LUDOTECA: ORÍGENES DE UN ESPACIO DE
JUEGO CON NOMBRE PROPIO
Na alia Reyes Ruiz de Pe al a, Uni e sidad de G anada
Resumen
Es e a ículo eco e los o ígenes de las ludo ecas como
ins i uciones de juego y su pa icula desa ollo en la década de los
80 en el Es ado Español. Las ans o maciones sociales que ha
i ido España a lo la go de las úl imas décadas ha hecho más que
necesa io la i upción de es os espacios ya p esen es en o os
países. T as ein a años desde que las p ime as ludo ecas ab ie on
sus pue as, podemos ace ca nos a esos momen os iniciales pa a
conoce la esencia de es a ins i ución educa i a que se in eg a en el
día a día de muchas amilias, de la in ancia ac ual.
In oducción.
Con di e en es sen idos é minos como Leko ec, Toy Loan o Toy Lib a y las
ludo ecas se desa ollan en Eu opa du an e las décadas de los 60 y 70. En
España, a pesa de la dic adu a que p i aba de libe ades, el juego
inundaba incones y las ac i idades depo i as o de ocio e an di igidas
desde las ins i uciones educa i as. El juego seguía siendo una ac i idad
espon ánea i ida en plazas, calles y campo. En zonas como Ca aluña o
País Vasco, donde el juego y el depo e con aban con una amplia adición,
y ambién en o os luga es del es ado, había p opues as que se man enían
i as a lo la go de los años. Po es e mo i o, en e o os, no es de ex aña
que as la ansición democ á ica, se ap o echa a el empuje y en usiasmo
de los p ime os años de democ acia pa a descub i el juego como una
necesidad que es aba siendo di ícilmen e cubie a debido a la e olución que
es aba omando la sociedad. Las ludo ecas se alza on como luga es donde
el juego es, y sigue siendo, el p o agonis a. Aunque ha sido el modelo
ca alán el que se ha expandido has a ans o ma se en un modelo a eces
llamado del su de Eu opa o Medi e áneo (aunque se incluya Po ugal sin
es a bañada po es as aguas), exis en di e en es o mas de lle a a cabo
es a ins i ución, adolecida demasiadas eces de una de inición que en la
p ác ica se queda ambigua, sob e odo po que no encuen a ampa o en una
legislación sólida.
Las ludo ecas son espacios donde el juego se en iende como una ac i idad
en la que omamos un papel con la in ención de dis u a y la consecuencia
de ap ende . El desa ollo a lo la go de la ida es á inculado a las
ac i idades lúdicas que ealizamos y el ú il en el que se apoya el juego es el
jugue e.
1. Juego: de echo his ó ico siemp e p esen e.
A pa i de la década de los 60, la memo ia se ha con e ido en un
ins umen o que busca ae el pasado al p esen e, en un in en o de
comp ende qué sucede al ededo , cómo nos a ec a y cómo nos hace se ,
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ac ua , esponde an e las di e en es si uaciones sociales. Es udia una
his o ia ecien e, como son las ludo ecas en España, con un eco ido de
apenas 30 años coe áneos a los cambios más ue es y ápidos que puede
na a es e país, conlle a di igi se a la memo ia de quienes la impulsa on y
elabo a jun o a ellos los o ígenes de es os espacios. Es os hechos que
o man pa e de la memo ia colec i a, an más allá del iempo y del espacio
de los p o agonis as, in eg ándose como expe iencias indi iduales. La
educación, como indica Viñao (2005: 157) es una pa e más de es as dos
memo ias. Según es e au o , es imp escindible que los his o iado es de la
educación ecupe en y conse en los da os biog á icos que dan cuen a de
ello: “Los años de in ancia, adolescencia y ju en ud, la educación no sólo
escola sino ambién amilia , comuni a ia o po el g upo de iguales (…) los
cada ez más p olongados años de o mación, con o man la iden idad
biog á ica de los indi iduos de las amilias, de los g upos sociales y de las
sociedades en su conjun o”.
Algunas de las pe sonas que lanza on es os p oyec os ma e ializados como
ludo ecas, que abaja on o abajan oda ía en ellos, u ie on la
expe iencia p e ia que les mos ó el juego como una he amien a educa i a
y de desa ollo.
2. T ans o maciones sociales, nue os espacios educa i os:
Al analiza el desa ollo de los nue os espacios educa i os, hemos de
e isa los cambios acon ecidos du an e los úl imos años y, aún más, como
los ac o es sociales han i ido, espondido y con igu ado es as nue as
si uaciones. Cab e a (2005: 25) señala como nexo en e la ealidad y la
subje i idad al imagina io social. Habla de él como un ma co implíci o de
comp ensión del espacio social y de mediado en e con ex o social y
conciencia. Con inua explicando cómo es e imagina io social p e igu a las
expec a i as de los ac o es, es ablece las posibilidades de sus acciones y las
do a de sen ido. Po lo an o es imp escindible conoce lo, ya que ac úa
sob e la p ác ica de los indi iduos, de los suje os de la his o ia. Además,
como indica Taylo , es una his o ia, un discu so, que hay que inclui en el
p esen e: No hay que de ol e el discu so a la lejana p esencia del o igen;
hay que a a lo en el juego de su ins ancia (Taylo , 2007: 41)
De es as nue as ans o maciones, de es e análisis de odo lo que nos
odean su gen cambios an o eó icos y p ác icos de lo que conocemos
como cul u a, economía o educación. Desde una di e sidad de pa adigmas
se gene a una p eocupación sob e la calidad del sis ema educa i o1 como
génesis del desa ollo de las sociedades. Se ab en di e en es deba es sob e
el p o eso ado, los cen os educa i os, la i ula idad de la enseñanza, la
ans o mación del alumnado o de la au o idad sob e él. Toman ue za las
eo ías de la ep oducción social como pa e undamen al del análisis de la
escuela. “Bou dieu sos iene que el sis ema educa i o se basa en una
elación de pode en e p o eso y alumno, la denominada acción
pedagógica, pode que es en sí mismo un ejemplo de elación social que
debe se ap endida.” (Rod íguez y Esco e , 2001: 308).
1 Al ans o ma se la sociedad, ambién hay un cambio en el modelo educa i o. Con es e é mino nos e e imos a qué que emos
hace , en qué nos que emos basa y que elemen os usamos pa a desa olla los undamen os del la o mación que se o ece, como
ecogen Dominguez, R. y Lama a, R. (2003)
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El sis ema educa i o aba ca un espec o mayo al de la escuela, de hecho,
la escuela se es á sepa ando de la educación comuni a ia2 lo que hace que
se gene en o as ins i uciones al ma gen como espejo y mo o de los
cambios sociales acon ecidos en las úl imas décadas. Dichas ins i uciones se
han ido adap ado paula inamen e a las demandas que las amilias y el
conjun o de la sociedad les ha ido ealizando. La socialización p ima ia, que
ya no se p oduce siemp e y únicamen e po la amilia, sob e odo en
España y en aquellos países donde las ayudas y los pe misos pa en ales son
muy limi ados, se apoya en se icios de cuidado y a ención a la in ancia. Al
abaja la mad e y el pad e, los hijos e hijas se quedan al ca go de o as
pe sonas y en idades, que deben cumpli unciones cla as de cuidado y
a ención al desa ollo ísico, a ec i o y mo al an o como al clásico
desa ollo in elec ual (Pé ez, 2002: 25)3. Cuando ins i ucionalizamos es os
se icios nos encon amos con una educación o ganizada, sis ema izada y
con olada socialmen e desde los pode es públicos, con aponiéndola a las
p ác icas educa i as amilia es, en las cuales no exis e no ma i a explíci a o
con ol público (Vila, 98: 33).
Es as amilias son cada ez más dis in as y dis an es al modelo adicional.
En pocos años se ha dado paso de un modelo hegemónico amilia de
ma imonio, amilia, núcleo amilia y hoga , a una se ie de ipos amilia es
(y no amilia es es ic amen e hablando) di e sos. Al cambia la educación,
al ans o ma se el modelo de amilia, ambién cambian lo que niños y niñas
ap enden en los p ime os años de ida. Lo es án haciendo ambién las
elaciones en e homb es y muje es y eso desemboca á en o o ipo de
amilia con meno núme o de hijos po pa ejas y más pa ejas de hecho que
ma imonios (So o, 2005). Además se incluye la nomencla u a de amilias
econs uidas, y monopa en ales, basadas an o en elaciones
he e osexuales como homosexuales.
Es a amalgama de di e encias a la ho a de elabo a el núcleo amilia se
e leja en un sis ema educa i o en cons an e cambio y e o ma. Las
ins i uciones de juego, como pa e del sis ema, no son ajenas a es o,
in eg ándose las ludo ecas en ocasiones como mediado as en e amilia y
escuela, ans o mándose al i mo ma cado.
2 “Paul Goodman conside a que la e olución his ó ica de los sis ema educa i os ha supues o que la educación o mal haya
eco ado el ámbi o de la educación comuni a ia. De algún modo, la escuela se ha opues o a la ciudad y quizá haya que ehace es e
p oceso. Goodman ei indica el concep o de la educación inciden al como gene ado a de conocimien o ú il y eal dado que muchas
eces la educación o malizada es iluso ia pues o que donde ealmen e se ap ende es en la ida p ác ica” (To , 2001: 276)
3 Pe ez lo comen a desde la escuela, pe o es una si uación que ambién i en o os espacios educa i os como las gua de ías o
ludo ecas, que a ienden a niños y niñas desde los p ime os meses de ida. “… la di uminación de los lími es en e la socialización
p ima ia que se lle a a cabo en la amilia y la socialización secunda ia que iene luga en la escuela. La inco po ación de la muje al
abajo emune ado y a la ida pública ha p o ocado el ing eso muy emp ano de los in an es a la ins i ución escola . Ello signi ica
que la escuela iene que cumpli unciones cla as de cuidado y a ención al desa ollo ísico, a ec i o y mo al an o como al clásico
desa ollo in elec ual” (Pé ez, 2002: 25)
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3. La educación busca su si io
La sucesión de leyes educa i as e leja los p incipales cambios sociales. T as
la Ley Gene al del 70, la democ acia busca una ley que ep esen e su
idiosinc asia. La LOGSE se ía su sos én social4. T es son los p incipales
ac o es que ma can los siguien es años a la ins au ación de la democ acia:
el p oceso de consolidación del sis ema democ á ico, las ans o maciones
pa a la in eg ación del país en las es uc u as polí icas y económicas de
Eu opa y el auge neolibe al que a ec ó a odas las á eas de la ida del país.5
El p og eso social e a uno de los es anda es de la eno ación polí ica que
se i ió en la década de los 80. La democ acia omaba el ele o a una
época ca ac e izada po una dic adu a que había p i ado de libe ad a la
sociedad. En el 82, el Pa ido Socialis a Ob e o Español impulsaba p oyec os
educa i os en a as de la igualdad de los indi iduos. Las inicia i as que
albe gaban es as ideas e an bien ecibidas, dando pié al su gimien o de
nue os espacios educa i os. Es a ue la si uación que Ma ía de Bo ja
encon ó al impulsa las ludo ecas, como comen aba al se en e is ada:
“E a el p incipio del gobie no socialis a, la gen e enía muchas ganas,
compañe os de odo ipo (…), pe o los del amo de la educación me
encon é ambién con compañe os que que ían y deposi a on en mi
una con ianza en el p oyec o y en mí, no po que me conocie an de
an es, (…) pe o u e la sue e de pe sonas que me que ían escucha
y me escucha on” (Ma ía de Bo ja)
Llega un momen o conc e o, 1979, en el que se p esen a la esis de la
implan ación de la ed de ludo ecas en Ca aluña. El “p ime paso” pa a
e oma el ca ác e o iginal del juego a a és de las ludo ecas, su gió de
una si uación conc e a de su p opulso a a inales de los 70 al y como
na ó en la en e is a: po un lado, su si uación amilia , al encon a se
con es hijos en edad de juego, hizo que iese como solución a a ios
p oblemas que se encon aba como mad e, la idea de un espacio donde los
jugue es no enga que se comp ados y donde los niños y niñas pudiesen
juga anquilamen e. Po o o lado, cuando es a p o esional u o ocasión
de analiza po una empo ada los anuncios publici a ios emi idos en
ele isión se dio cuen a que, además de publicidad engañosa, alen aba el
consumismo en e los más pequeños.
Pa alelamen e comienza el in e és po conoce y diseña un espacio p opio
de juego, como sucedió en el polidepo i o de Alcobendas:
4 “La escola idad obliga o ia se e ía ala gada has a los dieciséis años de edad y se emp ende ían g andes cambios en el cu ículum.
En e ellos des aca ía la inco po ación de las llamadas á eas ans e sales, nue os ámbi os de ap endizaje social elacionado con el
géne o, la mul icul u alidad, el medio ambien e, e c.” (Luengo, 2005: 200)
5 De es o se enca ga Rod íguez (2001) en su abajo “De especial impo ancia pa a ello son los que se aglu inan al ededo de es
p ocesos polí icos undamen ales pa a la ida polí ica del país du an e las úl imas décadas, y a los que es e abajo dedica á una
especial a ención: el p oceso de in eg ación del país en las es uc u as polí icas y económicas de Eu opa y el auge neolibe al que
a ec ó a odas las á eas de la ida del país.” (Rod íguez, 2001:18)
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En 1979, al hace se ca go de la ges ión Municipal el p ime
Ayun amien o Democ á ico, se u o que en en a , en e o os g a es
p oblemas y ca encias, a la escasa a ención que se había p es ado
po an e io es co po aciones a posibili a el juego al conjun o de la
población in an il de Alcobendas. No había pa ques, zonas de juego,
p og ama de ac i idades lúdicas in an iles ni animado es. Po o o
lado el Minis e io de Educación había pe mi ido la c eación de colegios
públicos y p i ados, que en su mayo ía, no con aban con espacios
adecuados de juego. El esul ado e a que el niño no jugaba apenas
en odo el día n i en el colegio, en su iempo lib e (Agui e, 1984:33)
Vi o ia en iende que los cen os cí icos son los espacios neu álgico, i ales
de cada ba io, ehículo de la pa icipación ciudadana. Po lo que las
ludo ecas comienzan a se una pa e más de dicho cen o, al como
comen ó Me x e Al una al se en e is ada. De 1980 a 1985 comienza a se
una ealidad en el Es ado Español lo que en el es o de Eu opa e a un
espacio p opio de la in ancia.
En 1959 la ONU econoció a a és de UNICEF los de echos de la in ancia.
En la “ca a de de echos de la in ancia”, a i icada en 1989, expone el
de echo al juego en su a ículo 7c. Un de echo que pa ecía dilui se en el
desa ollo de una sociedad en la que cada ez había menos espacios
abie os pa a juga , meno segu idad en las calles pa a hace lo, menos
he manos y he manas con quien juga y el jugue e, ú il de la in ancia po
excelencia, se con e ía p ác icamen e en un a ículo de lujo de la sociedad
de consumo.
Años an es de se econocido ese de echo, en 1934, en la ciudad de los
Ángeles (EE. UU) el dueño de una jugue e ía obse a como dos chicos de
clase media oban pequeñas piezas de su ienda. T as se cap u ados y
lle a los an e las au o idades, e lexionó que an es de cas iga po algo así,
se debía p e eni , po lo que o muló la posibilidad de ealiza un p és amo
de jugue es6. El jugue e se ía en su ienda lo que los lib os a las biblio ecas:
nace la p ime a ludo eca (Toy Loan). Desde ese p og ama, cuando en
Eu opa se plan ea cómo se puede a ende a las nue as necesidades de la
in ancia, su ge la espues a en Dinama ca, Bélgica, Suecia o Suiza de
Leko ec, un sis ema de juego más so is icado. Los jugue es se seleccionan
po edades, se ga an iza su man enimien o e higiene así como la
adquisición de un ondo de jugue es capaz de a ende a di e en es
necesidades. De hecho, en Cen oeu opa se con ie e en un apoyo
imp escindible pa a las amilias con hijas e hijos con NEE, como desa olló
Ma ía de Bo ja al se en e is ada. Es un cen o de a ención y
aseso amien o educa i o, pues o que se po encia el jugue e como
ins umen o pa a in e eni en el desa ollo de niños y niñas. Ap o echa lo
que ya se sabía, que el juego y el jugue e son educa i os, pa a abaja
di e en es aspec os den o de la in ancia. Desde que Mon esso i decidió
6 El p og ama Toy Loan sigue, ac ualmen e, uncionando igual que cuando se undó en 1935, en los Ángeles, ap o isionando a más
de 48 cen os. Recu en a él an o pa icula es como especialis as en educación. Cada cen o es a endido po olun a ios de las
comunidades, con ca ac e ís icas di e en es, pe o un eglamen o común. A ienden a más de 30.000 jó enes y ienen 48.000 jugue es
en ci culación (The Depa men o Public Social Se ices (DPSS). Los Ángeles Coun y (www.ladpss.o g)
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adap a el en o no de la in ancia a sus di e en es e apas educa i as,
asumimos que la educación iene de la mano de un buen ambien e. Y el
juego lo necesi a pa a pode desa olla se.
En 1984, en el cong eso de B uselas, los ep esen an es de las p ime as
ludo ecas españolas, oman la pos u a de impulsa la c eación de
ludo ecas basadas en c i e ios pedagógicos, sociales y de con i encia de
las di e encias. T as es o, I alia y Po ugal pidie on su p esencia en cu sos
de o mación (Bo ja, 94: 83). Es e in e és ya deno a que no son
simplemen e luga es ec ea i os. Hay una implicación en la si uación del
ba io donde se c ea, suponiendo un apoyo a las amilias que oman los
se icios de es os cen os. Son los pila es del ca ác e educa i o que
poseen es os cen os.
En el anscu so de la década de los 80, el discu so polí ico a cambiando, y
con él las p opues as educa i as. Las e o mas gene an descon ianza, sob e
odo cuando social, polí ica y económicamen e nos alejamos de lo espe ado.
La escuela no pa ece se la solución a odos los p oblemas. En los 90
en amos en la UE a un al o p ecio: supe a los c i e ios pa a in eg a nos en
la zona Eu o, el desempleo y la in lación no da g an ma gen de maniob a a
las polí icas sociales y, po ende, a des ina las pa idas económicas
necesa ias pa a la educación.
4. La ins i ucionalización del juego como elemen o educa i o: las
ludo ecas
El de eni de la escuela la mues a como ine icien e si la esponsabilizamos,
en exclusi a, de o o ga le a la in ancia las des ezas sociales y cogni i as
necesa ias pa a el desa ollo óp imo de niñas y niños. Según Bo ja (1994:
62) es o explica que los adul os se in e esen po la o mación cada ez más
comple a y necesa ia pa a in eg a a niños y niñas en la sociedad ac ual. La
p eocupación po es e hecho ha de uel o la mi ada a las uen es del
desa ollo y exp esión in an il. El juego se p esen a como algo pe manen e
en la o mación con inua de las pe sonas y la e olución de nues a sociedad
es á eliminado las posibilidades pa a que suceda de una mane a na u al en
las calles, con el g upo de iguales, con quienes enseñan po p ime a ez
juegos an iguos o elemen os básicos pa a c ea o os nue os. Es os ac o es
han p o ocado que p oli e asen desde los 80 las ludo ecas en el Es ado
Español.
Aunque un hecho obje i o, una echa conc e a, no puede da po sí sola la
explicación de lo que hoy, en España, en endemos como ludo ecas. Las
aíces de un espacio donde el juego es el p o agonis a se encuen an en el
mismo o igen de la educación. Y la educación, en sí misma, es un é mino
necesi ado, acusado y acosado de his o ia y deba e. Podemos emi i nos a
la an igua G ecia, donde el é mino skholé, o igen del é mino schola y
o os de i ados, como indica Delgado (2000) en su “His o ia de la
In ancia” hacía e e encia a ocupación y es udio, en endidos ambos
é minos en su sen ido más noble, como eje cicio de con emplación
in elec ual de la belleza, la e dad y el bien (Delgado, 2000: 25) Es e
au o señala que, cuando A is ó eles habla de ocio, lo hacía e i iéndose a
la ac i idad no u ili a ia, en la que la men e conquis a los espacios más
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al os de nobleza. Po eso, en el ocio pa a es e ilóso o, e a el ap endizaje y
la o mación, aunque no necesa io pa a abaja , sino en unción de sí
mismo. Fulla en la lección inaugu al del V Cong eso Es a al de Ludo ecas
(1996) desc ibe la unión en e juego y educación, ya que Educa es di igi
la mi ada hacia lo que se aguan a. El pedagogo no es un ab icado de
embu idos in elec uales, sino alguien que in i a a cambia el alan e de los
ciudadanos a los que ins iga a di igi se hacia lo que desa ía la me a
sucesión, como la idea del iángulo o la idea del bien. El juego en sus
di e sas di ecciones es columna e eb al a in de o ien a hacia la
consis encia de lo humano (96: 16)
La educación, con el paso de los siglos, pa ece habe sido cons eñida a la
escuela pa a da le una pe spec i a de “po eni ”. Sin emba go, como
indica Gadne , en e o os au o es, la educación es algo más que la
escuela y exis ía an es que ella. De hecho, hoy en día, jun o a la amilia, el
g upo de iguales o los medios de comunicación, la escuela pie de en
cuan o a pode y alcance educa i o se e ie e. Es e mismo au o señala
que los cambios an eloces que es amos i iendo en los úl imos años
ue zan a las escuelas, como a o as ins i uciones, a cambia ambién
ápidamen e o “es p obable que sean eemplazadas po o as ins i uciones
con más capacidad de espues a (aunque quizás menos cómodas y no an
legí imas)” (2000: 47), aunque es innegable el peso social que sigue
poseyendo la escuela.
O os espacios donde la in ancia se socializa, como las ludo ecas, han
hecho especial én asis en el juego como ac o imp escindible pa a el
desa ollo in an il (B odin, J. 92: 98). Ma ía de Bo ja7 las de ine como “…
ins i uciones ec ea i o-educa i as que disponen de espacios dis ibuidos y
ambien ados pa a el juego, de jugue es y elemen os lúdicos, de alle es
pa a diseña , cons ui y epa a jugue es y de educado es especializados”
(Bo ja, 2000: 89)
Las ludo ecas, en España, es án o ien adas a compensa desigualdades
económicas, cul u ales y sociales. Plan eadas en ba ios des a o ecidos en
sus o ígenes, busca que la opo unidad de desa ollo que o ece el juego
llegue a odas y a odos. Deben ene la posibilidad de asis i a una
ludo eca pa a encon a allí juegos y jugue es, se in o mados y
encon a se con una plani icación que ga an ice la compensación pa a
aquellos que socialmen e es én menos do ados, in eg a a niños y niñas
con cualquie necesidad educa i a especial y se mo i ados, al y como se
ecoge Ca los López (1987) en el lib o esul an e de las P ime as Jo nadas
de Ludo ecas de Euskadi celeb ado en Vi o ia – Gas eiz.
Las ludo ecas den o del e i o io español han su ido un desigual
desa ollo dependiendo del es ue zo que cada comunidad au ónoma,
delegaciones p o inciales o ayun amien os hayan ealizado pa a
implan a las. Ca aluña, comunidad pione a en impulsa a a és de la Red
7 Ma ía de Bo ja i Solé es impulso a de la Red de Ludo ecas en Ca aluña, gene ada a aíz de su esis, siendo un e e en e
imp escindible al in es iga es e campo.
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de Ludo ecas al p incipio de los 80, llega al 2009 con la legislación más
ac ualizada has a el momen o.
La p esen e Ley del 2009 de ine las ludo ecas como:
“… cen os, equipamien os o espacios delimi ados que ienen una
inalidad lúdica, socioeduca i a, cí ica, cul u al e inclusi a que
elabo an y lle an a cabo un p oyec o socioeduca i o, y que ienen
como obje i o p incipal ga an iza el de echo del niño y del jo en
meno de edad al juego, colabo ando así en el desa ollo in eg al de
la pe sona, pa a lo que es án do ados de un ondo o ganizado de
juegos, jugue es y o os elemen os lúdicos.” (Dia i Oicial de la
Gene ali a de Ca alunya, Núm. 5401 – 16.6.2009 48255)
Es a ley ambién señala los dos ipos de ludo ecas como pe manen es
(eje cen su ac i idad de o ma con inuada y en el mismo espacio ísico) y
Tempo ales, que a ían en espacios y su du ación no supe a dos meses. La
edad es á comp endida en e los 0 años y la mayo ía de edad, exigiendo
que los meno es de 4 años es én acompañados po el u o o una pe sona
au o izada, que puede se el educado o educado a de la ludo ecas.
El obje i o y sus unciones quedan así es ablecidos:
a) P omo e el de echo del niño y de sus amilias a dis u a del
juego con ga an ía de calidad, an o pedagógica como de segu idad.
b) Elabo a y desa olla un p oyec o socioeduca i o que omen e el
desa ollo in eg al de la pe sona a pa i de una ac i idad lúdica y
c ea i a.
c) O ece el ma co y los ecu sos lúdicos de calidad adecuados a la
ciudadanía pa a que puedan desa olla ac i idades lúdicas y de
ec eo, y a o ece ac i udes solida ias y de acep ación de la
di e encia, omen ando la educación en los alo es de la coeducación,
los de echos humanos, la cohesión social y la igualdad de
opo unidades en e muje es y homb es.
d) Es imula la a ección a las ac i idades lúdicas como he amien a
de in eg ación social y de comunicación in e gene acional.
e) Fomen a y desa olla la elación social sin ningún ipo de
disc iminación po azón de sexo, cul u a, e nia o eligión, y pe mi i
a o ece una lib e elación.
) Lle a a cabo ac uaciones dinamizado es de los di e en es g upos
de pe sonas usua ias encaminadas a omen a el juego mix o.
g) Facili a , en la medida del posible, los ecu sos lúdicos adecuados
a las pe sonas usua ias con disminuciones ísicas, psíquicas y
senso iales.
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h) In o ma y aseso a , didác icamen e, an o al niño como al adul o
de e e encia, sob e los usos del jugue e y los juegos. (48256 Dia i
Oicial de la Gene ali a de Ca alunya Núm. 5401 – 16.6.2009)
En o os luga es, bien es e dad que en ocasiones se con ie e en un
é mino ambiguo, pues o que ludo eca se conside a espacio des inado al
juego y a es a de inición es compleja de p ecisa , pues “Jus as in play,
he e is no “co ec ” way o be a oy lib a y” (B odin, 92)
Las ludo ecas a inales de los 80 se de inían en España como cen os que
o ecían un espacio adecuado donde juga y un aseso amien o a los pad es
sob e los jugue es po pa e de los animado es, como ambién una o ma
de p oduci los a esanalmen e. (Puig y T illa, 1996: 180). Las ludo ecas,
ac ualmen e, exis en en la mayo ía de los países, pe o en cada uno de ellos
se adap a a unas necesidades y con ex os sociales especí icos, como señala
Ma ía de Bo ja (2000). T as el p oyec o es adounidense de Toy Loand,
Suecia (Es ocolmo) acuñó el é mino “Leko ek” en 1959. Con la publicación
de la Ca a de los De echos del niño en ese mismo año, donde se ecoge en
el pun o 7c el de echo del niño al juego, y a i icado po la ONU en la
Con ención sob e los De echos del niño y la niña el 20 de no iemb e de
1989, en o ma de de echo al juego y al iempo lib e, inicia on un p oceso
de expansión como espacios acili ado es del juego.
El modelo Anglosajón, con mayo ca ác e asis encial, o ien a y acili a
ma e ial a los niños y niñas con necesidades educa i as especiales. En
Ingla e a, en 1960, o igina iamen e ayudaban a niñas y niños con
di icul ades, pe o con “Toy Lib a y” se han ecogido di e en es p oyec os
en el que el p és amo del jugue e es el eje de es uc u as bas an e
in o males. En ocasiones, se u iliza Toy Lib a y y Leko ec como sinónimos.
Sin emba go, es necesa io dis ingui los, como señala B odin (1992).
Cuando decimos Leko ec, nos e e imos a los espacios y p ác icas
educa i as di igidas a los niños con necesidades educa i as especiales.
También o ien a y aseso a a pad es y docen es. Incluso puede inclui un
cen o de diagnós ico y a amien o di igido a niños p eescola es. En
Escandina ia, Aus alia, Japón o Ko ea p edomina es e modelo en e a
o os. En o os países de Eu opa o en EE. UU. puede exis i la combinación
de unos y o os. Toy Lib a y, en cambio, de ine un luga donde se p es an
los jugue es (el jugue e se asemeja al lib o en la biblio eca). Puede se
en e los p opios niños, en e el cen o y los usua ios o a la in e sa.
Ac ualmen e, es un é mino amplio que oca di e en es á eas o se puede
encon a jun o a ac i idades cul u ales di igidas a oda la amilia. En
Ingla e a o Canadá ambién puede e se el concep o de Toy lib a y como
un espacio cul u al y social especí icamen e, como en I alia, F ancia, Suiza
o Bélgica. (B odin, 92: 98).
Ma ía de Bo ja8 apo a la exis encia de un modelo la ino o ibé ico, en el
que quedan incluidos los países del su de Eu opa, ella lo de ine en 1980
como:
8 La D a. Bo ja ins ó en Ca aluña la implan ación de la ed de ludo ecas, en 1980. P e iamen e io la luz su esis doc o al:
“Es udio pa a la implan ación de una ed de ludo ecas pa a Ca aluña” (Uni e sidad de Ba celona, 1979), seguida de dos
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