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La batalla del Metropolitano. Protesta municipal y conflicto político en Madrid a finales de la Restauración

Author: Miguel Salanova, Santiago de
Publisher: Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatearen Argitalpen Zerbitzua
Year: 2020
DOI: 10.1387/hc.20490
Source: https://addi.ehu.eus/bitstream/10810/47166/1/20490-85473-1-PB.pdf
809
ISSN 1130-2402 – eISSN 2340-0277
HC
LA bA ALLA deL Me opoLi Ano.
p o Es a muNiCipaL y CoN LiC o poLí iCo
EN mad id a iNaLEs dE La Es au aCióN
THE BATTLE OF SUBWAY. MUNICIPAL PRoTEST AND PoLITICAL
CoNFLICT IN MADRID AT THE END oF THE RESToRATIoN
San iago de Miguel Salano a*
Uni e sidad Complu ense de Mad id. España
EsumEN: Es e a ículo analiza el p oceso de cons ucción y desa ollo inicial del e oca il
me opoli ano en Mad id, indagando en los con lic os de in e eses ju ídicos y polí icos que susci ó
en e los es o ganismos implicados en él: el gobie no municipal de la ciudad, la emp esa conce-
siona ia del anspo e y el Es ado. El obje i o se á comp ende el posicionamien o que el p ime o
de ellos mos ó en un con ex o muy especí ico de e e escencia de la acción polí ica municipal, ca-
ac e izado po la ei indicación de mayo es a ibuciones en la ges ión de los p incipales se icios
de u ilidad pública local. Pa a cub i es e p opósi o se a ende á no sólo a las eclamaciones que p e-
sen ó con a las in e enciones de la emp esa en el espacio u bano. También se alo a á la o ma
en la que el anhelo de mayo es de echos y compe encias mos ado desde la co po ación local de-
e minó en en amien os de p ime a magni ud con la mencionada emp esa y au o idades gube na-
men ales.
PALABRAS CLA E: Mad id, anspo es u banos, e oca il me opoli ano, polí ica municipal.
Abs Ac : This a icle analyses he cons uc ion and he ini ial de elopmen o he subway sys-
em in Mad id, h ough he esea ch o he con lic s o legal and poli ical in e es ha a ose be-
ween he h ee o ganisa ions in ol ed in i . Fi s ly, he municipal go e nmen o he ci y; secondly,
he concessiona y company o he new anspo ; and inally, he Spanish go e nmen . The aim o
his pape is o unde s and he posi ion ha he Ci y Council showed in a e y speci ic con ex o
e e escence o municipal ac ion, cha ac e ised by claims o wide a ibu ions in he managemen
o u ban se ices. In o de o ul il his pu pose, we will add essed no only he claims agains he
anspo company exposed by he main municipal depu ies. I will also be alued he way in which
he desi e o wide igh s and compe ences shown by he local co po a ion de e mined e y signi -
ican con on a ions wi h he a o emen ioned company and wi h he go e nmen au ho i ies.
KEyWoRDS: Mad id; u ban anspo a ion; unde g ound ailway sys em; u ban poli ics.
* Co espondencia a: San iago de Miguel Salano a. Uni e sidad Complu ense de Mad id, Depa amen o de His o ia Mo-
de na e His o ia Con empo ánea, Facul ad de Geog a ía e His o ia, Edi icio B. Calle P o eso A angu en, s/n. 28040 Ma-
d id (Spain) – [email p o ec ed] – h ps:// o cid.o g/0000-0003-1392-0925
Cómo ci a : Miguel Salano a, San iago de (2020). «La ba alla del Me opoli ano. P o es a municipal y con lic o polí ico en
Mad id a inales de la Res au ación»; His o ia Con empo ánea, 64, 809-840. (h ps://doi.o g/10.1387/hc.20490).
Recibido: 27 diciemb e, 2018; acep ado: 15 eb e o, 2019.
ISSN 1130-2402 - eISSN 2340-0277 / © 2020 UPV/EHU
Es a ob a es á bajo una licencia
C ea i e Commons A ibución 4.0 In e nacional
His o ia Con empo ánea, 2020, 64, 809-840
h ps://doi.o g/10.1387/hc.20490
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1. in oducción
El 12 de ene o de 1917 ep esen a una echa decisi a en la his o ia de
los anspo es públicos de Mad id. El Minis e io de Fomen o emi ió en-
onces e edic o a o able sob e la inicia i a p esen ada en mayo de 1914
po los ingenie os An onio gonzález Echa e, Ca los Mendoza y Miguel
O amendi, bajo la denominación de «Me opoli ano de Mad id». Se a-
aba de un e oca il sub e áneo, con acción eléc ica, de se icio pa -
icula y uso público, solici ado sin sub ención ni ga an ía de in e és po
el Es ado y compues o po cua o líneas (Cua o Caminos-Plaza del P o-
g eso; Calle de Fe az-Calle de goya p e io paso po Pue a del Sol y Ca-
lle de Alcalá; Calle de Se ano-Diego de León; y Fe az-goya po los bu-
le a es). Su p incipal obje i o e a esol e el p oblema de la ci culación
en una ciudad que supe aba los 600.000 habi an es.
Mad id e a una u be que se hallaba oda ía muy lejos del olumen
poblacional de o as ciudades en las que se había implan ado el Me o
con an e io idad. Sin emba go, lo necesi aba po sus ca ac e ís icas es-
uc u ales. La mo ilidad de su ecinda io enía di icul ada po la an-
gos u a de sus calles y su escasa capacidad pa a el ánsi o odado, sob e
odo en el casco an iguo1. En espe a de la u banización de la g an ía,
esa zona demos aba su insol encia pa a segui ac uando como pun o de
con e gencia del mo imien o ci cula o io de pea ones y ca uajes y co-
azón del que pa ían las a e ias de una compleja ed de an ías2. Al
mismo iempo, exis ía la inaplazable necesidad de conec a el an e io
en o no con el ex a adio3. Aquí debe alo a se la no able densidad po-
blacional que la segunda zona ad i ió con el p oceso de imp o isada
abso ción esidencial en el que se emba có desde inales del ochocien-
os, ago ada la idea del Ensanche al y como se plan eó en 18604. Y i-
nalmen e, el u u o anspo e podía a enua el p oblema del pa o o zoso
y el esidencial en el complejo ma co de la P ime a gue a Mundial,
ab iendo opo unidades pa a una emodelación del me cado labo al y
pa a el asen amien o poblacional en espacios dis an es de un cen o cada
ez más enca ecido5.
1 Ruiz Palomeque, 1976; De Miguel, 2017.
2 López Bus os, 1998; gu ié ez, 2001; Ma ínez, 2002, pp. 149-179.
3 ö ms, 2012.
4 Ca ballo, Pallol y icen e, 2008.
5 Sánchez Pé ez, 2005.
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La ba alla del Me opoli ano. P o es a municipal y con lic o polí ico en Mad id a inales...
La mayo ía de es udios elacionados con la e olución del Me o de
Mad id han incidido en los aspec os señalados. Algunos de los más in-
e esan es dialogan con las ans o maciones económicas y sociales ex-
pe imen adas po la capi al española en el p ime e cio del no ecien os
y pe mi en comp ende las causas que mo i a on la apa ición del ci ado
anspo e6. O os se han de enido en el desa ollo económico de la com-
pañía que lo cons uyó y explo ó, en la in luencia que u o a la go plazo
pa a el desa ollo de la ciudad, en sus ca ac e ís icas a qui ec ónicas o en
los p oyec os nona os que an ecedie on al ap obado7. Jun o a ellos, cabe
des aca inalmen e una se ie de abajos que han abo dado la his o ia del
Me o en un ma co de en endimien o con la e olución de o os anspo es
públicos como los an ías, pa a descub i las dinámicas de compe i i i-
dad que su gie on en e ellos8.
El co pus bibliog á ico inculado a la ayec o ia de o os e oca iles
me opoli anos ex anje os ambién ha es ado mayo i a iamen e asociado
a las emá icas apun adas pa a Mad id. Han sido p o usos los es udios so-
b e la e olución de es e anspo e en Lond es, Pa ís o Nue a Yo k, plan-
eando en oques na a i os y c onológicos asociados a su cons ucción y
a su con ibución al desa ollo de un planeamien o u banís ico acional
que e mina ía consolidando su es a us de me ópolis mode nas9. Sin em-
ba go, en algunos de ellos es posible de ec a una p o undización analí-
ica en cues iones no alo adas pa a el caso que nos concie ne, como las
implicaciones que el Me o u o en la c eación de nue as iden idades y
en las pe cepciones del espacio público en e los habi an es de las ciuda-
des10; en las dinámicas de econ igu ación espacial y usos del suelo11; o
en la apa ición de es a egias de con ol y acionalización de las nue as
expe iencias sociales a las que dio cabida su u ilización12.
En un con ex o ca ac e izado po la di usión de una ecnología que
ab ió paso al ad enimien o de p ocesos de homogeneización y es anda-
6 Rod íguez, 2015, pp. 115-156.
7 Méndez, 2000; Ma illa y F ax, 2003, pp. 81-99; gonzález Yanci, 2006; Moya, 2009;
zamo ano, 2012; Ruiz zapa e o, 2015; Oli a es, 2015.
8 López gómez, 1983; Ma illa, Polo y Benegas, 2002; Delgado, 2010.
9 Pa a Lond es, éanse: Ba ke y Robbins, 1974; Day y Reed, 2001; Halliday, 2001.
Pa a Pa ís: E enson, 1979; Halls ed, 1997; La oque, Ma gai az y zemb i, 2002. Pa a
Nue a Yo k: Cudahy, 1988; Hood, 1995; De ick, 2001 y Raskin, 2014.
10 Hood, 1996, pp. 308-331; Halls ed, 1999; Williams, 2008.
11 B adley, 2006; King, 2011, pp. 19-32; Da och, 2014, pp. 105-116.
12 Höhne, 2015, pp. 313-321.
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ización de espacios y p ác icas de mo ilidad in au bana, su gie on am-
bién ensiones en lo que espec aba a la o ma de concebi el e oca il
sub e áneo que ampoco ha ob iado la his o iog a ía in e nacional. Pa-
adigmá ico es el caso de Pa ís, que islumb ó en los decenios p e ios
al comienzo de las ob as del Me o un la go deba e en e el gobie no y
el Ayun amien o de la ciudad a la ho a de di imi la i ula idad del ans-
po e. Aquel u o su inicio a pa i del 11 de junio de 1880, echa en la
que se ap obó una ley econociendo a los municipios anceses su capa-
cidad de ges iona las líneas e o ia ias que ci culasen en sus é minos.
Es e es a us pa ecía aplica se inequí ocamen e al u u o Me o, alo án-
dolo como un sis ema de ánsi o pa a los ba ios del in e io de Pa ís. Sin
emba go, el Pa lamen o no a dó en di e i de esa conside ación. En 1883
se opuso on almen e al p oyec o de e oca il me opoli ano plan eado
po el ingenie o F édé ic Soulié, aduciendo que e a de in e és nacional y
some ido, en consecuencia, al a bi aje es a al.
Desde ese momen o se ab ió un con lic o de in e eses en o no a la
cues ión del Me o en el que pa icipa on dos en es. El p ime o, enca-
bezado po el gobie no, de endió una pe spec i a globalizado a pa a el
anspo e, conec ado con el es o del país po las g andes es aciones e-
o ia ias de la ciudad. El segundo, comandado po el Ayun amien o, se
ampa aba en la ci ada ley de 1880 pa a conside a las p e ensiones es a-
ales como una inje encia en sus compe encias. De mane a pa alela a es e
p oceso, se ue on esceni icando las disc epancias polí icas exis en es en-
e la opción epublicana más conse ado a de un Pa lamen o que buscaba
ga an iza el some imien o de Pa ís a la es e a de pode es a al y la opción
epublicana social de la capi al, ep esen ada po un consis o io que de-
endía su au onomía en la ges ión de cualquie se icio de u ilidad pública
local13. En el ma co de esa pugna, el econocimien o inal de la compe en-
cia del Ayun amien o sob e el Me o u o una eno me impo ancia simbó-
lica, pues su cons ucción y inanciación ue, pa a la ins i ución local, una
elocuen e o ma de econoce su au o idad sob e los asun os que en endía
como p opios en el ámbi o u bano.
Al igual que en Pa ís, el Me o ambién se con i ió en un mo i o de
dispu a en e el Es ado y el Ayun amien o pa a el caso de Mad id. El se-
gundo o ganismo plan eó una campaña de oposición con espec o a las
condiciones de implan ación del nue o anspo e que ue c eciendo has a
13 Desab es, 2003; Co e eau, 2004, pp. 89-151.
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La ba alla del Me opoli ano. P o es a municipal y con lic o polí ico en Mad id a inales...
culmina en un en en amien o en e sus ca gos ep esen a i os y las ue -
zas de segu idad gube namen ales. Pa a el consis o io de la capi al espa-
ñola, esa lucha u o un sen ido cla o muy simila al de la capi al ancesa:
la de ensa de mayo es compe encias en e a las inje encias es a ales.
La posición del Ayun amien o en el con lic o del Me o en e 1917
y 1922 solo puede en ende se si p e iamen e se alo a la e e escencia
que la acción polí ica municipal mos ó du an e esa e apa en Mad id14. En
esa coyun u a, ca ac e izada además po una no able con lic i idad eco-
nómica y social y po una ue e poli ización ciudadana, el gobie no lo-
cal es aba siendo obje o de una econcep ualización. Comenzaba a gana
ue za la idea de que necesi aba an o alcaldes y concejales capaces de de-
sa olla polí icas lógicas que encaja an con los p oblemas de la e olución
u bana como una de e minación más amplia de sus come idos. A ojos de
las ue zas polí icas apa adas del u nismo de la Res au ación, debía se
una en idad acul ada pa a ac ua en cuan o edunda a en p o echo de la
comunidad y no simplemen e una pieza al se icio de la maquina ia es a-
al. En consecuencia, odos los se icios que a ec a an al bienes a del e-
cinda io no podían escapa de las on e as de sus compe encias. Y desde
luego, aquellos debían sus ae se a la es e a me can il adicionalmen e
ampa ada po el Es ado, es o es, a las compañías p i adas que los ejecu-
aban como concesiona ios. Bajo la in luencia de las esis municipalis as
que llegaban de o os países, ue pe meando la concepción de que esas
emp esas o o gaban dichos se icios sin desa olla un e dade o sen ido
de esponsabilidad con los in e eses de la ciudad y sus habi an es15.
Es as conside aciones es u ie on p esen es en los deba es desa o-
llados en el Ayun amien o de Mad id du an e la e apa es udiada, y p inci-
palmen e en los ela i os a los anspo es. Pudo comp oba se cla amen e
en el caso del Me o aquí analizado, pe o ambién en la polí ica an ia ia
en es e mismo con ex o. A pa i de la segunda década del no ecien os se
cues ionó desde el consis o io su na u aleza, basada en una cen alización
ehiculada po la Ley gene al de Fe oca iles de 1877. Con es a se p o-
clamó la compe encia es a al sob e los an ías, dejándose en adelan e su
ges ión en manos de concesiona ios p i ados16. El consis o io mad ileño,
que asumió con esa no ma i a unciones secunda ias de inspección y i-
gilancia, la e mina ía en endiendo como una inje encia gube namen al en
14 De Miguel, 2019.
15 Magaldi, 2012.
16 A mengol, 2012, pp. 9-11.

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las a ibuciones que en endía como legí imas sob e las ías públicas. A
pa i de 1913, ei indica ía con ue za un i aje en la ejecución del se -
icio, que conside aba one oso socialmen e hablando y de icien e17, y la
adquisición de mayo es compe encias en su desa ollo y ges ión, en de-
imen o de la emp esa concesiona ia y del Es ado. Demandas simila es
a es as úl imas se ap ecia ían, como e emos, du an e la cons ucción del
e oca il me opoli ano.
Teniendo en cuen a es as p emisas in oduc o ias, es e a ículo p o-
undiza á en las causas y ca ac e ís icas del con lic o del Me o median e
la u ilización de di e sas uen es p ima ias (expedien es elacionados con
el Me opoli ano del A chi o His ó ico Nacional y del A chi o de illa
de Mad id, lib os de ac as del Ayun amien o de Mad id, documen ación
del A chi o de Me o de Mad id y publicaciones pe iódicas). En odos los
análisis debe en ende se como undamen al el con ex o en el que se desa-
olló el plei o, cla e pa a explica las demandas de mayo es compe en-
cias po pa e del gobie no municipal en la ejecución de planes y es a e-
gias que pe mi ie an acompasa la e olución de la ins i ución con la que
obse aba la u be a ni el demog á ico, económico y social.
2. Los o ígenes ju ídicos de la cues ión del me opoli ano de mad id
El Ayun amien o de Mad id ue desde un p ime momen o conscien e
de las en ajas que depa aba pa a la ciudad la cons ucción del Me o.
Susc ibía los obje i os del p oyec o, en endiendo que coadyu a ían en
la mode nización u bana cub iendo los acíos no ellenados po los an-
ías en las nue as dinámicas ci cula o ias18. Sin emba go, ambién ad i -
ió desde el p incipio di icul ades en su ejecución. Su p incipal objeción
al anspo e esidía en la conside ación que se hizo del mismo en la con-
cesión del Minis e io de Fomen o del 12 de ene o de 1917. Su expedien e
se ami ó de acue do con la Ley de Fe oca iles Secunda ios de 23 de e-
b e o de 1912, que en endía como ales «los des inados al se icio público
con mo o mecánico de cualquie clase que se concedan en adelan e y no
es én comp endidos en la ed de los de se icio gene al» (a ículo 1). En
esa no ma i a se ijaban los plazos de e e sión pa a las concesiones de
17 Sánchez Pé ez, 2005 y Rod íguez, 2015, pp. 118-128.
18 A chi o de illa de Mad id (A M), Lib o de Ac as del Ayun amien o de Mad id
(LAAM), sesión del 19 de ene o de 1917.
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es os anspo es en no en a y nue e años (a a o del Es ado) y las un-
ciones a cumpli po el gobie no en su cons ucción y explo ación (ase-
gu a la solidez y es abilidad de las ob as e inspecciona las en las debidas
condiciones de segu idad, higiene y comodidad).
Pa a el consis o io mad ileño, el Me opoli ano e a, po su uncionali-
dad, un medio de anspo e equipa able a los an ías. Es os es aban so-
me idos a la Ley gene al de Fe oca iles de 23 de no iemb e de 1877 y
al Reglamen o dic ado el 24 de mayo de 1878 pa a su ejecución. En un-
ción de las disposiciones ahí con enidas, enían un plazo de concesión
más educido que el del Me opoli ano (sesen a años) y econocían de e-
chos a la co po ación local en la igilancia, inspección acul a i a y e-
e sión de sus líneas19. Lo an e io men e señalado si e pa a explica las
azones po las que en el ecu so con encioso-adminis a i o in e pues o
con a la concesión del Me opoli ano po el Ayun amien o de Mad id el
13 de ene o de 1917 se de inió la Ley de Fe oca iles Secunda ios como
«el más pa en e y deplo able ejemplo» de las de iciencias p esen adas po
las no ma i as e o ia ias a ni el nacional. A juicio de los concejales,
aquellas p i aban a los municipios de la pa icipación que debían ene en
el égimen y uncionamien o de un medio de anspo e es ablecido en sus
lími es espaciales20.
Pa a el Ayun amien o de Mad id, la concesión ambién e idenciaba
un nulo espe o de acul ades que en endía como de su exclusi a compe-
encia, con a eglo al a ículo 72 de la Ley Municipal de 1877. Así se ad-
e ía en lo elacionado con el a eglo y cuidado de las ías públicas a las
que hab ían de a ec a las ob as del e oca il sub e áneo y su explo a-
ción, pe o ambién en lo que espec aba a la comodidad e higiene del e-
cinda io, al omen o de su segu idad y a la policía u bana. El consis o io
conside aba que las ga an ías que se le concedían en es os apa ados e an
insu icien es. El concesiona io de las ob as del Me opoli ano únicamen e
es aba obligado a escucha la opinión de los inspec o es acul a i os mu-
nicipales a la ho a de es ablece «es aciones, apeado es o apa ade os» y
a ejecu a odas las ob as que ue an necesa ias pa a que las calles no su-
ie an «despe ec os ni en o pecimien os, empleando ma e iales de la
19 A M, LAAM, sesión o dina ia del 19 de ene o de 1917.
20 A chi o His ó ico Nacional (AHN), FC-TRIBUNAL_SUPREMO_RECURSOS,
158, Exp. 991. Recu so n.º 991/1917 del Ayun amien o de Mad id con a la Real O den del
Minis e io de Fomen o sob e concesión de un e oca il sub e áneo denominado «Me o-
poli ano de Mad id» (1917-1920).
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San iago de Miguel Salano a
misma clase, condiciones y dimensiones que los que en las ías públicas
co espondien es u ilizasen los enca gados de su conse ación»21. La co -
po ación local exigía una ampli icación de es os é minos pa a os en a lo
que c eía e a su legí imo de echo: conoce con de alle odo lo elacionado
con la cons ucción y explo ación del Me o.
Finalmen e, el concejo mad ileño conside aba que, incluso en el hipo-
é ico caso de llega a con empla la concesión del nue o anspo e como
aplicable a la Ley de Fe oca iles Secunda ios, se come ían in acciones
legales que no se podían ob ia . Las líneas p oyec adas pa a aquel debían
es ablece se en el subsuelo de las ías públicas de Mad id, el cual en en-
día el consis o io de su p opiedad según lo dispues o en los a ículos 344
y 350 del Código Ci il de 1889. El p ime o econocía los caminos p o-
inciales y ecinales, plazas, calles, uen es y paseos como bienes pa i-
moniales de los municipios de uso público. El segundo consignaba que el
p opie a io de un e eno como los señalados e a dueño «de su supe icie
y de lo que es á debajo de ella», pudiendo hace en él las ob as, plan acio-
nes y exca aciones que le con inie an22.
Pa a la ep esen ación municipal, la concesión del Minis e io de Fo-
men o ca ecía además de las o malidades que se eque ían al ocupa e-
enos pe enecien es al dominio co po a i o. No exigía ni conside aba
la exp opiación o zosa de aquellos po causa de u ilidad pública (de
acue do con la ley de 10 de ene o de 1879) y ampoco el pago de un ca-
non a su legí imo dueño po su u ilización. Lo que odo es o p o ocaba
e a muy cla o. El concesiona io de las ob as goza ía g a ui amen e de una
p opiedad municipal con la posibilidad añadida de ans e i a un e ce o
el de echo que se le econocía, sin que el Ayun amien o pe cibie a can i-
dad económica o mani es a a p e iamen e su au o ización.
Las eacciones a es a pos u a del consis o io no se hicie on espe a 23.
La compañía del Me opoli ano desca ó sus eclamaciones, comenzando
con la equipa ación de los e oca iles sub e áneos a los an ías. No se
es ablecían los p ime os sob e calles cons uidas de an emano pa a usos
públicos, sino debajo de las mismas y en explanaciones hechas ad hoc.
Es as p ecisiones e an undamen ales, ya que lle aban al Me opoli ano a
no encaja en las de iniciones de la Ley gene al de Fe oca iles de 1877.
Teniendo en cuen a que el p oyec ado e oca il sub e áneo no e a una
21 Ibid.
22 Gace a de Mad id, 25 de julio de 1889, pp. 249-259.
23 AHN, FC-TRIBUNAL_SUPREMO_RECURSOS, 158, Exp. 991, 1917.
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La ba alla del Me opoli ano. P o es a municipal y con lic o polí ico en Mad id a inales...
línea complemen a ia de las que se es ablecie on en ese plan, que no se
des inaba a la explo ación de usos p i ados y que ampoco se acoplaba a
la de inición de es a égico, no cabía pa a aquel o a clasi icación que la
de secunda io.
Rele an es ue on ambién los ma ices es ablecidos po la compañía
con espec o a la p opiedad del subsuelo. En endía que los e enos a ocu-
pa en la ciudad no e an del consis o io, sino «dominio eminen e del Es-
ado». El Código Ci il en el que se ampa aban las ins ancias municipales
pa a aludi a es e apa ado limi aba los de echos del p opie a io del suelo,
en endiendo como al la supe icie y lo que es aba debajo de ella, opo-
niéndose on almen e al a ículo 52 de la Ley de Minas, que especi icaba
que el subsuelo e a de dominio es a al. El a ículo 344 de aquel co pus di-
idía los bienes de los municipios en gene ales de uso público (calles, pla-
zas, e c) y pa imoniales que podían se , a su ez, de uso común y de p o-
pios. En unción de lo que ahí se es ipulaba, el Ayun amien o no es aba en
condiciones de alega que las calles uesen de su p opiedad pa a así apli-
ca las el p ecep o sob e la p opiedad co po a i a de la Ley de Fe oca i-
les Secunda ios24.
El Minis e io de Fomen o ambién eaccionó nega i amen e a la pos-
u a del Ayun amien o de Mad id a i icando la concesión median e una
nue a Real O den el 26 de ene o de 1917. Po ella, solo se decla aba
como p oceden e la eclamación po la que aquel solici aba el de echo de
examina y emi i in e p e aciones que debían se escuchadas po la com-
pañía concesiona ia del Me opoli ano en lo elacionado con los planos y
pe iles del eplan eo de las líneas p oyec adas y con las ob as especiales
que se exigie an en lo sucesi o ( elacionadas con el alcan a illado y con
el Canal de Isabel II).
Sob e la base de es as espues as y guiado po las in e p e aciones que
sob e la cues ión del Me opoli ano hicie on sus ediles y alcaldes, el con-
sis o io omó el 20 de ab il de 1917 la decisión de no opone di icul ades
a la ealización de las ob as del anspo e, sos eniendo, al mismo iempo,
cuan o se ei indicaba en el ecu so con encioso-adminis a i o in e -
pues o al T ibunal Sup emo en espe a de una esolución25. El consis o-
io no desis ió de la posibilidad de emp ende acciones con a la emp esa
concesiona ia de las ob as. Simplemen e, enunció a un p ocedimien o
24 AHN, FC-TRIBUNAL_SUPREMO_RECURSOS, 158, Exp. 991, 1917-1920.
25 A M, LAAM, sesión del 20 de ab il de 1917.
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cejales elegidos en las u nas y no designadas po Reales ó denes del Mi-
nis e io de gobe nación como has a en onces. Se inaugu a on con ello
unas co as de mayo democ acia en el Ayun amien o que acili a on una
conduc a más ei indica i a en e sus ep esen an es, pa icula men e
con a aquellas emp esas que ges ionaban asun os que se en endían que
e an p opios de la Municipalidad, como la del Me opoli ano47. El plei o
con la compañía se ampli icó en ese ma co, has a en ende se que la única
solución pa a el mismo pasaba po la p omulgación de una ley especí ica
que die a al consis o io in e ención o icial en las ob as y a eas de explo-
ación del anspo e48.
4. ba celona como modelo a segui . in ensi icación de las p esiones
del gobie no municipal de mad id sob e la Compañía
del me opoli ano
Las disco dancias en e el Ayun amien o de Mad id y la compañía
del Me opoli ano se ag a a on de mane a inexo able con las no icias que
llega on desde Ba celona en 1921. El 12 de eb e o de ese año se o o gó,
median e Real O den del Minis e io de Fomen o, la concesión de un e o-
ca il sub e áneo eléc ico en la capi al ca alana a un g upo o mado po
el Banco de izcaya, el Banco Hispano Colonial, la Sociedad Anóni ma
A nús-ga i, la emp esa de an ías de Ba celona y los e oca iles de Ca-
aluña. El obje i o e a uni las ba iadas de g acia y San ge asi con el
pue o, pasando po el Paseo de g acia y la Plaza de Ca aluña49.
La necesidad de es e medio de anspo e e a cla a, eniendo en
cuen a el desa ollo de la ciudad y la ele ancia alcanzada en é minos
demog á icos po las zonas señaladas, o iginando un lujo de pasaje os
que los an ías no podían asumi . Es as ap eciaciones ya es aban p e-
sen es en la men e de los ingenie os Pablo Mulle y Oc a io za agoza,
au o es del plan del Fe oca il Eléc ico Me opoli ano de Ba celona y
sus Ensanches de 1907. Es e se ap obó median e p oyec o de ley po las
Co es a inales de ese mismo año en condiciones muy simila es a las de
Mad id. Se concedió sin ga an ía de in e és ni sub ención po pa e del
Es ado, dic aminándose la e e sión de las líneas en bene icio de es e úl-
47 A M, LAAM, sesiones del 13 de agos o de 1920 y 29 de ab il de 1921.
48 A M, LAAM, sesiones del 22 y 29 de ab il de 1921.
49 Salme ón, 1992 y A mengol, 2012, pp. 257-265.

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imo. El consis o io ba celonés in e puso ecu so, ei indicó la equipa a-
ción del nue o anspo e a los an ías y eclamó sus de echos de i ula-
idad sob e el subsuelo de la ciudad, exigiendo el abono de un canon po
su ocupación.
Los deba es municipales sob e el p oyec o de Mulle y za agoza coin-
cidie on con los momen os iniciales de la e o ma in e io de la ciudad,
plan eada ya o malmen e es decenios a ás po Ángel Baixe as. Su p o-
yec o, consis en e en la ape u a de es g andes calles (g an ía A, B
y C), buscaba la conexión del Ensanche y el pue o, así como el espon-
jamien o y la eliminación del ejido u bano más deg adado del cen o
his ó ico50. Su ges ación se p odujo en 1907 median e con enio en e el
Ayun amien o y el Banco Hispano Colonial, iniciándose las ob as en los
p ime os meses de 1908. Como apun a A mengol, a inales de julio de
1911, an sólo días después de la solici ud emi ida po el gobie no Ci-
il al consis o io ba celonés pa a ab i una in o mación pública sob e la
concesión del e oca il me opoli ano, aquel decidió in oduci en los
con a os es ablecidos con la en idad inancie a pa a la u banización de
la g an ía A (después denominada ía Laie ana) la cons ucción de dos
úneles des inados al á ico e o ia io51.
El obje i o del Ayun amien o de Ba celona e a cla o. Buscaba in e -
e i en la ami ación del p oyec o de Mulle y za agoza ei indicando
sus de echos sob e el subsuelo a u iliza po pa e del u u o anspo e y
ga an izando su in e ención en el mismo, si inalmen e e minaba ma-
e ializándose la p opues a. Si bien es cie o que el consis o io u o p o-
pósi os de impulsa po su p opia inicia i a el e oca il me opoli ano,
la sen encia del T ibunal Sup emo sob e el Me o de Mad id e mina ía
desca ando esa posibilidad. Sin emba go, la ci ada cons ucción de los
úneles le o o ga ía poco después una en aja económica, coincidiendo
jus amen e con la o mación de la sociedad encabezada po el Banco de
izcaya y el Banco Hispano Colonial pa a la de ini i a cons ucción del
Me opoli ano en Ba celona.
A la al u a de 1921, las au o idades municipales de Ba celona es aban
de acue do en que el e oca il me opoli ano debía ejecu a se «en el más
b e e plazo de iempo posible». Sin emba go, ambién juzgaban que la
sociedad concesiona ia del nue o anspo e debía adop a p ecauciones
50 Bohigas, 2001.
51 A mengol, 2012, p. 265.
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en sus abajos pa a no lesiona los in e eses del Ayun amien o52. De es e
modo, el consis o io ba celonés ijó las condiciones que conside aba que
aquella debía cumpli . En e ellas sob esalía la p esen ación de un plan
que modi ica a el o iginal de 1907 median e una ope ación de eplan-
eo de las líneas, u ilizándose los úneles de la e o ma de la ía Laie ana
pa a adap a lo a las necesidades u banas. Teniendo en cuen a la po es ad
del Ayun amien o sob e los an e io es, su ap o echamien o po pa e de
una en idad concesiona ia le pe mi i ía un de echo de in e ención en la
cons ucción y explo ación del nue o anspo e53.
A di e encia de lo ocu ido en Mad id, se ab ie on desde un p ime
momen o negociaciones en e la sociedad concesiona ia del Me opoli-
ano y el Ayun amien o de Ba celona que de i a on en un con enio que
u o cua o conclusiones ascenden ales. En p ime luga , el gobie no
municipal ende ía a la sociedad los mencionados úneles cons uidos de
la e o ma de la ía Laie ana po 850.000 pese as. En segundo é mino,
la sociedad g an Me opoli ano paga ía un canon anual de 45.000 pese as
en concep o de cons ucción y u ilización del suelo y subsuelo has a que
las ob as queda an e minadas. En e ce luga , el Ayun amien o pe cibi-
ía bene icios de i ados de la explo ación del anspo e sob e la base de
una escala ascenden e en la siguien e o ma. De las p ime as 100.000 pe-
se as que excedie an de una ecaudación kilomé ica anual de un millón
de pese as po pa e de la sociedad concesiona ia, ob end ía un po cen-
aje de un 6%. En lo sucesi o, esa p opo ción inicial i ía aumen ando en
un 1% po cada 100.000 pese as que se suma an a la ecaudación kilomé-
ica anual de la compañía, has a alcanza un máximo de un 15%. Y inal-
men e, la compañía ga an iza ía al consis o io la pe cepción de 5.000 pe-
se as po kilóme o de explo ación y año54.
El caso de Ba celona ue especialmen e alo ado po el ma qués de
illab ágima as hace se con la alcaldía de Mad id a inales de 1921.
Desde un p incipio, su obje i o ue aumen a los ecu sos municipales en
un con ex o en el que se deba ían p esupues os ex ao dina ios pa a la ea-
lización o e minación de p oyec os undamen ales pa a la ciudad, como
el Ma ade o, la Nec ópolis y ob as eque idas pa a la mejo a higiénica de
los ba ios popula es. El cumplimien o de odo ello pasaba po el es able-
52 A xiu Municipal de Ba celona (AMB), Llib e d’Ac es del Consell Plena i (LACP),
sesiones del 11, 18 y 25 de ab il y del 4 de mayo de 1921.
53 La Vangua dia, 19 de ab il de 1921.
54 El Impa cial, 7 de ma zo de 1922.
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cimien o de nue os a bi ios y la co ec a aplicación de los ya exis en es,
como el que se e e ía a la ocupación de ías públicas y subsuelo, a aque-
llas emp esas p i adas que gene almen e los habían esqui ado, comen-
zando con el Me opoli ano55. El p ime paso dado po el egido en es e
escena io ue conce a una en e is a con O amendi, en ocada al a a-
mien o de los débi os de la compañía con el consis o io po el concep o de
ocupación de la ía pública56. Pa alelamen e, se busca ía en abla un diá-
logo con el Minis e io de Fomen o, mos ándosele el es ado de opinión de
los concejales con espec o al p oblema pa a log a el econocimien o de
de echos median e modi icaciones legisla i as57.
El ma qués de illab ágima expuso a la compañía lide ada po
O amendi cua o pe iciones58. En p ime luga , el pago de un canon de
cons ucción de 40.000 pese as, ex endido desde la echa en que comen-
za on las ob as de la línea 1 has a la e minación de las mismas. En se-
gundo luga , el abono de un canon ijo en concep o de ocupación de las
ías públicas y del subsuelo de 5.000 pese as po kilóme o de únel de las
líneas que queda an en explo ación. En e ce é mino, la ins alación de
ocos luminosos de incandescencia en el ex e io de los accesos a las es a-
ciones de las líneas que es u ie an en explo ación. Y inalmen e, el eco-
nocimien o pa a el Ayun amien o de una pa icipación di ec a en los be-
ne icios de la emp esa en las siguien es p opo ciones:
— 20.000 pese as po kilóme o de explo ación si la ecaudación de la
emp esa no alcanzaba las 500.000 pese as anuales.
— 4% de la ecaudación si ascendía a 500.000 pese as anuales.
— 3,5% de la ecaudación si se encon aba en e las 500.000 y las
600.000 pese as anuales.
— 3% de la ecaudación si luc uaba en e las 600.000 y las
700.000 pese as anuales.
— 2,5% de la ecaudación si se encon aba en e las 700.000 y las
800.000 pese as anuales.
— 2% de la ecaudación si supe aba las 800.000 pese as anuales.
55 A M, LAAM, sesiones del 9, 15 y 20 de ene o de 1922.
56 La Co espondencia de España, 25 de ene o de 1922 y La Voz, 4 de eb e o de
1922.
57 A M, LAAM, sesiones del 20 de ene o y 10 de eb e o de 1922.
58 La Voz, 6 de ma zo de 1922, El Globo, 7 de ma zo de 1922 y El He aldo de Ma-
d id, 8 de ma zo de 1922.
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O amendi se di igió po ca a al alcalde de Mad id el 10 de eb e o
de 1922 pa a comunica le que, aun encon ando ilegal el abono de cual-
quie canon municipal po el hecho de que con a enía los é minos
de la concesión del Minis e io de Fomen o, se encon aba en su deseo
«ag ada al Ayun amien o» accediendo a un con enio. En el Consejo de
Adminis ación celeb ado po la emp esa es días después se discu ie-
on las condiciones del mismo. La compañía se a enía a o ece un ca-
non de cons ucción de 45.000 pese as anuales y o o po kilóme o en
explo ación idén ico al que pagaba la Sociedad de T an ías (ochocien-
as pese as)59. Sin emba go, esa p opues a ue en endida po la alcaldía
como «mezquina en elación con la cuan ía de la explo ación y la u ili-
zación del suelo y subsuelo que equie e en exclusi idad el Me opoli-
ano» y quedó echazada60. A modo de éplica, el alcalde p esen ó a los
concejales una moción en la que se alo aba la posibilidad de u iliza un
p ocedimien o de ue za pa a aco a las dis ancias exis en es en e las
pos u as de la emp esa y del Ayun amien o: la suspensión de las ob as
del Me o61.
En espe a de lo que decidie an los concejales con espec o a dicha
moción, las siguien es semanas se ca ac e iza on po un enso c uce de
decla aciones en e O amendi y el ma qués de illab ágima. El p ime o
denunció la campaña pe pe ada con a su emp esa, ep esen ada desde
la alcaldía como «in ansigen e» y «enemiga del pueblo»62. A juicio del
ingenie o, e a una o ma injus a de econoce los bene icios que la com-
pañía había gene ado pa a la mo ilidad in au bana y el me cado labo al.
Po es a azón, en endió como una necesidad con ence a la opinión pú-
blica de lo obje i a que esul aba la oposición de su emp esa a los p opó-
si os municipales, sob e la base de es a gumen os.
En p ime luga , O amendi en endía que las obligaciones económicas
de la compañía con el consis o io e an nulas. Ya se pagaban al Es ado las
con ibuciones, impues os y cánones exigidos a los e oca iles secun-
da ios, no siendo legal que se le o zase a abona ibu os municipales no
p e is os en las cláusulas de la concesión del Minis e io de Fomen o. En
segundo é mino, el ingenie o explicaba las azones que lle aban a echa-
za la en ega de un canon po kilóme o cons uido ein a eces supe io
59 La Época, 14 de eb e o de 1922.
60 A M, LAAM, sesión del 24 de eb e o de 1922.
61 A M, LAAM, sesión del 3 de ma zo de 1922.
62 La Acción, 8 de ma zo de 1922.
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al que abonaba la Sociedad de T an ías, alo ando que sus si uaciones
e an dis in as. Así, mien as la segunda ecibía di ec amen e del munici-
pio «calles pe ec amen e pa imen adas y alumb adas pa a que en ellas se
ins alasen sus pos es y cables sub e áneos y aé eos», los esponsables del
Me opoli ano «in e ían millones de pese as en cons ui sus úneles»63.
Y po úl imo, O amendi ijó las di e encias en e Mad id y Ba celona en
lo que espec aba a las condiciones de cons ucción del nue o anspo e.
En odo momen o en endió que el concie o alcanzado en la capi al ca-
alana lle aba in oluc ada la en a que el Ayun amien o hacía a la em-
p esa «de unos sobe bios úneles de doble ía en una de las calles más
impo an es»64.
El ma qués de illab ágima con adijo los a gumen os de O amendi y
explicó el signi icado de la moción ela i a a la suspensión de las ob as.
Aquella no ep esen aba el co ola io de una campaña a bi a ia con a la
emp esa del Me opoli ano. Po el con a io, e a una lucha po ecaba los
ibu os que líci amen e co espondían al municipio, acabando así con la
pe niciosa dinámica de años p eceden es basada en la lib e u ilización de
ex ensos espacios de las ías públicas65.
Lo cie o es que la ac uación de la emp esa del Me opoli ano e a con-
secuen e con algunos pun os señalados po la alcaldía. Implíci amen e, e-
conocía que la ocupación de ías públicas pa a la ealización de las ob as
del anspo e debía i acompañada de la en ega de ibu os al municipio.
Así debió comp ende lo O amendi, eniendo en cuen a que en un p ime
momen o acep ó negocia con el ma qués de illab ágima y o ece cá-
nones anuales elacionados con la o alidad de lo cons uido y los kilóme-
os en explo ación. Si la emp esa hubiese conside ado que oda exacción
de impues os de es as ca ac e ís icas e a ilegal, se hubie a opues o de ma-
ne a ajan e a cualquie negociación. Pa a cie os sec o es de la opinión
pública, el me o hecho de hace o e as suponía un aca amien o de la em-
p esa al de echo ajeno y un econocimien o de su debe , con lo cual, lo
que se discu ía ya no e an an o los de echos de una y o a pa e, sino la
impo ancia de la can idad económica que el Me opoli ano había de pa-
ga al consis o io66.
63 La Época, 9 de ma zo de 1922.
64 Ibid.
65 El Sol, 10 de ma zo de 1922.
66 La Voz, El Sol, El He aldo de Mad id, El Globo y El Impa cial (9 al 12 de ma zo
de 1922).

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El desen endimien o en e el ma qués de illab ágima y O amendi
lle ó a que inalmen e se o a a, en sesión plena ia municipal del 10 de
ma zo, el dec e o de suspensión de las ob as. Se dio luz e de a la deci-
sión de la alcaldía, no sin an es gene a se un cisma en e los concejales.
La mino ía mau is a conside aba ilógica la medida, en endiendo como
nulas las a ibuciones del alcalde pa a p ocede de un modo como el que
p oponía en con a de los dic ámenes del Es ado. Asimismo, en endía que
una in e upción b usca de las ob as podía gene a p oblemas de segu idad
y o den público, eniendo en cuen a la ci a de abajado es (unos 1.500)
que queda ía en pa o67. Po su pa e, los socialis as comp endían que la
moción impond ía co apisas en el ele ado g ado de au onomía del que
has a en onces había gozado la emp esa g acias a las «amis ades con aí-
das po sus ep esen an es con pode osos ca gos gube namen ales»68.
Las di e en es in e p e aciones edilicias sob e la cues ión del Me opo-
li ano se hicie on mani ies as en ese pleno municipal. Sin emba go, e mi-
na ían po cob a su mayo g a edad en el momen o en el que la alcaldía
ac i ó o malmen e el dec e o de suspensión de las ob as diecisie e días
después, una ez que O amendi a i icó la nega i a de la emp esa a o mu-
la un con enio con el consis o io as la eunión de su Jun a de Accionis-
as celeb ada el 17 de ma zo69. Fue en onces cuando la cues ión del Me o-
poli ano pe dió su ca ác e local pa a asumi un ca ác e polí ico-es a al.
5. En e la desau o ización y el desc édi o. El con lic o del «me o»
en las calles de mad id y su esolución gube namen al
El 20 de ma zo de 1922 ue el día elegido po la alcaldía de Mad id
pa a ac i a el acue do municipal ela i o a la suspensión de las ob as del
Me opoli ano. A p ime a ho a de la mañana, el ma qués de illab ágima
di igió una úl ima comunicación a O amendi in o mándole de los p oce-
dimien os que se segui ían en esa ope ación, de la supues a con o midad
del minis o de la gobe nación, Pío icen e Piniés, con su decisión y de
las medidas de ue za que el consis o io ejecu a ía si la emp esa u ilizaba
a sus ob e os pa a boico ea su ges ión70.
67 A M, LAAM, sesión del 10 de ma zo de 1922.
68 Ibid.
69 La Acción, 18 de ma zo de 1922.
70 La Co espondencia de España, 20 de ma zo de 1922.
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La ba alla del Me opoli ano. P o es a municipal y con lic o polí ico en Mad id a inales...
Poco después de ese úl imo con ac o, las es aciones del Me opoli ano
comenza on a se ocupadas po e enes de la gua dia Ci il y de la Di ec-
ción gene al de Segu idad. La máxima au o idad de es a úl ima ins i u-
ción, Millán Millán del P iego, jus i icó la cus odia de la ed como un me-
dio de e i a los con lic os de o den público que pudie an p oduci se si se
suspendían las ob as y si la emp esa del Me opoli ano in e umpía, a su
ez, la ci culación de coches. A la is a de es as p ecauciones, el alcalde
se puso en con ac o con el minis o de gobe nación pa a pedi explica-
ciones sob e ales medidas. Aunque el ma qués de illab ágima daba po
segu o el apoyo de Piniés en el con lic o, as p opo ciona le du an e los
días an e io es cuen a exac a de los acue dos municipales omados sob e
es e asun o, el minis o e mina ía ec i icando. Con adijo públicamen e
al alcalde, a i mando desconoce el ondo del p oblema, y de inió la sal-
agua dia de las líneas como una medida ine i able pa a e i a un pa o
que p o ocase dis u bios en e los abajado es de la compañía71.
Pa a el ma qués de illab ágima la eacción de Piniés esul aba des-
p opo cionada y con adic o ia. A su juicio, no había que eme al e acio-
nes del o den público, oda ez que el p opósi o del consis o io no e a ni
in e umpi el se icio de iaje os, ni deja en si uación de pa o o zoso a
los ob e os de la emp esa, a los que incluso se ga an izaba la concesión
de o as ocupaciones mien as se esol ie a el con lic o. is o odo es o,
la conclusión a la que llegó el alcalde as su en e is a con el minis o de
gobe nación ue cla a. El gobie no se posicionaba a a o de los in e e-
ses de la compañía del Me opoli ano y en con a de los municipales72.
A pesa de la nega i a pos u a mos ada po el gobie no con espec o
al plan del alcalde, es e decidió segui adelan e con el mismo. A p ime a
ho a de la a de eunió en sus dependencias a los enien es de los dis i-
os. Se les ansmi ie on ó denes pa a acudi a los encla es u banos en los
que la emp esa enía pozos abie os pa a la ex acción y e ido de ie as.
P og esi amen e, esas au o idades ue on llegando jun o con écnicos mu-
nicipales y gua dias u banos a pun os donde se si uaban las case as de
ob as ins aladas po la compañía (g an ía, Pue a del Sol, Calle de Al-
calá en e al Banco de España y glo ie a de A ocha). En odos esos es-
cena ios se opa on con las ue zas de segu idad dependien es del Es ado,
que se nega on a aca a las ó denes de la alcaldía. La cues ión del Me o-
71 La Voz, El He aldo de Mad id y La Época, 20 de ma zo de 1922.
72 La Co espondencia de España, 20 de ma zo de 1922.
832 His o ia Con empo ánea, 2020, 64, 809-840
San iago de Miguel Salano a
poli ano de i aba así en un acon ecimien o insóli o: el en en amien o en
las calles de Mad id en e ep esen an es de las au o idades gube na i as
y locales.
Las ue zas de la gua dia Ci il y de la Di ección gene al de Segu i-
dad comenza on a expulsa a los ep esen an es del Ayun amien o de Ma-
d id de las zonas donde se desa ollaban las ob as del Me opoli ano. Se
si ie on pa a ello de p ocedimien os coe ci i os, de eniendo a quienes se
esis ie on a obedece sus ó denes. Es a ue la sue e que co ie on Nico-
lás Leopoldo Fa ge y Ángel Cube o, enien es de alcalde de los dis i os
de Hospi al y Buena is a; Edua do Ma ínez Cama e o, je e de la gua -
dia Municipal de Mad id, y su segundo de abo do, Manuel ga ido. El al-
calde ambién eco ió di e sos luga es donde se ealizaban ob as jun o
con una sección de gua dias municipales, a ando de pene a sin éxi o en
los espacios dedicados a los ajos. La no malidad no se es ableció has a
las doce de la noche, momen o en el que el ma qués de illab ágima con-
ocó una eunión de u gencia en el Ayun amien o pa a adop a cua o
acue dos municipales de no able ele ancia73.
En p ime luga , el Ayun amien o de Mad id dispond ía acudi al go-
bie no en pleno pa a expone su p o es a con a los hechos acaecidos en
las ho as an e io es. En segundo é mino, oga ía a los dipu ados en Co -
es elegidos po la p o incia de Mad id la o mulación de in e pelacio-
nes al p esiden e del Consejo de Minis os sob e los acon ecimien os,
llegando a cuan o consin ie an los ecu sos pa lamen a ios pa a depu a
esponsabilidades y sa is ace las compe encias municipales. En e ce
luga , acudi ía nue amen e el 22 de ma zo a los pun os donde quedaban
ins aladas allas y ende e es pa a los abajos de cons ucción del Me-
opoli ano, pa a de iba los en caso de que el gobie no pe sis ie a en su
i espe uosa ac i ud hacia la Ley Municipal. Y po úl imo, p esen a ía di-
misiones i e ocables de los enien es de alcalde en señal de p o es a po
las ca encias que en é minos de ue za mo al y ma e ial p esen aba el
consis o io a la ho a de ejecu a los acue dos alcanzados en sus sesiones
plena ias74.
Es as disposiciones ue on pos e io men e comunicadas a los conce-
jales en la sesión ex ao dina ia con ocada po el alcalde el 21 de ma zo.
73 La econs ucción de los hechos a pa i de: La Co espondencia de España,
La Voz, El He aldo de Mad id, El Sol, El Socialis a, La Época y La Acción, 20 y 21 de
ma zo de 1922.
74 La Época, 21 de ma zo de 1922.
h ps://doi.o g/10.1387/hc.20490 833
La ba alla del Me opoli ano. P o es a municipal y con lic o polí ico en Mad id a inales...
Pa a en onces, las ensiones en e es e y las au o idades gube na i as ha-
bían cob ado una g a edad di ícilmen e a enuable. Piniés ya había emi-
ido una Real O den po la que desau o izaba al consis o io, con i iendo
a su gua dia Municipal en un cue po a mado dependien e del Es ado75.
También había dispues o que las ue zas de segu idad a ancasen de las
calles el bando publicado ho as an es po el ma qués de illab ágima, en
el que decla aba su p opósi o de expone al ecinda io odos los hechos
de la jo nada del 20 de ma zo pa a que aquel pudie a o ma su opinión76.
Los ediles a a on sob e odos es os pun os en el mencionado pleno, ex-
p esando un apoyo incondicional al alcalde. De esa pos u a únicamen e se
desma ca on los mau is as, que conside a on que la alcaldía se había ex-
cedido en sus a ibuciones ac uando al ma gen de los cauces legales.
El con lic o del Me opoli ano se con i ió en obje o de discusión de
las sesiones del Cong eso de los Dipu ados esa misma jo nada del 21 de
ma zo. Las in e enciones más des acadas sob e es a cues ión ue on las
ealizadas po Sabo i y po el p opio alcalde de Mad id. El concejal y
pa lamen a io socialis a plan eó al gobie no la necesidad de oma una
ac i ud decidida en el con lic o del Me opoli ano, p opo cionándole so-
luciones e icaces que ga an iza an el espe o del pode municipal. Asi-
mismo, solici ó al Minis e io de Fomen o y al p opio gobie no una mayo
anspa encia en las elaciones que podían man ene con la compañía di-
igida po O amendi, con el obje i o de a e igua la posible exis encia de
in e eses económicos inculados a los esul ados de la emp esa po pa e
de al os ca gos es a ales. Po su pa e, el ma qués de illab ágima, buscó
jus i ica la legi imidad con la que había ac uado edac ando el dec e o de
suspensión de las ob as y adelan ó su decisión i e ocable de p esen a
su dimisión de la alcaldía de Mad id, o zado a ello po la p esidencia del
Consejo de Minis os al nega cualquie ipo de ju isdicción al municipio
en el a amien o de una cues ión que únicamen e compe ía al Minis e io
de Fomen o77.
Es as in e pelaciones no e i a on la inmedia a publicación de un Real
Dec e o del Minis e io de gobe nación po el que se nomb aba alcalde de
Mad id al conse ado José Ma ía ga ay Rowa . De es a mane a, se des-
pojaba a los concejales del consis o io de la acul ad de elegi a sus egi-
do es. Los p ime os en eacciona a es a decisión ue on los enien es de
75 El Impa cial y El He aldo de Mad id, 21 de ma zo de 1922.
76 A M, LAAM, sesión ex ao dina ia del 21 de ma zo de 1922.
77 Dia io de las Sesiones de Co es (DSC), n.º 9, 21 de ma zo de 1922, pp. 238-260.
840 His o ia Con empo ánea, 2020, 64, 809-840
San iago de Miguel Salano a
Da os del au o
San iago de Miguel Salano a es doc o en His o ia po la Uni e sidad
Complu ense de Mad id y eje ce como beca io posdoc o al del P og ama de
A acción de Talen o de la Comunidad Au ónoma de Mad id. En e sus líneas
de in es igación des acan la his o ia social y la his o ia de la mo ilización
polí ica en el Mad id del Sexenio Democ á ico y de la Res au ación. Es au o
de los lib os Mad id, sin onía de una me ópoli eu opea, 1860-1936 (Ca a a a,
2016) y Republicanos y socialis as. El nacimien o de la acción polí ica munici-
pal en Mad id, 1891-1909 (Ca a a a, 2017) y de di e sos a ículos publicados
en e is as nacionales e in e nacionales. En adición, es el ac ual ganado del
p emio de la Asociación de His o ia Social (no iemb e, 2016) y del p emio
Ea l J. Hamil on al mejo a ículo español en lengua ex anje a en His o ia
Económica o o gado po la AEHE. En la ac ualidad, eje ce como in es igado
del P oyec o Nacional I+D «La sociedad u bana en la España del p ime e -
cio del siglo x x . Mad id y Bilbao, angua dia de la mode nidad, 1900-1936»
( e e encia HAR2015-65134-C2-1-P).