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(Re)construcción de identidades sociales en entornos penitenciarios: las presas deportistas

Author: Martín González, Nerian,Martínez Merino, Nagore,Usabiaga Arruabarrena, Oidui,Martos García, Daniel
Publisher: Sociedad Revista de Psicologia del Deporte
Year: 2019
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/71498/1/2019_%28Re%29construccion%20de%20identiddes%20sociales%20en%20entornos%20penitenciarios_las%20presas%20deportistas.pdf
Re is a de Psicología del Depo e/Jou nal o Spo Psychology Vol. 28. nº2 2019. pp. 59–66
Uni e sidad de Alme ía / Uni e si a Au ónoma de Ba celona. ISSN 1132–239X ISSNe 1988–5636
(Re)cons ucción de iden idades sociales en en o nos peni encia ios:
las p esas depo is as
Ne ian Ma ín-González1, Nago e Ma inez-Me ino2, Oidui Usabiaga3 y Daniel Ma os4
Resumen: El obje i o de es e a ículo ue explo a el signi icado que las di e en es p ác icas ísicas ealizadas en p isión
adqui ían pa a las muje es con espec o a las elaciones in e pe sonales, y asocia lo con la ase de cons ucción de su nue a
iden idad desa ollada du an e el enca celamien o. A pa i de una in es igación cuali a i a donde se en e is ó a 16 mu-
je es de en e 23 y 62 años que pa icipa on en ac i idades ísico-depo i as den o del cen o peni encia io, los esul ados
señala on que dichas ac i idades cons i uye on una ía de esocialización pa a las muje es enca celadas. Es e aumen o
de elaciones in e pe sonales in luyó en su ( e)ca ego ización, e o zando conside ablemen e su pe enencia a un nue o
g upo que buscaba a a és de las p ác icas ísicas aleja se de las adicciones p opias del medio ca cela io y cons ui una
nue a iden idad posi i a que gene ase un aumen o en su bienes a psico-sociológico.
Palab as cla e: P isión; muje ; ac i idad ísica; iden idad social; ca ego ización.
1 Co espondencia: Ne ian Ma in. Depa amen o de Educación Física y Depo e. Facul ad de Educación y Depo es. Uni e sidad del País Vasco (UPV/EHU). E-mail:
ne ian9@ho mail.com
2 Depa amen o de Educación Física y Depo e. Facul ad de Educación y Depo es. Uni e sidad del País Vasco (UPV/EHU).
3 Depa amen o de Educación Física y Depo e. Facul ad de Educación y Depo es. Uni e sidad del País Vasco (UPV/EHU).
4 Depa amen o de Didác ica de la Exp esión Música, Plás ica y Co po al. Facul ad de Magis e io. Uni e sidad de Valencia.
Las pe sonas p i adas de libe ad y que ing esan en una
ins i ución seg egado a como es la p isión, se en in olu-
c adas ine i ablemen e en un p oceso de desocialización y
pé dida de su iden idad pe sonal, que Go man (1961) de-
nominó como la mu ilación del yo. En palab as del au o ,
cuando una pe sona ing esa en es e ipo de ins i uciones
o ales su iden idad p e iamen e cons i uida su e cie as
deg adaciones sis emá icas (la ba e a impues a po la ins-
i ución que sepa a lo in e no del medio ex e no, la pé di-
da del nomb e y de los espacios y momen os de in imidad,
en e o os), p oduciéndose un desdoblamien o –o incluso
des ucción– de la pe sonalidad del indi iduo. Es a pé di-
da de oles con el mundo ex e io in luye en la capacidad
pa a einse a se de nue o en la sociedad una ez ex ingui-
da la condena (Cab e a, 2002). Es a si uación se ag a a en
el caso de las p esas debido a la doble es igma ización que
su en al se muje es y encon a se en si uación de exclu-
sión social, pues o que al asg edi las leyes han o o los
oles hegemónicos es e eo ipados es ablecidos pa a su sexo
(De Miguel-Ca o, 2016). En la ac ualidad, la mayo ía de
las muje es p esas son mad es ex anje as (Cas illo y Ruiz,
2010), lo que implica que se encuen an alejadas de su país,
amilia, amigos e hijos (Juliano, 2009).
El p oceso de desiden i icación po el que pasan las
pe sonas p esas cuen a con di e sas ases, en e las que se
encuen a la disminución de los pensamien os e e idos a
la ida en libe ad y la minimización de los con ac os con
pe sonas ajenas a la p isión (Schmid y Jones, 1993), que
acaba culminando en un desa aigo social o al (Manza-
nos, 1992). Así, después de ompe con el mundo ex e io y
su i la desadap ación social y desiden i icación pe sonal,
los y las p esas expe imen an un p oceso denominado p i-
sionización (Val e de, 1997). Es e pe iodo supone una e-
adap ación al nue o con ex o ísico y elacional, donde las
pe sonas p i adas de libe ad asimilan las no mas p opias
de p isión como necesidad pa a pode i i den o.
Es en es e pun o donde la Teo ía de la Iden idad Social
(Taj el, 1972) y la Teo ía de Au oca ego ización (Tu ne , J.
C., Hogg, M. A., Oakes, P. J., Reiche , S: D. y We he ell, M.
S., 1987) cob an ele ancia, debido a que ambas cons i u-
yen el eje e eb al de la pe spec i a de la iden idad social
(Can o y Mo al, 2005). Respec o a la p ime a eo ía, Taj-
el conside a que la pe enencia g upal se en iende como
la pe cepción que las pe sonas ienen de sí mismos como
componen es de un g upo o ca ego ía social. Así, a i ma
que la iden idad se es uc u a en los aspec os indi idua-
les de cada pe sona (iden idad pe sonal) y en las di e en es
ca ego ías sociales (iden idad social). Dependiendo de las
ci cuns ancias, se pod ía pasa de uno a o o sin que ello
supusie a la pé dida del con ol y el sen ido del compo -
amien o. La empa ía y el a o i ismo endog upal acili an
ese p oceso de cambio. En es a misma línea, la eo ía de-
sa ollada po Tu ne e al. (1987) añade en e o os as-
pec os que cuando se pasa del ni el pe sonal al g upal se
da una despe sonalización que conlle a la egulación del
compo amien o po las no mas g upales, lo cual no im-
plica la pé dida de la iden idad pe sonal, sino la p e e en-
cia de ac uación sob e las semejanzas a ines a la ca ego ía
social que compa en. A es e espec o, Gómez (2006) a i -
ma que no pod íamos llega a un conocimien o comple o
de cómo somos si no incluimos en el au oconcep o lo que
sen imos po los g upos a los que pe enecemos. En es e
(Re)cons ucción de iden idades sociales en en o nos peni encia ios: las p esas depo is as
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sen ido, la in luencia social, la cohesi idad del g upo o la
saliencia de los componen es del endog upo, en e o os,
a ec a á a la ca ego ización del yo. En es echa elación con
es o, pa a que los miemb os de una ca ego ía social pe e-
nezcan a un colec i o, es necesa io que pe ciban y sien an
ese g upo como una en idad. De acue do con Campbell
(1958), esa pe cepción de en i a i idad es á condicionada
p incipalmen e po compa i los componen es del g upo
un des ino común, la semejanza en o no a cie as ca ac-
e ís icas pe cep ibles y la p oximidad en e los miemb os
o la ocupación de un espacio común. Con odo, cuando
una pe sona pasa de se lib e a con i i bajo el e ec o de
una subcul u a ca cela ia, las di e en es ca ego ías sociales
con las que se encuen e en p isión pod ían juga un papel
c ucial a la ho a de cons ui su iden idad social.
Con el in de cons ui una iden idad social y pe sonal
que acili e la einse ción de las muje es una ez consegui-
da la libe ad, el omen o de las ac i idades ísico-depo i as
(AFD) den o de p isión puede se bene icioso pa a las p esas
(Meek y Lewis, 2014). También puede se i como medio de
esocialización en e p esos, a pesa de que una ez en libe -
ad, es os no lo conside an su icien e pa a consegui dicha e-
inse ción (Moscoso-Sánchez, De Léséleuc, Rod íguez-Mo -
cillo, Pé ez-Flo es y Muñoz-Sánchez, 2017). La pa icipación
en AFD es i al en los p ocesos de socialización (Ramí ez,
Vinaccia y Suá ez, 2004) y, en p isión, dicha pa icipación
es á ca gada, como cualquie p ác ica social, de símbolos y
medios comunica i os median e los cuales las pe sonas com-
pa en sus expe iencias (Ma os-Ga cía, De ís-De ís y Spa -
kes, 2009), si iendo así pa a cons ui su iden idad.
Sin emba go, son escasos los es udios sob e los e ec os
que gene an las AFD en las muje es enca celadas, como han
ecalcado Ma inez-Me ino, Ma ín-González, Usabiaga
y Ma os-Ga cía (2017) en una ecien e e isión. Di e sos
es udios des acan que las muje es dis u an ealizando ac-
i idades g upales, donde ap enden a con ia en las demás
(Douglas, Plugge y Fi zpa ick, 2009) y compa en expe ien-
cias, se mo i an y sien en que encajan (Day, 2012). A es e
espec o, Pe e son y Johns one (1995) cons a a on que pa a
las p esas el g upo se con ie e en un sopo e social den o
del cen o peni encia io. Con odo, la p esen e in es igación
p e endió conoce y comp ende el signi icado que las di e-
en es p ác icas ísicas adqui ían pa a las muje es en p isión
con espec o a las elaciones in e pe sonales, y asocia lo con
la ase de cons ucción de su nue a iden idad desa ollada
du an e la ase de p isionización del enca celamien o.
Mé odo
Es a in es igación se ubica den o del pa adigma in e p e-
a i o. De acue do con Spa kes y Smi h (2014), en el p e-
sen e es udio se adop a una posición ela i is a donde la
ealidad se con ie e en una cons ucción social que es á en
con inuo cambio, y subje i is a, donde el in es igado y el
obje o de es udio son in e dependien es pe o los esul ados
su gen de la cons ucción de ambos. Así, debido al acío
exis en e en la li e a u a especí ica en o no al e ec o gene-
ado po las AFD p ac icadas en p isión po muje es en la
cons ucción de iden idades sociales, se hizo uso de la me-
odología cuali a i a, a endiendo a la necesa ia cohe encia
en e el mé odo usado y los obje i os de la misma.
Pa icipan es
Pa a el p esen e es udio, de acue do con la ipología de es-
a egias de mues eo in encionado p opues os po Flick
(2007), inicialmen e se eligió una mues a de casos ípicos
median e la cual se selecciona on, a a és de cua o asocia-
ciones que abajan con p esas den o y ue a de los cen os
peni encia ios, las p ime as 12 muje es. An e la di icul ad
pa a encon a p esas que cumplie an con los c i e ios de
inclusión p opues os pa a es e es udio, se decidió comple-
a la mues a median e la écnica de la bola de nie e. En
o al, du an e el pe iodo comp endido en e 2014-2016, se
en e is a on a 16 muje es ( e Tabla 1) de en e 23 y 62
años, cuyas condenas oscilaban en e los 2 y los 17 años.
Todas mani es a on habe ealizado ac i idad ísica den o
del cen o peni encia io, an o en las ac i idades o e adas
po la p opia ins i ución, en las clases di igidas que p e-
pa aban o as in e nas olun a iamen e o AFD no o gani-
zadas, au oges ionadas po las p opias muje es. Asimismo,
an es de se enca celadas odas p ac ica on AFD ec ea i-
as no o ganizadas o escola es an es de se enca celadas.
Tabla 1
Da os de las en e is adas. Los nomb es son seudónimos elegidos po las p opias en e is adas.
Nº Nomb e País de nacimien o Edad Años en p isión Nº p isiones
1 Sonia Colombia 23 2 3
2 Ca olina Colombia 23 2 2
3 Ma iana República Dominicana 26 2 3
4 Nadia Ecuado 28 5 2
5 Na alia Venezuela 36 2 4
6 Simone B asil 36 4 1
7 Casand a España 38 6 2
8 Ana España 39 3 años y 6 meses 6
9 Ekhiñe España 43 9 6
Ne ian Ma ín-González, Nago e Ma inez-Me ino, Oidui Usabiaga y Daniel Ma os
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Nº Nomb e País de nacimien o Edad Años en p isión Nº p isiones
10 Mónica España 44 6 2
11 Maca ena A gen ina 44 6 2
12 Iza España 44 12 8
13 Bea iz España 50 2 1
14 Ma ady Colombia 51 3 3
15 Haizea España 53 17 años y 6 meses 5
16 Eguzki España 62 2 1
Los pe iles elegidos pa a es e es udio p e endie on
enca na la si uación de los cen os peni encia ios espa-
ñoles, sin llega a se es adís icamen e ep esen a i os. Así,
a la ho a de selecciona las se u ie on en cuen a a iables
como: ipo de condena, país de nacimien o, e nia y núme o
de cen os peni encia ios en los que habían es ado enca ce-
ladas. De las 16 en e is adas, 13 u ie on elación di ec a o
indi ec a con las d ogas, bien sea po deli os con a la salud
pública o po un his o ial de abuso de d ogas, y las o as
es pidie on exp esamen e que los mo i os de sus conde-
nas no ue an di undidos en ningún documen o; espec o a
la nacionalidad, la mi ad e an de o igen sudame icano y la
o a mi ad de nacionalidad española, pe o en el momen o
de se en e is adas odas ellas esidían en España; una de
ellas e a de e nia gi ana; excep uando es en e is adas, las
demás pasa on po dos o más cá celes. Asimismo, cuando
ue on en e is adas, seis de las pa icipan es cumplie on
o es aban cumpliendo el e ce g ado peni encia io en un
piso u elado, mien as que las o as diez muje es se encon-
aban con la condena o al cumplida.
Técnica de ecogida de da os
La écnica empleada pa a ecoge los da os ue la en e-
is a semies uc u ada en p o undidad, ya que pe mi e
es ablece una con e sación dialogada con las pe sonas
p esas (No man, 2018) y exp esas aco de con las necesi-
dades de la in es igación. Así, se p e endió conoce an o
la impo ancia que las p esas le daban a la ac i idad ísica
cuando cons uían una iden idad nue a den o, como ob-
ene in o mación de sus his o ias de ida pe sonales. El
guion de la en e is a cons aba de seis apa ados donde
se p egun aba sob e sus da os pe sonales, da os gene ales,
u inas en p isión, AFD an es, du an e y después del en-
ca celamien o, e aluación de la in e ención y un úl imo
apa ado pa a que pudiesen añadi o ema ca lo que c e-
yesen opo uno.
Todas las en e is as se ealiza on en en o nos cono-
cidos y con idenciales, elegidos po las p opias pa icipan-
es como sus i iendas o el piso que ges ionaba una de las
asociaciones. Cada ez que se inició una en e is a, las dos
in es igado as que se enca ga on de en e is a las ansmi-
ie on la in o mación necesa ia pa a explica les los p opó-
si os del es udio y sus implicaciones pa a, a con inuación,
pedi les que i ma an el consen imien o in o mado. Du-
an e la en e is a, se les b indó la opción de no con es-
a a cualquie p egun a o, po el con a io, de esponde
a o as cues iones que no es u iesen e lejadas en el guion,
ecalcando la impo ancia de oí sus p opias i encias. Una
ez inalizadas, las en e is as ue on ansc i as y en ega-
das a la en e is ada co espondien e pa a que la e isase y
añadiese lo que c eye a con enien e, aumen ando de es a
o ma la c edibilidad y con i mabilidad del es udio. Las dos
in es igado as enca gadas de ealiza las en e is as p e ia-
men e habían ecibido o mación especí ica en es e ipo de
écnica y ue on acumulando expe iencia bajo la supe i-
sión de los o os dos in es igado es, los cuales ienen am-
plia expe iencia en in es igación cuali a i a. De acue do
con Guba y Lincoln (1994), es a es a egia es impo an e
pa a aumen a la c edibilidad del es udio.
Análisis de da os
Siguiendo una me odología de análisis de con enido (K i-
ppendo , 1997) se leye on las ansc ipciones de las p i-
me as en e is as y se sub aya on aquellos comen a ios que
se encon aban en e los más ecu en es y que suponían
una mani es ación cuali a i a de lo que hacían las muje es
enca celadas cuando ealizaban AFD en compañía de o as
p esas. Después de es e análisis inicial, se con inuó con la
ealización de en e is as, que ue on ansc i as y analiza-
das en di e en es ocasiones, de acue do a las dimensiones
p opues as en el guion elabo ado p e iamen e y a su ela-
ción con la ( e)cons ucción de la iden idad pe sonal y so-
cial. Es e segundo análisis dio inicio a la ca ego ización de
los da os, dejando de ealiza en e is as cuando se alcanzó
la sa u ación eó ica.
Tabla 2
Sis ema de ca ego ías y sub-ca ego ías eme gen es del
análisis ealizado.
Ca ego ía Subca ego ía
Iden idad social
Desocialización
Relaciones in e g upales
Iden idad social posi i a
Empa ía in e g upal
Fa o i ismo endog upal
Ca ego ización
del yo
Despe sonalización
In luencia social
Cohesi idad g upal
Saliencia de las ca ego ías sociales
Pe cepción
de en i a i idad
Des ino común
Semejanza
P oximidad
(Re)cons ucción de iden idades sociales en en o nos peni encia ios: las p esas depo is as
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Con el in de e o za , a pa i de la opinión c í ica y e-
i icación de cada componen e, los c i e ios de c edibilidad
(Spa kes y Pa ing on, 2003), p ime amen e una in es iga-
do a analizó las en e is as pa a a con inuación e isa las
con un segundo in es igado y inalmen e consensua las
con los dos es an es. Así, de es e p oceso de i a on las ca-
ego ías y subca ego ías que apa ecen en la Tabla 2.
Resul ados
Una ez enca celadas, las muje es mani es a on habe ex-
pe imen ado un sen imien o de soledad, pa alelamen e a la
asunción de las nue as no mas de p isión, como mani es ó
Ma iana “cuando e encie an, le empiezas a da uel as al
coco, es ás sola, y yo c eo que eso es lo más du o”. La mayo ía
de las en e is adas sin ie on en pa e, la necesidad de ela-
ciona se con o as muje es, y ue ese compañe ismo el que
les ayudó a ( e)si ua se y a on a su nue a ida en compa-
ñía de o as ‘amigas’. Pa a no cae en la soledad de la celda y
pode así hace en e a los pensamien os que les p o ocaba
esa si uación, cob ó especial impo ancia ocupa el iempo
ealizando ac i idades que les gus a an y sen i se acompa-
ñadas mien as las hacían. A es e espec o, Ca olina dijo lo
siguien e: “conocí buenas chicas que aho i a siguen siendo
mis amigas, ya han salido y seguimos en con ac o. Y ellas…
lle aban más iempo y eso, y me ayuda on mucho, a sali
adelan e. El compañe ismo de las paisanas ue lo que me
ayudó a adap a me”. Al si ua se en un luga an di e en e
a su ida en libe ad, las elaciones sociales c eadas en las
AFD se con i ie on, en muchos de los casos, en un apoyo
impo an e pa a pasa los días de condena más acompaña-
das. De hecho, aunque el si io en el que es aban no e a el
que les hubiese gus ado, las AFD se con i ie on en un es-
cena io ideal pa a compa i expe iencias posi i as y gene-
a un ambien e de amis ad. Así lo ema có Sonia, cuando
hablaba de p ac ica depo e con o as p esas: “¿cómo me
sien o? Bieeen, a gus o, al menos es oy haciendo algo que me
gus a. Después de que no es oy donde quie o, al menos sien o
que lo hago con las pe sonas que me acompañan”.
Como habi ualmen e ocu e en p isión, las p esas pa -
icipan es no eligie on de an emano con quién que ían e-
laciona se po lo que, una ez empeza on a pa icipa en las
AFD, se encon a on con nue as pe sonas a las que ue on
conociendo a pos e io i. Así, mani es a on que las AFD se
con i ie on en una ía e ec i a pa a log a la pe enencia
a un nue o g upo y sen i se a opadas, como se desp ende
de las palab as de Na alia: “pues eso, sen i e que, que o mas
pa e de algo, ¿no? Po que llegas allí, no conoces a nadie y de
epen e e es allí, dices ¡bu !, y como que necesi as ese apoyo,
ese equipo, esa ue za, ¿no?”.
En es e con ex o, el lenguaje mo iz se con i ió en el
eje cen al de las in e acciones en e las muje es, y acili ó el
en endimien o en e las pa icipan es. Todo pa ecía más á-
cil cuando p ac icaban depo e, poco a poco, iban empa i-
zando con los p oblemas de las demás muje es, a o ecien-
do el conocimien o en e las pa icipan es. Compa i con
las demás esos momen os –donde se gene aba un ambien e
posi i o–, conlle aba que con iasen más en los miemb os
del g upo y se ol idasen de las ías y du as in e acciones
que se daban en p isión. A es e espec o, Sonia ecalcaba lo
siguien e:
“Sí, yo c eo que lo mejo es eso, ¿no? Po que com-
pa es, alguien que compa a en un si io así, que
compa a los mismos gus os que ú, in en as como,
acapa a , ¿no? Y coge y deci , bueno, ya oy a ene
compañe a pa a hace eje cicio, o compañe a pa a
i a juga . Eso es bueno, po que es ás odo ese iem-
po sola que no sabes a dónde coge y al menos como
que e encuen as un poco […] buenas, son buenas,
yo c eo que nunca he is o elaciones malas; c eo
que an es mejo an, a eces, ah, ayúdame al, pása-
me la pelo a al, in e ac úas más con las pe sonas
que quizás no has hablado nunca”.
La amis ad se con e ía en un aspec o impo an e de
la ida en p isión, ya que el a ec o o el ca iño allí den o, al
compa i an os momen os jun as, muchas eces, puede se
más in enso que el que se c eaba ue a de las cua o pa edes.
Las amis ades pueden cob a mucha impo ancia e in lui de
o ma posi i a en las pe sonas. Las en e is adas de inían a
sus iguales de p ác ica como compañe as que compa ían el
mismo gus o o mismo des ino y se mo i aban unas a o as,
incluso en los momen os más du os. A a és de la p ác ica
depo i a compa ían expe iencias, sensaciones, aleg ías y
p eocupaciones. Así, la mo i ación que ansmi ían algunas
compañe as del g upo de p ác ica de AFD empujaba a las
demás a o ma pa e de ese colec i o:
“Se c ea más amis ad aden o, muchas eces, que
a ue a, po que es ás odo el iempo con las mismas,
en onces, si as a hace es o, lo haces en g upo. En-
onces e mo i an, po que uno solo… uno solo mu-
chas eces no se mo i a a hace las cosas. Pe o si yo
oy con un g upo, y mis amigas lo es án haciendo,
me mo i o a hace lo.” (Ca olina)
En el medio peni encia io, en la mayo ía de los casos,
la e nia y la nacionalidad in luían a la ho a de elegi sus
elaciones, debido a que se sen ían más iden i icadas. En
es e sen ido, las en e is adas mani es a on que las AFD
ambién se con e ían en una ía e ec i a pa a pe enece
a o o g upo y sen i se acompañadas. Además, ese nue o
g upo, el ‘depo i o’, pa ece que no compe ía con el o o, el
é nico, lo cual acili aba la con i encia en e ambos. Tan o
es así, que en el g upo de ‘las depo is as’ se gene aba un
ambien e inclusi o, donde se eunían las p esas que que-
ían dis u a pa icipando en p ác icas mo ices. Así, na-
die las e ique aba po su aza-e nia o ipo de deli o come i-
do. Pa a las ‘muje es depo is as’ e a su icien e con que e
compa i ese momen o ‘ag adable’ con las demás.
Con el paso del iempo, e minaban pe eneciendo a
un g upo que les apo aba segu idad, pe o, a su ez, les ayu-
daba a compa i o as expe iencias que no i enciaban en
los demás g upos. Así desc ibió Ma iana el inicio de una
nue a pa icipan e en las AFD: “nadie la juzgaba po lo que
Ne ian Ma ín-González, Nago e Ma inez-Me ino, Oidui Usabiaga y Daniel Ma os
Re is a de Psicología del Depo e/Jou nal o Spo Psychology. Vol. 28. nº2 2019 63
hizo, ni ampoco le p egun ábamos, y ni nos me íamos con
ella. Simplemen e e a una jugado a más”. El mo i o po el
que es aban enca celadas pasaba a un segundo plano, sim-
plemen e e an pa e del g upo y sen ían que enían algo en
común. En algunos casos, llegaban a e la ida ca cela ia
desde o a pe spec i a, más posi i a, más op imis a. Pe e-
nece a es e nue o colec i o las di e enciaba de las demás,
de las que no p ac ican AFD, y les apo aba momen os me-
nos con lic i os, de mayo espe o, pues o que en ocaban
de di e en e o ma cómo que ían lle a la condena.
“Po lo gene al, nunca eníamos p oblemas en e no-
so as, nunca. É amos, es á mal deci lo, un ejemplo.
Y nos lle ábamos bien. Nos eían que salíamos, que
hacíamos depo e, que eg esábamos, y nunca u i-
mos ningún ipo de oce ni de p oblema.” (Nadia)
Las que se ans o maban en ‘muje es depo is as’, se
de inían como pe sonas que cuidaban su salud y, po lo ge-
ne al, no ecu ían al consumo de la d oga pa a sob elle a
los días den o. En sus i ución de las d ogas u ilizaban las
AFD como ecu so pa a libe a la men e y pode lle a la
condena lo mejo posible, c eando elaciones en un en o -
no más ‘saludable’. Mónica sub ayó que ue un g andísimo
log o sepa a se del mundo de las d ogas y segui o as u-
inas has a su ida en libe ad, y odo g acias a las AFD y al
apoyo del g upo:
“Pues, una ida más saludable, po que de e dad
cuando ya me puse un poco a hace depo e cada
día y al, has a ya el día que salí, lo elacionaba con
una ida más saludable, ¿no? No sé, po un lado,
deja las d ogas y al y po o o, además, bebía mu-
cha agua, y como ya eía yo un cambio ambién en
mi cue po, me sen ía mejo , me sen ía más sana.”
Una ez iden i icadas como pa e del g upo y como ‘de-
po is as’, las p esas se eían como muje es sanas, lo cual con-
lle aba que se sin ie an mejo . En cie a medida, es e cambio
de u ina les ab ía los ojos pa a elegi un nue o es ilo de ida
y aleja se de la adicción a las d ogas. En es e sen ido, las AFD
se con e ían pa a algunas de ellas en una he amien a un-
damen al, en una g an opo unidad pa a cons ui su nue a
iden idad y p oyec a se como ‘depo is as’ y aleja se de ese
mundo. A es e espec o, cuando en un alle o ganizado en
el Depa amen o de A ención Especializada la psicóloga les
mando dibuja se, Casand a con ó lo siguien e:
“Nos dijo que nos dibujá amos... yo no me sabía
dibuja , supongo que po qué no me eía, había
pe dido iden idad, o no lo sé, y… pues si no e sabes
pin a como aho a, pín a e como e es en un u u-
o. Y es o iene que e con la gimnasia… lo que yo
me es aba p oyec ando e a como depo is a, lo que
que ía e a no ol e a consumi . Se sana. Y en on-
ces, en ese momen o, me dibujé como depo is a”.
Discusión
Los esul ados ob enidos e idencian que pa a las muje es
p esas en e is adas las AFD suponen una es a egia im-
po an e pa a en abla y c ea nue as elaciones o mejo a
las ya exis en es con o as eclusas, en consonancia con lo
obse ado po Meek y Lewis (2014). Asimismo, es as p ác-
icas mo ices in luyen en la cons ucción de una iden idad
social posi i a que aumen a su pe cepción de bienes a psi-
co-sociológico.
En si uación de enca celamien o la soledad y la angus-
ia, de acue do con Ruiz-Ga cía y Cas illo-Alga a (2014),
acapa an la mayo pa e del iempo al encon a se sepa adas
de su con ex o amilia lo que, que en el caso de las muje es
p esas que son mad es, se inc emen a po el su imien o que
les p oduce la sepa ación de sus hijos e hijas (Juliano, 2009).
Es a si uación se e ag a ada en los casos de mad es ex an-
je as (Cas illo y Ruiz, 2010), ya que sus opo unidades pa a
ecibi isi as de sus hijos e hijas son in iables en la mayo ía
de los casos. Se cons a a que las muje es que ing esan en una
p isión su en una despe sonalización del yo y dan comien-
zo a un p oceso de ( e)ca ego ización de su iden idad social
in eg ándose en g upos sociales a ines (país de o igen o e -
nia, mayo i a iamen e).Pe o, en esos momen os en los que
es án obligadas a cons ui su nue a iden idad, a i man que
la p ác ica de AFD se con ie e en una es a egia in e esan e
pa a sen i se acompañadas y pe enece a un nue o g upo.
Lejos de simpli ica es a ap oximación psicosociológica a un
azonamien o de causa-e ec o, se ía con enien e iden i ica
algunos aspec os que pueden ayuda a en ende la in luencia
que es as p ác icas ísicas pueden gene a , jun o con la gene-
ación de elaciones in e pe sonales, en la ( e)ca ego ización
de la iden idad. En es e sen ido, y como han sub ayado e-
cien emen e Moscoso-Sánchez e al. (2017) en e e encia a
los homb es p esos, pa ece que las AFD ambién cons i uyen
un apoyo en la esocialización pa a las muje es enca cela-
das. Es e aumen o de elaciones in e pe sonales a ec a po-
siblemen e a la ( e)ca ego ización de cada una de ellas y, de
acue do con Gómez (2006), es a pe enencia g upal in luye
en sus sen imien os hacia el g upo, así como en sus c eencias
y conduc as. Tan o es así que a la ho a de cons ui la iden-
idad social en p isión, las in eg an es de es e g upo u ilizan
di e sas es a egias pa a a ae a o as muje es y eje ce su
in luencia social (e.g., in o ma a las que no pa icipan so-
b e los e ec os posi i os de las AFD con espec o a su bien-
es a social o esal a el buen ambien e que se gene a en e
las pa icipan es, pa a de es e modo, a ae la a ención de las
demás y anima las a que o men pa e de ese g upo). La co-
hesión social del g upo se obse a en la saliencia de las ca e-
go izaciones especí icas de las componen es del endog upo,
cuando pe ciben y mani ies an a a és de su conduc a, po
ejemplo, su sa is acción (e incluso necesidad) po pa icipa
jun o a sus compañe as ‘depo is as’ en las AFD.
En p isión, de acue do con Insko, Wildschu y Cohen
(2013), el des ino común puede al e a la pe cepción de la
p opiedad de una y o a pa e, y es as pe cepciones es án
signi ica i amen e elacionadas con la compe encia y las a-
zones de és a. En e e encia a es e hecho, cuando las muje es
( e)cons uyen su iden idad pe sonal y social median e la
p ác ica en g upo de AFD, se pod ía conside a que aumen a

(Re)cons ucción de iden idades sociales en en o nos peni encia ios: las p esas depo is as
64 Re is a de Psicología del Depo e/Jou nal o Spo Psychology. Vol. 28. nº2 2019
su pe cepción de en i a i idad, di e enciándose de las que no
pa icipan en AFD. Las en e is adas e ue zan la pe enen-
cia al g upo con comen a ios asociados a la segu idad y mo-
i ación que les apo aba ese g upo, a gumen ando que no se
sen ían solas, sino pe sonas impo an es en el mismo. Es os
comen a ios es án es echamen e elacionados con los p in-
cipales condicionan es que Campbell (1958) obse ó que
a ec aban a la pe cepción de en i a i idad: el des ino común
que compa en las p esas cuando ealizan AFD, la p oximi-
dad que sien en hacia las demás componen es del g upo o la
semejanza en o no al uso de ma e ial depo i o. Todas es as
pe cepciones do aban de en idad al colec i o de las ‘depo -
is as’. En es a misma línea, Ma os-Ga cía e al. (2009) sub-
aya on que median e el depo e las muje es compa ían sus
expe iencias y les se ía pa a cons ui su iden idad y sen i -
se iden i icadas con pe sonas que ienen el mismo obje i o.
Cabe esal a que las exp esas no pe cibían ninguna
sensación de que o ma pa e del g upo de las ‘depo is as’
es u ie a expues o a la codicia de las que quisie an se pa e
del endog upo, po lo que se deduce que no compe ían po
consegui un pues o. Los hallazgos de las en e is as e ec-
uadas cons a an en de ini i a que, de acue do con Huici,
Gómez y Bus illos (2008), la al a iden idad compa a i a se
elaciona con la pe cepción de en i a i idad de la ca ego ía.
La pa icipación en las ac i idades les b indó la opo -
unidad de elaciona se con o as p esas de una mane a
di e en e a lo habi ual, donde compa ían i encias ag a-
dables. En un medio como la p isión no es ácil c ea ela-
ciones sociales y menos, como indica Opsal (2012), cuando
las opo unidades pa a cons ui iden idades posi i as son
limi adas. En es e sen ido, el p og ama de AFD o ganizada
(o p ac icadas de o ma espon ánea po las mismas p esas)
se puede con e i en una opo unidad pa a cons ui iden-
idades sociales posi i as, dejando así a un lado sus adiccio-
nes y cons uyendo la nue a iden idad en consonancia con
una ida más saludable. En cie a medida, de acue do con
I win (2009), es e p oceso de cons ucción social pod ía
supone el despe a pe sonal y la epa ación necesa ias
pa a ans o ma la pe sonalidad de un indi iduo.
En es a misma línea, se ha obse ado que las AFD son
un medio impo an e pa a gene a elaciones in e g upales
en las que la empa ía g upal adquie e un signi icado des-
acado. A es e espec o, Vanman (2016) concluye que las
pe sonas mues an más empa ía hacia los demás cuando
las ca ego izan como miemb os del endogupo. Además, a
a és de la empa ía y el con ac o in e g upal se educen
los p ejuicios con espec o al es o de in eg an es del g upo
(Molina, T opp y Goode, 2016).
Los esul ados del p esen e es udio se deben oma con
cau ela debido, en e o os, a los siguien es aspec os: a) el
es udio consis ió en una ap oximación cuali a i a sin p e-
ensiones de gene aliza los esul ados; b) la di icul ad po
pa e de Ins i uciones Peni encia ias pa a acili a el acceso
de in es igado es a los cen os peni encia ios de la Comu-
nidad donde se lle ó a cabo el p esen e es udio, lo que im-
pidió ob ene e idencias in si u; c) solo se en e is ó a una
pe sona de e nia gi ana que p ac icaba AFD en p isión, lo
cual p oduce una ca encia conside able con espec o a la
ep esen a i idad del con ex o ca cela io emenino; d) de
acue do con Ace es-Lozano (2001), se c ee necesa io abo -
da la cons ucción de la iden idad social desde un en oque
dinámico y no, como en es e caso, analizando exclusi a-
men e la ase de p isionización. En es e sen ido las in e-
acciones sociales de econocimien o ecíp oco pod ían,
con el paso del iempo, modi ica la iden idad social de las
pa icipan es. Las his o ias de ida de las en e is adas ayu-
da ían a e la e olución de los p ocesos iden i a ios an es,
du an e y después del enca celamien o, y; e) po úl imo,
esal a que en la misma línea que p opone Munné (2004),
se ía in e esan e p o undiza en el es udio de la cons uc-
ción de la iden idad social de las muje es p esas que p ac i-
can las AFD desde una imagen psicológica del se humano
en é minos de complejidad, en con aposición a la simpli-
icación de dicha ealidad.
(Re)cons uc ion o social iden i ies in peni en ia y en i onmen s: imp isoned spo swomen
Abs ac
The aim o his a icle was o explo e how di e en physical ac i i ies assis ed in he de elopmen o in e pe sonal ela-
ionships and he sel -cons uc ion o new iden i ies o a g oup o women p isone s du ing hei pe iod o inca ce a ion.
Using quali a i e esea ch, six een women be ween he ages o 23 and 62 we e in e iewed, all o whom had pa icipa ed
in spo and physical ac i i ies wi hin he p ison. I was ound ha hose ac i i ies cons i u ed a new way o socialising o
imp isoned women. Such inc ease o in e pe sonal ela ionship in luenced pa icipan s’ ( e)ca ego iza ion, ein o cing
conside ably hei belongness in o a new g oup who a emp ed, h ough physical p ac ices, o mo e away om addic ions
associa ed wi h he p ison en i onmen and build up a new posi i e iden i y ha would imp o e hei psycho-social
well-being.
Keywo ds: P ison; woman; physical ac i i y; social iden i y; ca ego iza ion.
(Re) cons ução de iden idades sociais em con ex os peni enciá ios: ba agens espo i as
Resumo
O obje i o des e a igo oi explo a o signi icado que di e en es p á icas ísicas na p isão adqui i am pa a as mulhe es em
elação às elações in e pessoais, e associá-la à ase de cons ução de sua no a iden idade desen ol ida du an e o enca ce-
Ne ian Ma ín-González, Nago e Ma inez-Me ino, Oidui Usabiaga y Daniel Ma os
Re is a de Psicología del Depo e/Jou nal o Spo Psychology. Vol. 28. nº2 2019 65
amen o. A pa i de uma in es igação quali a i a onde o am en e is adas 16 mulhe es en e 23 e 62 anos de idade que
pa icipa am de a i idades ísico-espo i as no cen o peni enciá io, os esul ados indica am que essas a i idades cons i-
uí am uma o ma de essocialização pa a mulhe es enca ce adas. Esse aumen o nas elações in e pessoais in luenciou em
sua ( e)ca ego ização, e o çando conside a elmen e sua pe ença a um no o g upo que buscou a a és de p á icas ísicas
a as a em-se dos ícios do meio p isional e cons ui uma no a iden idade posi i a que ge a um aumen o no bem-es a
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