Lietuvių ir kitų indoeuropiečių kalbų kauzatyvų raidos polinkiai
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LITUANA LINGÜÍSTICA CUESTIONES XXXIII (1995) GRAMÁTICA IR LEXICOLOGÍA Gertrūda SAVIČIŪTĖ-NAKTINIENĖ LITUANOS IR DE OTRAS INDOEUROPEAS LENGUAS CAUSATIVAS DE LA EVOLUCIÓN TENDENCIAS 1. Observaciones introductorias El aspecto diacrónico de la investigacióir n, tan habitual en los trabajos de fonética y morfología, į se abre ir camino en el ámbito de la sintaxis y la semántica. A la lingüística tipológica contemporánea le sería especialmente útil no limitarse a constatar sincrónicamente las generalidades existentes, sino tener en ir į cuenta el parentesco de las lenguas, ir į las regularidades generales del desarrollo de las lenguas (cf. Kaumos 1975 : 28). Los trabajos de numerosos autores y el ir material que investigamos muestran que la causatividad es una categoría universal (panchrónica) de las lenguas indoeuropeas, expresada mediante medios que se han formado, ma por lo general, en lenguas particulares. Por tanto, ir sobre las tendencias de desarrollo de las correspondencias en la ir semántica de los causativos y en los medios de su expresión es mejor hablar desde el punto de vista de la tipología. El objeto de estudio, al igual que en trabajos anteriores (1980*, 1980*), son las lenguas emparentadas y tipológicamente próximas lituana, latina y rusa, pertenecientes a tres grupos diferentes de la familia indoeuropea. La mayor parte del material se ha recopilado de los diccionarios, las gramáticas y otros trabajos relativos a estas lenguas; cuando ha sido necesario, también se han utilizado datos de otras lenguas indoeuropeas. lenguas. Los causativos de las lenguas estudiadas pueden clasificarse, desde el punto de vista gramatical, en morfológicos y sintácticos, o perifrásticos; desde el punto de vista tipológico, en sintéticos y analíticos; y desde el punto de vista de la semántica sintáctica, en cerrados y abiertos. Estos últimos se distinguen según la correspondencia de la estructura superficial con la estructura profunda, o interna, que se describe mediante la perífrasis «hacer que + verbo en modo indicativo». Ši La perífrasis está constituida sobre la base de una oración descriptiva de significado consecutivo. Ji Se ha elegido porque precisamente las oraciones subordinadas o ne compuestas de ar consecuencia, finalidad y causa tienen el mayor número de rasgos comunes con las oraciones su cuyo predicado está constituido por verbos causativos de una ar construcción analítica causativa. (Sobre la perífrasis de la causación, véase más ampliamente Savičiūtė 1986! : 164—165; 19862 : 206—209). | Los causativos que, por su estructura superficial, no corresponden a la perífrasis mencionada y expresan la causatividad de forma concisa se denominan cerrados; los que corresponden a la perífrasis se desarrollan en el nivel ir superficial — a t v i : a iabiertos. A los primeros les son características las — formas de expresión morfológicas; a los segundos, las sintácticas o perifrásticas. 110
2. Causativos cerrados 2.0. La antigua tendencia de las lenguas flexivas indoeuropeas a expresar sintéticamente significados complejos se manifiesta en los causativos morfológicos: verbos causativos (de causa) y curativos (de procuración), que en una sola oración expresan dos (1) o tres (2) acciones diferentes. Mediante la raíz del verbo causativo, que coincide con la raíz del verbo base, se expresa la acción causada, es decir, aquella acción o estado que busca o provoca el sujeto causador, p. ej.: (1) auginti —augti, smukdyti —smukti, valgydinti — valgyti, (2) ausdinti —austi, siųsdinti —siųsti, taisydinti —taisyti. El significado abstracto de la causación, es decir, la acción causante «hacer que…», se señala mediante el sufijo y/o la alternancia vocálica. El propio sufijo no indica el modo de la causación; este se aclara por el contexto más amplio. 2.1. Causativos cerrados que expresan la causación simple 2.1.1. Al designar con símbolos cada componente del nivel profundo de la oración de causación (S —sujeto, P —predicado, O —objeto, —relación de causación), el nivel profundo de las oraciones de causación puede representarse mediante la fórmula (S + P) —(O + P). A llenar esa fórmula de contenido léxico y gramatical ayuda la perífrasis mencionada «hacer de modo que...». En la oración de causación hay 4 componentes que expresan 2 situaciones: (1) la situación causante (el sujeto causador y su acción causante) y (2) la situación causada (el objeto y el cambio de estado o la acción que el sujeto le causa). Por ejemplo: descomponemos la oración Šeimininkas girdo arklį de la siguiente manera: "(1) Šeimininkas +(2) hace que +(3) el caballo + (4) beba", o Saulė nublukino marškinius: "(1) Saulė + (2) hizo que + (3) la camisa + (4) se destiñera”. 2.1.2. Causativos cerrados ide. en las lenguas —son verbos que tienen un determinado grado de alternancia vocálica y/o un sufijo causativo. No todos los sufijos causativos pueden derivarse formalmente del protoindoeuropeo. lenguas protohistóricas. A. Meillet distingue dos (categorías) de las antiguas lenguas indoeuropeas. los sufijos causativos de las lenguas (1) *-eje/oy (2) -ijo-/-i- (Mette 1951: 190). Los equivalentes del primer sufijo se encuentran en las lenguas indoiranias, el griego antiguo y, en parte, el latín. P. ej., gr. ant. pefouat «temo» — poffėčw «asusto- ». En sánscrito, este sufijo corresponde a -dya (Burrow 1959 : 301—302, 330; Enusapenkosa 1982 : 367—370), p. ej., vart-dya-ti «gira» wvdrta-ti — «gira o sobre sí mismo», en la lengua latina — *-eič/6, p. ej. : mone6 «recuerdo» — memini «recuerdo», doceo «enseño» — disco «aprendo» (Tponcku- #t 1960: 215; Safarewicz 1969 : 212). Cabe mencionar ir otros escasos verbos causativos de la lengua latina, por ejemplo: augeo «crío, aumento», suūde6 «aconsejo, persuado, convenzo- », terres «asusto», torreo «seco» (Ernout 1927 : 231—232). Las formas raras de la lengua latina atestiguan un segundo sufijo causativo *ijo-/li-, por ejemplo, sopio «duermo» (Ernout sufijo lituano2) , que se encuentra en los verbos denominativos y deverbales, pero que también puede haber tenido la función causativa mencionada. La productividad de este sufijo fue limitada; además, en la lengua latina se confundió con el sufijo *ejo-/iy adoptó su forma. Los verbos con este sufijo expresan tanto la acción del sujeto como la acción causada por él. Por ejemplo: facio «hago», caleo «caliento», moneo «advierto», doceo «enseño», moveo «muevo», etc. Este sufijo también puede considerarse una variante del sufijo *ejo-/*i-. 1927 : 235). La productividad de este sufijo fue limitada; además, en la lengua latina se confundió con el sufijo *ejo-/iy adoptó su forma. Los verbos con este sufijo expresan tanto la acción del sujeto como la acción causada por él. Por ejemplo: facio «hago», caleo «caliento», moneo «advierto», doceo «enseño», moveo «muevo», etc. Este sufijo también puede considerarse una variante del sufijo *ejo-/*i-. La ir alternancia vocálica de la raíz -ja es característica de los causativos germánicos antiguos, p. ej.: gót. bi-leiban, ingl. ant. belifan, fr. ant. b(i)liva, alem. ant. alto.. bi-liban — «quedarse» gót. bi-laibja-n, ant. isla. leifa, antiguo ing. lefan, sen. fr. leva, lavi-a "dejar" (CTT 51 IV 142, 169). En el alemán actual han quedado vestigios de la alternancia vocálica de la raíz que expresa 111
causatividad, por ejemplo: liegen "estar — tumbado" legen "tumbar, poner", sitzen "estar — sentado" setzen "sodinti", beber "gerti" — bebieron "girdyti" ir etc. _En la lengua inglesa actual también se encuentran restos de la expresión morfológica de la causatividad en las estructuras analíticas. El verbo wake (woke, waked; waked, woken, woke) "despertarse; despertar” tiene un ir significado ir causativo y no causativo. Iš Para expresar el causativo del tiempo ko pasado, suele elegirse con mayor frecuencia ir la segunda forma: woke/waked. El verbo rise (rose, risen) «levantarse, ponerse de pie» se diferencia de raise «levantar, construir, despertar», aunque R. Lakoff (1972 : 187) afirma que la mayoría de los hablantes de inglés no percibe que raise se haya formado a partir de iš rise. En ruso, el causativo puede expresarse irregularmente mediante sufijos, prefijos-sufijos y alternancia ir vocálica, p. ej. : BHcCeTBb «colgar» — BemaTs «colgar», racuyTs «apagar- — se» racuTb «apagar», ru6HyTb «perece- — r» ry6uts «matar», Mep3HyTb «enfriarse» — MOpO3UTH "congelar", cnaTs "dormir" — YcCBbInJIATb "hacer dormir", coxHyTs "secars- — e" cymuTb "secar". La clase de los causativos morfológicos de la lengua lituana es especialmente abundante. Son verbos causativos cuyo significado causativo se formaliza mediante la alternancia vocálica y/o un sufijo de origen báltico -(d)inti, -(d)yti (Skardžius 1941 : 529—548; Jablonskis 1957 I : 288—290; Jakaitienė 1968 : 227; Sxastrene 1968 : 11; LKG 1971 : 25, 264; LKM 1976 : 110 ir etc. ). A veces se encuentran equivalentes del sufijo -yti en las lenguas eslavas ir (Skardžius 1941 : 535). 2.1.3. La cuestión del origen de los verbos causativos es compleja ba. A. Desnickaja, basándose en N. la afirmación de Marro de que los nombres surgieron antes que los verbos, defendía el origen denominal de los verbos už causativos (1941: 138—165). Sin embargo, los datos lingüísticos y los trabajos de numerosos investigadores muestran que los verbos causativos pueden derivar tanto de nombres como de verbos. Los causativos pueden relacionarse: (1) con verbos, (2) tanto con nombres como con verbos primarios, (3) con nombres, por ejemplo: (1) sánscr. saddya-ti «planta» —sidati «se sienta», (2) skr. radhdya-ti «satisface» —raūdhoti «cumple» —radhah «don», (3) germ. ant. alto. wermen «calentar» —warm «caliente» (cf. d. Menuep 1966: 73—79). La relación indudable de formación entre los verbos causativos (de causa) y los simples, claramente perceptible en la lengua lituana actual, se refleja en las remisiones del «Diccionario de la lengua lituana actual» (1972) (en adelante —DZ) y del «Diccionario de la lengua lituana» (en adelante —LKZ), p. ej.: laužti caus. lūžti LKŽ, pūdyti prž. pūti DZ. La relación semántica de los causativos morfológicos con los sustantivos y adjetivos también queda confirmada por el hecho de que muchos verbos sufijados de la lengua lituana pueden describirse mediante una perífrasis "hacer qué", p. ej.: curvar "hacer curvo” — curvo, ensanchar "hacer ancho” — ancho (Sikattrene 1968 : 11). Precisamente así LKŽ ir DZ se explican los verbos de este tipo, junto a los cuales aparece la abreviatura caus. ar pri. no se escriben, aunque la iš jų mayoría tiene un verbo correspondiente de la misma raíz, que significa ti «hacer que algo se vuelva», p. ej.: silpninti «hacer débil, más débil» — silpnas, — silpti, silpnėti; šlapinti «hacer mojado» — šlapias, — šlapti. El hecho de que en los diccionarios se elija este modo de presentación muestra la concepción del jų origen nominal. Sin embargo, a veces no está iš claro con qué habría que relacionar su exactamente los verbos causativos de este tipo (cf. «Skardžius: 1941 : 541—544) ir los autores de diccionarios eligen un compromiso; por ejemplo, junto a sendinti ponen la abreviatura caus. ir remite al į verbo 112
senti, y explica los significados mediante la perífrasis "daryti kokį" y los relaciona con el adjetivo senas (LKŽ XII 380). Se conoce una hipótesis según la cual los verbos causativos se derivan de los iterativos. B. Delbrūckas (1897: 119) afirmaba que el verbo causativo vardhdyati "hacer crecer" surgió al reinterpretar el verbo vardhdyatė "crecer intensamente", aparecido a partir de vardhatė "crecer". B. Serebrennikov también consideraba posible el origen de los sufijos causativos a partir de los sufijos frecuentativos, basándose en la frecuente proximidad de estos sufijos y de sus significados (Cepe6penxuuros 1974: 175—176). La proximidad de los significados causativos e iterativos también queda confirmada por el sufijo de la lengua lituana -(d)inti, -(d)yti, que puede tener ambos significados, p. ej.: spaudyti, nardyti, šaudyti y gydyti, guldyti, žudyti, etc. Los derivados de estos sufijos a veces se denominan incluso iterativo-causativos (Kayrene 1991: 21). Se ha observado la intensidad de la acción causada expresada mediante verbos causativos y oraciones de resultado (Saviciuté 1986: 159). Esto también muestra la relación entre los iterativos (al menos los que tienen un matiz de intensidad) y los causativos. Sin embargo, ninguno de los hechos mencionados aquí demuestra el origen de los causativos a partir de los iterativos. La base de su proximidad, al parecer, es la actividad misma de la acción causante e iterativa (en los casos en que los iterativos tienen un matiz de intensidad). Así pues, al no encontrar un prototipo histórico claro y concreto del que se pudieran derivar los diversos causativos de las lenguas ide. Como punto de partida del desarrollo de la causatividad en las lenguas ide. J. Kurylowicz (1964: 86—88) consideró la oposición semántica estado /acción causada (estado > acción intransitiva > causatividad). Los autores que estudian la oposición transitividad—intranstividad hablan de la causatividad como uno de los casos de la transitividad—intranstividad. salīdzinoši teorētiski. translations2?; translations3?; S. Krinickaitė demostró que entre los verbos transitivos con alternancia vocálica y los intransitivos existe una oposición de diátesis externa e interna, por ejemplo, versti — virsti. Esta oposición, que constituye la capa más antigua de la categoría de transitividad—intransitividad, habría expresado inicialmente la oposición semántica estado de un objeto u otro sujeto inanimado / acción de una persona o de un sujeto animado. Se hizo aún más marcada la oposición posterior verbo no causativo / verbo causativo (Kpuunukraitre 1979: 46—49). A. Paulauskienė (1979: 21, 26) considera fundamental la categoría de transitividad—intransitividad, y no la de causatividad. Distingue tres tipos de transitividad: (1) keisti — kisti, (2) augti — auginti, (3) keisti — keistis, y habla de la coincidencia de los indicadores y las funciones de la transitividad y la causatividad. J. Stepanovas ide. relacionó la aparición de los causativos morfológicos con la reconstrucción de los tipos de oración simple del protoindoeuropeo. Según él, durante el período de la estructura activa existían los siguientes tipos de oración: sujeto activo verbo activo, sujeto inactivo verbo inactivo, sujeto activo + verbo activo + objeto inactivo. Sin embargo, en aquel momento no existía un tipo gramaticalmente formalizado de sujeto activo + verbo activo + objeto activo, por ejemplo: El soldado mata al enemigo. En opinión de J. Stepanov, causativos como el lit. (1) + (2) + (3) (4) + matar, (: morir), el ruso (: 113
MopuT5 «hacer morir, destruir» (: -MepeTb, -MHpaTB (ymupaTs)) «morir», el sánscr. mardyati «verčia, leidžia mirti, žudo» mdrati, (: mdrate, mriyate «miršta» están ) relacionados precisamente con la formación su del tipo de (4) oración mencionado. «Al cambiar la naturaleza misma de la estructura de la oración, las oraciones to de este tipo se volvieron habituales». El hecho de que el objeto de los causativos de la lengua lituana pueda ser una persona, por ejemplo, klaidinti «hacer equivocarse» są : klysti «equivocarse», también se considera una prueba de esta hipótesis. La aparición de la derivación causativa morfológica se considera una de las iš maneras que ayudaron a evitar ciertas dificultades en la estructura de las lenguas ide. al cambiar la estructura de las iš lenguas de į activa a acusativa. 2.2. Los causativos cerrados, que expresan una causación 2.2.1. Iš más compleja (curativos), aquí tratados en las lenguas flexivas ide. solo en la lengua lituana se formó una clase de curativos, o vo verbos de provisión (verba curativa seu causativa passiva). Ji se distingue de los verbos causativos, o de causa, (verba causativa activa). Los verbos causativos curativos tienen el propio ir sufijo tą -dinti (con el sufijo de los causativos -dyti; ir especialmente -yti los curativos se forman raramentir e) por lo tą general la misma estructura oracional, por lo que a menudo se confunden (para más jų información sobre el significado y los criterios de distinción, véase (Jakulienė 1975 : 78 — 81; Savičiūtė 1984 : 73 — 78, 1985 : 236 — 251). Dado que ambas clases tienen muchas caractero ísticas comunes, la clase de los causativos es mucho más amplia y variada tanto en sus formas como en su significado, lo que permite suponer que los verbos curativos surgieron de los causativos. El formante del sufijo causativo -d-, que en otro tiempo era únicamente un medio para eliminar el hiato, más tarde se convirtió en un indicador característico del significado de curación (Stang 1966: 374), mientras que el sufijo de causación comenzó a añadirse a un causativo morfológico ya formado, p. ej., lakinti —lakindinti, o a un verbo factitivo, que puede denominarse causativo léxico, p. ej., stūti —siudinti. También se ha observado una derivación causativa secundaria semejante en otras lenguas (cf. Hemsinkos 1969 : 27). Las diferencias entre las oraciones de causación y de curación son especialmente evidentes en el caso de oposiciones ternarias, p. ej.: juokindinti —juokinti —juoktis, kalbindinti —kalbinti — kalbėti, lauzdinti —lauzti —lūžti, lodindinti —lodinti —loti. Cf. las oraciones con verbos de una oposición ternaria: pétalos de ramas de arce su Iš p lė šhundiré (ed.), o iš cortaré las tablas del torso LTR (Lkv) — Hacemos que se arranquen los sauces (caus.) ir trenzamos albarcas Švnč — Las cortezas ya se desgarran (intr.) J (LKZ X 166, 179, 248). Al escribir las mencionadas oraciones de ir causación y curación mediante una perífrasis general de causación, o al representar jy el nivel profundo con una fórmula, se observan claramente las diferencias jų más importantes: Causación: Curación: (1) "Hago de modo que ...” + (1) "Haré de modo que..." + (2) "Las membranas se rompen" (2) "[Alguien] hará de modo que" + (S + P)—(0 + P) (3) «Las astillas se partirán» (S1 + P1)—-(S2 + P2)—(0 + P3) En las oraciones de causación se encontraron componentes semánticos sintácticos, 4 114
que describen 2 situaciones. En las oraciones de curación hay 6 componentes que describen situaciones: 3 (1) la situación curadora (el sujeto curador—iniciador Sy y su acción curadora P1), (2) la situación intermedia curada (el sujeto intermediario o ejecutor Ss y su acción realizada directamente Py, que fue curada por el sujeto iniciador), (3) la situación final curada (el objeto O y su cambio de estado o acción, causado por el sujeto intermediario y curado por el sujeto iniciador). Por lo tanto, podemos precisar la fórmula del nivel profundo de las oraciones de curación: — (S, + P1) TT ((83 + Pa) 5 (0+P5)) El objeto de la oración de curación es afectado doblemente: directamente por el sujeto intermediario e indirectamente por el sujeto iniciador. Por ello, denominamos convencionalmente la curación «causación doble». Desde el punto de vista semántico, aparentemente se puede afirmar que el significado curativo surgió sobre la base de la causación verbal (o, en términos de D.A. Cruse, —de mandato), cuando se expresaba la influencia indirecta, no física, de un sujeto animado sobre otro sujeto animado. Tal causación indirecta (en términos de V. Nedialkov, —no contactual), cercana al significado de los curativos de la lengua lituana, también se encuentra en otras lenguas, por ejemplo: alem. lassen + inf. (Mucciopa 1952: 10; Hensjrros 1971 : 19 ss.), fr. faire + inf. (A6pocumsosa 1954: 7—10). El nivel superficial de las oraciones de curación de la lengua lituana se formó sobre la base de las oraciones de causación indirecta no física (verbal), en las que S; —persona, P; —«ordenar, mandar, pedir...», por ejemplo U 21 a ndy k (cavs.) vaikus į užpečį Sts (LKZ VII 119). Al formarse la curación, la semántica de los componentes se estrechó: S; —solo (1) una persona que tiene poder de mando, p. ej.: un rey, un señor, etc., (2) una persona que no puede o no sabe realizar un determinado trabajo, el заказante, P1 — (1) «ordenar, mandar», (2) «encargar, pedir». La situación intermedia de causación solo en casos raros y atípicos «se filtra» al nivel superficial. P. ej. : Pyvo tris bačkas į svetlyčią per ta rnus įnešdino greitai K. Donel (LKŽ VIII 702); Vagį už tretį apsivogimą šunimis sudraskydino S. Dauk (LKŽ II 644). Por lo general, se percibe a partir del significado gramatical contextual de los verbos causativos. iš ar Ši situación intermedia de causación, que normalmente se encuentra solo en el nivel profundo, cercana a la causación física S1 — directa, cuando en ar la oración causativa la persona, la cosa o la fuerza de la naturaleza, P1 — diversas acciones físicas, ir raramente no físicas: Niño (el viento, las manzanas) rompe la rama ži a. i En los Sg — causativos solo (1) aparece la persona que ejecuta la orden, por ejemplo: el sirviente, el (2) verdugo, la persona capaz de realizar y que sabe ejecutar un trabajo determinado, por ejemplo: el sastre, el peluquero, Pa —(1) diversos verbos que expresan servicios y castigos, por ejemplo: hacer introducir, hacer decapitar, verbos que expresan diversas (2) acciones profesionales que requieren cierta habilidad y destreza, por ejemplo: tejer, construir (el edificio). Por ejemplo : | 115
(1) Herodes había decapitado al santo Juan BP II 366 (LKŽ II 854). (2) Haz construir una cabaña al final del campo J (LKZ XIII 674). De este modo, las oraciones de causación indirecta no física (verbal) se adaptaron para expresar una situación de la realidad más compleja. Los verbos de curación curativos (de provisión) se formaron ir mediante el estrechamiento y la especialización del significado de (1) los componentes, al volverse más compleja la estructura profunda y al ir (2) aparecer en el nivel profundo, y en casos atípicos en el — nivel superficial, otro sujeto o ir ir jo a la acción. 3. Causativos abiertos 3.0. Los causativos que expresan más componentes del nivel profundo y que, en el nivel ir superficial, por su forma son más próximos a la perífrasis de causación se denominan abiertos. Se consideran causativos abiertos las oraciones consecutivas subordinadas de las construccionir es causativas analíticas. 3.1. Causativos abiertos que expresan mediante palabras separadas la ir acción causante y la acción causada 3.1. La flexión común de las lenguas indoeuropeas. La tendencia evolutiva de las lenguas a pasar del iš tipo į sintético al analítico se manifiesta en la ir formación de causativos perifrásticos (compárese Lakoff 1972 : 172 —198; Reklaitis 1974: 197—214; Ambrazas 1977: 149 y ss.). Las construcciones causativas con verbos auxiliares que sustituyen a los sufijos causativos y/o a la alternancia vocálica son una formación tardía de las lenguas indoeuropeas. Estas construcciones distinguen claramente las acciones causante y causada, expresándolas mediante palabras separadas, cf.: Jmdn singen machen — hacer que alguien cante K II 40, Jmdn weinen machen — hacer llorar a alguien K II 40, binden lassen — hacer atar K. Los causativos perifrásticos aparecen en ausencia de una clase morfológica de causativos. De las tres lenguas examinadas aquí, solo una ha tenido causativos de este tipo. En latín, de estructura sintética predominante, se empleaba la construcción causativa analítica facere + inf., atípica en el período arcaico y clásico, pero ya utilizada por Plauto y ampliamente extendida en el período posclásico. En el latín tardío apareció también otra construcción causativa analítica lazare + inf. (A6pocuMosa 1954: 4—7). A menudo estos verbos auxiliares tienen el significado léxico de una acción activa, como el lat. ]} a ver si me lo puedes traducir al español?_- 日本 matimba is not valid JSON? Wait output malformed. Need correct JSON. Also preserve original weird : last item ends facere (cf. TouuaposBa 1974 : 136—155). En las construcciones causativas, jų el significado primario, al parecer, era "obligar a hacer". Precisamente con este significado, en inglés, para expresar el significado de causación, durante cierto período se empleaban los verbos leten, don, goren, mohen, posteriormente get, have (Apuesa 1945 : 60). La claridad del significado léxico de los verbos auxiliares a menudo permite adaptarlos a la expresión de algún tipo particular de causación y especializarlos. La construcción lazare inf. formada en el latín tardío + pasó a expresar una causación pasiva, cuya acción causante es «dejar, no obstaculizair r», etc. Tal significado de esta construcción, al parecer, se basa en los significados del verbo auxiliar lazare: «perdonar, 116
dejar (descansar), aliviar, debilitar, reducir, dejar», etc. r Existe una estrecha relación entre la construcción causativa del alemán lassen + inf. y la semántica de su verbo auxiliar. Con el significado del verbo lassen «(hacer) que, ordenar, (ex)hortar» pueden relacionarse algunas construcciones causativas, por ejemplo: schmieden oder hūmmern lassen —forjar K, sich einen Anzug machen lassen —encargar, hacerse confeccionar un traje K II 40, tragen lassen —hacer llevar K, etc. Al comparar esta construcción alemana con sus equivalentes de traducción al lituano y con la perífrasis de causación, a menudo podríamos denominarla no causativa, sino curativa. Con el significado del verbo lassen «dejar» quizá estén relacionados los casos de causación pasiva, por ejemplo: tingėdinti caus. trügen sein lassen K, timpsodinti caus. dejar yacer de forma flácida K. Por el contrario, una causación más activa significa construcciones con machen, p. ej.: schweigen machen — hacer callar K, Jmdn springen machen — hacer saltar a alguien K II 40. Los causativos perifrásticos corresponden a los tipos semánticos de los causativos sintéticos, pero se han desplazado hacia una mayor apertura sintáctica. Sin embargo, las construcciones de la lengua alemana que corresponden a los curativos de la lengua lituana (sich die Haare schneiden lassen K — hacer que le corten el pelo) son asimismo una perífrasis de causación implícita, porque en el nivel superficial no expresan el sujeto intermediarir io, como sí lo hacen los curativos de la lengua lituana. 3.2. Causativos abiertos, que expresan explícitamente la situación causativa 3.2.1. La causación se expresa ir mediante oraciones subordinadas consecutivas compuestas, que en el nivel superficial contienen, en su mayoría, componentes del nivel profundo. Al igual que ir otros tipos de oraciones subordinadas, se formaron y desarrollaron ya en lo ir individual. se lenguas, pero presentan bastantes similitudir es estructurales. El momento de formación de las oraciones consecutivas subordinadas del ruso mediante la construcción con la conjunción consecutiva — está su establecido con bastante precisión Tak uTo se formó únicamente XII—XVII a. En las fuentes escritas anteriores no se encuentra la conjunción consecutiva (HT PS1 322, 332). La relación entre la proposición ir principal y la subordinada era débil, porque en la proposición principal no había palabras correlativas. Se empleaban conjunciones vo coordinantes o los miembros de las oraciones consecutivas se unían mediante conjunciones be (HT PS1 323; ITomeryn 1971 : 24—25). La estructura gramatical de las oraciones de valor consecutivo tampoco está claramente definida en los antiguos monumentos de la lengua lituana. Tenían las conjunciones teip jog, teip kad, jog, kad, teip idant, jeib, jeng (Drotvinas 1967 : 65—67). La mayoría iš jy en la lengua lituana actual ya no se emplean con valor consecutivo o se emplean de manera muy restringida. La formación tardía de este tipo de oraciones se evidencia en ir las oraciones de los antiguos escritos de las lenguas lituana y rusa, en las que no se distinguen ir claramente los ir significados de causa del resultado y de finalidad del resultado. | En la gramática académica de la lengua lituana ni siquiera se distingue el tipo de oraciones subordinadas consecutivas; se consideran oraciones explicativas: "Las oraciones explicativas suelen expresar relaciones de causa y consecuencia: el miembro principal plantea un fenómeno 117
determinado, y el subordinado lo explica, describiendo las consecuencias derivadas de él" o jį iš jo (LKG III aka 836). T ni ; 3.2.2. (1) La formación de las oraciones subordinadas con significado consecutivo fue impulsada por la necesidad de expresar explícitamente las relaciones subjetuales y objetuales. El ir sujeto semántico de la situación causativa es, en la oración consecutiva, el sujeto sintáctico de la oración subordinada; en las construcciones de causativos analíticos de o causativos cerrados ocupa ir la posición de objeto, p. ej. : Llovió de tal manera que a § me empapé en un instante — La lluvia me empapó por completo (DZ 552). pat on Lan (2) En las oraciones consecutivas de las tres lenguas puede expresarse explícitamente la intensidad de la acción causante (o «la intensidad de la propiedad i ncausante»). La mayoría de las oraciones de este tipo tienen palabras correlativas de la conjunción que subrayan la intensidad, la fuerza, la abundancia, ir etc.: lit. taip, toks, lot. ita, sic; ejusmėdi, adeo, tantopėre, talis, tantus, tam, hic, (Co6onesckunt is 1948 : 236), rus. Tak, cTOJIb, 0 Toro, NO TaKOR cCTerIeHH (TPA 11(2) 338). Ej. : Me invadió tal miedo que, al darme la vuelta, aš eché a correr BV III 24 (manuscrito del LKZ); En la T a nt us in curia se produjo un clamor; el pueblo ut acudió. Cic. Verr. 2,47 (Co6onenckutt 1948 : 236) «En la curia se produjo tal griterío que acudieron corriendo Personas”; Obwuee soanenue do maxod cmenenu coobwuaocy Byaanuny, “mo dance on nosabwa wecvacmuom o Ponape o u ceszannnz C num 2psdywuz wenpusmuocmsz. Kynpun (TPS 11(2) 339) «La excitación general afectó tanto a Bulanina que incluso olvidó al desdichado Zibintg y los futuros disgustos relacionados con él». La intensidad también puede señalarla la palabra correlativa tai, que aparece con net en la oración subordinada o con kad en la principal: kad... tai net, tai kad... net, kad ... tai... net, p. ej. Si lo incitaba, lo incitaba hasta el cansancio, incluso empezó a llorar (Drotvinas 1967: 62). (3) En las oraciones consecutivas, al igual que en las construcciones causativas analíticas, la acción o el estado causante y el causado se expresan mediante palabras separadas. Los verbos causativos expresan una sola acción, por ejemplo, budinti ‘despertar’, con el objetivo de lograr un resultado, busti ‘despertarse’. Aquí la acción causante y su resultado están muy próximos temporalmente o coinciden: el resultado debe alcanzarse inmediatamente (Apago la vela), o ya se ha alcanzado (Di de beber al caballo). La expresión de ir la acción causante y de la acción causada mediante verbos de raíces diferentes permite expresar acciones y estados más alejados entre sí. ar A menudo, el sujeto causador ni siquiera prevé el resultado (es decir, del resultado o de la situación causativa) o no alcanza, por ejemplo, : jo Pues, como hay que hilar, parlotea tantas historias que ya se olvida tirar de la estopa con ir la mano K. Donel ‘LKZ XV 671); Pero la rosa ta olía tan deliciosamente que, al olerla, tenías que olvidar todas las penas y preocupaciones de esta tierra ir J. Balé (Balkevičius 1963 : 357). El alejamiento de ir la situación causante respecto de la situación causada es especialmente evidente en el último ejemplo, porque aquí el sujeto inanimado mencionado no puede intentar prever ningún resultado. Para expresar tales ar situaciones, ante todo se necesitan oraciones consecutivas. ir La descripción de ambas acciones de causación mediante verbos distintos permite 118