Nekaitomosios kalbos dalys pirmosiose lietuvių kalbos gramatikose
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CUESTIONES DE LINGÜÍSTICA LITUANA, XXXIII (1995) GRAMÁTICA Y LEXICOLOGÍA KAZYS ULVYDAS PARTES INVARIABLES DE LA ORACIÓN EN LAS PRIMERAS EN LAS GRAMÁTICAS DE LA LENGUA LITUANA ¡I. D. Kleino «Grammatica Litvanica»! Adverbio. Al estudiar el adverbio de la lengua lituana, es conveniente e importante examinar cómo se trata y se presenta esta parte de la lengua en las primeras gramáticas de la lengua lituana. De todas las gramáticas más antiguas de la lengua lituana, debe considerarse no solo la más antigua, sino también la más extensa e importante, la de Daniel Klein, "Grammatica Litvanica”, que fue publicada en 1653 en Königsberg. Aquí aparece por primera vez en la historia de la lingüística lituana también la sección sobre el adverbio —De adverbio. Es extraordinariamente interesante que D. Kleinas, conociendo las lenguas clásicas (el latín, el griego antiguo e incluso el hebreo), en su gramática no se contente únicamente con la lengua lituana, sino que a veces presente ejemplos comparativos también de las lenguas clásicas o, al describir los fenómenos de la lengua lituana, los compare con los fenómenos de dichas lenguas. Por ejemplo, al clasificar los adverbios por su significado, dice que los adverbios, tanto en latín y griego como también en lituano, tienen muchos significados. En la gramática aparecen también más observaciones de este tipo. Por consiguiente, D. Kleinas aparece aquí también como el primer comparatista de lenguas en la historia de la lituanística. En la gramática de D. Kleinas, los adverbios de la lengua lituana no solo se comparan, sino que a veces también se cotejan con los adverbios de las lenguas clásicas. Así, después de los ejemplos de[zine[p dextrorsum, keire[p sinistrorsum dangun coelum versus, namūp (=namop), namūfna, namopri domum versus se añade: "more Graecorum, qui dicunt odpavovės, odpavoge, in coelum, oikade domum” G 135. No encontramos en la gramática de Klein una definición más detallada del adverbio, pero, aun así, aquí se dicen sobre el adverbio las cosas más esenciales y necesarias, por ejemplo, que los adverbios son palabras invariables y también que admiten grados. Por lo tanto, su invariabilidad es limitada. Simplemente causa asombro la semántica de los adverbios presentada por D. Klein. Él distingue nada menos que 17 apartados de significados del adverbio, sin contar algunos más pequeños. He aquí los títulos de esos apartados: 1) de lugar, 2) de tiempo, 3) de cantidad, 4) de cualidad y semejanza, 5) de especificación y exclusión, 6) de separación, 7) de concesión, 8) de intensificación y negación— ! Grammatica Litvanica... primum in lucem edita a M. Daniele Klein, Pastore Tils. Litv... Regiomonti... 1653 (en adelante abreviado como G). Resumen en alemán de esta gramática: M. Danielis Kleinii Compendium Litvanico-- Germanicum... Königsberg... 1654 (en adelante abreviado C).
de nacimiento,9) de demostración,10) de deseo,1l) de exhortación,12) de pregunta,13) de duda,14) de procedencia,15) de orden,16) de comparación,17) de omisión. Las secciones más extensas de estas tienen además varias subdivisiones menores; por ejemplo, los adverbios de lugar y de tiempo se cuentan en cuatro grupos cada uno, mientras que los adverbios de cantidad constan de tres grupos. Veamos qué grupos de adverbios de lugar existen: 1) in loco (en el lugar): aquí, czonai, [zicze, allí,... en otro lugar,... wifJur,... lejos, en ninguna parte; 2) de loco (desde el lugar): ¿de dónde?, desde aquí, desde allí; 3) per locum (por el lugar): [z8 daiktu, niekatru (corregido: nekatru) daiktu, anil daiktu; 4) adlocum (į vietą): [zén, [zia, tėn,... [zengu? “ar Sen?’,... niekur, widun, laukan,... žemyn, nami (ištaisyta namo), mane[p, tawe[p, . mufump,- ... anump, kop, kuriop. Naturalmente, si se excluyen las partículas, las conjunciones y alguna que otra palabra modal que entraron en esas secciones y grupos, su número disminuye, pero aun así no puede dejar de sorprendernos el empeño y los esfuerzos de D. Kleino por profundizar en la semántica del adverbio, sin tener a mano ninguna fuente, ningún estudio de los adverbios ni siquiera una determinación de su significado, pues por entonces nadie había dicho todavía una sola palabra sobre el adverbio de la lengua lituana. Y esa circunstancia vuelve a mostrar el carácter científico de la gramática de Klein. Además de los adverbios enumerados en diecisiete secciones semánticas, en otros lugares de la gramática se indican también muchos más. Por ejemplo, en las expresiones gana žodžiu, ap [tai lobiū, maž dūnos, menkay išminties, los adverbios ganė, ap/tai, maž, menkay se consideran adverbios de abundancia y carencia. La abundancia y variedad de las subdivisiones semánticas y de los grupos de adverbios en la gramática de D. Kleinas estuvieron determinadas por dos circunstancias: 1) que era un lingüista excelente, de talla europea, y un gran estudioso de la lengua lituana; 2) que en las gramáticas de otras lenguas de su época las partes de la oración, especialmente las invariables, no estaban diferenciadas ni delimitadas entre sí con mayor rigor, y aún hoy en muchos lugares siguen confundiéndose. El término de partes de la oración que usamos hoy corresponde exactamente al término partes orationis que D. Kleinas tomó de las gramáticas clásicas. Es cierto que, en ciertos casos, su concepto de «partes de la oración» también podría expresarse en lituano mediante la combinación žodžių rūšys, pues a veces denomina las palabras en latín voces, y la clase, species. La ausencia, en el siglo XVII, de criterios más rigurosos para definir las partes de la oración no permitió que D. Kleinas delimitara con mayor claridad el adverbio de las demás partes de la oración; por ello, en su gramática entraron en el adverbio numerosas palabras pertenecientes a otras partes de la oración, especialmente partículas, p. ej.: esle, tegul, ne, [zitay, [ztay, wey, te, nuggi, ly[z ‘solo’, tikt, tiktai, žin ‘quizá’, gu ‘o’, bės ‘o’, raffi, artes “¿acaso, quizá’, ben, ras ‘quizá’; conjunciones: priegtam; partículas y también conjunciones: ar, argu; incluso interjecciones: ak, ey, ayman; así como los numerales empleados con valor modal (para expresar el orden): primero, segundo, tercero (el signo colocado a la izquierda aquí puede ser completamente casual y no marcar el acento). 7. Tal clasificación de las partes invariables de la oración se encuentra en todas las gramáticas posteriores. D. La «gramática» de Klein en este; en cuanto a los aspectos, no constituye una excepción. Cabe decir que todavía hoy abundan las gramáticas de otras lenguas en las que las partes invariables de la oración no se 8
delimitan tan estrictamente como, por ejemplo, en algunas gramáticas contemporáneas del ruso o del polaco. Incluso en las gramáticas muy difundidas de las célebres editoriales Larousse y Duden existe bastante libertad en la delimitación de las partes invariables de la oración. Es interesante la distribución de las partes de la oración en la gramática de D. Klein. Distingue ocho partes de la oración: nomen (nombre, sustantivo), pronomen (pronombre). verbum (verbo), participium (participio), adverbium (adverbio), praepositio (preposición), conjunctio (conjunción) e interjectio (interjección). El término nomen aquí abarca el sustantivo, el adjetivo y el numeral. En realidad, tal uso de este término es completamente lógico, porque aquí su contenido está constituido por tres cosas: los nombres de objetos, de cualidades y de números. Por lo demás, D. Kleinas también emplea las siguientes denominaciones de los nombres: substantivum, adjectivum, nomen numerale. D. Kleinas tampoco distingue como partes independientes de la oración las partículas y las interjecciones, aunque sí emplea el propio término latino particula. Por lo demás, en su sistema de partes de la oración están todas las demás partes de la oración que también tenemos en las gramáticas de la lengua lituana de nuestros días. Cabe señalar que D. Kleinas distingue el participio como una parte independiente de la oración. Por las razones mencionadas anteriormente, D. Kleinas, al clasificar las palabras en partes de la oración, no siempre es consecuente: en un caso considera la misma palabra un adverbio y, en otro, una partícula. Por ejemplo, en la misma página llama partículas ne, nė adverbios de negación: nėtiek (=nė tiek) nenoriu, nėwiens (=nė vienas), daiktas ne e[ti geré[nis už Dievo baimę, nieka negėlbt, y allí mismo el negativo nejau, partícula de prohibición, empleada generalmente con el modo imperativo: ne užmušk, ne woki G 166—167. D. Kleinas aborda por primera vez en la historia de la lituanística también la cuestión de la gradación de los adverbios, que en la Gramática se resuelve brevemente, pero al mismo tiempo con una claridad extraordinaria. Aquí se dice que los adverbios se gradúan, p. ej.: didey, didžaus, didZiaufey; daug, daugiaus, daugidufey; gražiey, gražiaus, graZidufey; greitai, greičiaus, greičiūufey G 139. También encontramos formas de grado de tales adverbios en otros pasajes de la gramática de D. Kleinas (p. ej., junto a la gradación del adjetivo): geraus atmenus, gerdufey atmenus, didžiaus turys, didžiauJey turys, didžiaus pawargęs, didziaufey pawargęs G 26. Es interesante que las formas del grado comparativo en la Gramática de D. Kleinas se presenten sistemáticamente con -s al final. Esto debería indicar que en su época, en el dialecto lituano de Prusia, o bien todavía no existían en absoluto formas de ese tipo sin -s, o bien él las normalizó, como procedió en muchos otros casos. Entre los adverbios más interesantes o las palabras próximas a ellos presentados por D. Kleinas, hay que señalar aquí el ya mencionado kartunta en la oración: Jey jis kartunta ateitu; los intensivos (pero ya empleados en el Compendium) wadinte, kweste, nežinnote en las expresiones: wadinte wadinau, kweste pakwėčiau, nežinnote nežinojau C 110, donde se enfatiza aún más el significado afirmativo o negativo del verbo. De los locativos, D. Kleinas deja en el paradigma de la declinación solo uno —el inesivo interno presente—, pero incluso este únicamente tras relacionarlo con el instrumental y denominar a ambos con el nombre común de ablativo. Por lo demás, tiende a atribuir los otros locativos a los adverbios. Esto se desprende de la observación del capítulo sobre los adverbios: "huc referri possunt Nomina et Pronomina guaedam cum Praepositione inseparabili ip vel imp composita, ut: Diewipi et objecto i Diewip apud Deum, Jonipi apud Johannem, manip, tawip, [awip..., manimp, tawimp, [awimp apud me, apud te, 9
apud se G 134. ; Lo mismo ocurre en otro pasaje de la gramática, donde se habla de los casos de los nombres: las formas con -p(i), -n(a): bažničiosp, bažničiospi ad templum, bažničieip apud templum, bažničion, bažničiona in templum, bažničiump, bažnčiumpi ad templa, bažničiosna in templa, no se consideran casos, sino que se remite al capítulo sobre los adverbios, donde se habla de tales cuestiones. Por lo tanto, también aquí tales formas se aproximan a los adverbios (G 29—30). D. Kleinas fue el primero en la lituanística en plantear el problema de la adverbialización. Se trata de la adverbialización del locativo y también del instrumental plural. Al hablar de que algunos sustantivos (p. ej.: faulė, wakaras, raf[a, giwata, išganimas, [mertis, jaunyfte, [eny[te...) no se usan, o al menos se usan con menor frecuencia, en plural, dice: ”...wakarais vero adverbialiter exponitur, vesperi, seu vespertino tempore” G 69—70. En la página siguiente, al examinar de nuevo los sustantivos defectivos (que no tienen algunos casos), D. Kleinas afirma: "Išku, gražu, tilomis, Zinnomis, pe[éiomis... rectius ad Adverbia referuntur” G 71. Estas observaciones extraordinariamente importantes e interesantes muestran que ya en el siglo XVII nuestro lingüista, aunque todavía no separaba el adjetivo de género neutro del adverbio, comprendía ya con gran claridad el carácter adverbial de los instrumentales plurales de ciertos sustantivos, así como su proceso de adverbialización, que en nuestro siglo se ha fortalecido y acelerado tanto que ya se puede hablar con seguridad no solo de los adverbios con los sufijos -(i)ai, -yn, sino también -(i)om(is), -(i)ais. Junto con la adverbialización del instrumental plural, que por lo general es más evidente, D. Kleinas observó también la adverbialización del instrumental singular y asimismo del locativo. Esto lo muestran la nota I añadida al final del capítulo sobre el adverbio y las siguientes formas casuales que han pasado a ser adverbios: pulku ir pulkais, wardu, skirtu, atwiromis, Zinnomas, tilomis, widuj'. En la gramática hay aún más formas de instrumental o locativo convertidas en adverbios, especialmente en la sección de los adverbios, por ejemplo: kartais, naktimis, neticzomis, [laptomis, apačioj, dienoj, lauke. D. Kleinas fue el primero en la historia de la lingüística lituana que abordó también el problema de la formación de los adverbios, razonando con gran precisión que los adverbios derivados de adjetivos en -as tienen al final -ay (=ai), mientras que los derivados de adjetivos en -is y -us tienen -ey (=iai), por ejemplo: de gėras —geray, piktas —piktay, didis —didey (=didei), gražintelis —gražinteley (=grazinteliai), malonus —maloney, pridergs —priderančiey G 138—139. A lo dicho aquí sobre la formación de adverbios con el sufijo -(i)ai, hace ya casi más de 350 años, hoy apenas podríamos añadir algo, salvo que habría que precisar y complementar un tanto esta regla. Por eso surge naturalmente la pregunta: ¿cómo se puede explicar que el autor de la primera gramática lituana, operando en su obra con un material factual ya tan escaso, lograra deducir leyes gramaticales y de formación de palabras relativamente tan perspicaces y fundamentadas? La respuesta a esta pregunta también se desprende como naturalmente. La perspicacia del autor de la primera gramática lituana y la precisión relativamente considerable de sus afirmaciones probablemente estuvieron determinadas por su excelente dominio no solo de la lengua lituana materna, sino también de otras lenguas, especialmente las clásicas; por su orientación creativa hacia las gramáticas de otras lenguas, y asimismo por su capacidad de aprovecharlas para las necesidades de la gramática lituana. Es verdad que las soluciones de D. Kleinas en materia 10
de formación de palabras, así como en otras cuestiones, no siempre son exactas. Por ejemplo, deriva el adjetivo tolus del adverbio toli, y artimas de arti (G (8). Esto es fácil de explicar al nivel de la ciencia gramatical del siglo XVII. Pero lo más importante, sin duda, es que el autor de la Gramática ya entonces se decidió a dar los primeros pasos en el ámbito de la formación de palabras de la lengua lituana. En la Gramática también se aborda el problema de la homonimia, muy importante para la lexicografía. Aquí, por ejemplo, se afirma que algunos adverbios rigen el genitivo al tener propiedades de preposiciones: arti miefto, pokim Diewo, widuj mie[to, lauke bažnyči; G 166. En realidad, las palabras aquí mencionadas arti, pokim, widuj, lauke, en el caso indicado, no son otra cosa que preposiciones usadas con genitivo. Por lo tanto, esas palabras son ciertos homónimos gramaticales. En la gramática de D. Kleinas también hay una observación muy acertada sobre el significado de la combinación adverbio + adverbio. Aquí se dice que en combinaciones como, por ejemplo, labay rettay, nelabay gražiey, el primer adverbio se subordina al segundo. Aunque en la Gramática, en términos generales, se recurre a un material de la lengua materna muy escaso, las afirmaciones de la sección dedicada al adverbio se fundamentan, no obstante, en ejemplos sumamente diversos desde el punto de vista de la formación y la semántica. Aquí encontramos la mayor parte de los adverbios que se emplean también actualmente y muy pocos de los que son propios únicamente de siglos anteriores. Entre estos últimos se pueden mencionar los siguientes: abelnay ‘en general’, kartunta “alguna vez, una vez, al menos una vez’, kodrin ‘por qué’, miernay ‘moderadamente’, nobažnay ‘piadosamente’, namopri “a casa’, pokim (=po akim), todrin ‘por eso’, wiežlibay ‘cortésmente, decorosamente’. La partícula y la conjunción juo en la gramática de D. Kleinas siguen siendo un adverbio que significa “más, en mayor medida', empleado para expresar el grado comparativo, por ejemplo: jū mokintas ‘más instruido’, jū paniekintas ‘más despreciado’; el adverbio kada de esa gramática se emplea también en lugar de la conjunción kad, que, a su vez, parece conservar también el significado de ‘cuándo’ (D. Kleinas, en ese caso, lo escribe con apóstrofo —kad’). El adverbio priderančiey muestra que en el dialecto de los lituanos de Prusia ya entonces estaba viva la formación de adverbios con el sufijo -iai a partir de participios activos. La palabra modal prestada, cercana a los adverbios, rodas, ya se había convertido entonces en rods, cf. : Rods norim išganytais buti C 108. Como ya se mencionó anteriormente, en la gramática de D. Kleinas encontramos casi todos los principales tipos derivativos de adverbios que también tenemos en la lengua actual. He aquí sus ejemplos: pronominales y numerales con el sufijo -aip; taip, [zitaip, kitaip, katraip, antraip, kaip, niekaip. De ellos, kaip y taip tienen también -o al final: kaipo, ir taipo. Que esa -0 procede aquí de una a más antigua lo demuestra claramente la forma taipag, taipajeg (=taipajag) ‘asimismo’, cf.: dūna taipajeg winas G 173. Pronominales con el sufijo -iek: kiek, tiek. Que en el dialecto de D. Kleinas existieron los pronombres kiekas, tiekas, de los cuales surgieron los adverbios kiek, tiek, lo muestra el ejemplo ifz kieko žodžiu ex tam paucis verbis. Pronombres con el sufijo -ur: kur, kur jeng, kurgi, niekur, wif[ur, kitur. Pronombres con el sufijo -da: kada, tada, niekada, wi[Jada. La estrecha relación de los ejemplos lituanos de la gramática de D. Kleinas con la lengua hablada popular se muestra mediante las variantes del sufijo -da -dai, -dais, -dos: wif[adai, wi[Jados, niekadai, niekadais, 11
niekados. En la gramática de D. Kleinas, al igual que en la lengua en general, predominan los adverbios denominales (especialmente adjetivales), su cuyo sufijo es -(i)ai, p. ej. : amžinay, drafey, gilley, ligey, mažay, palaimingay, smarkiey, [zirdingay, wif[iskay G 136—138. También hay muy pocos adverbios con el sufijo -yn en la gramática de D. Klein, p. ej.: aukštyn, tolyn, žemyn. Ni siquiera pueden compararse con los adverbios de este tipo extendidos en la lengua actual. Como ya se ha dicho anteriormente, a partir de ciertos ejemplos de la gramática de D. Klein puede concluirse que ya hace más de 350 años en el dialecto de los lituanos de Prusia se había formado firmemente un tipo derivativo de adverbios con el sufijo -(i)omis y se estaba formando un tipo de adverbios con el sufijo -(i)ais, cf.: atwiromis, tilomis, [laptomis, pe[éiomis, neticzomis, žinnomis y kartais, pulkais. Naturalmente, en aquel entonces los adverbios de estos tipos todavía no podían estar tan extendidos como hoy. Excepto la preposición (y a la vez adverbio) paskui, en la gramática no hay adverbios con el sufijo -(i)ui. Esto puede explicarse o bien por una casualidad, o bien porque en el dialecto del autor este tipo de adverbios todavía era completamente improductivo. La diversidad de tipos de adverbios en la gramática de D. Klein también la muestran adverbios como estos: ifz tolo, ifz lauko, ifz apačios. Los adverbios participiales son casi imperceptibles en la gramática. De ellos solo encontramos: prideranéiey, pripultiney. Por cierto, este último adverbio no debería suscitar dudas: aquí probablemente hay un error de imprenta, y debe restituirse como pripultinai. Ya solo por el capítulo de los adverbios se puede juzgar cuán viva y expresiva era la propia lengua dialectal materna del autor de la gramática. En esa gramática encontramos adverbios como mažinteley, mažtinteley paululum, ad minimum, trumpinteley breviter, guam brevissime, gražinteley pulchre valde. Solo una persona surgida de las profundidades del pueblo y que hubiera heredado el dialecto desde la más tierna infancia podía percibir el carácter emocional de sus significados y expresarlo adecuadamente en latín. La vivacidad y el carácter popular de la lengua del autor de la gramática también se manifiestan en la variedad de formas paralelas, p. ej.: todel, todelei, todrin, kodel, kodėlei, kodrin, dabar, dabarteli, dabartelei. La lengua del autor de la gramática cobra vida asimismo gracias a adverbios como pernay ante annum, už užpernay ante biennium, propernay ante triennium, tūjau, tūjaus, weikiey, atgalos (=atgalios), pirmay antea, olim. Junto a los adverbios mažay, pamažay aparecen también las formas abreviadas maž, permaž, bemaž, tan características de la lengua viva popular. De lo dicho sobre el adverbio en la gramática de D. Kleinas se desprenden las siguientes conclusiones: 1. Ya el análisis del capítulo sobre el adverbio de la obra de D. Kleinas "Grammatica Litvanica..- .” muestra que la propia obra es la primera gramática científica y normativa de la lengua lituana, y que el capítulo sobre el adverbio incluido en ella constituye el primer estudio del adverbio lituano en la historia de la lituanística. 2. El breve, pero muy sustancioso capítulo sobre el adverbio sorprende al lector por el propósito del autor de ofrecer una imagen lo más completa posible de los tipos derivativos de los adverbios y de sus significados particulares. En la gramática encontramos ejemplos de casi todos los principales tipos derivativos de adverbios: con los sufijos -(i)ai, -(i)omis, -ais, -yn, -aip, -ur, -iek. Se distinguen incluso diecisiete apartados semánticos del adverbio. 12
La preposición. D. Kleinas clasifica primero las preposiciones (G 140—141) en separables e inseparables (en nuestra terminología: prefijos y posposiciones). Los últimos son los siguientes: ap, api, at, par, pra, da, pi, na. Los separables son monosilábicos (pri, prie, prieg, pirm, be, tarp, del, po, už, pro, nig, ni, ifz, prie[z, pas, pa, po, in, y, ing, per, ties, ik, Ju, pra, pro. En esta última lista resultan interesantes dos cosas: que aquí se haya incluido la preposición y (=) junto a in e ing, y también que el autor considere las preposiciones pa y pra hechos del dialecto de Klaipėda junto a los hechos de su dialecto natal po y pro. Esto muestra su atención y sensibilidad hacia las cuestiones de la fonética y del dialecto. Para él, las preposiciones į e y son variantes de escritura de una misma palabra. A continuación se enumeran las preposiciones bisilábicas: tarpei, delei, arti, užu, iki, aplink, pagal, palig, [ulig, apie, pokim ‘en presencia’, pafkui, y se pasa a la ilustración de las llamadas preposiciones inseparables con nombres, verbos y {nombres: apgalu ‘venzo’, apkalbeimas, apikalbis ‘habladuría’, atdūmi, parpūlu, darafzau, padimi; el significado "hacia un lugar" se expresa mediante las formas Diewop, mane[pi, mane[p, mie[tana, mie[tan, mie Įtumpi, jufumpi, mufumpi, mie[tump, jufump, mufump, y el significado "en el lugar" —mediante las formas Ponip Diewip, manip, manimp, tawipi, tawimp, [awip, [awimp, kitamp, newienamp. Al igual que las preposiciones į e y, también los prefijos į e y-D. Para Klein no son más que variantes idénticas. Los ejemplos ineimi e infiddmi pražuvon ‘me pongo en peligro’ muestran aún la capacidad de prefijación del prefijo ing. En la gramática de D. Klein también se observa acertadamente el uso preposicional de algunos adverbios, por ejemplo: arti miefto, pokim Diewo, widuj mie[to, lauke bažnyčios G 166. El uso de las preposiciones se trata en el capítulo de sintaxis (G 167—169), donde se presentan según los casos con los que se emplean. Aquí llama la atención la excesiva brevedad de los ejemplos del uso de las preposiciones del autor de la primera gramática, su carácter incompleto y la total ausencia de oraciones completas, pero las propias construcciones preposicionales están expuestas de manera muy coherente. Difieren relativamente poco de las construcciones actuales. Por ejemplo, hoy no corresponderían a la norma las construcciones del autor pirm daug mėtu, ant garbės, pas dešinę, aplink teifybe (=pries daug metų, garbei, dešinėje, apie teisybę); pas dešinę, pro mielą Diewą, aplink teiJybę (= dešinėje, per? mielą Dievą, apie teisybę); pagal, palik tie[6s, prieg manę, prieg tawe (=pagal tiesą, prie manęs, prie tavęs); a la izquierda, después de tres días, después de la Santísima Trinidad, por todo el mundo, por todas las personas (= a la mano izquierda, después de tres días, después de la Santísima Trinidad, por todo el mundo, por todas las personas). Las discrepancias en el uso de las preposiciones con la norma actual señaladas aquí son más bien hechos de la lengua antigua, y no consecuencias de la influencia de otras lenguas. Dado que todos los demás casos de uso de las preposiciones indicados por D. Kleino coinciden plenamente con la norma moderna, aquí no se habla de ellos. Los prefijos de D. Kleino, al igual que los de otros autores de gramáticas antiguas, están confundidos con las preposiciones. La penúltima sección de esta gramática (G 169—173) se titula "De Praepositionum Signifcatione in Compositione". Por el título se deduciría que aquí se habla de preposiciones, pero en realidad con la palabra latina compositio se denomina aquí una palabra con prefijo. Por tanto, aquí se habla de los significados de los prefijos. Esta es, sin duda, la primera descripción en la historia de la lituanística de los significados de los prefijos de la lengua lituana. Al comenzar este apartado, el autor dice que desea mencionar aún algunas «significaciones claramente enfáticas» de ciertas preposiciones (en realidad, prefijos). Al cotejar los hechos de la lengua materna, se esfuerza por explicar las significaciones de los prefijos de 13
la lengua lituana (según su comprensión, preposiciones inseparables), exponiéndolos todos en orden alfabético. Por ejemplo, ap, api"! primero se relaciona con el latín circum ‘alrededor’ (ap/toti, apipiauftit), después —con el lat. desuper “desde arriba’ (apipilu), más adelante se indican las significaciones de adquisición y superación de ese prefijo (apturėti, cf. el polaco otrzymač, apgalėti, apžaidžiu), en cuarto lugar se plantea la significación de intensidad (ap [idZaugti, ap [akyti) y la quinta es la significación de disminución (apiplekes, apipiauftyts). De manera semejante se explican en esta gramática las significaciones de otros prefijos: at se compara con los lat. de, re, iš—con ez, nu —con de, par —con re, per —con per, trans, pra —con trans, ultra, pri —con ad, su —con cum. Naturalmente, mediante tales comparaciones el autor no puede explicar todas las significaciones de los prefijos, por lo que en muchos casos recurre a una explicación descriptiva. Por ejemplo, tras comparar pri con el lat. ad (prieimi), el autor dice que ese prefijo a veces intensifica la significación de un verbo simple (prifakau), mientras que con los verbos reflexivos de voz activa tiene una determinada significación enfática (prifitekinéju ‘me harto de correr’, prifimiegojau, prifiklaufau, prifigeru). Naturalmente, tal explicación de las significaciones de los prefijos es todavía muy deficiente e incompleta, pero aquí no puede dejar de sorprendernos el hecho de que ya en la primera gramática de la lengua lituana se expliquen las significaciones de los prefijos, algo que aún no encontramos en muchas gramáticas posteriores. Esto por sí solo ya demuestra la gran profundización del autor de la primera gramática en la naturaleza de la lengua materna y su gran perspicacia lingüística y gramatical. Conjunción. En la primera gramática de la lengua lituana (G 142—143) se presentan de inmediato, sin ninguna introducción ni definición, al menos nueve grupos de conjunciones: 1. copulativas (ir, bei, irgi, a, teipag, taipajėg “también”), 2. condicionales (jey, jeygi, jeig, jeine, kitaip), 3. disyuntivas (ar, argi, alba ‘o’, arba, ben ‘o’, buk-buk, ‘o…o’, p. ej.: buk geri, buk pikti), 4. adversativas (bet, bettaig “sin embargo, solamente”, ly[z ‘solo’, wienok), 5. concesivas (kacz, kaczei, norint, jeib, jeigi ‘aunque’, taczau), 6. causales (nes, nefa, nefang ‘porque’, jog, kadangi, jeib, idant, jeng, kaip, kada ‘que’), 7. consecutivas (todel, todelei, todrin), 8. de relación (priegtam ‘además- ’, potam ‘después de eso’, kaip, tapagalaus, galdufey, pafkidufey), 9. completivas (nes, jau, jeg, gi, gu ‘si’, afzgu? ‘¿o yo?’, tugu? ‘¿o tú?’). Al final del capítulo de esta gramática dedicado a la conjunción hay una observación del autor, tomada probablemente de las gramáticas latinas, sobre el hecho de que algunas palabras invariables (particulae), debido a la diversidad de sus significados, se convierten unas veces en adverbios, otras en conjunciones y otras en preposiciones. Como ejemplo se toma aquí la palabra ar, que el autor considera adverbio cuando se pregunta algo, y conjunción cuando se separa algo. Tal opinión, naturalmente, se deriva únicamente de que la partícula se considera aquí un adverbio. Aquí mismo se presenta también otra observación del autor: las palabras priegtam, potam, wel, galaufey, tapagalaus son adverbios de orden cuando aparecen con verbos para expresar una circunstancia, y conjunciones cuando unen o prolongan palabras y pensamientos. Esta observación es interesante porque muestra la profundización del autor en una de las cuestiones más importantes de la sintaxis.1Por cierto, D. Klein también añadió aquí apie, pero, al parecer, por inercia, pues tal prefijo no se ilustra. 14
la expresión de la circunstancia de la función del verbo, y en que aquí también se percibe cierto valor conectivo de las palabras mencionadas. También encontramos observaciones interesantes sobre la conjunción en el último apartado de la gramática (G 173—174). Aquí se afirma primero que la conjunción ir une muchos elementos, mientras que bei —por lo general dos elementos o solamente dos, por ejemplo: ir [zis, ir tas, ir anfai; Bei Saule bei Mend pames [zwie[ybe; ir dangus, ir žėme, ir Angelai ir žmones tur Diewo garbę apsakyti; bei gerieji, bei piktieji, beigi kožnas žmogus. A veces bei expresaría el tam-guam de la lengua latina: bei a [z, bei tu. Así pues, bei, como vemos, en la lengua antigua podía unir más de dos partes homogéneas de la oración. Asimismo, “también” se expresa a menudo junto con ir: dūna taipajeg ir winas. Kada significa también ‘kad’: así [ilpnas tapa, kada ir tą dieną numirre (en lugar de kad, jog ir tą dieną numirre). La variación y la inestabilidad en el uso de las conjunciones, especialmente de las subordinantes, se evidencian en que, por ejemplo, la causa o la finalidad se expresan indistintamente mediante las palabras jeib, idant, jeng, kaip, kada, kad: kada (kaip, jeib) pakajus butu ant žėmes; idant (jeib) [zwentay giwentumb.m; jeng ilgay giwefi ant žėmes; bijaus, kaip (kad) negalé[i tai istaifyti; pareitis Wirau[ybei, idant nufidéjimai be karénes nepafiliktu; [towifis tefidaboja jeib nepultu. J austuk as. Acerca de las interjecciones, D. Klein afirmó (G 143) que se emplean para expresar estados de ánimo o gestos. Aquí es muy acertada la idea de que mediante las interjecciones se expresan estados de ánimo, es decir, sentimientos y emociones, pero de ningún modo pueden expresar gestos: solo pueden ir acompañadas de gestos. En esta gramática se contentan con enumerar las interjecciones. Se cuentan siete grupos: 1. de exclamación (o, ak?), 2. de afecto (meilul, aukfut), 3. de risa (a a d), 4. de dolor (ay, ak, deja, ayman?), 5. de reprensión (a, o, ba), 6. de maldición (czui, tfui), 7. de acallamiento (tit[z, štit[z, štir Styl, que se indica como un hecho del dialecto de Klaipėda). De las interjecciones enumeradas, solo štyl es un germanismo; todas las demás son lituanas. D. Klein no presenta ni un solo caso de uso de las palabras imitativas: en la sintaxis ni siquiera se las menciona. Por cierto, en el capítulo sobre las conjunciones hay una observación extraña: la conjunción a ‘0’ pasa a la clase de las interjecciones. Esto, por supuesto, es imposible. II. ¡*Compendium Grammaticae Lithvanicae* de K. Sapūnas y T. Šulcas! Adverbio. Como se supone, K. Sapūnas pudo haber escrito su gramática, titulada por él «Nomenclator», ya hacia 1643, es decir, diez años antes de que apareciera la «Grammatica Litvanica» de D. Klein. En 1651 había obtenido el permiso de la Universidad de Königsberg para publicarla, pero no aprovechó dicho permiso por razones desconocidas. Una de ellas pudo ser que, 1 Compendium Grammaticae Lithvanicae Theophilii Schultzen, Past. Cattenov., Regiomonti... 1673 (en adelante abreviado. Sap). 15
Ya solo una comparación semejante muestra claramente que F. Haackas no pudo dejar de tomar como modelo į la gramática de D. Kleino. Por cierto, en la gramática de K. Sapūnas ir y T. Šulcas había un lugar mo los adverbios que indican lugar (in loco) están dispuestos en un orden completamente diferente. Finalmente, también las propias definiciones de los significados particulares de los adverbios de lugar fueron probablemente copiadas por F. Haackas de la gramática de D. Kleino (por supuesto, si no de alguna otra fuente común a ambos), cf.: in loco, de Loco, per Locum, ad Locum. En general, el propio plan del capítulo sobre el adverbio en la gramática de F. Haacko difiere tanto del de D. Klein como de los planes correspondientes de las gramáticas de K. Sapūnas y T. Šulcas. En nuestra primera gramática, después de exponer todos los significados, se presentan cuatro puntos de observaciones, en los que por primera vez en la historia de la lituanística a) se plantea la adverbialización del instrumental y del locativo, comparándola con la adverbialización del dativo en la lengua griega antigua; b) se aborda la formación de adverbios con el sufijo -(i)ai a partir de adjetivos; c) se muestra el uso de la palabra kaip con diversos significados: como adverbio de admiración (kaip géras ira Diewas mufu!), como partícula desiderativa (kaip man Diewas padetu!, kaip pakajus butu bei Jandora!), como palabra relativa o conjuntiva (kaip žmogaus giwenimas ira, taip bus ir jo mirimas), como conjunción (kaip Adomas puolęs buwo, pamete weidą Diewo; prisakyta ira žmogui, kaip giwentu nobažnay). D. Klein considera la palabra kaip una partícula en esos casos, excepto en la última oración citada, donde también reconoce una conjunción. El capítulo sobre el adverbio de las gramáticas de K. Sapūnas y T. Šulcas comienza con un par de observaciones introductorias, tras las cuales se exponen e ilustran muy brevemente (a veces apenas con una palabra) 24 significados del adverbio (en realidad, a menudo de partículas u otras palabras invariables). Todo el capítulo termina con la gradación. En el capítulo sobre los adverbios de la gramática de F. Haack llama la atención el número considerablemente mayor de ejemplos, explicable por el hecho de que, al escribir su diccionario, el autor había acumulado más material que los demás. Es comprensible que también aquí, junto a los adverbios verdaderos, se hayan dado en abundancia palabras de otras partes invariables de la oración, que el autor trata como adverbios. Entre los adverbios más raros o interesantes de la gramática de F. Haack pueden mencionarse los siguientes: Ifz tiefos, Kur jeng ‘dónde’, tiefogie ‘directamente’, tiefamt.p. *, Tėnjau, [zengu, Tengu, Nami ‘a casa’, Katrul, Propérnay “hace tres años”, Porytoj, Pirmto, Dienifzkay ‘diariamente’, Nepalautinay, Kartunta “alguna vez”, Kas metą, niekadai, niekadais, Walandéle, potreéiay ‘por tercera vez’, SzwéZey ‘recientemente’, Tulas kartu ‘a veces?’, atpencz, Pridéranéiey, Rank[zéiey “de repente, inesperadamente”, Régimay “públicamente, abiertamente”, Powiffam ‘completamente’, Palengway, pamaZay ‘poco a poco’, Trumpinteley, Taipojau, Nieku budu, podraugiey ‘juntamente’, Skiru ‘por separado’, Pripultinay, nefinnomis, galausey; compárese también los eslavismos Cziefu, Neczie[u, Miernay ‘moderadamente’, WieZlibay “cómodamente, decorosamente”, Nopro [nay ‘en vano’, Abelnay ‘completamente’. Todos los demás adverbios presentados por F. Haack no se distinguen en nada particular de los usados en la lengua actual. Al igual que en las otras gramáticas mencionadas aquí, son de diversos orígenes y de distintos tipos derivativos: pronominales, adjetivales, sustantivales, verbales o participiales, con sufijos y prefijos o sin ellos; otros simplemente han evolucionado a partir de formas de casos fosilizadas, exactamente como los que se usan actualmente. | De las palabras de partes invariables de la oración que F. Haack atribuyó a los adverbios22 ERR Tiempo Uab dain asai
de acciones, tomando como modelo la gramática de D. Klein o las gramáticas de otras lenguas, se pueden mencionar las partículas Ar, Argi, argu, bau, bės, er, Arne, Ne, Neygi, artés ‘quizá’, ben, Nuggi, E[te ‘que sea’, Sztay, wey, te, tikt, tiktay; la interjección ak, Ey, Ayman; las conjunciones Butent, Kaip antay, jū; las palabras modales Tie[a, Berod’s, Beje, Pirma, Antra, Trečia, cf. la conjunción traducida Wienok, la partícula eslava Lifz ‘solo’. Es interesante que ya F. Haackas empleara conjunciones como Butent, Kaip antay, hoy muy populares, y palabras modales como Tiefa, Berod's, Beje. Tales hechos, aunque bastante sencillos, muestran la estrecha relación de la lengua del autor de la gramática con la lengua viva del pueblo. En el capítulo de esta gramática dedicado a los adjetivos, donde también se habla de los numerales (pues el autor los incluye entre los adjetivos), incluso combinaciones como wieną kartą, du kartu, tris kartus..., tri[[]de[zimts ir wieng kartą..., du [zimtu kartu, tukftantis kartū se consideran adverbios ("adverbia numeralia”- ). Esto, naturalmente, se explica por el hecho de que, al considerar los adverbios únicamente desde el punto de vista semántico, no solo se mezclaban con ellos las partes invariables de la oración, sino a veces incluso algunas palabras de las partes variables de la oración o hasta combinaciones de palabras. Por otra parte, el autor de la gramática pudo también haber percibido, al menos intuitivamente, el acercamiento de una parte de tales conjunciones a los adverbios. Basta, en efecto, que el segundo elemento de tales conjunciones se acorte debido a la fosilización del caso para que, unido al primer elemento, forme un verdadero adverbio compuesto, cf.: vienąkart, dūkart, triskart... Aquí también podría recordarse otros adverbios modernos de formación análoga, p. ej.: vienąsyk, dūsyk, trissyk..., pirmąkart, antrgkart, trécigkart..., pirmąsyk, antrąsyk, trécigsyk... A continuación es importante examinar en qué se diferencia la clasificación semántica de los adverbios de la gramática de F. Haackas (obra ya del siglo XVIII) de las clasificaciones correspondientes de las otras dos primeras gramáticas, las de D. Kleinas y K. Sapūnas y la de T. Šulcas (obras aún del siglo XVII). La base de la clasificación semántica de los adverbios en estas tres gramáticas es la misma: el significado léxico de los adverbios. Dado que en todas estas gramáticas las partículas se mezclan indiscriminadamente con los adverbios, y a veces también ciertas conjunciones, incluso interjecciones y palabras modales, en la base de la clasificación semántica de los adverbios entran aquí también los significados de todas estas últimas palabras, que suelen ser muy sutiles, difusos e indefinidos, hasta el punto de que resulta muy difícil o simplemente imposible describirlos. El propio esquema de clasificación probablemente fue tomado de las gramáticas de las lenguas clásicas, cuya utilización para la gramática de la lengua lituana queda claramente atestiguada por la comparación y el cotejo de los significados de la lengua lituana con los fenómenos de las lenguas clásicas, así como por indicaciones sobre ese cotejo y comparación, como «more Graecorum, more Latinorum» o «sicut apud Latinos», etc. La influencia de las gramáticas de las lenguas clásicas habrá determinado, al menos parcialmente, también el número aproximadamente igual de apartados semánticos del adverbio en las gramáticas lituanas. Es cierto que, a primera vista, el número menor de esos apartados parece corresponder a la gramática de D. Klein —17—, y el mayor, a la gramática de K. Sapūnas y T. Šulcas —24—, pero en realidad también en la gramática de D. Klein los adverbios de tiempo están distribuidos en tres grupos menores: del tiempo presente, pasado y futuro, mientras que los adverbios de cantidad se distribuyen igualmen23
te en tres grupos menores: de enumeración, intensificación y atenuación. Así pues, también en la gramática de D. Klein hay 17 apartados semánticos principales del adverbio, y, junto con esos grupos menores, 22 en total. En la gramática de F. Haack hay 23 apartados de este tipo. Las denominaciones latinas de estos apartados tampoco pudieron surgir en las tres gramáticas sin la influencia de las gramáticas de otras lenguas, principalmente de la lengua latina. Es interesante que incluso en las gramáticas de aquella época escritas en alemán toda la terminología gramatical principal sea latina. Tal es precisamente la gramática de F. Haack. Por tanto, también aquí los títulos de los apartados semánticos del adverbio son latinos, a saber: 1) loci, 2) temporis, 3) numeri, 4) guantitatis, 5) gualitatis, 6) interrogandi, T) similitudinis, 8) comparandi, 9) intendendi, 10) remittendi, 15) jurandi, 16) optandi, 17) hortandi, 18) congregandi et separandi, 19) excludendi, minuendi, 20) corrigendi, 21) concedendi, 22) ordinis, 23) eventus. La mayor parte de estas denominaciones entra en los apartados del adverbio de las tres primeras gramáticas, pero en cada una de ellas aparece también alguna denominación no repetida, por ejemplo, no utilizada en la gramática de D. Klein. Esta última circunstancia se explica por el hecho de que en el apartado del adverbio de la gramática de D. Klein hay algo menos de partículas, conjunciones, interjecciones y otras palabras, de las que hay bastante abundancia en las gramáticas de los otros dos autores. Es comprensible que cuanto mayor sea el número de supuestos adverbios incluidos en la gramática, tanto más se necesitaran también definiciones de sus significados. Por ejemplo, en la gramática de K. Sapūnas y T. Sulco el apartado XI de los adverbios se titula [adverbia] explanandi, es decir, [adverbios] de exposición, de desarrollo. En realidad, aquí no se presentan adverbios, sino únicamente las conjunciones más puras Idant, Je: y el pronombre Tatai, que el autor define en latín como id est ‘es decir' . Por lo tanto, ese pronombre también es percibido por el autor como una especie de conjunción, empleada antes de la explicación de una palabra o expresión. A veces, las ilustraciones presentadas parecen no confirmar la denominación misma de la sección. Así, por ejemplo, la sección XXIII de los adverbios de la gramática de F. Haack (por cierto, copiada literalmente de la sección XIV del adverbio de la gramática de D. Kleinas) se titula en latín [adverbia] eventus «[adverbios] de resultado- », pero los ejemplos ilustrativos que contiene, Pripultinay (en la gramática de D. Kleinas, pripultiney), Palaimingay, Neticzomis, nežinnomis, por sí solos no pueden indicar resultado. Aquí, en ciertos casos, el resultado solo podría ser expresado por los verbos a los que estuvieran adheridos estos adverbios. : F. Haackas, al igual que los autores de las dos primeras gramáticas (D. Kleinas y K. Sapūnas y T. Šulcas), incluye entre los adverbios no solo todas las partículas, alguna que otra palabra modal, conjunción, palabra conectiva en general o incluso interjección, sino a veces también alguna forma de caso o incluso un sintagma de palabras. Por ejemplo, en su gramática (la de F. Haackas) se copiaron literalmente de la gramática de D. Kleinas y se clasificaron entre los adverbios de lugar los instrumentales Szū Daiktu, And Daiktu, Niekatru Daiktu.- Ahora nos resulta especialmente interesante que ya los autores de las primeras gramáticas de la lengua lituana, hace casi 350 años, observaran el carácter adverbial de tales instrumentales, cierto alejamiento de estos 24 respecto del significado del caso y su acercamiento al adverbio. Pues tal es la naturaleza del instrumental de lugar desde tiempos remotos. Pero tampoco hoy podríamos considerar verdaderos adverbios los instrumentales mencionados, del mismo modo que no podemos considerar adverbios grupos de palabras de la lengua actual como: šią diéng, aną diéng, kitą diéng, pues diéng aquí es un verdadero sustantivo gaasi a mų
lininkas, aunque posee un significado temporal característico del adverbio, sigue siendo una palabra atributiva, cuyo carácter sustantivo refuerzan los atributos pronominales concordados šią, aną, kitą. Pero tan pronto como las construcciones del tipo aquí indicado, debido a su uso constante con significado temporal, comenzaron a fosilizarse y, al mismo tiempo, empezó a desvanecerse su significado de caso, ya hace cientos de años comenzó a resultar innecesario el indicador del significado de caso —la terminación del segundo miembro- —, y al caer esta en el flujo vivo de la lengua ambos miembros de la construcción debieron fusionarse en una sola palabra: šiaridien, šiaridie; cf. también los adverbios anaridie, kitaridie y muchas palabras más recientes, formadas ya según las tendencias internas de desarrollo de los adverbios, p. ej.: anaridiej, anandie.- ai, anaridienaisir kt. Por cierto, las construcciones de las primeras gramáticas Sz& Daiktu, And Daiktu, Niekatru Daiktu tampoco pueden considerarse adverbios todavía hoy, entre otras razones porque ddiktas es un sustantivo muy concreto, aunque, además de otros significados, posee también un significado locativo, especialmente característico del adverbio. Además, la terminación instrumental -u de la palabra ddiktas nunca mostró tendencia a desgastarse, y las construcciones con ese sustantivo que los autores de las primeras gramáticas clasificaron entre los adverbios nunca pudieron fusionarse en una sola palabra y convertirse en verdaderos adverbios. F. Haackas percibía también cierto carácter adverbial de otros instrumentales: entre los adverbios incluyó las construcciones Szitū budu, Nieku budu (cf. la misma construcción con el significado ‘nullo modo’ Sap 66), que, aunque se han aproximado a los adverbios, no se han convertido en tales. Aquí todavía se puede mencionar la construcción Tulas kartu “keliskart, kartais’, considerada adverbio por F. Haackas, que no es del todo clara, pues aquí no se comprende completamente la relación entre el nominativo singular del pronombre tūlas y el genitivo plural del sustantivo kartų. No puede dejar de sorprendernos que F. Haackas comprendiera también perfectamente el propio proceso de adverbialización de los casos o de ciertas construcciones, percibiera su carácter adverbial o su completa adverbialización; cf. casos o construcciones como Dienoj, Rytmeczeis, Wakarais, Pietumis, Kas metą, Czie[u, Neczie[u, Naktimis, Walandėlę, Ifz naujo, Po wif[am “visai, visiškai', respecto de cuya completa aproximación a los adverbios o adverbialización tampoco ahora habría motivos para dudar demasiado. Al concluir las observaciones sobre el adverbio en la gramática de F. Haack se puede llegar a las siguientes conclusiones. 1. Un conocimiento más cercano, ya solo de la gramática de F. Haack, muestra que su autor fue un perspicaz estudioso de la lengua lituana, capaz, disponiendo de muy pocas fuentes —apenas un par de las primeras gramáticas—, de escribir una gramática lituana bastante original y compendiada, destinada a círculos de lectores aún más amplios que la primera gramática de D. Klein. La primera gramática de D. Klein solo pudo ser utilizada por aquellos sectores de la intelectualidad (principalmente de la Lituania prusiana) para los que el latín era comprensible. La gramática de F. Haack, al igual que el "Compendium" de D. Klein, estaba al alcance de todos los lectores que supieran alemán, y en la Lituania prusiana en aquellos tiempos había más lectores de ese tipo, porque la lengua de enseñanza en las escuelas era el alemán. La preposición. F. Haack, al igual que D. Klein, no ofrece ninguna definición de las preposiciones (H 326—328). Las considera, al igual que los adverbios, las conjunciones y las interjecciones, palabras invariables, o partículas (particulae). Entre las preposiciones incluye también los prefijos y los pospuestos, o posposiciones, por ejemplo: ap, api, at, par, pa, da, pi, na. Considera todos estos elementos de palabras 25
como preposiciones inseparables (inseparabiles), porque no se emplean por separado, por ejemplo: apgallu ‘venzo’. Las posposiciones pi y na aparecen al final del sustantivo o del pronombre, por ejemplo. : Diewop ‘junto a Dios’, manęsp ‘junto a mí’, mieftana ‘a la ciudad’. Cuando hay plural, dice el autor, entre el genitivo y pi se inserta m: mufump ‘junto a nosotros’, jufump ‘junto a vosotros’. Las preposiciones separables pueden regir uno o varios casos. Rigen el genitivo nig, pirm, dėl, ant, tarp, i[z; el acusativo —per, pas, pra, arba pro, apie, aplink, priefz, į, ing; instrumental (ablativum instrumentalem) — Ju, ties. Ikki rige el genitivo y el dativo; už rige el genitivo y el acusativo, pero con significados diferentes: cuando significa «más allá» —el genitivo; cuando significa «igual que»— el acusativo. Pagal (secundum) y Prieg «junto a» rigen indistintamente unas veces el genitivo y otras el acusativo. Estas dos preposiciones, como vemos, se emplean de manera algo diferente en la lengua actual: la primera con acusativo, la segunda (hablando con mayor precisión, prie) con genitivo. La preposición po se emplea con casos diferentes para expresar significados diferentes, por ejemplo: po kairės Rankés (para indicar lugar), po [zwentés Traicés, o po [zwentai Traicei (para indicar tiempo). En la lengua actual, también para expresar una relación de lugar se emplea el dativo (po kairei rankai). El autor de la gramática no proporciona tal ejemplo. La misma preposición (po) rige el acusativo cuando significa “a través de iw wi[Ją [wietg) i y el instrumental cuando significa “frente a, en presencia de” (po Diewu e me) o “abajo, por debajo” (po Dangumi). Como se puede ver por esta breve reseña, el capítulo sobre las preposiciones de la gramática de F. Haack es muy breve y esquemático, pero, en cambio, está bien planificado, es coherente, relativamente exacto y muy lituano: en él, por así decirlo, prácticamente no hay preposiciones no lituanas ni casos de uso no lituanos de estas. Todas las preposiciones señaladas por F. Haack, salvo alguna que otra más arcaica (ing, prieg), una vez normalizada la ortografía, son normativas también hoy, lo que, a su vez, muestra los esfuerzos del autor —normalizador de la lengua literaria. La conjunción. El capítulo sobre las conjunciones de esta gramática es aún más esquemático que el de las preposiciones. Está titulado mitad en alemán y mitad en latín "Von den Conjunctionibus” y está expuesto en ocho breves párrafos de 1—3 líneas, donde se enumeran en latín ocho grupos de conjunciones. Son los siguientes: 1. copulativas (ir, bey, irgi, o, teipag, taipajeg), 2. disyuntivas (ar, argi, arba, buk buk), 3. condicionales (jey, jeyjgi, jeig, jeyne, kittaip), 4. adversativas (Bet, bettaig, d, arba o, taczaus, ben, tiktay, ly[z, wienok), 5. concesivas (kacz, kaczeyg, norint, jeib, jeygi), 6. causales (nės, néfa, néfang, jog, kadangi, jeib, idant, jeng, kaip, kada ‘kad’), 7. consecutivas (todėl, todėley, todrin), 8. continuativas, de relación (priegtam, toliaus, potam, tapagalaus, galdufey, pafkiaufey). El capítulo sobre las conjunciones de F. Haack, por su carácter compacto y su planificación, no se diferencia de los capítulos sobre las demás partes invariables de la oración. También son muy precisas las propias denominaciones latinas de los grupos individuales de conjunciones. Pero difiere mucho de las secciones de los adverbios y las preposiciones por su contenido y por las conjunciones presentadas: aquí hay más palabras no lituanas que en otros lugares y, en particular, palabras muy arcaicas en comparación con la lengua literaria actual. No lituanos son, por ejemplo, d (esl.) ‘0’, ly/z (esl.) ‘solo’, kacz, kaczeyg (cf. el polaco choé, chociaż), mientras que de los escritos antiguos o más antiguos solo se conocen los siguientes: teipag, taipajeg, jeygi, jeig, bettaig, jeib, nės, néfa, alii obo néfang, jeib, jeng, kada ‘que’, todrin, tapagalaus. Ya no se 26 ajustan a la mm norma actual ad LLL M M a GL SA
taczaus, wienok. Al observar las conjunciones de esta gramática (como, en general, las de las primeras ir gramáticas), llama la atención su mayor diferencia respecto de las conjunciones actuales, cierta inestabilidad y movilidad de estas. Tal característica probablemente se explica por el hecho de que la conjunción es una parte de la lengua que comienza a desarrollarse más tarde que las demás. En toda lengua antigua, durante el período anterior a la escritura, el número de conjunciones debió de ser muy limitado. La lengua hablada se contenta en general con un inventario menor de conjunciones, pues le son más propias las construcciones simples y asíndéticas. Las conjunciones resultan especialmente necesarias en el período escrito de cada lengua. En la lengua lituana se hicieron especialmente necesarias cuando se comenzó a traducir de otras lenguas, cuyo sistema de conjunciones estaba más desarrollado, diversos textos, principalmente de contenido religioso: oraciones, himnos, la Biblia, etc. En tal caso, las conjunciones propias normalmente no bastan; hay que tomarlas prestadas de otras lenguas o formarlas apresuradamente con los recursos de la propia lengua. Entonces aparecen en la lengua préstamos y neologismos formados apresuradamente, que con el tiempo deben retirarse de ella, dejando lugar a otros más nuevos y precisos. La interjección. Como, en general, en todas las primeras gramáticas, también en la gramática de F. Haack la sección dedicada a la interjección es muy breve —apenas diez líneas. Aquí el autor cuenta hasta diez grupos de interjecciones, que, al igual que las conjunciones, se denominan así: 1. de exclamación (o, ak), 2. de cariño (mielul, aukfut), 3. de risa lė, a, d), 4. de dolor (ay, ak, deja, ayman), 5. de reprensión (a, o, ba), 6. de maldición (čzui, Pui), 7. de llanto (Ui, ui, ui), 8. de burla (a a), 9. de amenaza (Nu, nu), 10. de silencio (titfz, štit[z, st, p[t). Que F. Haack aprovechó considerablemente la gramática de D. Klein lo demuestra, entre otras cosas, también el capítulo sobre las interjecciones. Aquí incluso los cinco primeros grupos de interjecciones están copiados literalmente de la gramática de D. Klein; en el mismo orden se presentan exactamente los mismos ejemplos. Solo difieren un poco las denominaciones latinas de esos grupos: D. Klein las formó orientándose más hacia las propias interjecciones, mientras que F. Haack — hacia el lector mismo. Por ello, el primero empleó para denominarlas la forma del gerundio, y el segundo — la forma del participio activo de presente; cf. las de D. Klein (interjectiones) exclamandi y las de F. Haack — exclamantis. Aunque aquí no se indican muchas de esas interjecciones, como en la gramática de D. Klein, son muy lituanas. Por cierto, al menos una de las palabras que ambos autores mencionan aquí y clasifican entre las interjecciones — precisamente deja — es más bien una palabra modal que una interjección. Es interesante que ninguno de los primeros autores de gramáticas sacara a la luz nuestros ideófonos, como si no los consideraran palabras. El ideófono es una categoría que entró en las gramáticas como parte de la lengua mucho más tarde, cuando se prestó mayor atención a la lengua hablada y a la lengua de las obras literarias que la refleja. IV. P. F. Ruhig, «Anfangsgründe einer Littauischen Grammatik»- ?! Adverbio. La aparición de las gramáticas de D. Kleinas y P. F. Ruigys está separada por 94 años (casi un siglo). Durante ese tiempo (es decir, de 1653 a 1747 ! Anfangsgründe einer Littauischen Grammatik in ihrem natürlichen Zusammenhange entworfen von Paul Friedrich Ruhig... Königsberg... 1747 (en adelante, abreviado R). 27
Prusia En Lituania aparecieron al menos cuatro gramáticas de la lengua lituana de autores independientes, en las que, además de tratarse, por be lo general de manera muy resumida, cuestiones de fonética, ortografía, dialectos, formación de palabras y sintaxis, se exponían con mayor amplitud las cuestiones de morfología y se — esclarecían todas las partes de la lengua reconocidas en aquella época: sustantivo, adjetivo, numeral, pronombre, verbo, participio, adverbio, preposición, conjunción e interjección. En comparación con la clasificación habitual de las partes de la lengua de nuestros días, aquí solo faltan la partícula y la palabra imitativa. La partícula está incorporada aquí al adverbio, mientras que del ideófono aún ni siquiera se hace mención. En cambio, aquí el número de partes de la oración aumenta el participio, que se considera una parte de la oración independiente. Todas las partes de la oración en las cuatro primeras gramáticas se distribuyen en dos grupos: el primero está constituido por las partes flexivas (sustantivo, adjetivo, numeral, pronombre, verbo, participio), y el segundo —por las no flexivas (adverbio, preposición, conjunción e interjección). Por cierto, en las cuatro gramáticas las partes no flexivas de la oración se denominan partículas (particulae); por tanto, aquí los adverbios también son partículas, o partículas. P.F. Ruigys denomina al conjunto de las partes de la oración "die so genannten Partes Orationis” R 18. Y en otro lugar denomina a las partes no flexivas de la oración Nebenworter R 115. Así pues, para él también los adverbios son particulae, o Nebenworter —es decir, partículas, o palabras secundarias, subordinadas. El capítulo sobre el adverbio en la gramática de P.F. Ruigys comienza, puede decirse, exactamente con las mismas palabras que en la gramática de F. Haack, pero la formación de los adverbios está descrita en ella (la de P.F. Ruigys) con mucha mayor amplitud que en todas las demás gramáticas publicadas antes que la suya. En primer lugar, afirma que se pueden formar adverbios a partir de verbos, e ilustra esta afirmación con adverbios derivados de participios de necesidad como Laup [intinay, Mylétinay, que supuestamente se forman a partir del infinitivo del verbo añadiendo una «sílaba» (die Syllbe) nay. A continuación, al igual que todos los demás autores de gramáticas anteriores, observó acertadamente la adverbialización del «ablativo» de los sustantivos, es decir, del locativo y del instrumental; compárese su afirmación: «Es ist zum voraus anzumerken... DaB sich... adverbia machen lassen,,, von Nominibus Subst. cuyo ablativo locativo y, especialmente, instrumental se emplea adverbialmente, p. ej. Widduj’ drinner, Pulkū oder Pulkais haufenweise” R 115—116. Más adelante se habla de la formación de adverbios adjetivales y participiales, que se ilustra con los siguientes ejemplos: Geras —geray, Didis —didey, Gražūs —graZey, Zinnomas —Zinnomay. También se aborda aquí la formación de las formas de grado comparativo y superlativo de los adverbios adjetivales, así como la formación de adverbios con el sufijo -yn: «Geray, Compar. geraūs besser, Superl. gerdus am besten” R 116. El acento descendente lo indica la terminación aus de la palabra; el ascendente, —dus. Lo interesante aquí es que la forma de grado superlativo de tales adverbios se presenta primero con dus al final, como si fuera la forma usual y principal, y sobre la terminación completa de la forma de superlativo dusey (=iausiai) solo se dice que a gerdus todavía se le añade con frecuencia ey (=tai). Resultaría que entonces se tendía, por así decirlo, a acortar las formas de superlativo, algo que aún no se observa ni en las gramáticas de D. Klein ni en las de K. Sapūnas y T. Šulcas. Aunque no con absoluta precisión, P. F. Ruigys explica de manera muy interesante el significado y el uso de los adverbios con el sufijo -yn junto con el verbo eiti, que en un caso (por ejemplo, Geryn eiti) significaría “werden, fieri”, mientras que en otro caso (por ejemplo, Eik tolyn) tendría el significado de un simple ir. Lo impreciso aquí es únicamente que, según él, yn forma el grado comparativo; compárese: "Bei dem verbo eiti... wird in Comparativo yn angehanget” R 116. Tampoco es del todo exacta la afirmación de que a los adverbios se añaden las “partículas inseparables” gi, gu, juk, ja, pi, na, link, jau, pues en realidad algunas de ellas no se fusionan o no siempre se fusionan con el adverbio (por ejemplo: juk, link, jau). También en la gramática de P. F. Ruigys se presentan 23 apartados semánticos de los adverbios, en los que, como en todas las demás gramáticas de aquellos años, se incluyen asimismo las partículas. Aunque muchos de los ejemplos aquí escritos coinciden por completo con los ejemplos presentes en otras gramáticas (especialmente en la gramática de F. Haack), también hay aquí muchos que no encontramos en otras gramáticas. Por lo tanto, P. F. Ruigys también utilizó gramáticas anteriores, aunque al mismo tiempo procuró presentar adverbios algo más variados. Por ejemplo, fueron copiados por completo de otras gramáticas (de D. Klein o F. Haack) partículas como ar, argi, argu, bau, bės ‘ar’, Arne, consideradas adverbios por todos ellos. 28
P. F. Ruigys debió de haberse servido muy ampliamente de la gramática de F. Haack al clasificar los adverbios en apartados semánticos. En ambas gramáticas coinciden por completo los títulos de esos apartados; llama la atención la numeración (el orden) absolutamente idéntica de los apartados, así como su número exactamente igual (concretamente, 23). Muchísimos de los ejemplos contenidos en esos apartados no solo son completamente idénticos, sino que también están escritos en el mismo orden. Pero, aun así, aquí encontramos también ejemplos que no aparecen en las gramáticas anteriores. Por lo tanto, no fueron copiados de otras gramáticas, sino recopilados por el autor de manera completamente independiente. Se trata de adverbios o de palabras, palabritas y expresiones que el autor consideraba adverbios, por ejemplo: : Tam daikte, I[z kažinkur, Tenuy, Tėnlink, Tenjau, Szénlink, Anapuf', į widdų; en la parte trasera; Ahora basta, Todavía no; Una vez, Cuántas veces, Muchas veces, Una sola vez, Una vez más, Dos veces, Tres veces, Cuatro veces, Cinco veces, Seis veces, Siete veces, Ocho veces, Nueve veces, Diez veces, Once veces, Doce veces, Así ‘por tanto’, De qué manera ‘de qué forma’, Hermosamente, Sabiamente, Exactamente, Verdaderamente, Fuertemente, Desde el corazón, Amistosamente, Amablemente, Cortésmente, Rápidamente, Visiblemente, Gratuitamente, Amorosamente; En vano, De qué modo; Como si, De esta manera, De tal modo; y otra vez, Poco a poco; Al parecer, Según creo, Me parece; De ningún modo; Kažin, Koné ‘casi’; Testow ‘que’, Bent Sykį. P.F. Ruigio se propuso abarcar tan ampliamente los apartados semánticos de los adverbios que en ellos entraron construcciones adverbiales, combinaciones e incluso fraseologismos e idiotismos (a veces no del todo lituanos), por ejemplo. :Ant antro ‘zum andern’, Ant trečio ‘zum dritten’...; Wienam daikte, Ko ne mittes? ‘¿por qué no?’, Kai mą Diews (subrayando la gran certeza de algo), Diewé dik kad. Como vemos, por la abundancia de ejemplos del apartado de los adverbios y por su mayor variedad, la gramática de P.F. Ruigys supera a las demás gramáticas anteriores, lo cual ya atestigua el gran dominio que el autor tenía de su su lengua su materna y su estrechísimo vínculo con el pueblo y con la lengua hablada popular. Las referencias a las lenguas latina, griega antigua y hebrea, así como la comparación de los hechos de esas lenguas con los hechos de la lengua lituana, muestran que P.F. Ruigys era un lingüista bien preparado. Sin duda, los fundamentos de la lituanística los habrá recibido primero de su padre Felipe Ruig, gran lituanista del siglo XVIII, autor del «Diccionario de las lenguas lituana-alemana y alemana-lituana» y del célebre tratado «Betrachtung der Littauischen Sprache»; asimismo, a. debieron ayudarle mucho los ir estudios y la docencia como adjunto en el Seminario de Lituano de la universidad. Preposición. Según P. F. Ruig, la preposición es una partícula, es decir, una palabra secundaria invariable, que se emplea para precisar la relación con el nombre, es ]} отс?} 29
decir, de ir Königsberg / de Karaliaučius*- *.**ativos ką ante el sustantivo, p. ej. Junto a Al hermano R 18. Como en las demás primeras gramáticas, aquí se reconocen dos tipos de preposiciones: separables (separabiles) e inseparami bles (inseparabiles). Las primeras se presentan según el régimen de los casos (R 122—123). Preposiciones del genitivo: Nu, nd, nūg, pirm, dėl, ant, tarp, ifz, be, pri, prie, prieg, arti, p. ej. : Nilg manęs, pirm to Cziefo, dėl Žmonū, ant Kalno, tarp Dangaūs bey Žėmės, ifz gėros Walės, be Razumo, prie Butto “¿junto a las casas?”, ',arti Hacia. Preposiciones que rigen acusativo: per, pas, pra o pro, apie, aplink, prie[z, į, ing, pafkui, pagal, linkay, pvz. :Per el puente, pas mí, pro las puertas, habla sobre ese Ddikta*, alrededor de la iglesia. Prie[z Kardly [tengtis (‘ponerse de pie, rebelarse*), llegar al cielo, pa [kui él, según la palabra de Dios, hacia mí. Preposiciones que rigen instrumental: fu, [ulyg, ties, pvz. :Con buena voluntad, [ulyg el día, ties Butt. Ikki se usa con genitivo y dativo: Ikki [zi6s Dienos y [zei Dienai. La preposición už se usa con genitivo cuando significa «en aquel lado, al otro lado»: UZ Butto stow; en otro caso, con acusativo: uz jj uzmokéjo. Pagal se usa tanto con acusativo como con genitivo, y prieg, tanto con acusativo como con dativo: Pagal Žodžio (ir Žodį) Diewo, priegto ir prieglam. La preposición po rige distintos casos según el significado: genitivo (po kairės rankos, po [zwentos Traicés) o dativo (po [2wentai Traicei), acusativo (po wiffg [wietą, po du, po trys), instrumental (po Diewu e[fme, po Dangumi, po Stalū). Según P.F. Ruigio, las preposiciones separables se usan fusionadas con sustantivos: Antwožas, Pirmgalis, Pryweizda, Tarplyfė, Nūmona ‘nuomonė', Ifzbraukiei “kas iškrinta braukiant linus, išbraukos'; con adjetivos: Perfunku, ufpérnik[- ztis; con pronombres: todėl, potam, priegtam; con verbos: Nukertū, ifzeimi prie[ztarduju, ifzsiilg[tu, Uf[ikėtinu, užfikėtinu *užkietėju'; con adverbios: Berods, pripultinay. Al final del capítulo (R 124) se habla de las llamadas preposiciones inseparables (inseparabiles), «que en su mayoría proceden de las separables, y estas últimas, del griego... A ellas se atribuyen ap, api (de apie), at, par (de per), pa (de pas o po), pi (de pri) y na. Las primeras de ellas aparecen al principio de la palabra; las siguientes, a saber, pi, na, al final de la palabra». Compáralas en los sustantivos apdangalas, Pawa[aris, at[tankas ‘resto’, Pardo[zke ‘venta’; en los adjetivos Apkunus ‘engordado’; en los verbos apZuri, apipjdustu (=apipjaustau), ateimi, pareimi, paka fu; en los adverbios atgalés, aplink, palaimingay. *Debería ser Ddikig. 30
Esto es lo que se dice sobre las preposiciones pi ir na inseparables. La primera aparece al final del genitivo, instrumental y locativo de los sustantivos, y la segunda, al final del acusativo —la i y la a finales pueden caer, p. ej. : Diewopi, Diewumpi (con epéntesis en lugar de m) Diewupi, Diewip’ iš Diewije en lugar de Diewė, GraZau[pi, Gražumpi, Gražampi, Wienopi, Wienumpi, Wienip’, Mangs[pi, mufumpi, mufip’. La partícula Na aparece junto al sustantivo en singular, p. ej. : Danguna, Dangun’, y junto a los adverbios: Tolyn, Laukan, Auk[ztyn. La concepción de P.F. Ruigys sobre las preposiciones separables e inseparables es algo distinta de la de los autores de las demás primeras gramáticas: llama preposiciones separables también a una parte de las partículas prepositivas, p. ej.: ap, api, at, par, pa. En este aspecto coincide con K.G. Milkus, quien, a decir verdad, se ha limitado en gran medida a copiarlo. Además, P.F. Ruigys quizá esté más relacionado que los demás primeros gramáticos lituanos con la lingüística romántica. Esto se ve ya en el capítulo sobre las preposiciones, donde se afirma que las preposiciones separables proceden del griego. En esta gramática no encontramos ninguna otra variedad o rareza más destacada de la preposición. A menos que se considere el hecho de que aquí se tiene por preposición inseparable be en la palabra modal Berods, que el autor incluye entre las preposiciones. También se hace mención de las preposiciones en la sección "Vom Regimine Praepositionum” (R 148). Aquí encontramos reflexiones del autor extrañas y, a la vez, interesantes sobre el hecho de que las preposiciones "in compositione bei den Verbis” (es decir, los prefijos verbales) rigen los casos exigidos por el propio verbo. Si el verbo "extra compostionem” (es decir, sin prefijo) no rige directamente, es decir, es neutro desde el punto de vista de la regencia, entonces "in compositione" recibe el caso regido por el prefijo, p. ej. : Apftoti Pillj, Apgaléti Nėprietelį, Pėržengti Prifakimus, Pėrgalėti Welng, Praeimi Bažnyčią, Užžengti Dangų, Užgėrti kafzkg. Es comprensible que tales razonamientos solo pudieran haber sido provocados por la confusión de los prefijos con las preposiciones. Es extraña y, al mismo tiempo, interesante también la observación del autor de que pirm, ikki pueden emplearse asimismo como conjunciones. Esto se ilustra con los ejemplos: Pirm nueinant, Pirm man nuėjus, Ikki aufztant, Ikki man ateifent. Lo interesante aquí es que el autor percibió el uso particular de estas preposiciones y, para describirlo, en tales casos las clasificó incluso entre las conjunciones. Jungt uk as. Aquí se señalan las siguientes conjunciones: 1) copulativas: Ir, bey, irgi, o, teip, taip; 2) disyuntivas:ar ar, ar arba, buk buk, ney ney; 3) condicionales: jėy, jeygu, jeygi, jeyne, kittayp, pirm, pirm neng; 4) adversativas: allė, bet, ben, tiktay, wiendk, ben ne; concesivas: 5) Kacz, kaczeyg, norint, néy, kad ir; 6) causales: Nės, néfa, néfang, jog, kadangi, būtent, jéib, idant, kad; conclusivas: 7) Todėl, todėley, aža “kad net',tay; conjunción:Prieg8) tam, toliaūs, potdm, galdufey, pafkidufey, ikki R 124—125. No difieren mucho de las conjunciones presentadas en las primeras gramáticas de otros lugares. En su mayoría son lituanas y todavía se siguen usando, pero hay bastantes que ya no usamos, p. ej. :buk buk, jeygi, pirm neng, allė, wienok, ir Kacz, kaczeygi, Nės, néfa, NėJang, jeib, aža, Priegtam, Toliaūs. Parte iš jų — calcos: buk buk, wienėk (cf. polaco bad? badž, sin embargo); extranjerismos (polonismos): allė, Kacz, kaczeygi, aža; arcaísmos: jeygi, pirm neng, nės, néfa, néfang, jieb, Priegtam, Toliaus. Sobre las conjunciones se habla ir también en la sección de sintaxis Vom regimine Conjunctionum” Aquí (R 149—151). hay más dificultades que en las demás gramáticas tempranas), 31
de deseo 8. ([zlowék!), 9. de asombro (tataigi!), de 10. amonestación (Ad, bė), 11. de llanto (ui, ui, ui), 12. de amenaza (nd, [zuk[ztu, minaū), 13. de dar (te “imk'), 14. tildymo (tit[z, ticz, cit, p[t, st) Ost 118. Al final de la sección, el autor afirma que no proporcionó equivalentes alemanes en todos los casos, porque algunos interjecciones lituanas serían sonidos puros, mientras que para otras sería imposible encontrar equivalentes en alemán. En realidad, entre las palabras mencionadas arriba, solo una puede entenderse como una descripción de un sonido: brak[z. Pero esta ya no es una interjección, sino un verdadero imitativo. De este modo, G. Ostermeyer fue el primero de todos los autores de gramáticas de la lengua lituana en señalar un imitativo claro, aunque asignándolo a la categoría de las interjecciones. Esta verdad la confirma también su observación de que los lituanos tienen más palabras y sonidos de ese tipo que insertan en el habla para expresar afecto, sorpresa, etc., y que pueden aprenderse, si alguien lo desea, únicamente comunicándose con lituanos (Ost 119). Por lo tanto, también en esa observación se destacan los sonidos, mientras que la onomatopeya precisamente no consiste en palabras o palabritas provocadas por el afecto humano, sino en imitaciones de los sonidos producidos por los fenómenos del entorno y de la naturaleza (brakšt, trakšt, keberidkšt, etc.). Sea como fuere, G. Ostermeyer fue el primero en la historia de la gramática lituana que captó con mayor claridad la esencia de la onomatopeya, sin considerarla todavía una parte independiente de la oración. En esta gramática se incluyó también el apartado «Syntaxis Interjectionum» (Ost 178—179). En él se dice que las interjecciones no rigen ni los casos ni los modos, pero junto a ellas pueden emplearse casos o verbos, por ejemplo: ak Bėda!/, ak afz bédnas!, ak man bėdnam! ak manę bėdną!, o Kriftau!, ak mans Diewe!, ak ramdikis!, ak ne melok!, ak czedik!, bėda taw!, bėda Ju Wyru ‘¡apártate, hombre, no te necesito!’, ay man! “bėda man’, [zlowék taw “būk sveikas", [zuk[ztu jums ‘¡no, no está permitido!’, tė Kudikj, ticz Waike!, [tuy Brolau!, ben girdékit ‘tened la bondad de escuchar’.. Naturalmente, tampoco aquí son interjecciones todas las formas presentadas en la gramática. Como se ha mencionado, brak[z es una onomatopeya clara, mielul, auk[ut son más bien palabras modales que interjecciones y, por tanto, te son partículas. Pero, aun así, la mayor parte de ellos son auténticas interjecciones, dispuestas según su significado con verdadero escrúpulo. Asimismo, llaman la atención la originalidad y la autonomía de la sección de las interjecciones, junto con su carácter lituano. VI. K. G. Milkaus, «Anfangs-Gründe einer Littauischen Sprach-Lehre- »! Adverbio. Como se indica en la portada, K. G. Milkus tomó como base de esta gramática la gramática de P. F. Ruigys, aunque la amplió considerablemente, añadió muchas cosas y corrigió otras. Sin embargo, al menos la sección del adverbio se diferencia relativamente poco de la gramática de P. F. Ruigys. Ya los propios títulos de las partes invariables o secundarias (Nebenworter) de la oración y de la sección del adverbio ul ! Anfangs-Gründe einer Littauischen Sprach-Lehre, en la que, si bien se tomó como base la gramática publicada anteriormente por el Ruhig más joven, se ha mejorado y ampliado con importantes adiciones y nuevos trabajos por Christian Gottlieb Mielcke, Cantor in Pillkallen. Konigsberg, 1800 (en adelante — Milk). 38
en ambas gramáticas son completamente idénticos, a saber: "Sechster Abschnitt. Sobre el número y la diversidad de las partículas adverbiales, o Recensio Particularum... S83. I. Von den Adverbiis”. Tal coincidencia literal incluso de los títulos y del párrafo demuestra claramente copiando de K.G. Milk iš la gramática de P.F. Ruigys. El propio capítulo de los adverbios, «Von den Adverbiis», comienza exactamente con las mismas palabras, y la página dedicada a la formación de los adverbios está copiada literalmente de la gramática de P.F. Ruigys. A continuación, en exactamente el mismo orden y con los mismos nombres latinos, se exponen 23 apartados semánticos de los adverbios, de los cuales solo cinco difieren en uno u otro detalle de los apartados correspondientes de la gramática de P.F. Ruigys. Finalmente, incluso la divergencia de esos cinco apartados respecto de los correspondientes de la gramática de P.F. Ruigys es mínima. Así, por ejemplo, en la gramática de K.G. Milkus, el apartado de los adverbios de tiempo (temporis) se complementa con un adverbio —Tolydziau, traducido al alemán con la palabra sogleich (?); el apartado de los adverbios de cualidad (gualitatis) se complementa con una única palabra, Stropjey; el apartado de los adverbios de juramento y afirmación (jurandi), con las palabras Diewaži, Diewažigi; y, finalmente, el apartado de los adverbios de orden, con las palabras Nū'atay, paeiluy. Aquí mismo hay que añadir que P.F. Ruigys, en el capítulo de sintaxis de su gramática, §116 (III. Vom regimine Adverbiorum), habla de que los adverbios rigen el genitivo (Lauke Butto, Widduj' Miesto; Gana Žodžiū, Ap Įzeziey Lobjū, Maz Dūnės, Menkay Ifzmintiės. Todo ese párrafo lo ha copiado literalmente K. Milkus. Por cierto, incluso la ortografía en ambas gramáticas aquí mencionadas es, por así decirlo, casi idéntica. Si difieren en algún punto, es solo en algún pequeño detalle. Por ejemplo, P. F. Ruigys escribe Ypačiey, mientras que K. G. Milkus escribe —Ypacziey. Pero la representación del sonido č no es consecuente en ninguno de esos dos autores: en muchos lugares coincide por completo. Que los autores de todas las gramáticas aquí tratadas se sirvieron mucho de los trabajos unos de otros y que a menudo simplemente copiaron incluso los propios ejemplos ilustrativos lo demuestra claramente el siguiente hecho. El grupo de adverbios de lugar, denominado en latín "ad locum", en todas esas gramáticas (excepto en la gramática de K. Sapūnas y T. Šulcas) está compuesto casi únicamente por estos adverbios: Szū Ddiktu, Annū Dūiktu, Niekatru Ddiktu, Tiefog, Tie[ogie, (Tie[dm) Milk 148. La única diferencia aquí es que en algunas gramáticas esos adverbios están escritos de manera diferente: en unas, con mayúsculas; en otras, con minúsculas, etc. Este hecho por sí solo demuestra claramente que los adverbios enumerados aquí no son otra cosa que una repetición literal del grupo de adverbios «ad locum» de la gramática de D. Kleino; cf.: fzū daiktu, andl daiktu, niekatru daiktu... tie[og, tiefogie... Tiefsam G 134. Como muestra esta breve reseña, la sección sobre los adverbios de la gramática de K. G. Milkŭs se diferencia muy poco de la sección correspondiente de la gramática de P. F. Ruigys. Aproximadamente lo mismo podría decirse de toda la tą ir gramática de K. G. Milkŭs. Preposición. Este Esta sección de la gramática de K. G. Milkŭs también está copiada literalmente iš de la gramática de P. F. Ruigio, salvo una observación en la que se dice que existen diversos adverbios nominales que, ir empleados como preposiciones, rigen el genitivo, pero ir no son verdaderas preposiciones, por ejemplo: annapus, annafzal, lauke, widduj' y otros; llevan junto a sí un genitivo según la regla conocida: si dos sustantivos de significados diferentes aparecen juntos, uno de ellos du iš jų adopta la forma del genitivo, por ejemplo: annapus Kiemo, annafzal Uppės, lauke Rubežaus; las Kalno, 39
Widduj' Lauko. Pero esa ir La nota y la regla de K. G. Milkus no son ni completamente originales ni suficientemente precisas: aquí se enumeran preposiciones, palabras empleadas preposicionalar mente, como ir jų construccisu ones Szalle en genitivo ir aparecen en otras gramáticas antiguas, mientras que de dos sustantivos de significados diferentes empleados juntos no necesariamente uno debe adoptar la forma del genitivo, por ejemplo: ruduo miške, jūra ir rudenį y similares. Por tanto, también la sección sobre la preposición de esta gramática está literalmente copiada de la gramática de P. F. Ruigys, y la única nota y regla añadidas, en esencia, no la complementan ni corrigen en absoluto. Por cierto, el apartado sobre la sintaxis de la preposición también es exactamente igual que en la gramática de P. F. Ruigys. Las secciones sobre la conjunción y la interjección tampoco fueron escritas por K. G. Milkus, sino copiadas literalmente de la gramática de P. F. Ruigys. Aquí solo hay un pequeño detalle nuevo: K. G. Milkus complementa la lista latina de los nombres de los grupos de interjecciones con ilustraciones con un undécimo grupo, pero no le da ningún nombre y solo escribe lo siguiente: XI. Szmukfzt y lo explica en alemán: «wenn atwas entzwey gehet, herab glitscht, wegkommt». Pero esto ya no es una interjección, sino un verdadero ideófono, que el autor ya no pudo atribuir a ningún grupo de interjecciones y para cuyo nuevo grupo añadido no encontró un nombre latino. Por cierto, el interjectivo Szmurk/zt que K. G. Milkus atribuyó a las interjecciones es el segundo interjectivo que, en orden sucesivo, entró en la gramática, junto al interjectivo bark[z, atribuido anteriormente por G. Ostermeyer a las interjecciones. Esto muestra el difícil camino del interjectivo hacia la antigua gramática lituana basada en los principios de la gramática clásica y, al mismo tiempo, el difícil desarrollo del pensamiento gramatical. Al concluir aquí el examen de las seis primeras gramáticas de la lengua lituana mencionadas, también se pueden extraer conclusiones más generales. 1. La aparición de al menos seis o siete gramáticas (incluido el «Compendium» de D. Klein) en la Lituania prusiana a lo largo de menos de un siglo muestra un movimiento lituanista vivo, la preocupación por el desarrollo de la lengua lituana, la elevación de su cultura, así como por su estudio y enseñanza. 2. La aparición de las gramáticas de D. Klein debe considerarse el acontecimiento y logro más importante de la historia de la gramática lituana. Su «Grammatica Litvanica» fue como un hito que recordaba a los intelectuales lituanos la necesidad de desarrollar la lengua hablada y escrita, y a los lingüistas, la necesidad de investigar la lengua lituana. Ninguno de los autores de las otras gramáticas posteriores mencionadas aquí pudo prescindir de sus trabajos gramaticales. Incluso más de doscientos años después de la aparición de la primera gramática de D. Klein, A. Schleicher, llamado por F. Kurschat héroe de la lingüística («Schl. war ein Heros auf dem Gebiete der Sprachwissenschaft»!), al escribir su «Litauische Grammatik», además de la gramática de P. F. Ruigys recientemente publicada por K. G. Milkus, así como de la Gramática de K. Sapūnas y T. Šulcas y de los trabajos de otros lingüistas, utilizó también ambas gramáticas de D. Klein (la latina y la alemana), aunque, en su opinión (la de A. Schleicher), había que utilizar los trabajos de D. Klein con especial cautela, porque este no pocas veces sometía la lengua a disciplina escolar («da er die Sprache nicht selten schulmeistert*»)?. IF Kurschat, Gramática del lituano Sprache, Halle, 1876, VI pág. 2 A Schleicher, Litauische Grammatik, Praga, 1856, X— XI pág. 40
3. En comparación con otros autores de libros lituanos del siglo XVII, la gramática de D. Kleinas se distingue por el carácter lituano, la pureza y la normatividad de los ejemplos presentados: contiene muy pocos barbarismos y dialectismos. La base del material lituano de esa gramática la constituye el dialecto de los lituanos de Prusia, muy cercano al dialecto de los altos lituanos del suroeste, que, a su vez, sirvió de base para la actual lengua literaria lituana. 4. La elección de las lenguas latina o alemana para redactar esas gramáticas no estuvo determinada tanto por sus destinatarios —la intelectualidad de la Lituania prusiana del siglo XVII, ante todo el clero y los jóvenes que estudiaban teología— cuanto por el hecho de que entonces todavía no existía en absoluto una terminología gramatical de la lengua lituana, y crearla habría sido una tarea insuperable para los autores de las primeras gramáticas, pues la creación de una terminología gramatical requiere décadas de trabajo. 5. Los autores de las gramáticas aprovecharon de manera muy creativa las gramáticas de otras lenguas del siglo XVII, especialmente las gramáticas clásicas tradicionales de la lengua latina, que ayudaron a los autores a presentar de forma muy concisa y esquemática una visión de las categorías gramaticales de la lengua lituana. 6. La percepción de las partes invariables de la oración y de los matices estilísticos, así como la capacidad de expresarlos en latín o alemán, la comprensión de la necesidad de la norma, la confrontación y comparación de algunos hechos de la lengua lituana con los hechos de las lenguas latina y griega antigua muestran que los autores de nuestras primeras gramáticas fueron excelentes conocedores de la lengua materna y de las lenguas clásicas, lingüistas bien preparados. 7. Al examinar ahora las primeras gramáticas de la lengua lituana surge naturalmente la pregunta de cómo explicar la circunstancia de que todas ellas fueran creadas en la Lituania prusiana y publicadas en Königsberg, y no en la Gran Lituania, donde durante siglos vive compactamente la mayor parte de los lituanos. La respuesta a esta pregunta solo puede repetirse, pues ya ha sido dada por más de un investigador. Al llevar a cabo una intensa germanización de los lituanos, a las autoridades alemanas les importaba ante todo atraer a los lituanos a su lado por medio de la Iglesia, mediante la difusión del protestantismo en la lengua materna. Para ello se necesitaron "escritos lituanos, la lengua común hablada y escrita, y, naturalmente, también gramáticas de la lengua lituana. Pero al mismo tiempo aquí también hay que recordar la importancia del protestantismo | para la cultura lituana, su carácter progresista. CATEGORÍAS DE PALABRAS INVARIABLES EN LAS PRIMERAS GRAMÁTICAS LITUANAS Resumen En los años 1653—1800 se publicaron en Königsberg siete gramáticas lituanas: «Grammatica Litvanica» y «Compendium Lithvanico—Germanicum» de D. Klein (1653 y 1654), «Compendium Lithvanico—Germanicum» de K. Sapiinas y T. Schultz (1673), «Anhang einer kurzgefassten Litthauischen Grammatik» de F. Haack (1730), «Anfangsgründe einer Litthauischen Grammatik» de P.F. Ruhig (1747), «Neue Litthauische Grammatik» de G. Ostermeyer y «Anfangsgründe einer Litthauischen Sprach—Lehre» de Ch.G. Mielcke En el artículo se examina la descripción de las categorías de palabras invariables en estas gramáticas. La más importante de ellas es «Grammatica Litvanica» de D. Klein, que sentó las bases de todas las demás gramáticas mencionadas anteriormente. El tratamiento de las partes invariables de la oración está fuertemente orientado en todas estas gramáticas hacia la gramática clásica de la lengua latina. Los autores de las primeras gramáticas lituanas han Adverbios, preposiciones, conjunciones e interjecciones percibidos con agudeza y mostró una capacidad extraordinaria para emplearlos en latín o Expresar en alemán. 41
El Comparación del lituano Materiales lingüísticos con los hechos de las lenguas latina, griega antigua y alemana, El lenguaje muestra los excelentes Habilidades y Conocimientos de Autor en el Territorios de los lituanos como también de la alemana y clásica Lingüística. Todos estos son gramáticas in prusianas Lituania ha caído, wo la el gobierno se caracterizó por la protestante la Iglesia los lituanos se an preocupazu ba por encadenar. Para ello se necesitaban escritos lituanos, lengua literaria lituana y gramáticas lituanas. Al mismo tiempo, aquí también hay que recordar la an progresiva papel del del in protestantismo historia de la escritura lituana. 42 I EI EE IIIT. ii I ai a