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Terminas prie termino. X

Jonas Klimavičius

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Término junto a término. X JONAS KLIMAVIČIUS Las personas nobles no se lanzan sobre lo ajeno ni toleran que, por negligencia, perezca lo propio Dionisijas Halikarnasietis TEATRO, TEORÍA, TEOREMA, HISTORIA: PRÉSTAMO Y CREACIÓN: ESCENARIO Y MIRADOR, MIRADA Y VISIÓN, EXISTENCIA Y RELATO – CORRESPONDENCIAS Y DISTINCIONES El estudio de varias palabras internacionales relacionadas (por su origen y por la motivación de su denominación), pero muy alejadas semánticamente, así como de la inducción semántica que provocan y de sus resultados, no debería parecer surgido de la nada y sin saber de qué viejo tronco. Por el contrario, se trata de uno de los muchos casos complejos, pero actuales, de un conjunto amplísimo, complejo tanto desde el punto de vista cultural como interlingüístico, terminológico y de la determinización; y que afecta especialmente a un fenómeno singular de la interacción entre los términos internacionales y sus equivalentes: un tipo de desinonimización, no la desaparición de uno u otro sinónimo, sino su separación, es decir, la diferenciación de significados. ENFOQUE HISTÓRICO El préstamo de palabras internacionales, como proceso y como acción regulada (el fenómeno en sí se denominaría con mayor precisión «préstamo»), es al menos de dos tipos: — 1) satisfacer la necesidad de palabras extranjeras indispensables para expresar significados imprescindibles: tomarlas e incorporarlas de manera definitiva al sistema léxico (y terminológico) de la propia lengua (aunque después algunas corran la suerte de los arcaísmos o los ocasionalismos); 2) crear y emplear con éxito sustitutos propios, de acuerdo con los recursos disponibles o las posibilidades de desarrollo de la propia lengua, o, en términos más generales, según la necesidad reconocida de cultivar sus propias cualidades. En condiciones normales, cuando solo determinan la elección los factores lingüísticos, las necesidades (la demanda) determinan el modo elegido, no una oferta ciega. Y entonces el modo más frecuente es el primero. La necesidad de internacionalidad en la vida siempre ha existido y va en aumento, mientras que las lenguas nacionales se encuentran con que, al acogerlos, los incorporan a las necesidades de sus propias identidades nacionales 208 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X y capacidad. Sin embargo, el grado de internacionalidad del léxico varía mucho: entre ámbitos (sobre todo, en la ciencia y la cultura en sentido amplio; en menor medida, en la poesía y la naturaleza), y aún más entre lenguas y, especialmente, entre sus familias (que, al fin y al cabo, también corresponden a culturas y civilizaciones distintas). Por eso, a menudo, sobre todo cuando la oferta supera la demanda de la lengua, el préstamo no es una etapa definitiva, sino tan solo la primera: 1) una breve etapa de señal: los extranjerismos llaman a la puerta, pero no entran en el sistema, sino solo en los textos; por eso, las palabras propias que ya se tienen los sustituyen con facilidad desde el punto de vista lingüístico (aukštas – etažas, griuvėsiai – ruinos, kaukė – maskė, pievagrybis – šampinjonas, raumuo – muskulas, raupsai – lepra, sprogimas – eksplozija, šiltinė – tifas, pentinas – šporas), incluso mediante numerosos sinónimos (kaprizas – aikštis, įgeidis, įnoris, nikis, užgaida); 2) una etapa de señal más prolongada: la sustitución de los extranjerismos por palabras propias ya disponibles, pero adaptadas al significado prestado (kūgis – konusas, lagaminas – valiza ir čemodanas, lingė – resoras, pusiaujaus – ekvatorius), a veces con una adaptación muy alejada (l štelė – celė, židinys – fokusas); 3) una etapa larga, incluso prolongada: la creación de neologismos (sustitutos o, al menos, equivalentes) (juodraštis – bruljonas, dviratis – velosipedas, įvartis – golas, kalnodara – orogenezė, kryžiažodis – krosvordas, laikraštis – gazieta ir caitunga, palydovas – konduktorius, palydovė – stiuardesė, rankraštis – manuskriptas, slapyvardis – pseudonimas, slidės – ski, staigmena – siurprizas, užtrauktukas – ziperis, vairuotojas – šoferis, vandenilis – hidrogenas, variklis – motoras, viešbutis – hotelis, viešnamis – bordelis). Para la lexicología y la terminología son más importantes los propios resultados de la neología, mientras que los datos sobre traducción, seguimiento y otras formas de inducción solo son relevantes para seleccionar variantes mejores, por ejemplo, para sustituir calcos por traducciones (al menos parcialmente) krepšia sūvydis → krepšinis, įtaka → / poveikis. Una etapa prolongada puede llegar a convertirse en una etapa verdaderamente demorada; y, cuando los equivalentes se transforman en sustitutos, puede incluso desaparecer por completo, con recaídas incluidas, aun después de la codificación o la aprobación. Pero el lingüista debe fijarse en el s i s t e m a, no en los t e x t o s, aunque alguno esté respaldado por una orden del director de un centro o por una resolución de una comisión. Estos tres procedimientos se conocen desde los tiempos de Martynas Mažvydas; Mikalojaus Daukša ya los fundamentó patriótica y lingüísticamente, y el profesor de la Universidad de Vilna Konstantinas Sirvydas ya los practicó considerablemente (es digno de mención el pupilo en lugar del alumno). Por desgracia, no se logró detener la invasión generalizada de lenguas y palabras extranjeras ni siquiera cuando ya estaba surgiendo la lengua estándar, y la tristemente célebre incompetencia de los aušrininkai —y, como una recaída funesta, aún varias décadas después— Terminologija | 2016 | 23 209 das—, la neología de algunos (aunque no de uno solo) terminólogos que no eran lingüistas volcó montañas de trabajo sobre Jonas Jablonskis. El padre de la lengua escrita estándar de la época moderna es también el fundador de la neología científica y, además —¡no nos engañemos!—, de la creación y el uso no de equivalentes paralelos, sino de sustitutos completos, y un creador prolífico y exitoso (¡se utilizan más de 600 de sus neologismos!) (Piročkinas 2000: 10 6). Durante los breves años de la Primera República, por la escasez de lingüistas y el insuficiente fortalecimiento de la corrección editorial, este proceso no se desarrolló ni maduró todo lo que debía; una nueva ola se manifestó de forma dispersa en el extranjero (LKV 1950: 113 y 159–604 – Žodynas), y cobró especial actualidad en las condiciones bilingües del exilio, al tener «ante sí los intereses de una sociedad más amplia» (Skardžius 1998: 438). Por ello, Pranas Skardžius lo desarrolló de manera concentrada y concisa en su librito de 1973 (en Chicago), Lietuviški tarptautinių žodžių atitikmenys. En la patria, durante los años de dependencia, no hubo una nueva etapa de neología: se intentó únicamente conservar el legado. En la Segunda República, a medida que se hacía cada vez más urgente codificar las normas léxicas y terminológicas, el mencionado librito pasó a estar ampliamente disponible también en la patria (Skardžius 1998: 428–507), y ese mismo año se publicó una obra lexicográfica de gran extensión (200 p.) y pertinente, de Vida Rudaitienė y Vytautas Vitkauskas: Vakarų kalbų naujieji skoliniai. La obra realizada con urgencia para responder a una urgencia aún no ha desempeñado el papel necesario (Klimavičius 2015: 44–47). El abundante material presentado requiere el trabajo de lectores diligentes, con tiempo y cualificación; además, hacen falta «los esfuerzos de los intelectuales para mantener la lengua correcta, heredada y orientada a un propósito» (Rudaitienė, Vitkauskas 1998: 29), no en forma de declaraciones abstractas, sino mediante una labor constante. Así pues, hay resultados. Pero la situación ha llegado a tal punto que también estos están siendo socavados. Hay mucho trabajo preparatorio pendiente: variantes de selección aún en curso o apenas en la fase de aproximación a las decisiones; con menor frecuencia, trabajos para fortalecer las normas; y, más raramente aún, la fijación definitiva mediante la codificación. En este amplio campo de trabajo también se necesita ambición semántica. Al seguir esta vez un proceso prolongado y ramificado, se pretende mostrar también una etapa menos habitual, aunque ya observada en la práctica fabrikas ↔ gamykla, objektas ↔ dalykas, enchiridionas ↔ manualas ↔ vadovėlis: 4) la evolución de las relaciones semánticas entre las palabras internacionales y sus equivalentes hasta la diferenciación de significados. TEATRO El comienzo de la acción se sitúa muy lejos y hace mucho tiempo, diríamos, y no tiene nada de extraordinario: El teatro griego constaba de tres partes: la orchestra, la escena y el anfiteatro. — — — Las localidades de los espectadores constituían el teatro en el sentido estricto de la palabra (theastai – mirar) 210 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X (Dambrauskas 1974: 299). La palabra «teatro» (θέατρον), formada a partir del verbo «mirar» (θεασθαι) y que significa e s p e c t á c u l o, designó inicialmente las l o c a l i d a d e s de los e s p e c t a d o r e s. También se llamaban así en otros lugares, por ejemplo, en el estadio. Más tarde, el término abarcó todo el complejo del e d i f i c i o t e a t r a l y los a c o n t e c i m i e n t o s que tenían lugar allí (SenGrK 2007: 168). El lugar para actuar (y bailar, cantar) era la orchestra (ὀρχήστρα) circular; más tarde, la plataforma construida delante de la tienda skené (σκηνή) se llamó proscenio (προσκήνιον), y solo los romanos consolidaron la forma que tenemos hoy: la escena (scaena) como parte más importante del teatro (por eso «arte escénico» resulta una expresión muy significativa para «teatro»). También es una aportación romana el lat. spectac(u)lum: 1. «e s p e c t á c u l o, i m a g e n» → 2. espectáculo, representación, 3. normalmente en pl., «l o c a l i d a d e s d e l o s e s p e c t a d o r e s», 4. figuradamente, teatro, anfiteatro, incluso 5. «m a r a v i l l a d e l m u n d o»: septem spectac(u)la – las siete maravillas del mundo LoLieŽ 2007. A partir de esta motivación primigenia, gr. teatro y lat. spectac(u)lum, se fundamenta toda la amplia semántica de teatro —no relacionada con las artes escénicas—: teatro astronómico, «bóveda celeste»; teatro anatómico, «anfiteatro anatómico» (y en inglés, quirófano, teatro de operaciones), teatro de guerra; las formas más recientes, más cercanas al escenario: teatro político IQ 2010 42 (cf. actor del teatro político IQ 2011 4 14, marionetas del teatro político Vd 2010 33 62) y teatros electorales IQ 2010 7 6. Muy singular es el teatro del mundo, «historia del mundo», y teatro y mundo: ¡Soy c o m e d i a n t e! ¡Oh, r e p r e s e n t a r é una c o m e d i a para vosotros, para que todos lloréis <...>. Mi t e a t r o es el m u n d o; en él d e s e m p e ñ o el p a p e l de d u e ñ o y a u t o r; y vosotros, todos vosotros, sois mis c o m e d i a n t e s: papas, reyes, pueblos. ¡El hilo con el que os muevo es el miedo! (Bonaparte) PrRAp 1979 185 (Alfredas de Vinji). También hay historicismos, por ejemplo: <...> Los museos de Matemáticas y Física, fundados a mediados del siglo XVIII en la Universidad de Vilna y hoy desaparecidos. <...> para el trabajo científico y la ilustración de la enseñanza. En la sala de mecánica del museo del gabinete de Física había un t e a t r o d e m á q u i n a s: una estructura montada sobre una gran plataforma, formada por dispositivos e instrumentos heliocéntricos TechEnc IV 2010 752. Resulta que también en lituano hay expresiones que no serían desconocidas, por ejemplo: Todas las partes percibidas alguna vez por los sentidos son impresiones verdaderas en el t e a t r o d e l a c o n c i e n c i a J.GaarSP 1998 211. La c o n c i e n c i a sería una especie de t e a t r o, en el que una tras otra a p a r e c e n diversas i d e a s J.GaarSP 1998 213. Con tal variedad de teatros, no es del todo extraño que también el principal teatro pueda adquirir (incluso oficialmente) un calificativo propio: el Teatro de Arte de Moscú (1898), художественный, aunque su principal creador (junto con otro) K. Stanislavski no logró atenerse al sistema: era únicamente un teatro dramático; solo más tarde (1928–1941) tuvo también su propio teatro de ópera. Las bellas artes, a comienzos del siglo XX, eran «arte», pero Terminologija | 2016 | 23 2 1 1 incluso hoy llamarlos «pintores» L. Mal, I. GitČ 1989 517 ya es un anacronismo. Los equivalentes nacionales (o incluso calcos) del teatro romano surgieron en la época de los movimientos nacionales: checo divadlo, alemán Schaubühne (más bien, «escena»), Schauspiel, «representación», así como Kriegsschauplatz, «teatro de operaciones bélicas»; inglés playhouse (algo así como «casa de representaciones»). La obra Deliciae Prussicae oder Preussische Schaubühne, escrita a finales del siglo XVII por Matthäus Prätorius, se tradujo al lituano como Deliciae Prussicae o Preussische Schaubühne: Las bellezas de Prusia, o el teatro de Prusia (L. Gineitis – LlitEnc 2001); en 1999 se publicó con el título Curiosidades de Prusia, o el espectáculo de Prusia (Vilnius: Pradai). Ni regykė (widok/dźiowowisko krotofilne. Spectaculum, theatrum, Regikle SD 1642) de K. Sirvydas, ni regykla (en escritos modernos, «representación, espectáculo»; para Vydūnas, «escena», LKŽ XI 1978), ni los términos de la época anterior al despertar nacional — žaiminyčia de S. Daukantas, vypsonė, de él y de L. Ivinskis, vypsosena de M. Valančius, ni la posterior Tėvynės sargo, de significado semejante, vypsosenė (1896), LKŽ XIX 1999, arraigaron en la cultura lituana; desaparecieron sin dejar mayor huella, como otros términos similares: teplionė, tepliorius, tepliorystė, skaptorystė. ¡Pero la ambición era mayor! Alcanzó también los comienzos del siglo XX: en el SNŽŽ 1907 de Jurgis Šlapelis figura teatras – regykla; «lugar o edificio donde se representan y se ven comedias, dramas y tragedias»; y regykla – paveikslas, scena; scena: «lugar del teatro desde el que se actúa»; reginys, regykla; spektaklis – reginys; en el teatro, vaidinimas, y representación de comedias, rodymas. En el STŽŽ 1923 no aparecen ni teatro ni espectáculo. En el SNŽŽ 1924 no aparece teatro; espectáculo – visión, representación en el teatro. La Vaidykla Dramática y la Vaidykla de Ópera, fundadas en 1920, fueron nacionalizadas en 1922 y recibieron los nombres de Teatro Dramático Estatal (desde 1925, Teatro del Estado) y Ópera del Estado. En el TŽŽ 1936, teatro aparece solo con la acepción 1: «<...> edificio» (2. «lugar de operaciones bélicas o, en general, de grandes acontecimientos», 3. «de anatomía <...>»), aunque teatralas significa «aficionado al teatro [al edificio? – J. K.]; asiduo del teatro», mientras que spektaklis significa 1. «representación teatral» (2. «espectáculo»). Así solo quedaron actuación y papel (de nuevo se impone rol...). También queda ya lejos la regykla teatral de MairR III₂ 1992 661 (1908). Pero puede usarse no como término, sino como palabra descriptiva o explicativa: Drama significa acción en griego. Teatro significa espectáculo. La acción también debe ser visible KV 1977 35 11. Así como el mundo puede ser un teatro, a veces también es un espectáculo: <...> Calvino escribió: «No dejaremos pasar la ocasión de obtener un piadoso consuelo de las obras que Dios ha revelado y hace aparecer ante nosotros en este maravilloso espectáculo» NŽA 2009 12 456. Espectáculo teatral IQ 2010 5 25 —¡necesariamente como sintagma!— también suena completamente natural. 2 1 2 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X TEORIKON Aquí nos importa mucho, en general, el puro historicismo teatral teorikonas: <...> También se atribuye a Pericles la introducción de dinero para el teatro (teorikones), que se entregaba a los ciudadanos para comprar una ficha o una entrada para las representaciones teatrales (SenGrI 1955: 206). Al introducir el teorikon, Pericles hizo que el teatro estuviera al alcance de todos los ciudadanos atenienses (277). Historicismo, pero debería seguir siendo eso, y no una expresión descriptiva como dinero para el teatro (τὸ θεωρικόν) (193). TEORÍA, TEORO, TEOREMA El dinero del teatro teorikonas demuestra a cualquiera de manera palpable el origen común con el teatro de la teoría. Pero su historia y evolución semántica son aún más largas. Y tampoco resulta culturalmente sorprendente: ambas raíces se encuentran en la llamada era axial, que alcanzó su apogeo hacia los siglos VII–V a. C. en las tierras más luminosas de Eurasia. Sin embargo, la primera luz de la razón del mundo no fue una iluminación repentina: surgió poco a poco y con dificultad, superando las tinieblas de los cultos primitivos y las brumas míticas. Hemos dejado de lado aquí la evolución del teatro, que conocemos vagamente, porque solo es importante para la evolución semántica de la tragedia y la comedia, no para la del teatro. La teoría muestra un paradójico camino desde el culto hacia el atletismo y también hacia la filosofía y la ciencia: la palabra θεωρία se relaciona etimológicamente con la palabra theos —dios. Los griegos llamaban theoroi a los enviados de las ciudades a las fiestas religiosas, que tenían poderes sagrados A.ŠliogD ir M 1988 30. Los juegos olímpicos de todos los griegos y de las polis particulares, así como las Panateneas atenienses y la gimnopedia espartana, la gimnasia de todos los griegos, estaban estrechamente vinculados al culto religioso y a toda la vida espiritual. Sin embargo, en el relato histórico de Jan Parandowski El disco de Olimpia esto no queda claro e incluso resulta confuso: Llegó la tercera luna nueva después del solsticio de verano <...>. <...>. <...>, los caminos se llenaron de gente: <...> – – – Marchaban procesiones, solemnes theōríai enviadas por los Estados y las ciudades, y junto con los representantes oficiales avanzaban peregrinos comunes OD 1984 110. Primero se presentaban los architheoroi, los jefes de las procesiones, <...>, y negociaban el lugar donde alojarse OD 1984 114–115. En el relato, architheoros (179, 236, 237, 242–2x) se emplea sin equivalentes; theōría aparece o bien solo junto con procesión (151, 157, 234, 236, 237–2x, 242, 243–2x, 244), o bien simplemente como marcha (112, 234, 277), incluso como columna (111), a menudo con explicaciones, por ejemplo: La procesión la cerraban los peregrinos rezagados de la propia procesión de Élide (150). En las explicaciones falta mucho detalle: theōría: «marcha solemne, procesión»; theōros: «participante de ella» (278); architheoros: «jefe de la theōría» (273). Es un uso parcial, inclinado hacia la adaptación al lituano: Terminologija | 2016 | 23 213 adaptación que probablemente refleja el esfuerzo excesivo del conocido traductor Dominykas Urbas en este caso, restringiendo la necesaria fidelidad histórica1. El Diccionario de términos deportivos explica theōría como 1. «En la antigua Grecia, grupo de ciudadanos enviado por una ciudad-estado a los Juegos de Olimpia» (STŽ 1996), definición que luego precisa: 1. «<...> grupo religioso de supervisores (gr. theōria)» (STŽ 2002). Mucho antes ya se había ofrecido una explicación precisa y completa: theōros: «En la antigua Grecia, persona que representa al Estado o a la ciudad durante fiestas y juegos religiosos, o autorizada para consultar a un oráculo, ofrecer dones al templo y hacer sacrificios» (TŽŽ 1985, 2001, 2013); solo el gr. theōros no significa «espectador», sino cierto «supervisor» de los ritos, ejecutor de liturgias especiales: «Como la olimpiada era ante todo una fiesta religiosa de todos los helenos, las polis enviaban a Olimpia embajadas sagradas llamadas theōríai (θεωρία), para que ofrecieran sacrificios a Zeus en nombre de su ciudad» (SenGrK 2007: 247). Esta teoría primigenia (con sus teoros y arquitectos) no se puede separar de la teoría científica convencional actual; al contrario, constituye una especie de modelo precursor suyo: Theoria significa tanto la simple observación como la mirada del alma. Los griegos también llaman teorías a los fenómenos y sistemas que se ven con los ojos interiores HŠv 1994 22. Gr. θεωρέω: «ser espectador, mirar; observar, visitar; contemplar; inspeccionar; examinar, deliberar, investigar; juzgar» GrLŽ 1979. La evolución de los significados va desde la observación de los participantes o visitantes hasta una acción más abstracta y especializada: observar, contemplar atentamente y ya no percibir el espectáculo, sino discernir la esencia: «Los filósofos naturales jonios pensaban que theōria es el pensamiento sobre cosas abstractas. <...>. Para Aristóteles, bios theōretikos (vida teórica) es la vida del filósofo investigador dedicada a reflexionar sobre diversos asuntos. De ahí que theōria signifique investigación científica, ciencia (opuesta a la práctica, la actividad, gr. praxis); solo en la Edad Moderna teoría pasa a significar el punto de vista o las opiniones de un científico individual; sentido negativo: teoría árida» (AntŽ 1998: 503). «En Grecia, los... 1 En el relato de J. Parandowski (probablemente en la traducción) se perdió una buena oportunidad de usar tesauro – en su verdadero sentido antiguo: en el relato no aparece ni siquiera tesoro, sino el término propio de un almacén depósito de tesoros (235, 237, 261, 270), depósito de riquezas (177, 197) y simplemente depósito (177, 178,179, 195, 236, 271). El gr. thēsauros no llegó durante mucho tiempo al lituano con su significado principal de «riqueza, tesoro; tesorería; erario»; incluso AntŽ 1998 define tesauro > tesoro así: «las ciudades griegas tenían sus tesoros en Olimpia y Delfos, donde guardaban los dones ofrecidos a Zeus Olímpico y Apolo Pítico. <...>. Δ se cerraban con numerosos cerrojos, y cada llave estaba custodiada por una persona distinta. <...>». Aunque esto no es sistemático —carece de fundamento—, sí existen derivados: el término atesaurización, «ahorro de dinero en casa, en vez de depositarlo en un banco o caja de ahorros» (TŽŽ 1951); atesoramiento, «acumulación de oro como tesoro. <...>» (TŽŽ 1969): atesoramiento de oro, atesoramiento de capital (ETŽ 1966); atesoramiento – hoarding: 1. generalmente, «conservación de metales preciosos»; 2. «acumulación de riqueza en forma de metales preciosos» (B y KŽ 1997); y también atesorar (TŽŽ 1985, 2001, 2013). Pero el significado lexicográfico de tesauro, «en la Edad Moderna, gran diccionario (léxico) de algún campo», se registró bastante tarde: en TŽŽ 1985, 2001, 2013. Y, sin embargo, ya en 1921 Kazimieras Būga escribía: «Aún no somos capaces de publicar un diccionario perfecto y completo, que no nos avergonzaríamos de llamar “Thesaurus linguae Lituanicae”. <...>. Los tesauros los preparan varias decenas de personas y más de una generación» (Būga 1959: 379). 214 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X La inutilidad de las teorías lineales no se consideraba un defecto, sino una ventaja. – – – La vida contemplativa (βίος θεωρητικός) se consideraba un ideal» (SenGrK 2007: 298). El pensamiento comienza con la observación, pero este proceso singular no se limita al pensamiento: «Al captar mediante el pensamiento la estructura del cosmos, el hombre de la Antigüedad percibía su belleza y experimentaba θεωρια, es decir, satisfacción estética. Puesto que era precisamente la determinación de la estructura del cosmos lo que le provocaba ese estado, θεωρια (teorija) fue adquiriendo gradualmente el sentido de la propia estructura, y θεωρειν (teoretizuoti), el de las operaciones mentales dirigidas a esclarecer tal estructura» (Jankauskas 1987: 36). En la historia de Europa, teorija se orientó primero hacia la primacía del logo y, después, también del praxis. Solo en el Romanticismo hubo aún reminiscencias de la metafísica griega primigenia —la teoría genuina—, por ejemplo: <...>, me atrevería a escribir una teoría de la novela que fuera teoría en el sentido primigenio de la palabra: la mirada de un espíritu sereno, claro y armonioso sobre un objeto, como corresponde a la contemplación, con solemne alegría, de la alegría significativa de imágenes divinas. Una teoría así de la novela debería convertirse ella misma en novela, <...> (Friedrich Schlegel – P ir LE I 1978: 270). En la época moderna ya se ha tomado suficiente conciencia de la diferencia esencial entre las ciencias del espíritu: estas comprenden e interpretan, en lugar de medir y calcular. Los romanos, que bebieron abundantemente de la fuente de la cultura griega, recibieron el préstamo theōria solo al ocaso de la Antigüedad —más bien, ya no en los albores del cristianismo primitivo— de manos de uno de los Padres de la Iglesia, san Jerónimo (347–419), traductor de la Vulgata (véase LoLieŽ 1996). Boecio (hacia 480, en la familia romana aristocrática de los Anicios – hacia 524, derrotado por Teodorico, rey arriano de los ostrogodos), «el último romano y el primer escolástico, el último filósofo de la Antigüedad y el primero de la Edad Media» (L ir I 1980: 242), traductor de Aristóteles, tomó prestado el significado de aquella palabra griega y se lo atribuyó a la palabra latina speculation: 2. filos. especulación (1. observación, reconocimiento, Amiano Marcelino, siglo IV) LoLieŽ 1996 – compárese especulación: «observación, contemplación con la mente; en la Antigüedad tardía y en la Edad Media significaba lo mismo o casi lo mismo que los conceptos theoria, contemplatio, meditatio; <...>» (FilŽ 2002). Más tarde, los significados tanto de teorijos como de spekuliacijos cambiaron y se distanciaron entre sí: teorija: 1. «explicación de los fenómenos de la realidad en forma lógica abstracta»; 2. «sistema de enunciados científicos que explica el objeto de estudio» TŽŽ 1985, 2001, 2013; spekuliacija: 3. filos. «pensamiento completamente abstracto y teórico, con el fin de obtener conocimientos sobre objetos que están fuera del ámbito de la experiencia» TŽŽ 1985 (con menor precisión: «pensamiento abstracto y teórico, desvinculado de la práctica y la experiencia» TŽŽ 2001; «razonamiento abstracto, desvinculado <...>» TŽŽ 2013), «la superación de la experiencia que proporciona la posibilidad del conocimiento» Terminologija | 2016 | 23 215 (sensorial) y de su verificabilidad científica, al pasar a lo que por principio no puede experimentarse, conocerse ni fundamentarse, no es más que algo imaginario («especulación pura»)» (FilŽ 2002). La contemplación, motivada por la misma asociación de ideas [lat. contemplari: 1. mirar atentamente, observar (corresponde al gr. θεάσθαι); 2. fig. reflexionar, ponderar LoL ieŽ 2007], tiene un significado léxico más libre (y dual): 1. «gran concentración, recogimiento, ensimismamiento» (2. en el misticismo: «tipo supremo de conocimiento basado en la intuición; percepción pasiva de la realidad») TŽŽ 1985, 2001, 2013; sin embargo, no es un término ni de la filosofía ni de la psicología2, y la explicación «gran concentración, ensimismamiento, m e d i t a c i ó n» RelŽ 1991 es esencialmente incorrecta. La meditación, por el contrario, es ante todo: 1. «ensimismamiento, i n m e r s i ó n en los propios pensamientos, estado de profunda concentración» (RelŽ 1991); más aún, «uno de los tipos de estado alterado de conciencia [otros: el sueño, el trance hipnótico, el estado psicodélico, el estado de aislamiento sensorial, etc.]: estado de intensa concentración», practicado en las religiones orientales y utilizado en psicoterapia para reducir el estrés, relajarse y calmarse (PsichŽ 1993). En filosofía es «la r e f l e x i ó n sobre los principios de conocimiento y actividad verdaderos, a menudo inexpresados y distorsionados en la vida cotidiana» (FilŽ 2002), pues lat. meditari significa: 1. reflexionar, meditar, ponderar, pensar LoL ieŽ 2007. Así pues, la teorija comienza con la observación (el mirar); la spekuliacija es completamente abstracta, sin ella; la kontempliacija es ensimismarse, concentrado en la realidad; la meditacija es ensimismarse, concentrado en uno mismo y en la vida. De la misma raíz que teorija procede también teorema (gr. theōrēma: enseñanza, regla < theōreō: reflexiono): «a f i r m a c i ó n teórica cuya verdad puede o ha podido demostrarse lógicamente sobre la base de enunciados científicos establecidos con anterioridad» TŽŽ 1985, 2001, 2013. Sin embargo, teorema se limita a las matemáticas y la lógica. Algunas lenguas tienen términos propios: pol. twierdzenie (y teoremat), checo věta, poučka (y teorém), alem. Lehrsatz (y Theorem). 2 Por su motivación también se relacionan aquí el escepticismo, el scepticismo: su evolución semántica es muy similar; el gr. σκέπτομαι significa «mirar; examinar, explorar, averiguar; analizar; pensar, reflexionar; inferir, decidir; prever» (GrLŽ 1979), «miro, observo atentamente»; skępsis – observación SWO 1997 (aunque muchos diccionarios de extranjerismos no indican el significado primigenio esencial, al que solo más tarde se añade el sema «dudar, examinar críticamente, verificar»). Sin embargo, el significado léxico de skepticizmo se ha desviado por completo: «filos. corriente que niega la posibilidad de conocer la verdad y obtener conocimientos fiables y fundamentados» TŽŽ 1985, 2001, 2013; aún más compleja es la acepción filosófica técnica, en la que se distingue el escepticismo de contenido del método del escepticismo: «verificación crítica de los supuestos presentes, por lo común, en el pensamiento y la actividad (especialmente en la filosofía de Kant, donde así se opone al dogmatismo)» (FilŽ 2002). En la vida, el escepticismo sano significa simplemente: 2. (también escepticismo) «actitud crítica, duda respecto de algo» TŽŽ 1985, 2001, 2013. Es importante no confundir estos aspectos. 216 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X HISTORIA El paso de la teoría a la historia no es ningún salto hacia un lado ni sobre un abismo, sino una segunda etapa consecuente tras la primera. Pues el padre de la historia, Heródoto, fue el primero en escribirla —más exactamente, en escribirlas— no a partir de relatos de los participantes en los acontecimientos (las guerras), sino, ¡por encargo!, a partir de sus propias observaciones. Por eso quizá no sería del todo injustificado llamarlo a veces el primer miembro del gremio periodístico Vd 2009 12 14, si hubiera renunciado también a los testimonios de quienes participaron en los hechos. Pero precisamente él estableció esta importante conexión: «Según Heródoto, theōrein —observar, mirar— y historein constituyen los cimientos de la ciencia histórica», pues historia <, gr. historia, es «una palabra jónica que significa indagación: Heródoto considera la indagación, junto con la teoría (gr. theōria), es decir, mirar y ver (cf. histōr: quien ha visto con sus propios ojos), como fundamento del estudio de los acontecimientos pasados» (AntŽ 1998: 503, 212). En realidad, el significado del gr. ἱστορέω es aún más amplio: «preguntar, indagar; examinar; visitar; investigar, conocer; consultar; transmitir, d e s c r i b i r, c o n t a r»; ἱστορία: «interrogación; investigación; c o n o c i m i e n t o s, d a t o s; saber, c i e n c i a; r e l a t o s o b r e e l p a s a d o, h i s t o r i a» (GrLŽ 1979). Así pues, a medida que se desarrolla la disciplina y se amplía el significado de la palabra, esta también se extendió a otros ámbitos: «Los griegos crearon la ciencia de la historia; su palabra historia significa investigación» (SenGr 1995: 62). <...> Aristóteles <...> de Estagira es considerado el fundador de la ciencia biológica. <...> El tratado de zoología «Historia de los animales», escrito hacia el 330 a. C., <...> SenGrK 2007 309. El discípulo y compañero de ideas de Aristóteles, Teofrasto, <...> es considerado el fundador de la botánica científica. Expuso los principios de la anatomía y la fisiología de las plantas, <...>. En los capítulos de su «Historia de las plantas», compuesta por nueve libros, Teofrasto describe <...> SenGrK 2007 310. La autora del libro, Dalia Dilytė, propone aquí historia en lugar de conocimiento, pero si se trata de una ciencia y de principios, ¿por qué no ciencia: la ciencia de los animales y las plantas? La tradición fue continuada también por el romano Plinio el Viejo con su obra miscelánea (que incluye incluso etnografía y antropología), en 37 libros, Naturalis Historia – Historia natural (77, impresa en 1469) VLE XVIII 2010: un libro científico, no una recopilación de historias (aunque también las hay: relatos, incluso inventados, y no pocos chistes). Historia es un acontecimiento o una noticia sobre un acontecimiento; historias son acontecimientos, pero el conjunto de acontecimientos —un singular colectivo— es historia, como hierba: «un campo o montón de hierbas, un césped», y semilla: «un granero o saco de semillas». Lo peculiar de la palabra historia es que allí donde suele verse una determinación, en realidad hay más bien un pretermino; por ejemplo: Historia del doctor Johann Faustus, el famoso hechicero y mago negro (Vilnius: Instituto de Literatura y Folclore Lituanos, 2006), pero aquí se c u e n t a n h i s t o r i a s también sobre Fausto (191, L. Citavičiū- Terminologija | 2016 | 23 217 tė). Las Historias cotidianas (relatos) de Petras Cvirka y su relato Historias de bodas. Las memorias en cuatro tomos de Vladímir Korolenko, Historia de mi contemporáneo. Las Historias edificantes del escritor (y científico) asirio del siglo XIII Juhanano bar Ebraya (Vilnius: Mintis, 1984), y su capítulo Historias divertidas sobre actores y comediantes. La vida humana «es ante todo una historia; y donde hay historia, hay narrador» (G. K. ChestO 1998: 69); si hay descripción, también hay biografía y el autor es un biógrafo. Ya antes de Heródoto había ciertos registradores de historias: los logógrafos, «antiguos escritores griegos de historia que transcribían en prosa relatos y poemas populares» TŽŽ 1936; más exactamente, «creadores y transcriptores de relatos y leyendas antiguas (todo ello, gr. logoi). En Jonia, en los siglos VII y VI a. C., fueron sucesores de los aedos épicos: contaban oralmente en prosa a los ciudadanos comunes acerca de reyes y gobernantes de otros países, de aventuras y tierras lejanas, <...>. Cuando apareció la prosa escrita en Jonia, empezaron a poner por escrito sus historias <...>; <...>» (AntŽ 1998); más tarde, logógrafo: 1. «Cronista griego de los siglos VI–V a. C. que escribía una historia de las polis basada en mitos y leyendas, genealogías familiares y, a veces, relatos de viajes», y, con un significado muy distinto, 2. «redactor de discursos judiciales atenienses (desde comienzos del siglo V a. C.), contratado por litigantes» TŽŽ 1985, 2001, 2013. Pero quien escribe historia (la ciencia) no es un historiográfo. No existe tal persona, ni ha existido nunca. Pero sí existe la historiografía, aunque con diversidad de sentidos. Lo más habitual es que se presente con dos acepciones: 1. «ciencia que estudia el desarrollo de la ciencia histórica»; 2. «bibliografía histórica» TŽŽ 1985, MĮstŽ 2000. Pasa a tener tres: 2. «literatura histórica»; 3. «bibliografía histórica» TŽŽ 2001, 2013; hasta que aparece la acepción —¿la más fundada?— 4. «ciencia de la historia» VLE VIII 2005 (cf. geografía). Entonces historiador quedaría como «autor de una fuente histórica». Para decidirlo definitivamente, hay que tener presente además otra cuestión —sistemática—: la relación de historia con historica, palabra polisémica (desde la Antigüedad hasta nuestros días; ret. metai istorija), como la sinonimia con la sinonímica, la liturgia con la litúrgica; mientras que la relación con la historiografía sería como la de la lexicología con la lexicografía (en ese caso, la relación con el historiográfo sería como la de la comedia con el comediográfo). La polisemia de la historia y su cierto sinónimo, relato, la llevan también más allá del ámbito de la historia (al igual que logógrafo). Relato (1. → relatar) significa también, en su segunda acepción, «obra breve de prosa folclórica que representa acontecimientos» DŽ 1972. Más adelante, DŽ 1993 consolida su carácter terminológico: añade la marca lit. y busca sistematicidad; incluye también narrador, definido como «quien cuenta diversos sucesos, recita obras del folclore y cosas por el estilo». 218 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X El diccionario queda sólidamente respaldado, de manera muy objetiva, por la enciclopedia: aquí relatos y recuerdos: «género de la tradición oral narrativa. Se incluyen obras que representan acontecimientos y personas memorables y extraños del p a s a d o. — — — tiene valor cognitivo, h i s t ó r i c o, — —» VLE XVII 2010. VLE XVI 2009 no incluye el relato semiótico, y mucho menos la narración y el narrador; solo en el artículo de semiótica aparece como sinónimo el nivel discursivo, narrativo del texto, pero aquí también está la dimensión pragmática del relato y la comunicación del hablante con el destinatario del enunciado, aunque la sintaxis narrativa acaba por quedar superada por lo lituano: el texto se valora como enunciado, inseparable de la situación de enunciación y de la memoria de la enunciación, conservada en la estructura interna del enunciado (VLE XXI 2012 – K. Nastopka). La presentación de la narración en TŽŽ 1985 tenía un sentido explicativo: «la base de la estructura de las obras épicas es el r e l a t o, el modo de narrar». Dieciséis años después —medio paso—: «el r e l a t o como base de la estructura de las obras épicas»; a un paso de distancia, el narrador: «personaje de una obra literaria que cuenta el curso de los acontecimientos»; el que cuenta, TŽŽ 2001; doce años después, un pasito más: narrador – el que cuenta; «<...>» TŽŽ 2013. Pero nadie dice narrar. Repito lo que se dijo hace mucho: no imprime: eso no es una impresora. El primer historiador lituanohablante de Lituania, Simonas Daukantas, describió ante todo las obras de los antiguos lituanos y samogitios: aquello que «Strijkovskis, polaco de nacimiento, <...> escribió en polaco», «Vijūkas-Kojalavičius (...), lituano de nacimiento, <...> escribió en latín» (Daukantas 1976₁: 37), pero cuya «h i s t o r i a es breve y aún falta mucho, sobre todo en la parte que d e s c r i b e las obras de los lituanos paganos y de los samogitios» (Daukantas 1976₁: 38); por eso él mismo se esforzó por «mostrar al menos la mayor parte de la imagen de sus costumbres y modos de vida antiguos» y «los miembros de esa nación que hoy todavía están sobre la tierra y en ella» (Daukantas 1976₁: 38). Y el objetivo era que las maestras de los pobres leyeran y contaran correctamente: «escribí no para los hombres instruidos y los pensadores, sino para aquellas madres que saben contar a sus hijos las obras de sus antepasados, pues sin escritos se equivocan muchas veces» (Daukantas 1976₁: 39). El modo de vida de los antiguos lituanos, aukštaitianos y samogitios (1845): «según lo que dejaron transcrito los antiguos e s c r i b a s y lo que confirman los proverbios que aún perviven en la lengua» (Daukantas 1976₁: 409); el autor, por tanto, no lo inventó, sino que lo transcribió. Al componer La historia samogitia (~1836–1838), había recorrido «los primeros escritos antiguos que hablan de ella y de sus tierras» (Daukantas 1995₁: 23), «las noticias de los romanos sobre el pueblo lituano y samogitio en tiempos del nacimiento de Cristo» (33), así como las de los «escritores del norte» (43), los «escritores bielorrusos» (52), luego los «relatos domésticos» (62) y «las primeras obras de los lituanos, aukštaitianos y samogitios que se encuentran en los escritos» (144). En 1846. Terminologija | 2016 | 23 219 En la introducción teórica e histórica de la traducción de Las fábulas de Fedro, en contraste con la fábula moral —simplemente cuento, o fábula breve, o relato jocoso, y cuento didáctico, que «enseña a la gente cómo comportarse»—, el «relato sobre hechos pasados y obras célebres <...>» se denomina relato de hechos, o historia (Daukantas 1984: 32). Finalmente, escribió Relato sobre las obras del pueblo lituano en la antigüedad (1850). Sin embargo, el relato no está destinado solo a las madres (destinatarias). La compleja estructura de los acontecimientos, sus cadenas y sus cursos ramificados, tan bien percibida por S. Daukantas, se despliega y fluye en la sintaxis del período. El relato es la expresión figurativa más comprensible y de efecto más duradero. Y esto no está en absoluto pasado de moda3; al contrario, cada vez se comprende, explica y fundamenta mejor; por ejemplo: la descripción de la evolución paleogeográfica del entorno natural de Lituania durante el tardiglacial y el Holoceno (cómo, cuándo y hacia dónde avanzó el glaciar, qué ocurrió al retroceder, qué plantas aparecieron y se propagaron, cómo cambió el clima; es decir, qué ocurrió antes y después) también tiene una estructura textual narrativa, pese a describir el mundo natural y no el social. Sin embargo, su evolución es (re)(de)construida por el propio ser humano. De ello se desprende que también el relato de la historia natural se construye históricamente y, por tanto, socialmente NŽA 2014 8 63. – La descripción del desarrollo es un relato de la historia. La historia científica no es una descripción, y mucho menos un relato, sino necesariamente una explicación de los acontecimientos, su interpretación y la exposición de valoraciones. Desde un punto de vista etimológico, si el griego histor significa quien ha visto con sus propios ojos, testigo, historia tendría como equivalente lituano «testimonio» FaustI 2006 196 (L. Citavičiūtė). Solo para los griegos, y solo al principio, esto no basta: hacen falta causas y valoraciones. Jonas Jablonskis y Kazimieras Būga, figuras de la lituanidad lingüística del movimiento nacional, también destacaron por el neologismo būtovė: «La relación con el pasado, con nuestra propia būtóvė antigua, la llevamos también dentro de nosotros» LKŽ I₂ 1968 (J. Jablonskis). Antanas Vireliūnas, a partir de su significado de «pasado, antigüedad», le dio uno nuevo: «La būtovė, o historia, sigue la vida de las personas desde la perspectiva del tiempo LKŽ I₂ 1968. Los conocidos Misterios de la Būtovė de la televisión lituana (A. Bumblauskas con E. Gudavičius) probablemente significa «antigüedad». Sin embargo, el historiador de Roma de K. Būga significa «historiador» LKŽ I₂ 1968. Son palabras interesantes, pero no fueron ni serán términos. 3 Se afirma de forma categórica y sin reservas: «También el discurso “científico” encuentra solidez únicamente en el surco abierto por el mito. Este momento es verdaderamente esencial: si el ser humano moderno destruye la dimensión narrativo-simbólica de su conocimiento, acaba perdiendo el sentido y exaltando absolutamente el racionalismo y el pragmatismo» (RelF 1997: 138). 2 2 0 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X II. CONTEMPLACIÓN La teoría, desde el punto de vista motivacional (¡y solo desde ese!), corresponde plenamente a la contemplación, y la evolución de la contemplación también recuerda a la teoría. En filosofía, la contemplación (y la observación) aparece ante todo en las explicaciones de la teoría: «En la filosofía de Platón, la teoría significa no solo la contemplación sensible, sino también la intuición espiritual de las ideas inmutables (eternas) que orientan la acción, ideas que, como fundamento del ser, ordenan todas las cosas, y en particular la intuición de la idea de las ideas, el bien (...). Aristóteles llama teoría a aquel conocimiento en el que la contemplación espiritual, al igual que la realidad que esta percibe, existe esencialmente por sí misma. En oposición a ella, el conocimiento práctico sirve para hacer bueno al ser humano, mientras que la creación (poiesis) sirve para producir una obra útil o bella. La teoría está libre de todo servicio, es autárquica, carente de finalidad (pues es un fin en sí misma), «pura», ya que, al residir solo en sí misma, es un movimiento perfecto (...) y, por ello, un «modo de vida divino» (FilŽ 2002). Žiūra teikta jau Stasio Šalkauskio žodyne Bendroji filosofijos terminija (1938) – vue, Gesicht, зрение, t. y. kaip psichologijos terminas, nors pagrindas yra rega – irgi vue, Gesicht, зрение (su visa mikrosistema – regumas, regėjimas, regimybė). II dalyje Paaiškinimai ir pavyzdžiai bandoma grįsti: „Kaip rega yra regėjimo pajėga, taip žiūra yra žiūrėjimo pajėga, bet galima žiūrėti ir vis dėlto neregėti. Paprastai žiūrint matoma, regima“ (ŠalkR II 1991). Iš tikrųjų žiūrima akimis, regima smegenimis. II dalyje atsiranda ir žiūrus, žiūr umas: „Žiūrus yra žmogus, kuris yra linkęs ar paslankus žiūrėti. Žiūr umas, regumas ir akylumas yra artimi sinonimai“ (ŠalkR II 1991). Vėlesniame nebaigtame rengti žodyne Bendroji pedagogikos terminija – taip pat, tik be aiškinimų. Aristotelio dvasinė žiūra, kaip cituota, regima esamybė, o čia – gryna psichologija. Kazimieras Gaivenis S. Šalkauskio pateiktus žiūra, žiūrus, žiūr umas priskyrė prie neprigijusių dvily pės grupės – terminizuotų liaudies kalbos žodžių ir naujadarų (Gaivenis 1983: 135). Liko nepasakyta, kad nebuvo būtinos reikmės. Jos nėra ir dabar – žiūros psichologijoje neprireikė (žr. PsichŽ 1993). La palabra contemplación pertenece ciertamente a la lengua viva; tiene diversos significados y se registra en distintos lugares: 1. «capacidad de mirar, acción de mirar, visión» (Eržvilkas, Skaudvilė, Betygala); 2. «mirada» (Raseiniai, Dusetos): La mirada de sus ojitos, la sonrisa de sus labios me atrae en silencio Jurbarkas; 3. «supervisión del orden» (Rumšiškės, Bagotoji, Ramygala); 5. «inspección» (Palanga); 6. «aspecto» (Akmenė); 7. «vista» (Vilkaviškis); está bastante extendida la expresión mes de la mirada (tiempo), «cortejo». Terminologija | 2016 | 23 221 laikas“ (Kėdainių r. Pagiriai, Pociūnėliai, Vaškai, Ramygala, Ėriškiai) LKŽ XX 2002. Nuo Aušros laikų vartota ir žymesnių rašytojų, V. Kudirkos – reikšmėmis „pažiūra“ ir „panorama, reginys“. Okulisto Petro Avižonio terminizuota – žiūros kampas. Traukta į žodynus – LKRŽ 1948, LKVŽ 1950, DŽ 1954, 1972 (žiūros linija – med. linea visus), net dvikalbius: смотрение psn. – žiūrėjimas, veizdėjimas, žiūra RLKŽ II 1967, žiūra – смотрение, глядение, net žiūrus (ir įžiūrus – проницательный) LRKŽ 1971, t. p. 1988 (be įžiūrus). Ir žiūrus yra iš gyvosios kalbos – 2. „akylas, gerai matantis“: žiūrus katinas Kupiškis, žiūrus kaip vanagas Vilkaviškis (nors 3. „žvairas“ Vabalninkas), 4. „gerai matomas, perregimas“ Anykščiai (LKŽ XX 2002). Pateikiama ir DŽ: 1. „linkęs žiūrėti“, 2. „gerai matomas, aiškus“ DŽ 1954, 1972 (1993 vietoj „aiškus“ – „perregimas“). De las acepciones, que son varias decenas, ya son importantes no solo desde el punto de vista de la motivación, sino también de la terminologización, la 3. «examinar para experimentar cómo es algo, cerciorarse de qué es», la 5. «prestar atención, tener en cuenta, considerar», la 8. «esperar, tener esperanza», la 9. «comprobar» e incluso la 13. «escuchar (por lo común, para complacer o admirarse)» (Tauragnai, Smalininkai, Daugai), LKŽ XX 2002; la 4. «tener una opinión formada» y la 5. «investigar», DŽ 1993. Aquí resulta significativo percibir, por ejemplo, el significado de las categorías I y B 1988 111, observar atentamente: la ciencia histórica <...> empezó a observar el pasado con más atención P ir LE II 8 (V. Zaborskaitė), mirarse a sí mismo: En general, sobre la autoimagen de este personaje (...) puede decirse que se mira a sí mismo con bastante ironía y sin darse demasiada importancia L. JonRvb 2008 175. LKŽ XII 1981 todavía no recoge el neologismo reciente autoobservación: Al subrayar la inmanencia de Dios, cultivamos la autoobservación, el distanciamiento, el culto a la tranquilidad, la indiferencia ante las cuestiones sociales; en una palabra, el Tíbet. Al subrayar la trascendencia de Dios, fomentamos el asombro, la curiosidad, las aventuras morales y políticas, la indignación justiciera; en otras palabras, el mundo cristiano G. K. ChestO 1998 155. La autoobservación se diferencia claramente tanto de la autoobservación como del método de introspección elaborado sobre esa base (PsichŽ 1993). También apariencia, el sentido más extendido en el habla viva es el 1. «exterior, aspecto»; con menor frecuencia, el 4. «modo de mirar, mirada» y el 5. «mirada, observación»; también tiene el sentido 2. «opinión» (Elegí para mí una muchacha según mis opiniones Jankai), LKŽ IX 1973 (mientras que punto de vista, en su conjunto, tiene los sentidos 1. «perspectiva, punto de vista» y 2. «opinión, postura, posición», LKŽ X 1976, es una innovación de la lengua escrita). Un camino largo y lento, coherente y ramificado, pero irreversible, desde el comienzo de la elevación a la abstracción del sentido humano más importante hasta las mayores amplitudes y profundidades. Al comienzo de la Metafísica, Aristóteles afirma: «Mirar es un placer, 222 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X nos gusta simplemente mirar». <...>. <...>. La afición a mirar muestra que existe un conocimiento que es un fin en sí mismo, <...> M.-D. PhilTI 2009 105. La idea de Agustín: el presente del pasado es la memoria, el presente del presente es la observación y el presente del futuro es la espera AurAugIšp 2004 281 es reproducida casi exactamente por un hombre de nuestra época —investigador de la conciencia de la era feudal—: para comprender el pasado se nos ha dado la memoria, para el presente, la mirada, y para el futuro, la esperanza y la expectativa A. GurVKK 1989 104. Pero también observa una evolución: la sociedad europea pasó gradualmente de contemplar el mundo desde la perspectiva de la eternidad a relacionarse activamente con él desde la perspectiva del tiempo A. GurVKK 1989 136. Un monje de nuestros días también establece una distinción propia: <...> es peligroso confundir el enfoque teológico y el filosófico de la moral. El primero entraña por sí mismo una contemplación de la sabiduría, mientras que el segundo debe culminar en ella M.-D. PhilTI 2009 84. La ley natural depende esencialmente de la contemplación de la sabiduría: <...> (84). Y una última distinción importante: Para más de una disciplina de las humanidades, la perspectiva del sujeto es el único modo de conocimiento, completamente inaceptable en las ciencias exactas, pero que responde de manera natural a la individualidad de la existencia humana y a la infinitud del espíritu: en esto se fundamenta la creación artística KB 1999 5 12. La perspectiva parte de un punto: Según H. Kardelas, «Este punto de vista caleidoscópico, en constante cambio, es la base de la gramática cognitiva» (...) A. GudE 2000 34. «<...>. Esta parte de la cultura [la lengua] <...> proporciona modos de conceptualizar y categorizar los objetos característicos de esa cultura, un sistema de valores, puntos de vista y una relación con el mundo socialmente establecida» (...) A. GudE 2000 35. <...> A Č. Miloš y su obra los percibimos principalmente desde un punto de vista lituano MkslL 2011 15 7. Ni siquiera existe un análisis serio de los personajes femeninos desde el punto de vista de los hombres LitIšv II 1997 74 (V. Kelertienė). <...> reconsiderar nuestro canon literario desde nuevos puntos de vista LitIšv II 1997 76 (V. Kelertienė); desplazamientos del punto de vista NŽA 2013 3 230, cambiar el punto de vista NŽA 2014 6 22. El punto determina también el ángulo: <...> en la conceptualización <...> pueden distinguirse una parte más concreta, empírica, y un ámbito más abstracto, conceptual. En este último es muy importante el aspecto del perfil: el ángulo de visión, un parámetro que adquiere importancia en una situación determinada al fijar un objeto o fenómeno, <...> A. GudE 2000 49. Creo que la combinación de la inclinación británica a mirar los fenómenos con humor y el temperamento y la realidad lituanos permite imaginar también este ángulo de visión IQ 2010 410. Un ángulo de visión inusual le permitió abordar esos temas NŽA 2014 4 72. Todos los conceptos <...> ofrecen de inmediato un punto de vista unilateral Schopenhauer 1995 107. <...> buscar nuevos ángulos de visión y valoración MkslL 2014 13 5. Muy cercana aquí Terminologija | 2016 | 23 223 hay alternancia de perspectivas de observación cercanas y lejanas SLL XXIII 2007 315. También está el campo: todo entra en el campo de observación de la semiótica (...) NŽA 2016 5 68, amplía el campo de observación NŽA 2015 3 58. Según esos ángulos, campos surgen también ámbitos de observación: las reflexiones del escritor, docente, fotógrafo y pintor crean una diversidad de perspectivas y una sucesión de personajes L ir M 2013 45 14. <...> filósofo que reflexiona sobre las tecnologías desde un punto de vista teológico IQ 2010 7 112. <...>, Lelewel y su Hystorika se sitúan entre la Ilustración y el Historicismo, como dos tradiciones distintas de perspectiva sobre la ciencia de la historia NŽA 2015 8 57. El descubrimiento de los valores éticos está garantizado al ser humano por su perspectiva axiológica. Esta forma parte del sentido de la realidad, mediante el cual el sujeto evalúa constantemente la situación vital y los fenómenos morales EtEt VI 1982 172. También se encuentran perspectiva metodológica M.–D. PhilTI 2009 176, perspectiva no metodológica MksIL 2016 8 8, perspectiva estática NŽA 2011 7 489. Puede haber más4. Sin embargo, lo más importante, ya conocido por Platón, es la contemplación de las esencias: «<...> el objeto del conocimiento no es aquello que se percibe con los sentidos, sino lo que existe de acuerdo con su idea, que parece traslucirse a través de esas percepciones. El conocimiento, como proceso de adquisición de saber (episteme), es el ascenso del alma dotada de razón (nous) al reino de las esencias no sensibles e intemporales y, al mismo tiempo, el desprendimiento (katharsis) de todo lo sensible (...). Este ascenso lo impulsa el eros (la divinidad del alma, daimonion), el anhelo de un ser eternamente perfecto en la contemplación espiritual de las esencias (theoria), que significa dicha para el alma» (FilŽ 2000: 162). Incluso antes de tener cuerpo, el alma «contempló las ideas»; solo por eso «es posible la contemplación vista y recordada» (162). Sin embargo, sea comprensible o no, aceptable o no, esto pertenece a la historia de la terminología especializada. Pero en los textos especializados, aunque rara vez, aparece la contemplación, no espiritual, sino intelectual, es decir, el pensamiento puro: El conocimiento adquirido por medio del pensamiento puro, mediante la contemplación intelectual, es siempre conocimiento de los eidos, de las ideas (Nekra šas 2004: 140). Igual de rara es la contemplación teórica: Él concibe la posmodernidad misma como una etapa autorreflexiva de la modernidad, en la que esta parece desprenderse de sus hábitos conceptuales e ideológicos y los «subjetiviza» en el campo de la contemplación teórica A. BaumG 2007 20 (V. Rubavičius). Sin embargo, todo esto contradice la explicación 4 de žiūra en DŽ 1993 y en LKŽ XX 2002: «conocimiento sensorial; <...>». 4 Aunque los diccionarios no registran esta acepción, como sinónimo de contemplación también aparece visión: afianzar el propio punto de visión MksIL 2011 16 10, el infinito puede abarcarse desde infinitos puntos de visión RelF 1997 38, cambia el punto de visión RelF 1997 45, los académicos que han formado sus propios enfoques visuales <...> NŽA 2014 4 37, se aleja marcadamente de la visión intuicionista del mundo LitIšv II 1997 176. Pero esto parece más bien próximo al antiguo «punto de vista» y al moderno «ver». ¿Tendría sentido distinguir entre visión y contemplación? 224 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X Al intentar definir ese significado, o, más exactamente, esos significados, primero hay que remitirse al significado principal de la lengua viva. Después hay que comprender que la teorija de la filosofía de Aristóteles, entendida como contemplación espiritual de la totalidad de lo existente para sí misma —como dicha de una visión del mundo—, ha quedado en la historia; pero hoy vivimos desde hace mucho en un mundo de teorijų científicas que explican fenómenos, establecen leyes e incluso aportan beneficios (las teorijos del arte siguen próximas a la concepción aristotélica); y, en lugar de aquella única teorijos, tenemos una diversidad de žiūrų, no sensoriales en absoluto, sino basadas en perspectivas y contemplativas. Sin duda, esto se debió al «posūkis į subjektą característico de la filosofía moderna» (Anzenbacher 1992: 150), y a un giro tal que ya no requiere una imagen científica de la naturaleza (202), sino una visión global del mundo propia del ser humano (214), aunque esta es inevitablemente lingüística y solo puede darse en la lengua materna (167), siempre concreta e histórica y, en cierta medida, subjetiva. Para Kant, «el ser humano tiene un vienintelis modo de contemplar el mundo, determinado por las representaciones del espacio y del tiempo que le son propias e independientes de su experiencia —es decir, apriorísticas—, así como por conceptos intelectuales puros apriorísticos (categorías)» (Nekrašas 2004: 181). Thomas Kuhn (1922–1996), por el contrario, considera que «hay muchos modos de contemplar el mundo», pues así lo determina el paradigma: «una manera de pensar el mundo, una red de conceptos a través de la cual los científicos miran la realidad» (181). Se discute que cada uno de ellos sea igualmente correcto, pero ciertamente no todos son igual de importantes. Esta žiūra se usa ampliamente, aunque no de manera universal (Anzenbacher 1992 no la incluye). Pero su definición no aparece ni en Filž 2002, de Alois Halder, ni en el glosario (219–258) del libro de William Raeper y Linda Smith Po idėjų pasaulį: Religija ir filosofija seniau ir dabar (Vilnius: Alma littera, 1996) Žodynėlyje. Está claro que esta žiūra no rebasa los límites de la filosofía y de las ciencias del espíritu. Pasemos ahora a la estética, pues queda la segunda parte de esta explicación: «la observación estética». Esta forma peculiar de žiūra también tiene su historia. Se remonta a los primeros siglos de la Antigüedad: «<...> En la concepción de Homero, el arte sigue siendo nada más que menu, que provoca un encanto puramente artístico, como si se creara únicamente para ser escuchado5, para el deleite y el disfrute» (Stoškus 1981: 23). El filósofo fenomenólogo del siglo XX Nicolaiaus Hartmann, en su obra capital Estetika (publicada póstumamente en 1953), apenas comienza por ahí: «El pensamiento estético es siempre secundario. Puede comenzar una vez que ha terminado la contemplación estética y la percepción inmediata de la obra... 5 Recordemos aquí el significado de žiūrėti ya mencionado: 13. «escuchar (por lo común, con admiración o asombro)». Terminologija | 2016 | 23 225 davimas gėrėjimuisi grožiu, <...>“ (GrožK 1980: 335–336). Nors pavadintas estetiniu mąstymu (tiksliau būtų – suvokimas), tuoj pervadinamas žiūra ir atskiriamas nuo mąstymo: „<...> daug pražūtingesnė klaida manyti, kad estetinis suvokimas (žiūra) apskritai esąs vienas iš pažinimo būdų, to paties lygio, kaip ir racionalusis pažinimas“ (336). Bet kas tada lieka – juk „grožis nėra daikto ontinė savybė“ (345). Tada prasideda antroji žiūra: „Estetinė žiūra yra tik pusiau pojūtinė žiūra. Virš jos yra dar antropo laipsnio žiūra, kurią pojūčiuose sukelia įspūdis, bet kuri su juo nesusilieja ir akte yra aiškiai nuo jo priklausoma. Ta antroji žiūra nėra nei esmežiūra, nei platoniškasis bendrybės suvokimas, nei intuicija, <...>. Ji tebėra nukreipta į vienintelį ir individualų atskirą objektą, bet įžvelgia jame tai, ko pojūčiai betarpiškai nepasiekia: <...>“ (312). Antroji žiūra yra vidinė žiūra (343), pojūtinę žiūrą iš vidaus apšviečia viršpojūtinė žiūra (344), kuri yra kurianti ar bent jau atkurianti žiūra (343). Galima suprasti, kad „tai, ką ji įžiūri, nėra duota pojūčiuose, pojūčiai tai tik įgalina“ (343), nors lieka klausimas – kaip? Trūksta visai mažai, o visa – labai reikšminga6. N. Hartmanno bendraamžis ir bendramintis Vosylius Sezemanas savo studijoje Estetika (1970, parašyta 1962) esmingai papildo, paryškina ir apibendrina: „Mūsų asmenybės emocinis atsiliepimas į objekte pasireiškiančią gyvybę arba jausminį tonalumą nekliudo tam, kad mes to objekto atžvilgiu išlaikytume kontempliatyvų nusistatymą, pajungdami jam ir tą nuotaiką, kurią mus užkrečia pats objektas. Tokio pobūdžio yra kaip tik estetinė žiūra, estetinis atsidėjimas, atskleidžiąs mums ir objektyvią, antiindividualinę jausminių išgyvenimų reikšmę“ (Sezemanas 1970: 256). Vis dėlto estetinės ir teorinės žiūros tapatybė, kartais skelbiama visai tiesmukai, susilaukia neigimo: <...> teigti, kad teorinė ir estetinė žiūra iš esmės sutampa, kad tai vienodai objektyvus žvilgsnis, yra netikslu. <...>. <...>. Teorinei žiūrai rūpi pats konkretus, individualus daiktas, objektas, jo būtis – <...>. Teigti, kad estetiniu žvilgsniu mes suvokiame grynąjį daikto būtį ir pan., vadinasi, pasiduoti iliuzijai L ir M 1989 49 10 (K. Rastenis). 6 Mucho antes, Arthur Schopenhauer, que en filosofía distinguió el intelektualinę žiūrą arba absoliutųjį mąstymą (Schopenhauer 1995: 30 / la proto žiūrą (73) y la juslinę žiūrą (131), y en estética ya distinguía las «dos partes inseparables del estetinio stebėjimo: el conocimiento del objeto (no como cosa aislada, sino como idea platónica, es decir, como forma estable propia de toda una determinada especie de cosas); y la autoconciencia del sujeto cognoscente (no como individuo, sino como gryno, bevalio pažinimo subjekto) (286). A la primera la llama objektyvia žiūra (288), y a esa objektyvumą – genialumu; en cambio, el lado subjetivo de la belleza invita a «sumergirse en la pura contemplación estética» (317). 226 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X PERSPECTIVA La voz ziūra se deriva de žiūrėti, «mirar», pero semánticamente también es inseparable de žvelgti, «contemplar», y se relaciona asimismo con las palabras žvilgsnis, «mirada», y la menos frecuente požiūlgis: 1. «mirada» (S. Daukanto požvilga); 2. véase požiūris 1 (es decir, «consideración, perspectiva»); 3. véase požiūris 2 (es decir, «opinión, postura, posición») LKŽ X 1976, por ejemplo: «La practicidad es el rasgo principal con el que la realidad nos mira, es decir, irradia y dice que es precisamente así» GrožK 1980 217 (M. Heideggeris). Contemplar, lanzar una mirada, observar es algo procesual, no definitivo ni concluyente; por tanto, esencialmente distinto de mirar, pues entonces se ve. Sin embargo, junto a la mirada (y, raramente, la vista) también se ha intentado usar la contemplación: La inmortalidad es la consumación última de la existencia individual <...>. <...>. Esta es una contemplación profundamente arraigada en el suelo del cristianismo K. BradPvs 1990 452–453 (V. Zaborskaitė). A Č. Miloš lo valoran desde una perspectiva distinta MkslL 2011 18 9. <...> cada cual juzga desde su propia perspectiva MkslL 2014 11 7. <...> un aspecto de la perspectiva que no ha sido abordado <...> en los estudios MkslL 2013 5 12 (aquí, como si dijéramos, ¡contemplación... mirada / consideración!..). Esta contemplación no está recogida en los diccionarios⁷; quizá nunca lo esté. No parece necesaria desde el punto de vista terminológico. Todo es distinto en el caso de los sentidos de acontecimiento y dirección de įžvelgti ir įžvalga. No sorprende que incluso se los compare con įžiūrėti: «En el principio era la Palabra. Eso solo se puede percibir sin palabras; “las palabras humanas no ayudarán a discernirlo. – – –”» KatKŽ 1989 256. <...> él, con su gran perspicacia, vio en ellos un símbolo de la historia de las ciencias T. ManLV 1969 253. Intuición y perspicaz no son palabras de la lengua viva (la acepción «que ve a lo lejos» de LKŽ IV 1957, procedente de Raseiniai, no es fiable). Surgen en la lexicografía y se incorporan muy lentamente al uso. RLŽ 1924 проницательный – penetrante (viento), cortante; penetrante; perspicaz, sagaz; прозорливый – perspicaz, avizor; прозорливость – perspicacia; о провидные – en un caso providencia, en otro previsión; incluso RLKŽ II 1967 – previsión, presciencia y solo RLKŽ III 1984 – previsión, presentimiento, intuición (la otra acepción, religiosa: providencia). Probablemente aquí vemos el original primario del calco: lat. providere – 2. figurado, 1) prever, providus – 1. previsor, perspicaz, providens, entis – 2) adj. perspicaz, prudente, precavido, sensato, providentia – 1. perspicacia, previsión LoLieŽ 2007. LKRŽ 1948 – solo perspicaz; LKVŽ 1950 perspicaz – «capaz de discernir»; avizor, sagaz, y įžvalga significa discernimiento, introspección, 7 Otra cosa es žvalga en informática: en lugar de escaneo (sin lectura); aunque «exploración» es más claro (žvalgytuvas no obliga en absoluto a descartarla). Terminologija | 2016 | 23 2 2 7 aunque introspección: intuición, autoobservación, observación de sí (pero la observación de sí es solo introspección, mientras que la autoobservación es «mirarse a uno mismo»; observación de sí). Introspección significa «observación de la propia vida interior» (método introspectivo: en psicología, «conocimiento de los fenómenos psíquicos de otra persona a partir de los propios sentimientos y experiencias interiores») aparece solo en TŽŽ 1936, y de inmediato como observación de sí: se tomó el neologismo de Jonas Jablonskis (LKŽ XII 1981). Que intuición y observación de sí / introspección se traten como sinónimos podría sugerir que introspección (del lat. introspectare: examinar (desde dentro) LoLieŽ 2007) también podría ser el original primario de intuición, de no ser por su relación más estrecha y amplia con la mucho más antigua providencia. La introspección se considera en psicología carente de relevancia debido a su subjetividad (PsichŽ 1993), pero conviene no olvidar que significa observación de sí Šalk II 1991 329, Skardžius 1998 461, pues como término no especializado es perfectamente admisible. Providencia también se registra solo en TŽŽ 1936 (únicamente como Providencia); todavía no aparece pronto con el sentido de 1. previsión en TŽŽ 1969; 1. previsión, prudencia en TŽŽ 1985; y, finalmente, 1. perspicacia, previsión, prudencia en TŽŽ II 2000. En la lexicografía normativa y la nueva terminografía, intuición aparece primero con su sentido corriente: «percepción, comprensión profunda, observación atenta» DŽ 1954 (aunque mirada, en lenguaje libresco: 1. «observación atenta, intuición», 2. «mirada»). En LKŽ IV 1957 y DŽ 1972 aparece también intuición científica. No solo de palabra, sino verdaderamente c i e n t í f i c a, intuición en los diccionarios terminológicos: ingl. insight, alem. Einsicht, ruso инсайт: «resolución repentina de dificultades y problemas, aparición inesperada de claridad en relaciones y vínculos complejos; en el diagnóstico de escolares, toma repentina de conciencia y nueva comprensión de rasgos de personalidad, emociones y motivos complejos que antes no estaban claros. <...>» (PT 1993). Los psicólogos decidieron algo distinto de los pedagogos, como los rusos: intuición (ruso инсайт, ingl. insight); de otro modo ↗ insaitas, aunque la explicación es similar: insaitas (ruso инсайт, ingl. insight), intuición: «comprensión repentina y aparentemente no sustentada por la experiencia previa de las relaciones esenciales y de toda la estructura de una situación; resolución de un problema. – – – Δ Para que se produzca, es importante una etapa preparatoria: la actividad previa de la persona, la experiencia social asimilada y los medios histórico-sociales para transmitir esa experiencia (el lenguaje)» (PsichŽ 1993). Los pedagogos confirmaron su postura: intuición EncEdŽ 2007. Así pues, el original secundario, pero directo, es el ingl. insight. Los especialistas de la disciplina eligieron con razón, entre los equivalentes propuestos por los lingüistas, presentimiento, intuición, intuición (Rudaitienė, Vitkauskas 1998), intuición. Insaitas no se afianzó en el uso; incluso se señala su carácter foráneo, por ejemplo: Vipasjana significa visión clara y pura, caracterizada por revelaciones especiales, intuiciones y eso que los psicólogos llaman «insight» J. IvanTM 2004 27. 228 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X En la filosofía de Platón, junto con la percepción sensorial actúa también la intuición espiritual de las ideas eternas, especialmente del bien: eso es precisamente la teoría (FilŽ 2002). La intuición misma parte de la «acepción restringida»: «percepción sensorial directa, mediante la vista, de un fenómeno particular de la realidad» (FilŽ 2002), lo cual, en realidad, apenas puede considerarse intuición. Por alguna razón desconocida, la verdadera intuición se denomina «sentido figurado» (en lingüística, cuando ya no se percibe la transferencia —cuando se ha desvanecido—, el significado deja de llamarse figurado y pasa a llamarse derivado o algo similar). En primer lugar, se distinguen los tipos de intuición: «presencia no singular de las formas fundamentales de la percepción singular», la intuición pura de Kant (observación), es decir, «la intuición de las formas del espacio y del tiempo que condicionan la posibilidad de toda experiencia»; la intuición intelectual completamente no sensorial (mental, conceptual) y la intuición categorial de Husserl, en particular la intuición de esencias (similar a la contemplación de las ideas de Platón). Sin embargo, existe una intuición general de la vida y del mundo: «concepción general espiritual, ética, religiosa, etc., de la realidad en general y de la existencia humana (imagen del mundo, del ser humano), que se forma un individuo, un grupo o una época. <...>. Existe una marcada tendencia a considerar la intuición como la posesión, aquí y ahora, de aquello que permanece eternamente inmutable e idéntico, en lo que, en principio, se puede confiar en cualquier momento» (FilŽ 2002). También cabe mencionar el tipo más extraordinario: la intuición infalible de Dios, visio infallibilis: una especie de conocimiento a priori NŽA 2014 1 50, no como conocimiento empírico (52). En la inabarcable diversidad de usos, ante todo no hay que olvidar la «inclinación que, según Aristóteles, reside en la esencia misma del espíritu humano (intellectus animae humanae) hacia la intuición sensorial» (FilŽ 2002: 218). Quizá se le aproxime la intuición fundada directamente Schopenhauer 1995 127. Pero también en la actualidad: Los políticos toman muchas decisiones importantes, pero no pueden explicarlas científicamente. Es como si percibieran la realidad, como si tuvieran intuición política, basada no en cálculos científicos, sino más bien en una relación sensorial con la realidad. Esto se denomina «intuición», «presentimiento», «intuición» y «sabiduría práctica». El «sentido de la realidad» no es algo místico IQ 2010 3 40 (A. Jokubaitis). Hoy los escritores se dedican a <...> literatura. Es evidente que su intuición, sensibilidad artística e intuición pueden a veces decir más que las reflexiones de los periodistas de actualidad o de los analistas de ciencias políticas Sav su TV 2015 29 22. La creación artística es una intuición intuitiva de la verdad del ser GrožK 1980 14 (B.Kuzmickas). Otro pequeño grupo gira en torno al conocimiento de sí mediante la autoobservación y cosas por el estilo: Esta encíclica programática muestra el camino de la Iglesia actual: el camino del autoconocimiento y la intuición, el camino de la renovación y el camino del diálogo KatKŽ 1988 122. El libro de Su Santidad el XIV Dalái Lama, «Cómo conocerse a sí mismo», está dedicado a cultivar la autoobservación. El amor y la intuición nos conducen hacia la iluminación <...> Sav Terminologija | 2016 | 23 229 su TV 2012 5 81. A esto se suma el uso carismático y (pseudo)poético: Los dones carismáticos, <...>, el cristianismo también los denomina dones de revelación, dones milagrosos. Son dones de conocimiento (sabiduría, conocimiento, intuición espiritual), dones de lengua (...) y dones de poder (...) Sav su TV 2016 38 18. Por eso a los bardos les gustan tanto el vino, el hidromiel, las drogas, el café, el té, el opio, el incienso de sándalo y el tabaco, o cualquier otra cosa que permita sentir una exaltación de las fuerzas. <...> son <...> sustitutos del néctar, la verdadera bebida de los dioses, que actúa sobre la mente humana cuando esta se acerca a la verdadera intuición. – – – El espíritu del mundo, la inmensa paz propia del ser del Creador, no se revela mediante los encantos del vino y el opio R. W. EmP 2000 48–49. La verdadera intuición procede, en efecto, del pensamiento: <...> ningún relato sobre el universo puede ser verdadero si no deja abierta la posibilidad de que nuestro pensamiento se convierta en verdadera intuición C. S. LewS 2007 22. Se habla de intuición teórica MksIL 2012 8 8, intuición mental H. D. TorV 1985 157, intuición metafísica A. MacR VI 1994 303 (1977)8, intuición filosófica NŽA 2014 1 43, intuición religiosa RelF 1997 64, intuición filosófica natural NŽA 2013 5 370, intuición fenomenológica GerK 1989 8 (B. Kuzmickas), intuición psicológica y fenomenológica SLL XXIII 2007 300, intuición psicológica profunda R. FridG 1977 462. A menudo, el objeto del conocimiento es atravesado por la intuición SLL XXIII 2007 300; también se encuentran intuiciones que penetran hasta el fondo NŽA 2013 1 11. Se habla con más seriedad de penetración: <...> penetrar en la vida de tal manera <...>. Esto solo es posible para una persona de extraordinarias facultades espirituales, llamada genio, pues solo ella es capaz de comprender como un todo la esencia del ser y de las cosas, convertirla en su tema absoluto y expresar de modo muy personal esa intuición excepcional en el arte, la poesía o la filosofía A. ŠopGIA 1994 68. Cuando un filósofo emplea la palabra intuición, se trata de intuición. Cuando la usa cualquier persona que filosofea un poco, su sentido es difuso y la definición del concepto, imprecisa: <...> se encontraba en un estado del alma que yo reconocía en mí y en los demás: un estado de vigilancia, intuición y conocimiento, de gracia espiritual H. HesE 1991 260. <...> se sucedían muchos acontecimientos y experiencias, teñidos de intuiciones maravillosas L. JonRvb 2008 150. <...>: todo esto se transmite con una especial fuerza literaria, intuición y sabiduría L. JonRvb 2008 150. Totalmente indefinidas y, por lo demás, vagas son las intuiciones filosóficas y literarias A. JasmK 2001 12 (M. Martinaitis), los inicios de la intuición literaria contemporánea NŽA 2012 4 218, intuición artística NŽA 2012 5 307, intuición espiritual Sav su TV 2016 38 18. Ni siquiera diríamos que aquí se trate de una simple percepción o perspicacia. 8 Termino įžvalga vis dėlto nėra A. Maceinos knygos Religijos filosofija (1975) priede Retesnių lietuviškų žodžių paaiškinimas (A. MacR VII 1994 341–345) ir knygos Asmuo ir istorija (1981) priede Retesnių žodžių paaiškinimas (A. MacR VI 1994 372–374). 230 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X No son auténticas, pero sí muy claras y comprensibles, las intuiciones que no son en absoluto filosóficas ni psicológicas intuiciones sobre el desarrollo tecnológico («foresight») Vd 2006 16 10 (E. Vilkas); «futurología» como intuición del futuro A. MacR VI 1994 464; tenía bastante sentido común y cierta intuición NŽA 2011 6 396. La intuición puramente espiritual o intelectual se describe también por sus objetos, pero sobre todo por sus cualidades: intuiciones profundas Sav su TV 2014 35 32, intuiciones intelectualmente más profundas NŽA 2013 4 269, gran intuición R. W. EmP 2000 35, intuiciones significativas NŽA 2013 4 293, intuición excepcional A. ŠopGIA 1994 68. Mucho más a menudo, intuición significa aquí «visión; directrices; programa»: elaboración de la visión de la ciencia y los estudios de Lituania «Moksloji Lietuva 2030» MksIL 2013 10 11. <...> una visión de la economía lituana elaborada por un grupo de científicos Vd 2009 38 34. <...> escribió unas directrices intrigantes para la estrategia cultural. <...>. Se dieron las condiciones adecuadas para pasar rápidamente de las visiones estratégicas a su implementación IQ 2010 5 89. Los programas nacionales integrales debían formular ciertas visiones estratégicas: qué ordenar y cambiar MksIL 2013 10 5. Probablemente tengan también estos sentidos una visión tolerante Sav su TV 2012 37 4, una visión más atenta NŽA 2013 1 14, una visión acertada Vd 2011 4 29, una visión impresionante NŽA 2013 5 370, una visión positiva IQ 2011 7 17, visiones radicales NŽA 2011 8 536, visiones de los escépticos NŽA 2014 5 26. En algunos casos se percibe el sentido de «conclusiones; afirmaciones; opinión»: visiones de los analistas NŽA 2011 6 419, visiones de las investigaciones más recientes MksIL 2015 8 10, visiones del análisis estructural LitŠv II 1997 83. Nadie quiere quedarse sin visiones: las visiones de una adivina y de una médium Sav su TV 2010 40 25. Para que un término esté completo, también es necesaria una gramática adecuada: sin una formulación gramatical definitiva parece inacabado. En este caso, sería adecuada una construcción preposicional: intuición de la esencia y el sentido internos Schopenhauer 1995 236; inadecuada, una construcción de caso: intuiciones sobre cuestiones de identidad e imagología MksIL 2013 5 12; aún más inadecuadas, las construcciones participial y adverbial: intuiciones que llegan muy hondo NŽA 2015 8 24, se necesita bastante intuición para distinguir, <...> Vd 2011 8 43; e incluso una construcción con conjunción: dependerá de nuestra intuición de que el pensamiento propio solo puede expresarse en la propia lengua A. MacR VI 1994 309. El uso parasitario de intuición sobre es especialmente frecuente: las intuiciones de santo Tomás sobre la visión beatífica muestran su deseo de ser un verdadero contemplativo, un hombre que contempla a Dios en su propia luz y en su amor y que, por ello, ve todo a la luz y en el amor de Dios M.-D. PhilTI 2009 513. La intuición genial de Czesław Miłosz en «El pensamiento cautivo» sobre <...> el miedo IQ 2011 5 13. Las intuiciones del autor sobre el fenómeno de las masas Vd 2011 25 57. <...> recuerda a Hannah Arendt clási Terminologija | 2016 | 231 cas intuiciones sobre la mentira de la propaganda del movimiento totalitario NŽA 2014 2 64. Por cierto, aquí a menudo no se trata de la auténtica intuición: intuiciones sobre las posibilidades y los límites del conocimiento del pasado NŽA 2011 6 429, intuiciones sobre las tendencias y perspectivas de desarrollo de las áreas de investigación científica MksIL 2009 7 2, intuiciones sobre la situación actual de Lituania NŽA 2011 3 158, intuición sobre otra Lituania IQ 2010 4 9, intuiciones sobre Vilna, <...>, y los vínculos culturales de Praga MksIL 2014 12 12, intuiciones sobre la formación del marketing agropecuario MksIL 2016 7 5, incluso intuiciones sobre los galindos Vor 2014 3 10, simplemente, sobre eso Vd 2011 18 37, Vor 2014 13 11. La teoría hay que crearla, se puede tener; la visión viene dada o simplemente existe. La intuición hay que tenerla, pero también se puede hacer MksIL 2013 10 5; al estilo de la época, formular MksIL 2013 10 5; para otros, presentar Vd 2011 18 37, Sav su TV 2012 3 5, Vor 2014 3 10; muchas, derramar NŽA 2013 5 370, compartir Vd 2014 13 11, MksIL 2016 7 5; rara vez, experimentar Sav su TV 2014 35 32. Una combinación poco frecuente es expresar de manera singular A. ŠopGIA 1994 68. La intuición puede armarse militarmente NŽA 2012 2 129; puede escasear Vd 2005 6 28. Puede aumentar Vd 2011 10 35, Vor 2013 11 15. Es evidente que intuición deriva de ver, aunque lo más importante es que se trata de un calco (ingl. insight, lat. providentia). Es perfectamente comprensible que en DŽ 1972 y 1993, 2000 įžvelgti todavía signifique simplemente «divisar, advertir». En LKŽ XX 2002, įžvelgti 2. fig. «comprender ahondando», y esto ya se conoce por escritos antiguos: el Postil de Wolfenbüttel Postilės (1573), los diccionarios de F. W. Haacko, P. Ruigio y K. Milkus; y, por supuesto, también por escritos más recientes, los de Maironis, Šatrijos Ragana, Vydūnas, V. Mykolaitis-Putinas, etc. El verbo įžvelgti (con objeto directo) se usa a menudo precisamente para evitar la expresión inerte hacer una intuición, por ejemplo: El arte es, en esencia, una contemplación intuitiva y desinteresada de la realidad, una forma singular de conocimiento que percibe auténticamente la realidad GrožK 1980 15 (B. Kuzmickas). El historicismo (...) es un modo de pensamiento surgido en el siglo XIX de la interpretación filosófica e histórico-científica de la historia, que después se apoyó en la comprensión de los fenómenos históricos de Dilthey, con la cual se han de percibir las relaciones entre los significados diversos y cambiantes de la vida en distintas épocas FilŽ 2002 97. <...> critica la concepción positivista del lenguaje, que ve en la palabra únicamente una función conectiva, pero no percibe en ella «su profundidad y significado metafísicos» A. MacR VI 1994 461 (1977). Esto <...> es un serio esfuerzo poético por transmitir, mediante una palabra poética singular y de gran sonoridad, el estado espiritual del hombre de hoy, que sabe que Dios es misterioso. Dicho de otro modo, el poeta Maceina quiere vislumbrar aunque sea un poquito del misterio de Dios, acercarse a él de alguna manera Sant 1992 2 31. <...> el hombre 2 3 2 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X es capaz, mediante su intelecto, de percibir el bien, que es universal (cognoscible por la razón normal) NŽA 2012 4 229. <...> sentía que necesitaba una [intelectual] visión mejor para percibir la esencia de todo aquello PrRAp 1979 191. Cuando no se trata de una intuición auténtica, sino de una simple, solo es posible ver: ver las posibilidades de innovación Sav su TV 2014 31 5, la amenaza de la degradación ambiental KB 2012 7–8 7, algo malo NŽA 2011 6 464, simplemente algo NŽA 2012 5 307, o muchas cosas V. Jer M–P 1992 45. La imagen general se completa y realza también con el adjetivo intuitivo: <...> que destaca una manera de filosofar mucho más libre y viva, llena de intuición y de ironía A. ŠopGIA 1994 15 (A. Andrijauskas). Dios le [a Salomón] dijo: «Como <...> has pedido para ti discernimiento para saber qué es justo, <...> te concedo un corazón sabio y perspicaz» (...) VL 1997 101 4. No es escritor quien no haya hecho los ojos del hombre (=ojos) un poco más perspicaces K. PaustAR 1958 29. No solo los ojos, sino también una conciencia perspicaz NŽA 2014 5 65, un pensamiento profundo y perspicaz Vd 2016 26 41. También existe el sustantivo abstracto de cualidad: La perspicacia, que llamamos Imaginación, es una visión interior muy sensible que no se puede aprender; es una cualidad del intelecto que permite ver todo lo que realmente hay que ver R. W. EmP 2000 46. Rara vez aparece comprender perspicazmente KB 1991 11 44, MkslL 2013 10 5. Los dos términos lituanos, inducidos por la teoría internacional, históricamente polisémica, teoría, no son ni equivalentes ni sustitutos de esta, ni sinónimos entre sí. Žiūra, palabra polisémica en los dialectos y bastante rara en la lengua estándar, se ha terminologizado con un significado especializado muy distante. El neologismo intuición (aunque deriva del habitual percibir y coexiste con el ya antiguo y frecuente perspicaz) también tiene un significado terminológico muy especializado, pero queda ampliamente eclipsado por un uso general, no siempre definido, determinizado e incluso extremadamente determinizado, casi carente de sentido. CONCLUSIONES GENERALES Las palabras no son mercancías. La necesidad de internacionalización de la vida es secundaria: lo primario, lo connatural, son las identidades nacionales, muy diferentes desde el punto de vista cultural y civilizatorio, histórico y estructural. Algo parecido ocurre con la internacionalización del léxico: aunque las palabras sean gratuitas, siempre se busca una cualidad —conservarla, multiplicarla—, crearla. La lengua está más viva cuando da a luz, cultiva y respeta la antigüedad, y la aprecia. Las oleadas de inducción léxica de las lenguas antiguas y occidentales (y, a través de ellas, también de Oriente) nos traen no solo las palabras internacionales necesarias y los calcos internacionales difíciles de evitar, sino también un exceso innecesario que destruye esa cualidad: los fru- Terminologija | 2016 | 23 2 3 3 tos igualmente innecesarios, espléndidos, suntuosos y —¡atrevámonos a decírnoslo!— las capas y los sedimentos de la incultura. Desde los comienzos mismos de la lengua común lituana —la antigua lengua escrita— y en cada período destacado, flujos ininterrumpidos y diversos de palabras internacionales (y también de otros préstamos, incluso extranjerismos) se entrelazan de distintas maneras con los sistemas y complejos espirituales, culturales y sociales de la autoconciencia y el autoconocimiento propios, de la sensibilidad, la concepción y la visión del mundo; con los valores y la autoestima; y los transforman —los enriquecen, reestructuran y destruyen— de manera inadvertida y manifiesta, fecunda, profunda, superficial, amenazante e incluso peligrosa. Ya hace tiempo se señaló acertadamente que los lituanos —quizá eternamente, para mal— digieren con facilidad y provecho lo ajeno (con un paladar parecido al culinario y una falta de exigencia poco saludable), pero hay que añadir que no les resulta fácil cocinar su propio guiso. Es sabido que la creatividad es mucho más difícil. Pero quien se conforma con lo fácil, va cuesta abajo y por el arcén. Al estudiar más exhaustivamente y de forma sistemática las pequeñas oleadas de inducción en lituano de un grupo de términos internacionales (basados en el sentido más importante: «mirar»), lo primero que llama la atención y conmueve es la vitalidad semántica, la creatividad, la libertad motivacional y el ingenio de las lenguas donantes, así como la fundamentación y la interrelación de su desarrollo y, por supuesto, sus maravillosos frutos en todos los sentidos: todo recibe un nombre, pero lo otro se renombra; lo nuevo se adopta y lo antiguo no se olvida. ¿No sería esto también un impulso y un ejemplo para nosotros, la lengua receptora? En muchos lugares de la historia de nuestra lengua —también de la lengua común— vemos que esto ha faltado, que a veces ni siquiera ha existido, o que se han acumulado neologismos innecesarios y desacertados, o apenas aceptables. Sin embargo, ¿no nos alentaba ya y nos enseñaba con su ejemplo S. Daukantas: «<...> tiene una lengua propia y singular, necesariamente [es decir, enteramente] diferente [es decir, extraordinaria, distinta] de las demás lenguas, <...>, en la que todo se puede comprender y expresar» (Daukantas 1976₁: 407–408)? P. Skardžius añade una esperanza esencial: «<...> en lituano, muchos neologismos se han formado de manera más autónoma que, por ejemplo, en letón, ruso o alemán» (Skardžius 1998: 435). Por desgracia, ya nos desviamos hacia los arcenes y los campos: la lengua lituana se ha inclinado hacia la lengua polaca, donde en la terminología (¡en la ciencia!) abundan los sustitutos de palabras internacionales, mientras que el habla corriente, incluso la coloquial, está llena de afectación internacional. Son frutos carcomidos por la vanidad de una época de un estilo de vida. Aun así, también contamos con la condición, cada vez más frecuente, y con la mirada, que se extiende con ímpetu: está motivada como teoría, pero es una palabra distinta, propia, y produce un resultado semántico propio, aunque haya sido suscitada (inducida) desde lejos. Una vez más: no nos precipitemos todos, atropellándonos unos a otros, hacia un determinismo dudoso o una exterminación simplemente indescriptible e indefinida; eso es lo que ocurrió con la percepción (aquí compite desagradablemente con el desafío). 234 Jonas Klimavičius | Terminas prie termino. X Por eso, como guía para toda normativización (estandarización), regulación y desarrollo, convendría adoptar esta máxima de G. K. Chesterton: «<...> si sentimos una pasión especial por ponerlo todo en orden, debemos repetir insistentemente que todo puede estropearse» (G. K. ChestO 1998: 158). Cuando las posibilidades de estropearlo todo están por encima del cuello, resulta más que sorprendente el intento de una persona, completamente nueva en la teoría y la práctica de la terminología, de orientarla de inmediato hacia una especie de lingüística de mercado y de opiniones (Vladarskienė 2015), operando con conceptos muy imprecisos (por ejemplo, lingüística estilística 98, en lugar de estilística lingüística) y sin comprender el papel del terminólogo (por ejemplo: «los métodos de regulación de términos son importantes para que uno u otro competidor se afiance en el uso», 100). Ya hay quienes se encargan de menospreciar la terminología y socavar la autoridad de los lingüistas terminólogos. ŠALTINIAI AurAug Išp 2004 – Aurelijus Augustinas. Išpažinimai. Vert. E. Ulčinaitė ir V. Staliorait y tė, Vilnius: Aidai. A. BaumG 2007 – Bauman A. Globalizacija: pasekmės žmogui. Vert. V. Rubavičius, Vilnius. B ir KŽ 1997 – Buračas A. 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