mado
po
un
a co
omboidal pequeño y abie o
al
que
quizás es
mejo
a ibui le el nomb e de codo. És e,
más
o menos acen-
uado
o desa ollado,
es á
ado nado
algunas eces con deco ación
undida
o mando
un
mo i o oji al o con dos bo ones cilínd icos,
uno
a
cada
lado, que
en
algunos ejempla es
se
con ie en
en
un
apéndice
pun iagudo;
en
a i.os casos ambos mo i os
se
combinan,
y si bien exis en íbulas
únicamen e
con bo ones,
la
deco ación un-
dida
a
casi siemp e acompañ.ada de és os. Las íbulas ipo na eciHa
poseen
la ga
aga ade a
y
su
longi ud a ía, no sob epasando los
7,50 cm. Apa ecen
po
p ime a
ez en Sicilia o ien al
du an e
el
pe íodo de Pan álica IV o acies del Finocchi o, siendo inexis en es
en
los yacimien os indígenas an e io es al 730 a.
C.,
ap oximadamen e
(láms.
1;
11,
B;
IV, A Y B).
Tene nos ejempla es análogos a los del Finocchi o en nec ópolis
sinc ónicas, co no Módica, T emenzano,14 Bu e a, S Cocolonazzo
di
Mola,11
Cen u ipe,18 e c., y
en
yacimien os donde se
han
hallado
depó-
14.
ORSI, P.,
Il
sepolc e o
de
T emenzano,
en
BPI, XVIII,
1892,
N.
5-6,
págs.
84·94.
Iáms. 1 y VII.
15.
ORLANDINI,
P.,
L'espansione
de
Gella nella Sicilia Cen o-Me idiona.le,
en
Kokalos, VIII,
1962,
págs.
69-122.
16.
ORSI, P., Nec opoli sicula al Cocolonazzo di
Mola.
NS,
1919,
págs.
360-369.
17.
ORSI, P., Siculi e G eci in Leon inoi,
en
Rom. Mi .,
XV,
1900,
págs.
62-82,
ig.
22.
18.
ORSI, P., Sepolc i di ansizione dalla ci il d sicula alla g eca, IV,
en
Rom. Mi ., XXIV,
1909,
págs.
90-99,
igs.
21
y
24.
BRONCES
DE
LA
NECROPOLIS DE FINOCCHITO 47
si os
de
b onces de
la
misma
época,
po
ejemplo Ad ano,
San
Ca aldo
y Gia a ana,19
pe du ando
incluso
du an e
la
cul u a
de Ljcodia Eu-
bea,20
a eces ab icados
en
pla a.
La
nec ópolis g iega del Fusco,
según
Pa oni,21 dio
unas
ein e
íbulas
de
es e
ipo. Ake s om,22 al igual que lo
había
conside ado
an e io men e
O si, se dio
cuen a
de
que sólo
cons i uian
un
37 % y,
en
cambio,
un
70 % en
lo
que
espec a
al Finocchi o, enómeno in-
e so con las íbulas apezoidales
de
hie o
con
e es imien o
de
hueso
y
ámba
(2,5 %
en
el Finocchi o y 50 %
en
el Fusco). De
ahí
dedujo,
al
igual que O sí,
la
an e io idad
de las
umbas
indígenas,
pe o
no
u o
en
cuen a
que las
sepul u as
del Fusco alcanzaban incluso el
siglo
VI
a.
C.,
y que las del Finocchi o
no
sob epasaban
la
segunda
mi ad
del siglo
VII
a. C.;
po
o a
pa e,
ampoco se obse ó que
las íbulas apezoidales
e an
un
p oduc o
g iego de impo ación,
an o
en
las colonias como
en
los yacimien os indígenas.
Hencken23 nos
ci a
las íbulas
ipo
na ecilla
de
las
sepul u as
326,
486, 428 y 165 del Fusco y les a ibuye, según los ma e iales que las
acompañan,
una
c onología del 680-670 a. C., 675-650, 650-625 y al e-
dedo
del 600, espec i amen e.
En
I alia
Cen al, Pelleg ini nos menciona
cua o
íbulas de
es e
ipo
en
pla a
y
cua o
más
de b once, algunas con
p o ube ancia
a ambos lados del a co, p oceden es de
la
p ime a
inhumación de
Cumas,24 echada
po
Villa d y Valle 25
en e
el 750 y el 700 a. C.
En
el cemen e io g iego de Pi hecusas (Ischia)26 enemos ambién íbu-
las
ipo
na ecilla,
cuya
c onología oscila
en e
el 775 y el 750 a.
C.
P. O sF7 compa ó las íbulas del Finocchi o y el Fusco con
las de A enas, Eleusis y Beocia, a ibuyéndoles
un
o igen g iego, al
igual que Buchne .
28
En
cambio, Blinkenbe g
29
y SundwalPo
no
du-
da on
en
conside a las i álicas. S.
Ben on
31
a i ma que
la
lis a
de
19. BERNABÓ BREA, L., ob. ci .,
no a
1,
págs.
202-209.
20. ORSI,
P.,
Le nec opoli di Licodia Eubea e i asi geo ne ici del
IV
pe iodo
siculo,
en
Rom. Mi .,
XV,
1898, págs. 306-337, igs. 6 y 39.
21. La ibula nella nec opoli si acusana del Fusco,
en
BPI, 1896, N. 1-3, pá-
ginas 30-49, igs. 3, 4 Y 5.
22.
De geo ne ische S il in I alien, 1943,
págs.
29-30.
23.
Sy acuse, E u ia and he No d: So ne Co npa isons,
en
AJA, ol. 62, 1956,
págs.
260-272,
láms.
56-71.
24.
MAL,
XIII,
1903, col.
264
, igs. 44-61; ob.
ci o
no a
23, igs. 34,
5,
Y 34, 3 Y 4
de
la
lám.
69.
25.
Ob.
ci .
no a
23,
pág.
270.
26. Ob. ci .
no a
23,
pág.
270,
no a
69.
27.
BPI,
XX,
1894,
N.
4·6, págs. 66-67.
28.
Ob. ci .
no a
23,
pág.
271-
29.
Fibules G ecques
e
O ien ales,
1926,
págs.
197·204.
30.
Die
Al e e I alischen Fibeln, 1943, págs. 54·59.
31. ABSA, 48, 1953,
págs.
350-351.
32.
Ob. ci .
no a
29,
págs.
2()()·204.

48
M."
ENCARNA
SANAHUJA
íbulas g iegas de Blinkenbe g32
no
es comple a y
apun a
las íbulas
de
las
umbas
111
y IV
.de
V okas 0
33 como p edeceso as de las del
ipo
na ecilla, aunque con a cos
más
eng osados y aga ade a.
co a.
Po
o a
pa e,
las íbulas que Blinkenbe g
34
denomina «epi o as», a
pesa
de lige as a ian es, se asemejan muchísimo a las de na ecilla.
Así, pues, las íbulas con a co omboidal y
la ga
aga ade a
ep e-
sen a ían,
en
Sicilia,
un
momen o cuyo o igen
ha
de
busca se
en e
los g iegos
de
Cumas, Ischia y
la
misma
G ecia.
Hencken,35
as
compa a
es as
íbulas con las de
E u ia,
Ca-
lab ia
y
Eu opa
Cen al, llega a
la
conclusión de que es e ipo de
íbulas con
la ga
aga ade a
y a co
más
o menos eng osado
se
di~
unde
len amen e
en
el con inen e i aliano y que
su
acep ación es
p ecedida, en la mayo ía de los luga es,
po
un
es adio en que el
a co
eng osado es
añadido
a íbulas que oda ía ienen
aga ade a
co a
o disco, p oceso que sólo empeza ía con el es ablecimien o
de
los colonos g iegos
en
el con inen e i aliano.
Se
a a,
pues, de
ex ensas oleadas de
la
moda
g iega, que se desa olla án
po
oda
I alia,
de
su
a no e, alcanzando incluso el Valle del Danubio. Aho a
bien, la
can idad
de íbulas
ipo
na ecilla apa ecidas
en
el Finocchi o
no
nos p edispone a
pensa
en
impo aciones sis emá icas,
sino
en
la
exis encia de e dade os b oncis as indígenas
más
o menos hele-
nizados, que in si
u
ab icaban sus p oduc os inspi ados, induda-
blemen e,
en
la
moda
g iega,
apo ada
o quizás
en
algunos casos,
como
en las ce ámicas,
c eada
po
los colonos es ablecidos en Sicilia;
su
di usión empeza ía
en
el úl imo
cua o
del siglo
VIII,
pe du ando
incluso
has a
inales del siglo
VII
a.
C.
B)
Fíbulas se pen i o mes con ojo
Apa ecen
en
el
111
pe íodo de Pan álica,36 es deci ,
hacia
el 800 a.
C.,
en
Sicilia sudo ien al,
u o
de
la
e olución de las de a co se pen-
i o me
y codo ípicas de
la
ase
II
o
Cul u a
de Cassibile (lám.
III,
A).
Según Blinkenbe g,37
la
íbula se pen i o me y con
ojo
(máS
delgada
y ina que
la
de Cassibile, con a co
más
pequeño en con a-
posición al al ile que se
ala ga
y se uel e cu o) de i a, como la de
codo, de
la
íbula de a co micénico; las o mas 1
10-12
de dicho
33.
HALL,
E. H., Exca a ions in Eas e n C e e, V okas o (Uni e si y Museum,
Philadelphia,
1914),
igs.
85
M Y
87
H.;
DESBOROUGH,
V.
R. d'A., P o ogeome ic Po e y,
1952,
págs.
263-264,
ob. ci .
no as
23
y
44,
lám.
71,
40.
34.
Ob. ci .
no a
29,
págs.
106-110.
35.
Ob. ci .
no a
23,
págs.
271-272.
36.
Ob. ci .
no a
2,
pág.
65
Y ig.
24.
37.
Ob. ci .
no a
29,
págs.
41-58.
BRONCES
DE LA
NECRóPOLIS
DE FINOCCHITO 49
au o
componen
un
g upo
apa e,
pues o
que
el al ile es
cu o
y
la
pa e
an e io
esul a
más
ele ada
que
el eso e.
Todo
ello debido
a
una
azón
p ác ica
que
en
el
mundo
micénico
no
u o
i alidad;
en
cambio,
en
I alia
y Sicilia alcanzó
un
g an
éxi o,
dando
luga
a
una
e olución
muy
pa icula
que
conduci á
a
a ías
ipos
ca ac e ís icos
de
época
más
a anzada,
en e
ellos
la
íbula con ojo,
se pen i o me
y
con
al ile
cu ado,
que, después, a
su
ez,
se án
impo ados
a G ecia
(ejempla es
de Olimpia).38
An e io men e
no
habían
sido
hallados
en
el
Con inen e
g iego, sólo
en
algunas
islas
como
C e a
39
y Chip e.40
W. Schüle
41
nos
si úa
en
un
mapa
la
dis ibución
de
es e
ipo
de
íbulas
pe enecien es
a las
o mas
D I1-Ba y D I1-Bb de Sundwall,42
añadiendo
a los
ejempla es
i álicos y sicilianos
uno
de
Rama
(Si ia,
2000-1700 a.
C.,43
con al ile
ec o
y
ojo
no
más
ele ado
que
el eso e,
y
o o
de
Olbia.44
Las íbulas con
a co
se pen i o me
y
ojo
abundan,
como
ya
hemos
señalado,
en
oda
I alia,
de
no e
a
su .
En
Sicilia
comienzan
a
ene
su
di usión a
mediados
del siglo
IX
a. C.;
la
nec ópolis
de
Pan álica-
Su
posee
muchos
ejempla es,
al
igual que Vizzini, Módica, Cozzo
Pan ano
45
y Ossini,46
po
ejemplo
..
En
la
nec ópolis del Finocchi o
enemos
dieciocho íbulas
de
es e
ipo,
algunas
de
ellas con deco a-
ción
incisa
a
base
de
líneas e icales
pa alelas
en
el
a co, y deben
pe enece
a las
sepul u as
más
an iguas,
pues o
que
es as
íbulas
no
es án
ep esen adas
en
las
nec ópolis g iegas
~oloniales.
Así, pues,
desde
mediados
del siglo
IX
a.
C.
pe du an
en
Sicilia
sudo ien al
has a
el
úl imo
cua o
del siglo
VIII,
ap oximadamen e,
época
en
que
ya
empiezan a
cae
en
desuso.
C) Fíbulas se pen i o mes con bas ones
Es án
ep esen adas
en
el Finocchi o y
ambién
en
nec ópolis
indígenas
de
la
misma
época, como
en
T emenzano,47 Cocolonazzo di
38.
1d.,
págs.
199-200.
39.
1d.,
pág.
SS,
ig.
27.
40.
ld.,
pág.
SS,
ig.
27.
41.
Die Mese a-Cul u en de Ibe ischen Halbinsel,
1969,
Ka e
2.
42.
Ob.
ci .
no a
30,
pág.
148
Y sigs.; igs.
225
y
226.
43. SCHAEFFER, C., S a ig aphie compa ée
e
ch onologie de l'A$ie Occiden ale,
1948,
lám.
XXII,
15.
44.
FURMANSKA, A.
F.,
Fibeln aus de Ausg abung
on
Olbia (Uk ainisch),
en
A cheologia (Kie ),
VIII,
1953,
76-94,
do .
8.
77.
Abb.
1,
4
(l alische
Fo a).
45.
CAFICI, BPI,
XIV,
pág.
170,
lám.
XIV,
2-5;
ORSI,
P., BPI, XV,
pág.
185,
lám.
4;
ld.
MAL,
11,
1893,
pág.
14.
46.
Ob.
ci .
no a
18,
n,
págs.
73-84,
ig. 9.
47.
Ob.
ci .
no a
14,
lám.
VII,
4.
4
M.a
ENCARNA
SANAHUJA
Mola
48
O Módica, e
indudablemen e
son
más
ecien es que las se pen-
i o mes
con
ojo
(láms. JI,
A,
Y
III,
B).
En
la
nec ópolis del
Fusco
poseemos dos
p oceden es
de
las
um-
bas 326 (680-670 a. C.) y 308 (675-650 a.
C.).49
En
o as
egiones, como
en
E u ia
y Campania,
pe sis en
la go
iempo, y Pa onPO nos
señala
una
hecha
en
o o
con insc ipción
la ina
a caica
del
ab ican e
Manio.
Ejempla es
de
es e
ipo
son
ci ados
po
Sundwall,51
muchos
de ellos
más
a anzados que los de Si acusa. De odos modos,
ninguno
es
más
an iguo
del 750 a. C.,
con inuando
a lo
la go
de
odo
el siglo
VII
a.
C.
Mon elius
52
nos
p opo ciona
ambién íbulas lanqueadas con bas ones
p oceden es
de Villano a.
En
el
cemen e io
de
Pi hecusas (lschia)53
apa ecen
asociadas
con
a íbalos globula es de los
p ime os
g iegos
de
Cumas (750-700 a. C.).
Blinkenbe g
54
y
Sundwall
55
a i man el o igen i álico de
es as
í-
bulas, pe o,
según
Hencken,56 si se
encon a on
en
sepul u as
g iegas
de
Ischia, echadas
en e
el 750-700,
ue on
usadas
po
los g iegos
an es
que
po
los pueblos de
I alia.
O si
57
no
se de inió
cla amen e
en
lo
que'
espec a
al
luga
de
o igen
de
es as
íbulas,
limi ándose
a
compa a las
con las de las
umbas
e uscas
del
VII
a. C., las del Fusco y las
de
Olimpia, pe o,
de
odos modos,
pa ece
inclina se
po
G ecia.
58
Así, pues, el o igen
no
queda
nada
cla o
y quizá
la
hipó esis
más
sa is ac o ia,
bajo
nues o
pun o
de
is a, es
11
p opues a
po
Büchne ,59 a sabe , que son
una
in ención de los g iegos de
I alia
al
p incipio
de
la
undación de
sus
colonias,
di undidas
luego
po
odo
el
con inen e
i aliano
y
la
isla
de
Sjcilia.
ANILLOS
En
la
mayo ía
de las
umbas
de
la
nec ópolis del Finocchi o
ue on
hallados
anillos
de
b once
de
sección ci cula ,
ec angula ,
aplanada
o plano-con exa,
de
amaño
y
g oso
a iables.
E an
em-
pleados,
según
las dimensiones, como anillos
pa a
los dedos de
las
48.
Ob. ci .
no a
16.
49.
Ob.
ci o
no a
21,
pág. 35; ob, ci .
no a
23,
pág.
269,
lám.
56,
2.
SO.
Ob. ci .
no a
21,
pág,
35.
51.
Ob.
ci o
no a
30,
págs.
59-62
y
245-247.
52.
La
ci ilisa ion p imi i e en l alie, 1, lám. XVII,
252
y
253,
53.
Ob. ci .
no a
23,
pág.
269,
no a
64.
54.
Ob. ci .
no a
29,
pág.
200.
55.
Ob. ci .
no a
30,
págs.
60-61.
56.
Ob. ci .
no a
23,
pág.
270.
57.
Ob. ci .
no a
27,
pág.
66.
58.
ORSI,
P., BPI, XXIII,
189'1,
N.
10-12,
pág.
195.
59.
Ob. ci .
no a
23,
pág.
270.
BRONCES
DE
LA
NECRóPOLIS
DE FINOCCHITO
51
manos
y
de
los pies,
pa a
las
muñecas
y los obillos,
pa a
ado na
el
al ile
de
algunas
íbulas u
o os
obje os de
o namen ación,
pa a
o ma
discos
de
o ma
oncocónica con
aguje o
cen al
y
cadenas
de
uso
di e so, e
incluso
se
aplicaban
a los es idos a
modo
de colgan es
(láms.
1;
II,
A; IV,
A).
El
uso
de
los anillos
de
b once
emon a,
en
Sicilia,
al
pe íodo
de
Cassibile, quizás an es,
pe o
sólo empiezan a gene aliza se
du an e
la
ase de
Pan álica
III,
siendo
muy
comunes
en
odas
las nec ópolis
pe enecien es
a
la
llamada
«Cul u a
del Finocchi o».
De odos modos,
bajo
nues o
pun o
de is a,
cons i uyen
ipos
demasiado
simples
pa a
que
los pa alelos
engan
un
signi icado con-
c e o;
pe o
ci a emos,
en
Sicilia y el
con inen e
i aliano, los
hallados
en
Madonna
del Piano,óo Molino della Badia,61
Pan álica
Su -Oes e,62
depósi os de b once
de
Ad ano,
San
Ca aldo
y
No o,63
T emenzano,64
Módica, Te ni,65
umbas
de
Masse ia Zaga ella, Due
G a ine
y Pis icci
(Me apon o),66 Cumas,67
úmulos
de Al amu a,68 e c.
En
cuan o
a los discos o mados
po
anillos
supe pues os
de
medida
dec ecien e que
o man
un
onco
de
cono,
podemos
men-
ciona ,
a
modo
de ejemplos, los del depósi o de
b once
de No o y el
de
San
Ca a1do,69
Sala
Consilina,70
To e
Galli
l1
y
San
Leona do
(Me-
apon o).72
BRAZALETES
Apa e
de
los b azale es o mados
po
un
anillo
g ueso
de b once
de
sección
ci cula ,
aplanada
o plano-con exa, mencionados
en
el
60.
BERNABÓ BREA, L., MlLITELLO, E., y LA PlANA, S., Minco (Ca ania)-La nec o-
poli de a del Molino de/la Badia: nuo e
ombe
in con ada Madonna del Piano,
en
NS,
XXIII.
1969,
págs.
210-275,
ig.
15,
c.
61.
ORSI,
P., BPI, XXXI,
1905,
pág.
122,
ig.
24.
62.
ORSI,
P., Nec opoli sicule di Pan a/ica e Mon e Dessue i,
en
MAL, XXI,
1913, col.
30,
sep.
182.
63.
Ob. ci .
no a
20,
págs.
202-208,
ig.
49,
.
64.
Ob. ci .
no a
14,
ig.
9.
65.
MULLER KARPE, H., Dei iige
zu
ch onologie de U nen elde zei no dlich
und
südlich de Alpen,
1959,
lám.
45,
B,
l.
66.
Lo
PORTO, F.
G.,
Me apon o-Tombe a
umulo
de/l'E a del Fe o scope e
nel
suo
en o e a,
en
NS,
XXIII,
1969"
págs.
121-179,
igs.
10,
1 y
2;
20,
2,
y
47,
6,
7 Y 8.
67.
Ob. ci .
no a
65,
lám.
21.
D. 1
68.
BlANCOFIORE, F.,
Rend.
Accad. di A ch. Le . e
B.
A.
di
Napoli, XXXVIII,
lám.
XIV, b.
69.
Ob. ci .
no a
1,
págs.
205-208,
ig.
49,
a.
70.
GENIERE,
J.
de
la, La cé amique géomé ique de Sala CQnsilina,
en
MEFR,
LXXIII,
1961,
lám.
VI, 2 y
3.
71.
ORSI,
P., Le nec opoli calab esi di To e Galli e
di
Canale Ianchina, Pa-
a i i,
Sep.
MAL, XXXI,
1926.
72.
Ob. ci .
no a
66,
pág.
142,
ig.
28,
4.
4*
58 M
....
ENCARNA SANAHUJA
pIa es, a eces suel os,
o as
eces unidos
en e
sí o a
un
anillo in e -
media io
o bien a
uno
o dos anillos
de
amaño
co ien e, unidos, a
su
ez, a
o o
meno
de
la
nec ópolis de Can Canyís (Ta agona),l3C y,
pa a
conclui , a ios de La Soli ella (Alcalá de Chi e )13l y Bo ala ,
(Benica ló).132 Vilaseca, además de
compa a
los ejempla es
de
Can
Canyís con o os de
la
Península Ibé ica, lo
hace
con
los
de
las sepul-
u as
umula es
de caudillos
de
las p oximidades de
S u ga d
133 pe -
enecien es al
Halls a
D
3,
-La Tene
A,
donde
o man
pa e
de g andes
joyas;
las del Finocchi o, y,
po
úl imo, los del pe íodo Benacci
II
(anillos con
es
pa es
equidis an es de es as boli as) .
.
ESPIRÁLES
En
la
sepul u a
2
de:
la
nec ópolis
Es e
ue hallado
un
disco de
b once
o mado
po
una
a illa
e o cida
en
espi al, su il
en
los
cí culos
más
in e nos y ex e nos y más
obus a
en
los del
cen o
(diá-
me o
8,25 cm.)
..
Es e
obje o,
al
igual que
es
de Mu mu e,
pod ía
se
conside ado
como
un
colgan e pa ecido al
de
Ca anza ese134 o a los
de
Pan álica
IIl.,135
pe o
la
mayo ía
de
colgan es o mados
po
un
disco
plano
de b once, que apa ecen
con
mayo
ecuencia
as
la
Edad
del B once y que, según O si, ue on conside ados ado nos p o-
ceden es del come cio g iego,
no
es án,
en
gene al, o mados
po
un
espi al, sino que poseen adios con di e sos ipos de pa icipación
in e na.
Pod íamos llega a
la
conclusión de que
no
se
a a
de
un
colgan e
po
la ca encia de
un
anillo o apéndice p ecisamen e
pa a
se
colgado,
pe o
así como los
de
I alia
sep en ional lo ienen, los
de
I alia
cen al
y del
su
ca ecen de él. También
pod ía
o ma
pa e
de los espi ales pIanos dobles des inados a
se
ensa ados
a
cadenas
o íbulas usados con empo áneamen e
en
I alia
peninsula
y o os luga es del Ad iá ico,
pe o
su
amaño
nos pa ece demasiado
g ande
pa a
ello.
O a
hipó esis
se ía
la
de
un
apéndice
de
íbula,
pues o
que iguales y mayo es
hay
en
Hung ía;136 sin emba go,
en
I alia
es án
ausen es es os ipos, p opios de
Hung ía
y del
no e
de
Alemania. Así pues, c eemos que es e espi al
plano
o maba
pa e
o
130.
Ob. ci .
no a
94,
ig. 3 y
lám.
10.
131.
FLECHER VALLS, E., La nec ópolis de La Soli ella,
en
SIP,
32,
1%5,
láms. XXIX y XXX. .
132.
ESTEVE GÁLVEZ, F., La nec ópolis de «El Bo a a » (Benica ló),
en
A ch.
P ehis . Le ., XI,
1966,
igs.
5,
6 y
7.
133.
PARET,
O.,
Das
kleinaspe gle, ein Fü s eng abhügel de Spa halls a zei ,
en
IPEK, XVII,
1943·1948
(pub.
1956).
134.
BPI, X,
1884,
lám.
HI.
135.
Ob.
ci .
no a
2,
pág.
64,
ig.
28,
1.
136.
CHILDE,
V.
G.,
The Danube in P ehis o y,
1929,
VII,
se ie
A.

BRONCES DE LA
NECRóPOLIS
DE FINOCCHITO
59
de
un
colgan e o
de
una
íbula
compues a
de
dos
o
cua o
espi ales,
ipo
B 1
a.d
de Sundwall,137
que
en
Sicilia
hacen
su
apa ición
du an e
el
pe íodo
de
Pan álica
I1I.138
Según
Blinkenbe g,139 los
más
an iguos
ejempla es
de
es e
ipo
de íbula
se
halla on
en
los
es a os
g eco-
geomé icos
del
san ua io
de
O hia
(Espa a)
y
en
el
depósi o
une-
a io
de
Del os y
la
c onología de
ambos
puede
ija se
en e
el 850 y
el
700
a.
C.
A
pesa
de
no
es a
p esen es
en
con ex os
micénicos
ni
submicénicos,
Blinkenbe g
opina
que
lle an
la
imp on a
del
gus o
micénico
y de
ahí
deduce
que
su
o igen
hay
que
busca lo
ue a
de
G ecia,
den o
de
la
ci ilización
halls á ica,
que
adop ó
y
conse ó
cie os
elemen os
de
la
écnica y del
gus o
micénicos,
aun
cuando
en
G ecia
ya
habían
caído
en
desuso.
Es a
o ma
es á
espa cida,
al
igual
que
en
G ecia,
po
el oes e
de
los Balcanes,
I alia
y
Eu opa
Cen al.
Si bien
Blinkenbe g
io
en
la
ci ilización
halls á ica
la
c eación
de
dichas
íbulas,
pa iendo
de
un
emo o
o igen
micénico,
O sp40
las
conside ó
como
un
ipo
ca ac e ís ico
del
g upo
g iego,
de
donde
se
di undió
una
co ien e
hacia
el
No e
(Hung ía,
IlliIico,
Alpi Giulie) y
o a
hacia
Occiden e
(su
de
I alia
con inen al,
Sicilia),
no
es ando
p esen es,
el
e e ido
ipo,
en
Es e,
Bolonia,
E u ia
y
Lacio.
Po
o a
pa e,
en
la
sepul u a
15 de
la
nec ópolis
Es e
del Fi-
nocchi o
ue
encon ado
un
espi al
de
b once
con
pedúnculo
y
en
la
27 del
mismo
g upo
dos
agmen os
de
b once
eco ados
en
es-
pi al.
Los
espi ales
cilínd icos
encuen an
en
Golasecca
141
el
p ime
ejempla
no able,
pe o
esul an
pa imonio
de
los p o o illano ianos
de
Bisman o a,142
Fon anella
Man o ana,143
Timma i.
144
Es án
ambién
p esen es
en
los pala i os de Peschie a,145
umbas
de
No ila a,146
en
el
Pi ceno y Cumas.
147
En
Sicilia,
ejempla es
del
mismo
ipo,
cuyo
o igen
debe
busca se
en
el
O ien e
g iego,148
se
hallan
documen ados
en
Molino
della
Badia,149
Pan álica
Su ,150
Madonna
del
Piano,151
Cas-
137.
Ob. ci .
no a
30,
pág.
170,
igs.
268
y
269.
138.
Ob. ci .
no a
2,
ig.
24,
9.
139.
Ob. ci .
no a
29,
págs.
253-262.
140.
Ob. ci .
no a
27,
págs.
64-65.
141.
CASTELLFRANCO, P., BPI,
11,
1876,
lám.
11,
5.
142.
CHIERICI,
G.,
BPI,
VIII,
1882,
pág.
118,
lám. VI,
5.
143.
TREROTOLl, F., BPI,
VIII,
1951-1952,
pág.
152.
144.
QUAGLIATI,
Q.,
y RIDOLA, D.; MAL, XVI,
1906,
igs.
111-112.
145.
Ob. ci .
no a
52,
lám.
8, 8.
146.
íd.,
11,
lám.
144,
13.
147.
Ob. ci .
no a
65,
lám.
18,
B, 6
148.
Jah buch d. k. deus achen a ch.
Ins i u s,
18%,
pág.
283.
149.
ORSI,
P., BPI, XXXI,
1905,
págs.
119-120,
ig.
21.
150.
Ob.
ci .
no a
62,
col.
27,
seps.
140
y
144,
lám.
VII,
41
y
42.
151.
Ob. ci .
no a
60,
pág.
241.
60
M.a
ENCARNA SANAHUJA
e1uccio,152
Mu mu e
153
(en hie o), Calascibe a Calca ella
154
y depósi o
de b once de No o.155
NAVAJAS DE AFEITAR
Las
halladas
en el Finocchi o
es án
o madas
po
una
su il
lámina
de
b once
ec angula
con
un
mango
cons i uido
po
una
a illa ple-
gada
y
suje a
con achuelas
en
el
cen o
de
la
base in e io . P oceden
de las
sepul u as
22 N.NO. y 39 Y 44 N.N.,
odas
agmen adas
e in-
comple as;
la
mejo
conse ada es
la
de
la
umba
44,
que
ha
pe dido
el
mango;
en
cambio, de las
o as
dos sólo enemos sendos ag-
men os.
En
Sicilia
la
na aja
ec angula
no
se di unde an es del siglo x
an es
de
C.,
pues
du an e
el pe íodo de
Pan álica
1 p e alece el asu-
ado
ala gado
con los bo des cónca os y, a eces, de
o ma
poco
iangula ,
ipo exclusi amen e siciliano.
Si bien poco puede
añadi se
a lo dicho
po
Pigo ini,156
Colini.
157
Mon elius
158
y Pa onjl59 en
cuan o
a
a ian es
y dis ibución opog á-
ica, el o igen,
la
ía de di usión y
la
e olución de los ci ados u ensilios
no
quedan del
odo
cla os. Pe ece
se
que los
asu ado es
de
lámina
cuad angula
más
an iguos, con o sin en alles,
con
mango ob enido
po
usión o bien cla ado a
la
lámina
median e achuelas, de i an,
según
Pa oni/
60
que se
basa
en
una
na aja
de
a ei a
p oceden e
de
Cas el nezzano en Lucania
161
de
una
o ma indi e enciada
dada
po
una
lámina
oblonga
sin
en alles ni aguje os y con anillo ob enido
po
usión colocado en el cen o del
lado
meno . P obablemen e, como
ya
había
supues o
O si,162
el o igen es medi e áneo, po que
la
o ma
de
pale a
esul a
a ísima
en
los pala i os de Emilia y
en
las
e a-
ma as;
en
cambio, se
encuen a
en
I alia
cen o·me idional y
en
las
islas, en nec ópolis p o o illano ianas como
la
de
Allumie e y
Tol a,163
Pianello di
Genga,164
Timma i,165
Milazzo,166
Cumas
167
y en
la
nec ópolis
152.
ORSI,
P., BPI, XVII,
1891,
pág.
17,
lám.
VII.
153.
Ob. ci .
no a
58,
lám.
VII,
19.
154.
Inédi a.
Museo de Si acusa.
155.
Ob. ci .
no a
2,
lám.
78.
156.
BPI, XX,
1894,
págs. 9 y sigs.
157.
BPI, XL,
1914,
págs.
158
y sigs
158.
Die Vo klassischen Ch onologie I aliens,
1912,
págs.
190
y sigs.
159.
Ob. ci .
no a
80,
págs.
829-836.
160.
íd.,
pág.
833.
161.
NS,
1897,
pág.
186.
162.
Ob. ci .
no a
58,
págs.
195-196.
163.
COLINI,
G.
A.,
BPI, XXXV,
1909,
lám.
XII,
1 y
3.
164.
íd.,
BPI, XL,
1914,
pág.
158,
lám.
VI,
2.
165.
Ob. ci .
no a
144,
igs.
97
y
102.
166.
Ob. ci .
no a
84,
Iám. XXXIX,
7.
167.
Ob. ci .
no a
79.
BRONCES
DE
LA
NECRóPOLIS
DE FINOCCHITO
61
de
Lípa i, del
pe íodo
co espondien e
al
Ausoniense
11.
168
Ejempla es
inás
ecien es
son
uno
del Piceno169 y
o o
de
la
cabaña
de
Rie i.170
En
Sicilia, a excepción
de
la
na aja
de
a ei a
de
Milazzo,
ya
hemos
comen ado
que
los
ejempla es
de
lámina
cuad angula
son
a díos,
emon ándose
al
1000 a.
C.
y
pe du ando
has a
ines del siglo
VIII,
ap oximadamen e,
con
lige as
a ian es,
en
especial
espec o
al
mango:
Pan álica
n, Cassjbile
( umba
VIII),
Molino della
Badia,
Ma-
donna
del
Piano
171
Valsa oia,172 Finocchi o y
en e
los b onces
de
los
depósi os de Módica173 y Ad ano.174
ARMAS
Las
a mas
de b once
es án
ausen es
en
nues a
nec ópolis, ep e-
sen adas
únicamen e
po
la
pa e
inal
de
una
pun a
de
lanza
de
la
sepul u a
22 N.O.
Según
O si,!7S
es o
se
explica ía
po
los
cons an es
saqueos ealizados
en
el Finocchi o, en especial los
g andes
b onces.
Aho a bien,
po
o a
pa e,
el
mismo
au o
176 nos dice que
en
las
ne-
c ópolis de
su
111
pe íodo
sículo las lanzas
son
a ísimas,
y que,
en
cambio,
abundan
en
Calab ia. Añade
además
que
en
Sicilia,
du an e
es a
época las
a mas
eales sólo
ue on
halladas
en
depósi os,
nunca
en
sepulc os.
Bajo
nues o
pun o
de
is a,
inciuso
en
los depósi os
de
b once
pe enecien es
a
la
misma
época
del Finocchi o,
como
los de
Ad ano,
Gia a ana,
San
Ca aldo
y
No o,177
las
a mas
escasean,
p edominando
los obje os de ado no. ¿Podemos
deduci
de
ello que
no
e a
cos umb e,
en
es a
época, que los
indígenas
acompaña an
a
sus
mue os
con
a mas,
en
una
palab a,
que ello
no
e a
común
en
lo
que
espec a
al
i ual
une a io?
¿Es
posible
llega
a
la
conclusión del
ca ác e
pací ico de los
indígenas?
¿Se
a a
únicamen e
de saqueos?
C eemos
que
la
hipó esis
más
sa is ac o ia
es
la
del
i ual
une a io,
que
no
sabemos
has a
qué
pun o
puede
implica
un
an ibelicismo
po
pa e
de los indígenas.
168.
BERNARDÓ
BREA,
L., y CAVALIER, M.; Meligunis-Lipa a, 1, pág.
110,
lám.
XLII,
I.
169.
DUMITRESCU,
V., L'e a del e o nel Piceno,
1929,
pág.
156,
ig.
20,
7.
170.
BRUSADIN,
D.,
BPI,
LXV,
1956,
pág.
452,
ig.
3.
171.
Ob. ci .
no a
60,
págs.
241-242,
igs.
12,
d Y
20,
a.
172.
ORSI,
P., BPI,
XXVIII,
1897,
pág.
110,
lám.
11,
13.
173.
ORSI,
P.,
BPI,
XXVI,
1900,
pág.
173,
lám.
XII,
2.
174.
Ob. ci .
no a
1,
ig.
48,
c.
175.
Ob. ci .
no a
58,
pág.
168.
176.
Ob. ci .
no a
71.
177.
Ob. ci .
no a
1,
págs.
202-209.
5
B onces de
la
nec ópolis de Finocchi o
LÁMINA
1
•• ,,,,
'~'4
'
B onces
de la sep. 8 de la nec ópolis
No
e:
16745,
ca
de
nas
de doble
malla;
16746,
íbu-
las ipo na ecilla, una de ellas con
bo one
s;
16747,
anillos;
16748
, c
uen as
con
acanala
-
du a
concé
n ica
, y
16854
,
posible
colla .
s'
UM
~A
II
M." E. Sana/lUja
1-
- -
. •
B
A,
b o
n
ces
p
ocede
n
es
de la sep. 2 de la n
ec
ópolis
No
e : 1
66
1
2,
co
lga
n
e;
1
66
1
3,
í-
bula
se
p
e
n i
o
m
e
co
n
bas
ones;
cue
n
a bi
có
ni
ca
y a nillo. B.
b
on
ces
de la
se
p. 47
del g
up
o N
o oes
e:
co
ll
a
o
m
ado po ani
ll
os
de l
os
qU
l:
cuelgan o
os
e
min
ad
os
en un
apé
ndi
ce
globu
la ; 1
667
1,
í
bul
as
ip
o na
ec
i
ll
a,
un
a
co
n apé
ndi
ces
pun i
agu
dos
,
dos
co
n bo on
es.
A

B
onces de
la
nec ópolis de Finocchi o
LÁMINA
II
A,
íbula
se
p
e
n i o m
e
co
n
ojo
co
n
un
anillo
de
sección
ci cula
e
nsa ado
en
su
al-
ile
p o
ce
de
n
e de la
se
p.
42
de
la
nec ópolis
No e.
B,
íbula
SellJen i o me
de
b once
lanqu
eada
po
bas oncillos
,
de
la
sep.
47
del
g upo
Su .
A
B
UMJNA
IV
M.
a E. Sanc,huja
,¡&.,
•
A,
b onces
de
la
sep.
41
del
g upo
Su :
13224
a
13226
, c
uen
as
bicónicas
anc
h
as;
1322
7,
íbulas
ipo
na ecilla
con
bo ones;
13228
y
13229,
anillos;
13230,
c
uen a
discoidal,
y
13231
,
b azale e
de
hilo
de
b once
co
n
una
cuen a
de
ámba
e
nsa ada
. B,
íbulas
de
b once
ipo na ecilla de la sep.
25
de
la n
ec ó
polis
No e
.
A
B