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Decadencia cultural en Barranquilla: entre turistificación masiva, cultura «adorno» y pérdida de identidad

Padilla Tejeda, Cristóbal

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283 Re e encia: Padilla Tejeda, C. (2021). Decadencia cul u al en Ba anquilla: en e u is i icación masi a, ‘cul u a ado no’ y pé dida de iden idad. Cul u a La inoame icana, 33(1), pp. 283-291. DOI: h p://dx.doi.o g/10.14718/ Cul u aLa inoam.2021.33.1.15 Decadencia cul u al en Ba anquilla: en e u is i icación masi a, cul u a «ado no» y pé dida de iden idad C is óbal Padilla Tejeda * Ins i u o Ca ibeño de Al os Es udios Polí icos y Sociales- ICAEPS DOI: h p://dx.doi.o g/10.14718/Cul u aLa inoam.2021.33.1.15 Ba anquilla: un pasado cul u al de o o Ba anquilla, ciudad anclada en el ca ibe colombiano, ue el epi- cen o del desa ollo cul u al de la egión y el país, ya que, induda blemen e, la condición es ela de la ciudad po su localización1 le 1. «Po sus condiciones en sus ecosis emas an o cos e os, como lu iales, con del as y Ciénegas con o madas po los amos del ío Magdalena en o o a llamado “ io g ande de la magdalena” (Be nal, 2021) conec ado con el ma a a és del lujo y e lujo de las ma eas y de su desembo- cadu a, p opia de las ca ac e ís icas de las ie as bajas del ca ibe sep en ional de Colombia. Rela os de los p ime os explo ado es eu opeos a p incipios del siglo XVI, nos hablan de “ es ipos de g upos poblacionales adap ados a es ipos de ecosis emas di e en es, pe o con a ios asgos cul u ales que compa ían en e sí como la lengua” (Ri e a, 2018). Muchos de es os asen- amien os se ue on educiendo poco apoco po e ec o de en e medades, los con lic os con las 1. «Po sus condiciones en sus ecosis emas an o cos e os, como lu iales, con del as y Ciénagas con o madas po los amos del ío Magdalena en o o a llamado ío g ande de la magdalena» (Be nal, 2021) conec ado con el ma a a és del lujo y e lujo de las ma eas y de su desembo- cadu a, p opia de las ca ac e ís icas de las ie as bajas del ca ibe sep en ional de Colombia. Rela os de los p ime os explo ado es eu opeos a p incipios del siglo XVI, nos hablan de « es ipos de g upos poblacionales adap ados a es ipos de ecosis emas di e en es, pe o con a ios asgos cul u ales que compa ían en e sí como la lengua» (Ri e a, 2018). Muchos de es os asen- amien os se ue on educiendo poco apoco po e ec o de en e medades, los con lic os con las * Magis e en Ciencias Polí icas (én asis en paz e in eg ación) de la Uni e sidad Ca ólica de Colombia-Uni e si à degli S udi di Sale no. Especialis a en p oyec os de desa ollo en la ESAP (Bogo á) y Adminis ado de Emp esas en la Uni e sidad San o Tomás (Bogo á). P o eso de la Uni e sidad Se gio A boleda (sede de Bogo á) en los cu sos de pos g ado de la Maes ía de Ges ión Cul u al. Di ec o del Ins i u o Ca ibeño de Al os Es udios Polí icos y Sociales-ICAEPS, es ambién di ec o de la Fundación In e nacional P og ess G oup, P esiden e de la Asociación de G aduados y Es udian es de la Maes ía en Ciencias Polí icas de la Uni e sidad de Sale no en Colombia y Edi o en Je e de la e is a Sin-Tesis: e is a de es udian es y g aduados de la Maes ía en Ciencias Polí icas (con enio en e la Uni e sidad Ca ólica de Colombia-Uni e si à degli S udi di Sale no). ORCID iD: 0000-0002-3841-8475. Con ac o: [email p o ec ed] 284 pe mi ió e es i se de impo an es asgos y peculia idades cul u ales en e a o as ciudades del país. En pa icula , un in e esan e elemen o a des aca es la ausencia de un pasado colonial a pesa de encon a se si uada en ese en onces en dos cen os de pode de la co ona Espa- ñola como e a Ca agena de Indias y San a Ma a2, lo que le pe mi ió una nue a o ma de o ganización social e ins i ucional que la hacen ambién se una ciudad ela i amen e jo en, un elemen o que le pe - mi ió desde el o igen de con e i se en un polo de desa ollo cul u al, come cial e indus ial a pa i de la con luencia de una di e sidad cul- u al cons uida po g upos humanos de dis in as p ocedencias que se ue on es ableciendo en o ma inin e umpida du an e a ias épocas. Con e ida en ese en onces en p o agonis a p incipal de enlace y de comunicación del país con el mundo, lo que le posibili ó adop a una pos u a como una de las ciudades «más p es igiosas y ape ecidas de Amé ica La ina en el pe iodo epublicano» (Yidi, S e enson, 2018). Con un c isol de azas a aídas po su hospi alidad y po el po en- cial mundo de opo unidades, es a ciudad ace có a eu opeos, á abes, asiá icos y judíos que llega on a es as ie as en g an pa e, de mane a p ecipi ada us igados po los in o unios de las gue as en sus países de o igen. La con igu ación de un sinc e ismo cul u al que da cabida a una in e acción de cos umb es, alo es y asgos de cada una de es as cul u as cons i uyó una amalgama cul u al que dio b illo a ese momen- o ex ao dina io que i ía la ciudad de Ba anquilla. E iden emen e, sus adiciones e iden idades cul u ales incidie on de al mane a que juga on un p o agonismo ele an e en el desa ollo y e olución cul- u al de la ciudad. Fue p ominen e el apo e de los alemanes en el desa ollo de ob as que pe mi ie on la comunicación de la ciudad con el ma Ca ibe a a és del e oca il de Bolí a 3, la na egación a apo po el ío Magdalena y el desa ollo de la a iación come cial; así como de los ingleses con su con ibución a la cons ucción del nue o y úni- co pue o ma í imo de Colombia en los años 1800; de los ame icanos, cul u as in aso as, y po enómenos de mig ación hacia o os e i o ios del in e io de la egión o el país (Blanco, 2011), pueblos como los Malibuson esal ados en es os ela os en pa icula en las c ónicas españolas, así como los Pacabueyes y Mocana que según es os egis os hacían pa e de los asen amien os del bajo Magdalena del ca ibe con inen al. (Ri e a, 2018). 2. Quizás po que en su condición de aldea, no e es ía pa a ese en onces ninguna impo ancia pa a los in e eses económicos de la co ona que es aban cen ados en el es ímulo me can ilis a es a al de la explo ación mine a de ma e iales p eciosos, den o de ese pano ama se conside aba que «e a poco lo que pudie a o ece la aldea de Ba anquilla odeada de innume ables ciénagas y pan anos y que sus cos as de ma abie o impedían el ácil acceso a los galeones españoles» (Re is a Huellas, 1982). 3. «A pa i de 1849 Sabanilla se ab ió ambién al come cio de impo ación, aunque el mo imien o de me cancías en es e sen ido, se man u o limi ado has a 1871 cuando se inaugu ó la línea del Fe- oca il de Bolí a que comunico a Sabanilla con el pue o lu ial de Ba anquilla» (Posada, 1987). Cul u a La inoam. Volumen 33, núme o 1, ene o-junio 2021, pp. 283-291 CRISTÓBAL PADILLA TEJEDA 285 con sus apo es al desa ollo inmobilia io u bano plani icado con la cons ucción del a is oc á ico ba io El P ado, además de los modelos emp esa iales públicos en ma e ia de se icios públicos; de los i a- lianos, pun a de lanza en la música y las a es isuales como el cine; de los anceses, que con ibuye on a la a qui ec u a y al a e; de los o ien ales, con sus apo es en la gas onomía y ho icul u a; y de los á abes, con sus mé odos usados en las ac i idades come ciales. Es a di e sidad cul u al o ánea, a iculada al modo de i i espon aneo, abie o y «mágico» ípico del se ba anquille o y ca ibeño, hicie on de es a ciudad un campo de p oducción de sen idos y ea i mación cul u al y social que la con i ie on en pione a del desa ollo cul u al del país. Un pasado de o o que le pe mi ió gana se el emoque e iden- i a io de «pue a de o o de Colombia»4 (Noé, 2018). En los albo es del siglo XIX, después de las gue as de indepen- dencia en los inicios5 del siglo XX, el mo imien o cul u al de Ba an- quilla u o su auge con la cons ucción de escena ios de ea os de p esen ación de espec áculos a ís icos y salones de con e encias, la c eación de la escuela de bellas a es, el desa ollo de imp en as pa a publicación de e is as li e a ias y pe iódicos, las o ques as y bandas musicales donde la in luencia i aliana y alemana juga on un in e e- san e papel6. Además, apa ecen los cí culos de esc i o es y poe as locales en conexión con g andes igu as li e a ias de la época, an o nacionales como in e nacionales, esc i o es amosos como el poe a nica agüense Rubén Da ío, José Asunción Sil a y el in luyen e local Jose Felix Fuemayo , pun a de lanza del plan li e a io y a ís ico desa- 4. Eso ue en los quin os Juegos Depo i os Cen oame icanos y del Ca ibe que se desa olla on en la ciudad. El escena io di ec o ue el Es adio Municipal, hoy Romelio Ma ínez. Fue algo apo- eósico po que el p esiden e de la República, Ma iano Ospina Pé ez, en ese momen o, en pleno discu so, e aluó el p oceso de la ciudad pa a el desa ollo del país y conside ó ajan emen e, en una ase que ma có el p oceso his ó ico el 9 de diciemb e de 1946, y po la cual ecibió un aplau- so unísono, que debía bau iza a Ba anquilla como la «Pue a de O o de Colombia» (Noe, 2018). 5. «La mani es ación cul u al del ca na al de Ba anquilla es plenamen e isible en los p ime os años pos e io es a la independencia según una ca a del no eame icano Resensselae hospedado en la esidencia del come cian e Jhon Glenn. En su misi a el no eame icano compa a la du ación de las ies as de es días a su juicio muy educidas si se compa a con las eu opeas y el uso masi o de una hie ba u ican e llamada pica pica que se le aplicaba a quienes no es u ie an a ono con el ambien e de jolgo io y el lanzamien o de hue os llenos de agua sob e la opa de quienes no se dis azaban. Pa a el ocasional c onis a lo más ele an e de lo obse ado ue un cu ioso e en o denominado La conquis a en donde dos g upos unos dis azados de españoles y o os de abo í- genes, se en enzaban en e oz lucha eco dando los p ocesos del descub imien o y de la colonia» (Minski y S e enson, 2009) . 6. «La p esencia de emig an es ex anje os en Ba anquilla p odujo di e en es mane as de ap e- cia la música. Si bien los ba ios popula es de bogas, de na egan es, pescado es, zapa e os y ca pin e os se amenizaban las ies as con ambo es, aco deones, y bandas de ien o in e p e ando adap aciones c iollas de alses, polcas, y mazu cas y el epe o io de po os, paseos, me engues y andangos; en las eli es de ex anje os y de las llamadas amilias pudien es se ap eciaba únicamen- e la música eu opea» (Miski y S e enson , 2009). NOTAS Y DISCUSIONES 286 ollado po el G upo de Ba anquilla7, en el que se des aca on pe - sonalidades como Ál a o Cepeda Samudio, el p emio Nobel Gab iel Ga cía Má quez y el des acado pin o Alejand o Ob egón. En es a empo ada hace su apa ición po p ime a ez en Ba anquilla la adio di usión y se c ea la Uni e sidad del A lán ico y la biblio eca depa a- men al a a és de o denanzas municipales (Miski, S e enson, 2009). Indudablemen e, la cul u a popula enía su o a his o ia de ida y su p opio modo de hace se: el ca na al, como sín esis de una exp esión y jolgo io popula , cons i uye un o denado social de con luencia de las dis in as azas y adiciones cul u ales, como ambién de las dis in as clases sociales que, si bien posibili aba pun os de encuen os donde se podían mezcla odas las clases sociales, de igual mane a cada una de ellas se pe mi ía sus p opios espacios donde se dis u aba según sus gus os cul u ales. En es e sen ido, el pueblo bailaba i mos que se desp endían de la in luencia a icana e indígena en sus salones de bai- le, denominados «Salones bu e os»8 y las « e benas»9 que se c eaban de mane a espon ánea en las calles de los ba ios, cons i uyéndose en los escena ios a o i os de las comunidades popula es como símbolos de unión y pa icipación a a és de la celeb ación cul u al; las eli es dis u aban de sus i mos con ma cada in luencia eu opea en sus clu- bes sociales y los sec o es medios ambién enían sus p opios ámbi os de celeb ación. En sus inicios, el ca na al nos en egó lecciones im- po an es que podemos ex ae , a ono con un mensaje de paz pa a una nación donde pe sis e esa enc ucijada de iolencia. La ba alla de 7. Del g upo de Ba anquilla apa ecen da os en las ob as de Ga cía Má quez. Es án los pe sonajes de Al onso, Ál a o y Ge mán, dependien es de la sas e ía del pueblo en El co onel no iene quien le esc iba. Es án los mismos, más el sabio ca alán y Gab iel, en Cien años de soledad. Es án las alusiones a «los mamado es de gallo de La Cue a» en las p ime as líneas del cuen o «Los une ales de la Mama G ande», y a Ál a o Cepeda Samudio en el cuen o «La inc eíble y is e his o ia...». Así se puede sospecha la exis encia de algunos amigos de Ga cía Má quez y ambién, con lo que apa ece en Cien años de soledad, el e o de sus deba es sob e cues iones li e a ias. Un es udio de ese g upo de amigos se jus i ica en la medida en que, además de suminis a da os sob e lo que con desa o unada o mula algunos han llamado «p ehis o ia li e a ia» de Ga cía Má quez, pe mi e conoce las excelen es ob as de Ál a o Cepeda Samudio y José Félix Fuenmayo y, de mane a ya algo ma ginal, la de Ramon Vinyes, «el sabio ca alan». (Gila d, s ) 8. «Le llamaban bu e os po los bu os, po que e an campesinos que enían como si hoy us ed a en un jeep y le dije an salones jeepe os po que pa quea el jeep. Ellos pa queaban los bu os, allí es aban, bailaban y se acabó». Salones bu e os del ca na al - p ime a pa e. Ma iano Can- dela. Cen o de Documen ación Musical del Río Magdalena y el Ca ibe Colombiano, p oyec o de Com amilia del A lán ico median e con enio con la Uni e sidad del A lán ico pa a el ciclo co espondien e a 1999. 9. «Ve bena es el nomb e que ecibe uno de los bailes popula es u banos, has a hace algunos años más signi ica i os del Li o al A lán ico colombiano, siendo sus cen os de ealización las ciudades de Ca agena y Ba anquilla, y en meno medida San a Ma a y algunas de las cabece as municipa- les de los depa amen os que ep esen an es as ciudades. Na u almen e que la designación no es exclusi a de la egión, pues en muchas poblaciones del in e io , o ien e y su del país ambién se ealizan e benas, po supues o con ma ices cul u ales di e en es» (He nández, 2011). Cul u a La inoam. Volumen 33, núme o 1, ene o-junio 2021, pp. 283-291 CRISTÓBAL PADILLA TEJEDA 287 lo es, po ejemplo, ep esen ó un e en o pa a da le in a la gue a de los mil días, una ez i mado el acue do de paz que puso in las con- on aciones: la simbología emplaza una ba alla que no es con balas sino con lo es10. Decadencia cul u al de Ba anquilla La his o ia ha sido es igo de cómo cie os países o ci ilizaciones b illan du an e un iempo pa a luego po una azón u o a eclipsa se. (Wa son, 2005) El empuje cul u al que aía la ciudad de Ba anquilla ue pe dien- do igo po la pé dida del dinamismo come cial e indus ial a media- dos de los años ein a y po la disminución del lide azgo po ua io po la compe encia del nue o pue o ma í imo de Buena en u a. Es e ac o , sumado a o os como la isión cen alis a de los gobie nos na- cionales he ede os de la cons i ución de 1886, le es a on impo ancia a las egiones y ciudades como Ba anquilla, poniéndola en cla a des- en aja en e al iángulo Bogo á-Medellín-Cali. Igualmen e, hay que conside a o os ac o es asociados a la g an dep esión del 1929, que se ex endió has a inales de los años 30, y a la Segunda Gue a Mun- dial, que ajo como consecuencia una c isis económica e ins i ucional en la ciudad. La exis encia de una especie de ol ido y desin e és de los ba an- quille os po p ese a su his o ia de ida cul u al, de las memo ias de una ciudad como pa e de su pa imonio e iden idad, hicie on pe mi- sible que hoy esas ob as que en un pasado le die on epu ación y glo- ia en su mayo ía hayan desapa ecido. En es e sen ido, po ejemplo, la na egación lu ial desapa eció po comple o, se asis ió a la demo- lición de joyas a qui ec ónicas que ue on angua dia de las ciudades 10. «La p ime a Ba alla de Flo esse o ganizó en 1903 po una p opues a del gene al He ibe o Vengoechea luego de i mada la paz, pa a celeb a el in de la Gue a de los Mil Días (1899 y 1902). Du an e los años 1900 y 1902, el Ca na al de Ba anquilla ue suspendido po dec e o del alcalde, como ac o de solida idad, y eanudado una ez la gue a e minó. Po ese en onces, al gene al se le ocu ió hace le un homenaje a la paz, cambiando una ba alla de plomo po una de lo es. Es a idea ue bien ecibida po las di ec i as del Club Ba anquilla, quienes au o iza on la o ganización de la p ime a Ba alla de Flo es pa a el 21 de eb e o de 1903 quedando, desde ese momen o, como el e en o más impo an e del Ca na al de Ba anquilla». Ca na al de Ba anqui- lla, His o ia de la ba alla de lo es ( 2011). NOTAS Y DISCUSIONES 288 colombianas como modelos epublicanos, el muelle, conside ado en su momen o el más la go de Amé ica, y po donde en a on g andes apo es ci iliza o ios al país, hoy ha desapa ecido y se ha cons uido ac ualmen e un emedo, cuya unción se á ne amen e u ís ica; del e oca il de Bolí a , el p ime o cons uido en el país, no se da cuen a de la exis encia de sus agones y ieles; sob e los inicios de la a iación come cial y de pasaje os es poco lo que hay, con excepciones de unas inicia i as p i adas: […] y es que Ba anquilla, esa ciudad p i ilegiada po su geog a ía, pe o igno ada po su his o ia, escasamen e apa ece e e enciada en los ana- queles del a chi o his ó ico de la nación. Quien sabe, si undamen almen- e po la apa ía del Ba anquille o de econoce y has a esc ibi la his o ia o po que sencillamen e la his o ia de la iolencia es á más ligada a nues a o mación. (Consueg a, 2018) Es poco o casi nada lo que queda de ese pa imonio angible de un pasado de esplendo que en lo económico, social y cul u al, se puede deci , ha e ocedido en ez de a anza . No es so p esa, pues desde hace décadas la his o ia de la ida cul u al de la ciudad ha su ido una de as ación in ame, p oduc o ambién de un modelo que le dio paso al desa ollo come cial especula i o p egone o del neolibe alismo que ha ca ac e izado los úl imos cua en a años, y que en lo local ha in o- ducido cambios como las ue es p i a izaciones. Basados en un ca á- logo de c eencias de que la p i a ización es una panacea de la cual no se escapa la cul u a, los gobe nan es se han dedicado a la implemen- ación de las concesiones de los bienes públicos, incluyendo las un- ciones que les co esponde como Es ado. En ese sen ido, como pa e de la implemen ación de ese pa ón p i a izado , la ins i ucionalidad nacional y local ha concebido la ciudad como un op model a pa i de los cambios u banos pa a se endida al mundo como una ciudad u- ís ica que despie e el in e és y ascinación po isi a la. Pe o hay que deci que de ás de es e diseño de ciudad op model hay un en oque adminis a i o público basado en un esquema del con a ismo que, en la mayo ía de los casos, puede e mina a o eciendo a una mino ía, enca nada en los llamados homb es de negocios, y que ha concesiona- do pa e del e i o io de la ciudad y hecho ans e encias de emp esas y bienes de ca ác e público que han p o ocado una descomposición ins i ucional y una eno me desigualdad económica y social a pesa de las mejo as sus an i as en la es é ica del paisaje u bano y de sus equipamien os. De mane a más pun ual, es a lógica p i a izado a — Cul u a La inoam. Volumen 33, núme o 1, ene o-junio 2021, pp. 283-291 CRISTÓBAL PADILLA TEJEDA 289 con el apoyo de capi ales locales y ansnacionales— es á gene ando «zonas de sac i icio»11 a a és de los planes de o denamien o de la ciudad que al inal buscan ap opia se del uso del suelo u bano pa a el desa ollo de p oyec os u ís icos12 en las zonas aledañas al ío Mag- dalena y cos e as del Á ea Me opoli ana de Ba anquilla. Es e hecho, que busca una especie de inno ación cul u al ( u is i icacion cul u al), de ma ca de ciudad den o del modelo de las indus ias cul u ales impulsadas po la economía na anja, indudablemen e es á gene ando impac os nega i os sob e los asen amien os de comunidades na i as de pescado es, na egan es po adición y neg os libe os desde los albo es de Ba anquilla, las cuales co en el iesgo de se despojadas de sus e i o ios13, lo que a ec a el en amado cul u al in angible de comunidades po ado as y ga an es de las adiciones que se mani- ies an con su pa icipación en el hecho cul u al más impo an e de la ciudad, el Ca na al de Ba anquilla, decla ado po la UNESCO14 como pa imonio cul u al inma e ial de la nación y de la humanidad. En in, asis imos a un en oque de ciudad cuyo de e minan e de desa ollo es el p oyec o de me cado desde los megap oyec os de in aes uc u a con el so isma de una «ciudad mode na» que, e i- den emen e, choca con la isión de una ciudad más humanis a, sin exclusiones y seg egaciones, hecha con y pa a sus ciudadanos, como en sus p ime os iempos, cuando, incluyendo al « iaje o» y no al « u- is a», hicie on pa e de su cons ucción como ciudad y apo a on a su desa ollo en un ámbi o de con i encia de cul u as que nos de- ja on un an eceden e de ciudad me ópolis. Es cu ioso que hoy esa ciudad p óspe a y compe i i a que nos han que ido ende no enga ni la más mínima in aes uc u a cul u al que le pe mi a o e a una agenda cul u al en con as e con las o e as de o as ciudades que han log ado a anza en planning cul u ales, gene ando pac os que log an la p oximidad de las a es con el ciudadano y el econocimien o de los de echos cul u ales po pa e de es os. 11. «El ‘emp endedu ismo’ le da glamu a la p eca iedad»: Boa en u a de Sousa San os. (Semana, 2019) 12. «Así se á A ena del Río, el si io de espec áculos de Ba anquilla» (El Tiempo, 2020). 13. «Las nue as di ec ices u banís icas plasmadas en El “Plan Especial” que es uc u a el p o- ceso de eno ación U bana, ha enido una eno me epe cusión en colec i os humanos, que se han is o desplazado en o ma g adual de los e i o ios donde han cons uido sueños y con el que gua dan un al o sen ido de pe enencia. Esos esul ados exigen se es udiados en los sec o es académicos» (Rome o, 2018). 14. Minis e io de Cul u a. El Ca na al de Ba anquilla, pa imonio i o pa a el mundo (2013). NOTAS Y DISCUSIONES 290 Hemos e ocedido. La ca encia cul u al hoy es e iden e con la la- men able pa álisis que iene la in aes uc u a cul u al de la ciudad15. Hay que e oma el camino. En Ba anquilla hace al a una democ a- cia cul u al, en la medida que ecoja su his o ia de ida cul u al, la e i alice a ono con los nue os iempos, se modi ique a pa i de la ea i mación cul u al sin pe de su esencia, que pe mi a que el dise- ño de la polí icas publicas se cons uyan desde las comunidades, que ompa las lógicas según las cuales los ciudadanos son unos simples es- pec ado es y usua ios de la cul u a, y no unos c eado es de la misma. La cul u a debe con ibui a c ea comunidad y a econs ui ejido social, debe alimen a y se debe alimen a de la pa icipación ciuda- dana, libe ando el ciudadano de se un simple consumido de una cul u a ado no que se undamen a en el show y que ins umen aliza a los a is as. Re e encias Be nal, E.D. (2013). El Rio Magdalena: escena io p imo dial de la pa ia. C edencial. h ps://www. e is ac edencial.com/his o ia/ emas/el- io-magdalena-escena io-p imo dial-de-la-pa ia. Caja de Compensación Familia del A lán ico. (1999). Salones bu- e os del ca na al de ba anquilla -P ime a Pa e. Cen o de Do- cumen ación Musical del Río Magdalena y el Ca ibe Colombiano. h ps://www.ooci ies.o g/a hens/ago a/8197/CDM/Salones_Bu- e os_1.h ml Ca na al de Ba anquilla. (2003). Ba alla de lo es - His o ia. Ca - na al de Ba anquilla S.A. h p://www.ca na alesba anquilla. com/2011/03/ba alla-de- lo es-his o ia.h ml Co upción Al Día. (2019). Ca encia de in aes uc u a y p eca ia ges ión cul u al en Ba anquilla. Co upción Al Día. h ps://co- upcionaldia.com/ca encia-de-in aes uc u a-y-p eca ia-ges- ion-cul u al-en-ba anquilla/ 15. En la página web de la Alcaldía señalan que además de las casas de cul u a —p og ama ban- de a de la adminis ación la in aes uc u a cul u al de Ba anquilla es la “plaza de San Nicolás, biblio eca Villas de San Pablo, biblio eca U banización Las Ga denias y Museo de A e Mode no de Ba anquilla (MAMB)”. Una cu iosa y isible mezcla de espacio público, biblio ecas ba iales y una ins i ución cul u al de de echo p i ado pa a señala , en sín esis, que se ca ece de odo: de Biblio eca Dis i al, de Cinema eca Dis i al, de A chi o His ó ico Dis i al, de Fo o eca, ono e- ca, ea o, o ques a ila mónica, sis ema de bandas musicales, museo, Cen o de Documen ación Musical, Heme o eca, Salas de nue as ecnologías, de audi o ios ba iales, un espacio abie o pa a g andes concie os y un as o e cé e a po hace » (Co upción al día, 2019). Cul u a La inoam. Volumen 33, núme o 1, ene o-junio 2021, pp. 283-291 CRISTÓBAL PADILLA TEJEDA 291 Gila d, J. (1984). El g upo de Ba anquilla. 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