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Las lealtades del general Vicente Rojo. Un militar fiel a su profesión

Author: Colomines i Companys, Agustí
Publisher: Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatearen Argitalpen Zerbitzua
Year: 2022
DOI: 10.1387/hc.21800
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/57635/1/62838ad388146.pdf
577
ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277
HC
His o ia Con empo ánea, 2022, 69, 577-604
h ps://doi.o g/10.1387/hc.21800
las leal ades del gene al icen e ojo.
un mili a iel a su P o esión
THE LoyALTiES oF GENERAL ViCENTE RoJo.
A MiLiTARy FAiTHFUL To HiS PRoFESSioN
Agus í Colomines i Companys*
Cá ed a Josep Te mes – gRENPoC. Uni e si a de Ba celona (España)
esumen: A pesa de su conse adu ismo, el gene al Vicen e Rojo (1894-1966), quien al es-
alla la gue a e a comandan e, se man u o leal a la República, mien as que o os mili a es, ami-
gos suyos y compañe os en la Academia Mili a de Toledo, se inco po a on al Ejé ci o Nacional,
como po ejemplo el ambién comandan e Emilio Alamán. Es e a ículo se cen a en las his o ias
humanas que i ie on en e ellos. A pa i de su es imonio, plasmado en una au obiog a ía inédi a,
econs uimos sus decisiones y angus ias. Median e en e is as a los amilia es de Rojo se econs-
uyen algunos episodios de la ida co idiana du an e la gue a y el exilio. Si el exilio ue un e ugio
ama go, la uel a a casa del gene al Rojo se con i ió en una maldición, como puede cons a a se en
sus esc i os memo ialis as, po su aislamien o e in o unio, y po lo que él conside ó una al a de
compañe ismo po pa e de sus an iguos cama adas. Pa a él ue una memo ia a ligida.
PALABRAS CLAVE: gue a Ci il española, F anquismo, Ejé ci o español, Exilio, Vida co i-
diana, Memo ias.
Abs Ac : Despi e his conse a ism, Gene al Vicen e Rojo (1894-1966) was loyal o he Span-
ish Republic, while o he colleagues a he Mili a y Academy o Toledo and iends joined he sel -
called Na ional A my, such as Commande Emilio Alamán. This is he human s o y o Vicen e Rojo
du ing and a e he Ci il Wa . The a icle econs uc s Rojo decisions and anxie ies om his es i-
mony, embodied in some books, bu also in an unpublished au obiog aphy. Th ough in e iews wi h
Rojo amily membe s, he au ho econs uc ed some episodes o e e yday li e du ing he wa and
exile o highligh he human dimension o his soldie a c i ical momen s. i he exile was a bi e
e uge, back o home became a cu se o Gene al Rojo, as we can be seen in his memo ialis w i -
ings, o his isola ion and mis o une, and o wha he conside ed a lack o companionship om
some o his o me com ades. Fo him, i was a so ow ul memo y.
KEyWoRDS: Spanish Ci il Wa , F ancoism, Spanish A my, Exile, E e yday li e, Memo ies.
* Co espondencia a / Co esponding au ho : Agus í Colomines i Companys. Cá ed a Josep Te mes. G an Via de les
Co s Ca alanes, 585 (Edi icio His ó ico) (08007 Ba celona-España) – [email p o ec ed] – h ps://o cid.o g/0000-0002-
5145-1384
Cómo ci a / How o ci e: Colomines i Companys, Agus í (2022). «Las leal ades del gene al Vicen e Rojo. Un mili a iel a su
p o esión», His o ia Con empo ánea, 69, 577-604. (h ps://doi.o g/10.1387/hc.21800).
Recibido: 10 junio, 2020; acep ado: 3 diciemb e, 2020.
ISSN 1130-2402 - eISSN 2340-0277 / © 2022 His o ia Con empo ánea (UPV/EHU)
Es a ob a es á bajo una Licencia
C ea i e Commons A ibución-NoCome cial-SinDe i adas 4.0 In e nacional
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Agus í Colomines i Companys
Todas las gue as son gue as ci iles, a i ma Da id A mi age. Es e
his o iado insis e en que la o mulación omana de «gue a ci il» (bellum
ci ile) ya es li e almen e una «gue a de ciudadanos» o en e conciudada-
nos. En la adición del pensamien o español, incluso en su e sión libe-
al, gue ea en e conciudadanos no es aba mal is o has a bien en ado el
siglo x x . En 1821, el jacobino Juan Rome o Alpuen e (1762-1835), quien
ue acusado de pa icipa en la ma anza de ailes de 1834 en Mad id, en-
e o os es agos en los que es u o in oluc ado, sos enía que «la gue a
ci il es un egalo del cielo», pues o ece la opo unidad de eno ación
nacional1. La his o ia con empo ánea española, asegu aba Ca los Seco
Se ano en un ya clásico es udio sob e la ensión en e mili a ismo y ci-
ilismo, es una pelea en e el mili a ismo, exp esado po gen e como Ro-
me o Alpuen e, y un ci ilismo ex emadamen e débil2. Al in y al cabo, la
elación en e pode ci il y pode mili a en España es u o condicionada,
po lo menos has a 1981, po los p onunciamien os, los caudillos y los
golpes de Es ado.
La gue a ci il de 1936 puso en ensión al es amen o mili a de al
modo que pa ió en dos a la o icialidad de Es ado Mayo , como ya con ó
A u o ga cía Ál a ez-Coque en una esis doc o al que luego con i ió en
un lib o3. En un lado se si ua on los mili a es que se suble a on con a el
gobie no del F en e Popula , y, po o o, los que se man u ie on leales a
la República. La pa ición no siemp e ue p o ocada po mo i os ideoló-
gicos, pues en el bando epublicano hubo algunas leal ades inespe adas.
A di e encia de lo que ocu i ía as la ic o ia de las opas nacionales,
cuando solo «una docena más o menos de o iciales plan ó ca a esuel-
amen e a F anco du an e la II gue a Mundial y, aun así, solamen e de
o ma dubi a i a y con poca ecuencia», en el momen o del golpe de Es-
ado el núme o de mili a es leales a la República que duda on no ue es-
caso4. A lo dicho po P es on pa a quien los mili a es Yagüe, Kindelán,
A anda, Va ela y O gaz no plan a on ca a a F anco; cab ia añadi que
más bien es os se endie on a los b i ánicos.
Uno de esos mili a es cuya leal ad a la República no podía da se po
descon ada el 18 de julio e a la del en onces comandan e Vicen e Rojo
Lluch, quien, en 1937, bajo la p esidencia de Juan Neg ín, llegó a ocu-
1 A mi age, 2018: 178.
2 Seco Se ano, 1984.
3 ga cía Ál a ez-Coque, 2018.
4 P es on, 20-04-2008.
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Las leal ades del gene al Vicen e Rojo. Un mili a iel a su p o esión
pa la je a u a del Es ado Mayo Cen al. Ese día, el de la suble ación,
en el Minis e io de la gue a y en el Es ado Mayo ci culaban odo ipo
de no icias, mayo men e con usas. Cuen a ga cía Ál a ez-Coque, que
la casi o alidad de la o icialidad en el Minis e io había sido so p endida
po el mo imien o mili a y pe manecía expec an e an e el desa ollo de
los acon ecimien os. En e los úl imos se hallaba el ecién diplomado co-
mandan e Vicen e Rojo, ayudan e del gene al de B igada En ique A ilés
Melga , segundo je e del EMC. Re i iéndose a las jo nadas del 18 al 20,
al cabo de los años Rojo esc ibió: «la si uación se me apa ecía ex ao di-
na iamen e con usa y se es ellaban mis a anes de sabe el olumen que
podía ene la ebelión y la conduc a y p opósi os de los ebeldes […] en
la a de de aquel día 20 o del 21 (no lo ecue do con p ecisión), mien as
paseaba con o os compañe os po los pasillos del Es ado Mayo Cen-
al, adonde ya no habían acudido los gene ales ni habían dejado o den al-
guna […] se me ace có uno de los je es que p es aban se icio en el Es-
ado Mayo del Minis o, insinuándome con cie o ai e de duda, como si
u ie a poca con ianza en la espues a que de mí deseaba, si end ía incon-
enien e en baja a o ma pa e de aquel Es ado Mayo , pues en e los je-
es que allí había se había dado mi nomb e. Le espondí que en cuan o me
die an una o den po esc i o del minis o me p esen a ía inmedia amen e
pa a desempeña la unción mili a que me co espondiese. A los quince
minu os de aquella espues a la o den es aba en mi pode e inmedia a-
men e me inco po é pa a p es a se icio como o icial de Es ado Mayo
en la Sección II del EM del minis o de la gue a, siendo mi je e inme-
dia o en dicha sección el comandan e Es ada. Así se encauzó mi ac i i-
dad p o esional en el p oceso de la gue a»5.
En esa su his o ia de la gue a Ci il, Rojo alude a la e ible duda
que an e la suble ación podía su gi en muchos mili a es, pe o a i ma ha-
be la esuel o po su concep o del debe mili a , que le dic aba «el cum-
plimien o del ju amen o que había p es ado de de ende a la pa ia de-
endiendo la Ley y las au o idades legalmen e cons i uidas, con es ic a
obediencia a mis je es na u ales»6. Rojo en a iza el debe de de ende la
legalidad, así como el debe de leal ad a los je es. Esa idea se puede lee
en algunos de los lib os que es e mili a epublicano dedicó a analiza la
gue a Ci il española, empezando po la ya ci ada his o ia gene al, es-
5 Rojo, 2010: 105.
6 Rojo, 2010: 109.
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c i a poco an e de mo i , pe o ambién en ¡Ale a los pueblos! Es udio po-
lí ico-mili a del pe iodo inal de la gue a española (1940) y Así ue la
De ensa de Mad id, España He oica (1942). En la au obiog a ía inédi a
que es á cus odiada en el Fondo Rojo del A chi o His ó ico Nacional, que
solo puede se consul ada po la amilia del gene al Rojo o quienes ellos
au o icen, se puede lee que cuando ing esó en la B igada de Cazado es
mandada po el gene al Ma ínez Anido, que e a po en onces la opa
peninsula de mayo p es igio, en «ella u e mi e dade o bau ismo de
uego y empecé a comp ende mi esponsabilidad como je e de un g upo
de homb es cuya ida es aba en mis manos y cuyo debe yo enía la obli-
gación de egi . Allí ap endí y cul i é lo que muy agamen e se me había
enseñado: lo que es el sen ido de esponsabilidad y la plena conciencia
del Debe , del Hono y de la Leal ad que no solo han de obse a se pe -
sonalmen e, sino en elación con los je es y los subo dinados»7. Esa leal-
ad ue ecompensada, además, con el ascenso ápido de Vicen e Rojo a la
cúspide del Ejé ci o Popula . La leal ad de Rojo a la República iba unida
a un comp omiso c ecien e y al econocimien o de sus capacidades p o e-
sionales.
el episodio del asedio al alcáza de oledo
A las 5.30 ho as del mié coles 17 de ene o de 2018 alleció en To-
ledo, a pun o de cumpli los 100 años de edad, el gene al de b igada Fe-
de ico Fuen es gómez de Salaza , in eg an e de la Di isión Azul y úl imo
comba ien e anquis a con ida del asedio epublicano al Alcáza de To-
ledo que u o luga en e el 21 de julio y el 27 de sep iemb e de 1936. Fue
un si io de se en a y dos días8. Fuen es gómez de Salaza enía 17 años
cuando empezó el asedio del Alcáza . Se p esen ó olun a io pa a lucha
po su bando, el de su amilia, el de a ias gene aciones de mili a es espa-
ñoles, a pesa de la oposición de su mad e. Su p ime día en el ejé ci o e-
belde coincidió con el p ime día ambién del amoso si io. él e a uno de
los 1.300 o iciales y soldados, en e los que ambién es aban sus p imos
Fede ico, José Ma ía y Edua do gómez de Salaza Nie o, que se o i i-
7 Rojo, 1963, El manusc i o a p ecedido de la siguien e leyenda: «Solo debe se leída
po mi muje o mis hijos y después po las pe sonas au o izadas po ellos». He podido lee
es e ex o g acias a la nie a del gene al Rojo, Ángeles Rojo Domínguez.
8 Muñoz, 2018.
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Las leal ades del gene al Vicen e Rojo. Un mili a iel a su p o esión
ca on as los mu os de ese Alcáza que luego se con i ió en una leyenda
del anquismo que alimen a on películas como la i aliana L’assedio
dell’Alcaza /Sin no edad en el Alcáza (1940), del cineas a mussoliniano
Augus o genina, cuyos p incipales in é p e es e an Fosco giache i, Ra-
ael Cal o, Ma ía Denis, Aldo Fio elli, And ea Checchi y Mi eille Ba-
lin9. El í ulo en cas ellano hacía e e encia a la ase que p onunció José
Mosca dó, comandan e mili a de Toledo y co onel di ec o de la Escuela
Cen al de gimnasia (un cen o de o mación mili a del Ejé ci o de Tie-
a dedicado a la enseñanza depo i a pa a o iciales y subo iciales), al e-
cibi al je e de las opas de F anco que enían a libe a los. Es a película,
po cie o, se p esen ó en el Fes i al de Venecia en sep iemb e de 1940 y
ob u o la Copa Mussolini al mejo me aje i aliano. Los mi os si en pa a
ellena una adición acía, po que lo cie o ue que Mosca dó se con-
i ió en un «hé oe a la ue za» pues o que él no debía es a aquel día en
el Alcáza . Fue allí pa a sus i ui al enien e co onel de la gua dia Ci il
Ped o Rome o Basa , el homb e de Mola en Toledo.
El asedio del Alcáza de Toledo iene su in ahis o ia, que es la que no
cuen an las his o ias o iciales de aquel suceso ni los apologe as de la esis-
encia de los suble ados10. En aquel episodio d amá ico de los p ime os me-
ses es u ie on implicados, en g ados muy di e en es, dos mili a es: Vicen e
Rojo (1894-1966) y Emilio Alamán (1896-1989), quienes en 1928 e an los
edi o es, p ecisamen e en la Academia de In an e ía de Toledo, de la publi-
cación mensual «Colección Bibliog á ica Mili a » has a que la gue a Ci il
les sepa ó11. Rojo se man u o iel a la legalidad epublicana mien as que
Alamán se adhi ió a los ebeldes y ue uno de los mili a es que esis ie on
en el Alcáza , jun o a su he mano Luis, pad e del gene al Alamán Cas o,
cuyos esc i os dis o sionan lo que ue ealmen e la elación pos e io a la
gue a Ci il en e quienes habían sido g andes amigos has a 1936.
La apa ición del en onces comandan e Vicen e Rojo en la película de
genina Sin no edad en el Alcáza , desc ibe la isi a que es e ealizó como
9 Cos a, 2000: 108-129. Cuen a es e au o que los his o iado es y c í icos que se han
ocupado ecien emen e de es a película han basado su abajo en la e sión de 1956, de la
que desapa ecie on las e e encias más cla amen e p opagandís icas del o iginal.
10 Bachoud, 2003, pp. 7-11. El í ulo de es e a ículo emi e al lib o de Hen i Massis
y Robe B asillach, de 1936, dos econocidos ascis as. B asillach, nacido en 1909 y de
o igen ca alán, in eg a el ío de «esc i o es maldi os» jun o con Louis Fe dinand Céline y
Pie e D ieu la Rochelle. Fue de enido en 1944 y condenado a mue e po un ibunal an-
cés. Fue usilado el 6 de eb e o de 1945. Kaplan, 2000.
11 gue e o Ma ín, 2015.

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negociado pa a a a de consegui la endición de los si iados. Es a isi a
se p odujo el día 9 de sep iemb e, en un momen o especialmen e álgido
de los comba es, y con ella comienza lo que es una de las g andes dis o -
siones de lo que ealmen e les dijo el comandan e Rojo a los si iados. Se-
gún algunas de las e siones que na an es e episodio, uno de los o icia-
les animó a Rojo a queda se con ellos, a lo que es e espondió que enía
en Mad id a su muje y a sus hijos, a quienes ma a ían si él no ol ie a.
Es a es ambién la e sión que o ece Mosca dó en su decla ación pa a la
«Causa gene al»12. Segu o que Rojo es aba p eocupado po su amilia. Al
in y al cabo, su hijo Paco quedó a apado en la zona nacional y no pudo
sali de España has a que su amilia ya se encon aba en el exilio. La p eo-
cupación humana del gene al alcanzaba a la amilia de su amigo Alamán,
a la que enía cobijada en su casa de Mad id. Eso es lo que quie o explica
en es e a ículo. La película de genina desc ibe a Rojo como una igu a
caballe esca y disciplinada, un mili a p o esional y educado, que con as-
aba con «la ho da miliciana indisciplinada y aicione a que desconoce
las no mas mínimas de la co esía con el ad e sa io»13.
El anquismo quiso saca pa ido de la esis encia he oica de los mi-
li a es del Ejé ci o Nacional ence ados en la o aleza oledana e incluso
de la mue e del hijo del co onel Mosca dó, Luis, un jo en de 24 años y
es udian e en la Escuela de Ayudan es de Ob as Públicas a quien los e-
publicanos amenaza on con ejecu a si su pad e no se endía. P es on y
Sou hwo h hace iempo que desmin ie on esa leyenda14. Luis Mosca dó
guzmán ue íc ima de los incon olados, pe o no ue ejecu ado po el
ejé ci o epublicano, como sí lo ue su he mano José, quien ue de enido y
usilado en Ba celona cuando se di igía hacia Be lín pa a pa icipa en los
JJ. OO.15. Rojo ue eque ido po el mando epublicano pa a que in en-
a a que los suble ados libe a an a las muje es y los niños ence ados en
el Alcáza . Lo ela a en una biog a ía que publicó en 2006 uno de los nie-
os del gene al Rojo, José And és, a su ez hijo del sex o ás ago de los
sie e que engend ó el ma imonio Rojo-Fe nández. Vicen e Rojo cumplió
la misión de in e media io humani a io, pues no solo se a aba de exigi
la endición de los ebeldes, que ambién se les exigía, sino de libe a a
los ci iles que acompañaban a los mili a es si iados. En su en e is a con
12 Palomino, 1998.
13 Campana io, 2009: 8. Con e sación con Ángeles Rojo Domínguez, 08/02/2018.
14 P es on, 2008a: 63-64. Sou hwo h, 2008: 92-120.
15 Rague , 2000: 14-19.
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Las leal ades del gene al Vicen e Rojo. Un mili a iel a su p o esión
el co onel Mosca dó, es e, según el nie o de Rojo, le dijo que: «Aho a po-
dían habla como iejos cama adas» […] ¿Espe aban sus iejos compañe-
os que se queda a con ellos? “E an muchos y muy hondos los lazos que
me ligaban a aquella casa sola iega y a aquellos homb es —esc ibe [el ge-
ne al] Rojo— y muy pocos y muy débiles a los que había dejado al o o
lado de la Pue a de Ca os”. Su espues a, cuen a, ue, sin emba go, ca e-
gó ica y cla a. Es e dad que la pa ia es aba en el Alcáza , “pe o ambién
es aba en la calle y en el o bellino y la pasión de an as gen es a las que
no debía de aiciona ” […] Años después lo explicó diciendo que pese a
la epugnancia que algunos sucesos le p oducían, y el iesgo pe manen e
en que se deba ía su ida “ odos los días, odas las ho as”, en endió que su
luga es aba con los que de endían la República, aunque eso signi ica a
“es a en el ango” pa a “lucha en el ango sin con amina se” y pode así
saca “a la gen e del ango”. El ango de los asesina os y de la iolencia
g a ui a, de los ajus es de cuen as y del esen imien o. Un ango, esc ibe
que “no solo es aba donde yo debía de desen ol e ni abajo sino en oda
España”»16.
Lo que cuen a el nie o del gene al Rojo en esa biog a ía explica po
qué ac uó como ac uó con la amilia de su an iguo compañe o de a mas,
Emilio Alamán, mien as es e es aba asediado en el Alcáza . Es a es una
his o ia bas an e desconocida, que he podido conoce a a és de o a nie a
del gene al, Ángeles Rojo Domínguez, hija del segundo hijo del gene al,
Leand o Rojo, y de Nona Domínguez, a quien conoció en Boli ia pese a
su o igen español. Es una his o ia que cuando la conocí, mucho an es de
e la esc i a, me so p endió muchísimo, po lo humana y po lo ocambo-
lesca que me pa eció. Según Ja ie Fe nández López, cuando Rojo se des-
plazó a Toledo pa a in en a la endición de la gua nición po enca go de
La go Caballe o, la muje y las cinco hijas de su an iguo compañe o de a -
mas, Emilio Alamán, es aban e ugiadas en la casa amilia de los Rojo en
Mad id17. A pesa de lo dicho po Fe nández López, en casa de los Rojo
ambién se e ugia on unas monjas que co ían pelig o18. Esos no ue on
16 Rojo, 2006: 35.
17 Fe nández López, 2004: 326. Fe nández es un des acado polí ico socialis a a ago-
nés quien, además, es p o eso uni e si a io y enien e co onel del Ejé ci o. A i ma el au o
que los Rojo solo acogie on a dos de las cinco hijas Alamán. El es imonio de Te esa Rojo
Fe nández, la mayo de las hijas del gene al Rojo, lo desmien e. También menciona esa
his o ia Blanco Escolá, 2003: 318.
18 Con e sación con Ángeles Rojo Domínguez, 08/02/2018.
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los únicos e ugiados. En una b e e en ada de su blog, La ha ka de As-
pizua, del 6 de eb e o de 2008, Jo ge Aspizua Tu ión ela a el episodio
que le con ó el gene al Blas Piña gu ié ez, nie o del comandan e Blas Pi-
ña A nedo, el o o mili a que, jun o a Alamán, ecibió al gene al Rojo en
la Pue a de Ca os del Alcáza , e hijo de Blas Piña López (1918-2014),
el líde de Fue za Nue a: «El pad e de nues o gene al Blas Piña [gu ié-
ez], con el que man u e en e is a pe sonal al espec o, no me nega á que
me econoció que unas buenas gen es ex aje on del Mad id e oluciona-
io de 1936 a su mad e y a él mismo, que con aba con 18 años de edad». Y
a con inuación ela a que ue él quien les in o mó de quienes habían sido
esas buenas gen es: «D. Vicen e Rojo Lluch, D. Julio Pa a Al a o —a la
sazón, edecán mili a del P esiden e Azaña— y D. Manuel gu ié ez Me-
llado, en una ope ación de la que sabían algunos socialis as, miemb os del
gobie no». Po lo que pa ece, esas acciones humani a ias del gene al Rojo
sal a on a su hijo Ángel de su segu a de ención en 1975. El sal oconduc o
de la dic adu a anquis a no du ó pa a siemp e, pues o que Ángel Rojo al
in ue de enido jun o con algunos miemb os de la Unión Mili a Democ á-
ica (UMD), amigos suyos, con los que colabo aba19.
La ayec o ia polí ica de Blas Piña pad e, que había sido compañe o
de pupi e del hijo mayo del gene al Rojo, cuyo nomb e de pila ambién
e a Vicen e, es de odos conocida. Fue un a dien e anquis a y cabecilla
de la ul ade echa española. Emilio Alamán, en cambio, ue más disc e o.
Según cuen a en sus memo ias el esc i o inglés y e ien e conse ado
moná quico Pe e Kemp, Alamán e a un homb e jo ial, comandan e en
je e de uno de los e cios Reque és, «su ía del es és p o ocado po aquel
e ible si io [el de Toledo] y e a p openso a es allidos e ibles y epen-
inos de empe amen o»20. Tenía una he ida en la boca, lo que hacía di í-
cil en ende sus palab as. Ob u o el empleo de enien e co onel po mé-
i os de gue a el mismo día en el que inalizó el con lic o, el 1 de ab il
de 1939. Concluida la gue a Ci il, ue des inado en diciemb e de 1939
a la Di ección gene al de Enseñanza Mili a , donde desempeñó el ca go
de je e de Negociado du an e es meses. Pos e io men e, ing esó como
alumno de la Escuela de Es ado Mayo (EEM), ob eniendo el diploma en
ab il de 1942. Finalizados sus es udios en la EEM, pasó a ocupa la plaza
de ag egado al Es ado Mayo Cen al del Ejé ci o (EMCE). En junio de
19 Aspizua Tu ión, 2008.
20 Kemp, 2017: 5.
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Las leal ades del gene al Vicen e Rojo. Un mili a iel a su p o esión
1947 ue nomb ado ag egado mili a en la embajada de España en A -
gen ina (que incluía la de Pa aguay y U uguay). En aquel iempo Rojo y
su amilia ya i ían en Cochabamba. Po lo an o, lo que se indica en la
biog a ía del gene al Rojo esc i a po su nie o sob e que Alamán se negó
a ecibi en Buenos Ai es a su an iguo amigo es imposible21. Rojo y Ala-
mán no man u ie on con ac o alguno ni en onces ni después. Solo sus es-
posas se encon a on en Mad id cuando la muje de Rojo acudió al en-
ie o de su mad e, Paulina Muñoz gonzález, el 8 de junio de 195422. Lo
cie o es que la úl ima ez que habla on Alamán y Rojo ue cuando es e
salió po la Pue a de Ca os del Alcáza en 1936.
En la au obiog a ía ya mencionada, Rojo se de inió a sí mismo como
un pa io a, un mili a y un ca ólico. Esos mismos cali ica i os pod ían
aplicá sele a Emilio Alamán, quien a mediados de 1951 ol ió del ex an-
je o pa a oma el mando del Regimien o Aco azado de In an e ía Alcáza
de Toledo n.º 61. Fue nomb ado gene al de B igada en ab il de 1952. Des-
pués se einco po ó al EMCE, donde pe maneció has a que pasó a desem-
peña la di ección de la Academia gene al Mili a de za agoza (AgM).
Es u o allí en e los años 1954 y 1956, siendo en onces gene al de Di i-
sión. Vol ió a einco po a se al EMCE, donde se man u o en e 1956 y
1961. En ma zo de 1958 se le concedió la g an c uz de la O den del Mé-
i o Mili a con dis in i o blanco. A mediados de 1961 ue nomb ado di-
ec o gene al de Acción Social del Minis e io del Ejé ci o. El 3 de junio
de 1963, F anco i mó el dec e o po el que Alamán cesaba pa a pasa a
la ese a po habe cumplido la edad eglamen a ia. Ya en la ese a al-
canzó el g ado de enien e gene al hono í ico. En la Academia, donde es-
udió el u u o ey Juan Ca los en sus años mozos, Alamán inspi aba e-
mo a los cade es, po su excesi a se e idad.
Te minada la gue a Ci il, Alamán in en ó esuci a la «Colección
Bibliog á ica Mili a » (CBM), a la que ebau izó como «Colección Bi-
bliog á ica Española» (CBE), aunque solo se publica on unos pocos nú-
me os23. También pa icipó en Ejé ci o, una e is a ilus ada undada en
1940. En oc ub e de 1968, el gene al Alamán igu aba en e los conseje-
21 Rojo, 2006: 338.
22 Sob e Paulina Muñoz gonzález, e la esquela publicada en AbC, 10/02/1954,
h ps://goo.gl/3gxTwQ [ is o el 3 de ma zo de 2022]. Con e sación con Ma ía Dolo es
Rojo 09/02/2018. Es a es la hija meno del gene al, que mu ió en Mad id el 5 de eb e o de
2019.
23 Azpizua Tu ión; Be nabeu U bina y Molina Benayas, 1989: 299-319.
592 His o ia Con empo ánea, 2022, 69, 577-604
Agus í Colomines i Companys
son p ecisamen e las al as que come ió con a es a leal ad, pe mi iendo el
anidamien o en los Es ados Mayo es del Ejé ci o Popula y en o as ins-
i uciones mili a es de e agua dia, de mili a es p o esionales comple a-
men e desleales al gobie no que e mina ían colabo ando con la Quin a
Columna. Si uación que Rojo conocía pe ec amen e y que pe mi ió en o-
dos los Es ados Mayo es donde o ició. Rojo, como se dice habi ualmen e,
mi ó pa a o o lado y siguió con su alioso abajo pe sonal minus alo-
ando los e ec os de la aición, el espionaje, la desa ección y el de o-
ismo en el Ejé ci o Popula . Sus planes llegaban an es al anquis a SIPM
que a los Es ados Mayo es epublicanos. Desde los iempos de su pe ma-
nencia en el Es ado Mayo de las Fue zas de De ensa de Mad id, se sabe
que uno o a ios o iciales desa ec os ponían un calco más en su máquina
de esc ibi pa a en ega una copia a la Quin a Columna mad ileña»36.
Los au o es de esa no muy amable eseña biog á ica de Vicen e Rojo
sos ienen sus a gumen os en los es udios de los his o iado es, po una
pa e, Ángel Viñas y Fe nando He nández Sánchez, y, po o a, Ángel
Bahamonde y Paul P es on37. Las c í icas con a Rojo apun an a su inca-
pacidad pa a de ene la de o is a de i a del Ejé ci o del Cen o, «donde
cada ez enía menos au o idad, y donde compañe os de la milicia a los
que enía a ec o se en egaban a la Quin a Columna con mayo o meno
desca o. Tampoco e i ó nomb amien os que pe judicaban a la causa e-
publicana, como el de Casado al mando del Ejé ci o del Cen o, pe sonaje
del que Rojo abominaba y del que sabía a ciencia cie a las desg acias
que aca ea ía da mando a semejan e esen ido. De es e modo, es a pe -
judicial laxi ud de Rojo con ibuyó a la de o a polí ica del Ejé ci o Po-
pula , de o a an e io a la mili a , y que cualquie analis a mili a puede
de ec a pe ec amen e en las ac i udes de o is as de las je a u as y Es a-
dos Mayo es del g upo de Ejé ci os del Cen o». Rojo se de endió de es-
as acusaciones en una ca a que le mandó al je e del gobie no, cuyo bo-
ado he leído inse o en la Au obiog a ía inédi a: «Sé ambién que me
a ibuye Vd. concomi ancias con el mo imien o de Casado: sob e es o,
solamen e le di é que no he enido di ec a ni indi ec amen e con ese je e
la meno elación, acla ación que pa ece innecesa ia pues no he de epe-
i le el concep o que siemp e me ha me ecido, que Vd. conoce y que no
he ec i icado. Mis comunicaciones con el gene al Ma allana no se han in-
36 «Vicen e Rojo Lluch». h p://scu .ca /M5387g [ is o el 3 de ma zo de 2022].
37 Viñas y He nández Sánchez, 2010. Bahamonde, 2014. P es on, 2014.

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Las leal ades del gene al Vicen e Rojo. Un mili a iel a su p o esión
e umpido más que po la iolencia: aún igno o el pa ade o del Tenien e
ayudan e mío [Jaime Rena ] que lle ó unas ca as a la egión cen al pa a
Vd. y pa a Ma allana y que ue de enido po el SIM y en cuan o a dicho
gene al y en cuan o al gene al Miaja se e ie e he man enido una elación
es ic amen e mili a y de colabo ación es echa y a ellos me o ecí desde
el mismo día 12 pa a que en cuan o conside asen necesa ia o con enien e
mi p esencia me lo dijesen pa a sali al p ime a iso»38.
Las injus as c í icas de la SBHAC a Rojo me ecen se eba idas o al
menos pues as en duda, po su alsedad o g ado de exage ación. Los con-
ac os ele an es y p obados con agen es de F anco y de la 5.ª columna
son los del cí culo de Casado y del EM del g upo de Ejé ci os del Cen o.
Pe o eso ocu ió a inales de 1938 y en íspe as del golpe casadis a. Sob e
el hecho que Rojo no impidie a el nomb amien o de Casado como je e del
Ejé ci o del Cen o, es dudoso que él hubie a podido hace algo al es-
pec o, pues el nomb amien o ue una decisión del gene al Miaja. Rojo no
enía au o idad alguna sob e Miaja y oda ía menos en los nomb amien-
os que es e o denaba.
El 29 de sep iemb e de 1938 nació en la localidad balnea ia de Ve -
ne -les-Bains, en el depa amen o ancés de los Pi ineos O ien ales, Ma-
ía Dolo es Rojo Fe nández, la hija meno del gene al, de una amilia
compues a po cinco a ones (Vicen e, Leand o, F ancisco, Ángel y José
And és) y o a muje : Te esa, nacida el mismo día que Ma ía Dolo es,
pe o diez años an es. Juan Neg ín ue el pad ino de bau ismo de es a úl-
ima. Esa ci cuns ancia es la que gene a con usión sob e si el gene al Rojo
se ma chó al exilio an es de que acaba a la gue a, que es lo que apun an
algunos au o es, insinuando su desa ección inal con la República y su
up u a con el comp omiso que había adqui ido en 1936, cuando decidió
no uni se a los ebeldes. Lo cie o es que en 1938 el gene al Rojo acom-
pañó a su amilia y la ins aló en Ve ne pa a que nacie a allí su hija39. él
eg esó a España has a que el 9 de eb e o de 1939 ol ió a F ancia po
Le Pe hus, as la caída de Ca aluña, jun o a su he mano F ancisco y
acompañando a Juan Neg ín, de quién se dis anció inmedia amen e. Es-
pe ó allí has a que c uza a la on e a el úl imo soldado. En onces los
Rojo deambula on po F ancia y A gen ina, has a que ija on su esiden-
cia en Boli ia.
38 Copia del documen o de la caja 5/1 del Fondo Rojo y que es a en muy mal es ado.
Rojo, 1963.
39 Con e sación con Ma ía Dolo es Rojo Fe nández, 09/02/2018.
594 His o ia Con empo ánea, 2022, 69, 577-604
Agus í Colomines i Companys
El he mano del gene al Rojo, F ancisco, que i ió en Ba celona, en
el pasaje Alió, ce ca del paseo de San Juan, uno de esos luga es de me-
mo ia que menciona a menudo en sus esc i os En ique Vila-Ma as, ha-
bía pa icipado en la undación del PSUC, el pa ido comunis a ca alán.
F ancisco Rojo p ime o se exilió en F ancia con oda su amilia, pe o al
poco iempo de inalizada la gue a, su muje , Te esa Almazán, y sus cua-
o hijos (Ma uja, Te esa, Paco y Vicen e) eg esa on a Ba celona y él se
ma chó pa a México. Los comunis as mandaban a su gen e a la URSS o
a México —países en los que nunca se e ugió el gene al Rojo, aunque se
lo p opusie on, po que abo ecía cualquie o ma de con ac o con ellos—
y F ancisco op ó po el país no eame icano de Láza o Cá denas40. Menos
la mayo de sus hijas, que al eg esa de F ancia a la esidencia amilia de
Ba celona ya no la abandonó, oda la amilia acabó yéndose pa a México.
Se ma cha on años después y po u nos. P ime o, Pi usa (que ue la única
que ol ió con su pad e al mo i la mad e) y Paco. En 1949 se aslada on
a México la mad e y el meno de los hijos, Vicen e Rojo Almazán, que ya
enía 17 años, quien con el iempo se con e i ía en uno de los diseñado-
es g á icos, pin o es y escul o es mexicanos con empo áneos de mayo
enomb e, c eado jun o a los he manos Esp esa e y José Azo ín, amigos
odos de la JSU, de la edi o ial ERA, nomb e que se o mó con las inicia-
les de sus espec i os apellidos41. Cuando F ancisco Rojo decidió eg e-
sa a Ba celona, en oc ub e de 1958, el PSUC le o ganizó una despedida
po odo lo al o en Ciudad de México, en onces denominada DF. En e
los o ado es es aba Luis Sal ado es, el abogado labo alis a que, al ol-
e a Ba celona, a inales de los años sesen a, se con e i ía en un pun al
de CC. OO. y acudi ía egula men e a la casa de su an iguo cama ada pa a
«cambia imp esiones sob e la si uación en España y, de paso, pa a discu-
i con mi pad e de polí ica cuando la unidad del pa ido en la Unión So-
ié ica empezaba a esqueb aja se…». En el camino de uel a a Ca aluña,
40 Rojo Almazán, s.d.: 159-175. En su a chi o se conse a una ca a a un amilia
—una ía monja de su muje — en la que deja muy cla a su animad e sión hacía los co-
munis as: «Como ya e dije que no que ía i a ningún si io donde u ie a que man ene e-
lación siquie a indi ec a con es a gen e y conc e amen e a México y a la URSS, he hecho
ges iones pa a i a esa República aliéndome de un amigo mío de la in ancia que es á en
Tucumán» (1939). Ma ínez Pa icio, 1989: 140.
41 Ralea, 2005. Suyo es el diseño de la po ada de la p ime a edición de Cien años de
soledad, de gab iel ga cía Má quez, publicada po Edi o ial Sudame icana en 1967. Vi-
cen e Rojo Almazán mu ió en Ciudad de México el 17 de ma zo de 2021. Colomines i
Companys, 2021.
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Las leal ades del gene al Vicen e Rojo. Un mili a iel a su p o esión
F ancisco quiso pasa po Mad id y da le un ab azo a su he mano Vi-
cen e. Leand o y Nona Rojo, hijo y nue a del gene al, le ecibie on en el
ae opue o. Cuando los he manos Rojo Lluch se jun a on nue amen e sus
disc epancias ideológicas seguían in ac as, pe o su amo se había o ale-
cido en el exilio42.
indiendo cuen as a neg ín de camino al exilio
En un in en o de ehace su ida, el gene al Rojo se ma chó pa a A -
gen ina con su amilia el 11 de agos o de 1939. Se lo con aba a Juan Ne-
g ín, su an iguo aliado, en la ca a inédi a ya mencionada: «Ma cho a la
República A gen ina ampa ado en la hospi alidad de ese país y en la de
un paisano mío, a quien no conozco, y en la de una eligiosa pa ien e
de mi muje , que acoge en una esidencia de niños a algunos de mis hi-
jos meno es. Los demás nos ab i emos camino con nues o abajo y con
la ayuda de Dios. Es e in lamen able, pe o no deshon oso, no se lo co-
munico pa a que se compadezca; simplemen e pa a que lo sepa y quede
anquilo de que el gene al Rojo no lle a consigo, del pa imonio espa-
ñol que de endió, mas que sus hijos y un modes ísimo equipaje: exac a-
men e lo mismo que lle an los demás emig an es. He espe ado en F ancia
desde el 28 de ma zo la epa ación de lo que yo es imaba una injus icia y
el cumplimien o de una p omesa; es posible que en lo p ime o es é equi-
ocado y que lo segundo no sea posible. Del SERE he ecibido el impo e
de los pasajes; po la elación o in luencia que Vd. haya podido eje ce en
la p ác ica de es a ca idad o icial le exp eso mi ag adecimien o». En esa
ca a, más bien is e, ambién comunica al je e del gobie no que quie e
salda la deuda con aída con él y que no quie e deja pendien e: la liqui-
dación del dine o que ecibió po o den de Neg ín pa a a ende a los je es
y o iciales: «Se la en ío adjun a y no se la lle o pe sonalmen e po que no
es co ec o que lo haga después de habe se negado Vd. a ecibi me, la úl-
ima ez que a é de e le.»43
Recién llegado a Buenos Ai es, Rojo empezó a da clases en el Cen o
de Enseñanza gene al y Especialización, aunque sus ac i idades no du a-
on mucho po que las au o idades a gen inas no con alida on sus i ula-
42 Rojo Almazán, s.d.: 306 y 312. F ancisco Rojo Lluch mu ió en Ba celona el 16 de
ab il de 1968.
43 Lo que es á esc i o en cu si a son co ecciones de puño y le a en el bo ado .
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Agus í Colomines i Companys
ciones y las o ganizaciones epublicanas exiliadas le e i a on su apoyo.
El 2 de mayo de 1941 el gene al Rojo undó en la capi al bonae ense la e-
is a mensual Pensamien o español, un p oyec o e íme o, pues solo con-
siguió edi a sie e núme os, y que aducía el ideal pa ió ico español que
animaba al gene al Rojo y al equipo humano salido de las con e encias
o ganizadas po la Uni e sidad Popula «Alejand o Ko n» (UPAK) de La
Pla a44. Jun o a él, los in eg an es del equipo undado e an el socialis a
ca alán Manuel Se a i Mo e , que ya había abandonado el PSUC al cono-
ce el pac o ge mano-so ié ico; Al onso Rod íguez Cas elao, un gallego
que i ía en A gen ina desde hacía bas an e iempo y llegó a p esidi el
gobie no de galicia en el exilio, además de unda en 1945 la e is a ga-
llego- asco-ca alana Galeuzca; Ramón Rey Bal a , o o gallego asen ado
en A gen ina desde 1914 y undado en Buenos Ai es de la I mandade da
Fala, y el as u iano Luis Méndez Calzada, emp esa io pe iodís ico y p e-
siden e de la asociación pa ió ica española de Buenos Ai es45. El consejo
de edacción ambién es aba o mado po igu as muy ele an es del epu-
blicanismo, en e ellas Pe e Co ominas, F ancisco Ayala o Emilio Mi a.
Esa di e sidad ideológica se con i ió de inmedia o en con lic o y dio al
as e con la e is a46.
Rojo abandonó A gen ina cuando el p oyec o Pensamien o español
en ó en c isis al iempo que se dis anciaba de los cí culos de exiliados.
En onces se ins aló en Boli ia, pues en ese país le asegu a on que eco-
noce ían los es udios que sus hijos habían supe ado en Mad id, lo que en
A gen ina esul ó imposible, y le o ecie on un buen empleo. En Cocha-
bamba ue p o eso en la Escuela de gue a, donde ambién ing esó su
hijo Ángel, que ob u o el g ado de capi án y se codeó con mili a es boli-
ianos muy impo an es. Po ejemplo, con René Ba ien os (1919-1969)
o con Hugo Banze (1926-2002), cuya p oyección pública, sin emba go,
pos e io men e quedó empañada cuando aupa on sendos egímenes dic a-
o iales. A pesa de con a con esas amis ades, las simpa ías izquie dis as
de Ángel Rojo le lle a on a abandona la milicia boli iana pa a eg esa a
España en 1965 y pa icipa ac i amen e en los o os de la oposición an i-
anquis a. él ue el único hijo del gene al Rojo que u o su misma oca-
ción mili a . Jamás supe ó la us ación de no habe podido segui siendo
mili a , aunque en la T ansición colabo ó es echamen e con la Unión De-
44 Ma ínez Pa icio, 1989: 202 y ss.
45 ga cía Sebas ián, 2010.
46 Rojo, 2006: 337-345.
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Las leal ades del gene al Vicen e Rojo. Un mili a iel a su p o esión
moc á ica Mili a (UDM) y la Fede ación de Pa idos Socialis as (FPS)47.
En Cochabamba, los Rojo aba on una g an amis ad con el doc o San-
iago Pi i Sunye y su amilia, y siguie on su es echa elación con el e-
nien e Jaime Rena , el ayudan e del gene al du an e la gue a, an es de
que es e se asladase a Nue a Yo k pa a in eg a se en NN. UU.
uel a a casa. el ama go e o no a españa
En 1957, cuando su salud ya es aba muy pe judicada, el gene al Rojo
decidió e o na a España, donde ya i ía uno de sus hijos, Leand o. El
gene al se ue a i i con la amilia de su sueg o, iudo y ambién mili-
a , en la mad ileña calle de Ríos Rosas 48, casi en la esquina con la ca-
lle Modes o La uen e, ce ca del complejo de Nue os Minis e ios. Su sue-
g o, Leand o Fe nández Fo , en 1936 e a comandan e de In endencia
e i ado y se puso al se icio del bando anquis a. El 20 de ab il de 1942
ue nomb ado po el minis e io de Indus ia y Come cio delegado de la
Comisa ía gene al de Abas ecimien os y T anspo es en el Sindica o Na-
cional de la Piel48. A pesa del comp omiso del gene al Agus ín Muñoz
g andes de que se le deja ía en paz y no se ía juzgado, la p omesa ue in-
cumplido y el aislamien o de Vicen e Rojo en Mad id ue casi absolu o.
Se incoó un p oceso judicial que inalizó en un consejo de gue a suma í-
simo que le impuso una pena de ein a años de eclusión. En e el nume-
oso público que llenó la sala del juicio, cuen a en su Au obiog a ía el ge-
ne al Rojo, solo había dos mili a es: el enien e co onel gonzález y Díaz
Pa eño, an iguo alumno, y el comandan e Ruiz del To o, un subo dinado
suyo ya depu ado. Emilio Alamán no acudió en apoyo de su an iguo ca-
ma ada. Como esc ibió En ique Vila-Ma as con mo i o de la apa ición de
la biog a ía esc i a po el nie o pe iodis a: «La his o ia del gene al Rojo es
la his o ia de una inal e able hones idad, acompañada en sus úl imos años
de una pe plejidad e minal»49.
47 «Ángel Rojo Fe nández, un homb e de equilib io en la España de la ansición», ne-
c ológica, sin i ma, publicada po El País, 01/03/1999. Ángel Rojo se suicidó en su piso
de Río Rosas, en el mismo edi icio donde ambién i ían su he mano Leand o y su muje
Nona. h p://scu .ca /CgzBFK [ is o el 3 de ma zo de 2022].
48 Suplemen o del boE, n.º 79, 15/12/1936: 4 [h ps://goo.gl/Rc44Qy] boE, n.º 118,
28/04/1942: 2986 [h ps://goo.gl/ yCdFA].
49 Vila-Ma as, 2006.

598 His o ia Con empo ánea, 2022, 69, 577-604
Agus í Colomines i Companys
En el A chi o His ó ico Nacional donde es án deposi ados los papeles
del gene al Rojo, se puede consul a una ca pe a en cuya po ada se puede
lee una ano ación manusc i a, a ibuida a F anco, que eza así: «Negadle
el pan y la sal», lo que se adujo en una condena a cadena pe pe ua jus o
después de su eg eso a Mad id, aunque se le conmu ó la condena de cá -
cel con un indul o y la imposición del a es o domicilia io pa a el es o de
sus días. F anco ue un mili a enco oso y nunca pe donó a su oponen e,
el gene al Rojo, que no se sumase a la suble ación, ni los éxi os mili a es
que ob u o en algunas de las p incipales ba allas de la gue a Ci il. Algu-
nos de sus an iguos compañe os de a mas ambién le abandona on. Pocos
ue on quienes se ace ca on al domicilio en Mad id donde i ía el ma i-
monio Rojo-Fe nández.
Cuen a el sob ino de Emilio Alamán, F ancisco Alamán Cas o, que
su ío ayudó a Rojo a ol e a España50. Lo epi e Blanco Escolá51. Nada
más lejos de la e dad. El an iguo amigo ín imo de Rojo, a quien F anco
nomb ó di ec o de la Academia gene al Mili a y di ec o gene al de En-
señanza Mili a , jamás puso los pies en la casa mad ileña de los Rojo. Po
el cancel de Ríos Rosas en a on únicamen e unos pocos amigos, en e
ellos los pad es de Fe nando Claudín, el d ama u go Lau o Olmo, el D .
g ego io Ma añón, que luego solo se asomaba po casa de los Rojo pa a
pasa isi a como médico, o el S . Cue as, quien había sido escol a y mo-
o is a del gene al Rojo y que después de la gue a Ci il se dedicó a ac-
ua como ex a o especialis a en acciones pelig osas en a ias películas52.
Cuando hacía escala en Mad id, ambién isi aba al gene al Rojo Jaime
Rena . Con mo i o del 40 ani e sa io del allecimien o del gene al, Re-
na ep odujo en una ca a al di ec o lo que de aquel b a o mili a había
esc i o An onio Machado, un mes an es de su mue e: «La sue e ha que-
ido que en la más al a cumb e del Ejé ci o apa eciese en su pe sona una
ep esen ación in eg al de nues a aza. No es poca o una pa a odos»53.
Po lo que ue a, Emilio Alamán nunca ag adeció con un ges o humano
lo que Rojo había hecho po su amilia du an e los p ime os días de la su-
ble ación cas ense. No he encon ado p ueba alguna pa a a i ma lo con-
a io.
50 Alamán Cas o, 2004. Es e Alamán es el mismo que en 2016 amenazó a los inde-
penden is as ca alanes con una in e ención del Ejé ci o.
51 Blanco Escolá, 2003: 318.
52 Con e sación con Ma ía Dolo es Rojo Fe nández, 09/02/2018.
53 Rena , 2006.
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Las leal ades del gene al Vicen e Rojo. Un mili a iel a su p o esión
El 15 de junio de 1966, el gene al Rojo mu ió de un in a o en el Hos-
pi al Pue a de Hie o de Mad id. El en ie o se celeb ó dos días después.
El alangis a Ra ael ga cía Se ano acudió al sepelio jun o con o os dos
des acados alangis as, An onio Cas o Villacañas y Emilio gonzález Na-
a o. Lo con ó en la p ensa del Mo imien o: «A las cinco de la a de es-
aba en el núme o 48 de la calle Río Rosas... había como doscien as o
escien as pe sonas espe ando. Se eían algunos coches o iciales, dos de
ellos del Ejé ci o. Había una mayo ía de homb es madu os... Es ábamos
ambién... algunos alangis as que endían su úl imo ibu o a un homb e
que se equi ocó, pe o que lo hizo a la española... salió, lle ado a homb os
de amilia es y amigos, posiblemen e ambién de iejos subo dinados, un
a aúd. Den o iba... el comandan e Vicen e Rojo, gene al je e del Es ado
Mayo del Ejé ci o popula en los años de nues a gue a».
Indudablemen e, sigue ga cía Se ano, Rojo e a «un g an gene al, un
homb e que había des acado an es del 36 po su in eligencia en el mundo
mili a . [E a un] homb e ca ólico a quien los aza es de aquella emenda
con ulsión su ida po España... coloca on en e a los nacionales. Sin em-
ba go, Vicen e Rojo al igual que Miaja pe eneció a la UME y sus ideas es-
aban posiblemen e iden i icadas con los gene ales, je es y o iciales que,
acompañados del pueblo, se alza on en a mas po la independencia y la li-
be ad de España. Con ieso que sen í una i a emoción mien as hacía la
señal de la c uz y ezaba un pad enues o po su alma... con su mue e desa-
pa ece el mejo gene al que hubo en campo ma xis a; un excelen e es a ega
y un g an ác ico que en uno de sus lib os econoce ía las azones mili a es,
polí icas, sociales y humanas que inclina on, desde el pun o de is a pu a-
men e p o esional, la balanza de la ic o ia del lado de F ancisco F anco».
En es a no a nec ológica, ga cía Se ano ema ca que Rojo « ue el
único que supo pone o den en las angua dias ojas y lanza las al a aque.
Singula men e en Belchi e, Te uel y el Eb o. Ya es bueno que uese un
español quien consiguiese es o, mien as que odos los se icios de la e-
ó ica ma xis a ele aban al más al o pedes al a una pa ulla de delincuen-
es o de ex anje os. Su abajo ue silencioso y e icaz —pa a nues o do-
lo y nues a glo ia— y al cabo del iempo uno p e ie e, pe sonalmen e,
que es e hono ecaiga de quien ue enemigo sin deja de se español, que
sob e oda la ca e a de gene ali os usos que p e endie on alza se con el
san o y la limosna... Yo eco daba su isi a con bande a de pa lamen o al
Alcáza , donde luchaban sus compañe os de academia, de la cual e a un
buen p o eso ». La loa del an iguo alangis a concluye con un úl imo elo-
gio: «Descanse en paz... es e gene al cuyo nomb e es á inculado pe pe-
600 His o ia Con empo ánea, 2022, 69, 577-604
Agus í Colomines i Companys
uamen e a nues a gue a. Digo nues a gue a, la de unos y o os, la que
se hizo pensando en una España mejo pa a odos los homb es de buena
olun ad que en ella pa icipa on.»54
Ese espe o po un gene al enemigo, F anco no lo u o po Rojo, aun-
que le hicie a apa ece dos eces al inal de la película Raza (1940) y en
la segunda e sión de la misma, edulco ada pa a adap a se al desenlace i-
nal de la Segunda gue a Mundial: Espí i u de una Raza (1950). El guio-
nis a de dichas películas ue el mismo gene alísimo con el pseudónimo
Jaime de And ade55. En la p ime a escena apa ece Rojo —An onio A -
me , el ac o que le enca na—, a quien no se menciona, lidiando en e
Ped o Chu u ca, miemb o de la amilia que p o agoniza la película, y un
je e miliciano, que es ácil iden i ica con Valen ín gonzález, El Campe-
sino. La escena co esponde al 22 de oc ub e de 1937, el día después de
que cesa a la esis encia en el F en e No e (As u ias), en plena eunión
del Es ado Mayo . La segunda apa ición de Rojo es as la escena en la
que Chu uca en a en su despacho y se encuen a allí a una muje cuyo
ma ido había usilado que le pide el es ado de opas del F en e de A agón
pa a en egá selo a los mandos de Bu gos. Después de un b e e diálogo
pa ió ico, Chu uca le en ega los documen os. En onces el gene al Rojo
en a en el despacho de Chu uca acompañado o a ez po El Campesino
y po o o mili a y un ci il y le dice: «Se ha de enido a una espía ascis a
que enía una copia del es ado de ue zas que es udiamos aye . Alguien de
es a sección nos ha aicionado ine i ablemen e. ¿Sospechas de alguno?».
El diálogo es iolen o y al inal Chu uca econoce que él había sido
quien había il ado los documen os a la muje que le isi ó.
A pesa de que en la ca á ula del expedien e que gua daba los papeles
del p oceso po ebelión mili a con a el gene al Rojo F anco hubie a es-
c i o de su puño y le a la condena al os acismo que le impuso, en la pe-
lícula Raza uel e a ocu i lo mismo que ya había sucedido en la i aliana
di igida po genina56. En ambas películas la igu a del gene al Rojo es
a ada con cie a conside ación. Se le p esen a como un je e mili a que
man iene los alo es de disciplina, ene gía y caballe osidad p opios de la
milicia, que con as an cla amen e con el caos e insubo dinación del en-
o no que le odean. Aunque en ninguna de las dos películas se iden i ica
a Rojo en los í ulos de c édi o iniciales ni se le llama po su nomb e du-
54 Alamán Cas o, 2004: 13.
55 Campana io, 2009: 10-12.
56 Rojo, 2006: 405.
h ps://doi.o g/10.1387/hc.21800 601
Las leal ades del gene al Vicen e Rojo. Un mili a iel a su p o esión
an e la acción, los especialis as dicen ene su icien es p uebas pa a sos-
pecha que en ambos casos se a a del gene al Rojo po su pa ecido ísico
e incluso po las di isas mili a es.
Pocos años an es de mo i , cuando el gene al Rojo ya i ía en Ma-
d id, ecibió en su casa de la calle Ríos Rosas a un mensaje o, p oba-
blemen e del en o no de Manuel F aga I iba ne, pues o que ue desde su
Minis e io que su puso en ma cha el p oyec o, pa a pedi le que es a ez
apa eciese en pe sona en o a película, F anco, ese homb e (1964)57. Rojo
no acep ó. Con ese documen al di igido po José Luis Sáenz de He edia,
el mismo ealizado que Raza, el égimen anquis a quiso conmemo a
los supues os «25 años de Paz» o eciendo una imagen menos e oz de los
an iguos epublicanos. Y, sin emba go, según cuen a C is óbal za agoza
en un b e e esbozo biog á ico del gene al Rojo, el pe iodis a Ca los Rojas
esc ibió que el domingo del e ano de 1966 en que la comi i a que a ca-
mino del cemen e io pa a en e a al gene al Vicen e Rojo, «se c uza con
la comi i a del gene al F anco, que iba a los o os»58. Una me á o a inal
pa a e leja el menosp ecio que F anco sen ía po su an iguo oponen e en
los campos de ba alla.
El pe il humano de Vicen e Rojo se islumb a en el pá a o inal de
la ca a que di igió a Neg ín an es de emba ca se pa a A gen ina y que ya
ha sido mencionada: «Po lo demás sepa Vd., aunque ambién pa ece in-
necesa io deci lo, que no he cambiado absolu amen e en nada; es oy sa-
is echo del abajo que he p es ado a la causa de mi pueblo; no me a e-
pien o, ni ec i ico, ni me e ac o de nada de lo hecho; no he enido ni
pienso ene elación alguna con los que ue on nues os enemigos; no e-
nuncio ampoco a la de ensa del idea io que he de endido con esón y qui-
zás de una mane a ejempla du an e es años; pienso segui ajeno a oda
ac i idad polí ica y sin incula me a ningún pa ido y es oy donde es u e
siemp e y dispues o como siemp e a pe sis i en la de ensa de las libe a-
des de mi pueblo, dignamen e, como lo hice siemp e, y sin que me mue a
a ello ninguna ambición pe sonal y sí solamen e el deseo p o undamen e
sen ido de e le en el camino del p og eso y de su libe ación. Pa a ello he
de maneja , solo o acompañado las es únicas a mas que han quedado en
mis manos: la e dad, la azón y la e que no he pe dido —a pesa de los
e eses— en los des inos de mi pa ia.». La peo condena es el ol ido.
57 Con e sación con Ángeles Rojo Domínguez, 08/02/2018.
58 za agoza, 2018.