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Cooperativismo, economía solidaria y paradigma ecológico. Una aproximación conceptual

Author: Azkarraga Etxagibel, Joseba,Altuna Gabilondo, Larraitz
Publisher: Icaria
Year: 2012
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/72206/1/Dialnet-CooperativismoEconomiaSolidariaYParadigmaEcologico-4411810%20%281%29.pdf
ecología polí ica 33
EN PROFUNDIDAD
Coope a i ismo,
economía solida ia
y pa adigma
ecológico.
Una ap oximación
concep ual
Palab as cla e: coope a i ismo, economía solida ia, esi-
liencia.
El é mino coope a i ismo alude a ealidades muy dis-
in as. Desde los albo es de la e olución indus ial el
coope a i ismo mode no ha sido p omo ido po dis in os
sec o es sociales y muy dis in as mo i aciones ideológicas:
socialis as que p e endían una clase abajado a emancipada
de ac o (combinando la c eación de emp esas de abaja-
do es-p opie a ios con el sindicalismo y la lucha polí ico-
pa lamen a ia); conse ado es que p e endían cons ui un
mu o de con ención an e una posible e olución socialis a;
ana quis as en a o de un modelo de sociedad undamen-
ado en la au oges ión social; e o mis as c is ianos que han
seguido los pos ulados de la doc ina social de la Iglesia;
nacionalis as con isión de cons ui una nación iguali a ia
sin clases sociales, e c.
El coope a i ismo mode no ambién albe ga expe ien-
cias de muy dis in o signo en lo que se e ie e a los ámbi os
de ac i idad económica: coope a i as ag a ias, indus iales,
inancie as, educa i as, de consumo, de i ienda, de c édi o,
e c. Y su ma e ialización p ác ica ha sido muy di e sa en
unción del con ex o his ó ico-nacional y de la a iculación
en e el me cado y el es ado: el modelo i aliano, is aelí,
sueco o asco; la au oges ión yugosla a; el sis ema danés;
e c. Además, su ma e ialización es ambién muy dis in a
en unción de su ca ác e local o su g ado de expansión
in e nacional.
Po odo ello, es cie amen e di ícil habla del coope-
a i ismo en singula .
En es as líneas ealiza emos una dis inción muy
gené ica en e, po un lado, lo que hemos denominado
«coope a i ismo clásico», aquel que in en a esol e la
llamada «cues ión social», el con lic o dis ibu i o clásico
de la sociedad indus ial; y po o o, la nue as p ác icas de
economía social y solida ia, nue as o mas de economía y
Joseba Azka aga E xagibel y La ai z Al una*
* Joseba Azka aga E xagibel ([email p o ec ed]) y La-
ai z Al una ([email p o ec ed]) miemb os del Ins i u o de
Es udios Coope a i os LANKI, Mond agon Unibe si a ea.
34 ecología polí ica
emp esa que eme gen a inales del siglo XX y p incipios del
XXI, inspi adas en el mo imien o coope a i o adicional
pe o con un espí i u eno ado y amizado po los nue os
desa íos epocales.
1. EL COOPERATIVISMO COMO MOVIMIENTO
DE REAPROPIACIÓN CULTURAL
La economía mode na ha ido libe ándose g adualmen e de
odo ipo de co sés. Las p ác icas económicas han o o las
limi aciones que his ó icamen e imponían las lógicas a-
milia es, sociales, ecológicas, eligiosas o polí icas. Es amos
an e una acionalidad económica emancipada. Es así como
hemos llegado a unas desigualdades socioeconómicas que no
ienen pa angón en la his o ia, a una dep edación c ecien e
de los ecosis emas, al p og esi o ago amien o de ecu sos, y
a una economía undamen ada en la especulación.
Hoy gobie na a sus anchas lo que conocemos como
globalización neolibe al; es deci , la des egulación labo al y
medioambien al, la libe alización de los me cados, la me -
can ilización c ecien e de se icios, e i o ios y ecu sos, y
el gobie no de las mul inacionales sob e el conjun o de la
ida. En es os úl imos años asis imos al ag esi o desman e-
lamien o de las egulaciones p opias del o dismo, aquellas
que ue on aplicadas en el ma co del es ado-nación y que
die on luga a ese cons uc o conocido como Es ado del
Bienes a —el cual ha p o ocado una eno me « up u a
socioecológica» en é minos de impac o humano sob e la
bios e a (Riechmann, 2011)—. El desman elamien o se
es á p oduciendo ambién en Eu opa, cuna del pa adigma
keynesiano y socialdemóc a a hoy agonizan e.
An e la endencia hacia una globalización deso denada,
la e- egulación del mundo y el me cado globalizados su-
pone un desa ío u gen e; e- egulación en su sen ido é ico,
cul u al, social, polí ico y ecológico. En esa labo , las coope-
a i as o ecen una pis a in e esan e, pues son expe iencias
que his ó icamen e han in en ado con dis in a sue e a mo-
niza la acionalidad económica con o as lógicas.
De hecho, una o ma de comp ende el hecho coope-
a i o mode no es aquella que habla del equilib io en e
dos acionalidades (Azka aga, 2007): una acionalidad
económico-ins umen al, cuyo obje i o consis e en con e i
la acción emp esa ial en exi osa, y cuyo no e es la adap-
ación uncional a las eglas del me cado; o a acionalidad
alo a i a, desde la que se p e ende conjuga la mencionada
acionalidad económica con un ondo de humanidad, acom-
pasa la con unos alo es, unos p incipios democ á icos, una
é ica comuni a ia. A pa i de es a segunda acionalidad, el
coope a i ismo ep esen a una comunidad de sen ido, una
acción socioemp esa ial inse a en una isión más amplia
sob e la buena sociedad.
Se p oduce una up u a en e economía
mode na y mo alidad
Max Webe explicó la mode nidad como la pe manen e
ensión en e un ipo de acionalidad o mal ( acionalidad
con a eglo a ines, que o ien a la acción humana en é mi-
nos de e icacia) y la acionalidad ma e ial- alo a i a ( acio-
nalidad con a eglo a alo es, que su e a la acción humana
de sen idos y de los úl imos po qué y pa a qué). Es sabido
que el diagnós ico webe iano habla del p og esi o desalojo
de la acionalidad ma e ial (de los alo es úl imos que guían
la acción humana) de la ida social mode na —diagnós ico
luego ampliado po la Escuela de F ank u y Habe mas, es e
úl imo iden i icando la p incipal pa ología de la mode nidad
en su p og esi a colonización del mundo de la ida po pa e
de la acionalidad ins umen al—. Se p oduce una up u a
en e economía mode na y mo alidad. En consecuencia, se
hace imposible la in eg ación de la ac i idad económica en
una isión holis a, en un p oyec o socie al.
Desde esa pe spec i a, la ci ilización eu opea mode na
ha p ocu ado un desa ollo ma e ial sin p eceden es, pe o
al p ecio de la desecación del alma; el es uche queda acío de
espí i u, en palab as de Webe . El balance global habla de la
pé dida de sen ido, pues la acionalidad alo a i a deja de
co-gobe na la acción, y és a pasa a se una acción me a-
men e p agmá ica que sigue in e eses y obje i os impues os
(pé dida sus ancial de au onomía humana). El desa ollo
ecología polí ica 35
EN PROFUNDIDAD
de la acionalidad ecno-cien í ica hab ía ido pa ejo a un
e oceso en las cues iones del po qué y pa a qué, del sen ido
o al y la elicidad humana (Azka aga, 2006 y 2007).
Vis o así, el coope a i ismo o ece un ma co con a-
cul u al. Rep esen a el in en o de equilib a el eino de lo
ins umen al y el de los ines. Nos emi e a la posibilidad
de un modelo dis in o de emp esa y de sociedad, y de o o
modelo de acción e iden idad humanas, que puedan conjuga
economía y é ica, acionalidad o mal y ma e ial, e iciencia
económica y alo es, azón económica y azón solida ia, acio-
nalidad ins umen al y acionalidad ecológico-social, c i e ios
de en abilidad y c i e ios de democ acia (Azka aga, 2007).
El coope a i ismo ep esen a, en pequeña escala, la búsque-
da de una acionalidad in eg al (en un ma co gene al que
a o ece y p emia la ejecución sin lími es de la acionalidad
económica, lo cual ha supues o a lo la go de la his o ia una
la ga lis a de coope a i as emp esa ialmen e acasadas).
2. EL COOPERATIVISMO COMO MOVIMIENTO
DE REAPROPIACIÓN MATERIAL
Más allá de cons i ui una p opues a con acul u al en
el sen ido ya explici ado, la acción coope a i a p opuso
desde sus inicios una mu ación esencial de los es aspec os
ele an es en una emp esa: de quién es (p opiedad), quién
manda (pode y decisión), y cómo se dis ibuyen los exce-
den es (dis ibución). Los es ac o es mencionados quedan
en manos de los coope a i is as.
La acción coope a i a p opuso desde sus inicios ans-
o ma las es uc u as ma e iales de la emp esa capi alis a al
uso (y de la p opia sociedad), dando un uelco a su me abo-
lismo de pode . La clase abajado a se ubicó a sí misma en
una si uación humana y polí ica cuali a i amen e dis in a. El
coope a i ismo nació, po an o, como un elemen o eac i o
an e la he e onomía que su ían las clases popula es. En el
caso de las coope a i as indus iales, se p opone esol e el
con lic o en e capi al y abajo aunando ambos elemen os
en un mismo suje o (y emancipando al abajo de su sub-
o dinación con espec o al capi al).
Más allá de ans o ma la emp esa in amu os ( ans o -
mación del me abolismo de pode ) y ex amu os (una nue a
concepción de la emp esa, al se icio de la jus icia social y
del bien colec i o), pa a el coope a i ismo más ambicioso
se a aba de a anza hacia un nue o modelo de sociedad
c ecien emen e au oges ionado y au o-ins i uido; un ánsi o
desde la he e onomía a la au onomía, con el obje o de que
los ciudadanos ue an au o- egulando su exis encia.
En el mundo ac ual sigue siendo un disposi i o e icaz
pa a esol e la p eca iedad exis encial de muchas pe sonas,
pa a educi la pob eza, gene a empleo es able y de calidad,
y pa a p omo e el desa ollo y la in eg ación social.
Sin emba go, es e coope a i ismo clásico es á an e
nue os in e ogan es de i ado de los lími es del c eci-
mien o. Cuando ya es aba espondiendo a la mode nidad
indus ial y su con lic o dis ibu i o, le cambian la p egun-
a. La idea del desa ollo ha pasado de se el cen o de las
espe anzas y expec a i as de libe ación a es a se iamen e
p oblema izado y inculado a la idea de iesgo (ecológi-
co, social, económico, cul u al). El inal del siglo XX ha
El obje i o p incipal de la ac ual
economía con encional es la
maximización del bene icio en el
más co o plazo y a cos a de lo que
sea, lo que A is ó eles en endía po
c ema ís ica
Po ello, pa a la isión coope a i is a la acionalidad
económica nunca ha cons i uido un p oblema en sí mismo.
Ha sido su des egulación y expansión sin lími es las que p o-
ocan un mundo c ecien emen e insegu o (en lo ecológico,
en lo cul u al, en lo social), y la espues a coope a i a a a
p ecisamen e de (au o)delimi a los lími es en cuyo in e io
dicha acionalidad puede y debe se aplicada.
Sin emba go, las expe iencias de economía social y
solida ia ep esen an un in en o de au o egulación comu-
ni a ia, con el obje o de que en el p oceso económico ope en
una plu alidad de p incipios: lógicas me can iles, lógicas
de edis ibución y lógicas de ecip ocidad (en muchas
ocasiones, ecogidas de adiciones y cul u as ances ales).
No se deja que la lógica del me cado ope e como el único
p incipio au o egulado de la ida económica y social.
36 ecología polí ica
supues o el cues ionamien o de la icción an opocén ica
que ha undamen ado la mode nidad (Toledo y González
de Molina, 2007) y es ambién p opia de la isión coo-
pe a i is a clásica: una sociedad desconec ada de sus un-
damen os ísico-biológicos (o conec ada pa a explo a los),
una humanidad desligada de su mundo na u al, unos se es
humanos le i ando en el acío.
El pensamien o coope a i is a clásico inse a la econo-
mía en el sis ema social (inse a la acionalidad económica
en un ma co axiológico más amplio y supedi a el p oceso
económico a la consecución de ines sociales), pe o no inse a
necesa iamen e al sis ema social en la bios e a. En el p oceso
de ep oducción ma e ial de la ida humana, el modelo co-
ope a i o en eo ía no p o oca la explo ación y subo dina-
ción del abajo con espec o a la o ma ine e del capi al (la
p ác ica siemp e es más compleja); sin emba go, la na u aleza
sigue cons i uyendo un conjun o de ecu sos explo ables y
manipulables al gus o humano. Desde su ca ac e ís ico huma-
nismo an opocén ico, el coope a i ismo clásico no p o oca
una up u a epis emológica con las eo ías económicas que
gobie nan el p oyec o mode no, pues en sí mismo es pa e
de dicho p oyec o. Es deci , la isión coope a i a adicional
ambién coloca la economía en un mundo ideal donde los
ecu sos na u ales son ilimi ados y los se icios ambien ales
nunca se deg adan (Na edo, 1987).
La eap opiación ma e ial de los medios de exis encia,
es deci , la socialización de los medios de p oducción, no
es pe se una ga an ía de en en a adecuadamen e la c isis
socio-ecológica (aunque sí ubica al ac o en una si uación
social de esponsabilidad di ec a, en la medida en que es
el p opie a io y el suje o de decisión de la acción emp e-
sa ial). Pa a aseando a Fe nández Du án cuando se e e ía
al me abolismo del capi alismo global (Fe nández Du án,
2010:6), la emp esa coope a i a puede c ece con un con-
sumo c ecien e de inpu s bio ísicos (ma e iales y ene gía),
ocasionando impo an es impac os en el en o no, pa a se
pos e io men e p ocesados po un sis ema ecnológico y o -
ganiza i o con el concu so undamen al del abajo humano
(no asala iado, sino coope a i o); ambos p ocesos engend an
impo an es ou pu s bio ísicos ( esiduos y emisiones) que
son uel os a lanza al medio na u al.
Es deci , se puede p ac ica un ipo de ac i idad econó-
mica pe ec amen e insos enible, a a és de o ganizaciones
de p opiedad colec i a y de lógicas impecablemen e demo-
c á icas. La socialización de los medios de p oducción no
nos blinda con a un ipo de elación con la na u aleza de
ca ác e esencialmen e des uc i o (y, po an o, au odes-
uc i o). Puede es a ue emen e imp egnada de la misma
ilusión ecnoc á ica, ma e ialis a y p oduc i is a del p oyec o
mode no en su conjun o.
Las coope a i as ascas ede adas en
el conjun o Mond agón demues an
que, a pesa de di icul ades y
con adicciones, se pueden cons ui
o ganizaciones au oges ionadas y
undamen adas en la sobe anía de las
pe sonas (no del capi al)
A modo de ejemplo, las coope a i as ascas ede a-
das en el conjun o Mond agón (una de las expe iencias
emblemá icas en el mundo) demues an que, a pesa de
di icul ades y con adicciones, se pueden cons ui o gani-
zaciones au oges ionadas y undamen adas en la sobe anía
de las pe sonas (no del capi al); con lógicas democ á icas en
su uncionamien o (‘un socio un o o’, independien emen e
del capi al de cada uno); con un ue e comp omiso social
con el en o no; y con una dis ibución al amen e equi a i a
de la iqueza gene ada. Y sin emba go, no hay azones pa a
pensa que la huella ecológica de quienes con o mamos di-
cha expe iencia sea meno que la de o as emp esas o que la
del conjun o de la sociedad en la que es á inse a, la sociedad
asca (el Al o Deba, el alle donde se si úan la mayo pa e
de las coope a i as, es una de las coma cas con el ni el de
en a más al o de Eu opa).
La cons a ación de los lími es del desa ollo golpea en
la misma línea de lo ación de las cul u as económico-em-
p esa iales desa ollis as y ambién de la cul u a coope a i a
clásica. La ideología del c ecimien o económico sos enido
uncionaba en ambos casos. Si en la economía con encional
«el c ecimien o pe mi ía desplaza o neu aliza los con lic os
ecología polí ica 37
EN PROFUNDIDAD
sociales en la medida que inc emen aba las en as de una
pa e de la población y p ome ía mejo as en el u u o pa a
el es o» (Recio: 2005), con más azón bajo la lógica coo-
pe a i a, dado que el esquema de dis ibución del exceden e
esul aba se más socializado y, po an o, más in eg ado .
La ex ensión de los bene icios económicos y sociales cum-
plía una unción impo an ísima como elemen o básico de
legi imación del c ecimien o sos enido (Al una, 2011).
Sin emba go, el c ecimien o económico ya no iene
odas las i udes (Azka aga e al, 2011b): más allá de p o-
oca un de e io o ecológico sin pa angón y el ago amien o
de los ecu sos, es á elacionado con las asas de desigualdad
más al as jamás conocidas y con exis encias humanas que
comp ueban masi amen e el desacoplamien o en e c eci-
mien o ma e ial y bienes a .
Decía K opo kin a inales del XIX que noso os, la gen e
ci ilizada, enemos una opinión con espec o a odo, in e és
en odo, pe o que mani es amos una no able igno ancia
con espec o a una cues ión: de dónde p ocede el pan que
nos lle amos a la boca. In e pelaba a los p i ilegiados de su
sociedad, sec o en el que se incluía. A buena pa e de los
ciudadanos de las sociedades opulen as nos pasa algo simila ,
ya sea como abajado es asala iados, empleados públicos o
coope a i is as.
3. INTEGRAR EL PARADIGMA ECOLÓGICO
a) Re undición y e undación
Po an o, la ( ela i a) desapa ición de clases al in e io de
la emp esa puede pe ec amen e se uncional a los eque-
imien os de una sociedad p oduc i is a undamen ada en
el con inuo c ecimien o económico. Po ello, el coope a i-
ismo equie e de un enzado en e sus alo es nuclea es
(solida idad, jus icia social, democ acia) y el pa adigma
ecológico, con un doble obje i o:
– Cons i ui se en una ue za que en en e el ac ual e-
aimien o p og esi o del es ado social (en educación,
sanidad, se icios y p es aciones sociales) a a és de la
acción comuni a ia y coope a i a, cons uyendo lo co-
mún como ámbi o au ónomo de la lógica del me cado
y de la lógica público-es a al, y de iniendo lo público
desde p esupues os de p opiedad social más que es a al.
Se a a de e-elabo a su unción his ó ica adicional
—sin p e ende con ello eemplaza el Es ado po la
sociedad ci il (La ille y Ga cía, 2009)—.
– In e io iza los undamen os de la economía ecológica,
no solo inse ando la acción económica en los sis emas
humanos, sino inse ando és os en la bios e a.
Es a e undición de iejos y nue os alo es se ía, en
cie a o ma, una au én ica e undación del coope a i ismo
(Azka aga, 2007), debido especialmen e a que la asunción
del pa adigma ecológico y los pos ulados de la economía
ecológica suponen una econ e sión ideológica y p ác ica
de una en e gadu a y ascendencia como la que en su día
supuso su p opio su gimien o.
Lo que se en iende po mode nidad clásica es u o
inculada a la sociedad indus ial y su dilema p incipal: la
c eación de iqueza y la dis ibución equi a i a de la misma
en el espacio del es ado-nación (ing esos, empleo, segu idad
social). Hoy, el con lic o dis ibu i o adquie e especialmen e
una dimensión mundial, aunque ambién se agudizan las
desigualdades al in e io de cada país en ambos hemis e ios
del plane a; y hoy la economía y su lógica del bene icio
en an en con lic o ambién con o os ac o es, no sólo con
el ac o abajo, en e los que des aca los lími es bio ísicos
del plane a (hoy la con adicción undamen al se da en e
el capi al y la ida). Po ello, la p oblemá ica undamen al
de las sociedades ac uales es, ya no sólo el incumplimien o
de las más elemen ales nociones de dis ibución equi a i a
y jus icia social, sino el hecho de que choca on almen e
con las leyes de la ísica, con el ca ác e ini o de la bios e a.
Vi imos en «sociedades del iesgo», en las que las amenazas
y iesgos que en en amos ienen que e con nues a p o-
pia supe i encia ci ilizada, y no pueden se en endidos y
menos solucionados a a és de los mecanismos p opios de
la sociedad indus ial.
El pensamien o y la p axis coope a i is as hoy necesi an
de una econciliación con la na u aleza, dejándose impac a
po el pa adigma ecológico (po la e modinámica plan eada

38 ecología polí ica
po la bioeconomía): la c isis eco-social obliga a pensa si
el log o de las aspi aciones del coope a i ismo his ó ico es
compa ible con el sos enimien o de la base ma e ial de las
sociedades humanas y del conjun o de la ida; es deci , si
es compa ible con la supe i encia a la go plazo. Al mundo
coope a i o le u ge a anza en esquemas de comp ensión
sob e la sos enibilidad/insos enibilidad del modelo de
desa ollo en el que se apoya. Es ob io que pa a a a de
es ablece ese equilib io en e Humanidad y Na u aleza es
necesa io conoce las in e acciones y mediaciones en e el
en o no medio-ambien al y el acon ece socio-económico.
Y así, suma a los impe a i os económicos los ecológicos,
p e ia de e minación de las mediaciones que ope an en e
ambas.
En e o as cosas, las coope a i as cuen an con una
adición ica en a a de concilia lo di ícilmen e con-
ciliable. Y el «medio ambien e» puede cons i ui se en un
discu so eno ado de la solida idad coope a i a clásica,
e o mulando és a en las es di ecciones eque idas po
el pa adigma ecológico y ealiza así la ansición del siglo
XX al XXI: solida idad ansnacional, in e gene acional y
biocén ica (in e especies).
b) La Economía Solida ia (ES) como
pa adigma eme gen e
La economía solida ia cons i uye una ealidad muy di e sa
en é minos p ác icos y concep uales (Askunze, 2007; U ia -
e, 2012). Se a a de un uni e so amplio de expe iencias
di e sas —emp esas sociales y de inse ción sociolabo al,
banca é ica, ag oecología, come cio jus o, coope a i as
(de ene gía, c édi o, i ienda, e c.), emp esas pa icipadas,
g upos de consumo, ueque, bancos del iempo, monedas
locales, u ismo solida io, e c.—, y no an ma ginal como
se suele pensa : en nues o mundo son millones las pe sonas
que ob ienen su sus en o g acias a o ganizaciones y ac i i-
dades de economía social y solida ia. Cons i uye un sec o
dis in o al p i ado capi alis a y al es a al.
Desde una pe spec i a gene al, es el p og ama que más
se ace ca al suelo axiológico que equie e la sos enibilidad y
a una p ác ica económica que in eg a el desa ío socio-ecoló-
gico, pues pa a ales o ganizaciones dicho desa ío cons i uye
un elemen o consus ancial a su iden idad undacional.
He ede a del coope a i ismo clásico, la ES plan ea una
economía no cen ada en la maximización de las ganancias
p i adas sino o ien ada a la p oducción de bienes y se icios
que sa is agan las necesidades humanas, que p omue a la
igualación ma e ial de la población, que se undamen e en la
capacidad de decisión de los p opios ac o es, que eduzca la
huella ecológica, y que enca e la di isión sexual del abajo.
Nos o ece la posibilidad de pensa o a ez cuál debe se el
luga de la economía.
Las coope a i as cuen an con una
adición ica en a a de concilia lo
di ícilmen e conciliable
Las o ganizaciones de ES e-cons uyen las elaciones
in e pe sonales, la con ianza, el capi al social y los ínculos
en aquellos e i o ios en que han sido des uidos o debili-
ados, en muchos casos con un ue e p o agonismo de las
muje es. Hacia el in e io de las o ganizaciones, o ecen un
a o más iguali a io, lógicas pa icipa i as y democ á icas, y
es echas di e encias sala iales. Hacia el ex e io , es ablecen
una elación más comp ome ida con el e i o io y un mayo
comp omiso social con la comunidad, en la medida en que
son ealidades en aizadas (anclan las ac i idades económicas
en el e i o io).
Al igual que el coope a i ismo clásico, la ES no es sólo
un mo imien o de eap opiación de los ecu sos ma e iales
necesa ios pa a la ida, sino ambién de eap opiación
simbólica: p esupone gen e mínimamen e empode ada y
p omue e a su ez un c ecien e empode amien o. Gen e
no desmo alizada ni asus ada, es deci , ac o es que bloquean
la desmo alización y el miedo, dos ías undamen ales de
sujeción y dominación. Gen e capaz de e más allá de los
es echos lími es de lo ins i uido, y gen e que ha decidido
gobe na se a sí misma (p o undizando en la democ acia
pa icipa i a y el au ogobie no ciudadano).
ecología polí ica 39
EN PROFUNDIDAD
Rep esen an ambién una o ma dis in a de conduci se
en la ida. P epa an el e eno pa a un suje o que no cons-
uye su iden idad en base a ac os de consumo, y un suje o
eligado a la comunidad y al e i o io. O ece o a idea de
bienes a , cues ionando el absu do que supone el PIB como
indicado de la buena ma cha de las sociedades, ompien-
do con la alsa eo ía económica que de iende que cuan o
mayo sea el ni el de ing esos de un indi iduo mayo se á
su bienes a y elicidad (es conocido que, a pa i de cie o
umb al, el bienes a pa ece ene mucha mayo elación con
odo aquello que no admi e una ansacción mone a ia y
no se comp a en ninguna ienda: la calidad de las elacio-
nes sociales, el g ado de con ianza en las ins i uciones, la
es abilidad socioa ec i a, las buenas elaciones amilia es,
la amis ad, posee un sen ido de inalidad en la ida, o la
p opia o aleza de la comunidad).
c i e ios de equidad y democ acia, p oponen ambién una
e undación del sis ema de alo es y una p o unda emode-
lación de las elaciones humanas. En lo undamen al, son
po ado as de un no able cues ionamien o de la ci ilización
mode na indus ial y su na u aleza p oduc i is a, an opo-
cén ica y and océn ica.
4. FABRICAR RESILIENCIA COMUNITARIA Y
AUTO-ORGANIZACIÓN CIUDADANA COMO
CLAVES DE FUTURO
El desa ollo de la sociedad mode no-indus ial ha consis ido
en p oduci ene gía, alimen os y bienes de o ma cen aliza-
da, con g andes es uc u as c eadas pa a esol e necesidades
a g an escala (ese modelo es el que ha p o ocado un eno me
impac o ecológico). El inal de la sociedad osilis a implica
que no pod á sos ene se ese modelo de p oducción, dis ibu-
ción y consumo. El ac ual me abolismo socioeconómico se
hace in iable, ni qué deci su con inua dinámica expansi a
(Youngquis , 1997; Ga cia, 2006). Es azonable pensa que
el u u o p obablemen e nos depa a á nue os equilib ios
en e lo global y lo local, con mo imien os de con acción,
de e-localización y e- e i o ialización. Pa a ese u u o se
equie e desa olla es uc u as descen alizadas, au o-o gani-
zadas, de meno escala, que iendan a la au osu iciencia, con
capacidad pa a inc emen a la calidad de ida consumiendo
menos ecu sos (Azka aga e al., 2011b).
An e el inal de la e a ósil, los colosales e ec os del
cambio climá ico, el ago amien o de ecu sos de odo ipo,
y la c ecien e insegu idad alimen a ia, son cla es de u u o
an o la esiliencia comuni a ia en gene al (Azka aga e
al, 2011b; Azka aga e al., 2012), como la asocia i idad
ciudadana en la economía en pa icula . La nue a si ua-
ción his ó ica ma cada po la c ecien e escasez ene gé ica
y de ecu sos de odo ipo, exigi á el e o zamien o de las
capacidades comuni a ias, au oges iona ias y au o-o ga-
niza i as de cada e i o io (sin pe de de is a la isión y
acción globales).
Vis o así, la pe spec i a no es que o o mundo es
posible, sino que en cie a o ma es ine i able (o a cosa
El bienes a humano es posible,
incluso más p obable, con mucho
menos gas o de ene gía y ma e iales
(y meno gene ación de esiduos)
Po ello, especialmen e pa a las sociedades opulen as
(aunque no solo), la ES ep esen a un eplan eamien o
exis encial: p e ende una ida no undamen ada en el
consumo y la ob ención de más iqueza (o más b illo
egoico a a és del es a us, belleza, p es igio y ama), no
es simplemen e algo eque ido po los lími es bio ísicos
de nues o plane a, es ambién una ía más in eligen e de
i i . La ecupe ación de la cul u a de la su iciencia no sólo
iene que e con adap a se a los eno mes desa íos socio-
ecológicos de nues a e a, iene sen ido en sí misma, end ía
sen ido aunque no en en á amos ales desa íos. ¿Cuál es
la ida buena? Esa p egun a es una de las p incipales de
la ES, po que el bienes a humano es posible, incluso más
p obable, con mucho menos gas o de ene gía y ma e iales
(y meno gene ación de esiduos).
Po an o, además de p oduci bienes y se icios so-
cialmen e ú iles, ecológicamen e sos enibles y hace lo con
40 ecología polí ica
es cómo y qué llega á después, po que siemp e se puede i
a peo ). Es deci , lo que es á en juego no es la con inuidad
de la ci ilización occiden al al como hoy la conocemos
y su modo de ida consumis a en expansión. Lo que es á
en juego es si su ans o mación llega á a a és de una
ansición o denada (plani ica o os modos de p oduci ,
consumi y i i ) o una ansición deso denada (c ecien-
es desigualdades, deso den sis émico y con lic os sociales
debido a la lucha po ecu sos cada ez más escasos).
Como apun aba Go z en su úl imo esc i o (Go z, 2007),
«sin es as p emisas [o a economía, o o es ilo de ida,
o a ci ilización, o as elaciones sociales], sólo se pod á
e i a el colapso a a és de es icciones, acionamien os,
epa os au o i a ios de ecu sos ca ac e ís icos de una
economía de gue a. Po an o la salida del capi alismo
end á luga sí o sí, de o ma ci ilizada o bá ba a. Sólo
se plan ea la cues ión del ipo de salida y el i mo con el
cual a a ene luga ».
P obablemen e el u u o sea una mezcla compleja
de elemen os de ansición o denada y deso denada, y
las dis in as o mas de economía social y solida ia son
ue zas que empujan en la p ime a di ección. No sólo
pa a sali de la c isis económica (an e la cual, dicho sea
de paso, demues an mayo o aleza, e incluso ep esen a
una al e na i a al cie e de emp esas con encionales), sino
pa a sali de las múl iples c isis que expe imen amos y que
odo apun a i án a más: ene gé ica, climá ica, alimen a ia,
psíquico-cul u al, de los cuidados, de la biodi e sidad, e c.
Po ello, en lo undamen al la salida azonable no equie e
desci a ningún complicado algo i mo, sino e o za las
múl iples y di e sas o mas de ES que ya exis en y son
bien eales.
El e o consis e en amplia la « e olución molecula » y
el « e o mismo adical» que ep esen a la economía social y
solida ia. Como p oyec o de ans o mación social a a és
de lo económico, ab e isu as y p o oca mic o up u as
múl iples desde los in e s icios del sis ema. El e o es que
aya cons i uyéndose en algo más que un palia i o, en algo
más que una economía mino i a ia o en una economía de
la supe i encia, y se enma que en un p oyec o polí ico
que busque un mayo g ado de au ode e minación de las
pe sonas, los pueblos y los e i o ios (en alianza con o os
suje os de cambio social).
Esa labo equie e pasa de acciones eac i as a accio-
nes c ea i as que posibili en amplia el adio de acción e
in luencia (al iempo que se mejo a la ges ión emp esa ial
y se asegu a la iabilidad económica). Los modelos exi osos
de in e coope ación es án ahí y los conocemos: múl iples
mecanismos de apoyo mu uo en e dis in as o ganizacio-
nes coope a i as, aplicados con éxi o en expe iencias como
Mond agon y que o o gan una no able esiliencia socioe-
mp esa ial a cada unidad — ondos comunes, econ e sión
de esul ados, eubicaciones de abajado es, ans e encias
de ecnología, conocimien os y ecu sos de odo ipo, e c.
(Al una, 2009)—.
No sólo pa a sali de la c isis
económica, sino pa a sali de
las múl iples c isis que
expe imen amos y que odo apun a
i án a más: ene gé ica, climá ica,
alimen a ia, psíquico-cul u al, de los
cuidados, de la biodi e sidad, e c.
Los di e enciales suel os son ácilmen e asimilados
po la lógica del sis ema, mien as que la ag upación y
la cons ucción de edes ( ambién en e p oduc o es y
consumido es) o ecen mayo es posibilidades de i cons i-
uyendo un ci cui o p opio. Ahí eside el g an alo de i
a iculando pujan es «me cados sociales» en cada e i o io
(Ga cia, 2010): edes de p oducción, dis ibución, consumo
y inanciación de bienes y se icios, o madas an o po
emp esas/en idades de economía social y solida ia como po
consumido es, y que unciona con c i e ios democ á icos,
solida ios y ecológicos.
Las expe iencias de economía social y solida ia no
cons i uyen en sí mismas una al e na i a a la economía
hegemónica, pe o son una palanca impo an e pa a i
a mando una economía poscapi alis a y una sociedad no
p oduc i is a.
ecología polí ica 41
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