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Eminentísimo Señor, "Querida amiga y hermana": La estrategia de protección de Acción Católica femenina a través de su correspondencia en la Guerra Civil y la posguerra

Author: Pérez del Puerto, Ángela
Publisher: Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatearen Argitalpen Zerbitzua
Year: 2020
DOI: 10.1387/hc.20570
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/47172/1/20570-85534-1-PB.pdf
1011
ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277
HC
His o ia Con empo ánea, 2020, 64, 1011-1043
h ps://doi.o g/10.1387/hc.20570
«EmiNEN ísimo sEño », «quE ida amiga y hE maNa»:
La Es a Egia dE p o ECCióN dE aCCióN Ca óLiCa
EmENiNa a a és dE su Co EspoNdENCia
EN La guE a Ci iL y La posguE a
«yoUR EMINENCE», «DEAR FRIEND AND SISTER»:
THE PRoTECTIoN STRATEGy oF THE WoMEN’S CATHoLIC ACTIoN
THRoUGH ITS CoRRESPoNDENCE IN THE SPANISH CIVIL WAR
AND THE PoST-WAR PERIoD
Ángela Pé ez del Pue o*
Uni e sidad Au ónoma de Mad id, España
EsumEN: Es e abajo ealiza una ap oximación a las amas emeninas de Acción Ca ólica es-
pañola a a és de su co espondencia o icial du an e la gue a Ci il y la posgue a. Median e el
análisis de sus ca as, se demues a que las segla es se o ganiza on pa a p o ege la asociación an e
las nue as ci cuns ancias bélicas y de posgue a. Las socias de Acción Ca ólica ap o echa on es-
os in e cambios epis ola es pa a c ea una pla a o ma de di usión de los p incipios de au onomía
y apoli icismo que debían egi el uncionamien o de su ins i ución. El obje i o inal e a p ese a
Acción Ca ólica emenina como un espacio p i ilegiado y au ónomo pa a las ca ólicas, y p o ege lo
con a el in usismo de au o idad del nue o égimen anquis a y la poli ización de Falange.
PALABRAS CLA E: Acción Ca ólica, posgue a, muje es, ca as, Iglesia, anquismo.
Abs Ac : This a icle s udies he emale b anches o he Spanish Ca holic Ac ion h ough i s
o icial co espondence du ing he Spanish Ci il Wa and he pos -wa pe iod. By analyzing hei
le e s, i is shown ha he secula women o ganized hemsel es o p o ec he associa ion in he
ace o he wa and pos -wa ci cums ances. The eminine membe s o Ca holic Ac ion ook ad an-
age o hese epis ola y exchanges o c ea e a pla o m o dissemina e he p inciples o au onomy
and apoli icism ha should go e n hei ins i u ion. The ul ima e goal was o p ese e Ca holic Ac-
ion as a p i ileged and au onomous space o ca holic women, and o p o ec i agains he in u-
si e au ho i y o he new F anco egime and he poli iciza ion o he Falange.
KEyWoRDS: Ca holic Ca ion, pos -wa , women, le e s, Chu ch, F anco Regime.
* Co espondencia a: Ángela Pé ez del Pue o. Uni e sidad Au ónoma de Mad id, Ciudad Uni e si a ia de Can o-
blanco, Facul ad de Filoso ía y Le as, calle F ancisco Tomás y Valien e, 1, Despacho 303, 28049 Mad id (Spain) –
[email p o ec ed] – h ps://o cid.o g/0000-0003-4429-8657
Cómo ci a : Pé ez del Pue o, Ángela (2020). «“Eminen ísimo Seño ”, “Que ida amiga y he mana”: la es a egia de p o ec-
ción de Acción Ca ólica emenina a a és de su co espondencia en la Gue a Ci il y la posgue a»; His o ia Con empo-
ánea, 64, 1011-1043. (h ps://doi.o g/10.1387/hc.20570).
Recibido: 19 eb e o, 2019; acep ado: 29 oc ub e, 2019.
ISSN 1130-2402 - eISSN 2340-0277 / © 2020 UPV/EHU
Es a ob a es á bajo una licencia
C ea i e Commons A ibución 4.0 In e nacional
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Ángela Pé ez del Pue o
in oducción
La colabo ación y ob ención de bene icio mu uo en e el ca olicismo
español y el anquismo, du an e los años de la gue a Ci il y de la pos-
gue a, es uno de los emas más y mejo abo dados de la his o iog a ía
dedicada a dicho pe iodo1. Es indudable y, po an o, no se ía ninguna
no edad en es e ex o a i ma que el ca olicismo compa ió, di undió y
espaldó, en líneas gene ales, el discu so o icial de los suble ados. Sin
emba go, una mi ada especí ica a elemen os copa ícipes de es e p o-
ceso e ela la exis encia de ac o es y ma ices que han pasado más desa-
pe cibidos, especialmen e si inco po amos la a ian e emenina. Uno
de es os impo an es ac o es secunda ios, a los que se es á haciendo e-
e encia, es Acción Ca ólica Española (ACE), en conc e o sus amas o
secciones de muje es (adul as y jó enes). Es a asociación eligiosa ha
sido muy es udiada desde di e sas e ien es y en di e en es pe iodos
his ó icos po Inmaculada Blasco, Mónica Mo eno, Inmaculada gui-
ado o Pila Salomón2. Sin emba go, iene una p esencia limi ada en los
abajos sob e el ca olicismo en el anquismo, pese a que u o un ni-
el de ac i idad ené ico ya desde la década de los años ein e y ue,
en ocasiones, una oz disco dan e espec o al in usismo del Régimen.
Es e es a us secunda io puede debe se al e o que implica el es udio de
mo imien os emeninos ca ólicos y sus objeciones al pode es ablecido
ya que, po un lado, la his o ia de géne o en España has a la década de
los no en a es u o muy asociada con el eminismo de los años se en a
y, po lo an o, con la ecupe ación de las igu as de muje es que cues-
iona on las cons ucciones de géne o impues as pa a ab i nue as sen-
das en el camino hacia la igualdad. No se p e ende con es o desme ece
la impo ancia de dichos es udios, pe o sí llama la a ención sob e el ol-
ido que es as dinámicas impusie on sob e o os mo imien os sociales
como AC emenina que, sin pa i necesa iamen e de aspi aciones de-
moc á icas o iguali a ias, se mo iliza on pa a hace p e alece sus alo-
1 Los má genes ma cados en es e abajo pa a la posgue a se án los años cua en a
pues, una ez que se inicia la década de los cincuen a, ACE expe imen a á cambios que
da án un pe il muy di e en e a la asociación y a sus socios/as.
2 Las p incipales ob as de e e encia sob e el asociacionismo ca ólico emenino en el
siglo x x de es as au o as, y que han se ido de base pa a es e abajo, es án ecogidas en la
bibliog a ía inal.
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es y su asociación3. Po o o lado, el ma imonio Iglesia-Es ado que se
inaugu ó o icialmen e as la gue a Ci il ha enmasca ado cie os ma i-
ces y ha hecho que, en gene al, la elación de las muje es ca ólicas con
el F anquismo se asuma simplemen e como colabo a i a y de apoyo mu-
uo. Po úl imo, pe sis e una ap oximación a su his o ia desde supues os
de docilidad emenina que concluye que, su condición de muje es con-
se ado as las limi aba a me as seguido as sumisas de los manda os de
la Iglesia. Es o, lejos de se cie o, mu ila la expe iencia de es as muje-
es que, pese a no busca la al e ación de los oles de géne o adiciona-
les, sí se mo iliza on pa a ene un espacio p opio y con p esencia pú-
blica, más allá del discu so de domes icidad y de es e as sepa adas de
ac uación en e homb es y muje es.
Pa iendo de la e lexión an e io , es e abajo se ap oxima a la si ua-
ción de las muje es ca ólicas en la gue a Ci il y en la posgue a, con-
cep ualizándolas como un g upo en lucha po su supe i encia; no po -
que la con inuidad de su ins i ución es u ie a amenazada, especialmen e
as el in de la gue a y el iun o del nacionalca olicismo, sino po que
la iden idad y au onomía que habían ca ac e izado a su asociación en las
décadas an e io es, en conc e o du an e la II República, podía e se mo-
di icada bajo el nue o con ex o nacional de los años 40. Como conse-
cuencia, pod ía al e a se el espacio p i ilegiado del que habían dis u ado
has a ese momen o, que les había b indado la opo unidad de desa o-
lla se como suje os públicos ac i os en los p ocesos his ó icos an e io-
es, así como «los bene icios de p oyección social p o esional y polí ica
que ob u ie on a a és de su implicación en la o ganización»4. Los años
de gue a y posgue a sella on la o icialidad del ca olicismo, lo que im-
plicó que la Iglesia se inco po a a al mecanismo gube namen al e ideoló-
3 Sob e es e e o, Pila Salomón señala que los es udios que se han cen ado en la his-
o ia de la eligión y de sus ieles en la época con empo ánea española, han o ien ado su
me odología de mane a muy limi ada hacia las ca ego ías de géne o. Es a al a de in e és
esponde a la p opia e olución que ha enido en la his o iog a ía de España la ap oxima-
ción de géne o, una endencia que se desa olló den o del con ex o del eminismo de los
años se en a. Po es e mo i o, las pe spec i as de géne o se hicie on exclusi as de aquellos
es udios que buscaban ecupe a la memo ia de las muje es « ele an es pa a la lucha po
la libe ación emenina». La eligión ca ólica, po an o, quedaba ue a de se una posible
uen e de «inspi ación» eminis a no sólo po que se pensa a que no podía o ece mucho
sino po que se la cali icó de enemiga p incipal y oposi o a é ea a dicho mo imien o de li-
be ación. Salomón, 2006, p. 292.
4 Blasco, 2003, p. 50.
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gico de la Dic adu a. Sin emba go, la p esencia del discu so de Falange y
el deseo de cohesión social, que ayudaba al nue o égimen a encuad a se
en las dinámicas de la gue a mundial en es os años, es innegable. Es-
os dos ac o es despe a on la descon ianza de las muje es de ACE que,
en la p o ección de su independencia como g upo, buscaban que su es-
e a de pode pe manecie a inal e a da. Es impo an e p ecisa aquí la im-
po ancia de es a de ensa de sus espacios de ac uación y au onomía en el
con ex o de la gue a Ci il y, sob e odo, de la posgue a, pues la década
de los cua en a se p esen ó como un pe iodo de ees uc u ación de las
bases o ganiza i as e ideológicas de la ACE. Es o si uó a la asociación
en un momen o c ucial de ede i ni ción en el que se de e minó el de e-
ni del ca olicismo segla en el nue o con ex o nacional, lo cual suponía
an o en en a los e os den o del nue o Es ado, en o ma de ins i ución
de pe il cla amen e eligioso, como deja a ás los años de in ensa mo i-
lización polí ica de la II República. Como señala Inmaculada Blasco, es
p ecisamen e esa ansición hacia supues os pe iles más neu ales, de su-
misión a la je a quía y de apoli icismo, lo que ha p o ocado, a la ez, el
ol ido en los es udios sob e el ca olicismo español de las amas emeni-
nas de ACE en es a década5. Po o o lado, la década de los cua en a es
especialmen e in e esan e ya que se con i ió en época de ea i mación
de p incipios a la ez que ue la an esala de un cambio c ucial en la his-
o ia de la ACE. Es a e olución e mina á de agua en las dos décadas
siguien es en las que, como apun a Mónica Mo eno, los p incipios de en-
didos en la inmedia a posgue a se án muy cues ionados y, en ocasiones,
echazados en sus discu sos, dando luga a un nue o «ideal ca ólico de
muje dinámica y mode na»6.
Pa a es udia la lucha de es as muje es po p o ege su asociación,
es e abajo analiza la co espondencia que man u ie on las amas eme-
ninas de ACE du an e la gue a Ci il y la p ime a década del anquismo.
De es a mane a, su papel en la his o ia se e leja pa iendo de su p opia
oz, p esen e en las palab as que in e cambia on a a és de es as ca as
y que, a adas con el debido igo y con as e his ó ico, se e elan como
una uen e de in o mación muy aliosa. En dichas ca as mani es a on su
es a egia pa a blinda Acción Ca ólica Femenina (ACF) an e las amena-
zas de cambios, basándose en su au onomía de los pode es empo ales y
5 Blasco, 2005, p. 63.
6 Mo eno, 2005b, p. 73.
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su ca ác e apolí ico. Pa iendo de la bibliog a ía exis en e7 y de la docu-
men ación consul ada en el A chi o His ó ico de la Fede ación de Mo-
imien os de Acción Ca ólica (AHFMAC), se ha podido explo a es a
ed de con ac os epis ola es, gene ada pa a p ese a su espacio de po-
de en e a la escasez de pla a o mas de ac uación pública emenina en
el anquismo. En es e ondo documen al se han analizado ca as in e -
cambiadas en e 1936 y 1955, pe enecien es a la co espondencia in e na
y o icial que en abla on las di igen es de las amas de muje es y de jó e-
nes con el a icano, el nuncio, los consilia ios de ACE y los obispos en-
ca gados de cada diócesis. También se han podido lee las misi as que
manda on las di igen es del mo imien o a sus ep esen an es diocesanas
y pa oquiales, y ice e sa8. En líneas gene ales, las ca as son ex os b e-
es, esc i os con un lenguaje muy cuidado y p uden e en el que se epi en
ó mulas de co esía, donde se pueden lee su ilmen e, enmasca ados po
la ce emoniosidad ca ac e ís ica de es a asociación, eco da o ios y decla-
aciones de espe o a algunas de las máximas que debían domina el un-
cionamien o de la ins i ución. El abajo, po an o, iene como obje i o
el es udio de dos a iables comunes a oda es a co espondencia in e na:
en p ime luga , las e e encias a la sumisión de las amas emeninas a la
je a quía eclesiás ica como única au o idad econocida y, en segundo lu-
ga , la mani es ación de un deseo de no adhesión de la asociación en e a
la ue e poli ización que dominaba el con ex o nacional del anquismo y
las consecuen es desa enencias con Falange.
acción Ca ólica: an eceden es de la sumisión a la je a quía eclesiás ica
y de la ambigüedad del p incipio apolí ico
Acción Ca ólica (AC) es un mo imien o in e nacional de apos o-
lado segla que nació en o no al impulso ca ólico decimonónico y bajo la
7 A modo de epaso his o iog á ico hay que des aca los abajos, algunos ecogidos en
la bibliog a ía de es e a ículo, de Feliciano Mon e o, Inmaculada Blasco, Julio de la Cue a,
Mónica Mo eno, Al onso Bo i, Joseba Louzao, o Pila Salomón. Sus es udios sob e ca oli-
cismo y laicismo en el siglo x x han se ido de guía eó ica pa a es e ex o y son de obligada
lec u a a la ho a de abo da cualquie es udio sob e Acción Ca ólica en el anquismo.
8 Es e abajo ha ecopilado del o al de la co espondencia consul ada unas 90 ca as
en las que se encon aban más cla amen e las ó mulas de sumisión a la Je a quía y de e-
chazo a la poli ización de su asociación. An e la epe ición de muchas de las ó mulas u ili-
zadas, se han seleccionados las más ep esen a i as.

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a en a mi ada de Pío IX (1846-1878). Su ge pa a o ganiza a odos los lai-
cos al ma gen de los pa idos polí icos, con el obje i o de palia los e ec-
os nega i os que, según la Iglesia, p o ocaban los hechos que acon ecie-
on du an e el siglo x i x 9. A pa i de la igu a de C is o con los após oles,
se desa olló la base eó ica de lo que se ía Acción Ca ólica: un líde (el
papa) y sus discípulos (los segla es) que le asis i ían en la expansión del
mensaje de la Iglesia. Po lo an o, como señala Feliciano Mon e o: «El
Mo imien o Ca ólico i aliano, como el de o as la i udes, es una espues a
eminen emen e segla , aunque di igida y ampliamen e supe isada po
la Je a quía y el cle o, que iene exigida po la imposibilidad de pa i-
cipa en polí ica»10. La inicia i a llegó a su madu ez con Pío XI (1922-
1939), quien ue el enca gado de c ea su o denamien o o gánico de inido
«po su dependencia es echa de la Je a quía, y po su dedicación a a eas
apos ólicas y o ma i as»11, lo que emi e al supues o ca ác e apolí ico y
no pa ida io de la asociación. El impac o de la P ime a gue a Mundial
ayudó a popula iza el p oyec o, ya que o mó pa e del auge de las ini-
cia i as solida ias y paci is as pos con lic o, lo que pe mi ió al asocia-
cionismo ca ólico y misione o ex ende se con ue za en el mundo12. Pa a
Pío XI, AC ep esen ó: «La pa icipación o ganizada de los ca ólicos se-
gla es en las ac i idades ejecu i as del apos olado je á quico de la Igle-
sia, con manda o coo dinado y subo dinado di ec amen e a los pas o es
p opios de los ieles»13. De es a mane a, se es ableció la subo dinación a
la Je a quía desde las bases undacionales del mo imien o: el apos olado
segla in e nacional se ía di igido po el papa y el nacional po el ó gano
episcopal que el pon í ice designase pa a al in.
Siguiendo la dinámica desc i a, ACE dio sus p ime os pasos en 1876
bajo la di ección del ca denal Mo eno. La e olución del mo imien o ca ó-
lico en España, desde el siglo x i x has a los años de la gue a Ci il, ha sido
9 Los asun os que la Iglesia ca ólica conside aba pelig osos e an, po ejemplo, el Ra-
cionalismo, el E olucionismo, el Comunismo, la Masone ía, el Socialismo, el Na u alismo,
e c. De Lallo, 1994.
10 Feliciano Mon e o e lexiona sob e la c eación del mo imien o ca ólico y su ela-
ción con el non expedi de 1868 po el que el a icano p ohibió la pa icipación en polí ica
al mo imien o ca ólico i aliano. Es a p ohibición, como señala el au o , solo ue man enida
es ic amen e has a León XIII, pa a elaja se más a de su pues a en p ác ica ya con el si-
guien e pon í ice, Pío X. Mon e o, 2017, pp. 18-19.
11 Mon e o, 2017, p. 20.
12 Mon e o, 2017, p. 218.
13 De izca a, 1943, p. 28.
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«Eminen ísimo Seño », «Que ida amiga y he mana»: La es a egia de p o ección de...
minuciosamen e analizada po Feliciano Mon e o y Julio de la Cue a, po
lo que solo se epasa án los elemen os más signi ica i os pa a es e a-
bajo. Las p ime as mo ilizaciones de los ca ólicos es án de inidas po una
ue e di isión, debido a las di e gencias polí icas exis en es, y po la es-
pe anza de que la acción social pudie a ep esen a un espacio no pa i-
dis a de colabo ación. A pesa del es ue zo y los deba es sob e es e pun o
en los Cong esos Ca ólicos celeb ados en e 1889 y 190214, la inicia i a
desapa eció. No esis ió las ue es disc epancias de pa ido y «el ue e
ansia de que e monopoliza el campo eligioso po di ec i as pa icula-
es, quizá no aco des con los sen imien os pon i icios y episcopales»15.
T as es e acaso, hubo un nue o in en o po pa e del ca denal Agui e al
p omulga las no mas sob e ACE en 1910. En ellas se legi imaba la pa i-
cipación de los ca ólicos en coaliciones polí icas, se pe mi ía camu la la
iden idad de la asociación si con enía po mo i os es a égicos y se en a-
izaba en el indispensable lide azgo del cle o16. Un ejemplo de los e ec os
de es a nue a di ección hacia ac i udes más comba i as y poli izadas lo
apun a Julio de la Cue a, cuando explica cómo el colec i o ca ólico usó
su ue za aglu inado a con a las ag esiones an icle icales que hicie on de
1910 un año a eco da en cuan o a las mo ilizaciones de los segla es17.
El impac o de la P ime a gue a Mundial coincide en España con la
o ganización de las muje es y de la ju en ud en el mo imien o ca ólico,
al calo del auge de las ob as de piedad y ca idad as la con ienda. A ello
se suman los bene icios que ob u o el mo imien o de ACE con la llegada
de P imo de Ri e a al pode . Es muy in e esan e el análisis que hace Fe-
liciano Mon e o sob e el impac o que es e pe iodo u o sob e la asocia-
ción. Po un lado, desc ibe la coyun u a a o able y la p o ección que e-
cibió po pa e de la Dic adu a. Como esul ado, g upos de ACE como las
muje es, los jó enes o los es udian es aumen a on su ue za y p esencia
social. Sin emba go, indica ambién una impo an e secuela nega i a que
pudo ene es e pe iodo de comodidad. Mon e o e una ac i ud iun alis a
14 Mon e o, 2017, pp. 25 y 31.
15 Azpiazu, 1941, p. 184.
16 Mon e o, 2017, p. 73.
17 Julio de la Cue a analiza el impac o de las ue es mo ilizaciones que se sucedie on
en 1910 con mo i o de la decisión del gobie no libe al de eab i las escuelas laicas que
había mandado ce a Mau a el año an e io . Más allá de los mo i os que lle a on a los ca-
ólicos a p o es a ac i amen e en es e año, nos si e pa a en ende la capacidad de mo i-
lización que habían log ado ya pa a es a echa a la luz de las nue as no mas de Agui e.
De la Cue a, 2000, p. 67.
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en e las ilas segla es y, como consecuencia, una elajación en sus es ue -
zos po con inua c eciendo y e o zándose. Es a dinámica pudo alen iza
la e olución de ACE y no con ibuyó a cons ui una asociación más p e-
pa ada pa a en en a la e apa comba i a que end ía con la II República
y su legalidad laicis a18. De ese iempo de comodidad su gió la p oclama-
ción de unas nue as bases en 1926, que cen aliza on aún más ACE y en-
du ecie on su dependencia de la Je a quía, con la idea de o ma un ejé -
ci o de segla es disciplinados, obedien es, o ensi os y que no se opusie an
a la ac uación polí ica19, lo que supuso un g an cambio en el apoli icismo
y apa idismo inicial del mo imien o. De hecho, como a es igua la biblio-
g a ía cen ada en es e momen o his ó ico, ue p ecisamen e en los años
epublicanos cuando la o ganización alcanzó uno de sus momen os de
mayo implicación polí ica, en espues a a las medidas laicis as del go-
bie no y a la suspensión, en 1931, del Conco da o de 185120. Es a e apa,
po an o, supone el inal de la eo ía (que no siemp e la p ác ica) apo-
lí ica y no pa idis a inicial de León XIII, especialmen e cuando se c ea
en España el pa ido Acción Nacional21, más a de CEDA, que aglu inó
una g an mayo ía de pa icipación y o o ca ólico muy elacionado con
ACE22. Al inal de es e pe iodo se ap ecia una ACE cen alizada, o gani-
zada en una es uc u a pi amidal y sepa ada po géne o y edad (homb es,
muje es, los jó enes y las jó enes), que e mina de consolida se con la in-
co po ación de las p incipales o ganizaciones ca ólicas exis en es a las di-
e en es amas de la asociación. Du an e los años de gue a ci il con inuó
la escalada de mo ilización y poli ización de la asociación y, cuando la
gue a acabó y el nue o Es ado hizo públicas sus in enciones y ca ac e ís-
icas, ue necesa io ees uc u a ACE pa a adap a la a las nue as ci cuns-
18 Mon e o, 2017, p. 141.
19 Mon e o 2017, pp. 162-163.
20 El Conco da o de 1851 i mado bajo el einado de Isabel II ma caba la « econcilia-
ción» del Es ado español con la San a Sede siendo, en palab as de Manuel Re uel a «la de-
cla ación ajan e de la con esionalidad ca ólica. La unidad ca ólica es, en e ec o, el alma
del Conco da o», pues ya desde su p ime a ículo se de e mina la o icialidad y exclusi i-
dad de la eligión ca ólica en la nación española. Además, se de uel e el con ol absolu o
de la educación a la Iglesia, así como se asegu a la colabo ación ci il en las a eas de cen-
su a y con ol mo al. Re uel a, 2005, pp. 48-49.
21 Es e pa ido se undó en 1931 bajo el nomb e de Acción Nacional pe o an solo un
año después cambió su nomb e a Acción Popula . Más a de, se in eg ó en la Con ede a-
ción Española de De echas Au ónomas (CEDA) donde man u o su au onomía como pa -
ido.
22 Mon e o, 2017, p. 172.
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«Eminen ísimo Seño », «Que ida amiga y he mana»: La es a egia de p o ección de...
ancias. Con es e mo i o, el ca denal gomá eunió en Toledo a la Con e-
encia de Me opoli anos pa a que elabo a an las «nue as bases pa a la
eo ganización de la AC», ap obadas po la San a Sede e implemen adas
pos e io men e.
Las muje es adul as y jó enes de aCE en la escena pública
Como ya se ha mencionado, es e abajo se cen a en las amas eme-
ninas de ACE, cuya mo i ación o iginal ue ag upa a odas las ca ólicas
pa a asis i así a la Je a quía en las ac i idades del apos olado. Sin em-
ba go, como pun ualiza Inmaculada Blasco, no hay que ol ida que pe -
enece a es e mo imien o social ambién ue, «una ía de acceso a la ac-
uación pública y un pa icula eje cicio de la ciudadanía»23. Eso sí, es a
pue a de en ada al ac i ismo ue a del hoga siemp e es u o acompa-
ñada po una incues ionable sumisión a las di ec ices de los je a cas de la
Iglesia, en el caso de las muje es. No ue an cla o desde el p incipio pa a
los homb es, como se ha indicado al hace e e encia a las di icul ades
que ecoge Feliciano Mon e o sob e la inco po ación de los Pad es de Fa-
milia a la ama masculina de ACE.
La ama de las muje es adul as dio sus p ime os pasos en 1919 bajo el
impulso del ca denal guisasola, con el nomb e de Acción Ca ólica de la
Muje y el obje i o ue da cabida a un « eminismo sano den o del Mo-
imien o social c is iano»24. Nació pues con obje i os de mo ilización de
masas en o no al apoyo social de su p oyec o, lo que hace de es a asocia-
ción una inicia i a mode na. El eminismo p og esis a o el izquie dis a,
en e o os, ue on conside ados pe judiciales po la Iglesia ca ólica pa a
el u u o de España, así que las segla es se lanza on a la a ea de c ea su
p opia e sión del eminismo aco de con la doc ina ca ólica. Reclamaban
una opción al e na i a que concebían he ede a del pensamien o de Con-
cepción A enal25. La década de los ein e ue, en gene al, un momen o de
23 Blasco, 2003, p. 39.
24 Salas, 2003, p. 21.
25 Mi en Llona e lexiona sob e el impac o de las o mulaciones de Concepción A e-
nal en el eminismo ca ólico de p incipios del siglo x x y cómo se con i ió en un e e en e
eó ico pa a las muje es del mo imien o social ca ólico. También hace e e encia a es e
ema Inmaculada Blasco al p esen a la o mación de un pensamien o eminis a en las mu-
je es ca ólicas de los años ein e.
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Ángela Pé ez del Pue o
osa en 1942 en la que insis e en la impo ancia de eno a los ca gos, la
empo alidad de aquellas que los os en an, así como la inexcusable ne-
cesidad de pone los «siemp e a disposición de la Je a quía»42. También
en 1942, con mo i o de un e aso en el en ío del ma e ial pa a los cu -
sillos o ma i os, desde la icep esidencia se en ía a las amas diocesa-
nas una ca a en la que se ecue da a los Consejos diocesanos su espon-
sabilidad de en ega se «po en e o al apos olado que la Iglesia nos pide
[… y] abaja cada ez más y mejo pa a la glo ia de Dios en ayuda de
su Iglesia»43. De la misma mane a, las jó enes epe ían cons an emen e
es a idea. Po ejemplo, en la ca a di igida en 1938 al a zobispo de To-
ledo, el Consejo Supe io de las jó enes le pide ayuda sob e cómo p o-
cede espec o a la ausencia de coo dinación con cie as diócesis en
iempos de gue a. En ella decla an: «[…] y po la leal ad y since idad
que han animado siemp e la meno de nues as emp esas y o ien acio-
nes, así como la inqueb an able adhesión, obediencia y amo a la Je-
a quía. […] Alabado sea el seño que nos p opo ciona una nue a oca-
sión de a aiga nos más y más a la olun ad de nues a Je a quía»44. Ese
mismo año, se encuen a es a decla ación de sumisión en una ca a de
nue o p oceden e del Consejo Supe io de las jó enes al obispo de i-
o ia, con la siguien e ase: «Ap o echamos una ez más, pa a o ece -
nos y pone nos incondicionalmen e a las ó denes de S.E., ya que no o a
cosa desea es e Consejo Supe io , que se i a la Iglesia, en la adhesión
y obediencia inqueb an able a su Je a quía»45. O o ejemplo, es a ez de
1939 y di igido al ecién nomb ado pon í ice ca denal Pacelli, bajo el
nomb e de Pío XII, en el que la p esiden a de las jó enes de ACE Ma-
ía de Mada iaga con i ma la: «inqueb an able adhesión al San o Pad e,
o écele e o osas o aciones»46. También de Ma ía de Mada iaga son
42 «Que ida amiga y he mana». AHFMAC Fondo de las Muje es de Acción Ca ólica
Española, A chi ado 20, Se ie 1, Ca pe a 4 Ci cula es P esiden a.
43 «Mad id 1 de oc ub e de 1,942. Que ida he mana», 1-10-1942. AHFMAC Fondo
de las Muje es de Acción Ca ólica Española, A chi ado 20, Se ie 1, Ca pe a 2 Co espon-
dencia y ci cula es Consejo Nacional 1934-1966.
44 «Es imadísimo Seño Ca denal A zobispo de Toledo. Pamplona», 12-2-1938.
A HFMAC Fondo de las Jó enes de Acción Ca ólica, Ca pe a 2-6-1 Co espondencia con
la Je a quía Eclesiás ica.
45 «Excmo. Seño Obispo de i o ia», 24-5-1938. AHFMAC Fondo de las Jó enes de
Acción Ca ólica, Ca pe a 2-6-1 Co espondencia con la Je a quía Eclesiás ica.
46 «Ca denal Pacelli. Ciudad del a icano». AHFMAC Fondo de las Jó enes de Ac-
ción Ca ólica, Ca pe a 2-6-5 Co espondencia con el a icano.

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«Eminen ísimo Seño », «Que ida amiga y he mana»: La es a egia de p o ección de...
especialmen e e elado as unas líneas de la ca a a giuseppe Pizza do
en la que, con mo i o del ascenso de és e a ca denal, acla a que:
Somos el ejé ci o del Papa, el ejé ci o de C is o en él i imos, nos
mo emos y somos. […] De nue o ei e o la adhesión inqueb an able,
i me y since a, como los momen os de nues a his o ia a su Eminencia
Re e endísima.47
Es os eco da o ios y ó mulas de adhesión y sumisión exclusi a se
epi ie on cons an emen e en la co espondencia de las muje es. Es o no
puede se en endido sin ene en cuen a la ausencia, en la misma co es-
pondencia o icial, de o o ipo de decla aciones simila es espec o a los
pode es que emanaban del égimen anquis a. Es e acío so p ende, so-
b e odo conside ando que las p oclamas al caudillo y su absolu a au o i-
dad e an cons an es. Es innegable que en los años cua en a son habi uales
las e e encias a España y a su nue a «si uación» desde un ono de ali-
io po el égimen de acoso « ojo» al que se había dado in, y de sa is ac-
ción po habe es au ado la «pa ia ca ólica». Sin emba go, no hay e e-
encias explíci as al papel de líde del gene al F anco. Sí que hay palab as
de espe o y econocimien o a igu as des acadas del Régimen y al p o-
pio F anco, pe o desde una posición de econocimien o y admi ación de
su capacidad como ga an es del o den nacionalca ólico, no como líde es
y menos como guías del mo imien o segla emenino. Po an o, a pesa
de que la Iglesia es u o mayo i a iamen e al lado del le an amien o mili-
a de 1936 y se bene ició indudablemen e del Régimen a pa i de 1939,
ACE in en ó limi a la posible in omisión de au o idad po pa e del
nue o gobie no en las amas emeninas. Es innegable que las muje es de
ACE espe a on y admi a on la igu a de F anco y el nue o gobie no dic-
a o ial, an o po a inidad ideológica como po se la opción polí ica con
el benepláci o del a icano, pe o es impo an e ma iza que no se encuen-
a en su co espondencia o icial ningún econocimien o de és e como au-
o idad con legi imidad pa a in lui en el de eni de la asociación a ni el
ni ideológico, ni espi i ual, ni ges o .
Las decla aciones de idelidad y sumisión exclusi a a la au o idad ca ó-
lica se hacían, como ya se ha especi icado, sin pe de de is a el momen o
47 «Te Ma i um Candida us lauda exe ci us. Eminen ísimo Seño Ca denal Pizza do»,
10-2-1938. AHFMAC Fondo de las Jó enes de Acción Ca ólica, Ca pe a 2-6-5 Co espon-
dencia con el a icano.
1028 His o ia Con empo ánea, 2020, 64, 1011-1043
Ángela Pé ez del Pue o
enso y delicado que se i ía en España y en el es o de Eu opa, especial-
men e desde 1936. No po eso dejan de se cons an es, como una melo-
día de ondo que acompañaba cualquie p oclama que hicie an o cualquie
asun o que a a an. Al epasa la his o ia de ACE emenina queda cla a su
obligación de ea i ma el lide azgo exclusi o del a icano y sus ep esen-
an es nacionales, pe o, cuando se suma el análisis de su co espondencia,
ambién pa ece e iden e que ese equisi o se uel e insis en e y epe i i o
en los años inales de gue a y en los cua en a. Si se iene en conside ación
la e olución de la asociación desde p incipios del siglo x x y sus huellas
epis ola es as 1936, se puede in e p e a que es e én asis se debe a cua-
o mo i os p incipales. En p ime luga , y como ya se ha epasado en pági-
nas an e io es, un líde ca ólico sup anacional pe mi ía a las muje es ele a
ACF al plano in e nacional y o ma pa e de esa comunidad uni e sal de
ca ólicas donde su p esencia pública y su au onomía, como ges o as y p o-
agonis as de la asociación es aba asegu ada. Mien as que la coyun u a po-
lí ica de la II República p opició que es as muje es sal a an a la escena polí-
ica y pública, el cambio de di ección del égimen anquis a y de la p opia
Iglesia ca ólica de ol ió a las muje es al hoga , de donde habían enido la
opo unidad de sali median e la pa icipación en el asociacionismo ca ó-
lico. Po es e mo i o, y pa a asegu a la supe i encia de su espacio público
y de pode en un en o no de ex ema domes icidad emenina, las muje es
de endie on y p io iza on su de oción exclusi a a un líde que, bajo su su-
pe isión, ga an izaba esos p i ilegios o pseudolibe ades.
En segundo luga , los años cua en a son un pe iodo de ajus e y
eajus e del Régimen en su p oceso de consolidación y eng anaje de los
g upos de pode den o de la Dic adu a. Po es e mo i o, el po encial in-
usismo de ue zas que emanaban de la nue a si uación au o i a ia como
Falange, así como el deseo del anquismo de homogeneiza a la socie-
dad y sus ins i uciones, se in e p e a on como un iesgo pa a la au onomía
de ACF y de su espacio de pode . La espues a ue eco da con én asis
de dónde emanaba la au o idad que egía la ida de la asociación y cómo
és a le daba azón de se e iden idad, lo cual hizo que AC, sin deja de be-
ne icia se de la coyun u a a o able que o ecía el anquismo y sin nega
la consonancia ideológica con el mismo, in en a a educi la inje encia de
pode es « e enales» en su uncionamien o in e no.
En e ce luga , la expe iencia his ó ica de la ama de las muje es no
puede pasa desape cibida en es a ocasión. Como apun a Feliciano Mon-
e o, en el de eni de la o ganización du an e los años de la dic adu a de
P imo de Ri e a hubo una alen ización de sus ac i idades y de su c e-
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«Eminen ísimo Seño », «Que ida amiga y he mana»: La es a egia de p o ección de...
cimien o po la elajación an e la coyun u a a o able. Que es e miedo a
acomoda se en el emanso de paz que o ecía el nacionalca olicismo es-
u ie a en la e ina de las muje es de ACE en los años cua en a, no queda
explíci o en la co espondencia. Sin emba go, es un elemen o que pudo
juga un papel impo an e a la ho a de sen i la necesidad de p o ege la
au onomía de la asociación y de limi a el in lujo del Régimen pa a e i a
descuida su e olución y ab i ías de en ada a la in luencia ex e na.
Po úl imo, el cua o mo i o es á elacionado con la necesidad de i-
naliza y consolida la inco po ación de las p incipales ob as ca ólicas a la
es uc u a de AC. Un p oceso que había comenzado en los años ein a y
se había in e umpido en pa e debido a la ené ica ac i idad polí ica du-
an e la II República y la gue a Ci il. Como ya se ha apun ado en a ias
ocasiones, la expe iencia de suma , po ejemplo, a la Unión de Damas del
Sag ado Co azón en 1933 u o que hace se con la in e ención de la Je-
a quía an e las e icencias de es as a usiona se con una es uc u a cuya
p incipal ca ac e ís ica e a p ecisamen e esa incues ionable sumisión a los
je a cas de la Iglesia. Los años cua en a, po an o, pudie on supone pa a
las muje es el momen o ideal, dada la es abilidad ex e io y la ausencia
de amenazas laicis as, pa a e mina de ins au a en e odas las socias el
p incipio de obediencia y idelidad que an os p oblemas supuso a la ho a
de o ma un mo imien o ca ólico emenino unido y cohesionado.
Es os cua o a gumen os ayudan a en ende la decisión de ACF de
man ene su au onomía a a és del único lide azgo de la Je a quía y is-
lumb a sus suspicacias a pe de sus elemen os de ini o ios, en e ellos el
ca ác e apolí ico de la asociación. Las muje es de ACE combina on la
de ensa del lide azgo eclesiás ico con el discu so de man ene se alejadas
de la ue e poli ización que imp egnó odas las asociaciones y mo imien-
os sociales as la gue a Ci il, especialmen e del discu so alangis a con
el que, como se e á, hubo desa enencias desde el p incipio. De es a ma-
ne a, ACF, p o egida bajo el man o de la eligión, exp esa á en sus ca as
su in ención de no adhe i se a ninguna línea polí ica y sus di e encias con
Falange, especialmen e con su Sección Femenina.
apoli icismo y no adhesión línea a línea: la es a egia de aC
pa a p o ege se y sol en a las di e encias con alange
La segunda a ian e común en las ca as de las muje es de ACE, so-
b e odo a pa i de 1940, es la p esencia de p oclamas que a es iguan el
1030 His o ia Con empo ánea, 2020, 64, 1011-1043
Ángela Pé ez del Pue o
deseo de man ene se lejos de la poli ización exis en e y de no adhesión a
cie os elemen os ep esen ados po los sec o es alangis as del nue o Ré-
gimen. Es a p oclama apolí ica no es nue a. Al igual que la sumisión a la
Je a quía, el ca ác e apolí ico es aba imp eso en los p incipios undacio-
nales de la asociación. En las palab as de Pío XI queda e lejada es a ca-
ac e ís ica, cuando en su Ca a Quae Nobis (1928) dijo que: «En la Ac-
ción Ca ólica in e end án odos los ieles, sin excepción de edad, […] ni
de pa idos, con al que es os no se opongan a la doc ina e angélica y a
la ley c is iana»48. Se conc e ó, además, que debía man ene se al ma gen
de las di isiones y ensiones de los pa idos polí icos, incluso de aquellos
que es u iesen o mados po ca ólicos. Es a búsqueda de au onomía apa -
idis a espondía básicamen e a la misión sup ema de la asociación: ayuda
al cle o a lle a a cabo su misión apos ólica. Una misión que no se limi-
aba a una ac uación indi idual, sino que implicaba una acción eligiosa de
ascendencia social, como se icio público que p es aba la Iglesia, y que
es aba a disposición de odos, independien emen e de su endencia polí ica.
Hay que acla a , sin emba go, que es a posición es más apa idis a que
apolí ica, como apun a Feliciano Mon e o, ya que nunca se eludió la es-
ponsabilidad de los ca ólicos de se ac i os en la ida polí ica del país, de
o ma unida y en de ensa de la Iglesia. Es o es lo que pod ía llama se «[el]
ca ác e p epolí ico de la AC»49, no solo po su ac i ud de mo ilización sin
encuad amien o di ec o en el sis ema de pa idos, sino ambién como posi-
ción p e ia al cambio que die on en los años de la II República hacia una
cla a poli ización. Como ya se ha explicado, las muje es sal a on a la es-
cena pública, pa icipa on en los pa idos e hicie on campaña, aunque hay
que ma iza que es e ac i ismo no se omen ó en e la ju en ud a la que se
alejó de los emas polí icos. Quizá ue una o ma de man ene los p inci-
pios o iginales de AC igen es en el eemplazo gene acional de la asocia-
ción y po encia un mayo alcance social de es as amas.
Los cambios en el ca ác e apolí ico de ACE se uel en más e iden-
es en las muje es po que, pa iendo de los mismos p incipios que los hom-
b es, su e olución hacia una mayo p esencia pública y pa icipación en
polí ica es más adical. Es deci , su p opia condición de gua dianas del ho-
ga las colocaba más alejadas de dicha escena. Desde la in e ención o -
mal en polí ica du an e la dic adu a de P imo de Ri e a has a la mo ili-
48 izca a, 1943, p. 37.
49 Mon e o, 2017, p. 165.
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zación en los pa idos de la II República, pasando po sus campañas de
desobediencia ci il, in e ención en el deba e del su agio emenino y mo-
ilización social, odo ue una e olución cons an e de menos a más. Como
ecoge Inmaculada Blasco, los años ein e y ein a ue on su paso de ini-
i o a la escena pública, aunque siemp e en endido como «una p olonga-
ción, en el espacio público, de las cualidades y habilidades que las muje es
enían poniendo en p ác ica den o del ámbi o amilia o en la ac i idad
desa ollada en las ob as de ca idad»50. No obs an e, con el inal de la gue-
a Ci il se p odujo una desmo ilización de las muje es de ACE en asun os
ex a apos ólicos y el mensaje que impe ó en su co espondencia ue de ob-
jeción y c í ica a la inje encia polí ica en las amas emeninas. Muy pe i-
nen es son unas líneas de una ca a di igida a Ma ía de Mada iaga, echada
en 1939, en la que un capellán sin iden i ica le ad ie e de que «lo que ha
mo ido sin duda a Roma a incula la Acción Ca ólica a las diócesis ha
sido la incomp ensión, y en algún sec o , la malicia, de los que han que-
ido e en ella un pa ido polí ico, poniéndola po blanco de sus a aques o
de sus ecelos, cuando ni po ins i ución ni po ac uación haya enido que
e nada con la polí ica»51. Es e ensalzamien o de la na u aleza apolí ica
de AC so p ende en un con ex o en el que odo se poli izaba, como esul-
ado del adoc inamien o y ep esión del nue o Es ado au o i a io. En es a
misma línea, la ama de las muje es celeb aba po ca a en 1942 la esolu-
ción de la Delegación Nacional de P opaganda po la que se ga an izaba la
exención de con ol del pode ci il sob e las ac i idades de ACE. En es a
misi a se aplaudía que los ac os de Acción Ca ólica quedasen:
Exen os de oda in e ención y iscalización po pa e de esa Dele-
gación P o incial de Educación Popula . […] Los ac os que puedan cla-
si ica se de semi-públicos, celeb ados en sus locales p opios o locales
ípicamen e eclesiás icos, como cí culos de es udio, con e encias apo-
logé icas a los miemb os de Acción Ca ólica, con e encias o ma i as
de espí i u in e io de Acción Ca ólica y análogos, quedan igualmen e
exen os de oda in e ención, po conside a se ac os no públicos sino
p opios y o dina ios del mismo o ganismo.52
50 Blasco, 2003, p. 154.
51 «Ma ía de Mada iaga. Mad id», 7-8-1939. AHFMAC Fondo de las Jó enes de Ac-
ción Ca ólica, Ca pe a 2-6-17 Co espondencia a iada.
52 « icesec e a ía de Educación Popula . Ci cula n.º116», 2-11-1942. AHFMAC
Fondo de las Muje es de Acción Ca ólica Española, A chi ado 20, Se ie 1, Ca pe a 2 Co-
espondencia y ci cula es Consejo Nacional 1934-1966.

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Ángela Pé ez del Pue o
Es as ac i udes so p enden aún más cuando se combinan con decla-
aciones que piden, explíci amen e, cau ela en las elaciones con cie as
es e as de pode polí ico den o del Régimen. Po ejemplo, la P esiden a
Nacional de la ju en ud de ACE, en el año 1938 le mani ies a al ca denal
de Pamplona su deseo de no pa icipa en la ealización del Se icio So-
cial de la Sección Femenina de Falange (SF). El se icio consis ía en cu -
sos de o mación adoc inado a obliga o ia pa a odas las muje es, en e
los diecisie e y los ein a y cinco años, que p e endiesen abaja ue a de
casa u ob ene el pe miso de conduci 53. Así lo solici a la di igen e de las
jó enes, dejando cla a su pe cepción de dicha ac i idad como innecesa ia
e incon enien e pa a ella y pa a su sec e a ia:
Quisie a ambién p egun a al Seño Ca denal, si debo cuan o an es
hace mi Se icio Social, a ea que me ocupa ía unas seis ho as dia ias,
dejando po lo an o en manos de la icep esiden a y de mi Sec e a ia
odo el inmenso abajo que sob e es e Consejo Supe io pesa, o hab ía
algún medio de ges iona que se me diese un ce i icado de exención, lo
cual se ía ambién sumamen e necesa io pa a mi Sec e a ia.54
La pe ición de eximi se de es a obligación pone de mani ies o el de-
seo de eludi el p oyec o adoc inado de Falange, y ambién una ac i ud
de supe io idad de las di igen es segla es espec o a la posible ins ucción
que SF les podía o ece , dado el al o ni el de o mación que conside aban
habe ecibido en ACE. Aunque es e caso solo e ie e a los al os ca gos de
la JFAC, lo cual no signi ica que odas las socias demandasen dicha exen-
ción, ayuda a con ex ualiza su in ención de sepa a es e as de in luencia y
limi a en lo posible la p esencia del discu so de Falange en e las que li-
de aban el p oyec o ideológico y aglu inado de la ju en ud ca ólica. Po
lo an o, las disc epancias ideológicas en e ambas ue on cla e en la apa-
ición de descon ianzas, que hicie on que es e ipo de escena ios no ue an
casos aislados. En es e sen ido, Inmaculada Blasco menciona, po ejemplo,
las con a iedades cuando SF « ue designada o icialmen e, po un dec e o
53 Hay que des aca aquí los es udios dedicados al análisis de alangismo emenino
español y/o el Se icio Social de Ma ía Te esa gallego, Ángela Cena o, Inbal O e ,
K a hleen Richmond, S anley Payne y Begoña Ba e a ecogidos en la bibliog a ía de es e
a ículo.
54 «Eminen ísimo Seño Ca denal P imado. Pamplona», 17-10-1938. AHFMAC Fondo
de las Jó enes de Acción Ca ólica, Ca pe a 2-6-1 Co espondencia con la Je a quía Ecle-
siás ica.
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«Eminen ísimo Seño », «Que ida amiga y he mana»: La es a egia de p o ección de...
de F anco de diciemb e de 1939, como la o ganización que había de eje -
ce la labo de adoc inamien o y socialización de las muje es españolas en
el modelo emenino hegemónico»55, la imposición de las escuelas del ho-
ga de SF como pa e de la educación obliga o ia de las muje es en los co-
legios, las p oclamas de in e io idad emenina en los mensajes de Falange,
que no exis ían en ACF, o la insis encia desde SF de in eg a «aspec os de-
i ados de la ideología ascis a, como la p eocupación po la higiene y la
pue icul u a, p oduc o de su in e és po consegui ciudadanos ue es pa a
una España que se p e endía impe ial»56. Es os elemen os no encon aban
luga en las p io idades de las ca ólicas.
Es a ac i ud de p udencia y alejamien o de los elemen os polí icos y de
las es e as de pode del nue o Es ado ue una cons an e, has a el pun o de
que, en ocasiones, se conside ó inopo uno in i a a miemb os del gobie no
de F anco a ac os de AC emenina, aludiendo mo i os que no debían se
des elados. En la co espondencia en e el Consejo Supe io de las jó enes
y el P imado de Toledo, es as le piden consejo sob e si deben o no in i a a
un ac o de clausu a al Minis o de Educación en 1938 (Ped o Sainz Rod í-
guez), a lo que se les con es a que: «Ace ca de la consul a que us ed le hace
en iende su Eminencia que más p uden e se á no hace esa in i ación. In-
dudablemen e que es pe sona que me ece odo el espe o y a ec o, pe o po
especiales azones que no puedo conc e a en es a ca a, es mejo que no se
haga la in i ación»57. Las azones quedan, po an o, en el ai e y no hay se-
ñales en es a, o en ca as pos e io es, de los mo i os que lle a on al a zo-
bispo a ecomenda al decisión a la ama ju enil. Lo que pa ece p obable
es que ue a su condición de polí ico la que c ea a las ese as ya que, como
señala Julio Esc ibano, Sainz Rod íguez se de inía an e odo como un hom-
b e moná quico de con encido ca olicismo que asociaba la e con la mili-
ancia, asgo que de inía al g upo de Acción Española del que ue miemb o
du an e los años de la II República58. Po an o, el con lic o no e a con su
pe sona, sino quizás con la idea de in oluc a en ac i idades de ACF a i-
gu as de la polí ica que pudie an ansmi i un mensaje de ape u a a la po-
li ización de la asociación. En es a misma línea, la ca a del 20 de mayo de
1939 de la P esiden a Nacional de las Jó enes al consilia io de la diócesis
55 Blasco, 2005, p. 61.
56 Blasco, 2005, pp. 60-61.
57 «S a. Ma ía de Mada iaga. Medina del Campo», 10-9-1938. AHFMAC Fondo de las
Jó enes de Acción Ca ólica, Ca pe a 2-6-1 Co espondencia con la Je a quía Eclesiás ica.
58 Esc ibano, 2000.
1034 His o ia Con empo ánea, 2020, 64, 1011-1043
Ángela Pé ez del Pue o
de Toledo Anas asio g anados es un nue o ejemplo. En es a misi a, la p e-
siden a le indica su in ención de pe eg ina al Pila en julio pa a bendeci
la bande a nacional de ACF, sal ada du an e la gue a, pa a lo que eque i-
ían la p esencia del ca denal p imado de Toledo, Isid o gomá. Ap o echan
es a consul a pa a pedi su opinión sob e si in i a o no a Ca men Polo al
ac o: «Pa a ello desea íamos ambién que S.E. nos dijese qué le pa ece más
opo uno y con enien e, pa a la Acción Ca ólica; si solici a a la esposa del
Caudillo que uese la mad ina de dicha bande a o pedí selo a la seño a al-
quina, iuda de un má i y mad e de es hijos má i es ambién, en e ellos
una compañe a nues a de Ju en ud, como homenaje que o enda íamos en
su pe sona a las mad es españolas»59. La p egun a y la p e e encia hacia la
seño a alquina pod ía esponde a una inocen e duda de la p esiden a, pe o
si se si úa es a ca a con cla a inclinación hacia la mad e de la socia caída
en la gue a en el con ex o de cons an es i an eces con Falange60, como se
e á más adelan e, y en gene al con las pe sonalidades de ue e pe il polí-
ico, en onces se empieza a islumb a un deseo de man ene los símbolos y
la asociación al ma gen de la poli ización que cie as igu as del eme gen e
égimen anquis a pudie an signi ica .
Pa a pode in e p e a adecuadamen e es e én asis en el ca ác e apo-
lí ico de ACF as la gue a Ci il hay que apela a dos aspec os p incipa-
les, uno his ó ico y o o con empo áneo al pe iodo es udiado. En p ime
luga , las socias de las amas emeninas no e an ajenas a la ayec o ia as-
cenden e de pa icipación polí ica desde los años ein e que había seguido
ACM. De la misma mane a, end ían p esen e la desilusión as el iun o
de la CEDA en 1933, y las consecuencias de dicho sal o a la es e a polí-
ica como ue el abandono de las ac i idades apos ólicas y o ma i as o el
hecho de que «sus p oyec os pe sonales no ue an encaminados a cons-
ui una amilia»61. Como ya se ha comen ado an e io men e, as el pico
ené ico de in e ención en los asun os polí icos, las muje es ue on e-
lici adas po su capacidad de mo ilización y po sus se icios, pe o di i-
gidas de nue o al hoga y a las a eas de ca idad y piedad. El acaso en
c ea una p esencia pe manen e en la es e a pública y el impac o nega i o
59 «Mad id 20 mayo 1939». AHFMAC Fondo de las Jó enes de Acción Ca ólica, Ca -
pe a 2-6-1 Co espondencia con la Je a quía Eclesiás ica.
60 Toni Mo an apun as disc epancias que excedían el e eno de las palab as, como
po ejemplo las c í icas de la Iglesia y sus segla es a la uni o mización de las muje es de
SF o la cons an e p ác ica de excu siones y eje cicio. Mo an , 2012, p. 138.
61 Blasco, 2003, p. 208.
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«Eminen ísimo Seño », «Que ida amiga y he mana»: La es a egia de p o ección de...
en la o aleza de sus ac i idades de ca ác e más piadoso y o ma i o, pu-
die on ep esen a una ba e a pa a ab i se de nue o a la polí ica o, mejo
dicho, a la mo ilización pa idis a. En un con ex o a o able pa a la aso-
ciación como e a el anquismo, que no eque ía de ninguna de ensa ac-
i a con a polí icas laicis as, amenazas a la ins i ución eclesiás ica o los
alo es amilia es ca ólicos y en el que la plu alidad de pa idos había
desapa ecido, esa implicación pa ecía innecesa ia.
Es a expe iencia his ó ica que abogaba po el apoli icismo se com-
binaba con el hecho de que en los años cua en a la de ensa de la asocia-
ción con a cualquie in en o de poli ización se con i ió en una es a egia
de ACF pa a supe a sus desa enencias con el alangismo. Como señala
Feliciano Mon e o, en Eu opa AC en gene al i ió una ase de «luna de
miel» con el ascismo y una pos e io desilusión con la llegada de los p i-
me os con lic os, muy elacionados con el con ol de la ju en ud o las
ob as sociales ca ólicas62. España no ue una excepción y las muje es,
muy implicadas po su supues a condición emenina-ma e nal en AC ju-
enil e in an il63, pa icipa on más que o os o ganismos segla es en esa
pugna po el con ol de la ju en ud, lo cual ep esen ó un nue o oco de
desa enencias y ensiones con la SF. Se e ela on como dos ins i uciones
con obje i os y es a egias ce canas, pe o en cons an e compe encia po el
dominio de un mismo colec i o. Así lo p ecisa Inmaculada Blasco en su
ap oximación a SF:
Las amas emeninas de Acción Ca ólica cons i uían un i al po en-
cial, pues o que ambas o ganizaciones pe seguían obje i os semejan es
y se di igían a los mismos sec o es de población emenina. Si bien no
hubo en en amien os explíci os en e ambas, en ocasiones descub imos
descon ianza po pa e de la o ganización alangis a an e una mayo im-
plan ación de la o ganización ca ólica, y una ausencia casi o al de cola-
bo ación en e dos o ganizaciones que, al in y al cabo, diseñaban ac i-
idades muy simila es.64
62 Mon e o, 2017, p. 156.
63 Todas las secciones in an iles es aban bajo la po es ad de las muje es po su su-
pues a inclinación hacia el cuidado y la ma e nidad. A su ez, la ju en ud emenina es aba
bajo la a en a mi ada de ACM, de la misma mane a que los jó enes e an u elados po la
ama de adul os.
64 Blasco, 2005, p. 62. Complemen ando es as a i maciones, Toni Mo an señala que a
pa i de 1941 se obse a una paula ina nacionalca olización del discu so de SF. Es o pudo
e o za en ACF la necesidad de p o ección y el ecelo an e el in usismo del alangismo
emenino en es e as has a el momen o de su exclusi a ac uación. Mo an , 2012, p. 135.
1042 His o ia Con empo ánea, 2020, 64, 1011-1043
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inanciación
P oyec o inanciado po el Minis e io de Economía. Re . P oyec o
I+D HAR2016-76398-P.
Da os de la au o a
Ángela Pé ez del Pue o es doc o a en His o ia Con empo ánea po la
Uni e sidad Au ónoma de Mad id desde 2015 y doc o a en Lenguas Mode -
nas Ex anje as y Li e a u a po la Uni e sidad de Tennessee desde 2016. A
lo la go de su ayec o ia académica, ha publicado nue e a ículos y capí u-
los de lib o, ha p esen ado abajos en diecinue e cong esos nacionales e in-
e nacionales y ha abajado como p o eso a en la Uni e si y o Tennessee
y en la Uni e si y o Wisconsin. También ha ealizado a ias es ancias de in-
es igación en la Geo ge own Uni e si y, la Newbe y Lib a y o Chicago y
o os cen os es adounidenses. Es á ac edi ada como ayudan e doc o po la
ANECA y ha sido con a ada Juan de la Cie a en la Uni e si a de València.
Además, o ma pa e de dos g upos de in es igación his ó ica con inancia-
ción del Minis e io de Economía y Compe i i idad. Ac ualmen e es con a-
ada ayudan e doc o en la Uni e sidad Au ónoma de Mad id.