TRABAJO DE FIN DE MÁSTER
Medios de comunicación y ec i ud de la palab a. La é ica
comunica i a budis a como e e en e p o esional.
Au o : D. Daniel Ca los B ie Planells
Tu o : D. Ra ael Pulido Moyano
Más e en Comunicación Social 2020-21
Facul ad de Humanidades
Cu so Académico 2020/2021
Alme ía, junio de 2021
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Índice Temá ico
1. In oducción - 4 -
1.1 Jus i icación del ema - 4 -
1.2 Obje o de la in es igación - 5 -
1.3 Es ado de la cues ión - 5 -
1.4 Fuen es - 6 -
1.5 Ma co me odológico e Hipó esis - 7 -
2. É ica y medios de comunicación. Códigos deon ológicos,
co ección polí ica y au ocon ol: La e acidad como p incipio de
una comunicación ec a - 10 -
2.1 Comp omiso explíci o con la sociedad y la opinión pública: e acidad e
impa cialidad - 10 -
a) Sociedad de la in o mación: Comunicación ins an ánea y democ acia
medial.
b) Componen es undamen ales de la é ica pe iodís ica.
c) Tecnología de la comunicación, e ó ica y e dad
d) ¿Es el medio el mensaje? De Ma shall McLuhan al de e minismo
ecnológico.
2.2 P incipios é icos del pe iodismo y desa íos digi ales de la in o mación -23-
a) Una é ica pa a la comunicación s. Monopolio de la opinión pública.
b) Deon ología p o esional y el pe iodismo on-line: comp omiso con la
e dad y los nue os desa íos del pe iodismo digi al.
c) La au o egulación de la ac i idad in o ma i a: iden idad de una sociedad
democ á ica.
d) É ica de calidad en un en o no digi al.
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2.3 El p o esional de la in o mación y la nue a ealidad social y labo al - 30 -
a) Pe iodismo al se icio del me cado Vs. Pe iodismo comp ome ido con la
in o mación e az.
b) La calidad como dis in i o del pe iodis a p o esional.
3. Budismo y la Rec a Palab a - 32 -
3.1 Ap oximación al budismo: Dónde, cuándo y po qué - 32 -
a) His o ia y desa ollo
b) P ác icas budis as
c) Budismo en el mundo ac ual
3.2 É ica y e dad - 44 -
a) C eencias en el budismo
b) La é ica budis a en y pa a la ida
3.3 Comunicación desde una pe spec i a budis a - 48 -
a) La e dad y Buda
b) Análisis budis a del Discu so co ec o
c) Comunicación desde una pe spec i a budis a
4. Conclusiones: Hacia unos medios de comunicación inspi ados en
la é ica y en la Rec a Palab a budis a - 64 -
5. Re e encias Bibliog á icas - 70 -
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1. In oducción
1.1Jus i icación del ema
La elección del p esen e ema del TFM iene dada po un in e és y, sob e odo,
po un ac o de g an cu iosidad que debe ía guia siemp e cualquie in es igación,
y que es á en elación con los medios de comunicación en la sociedad ac ual y
su comp ensión desde la pe spec i a occiden al, odo ello sumado a la mi ada
que puede apo a el budismo al modelo comunica i o que i imos en nues os
días. Siemp e nos ha pa ecido que hay una dis ancia muy g ande y en ocasiones
casi abismal en e o ien e y occiden e an o en o mas de ida, de pensamien o,
de cos umb es, adiciones y eligión como en las o mas de comunica se,
dis ancia que pa ece insal able no an o en lo ísico, sino en los modos de ida
apa en emen e opues os, pe o solo en apa iencia.
Sin emba go, lo que puede apa ece an e los sen idos o a lo comúnmen e
acep ado como algo di e en e y casi con apues o, pude se is o ambién como
complemen a io y en iquecedo en e uno y o o si somos capaces de busca los
pun os de unión y las o alezas y debilidades que a lo an de las mismas y que
pueden ayuda a la mejo a de es as. Es e es el in e és que ha guiado el p esen e
desde un p ime ac o de cu iosidad que ha lle ado a la elección del ema y el
inicio del TFM aquí p opues o guiado en un p ime é mino po la adición y é ica
budis a y la mi ada que apo a a la comunicación.
Tenemos a menudo la mi ada ija en occiden e, y de mane a especial en países
de habla anglosajona como Es ados Unidos y Reino Unido, una mi ada que se
imp egna de las o mas de p ocede , p ocesa y o ece la in o mación, pe o
exis e o a ealidad más allá de la comúnmen e acep ada y desa ollada en los
medios de comunicación y que iene que e con o ien e, y de mane a más
conc e a, con la mi ada que nos o ece el Budismo.
La adición budis a nos ace ca al en o no de la ec i ud de la palab a y de una
é ica comunica i a que nos puede ayuda a cen a más la mi ada y si ua en ella
elemen os que puedan ayuda a e más y mejo la ealidad comunica i a
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occiden al al y como e emos en el desa ollo de es e TFM y que jus i ica el
abajo del mismo,
1.2 Obje o de la in es igación
¿Qué pueden ap ende los medios de comunicación occiden ales del budismo
mahayana cuando és e habla de la “Rec a Palab a” y la é ica comunica i a del
bodhisa a? ¿Qué di e encias y simili udes o pun os de coincidencia podemos
encon a en e unos y o o en la sociedad de la ecnología, de la in o mación y
de la imagen en el mundo ac ual? Esas son las p egun as que nos plan eamos
en el p esen e TFM y que busca ende puen es hacia unos medios de
comunicación inspi ados en la é ica budis a en la cul u a comunica i a occiden al
de hoy y en iquece la.
A lo la go del p esen e abajo p o undiza emos más en la cues ión del budismo
mahayana y el bodhisa a, pe o a modo in oduc o io y con ex ualizado , deci
que el p ime o hace e e encia a una de las dos amas p incipales del budismo
(jun o con The a ada), y un é mino pa a la clasi icación de las iloso ías y
p ác icas budis as, y de acue do con las enseñanzas de las adiciones
Mahāyāna, y ambién se e ie e al camino del bodhisa a que busca la
iluminación comple a pa a el bene icio de odos los se es.
La cues ión del obje o de in es igación iene aquí dada po la p egun a sob e el
modelo de comunicación que enemos ac ualmen e en occiden e, y el apo e que
desde o ien e y, en especial, desde el budismo y su in luencia en el ac o
comunica i o puede hace al modelo más occiden al de la inmedia ez y el uso
in enso de la palab a y de la imagen.
1.3 Es ado de la cues ión
En es e pun o, encon amos que el es ado de la cues ión es en sí mismo el p opio
TFM que aquí p esen amos a a és de su p opia me odología, y que p e ende
se un deba e lo más c ea i o posible, siendo es o úl imo el p opio e o de la
cues ión.
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La idea end ía a se la posibilidad de “conoce bien” pa a “di e encia y
compa a ”, y inalmen e pode hace un apo e a la cues ión, es deci , en el
desa ollo del TFM nos encon amos a a és de los di e en es au o es y a ículos
y publicaciones a los que hacen e e encia, el es ado mismo de la cues ión ac ual
y que nos lle an a hace una e lexión del modelo ac ual comunica i o,
poniéndolo en elación con el modelo de comunicación basado en la pe spec i a
budis a, en su é ica, y de mane a más cla a y especí ica, con la p opues a de
“Rec a Palab a” en el budismo.
T as lo expues o has a el momen o, podemos di e encia en es e es ado de la
cues ión dos ámbi os, y que end ían dados po los au o es más conocidos
desde la pe spec i a occiden al ales como Ayala, T. (2012), Bauman, Zygmun
(2007), Mcluhan, M. y Powe s, B. (1995) o S a e, L. (2012), y que nos apun an
la necesidad de una é ica pe iodís ica ue e más allá de una comunicación
ápida o ins an ánea en el mundo de las ecnologías, donde el p o esional de la
comunicación debe esponde desde la calidad y el comp omiso con la
in o mación e az a una nue a ealidad social y labo al desde una deon ología
p o esional.
Desde la pe spec i a más o ien al y budis a con au o es como Rey, Sallie B.
(2017), Bam o d, Geo ey (2014) o Chuang, Rueyling y Chen, Guo-Ming (2003),
nos ace ca emos a la ealidad ac ual de la cues ión, haciendo una ap oximación
al budismo, a su concep o é ico y de la e dad, y cuyos au o es y sus espec i as
ideas nos i án exponiendo un análisis budis a del Discu so co ec o y una
comunicación desde una pe spec i a budis a, que con on a emos en algunos
casos, y suma emos en o os, al modelo occiden al de la p ime a pa e del TFM
que aquí desa ollamos.
1.4 Fuen es
Las uen es p opiamen e dichas del TFM se ían aquellas que apa ecen en la
bibliog a ía que iene expues a y desa ollada al inal del abajo. Sin emba go,
la azón de la u ilización de unos au o es y no de o os, así como las lec u as que
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se desp enden de los mismos iene mo i ado p incipalmen e po dos azones
que nos han lle ado a su uso.
Una p ime a azón end ía dada po la o mación inicial en las di e en es
asigna u as del Más e en Comunicación Social y que han ido apo ando au o es,
lec u as y líneas de conocimien o, a pa i de los cuales hemos ido cons uyendo
las bases y el desa ollo p incipalmen e de la p ime a pa e eó ica del TFM
i ulada “É ica y medios de comunicación. Códigos deon ológicos, co ección
polí ica y au ocon ol: La e acidad como p incipio de una comunicación ec a”
que han sido las uen es del mues eo de es e p ime eje emá ico del abajo.
Una segunda azón del uso de una de e minada bibliog a ía y au o es que se
han abajado iene más elación con la línea de abajo de nues o TFM i ulada
“El Budismo en los medios de comunicación” y con el segundo pun o del abajo,
y que a su ez nos si e como con inuación del p ime pun o comen ado
an e io men e, y que hemos enido a i ula como “budismo y Palab a Rec a”. El
mues eo en es e segundo pun o y apoyo de la bibliog a ía han sido en g an
medida sumados po el apo e y suge encias del u o , en pa e debido a mi
desconocimien o en es a á ea y al a o ma i a en ella, y en pa e po el amplio
abajo ealizado y ayec o ia p o esional y pe sonal de mi u o en o no a es e
campo de conocimien o.
1.5 Ma co me odológico e Hipó esis
El p esen e abajo que pe enece al ámbi o eó ico, se enma ca en el campo de
las ciencias sociales, ciencia que a su ez es á elacionada con el
compo amien o humano y con la sociedad en la que es a se p oduce, lo cual
pod íamos de ini a su ez como una disciplina que lle a a cabo un análisis de
di e en es ace as que se dan de las elaciones sociales y de los g upos que
con o man la sociedad, es udiando el compo amien o indi idual y colec i o pa a
la comp ensión y explicación de egula idades y pa icula idades que en ella se
p oducen, gene ando conocimien o ele an e sob e la misma.
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- Las emp esas pe iodís icas se deben conside a como emp esas especiales
socioeconómicas, cuyos obje i os emp esa iales deben queda limi ados po las
condiciones que deben hace posible la p es ación de un de echo undamen al.
- Ni la calidad de las in o maciones u opiniones ni el sen ido de es as deben es a
media izadas po las exigencias de aumen a el núme o de lec o es o de
audiencia o en unción del aumen o de los ing esos po publicidad.
- La in o mación y la comunicación que se ealizan po el pe iodismo a a és de
los medios de comunicación y con el sopo e o midable de las nue as
ecnologías, iene una impo ancia decisi a con el desa ollo indi idual y social.
Es imp escindible pa a la ida democ á ica, ya que, pa a desa olla se
plenamen e, la democ acia debe ga an iza la pa icipación de los ciudadanos en
los asun os públicos. Bas e señala que es a pa icipación se á imposible si los
ciudadanos no eciben la in o mación opo una sob e los asun os públicos que
necesi an y que debe se p es ada po los medios de comunicación.
- Se ía e óneo sin emba go deduci que los medios de comunicación
ep esen an a la opinión pública o que deban sus i ui las unciones p opias de
los pode es o en es públicos o de las ins i uciones de ca ác e educa i o o
cul u al como la escuela.
- Ello lle a ía a con e i a los medios de comunicación y al pe iodismo en
pode es o con apode es (medioc acia) sin que al p opio iempo es én do ados
de la ep esen ación de los ciudadanos o es én suje os a los con oles
democ á icos p opios de los pode es públicos, o posean la especialización de
las ins i uciones cul u ales o educa i as co espondien es.
- En las necesa ias elaciones que en el eje cicio del pe iodismo se man engan
con los pode es públicos o con los sec o es económicos, se e i a á llega a una
conni encia al que pueda epe cu i en la independencia y la impa cialidad del
pe iodismo.
- Dada la complejidad del p oceso in o ma i o, basado cada ez más en la
u ilización de nue as ecnologías, la apidez y la sín esis, se debe exigi a los
pe iodis as una o mación p o esional adecuada.
Así pues, y al como indica Tau ic (2005:97), “la é ica pe iodís ica iene es
componen es undamen ales: 1) espe o a la e dad; 2) e lejo de las dis in as
posiciones sob e un mismo ema, y 3) no in omisión en la ida p i ada de las
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pe sonas, sal o si es pa a expone un deli o o un hecho que a ec e el in e és
público o el desempeño de las ins i uciones”. Al lee an o las p incipales ideas
del código deon ológico eu opeo de la p o esión pe iodís ica como los es
componen es undamen ales de la é ica pe iodís ica de Camilo Tau ic, podemos
e la impo ancia de una é ica que en la ac ualidad se e muy lle ada al lími e
del abajo pe iodís ico y que es ácilmen e isible an o en las edes sociales
como en de e minados sec o es de la in o mación ele isi a como es la p ensa
osa y que an en boga es án con al os ni eles de audiencia.
c. Tecnología de la comunicación, e ó ica y e dad
La ecnología se ha con e ido en nues os días en el g an man a social desde
el cual pa ece gi a oda c eación humana y odo ac o comunica i o, donde la
e ó ica y la e dad pueden ácilmen e esi ua se según los in e eses c eados y
exis en es en cada momen o y luga siendo más o menos c eíble según su uso
y consecuencias. En es e sen ido, Tau ic (2005:47) nos indica que “más que sus
ganancias, la ecnología o su capi al social, el ac i o más impo an e de un medio
de comunicación es su c edibilidad. Sin impo a su o ien ación edi o ial, un
medio de comunicación no puede enuncia , sin des i ua su na u aleza, a
p incipios undan es de la ac i idad pe iodís ica, como son la obje i idad, el
plu alismo y la búsqueda de la e dad”.
Y es que la e dad no es un ema baladí, sino el undamen o de odo ac o
comunica i o “ ec o” y donde su búsqueda a menudo queda elegado a ac o es
de in e és y de in luencias an o económicas como polí icas, al y como podemos
e en la comunicación que polí icos como Donald T ump y su uso de la
in o mación a a és de Twi e has a el pun o de la cancelación de su cuen a de
modo empo al po la al a de e acidad en sus comunicados, lo cual nos lle a a
los lími es y usos en la ecnología de la in o mación.
En “La é ica en el eje cicio del pe iodismo: c edibilidad y au o egulación en la
e a del pe iodismo en in e ne ”, de Josep Lluís Micó, Joao Cana ilhas, Pe e
Masip, Ca les Ruiz (2008), explican cómo la sociedad no es ajena a es a elación
en e ecnología de la comunicación, e ó ica y e dad, y cómo es a
p eocupación se aduce en un descenso de la con ianza que los ciudadanos
deposi an en los medios. Y es que hoy en día ponemos en duda mucha de la
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in o mación que nos llega, incluso po medios que han sido siemp e de g an
c edibilidad, odo ello debido a ac o es como la apidez y los cambios en la
in o maciones que se an dando, y de mane a especial de las uen es y los
in e eses que se encuen an de ás de cada canal que ansmi e la in o mación
y que p oducen descon ianza po una pa e en e aquellos cuya o mación c í ica
les hace pone en ela de juicio dichos canales o la o al adhesión a la in o mación
po pa e de una gene ación que solo ha conocido los medios digi ales y las
pla a o mas de comunicación de in e ne que elabo an la e dad pa a un sec o
impo an e de la sociedad.
En es e sen ido, Sala e ía (2005:69-86), nos indica que “a la luz de los
esul ados ob enidos po di e sas in es igaciones, el pe iodismo en In e ne y
con In e ne e idencia oda ía g a es de iciencias inculadas a p oblemas de
c edibilidad y exac i ud, a bi a iedad en la selección de las no icias, e c.”. Es o
nos lle a a las di icul ades que in e ne y las edes sociales mues an como
medio de comunicación que ca ece a menudo de il os calib ados que inciden
an o en la calidad como en la c edibilidad de la in o mación y que ienen
o mulados po su empo alidad y apidez in o ma i a que se ac ualiza de mane a
cons an e sin la su icien e e i icación cuando se lle a a cabo po pe sonas no
p o esionales de los medios de comunicación.
De hecho, Mason (1986), en su conocido a ículo i ulado “Fou E hical Issues o
he In o ma ion Age”, señalaba ya cómo en los albo es de la e a digi al exis ían
cua o emas é icos c uciales en colisión en e el po encial de las nue as
ecnologías de la in o mación y los de echos que había que p ese a en e a
sus posibles abusos: la in imidad, la exac i ud, la p opiedad in elec ual, y la
accesibilidad. Aquí encon amos cómo desde el p incipio se encuen an ya
cie as limi aciones y pelig os en una comunicación in o ma i a que puede
colisiona con la e acidad y que nos lle a a una al a de c i e ios y il os que a
menudo y en con aposición con los medios adicionales, pueden disminui la
calidad in o ma i a y su p opia c edibilidad.
Tal como obse a Kelle (2014), hay algo impo an e que ha cambiado, y le
ag adecemos a In e ne po eso: hace unas décadas, las agencias de no icias
e an las dueñas de la in o mación y podían decidi si ansmi ían algo pa a que
el mundo lo ie a. Si decidíamos no ansmi i , en alguna o ma es ábamos
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censu ándolo pa a el mundo. Aho a In e ne nos ha libe ado de ese ol. Aho a la
gen e puede accede a In e ne pa a encon a cualquie cosa que quie a, y nadie
puede deci que las agencias de no icias es án ocul ando in o mación, dado que
aho a hay an as uen es de imágenes y ci as. Aho a somos más lib es que
nunca pa a ene una polí ica edi o ial y p o ee epo ajes cohe en es que es én
de acue do con nues os es ánda es. Si la gen e quie e algo que noso os no
publicamos, es ácil pa a ellos encon a lo. La p egun a que nos queda es si esa
libe ad que o ece el medio de in e ne y odas las edes sociales y de
comunicación e in o mación que exis en en es a pla a o ma pueden esponde a
la legi imidad y e acidad in o ma i a que desde el ámbi o p o esional y
deon ológico nos ace can a la in o mación.
d. ¿Es el medio el mensaje? De Ma shall McLuhan al de e minismo
ecnológico.
¿Quién eme a Ma shall McLuhan? Esa es la p egun a con la que comenzamos
es e pun o que se encuen a en el a ículo del mismo nomb e de Lozano (2001),
y que nos pa ece de una emenda ac ualidad en los días que nos ocan i i , en
una ealidad que se solidi ica de mane a más gene alizada den o de una
sociedad que es al amen e cambian e, y cuya mode nidad líquida, al como
indica a el sociólogo, ilóso o y ensayis a polaco-b i ánico Zygmun Bauman
(1999), nos enma ca en una posmode nidad de la globalización, que a la ez nos
si úa en unos medios de comunicación que de e minan la ealidad den o del
de e minismo ecnológico que imp egna cada día la ealidad de nues as idas.
En al a ículo de “¿Quién eme a Ma shall McLuhan? de Lozano (2001), nos
e ie e como pa a McLuhan, “el medio es el mensaje”, hace e e encia a que más
allá de odo lo que son los con enidos que se ansmi en en cada ocasión, “es la
misma ecnología de los medios de comunicación la que cons i uye pe se un
impulso comunica i o ue e y de e minado”. Fue a pa i de es e impulso
comunica i o “ ue e y de e minado” con el cual McLuhan c eó su clasi icación
écnica de los medios, haciendo una di isión en e aquellos que él conside aba
“calien es ” y que son capaces de sa u a el canal senso ial con un al o olumen
de in o mación y que no ayudan a que exis a in e acción, siendo po ello ce ados
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y dando luga a la pasi idad ales como la p ensa, la adio y el cine, y lo íos, lo
cuales se di iden en e di e en es canales senso iales y ienen un bajo olumen
de in o mación, induciendo a la pa icipación, la ac i idad y, lo que es más
impo an e, a la in e acción, ales como la ele isión, el elé ono y la
con e sación, y a lo cual hoy en día pod íamos añadi las edes sociales ales
como Twi e , Facebook, You ube, y un la go e cé e a que inundan nues os
canales de comunicación y de in o mación o desin o mación al y como se es á
poniendo de ele ancia en los úl imos años.
En es e sen ido, S a e (2012), nos habla del a o ismo de la ecología de los
medios de McLuhan, según la cual, “el hecho de que el medio es el mensaje
con iene una mul i ud de signi icados embalados he mé icamen e en un
paque e”, cuyo desa ío consis e en di e encia e iden i ica sus muchos
signi icados y exp esa los en una ecología de los medios (Lum, 2005). En es e
sen ido, McLuhan en su p ime lib o, The Mechanical B ide (1951), nos desc ibe
el pano ama con empo áneo como un “ emolino caó ico”, en el cual espe aba,
obse ando y econociendo pa ones, pode comp ende y “eje ce algo de
con ol sob e las ci cuns ancias” , siendo el pun o de inicio esa amosa ase ya
consolidada de “el medio es el mensaje” que buscaba se una a o de luz en e
an a in o mación y medios de comunicación pa a da cla idad y eje ce cie o
con ol sob e lo que, de mane a p o é ica ac ualmen e, es amos i iendo en
nues a sociedad de la (des)in o mación.
Es ambién S a e (2012:61) quien nos hace cae en la cuen a de que “al deci
que el medio es el mensaje, McLuhan es aba esal ando que enemos la
endencia de p es a a ención al con enido y a igno a el medio, pe o es el medio
el que juega un papel más signi ica i o, el que iene un e ec o mayo , dado que
omamos nues os sen idos po dados y p es amos a ención na u almen e solo
al con enido de nues as pe cepciones, pe o lo que es impo an e de e dad es
nues a habilidad pa a e , oí , lee , sabo ea y oca , una cues ión que an solo
eco damos cuando alguno de nues os sen idos alla”. Todo es o nos ayuda a
mi a con una luz di e en es oda la ealidad que nos ci cunsc ibe y la mane a en
que ecibimos la in o mación, así como las mo i aciones e in e eses que se
ecogen en ella, dándole al medio una conno ación di e en e y que en a en la
ecuación del esul ado de la misma in o mación y sus e ec os en quien la ecibe.
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Pa ece muy escla ecedo en es e sen ido y dándole con inuación a las an e io es
palab as de S a e (2012:102), siguiendo con la idea de que “el medio es el
mensaje”, a i mando que “si de e dad que emos comp ende lo que ocu e, es
deci coma si de e dad que emos cap a el mensaje, enemos que es udia el
medio y no obsesiona nos con el con enido, ya que el con enido con ecuencia
cons i uye una dis acción o una co ina de humo. El mensaje, en es e sen ido,
se e ie e a la signi icación más que a la in o mación, pe o el é mino ambién es
sinónimo de con enido y sugie e que el medio es el mensaje ambién quie e deci
que el medio es el con enido”.
Es e pun o lo podemos enlaza hoy en día con el uso de Donald T ump pa a
comunica se a a és de Twi e y de la conni encia de cie os medios de
comunicación y edes sociales pa a apos a po la desin o mación siguiendo los
dic ámenes del pode y los in e eses gene ados po ese mismo pode , dando
luga a iden i ica el medio con el mensaje que da c edibilidad al mismo mensaje
y que desa olla su p opia cul u a comunica i a desde dicha c edibilidad.
También se hace necesa io abo da una mi ada c í ica a Ma shall McLuhan, pa a
lo cual nos hacemos eco de Mi anda Ba bosa (2012:58), in es igado de la
uni e sidad de B asilia (B asil). En es e sen ido amos a habla del de e minismo
ecnológico como una noción en la que el desa ollo ecnológico condiciona la
dinámica social indica el umbo de las ans o maciones cul u ales, es deci , la
ecnología impone su o ma a la sociedad y a la cul u a. Según es e au o , “en el
plano empí ico coma el de e minismo ecnológico se con ie e en una
explicación sob e enómenos empí icos. Como al no puede se juzgado ue a
de un con ex o que enlaza la eo ía a los hechos que deben se explicados.
En lo on ológico es aquel en el cual el de e minismo es una doc ina me a ísica,
qué consis e en una de e minación de un se sob e o o coma y que lle a ambién
a la concepción de la causalidad qué es lo que emos p incipalmen e en una
isión esencialis a de la écnica es deci una a ibución de algunas p opiedades
esenciales de la ecnología”. Es o nos debe de lle a a ene una mi ada amplia
y no solo educida al de e minismo ecnológico, po lo cual es impo an e no
sac aliza la eo ía de McLuhan y se capaces de e di e en es posibilidades
que pueden ex ende a o os campos del conocimien o y en iquece la eo ía de
la comunicación en la ac ual ealidad que nos oca i i .
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Se gio Dow (2009:64), p o eso de la Pon i icia Uni e sidad Ja e iana de Bogo á
(Colombia), nos in i a a una elec u a de la noción de medio de Ma shall
McLuhan, según el cual McLuhan “poco a poco comp ende la necesidad de
en ende la ecnología no como un disposi i o de alienación, sino como una
ex ensión del cue po y de la men e”, donde McLuhan se apoya sob e dos
p emisas undamen ales como son po una pa e el hecho de que nos
con e imos en lo que con emplamos, y po o a pa e, en la idea de que
modelamos nues as he amien as y luego és as nos modelan a noso os.
En es e sen ido, añade que “hoy po hoy se ía un desp opósi o desconoce el
papel de la ecnología como componen e undamen al de la subje i idad
con empo ánea”, lo cual nos lle a a epensa el hecho obje i o y subje i o que
escapa en el medio pa a in oduci se en el mensaje y que inalmen e se
en emezcla en medias e dades y en una apa en e e acidad de la in o mación
que nos p o oca en la mejo de las ocasiones pone en duda aquello que leemos,
emos o escuchamos.
En Ma shall McLuhan y B.R Powe s (1989), en la página 101 de “La aldea
global”, se dice que “a medida que el homb e ecnológico co e hacia su o alidad
y ca ác e inclusi o, en la p ime a época, ya no end ía una expe iencia de la
na u aleza, como la na u aleza al na u al. Hab á pe dido el ac o y pa a en onces
se hab á dado cuen a de que el ac o no es sólo una p esión en la piel, sino la
capaci ación de odos los sen idos al mismo iempo, una especie de ac ilidad.
Cuando pe demos la na u aleza como una expe iencia di ec a pe demos una
ueda de equilib io, la pied a undamen al de la ley na u al”.
En es e sen ido apun a que “los e ec os de la ecnología no se p oducen al ni el
de las opiniones o de los concep os, sino que modi ican los índices senso iales
o pau as de pe cepción, egula men e sin encon a esis encia”. Todo ello nos
si úa en el campo senso ial y de las pe cepciones que dia iamen e ecibimos de
un modo mayo i a iamen e inconscien e y que juegan un papel undamen al en
la o mación de nues os pensamien os y en la in e p e ación de la ealidad,
lle ándonos a c ea unas de e minadas c eencias espec o a la ealidad que
i imos y a la in o mación que nos llega del mundo que nos odea.
21
Ayala Pé ez (2012) en su a ículo “Ma shall McLuhan, las edes sociales y la
aldea social” nos aden a un poco más en esa ealidad que con o ma la sociedad
de la comunicación y la ecnología, donde nos indica que “Ma shal McLuhen
plan ea que odos los cambios sociales son el e ec o de las nue as ecnologías
eje cen sob e el o den de nues as idas senso iales. Su concep o de aldea
global ha dado o igen al de globalización, é mino que pa ece de ini la ac ual
sociedad de la in o mación. Y esul a pe inen e e lexiona espec o a las
p incipales ideas del llamado p o e a de los medios y analiza de qué mane a se
aplican al ac ual con ex o cul u al y ecnológico, donde los alo es se modi ican
en un ambien e elec ónico de edes sociales y comunidades i uales que
cambia on de o ma sus ancial la mane a como las pe sonas se comunican e
in e accionan en e sí”.
En es e sen ido, hemos su ido y seguimos i iendo una p o unda ans o mación
del modo de comunica nos que nos cambia de mane a p o unda y adical nues o
pun o de is a espec o al mundo y lo que en él acon ece. Esas “ idas
senso iales” es án hoy más que nunca de emenda ac ualidad y nos
(des)dibujan el mundo y la ealidad que i imos, omando el medio p opiamen e
como el mensaje y en edándonos en esas “ edes sociales” que nos lle an a un
educcionismo ecnológico del se humano.
Nos indica O e o (1998) en su lib o Teo ías de la comunicación, algunos
aspec os impo an es de la ob a de McLuhan que me pa ecen impo an es de
menciona a o ma de esumen:
- Toda inno ación écnica pe u ba nues as idas y odos los cambios
sociales son el e ec o que las nue as ecnologías eje cen sob e el o den
de nues as idas senso iales.
- Toda nue a inno ación ecnológica es li e almen e una ampu ación de
noso os mismos.
- Con los nue os ambien es ecnológicos ópe a una e olución adical en
nues os sen idos.
- El impac o ísico y social de las nue as ecnologías y su medio ambien e
esul an e in e i á odas las consecuencias síquicas y sociales
ca ac e ís icas de las an iguas ecnologías.
- Una nue a ecnología sacude a una sociedad.
22
- Las sociedades siemp e han sido moldeadas más po la índole de los
medios con que se comunican los homb es que po el concep o mismo de
la comunicación.
- La p olongación de cualquie sen ido modi ica nues a mane a de pensa
y de ac ua , nues a mane a de pe cibi el mundo.
- Cualquie p olongación o ex ensión a ec a a odo el complejo psíquico y
social.
- El pode o mado de los medios son los p opios medios.
- Los dis in os medios ambien ales ecnológicos, núme os ecep áculos
pasi os de las gen es son, po el con a io, p ocesos ac i os quedan
nue a o ma an o al homb e como a o as ecnologías.
- Si se in oduce una ecnología sea desde den o o desde ue a en una
cul u a y da nue a impo ancia o ascendencia a uno u o o de nues os
sen idos, el equilib io o p opo ción en e odos ellos queda al e ado.
- Si una nue a ecnología ex iende uno o más de nues os sen idos ue a
de noso os en un mundo social, apa ecen en esa cul u a pa icula
nue as p opo ciones en e odos nues os sen idos.
- Toda ecnología in en ada y ex e io izada po el homb e iene el pode de
en umece la conciencia humana du an e el pe íodo de su p ime a
in e io ización.
- Cuando a ía la p opo ción en e los sen idos, el homb e a ía. La
p opo ción en e los sen idos cambia cuando cualquie a de ellos o
cualquie unción co po al o men al se ex e io iza en o ma ecnológica.
Pa a inaliza es e pun o, pa ece impo an e apun a cómo pa a McLuhan, la
ci ilización (aldea global) es equipa able a la cul u a de la esc i u a y, po an o,
di ide la his o ia en cua o ases: Ag ícola, Mecánica, Eléc ica (medios de
comunicación) y Tecnológica, la e apa de mayo ele ancia y en la que nos
encon amos en la ac ualidad. Ello nos debe de lle a hoy más que nunca a hace
una c í ica sob e el momen o ac ual de la his o ia que nos oca i i y los medios
de comunicación, así como la globalización de la que o ma pa e, lo cual nos
indica el camino de la e lexión y la cons ucción social de la ealidad como
p emisas en el iaje de los medios, la in o mación y su e acidad.
23
2.2 P incipios é icos del pe iodismo y desa íos digi ales de la in o mación
a) Una é ica pa a la comunicación s. Monopolio de la opinión pública.
Dice Tau ic (2005) que la é ica no es una condición ocasional, sino que debe
acompaña siemp e al pe iodismo, “como el zumbido al mosca dón” —sen enció
Gab iel Ga cía Má quez, en el an i ea o de la Fundación pa a un Nue o
Pe iodismo Ibe oame icano de Ca agena de Indias, que él sus en a. Es as
palab as nos si úan en la necesidad de una é ica pa a la comunicación que
p opo cione c edibilidad y e acidad a la in o mación en la línea a gumen a i a
que aquí exponemos.
En es e sen ido, según Singe (2006), en el en o no mul imedia, la independencia
del pe iodis a es una condición necesa ia, pe o no su icien e. El p o esional de
la in o mación debe di e encia se de las o as uen es po su equilib io e
impa cialidad y, sob e odo, po un sen ido de la esponsabilidad que le pe mi a
desa olla su ol social, que se undamen a en la con ianza. Singe añade
además que los códigos de conduc a de las comunidades p o esionales pe mi en
explici a las esponsabilidades de los que o man pa e del colec i o espec o
de los que es án ue a. Los códigos ecogen los p incipios que adicionalmen e
han enido que cumpli los p o esionales de la in o mación; cons i uyen la unción
é ica del pe iodis a (Singe , 2006: 2-18).
En es a línea, dice Ko ack (2003) que el pe iodismo adquie e su legi imidad
social en el comp omiso de p opo ciona le a la ciudadanía la in o mación
necesa ia pa a en ende la ealidad social de la que pa icipa. Y es a in o mación
depende á de su e acidad pa a nue amen e se c eíble, siendo es a p emisa la
que de e mina á que se pueda en ende la ealidad social y el ipo de
comunicación que en ella se da.
Re omamos aquí nue amen e la Resolución 1003 del Consejo de Eu opa,
conocida como Código Deon ológico del Consejo de Eu opa, y que es á di igido
a los medios de comunicación. Des aca emos algunas de las ideas
undamen ales: La in o mación no debe se adminis ada en unción de in e eses
polí icos, económicos o de o a índole, sino po el me o hecho de se un bien
30
2.3 El p o esional de la in o mación y la nue a ealidad social y labo al
a) Pe iodismo al se icio del me cado Vs. Pe iodismo comp ome ido
con la in o mación e az.
En una economía de me cado, donde la sociedad de la in o mación y de la
imagen se une a una sociedad del consumo, se hace necesa io un pe iodismo
que aya más allá del se icio del me cado y se con ie a en un pe iodismo
comp ome ido con la in o mación e az y que, a su ez, sea c eíble y capaz de
apo a c i e ios de decisión aspa en es.
En es e sen ido, Micó, Cana ilhas, Masip y Ruiz (2008) nos ecue dan que en la
ac ualidad nos encon amos en una ca e a en la que se busca se el p ime o en
da una no icia, den o de una lucha absu da si se iene en cuen a que en la
mayo ía de los casos se o ecen no icias de agencia y que, po lo an o, a los
pocos minu os e incluso segundos, odos los medios pueden llega a ep oduci
las mismas ases, lo cual puede llega a mo i a que se p oduzca la di usión de
e o es como los is os an e io men e, p ác icas desdeñables que den como
esul ado la publicación de imágenes que pueden se manipuladas o la emisión
de no icias que no hayan sido con as adas, dando como esul ado inal una
in o mación poco e az en el mejo de los casos.
A es e espec o, la ausencia de esul ados que a ibuye Escoba (2002:18) a la
au o egulación se pod ía impu a a que la esponsabilidad puede ecae de
mane a mayo i a ia sob e “las espaldas del eslabón más débil de la cadena: los
pe iodis as”. Es o se debe a que sus condiciones labo ales son cada ez más
p eca ias, lo cual lle a a que se ean obligados a abaja en un ambien e cada
ez más ma cado po las exigencias del me cado y las cuen as de esul ados.
De es a mane a, al igual que ambién nos p opone Azna (2005), es o nos ha ía
a que se hicie a necesa ia una au o egulación de las emp esas y, a la ez, una
esponsabilidad compa ida po odos, lo cual ambién inclui ía a las audiencias,
ya que sólo de es a mane a la au o egulación y los códigos deon ológicos se ían
e ec i os y pod ían da espues a a la ealidad que la sociedad ac ual de la
in o mación equie e.
31
A es o podemos añadi las palab as de Suá ez Villegas (2014) cuando comen a
que la al a de i alidad de la é ica pod ía es a causada po la una mala olun ad
del p o esional, sin emba go, a ello ambién puede añadi se una de icien e
p o ección de los de echos de los p o esionales, cuando es os se en some idos
a exigencias de las emp esas pe iodís icas que ponen en cues ión sus debe es
p o esionales y les añaden una p esión adicional y pueden condiciona su
abajo.
Es a si uación puede p oduci una especie de aciamien o de la p o esionalidad
del pe iodis a y p oduci lo que se pod ía cali ica de “pe iodismo sin pe iodis as”,
ya que es os se pueden e obligados a abandona la in es igación de los
acon ecimien os pa a acaba con i iéndose en di uso es de no icias que han
sido elabo adas po o as ins ancias, ya sean es os pode es públicos, emp esas
p i adas, agencias in o ma i as o, lo que úl imamen e se p oduce cada ez con
más ecuencia, y es a a és de las edes sociales y los blogs.
A odo es o Suá ez Villegas (2014) añade que la dinámica de un modelo de
pe iodismo me can ilis a que educe los hechos a i ula es ugaces e
impac an es, como si se a a a de un eslogan publici a io, deja a la ciudadanía
ayuna de la in o mación necesa ia pa a o ma se un juicio c í ico sob e los
acon ecimien os de in e és público, ci cuns ancia que acili a la pos e io
domes icación de la opinión pública po pa e del pode , lo cual nos lle a a una
al a de e acidad debida a la al a de in o mación su icien e pa a pode se hace
una idea su icien emen e amplia y co ec a de la ealidad a la que se a a de
mi a y en ende pa a pode a su ez da una espues a con los su icien es
c i e ios que con o men una opinión.
En es e sen ido, en el lib o “El discu so del miedo”, del p o eso Rod íguez
Bo ges (2010), se pone de elie e cómo la inmig ación es p esen ada bajo
ca ego ías que la asocian con si uaciones de ilegalidad o up u a del o den
social. En pa e es e e ec o se e e o zado po un público acos umb ado a hace
de las no icias una lec u a de i ula es, así como po una na a i a audio isual
que selecciona los aspec os más sensacionalis as pa a su a amien o.
32
Además de odo es o, se añade que los medios ac úan como me as co eas de
ansmisión de las uen es o iciales, lo cual nos lle a a que ello puede con ibui
a “o icializa ” una opinión pública sob e es e o cualquie o o asun o, en e a la
ausencia de in o mación en cualquie ci cuns ancia que odea a la inmig ación o
cualquie o o ema.
Pa a inaliza y omando las palab as nue amen e de Suá ez Villegas (2014), la
a ea del pe iodis a no puede consis i simplemen e en ep oduci las no icias de
e ce os, sino en se capaz de busca las y con a las de mane a e az e
independien e, lo cual nos lle a á a una in o mación que dé c edibilidad a la
no icia, desde un c i e io de e acidad en la sociedad del consumo, donde la
in o mación es un bien de consumo y de pode .
b) La calidad como dis in i o del pe iodis a p o esional
En nues os días, la calidad es una palab a eusada en odos los campos y, a
menudo, aciada de signi icado y ans o mada en un elemen o más pa a la
en a en la sociedad del consumo. Sin emba go, que emos aquí da le una
signi icación conc e a, pa a lo cual con inuamos haciendo nues as las palab as
de Micó, Cana ilhas, Masip y Ruiz (2008) cuando comen an que hay que pa i
de la idea de que la c edibilidad es la consecuencia lógica del igo é ico y
p o esional, elemen os cla e de una calidad pe iodís ica en nues os iempos, a
lo cual añaden que hemos de segui c eyendo en la de inición de pe iodismo que
conse a in ac a la unción clásica que el libe alismo polí ico asignó a la
p o esión: debe o ien a al ciudadano, en un mundo cada ez más complejo, pa a
que pueda o ma su opinión y aduci la en olun ad polí ica, en endiendo que
la dis inción del pe iodis a p o esional del es o de emiso es es á es echamen e
ligada a la ealización de un pe iodismo de calidad y c eíble que se dis inga del
pe iodismo a icionado ealizado desde, po ejemplo, blogs.
En es a línea, e omamos a Suá ez Villegas (2014) cuando dice que las señas
de iden idad del pe iodismo deben de hundi sus aíces en su comp omiso con
la e dad y la olun ad de ac ua como gua dián de los in e eses de la ciudadanía
en e a las injus icias sociales. En es e sen ido, el pe iodis a se con ie e en un
obse ado incómodo de los pode es públicos cuando ca ecen de anspa encia
33
en sus ac uaciones, y en e al pe iodismo al se icio del me cado que p i ilegia
no icias de consumo ápido y de escasa sus ancia in o ma i a, se ei indica un
modelo de pe iodismo que p o undice en la ealidad de los acon ecimien os y
o ezca e siones plu ales y c í icas de la ealidad social.
Además de odo lo an e io , ambién añade que la esponsabilidad del medio no
sólo debe alcanza a los c i e ios de e acidad, que en un p incipio es la base de
odo lo demás sino ambién al con ol de una pa icipación que debe ía se plu al
y cons uc i a pa a ciudadanos con espí i u c í ico y dialogan e. En esa línea de
cons ucción de una ciudadanía global y plu al debe de camina la calidad
pe iodís ica cogida de la mano con una é ica p o esional capaces de da
espues a a las necesidades de nues a sociedad y de una e dade a
democ acia pa icipa i a.
En es e sen ido, nos sumamos a sus palab as cuando explica que la calidad
in o ma i a debe ma ca y ma ca á la di e encia en e la ac i idad de los medios
de comunicación y el es o de los agen es que pueblan la in oes e a digi al de los
cuales ya hemos hecho mención an e io men e. Y es con es e obje i o en
nues a men e que se ha de a anza po un pe iodismo que aspi e a un es ilo de
in o mación capaz de ehui las u gencias de nues o iempo y de o ece no icias
con as adas y a su ez con ex ualizadas capaces de apo a una isión
e dade amen e comple a de los acon ecimien os y hechos que se p oducen y
se e lejo de los mismos desde la idelidad in o ma i a y e az.
Ya pa a inaliza , omamos p es adas las palab as de Kelle (2014:45) cuando
nos indica que “c eemos en un pe iodismo de la e i icación más que en el de la
ase e ación. Es o quie e deci que alo amos mucho más la p ecisión que la
elocidad o la sensación”. A es a ca ac e ís ica añade la anspa encia, es deci ,
ac edi a sus uen es y las p uebas pe inen es que a alen los hechos. Y es que
la no icia es al cuando ocu e y en los é minos que se p oduce, sin que deba
se eco ada o ajus ada pa a o ece cie as in e p e aciones in e esadas.
34
3. Budismo y Rec a Palab a
3.1 Ap oximación al budismo: Dónde, cuándo y po qué
Exis e una amplia bibliog a ía espec o al budismo, ácilmen e accesible de
mane a en di e en es uen es como puede se la uen e de in e ne de Wikipedia
h ps://es.wikipedia.o g/wiki/Budismo a la cual hacemos e e encia po se una
pla a o ma de in o mación que se cons uye de mane a colabo a i a y a la cual
hemos accedido en di e en es momen os pa a comple a y desa olla es e pun o
del TFM. En es a podemos de mane a ágil y sencilla in oduci nos en su
conocimien o, si bien es cie o que aquí se a a an solo de una ap oximación
que ab e las pue as a una ealidad mucho más p o unda que la que podemos
aba ca en es e abajo, y donde la p ác ica es la culminación del conocimien o
más allá de los da os expues os an o en las di e en es uen es de in o mación
como en la sín esis que a con inuación se desa olla.
a) His o ia y desa ollo
El budismo es á basado en las enseñanzas del maes o espi i ual llamado "el
Buda" ("el Despie o", c. siglo V al IV siglo a. C.). Los p ime os ex os budis as
que se pueden encon a ienen el apellido de Buda como "Gau ama" (Pali:
Go ama). Los de alles que encon amos de la ida de Buda se mencionan en
muchos ex os budis as emp anos, sin emba go, es os son escasos y las echas
p ecisas no son conocidas y solo podemos ene una ap oximación a las
mismas.
Las di e en es e idencias que podemos encon a de los p ime os ex os
sugie en que pudo nace en Lumbini y que además c eció en Kapila as u, siendo
es a una ciudad en la llanu a del Ganges, muy ce cana de la ac ual on e a en e
Nepal y la India, y que además de es o pudo pasa su ida en lo que ac ualmen e
se ían los mode nos Biha y U a P adesh. Todo indica ambién que nació en
una amilia de éli e de la ibu Shakya, la cual se encon aba gobe nada po una
pequeña oliga quía o un consejo simila a una epública. Po es o lo llamaban
“Shakyamuni” (el sabio de los Shakya).
35
Según algunos ex os emp anos que conocemos como el Pali A iyapa iyesanā-
su a ("El discu so sob e la noble búsqueda", MN 26), Gau ama se conmo ió po
el su imien o de la exis encia cíclica, lo cual le lle ó a empeza una búsqueda
pa a consegui la libe ación del su imien o y el enacimien o.
Así mismo, los p ime os ex os y biog a ías que encon amos nos indican que
Gau ama ealizó sus es udios po p ime a ez con dos maes os de medi ación,
Ala a Kalama (sánsc i o: A ada Kalama) y Uddaka Ramapu a (Ud aka
Ramapu a). Al pe cibi que es as enseñanzas no e an su icien es pa a ob ene
su obje i o, pasó a la p ác ica del asce ismo se e o, lo cual daba luga a un
es ic o égimen de ayuno y di e en es o mas de con ol de la espi ación. Es o
no alcanzó ampoco su obje i o, po lo que después ecu ió a la p ác ica
medi a i a de "dhyana". Se sen ó a medi a bajo un á bol de Ficus eligiosa aho a
llamado "el á bol de Bodhi" en la ciudad de Bodh Gaya y de es a mane a log ó
alcanza lo que se denomina el "Despe a " (bodhi).
De acue do con a ios ex os emp anos como son el Mahāsaccaka-su a y el
Samaññaphala Su a, al despe a , el Buda ob u o una isión del uncionamien o
del ka ma y sus idas an e io es. A es o hab ía que suma le ambién el hecho de
que log ó el in de las impu ezas men ales (asa as), el in del su imien o y
enacimien o en saṃsā a. Es e acon ecimien o ambién sumó la ce eza sob e el
Camino Medio -ni asce ismo ex emo ni hedonismo- como el camino co ec o de
la p ác ica espi i ual pa a e mina con el su imien o. Siendo ya un Buda (uno
que ha “despe ado”), sumó seguido es y undó una Sangha (o den monás ica).
Encon amos que el Samsa a en el budismo se conside a dukkha, insa is ac o io
y dolo oso, pe pe uado po el deseo y a idya (igno ancia), y el ka ma esul an e,
siendo la libe ación de es e ciclo de exis encia, el ni ana, que ha sido la base y
la jus i icación a a és de la his o ia más impo an e del budismo, donde el ka ma
(del sánsc i o: "acción, abajo") impulsa saṃsā a, encon ando que las buenas
acciones (Pāli: kusala) y las malas acciones (Pāli: akusala) p oducen "semillas"
en la conciencia que madu an más a de en es a ida o en un enacimien o
pos e io , y donde la exis encia del ka ma es una c eencia cen al en el budismo,
lo cual no implica ni a alismo ni que odo lo que le sucede a una pe sona sea
causado po el ka ma.
36
Es e acon ecimien o ambién sumó la ce eza sob e el Camino Medio como el
camino co ec o de la p ác ica espi i ual pa a e mina con el su imien o. Siendo
ya un Buda (uno que ha “despe ado”), sumó seguido es y undó una Sangha
(o den monás ica).
El es o de su ida anscu ió enseñando el Dha ma (‘ eligión’, ‘ley eligiosa’ o
‘conduc a piadosa co ec a’) que había descubie o a lo la go de odo el no e de
la India, inalmen e mu iendo y consiguiendo el "ni ana inal" (es ado de
libe ación an o del su imien o (dukkha) como del ciclo de enacimien os), con
una edad de 80 años en Kushinaga , India.
Encon amos que el budismo es ac ualmen e una eligión a ni el mundial y una
«doc ina ilosó ica y espi i ual» que no es eís a y que pe enece a la
amilia dhá mica (Familias de eligiones con empla i os, medi a i os, paci is as).
También a ello se le suma una a iedad de adiciones, c eencias eligiosas y
p ác icas espi i uales que son esencialmen e a ibuidas a Buda Gau ama. El
budismo es la cua a eligión con más impo ancia en el mundo con ando con
más de 500 millones de seguido es o lo que end ía a se el 7 % de la población
en el mundo.
El budismo u o su o igen como ya hemos comen ado en la India en e los siglos
VI y IV a. C., desde donde se di undió a g an pa e del es e de Asia y descendió
su p ác ica en el país de o igen du an e la Edad Media.
En odas las adiciones budis as se busca el obje i o de elimina el su imien o
(dukkha) y libe a se del ciclo de mue e y enacimien o (samsa a), lo que iene
ep esen ado po el log o del Ni ana o po alcanza la budeidad. En es e sen ido,
las escuelas budis as se di e encian en su in e p e ación de dis in os elemen os
en el camino hacia la libe ación, la impo ancia ela i a y la canonicidad
asignadas a los di e sos ex os budis as, y sus enseñanzas y p ác icas
especí icas. Las p ác icas ampliamen e obse adas incluyen la “Toma de
Re ugio” en el Buda, el Dha ma y la Sangha, la obse ancia de los p ecep os
mo ales, el monas icismo, la medi ación y el cul i o de los Pa ami as
(pe ecciones o i udes).
37
Nos encon amos con dos amas impo an es del budismo que son el The a āda
que es la Escuela de los Ancianos, y Mahāyāna que es el El G an Camino, donde
el budismo The a āda es á gene alizado en S i Lanka y en el sudes e asiá ico,
al igual que en Camboya, Laos, Myanma y Tailandia. En es e sen ido, además
encon amos el Mahayana, que cual incluye ambién las adiciones de Tie a
Pu a, Zen, Budismo Nichi en, Shingon y Tian ai (Tendai), y que se encuen a en
odo el es e de Asia.
A ello le sumamos el Vaj ayana, que es un conjun o de enseñanzas a ibuidas a
adep os indios y que puede e se como una ama sepa ada o como un aspec o
del budismo Mahayana, a lo cual sumamos el budismo ibe ano ampliamen e
conocido, y que conse a las enseñanzas Vaj ayana de la India del siglo VIII, el
cual se p ac ica en los países de la egión del Himalaya, Mongolia y Kalmukia.
b) P ác icas budis as
En el desa ollo del budismo, encon amos di e en es p ác icas, algunas
bas an e expandidas en la sociedad de la in o mación en gene al y o as muy
pocas conocidas. Vamos a hace un b e e eco ido po cada una de ellas pa a
ap oxima nos a la pe spec i a budis a y la o ma en que epe cu e en una
de e minada o ma de comunica .
Empeza emos po la p ác ica budis a “Escuchando el Dha ma”, donde
encon amos que en di e en es su as ( ex os esc i os en los que se exponen
enseñanzas y p ecep os ela i os a las di e en es ías de conocimien o pa a
alcanza la “iluminación” o ealización espi i ual comple a del se humano) que
p esen an el camino g aduado enseñado po el Buda, como el Samaññaphala
Su a y el Cula-Ha hipadopama Su a, el p ime paso en el camino se ía se
capaces de escucha el Dha ma del Buda, lo que nos conduce a la adquisición
de con ianza o e en las enseñanzas del Buda.
En es e sen ido, los maes os budis as de Mahayana y Yin Shun a i man que la
escucha del Dha ma y el es udio de los discu sos budis as es impo an e "si uno
quie e ap ende y p ac ica el Buddha Dha ma." De la misma mane a, en el
budismo indo- ibe ano, los ex os de "E apas del camino" (Lam im) po lo gene al
colocan la ac i idad de la escucha en las enseñanzas budis as como una p ác ica
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impo an e. Imaginemos en el con ex o de es e TFM la impo ancia de la escucha
p e ia an es de habla y, en es e sen ido, comunica e in o ma de o ma ec a y
co ec a.
O a p ác ica undamen al es la que se denomina como “Re ugio”, lo cual
adicionalmen e es el p ime paso o mal en la mayo ía de las escuelas budis as
y que equie e oma los "T es Re ugios", que ambién se han enido en llama
las T es Joyas (Sánsc i o: i a na, Pali: i a ana) siendo la base de la p ác ica
eligiosa. En es e sen ido, el budismo ibe ano en ocasiones suma un cua o
e ugio, en el lama o maes o espi i ual. Los budis as sien en que los es e ugios
ac úan como p o ec o es y ambién una mane a de mos a una ac i ud de
e e encia básica.
En es e sen ido, la an igua ó mula que se epi e pa a e ugia se a i ma que " oy
al Buda como e ugio, oy al Dhamma como e ugio, oy a la Sangha como
e ugio". En es a línea, Ha ey comen a que eci a los es e ugios no se
conside a un luga pa a esconde se, sino un pensamien o que "pu i ica, ele a y
o alece el co azón", y es que en bas an es escuelas budis as encon amos
algún ipo de ce emonia lle ada a cabo po un monje o maes o que o ece la
oma de e ugio en las T es Joyas. Es o iene a se lo que conocemos po una
mani es ación pública del comp omiso, pe o no es imp escindible.
Encon amos o a p ác ica en la “De oción”, donde se p oduce la p ác ica de
pos ación budis a indo- ibe ana en Jokhang, Tíbe , en la cual, en palab as de
Pe e Ha ey, en gene al las o mas de budismo "conside an saddhā con ianza
con iable o la e, como una cualidad que ha de se equilib ada con la sabidu ía,
y como una p epa ación y acompañamien o pa a la medi ación". Debido a es o,
la de oción es esencial en la p ác ica de la mayo ía de los budis as, donde las
p ác icas de ocionales suman la o ación i ual, la pos ación, las o endas, la
pe eg inación y can a .
Hay que añadi que la de oción budis a en gene al se cen a en algún obje o,
imagen o ubicación que se conside a sag ada o espi i ualmen e in luyen e, lo
cual nos lle a a ejemplos de obje os de de oción que incluyen pin u as o
es a uas de budas y bodhisa as, es upas y á boles bodhi. En es e sen ido, el
can o g upal público pa a de ocionales y ce emoniales es común a odas las
adiciones budis as y se emon a a la an igua India, en la cual el can o ayudó a
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memo iza las enseñanzas ansmi idas o almen e. A ello se suman los osa ios
llamados malas y que son usados en odas las adiciones budis as pa a con a
el can o epe ido de ó mulas o man as comunes. El can o es, de es e modo, un
ipo de medi ación g upal de ocional que conduce a la anquilidad y comunica
las enseñanzas budis as.
Den o de las p ác icas enseñadas po el Buda, una es la es icción de los
sen idos (ind iya-sam a a). En los di e en es caminos g aduados, es o po lo
gene al es p esen ado como una p ác ica que se ansmi e an es de lo que se ía
la medi ación o mal, y que sub aya la medi ación al debili a los deseos
senso iales que son un obs áculo. Según Bhikkhu Anālayo, la es icción de los
sen idos se p oduce cuando uno "p o ege las pue as de los sen idos pa a e i a
que las imp esiones senso iales conduzcan a deseos y is eza". En es e sen ido,
es a p ác ica da luga a una paz y elicidad in e na que o ma una base pa a la
concen ación y la comp ensión.
A ello hay que suma le que una i ud y p ác ica budis a elacionada es la
enuncia (nekkhamma). Hace e e encia a enuncia a las acciones y deseos que
se conside an poco saludables en el camino espi i ual, como el deseo po
sensualidad y cosas mundanas. La enuncia se puede cul i a de di e en es
o mas, donde la p ác ica de donación end ía a se una o ma de cul i a la
enuncia. O a o ma es la de enuncia a la ida laica y con e i se en monás ico.
La p ác ica del celiba o (ya sea pa a la ida como monje o empo almen e)
ambién es una o ma de enuncia.
Una p ác ica comúnmen e más conocida en nues a sociedad occiden al como
“mind ulness” se ía la “A ención plena y comp ensión cla a”, donde la o mación
de la acul ad llamada "a ención plena" (Pali: sa i, sánsc i o: smṛ i, que signi ica
li e almen e " eco da , memo ia") es undamen al en el budismo. En es e sen ido,
Bhikkhu Analayo comen a que la a ención plena es una plena conciencia del
momen o p esen e que mejo a y o alece la memo ia. A ello hay que añadi que
exis en di e en es p ác icas y eje cicios pa a en ena la a ención plena en los
p ime os discu sos, como los cua o Sa ipaṭṭhānas (sánsc i o: smṛ yupas hāna,
"es ablecimien os de a ención plena") y Ānāpānasa i (sánsc i o: ānāpānasmṛ i,
"a ención plena de la espi ación").
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su imien o se ex ingue con el abandono del anhelo, con la ausencia de pasión,
el no albe ga más. Es o es el ni ana. Es a e dad dice que es posible pone in
al su imien o.
La cua a no habla de la exis encia de un Noble camino óc uple pa a log a es e
cese: el mé odo pa a ex ingui al su imien o, donde se p esc ibe un mé odo, o
camino, con el que se in en a e i a los ex emos de una búsqueda excesi a de
sa is acción po un lado y de una mo i icación innecesa ia po el o o. Es e
camino comp ende la sabidu ía, la conduc a é ica y el en enamien o o cul i o de
la ‘men e y co azón po medio de medi ación, a ención y la plena consciencia del
p esen e de mane a con inua. Se equie e mé odo y disciplina pa a elimina la
igno ancia, el anhelo y inalmen e duhkha. Es el camino de la sabidu ía, la é ica y
la medi ación, expues o de mane a de allada en el Noble Camino.
Pa a inaliza , oma en conside ación el Noble Camino Oc uple (Ā yamā gaḥ)
que consis e en un conjun o de ocho ac o es o cualidades in e conec ados que,
cuando se desa ollan jun os, conducen al cese de dukkha. Es os ocho ac o es
son: Visión co ec a (o Comp ensión co ec a), Pensamien o co ec o, Habla
co ec o, Acción co ec a, Medios de ida co ec os, Es ue zo co ec o, A ención
plena co ec a y Concen ación (Samadhi) co ec a.
b) La é ica budis a en y pa a la ida
Den o de la é ica budis a, llamada Śīla (sánsc i o) o Sīla (Pāli), es a se
undamen a en lo que se ha enido en llama los p incipios de ahimsa (no
ocasiona daño) y el Camino medio (mode ación; no ep imi ni ampoco
a e a se a nada). Si seguimos las enseñanzas budis as, encon amos que los
p incipios é icos es án de e minados po el hecho de si una acción cualquie a
pod ía ene una consecuencia dañina o pe judicial pa a uno mismo o pa a o os.
Śīla consis e en el habla co ec o, la acción co ec a y los medios de ida
co ec os, siendo la donación una i ud p incipal den o del budismo.
Si emos las esc i u as budis as, encon amos que explican los cinco p ecep os
(en sánsc i o: pañcaśīla) como el es ánda mínimo de la mo al budis a. Es el
sis ema mo al más impo an e del budismo, jun o con las eglas monás icas. Los
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cinco p ecep os se aplican an o a los de o os masculinos como emeninos, y
son:
1. No ma a a ningún se .
2. No oma lo que no me pe enece.
3. No ene una conduc a sexual dañina.
4. No deci men i as.
5. No consumi alcohol o d ogas que conducen a la al a de a ención.
El Canon Pali ecomienda que uno debe equipa a se con los demás, sen i que
no hay di e encia con los demás, y sob e la base de eso, no hace daño a ningún
se que enga capacidad de sen i . La compasión y la c eencia en la e ibución
ká mica o man la base de los p ecep os, y p ac ica los cinco p ecep os es pa e
de la p ác ica laica egula , an o en el hoga como en el emplo, en endiendo
que los cinco p ecep os no son mandamien os y las ansg esiones no in i an a
sanciones eligiosas, pe o su pode se ha basado en la c eencia budis a en las
consecuencias ká micas. Po ejemplo, ma a conduce al enacimien o en los
einos del in ie no, y du an e más iempo en condiciones más se e as si la
íc ima del asesina o e a un monje. Den o de la doc ina budis a, los p ecep os
es án des inados a desa olla la men e y el ca ác e pa a p og esa en el camino
hacia la iluminación.
En la ida monás ica en el budismo encon amos p ecep os adicionales como
pa e del Vinaya ("Disciplina") y el Pa imokkha (código de eglas monás icas), y
a di e encia de los laicos, las ansg esiones de los monjes in i an a sanciones,
mien as que los laicos y los no a os en muchas a e nidades budis as ambién
sos ienen ocho o diez p ecep os de ez en cuando. Cua o de es os son los
mismos que pa a el de o o laico: no ma a , no oba , men i y no in oxica se.
Los o os cua o p ecep os son:
1. No ac i idad sexual.
2. Abs ene se de come en el momen o equi ocado (después del
mediodía).
3. Abs ene se de joyas, pe umes, ado nos, en e enimien os.
4. Abs ene se de do mi en una cama al a.
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3.3 Comunicación desde una pe spec i a budis a
a) La e dad y Buda
Comen a Alan Senauke (2002) que la egla de o o del Buda con espec o al habla
co ec a le ha se ido bien du an e muchos años, y es que an es de habla -o
esc ibi - a a de p egun a se si sus palab as son e dade as, ú iles y
opo unas. T es p incipios básicos, ninguno de los cuales es su icien e pa a
ompe el silencio. Pensamos que la e dad es más o menos obje i a, pe o se
escapa de los dedos si se la ap ie a con demasiada ue za. Ú il es o o asun o
comple amen e di e en e. ¿Son mis palab as ú iles pa a la pe sona a la que se
las hablo? ¿Me son ú iles? Si la e dad se dice con enojo o con imidez, ¿se
en ende á? Y luego, lo que es opo uno. Incluso las palab as e dade as, dichas
con cuidado, con mode ación, pueden no se opo unas.
Dicho de o o modo, es posible que la o a pe sona no es é dispues a a deja los
en a en ese momen o en pa icula y es en onces cuando caen planos y las es
condiciones deben cumpli se cuando hablamos con o a pe sona, a lo cual le
suma diciendo que conside a lo que es e dade o, ú il y opo uno signi ica
econoce cuáles pod ían se nues as p opias opiniones egocén icas. Luego
a amos de sen i si nues as palab as ayuda án a o a pe sona a libe a se de
sus p opios pun os de is a egocén icos, o simplemen e ayuda án al yo a ca a
una u ina más p o unda, y es en es e sen ido que dice que las palab as son
como lechas o balas. Sus he idas pueden cu a se, pe o quedan cica ices. Una
ez que se ha dicho o esc i o una palab a, no hay o ma de de ol e la.
Senauke (2002) añade que la na u aleza humana incluye lo bueno y lo
malo, o alezas y debilidades, y que cada ayo de luz iene su nube. En ese
sen ido, el Dha ma o ealidad con iene odo es o, y el desa ío de la p ác ica del
Dha ma es e a a és de es as cualidades el odo i ien e más amplio. Es o
ambién se aplica a nues as comunicaciones pues, en siguiendo sus palab as,
es amos soñando si pensamos que podemos ing esa solo en aquellas pa es
de la ida en In e ne que p e e imos o alo amos, sin ene que con a con las
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des en ajas. Tampoco podemos queda nos al ma gen, p e endiendo no es a
in oluc ados con In e ne .
Hay que eco da que, si nos sen imos he idos o enojados, espe a emos an es
de esponde y pensa emos en el impac o y la u ilidad de nues as palab as, en
los é minos del Buda que se es ablecen en su discu so al espec o. En es e
sen ido, el cua o p ecep o dice que hay que escucha p o undamen e y habla
con amo conscien e del su imien o causado po el habla inconscien e y la
incapacidad de escucha a los demás, po lo que uno debe de comp ome e se a
cul i a el habla amo osa y la escucha p o unda pa a lle a aleg ía y elicidad a
los demás y ali ia a los demás de su su imien o.
Sabiendo que las palab as pueden c ea su imien o o elicidad, uno debe de
comp ome e se a ap ende a habla con since idad, con palab as que inspi en
con ianza en uno mismo, aleg ía y espe anza. Hay que es a decidido a no
di undi no icias que no se sepa con ce eza y a no c i ica o condena cosas de
las que uno no es é segu o. Abs ene se de p onuncia palab as que puedan
causa di isión o disco dia, o que puedan hace que la amilia o la comunidad se
ompan, y hace odo lo posible po econcilia y esol e odos los con lic os, po
pequeños que sean. - Thich Nha Hanh -, pa a que el u u o sea posible.
En es e sen ido, Robinson (2019), indica que el Buda, jun o con líde es de
p ác icamen e odas las adiciones eligiosas y é icas, ue sabio al insis i en que
e i emos men i , que e i emos comunica in encionalmen e a los demás lo que
sabemos que es also. Es esencial pa a una sociedad sana, y esencial ambién
pa a elaciones saludables con nues os amigos y con aquellos que amamos
es e ipo de discu so.
En palab as de Nwe (2017), pa a que un pe iodis a gane espe o, c edibilidad y
con ianza de su audiencia, debe in o ma de la e dad. Según el budismo, pa a
gana se la con ianza de los demás hay que deci la e dad siguiendo esa guía,
y que son:
-la endencia a habla de no habe is o cosas que no se han is o;
-la endencia a habla de no habe oído cosas que no han sido escuchadas;
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-la endencia a habla de no habe expe imen ado cosas que no se han
expe imen ado;
-la endencia a habla y de no habe se dado cuen a de cosas que no se han
ealizado;
-la endencia a habla de habe is o cosas que se han is o;
-la endencia a habla de habe oído cosas que se han escuchado;
-la endencia a habla de habe expe imen ado cosas que se han expe imen ado;
-la endencia a habla de habe se dado cuen a de cosas que se han ealizado.
En es e sen ido, con inúa Nwe (2017) diciendo que deci la e dad equie e
conocimien o y comp ensión. El Buda p opo cionó cua o c i e ios del discu so
co ec o, es deci , el discu so que conduci á al econocimien o de que se es á
hablando de la e dad. En Digha Nikaya, Samannaphala Su a, el Buda dijo que
uno puede llega a la e dad si él o ella cumple con la egla del discu so co ec o
y que hay cua o ipos de discu so co ec o. Son: abs ene se de men i , de habla
di isi o, de habla abusi o y de cha las ociosas.
La implicación es que la e dad equie e un discu so co ec o y e i a el discu so
inap opiado. A lo cual se añade que una pe sona se abs iene del discu so also,
que se abs iene es ic amen e del discu so also, sólo habla la e dad, es
hones o y es c eíble, sin in ención de engaña al mundo. Es a puede se una
guía pa a los medios de comunicación, dado que deci la e dad es c ucial en la
é ica de los medios de comunicación, y cualquie oposición a deci la e dad se
conside a engaño.
b) Análisis budis a del discu so co ec o
Tal como indica Robinson (2019), Buda i ió y enseñó en una sociedad o al,
donde su concep o o iginal de “Discu so Co ec o” se hab ía p eocupado po la
comunicación o al, pe o hoy en día en una sociedad globalizada e
in e conec ada, sus di ec ices sob e el discu so co ec o se deben de oma pa a
cub i oda comunicación en e las pe sonas, incluyendo los nue os medios de
51
comunicación y o mas que han ido su giendo de modo especial en el úl imo
siglo.
En es e sen ido, siguiendo sus palab as, cuando se le pide que ca ac e ice el
discu so co ec o, se dice que el Buda espondió que el o ado se abs iene de
men i , de habla di isi o, de habla abusi o y de cha las ociosas. Es o de
en ada nos o ece ya una idea cla a sob e la cómo debe de se la ansmisión
de in o mación, y es que como ha esc i o el ilóso o y neu ocien í ico Sam Ha is,
"Las men i as son el equi alen e social de los desechos óxicos: Todo el mundo
es á po encialmen e dañado po su p opagación" (Ha is, 2013).
Y es que en la sociedad de la in o mación del mundo ac ual y, al como dice
Robinson (2019), a medida que las pe sonas oman decisiones con espec o a
cómo deben sa is ace sus necesidades y i i sus idas, ine i ablemen e deben
con ia en la in o mación de los demás. Pe o si no ienen ninguna con ianza en
que lo que la gen e les dice es gene almen e cie o, en onces las p egun as
hechas, las espues as dadas y la in o mación in e cambiada se uel en inú iles.
El indi iduo queda a la de i a sin ninguna base pa a oma decisiones o plani ica
su ida. Y es que la sociedad colapsa cuando se pie de la con ianza gene al en
la e acidad de los demás, o cuando los miemb os de la sociedad se uel en
incapaces de dis ingui los mensajes e ídicos de los engañosos (Bok, 1999).
A ello añade que po su p opio bien, el Buda que ía ayuda a las pe sonas a
lle a se bien el uno con el o o, y c ea comunidades a moniosas, cohesionadas
y amo osas. Po lo an o, les ad i ió que e i a an el discu so di isi o. El discu so
malicioso o calumnioso que pone a o os g upos, que p omue e es e eo ipos
nega i os, y que au o jus i icada y juiciosamen e denig a a los demás sólo
p omue e la di isión, la hos ilidad y la disc iminación. Cuando es án in es ados
con es e ipo de discu sos, g upos, comunidades y sociedades se sepa an. Y es
que el Buda aconsejó a sus oyen es que e i a an el discu so du o y abusi o, y
que en su luga habla an con una oz amable y gen il. Es á bien, a gumen ó el
Buda, si su discu so es i me y si se en en a di ec a y ancamen e a la injus icia,
pe o no debe se in lama o io, despec i o, desdeñoso o abusi o.
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Con inúa con una de las p incipales di ec ices con espec o al discu so co ec o
es que e i amos las con e saciones ociosas, discu sos que no ienen sen ido,
ca ecen de p opósi o o p o undidad. Y es que el Buda sos u o que debíamos se
conscien es de lo que es amos a pun o de deci , y que sólo debemos habla si
es amos segu os de que lo que es amos a pun o de deci es e dade o, amable,
necesa io y mejo a sob e el silencio.
Añade que, en la época del Buda, las cha las ociosas omaban la o ma de una
pe sona hablando di ec amen e con o a. Hoy en día nos bomba dean las
comunicaciones —desde la ele isión, la adio, los pe iódicos, las e is as, el
cine e In e ne —, la g an mayo pa e de las cuales pod ía conside a se con
azón una cha la ociosa. Ya sea que es emos con ibuyendo a esa cha la a
a és de Facebook, ui eando o lo que sea, o simplemen e pe diendo nues o
iempo a a és de la isualización pasi a, la mayo ía de noso os p obablemen e
es a ía mejo si la edujésemos sus ancialmen e. Como ciudadanos enemos
que man ene nos in o mados, y mucha comunicación elec ónica es necesa ia y
jus i icada, pe o la inme sión o al y con inua p obablemen e no sea una buena
idea. El equilib io es esencial en es e caso.
En es a línea, Bam o d (2014), comen a cómo el discu so co ec o es
undamen al pa a la ida é ica. Los o os dos componen es de la mo al budis a,
acción y sus en o co ec os se de inen nega i amen e, pe o el discu so co ec o
implica alen a a o as pe sonas a segui adelan e en e sí, y econcilia las
cuando se caen, o mulando lo que uno dice pa a que omen e la a monía y el
dis u e de la a monía. El discu so co ec o es ap opiado pa a el momen o y
sua e; e lejando una men e imp egnada de buena olun ad, p omue e el
e dade o bienes a . Y en es e sen ido, el Buda ejempli ica es a habilidad. Se le
p esen a cómo adap a su mensaje a su in e locu o , y nunca es a en
desacue do con lo que se le dice, sino da le la uel a. No con on a i amen e,
induce a los ac o es sociales signi ica i os a cambia su pensamien o y
compo amien o pa a mejo a el bienes a ma e ial y espi i ual gene al. Se anima
a odos a segui ese ejemplo.
A odo lo an e io hay que añadi lo que dice Rey (2017) cuando p egun a ¿Qué
es el discu so co ec o y cómo debe aplica se en los múl iples desa íos de la ida
53
social y polí ica? En es e sen ido dice que examina los pasajes del canon Pāli
mues a que, aunque el discu so co ec o es no ma i amen e e az y gen il, el
Buda apoyó el discu so "agudo" cuando e a bene icioso y opo uno, y pe mi ió y
modeló c í icas di ec as y agudas a la pe sona cuyas palab as o acciones e an
dañinas, y es que se necesi a un buen juicio mo al pa a de e mina cuándo se
debe usa el habla aguda, a lo cual se suma que en el caso de esponde a los
pa ida ios de Donald T ump, se encuen an bene icios en e i a un discu so
agudo en un es ue zo po cons ui en endimien o mu uo y sana las p o undas
di isiones en la sociedad es adounidense con empo ánea. Sin emba go, se hace
una excepción pa a el discu so de odio que se conside a que necesi a se
con on ado inmedia amen e.
A ello añade Rey (2017) que el discu so co ec o es uno de los ocho
componen es del Noble Camino Ocho que enseña el Buda y, po lo an o, es una
enseñanza cen al y des acada con espec o al compo amien o. En es e sen ido
añade que, si uno p egun a a a un budis a, monás ico o laico azonablemen e
bien in o mado, cuáles son las enseñanzas del Buda sob e el discu so co ec o,
p obablemen e di ía que se esumen en que uno diga la e dad. Aquellos mejo
in o mados bien pod ían ag ega que, además, se equie e que uno hable de
modo sua e y amable. Es a es, de hecho, la opinión ecibida sob e el discu so
co ec o en el budismo, que debe se e az, gen il y amable. Las enseñanzas de
es a na u aleza se encuen an con ecuencia en el canon Pāli y, po lo an o, se
en ienden con azón como la enseñanza básica del Buda sob e el ema. Es os
son dos ex os ep esen a i os sob e el discu so "bien hablado":
1. El Biena en u ado dijo es o: "Monjes, cuando el habla posee cua o
ac o es, es á bien hablado, no mal hablado, y es in achable e
i ep ochable en e los sabios. ¿Qué cua o? Aquí, un monje habla sólo
lo que es á bien hablado, no lo que es á mal hablado. Sólo habla
Dhamma, no no Dhamma. Sólo habla lo que es ag adable, no lo que
es desag adable. Sólo habla lo que es e dad, no mien e. Cuando el
habla posee es os cua o ac o es, es á bien hablada, no mal hablada,
y es in achable e i ep ochable en e los sabios". (Bodhi Ha mony 75;
54
Su anipā a III,3; éase ambién Saḥyu a Nikāya 8:5; Bodhi Conec ado
284-85)
2. Monjes, cuando el habla posee cinco ac o es, es á bien hablado, no
mal hablado, y es in achable e i ep ochable en e los sabios. ¿Qué
cinco? Se habla en el momen o adecuado; lo que se dice es cie o; se
habla sua emen e; lo que se dice es bene icioso; se habla con una
men e de bondad amo osa. Cuando el habla posee es os cinco
ac o es, es á bien hablado, no mal hablado, y es in achable e
i ep ochable en e los sabios. (Bodhi Ha mony 75; Aḥgu a a Nikāya
5:198; Bodhi Numé ico 816)
Podemos e cómo en los dos ex os la e dad es á e e ida a la necesidad de
aquello que se dice y es á co ec amen e hablado, encon ando cómo en el
p ime pasaje nos dice que el discu so co ec o siemp e es ag adable y en el
segundo pasaje emos cómo lo que es á co ec amen e dicho se dice con
sua idad sua emen e.
Sin emba go, el Buda en iende ambién que hay momen os en los que se debe
de deja el discu so sua e y ag adable que se ía el no ma i o, y anima a los
monjes al y como amos a comp oba en el siguien e pasaje a que en ocasiones
de mane a di ec a se pueda habla de una mane a c í ica al como se desp ende
del siguien e ex o:
Monjes, que poseen cinco cualidades, un monje
esiden e es deposi ado en el cielo como si ue a aído allí.
¿Qué cinco? (1) Después de habe in es igado y examinado,
habla con desap obación de alguien que me ece ep obación.
(2) Después de habe in es igado y examinado, él habla
alabanza de alguien que me ece elogios. (3) Después de habe
in es igado y examinado, sospecha sob e un asun o que me ece
sospechas. (4) Después de habe in es igado y examinado, c ee
que un asun o que me ece la c eencia. (5) No despil a a lo que
se ha dado po e [es deci , alimen os dados como limosnas].
Poseyendo es as cinco cualidades, un monje esiden e es
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deposi ado en el cielo como si ue a aído allí. (Bodhi Ha mony
80; Aḥgu a a Nikāya 5:236; Bodhi Numé ico 832-33)
Aquí podemos e como el Buda dice a los monjes que pueden habla
desap obando a alguien o algo que me ece desap obación, lo cual ya no es
alguien no un discu so sua e y ag adable, ya sea po el que es á en el ex emo
ecep o de la desap obación, o po aquellos que lo escuchan. Po lo an o, al
como indica Rey (2017), podemos deci sob e la base de las no mas budis as
que ienen el debe mo al de hace lo, dado que, si han in es igado y examinado
cuidadosamen e y han descubie o, po ejemplo, que alguien es á hablando alsa
o dañinamen e y que pod ía daña a la Sangha, a la comunidad laical o a un
indi iduo, ienen la esponsabilidad implíci a de hace lo que puedan pa a
p e eni dicho daño, ale ando o ad i iendo a la comunidad o al indi iduo. Es o
les obliga á a decla a cla amen e cuando una pe sona es á hablando
alsamen e /dañinamen e.
Una ez más, la comunidad laical con ía en los monjes y los mi a como maes os
y guías mo ales. Es o les obliga a mos a cla amen e a la comunidad lo que es á
bien y lo que es á mal, lo que es e dade o y also, y es o no se puede hace si
se e i a nomb a el discu so also y dañino en las si uaciones conc e as, incluidas
las pe sonas, en las que se encuen a.
A es o, Rey añade que, en las enseñanzas del Buda, el p incipio é ico que
asciende a odos los demás es simple, di ec o e in ui i o: e i a causa
su imien o, p e eni el su imien o, ali ia el su imien o. Si un p incipio como el
que deci siemp e la e dad en a en con lic o con el p incipio de p e eni el daño,
p e alece es e úl imo. Del mismo modo, si el p incipio del discu so sua e en a
en con lic o con la p e ención de daños, es e úl imo p e alece y el Buda añade
que la desap obación debe se p ecisa, e az y opo una. No es de ex aña el
hecho de que debe se p eciso y e az, pe o es especialmen e no able que debe
se opo uno, po que, "lo que sob esale ... es el conocimien o del momen o
adecuado pa a habla en cualquie caso en pa icula ."
Te mina Rey comen ando que el Buda nos señala en la di ección del juicio mo al,
indicando que, después de la in es igación y el esc u inio, sabe que un indi iduo
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A ello, añaden Roy y Na ula (2017) que el mismo Buda ue un comunicado
in luyen e, el cual solía di igi se a la masa gene al en un lenguaje muy ácil y
comp ensible, y que planeaba sus mensajes de una mane a que in oluc aba a
indi iduos con encionales. En es e sen ido, dice Dissanayake (2009) en
é minos de modelos de comunicación, que Buda puso al ecep o en el cen o
de su modelo de comunicación, a di e encia de la mayo ía de los modelos
occiden ales, que, has a hace poco, se cen aba en el emi en e.
Así pues, el Buda siemp e concep ualizó la comunicación en é minos de un
con ex o especí ico, donde el ac o de comunicación cons i uyó un
acon ecimien o, y el con ex o e a una pa e in eg al y p incipal del signi icado.
Además, dio g an impo ancia a las es a egias e ó icas que se desa ollaban
po el comunicado . En es a línea podemos e como las dis in as o mas en que
expuso en alego ías de se icio, pa ábolas, opos e his o ias dan es imonio de
es e hecho, encon ando que la comunicación es algo undamen al den o del
pensamien o budis a (pág. 84).
Roy y Na ula (2017) indican además que o a ca ac e ís ica dis in i a que ma có
la impo ancia del Buda como comunicado ue su uso e icaz de di e sas
es a egias e ó icas, y es que, como comunicado especialmen e a ac i o, el
Buda en ió egula men e a ias na a i as pa a ansmi i su mensaje.
Encon amos aquí que las enseñanzas budis as o ecen eglas abundan es
sob e cómo los indi iduos deben ansmi i , o qué no mas y p incipios deben
guia el compo amien o de los g upos de pe sonas, y donde el undamen o de
las pe spec i as budis as de la comunicación se encuen a en la pe spec i a
budis a del dialec o o el lenguaje, conside ando que el lenguaje a anza
con inuamen e en elación con los en o nos y condiciones sociales. A ello
añaden que, según el budismo, el lenguaje y la comunicación en úl ima ins ancia
deben allana el camino a la libe ación.
Po lo an o, la au o e lexi idad pa a los budis as se inco po a con el mismo
p ocedimien o de comunicación e bal, y al ansmi i , no es sólo jun a un g upo
de palab as, sino que además de pensa en ellas y e alua las, ansmi i las y
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u iliza el lenguaje pa a in e ac ua con los demás, es ab aza una buena posición
y, po lo an o, ansmi i a a és del lenguaje es además pode pensa en cómo
uno se cons i uye como se humano.
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4. Conclusiones: Hacia unos medios de comunicación inspi ados en la
é ica y en la Rec a Palab a budis a.
Pea son (2015) nos comen a cómo las Cua o Nobles Ve dades de Buda y su
asociado Noble Óc uple Sende o (magga) pueden se he amien as uc í e as
pa a in o ma la eo ía y el análisis de la comunicación, y la ley y la é ica de los
medios. En es e sen ido, las enseñanzas de Buda sob e el de echo de exp esión
(samma aca) o ecen una comp ensión cla e pa a ayuda a la decons ucción
de los ex os de los medios de comunicación, y en cuan o al de echo y la é ica
de los medios de comunicación, amplía la aplicación de los p incipios del de echo
a la palab a pa a compa a las de ensas con a la calumnia (di amación) al y
como se han desa ollado en cua o ju isdicciones occiden ales.
En es e sen ido, el pa adigma occiden al que ha dominado los en oques de los
es udios sob e la comunicación y los medios de comunicación en las úl imas
décadas, como sugie e Guna a ne (2015), puede bene icia se de una
pe spec i a más globalizada, en pa icula una que pe mi a adiciones como el
budismo que han eo izado la comunicación du an e más de dos milenios.
Guna a ne (2015) apues a po una "emp esa humanocén ica que aba que las
iloso ías seminales de oda la humanidad".
Con inuando con Pea son (2015) en su a ículo “Análisis escla ecedo de la
comunicación en Asia y el Pací ico: es udios de medios, é ica y de echo desde
una pe spec i a budis a” nos ejempli ica cómo un en oque no occiden al pod ía
unciona en la p ác ica demos ando cómo los p incipios budis as básicos
pod ían:
• Ayuda a analiza el discu so de los medios de comunicación u ilizando
las enseñanzas de Buda sob e el habla co ec a (samma aca) pa a
ayuda a alcanza en endimien os pa a in e p e a los ex os de los medios
de comunicación;
• amplia la aplicación de los p incipios del de echo de exp esión (samma
aca) pa a c i ica las de ensas de la P ime a Enmienda con a la calumnia
(di amación), nacidas de una adición libe a ia;
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• o ece una eo ía del análisis de los medios de comunicación que
mues a asgos de conmensu abilidad más que de uni e salidad en su
aplicación.
El en oque del "pe iodismo conscien e" que nos p oponen Guna a ne, Pea son
y Sena a h (2015) adop a los p incipios é icos de una adición pa icula -el
budismo- como ma co pa a una nue a b újula mo al an o pa a analiza la
p ác ica de los medios de comunicación como pa a guia las decisiones
p o esionales de los pe iodis as que puedan ca ece de ella. Es es e úl imo
en oque el que que emos u iliza en es e abajo como in i ación pa a o ece una
lec u a al e na i a del análisis y la é ica de los medios de comunicación.
Llegados es e pun o, emos cómo el esquema del Discu so Co ec o
p opo ciona una dimensión é ica a un análisis del discu so de los medios de
comunicación, donde el en oque del pe iodismo conscien e enma ca las
p ác icas é icas de los medios de comunicación, en pa icula el paso del Óc uple
Sende o conocido como Palab a Rec a, o ece an o un ma co eó ico/é ico pa a
analiza el discu so de los medios de comunicación como algunas écnicas
eales que los comunicado es p o esionales pod ían adop a pa a e i a algunas
de las muchas ampas en el discu so de los medios de comunicación.
A pa i de es os dos ejemplos, es e iden e que un esquema de la Palab a Rec a
aplicado en un con ex o de discu so mediá ico puede o ece a los in es igado es
de la é ica de los medios un esquema ú il con el que sopesa la mo alidad de la
in o mación en el pe iodismo y la comunicación p o esional de la Web 2.0.
Y es que al como indican Chuang y Chen (2003), el budismo en las sociedades
de Asia O ien al no es sólo una eligión, sino ambién una o ma de ida, y su
omnip esencia se e leja en el pa ón de pensamien o y el es ilo de comunicación
de los asiá icos o ien ales, y ayuda a o ma la base del con ex o cul u al de Asia
O ien al, lo cual nos apo a una mi ada más amplia de la comunicación en es e
hemis e io del mundo y su impo ancia pa a el es o del mundo.
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Roy y Na ula (2017), nos o ecen una compa a i a en e el modelo a is o élico
(occiden al) y el modelo budis a (asiá ico o ien al), eniendo es e p ime o un
én asis mayo en el en ío, con el concep o cla e pues o en la capacidad de
in lui , con un p oceso más en ocado al ex e io , buscando el con ol, y dando
luga a una elación asimé ica en e el emi en e y el ecep o , sub ayando en
odo es e p oceso comunica i o el in elec o.
Sin emba go, en el modelo budis a nos si úan más en el én asis en el ecep o ,
eniendo el concep o cla e pues o en la comp ensión y como base p incipal la
elección, con un p oceso an o hacia a ue a como hacia aden o, donde se o ece
una elación simé ica en e el emi en e y el ecep o , sub ayando inalmen e la
empa ía en odo el p oceso de comunicación.
A es o añaden que el modelo lineal a is o élico es un modelo cen ado en el
al a oz donde el emiso iene la pa e más i al en él y es el único que c ea un
dinamismo de comunicación. Es pa e del o ado ansmi i un discu so a la
eunión de pe sonas, y el papel de la audiencia es pasi o, in luenciado po el
discu so. Es o hace que el p oceso de comunicación sea unidi eccional, de
emiso a ecep o y, po lo an o, asimé ico en su elación, mien as que en el
modelo poli di eccional budis a de comunicación se da el én asis p incipal en el
ecep o y el emi en e y el ecep o dis u an de una elación simé ica con plena
simpa ía y comp ensión. El modelo aba ca an o el aspec o de la comunicación
in ape sonal como la in e pe sonal.
Pa a i inalizando es e TFM en el que hemos in en ado hace una pequeña
o og a ía a la é ica y a los medios de comunicación en occiden e echando una
mi ada a los códigos deon ológicos, a la co ección polí ica y al au ocon ol, y
si uando la e acidad como un p incipio que debe de lle a a una comunicación
ec a.
En es e b e e iaje hemos o og a iado la sociedad de la in o mación occiden al
en la que la comunicación se p oduce de o ma ins an ánea y la democ acia es
medial, pa ándonos en los componen es undamen ales de la é ica pe iodís ica,
en la ecnología de la comunicación, e ó ica y e dad y ol iéndonos a p egun a
al como ya hicie a Ma shall McLuhan si el medio el mensaje den o de un
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de e minismo ecnológico que lo in ade odo en nues a sociedad ac ual, pa a lo
cual es necesa io que exis an unos p incipios é icos en el pe iodismo an e los
ac uales desa íos digi ales de la in o mación.
O a ins an ánea que hemos p esen ado es la del p o esional de la in o mación
y la nue a ealidad social y labo al, donde hemos encon ado un pe iodismo al
se icio del me cado y nos hemos posicionado po un pe iodismo comp ome ido
con la in o mación e az, donde la calidad debe se el dis in i o del pe iodis a
p o esional, donde una é ica pa a la comunicación debe esponde an e el
monopolio de la opinión pública, y donde la deon ología p o esional y el
pe iodismo on-line deben comp ome e se con la e dad y los nue os desa íos
del pe iodismo digi al, siendo la au o egulación de la ac i idad in o ma i a un
aspec o cla e de la iden idad de una sociedad democ á ica así como una é ica
de calidad en un en o no digi al.
Una segunda o og a ía de es e TFM ha sido dedicada al budismo y la Rec a
Palab a, donde hemos a ado de hace una ap oximación al budismo,
p egun ándonos dónde, cuándo y po qué median e su his o ia y desa ollo así
como sus p ác icas budis as, si uándonos en el budismo en el mundo ac ual, lo
cual ha sido odo un e o y no deja de se una ins an ánea supe icial de la
ealidad y p o undidad del budismo, pe o que de igual modo no podía al a pa a
da con ex o a los p ocesos comunica i os en Asia o ien al.
En es a ins an ánea hemos abo dado la é ica y la e dad a pa i de las c eencias
en el budismo, ap oximándonos a una é ica budis a en y pa a la ida, pa a en a
inalmen e de lleno en la comunicación desde una pe spec i a budis a pa a a a
la e dad y Buda y el análisis budis a del Discu so co ec o.
Tal como hemos is o, son muchos los apo es que el budismo puede hace al
modelo comunica i o en occiden e, pe o esal a emos pa a inaliza es e abajo
los que en endemos que son más impo an es o necesa ios hoy en día de en e
odos los que hemos ido iendo.
Así pues, sub ayamos la egla de o o del Buda con espec o al habla co ec a
an es de habla -o esc ibi - según la cual hay que p egun a se si las palab as
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que se an a p onuncia son e dade as, ú iles y opo unas. Las implicaciones
de es a idea son eno mes pa a el modelo comunica i o occiden al y que pasa
po epensa y e i ica las no icias y la in o mación que se o ece buscando
en iquece al ecep o , al cual se si úa en el cen o de la in ención comunica i a,
haciéndola ú il y apo ando un alo añadido a la misma, o al como decía Thich
Nha Hanh, abs ene se de p onuncia palab as que puedan causa di isión o
disco dia, o que puedan hace que la amilia o la comunidad se ompan, y hace
odo lo posible po econcilia y esol e odos los con lic os, po pequeños que
sean pa a que el u u o sea posible.
El Buda además p opo cionó cua o c i e ios del discu so co ec o, es deci , el
discu so que conduci á al econocimien o de que se es á hablando de la e dad.
En Digha Nikaya, Samannaphala Su a, el Buda dijo que uno puede llega a la
e dad si él o ella cumple con la egla del discu so co ec o y que hay cua o
ipos de discu so co ec o. Son: abs ene se de men i , de habla di isi o, de
habla abusi o y de cha las ociosas, y nos ponen en camino hacia la e acidad
y la Palab a Rec a que an o pa ece escu i se en e las manos en la sociedad
de la in o mación occiden al.
O o aspec o que quie o sub aya en es e pun o es la ad e encia del Buda pa a
e i a el discu so di isi o, y es que el discu so malicioso o calumnioso que pone
a o os g upos, que p omue e es e eo ipos nega i os, y que au ojus i icada y
juiciosamen e denig a a los demás sólo p omue e la di isión, la hos ilidad y la
disc iminación. Cuando es án in es ados con es e ipo de discu sos, g upos,
comunidades y sociedades se sepa an. Y es que el Buda aconsejó a sus oyen es
que e i a an el discu so du o y abusi o, y que en su luga habla an con una oz
amable y gen il. Es á bien, a gumen ó el Buda, si su discu so es i me y si se
en en a di ec a y ancamen e a la injus icia, pe o no debe se in lama o io,
despec i o, desdeñoso o abusi o. Al lee es as palab as, si pensamos en el
o ma o de las no icias hoy en día, segu o que sacamos una son isa y pensamos
“ojalá pudie a se así”, y la p egun a es ¿po qué no?
O o elemen o pa a sub aya que hemos is o an e io men e y que iene un g an
apo e a la comunicación en occiden e es la é ica budis a del habla que es muy
i me con el p ominen e p incipio uni e sal de comunicación é ica que es á
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o mada po cua o elemen os: mu ualidad, men e abie a, hones idad y espe o
(Chen & S a os a, 1998). Es os cua o elemen os apo an una mi ada esca y
since a a la necesidad que enemos en occiden e de una comunicación que
ponga a las pe sonas en el cen o del ac o comunica i o y no como una
me cancía más de comp a y en a, donde el ecep o sea is o como un se
digno de ecibi la e dad y de elabo a su p opio pensamien o c í ico como un
elemen o de libe ad y libe ado de la p opia pe sona.
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