Lazūnų tarmės tekstai
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LIEETIU. VITŲ KALBOTYROS KE AUS L MALT LIER V. O S T S R MOKSLUAKADEMIIJA ¡LAZŪNŲ! DIALECTOS TEXTOS J. SENKUS Sobre las principales características del dialecto, véase el artículo «Algunas características del dialecto de Lazūnai» (Lietuvos TSR Trabajos de la Academia de Ciencias, Serie A, 1, 183-194, 1958). Se considera proporcionar conocimientos adicionales y más amplios o explicaciones particulares más adelante. Además, se espera preparar posteriormente para la prensa más textos escritos en 1958. Los textos que aquí se presentan fueron registrados entre 1952 y 1955 a partir de los siguientes representantes del dialecto (distrito de Jūrėtiškiai, Bielorrusia TSR): Audzevičiūtės Viktorijos, nacida en 1892 año, en el pueblo de Dervagiai (Dievergiai, Gervagiai), de Juzepa Buika, nacida en 1872, en el pueblo de Lazūnai, de Antanina Jarmalavičienė, nacida en 1856, en el pueblo de Lazūnai, de Jonas Kemeišis, nacido en 1912, en el pueblo de Ūosiagiriaи, de Marija Maceikienė, nacida en 1870, en el pueblo de Joskūnai (Jaskūnai, Jaskevičiai), de Labočius Juziukas, nacido en 1884 año, en el pueblo de Vild(z)ikiai, de Marija Varnelienė, nacida en 1889, en el pueblo de Pasaliai (Pūsalys), de Jonas Varnelis (Varnelė, Varaniukas), nacido en 1902, en el pueblo de Pasaliai. Los textos fueron anotados por A. Laigonaitė, J. Paulauskas y el autor de estas líneas. A este último le correspondió prepararlos también para la imprenta, eliminando algunas divergencias, ambigüedades... Parte de las divergencias, especialmente porque así aparecen en el propio dialecto, tuvo que dejarse. También se añadió un glosario de palabras más raras y de préstamos eslavos. En los textos aquí presentados, en la transcripción fonética se emplean solo algunos signos indispensables diferentes de las grafías de la lengua literaria, por ejemplo: 64, 4, I, a',e* (largas no acentuadas). Los textos están destinados principalmente a ilustrar la morfología, la sintaxis y el léxico del dialecto. En cierto sentido, son importantes para la fonética del dialecto. Además, estos textos son significativos también desde algunos otros puntos de vista, por ejemplo, desde el folclórico, histórico y etnográfico. Como se desprende de estos textos y del artículo mencionado, el dialecto de Lazūnai y de los pueblos vecinos pertenece al dialecto dzūko puntininky. Ambas características fonéticas son bastante marcadas, aunque, naturalmente, se dan excepciones regulares e irregulares. La fonética del habla de unos representantes del dialecto está más deformada y alterada, y la de otros —menos; sin embargo, en el habla de todos se observa ya una influencia muy notable de las lenguas bielorrusa y polaca. Ella 1 Pronunciado por los habitantes del lugar Lazūnai, Lazūnus (Laziinai, Lazūnūs). Algunos piensan que Ik debería escribirse Lazdūnai (cf. la pronunciación laze en lugar de 1k, /azda), sin embargo, mientras la etimología de este topónimo no se haya aclarado definitivamente, aquí se escribe Lazūnai. Cf. el artículo mencionado arriba y P. Arumaa, Litauische mundartliche Texte aus der Wilnaer Gegend, 1930, 215
Dorpat; esto también se ve claramente en el diccionario. Para la historia y la dialectología de la lengua lituana, la morfología dialectal proporciona el material más valioso; en particular, cabe destacar las formas conservadas de los cuatro locativos y del modo imperativo. Algunas de ellas son significativas también para la lingüística comparada. De los textos aquí presentados, quizá los más valiosos sean los registrados de hablantes de los dialectos de las aldeas de Pasaliai y Dervagiai: pues estas aldeas son probablemente las más lituanas de todas las mencionadas anteriormente, aunque también aquí solo las personas mayores saben o hablan mejor el lituano. Aquí denominamos «dialecto de Lazūnai» y «textos del dialecto de Lazliny» por tradición. En las aldeas mencionadas, cuyos habitantes son aquellos de quienes se han registrado los textos que aquí se presentan, la lengua cotidiana y oficial de la población es el bielorruso. Además, muchos habitantes de esas aldeas saben también polaco o ruso; sin embargo, una parte considerable de estos habitantes se considera lituana, y algunos, polaca. Casi todos ellos son oriundos del lugar. Cabe señalar que algunos habitantes locales que no saben lituano llaman a esta lengua žagūnų y žagūnska, burlándose de ella y denigrándola, por así decirlo. Como ya se ha mencionado, en los textos aquí presentados aparecen bastantes divergencias, especialmente fonéticas. Surgieron principalmente porque: 1) la lengua de los propios hablantes del dialecto y de los informantes de los textos se caracteriza por ello (a menudo incluso la misma persona pronuncia de manera diferente una misma cosa), 2) los textos fueron transcritos no por una sola Persona (el transcriptor), sino que sabemos que en tal caso siempre se producen diferencias. En parte, lo mismo puede decirse de los textos grabados en magnetófono. Al preparar los textos para la publicación, se procuró igualar únicamente las mayores y más claras divergencias, por ejemplo, la palatalización de algunas consonantes, pero incluso esto se hizo con cautela, generalmente solo después de consultar a hablantes del dialecto originarios de esas localidades y residentes actualmente en Vilna, por ejemplo, a J. Maceika—de Lazūnai k. y a J. Petrauskas—de Daunoriai (Dauroniūų) k. * * * Había tres hermanos: dos sensatos y el tercero tonto. Este tonto tomó la azada y se fue; por los campos buscó y rebuscó —y encontró un carro lleno de dinero. Y volvió a casa, y felicitó a aquellos dos hermanos sensatos: «Miren, encontré un carro lleno de dinero». Entonces los hermanos dicen: «Cuando oscurezca, iremos en carro». Azotó al caballo y se dirige hacia el padrino, y lo empujó al granero lleno, mientras él se fue al campo. Y le dijo: «Si viene el padrino, entonces silbarás- ». El padrino va al granero como un gato. Cuando el padrino llegó al granero, entonces él le dio un golpe al padrino en la cabeza. El padrino se quedó dormido. Él llegó a su entendimiento en el campo y ya dice: «Le silbaré al padrino». Entonces él le dice: «¿Qué has hecho?». Lo llevó a casa con dinero. Cavó dos agujeros en el establo y enterró al padrino. Mūciuška busca unos días y otros días. No hay baciuškos. Entonces maūciuška reunió a sus vecinos y les dio a los baciuškos para beber y comer. Y aquellos razonables están sentados a la mesa, beben y comen. Y el tonto, sentado frente a ellos, dice: «Cuando había que beber y comer, entonces ¿para quién era?, pero cuando hubo que enterrar, no había a quién». Entonces la matiuška escucha lo que dice el tonto. Durnip pregunta: «¿Dónde está el baciuška- ?». Entonces el tonto dice: «En la fosa cavada». Y aquellos razonables, desde detrás de la mesa, rápidamente desenterraron al baciuška, le rompieron las piernas y lo volvieron a enterrar allí. Entonces el tonto lo tomó y lo llevó a aquel lugar donde estaba enterra216
do el baciuška. Entonces el tonto tomó una pala y ir comenzó a desenterrar al baciuška. Cava y — vuelve a cavar. Daskasé ragump. Kldusiasi: «¿Acaso usted, padrecitsu o, [lo hace] con cuernos?» Tai anys sško: ,,Kas kasa, daskasa“. Daskasė kapbitump. Tai klausia: «¿Acaso usted, padrecito, su [lo hace] con una azada?»» Entonces él dice: ,, ¡Qué! Ese cava, Daskasé, la barba. «¿Entonces nuestra su barba de abejorro?» Entonces él arrojó una piedra 4% desde el iž borde del ir hoyo hacia po ellos. Entonces el otro dijo: «Como eras tonto, así te quedarái s». * #* * Había un hombre viejo; ir murió su jo esposa. Él tomó una esposa joven. Pero es joven ne uz dzi€do &o, pero už jo bėstvos. Bueno, entonces tadū visa kvard. Este dzi€das pregunta: «¿Qué te pasa, kd tū guli?» Eso es ot todo: «No puedo en absoluto. Pero resultó que me dijeron que ir allí se caminaban doce kilómetros para až comprar miel de trigo ir sarraceno. Pero hay que abrigarse con prendas su de piel, su cubrirse la ir boca con un pañuelo, ir ponerse un ir gorro y caminar doce kilómetros». O Hacía mucho frío. Nū Entonces ese viejo se equipó y se fue. i Trae panales con miel. su Pregunta: «¿Qué estás haciendo? * Él está ir cavando la tierra. Entonces él dijo: «Entonces no habrá ayuda: no se puede cavar la hierba». Ella se comió esas dos cosas su con miel. Ir Toda la semana no se había lavado. Entonces el abuelo dice: «Entonces, toda esta semana». Entonces ella dice: «Había estado sentada y vi que los niños se habían puesto los zapatos, se habían puesto los abrigos con las bocas y habían ido al vecino a llevarle el perro para que él se asustara». Aquel llevaba al perro de un lado a otro por los campos; el perro se cansó y volvió a casa. Aquel la azuzaba como si la hubiera espoleado, como un pato sobre una carreta; cuando empezó a ladrar, el perro se detuvo. Aquel lo trae y pregunta: «¿Qué le pasa?». Entonces ella dice: «Hay que curarlo». Entonces aquel lo colocó y empezó a curarlo. Se está curando; ya está listo. Entonces aquel dice: «¿Ya está curado?- ». Ella dijo: «No se puede curar al médico, dijiste». Entonces aquel se puso a reír mucho; se le soltaron los cordones y se le salieron los pantalones, y así sigue sano hasta hoy. Anot J. Labočius, lo anotó J. Senkus en 1952. Había una abuela y había tres nietas. El abuelo no quería que esos niños crecieran. Tomó el trineo, sentó a esos niños; hacía mucho frío y nevaba mucho. Viento. Y llevaba a esos niños al bosque. Quizá él los lleve a casa y los caliente. El lobo viene. «¡Levántate, abuelito- !» «¿Adónde llevas a los niños?». —«No tengo hijos, son estos»; el lobo llevó dos niños en una pequeña carretilla, y el abuelo también se cayó. Y el abuelo mató al lobo. Estos niños abrazaron al abuelo y dijeron: «Nos vamos». «¿Dónde está vuestra casa?». Los niños dijeron que allí y allí estaba nuestra casa. El lobo arrastra el trineo; estos niños están sentados. Los llevó a casa. Le pregunta al abuelo: «¿Son niños ajenos?- ». —«Son nuestros». —,0 kap jū momėa?“ —,Momū nūmirė: sirštos—- nėra nei momds, nei bociės“. Itas vilkas pasakė bėbai: „Ka ti adūosi kam vaikūs, tai ateisiū ir tavi suvėsiu“. And pasiké: „Ugdysiu- “. Tada sėdės vilkas. Boba ūtnešė lašinių, ari€lkos. Itas vilkas lopdm ir davai gért. Ižgėrė ari€lky, suvédé lasinius ir tad bobai pasūkė: „Štė, ūgdai, ba a3 tavi suvésiu®. Nu ir nuėj vilkas nudg bėbai. Los niños se quedaron. Pasaron dos días y llegó el lobo a mirar alrededor. La mujer crió a la muchacha y la entregó al joven. Y yo estuve en la boda, bebí vino y miel, pero no hubo aguardiente. 16. Cuestiones de lingüística II, 217
* * * Había una vez un hijo. Aquel anciano caminó. No quería que aquel estuviera en el mundo. El judío llegó bajo la ventana y dijo: «¿Qué me venderás?». Aquel respondió: «Tengo un ternero- ». El judío llega al mercado y dice: «¿Dónde está tu ternero- ?». El hijo responde: «En el establo». El judío dice: «¿Qué te daré por el ternero- ?». Y el hijo dice: «Lo que des, me parece bien; daré doscientos» El judío sacó doscientos y los entregó, y el muchacho se echó sobre el ternero. El otro judío se abrochó el abrigo y, al llegar allí, dijo: «¡Así que no hay ternero!- ». El muchacho se entristeció. El judío se abrochó, se dio la vuelta y llevó al muchacho al carro, lo sentó y lo llevó a casa. Ese grande dice a los judíos: «Vamos a Jujėn». Llegó Ivjdon, fue y describió a los judíos todos sus campos y tierras de cultivo—y describió todo. Ese judío llegó a casa y fue junto a su hijo—sacó [algo] de la tienda. Y ese hijo mira: ¡mira, lo está echando de la tienda! Vamos a hacerlo: «¿Qué has hecho?» —«Yo lo hice así, porque tú me traicionaste». Vamos a besar las manos del padre, para que al menos dejara un poco. El judío dice que no hace falta—y no describió al padre. * * * Había una garduña y una liebre. Y ambos se fueron a la boda. La liebre dijo a los músicos que tocaran, y el gatito se puso a maullar «miau-miau-miau». Y se divierten. La liebre corrió hacia el gatito. —«¿Cantaremos?». El gato dijo: «Tú no sabes». —«Cantaremos en inglés». La liebre se fue con el gato a la boda. La liebre es lista, pero el gato no tanto. El gato le da un golpe al conejo en el trasero. El conejo cayó al suelo y se asustó. Bueno, y ese conejo ya se está muriendo; el gato se puso manos a la obra. El conejo echó a correr. —«¿Por qué me golpeas? —dice—, si tú solo saltas». * * * Había una muchacha y tenía hijos. Y ellos eran traviesos. Él le dio a entender que le diría: «Te tomaré» Y después &mé de esas Zoli y de aquellos meigų pakuopé. Y resultó que ella se había quedado dormida. —«Padrecito, desentiérrame, porque me han enterrado viva». La desenterró, y ella estaba viva. Y empezó a decir que el mundo sería realmente grande, pero muy tonto. «De ese mundo no saldrá nada bueno, porque este mundo es tonto, y el otro, donde me acosté, se acostará por sí mismo». Él volvió a casa y se acostó a dormir. Y ya no se levantó más. Y se dijo a sí misma: «Mira, él no se levantará, porque era perezoso, y yo soy una muchacha buena y justa» El ganso estuvo tendido durante tres años y al cuarto se levantó y se puso a correr. Ese niño murió en el mundo. Y de aquella carrera se levantó mal, y una vieja grande lo acostó. * * * Era una vieja anciana. Plantó gallinas y se quedó criando pollitos; se sentó junto a una piedra y les dijo: «¿Qué haremos ahora, cómo los criaré, si no tengo ni grano, ni paja, ni pan, sólo un poco de agua?» Y la pollita le respondió: «Cállate, mamá, no te preocupes: yo me desarrollaré y los criaré a todos; tengo de todo: pan y grano, pero no tengo agua». Y la otra gallinita respondió: «Cállate, nosotras no beberemos agua, beberemos leche; tenemos una vaquita, la llevaremos a pastar, y yo los criaré a todos». Crecieron, crecieron aquellos pollitos, y cuando empezaron a poner huevos, ponían y ponían, añadían, golpeaban y bebían; entonces la pobre vieja se quedó detrás de los pollitos y no sabía dónde poner sus bienes. 218
— Grady llena los bolsillos, cuando llega la o noche, pero todos los i centavos desaparecen. Cómo &mé la abuela se quejaba, Ema empezó a i volverse loca. Ella estuvo loca durante dos años; al tercer año ui la abuela Ema murió, y aquellas gallinitas i se fueron por el mundo a vagar. po Lo que se recogió era mío; lo que no o se recogió, no se tenía. Si hubiera habido cuernos, habría atrapado. * * * Las abejas se fueron, su una tras otra. Una historia: «Que Dios te dé dos hijos». Dios se lo ir llevó. Ella dijo: «Mientras esté viva, nunca perdonaré®». * * * Hubo una boda y los recién casados se sentaron a la mesa. Y allí había un hombre muy pobre. No le dieron vodka. Él dijo: «Mientras estén sentados, así volarán ustedes vivos»; fue hasta la puerta y se quedó de pie. Y lo hizo para todos: para las chicas y para los chicos. Y en la fiesta todos bailan, mientras los jóvenes se metieron debajo de la mesa, con flores y con cintas. El padre y la madre de Zaras le dijeron que trabajara: ¿cómo será esto? Lo sentaron junto a aquella hechicera y se pusieron a emborracharlo. Las otras chicas y los chicos no volvieron, y uno dice: «¡Sal de debajo de la mesa!». Ella salió, pero en la boda se desmayó. e * * Un hombre estuvo convertido en lobo durante nueve años. Al cabo de nueve años regresó a casa y se quedó junto a la cerca. Y entonces se le rompió una gran viga, y el hombre se quedó de pie. Todo lo aplastó, solo quedó la cola. Era un niño pequeño y murió con cola. * * * Trituro, trituro con el mortero; mamá cocinaba una papilla: echaba en la olla un poco de algo sabroso. A este le dio, a este le dio, a este no le dio. Aquí hay una colina, aquí hay un tesoro, un estanque profundo. De A. Jarmalavičienė, anotado en 1952 por A. Laigonaitė ir J, Senkus. Gatita, pajarito, no te sientes en el cerezo: te atrapará el halconcillo, desplumará tus alas, espantará a los pobres niños. * * * Iré a pasear, iré a divertirme: ahora es mi momento, ahora es mi voluntad: junto a mi madre, junto a mi abuelita. * * * Cantorcitas, casamenteras, no miréis por la ventanita; mirad por la rendija: ¡qué hermosa es mi amiga, como una amapola en el jardín, como una rosita en el huerto! 2 tu padre, < tuyo, < tuyo 219
* * * —¿Por qué, por qué, cuando la lunita pasa, tú, muchacha, nadas tan alto? —¿Por qué no he de cantar, por qué no he de entonar? Pensaban darme por un novio rico. De M. Maceikienė, anotado en 1952 por A. Laigonaitė y J. Senkus. Va y va la grulla de un lado al otro y, al ir, todo Asilkas decía: «Las propias personas son sus propios señores- ». Dios, que lo dio todo a las personas para su sustento». Y por eso esta enseñanza fue proclamada: «Come pan y dáselo a las personas; come pan, pero no temas a las personas». Asilkas comenzó a enseñar que las personas vivieran en armonía y que a todos les fuera bien. Y esta noticia se difundió por todo el mundo. Los señores se enfadaron y comenzaron a perseguir allí a Asilkas. Durante mucho tiempo lo buscaron y no pudieron encontrarlo. Estos siete hermanos querían convertirse en señores. Se reunieron para deliberar, y los señores los mostraron como bandidos y los llamaron sus hermanos. Se inclinan y dan a las haciendas muchas peras y toda clase de bienes. Estos bandidos amenazaron a la gente para que les entregara a Asilka. Los señores moscovitas llegaron y atacaron a Asilka. Asilka no sabía nada y se acostó a dormir. Aquí los moscovitas lo atacaron. Lo ataron de pies y manos con alambre y lo llevaron ante el señor. Se reunieron muchas personas, cuando vieron al Asilko, y no sabían qué hacer con él. Llevan a Asilko a la finca, y la gente se arrastra detrás de ellos. Bajan las cabezas, pero las abejas actúan, y se agolpan y se apedrean con piedras y palos. Enseguida se reunieron los señores, pues cada uno caminaba con la cabeza erguida como los lobos. Mira, atraparon a Asilko; se ríen, gritan, se frotan las manos y piensan qué castigo darle. Uno dice:,,Hay que despellejarlo vivo®, y otro gritó:,,Córtale la lengua, para que todo el mundo lo sepa“. Mientras aquellos gritaban y discutían sobre el castigo, Asilkas se enfureció, tiró de las riendas y dijo a la gente que tomara a los señores por demonios; no habría desgracia para la gente. Así habló Asilkas y se marchó—- de aquel objeto brotó una multitud de pelotas sobre la tierra. Los señores se asustaron y temblaron, y Asilkas, dicen, se burló del mundo. De J. Buika® en 1952, anotó J. Senkus. Mediū pešta, namdn nešta, kumpaii unkišta (simanos: anys medin pėšasi, namdn nėšasi, kumpaū kišasi), Šėtėjos, mėtėjos, pas kumpų stėjos (šlūota), Vidū dvdro žarna kūro (švirkšnis), Pilnas tvartas avytių, vienas baronas bliauna (bažnyčioj žmonių doūk, a vienas kūnigas giema). Kumpė drabezi, ka ragi, nesakyk (vištos papeččį), Vidū dvaro žvakės karo (skrieplei karo, ka marėzas- ). 3 El texto es importante para la comparación: el mismo texto, pero más completo, de su relato fue anotado por P. Arumas, véase. P. Arumaa, Textos dialectales 38-40, lituanos de la región de Vilna, Dorpat, 1930, 220
Paci kamarėj, a kasos ori (zanahoria), Señorita krūlicka, graZicka, raudonicka, cuando la miras, brotan las lágrimas, veikcie néris (cebolla). El señorito lleva veinte días vestido (col). Puedo jurar que aquí hay mil (agiiona). Cuatro estacas, dos palos, sapcifitas samachodas (la vaca). AZ de la cerca — tralialid (la lengua). Una dice: «Ilumina, Dios», otra dice: «No des, Dios», la tercera dice: «Cuelga día y noche: abre los ojos». «Krūlicka, maskicka» — adorno de todo el mundo (la aguja). Todos alrededor del hoyo con cucharones (con cucharas junto al cuenco). En invierno y en verano una sola florece (el abeto). Pequeñito y rechoncho (el pulgar). De M. Varnelienė, en 1952 lo anotó Dza: padre mío, querido mío, tú, mi padre, lloro mucho, lloro y vivo en el mundo; Lejos, quizás, nos separaremos, cariño, quizás, y ya no estaremos. No hay ni hermano, no hay ni hermana: no hay a A, Laigonaitė ir J. Paulauskas. quién pedirle, no hay a quién rogarle, salvo a los propios parientes. Si fueran trabajadores, yo conversaría con ellos, yo hablaría con ellos: les contaría mis penurias. Pásame mis notas, pásame mis nuevas anotaciones. No tuve una esposa alegre; nunca fui feliz y, quizás, ya no lo seré. Así no quiero días de juventud, pero si mi madre viniera a visitarme, me resulta difícil. ir bd * * * Y tú, mi sobrino, sí, mi pequeño, yo quería criarte, para que me pastorearas las vacas, para que ka tu crecieras, para que me trajeras pan, para que alimentatu ras a tu anciana, para que me obedecieras, tu ir aš tendría uf alegría contigo. * * Hija mía, ka tū crecerías, hilarías la rueca, tejerías en el telar vertical, apilarías los rollos, te arreglaría un ir aš novio. až * * * Plantaremos patatas, a luego las cosecharema os, luego cavaremos, iremos a comprar, o luego comeremos. Procesaremos el lino, o luego lo sacudiremos, o después lo rastrillaremo os, luego lo cardaremos, o después lo golpearemos, luego coseremos camisas, a los o muchachos pantaloncitoo s, a las muchachas i vestiditos y ir camisas až arreglaremos para los pastorcitos. ka Las vaqueritas ir pastorearán, darán leche, i habría que darla al ganso į i a nosotros. Ot Así es nuestra vida, así es ot nuestra existencia. * * Aš Por un poco de tiempo, mi hijo pequeño. Un Me senté en la esquina, coloqué los Aš huevos moteados, dos huevos para la tía, la tía me dio un pastelito, Aš tų el pastelito al río, a mí 221
dos pececitos del río. Yo, al pececillo flechador, el flechador se desvió y, tras haber mojado a tres reyes, vio a los borrachos y a los ir cagones. * * * Ella va detrás del novio, por su humo de verano. Los forasteros no querrán llevarme, y tampoco querrán llevar a la fea; en los nuevos caminos se detendrán y en los nuevos lugares de reunión. Los extraños me enviarán, pero yo ya necesito escuchar. * * * Ay, muchachos, qué astutos: pronto miran a las muchachas, pero después las toman y las olvidan. Una joven doncella camina; en ninguna parte soy digna, en ninguna parte quepo: no me aceptan ni los muchachos ni las muchachas, y no hay compañía. Se ocupa de las manos, abandona al rufián, aprieta la vivienda, * * * —Da, muñeca, da—¿adónde irás? —A la hoz, al heno, al heno. —¿Y qué haces aquí, Siendiciu? —Cuidaré las vacas, criaré y alimentaré a los terneros, para que crezcan y para que me ayuden cuando sea viejo. * * * El centeno crece, luego florece, después empieza a granar y finalmente madura. Entonces segamos, luego vamos a la era, después trillamos, llenamos los sacos y finalmente molemos y cocemos el pan. De V. Audzevičiūtė, en 1952 lo anotó Jiš: ara los barbechos, ara los rastrojos, repara los carros, los lleva al herrero y los repara. Entonces A, Laigonaitė ir J. Paulauskas. trabaja: remienda las correas rotas, luego arregla las riendas; después va al campo, ara la tierra, se persigna primero, santigua los caballos y pide a Dios que Dios le dé buen trabajo, que Dios le dé una buena cosecha. Entonces, cuando llega ya ese momento en que llevan el estiércol, arregla los carros y, junto con las mujeres, lleva el estiércol al campo. Entonces planta patatas, cebada y trigo. Ya ha llegado la siega, la hoz está afilada. No hay guadaña, así que va a Ju(v)jon, compra una guadaña. Lleva la madera, corta este mango de guadaña, lo prepara y forja la guadaña; toma una cesta de mimbre y se dirige al prado con ella. Entonces, después de estar allí dos o tres días, toma el rastrillo, engancha al carro el drklj, y va al prado; prepara los montones, rastrilla y hace gavillas, amontona las gavillas. Entonces ya ha salido el sol: Ona. Toma las hoces de la abuela, va a la herrería, las afila o compra hoces nuevas. Entonces prepara bien esas hoces, para que no haya ningún defecto. Cuando va a segar, se queda allí, y en un día la abuela siega unas tres yugadas y media, más o menos. Entonces empujan las almendras y, como el centeno seco, las llevan al granero; entonces, cuando ya llega el otoño, se recogen las gavillas, se preparan estos yugos donde están las gavillas y se ponen a secar. 222
ir Trilla. O bien, en la hacienda, adonde va el un molino, lo llevan a Jujėnai; la máquina trilladora trilla con la máquina ir trilladora. Pero la mayoría no trilla con máquinas trilladoras, sino con estas gavillas. La gente, según dicen, ya vivía muy pobremente; había poca tierra, por eso la mayoría trillaba con rufikos. Cuando ya habían pasado bastantes años desde ka entonces, estaban los suecos, o aš por eso no recuerdo bien cómo era aquello ni if dónde. Lo oí, así lo contaban los ancianos. Personas. Eran tales suecos. Caminaban. po La gente ir cantaba, con eco. Ne De cualquier kų eco, para las mujeres cortaban ir trozos. Entonces iž ya el padre se burlaba un jų mucho de eso. A ellos les dio tales disparates, nu ir iš to y ellos ya comenzaron a desvariar. Entonces tomó dos caballos para el viaje. Los caballos de un la cabeza no regresaban, pero ellos regresaban con las colas y, creo, después de dos, después de tres, se sentaban junto a un caballo. Empezaron ya a asustarse; todos desaparecierir on. Ir Después, algo. uš En Slabada había sepulturas de ellos, donde ya estaban enterrados, y allí también había cruces, unas grandes y otras pequeñas. Aquellas personas se fueron y empezaron a desenterrarlos. Y dijo: «No toquéis esas sepulturas; no se puede: donde tú no lo pusiste, no lo toques». Y nada tocó nada. Ya ha pasado mucho tiempo, como contaban antiguamente todos los ancianos. * * Cuando llegan las Navidades, en la cena de Navidad ya está toda la familia, y también los demás. Trae del granero heno seco, lo coloca sobre la mesa y allí extiende un mantel y un paño, lo cubre con una servilleta y luego pone las obleas sobre la mesa; la madre, o la abuela, toma esas obleas, las reparte entre todos, entre toda su familia, tantos como haya en la casa, y ya dice que Dios les permita llegar a las próximas Navidades, que todos estén sanos y vivos, y que se casen, que todo vaya bien. Entonces ya trae y pone sobre la mesa pan, queso, setas saladas y arenque. A veces, cuando no hay arenque, también se las arreglan sin arenque. El kulich, hecho de gachas de cebada, se llama pancudkas. Entonces coloca todo sobre la mesa, lo pone y ya comen. Se lo comen todo. Ya empujó esas amapolas ddbaros. Todos rezan los padrenuestros y piden a Dios que Dios conceda salud a todos y toda clase de bienes, tanto para sí mismos como para el ganado; entonces toman esos hilos de heno. No todos, pero la mayoría, esos hilos de heno. A uno le hacen más corto, y a todos los hacen iguales; y entonces, a quien le toque el corto, lo atan, y entonces ya cuentan que esa persona allí o de una mujer ya morirá. Así fue, ese es mi relato. Había en Lazūnai un sacerdote, Petkėvičius, Rāgis; no puedo decirlo bien, Rāgis, Petkévitius. Él tenía treinta y seis años y murió. Entonces ellos mismos estiraron todos esos hilos de heno, y él estiró allí el extremo más corto. Eso les dijo a todos: «Yo ya me moriré pronto; entonces recordaréis sus palabras- ». Ese estuvo un rato, habló con el médico y murió. Fue a Valdžikai; lo llevaron al hospital. Estuvo allí y, al volver a casa, se acostó en la cama. Y, según contaba, allí le apareció una enfermedad (la enfermedad era muy grave, o eso creo), y le salió de la cama justo allí, se sentó, se asustó mucho. iz kų ir ir Ir Entonces iz la enfermedad lo atacó y murió. Así fue. 223
tirador, — cazador, casarse, — destruir, confundirse, — imprimir (sumergir) į agua; ščėlėlis — agujerito, agujero (comp. baltar, mubiJūina agujero- ») šėtėtis — agitarse; štė — ¿quién?, ką gi šūsponis — chaqueta, jubón; švirkšnis — jeringa; svirtis palanca; švyrkštelti salpicar (-erti) — golpear, pegar, dar un tajo; — tįsti extender la tela tejida para — blanquearla; tuinas palo, estaca; ūdaučas (ūdaučis) — viudo; ūkrapu escaldar — con agua caliente (hirviendo) verter agua sobre algo {ikoti — gritar, vociferar ūokolo (dkolo) — alrededor de los — arados; cosecha; Ūtaryti (Ūtaryti, vutaryti) — hablar; važiūoti; — transportar; vandravėti — vagabundear, viajar; večerinka — fiesta vespertina con bailes; vélias — difunto; nuometas de sustancias líquidas (transparentes); vėstis — seguirse; vėzas<vėzdas — palo, garrote; zūras — rápidamente, enseguida; zbitkavėtis — burlarse; zbridytis — no gustar; odiar, sentir — repugnancia, aborrecer; zgada — paz; zndkorius — — vidente, hechicero; žaisti; groti žė — ¡oh, qué rápido! — TEXTOS DEL HABLA DE JIAZUNAK 10. 10. SEŅKUS En la colección se B presentan textos dialectológicos (relatos, cuentos— KH H N.º ), coOpaHbl B JMTOBCKHX JĮIEpeBHSX, pacIOJIOXKEHHbIX B OKpeCTHOCTAX cena Jlasynaii IOportuiickoro paiiona Benopycckoii CCP. BpeMa co6upanus tekcToB 1952 — 1955 r. B npe/iucJioBuu naetcs KpaTKasi HHQOpMALHA O MeCTHBX KHTENiX, H3 YCT KOTOpwX OblIH 3amHCaHbl TEKCTH, O MECTHOM TOBOpE, npHHAJŲJIEXALIEM BOCTOYHbIM A3ykKam. DoJsiee moapoGHbie OCOGEHHOCTH roBOpa Jans B craThe ,,Hekoropue ocoGennocTH Jlasynaiickoro rosopa‘* (Tpyast Axanemun Hayk Jlurosckoii CCP, Cepus A, I, 1958). B saknovenne Aaiorcs oObsicHeHHe Goviee pelįKHX H CJaBAHCKHX 3aHMCTBOBaHHH (CJIOBapb),