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Lenguaje, intertextualidad y bibliografía en los trabajos de investigadores en educación en ciencias

Author: Macías, Ascensión; Maturano, Carla Inés
Publisher: Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Year: 2000
DOI: 10.5565/rev/ensciencias.4057
Source: https://ddd.uab.cat/pub/edlc/02124521v18n1/02124521v18n1p71.pdf
INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA
71
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2000, 18 (1), 71-77
LENGUAJE, INTERTEXTUALIDAD
Y BIBLIOGRAFÍA EN LOS TRABAJOS
DE INVESTIGADORES
EN EDUCACIÓN EN CIENCIAS
MACÍAS, ASCENSIÓN y MATURANO, CARLA INÉS
Ins i u o de In es igaciones en Educación en las Ciencias Expe imen ales.
Facul ad de Filoso ía, Humanidades y A es. Uni e sidad Nacional de San Juan.
A . José I. de la Roza, 230 oes e (5400) San Juan. A gen ina.
SUMMARY
The p esen wo k consis s o an analy ic e ision o pa o he exis ing li e a u e on he eaching o Science in daily
publica ions. The analysis was based on he a icles published in Enseñanza de las Ciencias. Such analysis allows us
o e lec on some o he de ices used by he au ho s o magazine a icles such as neologisms, quo es (in e ex uali y),
bibliog aphy and he way hey use hem in he ex .
INTRODUCCIÓN
Las e is as de di usión de abajos de in es igación en
educación en las ciencias son un ma e ial alioso que
pe mi e a in es igado es y p o eso es accede al pensa-
mien o de quienes incu sionan en es e campo. También
posibili an conoce qué es á sucediendo en inno ación
educa i a y cómo son los mo imien os an o indi idua-
les como de g upos (Ma a y Méndez, 1985). Dichas
publicaciones son el ínculo en e la comunidad cien í-
ica y p o esional de un campo de e minado (Jiménez
Aleixand e y Ga cía-Rodeja, 1997); incluyen abajos
que co esponden a las in es igaciones y e lexiones de
un mundo pa icula men e impo an e pa a quienes lo
han lle ado a cabo (Sanma í y Azcá a e, 1997); y
buscan es imula la in es igación acili ando la comuni-
cación po se un medio de di ulgación (Mo ei a, 1994).
A las e lexiones de los au o es ci ados en el pá a o
an e io que ue on publicadas en es os úl imos años en
Enseñanza de las Ciencias, que emos suma las nues as
e e idas al análisis del lenguaje, la in e ex ualidad y la
bibliog a ía que se u ilizan en los a ículos de la mencio-
nada e is a.
Los in es igado es en educación en las ciencias y los
docen es que se ace can a ac ualiza se en los nue os
apo es de las in es igaciones sob e educación es án
acos umb ándose, en es os úl imos años, a encon a se
que las publicaciones ienen nue os ocablos. És os
poseen un signi icado especial en es e campo del sabe .
Muchos de ellos no es án de inidos en los dicciona ios o
las enciclopedias, o sus acepciones, desde el pun o de
is a de es os úl imos, no se adap an al con ex o en que
se u ilizan en las publicaciones e e idas.
A modo de ejemplo, quienes hemos seguido los apo es
de la psicología de Ausubel encon amos nue os é mi-
INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA
72 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2000, 18 (1)
nos como, po ejemplo, incluso (No ak, 1985). En
o os abajos p o enien es de aducciones hechas al
español se u ilizan las palab as subsumido o subsunso
(Mo ei a, 1992) pa a e e i se al mismo concep o. És as
son usadas po dichos au o es pa a explica la eo ía de
la o ganización del conocimien o aun cuando no es án
inco po adas a nues o lenguaje común.
De o ma simila , encon amos el é mino mola en
di e en es publicaciones de psicología. Tal es el caso de
Sie a y Ca e e o (1993), que de inen los esquemas
como «es uc u as y p ocesos men ales insconscien es
que subyacen a los aspec os mola es del conocimien o y
de las des ezas humanas (p. 145)». Según el dicciona io
de la Real Academia Española (1995), mola signi ica
«pe enecien e o ela i o a la muela» o «ap o pa a mo-
le », acepción que debe adap a el lec o a in de in e -
p e a el ex o ci ado.
Sabemos que docen e es la pe sona que enseña, el p o e-
sional de la enseñanza que, según el Dicciona io Enci-
clopédico Sal a (1986), eje ce es a acción en posesión
de un í ulo académico. En es os úl imos iempos y como
p oduc o de los nue os apo es que la e o ma educa i a
ha p oducido se lo ha llamado capaci ado . El signi ica-
do de es e concep o se limi a a conside a capaci ado a
una pe sona ap a o habili ada pa a ealiza algo. Vemos
que el uso de es e ocablo delimi a lo que es la acción del
docen e cuya labo es mucho más aba ca i a.
La u ilización de ocablos, acepciones o gi os nue os
ealiza apo es a nues o idioma. Como consecuencia,
nos plan eamos algunas p egun as, cues ionándonos so-
b e cie as si uaciones que conside amos con enien e
analiza . Si las pe sonas que se ace can a las publicacio-
nes no es án amilia izadas con es e lenguaje, ¿cómo
pueden en ende lo que el au o quie e exp esa si se
p esen an ocablos a eces incomp ensibles? Es impo -
an e des aca que el lenguaje es una p opiedad social y
que, además de p ese a la, debemos mejo a la. ¿Has a
qué pun o debe acep a se la inco po ación de odos esos
é minos que a dia io nos llegan? ¿Has a qué pun o
debemos con e i nues os abajos en una colección de
palab as «nue as»? ¿Has a qué pun o es esponsabilidad
de los au o es acla a la acepción con que se usan las
palab as cuando és as di ie en del signi icado co-
ien e?
Po o a pa e, obse amos que los au o es de a ículos
mencionan en sus abajos a o os au o es, lib os o
publicaciones (in e ex ualidad). A eces, no sólo hacen
mención sino que ci an ex ualmen e a o os, ep odu-
ciendo exac amen e un ex o. Des acamos la impo an-
cia de es os ecu sos, ya que si úan al lec o en el ma co
e e encial del abajo. El de alle de las uen es gene a la
bibliog a ía. Cabe plan ea nos si exis e un pun o de
equilib io en e la al a del uso de es os ecu sos (lo
que pod ía signi ica una g an o iginalidad o una
o al omisión de los e e en es) y el exceso (que
implica ía pa a el lec o , al ez, una exube ancia en
lo que se e ie e a la in o mación sob e au o es y
echas, lo cual puede di icul a la comp ensión de lo
que se lee).
Sob e la base de es as e lexiones nos p oponemos ea-
liza una e isión analí ica de una pa e de la li e a u a
exis en e sob e la enseñanza de las ciencias, especí ica-
men e en la e is a Enseñanza de las Ciencias desde el
año 1990 has a la echa. No sólo nos dedica emos, en
es e abajo, al análisis del lenguaje u ilizado, sino am-
bién al de aquellos ecu sos usados po los au o es de los
a ículos como son los neologismos y las ci as (in e ex-
ualidad), en e o os, y el manejo que se hace de és os en
el ex o.
LENGUAJE, INTERTEXTUALIDAD Y BIBLIO-
GRAFÍA EN LAS PUBLICACIONES
En nues a ac i idad consul amos a menudo, como lo
hemos mani es ado, las publicaciones pe iódicas, dado
que cons i uyen una e e encia obligada pa a la in es i-
gación educa i a. Hemos no ado que las exigencias pa a
el en ío de abajos a las e is as o euniones cien í icas
de habla cas ellana, pasan po el ipo de abajo (o igi-
nal) y la o ma de p esen ación (núme o de copias,
can idad de líneas del esumen, disco lexible con el ipo
de p ocesado , e c.), pe o no conocemos la exis encia
de una e e encia explíci a en lo que espec a a la
g amá ica.
El lenguaje que usan los in es igado es iene é minos
que p o ienen del lenguaje o dina io en opinión de
Klimo sky (1995). Según es e au o , el ocabula io
puede apo a cues iones de aguedad y puede p esen a
el enómeno de plu alidad de signi icaciones o polise-
mia. Aconseja inicia los abajos esca ando signi ica-
dos y p ecisando de iniciones. Conside amos que es o
edunda ía en bene icio de la comunidad a la que es án
di igidos dichos abajos.
Ap eciamos, en o ma gene al, que en las mencionadas
publicaciones es cada ez mayo el uso que se hace de
cie os ecu sos en el lenguaje esc i o como son los que
se exponen a con inuación.
U ilización de neologismos
En el es udio del lenguaje se conside a que las nue as
palab as con signi icado que se inco po an en el uso
dia io, o como acepciones que u ilizan cie os colec i os
con in e eses comunes, son las que nu en y en iquecen
el idioma. Las mismas pueden su gi de di e en es mo-
dos: de i ación, composición u o as a iaciones de
palab as exis en es, o igen en o a lengua, in ención,
e c. Es os ocablos se denominan neologismos. Así, po
ejemplo, la u ilización de nue as palab as y su inclusión
puede debe se a que algunos ocablos nue os que se
o iginan en o a lengua no ienen una aducción di ec a
al cas ellano; es deci , que no exis e una palab a en
nues o lenguaje que indique exac amen e la misma idea
o concep o al que hace e e encia la palab a o iginal. En
ese caso se usa la palab a en el idioma o iginal o se la
de o ma «cas ellanizándola», dando luga a un neologis-
mo. Tal es el caso de los é minos elacionados con la
INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2000, 18 (1) 73
in o má ica. En o os casos, dichas palab as ienen su
aducción a nues a lengua y, sin emba go, se usan en el
o o idioma. Sea cual ue e la o ma en que se o iginen,
se con ie en en ma e ial en iquecedo , dado que son el
u o de la inco po ación de palab as de i adas de o as
lenguas o de nues o p opio idioma que oda ía no
igu an en el dicciona io, pe o que se usan en cie os
ámbi os.
In e ex ualidad
Eco (1988) conside a la in e ex ualidad como ex os
que ci an o os ex os, siendo el conocimien o de los
ex os p eceden es una condición necesa ia pa a en en-
de lo que se lee, lo cual es un p ocedimien o ípico de la
li e a u a pos mode na. Es e ecu so ambién se u iliza
en películas, ob as de ea o y en la elabo ación de
ma e ial in o ma i o an o pa a ele isión como pa a
o os medios.
Lemke (1997) exp esa lo siguien e:
«Cuando pa icipamos en una ac i idad como lee un
ex o o comp ende el habla u o as o mas de acción
social signi ica i a, elacionamos palab as o e en os
con pa ones amilia es. Puede a a se de palab as y
e en os en el mismo ex o o secuencia de acción, o de
palab as y e en os de dis in os ex os o iempos. És e
es el p incipio de la llamada in e ex ualidad...»
(p. 216).
Pa a es e au o , los ecu sos in e ex uales son ex os que
compa en el mismo pa ón ( ex os co emá icos), o de la
misma es uc u a de ac i idad ( ex os coac i os), o bien
del mismo ipo de géne o ( ex os cogené icos). Además
nos apo a las siguien es conside aciones:
«Las p ác icas de conexión de una comunidad son una
pa e impo an e de las o mas de elabo a signi icados.
Podemos elabo a signi icados a a és de la elación
en e dos ex os que no se pueden elabo a po medio de
un solo ex o...» (p. 217).
Conside amos que los ecu sos in e ex uales pe mi en
es ablece elaciones en e el au o del ex o, los au o es
ci ados y el lec o . Los apo es esul an es se án in e e-
san es a pa i de las p opias in e p e aciones que haga
es e úl imo.
Po o a pa e, las uen es consul adas en cada abajo
ienen su eseña bibliog á ica o e e encias.
Bibliog a ía
La bibliog a ía consis e en el ca álogo de los ex os
ci ados en los a ículos. La misma incluye el o los
au o es, año de edición, edi o ial y luga de publicación.
La bibliog a ía si úa al lec o en las uen es eó icas y
empí icas en que se basa el au o (Jiménez Aleixand e y
Ga cía-Rodeja, 1997).
DISEÑO DEL ANÁLISIS. SELECCIÓN DE LA
MUESTRA
Con el in de hace un es udio pa a p o undiza el
análisis su gido de nues as inquie udes, hemos selec-
cionado la e is a Enseñanza de las Ciencias. La elec-
ción se undamen a en que es una de las publicaciones
pe iódicas que consul amos con ecuencia en nues a
ac i idad como docen es e in es igado es. Po o a
pa e, coincidimos con las di ec o as del consejo de
edacción de la misma (1994) que en la ca a-edi o ial
exp esan que «es una e e encia obligada pa a la in es-
igación en didác ica de las ciencias y de las ma emá i-
cas, pa icula men e en nues o país y en el ámbi o
ibe oame icano» (p. 1).
Po el ipo de análisis que p e endemos hace , hemos
seleccionado alea o iamen e es a ículos de la e is a
po año, a pa i de 1990, siguiendo la misma o ma de
selección al aza pa a cada año, sal o en 1997, que
omamos solamen e dos. De es a mane a, la mues a es á
cons i uida po 23 a ículos que ue on examinados
exhaus i amen e. Los mismos se án iden i icados en
adelan e indicando el núme o de a ículo (1, 2 ó 3)
seguido del úl imo núme o del año de publicación; po
ejemplo, el a ículo 25 es el segundo a ículo analizado
del año 1995. Hemos p ocedido así pa a no indica
exp esamen e los abajos de la mues a ni la línea y el
campo de in es igación.
Pau amos el análisis eniendo en cuen a los siguien es
c i e ios de selección:
1) U ilización de neologismos
Hemos ma cado en cada a ículo las palab as que no
igu an en el dicciona io. Pa a es o hemos cons a ado en
el Dicciona io de la Lengua Española ap obado po la
Real Academia Española (1992) y en el Dicciona io
Enciclopédico Sal a (1986) pa a asegu a nos de que
ue an neologismos.
2) In e ex ualidad
Pa a es e caso hemos ijado como c i e ios los siguien es:
Menciones. Se e ie e al ecu so u ilizado po algunos
au o es que mencionan a in es igado es o cien í icos
cuyas eo ías se suponen conocidas po los lec o es del
a ículo. Po ejemplo, es el caso de Ausubel, Da win,
Piage , No ak, Kuhn, e c. En es os casos no hay e e en-
cia a una ob a especí ica del in es igado sino que e sa
sob e alguna idea consensuada a pa i de su eo ía o de
sus es udios.
Menciones de au o es. Analizamos en los a ículos la
inclusión de menciones de au o es cuyas ob as igu an
en las e e encias bibliog á icas. En las mismas, además
del apellido, se indica el año que co esponde a la
publicaciones. Po ejemplo: No ak, 1985.
Menciones de publicaciones. Bajo es e í em hemos en-
globado aquellas menciones de publicaciones que se
INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA
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hacen de o ma exp esa, como, po ejemplo: manuales,
lib os o e is as (ob iando al au o /es). Po ejemplo, el
Dicciona io de la Real Academia Española (1992).
Ci as ex uales. Nos e e imos a las ansc ipciones de
ases omadas ex ualmen e de una ob a del au o ci a-
do, que se acos umb an a pone en e comillas y, en
algunos, casos con le a cu si a.
O as ci as ex uales. Son aquellas ci as ex uales saca-
das de encues as, p uebas omadas a alumnos, en e is-
as, e c. La uen e no se incluye en la bibliog a ía y es,
po lo gene al, pa e del abajo que se p esen a en el
a ículo.
Re e encias bibliog á icas
Con el obje o de analiza la bibliog a ía mencionada po
los au o es que es á incluida al inaliza cada a ículo,
hemos clasi icado cada publicación según el siguien e
c i e io:
– Lib os
– Re is as
– O as publicaciones
Cabe que acla emos que en el úl imo í em hemos inclui-
do: documen os p esen ados en cong esos y publicados
en las ac as o esúmenes; esis doc o ales o de maes ía
publicadas o sin publica ; publicaciones in e nas de
depa amen os o ins i u os de uni e sidades u o os o -
ganismos ales como in o mes inales de p oyec os o
documen os de en idades como UNESCO, OEA, e c. y
abajos no publicados.
ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS
Aho a nos dedica emos a hace algunos comen a ios
e e idos a los a ículos de Enseñanza de las Ciencias
analizados. Los mismos es án ag upados en los es
í ems según de allamos an e io men e.
U ilización de neologismos
En algunos a ículos apa ecen palab as que no igu an en
el dicciona io y enciclopedia consul ados. Tal es el caso
de los siguien es é minos: hipo e iza (que pudo exp e-
sa se como enuncia una hipó esis) y cons uc o (es á
u ilizado den o de la eo ía de Ausubel como una cons-
ucción del conocimien o). También encon amos ho-
lís ica, incluso , conduc is a, en e o os. En algunos
a ículos apa ecen palab as en o os idiomas, espe-
cialmen e en la ín o inglés. Po ejemplo: adio-
case e, heo ies, homo sapiens, pull-down, so wa e,
p oblem-sol ing, con inuum, en e o as. Cabe que
señalemos que no se obse an, en gene al, muchos
neologismos. Nos p egun amos si los aseso es de los
abajos ienen especial a ención pa a que no p oli e en
los mismos.
In e ex ualidad
Menciones, menciones de au o es y de publicaciones
Se obse a, en gene al, que las menciones de in es iga-
do es supues amen e conocidos po la mayo ía luc úan
en e 0 y 25 po a ículo de la mues a. El alo medio
ob enido es 5 menciones po a ículo.
Algunos de los nomb es más mencionados son los que
igu an en la abla I.
Tabla I
Menciones de au o es en los a ículos.
En lo que espec a a las menciones de au o es, obse a-
mos que en los abajos se hace e e encia a o o au o
indicando, de o ma explíci a, el año de la ob a co es-
pondien e, la cual o ma pa e de la bibliog a ía. Se
ealiza con mayo ecuencia que en el caso an e io . Los
alo es ob enidos en es e análisis luc úan en e 8 y 103,
siendo solamen e es de las publicaciones analizadas las
que supe an las 80 menciones de au o es. El alo medio
ob enido pa a la mues a es 34 menciones po a ículo.
Resul a in e esan e des aca que, al con abiliza los ca-
sos en que los au o es se mencionan ellos mismos,
encon amos que, en 16 a ículos de la mues a, los
au o es hacen e e encia has a 13 eces a sus abajos
an e io es.
Respec o a las menciones de publicaciones, no amos que
muchos a ículos incluyen menciones de una misma
publicación en a ias opo unidades. En uno de ellos se
ci a seis eces la misma publicación de un au o . Con
espec o a la mención di ec a de la publicación a la que
se hace e e encia, ob iando el nomb e del au o , los
alo es ob enidos oscilan en e 0 y 18, omando un alo
medio de 3 menciones po a ículo. Solamen e en 15 de
los 23 abajos analizados se u iliza es e ecu so. Po o a
pa e, hemos obse ado que, en algunos casos, se ci an
publicaciones que no se incluyen en las e e encias
bibliog á icas.
In es igado Can idad de eces
mencionado que se menciona
(exp esado en po cen aje
de la mues a) (%)
No ak 12
Ausubel 10
Da win 5
Lama ck 4
Ampe e 3
Piage 3
Mo ei a 3
O os (Pas eu , Koch,
Jiménez-Aleixand e,Oe s ed,
Poppe , A ogad o, e c.) 60
INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2000, 18 (1) 75
En el g á ico 1 podemos obse a la can idad de mencio-
nes, menciones de au o es y de o as publicaciones pa a
cada a ículo. De o ma sepa ada es án indicadas con
di e sos azos.
G á ico 1
Menciones, menciones de au o es y de publicaciones en los a ículos
de la mues a.
menciones de o.p.menciones de au o esmenciones
120
100
80
60
40
20
010 20 30 11 21 31 12 22 32 13 23 33 14 24 34 15 25 35 16 26 36 17 27
Hemos obse ado que hay una endencia a aumen a las
menciones de au o es en el anscu so del iempo, como
lo mues a el g á ico 2. En el mismo hacemos la ec a de
mejo ajus e cuya pendien e es posi i a, lo que jus i ica
la a i mación an e io .
G á ico 2
Rec a de mejo ajus e pa a las menciones de au o es.
Ci as ex uales
Los alo es ob enidos pa a las ci as ex uales de publica-
ciones mencionadas en la bibliog a ía oscilan en e 0 y
11 po a ículo, omando un alo medio de 3. Hay 7
a ículos que no hacen ninguna ci a ex ual. En el g á ico
3 ep esen amos la can idad de ci as ex uales en unción
de cada uno de los a ículos analizados y la ec a co es-
pondien e al alo medio.
G á ico 3
Ci as ex uales en los a ículos de la mues a.
Con e e encia a lo que hemos llamado o as ci as
ex uales, los esul ados indican alo es en e 0 y 23. El
alo medio ob enido es 2 y solamen e en 5 de los
a ículos analizados se usa es e ecu so.
Bibliog a ía
En el g á ico 4 puede e se la can idad de lib os, e is as
y o as publicaciones, po sepa ado y pa a cada uno de
los a ículos analizados. La mayo ía son e is as (62%),
siguen los lib os (23%) y po úl imo las o as publicacio-
nes (15%). Los po cen ajes es án exp esados sob e el
o al de los a ículos.
Hemos con abilizado la mención de 381 e is as en las
e e encias de los 23 a ículos, de las cuales 86 co es-
ponden a la e is a Enseñanza de las Ciencias, lo que
ep esen a un 23% del o al.
Si p omediamos pa a cada año la can idad o al de
publicaciones mencionadas en la bibliog a ía, ob ene-
mos el g á ico 5. En el mismo se ha incluido la ec a de
mejo ajus e cuya pendien e oma un alo posi i o. Es o
indica que el núme o de e e encias bibliog á icas po
a ículo iene endencia a inc emen a se en los úl imos
años.

INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA
76 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2000, 18 (1)
De acue do con nues o análisis, hemos obse ado que
no se hace uso de muchos neologismos en los a ículos
de la e is a Enseñanza de las Ciencias. Hemos no ado
que los au o es más conse ado es limi an el uso de esos
nue os é minos» y u ilizan los ocablos que signi ica-
i amen e man ienen el concep o y que sus en an el
con ex o.
No dudamos de que los nue os apo es pe mi en que el
lenguaje se man enga i o po acción de la inco po a-
ción de nue as palab as. Pe o, ¿has a que pun o es
aconsejado? A eces se u ilizan los neologismos sin
necesidad, ya que nues o idioma es ico en ocablos
acep ados. Pensamos que las publicaciones son comuni-
caciones que deben se cla as y el uso de las palab as
debe pe mi i que lo que se exp esa sea conc e o y
p eciso. Aunque las e is as de habla cas ellana que
hemos consul ado no exigen condiciones e e idas al
lenguaje pa a las publicaciones, c eemos que es e aspec-
o debe ía se enido en cuen a. Si el au o de un abajo
incluye un neologismo end ía la esponsabilidad de
de ini lo de alguna mane a.
Que emos des aca que no somos especialis as en lin-
güís ica pe o que nos p eocupamos po el uso co ec o
del lenguaje en la exposición de nues os abajos y en
las lec u as que hacemos nos cau i an los ex os cla os,
con igo cien í ico, lo su icien emen e concisos pa a
despe a nues a imaginación y lo su icien emen e ex-
ensos sin cae en exage aciones que no nos «mue an» a
e lexiones.
En lo que se e ie e a la in e ex ualidad p esen e en
odos los abajos conside amos que es un ecu so ípico,
como hemos dicho, de la li e a u a pos mode na. Aquí
caben cie as e lexiones que su gen de p egun a nos si
la p oli e ación de ci as in luye en la comp ensión del
ex o. Ci a en e comillas puede lle a al lec o a no
p es a a ención al con enido de las ci as sino a la o ma
de hace el enlace con el nue o ex o, al como lo exp esa
Eco (1988). Sin emba go, si es o no se hicie a pa ece ía
que las palab as ci adas ue an p opias del au o que ci a
y no del ci ado.
Las menciones de in es igado es sin e e encia a sus
ob as e idencian que el au o del a ículo supone que son
conocidos po el lec o . Es o, en algunos casos, ocu e
debido a que el au o domina cie o campo de conoci-
mien o y juzga supe luo da de alles sob e in es igado-
es que a alan sus a i maciones, ol idando que puede
habe lec o es que no los conozcan o no iden i iquen
aquella pa e de su eo ía a la que se hace e e encia. A
es o se ag ega que es os úl imos no puedan amplia lo
expues o po no sabe a qué uen e ecu i .
Las menciones de au o es (cuya ob a apa ece en la
bibliog a ía) y de publicaciones indican que los au o es
han que ido des aca de la li e a u a an e io exis en e
sob e el ema y los si úan en un ma co eó ico de e mi-
nado. La calidad de las menciones es uno de los c i e ios
que son enidos en cuen a po los e aluado es pa a medi
la calidad de los abajos (Jiménez Aleixand e y Ga cía-
Rodeja, 1997), a lo que cabe ag ega que deben ene
G á ico 4
Análisis de la bibliog a ía dis inguiendo lib os, e is as y o as
publicaciones.
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To al de publicaciones mencionadas en la bibliog a ía pa a los
a ículos de la mues a.
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REFLEXIONES
En es e a ículo hemos que ido explici a algunas in-
quie udes que nos han ido su giendo a lo la go de es os
úl imos años en que hemos ecu ido con ecuencia a
Enseñanza de las Ciencias. El análisis ealizado mues a
una is a pa cial de algunos aspec os que conside amos
de ele ancia a la ez que se suma a las e lexiones de
Mo ei a (1994), Sanma í y Azcá a e (1997) y Jiménez
Aleixand e y Ga cía-Rodeja (1997).
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lib os o.publicaciones e is as
INVESTIGACIÓN DIDÁCTICA
ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 2000, 18 (1) 77
especi icidad (Sanma í y Azcá a e, 1997). En la u iliza-
ción de es e ecu so puede cae se en excesos que son
desaconsejados. Hay au o es, como Ca e e o (1993),
po ejemplo, que exp esa, en uno de sus lib os, que
p e ie e e i a la p oli e ación de ci as bibliog á icas,
hecho común en los abajos de ca ác e monog á ico o
académico, pa a acili a al lec o una mejo com-
p ensión.
Bisque a y Fo ne (1992) aconsejan no abusa de las
ci as ex uales. Además, cuando se hacen ci as ex uales
se saca una ase o pá a o ue a del con ex o donde ue
esc i o pa a si ua lo en o o. El iesgo que se co e con
es e p ocedimien o es que puede es a se cambiando el
sen ido con que la idea ue esc i a o iginalmen e. C ee-
mos que el excesi o uso de es e ecu so no implica una
mejo alo ación del esc i o. Conside amos que el nú-
me o de ci as no es á en elación di ec a con el conoci-
mien o y acceso a las uen es de in o mación que iene el
au o , po lo que, a nues o c i e io, debe e i a se en las
publicaciones la p oli e ación de muchas ci as y men-
ciones de au o es e in es igado es, ci as ue a de con ex-
o o que no explici an las ideas de o ma conc e a y, en
consecuencia, no mo i an e lexión alguna.
Con espec o a la bibliog a ía de los a ículos analiza-
dos, hemos señalado que el núme o de e is as supe a
ampliamen e el de lib os. Es o nos indica ía que la
e is a es un medio más ac ualizado de in o mación. El
lib o, po o a pa e, a da más iempo en llega a los
lec o es y puede que esul e más di ícil su adquisición.
Apun amos a des aca que, en los a ículos, lo impo an-
e es que deben se comp ensibles aunque es amos segu-
os de que ningún au o p e ende que su ob a sea poco
cla a y busca siemp e que gus e. Los abajos publicados
en el á ea de la enseñanza de las ciencias deben adap a se
an o a los lec o es expe os como a no a os. Debe se i
a aquéllos que buscan en la lec u a co eja las ideas del
au o con las p opias y, en algunos casos, encon a o
en iquece se con nue os en oques. También deben se
de u ilidad pa a quienes desean conoce y e lexiona
ace ca de la in es igación educa i a pa a mejo a su
acción en el aula o pa a enca a una in es igación. Al
esc ibi , el in es igado debe ene en cuen a odos es os
aspec os y p ocu a comunica sin ecnicismos su aba-
jo usando un lenguaje cla o, cohe encia en las mencio-
nes con ci as debidamen e jus i icadas y bibliog a ía
de allada que pe mi a al lec o ace ca se a las uen es
pe inen es. Debemos conside a que no somos una
indi idualidad. No esc ibimos pa a noso os, sino pa a
da a conoce nues as ideas al colec i o. Las publicacio-
nes son, ealmen e, el medio de c ea y ec ea lo que la
comunidad de in es igado es en educación piensa.
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[A ículo ecibido en diciemb e de 1997 y acep ado en sep iemb e de 1998.]