h p:// e is a.muesca.es. ISSN 1989-5909 | Cabás nº20 diciemb e 2018, págs. 73-103
DOI: h ps://doi.o g/10.35072/CABAS.2018.71.95.007
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El ondo an iguo de la biblio eca
de la Uni e sidad de Se illa
The old lib a y backg ound
om he Uni e si y o Se ille
Edua do Peñal e Gómez
Uni e sidad de Se illa
Fecha de ecepción del o iginal: mayo 2018
Fecha de acep ación: junio 2018
Resumen
El a ículo se inicia con una his o ia de la o mación del pa imonio bibliog á ico de la Biblio eca
de la Uni e sidad de Se illa desde la c eación de la biblio eca po Rod igo Fe nández de San aella,
a p incipios del siglo XVI, has a la ac ualidad. Un segundo apa ado analiza los ondos, y po
úl imo se desc iben los p ocesos de ges ión de la colección que a ec an al acceso –ca alogación e
in o mación bibliog á ica y e e encia--, la polí ica de conse ación, y los p oyec os de di usión a
a és de las edes sociales, la digi alización y las exposiciones.
Palab as cla e o desc ip o es: biblio eca, ondo an iguo, manusc i os, pa imonio bibliog á ico,
ca alogación, digi alización, p ese ación, conse ación, exposiciones i uales.
Abs ac
This a icle begins wi h a his o y o he bibliog aphical he i age o he Lib a y o he Uni e si y
o Se ille, om he i s s eps o he lib a y, c ea ed by Rod igo Fe nández de San aella, in he
beginnings o he XVI h Cen u y, un il oday. A second pa o he a icle analizes he a e book
and manusc ip collec ion and desc ibes se e al p ocesses ela ed wi h managemen o he lib a y:
access –mainly e e ence se ices and ca aloging--, p ese a ion police, use o social ne wo ks,
digi alisa ion p oyec and i ual exhibi ions.
Keywo ds: lib a y, a e books, manusc ip s, special collec ions, digi isa ion, p ese a ion, conse -
a ion, i ual exhibi ions, bibliog aphic he i age.
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Una biblio eca de biblio ecas
Po su magni ud, su alo pa imonial, y su in e és his ó ico y cien í ico, el pa imonio bibliog á-
ico que cus odia la Biblio eca de la Uni e sidad de Se illa iene una ele ancia que no necesi a
se explicada. La ges ión de es a colección co esponde a la Sección de Fondo An iguo y A chi o
His ó ico de la Biblio eca, que p ocu a cumpli la exigencia de la conse ación en la p ese ación
sin que caigan en el ol ido los capí ulos de la di usión y la di ulgación, y sob e odo el obje i o
de p opo ciona a la comunidad de usua ios los se icios de acceso y consul a que como es na u al
siguen siendo su e dade a azón de se .
Aunque la his o ia de la Biblio eca no se puede hace si no es en el con ex o de la his o ia de la
ins i ución mad e, y en ese sen ido cualquie in en o de p o undización exige la lec u a de algunas
de las his o ias de la Uni e sidad eseñadas en la bibliog a ía, no puede pe de se de is a que las
ci cuns ancias en que se ha ido a lo la go de los siglos cons uyendo el que nos gus a llama Fondo
An iguo de la BUS ebosan el ámbi o uni e si a io. Pa a en ende nos, alguna de las biblio ecas
con en uales eunidas en la ac ual biblio eca uni e si a ia pueden emon a sus o ígenes al iempo
de la conquis a de la ciudad po Fe nando III, doscien os cincuen a años an es de que se unda a
el Colegio de San a Ma ía de Jesús, o igen y p eceden e de la Uni e sidad de Se illa. La de i a
misma de la his o ia de la ins i ución uni e si a ia au o iza ía a habla de un segundo nacimien o
de la biblio eca, si como al conside ásemos la in eg ación de las biblio ecas de la Compañía de
Jesús en la Uni e sidad Li e a ia de Se illa, cuya exis encia se e asa al úl imo e cio del siglo
XVIII. La his o ia de la BUS, y sus aledaños, po an o, di ícilmen e pueden na a se en un ela o
unidi eccional, y de en ada ecomiendo a quien quie a llega algo más lejos en ese ela o a o os
a ículos que se han esc i o an es sob e esa his o ia y, sob e odo, emi o a la exposición Fondos y
P ocedencias: Biblio ecas en la Biblio eca de la Uni e sidad de Se illa, una exposición i ual
donde hace unos años la Biblio eca se p esen ó a sí misma como u o de la con luencia de muchos
caminos. Y es que la espues a a la p egun a de cómo una ins i ución ha llegado a euni un ondo
an ex ao dina io se esume en el í ulo de aquella mues a y de es e epíg a e.
A quienes hablamos del Fondo An iguo de la Uni e sidad de Se illa nos gus a c ee que la pa ida
de bau ismo de es a colección es á en las p ime as Cons i uciones del Colegio de San a Ma ía de
Jesús, que se emon an a los p ime os años del siglo XVI. Aunque se menciona en a ias cons i-
uciones, la que ealmen e in e esa es la cons i ución núme o LXI, po que en ella se es ablece la
exis encia de lo que en onces se llamaba la lib e ía del Colegio, de la que se decía que la o maban
los lib os legados en es amen o po el undado de la ins i ución, maese Rod igo Fe nández de
San aella. Se dic aban po demás unas no mas de uso de esa lib e ía, muy simila es a las que
imponían o as ins i uciones simila es: los lib os se debe ían o dena en los a ma ios po ma e ias,
encadenados pa a e i a su sus acción, y se p ohibía en a en la es ancia con elas o candiles. No
es p obable que aquella p imi i a biblio eca del Colegio, es udiada en p o undidad po Nu ia Cas-
que e con ocasión p ecisamen e de la exposición de Fondos y P ocedencias, con a a con una g an
can idad de olúmenes, habida de cuen a de que a la sazón las g andes biblio ecas e an p i a i as,
sal o con adas excepciones, de la ealeza, la al a nobleza y la je a quía eclesiás ica. No obs an e,
e a la biblio eca de un homb e cul i ado, con una sólida o mación humanís ica.
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En odo caso, adicionalmen e conside amos que ue aquel el núcleo o iginal a pa i del cuál se
o ma á la biblio eca uni e si a ia, si bien, dicho sea de paso, ni uno solo de los lib os legados po
maese Rod igo a la biblio eca del Colegio es á ac ualmen e en la Uni e sidad de Se illa.
No hay demasiada in o mación ace ca de los dos p ime os siglos de exis encia de la Biblio eca del
Colegio. Son con ados los ejempla es de los que podemos a i ma con ce eza que o ma an pa e
de aquella p ime a biblio eca, quizás po que no se siguió en el Colegio la p ác ica de decla a la
p opiedad median e sellos ni exlib is de ninguna clase. Ha de ecu i se po an o a la documen a-
ción del A chi o His ó ico pa a econs ui ese pe iodo, y la in o mación, aliosa pe o limi ada,
que apo an las p opias cons i uciones cuando imponen la exigencia de que los colegiales con i-
buye an con dine o o en especie a la adquisición de lib os. Se conse an de hecho algunos docu-
men os que ac edi an esas donaciones, y sob e odo se cuen a con un Indice Gene al de la Lib e ía
des e Collegº Mayo de S. a Ma ia de Jesus Vni e sidad des a Ciudad de Se illa (Manusc i o A
333/236), que se edac ó en 1726, siendo ec o Gonzalo Muñoz de To es y Man illa.
Es poco lo que puede deci se ace ca de la clase de lib os que llenaban sus anaqueles. Po una pa e
es a ían los lib os del p opio maese Rod igo –sin duda cus odiados con especial diligencia. Jun o
a ellos, las lec u as canónicas en o no a las que gi aba en aquel momen o la enseñanza: el Co pus
Iu is Ci ilis, el Co pus Iu is Canonici, los Lib os de las Sen encias de Ped o Lomba do, los ex os
de Galeno e Hipóc a es pa a los es udios de medicina, e c. Es a ían bien ep esen ados los Pad es
de la Iglesia, y hab ía una nu ida colección de lib os de casuís ica, o a o ia sag ada, his o ia sa-
g ada y ob as ju ídicas. Es muy posible, sin emba go, que aleg a an los a ma ios de la biblio eca
del Colegio algunos í ulos de en e enimien o, si como pa ece es cie o que gua daban una g an
can idad de ob as de caballe ía.
En 1750 llegaban a Se illa, po ma y desde Roma, las cajas con los lib os que el Ca denal Luis
Belluga y Moncada había dejado en es amen o al Colegio de San a Ma ía de Jesús, del que Be-
lluga había sido colegial an es de inicia una lucida ca e a eclesiás ica que le lle ó del Obispado
de Có doba al A zobispado de Ca agena y de és e al obispado de Roma, donde le encon a ía la
mue e en 1740. La del Ca denal Belluga e a sin duda la biblio eca de un g an biblió ilo. De la
impo ancia de su legado da idea el in en a io –que se conse a en la Biblio eca—y la documen-
ación que demues a que su alojamien o obligó a emp ende unas ob as pa a cuya ejecución el
Colegio apeló a la gene osidad de an iguos colegiales. En es a documen ación, analizada en su
momen o po nues a llo ada compañe a Valle Tá o a Palazón, a chi e a del A chi o His ó ico,
se halla el único plano que conocemos de la biblio eca del Colegio1.
Muy pocos años más a de el Colegio de San a Ma ía de Jesús-Uni e sidad de Se illa –que así se
i ulaba--, y su biblio eca iban a en a en una ase decisi a de su his o ia, pues con luyen en muy
1 La mayo pa e de los episodios de es a his o ia de la BUS han sido a ados en p o undidad en la exposición Fondos
y P ocedencias, a la que emi o con ca ác e gene al, sin ci a cada a ículo de o ma independien e.
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pocos años dos acon ecimien os de e minan es: en 1767 Ca los III dec e a la expulsión de la Com-
pañía de Jesús, y en 1771 el Colegio de San a Ma ía de Jesús y la Uni e sidad de Se illa se seg e-
gan, el p ime o pa a languidece has a su ex inción en 1836, y la segunda pa a inicia su andadu a
independien e, ya como Uni e sidad Li e a ia de Se illa. De las disposiciones pos e io es a la
expulsión se de i ó que la sede de la ecién c eada uni e sidad ue a la que has a en onces lo había
sido de la Casa P o esa de la Compañía de Jesús, y que pasa a ambién a se p opiedad de la
Uni e sidad la aneja Iglesia de la Anunciación. Finalmen e, se le encomendaba la cus odia –que
no la p opiedad-- las biblio ecas jesuí icas2.
El núcleo o igina io de la biblio eca de la Uni e sidad Li e a ia de Se illa ue, po an o, la p opia
biblio eca de la Casa P o esa, a la que se inco po a on en los años siguien es, en un p oceso no
exen o de complicaciones, las de los Colegios de la Concepción y San He menegildo y del No i-
ciado de San Luis. Buena p ueba de la calidad de la enseñanza que se impa ía en los colegios
jesuí icos es la iqueza de sus biblio ecas, no sólo po la can idad de lib os que las o maban, sino
po la a iedad de las disciplinas que aba caban, y que sob epasaban el ámbi o de la eligión y el
de echo.
Los años que siguie on a la expulsión de la Compañía y a la incau ación de sus biblio ecas ue on
es igos de algunos episodios oscu os en e los que no puede deja de menciona se la c iba a que
ue on some idas las colecciones con obje o de elimina ob as que alen a an la supe s ición y el
oscu an ismo, la decisión de ende como papel iejo los ejempla es duplicados, y los e o es –
exis e la sospecha que a eces in encionados—que se p oduje on en la ges ión de los ondos, e o-
es que de i a on en una pé dida de muchos lib os de los ondos jesuí icos, especialmen e del
Colegio de San He menegildo. De la in es igación a que die on luga es as pé didas da buena
cuen a José An onio Olle o en el es udio que dedicó en la exposición de Fondos y P ocedencias a
la Biblio eca del Colegio de San He menegildo.
El segundo g an episodio de incau ación del que se bene icio la Uni e sidad de Se illa ue conse-
cuencia de la p omulgación y ejecución del Dec e o de Desamo ización de Mendizábal, en 1835.
Con emplaba dicho dec e o, como es sabido, la sup esión de los con en os donde p o esa an me-
nos de doce eligiosos. Disposiciones pos e io es esol ie on el des ino de los bienes muebles de
es os con en os y, en el caso de las biblio ecas con en uales, lo esuel o ue que se inco po a an,
allí donde exis ie an uni e sidades, a las biblio ecas uni e si a ias, que pasaban a se desde ese
ins an e biblio ecas p o inciales y uni e si a ias –así eza el sello es ampado en las po adas de
g an núme o de ejempla es de la Biblio eca de la Uni e sidad de Se illa. En las capi ales de p o-
incia donde no hubie a uni e sidad se c eaban, pa a cus odia esas biblio ecas con en uales, las
biblio ecas p o inciales, de las que son he ede as di ec as las ac uales biblio ecas públicas p o in-
ciales.
2 La in eg ación de los ondos jesuí icos y con en uales a las uni e sidades españoles no se hizo en é minos de
ans e encia de p opiedad, pues és a siguió de en ándola el es ado. Lo que se ans i ió a la Uni e sidad ue la cus o-
dia.
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No es es e el luga pa a desc ibi los desp opósi os que según odos los es imonios se come ie on
en los años que siguie on a los dec e os desamo izado es. En el caso de Se illa, la a danza en
cons i ui las comisiones que se enían que enca ga de in en a ia las biblio ecas con en uales, la
len i ud con que ac ua on, la ci cuns ancia de que los lib os pe manecie an a ios años en los con-
en os expues os a la inclemencia y al obo –no sin i onía alguien ha desc i o aquél como el siglo
de o o de la biblio ilia-- , explican que se pe die a una pa e impo an e de aquellas, en odo caso
imposible de cuan i ica . Es incomp ensible que oda ía hoy ca ezcamos de un es udio en p o un-
didad de las consecuencias de la Desamo ización en Se illa, laguna que nos hace se p uden es a
la ho a de hace es imaciones. Hay que ene en cuen a que los desmanes que se come ie on en la
equisa y aslado de los ondos de los con en os clausu ados no ue on la única causa de la pé dida
de buena pa e de los ondos de las biblio ecas con en uales: inundaciones, como las que pudie on
a ec a a la biblio eca del Monas e io de la Ca uja, incendios, como el que a ec ó al Con en o de
San F ancisco, y sob e odo los episodios poco edi ican es que sucedie on en los años de la Gue a
de la Independencia, cuando algunos con en os ue on u ilizados pa a aloja a los soldados. Sea
como ue e, los ondos con en uales siguen cons i uyendo a día de hoy el g ueso del pa imonio
bibliog á ico de la Uni e sidad de Se illa.
Muy pocos años después, hacia 1840, la Biblio eca de la Uni e sidad Li e a ia se en iquecía con
dos apo aciones impo an es. En p ime luga , se o denaba aslada a la nue a sede la biblio eca
del Colegio de San a Ma ía de Jesús, que unos años an es había sido de ini i amen e clausu ado.
Una pa e de los ondos, en e ellos la lib e ía de Fe nández de San aella, se había asladado a la
Biblio eca del Semina io, pe o a ios miles de lib os –unos cinco mil-- pe manecían li e almen e
abandonados en la an igua sede del colegio, y al deci de un es igo p esencial en al es ado que no
pa ecía, sino que habían pasado po allí los ándalos3. En segundo luga , as un plei o con el
Ayun amien o, que en endía se el legí imo p opie a io, consiguió hace se con los ondos de la
impo an ísima Biblio eca del Colegio de San Acacio, undada unos años an es po Gaspa de
Molina y conside ada la p ime a biblio eca pública de Se illa.
Con es as dos inco po aciones se cie a lo que pod íamos conside a la ase de las incau aciones y
se inicia una nue a e apa en la his o ia de la biblio eca, que se p olonga en ealidad has a la ac ua-
lidad y que se ca ac e iza po una pa e po la o ganización de los ondos y po o a po el c eci-
mien o de la colección, undamen almen e a a és de donaciones y legados, aunque ocasional-
men e se allega on ondos po comp a o po ans e encias especiales como la que inco po ó la
biblio eca de la Escuela Indus ial Se illana, o la que a inales del siglo XIX llegó de la Biblio eca
Nacional, con un lo e de lib os de la Biblio eca del Duque de Osuna.
3 Ma eos Gago (1896-1897).
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No hay espacio aquí pa a p o undiza en la his o ia ni mucho menos en la composición de odas
esas biblio ecas jesuí icas, con en uales y de pa icula es que, a lo la go de los ya más de quinien-
os añós han ido con luyendo en la biblio eca uni e si a ia. Es e o igen he e ogéneo de los ondos
explica buena pa e su iqueza. La p esencia de biblio ecas pa icula es e ue za, po o a pa e la
p esencia de segmen os de la colección en los que las di e en es disciplinas se hayan inmejo able-
men e ep esen adas. A í ulo de ejemplo, bas a eco e el lis ado de los í ulos de la biblio eca del
almi an e An onio de Ulloa, donde abundan los lib os de iaje y los a ados cien í icos que no
solían al a en las biblio ecas de los homb es de la Ilus ación; la del ju is a Ped o Sáinz de An-
dino, con eno me p esencia de ob as de de echo; la de Joaquín y Alejand o Guicho , que se ca ac-
e iza po la p esencia de lib os elacionados con el ol-klo e. Y pod íamos ae muchos más
ejemplos.
Ese p oceso de con luencia de biblio ecas ins i ucionales, con en uales y pa icula es en una única
biblio eca, p oceso en el que se suceden episodios de incau ación y de gene osidad, y en el que
pa icipa ambién la p opia uni e sidad en di e en es momen os de su his o ia adqui iendo ondos
bibliog á icos pa a uso de los es udian es— ondos que el iempo ha con e ido en his ó icos, pe o
que en su momen o u ie on plena igencia--, ha p opiciado en los úl imos años la pujanza de una
línea de in es igación que iene como obje o el lib o an iguo como po ado de un ex o pe o am-
bién como p opiedad de una pe sona, o un con en o, o un colegio, y como compañe o de es an e
de o os lib os. El es udio de las p ocedencias –que sólo puede hace se en el con ex o del es udio
de la his o ia de la Biblio eca-- ab e un campo de eno mes posibilidades po que abo da una ace a
en absolu o i ele an e del obje o lib o, la de su paso de la mano de un p opie a io a o o. Ejemplo
pa adigmá ico de ese eco ido que hacen los lib os lo p opo cionan los es códices miniados del
siglo XVI a los que me he de e e i más adelan e: en pe gamino, de ines del Cua ocien os, y con
colo ones que ac edi an que ue on en su día p opiedad del biblió ilo Ra ael Me ca elli, abad de
San Ba on de Gan e. A su mue e, la biblio eca de Me ca elli se dispe só en una almoneda y a
echa de hoy seguimos sin sabe qué camino ajo aquellos códices a nues a biblio eca. O o ejem-
plo de segunda p ocedencia lo apo a el caso de la biblio eca del cosmóg a o de la Casa de la
Con a ación Je ónimo Cha es, que llegó con el ondo con en ual del Monas e io de la Ca uja de
las Cue as, al que había legado su lib e ía pa icula y su museo. Una pa e al menos de la biblio-
eca de don Gaspa de Guzmán, Conde-Duque de Oli a es, ha llegado a la biblio eca uni e si a ia
in eg ada en el ondo con en ual del Colegio del Ángel de los Ca meli as Descalzos.
Los es udios de las p ocedencias de los ondos en las biblio ecas his ó icas es án conociendo en
los úl imos años en España una au én ica edad de o o. Biblio ecas como la Biblio eca Real, o las
his ó icas de las uni e sidades de Salamanca, Ba celona, y Complu ense de Mad id, han desa o-
llado p oyec os de g an eco ido. La Biblio eca de la Uni e sidad de Se illa no es ninguna excep-
ción. Con el p eceden e de los es udios de p ocedencias lle ados a cabo po el p o eso Klaus
Wagne , sob e las biblio ecas del Conde-Duque y de Je ónimo Cha es, en 2014 se inaugu ó la
exposición ya mencionada de Fondos y p ocedencias. La exposición, de la que se hizo una e sión
educida p esencial, se aloja en el espacio i ual de exposiciones de la Biblio eca y ab ió un es-
pacio pa a la mayo ía de las p ocedencias conocidas del ondo an iguo. Jun o a dos secciones que
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analizaban el eco ido de la biblio eca en los iempos en que lo ue del Colegio de San a Ma ía de
Jesús con especial a ención al legado del Ca denal Belluga, se c ea on es g andes apa ados a los
cen os jesuí icos, a las biblio ecas con en uales, y a las pa icula es. Den o de cada apa ado se
ese aba un espacio a cada una de las biblio ecas, espacio en que se mos aban algunos ejempla es
ep esen a i os y se da acceso a un es udio dedicado a cada una de las p ocedencias4.
La colección
La biblio economía del lib o an iguo no ha llegado a de ini de o ma cla a una nomencla u a pa a
designa el pa imonio bibliog a ico his ó ico, y las p opias ins i uciones di e gen además en la
delimi ación de qué ipo de ondos son los que o man pa e de dicho pa imonio. La Biblio eca
Nacional iene una sección de Incunables y Manusc i os y o a de Rese a Imp esa. La Biblio eca
de la Uni e sidad Complu ense de Mad id habla de Biblio eca His ó ica, como hace la de Sala-
manca. La de la Uni e sidad de Ba celona iene un á ea de Rese a. La Bibio eca de la Uni e sidad
de Se illa ges iona la colección del pa imonio bibliog á ico his ó ico a a és de la Sección de
Fondo An iguo y A chi o His ó ico, que es á cons i uida po los lib os imp esos an e io es a 1901,
los manusc i os – sea cual sea su an igüedad--, los a chi os pe sonales, las colecciones de inidas
po su alo pa imonial, los mapas, los planos, los g abados y cualquie lib o que po alguna
ci cuns ancia sea conside ado me ecedo de unas especiales condiciones de conse ación5.
Los es udios bibliomé icos ealizados has a aho a a ojan una ci a de 1217 manusc i os, 332
incunables, 9.941 lib os del siglo XVI, 47.867 lib os de los siglos de los siglos XVII y XVIII, y
41.049 lib os del siglo XIX. A es as can idades hay que suma los a chi os pe sonales de An onio
Delgado y He nández, Luis y San iago Mon o o, y Juan de Ma a Ca iazo A oquia, más una se ie
de g abados que incluye a ias es ampas de Se illa i madas, hacia 1730, po Ped o To ole o.
Todo es e pa imonio compa e espacio con el A chi o His ó ico, que in eg an los documen os
gene ados po la Uni e sidad o ecibidos en ella en el cu so de su ac i idad ins i ucional. El ace o
documen al del A chi o His ó ico lo con ie e en una de las uen es básicas pa a el conocimien o
no sólo de la his o ia de la Uni e sidad, sino de la p opia ciudad de Se illa. Aquí se gua da la
documen ación del Colegio de San a Ma ía de Jesús –des acando la del pe iodo undacional y la
se ie de expedien es de limpieza de sang e—y de la Uni e sidad de Se illa, jun o a la del Colegio
de San Telmo y Uni e sidad de Ma ean es.
La desc ipción de es e pa imonio bibliog á ico no puede hace se sin un es ue zo de selección que
deja ue a, sin duda come iéndose con ellos una injus icia, una eno me can idad de ejempla es de
ediciones de lib os an iguos y olúmenes manusc i os. Asumo el iesgo además de incu i en una
4 Se añade al inal un pequeño apéndice con las di ecciones de las di e en es exposiciones que se mencionan en es e
a ículo.
5 Las No mas pa a uso y conse ación de los ondos an iguos y aliosos de la Biblio eca, edac adas como anexo al
Reglamen o de la Biblio eca de la Uni e sidad de Se illa, de inen con p ecisión qué ondos cons i uyen el pa imonio
bibliog á ico de la BUS.
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ediosa elación de piezas, a las que po o a pa e siemp e se alude cuando se a a del ondo
an iguo de la BUS.
Los manusc i os
El ondo de manusc i os -- 1217 olúmenes p oceden es en su mayo ía de biblio ecas jesuí icas y
con en uales— ocupa los es an es con signa u a 330 a 333, independien emen e de que haya ma-
nusc i os dispe sos en la colección gene al, a eces compa iendo olumen ac icio con lib os im-
p esos.
En es e segmen o sob esalen doce códices del siglo
XV, casi odos miniados, obje o de a ios es udios
codicológicos y que ue on ecien emen e expues os
en una mues a i ual sob e la que ol e emos más
adelan e. Se a a más de piezas museís icas que de
biblio eca. El ejempla mejo conocido es el de los
cinco olúmenes de las Pos illae li e ales in Ve us
e No um Tes amen um, de Nicolás de Ly a, que
mandó copia Pe A án de Ribe a en e 1432 y 1470,
y que muy posiblemen e p ocedan de la Biblio eca
del Monas e io de la Ca uja de las Cue as. O os
ejempla es amosos son dos códices bíblicos, la Bi-
blia La ina ( ig. 1) en cinco olúmenes da ada en la
p ime a mi ad del siglo XV, p oceden e del Colegio
de San Acacio, del que ambién p ocede el manus-
c i o en papel más an iguo de la colección, que con-
iene la C ónica de España de Rod igo Jiménez de
Rada, y la llamada Biblia escocesa, en i ela, co-
piada p obablemen e en Ingla e a en el e ce cua o
del siglo XV. No puede ce a se es a selección de
códices medie ales sin menciona los es ya men-
cionados que pe enecie on a Ra ael Me ca elli -- un Psal e io con comen a io de Ped o He en als,
el Libe de animalibus, de A is ó eles, y Oc o lib i Physico um A is o elis cum commen a iis
A e ois¸ ambién de A is ó eles. De la lib e ía del Conde-Duque de Oli a es p ocede un Demós-
enes en g iego, e minado de copia en 1492.
Po úl imo, den o de es a enume ación de los códices medie ales, dos au o es la inos compa en
un olumen con sello de la donación de Manuel Andé ica Ma ínez: Ma co Te encio Va ón, con
De lingua la ina (A 331/222), y Sex o Julio F on ino, con los S a egema a, de Sex o Julio F on-
ino.
La mayo ía de los manusc i os de la BUS pe enecen sin emba go a una ca ego ía muy di e en e,
la de los dic a a o apun es de clase, en gene al e sando sob e Teología, Filoso ía o De echo, y
casi odos ellos de los siglos XVI al XVIII.
Fig. 1. Biblia La ina. Siglo XV.
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Mayo in e és ienen algunos de los ejempla es manusc i os p oceden es del legado de Ped o Sáinz
de Andino, especialmen e los bo ado es de los p oyec os de los códigos ci il y c iminal, echados
en 1830 y 1831, o los ein idós misceláneos que in eg an la se ie conocida como Papeles del
Ma qués de Risco, desc i os y es udiados po Ped o Mu o O ejón. Al ámbi o de la His o ia pe e-
necen ambién dos manusc i os ame icanis as con la Fundación de Lima (1639) (A 332/033) y la
His o ia del Nue o Mundo (1653) (A 331/002), de Ba olomé Cobo y Pe al a.
No al an ejemplos signi ica i os pa a o as disciplinas, como la de la na egación. Repa idos po
el depósi o se localizan, sin que se pueda a e igua con p ecisión su p ocedencia, a ios Dia ios
de na egacíon del siglo XVIII. Es posible que alguno inie a de la mano del A chi o del Colegio
de San Telmo, o o mando pa e de la lib e ía de An onio de Ulloa. De odos modos, la pieza más
signi icada de es a ma e ia es un pequeño manusc i o con la c ónica del ca meli a F ., An onio de
la Ascensión, i ulada Relación b ebe en que se da no icia del descub imien o que se hizo en la
Nue a España en la ma del Su desde el Pue o de Acapulco has a más adelan e del Cabo Men-
docino, (1603) (A 333/017).
Po úl imo, aunque dejemos cons ancia de que dejamos de ci a a ios manusc i os li e a ios –los
poé icos de Candido Ma ía T igue os, y decenas de comedias suel as epa idas en la gas colec-
ciones ac icias—ha de hace se mención a un g upo de manusc i os elacionados con Se illa, es-
udiados y ca alogados po A cadio Cas illejo, con í ulos como la Regla de la Co adía de la
San íssima Ve a C uz (1631)6, el Lib o de las an igüedades de la ciudad de Se illa , de Pablo
Espinosa de los Mon e os (1654), la His o ia de Se illa, de Luis Pe aza, y el Memo ial de la
His o ia y cosas eclesiás icas de Se illa y ca álogo de sus Ilmos. A zobispos, de Alonso Sánchez
Go dillo.
6Laguna (1999).
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de un ejempla de e minado, sino ambién de hace el ela o biog á ico de un ejempla , conside-
ando el lib o en su condición de obje o a queológico sob e el que iempo ha ido deposi ando un
sedimen o de in o mación que ab e la pue a, cada ez, a nue as lec u as.
Los ca álogos in o má icos pe mi en a los usua ios a a es a in o mación pa a econs ui biblio-
ecas his ó icas –u ilizando el campo de búsqueda de p ocedencias--, pe o ambién acaban cons i-
uyendo una he amien a de abajo pa a p oyec os de in es igación elacionados sob e ipos de
encuade naciones, o aplicación de no as de expu go. Y no dejan de se ú iles pa a el abajo in e no
de la biblio eca, al pe mi i ecupe a da os de ejempla es que p esen en un de e minado p oblema
de conse ación, como po ejemplo las encuade naciones sin cubie as, o los ejempla es con gale-
ías de insec os.
Si el ca álogo es el ins umen o imp escindible pa a da a los usua ios acceso a los ondos de la
biblio eca, el se icio de e e encia lo es pa a la ealización de búsquedas y pa a la iden i icación
y localización de lib os an iguos, imp esos y manusc i os. El se icio de in o mación bibliog á ica
se apoya hoy a pa es iguales en la Guía de Fondo An iguo, que pod íamos conside a una especie
de pla a o ma de e e encia i ual, y en la biblio eca de e e encia de la que disponen los usua ios
en la Sala de In es igación, bau izada ecien emen e con el nomb e de Rocío Ca acuel.
La biblio eca de e e encia del Fondo An iguo es, po supues o, de lib e acceso, y cuen a, jun o
con ob as de consul a gene ales enciclopédicas y a ados y monog a ías de his o ia del lib o, la
esc i u a, y la imp en a, con los epe o ios bibliog á icos más impo an es en el mundo del lib o
an iguo: ca álogos de lib e os que, a ue de exhaus i os y consul ados se han ganado con c eces
el í ulo de bibliog a ías gene ales, como es el caso del Manual de Lib e o Hispanoame icano, de
An onio Palau y Dulce ; la se ie p ác icamen e comple a de bibliog a ías egionales españolas; las
dos g andes bibliog a ías hispánicas, el Manual de la Li e a u a Hispánica, de José Simón Díaz,
y la Bibliog a ía de au o es españoles del siglo XVIII, de F ancisco Aguila Piñal; el In en a io
de manusc i os de la Biblio eca Nacional de España. Igualmen e, comple a es la se ie de epe o-
ios de incunables, desde el Hain-Coppinge al ca álogo de incunables en la B i ish Lib a y. Po
úl imo, hay que menciona epe o ios biog á icos de la en idad del A chi o Biog á ico de España,
Po ugal e Ibe oamé ica (ABEPI), en mic o icha, y el Dicciona io Biog á ico de España, hace
pocos años edi ado po la Real Academia de la His o ia.
La unción de in o mación bibliog á ica y de e e encia de la biblio eca his ó ica no se ago a, como
cabe imagina se, en la e e encia imp esa a que acabo de e e i me, sino que ha hallado en la
In e ne un campo de expansión apa en emen e in ini o, siendo la in ini ud una ca ego ía en la que
es di ícil pensa como si de algo posi i o se a a a. La Guía de Fondo An iguo o ece a los in es-
igado es una guía de los ecu sos p opios de la Sección de Fondo An iguo de la Biblio eca y un a
modo de di ec o io de po ales y pla a o mas elacionadas con el mundo del lib o an iguo, desde
ca álogos y ca álogos colec i os (de biblio ecas uni e si a ias y nacionales especialmen e) a si ios
especializados en his o ia del papel, manusc i os, encuade naciones, exposiciones i uales, digi-
alización, p ocedencias, e c. La Guía se inspi a en la pla a o ma que man iene la Biblio eca His-
ó ica de la Uni e sidad de Salamanca, la más comple a en su géne o en España.
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An es de deja a ás el capí ulo de los se icios a los usua ios c eo impo an e consigna que nues-
a biblio eca ha que ido se lo más abie a posible en lo que a ep oducciones se e ie e. Apa e
de la posibilidad que se da a los usua ios de u iliza sus p opios disposi i os pa a ob ene ep o-
ducciones, siemp e que se a e como es lógico de ob as lib es de de echos de p opiedad in elec-
ual, y siemp e que sea sin el meno iesgo pa a los ejempla es, el P oyec o de Digi alización del
Fondo An iguo incluye en su p og amación, desde hace bas an es años, un se icio de digi aliza-
ción a demanda, que pe mi e a los usua ios solici a la digi alización de un ejempla de e minado
pa a que se añada a los ondos digi alizados de la Uni e sidad de Se illa.
La digi alización
El Po al de Fondos Digi alizados ha sido y sigue siendo a echa de hoy el au én ico Buque Insignia
de los p oyec os en que la Biblio eca de la Uni e sidad de Se illa se ha emba cado en los úl imos
años, al menos en lo que hace a la ges ión de su pa imonio bibliog á ico his ó ico.
En los p ime os años de es e siglo la mayo ía de las biblio ecas his ó icas e an conscien es de que
la digi alización de sus ondos e a una de las líneas de ac uación que a de o emp ano end ían
que segui . No exis ían en aquellas echas en España más que un puñado de p oyec os pione os,
en e los que des acaban el muy emp ane o –a ancó en 1992-- del A chi o Gene al de Indias y,
sob e odo, el llamado P oyec o Dioscó ides, de la Biblio eca His ó ica Ma qués de Valdecilla.
Igual que aquellos p oyec os, que si ie on a los que inie on después como modelo y e e encia,
el del Po al de Fondos Digi alizados de Se illa nació a pa i de la sub ención de una en idad
p i ada, y con la colabo ación –que aún se man iene—de la Biblio eca Vi ual Miguel de Ce an-
es. Los a anques del p oyec o de digi alización no es u ie on exen os de algunas di icul ades,
elacionadas no an o con el escaneo mismo de los olúmenes como con la ges ión de los lib os
digi ales, pe o poco a poco se pudie on asen a las u inas de abajo y la Uni e sidad de Se illa
pudo i poniendo a disposición de odos los usua ios los lib os digi alizados, o eciendo además
imágenes de una calidad más que no ables.
Po mucha impo ancia que engan –y de hecho la ienen—los aspec os écnicos de un p oyec o
de digi alización, es deci , la idoneidad de los equipos, la calidad de las imágenes, y las al e na i as
de búsqueda, isualización y desca ga que se o ezcan a los usua ios, el ac o que inalmen e
de e mina la bondad de un p oyec o de digi alización es, en mi opinión, el de la selección de las
ob as digi alizadas.
La BUS plan eó desde el p incipio la p og amación anual de la digi alización sob e la base de la
selección de segmen os de la colección ácilmen e delimi ables, y po supues o que se p esumie an
de in e és pa a la comunidad de usua ios. Si en una p ime a ase se digi aliza on odos los incuna-
bles de la Biblio eca, más algunas ob as conside adas joyas bibliog á icas, en ases ul e io es se
digi aliza on odos los imp esos –ce ca de doscien os—se illanos del siglo XVI, los lib os de ca-
ác e cien í ico de los siglos XVI y XVII, los ondos ame icanis as, odas las ob as con ma e iales
ca og á icos, las elaciones de sucesos, e c. En la ase ac ual el P oyec o de Digi alización es á
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cen ado en la digi alización de la ex ensa colección de olúmenes ac icios de la biblio eca, in e-
g ada po una g an can idad de imp esos de los llamados meno es o menudencias ipog á icas, a
menudo, como se señaló an es, ejempla es de g an a eza.
Una segunda línea de ac uación en la p og amación anual es la digi alización de lib os selecciona-
dos pa a las exposiciones i uales bibliog á icas que pe iódicamen e o ganiza la biblio eca. Pa a
ello se han digi alizado po ejemplo los códices medie ales, los manuales de con eso es, las ob as
de San Isido o o, úl imamen e, los lib os de ja dine ía y algunas ediciones de la ob a de José Ges-
oso. El bene icio de in eg a una ac i idad sis emá ica, como es la de la digi alización, en una
ac i idad di ulgado a como son las exposiciones i uales, de iene de los es udios que siemp e
p ocu a la Sección de Fondo An iguo que acompañen a las ob as seleccionadas pa a las exposi-
ciones.
Y, en e ce luga , cie a la p og amación anual del p oyec o de digi alización la demanda de los
usua ios, que a e ec os p ác icos, y en un al o po cen aje de los casos, ha sus i uido la demanda de
ep og a ía. La digi alización a demanda ga an iza que el es ue zo de escaneo y edición de un lib o
digi al a a ene u ilidad pa a al menos un in es igado , apa e de que añade a la ya muy la ga
lis a de lib os digi alizados í ulos que sabemos obje o de in e és pa a alguna línea de in es iga-
ción. El único equisi o pa a a ende una demanda de digi alización es que se a e de un lib o del
ondo an iguo y que no exis a ninguna e sión digi al de lib e acceso en la Red.
El Po al de Fondos Digi alizados ha su ido a lo la go de sus quince años de exis encia algunas
ans o maciones con las que se ha buscado inco po a las ápidamen e cambian es ecnologías en
es a á ea. Cambios en el a amien o de las imágenes y en la ges ión de la colección digi al, di e -
si icación de las opciones de isualización, y mejo a de las desca gas y en gene al de la comuni-
cación con los usua ios median e la c eación de un bole ín de no edades. Hay que deci que en
es os lus os el Po al ha espondido con bas an e sol encia a las expec a i as, pe o se han plan-
eado ecien emen e algunas complicaciones de i adas de la dependencia de un sis ema in o má-
ico p opie a io. No hay que en a en de alles. Bas e deci que a pa i de un cie o momen o el
man enimien o del Po al se ha e elado insos enible, y que la na u aleza de la aplicación in o -
má ica u ilizada no nos ha pe mi ido el empleo de me ada os que pe mi ie an la in eg ación de
nues a colección digi al, una de las más impo an es de España, en los g andes p oyec os nacio-
nales.
Las cosas han cambiado mucho en los úl imos años en el mundo de la digi alización de lib os, y
ya nadie se plan ea abo da de o ma independien e la digi alización de sus ondos. La p egun a a
la que ienen que esponde se hoy las biblio ecas con pa imonio his ó ico no es qué ipo de apli-
cación in o má ica u ilizan pa a ges iona sus p oyec os de digi alización, sino a qué p oyec o
coope a i o se inco po an. Algunas, como la Biblio eca His ó ica Ma qués de Valdecilla, han op-
ado po con a a con la emp esa Google la digi alización de sus ondos –con esul ados muy
posi i os que sal an a la is a, aunque nadie igno a los posibles icios ocul os del g an p oyec o
de google-books. Todas las biblio ecas a las que les ha sido posible se han in eg ado en los g andes
p oyec os nacionales, como la Biblio eca Vi ual Miguel de Ce an es, la Biblio eca Vi ual del
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Pa imonio His ó ico, el ecolec o Hispana pa a el á ea hispánica; muchas se han in eg ado en
Eu opeana...
Fig. 5. El Fondo An iguo de la Biblio eca de la Uni e sidad de Se illa en la pla a o ma In e ne A chi e
El ondo an iguo de la Biblio eca Uni e sidad de Se illa ha elegido una opción di e en e, y ha
op ado po in eg a su colección digi al de lib os an iguos, una colección que supe a el núme o de
doce mil ob as, en la pla a o ma In e ne A chi e (Fig. 4). La condición de undación sin ánimo
de luc o –al es ilo de la Wikipedia, a la que imi a en la p ác ica de solici a a sus usua ios con i-
buciones económicas--, y una ní ida de inición de obje i os en e los que se sub aya el de la con-
se ación de los ecu sos digi ales, son algunos de los mo i os que nos han animado a in eg a nos
en A chi e. Pe o apa e de esos mo i os, que no deben conside a se meno es en un ámbi o, el
digi al, en el que el e dade o e o del u u o es la conse ación, lo que hace a ac i a la pla a o ma
A chi e es la calidad de las p es aciones que o ece an o a las biblio ecas que suben a ella sus
lib os digi ales como a los usua ios que los emplean. Las opciones de búsqueda, los múl iples
o ma os de desca ga disponibles, la po encia del OCR (P og ama de Reconocimien o Óp ico de
Ca ac e es) que emplea, y la posibilidad de emplea lo sob e oda la colección digi al –hablamos
de doce millones de lib os—o sólo en un lib o, y la opción de in eg a los lib os digi ales en co-
lecciones sob e las que se pueden e ec ua búsquedas son en ajas adicionales.
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La di usión
En la p ima e a de 1993, el pa io ce ado de la Facul ad de Filología de la Uni e sidad de Se illa,
en la an igua Fáb ica de Tabacos, se con i ió en el escena io de una mues a bibliog á ica que,
bajo el í ulo Un eso o en la Uni e sidad de Se illa: incunables y lib os de los siglos XVI y XVII,
eunía algunas de los ejempla es más ele an es de la colección his ó ica de la biblio eca. Ya nos
hemos e e ido a es a exposición al desc ibi el pa imonio bibliog á ico. Jun o a una eno me
p ensa de imp imi , ocupaba el cen o del espacio exposi i o una i ina ese ada pa a dos piezas
emblemá icas: la Biblia de Gu embe g, el p ime lib o imp eso de la his o ia, y un pe gamino de
unos sesen a cen íme os de al o po no en a de ancho, con eniendo la Bula del 12 de julio de 1505
con la que el papa Julio II enía a sanciona la e ección del Colegio de San a Ma ía de Jesús, o igen
y p eceden e de la Uni e sidad de Se illa, au o izándole a con e i g ados y o o gando a Maese
Rod igo Fe nández de San aella una se ie de bene icios y p i ilegios que end ían a ga an iza ,
jun o a o os que se concede ían en los años siguien es, la iabilidad económica de la nue a un-
dación.
En o no a es e núcleo cen al se disponían una se ie de i inas, ag upadas po g andes á eas
emá icas, que daban cabida a cien o en i és lib os imp esos, y p oponían un eco ido po la
his o ia del lib o de los siglos XV al XVII. Sob e las i inas colgaban ep oducciones de las ma -
cas ipog á icas de algunos de los imp eso es de los lib os expues os.
Aquella exposición, de la que ue on esponsables Rocío Ca acuel Moyano, en onces di ec o a de
la Biblio eca de la Uni e sidad de Se illa, y Au o a Domínguez Guzmán, p o eso a de Li e a u a
Española, y au o a de dos impo an es epe o ios de imp esos se illanos, no e a la p ime a y no
iba a se la úl ima que la Biblio eca o ganizaba pa a da a conoce su pa imonio bibliog á ico. Ya
en la Exposición Ibe oame icana de 1929 ue on expues os algunos códices bíblicos, y pos e io -
men e se hicie on mues as como la que conmemo aba el cen ena io de Lope de Vega (1962), o la
de imp esos concepcionis as (1953), o la de ondos ame icanis as. No ue la p ime a ni la úl ima,
como digo, pe o supuso un an es y un después en la polí ica de di usión del pa imonio bibliog á-
ico y documen al de es a Uni e sidad.
Rocío Ca acuel ep esen a a la pe ección el modelo de p o esional de biblio ecas his ó icas capaz
de man ene abie os esos dos en es en la ges ión de las colecciones pa imoniales a los que me
he e e ido an es. Po una pa e, el en e que pod íamos llama biblio económico, el de la ges ión
écnica de la colección o ien ada a da a los usua ios acceso a los ondos y ga an iza la conse a-
ción, y po o a un segundo en e, de na u aleza más bien museís ica, dedicado a la di usión de
ese pa imonio bibliog á ico y documen al. Yo añadi ía que a esos dos en es, Rocío Ca acuel
añadía una e ce a p eocupación, que e a la de o ma a la plan illa de la biblio eca que di igía en
la ges ión del ondo an iguo, y a ello espondía la o ganización, pa alela a la exposición, de un
semina io sob e el lib o an iguo que impa ie on las igu as más ele an es en el mundo del lib o
an iguo y las biblio ecas his ó icas en aquellos años.
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Si aigo a colación aquel e en o exposi i o es po que al insc ibi se es as páginas en un con ex o
de colecciones museís icas, no pa ece i ele an e eco da una mues a que puso po p ime a ez
delan e de los ojos de la comunidad uni e si a ia se illana, y de Se illa en gene al, el imp esio-
nan e pa imonio bibliog á ico his ó ico de cuya cus odia es esponsable. Y ambién po que me da
pie pa a una obse ación p elimina sob e la compaginación de las ac i idades de di usión o di-
ulgación con las ac i idades p opias de una biblio eca. El in p imo dial del obje o lib o es el de
su lec u a o, en el caso de los lib os ilus ados, el de la con emplación y el es udio de las imágenes
que acompañan al ex o, y ese in es pu a y simplemen e incompa ible con la exposición en una
i ina. A nadie se le escapa esa incompa ibilidad, y debe acla a se que el ene la p esen e no iene
po qué i en de imen o de la unción museís ica que debe cumpli una biblio eca his ó ica, como
camino p e e en e hacia la di usión y la di ulgación del pa imonio bibliog á ico his ó ico. A ello
dedico la úl ima pa e de es as e lexiones.
Desde que se puso en ma cha el Po al de Fondos Digi alizados, y a la is a de las posibilidades
que ab ían las nue as aplicaciones in o má icas, es u o cla o pa a los esponsables de las colec-
ciones de pa imonio bibliog á ico que había que ap o echa las opo unidades que se o ecían en
el ámbi o de la di usión. Muy poco a poco, y echando mano de p og amas in o má icos diseñados
e iden emen e con o os p opósi os, empeza on a p og ama se exposiciones i uales que pe mi-
ían o ece a los usua ios, a a és de la Red, selecciones de lib os de una de e minada ma e ia
incluyendo enlaces a los lib os comple os digi alizados.
El p ime expe imen o con el pa imonio bibliog á ico de la BUS ue una pequeña exposición de
lib os an iguos de A qui ec u a. E a una pequeña exposición, pe o en emb ión anunciaba la se ie
de exposiciones que segui ía: se hizo con la coo dinación del esponsable de la Sección de Fondo
An iguo y un p o eso de la Escuela de A qui ec u a, y se publicó un pequeño ca álogo con las
ob as expues as. A es a exposición siguie on o as, como la que se hizo sob e ma e iales escola es
en el A chi o His ó ico, o sob e la Gue a de la Independencia. E an, como digo, pequeñas mues-
as que a eces se acompañaban de una exposición con los ejempla es ísicos en el es íbulo de
la Biblio eca. El p oblema de es as p ime as exposiciones es la obsolescencia de algunos de los
p og amas in o má icos que se u iliza on, obsolescencia que hace imposible hoy, po ejemplo,
isualiza aquellas p ime as en a i as.
Las dos p ime as exposiciones de calado que se hicie on en el Fondo An iguo de la BUS ue on
las de Relaciones de Sucesos y la de Ca og a ía His ó ica. En 2010, en colabo ación con el G upo
de Pa imonio de REBIUN, la BUS coo dinó una magna exposición a la que concu ie on odas
las biblio ecas uni e si a ias españolas, exposición con la que se conmemo ó el segundo cen ena-
io de las independencias de los países de Amé ica La ina. Dada la imposibilidad, po p oblemas
p esupues a ios, de celeb a la exposición ísica, que es aba p e is o mon a en el A chi o de In-
dias, se op ó po una exposición i ual en la que se emedaban, ep oduciendo incluso el mu mullo
de ondos de los isi an es, odas y cada una de las ace as de una exposición eal.
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Amé ica Esc i a –que así se llamó a la mues a—dio a la BUS la opo unidad de desa olla una
aplicación in o má ica que pe mi ía c ea exposiciones i uales con ela i a acilidad, an o en lo
que hacía a los aspec os écnicos del mon aje, es deci , ca ga y o ganización de los lib os y los
ex os que los acompañaban, como en los aspec os del diseño. Es a aplicación pe mi ió en los años
siguien es desa olla un p og ama de exposiciones en los que la BUS con ó con la colabo ación
del pe sonal docen e e in es igado de la Uni e sidad. Ci o sólo algunas de las celeb adas desde
en onces: la exposición El mundo an iguo en la BUS, po ejemplo, se hizo con la comisa ía con-
jun a de la Biblio eca y José Bel án Fo es, del Depa amen o de A queología; la exposición An-
onio de Ulloa ue comisa iada po el ca ed á ico de His o ia de Amé ica Pablo Emilio Pé ez Ma-
llaina; la de Juan de A guijo, más ecien emen e, la comisa ió la Biblio eca con Mª Luisa Loza,
del Ins i u o Andaluz del Pa imonio His ó ico.
La ac i idad exposi i a del Fondo An iguo de la BUS ha lle ado a la c eación, en 2016, de un
Espacio Vi ual de Exposiciones, concebido como espacio único donde se puedan aloja odas las
exposiciones o ganizadas en la BUS, y no sólo las de Fondo An iguo. La llamada pla a o ma Ex-
poBUS (Fig. 6)
Fig. 6. h p://expobus.us.es: ExpoBUS. Espacio Vi ual de Exposiciones
aloja hoy odo el his ó ico de exposiciones de la Biblio eca. Un eco ido po ella da ápidamen e
idea del po encial de los lib os an iguos pa a llega a un público mucho más amplio que el uni e -
si a io. La di usión a a és de las exposiciones iene un in e és cien í ico, y de hecho se p ocu a
que los c i e ios de selección lo sean y que los lib os seleccionados se mues en a opados po
es udios y comen a ios a ca go de especialis as en las di e en es ma e ias. Pe o además de esa
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p oyección cien í ica, que jamás debe ol ida se pa a no cae en el iesgo de la banalización, hay
una p oyección social en la que el des ina a io del mensaje es la comunidad, y no sólo la uni e si-
a ia. Hace pa ícipe a oda la sociedad de la impo ancia del pa imonio bibliog á ico y documen-
al his ó ico, sub ayando que con i en en él un alo pa imonial que obliga a conse a lo con
odas las ga an ías, y una igencia como ma e ial de abajo que obliga a a o ece de odos los
modos posibles el acceso, es el obje i o inal de odas esas ac i idades exposi i as.
La pla a o ma ExpoBUS se inaugu ó p esen ando una pequeña exposición de códices medie ales,
mon ada a pa i de un diseño que pe mi e a los isi an es accede a cada uno de los códices con
posibilidades de e una selección de imágenes inse adas en un ex o explica i o, y de accede a
los lib os comple os digi alizados. Jun o a es e modelo, la pla a o ma pe mi e o o que se ajus a a
una o ganización en salas, isualizándose las ob as a a és de una gale ía, ambién pe mi iendo a
los isi an es e los lib os comple os, ab i los PDFs con los comena ios, o los sucedáneos digi-
ales. A es e segundo modelo esponden dos de las úl imas exposiciones celeb adas po la BUS:
De Lib os y Ja dines: lib os de ja dine ía en el Fondo An iguo de la BUS, y sob e odo Guadal-
qui i : mapas y ela os de un ío.
La ac i idad di uso a y di ulgado a de la colección his ó ica no se de iene en el ámbi o de las
exposiciones, aunque lógicamen e en ellas se concen a la mayo pa e del es ue zo, en pa e po -
que es e ipo de ac i idad suele ene un eco mediá ico que se conside a en able en é minos de
di usión. O as ac i idades que conside o impo an e al menos eseña son las que se desa ollan
en el campo de las edes sociales. No es á oda ía cla o cuál es la u ilidad eal de las edes sociales,
y exis en dudas azonables sob e la con eniencia de su empleo, sal o como he amien a pa a co-
municaciones pun uales. Sea como ue e, la p esencia del Fondo An iguo de la BUS en edes como
Twi e , y sob e odo en Flick , demues an que es una línea de abajo en la que se es á insis iendo.
Y sin sali nos de la web 2.0, la sección man iene un blog en el que pe iódicamen e se c ean en a-
das elacionadas con el mundo del lib o an iguo, desde anuncios de cong esos y exposiciones,
has a comen a ios de ejempla es digi alizados.
A medio camino en e la ac i idad di ulgado a y el se icio de e e encia es á la Guía de Fondo
An iguo, un po al concebido como di ec o io o ganizado de he amien as pa a el es udio del lib o
an iguo en la web.
Conse ación y es au ación
Todas las biblio ecas con un pa imonio bibliog á ico his ó ico de cie a ele ancia ecogen en sus
eglamen os una se ie de medidas o ien adas a ga an iza la p ese ación y conse ación de ese
pa imonio. En líneas gene ales, odas adop an las medidas p e en i as es ablecidas po la li e a-
u a p o esional especializada, en en ándose a menudo a di icul ades que se de i an de la na u a-
leza de los edi icios e ins alaciones que albe gan sus colecciones. Compa ibiliza el uso de los
lib os an iguos -- en consul a o pa icipando en una exposición, o en los p ocesos de digi alización
– con su conse ación es uno de los e os a los que se en en an los biblio eca ios del ondo an i-
guo, y suelen se los eglamen os las únicas he amien as de que disponen. Muchas biblio ecas,
po o a pa e, complemen an las medidas de conse ación y p ese ación con una polí ica ac i a
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de es au ación, gene almen e lle ada a e ec o po alle es ex e nos a la ins i ución. Muy pocas,
po úl imo, disponen de alle es p opios.
Las condiciones de conse ación de la colección his ó ica de la BUS son, a día de hoy, p ác ica-
men e inmejo ables. La consul a de los lib os en la Sala de In es igación y el p és amo pa a expo-
siciones es án suje as a una no ma i a es ic a que ga an iza la segu idad, en odas sus ace as, y
el depósi o de lib os cuen a con disposi i os de con ol au omá ico de los alo es de empe a u a
y humedad, alo es que pueden se mono o izados en odo momen o desde la unidad de man eni-
mien o de la Uni e sidad y desde la p opia biblio eca.
Hay es imonios de que la BUS ha lle ado a cabo es au aciones de sus lib os desde mediados del
siglo XIX, y de que esa ac i idad es au ado a se ha man enido, con algunos pa én esis, has a la
ac ualidad. En las úl imas décadas ese es ue zo de es au ación se encaminó en dos di ecciones:
po una pa e, una se ie de es au aciones meno es in si u, consis en es en la mayo pa e de los
casos en la con ección de cajas de p o ección pa a ejempla es sin cubie as, y en epa aciones de
desga os ácilmen e sol en ables; po o a pa e, odos los años se hacía una selección de lib os
de especial in e és cuyo es ado de conse ación aconseja a una es au ación en alle especiali-
zado. Las decenas de es au aciones lle adas a cabo desde los años no en a han pe mi ido ecupe-
a ejempla es de lib os que es aban p ác icamen e ue a de uso, pe o han pues o ambién de ma-
ni ies o la in iabilidad económica de la ex e nalización de la ac i idad es au ado a.
De odas las mejo as de que puede p esumi la BUS en su nue a sede, es á ue a de oda duda que
la más impo an e es la exis encia de un alle de es au ación en las dependencias anejas al depó-
si o del Fondo An iguo y el A chi o His ó ico (Fig. 7). Un alle que cuen a con un equipamien o
(máquinas de limpieza de lib os, ein eg ado a de pulpa, cáma as de humidi ación, equipos de
desacidi icación y desinsec ación, campana de ex acción, p ensas, guillo inas, secade os, e c.),
que lo equipa a a los mejo es alle es de es au ación ac i os en España, y que a a pe mi i a la
Uni e sidad diseña planes de es au ación a la go plazo.
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Fig. 7. Talle de es au ación de la Biblio eca
Un en o no de coope ación
Si la exposición Un Teso o en la Uni e sidad de Se illa ue un pun o de in lexión pa a el Fondo
An iguo de la Biblio eca, po habe se o ecido a la ciudad una isión de conjun o del pa imonio
his ó ico a su ca go, la exposición Exlib is Uni e si a is, celeb ada en San iago de Compos ela en
el año 2000, supuso un pun o de in lexión en la his o ia del pa imonio bibliog á ico de odas las
uni e sidades españolas. En e ec o, a aquella mues a concu ie on odas y cada una de las uni e -
sidades españolas, ac edi ando que en su conjun o el pa imonio bibliog á ico uni e si a io espa-
ñol es el más impo an e en su géne o en España. La exposición ue o ganizada po el G upo de
Pa imonio de la Red de Biblio ecas Uni e si a ias Españolas, y ue el pun o de pa ida pa a una
se ie de ac i idades de di usión que an desde las exposiciones bibliog á icas a la publicación de
ins umen os de abajo pa a los biblio eca ios de ondo an iguo: en 2005 se celeb ó una exposición
conmemo ando el cua o cen ena io de la publicación del Quijo e, y en 2010 se o ganizó la ya
mencionada de Amé ica Esc i a. En e las publicaciones, las más des acadas son la Guía de Ma-
nusc i os en biblio ecas uni e si a ias españolas (2008) y, muy ecien emen e, Incunabula uni-
e si a is : los incunables de las biblio ecas uni e si a ias españolas,
La in ensa ac i idad del G upo de Pa imonio de REBIUN desde inales del siglo pasado ha coin-
cidido con el inicio de una e apa en que los es udios elacionados con el pa imonio bibliog á ico
gozan de un g an p edicamen o. La apa ición de a ados de biblio economía del ondo an iguo,
como el esc i o po Ma sá Vidal, o la compilación de es udios sob e colecciones his ó icas en las
biblio ecas españolas en El lib o an iguo en las biblio ecas españolas, a ca go del coo dinado