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M. Stryikowskio veikalo „Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi“ teonimai: „Chaurirari“

Rolandas Kregždys

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ROLANDAS KREGŽDYS Instituto de la Lengua Lituana Líneas de investigación: gramática comparada de las lenguas bálticas y otras lenguas indoeuropeas, religión y mitología bálticas, estudio de fuentes. TEÓNIMOS DE LA OBRA DE M. STRYJKOWSKI KRONIKA POLSKA, LITEWSKA, ŻMÓDZKA I WSZYSTKIEJ RUSI: CHAURIRARI Teónimos en la obra de M. Stryjkowski Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi: Chaurirari A N O T A C I Ó N El estudio analiza la etimología del teónimo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi (1582) mencionado en la obra de Motiejus Stryjkowski, Chaurirari, y la evolución de las funciones de esta divinidad. Hasta la fecha, el único análisis del origen del nombre de este dios fundamentado en argumentos científicos lo ha ofrecido Vladímir Toporov. Por desgracia, la reconstrucción de Toporov *Kaur-aris ‘divinidad del caballo de color rojizo (elemento de simbolismo ígneo)’, basada en el modelo operativo de compuesto tatpuruṣa, es casuística debido al género reconstruido del segundo miembro, bl. *aris ‘caballo’, no documentado en ninguna fuente escrita báltica. Esta interpretación también suscita grandes dudas en cuanto a su motivación mitológica, pues en el sistema religioso báltico o eslavo no se conoce ningún culto al caballo como divinidad (!!!), salvo vestigios rudimentarios de totemismo. Sobre la base de una nueva etimología del teónimo y del análisis de las funciones de la divinidad, se sostiene que el nombre de la divinidad Chaurirari no es un ἅπαξ λεγόμενον, como se había considerado hasta ahora. Cabe suponer que este teónimo refleja el nomen proprium (teónimo) Kaukarius ‘dios de las montañas’, registrado en varias obras de lexicógrafos y figuras culturales de la Lituania Menor del siglo XVIII (los diccionarios de Jokūbas Brodovskis y Kristijonas Gotlybas Milkus). Además del análisis del teónimo mencionado, también se ofrecen las etimologías de varias otras formas léxicas que, al parecer, hasta ahora se habían relacionado erróneamente con Chaurirari (sust. dial. ruso kaýp ‘mazo de madera para aturdir peces’; verb. dial. ruso kaýpитъся, ‘enfadarse; fruncir el ceño, estar malhumorado o abatido; ser orgulloso; ser obstinado’). P A L A B R A S C L A V E: compuesto tatpuruṣa, ἅπαξ λεγόμενον; asimilación progresiva, asimilación regresiva; transposición morfofonética, teónimo. P A L A B R A S C L A V E: compuesto tatpuruṣa, ἅπαξ λεγόμενον; asimilación progresiva y regresiva; transposición morfofonética, teónimo. 50 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII M. Stryikowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari A N O T A C I Ó N El estudio aborda los temas del análisis etimológico y del breve origen (y, por consiguiente, de la posición jerárquica en el panteón báltico) del teónimo Chaurirari mencionado en la obra de Maciej Stryikowski Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi (1582). El único examen científico de la cuestión fue realizado por Vladimir Toporov. Cabe lamentar profundamente que el compuesto lituano tatpuruṣa *Kaur-aris «deidad equina de tonalidad leonada (elemento del simbolismo del fuego)», reconstruido por el autor de la hipótesis, no es aceptable debido a que la motivación de la reconstrucción presupone un báltico *aris «caballo», forma no atestiguada en ninguna fuente escrita sobre la mitología y la religión bálticas. Dada la inexistencia de un culto a una divinidad equina en los sistemas religiosos báltico y eslavo, salvo por vestigios totémicos, tal interpretación resulta dudosa en cuanto a su motivación mitológica. Sobre la base de una nueva etimología del teónimo y de un análisis de las funciones de la divinidad, se ha propuesto que Chaurirari no puede interpretarse como ἅπαξ λεγόμενον. El lexema puede relacionarse con el nomen proprium (teónimo) Kaukarius ‘dios de los ghats’, mencionado en varios léxicos lexicográficos de Lituania Menor del siglo XVIII (los tesauros de Brodowski y Milke). Además del mitologema, el estudio presenta un análisis del ruso dialectal кау́р ‘mazo usado para sacar un pez’ y del ruso dialectal кау́риться ‘estar mohíno; hacer una mueca, ensombrecerse; erguirse; resistirse’, que fueron clasificados erróneamente como baltismos. «[…] etiam interpretatio nominis habet acumen, cum ad ridiculum convertas, quamobrem ita quis vocetur […]» (Cicerón De oratore 257) La primera mención escrita de la divinidad lituana y samogitia Chaurirari aparece en la obra de Motiejus Stryikowskis Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi (Stryikowski 1582: 144): «Chaurirari, dios de los caballos; a este le ofrecían gallos, robustos, fuertes, de diversos colores, para que también se multiplicaran los caballos de ese tipo; y cuando le rogaban por la paz frente a sus enemigos [pues también lo tenían por dios de la guerra], como los griegos y romanos a Marte, entonces, sentados en las sillas de montar junto a la estufa, le hacían ofrendas y rezaban». Dominykas Urbas (BRMŠ II 546) traduce esta oración así: «Chaurirari, dios de los caballos; a este le sacrificaban gallos, robustos, fuertes y de diversos colores, para que también los caballos se reprodujeran de ese modo,» Straipsniai / Articles 51 ROLANDAS KREGŽDYS y cuando le imploraban la paz, para que los enemigos no atacaran (pues también lo consideraban dios de la guerra), como los griegos y romanos a Marte, entonces, sentados sobre las sillas de montar detrás de la estufa, le rezaban y le ofrecían sacrificios». Vilhelmas Mannhardtas (1936: 330) ya había traducido esta oración de manera idéntica al alemán, y Vladimir Toporovas (Топоров 2000: 173), al ruso. Desafortunadamente, Urbas traduce con bastante libertad el comienzo de la oración (cambia el polaco temu ‘por eso’ (Linde V 616) por ‘a este’, que puede entenderse como la forma dativa del pronombre demostrativo lituano lie. tas), mientras que interpreta de manera dudosa el final, pues añade información que Stryikowskis ni siquiera menciona, distorsionando así el significado usual de este mitologema: I. No escribe sobre ningún «detrás de la estufa», es decir, el espacio detrás del horno, ya que ni los lituanos ni los samogitios, en la época en que vivió Stryikowskis —el siglo XVI—, construían hornos detrás de los cuales se pudiera entrar para hacer ofrendas (Rimantas Balsys (2006: 176) ya había señalado este hecho muy importante1); en cambio, levantaban de algún modo un montón de piedras sin mortero (las krušni —los hornos de las viviendas y también los de los baños y las eras—) en un hoyo o sobre el suelo de tierra, o simplemente mantenían el fuego en el hogar de la casa o de la cabaña (en hogares abiertos; véase más ampliamente LE V 234); los hornos de piedra no empezaron a ser sustituidos por hornos de arcilla apisonada y de ladrillo hasta mediados del siglo XIX (LE XIII 223–225). Janas Długoszas (Longinus) también menciona los mismos hechos, es decir, una cabaña ahumada sin horno alguno. Al describir la vida doméstica de los lituanos, afirma que vivían con sus animales en cabañas ahumadas: «No tienen casas ni edificios nobles, sino únicamente una tugurii de uso común [...]. En esa casa guardan a sí mismos, a sus esposas, hijos, siervos, siervas, pecus, ganado, grano y todos sus enseres [...]» (BRMŠ I 560–561) (véase también Łowmiański 1989: 82). También habla de una cabaña ahumada Filipas Kalimachas: «[...] ignis in medio tugurii, alrededor del cual se sientan y se reclinan sin elegir ni observar lugar alguno, sin orden ni disciplina en los asuntos domésticos» (BRMŠ I 601). Según Johannes Boemus Aubietis, los lituanos no tienen viviendas adecuadas: «Vaporaria seu stubas habent nullas» (BRMŠ II 358). Sigismundas Herberšteinas ofrece información similar: «Viven en casas bajas y más bien alargadas, en las que ignis in medio conservatur [...]. Pues suelen tener animales bajo el mismo techo en que viven, sin separación alguna» (BRMŠ II 393). Janas Łasickis también describe una vivienda ahumada (una ‘choza’): «Mapalia, a las que llaman torres, estrechas en la parte superior y abiertas para que salga el humo y el hedor, las construyen con vigas, tablas, paja y cortezas; en ellas viven con todo su peculio, de pie sobre un suelo entablado» (BRMŠ II 579). 1 Balsys (2006: 314) lygina Urbo pateikto vertimo informaciją su Łasickio veikale De Diis Samagitarum [...] neva panašiu mitologiniu faktu – dievo Pesseias slėpimusi už židinio tarp ką tik atsivesto prieauglio. Deja, Striykowskis nemini jokio židinio (žr. toliau), o Pesseias (šio teonimo kilmei skirtinas atskiras darbas) slepiasi ne tarp ką tik atsivesto prieauglio, mat lo. pullos reiškia visai kitą sememą (plg. Łasickis 1969: 42) – ją galima teisingai interpretuoti, tik tinkamai aprašius minėto teonimo kilmę (dar žr. Kregždys 2010: 51–52). 52 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII ALL_62_63_maketas.indd 52 2011.06.17 08:23:50 M. Stryikowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari Tiesa, Henrikas Łowmiańskis (1935: 43) teigia, kad diduomenės gyvenamieji pastatai (curiae, villae) labai skyrėsi nuo dūminėse pirkiose gyvenusiųjų. Deja, itin patikimų duomenų apie senuosius buitinius baltų pastatus nėra išlikę, išskyrus pasakojimus apie religinio pobūdžio statinius ir gyvenvietes (plačiau žr. Kregždys 2009: 131–133, 150–152). II. BRMŠ ofrece una traducción incorrecta de la frase le. za piecem liedząç, pues le. za piecem siedzieć no significa «sentarse junto al hogar», como indica BRMŠ («sentados [...] junto al hogar»), sino «sentarse en silencio = comportarse tranquilamente» (Linde IV 676). Además, la construcción preposicional na fjodłach no significa «sentados sobre las sillas de montar», sino «a caballo»; cf. le. siodło (meton.) «para montar» (Linde V 243). Por tanto, Stryikowskis subraya que al dios se le ofrecían sacrificios en silencio, es decir, comportándose tranquilamente. Así pues, la traducción del texto de Stryikowskis que describe a la divinidad Chaurirari, presentada por Urbo en Baltų religijos ir mitologijos šaltiniuose, debería considerarse susceptible de corrección: «Chaurirari, dios de los caballos; por eso sacrificaban gallos grandes, fuertes y de diversos colores, para que también se criaran caballos así; y cuando le pedían que los protegiera de los enemigos (pues también lo tenían por dios de la guerra), como los griegos y los romanos a Marte, entonces le rezaban y le ofrecían sacrificios, tranquilos y a caballo». La mención de motivos antiguos presupone la afirmación de que Stryikowskis no ofrece información auténtica, sino invenciones, pues los ritos griegos y romanos en honor de Ares y Marte, respectivamente, se celebraban con estrépito (cf. las danzas de los sacerdotes salios; para más detalles, véase Zieliński 1999: 229; CM 505); es decir, la connotación funcional (y también natural) de estos dioses se asociaba con el movimiento, el ruido, la pasión (que también determinaba la fertilidad humana), etc. (cf. Нильссон 1998: 154; Taxo-Годи 1999: 92, 112, 136, 151, 205, 229, 261, 289, 299, 526, 530, 596–597, 656; Zieliński 1999, 113, 115, 118–119, 354). Además, no debería ignorarse el hecho, conocido desde hace tiempo, de que Ares es una divinidad no griega, sino tracia2 (Taxo-Годи 1999: 289), cuyo vigor ya es objeto de burla en la Ilíada. Cabe conjeturar prudentemente que Stryikowskis trató de interpretar el teónimo, de significado incierto, relacionándolo con palabras lituanas de sonido parecido, quizá con lie. kãras «guerra», como hicieron posteriormente los autores que lo siguieron (véase más adelante). La información que menciona sobre la ofrenda silenciosa es, al parecer, una invención del propio autor, característica de los adeptos de la nueva fe, que vinculaban los ritos paganos con la tradición cristiana (sobre esto, véase Kregždys 2009, 141–142, 165–166). Por ello, la afirmación de Stryikowskis sobre la función bélica de la divinidad, al compararla con el griego Ares y el romano Marte, debe considerarse, al parecer, un recurso ensayístico-literario. Así pues, cabe afirmar prudentemente que pueden considerarse auténticos dos hechos: 1) el nombre de la divinidad es Chaurirari; 2) Chaurirari significa «dios de los caballos». 2 Cabe señalar que el nombre de esta divinidad está documentado en monumentos escritos del período de la cultura cretense y micénica (Казанскене, Казанский 1986: 140–141); por ello, la estructura morfológica de la palabra podría ser helénica, pero hasta hoy se tiende a considerar superestráticas las características del culto, determinadas por la influencia de los pueblos de Asia Menor. Straipsniai / Articles 53 ROLANDAS KREGŽDYS Balsys (2006: 134, 152, 154), aptardamas galimas Chaurirari skirtas apeigas, itin daug dėmesio skiria gaidžio aukojimui aprašyti. Jis taip pat išvardija beveik visus mėginimus paaiškinti teonimo kilmę: Dionizas Poška (LM I 41) jį suvokia kaip Szaurirar; Simonas Stanevičius (LM I 95) dėl lietuvių kalbai nebūdingos tokios fonetinės ir morfologinės struktūros lyties apskritai abejoja jos autentiškumu; Mannhardtas (1936: 339) atsargiai spėja, kad teonimą galima būtų skaityti kaip karorius ir sieti jį su lie. kàras „Krieg“. Algirdas Julius Greimas (1990: 418) vardo kilmės neaiškina, tik pripažįsta, kad iki šiol niekam nepavyko to padaryti, nors neatmeta galimybės mitologemą aiškinti kaip vieną Velino epitetą, t. y. anot jo, ši „karo žirgo [...] epifanija apibūdina neabejotinai vieną svarbiausių Velino funkcijų.“ Yra ir daugiau mėginimų atskleisti Chaurirari kilmę, tačiau jie nepagrįsti lingvistiškai, todėl ir nevertintini. Na, o Jonas Balys konstatuoja, kad šio teonimo reikšmės „sveiku protu jau niekas nebegalės išspręsti“ (JBR II 56). Tokio teiginio svarumu, žinoma, reikėtų labai abejoti, mat „[...] имя в своей тайне превышает способности «среднего» человека, находящегося вне пространства, в котором можно уразуметь тайну имени и именословия“ (Топоров 2004: 373). Toporovas (Топоров 2000: 172–174; 2006: 190–194), quien intentó ofrecer la última y única descripción de la evolución morfológica del nombre de esta divinidad basada en argumentos científicos, planteó una nueva hipótesis sobre el origen de la palabra, pero completamente inverosímil3. Desde luego, hay que coincidir con su afirmación, muy bien fundamentada (presenta ejemplos del prusiano y del lituano: pr. chelmo «sombrero» GrA 61 ↔ pr. kelmo «ídem» GrG 40 (cf. PEŽ II 160), entre otros), de que la Ch- inicial se pronunciaba como Ch- como K- (Топоров 2000: 174; 2006: 190); sin embargo, el análisis etimológico del teónimo es casuístico. Al sostener que Chaurirari es un caso de lapsus calami (cf. «[...] вторая половина имени (-rari) есть результат весьма распространённой графической ошибки удвоения слога [...]» (Топоров 2000: 174–175; 2006: 190)), reconstruye la forma *Kaur-aris «divinidad equina de color parduzco (elemento del simbolismo del fuego)», que supuestamente supone un doble modelo de formación: 1) un derivado sufijal lituano *kaur- + suf. -ar-is ← sust. lituano kàuras «moho, hongos, costras» BŽ 371, J, Kl; «costra endurecida de grasa de platos sin lavar» (LKŽe) o sust. lituano kàuras «pelo, vello» J, Jnš, VoL 327 (LKŽe), por lo que el mitologema refleja el referente cromático «gris, canoso, parduzco»; 2) un compuesto lituano *kaur- «objeto del color del moho» + lituano *arīs «caballo» (~ eslavo eclesiástico opь «semental», ruso opь «caballo», checo oř, etc.; hidr. pol. Orz «afluente del río Narew», Orzyc «ídem», pol. ant. orz (véase también Фасмер III 155)). La primera hipótesis de Toporovas es difícil de justificar semánticamente, pues el derivado con el sufijo -ar- *Kaur-aris, basándose en los correlatos derivativos lituanos de este sufijo, se- 3 Hasta entonces, este investigador se había limitado a una definición neutral de este mitologema: «[...] таинственного лошади-ного бога Chaurirari у Стрыйковского [...]» (ПЯ I 136). 54 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII M. Stryikowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari morfológica, debe reflejar el referente denotado y su valor connotativo; es decir, habría que reconstruir el protosema «objeto enmohecido ↔ semejante al moho» o «sujeto peludo (cubierto de vello)» ~ sust. lituano stābaras «tallo seco y resistente» Ds, «objeto cualquiera sin valor» Sb ← sust. lituano stābas «estatua o cualquier objeto considerado un dios y venerado» DŽ, KB II 53, etc.; «estatua» S. Dauk.; «poste» M, L, Rtr, etc.; «aspecto, forma» TlŽ; «parálisis, apoplejía» SD 241, B, etc. (LKŽe); sust. lituano ùmaras «torbellino, vendaval» Q 496, K 474 ← adj. lituano ùmas «repentino»⁴; sust. lituano žābaras «vara, ramita» Rsn, etc., «ramas pequeñas, arbolitos jóvenes, arbustos» Jrb, «piedra triturada, grava gruesa» Nms, Vkv ← lituano žābas «vara, ramita, ramita pequeña» LV IV 677, etc.; «tallo, rastrojo» Kpr, Mžš, etc.; «vara (para golpear)» T, Š, etc.; «arbusto, matorral» RtŽ, A. Baran., etc.; «ramita de la que crece un arbusto, una planta» Šmn, Sur; «bocado» K. Būg., etc. (LKŽe) (para más ejemplos, véase Skardžius 1996: 302–304). Además, si se aceptara tal conjetura de Toporovas, habría que reconstruir el protosema «dios de caballos del color del moho». De acuerdo con esta hipótesis, habría que suponer que en el panteón báltico existían también divinidades equinas de otros colores. Lamentablemente, las fuentes de la religión y mitología bálticas no contienen datos de ese tipo, por lo que esta conjetura debe considerarse ilógica. La segunda hipótesis es morfológicamente imposible (y, por tanto, también etimológicamente: la conexión inseparable entre estos dos niveles se viene subrayando constantemente en los últimos tiempos (cf. PEŽ III 13; Откупщиков 2006: 216)), pues el autor de la conjetura recurre, para fundamentarla, al análisis derivativo del sustantivo lituano arklys «animal doméstico ungulado, con el que se trabaja, se viaja y se cabalga (Equus caballus)» R, K, Kp, Jnš, Jnšk, Gs, Rm, SD 30, B, Sk, etc. (LKŽe); cabe subrayar que esta interpretación propone una evolución estructural errónea del lexema. Toporov sostiene que el lituano arklỹs y el letón ārkls, «caballo» (ME I 141), se formaron con el sufijo -kl-, usado para formar nombres de instrumentos (nombres de instrumento) (cf. el letón ārkls y el letón dialectal ārkls, «arado» (véase ME ibd.; Breidaks 2006: 118)), y del lituano *aris, «caballo». Lamentablemente, esta conjetura es fundamentalmente errónea, pues el lituano arklỹs es un nombre de cualidad (al igual que el sustantivo lituano pirklỹs (véase más adelante)) y no deriva del lituano *aris, «caballo», que nunca existió en las lenguas bálticas (véase más adelante), ni del verbo lituano árt i, «trabajar con un caballo y un arado, labrar la tierra» SD 229, R, etc.; «destruir, escarbar» LTR (An); «tener bajo su dominio, oprimir, sojuzgar» Arm, Vvr, Lp; «discrepar, pelearse» Tvr, Drs (LKŽe) (Pranas Skardžius ofrece esta explicación errónea (1996: 196), y Toporov parece haberla seguido), sino del lituano ārklas, «instrumento para arar la tierra, arado» K, J, etc. (LKŽe) (cf. Ambrazas 1993: 153); es decir, se postula el protosema *«el que tira del arado»; cf. el lituano pìrklas, «compra» SD 4 Es posible que la forma de base de esta forma no fuera el adj. lituano ūmas «repentino», sino el sust. lituano ūmas NdŽ, ūmas Dgl «carácter repentino, premura, rapidez, velocidad» Jnš, Lk, etc. (LKŽe). 5 Este letón ārkls «caballo» refleja un cambio semántico interno, en el que una de las connotaciones del referente da lugar a la aparición de un denotado secundario, es decir, «arado» → «caballo» (para más información sobre este cambio, véase Kregždys 2010a: 24–25). Straipsniai / Articles 55 ALL_62_63_maketas.indd 55 2011.06.17 08:23:50 ROLANDAS KREGŽDYS 123 y otros; ‘pago por una compra’ SP II 203–204 (LKŽe) (← verbo lituano pirkti ‘adquirir por dinero’ H, Pb y otros; ‘encargar por dinero servicios religiosos especiales’ Žem, Rm, Rdn; ‘obtener, ganar de cierta manera’ SP I 227, II 203 y otros; ‘arreglárselas, salir adelante pagando con algo’ Žd y otros (LKŽe) (cf. Skardžius 1996: 193; Ambrazas (1993: 98) explica de otro modo la formación de esta palabra)) → sustantivo lituano pirklỹs, -ė ‘quien se dedica a comprar y vender objetos’ Š, NdŽ, Sim, Tsk (LKŽe), es decir, estos lexemas deben considerarse derivados flexivos: denominativos (!!!). También es necesario abordar el factor extralingüístico que presupone la falsedad de la hipótesis de Toporov: la identificación del caballo con el animal de labor. Todo agricultor sabe perfectamente que no solo es imposible arar con un caballo, es decir, un semental, sino que también es muy peligroso montarlo; precisamente para eso se ideó la doma de caballos, es decir, la transformación del caballo en un animal de labor. Mucho antes, Max Vasmer llamó la atención sobre tal incompatibilidad entre los semantemas ‘caballo’ y ‘arar’ (Фасмер III 155). Lamentablemente, no argumenta su afirmación, sino que se limita a constatar que el intento de relacionar el sustantivo ruso орь ‘caballo’ con el verbo ruso opáть ‘arar’ no tiene éxito. Solo cabe estar parcialmente de acuerdo con esta afirmación de Vasmer: al parecer, tiene toda la razón al advertir la incompatibilidad semántica de estas palabras, pero se equivoca al determinar la base de formación. No cabe duda de que el ruso опь ‘caballo’ es un derivado en *i protoslavo del formato temático del verbo ruso opáть (véase más ampliamente al respecto Хабургаев 1974: 194); en ruso abundan este tipo de derivados verbales: sustantivo ruso вонь ‘mal olor’ ← verbo ruso вонять ‘oler mal’ (Даль I 240), sustantivo ruso хворь ‘dolor, enfermedad, dolencia, tristeza, etc.’ ← verbo ruso хворать ‘doler, debilitarse, enfermar, etc.’ (Даль IV 545–546), sustantivo ruso копь ‘mina; lugar donde se extrae mineral, carbón o sal’ ← verbo ruso копать ‘excavar, cavar, etc.’ (Даль II 157) (el origen deverbal de estos ejemplos puede argumentarse no solo por la ya mencionada connotación semántica del ruso копь, es decir, la referencia a una acción realizada, sino también por el semema del sustantivo ruso ломь ‘lo que está roto’ ← verbo ruso ломать ‘quebrar con fuerza, romper’ (Даль II 264–265)), entre otros. La génesis semántica del sustantivo ruso опь ‘caballo’ está completamente clara. Este refleja el semema usado en los dialectos del verbo ruso opáть, que significa ‘hablar con voz ronca, mentir, decir tonterías, etc.’: ‘relinchar (emitir los sonidos característicos del caballo)’ (cf. CPHF XXIII 330). Por tanto, puede afirmarse que el sustantivo ruso опь ‘caballo’ es un derivado deverbal propio no de las lenguas bálticas y eslavas, sino únicamente de las eslavas; por consiguiente, no es posible reconstruir el lituano *aris ‘caballo’. El compuesto de tipo tatpuruṣa reconstruido por Toporov, *Kaur-aris ‘divinidad equina de color pardo (elemento de simbolismo ígneo)’, suscita grandes dudas también por su motivación mitológica, pues en los sistemas religiosos bálticos y eslavos no se conoce ningún culto del caballo como divinidad (!!!) (salvo vestigios rudimentarios de totemismo, que Andrej Projorov (Прохоров 2002: 423–424, 433, 437) tiende a interpretar como episodios de deificación del caballo, aunque no aporta ningún argumento fiable para una conjetura tan audaz; algunas afirmaciones de este investigador sencillamente sorprenden: en su afán de demostrar a toda costa la existencia de la adoración de un objeto zoomorfo en tierras eslavas occidentales, señala- 56 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII M. Stryikowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari do savo sukurtą čekų mito interpretaciją (Прохоров 2002: 427), neturinčią visiškai nieko bendra su gyvulio kultu, mat vieną karžygio atributų – arklį – kažkodėl interpretuoja kaip dieviškumo simbolį (plačiau žr. Крегждис 2009: 265–266)6. Be to, rašytiniuose baltų religijos ir mitologijos šaltiniuose užsimenama apie baltų, o ne rusvų ar rausvų (ar dar kitokios spalvos) arklių svarbą prūsų kulto apeigose (o gal ir šių gyvūnų garbinimą), plg. Petro Dusburgiečio (BRMŠ I 335–336, 346) ir Simono Grünavo (BRMŠ II 80, 116–117) duomenis (dar žr. Beresnevičius 2006) (baltas arklys Rigvedoje simbolizuoja Indros žirgą, plg. jo epitetą s. i. haryā́çva ‚raitelis ant balto arklio‘ (RV VII 32, 14–15)). Taigi Toporovo hipotezė apie šios dievybės pirminę arklių globos funkciją taip pat koreguotina, mat mitologemos etiologinė ir etimologinė raida suponuoja šią funkciją esant antrinę (žr. toliau). A partir del análisis realizado, cabe afirmar que las explicaciones propuestas por Toporov sobre el origen de la divinidad lituana Chaurirari deben revisarse sustancialmente. Al analizar la evolución morfológica de los teónimos, es necesario tener en cuenta las características específicas de la formación de palabras propias de los lexemas del culto religioso, reflejadas no solo en los de Stryikows- 6 La afirmación de Toporov (ПЯ I 136) según la cual beber leche de yegua durante ritos religiosos (un elemento del necroculto báltico) y enterrar un caballo junto con el difunto deberían vincularse con el culto prusiano del caballo tiene cierto fundamento, pues su autor relaciona los atributos de la divinidad con el propio dios. Si se siguiera esta metodología, también habría que afirmar que se veneraba a la diosa abeja, ya que en esos mismos ritos (funerarios; véase Kregždys 2010b: 13–14) los pobres bebían no leche de yegua, sino hidromiel hecho con miel de abeja: El relato de los viajes de Wulfstan desde Hydaby (Schleswig) hasta Truso (Prusia oriental) (véase más ampliamente Kregždys 2011) cuenta hechos de gran importancia sobre la elaboración y el consumo de bebidas funerarias de los bálticos occidentales: 1) and se cyning and þa ricostan men drincað myran meolc, and þa unspedigan and þa þeowan drincað medo (SRP I 733) «y el rey y los hombres más ricos beben leche de yegua, mientras que los pobres y los esclavos beben hidromiel»; 2) and ne bið þær nænig ealo gebrowen mid Éstum, ac þær bið medo genōh «y entre los estonios no se elabora cerveza alguna, pero allí hay hidromiel en abundancia» (SRP ibd.). Cabe destacar que Viačeslav Ivanov (Иванов 1974: 75–138), quien describió con gran detalle el mitologema indoeuropeo del caballo (así como la importancia de los caballos en los ritos funerarios; naturalmente, hoy en día muchas de las afirmaciones enumeradas en ese trabajo son discutibles (por ejemplo, la interpretación de la secuencia de víctimas sacrificiales hombre → caballo → toro; el sentido del sacrificio de una mujer; el sentido de cubrir el rostro con una capa de grasa —el de una diosa, y no el de una muchacha corriente, como sostiene Ivanov— (un aspecto que Ivanov ni siquiera trata, pese a que este motivo tiene una importancia decisiva); la interpretación del mitologema de los gemelos; la importancia del caballo derecho del tiro para el sacrificio y su sentido, y muchos otros motivos)), no menciona ningún caso de deificación del caballo. Por tanto, probablemente habría que considerar revisable esta argumentación de Toporov, aunque no hay motivo alguno para dudar de la autenticidad de los motivos etnográficos mencionados (véase la bibliografía en ПЯ I 136); cf. un posible paralelo cultural en el área lequita de los eslavos occidentales: en los ritos necrocúlticos casubios también se menciona el consumo de leche de yegua, pero Aleksander Gura (Гура 1997: 550), que los describió sin profundizar en cuestiones de mitología báltica, traduce la expresión léxica casubia pjic kobělim donotę como ‘beber la limonada de la yegua’, aunque la palabra casubia donotę, cuyo significado no está claro para Gura (la traducción de la expresión termina con un signo de interrogación), parece explicarse como un sustantivo de origen adjetival: casubio donota ‘leche’ ← casubio *do-j(e)n-ota ‘ordeño; leche’ (< sufijo -ota, cf. polaco wilg-ota ‘humedad moderada, humedad’ (Linde VI 235), polaco mork-ota ‘humedad’ (Linde III 135); para el significado, cf. sánscrito dóha ‘ordeño; leche’) < adjetivo eslavo occidental *doj(b)nъ ‘que se ordeña’ (< sustantivo eslavo occidental *doja ‘ordeño’ (< sustantivo prot eslavo *doja ‘íd.’ < verbo protoeslavo *dojiti ‘ordeñar, amamantar’ (ЭССЯ V 53–54, 57)) → checo důje ‘íd.’ (ЭССЯ V 52)) → polaco antiguo dojny ‘ordeñable’ (1452), polaco dojny ‘(arcaico) relacionado con el ordeño; que se ordeña’ (ЭССЯ V 56). Straipsniai / Articles 57 ROLANDAS KREGŽDYS del Chaurirari analizado, sino también en la estructura de muchos otros verbos «de raíz» de esta particular capa léxica⁷. Uno de los principales factores que determinaron la estructura morfológica de los miembros del grupo léxico-semántico estudiado es el fenómeno del tabú, cuyo incumplimiento ⁷ Al abordar el origen del léxico de la esfera sacra de diversos pueblos indoeuropeos, es necesario tener en cuenta los cambios morfofonéticos de la estructura de la palabra en el nivel de la reconstrucción (determinados también por el fenómeno del tabú), que dieron lugar a la aparición de secuencias morfotácticas atípicas (véase más ampliamente Маковский 1998: 155, 158–160). Al ignorar estos cambios, es decir, al aplicar un método atomístico de análisis, se cometen no pocos errores; compárense las descripciones etimológicas hasta ahora aceptadas de la deidad Стрибог del panteón de Kiev de los eslavos orientales, que no guardan absolutamente ninguna relación ni con la descripción de las funciones de la deidad ni con la estructura morfológica del teónimo (véase más ampliamente Крегждис 2010: 212–215): se crean formas que nunca existieron y que supuestamente pertenecen a la capa léxica de la protolengua indoeuropea, cuya estructura morfológica es imposible no solo por las particularidades de la agrupación fonotáctica de sus segmentos, sino también por su falta de fundamento semántico. Por ejemplo, al no poder explicar de ningún modo el origen del ruso стрый (ant. стрый, стрый) ‘hermano del padre, tío (hermano del padre)’ (Даль IV 340), asociado con esta deidad, Viacheslav Ivanov y Tamaz Gamkrelidze, adhiriéndose a la hipótesis de Marc Vey (1931: 65–66; Вей 1958: 96) sobre el esl. stri- < indoeuropeo *pətri-, ‘padre’, reconstruyen una forma de término de parentesco de estructura inverosímil, supuestamente usada en la protolengua indoeuropea: *–pʰ|h|h|r– // *pʰ|H|tʰ|h|r– (Гамкрелидзе, Иванов 1984: 538, 765, 777, 791), que, al parecer, ni siquiera el especialista en fonología más avezado podría pronunciar ni justificar en cuanto a la aparición de tal estructura. El análisis de estos lexemas reveló que su origen no tiene absolutamente ninguna relación con la terminología de parentesco y que los vocablos rusos стрый (ant. стрый, стрый), considerados hasta ahora muy antiguos, reflejan cambios morfofonéticos tardíos del ruso antiguo (véase más ampliamente Крегждис 2010: 214, 216). La mayor influencia en la aparición de las conjeturas mencionadas, que requieren una revisión fundamental, la tuvo el respaldo de Oleg Trubachov (Трубачев 2006: 20, 28, 49, 53, 201 (primera edición de 1959)) a la conjetura del lingüista francés Vey sobre el origen del radical str-, recurriendo al búlgaro пасторок, пастрок ‘padrastro’ < *po-p(ə)tor (← *pātor, *pster ‘padre’). Oswald Szemerényi (Семереньи 1967: 15) negó tajantemente la posibilidad de derivar el lituano tėvas ‘pater’ de *ptē-vas, cuyo radical *ptē Josef Mikkola (1908–1909: 124) sostiene que es una variante del indoeuropeo *patēr; y deriva el ruso стрый ‘hermano del padre, tío (hermano del padre)’ del indoeuropeo *ptr- (< *ttr-). Esta afirmación conjetural fue desarrollada en los trabajos del ya mencionado Vey, André Vaillant (1950: 82) y Georgij Shevelov (1964: 191), pero fue duramente criticada por Christian Stang y otros (véase más ampliamente Семереньи 1967: 15)). Trubachov refuta las dudas totalmente acertadas y fundamentadas que Szemerényi (1977: 7) expresó sobre la derivación del esl. *stryjb del indoeuropeo *pater y ofrece la siguiente justificación: I. «[...] pasa completamente por alto otro posible continuador eslavo suyo: el búlgaro пастрок ‘padrastro’ < indoeuropeo *pō-pətor-.» (Трубачев 2006: 201); II. «Etimológicamente, el búlgaro пастрок ‘padrastro’ < *po-ptor es transparente. La cuestión del desarrollo del significado ‘hijastro’ resulta algo más difícil. La formación con el sufijo -ъkъ difícilmente se remonta aquí a una época muy antigua; compárese el checo antiguo pastore y el búlgaro пастроче con los sufijos -е-, -ent-. No se excluye aquí un significado inicial de pertenencia (‘del padrastro, hijo no biológico’ = ‘hijastro’). Llama la atención la ausencia de pastorkъ en las lenguas eslavas orientales. El aislado ruso antiguo посторъкъ probablemente es un préstamo. De las lenguas eslavas meridionales procede el albanés pasterk ‘hijastro’.» (Трубачев 2006: 49); III. «Con el prefijo pa-: ruso паотец (V. I. Dal: ‘padre no biológico, tutor de un niño adoptado’), compárese el lituano patevis ‘padrastro’ – tevas ‘padre’. Quizá también pertenezcan aquí el búlgaro пастрок, пастрокор ‘padrastro’ < *popator» (Трубачев 2006: 27–28). Lamentablemente, todas estas afirmaciones de Trubachov, al parecer, requieren revisión, no solo porque su autor no ofrece una descripción fiable del origen del búlgaro пасторок, пастрок ‘padrastro’, basada en argumentos lingüísticos y no en las conjeturas de Vey, sino también porque compara lexemas con etimologías completamente distintas (véase más adelante). En primer lugar, debe rechazarse la afirmación derivada del análisis atomístico según la cual el lituano patėvis, patėvis ‘padre no biológico, segundo marido de la madre para los hijos del primer marido’ K, SInt y otros (LKŽe) está emparentado con el ruso нао́мець ‘padrastro, tutor de un adoptado; segundo padre’ (Даль III: 16) y el búlgaro пастрок, пастрок ‘padrastro’ (< indoeuropeo *popator). El origen de todas estas palabras es distinto: 1) el lituano patėvis, patėvis ‘padre no biológico, segundo marido de la madre para los hijos del primer 58 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII M. Stryjowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari supone la aparición de teorías a priori erróneas sobre el origen de las palabras. El método atomista, que hasta ahora suele predominar en los estudios de onomástica, determina una valoración sumamente negativa del objeto de esta rama de la lingüística (y, en particular, de su análisis etimológico): marido‘ ← pref. pa- + sust. lituano tėvas ‘padre, hombre (por lo general, casado) respecto de su hijo’ Lex 90, SD 1104 y otros; ‘uno de los progenitores’ Mžš; ‘cónyuge de una mujer, marido’ Šts y otros; ‘suegro’ LKA I 195; ‘hombre de edad avanzada, anciano (en vocativo)’ NdŽ, Jdr, Plv; ‘creador, fundador’ A 1884, 244, DP 534 y otros; ‘pastor’ rš.; ‘título de un clérigo o monje’ NdŽ, rš.; ‘título de un servidor del culto’ NdŽ, J. Marc.; ‘quien se ha ganado respeto por su devoción a la iglesia y a la fe’ P, DP 5 y otros; ‘epíteto de Dios’ WP 146, PK 16 y otros; ‘Dios’ Mž 105 y otros; ‘abeja reina’ LKA I 172 (LKŽe); este pref. pa- ≤ pref. lituano po-, ‘(función) para expresar relaciones de sucesión’ (véase Kregždys 2010a: 222 (nota 190)); compárese el lituano pósūnis ‘hijo no biológico, hijo de la esposa o del marido de un matrimonio anterior’ Lex84, SD242, Q507, R y otros; ‘brote axilar, retoño’ Kb ↔ lituano dialectal pãšūnis ‘hijastro’ Pb (LKŽe); lituano pódūkra, ‘hija no biológica’, hija nacida de un matrimonio anterior (para el nuevo cónyuge que posteriormente se incorpora a la familia), hijastra’ Krtv, Alk, Brs, Ds y otros ↔ lituano dialectal padukra ‘hijastra’ Q 507 (LKŽe); lituano pamergė ‘acompañante de los novios en las bodas antiguas’ Grž, Jnšk y otros; ‘(despect.) muchacha presumida y perezosa’ Lkš ↔ lituano dialectal póm ergė, pomergė ‘acompañante de la novia’ Št y otros (LKŽe), etc.; mientras que el ruso ná-отец ‘padrastro, tutor de un adoptado; segundo padre’ refleja un calco de la voz griega πάππος ‘abuelo (por parte de padre o madre); parte inferior de las semillas de algunas plantas; los primeros pelos del bigote (pelos de la barba); pajarillo en cuyo nido el cuco pone un huevo’ (Liddell, Scott 1882: 1302); (tardío // bizantino) ‘abuelo’ (Lampe 1961: 1006). La semema ‘pajarillo en cuyo nido el cuco pone un huevo’ dio lugar a los significados ‘(pa-, adoptivo) padre’ (es decir, ‘ave que cría un polluelo que no es suyo’ → ‘persona que cría a un niño que no es suyo’). Con el tiempo, debido a la homofonía, se produjo una contaminación con el griego (tardío // bizantino) πάπας (πάππας, παπᾶς) ‘padre; tratamiento respetuoso dirigido a un sacerdote (y obispo) (en las iglesias de Roma y Alejandría)’ (Lampe 1961: 1006; Дьяченко 1993: 406) → (tardío // bizantino) gr. *παπαδίτης ‘muchacho educado por un sacerdote’ (Lampe ibd.) (< gr. πάπας ‘sacerdote’ + gr. διαζάω ‘vivir, mantener las funciones vitales’ (+ –της (sufijo de nomen agentis)) → ruso dialectal nána ‘abuelo; padrino’ (СРНГ XXV 203). Por consiguiente, el primer elemento del ruso ná-отец ‘padrastro, tutor de un adoptado; segundo padre’ es un reflejo directo de un término eclesiástico griego (sustantivo, no prefijo (!!!)); por tanto, de ningún modo puede compararse con sus equivalentes lituanos (derivados del prefijo lituano po-), y la reconstrucción indoeuropea *po-p(ə)tor ‘pa-dre’ es imposible (!!!). No es el primer error de Trubachov al evaluar los préstamos de las lenguas eslavas procedentes del griego (véase más ampliamente Семереньи 1967: 20). Oswald Szemerényi (Семереньи 1967: 19) observó muy acertadamente que «El error más grave consiste en que, incluso en el caso de préstamos reconocidos como tales, a menudo solo se examina la fuente inmediata, cuando es igualmente importante identificar también la fuente más remota, que puede proporcionar el étimo correcto, el “significado primario”» (esta afirmación puede entenderse también como un énfasis en la necesidad de determinar el elemento directo o, respectivamente, sustrático); 2) El postulado de Trubachov «Etimológicamente, transparente el búlgaro пастрок ‘padrastro’ < *ро-pator», al parecer, debe considerarse una broma, pues este lexema eslavo meridional no tiene absolutamente nada que ver con la evolución de los términos de parentesco indoeuropeos: a) el búlgaro náстpok, nacтopok ‘padrastro’ (masc.) no puede analizarse separado del búlgaro náстроче ‘hijastro, hijastra’ (neut.) (con los sufijos -ък-, -че (este último refleja la palatalización búlgara original; véase Маслов 1981: 55)): ambos tienen el mismo origen, a saber, el adjetivo búlgaro nбcтър, –pa, –po, –пу ‘abigarrado; desigual, compuesto de elementos diferentes’ (Бернштейн 1953: 650) (con –ъ– ↔ –а– // –а– ↔ –ъ– (átona; la posición del acento suele diferir en los textos búlgaros antiguos y en la lengua actual — Маслов 1981: 46)); compárese el búlgaro настърва ‘variedad’ (Бернштейн 1953: 520)) (verbo búlgaro nбcтр я, –их ‘abigarrar, distinguir(se)’ (Бернштейн 1953: 650) // настъря ‘abigarrar, tornarse moteado’ (Бернштейн 1953: 649)) + suf. –áк– (modelo de formación de nomina qualitatis (!!!); véase Маслов 1981: 77); b) el búlgaro пастрок (< *nбcт–b–pok (con absorción de –b– por atonicidad, es decir, por alternancia vocálica «viva» – Straipsniai / Articles 59 ALL_62_63_maketas.indd 59 2011.06.17 08:23:51 ROLANDAS KREGŽDYS En opinión de Radoslav Katičić (Katičić I 48), muchas descripciones del origen de lexemas onomásticos se basan en principios de etimología popular, mientras que Aleksandra Superanskaja (Суперанская 1986: 78) afirma que tales investigaciones siempre son de carácter hipotético- žr. Маслов 1981: 135)), насторок kilmę iš verb. bulg. пъстрѣя ‘marguliuoti, raibuliuoti‘ patvirtina -о- ↔ -е- kaita – labai senos bulgarų balsiko kaitos refleksija, plg. verb. bulg. лежа́ ‘gulėti; kalėti‘ ↔ subst. bulg. ло́же ‘patalynė‘ (plačiau žr. Маслов 1981: 53), t. y. adj. bulg. пъстр ‘nevienodas, sudarytas iš skirtingų elementų‘ + suff. -ъk- (↔-áк-) > subst. bulg. *пъстрък, ‘ne tos pačios giminystės žmogus ⇒ ne vienos motinos ir//ar tėvo vaikas resp. (pa-,į-)tėvis‘ > bulg. náстрок, насторок ‘patėvis‘ // bulg. náстроче ‘posūnis, podukra‘ (su radialinio -о-↔-у- // a ↔ъ // b↔ у- (bulgarų fonologinių kitimų ypatybės – plačiau žr. Маслов 1981: 37, 44)). A partir de este análisis pueden refutarse las afirmaciones de Trubačov sobre: I. la posibilidad de reconstruir el indoeuropeo *po-p(a)tor (← *pator, *pster ‘padre’: tales formas nunca existieron ni pudieron existir en la protolengua indoeuropea (las lenguas indoeuropeas no se clasifican hasta hoy entre las lenguas semíticas, que se caracterizan por cadenas fonotácticas avocálicas de tres o más consonantemas (!!!)); II. el origen del ruso стрий (arc. строй, стрый), ‘hermano del padre, tío (hermano del padre)’, sería el siguiente: por contaminación entre el hipocorístico ruso dialectal ся ‘hermana’, de Tver (Даль IV 383), y el sustantivo ruso dialectal тятя ‘padre; hermana’, de Riazán (Даль IV 456), pudo surgir en ruso el adjetivo *се(я)стриной ‘perteneciente al padre’ > y el sustantivo *се(я)стрина ‘lo que pertenece al padre’ (sobre el sufijo *-īn- véase Хабургаев 1974: 203–204) (→ sustantivo ruso сестренцынь ‘todo lo suyo, lo que les pertenece personalmente’ (Даль IV 179), derivado de los sufijos *-īn- + *-īk- (para más información sobre este modelo derivativo, véase Хабургаев 1974: 201)) ⇒ sustantivo ruso *(ся)стр(ин)ой ‘hermano del padre, tío’ (con aféresis de ся-, causada por la repetición c-...c-, cf. lituano overė, ‘ardilla’ = voverė, idem; inglés óm /aim/ ← I am (Gaivenis, Keinys 1990: 12); cf. también el nombre personal ucraniano Ле́ра ← Ба-ле́рий (Скрипник, Дзятківська 2005: 45; para más información sobre la formación de hipocorísticos de nombres personales rusos, véase Суслова, Суперанская 1991: 99, 111, 115–116)) y absorción del sufijo -ин- (para más información sobre tales cambios fonéticos, véase Крегждис 2009, 281 (nota 37)) → ruso (arc.) строй ‘ídem’. También se relaciona con los cambios morfológicos de esta forma la aparición del ruso стрий ‘hermano del padre, tío’, aunque su origen es mucho más sencillo: sustantivo ruso *се(я)стрия ‘lo que pertenece al padre’ (nomen collect.) (cf. eslavo antiguo а́даѝть ‘hermandad’ (nomen collect.)) → sustantivo ruso *се(я) стрий ‘hermano del padre, tío’ (por analogía con ruso céстрия ‘prima’ y con el cambio del formante flexivo femenino *-ā a masculino -ъ por analogía con ruso бραтний ‘perteneciente a él (es decir, al hermano – R. K.), característico de él’ (Даль I 124)) → sustantivo ruso стрий ‘ídem’ (con aféresis de се(я)-) (véase más ampliamente Крегждис 2010: 214); III. eslavo ruso antiguo Стри-богъ ← (*C-mp-u- ← *-втриС) ← *Сирть-богъ (? transposición anagramática de la raíz con metátesis de C- inicial, debida a la inexistencia de la secuencia fonotáctica TPИС- en ruso (la combinación СТРИ- es bastante frecuente en esta lengua eslava oriental: ruso стрúба ‘caballo’ (en juegos); стрикъ ‘franja, límite, etc.’, стрий (arc. строй, стрый) ‘hermano del padre, tío (hermano del padre)’ (Даль IV 340)) ← ruso (arc.) срть ‘remolino de agua, torbellino, vendaval, etc.’ (Даль IV 188), es decir, el primer constituyente del compuesto karmadhāraya refleja una transposición del morfema radical (para más información sobre este tipo de formación de palabras en protoslavo, véase Хабургаев 1974: 192; para más información, véase Крегждис 2010: 216). Dėmesys atkreiptinas ir į dar vieną Trubačiovo (Трубачев 2006: 49) nurodomą kalbinį faktą – s. sl. пасторъкъ ‘πρόγονος; prigvinuš‘, kuris nefiksuojamas pagrindiniame senosios slavų leksikos sąvade (ССЯ III 18–19 (jame surinktos visos IX–XII a. šios kalbos leksemos)), o s. r. посторокъ немниман autoritetingiausiuose bažnytinės slavų kalbos rinkiniuose (ЦСЦ III 171; СЦРЯ III 162, 394), išskyrus Grigorijaus Djačenko leidinį (Дьяченко 1993: 409), kuriame minimi ir tie žodžiai, kurie yra seni tik autoriaus nuomone (žr. s. v. баба-яга), t. y. jie pateikiami be šaltinio nuorodos (!!!). Panašių keistos žodžių interpretacijos pavyzdžių pasitaiko ir Emilio Benvenisto veikaluose (žr. Бенвенист 1995: 177): r. dial. стрий ‘dėdė‘ aiškinamas kaip senosios slavų kalbos žodis (!!!) (plg. „[...] ст.-сл. stryjь ‘брат отца‘ (общеславянский термин, который отсутствует, однако, в русском [...]“ (Бенвенист 1995: 179)), nors šios kalbos pagrindiniame sąvade tokia lytis nenurodoma (žr. ССЯ IV 181–190), bet pateikiama bažnytinės slavų kalbos žodynuose reikšmė ‘tėvo / motinos brolis‘ (ЦС IV 179; СЦРЯ IV 239), 60 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII ALL_62_63_maketas.indd 60 2011.06.17 08:23:51 M. Stryikowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari mentos, basadas en argumentos sumamente improbables. Jurij Otkupščikovas (Откупщиков 1988; 2006: 216), con el fin de refutar esta opinión ya establecida, formuló una metodología para estudiar los géneros onomásticos, basada en un análisis detallado de la formación de palabras, y no en el análisis semántico o fonético de los lexemas, cuyo partidario era Antoine Meillet (véase más ampliamente Мейе 1954: 40). Cabe señalar que Vytautas Mažiulis también subrayaba constantemente la importancia del análisis morfológico al describir el origen de una palabra (cf. PEŽ III 13). Sin embargo, para etimologizar teónimos y otros elementos mitológicos no basta con apoyarse únicamente en este método, cuya importancia, al parecer, no cabe poner en duda; compárese el sonido de los «nombres impuros» de las plantas tabú de los aukštaitianos orientales, que, según Eugenija Šimkūnaitė (2001: 30, 71), servían «como medios de cifrado y, a la vez, para ahuyentar al espíritu maligno de la enfermedad; como magia verbal; como desciframiento de conocimientos»⁸; todos ellos reflejan no solo una estructura morfológica del término base (substrático) completamente alterada (el lexema se sustituye por una fraseología: «rábano del diablo» ↔ lituano dialectal perruna ‘oreja de oso moteada’ (Jasiūnaitė 2010: 286)), sino también un cambio referencial. Las mismas discrepancias estructurales entre las formas substráticas y las formas registradas en la fuente escrita son características también de los teónimos mencionados en la obra De Diis Samagitarum Cæterorumque Sarmatarum, & falforum Chriſtianorum. Item de religione Armeniorum (1582) del personaje cultural Łasicki, contemporáneo de Stryikowskis (para más información, véase LE XIV 181–183; BRMŠ II 577–579; Łasickis 1969); compárense Salaus9, Klamals10, Atlaibos11, Tawals12, etc. (Kregždys 2010: 51–52). Estos teónimos, así es decir, el lexema no es un término heredado del eslavo antiguo, sino un dialectalismo ruso, conocido por История Государства Российскаго del conde Karamzin y por Кормчая книга II 209 (una recopilación tardía de postulados eclesiásticos rusos) (véase СЦСРЯ ibd.). 8 Cf. ‘espiras de oveja’ = piñas de aliso, hierba de serpiente, ulmaria; ‘sapos rojos’ = raíces y tallos de degsnys; ‘orina de muchacha o muchacho’ = savia de arce o abedul; ‘sapos negros’ = chaga de abedul; ‘devoradores de ratones’ = cornezuelo del centeno; ‘Sol en blancos velos’ = manzanilla medicinal; ‘conejitos rosados en el rastrojo’ = yemas de pino (véase más ampliamente Šimkūnaitė 2001: 31, 74–75). Cf. también ‘rábano del diablo’ = cicuta venenosa; ‘baya del diablo’ = uva de zorro de cuatro hojas (Jasiūnaitė 2010: 286, 292). 9 Salaus ← (forma dialectal morfotácticamente auténtica) Salius < *Sáulius (con -áu- > -a.- (rasgo del habla de Ragainė)) ← lituano saulė ‘sol’. 10 Klamals < *kalmal(i)s ‘el que muele huesos’ (tipo de metátesis por proximidad; se altera la estructura fonotáctica del segundo morfema de la misma raíz, es decir, AXBY → AB(XY)) ↔ *‘el que muele huesos, es decir, deidad de las enfermedades de los huesos o las articulaciones’ < *kaula-malis ‘ídem’ < (compuesto tatpuruṣa) *kaula-malūnis ‘ídem’; cf. sustantivo lituano malūnis ‘molinero, especialista en molienda’ ~ sustantivo lituano malūninis ‘molinero, especialista en molienda’ ← adjetivo lituano malūninis ‘relacionado con los molinos’ (véase también Kregždys 2009b: 121). 11 Atlaibos < *lai-ta-bas (tipo de metátesis de las dos primeras sílabas, es decir, AB → BA) < sustantivo lituano laitas ‘suelo apisonado de una era o casa; base’; ‘parte inferior del horno, base’, etc. + sustantivo lituano lãbas ‘bienestar, beneficio’, ‘bien’, ‘riqueza, tesoro, bienes’, etc. ⇒ (compuesto tatpuruṣa) *Laitalabas // *Laitalabis ‘riqueza de la era ↔ deidad de los granos que se vierten sobre el suelo apisonado (al parecer, de una era) ↔ deidad de la era’. 12 Tawals es un prusismo que refleja el sustantivo lituano dialectal (MLiet.) tãvas ‘padre’ (< prusiano taws, ídem) ↔ *Taval-lis ‘padrecito’ (¿eufemismo debido a un tabú?) → Tavolas ‘ídem’. Straipsniai / Articles 61 ROLANDAS KREGŽDYS Incluso los investigadores que estudiaron todos los demás nombres de divinidades enumerados por Łasicki e intentaron ofrecer explicaciones sobre su origen los interpretan como deformados o incluso inventados, aunque todos los nomina propria mencionados por este autor reflejan material léxico báltico auténtico, a veces incluso sumamente arcaico. La principal causa de los análisis erróneos del origen de los mitologemas realizados hasta ahora por autores como Łasicki, Stryikowskis y otros es la aplicación indiscriminada del método atomístico ya mencionado. Al analizar las formas onomásticas, se olvida que los nombres de los dioses (tanto uránicos como ctónicos) deben analizarse primero mediante el método reconstructivo, pues los términos de la esfera sacra (en especial los nombres de los dioses) se deforman y se transponen debido al tabú, de modo que su forma original solo puede restablecerse. Las posibles funciones de las divinidades no son muy útiles para determinar el origen de un teónimo, pues a menudo son inventadas y, en ocasiones, completamente desconocidas (véase más ampliamente Крегждис 2009: 257–259). Las tendencias de cambio en la estructura morfémica de los teónimos sometidos a tabú son características no solo de los teónimos bálticos, sino también de los trabajos sobre el léxico sacro de los eslavos y de otras tribus indoeuropeas (y no indoeuropeas) (compárese con el ruso dialectal анчу́тка ‘diablo, espíritu maligno’ (Oriol, Simbirsk, Tula, Riazán, etc.) < el ruso dialectal анчу́т ‘diablo’ < *анчуд, ídem’ (reconfiguración morfológica; compárese también el cambio esporádico -д- ↔ -м-: ruso чудо́къ ↔ чуто́къ ‘poco, apenas; una copa de vino’ (Даль IV 613)) ~ ruso dialectal анчибо́д, ídem’ (Топоров 1973: 31) < ruso dialectal *начуд, ídem’ (transposición morfofonética debida al tabú) ← verbo ruso начудить (начудесить, начудотворить) ‘hacer diabluras; asombrar con un comportamiento extraño’ (véase también Kregždys 2009, a21); ruso dialectal у͡дага́нка ‘bruja’ (Kolyma) (véase Власова 2008: 499) < *yagdanка ← verbo ruso yagdyvatь ‘adivinar, orientarse; averiguar basándose en señales (indicios) inusuales, etc.’ (Даль IV 464–465)¹³; el dios eslavo del trueno Perun, usado en el sur eslavo 13 Šio žodžio kilmės aprašas, pateiktas Aleksandro Anikino (Аникин 2000: 580), yra motyvuotas liaudies etimologijos metodika (daugybė tokio nagrinėjimo pavyzdžių pateikiama Platono Lukaševičiaus veikale (žr. Лукашевич 1847)), mat aptariamą leksemą priskyręs skoliniams iš jakutų удаган ‚šamanė, ragana, burtininkė‘, o pastarąjį – iš mongolų удаган ‚šamanė‘, hipotezės autorius pamiršo nurodyti: I. pirminį skolinimosi šaltinį (!!!), mat sieti jį su Anikino nurodomu tiurkų *iduk ‚šventas‘ nepatikima ne tik dėl tokios formos vartosenos stokos gyvojoje kalboje (tai, matyt, vienas pagrindinių kazuistikos bruožų, kai pateikiama neva autentiška prolytė, paremta vieninteliu argumentu – asterisku (!!!); be to, toks skolinys nenurodomas rusų kalbos tiurkizmų sąvade (Шипова 1976: 342–343)), bet ir morfofonetinio skolinio ir substratinės formos neatitikimo (!!!); II. morfologinių kitimų grandi – visiškai neaišku, (a) kodėl jakutų удаган ‚šamanė, ragana, burtininkė‘, suponuojantis moteriškosios giminės referentą, rusų kalboje vartojamas su suff. r. -ка; (b) jei spėtume, kad toks morfologinis kitimas nulemtas kontaminacijos su r. dial. шаманка ‚keiksmažodis‘ (apie šio žodžio kilmę plačiau žr. Фасмер IV 401; Аникин 2000: 688), reikėtų paaiškinti, kaip rusų kalbos Sibiro dialekte galėjo būti pradėtas vartoti skolinys, savo morfologine struktūra neatitinkantis morfotaktinės šios kalbos sistemos. Be to, vienas pagrindinių argumentų, suponuojančių Anikino hipotezės klaidingumą – šioje rytų slavų kalboje ir jos Sibiro dialekte plačiai vartojamas jau minėtas tos pačios semantinės vertės skolinys r. шаманъ, шаман́ка ‚laukinų Sibiro genčių apgavikų kasta, kurių atstovai, besiverčiantys burtininkavimu, apgaudinėja žmones‘ (CAP VI 850), шаман, шаманка ‚kulto tarnautojai, bendraujantys su dvasiomis; burtininkas, žiniuonis, gebantis sukelti ekstazės būseną‘ (БТСРЯ 1489), t. y. Anikino „hipotezė“ neatitinka visuotinų superstatinės 62 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII M. Stryikowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari la transposición morfémica causada por el tabú eslavo (metátesis): búlgaro неперуна, неперуда, непнепуда, нпеперуда (MC 431); el nombre de la divinidad eslava de la riqueza y el ganado, Волос, alterado según un modelo de transposición anagramática; compárese el ruso Соловей-разбойник ← Волос (léase de izquierda a derecha) (véase MC 496). A este mismo grupo pertenecen también el teónimo eslavo oriental Стрибог, mencionado en la crónica más antigua de la Rus de Kyiv, la Crónica de Néstor (más precisamente, en sus copias), Мокошь, entre otros (véase más ampliamente Крегждис 2010: 211–213). Este fenómeno se aplicó y aún se observa al pronunciar el nombre de la divinidad suprema no indoeuropea de los judíos, con forma de tetragrámaton, YHWH, que originalmente era el dios de una tribu de pastores (la tribu de Judá) (MC 633). Tras analizar los cuatro teónimos mencionados en la obra de Łasicki, resultó que dos (Salaus, Tavvals) reflejan formas dialectales morfotácticamente auténticas, mientras que dos —señala- postulados sobre la aparición del léxico: préstamo: «recurso al fondo léxico de otras lenguas para expresar conceptos nuevos, diferenciar ulteriormente los ya existentes y designar objetos hasta entonces desconocidos (a menudo, los propios conceptos y objetos solo llegan a ser conocidos por los hablantes de esa lengua como resultado de contactos con los pueblos de cuyas lenguas se toman las palabras correspondientes)» (Ахманова 1969: 150–151); «Adopción de una expresión lingüística de una lengua en otra, normalmente cuando no existe un término para el objeto, concepto o estado de cosas nuevos» (Bussmann 2006:139). Un aspecto cuestionable de la metodología de Anikin para determinar el origen de esta palabra es la ausencia total de análisis sincrónico. Anikin no analiza ni detalla las particularidades del léxico ruso, sino que se dedica a reconstruir cambios en lenguas no indoeuropeas (véase también Аникин 2009: 155; este investigador no solo explica como préstamos de las lenguas túrquicas los elementos heredados del ruso —por supuesto, sin presentar resultados de análisis morfológico ni semántico, pues no realiza tales análisis—, sino que también emprende la «finización» del léxico báltico: lituano odą, jūrą, kadagys, etc., serían, según Anikin, los préstamos más evidentes de las lenguas finesas (Аникин 2009: 155); resulta extraño que, al evaluar la obra de Wojciech Smoczyński y reprocharle que cite poco los trabajos escritos en cirílico, el propio reseñador, al tratar las hipótesis sobre el origen del léxico báltico, ignore las obras fundamentales de baltística escritas en alfabeto latino, en las que tales «afirmaciones» ya habían sido refutadas hace tiempo (Būga II 273; PEŽ II 65, 55–56; LEW 516, etc.))), aunque no cabe duda de que el ruso удаганка ‘bruja (insulto)’ es de origen deverbal (véase arriba) y no un préstamo (además, los ejemplos mencionados de las lenguas túrquicas deben considerarse préstamos del ruso, y no a la inversa (!!!)): ruso dialectal зад ‘clarividente’, gobernación de Olónets (1846), Vólogda, Yaroslavl, Kostromá, Perm, Rusia occidental; ‘мяслюс, persona que adivina algo (o lo presiente)’, Yaroslavl (1853); ‘sabio’, Vólogda, Perm (CPHF VI 90), ruso dialectal задь ‘sabio; hechicera, sacerdotisa’ Rusia occidental (Даль I 339) ← ruso dialectal *задан ‘ídem’ (con apócope del sufijo -ан por contaminación con el término sacro ruso зад ‘serpiente’ (CPHF VI 89) (!!!) (~ (por su estructura morfológica de nomina agentia) ruso молчанъ ‘perro que muerde, pero no ladra’ (← verbo ruso молчать ‘callar, estar tranquilo, etc.’) (Даль II 343) (para más ejemplos, véase Зализняк 1980: 494–496)) ↔ ruso зада́нка ‘adivina’ (Urales, 1963) (CPHF VI 90). La falta de atención a los cambios estructurales llevó a agrupar en un solo campo léxico-semántico (CPHF VI 89–90) lexemas de origen y formación completamente diferentes, es decir, homófonos: el ruso зад ‘serpiente’ y el ruso dialectal зад ‘clarividente, etc.’. Una de las principales pruebas del origen deverbal del ruso удаганка ‘bruja (insulto)’ (< *уагаданка ‘bruja, clarividente’) es su equivalente léxico-semántico ucraniano (tanto desde el punto de vista derivativo como semántico): ucraniano угадник (вгадник) ‘clarividente’ ↔ угадниця (вгадниця), ídem (fem.)’ ← verbo ucraniano угадуватися (вгадуватися) ‘prever, presentir, ser supersticioso; 2. adivinar, acertar; 3. averiguar’ (→ ucraniano угадництво (вгадництво) ‘capacidad de adivinar’ (véase СУМ 371). Straipsniai / Articles 63 ALL_62_63 maketas.indd 63 2011.06.17 08:23:51 ROLANDAS KREGŽDYS …tadas formas, cuyo cambio estructural puede explicarse según: I. el tipo de metátesis contigua, en el que cambia la estructura fonotáctica del segundo morfema de un mismo tema, es decir, AXBY → AB(XY) (Klamals); II. la metátesis de las dos primeras sílabas14, o tipo de metátesis contigua (de sílabas adyacentes), que intercambia la primera morfema del mismo tema por la segunda, es decir, AB → BA (Atlaibos) (véanse las notas 7–10). Sobre la base de estos argumentos y de la estructura morfofonética del nombre de la divinidad estudiada, que no es característica del lituano, cabe formular una nueva hipótesis sobre el origen del teónimo Chaurirari: se supone que refleja un cambio morfotáctico de tipo II: lituano *Kauriraris ‘dios de los caballos’ < sust. lituano *kaurikaris ‘íd.’ (r...r < r...k (asimilación progresiva contigua)) ↔ sust. lituano *kaurikanis (r...r < r...n (asimilación progresiva a distancia)) < sust. lituano *kaukarinis ‘íd.’ (metátesis morfotáctica debida a un tabú (?) (para más detalles, véase Kregždys 2010: 51–52; 2010₍: 88) < adj. lituano *kaukarinis ‘perteneciente a Kaukarius’ (cf. los mitologemas sust. lituano rugìnis ‘ser fantástico de los cuentos’ Mš; ‘mes otoñal, septiembre’ S. Dauk (LKŽe) ← adj. lituano rugìnis, -ė ‘hecho, elaborado de centeno’ SD 463 y otros; ‘perteneciente al centeno’ N, Nmč, Aps, Ps, Pb, Vžns, Dv, L. Paukš., Švn; ‘relacionado con el centeno’ Lz; ‘apto para cultivar centeno (dicho de la tierra)’ KzR, Krsn, Alk, Smn; ‘que madura al mismo tiempo que el centeno’ Skr, Stak, Lkv, Ggr, Rt; ‘que se canta mientras se siega el centeno’ Švnč y otros; ‘que se propaga, parasita el centeno o crece entre este’ LBŽ, F; ‘que está o vive entre el centeno’ LKK XIII 140 (Grv) (LKŽe); sust. lituano jaũrinis 14 Cf. ejemplos de metátesis que, según se supone, fueron provocados por el fenómeno del tabú: 1) lituano dialectal vilbãtas ‘(mit.) persona capaz de convertirse en lobo o de ser convertida en lobo por otros’ BŽ 305 y otros; ‘(fig.) persona espantosa, cruel’ Ant, Ut (LKŽe) < *viltakas ‘hombre lobo’ < vilk-takas Š; un cambio similar también se produjo en letón (lo cual confirma la posible intervención del fenómeno del tabú: un motivo mitológico-religioso común a los pueblos bálticos): letón vilkata Latvju dainas 19392, 2; vilkate 19424; vilkatis 19392 (cf. Būga I 221); 2) letón klemu (māte) (con c- africada (< *k-) > k- por la posición ante consonante (!!!) (para más detalles, véase Endzelynas 1957: 40)) ← letón ceļmu māte ‘madre de los tocones ↔ madre de los diablos ↔ diablesa’, debido a la asociación de la ubicación del diablo con el «tocón»; cf. lituano dialectal (samogitio) kėlmas ‘maldición de este tipo, usada para evitar mencionar al diablo’ Dr, Užv (es decir, apelativo eufemístico del diablo ~ po kelmų išeiti ‘desaparecer, perecer’ Dr → ‘irse al diablo’, cf. užskas išėję puõ_kelmų Dr; adj. lituano (samogitio) kėlmiškas, -ė ‘muy malo, diabólico’ (véase DūnŽ 128) (esta hipótesis también puede apoyarse en la mención del bloque de madera (un préstamo del letón) // tronco, leño, es decir, tocón (parte de un tronco), durante el carnaval de Užgavėnės (cf. LE XXXII 368), que al parecer simbolizaba al diablo; según los datos de la mitología báltica, este se asocia con una morada subterránea donde hacía frío (JBR I 9); por consiguiente, durante esta fiesta se ahuyentaban el frío y el invierno (!!!). Al parecer, el rito de arrastrar el tronco de Navidad tenía el mismo significado (para más detalles, véase Vaicekauskas 2005: 75–76)). Cf. además cambios esporádicos de metátesis en las lenguas bálticas, causados por factores extralingüísticos: verbo lituano mąstakuoti ‘agitar, ondear, hacer movimientos con los brazos’ A. Vien. ~ maskatuoti, mäskatuoti Gl; ‘moverse colgando, balancearse, ondear’ Dkš, Dbk y otros; ‘temblar’ Er; mover, mecer, agitar’ Vd, Sb y otros; ‘hacer algo, trabajar con movimientos de las manos’ Dbk y otros; ‘ir deprisa’ Ds y otros; ‘viajar, desplazarse (por lo general, sin motivo)’ Er, Pc; ‘darle a la lengua, charlar’ Dbk, Dgl, Ut; hacer travesuras, armar jaleo Rm; ‘arreglarse, adornarse y emperifollarse de manera extraña’ Rm (LKŽe) (para más ejemplos, véase Būga II 410); 3) prusiano wubri ‘pestaña’ E 82 ← prusiano *bruwi ‘ceja’ (por contaminación con el alemán wimpro ‘Wimper’ (PEŽ IV 266)). 64 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII ALL_62_63_maketas.indd 64 2011.06.17 08:23:52 M. Stryjkowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari ‘diablo’ (Vėlius 1987: 40) ← adj. lituano jáujinis, -ė, jaujos; secado en la jauja (antes de la trilla); trillado en la jauja; trillado en la jauja‘ Ggr y otros (LKŽe); sust. lituano javinė ‘diosa de los cereales’ [K] ↔ sust. lituano javinis ‘encargado del almacén de cereales, responsable de inventariar las reservas de grano’ [K]; Lex 55 y otros ← adj. lituano javinis, -ė ‘de los cereales’ K I 537 y otros (LKŽe) y otros (véase también Крегждис 2009: 305)) ← nomen proprium (teónimo) lituano Kaukarus 59812 (Kaukarius) ‘dios de las montañas; Berg Gott’, mencionado por Jokūbas Brodovskis (JBŽ II 175; III 364) (más tarde también recurrió a esta fuente Kristijonas Gotlibas Milkus (cf. LKE 417; JBR II 158)), que refleja una protosema muy antigua, es decir, primaria, de esta divinidad (!!!) (véase más adelante). La presencia, es decir, la reiteración, de tales correspondencias mitopoéticas en obras de autores de distintas épocas, según Toporovas, «no es una casualidad ni una excepción, sino una necesidad y una regularidad, determinadas por un significado misterioso y profundo» (Топоров 2007: 112); es decir, constituye uno de los principales argumentos que respaldan la autenticidad de una unidad léxica no solo en el aspecto formal, sino también en el semántico-cultural (cf. el prusiano Curche ‘divinidad del ganado con cuernos’, mencionada en el tratado de Christburg del siglo XIII, y la divinidad Karwaitis ‘dios de los terneros’, citada por Matthäus Prätorius, que vivió en el siglo XVII (BRMŠ III 261) (véase Крегждис 2009: 286, 305, 319)). Para determinar la base derivativa del lituano Kaukarus, probablemente convendría empezar su análisis examinando el formato flexivo -ius, pues los derivados con el sufijo *-ių- suelen presuponer sustantivos verbales abstractos; cf. el sust. lituano gýrius ‘elogio, honor’ DP 150, 320 y otros (Skardžius 1996: 76). No obstante, cabe subrayar que en los dialectos lituanos se usan con mucha frecuencia formas de los temas *-i̯ō- y *-i̯ū- que expresan el mismo concepto (cf. lituano dėdžius ‘tío’ Vlkv, Sasnava ↔ lituano dialectal dėdis Jrb, Skr: se trata de un fenómeno bastante antiguo (cf. Kazlauskas 1959: 41; Zinkevičius 1966: 255)); además, las formas de los temas *-i̯ō- aparecen junto a sus equivalentes de tema en ē (cf. lituano dialectal pasáulė Krtn ‘mundo’ ↔ nombre personal lituano Sáulīs Brš, Ob, Rk, Saulis Kn, Mdž y otros; Saulỹs Pn, Švnčl, Trgn; Saũlius Alv y otros (Zinkevičius 1966: 219)). Kazimieras Būga (RR II 665; véase también Zinkevičius 1966: 224) explicó con claridad la causa de este cambio y sostuvo que las causas de la variación de temas deben buscarse en el sistema flexivo de mezcla entre temas distintos, especialmente en el área samogitia y en las hablas de los aukštaitianos occidentales limítrofes con ella; es decir, aquí, debido al acortamiento de los formantes flexivos átonos (ante todo, por supuesto, en las hablas de los samogitios costeros) (gen. sg. del tema i̯ā) -ās > -es // -ēs (tema ē) → tema iā ↔ tema ē, y tema iā ↔ *-i̯ū-, cf. Karliáučia ‘Karaliaučius’ (Gerullis, Stang 1933: 18), por la misma razón por la que también se produjo el paso del tema *-i̯ū- al tema *-i̯ō-, es decir, debido a la nivelación flexiva de las formas de nom. pl. de las formas de estos temas (neutralización morfológica); cf. (nom. pl.) lituano vaišius ‘fructus’, (nom. pl.) vaišiai ↔ lituano sėnys ‘palacio, casa suntuosa’ SD⁵ 48 ~ (acc. pl.) fienius ŽCh 139₁₄ (< *sieniai) (para más detalles, véase Būga II 554–555; véase también Girdenis, Girdenienė 1997: 291). Straipsniai / Articles 65 ROLANDAS KREGŽDYS Por lo tanto, cabe suponer que el nombre propio lituano Kaukarius ‘dios de las montañas’ pudo surgir por analogía15 con el antropónimo lituano Šaulius Krš (LPŽ II 683) (← *saulius ‘sol’ < *saulia ‘íd.’ < (tema ē) lituano saulė ‘íd.’), lo que presupone la forma de tema en -iō- *Kaukaris ‘íd.’ (~ antropónimos lituanos Šaulis, Saulìs, Saulỹs ← *saulis, -ys) ↔ sustantivo lituano kaũkoris ‘montículo, montón’ Klvr (LKŽe; véase también Ambrazas 1993: 138; 2000, 116), y este, a partir del tema en ō lituano *Kaukaras16 ‘íd.’ < (metonimia léxica), sustantivo lituano kaũkaras ‘colina pequeña, colina, montículo’ B, R, M޲ 118 y otros; ‘cima de una montaña’ M, S. Dauk., RB 4 Moz 23,9; ‘elevación del terreno, terrón, túmulo’ B, J; ‘frente, nuca’ Kair (LKŽe) (compárese también el lituano kaũkoras, y el 73 ‘mandrágora’ (CGL I 75); es decir, se refleja el semema de ‘fertilidad’ (LE XVII 225), vinculable a una de las funciones principales de la divinidad ctónica: propiciar una descendencia exitosa, es decir, la abundancia de descendientes). Ya se ha señalado que el semema ‘dios de las montañas’ es, al parecer, el primario; por ello, es necesario determinar cómo surgió el significado de ‘divinidad equina’ mencionado por Stryikowskis. Este problema solo puede resolverse mediante un análisis morfológico (y, por tanto, también etimológico) del sustantivo lituano kaũkaras ‘colina pequeña, colina, montículo’, etc. Hasta ahora, esta palabra lituana se explica como una derivación con el sufijo -ara- del sustantivo lituano kaukas (Skardžius 1996: 303). Fraenkel (LEW I 230) la deriva del sustantivo lituano kaũkas ‘tumor, absceso, quiste sebáceo’ K, J, LsB 194, N (LKŽe). Esta comparación resulta totalmente comprensible y clara, pues ambos lexemas presuponen el referente ‘prominencia; aquello que sobresale, que se proyecta’. Sin embargo, la relación semántica entre estas palabras y el sustantivo lituano kaũkas ‘espíritu doméstico que trae riquezas, aitvaras’ B, R, etc.; ‘alma de un niño no bautizado’ K, C I 1059, J; ‘diablo’ Lš; ‘persona envejecida, demacrada y de cabello enmarañado; persona supersticiosa a la antigua’ Mrj; ‘pene’ Kp; ‘enano, persona pequeña’ K (LKŽe) es completamente oscura. Por consiguiente, también es oscuro el origen de esta última palabra, aunque precisamente la asociación con esta figura mitológica y con el lituano *Kaukaras, es decir, la divinidad *Kaukariniu, determinó el surgimiento del significado ‘divinidad equina’ mencionado por Stryikowskis, pues, según los datos folclóricos, se ha establecido que los kaukai, al igual que los aitvarai, cuidan de los caballos (LE XI 186; (en el caso de los diablos, esto también es característico de los eslavos, que incluso llaman a los caballos ‘diablos negros’); véase Vėlius 1977: 124, 126; (sobre los kaukai) 184, 186–189, 193). (Cabe señalar aquí que la comparación de los kaukai con los aitvarai tampoco es casual —es un problema que, por supuesto, requiere un estudio aparte—: a menudo su connotación funcional es idéntica (JBR II 158; LE ibd.); compárese el lituano aitvaras ‘ser fabuloso que trae riquezas a las personas’ SD 129, 15 También la tendencia a los cambios de tipo flexivo de otros lexemas lituanos presupone una acción análoga de la analogía; compárese el lituano de tema en ō žvyras Varn, Krž, žvyras (3) Škt ‘mezcla de arena, grava y guijarros’ J y otros; ‘tierra, suelo con abundante grava’ Jrb y otros; ‘guijarro’ Pv, Akm, Krž, Jrb, Skdv; ‘sedimento, arenilla que se forma en el organismo’ Škt (LKŽe) ~ el dialectal lituano de tema en iū žvȳrius (2) NdŽ y otros, žvȳrius (4) Alv y otros, ‘íd.’ (compárese Žvyriaus didelį kaupą suvežėm LTR, véase la entrada kaũpas – LKŽe). 16 Esta última figura mitológica parece haber determinado la aparición del sustantivo lituano kaukaras, de origen peyorativo, ‘borracho’ Q 22, Mit I 227 (LKŽe), pues la taberna es una localización habitual del diablo (Vėlius 1987: 53–54, 94) (según los datos del folclore ruso, todos los borrachos están bajo el dominio del diablo (!!!) – Власова 2008: 542–543, 547). 66 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII M. Stryikowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Žmódzka i wszystkie Rusí teonimai: Chaurirari N, J y otros; «juguete infantil que se eleva en el aire sujeto por un hilo, cometa» J. Jabl.; «persona inquieta, traviesa» Slnt, Krn, Tj (LKŽe); «pieza del arnés del caballo» (Vėlius 1977: 174)). Es cierto que, según los datos del folclore lituano (LTR 1583/51), la etiología de los kaukai se vincula con partes del cuerpo de los caballos: se incuban a partir de huevos de erizo negro (para más detalles, véase Vėlius 1977: 183). Mažiulis (PEŽ II 148–150), al analizar las relaciones genéticas entre los lexemas bálticos orientales mencionados y el sust. pr. cawx «diablo» E 11, atribuyó a la palabra prusiana un semema connotativo *,el que está encorvado, jorobado, etc.», supuestamente característico de esta divinidad, que no se menciona en ninguna fuente escrita ni en el folclore (PEŽ II 149). No se puede estar de acuerdo con esta afirmación de Mažiulis por una razón muy sencilla: ni el sust. pr. cawx «diablo» ni el sust. lituano kaũkaras «colina, loma, montículo» pueden derivarse del adj. báltico *kauka- «encorvado, jorobado», < adj. indoeuropeo *kouko-(: *keuko-) «que se dobla (se inclina, está curvado) cubriendo» / «que cubre (cubierto) doblándose (inclinándose, curvándose)», < verb. indoeuropeo *(s)keuk- / *(s)kouk- / *(s)kūk- «cubrir(se) doblándose (inclinándose) / doblar(se) cubriendo» (PEŽ II 150), ya que estas palabras suponen connotaciones no de «curvarse», sino de «sobresalir, proyectarse, estar en lo alto» (cf. Urbutis 1981: 77); su connotación semántica es diferencial (para más detalles sobre el valor referencial de estos géneros, véase Paulauskas 1987: 64–65, 86). (Conclusiones similares se desprenden también de los ejemplos ilustrativos indoeuropeos? *keuk- «sich biegen», es decir, «inclinarse, encogerse, acurrucarse», que LIV (I 319) presenta: verb. s. i. (Ved.) ut-kucant- «retorcerse; encorvarse; doblarse», v. p. n-gwč- «inclinarse», irl. cúar «torcido», s.-cr. kûka «gancho», lituano kaũkas «piña» (por cierto, este significado no aparece en LKŽ (!!!)); es decir, se pasa por alto el hecho crucial de que una concavidad o «hondonada» no es una convexidad o «colina»). Por consiguiente, el origen de estas palabras es completamente distinto del que explican Fraenkel (LEW ibd.) y Mažiulis (PEŽ ibd.) (y también Liubovė Kurkina, quien relacionó el lituano kaũkaras con el eslavo *čukorb; cf. Куркина 1992: 164) en sus trabajos¹⁷. Uno de los argumentos en que Mažiulis basa su conjetura sobre la posible reconstrucción del adjetivo báltico *kauka- ‘encorvado, jorobado’ es una afirmación errónea de los autores del Diccionario etimológico de las lenguas eslavas (véase ЭССЯ XIII 86–87, 94), según la cual el sustantivo ruso kyka ‘puño, mano cerrada’ (para más detalles sobre su origen, véase Фасмер II 404) debe compararse con el dialectal ruso kyka ‘espíritu del bosque que vive en la sauna’ (compárese CPHH XVI 30): se presentan como miembros de un mismo campo léxico-semántico. Por desgracia, estas palabras tienen orígenes completamente distintos: el dialectal ruso kyka ‘espíritu del bosque que vive en la sauna’ (ЭССЯ XIII 87) es una palabra de lenguaje infantil (al parecer, motivada por la imitación onomatopéyica bu-bu de los sonidos del búho real o de la lechuza, y por la contaminación con la palabra peyorativa —también de lenguaje infantil— rusa káka ‘puaj; asquerosidad, maldad, suciedad, excrementos’ (Даль II 75)), que refleja una asimilación regresiva (en cuanto a la lengua 17 Esta explicación se repite también en las obras más recientes dedicadas a la lexicología prusiana (para más detalles, véase Brazaitis 2010: 150). Straipsniai / Articles 67 ALL_62_63_maketas.indd 67 2011.06.17 08:23:52 ROLANDAS KREGŽDYS de la mala articulación del usuario (¡del niño!): k…κ ← 6…κ) r. бу́ка ‘diablo; ser mitológico’, etc. (CPHF III 262), ‘monstruo (coco) con el que los educadores sensatos asustan a los niños; superhombre; oso; persona malvada, cruel e intratable’ (Даль I 138). Otro pariente del pr. caws ‘diablo’ aducido por Mažiulis es el letón kaūcens ‘sapo común; rana’ (ME II 172), también de origen completamente distinto del que propone el autor de la hipótesis. Debe interpretarse como derivado nominal del letón kauca ‘aullido, grito, mugido’ (ME ibd.), con el sufijo -ęn-s (cf. letón meita ‘hija; niña, muchacha, criada’ → meitēns ‘muchachita; niña’, letón māsa ‘hermana’ → letón māsēns ‘primo, sobrino’ (Endzelīns 1951: 303); cf. también el sustantivo lituano tylā ‘ausencia de ruido y sonidos; silencio, quietud, paz, tranquilidad’ FrnW, KŽ, etc.; ‘silencio’ SD 151, etc.; ‘tiempo tranquilo, calma chicha’: NdŽ, GTŽ, DŽ; ‘lugar tranquilo, rincón silencioso’ Vd; ‘persona poco habladora, callada’ NdŽ, K (LKŽe) → tylēnis, -ē ‘persona callada, silenciosa’ DŽ, NdŽ, etc.; ‘persona que no expresa públicamente sus opiniones’ DŽ (LKŽe); lituano gárbanà ‘cabello, lana o plantas rizados’ K, etc. (LKŽe) → lituano dialectal gerbēnis, -ē ‘que tiene el cabello rizado’ Pc, Sml, etc. (LKŽe) (véase también Skardžius 1996: 235), etc.), mientras que el letón kauca es un derivado deverbal, derivable del verbo letón kàukt ‘aullar, bramar, lamentarse; llorar, sollozar; hacer ruido; silbar (del viento); crujir, chasquear; (el oído) resonar con un sonido penetrante18 (ME II173); cf. el letón kaūkuris ‘torbellino silbante’ (ME ibd.). Por tanto, la descripción etimológica del pr. caws, respectivamente del lituano kaūkas, propuesta por Mažiulis debe corregirse. El problema de determinar el origen del lituano kaūkaras, del lituano kaūkas y del pr. cawx ‘diablo’ se resuelve fácilmente si se parte de la relación semántica y genética entre estos lexemas y el nombre del sapo, vínculo que Mažiulis identificó acertadamente: el sapo era un penate de los antiguos bálticos (la interpretación de la mitologema que propone el autor de la hipótesis es muy dudosa (véase más abajo)). Sin embargo, contrariamente a Mažiulis (PEŽ II 148), no debe relacionarse con las palabras mencionadas el letón kaūcens, de origen onomatopéyico, sino los sustantivos letones kaupis ‘sapo’ (EH I 594), kaūpiņš ‘sapo, rana; hongo que sobresale como un montículo en la superficie del suelo’, kàupenis2 ‘sapo’ y kaūpītis ‘sapo, rana’ (ME II 177), que presuponen no un referente mitológico misterioso de algún «penate» —por lo que no hace falta reconstruir una forma letona inexistente *kaūk-ena ‘perteneciente al kaukas, perteneciente a los kaukai (penates)’ (PEŽ ibd.)—, sino el semema etimológicamente fácil de justificar ‘protuberancia, saliente en el suelo’19 ↔ letón kau-pis ‘concha’ (ME ibd.). Las causas del origen de las distintas formas acentuales, cuya especial importancia subraya Mažiulis (PEŽ ibd.), se explican fácilmente mediante sus correspondencias lituanas, que refle- 18 El origen onomatopéyico del letón kaūcens también puede argumentarse a partir del letón kauķis ‘sapo’ (ME II 357) < y del verbo letón kaukstēt ‘hacer «kiau kiau», croar, ladrar y cosas semejantes’ < (onomat.) letón kàuku ‘kiau kiau’ (ME ibd.). 19 El letón kaūpiņš ‘denominación despectiva de una persona o un animal insignificantes’ (EH I 594) presupone un origen apelativo del significado de la palabra, aparentemente por la connotación peyorativa del referente «sapo» o «rana». 68 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII M. Stryikowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Žmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari que reflejan las formas básicas de estos géneros: sustantivo lituano kaūpas, káupas ‘elevación, montículo, montón’ K, etc.; ‘patatas o verduras amontonadas, cubiertas con paja y enterradas; sótano’ Brt, etc.; ‘exceso de medida, excedente’ R, SD 398, etc.; ‘lo que supera la norma, más de lo necesario, parte superior’ Kt, Slk, etc.; ‘coronilla’ Ds (LKŽe). Cabe destacar que históricamente la raíz de estas formas es una base débil, mientras que la aparición de las formas con acento agudo está determinada por el formante colectivo *-ā (véase más ampliamente Kregždys 2010a: 29–31); cf. sustantivo lituano káupa ‘montículo’ ↔ lituano dialectal káupas ‘íd.’ (así también serbocroata kùpa ‘montón’ ↔ kùp ‘íd.’ (véase Būga II 442); Būga (I 441) considera la forma de género masculino una innovación), letón kuõpa ‘montón, haz (gavilla de cereales), montón’, adverbio letón dialectal kuõpā ‘juntos’ ↔ lituano dialectal kuopa ‘montón, cono, hacina’ (cf. Būga II 355) < sustantivo báltico *kaupa- ‘acumulación’ < adjetivo báltico *kaupa- ‘acumulado’ (cf. PEŽ II 151) < verbo balto-eslavo *kaup-/*kūp- ‘amontonar; sobresalir’ (< indoeuropeo *keup- ‘íd.’ (el semema ‘doblarse, curvarse, etc.’ reconstruido por Pokorny (IEW 591) no sirve en absoluto para explicar la evolución semántica de los lexemas mencionados más arriba y, por tanto, debe sustituirse)) > verbo lituano kaũpti ‘amontonar, formar un montón’ K, J; ‘amontonar tierra alrededor del tallo de una planta o de otra cosa, aporcar’ K, N, Krsn, Ktk, J; ‘reunir, acumular, concentrar’ Mrs; ‘saquear, apropiarse’ J (LKŽe). Por tanto, cabe suponer que el lituano kaũkaras, el lituano kaũkas y el pr. caux reflejan un cambio en la estructura fonética de la palabra causado por la asimilación progresiva (k…p > k…k): sustantivo báltico *kaupa- ‘acumulación’ (→ derivados con el sufijo -(a)ra-) lituano kauprà ‘colina’, kaũparas ‘montículo’ V1 (Būga I 447); letón kaupra ‘colina’ (EH I 595), letón kàupre2 ‘pequeña colina; cresta montañosa’ (ME II 177), letón kàupris2 ‘cresta montañosa; occipucio’ (EH I 595)) ⇒ *kauka- ‘íd.’; cf. nombre propio lituano Kaũkas ‘recoge todo tipo de cosas y se las lleva a casa’ Tv (Butkus 1995: 255) (en los alrededores de Kaunas, el lituano kaũkas se entiende únicamente como una persona avara que se lleva todo a casa (¡¡¡) – R. K.) ↔ verbo lituano kaũpti ‘saquear, apropiarse’ (véase más arriba). Probablemente este cambio ya existía en la protolengua báltico-eslava²⁰; cf. serbocroata kùpa ‘montón, montón de tierra; grupo de árboles o personas; hacina; pila’ // kùp ‘íd.’, hidrónimo Kùpa ‘río de Croacia; Κόλαπις (mencionado por Estrabón)’ (RHS 789, 791; véase también Būga II 442) ↔ esloveno kúk ‘colina’ (cf. PEŽ II 150), croata kùk ‘(anat.) parte superior (prominente) del fémur humano y animal; parte superior de una piedra’ (RHJ: 517; RHS: 20 La hipótesis de que este proceso sea antiguo también se ve respaldada por ejemplos de la toponimia y la hidronimia prusianas, que reflejan la existencia de posibles variantes de topónimos con las raíces –p- y –k-: topónimo pr. (Prusia meridional) Kaukenynen 1400 (Gerullis 1922: 58; Blažienė 2005: 271), topónimo pr. Kaucaliskis 1331, Kaukelawke 1394 (Gerullis ibd.), topónimo pr. Koken 1755, Nūwe Kuckendorff 1380, etc. (Przybytek 1993: 102–103, 315) ~ hidrónimo (río) pr. Caupeaps 1395, topónimo pr. Kaupsitten 1343 (Gerullis ibd.). Esta prudente hipótesis puede plantearse a partir del abundante material toponímico letón (con raíz –p-) y de la existencia de alternancias fonéticas evidentes en esta lengua báltica oriental: topónimos letones Kaupa, Kaũpas, Kaũpes ~ topónimo lituano Káupos; topónimos letones Kàupari2, Kauper-kalns; Kaũpes-kalns ↔ topónimos letones Kaukuri, Kaũkure, Kauk̦u kalns, etc. (para más ejemplos, véase Endzelīns 1961: 63, 67–68). Por consiguiente, cabe sugerir con mucha cautela que algunos topónimos e hidrónimos prusianos y lituanos con raíz kauk- se relacionan no con la connotación referencial de «kaukas» o «diablo», sino con la de «colina» o «montaña» (¡¡¡). Straipsniai / Articles 69 ALL_62_63_maketas.indd 69 2011.06.17 08:23:52 ROLANDAS KREGŽDYS 753), s.-kr. kùk (kūk), kūka ‘piedra enorme, bloque errático’, top. (en Bosnia) Kùk // Kūk ‘gran colina’ (RHS ibd.)21. Esta hipótesis también puede argumentarse desde el punto de vista mitológico, pues se sabe que «el kaukas, como el espíritu doméstico ruso, el ritomte sueco, el Nisse noruego, el tanh(u)an haltija, tallitonttu, riihenhaltija finlandés y otros seres están más relacionados con la era y el establo que con la vivienda humana: lleva grano y heno, cuida de los caballos, etc.» (Vėlius 1977: 188); es decir, el kaukas amontona montones o acumula; compárese con los significados ya mencionados del verbo lituano kaũpti: «amontonar, formar un montón» y «reunir, agrupar, concentrar» (LKŽe). Así pues, resulta evidente que tanto Fraenkelis como Mažiulis incluyeron en un mismo campo léxico-semántico palabras de origen y significado totalmente distintos: homónimos fonéticos (homófonos): sust. lituano kaũkas ‘espíritu doméstico que trae riquezas, aitvaras’, ‘alma de un niño no bautizado’, ‘diablo’, ‘persona envejecida, enjuta y de pelo enmarañado; persona supersticiosa a la antigua’, ‘hongo pene’, ‘enano, persona pequeña’ (LKŽe) < ide. *keup- ‘amontonar; sobresalir’ (esta semema no se distingue en IEW 591; explicación diferente en PEŽ II 61) ≠ sust. lituano kaũkas ‘herramienta de pescador: gancho o arco de madera con el que se gira bajo el hielo una pértiga que no sigue una trayectoria recta’ Vdšk, Srj, Klt, Ign, Rš, Švnč, Lkm, Plš, Nmn; ‘pértiga para sujetar la carga al carro, tensor’ Dglš (LKŽe) < verbo ide. *keuk- ‘curvarse, doblarse’ (IEW 588–589) (véase también PEŽ II 150). A partir del análisis realizado, puede afirmarse con seguridad que la semema ‘dios de las montañas’ de Kaukarius, el nomen prop. (teónimo) mencionado en los diccionarios de Brodovskio y Milkų, es primaria, mientras que la de Stryikowskio 21 Petaras Skokas relaciona el s.-kr. kùk, gen. kùka ‘parte superior del fémur, etc.’ con el s.-kr. kàlk (< prasl. *klьkbъ), ‘muslo; coxa, femur’, y lo deriva de ide. *kl̥k- ‘curvarse, doblarse’ (Skok II 225); sin embargo, el topónimo Kùk (Milna, Brač) ‘lugar elevado con una colina nevada’ que él mismo señala presupone un referente de ‘saliente’, no de ‘curvatura’ (!!!); es decir, no debe relacionarse con el s.-kr. kàlk ‘muslo’, sino con el s.-kr. kùk (kūk), kūka ‘piedra enorme, bloque errático’ (RHS 753); este último, a su vez, debe relacionarse con el s.-kr. küp (Vuk, Kosmet, ŽK) ‘montón, montón acumulado; grupo de árboles o personas; pila de heno; montón’, kúpa (Vuk) ‘montón, acervus; brazada de juncos’, comparable con el lituano kaũpas (cf. Skok II 225, 236–237). Skok también advirtió los vínculos genéticos entre estos lexemas: las diferencias entre las formas protoindoeuropeas *queu-p ↔ ide. *queu-k- se explican únicamente por la alternancia de los formantes distintos *-k- y *-p- (Skok II 237). Esta valoración superficial de estas palabras condujo a separar lexemas del mismo origen (que reflejan la evolución de la asimilación progresiva: k…p → k…k) en campos léxico-semánticos distintos; es decir, la forma protoeslava de estas palabras es *kupъ ‘montón, montón acumulado’ > s. esl. εὔιυ, σωρός, acervus, búlgaro куп ‘montón; abundancia, gran cantidad’, etc. (véase más ampliamente ЭССЯ XIII 114). También cabe mencionar la absolutamente inverosímil conjetura de Oleg Trubačiovas (ЭССЯ XIII 115), según la cual la discrepancia acentual entre el s.-kr. kȕp y el lituano kaũpas se explicaría reconstruyendo formas protoindoeuropeas distintas: ide. *kou-p-o- ↔ ide. *kou-ə-p-o-. Por alguna razón, el autor de la conjetura ignora la afirmación de Būga (I 441) de que el s.-kr. kȕp (g. masc.) debe considerarse una innovación; es decir, esta forma surgió del s.-kr. kȕpa, cuyo acento agudo, al parecer, presupone el formato colectivo ide. *-ā (véase más ampliamente Kregždys 2010a: 31–41). La hipótesis de Būga también puede argumentarse mediante la evolución de la categoría gramatical nomina collectiva → g. masculinum, que se observa en las lenguas indoeuropeas (véase Kregždys 2010a: 54–55). Por consiguiente, cabe plantear la hipótesis de que la pareja léxico-semántica empleada en serbio y croata, kȕpa ‘montón, montón acumulado; grupo de árboles o personas; pila de heno; montón’ // kȗp ‘íd.’, según la conjetura de Būga, es tardía; por ello, el acento agudo del s.-kr. kȕp surgió por analogía con el g. fem. kȗpa (para más información sobre esta forma, véase ЭССЯ XIII 107–108), y no refleja ide. *kou-ə-p-o-, que, al parecer, nunca existió. 70 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII M. Stryikowskio veakalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkieji Rusi teonimai: Chaurirari *Kaukarinis ‘divinidad de los caballos’ es secundaria y está presupuesta por la connotación de una divinidad funcional; es decir, el lituano kaũkas presupone la protosema ‘divinidad que vive en una colina, donde amontona = acumula riquezas’. Por consiguiente, a diferencia de Balius (JBR II 158), puede afirmarse con seguridad que este teónimo debe interpretarse como uno de los epítetos de Velinas. Además del análisis del teónimo mencionado, es necesario examinar el origen de varios lexemas rusos que, según cabe suponer, Toporov vinculó erróneamente con Chaurirari (Топоров 2000: 184; 2006: 200): 1. Ruso dialectal kaýp ‘mazo de mango largo de madera para aturdir peces’ (usado en los Urales, Siberia y la cuenca del río Obi (Siberia occidental)) (CPHI XIII 138), que Toporov califica de baltismo (Топоров ibd.), supuestamente reflejo del sustantivo lituano kaũras ‘palo largo para remover alquitrán durante la cocción’ (LKŽe). Esta conjetura no resulta verosímil, no solo por el área de distribución del lexema ruso —es decir, el lexema está documentado en un territorio que nunca estuvo habitado por los bálticos (a menos que se trate de un lugar de destierro; cabe señalar, sin embargo, que los datos sobre el uso de la palabra se recopilaron en 1908)—, sino también por el origen de la palabra lituana mencionada: el lituano kaũras es un préstamo eslavo adaptado, relacionado con el ruso *ковыр ‘herramienta que designa un proceso lento de remover’ ↔ ruso ковы́рка ‘aquello con lo que se cava, talla, corta o trenza; tira de tilo o corteza de abedul con la que se ata una sandalia de corteza; golpe; persona torpe y lenta’ (CPHI XIV 38) (← verbo ruso ковыря́ть ‘remover, girar, avanzar a remo, hacer algo lenta y torpemente’ (CPHI XIV 39–40; Даль II 129)) ~ ruso копу́шка ‘persona lenta; inepto’ ↔ kóna ‘íd.’; ruso копа́ло ‘colmillo’ ↔ копа́лка ‘cualquier herramienta para cavar’ (Даль II 157). En cuanto al origen del ruso dialectal kaýp ‘mazo de mango largo de madera para aturdir peces’, cabe plantear la hipótesis de que está relacionado genéticamente con el ruso коварный ‘el que fabrica herrajes, cadenas y grilletes’ (Даль II 127) < sust. ruso коварь ‘herrero’ (Даль ibd.) < verbo ruso кова́ть ‘trabajar el metal con un martillo, dar al metal cualquier forma; golpear rítmicamente con un martillo como sobre un yunque’ (Даль ibd.); es decir, gráficamente debe considerarse un ejemplo de codificación fonética que refleja una forma con absorción (sin -v- radical; cf. el ruso кавунь ‘sandía, calabaza’ ↔ ruso dialectal kaýп ‘íd.’ (Даль II 71)), que habría dado lugar a la forma *kaur ← *koar (cambio en la estructura fonética de la raíz debido a la secuencia fonotáctica -oa-, inusual en ruso). El cambio semántico referente ⇕ connotado ⇒ referente (Aᴮ → Bᴬ) se explica según el principio del cambio semántico interno (véase más ampliamente Kregždys 2010a: 24–25): Straipsniai / Articles 71 ALL_62_63 maketas.indd 71 2011.06.17 08:24:01 ROLANDAS KREGŽDYS 2. Verb. dial. ruso kaýputься ‘enfadarse; fruncir el ceño, estar sombrío, abatido; ser orgulloso; ser testarudo’ (Даль II 98; véase también CPНГ XIII 138) tampoco es un baltismo, como sostiene Toporov, pues es un denominativo tomado del turco kovur ‘pardo’, kazajo konur ‘castaño claro, bayo, sardo; castaño oscuro (con cola y crin negras)’ (Фасмер II 211); es probable la siguiente secuencia de desarrollo semántico de este verbo: ‘pardo, castaño oscuro’ ↔ ‘amarronado, ennegrecido’ ↔ ‘ennegrecido, amarronado (de color oscuro), y por eso también abatido’ ↔ ‘enfadado’ ↔ ‘con el ceño fruncido, porque está enfadado’ ↔ ‘abatido y, por tanto, con el ceño fruncido’. Conclusiones 1) el teónimo Chaurirari refleja un tipo de metátesis de las dos primeras sílabas, o metátesis contigua (de sílabas adyacentes), que intercambia la primera morfema del mismo tema con la segunda; cabe postular el siguiente cambio morfotáctico: lituano *Kauriraris ‘dios de los caballos’ < sust. lituano *kaurikaris ‘íd.’ (r...r < r...k (asimilación progresiva contigua)) ↔ sust. lituano *kaurikanis (r...r < r...n (asimilación progresiva a distancia)) < sust. lituano *kaukarinis ‘íd.’ (metátesis morfotáctica por tabú) < adj. lituano *kaukarinis ‘perteneciente a Kaukarius’; 2) el nombre de la deidad Chaurirari no es un ἅπαξ λεγόμενον. Está relacionado con el nomen proprium (teónimo) Kaukarius ‘dios de las montañas’, registrado en varias obras de lexicógrafos y figuras culturales de la Lituania Menor del siglo XVIII; 3) lituano kaũkaras, lituano kaũkas, prusiano cawx reflejan un cambio en la estructura fonética de la palabra provocado por la asimilación progresiva (k...p > k...k): sust. báltico *kaupa- ‘acumulación’ > sust. lituano kaũpas, kãupas ‘elevación, montículo, montón’ (→ derivados con el sufijo –(a)ra–) lituano kauprà ‘colina’, kãuparas ‘montículo’; letón kaupra ‘colina’, letón kàupre² ‘colina pequeña; cordillera’, letón kàupr̃is² ‘cordillera; occipucio’) ⇒ *kauka– ‘íd.’; 4) la semema nom. propr. (teónimo) Kaukarius ‘dios de las montañas’, mencionada en los diccionarios de Brodovskis y Milkūs, es primaria, mientras que el *Kaukarinis de Stryjkowski, ‘deidad de los caballos’, es secundaria y está motivada por la connotación funcional de la deidad; 5) el sust. dial. ruso kaýp ‘martillo de madera para aturdir peces’ y el verb. dial. ruso kaýputься ‘enfadarse; fruncir el ceño, estar sombrío, abatido; ser orgulloso; ser testarudo’ no son baltismos. LITERATŪRA BRMŠ I–IV – Baltų religijos ir mitologijos šaltiniai, sud. Norbertas Vėlius. 1–2. Vilnius: Mokslo ir enciklopedijų leidykla, 1996–2001; 3–4. Mokslo ir enciklopedijų leidybos institutas, 2003–2005. 72 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII M. Stryikowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari Būga I–III – Būga Kazimieras. Rinktiniai raštai 1–3, sud. Zigmas Zinkevičius. Vilnius: Valstybinė politinės ir mokslinės literatūros leidykla, 1958–1961. CGL I – Clavis Germanico-Lithvana. 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Being based on the analysis carried out, the main conclusion has been made to which Vladimir Toporov had come earlier that the theonym cited in Stryjkowski’s writing reflects authentic linguistic material which can not be 80 Acta Linguistica Lithuanica LXII–LXIII M. Stryjkowskio veikalo Kronika Polska, Litewska, Żmódzka i wszystkiej Rusi teonimai: Chaurirari ascertained without paying attention to detailed analysis of the lexeme each component. The other conclusions are as follows: 1) theonym Chaurirari reflects juxtapositionally metathesis of the front syllables, i.e. contact metathesis type has been set to explain the morphotactical shift: Lith. *Kauriraris ‘horse God’ < Lith. *kaurikaris ‘ditto’ (r...r < r...k (contact progressive assimilation)) ↔ Lith. *kaurikanis (r...r < r...n (incontiguous progressive assimilation)) ‘ditto’ < Lith. *kaukarinis ‘ditto’ (morphotactical metathesis due to taboo) < adj. Lith. *kaukarinis ‘appending to Kaukarius’; 2) theonym Chaurirari can not be interpreted as ἅπαξ λεγόμενον. The lexeme may be correlated with nomen proprium (theonym) Kaukarius ‘ghats God’, which is mentioned in several Lithuania Minor lexicographical lexicons of the 18th century; 3) Lith. kaū̌karas, Lith. kaū̌kas, Pruss. cawx reflect phonetic structural shift caused by progressive assimilation (k...p → k...k): Balt. *kaupa- ‘accumulation’ > Lith. kaūpas, káupas ‘boss, hump, heap’ → (derivatives with suff. -(a)ra-) Lith. kauprà ‘hill’, kaūparas ‘hump’; Latv. kaupra ‘hill’, Latv. kàupre2 ‘small hill; sierra’, Latv. kàupris2 ‘sierra; sconce’) ⇨ *kauka- ‘ditto’; 4) nom. propr. (theonym) Kaukarius sememe ‘ghats God’ mentioned in Brodowski’s and Milke’s lexicons is attributable to parent drift, while Stryjkowski’s *Kaukarinis ‘horse God’ to accessory, presupposed by functional connotation of the god; 5) Russ. dial. кау́р ‘mallet used to knock out a fish’ and Russ. dial. кау́риться ‘to sulk; to wince, to gloom; to stand tall; to recalcitrate’ are not Baltisms. Įteikta 2010 m. lapkričio 17 d. ROLANDAS KREGŽDYS Lietuvių kalbos institutas Vileišio g. 5, Vilnius LT-10308 El. paštas – [email protected] Straipsniai / Articles 81