Análisis de las masculinidades
en la acción humani a ia.
Apo es pa a un deba e pendien e
ike zi ion landaluze
Tí ulo: Análisis de las masculinidades en la acción humani a ia. Apo es pa a un deba e pendien e
Au o ía: ike zi ion landaluze
2022
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de Coope ación pa a el Desa ollo.
Índice
1. In oducción ..................................................................................................................................................................................................................................................................... 3
2. Con ex o de p oblema ización c ecien e de la acción humani a ia ............................................................... 4
3. Cons ucción masculina de la acción humani a ia .............................................................................................................................. 6
4. El en oque de géne o como p eocupación a día y limi ada ...................................................................................... 8
5. P incipales masculinidades ep esen adas en la acción humani a ia ....................................................... 10
6. El análisis de las masculinidades... y del pode .................................................................................................................................... 11
7. Resis encias al análisis de las masculinidades en la acción humani a ia ............................................ 14
8. Re os a los que p es a especial a ención ....................................................................................................................................................... 16
9. Conclusiones .............................................................................................................................................................................................................................................................. 18
Bibliog a ía .............................................................................................................................................................................................................................................................................. 19
Análisis de las masculinidades
en la acción humani a ia.
Apo es pa a un deba e pendien e
ike zi ion landaluze
Doc o en Es udios In e nacionales y p o eso de De echo In e nacional Público
de la Uni e sidad del País Vasco/Euskal He iko Unibe si a ea (UPV/EHU).
Es miemb o de Hegoa–Ins i u o de Es udios sob e Desa ollo y Coope ación
In e nacional de la UPV/EHU, y del G upo de In es igación sob e Segu idad
Humana, Desa ollo Humano Local y Coope ación In e nacional (2022-2025)
del sis ema uni e si a io asco (IT434-22). Sus emas de in e és son: cons ucción
de paz y géne o; desa me, desmo ilización y ein eg ación de excomba ien es;
jus icia eminis a; y nue as masculinidades.
Análisis de las masculinidades en la acción humani a ia. Apo es pa a un deba e pendien e
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1. In oducción
En un escena io mundial en el que las c isis humani a ias son ecu en es y cada ez más
complejas, la acción humani a ia pa ece más necesa ia que nunca. Así lo e lejan, po ejemplo,
los ap oximadamen e 100 millones de pe sonas e ugiadas o desplazadas in e namen e que
con abiliza el Al o Comisionado de las Naciones Unidas pa a los Re ugiados (IECAH y MSF, 2022:
14), un da o que supone un nue o eco d nega i o y que, en e o os, es á condicionado po
e en os como la ag esión usa con a Uc ania.
Me ap oximo aquí a la acción humani a ia eniendo en cuen a que su concep ualización y su
p ác ica son e enos en dispu a. En es e caso, la en ende é como un conjun o de acciones de
ayuda y acompañamien o a íc imas de desas es (lo que incluye ca ás o es “na u ales” y con lic os
a mados), lle adas a cabo po ac o es locales o in e nacionales, y o ien adas a ali ia el su imien o,
ga an iza la subsis encia, p o ege los de echos y de ende la dignidad humana, lo que implica, a
menudo, ena el p oceso de deses uc u ación socioeconómica de las comunidades a ec adas y
p e eni u u as si uaciones de iesgo.
La acción humani a ia demanda, po un lado, inanciación adecuada a las necesidades c ecien es y,
po o o, una adap ación pe manen e a dichas necesidades, a la dis in a na u aleza de las c isis, a
las polí icas humani a ias es a ales e in e nacionales, a los cambios que se p oducen en los p opios
ac o es humani a ios, e cé e a; es o es, a un con ex o en cons an e e olución. Sin emba go,
en e a las exigencias que debe a on a , el espacio humani a io se encuen a en un momen o de
ince idumb e, cues ionamien o y cons icción de la inanciación.
An e la e idencia de las limi aciones del sis ema humani a io ac ual, una ac i ud cons uc i a
equie e abandona pos ulados y o mas de uncionamien o que pueden esul a obsole as e
ine icaces; demanda lexibilidad y c ea i idad en las ac uaciones; y sob e odo exige inco po a
en los deba es los apo es de en oques c í icos que has a aho a han es ado p esen es de
mane a pe i é ica, ales como: la pe spec i a eminis a, la pe spec i a decolonial y la pe spec i a
medioambien al (que incluye p eocupaciones elacionadas con el cambio climá ico). En es e caso,
pond é el acen o en la impo ancia de e isa el sis ema humani a io eniendo en cuen a el análisis
de las masculinidades, a pa i sob e odo de los es udios de géne o y eminis as sob e el ema
(Abellán Me elo de Ba be á e al., 2021), pe o ambién de los es udios decoloniales y an i acis as
(Abbondanzie i, 2022; Pe ejil, 2022).
Como e emos, la iden i icación habi ual del en oque de géne o p incipalmen e –y, a menudo,
exclusi amen e– con las muje es es inge y di icul a una ap oximación in eg al a la igualdad en
la acción humani a ia. Pa a amplia esa isión, con es e abajo p opongo: po un lado, examina
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c í icamen e cómo los homb es, ambién en el ma co de la acción humani a ia, cons uimos y
ep oducimos el pode en nues as elaciones con las muje es, con o os homb es, con noso os
mismos y con la na u aleza; y, po o o, inco po a p ác icas que a o ezcan la ans o mación de
los homb es y de las masculinidades hacia la igualdad.
Pa a ello, desa olla é aquí los siguien es con enidos: la p oblema ización de la acción humani a ia
en el escena io in e nacional ac ual; la cons ucción masculina de la acción humani a ia (en
sus p incipios, bases no ma i as y es uc u as p incipales); la conside ación a día y es ic i a
del en oque de géne o en es e sec o ; las p incipales ep esen aciones de los homb es y las
masculinidades en la acción humani a ia y sus lími es; la necesidad de coloca el pode masculino
y los p i ilegios de los homb es en el cen o del análisis sob e las masculinidades; las esis encias
que pueden su gi an e es e análisis en la medida en que aspi a a p oblema iza ese pode y
esos p i ilegios; y algunos de los e os que dicho análisis plan ea y a los que debe p es a se una
a ención especial en la acción humani a ia.
Los con enidos de es e in o me se undamen an en a ias uen es. Po un lado, en una e isión
documen al especí ica sob e géne o, masculinidades y acción humani a ia. Po o o lado, en
algunos abajos p e ios sob e géne o y masculinidades en el es udio de los con lic os a mados
y la cons ucción de paz que he ealizado. Po úl imo, he enido en cuen a mi p opia expe iencia
en el abajo con homb es pa a la ans o mación pe sonal y colec i a o ien ada a la igualdad. Po
la na u aleza aco ada de es e ex o y po los p opios con enidos abajados (que conside o en
cons an e e olución), las ideas aquí ecogidas no p e enden se de ini i as o ce adas, sino una
in i ación a la e lexión y al deba e.
2. Con ex o de p oblema ización c ecien e
de la acción humani a ia
La Cumb e Humani a ia Mundial celeb ada en Tu quía en 2016 puso encima de la mesa muchos de
los e os de eno ación a los que se en en a la acción humani a ia ac ual. Sin emba go, la mayo ía
de ellos siguen sin se a endidos y los sín omas de que el sis ema humani a io se es á quedando
obsole o son cada ez más e iden es. La “p oblema ización del humani a ismo” (Ruíz-Giménez,
2017: 176) se de i a de la conciencia c ecien e de los múl iples impac os polí icos, sociales,
económicos y de géne o de la acción humani a ia al como ha sido concebida y desa ollada
has a aho a. Expongo a con inuación algunos de los ac o es que han incidido en el c ecien e
cues ionamien o de la acción humani a ia.
En p ime luga , el p oceso de secu i ización de la ayuda in e nacional, que comenzó con las
polí icas de “gue a con a el e o ” implemen adas po Es ados Unidos y sus aliados desde el
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Análisis de las masculinidades en la acción humani a ia. Apo es pa a un deba e pendien e
año 2001, ha desplazado p og esi amen e el discu so, los ondos y las p io idades de muchos
Es ados donan es y agencias humani a ias hacia p eocupaciones de segu idad y es abilización
en con ex os de (pos)con lic o a mado. Es o se ha p oducido en de imen o de obje i os más
p opios de la acción humani a ia como la sa is acción de necesidades básicas (alimen o, agua y
saneamien o, e ugio, e cé e a), la educción de la ulne abilidad, la p e ención, e cé e a. En g an
medida, aún es á po e qué epe cusiones end á en el ámbi o humani a io el hecho de que la
pandemia de la COVID-19 haya pasado el es igo a la gue a de Uc ania en el monopolio de la
agenda humani a ia in e nacional (IECAH y MSF, 2022: 25).
En segundo luga , la c isis inancie a del año 2008 y la ges ión cada ez más es ic i a de los
ánsi os mig a o ios in e nacionales han aumen ado las mani es aciones ins i ucionales y sociales
de acismo y xeno obia, lo que a ec a a los de echos de la mayo ía de las pe sonas e ugiadas. En
Eu opa, po ejemplo, la di e encia en el a o dispensado a la población e ugiada del con lic o
uc aniano y a la p o enien e de o as zonas en con lic o no eu opeas, en especial de Medio
O ien e, ha sido pa adigmá ica (ibídem: 58-60). Las ac i udes acis as y xenó obas han a o ecido
la c iminalización y es igma ización an o de las pe sonas e ugiadas como de las inicia i as de
solida idad de de e minados ac o es humani a ios, en especial las ONG comp ome idas con
las pe sonas mig an es, como hemos is o en el caso de las ope aciones de sal amen o en el
Medi e áneo.
En e ce luga , el análisis del des ino de la ayuda humani a ia mues a que es a con inúa
espondiendo en g an medida a los in e eses y p eocupaciones geopolí icas y económicas de
los países y o ganizaciones donan es, en luga de a c i e ios de necesidad. La “poli ización de los
escena ios humani a ios” (Ruíz-Giménez, 2017: 175) explica que países como Yemen, Si ia, I ak,
Tu quía o A ganis án hayan concen ado la ecepción de la ayuda humani a ia es os úl imos años
(IECAH y MSF, 2019 y 2021) y que, aunque oda ía no se hayan publicado da os p ecisos, Uc ania
haya monopolizado la espues a humani a ia en 2022.
En cua o luga , ha aumen ado el p o agonismo de “nue os” donan es no occiden ales en
el ámbi o humani a io (en e ellos, el conjun o de países denominado BRICS –B asil, Rusia,
India, China y Sudá ica–, pe o ambién A abia Saudí, Emi a os Á abes Unidos, Kuwai , Qa a y
Tu quía), que ya aglu inan casi un 40% de los ondos humani a ios. Es a endencia ha in oducido
p incipios y o mas de hace alejadas de las bases ideológicas del humani a ismo occiden al
dominan e. Además, el inc emen o en el núme o y la he e ogeneidad de los ac o es humani a ios
ha p o undizado los p oblemas p e iamen e exis en es de ges ión y coo dinación de las c isis
en e di e en es suje os y es a egias.
En quin o luga , la c isis sani a ia de i ada de la COVID-19 ha añadido más in e ogan es e
ince idumb e sob e el u u o de la acción humani a ia. La ges ión de es a pandemia ha e idenciado
p oblemas muy p eocupan es, en e o os: la g an debilidad de los sis emas es a ales de salud; la
al a de coo dinación global; las de iciencias en la p e ención y en la ale a emp ana de las c isis,
y un “nacionalismo sani a io” (po ejemplo, en elación con la dis ibución de las acunas) que,
además de insolida io, ha enido g a es e ec os en la e ec i idad de la espues a global.
Finalmen e, a los ac o es mencionados se suma el inancie o. En 2022, el olumen de ayuda
humani a ia in e nacional aumen ó le emen e, como había sucedido en el pe íodo de 2018
a 2021. Sin emba go, se ha consolidado un cambio en la endencia con espec o a años
p eceden es, en los que el inc emen o acumulado de la inanciación había llegado a se de un
30%. La si uación ac ual es de es ancamien o global de la inanciación de la ayuda humani a ia.
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Análisis de las masculinidades en la acción humani a ia. Apo es pa a un deba e pendien e
Es o con as a con el inc emen o pe manen e de las necesidades y la b echa en e ambas se
amplía cada año. Po ejemplo, en 2020, po p ime a ez, el 52% del p esupues o solici ado po
las Naciones Unidas pa a a ende las di e en es c isis humani a ias quedó sin cub i po al a de
inanciación. En el Es ado español, du an e odo el pe iodo pos e io a la c isis inancie a de
2008, la acción humani a ia ue el ins umen o de coope ación al que se aplica on más eco es.
Como esul ado, en 2021 el po cen aje de acción humani a ia en la Ayuda O icial al Desa ollo
española ue de 3,5%, lejos del comp omiso de la coope ación española de des ina a es a
ac i idad el 10% (IECAH y MSF, 2019, 2021 y 2022).
3. Cons ucción masculina de la acción humani a ia
La acción humani a ia iene como obje i os, en e o os, ali ia el su imien o humano, cuida ,
cu a , p o ege o man ene la dignidad humana, odos ellos legí imos y que aspi an a ans o ma
si uaciones de injus icia sob e enidas. Sin emba go, la elación que se es ablece en e los ac o es
humani a ios y las comunidades y pe sonas des ina a ias de la ayuda es, como ecue da Ma y B.
Ande son (2004: 214), “ine i ablemen e desigual”. Más lejos a Lewis Tu ne (2019: 2), cuando
a i ma que el humani a ismo con ola an o como cuida, daña an o como cu a y domina an o
como empode a. La combinación de cuidado y con ol, de emancipación y dominación, e leja
has a qué pun o el pode a a iesa la acción humani a ia. Es a, a ni el mac o, se con ie e en una
o ma de “gobe nanza humani a ia” ú il pa a el o den global (Ba ne , 2017: 4-5; Lewis, 2019: 11) y,
a ni el mic o, es á egida –en sus bases ideológicas, o mas de hace y p ác icas co idianas– po un
pa e nalismo pe meado po conno aciones de géne o (Swaine, 2017: 197 y ss.).
Todo lo an e io debe lle a nos a una e lexión c í ica sob e la acción humani a ia como ec o de
dominación. No en ano, sus bases é icas o p incipios, sus undamen os no ma i os y sus p incipales
es uc u as han sido cons uidas y desa olladas de mane a sesgada (Abellán Me elo e al., 2021:
116), en el sen ido de que el uni e so cul u al hegemónico que da o igen a la acción humani a ia ha
sido y es occiden al, blanco, clasis a, acis a, bina io, he e ono ma i o y, po supues o, and océn ico.
En p ime luga , las bases ideológicas del humani a ismo clásico e lejan alo es, in e eses,
necesidades y pun os de is a de los homb es, en conc e o de homb es de la éli e blanca
eu opea. En su e sión mode na y occiden al, el humani a ismo se iden i ica con Hen y Dunan y
su inicia i a – as obse a los ho o es de la gue a en la Ba alla de Sol e ino (1859)– de p omo e
el Con enio de Gineb a de 1864 y la c eación del Comi é In e nacional de la C uz Roja, sob e bases
eligiosas y apelando a la ca idad c is iana (B adshaw, 2013: 86). En su con igu ación pa icipa on
p incipalmen e esponsables polí icos y mili a es de la época, así como miemb os de la nobleza
in e esados en la ilan opía (B auman, 2011: 19) y con encidos de la supe io idad de los ideales
humani a ios (Ch is ie, 2017: 338). Todo ello u o luga en una Eu opa colonizado a y segu a de su
supe io idad mo al y cul u al en e al es o del mundo.
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Análisis de las masculinidades en la acción humani a ia. Apo es pa a un deba e pendien e
Con el iempo, los p incipios del humani a ismo clásico (humanidad, neu alidad, independencia
e impa cialidad) han sido cada ez más cues ionados o ma izados en el sec o humani a io,
a pa i de la conciencia de los sesgos que inco po an dado el con ex o de su su gimien o y
desa ollo. La obligación de ayuda a o as pe sonas en si uaciones c í icas que amenazan su
ida es á p esen e en muchas adiciones eligiosas y/o espi i uales y en muchas cul u as (AA.
VV., 2000: 18; B adshaw, 2013: 86). Sin emba go, que esa ayuda deba hace se sin oma pa ido
en una de e minada con o e sia polí ica, ideológica o eligiosa (p incipio de neu alidad), sin
ene en cuen a los condicionamien os polí icos (p incipio de independencia) y sin conside a
las ca ac e ís icas de las pe sonas que la eciben (p incipio de impa cialidad) no son cues iones
uni e salmen e compa idas (Donini, 2013). En el caso de la neu alidad, po ejemplo, Bea iz
Abellán Me elo e al. (2021: 116) señalan que se ha llegado incluso a a gumen a que omen a
la igualdad en e homb es y muje es supone oma pa ido en una con o e sia ideológica y, con
ello, ulne a es e p incipio. Sin emba go, pod ía a gumen a se p ecisamen e lo con a io, es o
es, que no oma pa ido en con a de las lógicas pa ia cales y, po an o, ayuda a ep oduci las,
ambién implica posiciona se.
En segundo luga , las bases no ma i as del humani a ismo ambién con ienen sesgos pa ia cales.
Po ejemplo, el De echo In e nacional Humani a io ha sido cues ionado po na u aliza las
di e encias de sexo y de géne o y, con ello, cumpli una unción legi imado a de la gue a como
cons ucción social en la que se necesi an “ íc imas” (muje es) y “p o ec o es” (homb es). La c í ica
undamen al es que las no mas de la acción humani a ia, como las Con enciones de Gineb a de
1949, codi ica on una isión esencialis a de los oles de géne o más basada en la expe iencia
y de los homb es que en la conside ación de las muje es como suje as de de echo. Lo mismo
sucede con el De echo In e nacional de los De echos Humanos, en el que las muje es han es ado
ma ginadas en e al es ánda masculino –p e endidamen e uni e sal– que lo undamen a, de
o ma que los de echos econocidos, los bienes ju ídicos p o egidos, los concep os cla e, las
p ác icas y p ocedimien os han p i ilegiado los in e eses y p eocupaciones de los homb es (zi ion
landaluze, 2019: 539-540). Igualmen e, en el De echo In e nacional de las pe sonas e ugiadas, el
e ugio y el asilo han sido cons uidos, aplicados e in e p e ados desde la óp ica masculina. Po
ejemplo, en la de inición de pe sona e ugiada no se u o en cuen a la pe secución po mo i os de
géne o, lo que despoli izó de e minados ipos de iolencia como la iolencia sexual, el ma imonio
o zoso o la mu ilación geni al (Miguel, 2016).
Finalmen e, en e ce luga , los ac o es humani a ios (Es ados, o ganizaciones in e gube namen ales,
ONG y, de mane a c ecien e, emp esas ansnacionales) basan sus polí icas en p incipios ideológicos
( acionalidad, indi idualismo libe al, je a quía) a a esados po el géne o (Kimmel, 2002: xiii). Los
g andes inanciado es humani a ios (Es ados occiden ales, sis ema de Naciones Unidas y Unión
Eu opa) cons i uyen es uc u as je á quicas, es deci , es án basadas en el pode de sus miemb os
más pode osos y es án ep esen adas sob e odo po una eli e masculina ciega al géne o, que es
quien oma las decisiones undamen ales (Mujika Chao y zi ion landaluze, 2021: 392). A su ez, las
polí icas económicas neolibe ales que han desa ollado esos ac o es en las úl imas décadas han
ep oducido la desigualdad de géne o y han e o zado la posición de dominación de los homb es
(Connell, 2001: 371). Po ejemplo, han c eado “nue os espacios de iolencia de géne o” a a és
de polí icas de aus e idad, de libe alización del me cado inancie o y de p ocesos de mili a ización
y secu i ización, odas ellas con implicaciones en el espacio humani a io (T ue, 2012; Abellán
Me elo de Ba be á e al., 2021). En consecuencia, la ep esen ación gene alizada de los ac o es
humani a ios como “sal ado es” y p omo o es de la ans o mación social hacia la igualdad es más
que cues ionable.
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Análisis de las masculinidades en la acción humani a ia. Apo es pa a un deba e pendien e
dichos oles y su unción en el man enimien o de la desigualdad y que, al con a io, pueden incluso
de ende y/o p omo e su ecupe ación. Po o o lado, a menudo las ap oximaciones a es e ema
p io izan la dimensión indi idual o pe sonal, cuando no iene sen ido analiza las subje i idades
de los homb es de mane a aislada, sino que es necesa io hace lo c í icamen e y en el ma co del
con ex o social de dominación en el que se inse an (Whi e, 2000: 35).
7. Resis encias al análisis de las masculinidades
en la acción humani a ia
Las esis encias son inhe en es a los p ocesos de ans o mación, especialmen e si es án mediados
po luchas de pode . Como señala Lo ena Paja es (2018: 61), “donde hay pode , hay esis encia…
a pe de lo”. A di e encia de las muje es, los homb es no enemos un in e és común en cambia
las elaciones de géne o, especialmen e si eso signi ica pe de unos p i ilegios que no siemp e
somos capaces de iden i ica y/o de econoce . En la medida en que nos bene iciamos del s a u
quo pa ia cal, la indi e encia e incluso la hos ilidad hacia su ans o mación es án p esen es. Sin
emba go, como señala Connell (2001: 370), aunque las eacciones con a ias a la igualdad pueden
se espec acula es, no son la espues a mayo i a ia en e los homb es.
Esas esis encias ambién es án p esen es a la ho a de inclui el análisis de las masculinidades en
la acción humani a ia, y pueden apa ece en odos los ac o es implicados: Es ados ( inanciado es
y ecep o es), agencias humani a ias, pe sonal de ONG in e nacionales y locales, comunidades
y pe sonas a quienes se di ige la ayuda, e cé e a. A con inuación, desa ollo ideas sob e las
esis encias p esen es en las o ganizaciones, inspi ándome en el abajo de Paja es (2018: 75 y
ss.) sob e las esis encias pe sonales y de las o ganizaciones a la inclusión del en oque de géne o
en las ONGD.
En p ime luga , en cuan o a la dimensión pe sonal, es más p obable que sean los homb es de las
o ganizaciones quienes engan más dudas y esis encias, po cuan o abaja nues a masculinidad
nos in e pela de mane a di ec a. Po un lado, cues iona nues a cons ucción y socialización
como homb es y, po o o, nos pide enuncia a nues os p i ilegios y a nues a posición de
dominación en el pa ia cado. El esul ado es que, cuando se habla o se abaja sob e géne o,
no es in ecuen e que los homb es pensemos que no es un ema que nos a ec e (“son cosas de
muje es”); ni que, si el deba e se poli iza y se habla de op esión de las muje es o de los p i ilegios
y la esponsabilidad de los homb es, nos sin amos a acados, adop emos una posición de ensi a,
o incluso nos conside emos íc imas de una pe secución. Pa a los homb es no esul a cómodo
asumi la condición de “op eso es” en el ma co del pa ia cado. Sin duda, es a es una ba e a
undamen al pa a abaja con homb es sob e la igualdad, un e eno en el que se en emezclan
pe cepciones, c eencias y hábi os asen ados, emo a las c í icas, e cé e a (Paja es, 2018: 76).
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Análisis de las masculinidades en la acción humani a ia. Apo es pa a un deba e pendien e
Al iden i ica es a egias pa a supe a esas esis encias, Clea e (2002: 1-3) conside a que oda
acción debe in en a ascende una lógica compe i i a basada en la exis encia de pe dedo es (los
homb es) y ganado as (las muje es) en é minos absolu os; es o es, la isión de la igualdad como
una cues ión de “suma ce o” donde las muje es solo se pueden empode a en la medida en que
los homb es se desempode en.
O a es a egia es des aca el cos e que iene la masculinidad hegemónica ambién pa a los
homb es, de o ma que, a pa i de ahí, es os se ab an a deba i sob e los p i ilegios masculinos
y la op esión es uc u al de las muje es (Co nwall e al, 2011: 3 y 16). El hecho de p esen a la
igualdad de mane a “acep able y a ac i a” pa a los homb es (Oli ius, 2016: 61) puede esul a
con o e ido ya que implica cie a despoli ización del ema, pe o pod ía conside a se al comienzo
o en algunos momen os conc e os de los p ocesos de ans o mación. La azón es que, sal o casos
pun uales, his ó icamen e el log o de mayo es co as de jus icia social no ha sido un incen i o
su icien e pa a que los g upos op eso es se impliquen en la eliminación del sis ema de op esión del
que se bene ician. En deci , ese obje i o puede no se , po sí solo, mo i ación su icien e pa a que
muchos homb es se comp ome an con los cambios. Sin emba go, la conciencia de los impac os
nega i os que los compo amien os y ac i udes machis as ienen en ellos mismos puede se una
pue a de en ada hacia e lexiones pos e io es más p o undas –y polí icas–.
Pa a diseña es a egias, o a cues ión a conside a es a quién co esponde la esponsabilidad
p incipal del abajo con homb es. El mo imien o eminis a ha de endido que el abajo con las
muje es ya se di ige hacia la ans o mación de los homb es, en la medida en que el empode amien o
de las muje es, sus cambios de oles y su “nue a ase i idad” end án impac o en los homb es
ce canos y en sus comunidades. Siendo es o así, el p oblema es que, nue amen e, el peso del
log o de la igualdad se si úa en las muje es, a quienes se asigna una nue a “doble jo nada”:
además de cambia sus p opias p ác icas y o mas de pensa , deben ambién ans o ma las de
los homb es ce canos (Whi e, 1997 y 2000). Po lo an o, esul a cla e que los homb es asumamos
el p o agonismo de nues o p opio cambio indi idual y colec i o.
En segundo luga , las esis encias o ganizacionales pueden su gi an o den o de la o ganización
como hacia ue a, es deci , en el con ex o de la implemen ación de ac i idades. A ni el in e no,
la inclusión del análisis de géne o, así como el de las masculinidades, a ec a a lo más p o undo
de la o ganización, dado que e sa sob e cues iones sensibles como: las elaciones de pode ;
la b echa en e los discu sos y la p ác ica; la pé dida de p i ilegios; la jus icia y la igualdad; el
cues ionamien o del s a u quo; e cé e a. Es deci , son cues iones que ienen un ca ác e polí ico,
cul u al y elacional, y no me amen e écnico (Paja es, 2018: 61). A ni el ex e no, de e minadas
condiciones del con ex o pueden incidi signi ica i amen e en las esis encias o ganizacionales,
po ejemplo: el p edominio en la acción humani a ia de la lógica écnica y p oduc i is a, o ien ada
a esul ados y no an o a p ocesos; la al a mo ilidad del pe sonal, que di icul a la ap opiación y
sos enibilidad de los p ocesos de géne o in e nos; o el ma co de polí icas neolibe ales en el que
las o ganizaciones desa ollan su ac i idad desde hace décadas (ibídem: 95-96), un escena io poco
a o able a la e lexión y la acción polí ica pa a la igualdad de géne o.
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Análisis de las masculinidades en la acción humani a ia. Apo es pa a un deba e pendien e
8. Re os a los que p es a especial a ención
En el espacio humani a io, los ecu sos limi ados ( iempo, pe sonal, ma e ial y inanciación) son
una p eocupación pe manen e, especialmen e en el con ex o ac ual en el que han aumen ado
las necesidades. Es o supone que inclui en la agenda humani a ia nue os ejes de ac uación,
como el análisis de las masculinidades, exige e o mula las p io idades de in e ención, eajus a
las capacidades de las o ganizaciones, o ma al pe sonal y ges iona las esis encias in e nas y
ex e nas a los cambios. Y, odo ello, en el ma co de una acción humani a ia ca ac e izada po
p oyec os gene almen e de ca ác e écnico, egidos po la “ i anía de lo u gen e” (B adshaw,
2013: 95) y, como hemos is o, con p esupues os cada ez más ajus ados.
Además de la e o mulación de las p io idades, o o e o iene que e con la p eocupación de
has a qué pun o pone el oco en el análisis de las masculinidades implica dis ae la a ención sob e
la desigualdad que en en an las muje es. Asimismo, es á p esen e el miedo a que los a ances
log ados con la inclusión de la pe spec i a de géne o en las úl imas décadas se diluyan y esa
desigualdad aumen e (Whi e, 2000: 34; Clea e , 2022: 5-6). Esas p eocupaciones son legí imas en
la medida en que, si la inclusión del análisis de las masculinidades en la acción humani a ia no se
hace omando como base el es udio del eje cicio del pode , exis e el iesgo de e mina e o zando
las elaciones de géne o adicionales (Co nwall e al., 2011: 14). Po ejemplo, me he e e ido más
a iba a “la c isis de masculinidad” que supone que, en muchos con ex os de c isis humani a ia
los homb es “pie dan” su unción de p o eedo es y p o ec o es de la amilia y, con ello, el capi al
social y los p i ilegios asociados a ese ol, lo que puede lle a les a compo amien os an isociales
o iolen os en la amilia y/o en la comunidad. La in e ención sob e es a cues ión es impo an e,
pe o el e o adica en hace lo de mane a e lexionada y c ea i a pa a que no suponga una uel a
a la no malidad pa ia cal (Co nwall y Whi e, 2000: 2), es deci , una uel a a la ep oducción de las
elaciones de pode p eexis en es.
Además, en el con ex o ac ual de p esión inancie a sob e la acción humani a ia, es necesa io
conside a las implicaciones económicas de amplia la pe spec i a de géne o pa a inclui la
in e ención con homb es, y si es o pod ía al e a las p io idades de géne o ac uales. Po ejemplo,
Ilo Mu haka (2018: 249) señala que, en su opinión, la azón po la que las agencias in e nacionales
se mues an an dubi a i as a in e eni en los casos de iolencia sexual come ida con a homb es
y niños en la República Democ á ica del Congo es que emen que es o i ía en de imen o en los
ondos des inados a la iolencia sexual con a muje es y niñas, más aún eniendo en cuen a que es a
úl ima es inmensamen e más ecuen e. Po ello, si los inanciado es y las o ganizaciones humani a ias
amplían el en oque de géne o pa a inclui el abajo con homb es y el análisis de las masculinidades,
es necesa io que des inen a ese obje i o ondos adicionales, de mane a que las in e enciones con
pe spec i a de géne o no pelig en o se debili en, sino que p o undicen su impac o.
O o e o al que p es a a ención es el concep ual, discu si o y cul u al. El é mino masculinidad es
complejo y ambiguo, en el sen ido de que puede se usado con múl iples signi icados y inalidades.
O os concep os como géne o, igualdad, empode amien o o eminismo ambién pueden da luga
a in e p e aciones dis in as (Abellán Me elo de Ba be á e al., 2021: 121). Es o plan ea p oblemas
cuando los ac o es humani a ios los usan en con ex os cul u ales di e sos, en algunos de los
cuales puede que no exis an nociones asimilables, no sean ácilmen e ap opiables o no sean una
p eocupación signi ica i a (Whi e, 2000: 39). En ese sen ido, además de eco da que el abajo
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Análisis de las masculinidades en la acción humani a ia. Apo es pa a un deba e pendien e
humani a io debe hace se de mane a cul u almen e ap opiada y espe uosa, cabe ealiza una
e lexión sob e la imposición de ideas y el (neo)colonialismo de Occiden e, que ambién iene su
e lejo en la acción humani a ia.
Cons ui y ep oduci una imagen es e eo ipada y des alo izado a de la población de las colonias
como sumisa, incul a, bá ba a, pasi a, íc ima e in an il ue imp escindible pa a coloniza la p ime o
y pa a (neo)coloniza la después (zi ion landaluze, 2018: 68). En el ma co de la colonización, los
adminis ado es coloniales p oblema iza on las masculinidades de los colonizados, bien po se
“débiles o a eminadas” bien po se iolen as, sal ajes e incon olables (Kimmel, 2002: xiii). Esa
misma lógica se asladó al humani a ismo clásico y pe meó la con igu ación de la acción humani a ia
al como la conocemos. Po ello, cuando se hace e e encia a los homb es y las masculinidades
del Su Global, a menudo se hace desde una posición de supe io idad mo al blanca, occiden al y
c is iana, y pa a c i ica el ca ác e pa ia cal de las sociedades, o ganizaciones locales y homb es
“bene icia ios” de la ayuda. Así, la cons ucción de la masculinidad en el pensamien o colonial
occiden al ha de e minado la o ma en que los ac o es de la acción humani a ia han pe cibido a
“los o os” colonizados, concep ualizados como opues os e in e io es. A pa i de aquí, el e o de la
acción humani a ia es supe a las masculinidades neocoloniales y desmon a las ep esen aciones
sesgadas e in e esadas de las masculinidades en el Su Global.
O o e o iene que e con los deba es in a eminis as en o no al géne o, los cuales ienen su
e lejo en los ámbi os del desa ollo y la acción humani a ia. Las ap oximaciones a la igualdad
en esos ámbi os se han basado en la concep ualización del sis ema sexo-géne o, es deci , en
el sexo como di e encia biológica en e muje es y homb es y en el géne o como cons ucción
social de la desigualdad a pa i de esa di e encia biológica. Sin emba go, el a gumen o de que
no solo el géne o, sino ambién el sexo es una cons ucción social (Bu le , 1990) emo ió hace
ya décadas los cimien os de la eo ía de géne o. Sob e es a idea, di e en es au o as eminis as
en el campo del desa ollo y de la acción humani a ia han p opues o: ealiza ap oximaciones
de géne o más imagina i as, complejas y ma izadas (El-Bush a, 2000; Whi e, 2000) y supe a las
ca ego izaciones es á icas y dico ómicas implíci as en la di isión homb e-muje , ya que es a ían
igno ando y excluyendo la di e sidad sexual y de géne o (Co nwall e al., 2011; Co nwall,
2014; Abellán Me elo de Ba be á e al., 2021). O o e o que pa e de la eo ización eminis a
se elaciona con el hecho de que los dis in os sis emas de op esión (pa ia cado, acismo,
clasismo, colonialismo, he e ono ma i idad, e c.) ope an de o ma in e conec ada. Desde una
pe spec i a eminis a in e seccional, es o nos obliga a amplia nues a comp ensión del pode
pa a aba ca la desigualdad basada no solo en el sexismo, sino ambién en o as o mas de
dominación, y a ac ua de o ma simul ánea en e a los sis emas de op esión. En su conjun o,
las p opues as eó icas y p ác icas eminis as son necesa ias pa a undamen a el análisis de
las masculinidades y pa a poli iza y p oblema iza el pode que los homb es eje cemos, los
p i ilegios masculinos y su incidencia en la cons ucción de la desigualdad (Co nwall e al.,
2011; Azpiazu Ca ballo, 2017; Abellán Me elo e al., 2021).
Finalmen e, es imp escindible eco da que la ans o mación social es con lic i a pe se y más aún
cuando se di ige a en en a si uaciones his ó icas de op esión, como la desigualdad de géne o.
Supone analiza , e alua , e isa , con on a y modi ica o mas de pensa y compo amien os
pe sonales, sociales e ins i ucionales, de mane a que las esis encias siemp e es a án p esen es y,
con ello, las si uaciones de con lic o. En ese sen ido, además de la olun ad pe sonal de los homb es
y la olun ad polí ica de las o ganizaciones, es necesa io p es a a ención al acompañamien o
sos enido de los p ocesos de cambio, la o mación del pe sonal y las acciones de p e ención y
ges ión de los con lic os que se p esen en.
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Análisis de las masculinidades en la acción humani a ia. Apo es pa a un deba e pendien e
9. Conclusiones
La acción humani a ia es capaz de e oluciona y lo ha hecho cons an emen e pa a adap a se a
nue as si uaciones de c isis, el escena io in e nacional, las polí icas de los Es ados (donan es y
ecep o es), los lujos de inanciación, e cé e a. Esa adap ación equie e epensa , ap ende
nue as habilidades, capaci a se, modi ica y elimina o mas de hace caducas, y con on a
asunciones pé eas que pa ecían inal e ables. En el con ex o ac ual, la acción humani a ia e
cues ionado su ma co é ico y mo al (p incipios humani a ios) y su ma co no ma i o de p o ección,
sus es uc u as ins i ucionales se amplían y complejizan y se di umina la especi icidad de sus
obje i os y p ocedimien os. Asimismo, la “gobe nanza humani a ia” p omo ida sob e odo desde
el No e Global e leja en g an medida elaciones de dominación acis a, neocolonial, sexis a y
he e ono ma i a. En es e ma co, inclui el análisis de las masculinidades en la acción humani a ia
es una opo unidad pa a omen a la ans o mación pe sonal, o ganizacional y es uc u al en un
ámbi o en el que los cues ionamien os y las ince idumb es son c ecien es.
La acción humani a ia no es un ac i idad exclusi amen e écnica, como adicionalmen e se ha
concebido, sino ambién polí ica. De hecho, se ha cons uido en g an medida desde y pa a el
pode , de en ado undamen almen e po homb es. Po ello, el abajo sob e las masculinidades,
pa a se ealmen e ans o mado , debe gi a en o no el análisis de la posición de pode que
os en amos los homb es en el sis ema de op esión sexo-géne o, los p i ilegios de esa posición y
la esponsabilidad que nos co esponde en el camino hacia la igualdad. La ans o mación pasa,
p incipalmen e, po enuncia a ese pode y esos p i ilegios, es o es, al “di idendo pa ia cal”
de i ado de nues a posición de dominación. Pa a el abandono de las masculinidades con a ias
a la igualdad, nos oca ma ca la di e encia con nues as decisiones, ac i udes, compo amien os,
discu sos y p ác icas, en lo pe sonal y en lo p o esional.
En el espacio humani a io, enuncia al “di idendo pa ia cal” implica examina cómo in luyen
ese pode y los p i ilegios masculinos an es, du an e y después de las ca ás o es “na u ales”
y los con lic os a mados; es o es, des ela qué pode eje cemos, cómo, sob e quién y po qué.
Es a e lexión c í ica sob e las masculinidades nos a añe a ni el indi idual (deciso es polí icos,
pe sonal de agencias humani a ias y de ONG in e nacionales y locales, des ina a ios de la ayuda,
académicos), y ambién a ni el o ganizacional, es deci , equie e una apues a polí ica colec i a.
Como hemos is o, du an e el p oceso pueden eme ge esis encias pe sonales, g upales e
ins i ucionales al abajo con homb es y sob e las masculinidades; en de ini i a, esis encias al
cambio. Conoce esas esis encias e iden i ica he amien as pa a su supe ación o ma pa e de los
e os que deben a on a los ac o es humani a ios.
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