Julián Casano a: España pa ida en dos.
B e e his o ia de la Gue a Ci il españo
la. Ba celona: C í ica 2022. 272 páginas.
No hay acon ecimien o his ó ico español
que haya susci ado mayo a ención en e
los his o iado es que la Gue a Ci il del
36. La amplia p oducción his o iog á
ica disponible, que sigue aumen ando,
nos pe mi e conoce ya de o ma cabal
los episodios y elemen os más ele an es
de es e en en amien o a mado. Sin em
ba go, a ojos del au o , el a ance his o
iog á ico no ha edundado en una mejo
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comp ensión social de es os hechos, pues
"la mayo ía de los españoles no saben,
ono quie en sabe , mucho ace ca de él,
y además o os hacen lo imposible pa a
que no lo sepan". Es e es el ma co en el
que hay que ubica la ob a. Una sín esis
ac ualizada, de p osa accesible y igu osa,
que iene como obje i o cub i las nece
sidades, po es e o den, de los es udian
es, p o eso es de enseñanzas medias y del
amplio público in e esado.
El lib o, o igina iamen e publicado en
2013, se encuen a ya en la edición nú
me o ca o ce. A odas luces a camino de
con e i se en un clásico de e e encia, si
no lo es ya. Además, su epe cusión no
se limi a al ámbi o hispanohablan e, pues
ha conseguido ascende los lími es a
dicionales de los abajos his o iog á icos,
al se aducida al inglés, u co y á abe.
Es a ci cuns ancia, la de di igi se p io i
a iamen e a un público no especializado,
se pe cibe cla amen e en su a án didác i
co, pues no se limi a a explica los sucesos
que u ie on luga en los casi es años
que du ó la gue a, sino que dedica am
bién líneas a abo da cues iones p e ias
y pos e io es a la gue a, como ue on el
paso de la Mona quía a la República, el
égimen epublicano, la inmedia a pos
gue a, la e olución de la dic adu a, así
como la ansición a la democ acia, a la
ez que cues iones de ac ualidad, como
e lexiones sob e la signi icación del alle
de los Caídos (aho a denominado alle
de Cuelgamu os) as la exhumación del
dic ado o las di e encias en e his o ia y
memo ia, y sus epe cusiones en las dis
pu as pa idis as y en las polí icas públicas
de memo ia.
A es e ma e ial se le añaden una c o
nología de allada, cua o mapas que
e lejan la e olución de la gue a, una
cuidada selección de imágenes, un índi
ce onomás ico y un lis ado bibliog á ico
emá icamen e o denado di igido a acili
a la p o undización en á eas especí icas
( iolencia, cle icalismo / an icle icalismo,
in e ención ex anje a, ba allas, pe sona
jes y polí icas). Pa a ediciones ul e io es,
se ía ecomendable que se incluye an a
blas y g á icos en el ex o, sob e odo, pa a
isualiza mejo los da os cuan i a i os,
que son muchos y sus an i os, como, po
ejemplo, los e e en es a los comba ien es,
los mue os en comba e, los ejecu ados
judicial y ex ajudicialmen e, el pe sonal
y ma e ial p opo cionado po los países
ex anje os, e c.
La ob a se es uc u a sob e seis ejes
emá icos, ag upados en casi 200 páginas
(26 co esponden a no as) cen ados un
damen almen e en los siguien es aspec
os: la p epa ación del golpe de Es ado,
la dimensión eligiosa e in e nacional de
la gue a, las espues as de la República a
la insu ección mili a , la o mación del
nue o Es ado y el eje cicio de la ep esión
du an e la inmedia a posgue a y las es
a egias mili a es y su desa ollo en los
en es. Conside o que la elección emá
ica de los bloques es ace ada, pues es
ablece cla amen e de o ma o denada las
p incipales cla es, los ac o es (y sus bio
g a ías) y los episodios que condiciona on
el su gimien o, desa ollo y desenlace de
la gue a.
Sin luga a dudas, la dimensión in e
nacional es uno de los ejes de e minan es
a conside a , pues, como sos iene el au o ,
as la P ime a Gue a Mundial y el iun
o de la Re olución bolche ique en Rusia,
ninguna Gue a Ci il podía ya se solo
in e na. Y España no ue una excepción.
Como ampoco lo ue du an e el p ime
e cio del siglo xx. La imagen de un país
en decli e as la pé dida de las úl imas
colonias de ul ama , sin apenas desa o
llo indus ial, con un sec o p ima io a a
sado, con olado mayo men e po e a
enien es ine icaces, y con una bu guesía
débil y poco emp endedo a, es e u ada a
a és de da os que co obo an la no able
mode nización del país du an e las p i
me as es décadas, si bien la misma ue
desigual y no lineal, en e ases al e nas de
a ance y es ancamien o. Las simili udes
con el es o del con inen e no se limi a
on a las ans o maciones sociales, eco
nómicas, polí icas y cul u ales, sino que,
en España, al igual que en buena pa e de
los países eu opeos du an e los años ein
a y cua en a, los con lic os se di imie on
de o ma iolen a, al ma gen de los cauces
ins i ucionales. No en ano, a la al u a del
es allido de la Segunda Gue a Mundial,
an solo I landa, c eada en 1922, había
conseguido subsis i al auge de los mili a
es con a e oluciona ios, mo imien os
au o i a ios y ascis as en e las democ a
cias libe ales su gidas en e 1910 y 1931.
La di e encia sus ancial del caso espa
ñol, la que lo con ie e en un acon eci
mien o único, ue que el golpe de Es ado
de i ó en una Gue a Ci il, algo que no
ocu ió en el es o de los países eu opeos
occiden ales donde iun ó el au o i a
ismo. El au o pa e de es a p emisa de
o ma pe inen e pa a i desg anando los
ac o es que posibili a on el es allido de la
gue a en España. Los condicionan es que
in luye on ue on múl iples y muy a ia
dos, pe o en un p ime ni el hab ía que
si ua la di isión del Ejé ci o, la inancia
ción que dispuso cada bando y la ayuda
in e nacional ecibida. Sin es os condi-
donan es la gue a no hubie a enido lu
ga o, al menos, no se hubie a p olongado
an o en el iempo. En p ime luga , las
milicias ob e as, po muy mo ilizadas y
a madas que es u iesen, apenas pod ían
habe man enido un sos enido en en
amien o an e el a ance de un Eje ci o
pe echado, unido y disciplinado. En
segundo luga , la inanciación y la ayuda
mili a . Se es ima que cada bando dedicó
un mon o ce cano a los 700 millones de
dóla es de la época pa a sos ene el es ue
zo bélico. En p incipio, la en aja de la
República en es e campo e a supe io , de
bido a las oneladas de o o que a eso aba,
y que empleó pa a su aga el ma e ial de
gue a suminis ado po la Unión So ié
ica. Sin emba go, los c édi os acili ados
po la I alia ascis a y Alemania nazi, po
es e o den de impo ancia, desequilib a
on la balanza a a o de la causa an
quis a, al posibili a a es os dispone de
un mode no ma e ial de gue a, supe io
al so ié ico, además de asis encia logís ica
y diplomá ica.
Recu en emen e el au o e lexiona
sob e la necesidad de echaza el de e
minismo en el es udio de la his o ia. Se
a a de una máxima compa ida po el
g emio docen e, hace comp ende que
en la his o ia nada es á esc i o de an e
mano, aunque a eces lo pa ezca, y, en lo
aquí nos ocupa, que el golpe de Es ado
de julio de 1936 no ue ine i able, sino
que ue un camino más de o os que se
podían habe ansi ado. Los sucesi os
in en os insu eccionales, mo i ados des
de posiciones ex emas an o de de echas
como de izquie das, que u ie on luga
du an e la República, desde p ác icamen
e sus p ime os días, que an desde la de
Sanju jo en 1932 ( e lejo de una his o ia
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del Ejé ci o eple a de in e enciones en
polí ica), las insu ecciones ana cosindi
calis as (pa ida ios de la e olución en
e a las e o mas desde las ins i uciones),
has a el p oceso e oluciona io de oc u
b e de 1934 (en el que ue on asesinados
en As u ias 34 semina is as y sace do es,
y des uidas más de 50 sedes eclesiales),
son la cons a ación de que as el golpe
de julio de 1936 la gue a no e a la única
c ónica anunciada.
Dicho lo cual, conocido el desenlace,
el lib o a iende al análisis del con ex o,
iden i icando los dis in os ac o es que
desencadena on la gue a. La agmen a
ción polí ica de la sociedad, la deg ada
ción de la con i encia social, la adicaliza
ción de los discu sos polí icos alen ando a
la deshumanización del ad e sa io (con
e idos pa a muchos en enemigos a ex
e mina ), los e ec os de la c isis econó
mica, las pugnas iolen as en las calles, las
desigualdades sociales, el echazo hacia
las ins i uciones ep esen a i as y la de
moc acia libe al, la c ecien e legi imidad
o o gada al ecu so de la iolencia como
he amien a polí ica y el auge de los mo
delos au o i a ios, en e o os, e an los
sín omas inequí ocos de una sociedad
sume gida en una p o unda c isis. A e
no de Casano a, un e o a ibuible a la
República ue que in en ó ans o ma
demasiadas cosas a la ez, a ando de da
solución en un educido lapso de iempo
a p oblemas secula es que a as aba el
país: la ie a, la Iglesia, el Ejé ci o, la edu
cación y las elaciones labo ales. Aquellas
medidas además de susci a g andes es
pe anzas, muchas no sa is echas, c ea on
p on o pode osos enemigos.
El golpe de julio de 1936 no log ó su
obje i o p e e en e, el de hace se con los
eso es del pode en su o alidad, debido
a la esis encia mili a y ci il encon ada,
aunque sí lo consiguió pa cialmen e, al
queb a en pa e del e i o io la au o
idad del gobie no epublicano. Hi le
econoció a Galeazzo Ciano, minis o
de Asun os Ex e io es de I alia, en sep
iemb e de 1940, que sin la ayuda p o
po cionada po ambos países "no exis i ía
F anco hoy''. Tan solo diez días después la
ebelión, comenza on a llega los a iones
y demás ayuda mili a que posibili a on
aslada a un o al de 47.000 comba ien
es desde Á ica a la península, los de ma
yo expe iencia de comba e, eludiendo en
con ol na al epublicano en el es echo
de Gib al a . F anco ue quien ges ionó la
ecepción de esas ayudas, aspec o po el
cual, según el au o , colocó decisi amen e
al mili a e olano como el mejo posi
cionado pa a lide a a los suble ados, as
la mue e de Sanju jo.
La es a egia ep esi a implemen ada
siguió un pa ón p e iamen e de inido
du an e los p epa a i os de la conspi a
ción. Po lo gene al, en aquellos luga es
bajo el con ol golpis a se ejecu ó un
clima de calculado e o , no espon á
neo, di igido a pa aliza los eso es de
espues a del gobie no epublicano. Las
ci as de ejecu ados, la mayo ía de o
ma ex ajudicial, en sacas y paseos po
elemen os pa amili a es alangis as y ca
lis as, ilus an el modo de ac uación y la
magni ud de los c ímenes. No en ano, es
en los meses sucesi os al golpe de Es ado
donde se concen a on la mayo pa e de
las íc imas mo ales de la ep esión. T as
las us adas o ensi as sob e Mad id y la
es abilización de los en es, el pa ón e
p esi o ue a iando, dando paso a la p e
eminencia de la ep esión eglada, mayo -
men e a a és de la ju isdicción mili a y
los cen os de eclusión habili ados.
Pa adójicamen e, como señala Casa
no a, la insu ección mili a con a e o
luciona ia des inada a e i a la e olución
en España, ue el ac o de e minan e que
acabó desencadenándola. La suble ación
empujó al Es ado a una posición de quie
b a, al pun o que dejó p ác icamen e de
exis i , encon ándose en una si uación de
debili amien o ex emo. La medida deses
pe ada del gobie no de Gi al, as la dimi
sión de Casa es Qui oga, la de au o iza
el epa o de a mas en e los mili an es iz
quie dis as más comp ome idos, p o ocó
el su gimien o de un abanico de pode es
au ónomos o semiau ónomos a mados,
sin el cual esul aba imposible ena el
a ance de las opas golpis as. La e a
gua dia epublicana ue ambién el esce
na io de ma anzas indisc iminadas, bajo
la idea ex ema, compa ida en ambos
bandos, de ex e mina el p oblema de aíz.
Las ce ca de 3.000 pe sonas usiladas, sin
juicio p e io, en Pa acuellos del Ja ama
en no iemb e de 1936, as el aslado del
gobie no de la República a Valencia, ue
su exp esión más e oz.
La iolencia an icle ical ue o o de los
asgos dis in i os de la iolencia en la e a
gua dia epublicana. Es a dejó un balance
de más de 6.800 eclesiás icos asesinados
y mul i ud de ecin os eligiosos saqueos
y des uidos. La Iglesia ca ólica, iden i
icada como un enemigo de clase, ue la
ins i ución más damni icada en aquellos
luga es donde no iun ó la suble ación,
a excepción de Gipuzkoa y Bizkaia, don
de los nacionalis as ascos se e igie on en
sus de enso es an e posibles desmanes que
pudie an acome e los izquie dis as más
exal ados. La Iglesia ca ólica, si bien no
se encon ó en e los conspi ado es, ápi
damen e se sumó a su causa, p esen an
do la gue a como jus a y necesa ia. La
Iglesia se con i ió, de es a o ma, en uno
de los pila es del nue o Es ado, jun o con
el Ejé ci o y FET-JONS, ecupe ando los
pode es que la Cons i ución de 1931 le
había a eba ado. La mayo ía de los ecle
siás icos españoles nunca quisie on sabe
nada de mediación o pe dón.
En el apa ado des inado al a e de la
gue a se da cuen a del desa ollo mili a
du an e la con ienda. A es e espec o, es
des acable la ausencia de expe iencia del
Ejé ci o español en gue as mode nas,
pues sus úl imas acciones se limi a on a
la gue a en Ma uecos con a un ene
migo p imi i o, como e an las ha kas. A
es e es ado de cosas, hab ía que añadi la
ausencia de equipamien o mili a mode
no. Sin emba go, pa adójicamen e, la es
pañola ue la p ime a gue a del siglo xx
en la que se puso en p ác ica el bomba
deo como es a egia de gue a, llegando
a con e i se en un so is icado campo de
p uebas de la a iación ex anje a.
P obablemen e, la escasa p epa ación
en écnicas de gue a mode nas del Ejé
ci o español sea una de las causas de las
e á icas es a egias adop adas po ambos
con endien es, al y como lo desc iben
los especialis as en la ma e ia, al de ini
mili a men e la gue a española como
"una inmensa chapuza''. Te uel ue uno
de los luga es donde el desp opósi o mili
a ue más e iden e. La más pequeña de
las capi ales de A agón, sin in e és es a
égico, con apenas 15.000 habi an es, en
e no iemb e de 1937, con la oma po
pa e de los epublicanos, has a el 22 de
eb e o de 1938, con su pé dida, se con
i ió en una de las ba allas más du as,
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con ce ca de 200.000 comba ien es im
plicados y más de 30.000 bajas mo ales.
La econquis a de Te uel, con unas opas
epublicanas disminuidas y desmo aliza
das, acili ó la g an o ensi a anquis a
has a el Medi e áneo, a a és de A agón
y Cas ellón, pa iendo el e i o io de la
República en dos.
El e i o io con olado po la Repú
blica no hacía más achica se a medida
que a anzaba la gue a. El an epenúl imo
golpe mo al a la República se lo ases a
on los gobie nos b i ánico y ancés al
aco da con Hi le y Mussolini la en ega
de los Sude es de Checoslo aquia a Ale
mania, en los denominados acue dos de
Múnich, en sep iemb e de 1938. La posi
ción ancesa y b i ánica no ue más que
la p olongación de la polí ica de no in e
ención auspiciada dos años an es, en un
e á ico in en o de apaciguamien o de las
dic adu as ascis as.
Los úl imos episodios de la gue a
an asociados con el colapso caó ico del
Es ado epublicano. La huida de muche
dumb es descon oladas hacia F ancia,
ame alladas po la a iación, o mando
ca a anas e enidas de 15 kilóme os, con
niños mue os de ío o piso eados y mu
je es malpa iendo en las cune as, ue on
algunas de las escenas obse adas y desc i
as po el p opio p esiden e de la Repúbli
ca, Manuel Azaña, mien as abandonaba
po siemp e el país. Si uaciones análogas,
de máxima desespe ación, se i ie on
ambién en Alican e los días p e ios a la
llegada de las opas suble adas, donde
agua daban 15.000 pe sonas con la ana
espe anza de escapa . Algunos op a on
po el suicidio. El úl imo episodio de
colapso ins i ucional epublicano co es
pondió al golpe de Es ado ejecu ado en
Mad id po Segismundo Casado, je e del
Ejé ci o del Cen o, en ma zo de 1939,
con el in de aco da una endición im
posible con F anco. En aquellos en en
amien os en e epublicanos mu ie on
ce ca 2.000 comba ien es.
El núme o o al de íc imas mo ales
debido a la gue a se es ima en o no a
las 600.000, de las cuales 100.000 co es
ponde ían a la ep esión ejecu ada po
los suble ados y 55.000 en la e agua dia
epublicana. La ep esión de posgue a,
aquella ejecu ada as el inal o icial de la
gue a, en e 1939 y 1946, segó la ida de
unas 50.000 pe sonas. Las cá celes y e
cin os habili ados sob esa u ados albe ga
on 270.000 p isione os en e inales de
1939 y 1940. El au o no lo señala, pe o
con end ía ambién des aca la polí ica
g adual y con olada de exca celaciones
ac i ada a pa i de 1940, a a és de la
p omulgación de una o den que cons i
uía en cada p o incia unas comisiones de
examen de penas des inadas a la e isión
de o icio de las penas o dina ias alladas a
pa i del 18 de julio de 1936. El nue o
Es ado man u o igen e el es ado de gue
a has a 1948.
En de ini i a, se a a de una ob a
que cumple e icazmen e su come ido, el
de explica con cla idad y igu osidad las
cues iones más ele an es sob e la Gue a
Ci il española, ubicándola en el con ulso
con ex o eu opeo de en egue as. P o
bablemen e un lec o especializado en el
ema eche de menos un mayo desa o
llo en algunos apa ados. Sin emba go,
queda cla o que la misión de la ob a es
o a, la de o ece a un público no a e
zado un ma e ial accesible, bien es uc
u ado y excelen emen e documen ado
pa a comp ende el acon ecimien o más
de e minan e de la his o ia con empo á
nea española.
ERIK ZuBIAGA ARANA
(UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO
EHU/UPV)
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