ISSN 1575-7048 – eISSN 2444-5819
ap oximación aL aBuso de sus ancias
en eL Luga de aBaJo en Los es ados
unidos y en españa: compa ación
de amBos sis emas
The app oach o subs ance abuse in he wo kplace in he Uni ed S a es
and Spain: compa ison o bo h sys ems
Ál a o San Ma ín Rod íguez*
Uni e sidad de León, España; Uni e sidad de Washing on, USA
esumen
■
El abuso de sus ancias en las emp esas es una lac a que iene consecuencias desa o unadas en cualquie
elación labo al, an o pa a las emp esas (como el absen ismo, el aumen o de los cos os médicos o la disminu-
ción de la p oduc i idad) como pa a los abajado es (p oblemas de salud, despidos o discapacidades). A a és
del análisis de dos de los sis emas egula o ios más a anzados pa a cub i es e ema, se obse a á cómo, a pesa
de las ga an ías comp obadas que exis en con espec o a la p o ección de los de echos undamen ales a la salud
(a a és de P og amas de Asis encia al Empleado —PAE—, ampliamen e u ilizados en los Es ados Unidos de
Amé ica) y al abajo (a a és del sis ema egulado español), hay b echas impo an es que deben se cubie -
as. Los p eocupan es da os de consumo e lejados mues an que es necesa io oma medidas de acción conc e-
as, más allá de las me as decla aciones de in enciones, pa a ga an iza cla amen e la p o ección de los de echos
undamen ales que pod ían conduci a una solución especí ica de es e p oblema, que in oluc a a millones de
empleados y empleado es en el mundo.
Palab as cla e: d ogadicción, luga de abajo, abuso de sus ancias, ehabili ación, p e ención, despido.
aBs ac
■
Subs ance abuse in companies is a scou ge ha has un o una e consequences in any employmen ela ionship,
bo h o companies (such as absen eeism, ising medical cos s o dec easing p oduc i i y) and o wo ke s (heal h
p oblems, dismissals o disabili ies). Th ough he analysis o wo o he mos ad anced egula o y sys ems o co e ing
his issue, i will be obse ed how, despi e he p o en gua an ees ha exis ega ding he p o ec ion o undamen al
igh s o heal h ( h ough Employee Assis ance P og ams —EAP—, widely used in he Uni ed S a es o Ame ica)
and wo k ( h ough he Spanish egula o y sys em), he e a e impo an gaps ha need o be co e ed. The wo ying
consump ion da a e lec ed show ha i is necessa y o ake conc e e ac ion measu es, beyond me e decla a ions o in-
en , in o de o clea ly gua an ee he p o ec ion o bo h undamen al igh s ha could lead o a speci ic solu ion o
his p oblem, ha in ol es millions o employees and employe s in he wo ld.
Keywo ds: d ug addic ion, wo kplace, subs ances abuse, ehabili a ion, p e en ion, dismissal.
* Co espondencia a: Ál a o San Ma ín Rod íguez. c/ José Abascal 58, 1D, 28003-Mad id (España) – al a osanma in od iguez@
gmail.com – h ps://o cid.o g/0000-0002-7742-8035
Cómo ci a : San Ma ín Rod íguez, Ál a o. (2020). «Ap oximación al abuso de sus ancias en el luga de abajo en los Es ados Unidos
y en España: compa ación de ambos sis emas»; Lan Ha emanak, 43, 264-277. (h ps://doi.o g/10.1387/lan-ha emanak.21457).
Recibido: 07 eb e o, 2020; acep ado: 02 mayo, 2020.
ISSN 1575-7048 - eISSN 2444-5819 / © 2020 UPV/EHU
Es a ob a es á bajo una licencia
C ea i e Commons A ibución 4.0 In e nacional
Lan Ha emanak, 2020, 43, 264-277
h ps://doi.o g/10.1387/lan-ha emanak.21457
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1. in oducción
El uso de alcohol y d ogas en el luga de abajo es un enómeno complejo,
mul icausal y mul idimensional. Den o de su di e sidad, equie e un en oque
abie o e in e disciplina io. La lac a del consumo de es as sus ancias es un p o-
blema que a ec a no solo a la es e a amilia y pe sonal del indi iduo, sino am-
bién en el luga de abajo, gene ando cos os nega i os que ambién a ec an a la
emp esa, como el aumen o del absen ismo, el iesgo de acciden es, la disminu-
ción del endimien o labo al o el mal ambien e de abajo, en e o as.
Es os cos os se e lejan en pé didas eales, como lo demos ó un es udio de
1997 en el que ue obse ado que en España el abuso de alcohol causó pé didas
económicas es imadas en casi 4 millones de eu os, de las cuales el 64,2% ue on
a ibuidas a pé didas po absen ismo y educción de la p oduc i idad (Po ella,
1998: 59). Diez años después, en 2007, Es ados Unidos pe dió 193 mil millo-
nes de dóla es po la disminución de la p oduc i idad causada po el abuso de
sus ancias ilegales en el abajo, con pé didas no solo económicas sino ambién
en salud, alo adas en 11 mil millones de dóla es (Execu i e O ice o he P esi-
den , 2011: 2)
El obje i o de es e a ículo es desc ibi b e emen e el escena io en el que se
encuen an Es ados Unidos y España en el uso de d ogas y alcohol en el luga
de abajo y compa a las o mas en que ambos abo dan es e p oblema. De es a
mane a, pod án obse a se los dis in os pun os de is a desde los cuales ambos
países plan ean una solución a es e con lic o, buscando simili udes y di e encias
en ambos sis emas y e aluando cuál es más e ec i o.
2. el con ex o y la no ma i a española
Como pun o de e e encia al obse a la si uación en España, la uen e más
ac ual y con iable pa a e alua el impac o del consumo de sus ancias en el lu-
ga de abajo es la «Encues a 2013-2014 sob e el uso de sus ancias en el luga
de abajo en España» (Obse a o io Español de la D oga y las Toxicomanías,
2015), desa ollada po el Minis e io de Salud, Se icios Sociales e Igualdad
(Delegación del Gobie no pa a el Plan Nacional sob e D ogas). En ella, se in-
o ma sob e la p e alencia del uso de sus ancias en e la población abajado a
(empleada o desempleada con abajado es de 15 a 64 años) y la dis ibución de
los consumido es de acue do con di e en es a iables sociodemog á icas y labo-
ales.
La encues a ecolec ó di e en es da os p eocupan es: el 11% de la población
ac i a ha bebido alcohol dia iamen e en los úl imos 30 días; el abaco es, des-
pués del alcohol, la d oga legal con la mayo p opo ción de consumido es en-
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e la población ac i a en 2013 en España con el 34% de los umado es dia ios;
en los úl imos años en España ha habido una endencia al alza en el consumo de
hipnó icos ambién p esen e en e la población ac i a, habiendo aumen ado el
po cen aje de pe sonas que han usado es as d ogas en el úl imo mes del 5% en
2007 al 7% en 2013 y el cannabis es la d oga ilegal más ampliamen e u ilizada
en e la población ac i a, consumida po el 7% de los abajado es en el úl imo
mes.
En é minos de sus ancias, la segunda d oga ilegal más u ilizada después del
cannabis, con cie a dis ancia, es la cocaína (aunque se obse a una endencia li-
ge amen e a la baja desde 2007 —el 2% de la población ac i a lo ha consumido
en los úl imos 12 meses—). La p e alencia del consumo en los úl imos 12 me-
ses de o as d ogas (como an e aminas, éx asis, alucinógenos o inhalan es olá i-
les) es in e io al 1%.
La p opo ción de consumido es homb es es mayo que la de las muje es en
odas las d ogas, excep o pa a los hipnó icos, donde se obse a un p edominio
emenino (debe ene se en cuen a cómo, mien as que la asa en los homb es se
es abiliza a pa i de los años 90, con las muje es aumen a, pa a el consumo de
hipnó icos). La edad ambién in luye en el pa ón de consumo, ya que los aba-
jado es meno es de 35 años ienen la mayo p opo ción de iesgo de consumo
de alcohol y cannabis, y donde se concen a el po cen aje de consumido es de
cocaína. Del mismo modo, el ni el educa i o juega un papel impo an e, siendo
aquellos que ienen un ni el educa i o más bajo los que p esen an las asas más
al as de consumo de odas las d ogas legales e ilegales, según el es udio.
Los au o es de es a encues a obse a on que, en gene al, no exis en di e en-
cias signi ica i as en el consumo en e empleados y desempleados. A pa i de
es o, uno pod ía pensa que la asociación en e el abajo y el consumo de d o-
gas no es impo an e; sin emba go, la ocupación an e io puede habe con i-
buido al consumo de d ogas, o algunos sos ienen que el desempleo puede se un
elemen o de iesgo pa a el consumo de d ogas (Fo cie , 1988).
El consumo de d ogas, an o legales como ilegales, en e la población ac-
i a es un e lejo de lo que sucede en la población española en gene al, an o en
la p opo ción y ca ac e ís icas de los consumido es como en la e olución his ó-
ica. En ambos, las sus ancias con mayo p e alencia de consumo son alcohol,
abaco, cannabis y cocaína. Se mues a un aumen o en el consumo de alcohol y
sedan es hipnó icos en los úl imos 12 meses y una disminución en el consumo
de cannabis y cocaína du an e el pe íodo 2007-2013.
La población ac i a egis a un mayo po cen aje de consumo alcohol y a-
baco y menos consumo de sedan es e hipnó icos que la población gene al y, lo
que es más signi ica i o, se descub e que, a una edad emp ana y an es de co-
menza a abaja , el consumo de iesgo es á p esen e en asas simila es a las de
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los abajado es adul os. También se obse a una no able p e alencia de con-
sumo en cie os sec o es [como la cons ucción, la es au ación y el anspo e
(AA.VV., 1993)] y cie as ca ego ías p o esionales [p incipalmen e las más ba-
jas, a excepción de cie os medicamen os e hipnó icos sedan es (AA.VV., 1992:
744)], así como una mayo incidencia en unidades p oduc i as pequeñas y me-
dianas que en g andes co po aciones (AA.VV., 2006: 74).
En é minos de egulación, el a amien o de la d ogodependencia en España
es muy ecien e, no así en el caso de la emb iaguez, que se ha conside ado como
una causa de esolución del con a o de abajo desde la Ley de Con a o de T a-
bajo de 1977. En la p incipal ley labo al española ac ual —el Es a u o de los T a-
bajado es, publicado po p ime a ez en 1980—, el a ículo 54.2 ) con iene la
siguien e de inición: «se conside an incumplimien os con ac uales: (...) la em-
b iaguez habi ual o oxicomanía si epe cu en nega i amen e en el abajo».
Pa a aplica es e a ículo, la ley exige la p esencia de es equisi os básicos
simul áneos: emb iaguez o oxicomanía, habi ualidad y epe cusión nega i a
en el abajo. Los ibunales en ienden que los equisi os básicos de habi uali-
dad (que no si uaciones espo ádicas o casuales, sino habi uales) y el impac o ne-
ga i o en el abajo, equie en su p esencia simul ánea en el momen o en que
se p oduce, además, la a ec ación de la sus ancia sob e el abajado , y es o no
siemp e es sencillo. En muchos supues os, la ausencia de alguno de es os equi-
si os, po su di icul ad p oba o ia — al a de p uebas biológicas que ac edi en
la a ec ación de la sus ancia po el abajado , si uaciones pun uales donde no
se obse a habi ualidad o pe juicio de poca en idad sob e los in e és emp esa-
iales— ha implicado la cali icación del despido como imp oceden e [STS 29
mayo 1986 (RJ 2748) y SSTSJ Cas illa y León/Valladolid 6 no iemb e 2000
(JUR 60831/2001), Ca aluña 16 ab il 2002 (AS 1988), País Vasco 26 ab il
2005 (AS 2528)].
Po ello, la di icul ad en la ac edi ación de es os equisi os no malmen e
lle a a la emp esa a sanciona es e compo amien o a a és de o as conduc-
as penalizadas en el a ículo 54.2, ales como: al as epe idas e injus i icadas de
asis encia o pun ualidad, indisciplina o desobediencia, o ensas e bales o ísicas,
la ansg esión de la buena e con ac ual o disminución con inuada y olun a-
ia en el endimien o del abajo no mal o pac ado [SSTSJ Ca aluña 21 ma zo
2000 (AS 5537) o País Vasco 18 julio 2006 (JUR 100636/2007)].
La expe iencia pa a las emp esas en el uso de es e a ículo no es muy sa is-
ac o ia debido a es as di icul ades señaladas, que an desde ce i ica la p o-
pia a ec ación del abajado de la sus ancia has a ac edi a la habi ualidad o el
e ec o nega i o en la ac i idad y ambién el hecho de que la conduc a no sea
consecuencia de una en e medad espec o de la cual el empleado pudie a necesi-
a ayuda (lo que, incluso, pod ía supone esponde an e posibles ulne aciones
de de echos undamen ales).
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El p ime paso es demos a el hecho de que el abajado es á bajo la in luen-
cia de sus ancias psicoac i as den o del ambien e de abajo y pa a es o es nece-
sa io ealiza una p ueba médica pa a e i ica en qué can idad, qué sus ancia y
cómo a ec a la misma sob e el empleado a la ho a de abaja . Pa a ello, el a ículo
22 de la Ley de P e ención de Riesgos Labo ales, e e ido al moni o eo de la sa-
lud, es ablece que emp esa io ga an iza á a los abajado es a su se icio la igilan-
cia pe iódica de su es ado de salud en unción de los iesgos inhe en es al abajo,
pudiendo, po an o, inclui es e ipo de p uebas. Sin emba go, el p oblema e-
side en que es as p uebas solo pueden se ealizadas cuando el abajado exp esa
su consen imien o y solo hay es excepciones a es a egla: los supues os en los que
la ealización de los econocimien os sea imp escindible pa a e alua los e ec os de
las condiciones de abajo sob e la salud de los abajado es o pa a e i ica si el es-
ado de salud del abajado puede cons i ui un pelig o pa a el mismo —con am-
plia casuís ica pa a es a excepción (Goñi, 1997)—, pa a los demás abajado es o
pa a o as pe sonas elacionadas con la emp esa o cuando así es é es ablecido en
una disposición legal en elación con la p o ección de iesgos especí icos y ac i i-
dades de especial pelig osidad (Fe nández Domínguez, 2015: 127).
En cualquie caso, el empleado debe in o ma a los ep esen an es de los
abajado es sob e el uso de es os medios, u iliza las p uebas menos in usi as y
moles as pa a el abajado , espe a siemp e la dignidad y la es e a de p i acidad
del abajado , ga an iza la con idencialidad y cus odia oda la in o mación e-
lacionada con la salud del abajado (no puede u iliza los da os ob enidos con
ines disc imina o ios ni en de imen o del abajado ). También se equie e
pe sonal médico con compe encia écnica, capaci ación y capacidad comp o-
bada pa a ealiza las p uebas.
El hecho de que la Ley egule la emb iaguez y la oxicomanía como mo i os
de despido p o oca un doble e ec o nega i o en el sis ema legal español: po un
lado gene a ince idumb e legal, pues los ibunales no han escondido su p e e-
encia hacia sanciona es a conduc a a a és de o as al e na i as legales como la
disminución del endimien o [SSTSJ Mu cia 17 junio 1993 (AS 3045), Ca a-
luña 3 ab il 1997 (AS 1398)] o la ansg esión de la buena e con ac ual [SSTSJ
Ca aluña 19 sep iemb e 2012 (AS 2942) y Galicia 13 ma zo 2013 (AS 1800)]; y
po o o obs uye la pe spec i a ehabili ado a que debe de p oyec a la no ma,
pues el consumido habi ual puede llega a se un en e mo y su conduc o no de-
be ía se cas igada si no es esponsable de sus p opios ac os [STSJ País Vasco 20
ab il 2010 (AS 2043)].
Además, cabe ene en cuen a, como ya ha sido indicado, del doble iesgo
que supone la egulación y sanción de es a conduc a, pues el consumo excesi o
de sus ancias puede es a elacionada con la p esencia de una en e medad po
pa e del empleado [SSTSJ Galicia 10 ene o 1991 (AS 26) y Mad id 10 ab il
2003 (AS 3086)] y po ello, es o puede no solo puede obs ui su p oceso de e-
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cupe ación, sino que puede supone una disc iminación po causa de la adicción
(Johnson, 1985: 702).
Con es e escena io en el ma co egula o io español, es á cla o que el abuso
de sus ancias en el luga de abajo se di ige hacia una pe spec i a ehabili ado a
y asis encial a los empleados, como es demos ado a a és de las inicia i as lle-
adas a cabo po los gobie nos au onómico median e los planes de asis encia al
empleado en los que la pa e labo al es especialmen e ele an e. El bajo uso del
a ículo es a u a io que cas iga es e compo amien o debido a sus complejos e-
quisi os y la e idencia eme gen e de que el consumo pod ía signi ica la exis en-
cia de una en e medad en el abajado , signi ica que las egulaciones labo ales
españolas p ecisan de se ac ualizadas de ca a a un nue o en oque, más a anzado
y asis encial hacia el empleado.
3. el con ex o y las egulaciones de es ados unidos
En los Es ados Unidos de Amé ica, un es udio de la Adminis ación de Se -
icios de Abuso de Sus ancias y Salud Men al en el es ado de Washing on en
2015 e eló que, de cada diez abajado es a iempo comple o, al menos uno ha
enido p oblemas con el abuso de sus ancias psicoac i as (Bush, 2015: 1).
Es e es udio ue guiado po una mues a de más de 111.500 abajado es a
iempo comple o en e los años 2008 y 2012 y mues a que, en el úl imo año, al
menos el 9.5% de ellos han enido p oblemas con d ogas ilegales (una asa más
al a que la obse ada casi hace ein a años an es, donde al ededo del 7% de
ellos habían enido es os p oblemas de consumo). En e el 9% de los abajado-
es de en e 18 y 64 años habían consumido d ogas ilegales o bebie on en exceso
(cinco o más bebidas al mismo iempo) en el úl imo mes.
Los ni eles gene ales de consumo y los as o nos po abuso de sus ancias
se han man enido en las mismas asas desde el úl imo es udio ealizado po la
misma ins i ución en 2007 (AA.VV., 2007), sin emba go, ha habido cambios
impo an es en cie os sec o es: en el sec o de la cons ucción, las asas de con-
sumo caye on signi ica i amen e de ap oximadamen e 17% al 14%; en el sec o
ho ele o y la indus ia de se icios de alimen os, las a i as aumen a on de casi
el 17% en 2007 a más del 19% pa a el año 2015; en el sec o de la Adminis a-
ción Pública, se obse a que solo un 4% había consumido en el úl imo mes, en
compa ación con las al as asas de consumo de los empleados del sec o de hos-
ele ía y ho ele ía, que se ubica en un 19%. En el sec o de la salud, el consumo
de alcohol en el úl imo mes se inclinó al ededo de un 4.4%, y en gene al exis e
un impo an e iesgo no solo pa a el abajado , sino pa a el pacien e, al se es i-
mado que uno de cada diez p o esionales de la salud cae á en el abuso de al cohol
y d ogas en algún pun o de sus idas (Ske e , 2012).
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Si bien los ni eles gene ales de consumo en e los abajado es es adouni-
denses pe manecen es ables desde la úl ima encues a nacional egis ada, los
p oblemas de abuso de sus ancias ep esen an un g an iesgo pa a la salud, la se-
gu idad y la p oduc i idad del empleo en los Es ados Unidos, y las egulaciones
de es e ema dependen la mayo ía de las eces en cada es ado.
Pa a los empleados no sindicalizados de emp esas p i adas en los Es ados
Unidos [93.3% (US Depa amen o Labou , 2015)], la conduc a del abuso de
sus ancias pod ía ep esen a un despido disc ecional sin p e io a iso y sin o-
ma en cuen a los de echos adqui idos an e io es [es o es lo que se llama en el
Es ado de Washing on «una disc eción es a al» o «a s a e disc e ion» (AA.VV.,
2019: 104)]. Es a doc ina consue udina ia es adounidense, ambién llamada
empleo «a olun ad» o «a will», es la egla gene al que impe a en las elaciones
labo ales en odos los es ados a excepción de Mon ana y consis e en la que un
empleado puede se despedido po un empleado po cualquie mo i o (es de-
ci , sin ene que es ablece una «causa jus a» pa a el despido), y sin p e io a iso
(Muhl, 2001).
Sob e la base de es os hechos, y sabiendo cuál es la consecuencia inmedia a
de es a ac i ud en el luga de abajo, an o empleado como empleados deben
conciencia se de que es e no es solo un p oblema co po a i o, sino humano
y los p og amas asis enciales (como los P og amas de Asis encia al Empleado
—PAE— o Employee Assis ance P og ams —PAEs—) pod ían se pa e de la so-
lución.
En es e sen ido, du an e a ios años los PAE han es ado ganando una g an
in luencia en los Es ados Unidos de Amé ica, y pueden desc ibi se como he a-
mien as « undamen adas en el empleo que ope a desde la o ganización del a-
bajo pa a iden i ica a los “ abajado es con p oblemas”, mo i ándolos a esol-
e los y b indándoles acceso a aseso amien o y a amien o cuando lo necesi en»
(Sonnens uhl, 1990: 7).
O iginado en la década de 1940, y siguiendo el éxi o de o os p og amas
como Alcohólicos Anónimos, algunas emp esas g andes en los Es ados Unidos
aplica on los PAE (incluidos DuPon y Kodak, en e o os) pa a esol e p o-
blemas se ios de alcoholismo, especialmen e de la población ubicada en ba ios
con lic i os de g andes ciudades (Ames, 1985: 492). De las 4 a 6 compañías
que las habían es ablecido en e 1940 y 1945 [y después de algunos comienzos
acilan es «en aumen o len o pe o cons an e» (T ice, 1981: 186)], en los años
80 había más de 4.400 que aplicaban es os p og amas (Colan onio, 1989: 13).
P incipalmen e ue on in luenciados po Ha old E e e Hughes, el senado de
Iowa conocido como «S . Adicción», que impulsó en 1972 la modi icación de la
ley que lle a su nomb e (la «Ley Hughes» de 1970) y po la cual se c eó el Ins i-
u o Nacional sob e Abuso de Alcohol y Alcoholismo pa a inclui exp esamen e
el abuso de d ogas en el luga de abajo (S eele, 1989: 511). También se publi-
Ap oximación al abuso de sus ancias en el luga de abajo en los Es ados Unidos y en España 271
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ca on las no ma i as de la O den ejecu i a 12564 y la Ley de luga es de abajo
lib es de d ogas en 1988.
A pa i de ese momen o, a pesa de que los da os a iaban signi ica i a-
men e según el amaño de las emp esas (AA.VV., 1996: 804) y los sec o es
u ilizados (Bu eau o Labo S a is ics, 1989), el camino se guió hacia la gene-
alización de los PAEs. P incipalmen e a ines de los 90 y p incipios de siglo,
es os p og amas llega on a más de 100 millones de es adounidenses en 2002
(D ickman, 2009: 30; AA.VV., 2004); en 2004, al 70% de la ue za labo al de
Amé ica del No e (Socie y o Human Resou ces Managemen , 2006) y en
2008, el 75% de la misma [con una asa del 52% en las pequeñas emp esas, el
76% en las medianas y el 89% en las g andes (Employee Bene i s News, 2007)]
(Socie y o Human Resou ces Managemen , 2008).
La es uc u a de los PAE consis e en di e en es e apas donde la igu a del
supe iso del abajado oma un papel singula en la medida en que ealiza
la de ección inicial del consumo. El supe iso iden i ica a los abajado es con
p oblemas po los esul ados nega i os en el abajo y debe documen a los he-
chos que conducen a la pé dida de p oduc i idad (Mangione, 1999: 268). Es e
agen e ambién debe con on a al empleado con los da os ecopilados y aseso-
a lo sob e las consecuencias de es e compo amien o en el luga de abajo, in-
cluida la o e a de oma el PAE [se conside a que es e p ime diálogo causa un
ue e impac o e in luye conside ablemen e en la elección del empleado del PAE
(Scheneide , 2000: 60)]. Si se ha de ec ado el uso de sus ancias a a és de p ue-
bas de salud o si el compo amien o del p opio abajado ep esen a un pelig o
eal pa a el p opio empleado, pa a o os colegas o pa a la ac i idad, el supe iso
in i a á al empleado a usa el PAE (F one, 2012), bajo la ad e encia que, de lo
con a io, pod ía habe consecuencias más d ás icas en é minos de su posición
en la emp esa.
En la e apa de aseso amien o, el empleado ecibe consejos ele an es pa a
elimina la causa del p oblema, u ilizando a amien o, supe isión y ehabili-
ación, incluida la a ención a posibles ecaídas (Foo e, 1992: 246). Po lo gene-
al, es a in e ención es su icien e y sa is ac o ia, pe o si no lo ue a, el abaja-
do es en iado desde el PAE a los se icios de salud (Za kin, 2000: 77), lo que
conlle a ía ajus es en su elación labo al con la emp esa, incluida la suspensión
del con a o con de echo de eing eso después de pasa con éxi o el a amien o
(EMCDDA, 2012: 112).
La ges ión de los PAE, adicionalmen e in e na a las emp esas (adjun a a
los depa amen os de ecu sos humanos, el se icio médico u o a unidad o ga-
niza i a especí ica) ha is o cómo el aumen o en la ca e a de se icios o ecidos
hace que los empleado es ex e nalicen cada ez más es os p og amas. Lo que co-
menzó en la década de 1970 como algo ex ao dina io con la inicia i a lle ada
a cabo po Human A ai e In e na ional y Pe sonnel Pe o mance Consul an s
272 Ál a o San Ma ín Rod íguez
Lan Ha emanak, 2020, 43, 264-277
se ha con e ido en un negocio en able al que ecu en más del 80% de las em-
p esas [un po cen aje que disminuye al 50% en g andes unidades de p oducción
(AA.VV., 1996)].
Los buenos esul ados en p oduc i idad, la disminución en los ecu sos de
a ención médica y la educción de cos es di ec os e indi ec os, ayuda on a ex-
pandi la o e a en se icios de es os p og amas especialmen e en iempos de ex-
pansión económica (Ki k, 2003, 140). Los a amien os incluye on una amplia
a iedad de p oblemas que ambién a ec an el bienes a pe sonal del empleado
y su p oduc i idad (Roman, 1981: 244), ales como: p oblemas de salud ísica y
men al, si uaciones con lic i as en el abajo, conciliación en e la ida pe sonal
y labo al, el ma imonio y la amilia (He lihy, 2005) e incluso p oblemas legales
o inancie os (Willbu n, 2007: 12).
Es os p og amas, po lo an o, ienen aho a una pe spec i a amplia has a el
pun o de desdibuja su p opósi o o iginal (G an , 2008: 890) con aspec os no
solo indi iduales sino de la p opia o ganización (AA.VV., 2009: 2), como in o -
ma sus p oblemas a los supe io es o consul as de ges ión (McGui e, 1993: 19),
cambios en la unidad de p oducción y los p oblemas de desa ollo de la ue za
labo al (Hyde, 2008: 2), así como o ece se icios p e en i os y espues a in-
media a a inciden es c í icos en los luga es de abajo (E e ly, 2008: 14 )
Con odo, y a pesa de que los PAEs «o ecen más in e és que nunca»
(M e ick, 2007: 1262), es p eciso ap ecia que exis e una «escasez ela i a de es-
udios sob e es os p og amas» (Roman, 2002: 50), y especí icamen e sob e su
e ec i idad (Ku z, 1984: 33), po lo an o, no se ecomienda combina los con
o as inicia i as complemen a ias lejos de su obje i o p incipal [alcohol, d ogas,
salud men al (S eel, 1998)], a anzando, de es a mane a, hacia es ánda es de más
calidad (Masi, 2005: 157 ). También es necesa io con empla es ánda es co-
ec os de p i acidad desde los en o nos médicos y emp esa iales (pa a lo cual
es e ec i a la Ley de Es adounidenses con Discapacidades —Ame icans wi h Di-
sabili y Ac —, que b inda cie a cobe u a con a la disc iminación de aquellos
que han omado los PAEs) y de con idencialidad, lo cual pod ía ayuda al em-
pleado a inclina se po la u ilización de es os p og amas (Reynolds, 2003: 240).
La al a de egulación especí ica o es ánda es uni icados con espec o al uso de
es as he amien as en el país causa algunas de iciencias que pueden aleja los de
la pe spec i a inicial ehabili ado a del p oblema de abuso de sus ancias en el
abajo.
4. conclusiones
El a on amien o de es a p oblemá ica (no solo en Es ados Unidos de Amé-
ica ni en España, si no en cualquie pais del mundo) sin duda supone una di-