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Colecciones de historia natural, su conservación y manejo en Cuba

Author: García Rodríguez, Nayla; Morffe Rodríguez, Jans; Ley Rivas, Juan F.
Publisher: Zenodo
DOI: 10.5281/zenodo.17538529
Source: https://zenodo.org/records/17538529/files/LibroColeccionesfinal2024_opt.pdf
Colecciones de his o ia na u al,
su conse ación y manejo en Cuba
EDITORES
Nayla Ga cía Rod íguez
Jans Mo e Rod íguez
Juan F. Ley Ri as
Cuba
2024
Es e lib o es esul ado del p oyec o “P opues a de una es a egia nacional pa a la
conse ación de la auna cubana” Código PS211LH003-025 pe enecien e al
P og ama Sec o ial de Ciencia, Tecnología e Inno ación 03 “Uso sos enible de los
componen es de la Di e sidad Biológica en Cuba”
ISBN: 978-959-300-243-1 Ve sión imp esa
ISBN: 978-959-300-242-4 Ve sión digi al
Ci ación ecomendada pa a el lib o
Ga cía Rod íguez N, Mo e Rod íguez J, Ley Ri as JF. (Eds). 2024. Colecciones de his o ia na u al,
su conse ación y manejo en Cuba. Edi o ial AMA, La Habana. 316 pp.
Ci ación ecomendada pa a a ículo
Au o (es). 2024. Tí ulo del a ículo. Pp (páginas). En: Colecciones de his o ia na u al, su conse ación
y manejo en Cuba. Ga cía Rod íguez N, Mo e Rod íguez J, Ley Ri as JF. (Eds). 2024. Edi o ial
AMA, La Habana. 316 pp.
Diseño, es ilo y Maque ación
Juan F. Ley Ri as
Los au o es son los esponsables de la in o mación expues a en es e lib o. Los ex os
pueden se u ilizados ci ando siemp e la uen e o iginal
® ReseR ados odos los deRechos
P ohibida la ep oducción o al o pa cial de es a ob a sin la au o ización esc i a del
Ins i u o de Ecología y Sis emá ica (CITMA, República de Cuba) y de sus edi o es.
© 2024 Ins i u o de Ecología y Sis emá ica
© 2024 Nayla Ga cía Rod íguez
© 2024 Jans Mo e Rod íguez
© 2024 Juan F. Ley Ri as
© 2024 Au o es
Edi o es
Nayla Ga cía Rod íguez
Jans Mo e Rod íguez
Juan F. Ley Ri as
Fo og aFías
@A chi o Colecciones Zoológicas

Índice
P esen ación
Edi o es
1
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba
Rosa Ma ía González López
6
P ocedimien os cu a o iales como he amien a pa a la
conse ación y manejo de colecciones de his o ia na u al en
Cuba
Nayla Ga cía Rod íguez, Jans Mo e Rod íguez
28
Conse ación y es au ación
Ma co An onio Olcha Co de o
44
Las colecciones de ciencias na u ales y su ma co legisla i o en Cuba
Leonel Ca aballo Maquei a
54
Colección de hongos mico izógenos a buscula es
Rosme y He nández-P ado, Juan F. Ley Ri as
60
Colecciones Bo ánicas. He ba io
Iso a Ba ó O iedo, Ramona O iedo P ie o
68
P edicción de la conduc a de almacenamien o de las semillas
pa a omen a bancos de semillas
Jo ge A. Sánchez, May é Pe nús, Lianne Fe nández, Yilian Dupuig,
Alejand a Gu ié ez
82
Colecciones de Algas y Fane ógamas ma inas
Diana Iba zábal Bombalie , Ma ía Vic o ia O ozco Lle ena,
Elena D. Gu ié ez de los Reyes, Rolando Co és Vico,
Bea iz Ma ínez Da anas, Yusimí Al onso Sánchez
104
Colecciones Zoológicas Ma inas
Diana Iba zábal Bombalie , Ma ía Vic o ia O ozco Lle ena,
Elena D. Gu ié ez de los Reyes, Rolando Co és Vico,
Bea iz Ma ínez Da anas, Yusimí Al onso Sánchez
122
Colecciones de Paleon ología y Geología
Jo ge Villegas Ma ín, Reinaldo Rojas Consueg a
132
Colecciones Helmin ológicas
Jans Mo e Rod íguez, Nayla Ga cía Rod íguez
144
Colecciones En omológicas
Rayne Núñez Águila
170
Colecciones A acnológicas (excep o Aca i)
Aylin Aleg e Ba oso, René Albe o Ba ba Díaz, Luis F. de A mas Cha iano
180
Colecciones Aca ológicas
Ped o En ique de la To e San ana, Me cedes Reyes He nández
196
Colecciones Malacológicas
Luis Al a ez-Lajonche e Ponce de León, Maike He nández Quin a
214
Colecciones de Peces dulceacuícolas
Rode Rod íguez Sil a
234
Colecciones He pe ológicas
Manuel I u iaga Monsisbay
244
Colecciones de A es
Hi am González Alonso, Jo ge L. Gue a, Félix Noel Es ada Piñe o
264
Colecciones de Mamí e os e es es
Ca los A. Mancina, Héc o M. Díaz Pe domo, Hansel Caballe o Sil a,
Lisbe del Rosa io Ba bán Ál a ez
294
P esen ación
El aumen o de los es udios sob e la
di e sidad biológica y demás compo-
nen es na u ales de los ecosis emas
que con o man nues o en o no, no se
ha e lejado en el inc emen o y cuida-
do de las colecciones biológicas, que
cons i uyen la base y esul ado de los
mismos. Si uación simila p esen an
el es o de las colecciones de his o ia
na u al. Sin luga a dudas, los cos os
eque idos pa a la o mación y man e-
nimien o de es as colecciones son
al os, pe o plenamen e jus i icados
po su impo ancia.
Además de cons i ui el sopo e
de los es udios de la di e sidad biológi-
ca y de la e olución de nues o plane-
a, las colecciones de his o ia na u al
son ins umen o imp escindible en el
p oceso de enseñanza y ap endizaje
de las ciencias na u ales y en la sensi-
bilización ciudadana con la p oblemá-
ica ambien al y la conse ación de la
na u aleza. Po o a pa e, pe mi en
el aba a amien o sus ancial del cos o
de las in es igaciones cien í icas, al
p o ee de una base ma e ial ep e-
sen a i a y de ácil acceso pa a cual-
quie es udio elacionado con el medio
ambien e na u al, además de su innega-
ble alo pa imonial como es imonio
de la c eación humana y de la e olución
de la na u aleza (Ga cía y Mo e, 2012;
Páez, 2004; Suá ez y Tsu sui, 2004;
Thomson, 2005).
El o igen de las no mas pa a la
o mación, conse ación y manejo de
las colecciones de his o ia na u al es á
unido al de las p opias colecciones y
son an an iguas como es as. La Ins uc-
ción Ci cula de 1776, en iada a Nue a
España desde Mad id, pod ía conside-
a se como el p ime p ocedimien o
o icial de su ipo en las Amé icas, con
indicaciones sob e la ecolec a, p epa-
ación y conse ación de “ejempla es
na u ales”, pa a las nacien es coleccio-
nes del Real Gabine e de His o ia Na u-
al. Es as ins ucciones, eajus adas al
con ex o socioeconómico y cul u al de
aquellos p ime os ecolec o es y colec-
cionis as, si ie on de guía a las p ime-
as colecciones en nues o con inen e
(Cons an ino, 2011).
El auge de colecciones, gabine es
y museos en nues o país, an o p i a-
dos como ins i ucionales, a pa i de la
segunda mi ad del siglo XVIII y has a
nues os días (Ál a ez, 1958; Ga cía,
2008; Ga cía y Mo e, 2017; Vale o y
Ga cía, 1999), hace supone la exis en-
cia y seguimien o de cie as no mas pa a
8
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
cia en Cuba desde mayo de 1795 has a
ma zo de 1796. El pe sonal a ella asocia-
do ealizó en el occiden e de la isla algu-
nas ecolec as de plan as que ue on
en iadas a México donde, a inicia i a de
la comisión, se c eó un Ja dín Bo ánico.
En e los in eg an es de la expe-
dición que es u o en Cuba se encon a-
ban el médico Ma ín Sessé, su di ec-
o ; el a macéu ico Jaime Sense e y el
pin o José A anasio Eche a ía. A ella
se in eg ó el médico c iollo José Es é-
ez Can al, quien jun o a Sessé lle ó a
cabo una expedición ambién con ines
bo ánicos, a Pue o Rico.
La Real Comisión de Guan á-
namo, ambién conocida como Expe-
dición del Conde de Mopox de 1796 a
1802 ue la única que la co ona espa-
ñola des inó especí icamen e a Cuba.
Es u o o ganizada po el ma iscal de
campo Joaquín de San a C uz y Cá de-
nas, p ime conde de San a C uz de
Mopox y e ce o de San Juan de Ja uco,
un dis inguido habane o miemb o de la
a is oc acia de es a ciudad.
Los p opósi os de es a emp e-
sa e an básicamen e mili a es y de
omen o económico, y enía en e sus
obje i os impulsa un asen amien o en
la zona de Guan ánamo, en la egión
o ien al de la isla escasamen e poblada,
el que inalmen e no se log ó.
Tu o asimismo en e sus obje-
i os la cons ucción de caminos y el
azado de un canal pa a uni Güines
con la Villa de San C is óbal y pode
conduci desde aquella egión las made-
as que el Real A senal de la Habana
necesi aba. No obs an e, el acaso de
muchos de sus p oyec os, la expedición
log ó le an a planos, ealiza es udios
en la Isla de Pinos, hoy Isla de la Ju en-
ud, el Ma iel y en la bahía de Nipe, e
in en a ia pa e de la lo a, la auna y
de la iquezas mine alógicas de la isla.
Aunque una buena pa e de los
es udios de es a expedición pe ma-
necen inédi os en a chi os españoles,
y algunas de las colecciones que es a
log ó euni se pe die on acciden al-
men e, como sucedió con la colección
de mine ales, el he ba io colec ado
po Bal asa Boldo y Es é ez Can al,
e dade a joya de la lo a insula cuba-
na donde se econocen al ededo de
1090 ejempla es, se conse a hoy día
en el Real Ja dín Bo ánico de Mad id.
La documen ación asociada con es e
he ba io y las láminas ilus a i as de
las plan as colec adas en la isla se dio
a la imp en a en 1990 bajo el í ulo de
Cubensis P ima lo a, una ob a que
se econoce como el p ime ca álogo
de plan as cubanas, cuya elabo ación
demandó la pa icipa on, en un p oyec-
o de colabo ación, de a ios in es iga-
do es españoles y cubanos.
An onio Pa a Callado un mili a
po ugués que se adicó en La Habana
al ededo de la década de los años 70
del siglo XVIII, a aído po la p o u-
sión de la na u aleza, exp eso su in e és
coleccionis a en el siguien e es imonio:

9
Capí ulo 1. Colecciones de His o ia Na u al en Cuba
“La mul i ud de p oducciones admi-
ables, de que abunda la Isla de Cuba,
y los ma es que la odean, en los es
Reynos (sic), Animal, Vege al, y Mine-
al, me inspi ó, desde los p incipios de
mi en ada en ella, un deseo g ande de
acopia una colección” (Pa a, 1787).
Mo i ado con la idea de ealiza
un epe o io que incluye a especíme-
nes bo ánicos, undamen almen e plán-
ulas y semillas, los coleccionó y en ió
a ins i uciones españolas, como se
puede deduci de la e lexión siguien e:
“Desde en onces medi é se ían nece-
sa ias algunas piezas de las p eciosas
made as de es e País, pa a p esen a á
V. M. las di e en es clases que pudiese
consegui (…) No bien se había empe-
zado la ob a quando (sic) ecibí una
ca a del Di ec o del Real Gabine e,
en la que me exó aba (sic) con inuase
en la adquisicion (sic) de quan o (sic)
pudiese” (Pa a, 1787).
Ob as suyas ue on un olle-
o sob e los ced os de la Isla (Pa a,
1799) y, Desc ipción de di e en es
piezas de His o ia Na u al, las más del
amo ma í imo, ep esen adas en 75
láminas (Fig. 1), í ulo que encabeza la
li e a u a cien í ica cubana, y de cuyo
p ólogo es án omadas las an e io es
ci as. Con iene es e lib o edi ado en
la Imp en a de la Capi anía Gene al
en la ciudad de La Habana en el año
1787 muchos g abados (calco g abado)
de peces cubanos, las desc ipciones de
las piezas más in e esan es de su colec-
ción museís ica compues a po peces
disecados, c us áceos, co ales y espon-
jas, in o mación del mobilia io que las
con enía y o os emas cu iosos elacio-
nados con el medio ambien e y la medi-
cina; del conjun o se hace no ablemen-
e in e esan e la igu ación y los da os
que apo a es e ca álogo de una de
las piezas en colección, la joya de es e
gabine e que obse ó con mic oscopio
y nomb a como palma animal, un c inoi-
deo pedunculado cuyos es os pe i i-
cados an ecedie on al conocimien o,
incluso, de su misma o ma i a.
Las desc ipciones de los peces
esc i as po Pa a y las ilus aciones
co espondien es hechas pa a el lib o
po su hijo omando como modelos los
ejempla es de la colección p epa ada y
exhibida en el museo, así como las de
Figu a 1. Desc ipción de di e en es piezas de
His o ia Na u al las más del amo ma í imo, del
au o po ugués An onio Pa a y Callado.
10
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
especies ob enidas y comp adas en el
me cado pa a ales ines, ue on muy
ap eciadas po los cien í icos anceses
Jo ge Cu ie y Aquiles Valenciennes,
quienes aluden epe idas eces da os
omado de es a ob a en algunos de los
22 omos que comp ende la His o ia
Na u al de los peces edi ada po ellos
en Pa ís en la cen u ia decimonónica.
En 1793, An onio Pa a eg esó
a la península lle ando consigo odas
las colecciones que o ma on su cu io-
so museo, el p ime o, al pa ece , que
exis ió en la isla. Hoy día solo algu-
nas piezas de aquel singula gabine e
habane o, abie o a los cu iosos en la
calle Tejadillo núme o 8, desde ho as
emp anas de la mañana has a las 9 de
la noche, en ho as cómodas, como eza en
un anuncio del Papel Pe iódico de la Ha a-
na del 22 de julio de 1792, se encuen-
an conse adas en el Museo Nacional
de His o ia Na u al de Mad id.
An onio Pa a nació en Ta i a,
ciudad po uguesa ubicada en el Gol o
de Cádiz, el 25 de junio de 1739. En
su p ime a ju en ud había sido pesca-
do . No sabemos cuándo mu ió, ni
donde, aunque una de las úl imas e e-
encias documen ales sob e su pe sona
lo ubican en Mad id, inculado con el
Real Gabine e de His o ia Na u al y el
Real Ja dín Bo ánico.
En el mismo año que Pa a sale
de Cuba con des ino Eu opa, se c ea en
La Habana la Sociedad Pa ió ica luego
econocida como Sociedad Económica
de Amigos del País, una ins i ución que
p omo ió las a es y las ciencias en e
isleños y peninsula es p opiciando con
sus acciones a a o de la educación
y la cul u a, la c eación en la p ime a
mi ad del siglo XIX, del Ja dín Bo á-
nico y el Museo de His o ia Na u al.
Fue es a una época donde se ponde ó,
además, la c eación de cá ed as pa a el
es udio de la química y la bo ánica po
se disciplinas a ines con la ag icul u a
y la medicina, y oda ges ión que con i-
buye a al conocimien o en es e sen ido,
e e ía a a o del p og eso. La Penín-
sula se io acica eada po los Amigos
del País y a o eció, en de ini i a, los
ai es de la ilus ación que ci cula on
po la isla.
El Ja dín Bo ánico se inaugu ó
en 1817 eniendo como p ime di ec o
al habane o José An onio de la Ossa,
pe o en e 1824 y 1836 lo di igió el
gallego Ramón de la Sag a quien asumió
la enseñanza de la bo ánica con ines
ag ícolas. Las colecciones de plan as,
semillas y los he ba ios con eccionados
siguie on en los muchos casos, el cami-
no hacia Ja dines Bo ánicos eu opeos o
el de las colecciones de in es igado es
de p es igio en el Viejo Con inen e.
Sob e la emesa de especímenes
bo ánicos que Ramón de la Sag a hizo
a cien í icos eu opeos iene que e el
agmen o de ca a siguien e: “He emi i-
do a M . Des on aines dos colecciones de semi-
llas y plan as secas, la p ime a po conduc o
De Candolle apenas debe ci a se po su escasez
11
Capí ulo 1. Colecciones de His o ia Na u al en Cuba
y la p ecipi ación con que ue hecha, y la segun-
da mucho más nume osa, salió de mi pode
pa a Bu deos en 4 de Feb e o. Teme oso de
que se hayan pe dido he p epa ado la adjun a,
como una débil mues a de mi buen deseo…”
(Puig-Sampe y Vale o, 2000).
Sin emba go, o as colecciones
con p oduc os de la na u aleza cuba-
na u ie on o o des ino. Tal ue el
caso de la colección de mine ales que
el apenas conocido To ibio Zancajo
ob u o como esul ado de un eco i-
do geológico a di e en es pun os de la
isla al ededo del año 1839 cuyas no as
cien í icas ing esa on las páginas de la
publicación de la Sociedad Pa ió ica
y los obje os en si, los ondos de su
museo.
Desa o unadamen e aquellas
piezas colec adas po Zancajo, has a
donde sabemos, no se han conse ado;
como ampoco conocemos muchos
da os de su quehace cien í ico, solo
aquel que e ie e Luís Felipe Le Roy y
Gál ez donde exp esa que es e pe so-
naje in e esado en la geología y mine-
alogía cubanas e a a macéu ico y que,
una ez concluido su eco ido solici ó
al Gobie no insula la c eación de una
cá ed a de Química asociadas al sabe
a macéu ico, que no le ue concedida y
si al enomb ado químico español José
Luís Casaseca con quien al pa ece ,
Zancajo en abló una que ella (Le Roy,
1971).
Alejand o de Humbold , el céle-
b e cien í ico alemán llegó a La Habana
en diciemb e de 1800 y pe maneció aquí
con su compañe o de iaje, el médico
ancés Aimé Bonpland has a ma zo
del año siguien e. Ambos se elacio-
na on con impo an es pe sonalidades
de la isla eco iendo con ellas luga es
de in e és. Después de un ex enso iaje
po el con inen e ame icano eg esa-
on a es a ciudad pa a ol e a Eu opa
luego de una isi a a los Es ados Unidos
de No eamé ica. F u o de los es udios
e in es igaciones de Humbold es el
lib o Ensayo polí ico sob e la isla de Cuba,
publicado en 1826 en Pa ís, censu a-
do en la isla po sus agudas in e p e-
aciones y alo aciones económicas y
su anca c i ica al sis ema escla is a
que la sus en aba. Él y su acompañan e
Aimé Bonpland ecolec a on odo ipo
de obje os de la na u aleza. Algunas
colecciones se pe die on en a esías
y nau agios, pe o o as, undamen al-
men e con ma e ial bo ánico, a iba on
a su des ino eu opeo y ue on abaja-
das po el cien í ico alemán Ca l Sigis-
mund Kun h, un consag ado bo ánico
de gabine e, que desc ibió la mayo
pa e de las especies colec adas po el
dúo de explo ado es du an e su la go
pe iplo ame icano. El í ulo No a Gene-
a e Species Plan a um cuya au o ía eco-
noce el abajo de los es, con iene la
desc ipción de a ias plan as de la isla
con enidas en el abajo Flo a Cubae
insulae ob a donde además del o dena-
mien o y desc ipción apa ecen especí-
menes es ampados, deposi ados en la
12
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
Colección del Museo Bo ánico y Ja dín
Bo ánico de Be lín Dahlem.
Fue en el año 1826, el mismo que
hemos señalado como la echa que e
la luz el Ensayo del Ba ón Alejand o de
Humbold , que el jo en cubano Felipe
Poey y Aloy p oceden e de La Haba-
na llega a la capi al ancesa con un
ep esen a i o ca gamen o que incluía,
además de no as y boce os de ma iposas,
85 dibujos de peces cubanos y 35 indi i-
duos de la misma especie conse ados
en ba iles de agua dien e. Los ejempla-
es húmedos se los en egó a Geo ge
Cu ie , quien a la sazón se empeñaba en
el es udio de es a clase zoológica.
Como es de supone , es a
me cancía y ob iamen e el conoci-
mien o que de ella enía Poey, pues os
en manos de uno de los cien í icos más
enomb ados de la época, le ab ie on
las pue as de los salones cien í icos
pa isinos.
En 1832 al cons i ui se la Socie-
dad En omológica F ancesa, Poey
ing esó en calidad de miemb o unda-
do . Ped o And és La eille, Luís
Alejand o Che ola y Félix Edua do
Guè in-Mène ille, es e úl imo p o e-
so de en omología en el Colegio de
F ancia y ambién uno de los au o es
que asumió pa e en la elabo ación del
omo VII de la His o ia ísica, polí ica y
na u al de la isla de Cuba publicada po
Ramón de la Sag a, ue on in eg an es
de la asociación cien í ica y man u ie-
on du an e años colabo ación con
Poey y muchos de sus co e áneos en la
clasi icación de la auna de la isla. Uno
de los p ime os abajos zoológicos
compues o po el na u alis a cubano
ue la Cen u ia de los lepidóp e os de
la isla de Cuba (Fig. 2). Ob a publicada
en Pa ís en 1832 a pa i de sus no as y
los dibujos ealizados en Cuba. Hoy día
se le conside a un lib o a o y cos osí-
simo. Su obje i o ue da a conoce las
especies de insec os cubanos median e
la desc ipción e ilus ación. Desc ibió
20 ma iposas, o ugas y c isálidas dibu-
jando el mismo las láminas, el p oceso
li og á ico co espondió a P. Dumié il.
Al eg esa a Cuba incluyó en
las Memo ias de la Sociedad Económica de
Amigos del País de los años 1846 y 1847
un Ca álogo me ódico y desc ip i o de
las ma iposas de la isla de Cuba que
seguía las eglas cien í icas de La eille,
el llamado p íncipe de la en omología.
Los p opósi os del Ca álogo, además
de da po e minado el epe o io de
ma iposas inconcluso desde F ancia,
se co espondían con la idea de ene
un buen mues a io de es os insec-
os desc i os cien í icamen e, o ece
los ca ac e es especí icos de las espe-
cies cubanas y sa is ace , con buenos
consejos, a los a icionados o en endi-
dos in e esados en o ma sus p opias
colecciones. Po eso incluyó su p opia
me odología de p epa ación, conse a-
ción y exhibición.
En cuan o a las colecciones de
peces, ue on a ias las dispues as po
13
Capí ulo 1. Colecciones de His o ia Na u al en Cuba
Poey. Pudo se la p ime a, aquella que
en egó a Cu ie en 1826, pe o exis en
ejempla es de sus abajos y p ese a-
ciones en museos y uni e sidades de
España y Es ados Unidos (González,
1999).
El in e és que despe a on sus
colecciones, no as y dibujos ic iológi-
cos en los Es ados Unidos aglu inó un
selec o g upo de impo an es cien í-
icos quienes p ocu aban sus conoci-
mien os en his o ia e olu i a y ilogenia
de e eb ados acuá icos. En e ellos
es u ie on James Ca son B e oo ;
Theodo e Gill; G. B own Goode; el
conse ado del Peabody Museum o
Ame ican A chaeology and E hno-
logy de la Uni e sidad de Ha a d,
F. M. Pu nam; Se h E. Meek; Da id
K. Goos; el p omo o de la Uni ed
S a us Fish Comisión y de la Es ación
de Biología Ma ina de Woods Hole,
Spence F. Bai d, y Da id S a Jo dan,
quién isi ó Cuba en los p ime os años
de la década de los ochen a del siglo
XIX. El ac edi ado especialis a quedó
i amen e imp esionado a su paso po
La Habana pues, según su es imonio,
al di igi se al me cado de pescado con
ma cada in ención de colec a especí-
menes, la p ime a ecomendación que
ecibió de pescado es y endedo es
ue, se di igie a a la casa de Felipe Poey
(Jo dan, 1884).
Un in e esan e a ículo de Poey,
en e los a ios publicados en No e
Amé ica ue el es udio que hicie a p eci-
samen e, de los peces de la colección
An onio Pa a deposi ada en el Museo
de His o ia Na u al de Mad id. A pa i
de las consul as que hizo con los cole-
gas españoles Lau eano Pé ez A cas,
p o eso de la Uni e sidad Cen al de
la capi al española y del p opio di ec-
o del Museo mad ileño, Ma iano de
la Paz G aells pudo el na u alis a haba-
ne o desc ibi cien í icamen e cada uno
de los ejempla es del lib o del po u-
gués y publica lo en los P oceedings
o he Academy o Na u al Science o
Philadelphia en el año 1863.
Comisionado po el Gobie no
Colonial pa a euni obje os de la na u-
aleza en la isla y en ia los a España
dispuso, en e o as an as colecciones
de ca acoles y de insec os, o as de
ep iles y a es, y una colección de 53
Figu a 2. Cen u ia de los lepidóp e os de la isla
de Cuba. Comp endió la i ada de dos décadas
de las diez que se p opuso su au o , el na u a-
lis a cubano Felipe Poey y Aloy.

14
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
peces disecados que emi ió con sus
nomb es cien í icos y ulga es al Museo
de His o ia Na u al de Mad id. Tampo-
co al a on como emesas los animales
i os, pa icula men e ep iles (Fig. 3).
Su ob a más ele an e es la Ic io-
logía cubana, es a jun o a las Memo ias y el
Repe o io de His o ia Na u al de la Isla de
Cuba, ep esen a on el ademécum de
los na u alis as de su época, ellas a eso-
an en da os muchas de las desc ipcio-
nes que iene como modelo los peces
secos de su colección; las láminas y
dibujos que en ellas apa ecen ealizadas
omando como plan illas aquellos espe-
címenes que, en su es ado esco, al
cual llegaban del me cado, e an p oce-
sados pa a es udio.
El Museo que undó y man u-
o a pesa de los escasos ondos y los
a a a es que las icisi udes mone a ias
le ocasiona on, gua da aun una buena
pa e del pa imonio que él c eo y que
sus con inuado es y discípulos siguie-
on en iqueciendo (Fig. 4).
Es a ins i ución, la más an igua
de su ipo en el país, b inda hoy día un
apoyo cul u al a la docencia uni e si-
a ia y a la ciencia, y man iene ac i as
algunas de las unciones concebidas
po su undado en la lejana echa del
año 1838 cuando se p opuso p esen-
a a la ju en ud habane a las p oduc-
ciones del país y de o os luga es, bien
conse adas y acompañadas de a je as
ins uc i as pa a es imula el ánimo
in es iga i o; p omo e el coleccionis-
mo y la clasi icación cien í icas de los
especímenes de los es einos; omen-
a la a ición po la His o ia Na u al,
ag upa a los in e esados en sociedades
cien í icas y o ma e dade os na u a-
lis as p o esionales, así como ambién
es imula la c eación de a chi os y
biblio eca y la publicación de lib os y
e is as de ciencias.
O a de las colecciones impo -
an es cubanas del siglo XIX que hoy
pueden se ap eciadas es la que omen-
ó con especímenes de la auna, Johann
C is oph Gundlach. Es e na u alis a
alemán llegó a la isla en 1839, acom-
pañado po dos paisanos, el bo ánico
Edwa d O o y el malacólogo Louis
P ei e . Ambos, luego de eco e
luga es de in e és pa ie on de Cuba
lle ando consigo ma e ial zoológico y
bo ánico de in e és pa a el es udio de
sus espec i as especialidades, pe o
Gundlach se quedó y o ganizó en la
p o incia de Ma anzas una excepcional
colección que alcanzó, po la a iedad
Figu a 3. Ejempla es malacológicos en iados
po Felipe Poey que se conse an en el Museo
Nacional de Ciencias Na u ales de Mad id.
Fo og a ía de M. Bau is a y A. Sanz And és.
Co esía del Museo Nacional de Ciencias Na u-
ales de Mad id.
15
Capí ulo 1. Colecciones de His o ia Na u al en Cuba
y a eza de sus piezas la ca ego ía de
Museo Zoológico Cubano. La misma
incluía casos de melanismo y albinis-
mo e indi iduos con de o maciones,
además de animales i os y los holo-
ipos empleados po el en sus desc ip-
ciones.
A causa de sus múl iples iajes
de in es igación y ecolec a a lo la go
de oda la geog a ía insula se con i ió
en el g an conocedo del hábi a y los
hábi os de la auna cubana, elación que
e lejó en cada una de sus publicacio-
nes y en el his o ial de cada pieza colec-
ada. Los especialis as en la isla y ue a
de ella lo u ie on como consul an-
e, pa icula men e los alemanes Jean
Cabanis, p ime conse ado del Real
Museo Zoológico de F ied ich-Wil-
helm-Uni e si ä de Be lin; Wilhem
Pe e s, di ec o del Ja dín Zoológico de
Be lín, y Edua d Zeseko n; undado
de la Sociedad de His o ia Na u al de
Kassel y su di ec o muchos años.
En Pue o Rico, donde esidió
empo almen e a causa de sus es udios,
ap ecia on su labo cien í ica como
conse ado y cu ado de colecciones
los españoles Domingo Bello Espinosa
y Tomás Blanco; el pue o iqueño de
o igen alemán Agus ín S ahl y el cónsul
ge mano en es a isla ca ibeña, Leopold
K ug, es e y la los Pad es Escolapios a
ca go de las Escuelas Pías en la eci-
na isla, le en ega on sus colecciones
pa a que el las clasi ica a y o dena a de
acue do a los concep os mode nos.
Su Museo ue p imo dialmen e
un espacio pa a el es udio, aunque es u-
o abie o al público he e ogéneo que
se in e esó en isi a lo, sob e odo, en
la época que sus colecciones pe mane-
cie on en Ma anzas. Cuando en 1895
ue on asladadas pa a queda is o-
samen e aco ejadas en el Ins i u o de
Segunda Enseñanza de La Habana, sus
piezas pasa on a se obje o de in e és
docen e sin deja de se is as o consul-
adas po na u alis as. En la ac ualidad,
las piezas ag upadas en una colección
clasi icada como his ó ica se man ienen
pa a el ap o echamien o de los in es-
igado es en la ama de la biología en
el Ins i u o de Ecología y Sis emá ica
del Minis e io de Ciencia Tecnología y
Medio Ambien e.
La g an iqueza de es e conjun o
pa imonial de la auna cubana puede
se cons a ada en la colección en omo-
lógica y pa icula men e en el g upo de
los lepidóp e os; en la malacológica in e-
g ada po moluscos e es es, ma inos y
lu iales. Pa icula men e ele an e es la
Figu a 4. E ique as an iguas pe enecien es a
la colección o ni ológica del Museo Felipe Poey
y Aloy.
16
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
colección he pe ológica, donde los an i-
bios y ep iles se conse an en sus as-
cos o iginales, sume gidos en agua dien-
e, p ese an e u ilizado po Gundlach, y
suspendidos de lo ado es de id io. La
mues a o ni ológica, la más signi ica i-
a del conjun o, la con o man a es de
Cuba y de Pue o Rico. Algunos ejem-
pla es se encuen an mon ados y o os
en piel, casi odos e ique ados con los
da os que Gundlach como cu ado les
adjudicó. Se hallan ep esen adas más de
la mi ad de las a es que en la ac ualidad
se conocen, incluyendo algunas especies
al amen e amenazadas, ambién nidos
y hue os. Es a sección del Museo u o
en e sus piezas más signi ica i as al
ex in o Guacamayo cubano (A a icolo ),
lamen ablemen e pe dido no solo de la
na u aleza, sino ambién de la p opia
colección, po a oz acción andálica.
Un ca álogo imp eso de la
a i auna cubana p esen e en la colec-
ción Gundlach ue edi ado en 1913 po
el Ins i u o de Segunda Enseñanza de
La Habana sob e la base del es udio
que de ella ealiza a in si u, en 1907, el
conse ado del Museo, D . Ped o V.
Ragués (Fig. 5).
Tan o Poey como Gundlach
dona on piezas de sus espec i as
colecciones al Museo que con el apela-
i o de indígena comenzó a ges iona ,
la Real Academia de Ciencias Médicas,
Físicas y Na u ales de La Habana
Es a co po ación alo ó como
un se icio impo an e de sus miem-
b os la donación de obje os o igina-
ios del país o exó icos, clasi icados
o sin clasi ica , pe o con una elación
más o menos exac a de sus ca ac e ís-
icas, usos y p opiedades, a ea que ue
cuidadosamen e plan eada en los es a-
u os que desde los p ime os iempos
igie on su abajo. A es a ins i ución
cien í ica le cupo, como a ninguna o a
de su géne o, la acción e ec i a de a o-
ece las in es igaciones, el in e cambio
e incluso, el apoyo a la docencia de la
His o ia Na u al a pa i de la exis encia
de las mues as acopiadas.
Poseyó colecciones de ocas
y mine ales colec ados en di e en es
zonas de la isla; desde el á ea mine-
a de El Cob e en San iago de Cuba,
y la cue a de Bella Ma en Ma anzas,
has a de la egión occiden al con mues-
as de Guanabacoa en La Habana y
Pina del Río e Isla de Pinos. Va ios
he ba ios y colecciones de made as de
la isla, e incluso de Canadá. Semillas,
una colección de u as modeladas en
ce a, mues as de ósiles cubanos y de
Hondu as, y o os obje os de los es
einos na u ales.
Con ibuye on con dona i-
os al Museo de la Real Academia su
p esiden e undado , el D . Nicolás
José Gu ié ez, g an coleccionis a de
conchas y ca acoles y hábil en el a e de
modela con ce a, y Manuel Fe nández
de Cas o, el geólogo y paleon ólogo
español.
17
Capí ulo 1. Colecciones de His o ia Na u al en Cuba
Aunque la Academia no u o
muje es en su memb ecía si gozó de
donaciones de bene ac o as solida ias.
Tal ue el caso de Candela ia Blaín,
he mana de José Balín Ce an es y
iuda del bo ánico F ancisco Adol o
Sau alle. Ella en egó a la ins i ución
cien í ica quizás el he ba io más impo -
an e que poseyó, aquel que unió las
he bo izaciones hechas po su he mano
y la de su esposo en una misma colec-
ción econocida como He ba io Sau a-
lle. Blaín, bo ánico po a ición, desde
su es ancia El Re i o accedió al es udió
de la lo a e nácula en su ambien e
na u al colabo ando con su cuñado
Sau alle, au o de una Flo a cubana, que
puso el acen o en la e isión de aquellas
especies es udiadas po el geobo ánico
alemán Augus o G isembach a pa i
de una compilación p epa ada po el
D . Cha les W ig h, econocido explo-
ado no eame icano. W ig h ing esó
algunas plan as colec adas po Blaín al
Field Colunnbian Museum de Chicago,
el bo ánico C. F. Millspaugh, cu ado de
es e museo, ue quien incluyó más de
un cen ena de plan as p epa adas po
Blaín en una ob a i ulada Plan ae Insulae
Ananasenses, Ca álogo de las plan as coleccio-
nadas en la Isla de Pinos, Cuba, po Don José
Blaín (Bake , 1906).
O as colecciones con piezas de
la na u aleza cubana o de o as la i u-
des en los ondos del museo académi-
co ue on c eadas g acias a los depósi-
os de Ca los de la To e y Hue a, el
g an malacólogo de Cuba, su mecenas
y conse ado ; a Fe nando V. Agui e
es udioso de ósiles, a Ramón Meza,
coleccionis a p i ado y en usias a a
la geología; y al médico An onio de
Go don Acos a, cuyo dona i o consis-
ió en la en ega de un mues a io de
made as p obablemen e mon adas al
es ilo de una xilo eca.
La exis encia ú il de odas las
colecciones de la academia queda on
a aladas po el na u alis a y p o eso
uni e si a io Juan Vila ó Díaz cuando
en 1884 in e esado en explica le a los
es udian es de su cu so los con enidos
zoológicos que él impa ía, pidió a los
miemb os de la ins i ución cien í ica
en la sesión pública o dina ia del 24 de
eb e o de ese año (la in o mación ue
publicada en el omo XX de los Anales
Figu a 5. Ca álogo de las a es del Museo
Zoológico cubano del na u alis a alemán Juan
C is óbal Gundlach, edi ado po ges ión del
Ins i u o de Segunda Enseñanza de La Habana.
24
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
dos, o os po la p oyección del p esen e
abajo, es ingido a unos b e es apun es
his ó icos queda án omi idos.
Sin emba go, no pueden deja de
menciona se los in eg an es de la amilia
De la To e, oda una dinas ía de cien í i-
cos que en apoyo de sus in es igaciones
con o ma on au én icas colecciones de
los llamados es einos na u ales. Rica -
do de la To e y Mad azo, Sal ado de
la To e y Hue a, Cha les T. Ramsden
y de la To e, Al edo y Sal ado de la
To e y Callejas, y el iniciado de la es i -
pe, Ca los de la To e y Hue a quien
además de cu a colecciones pa a ins i-
uciones nacionales y p i adas en Cuba
y en el ex anje o, c eo su p opio museo
ubicado en la cén ica calle habane a de
Galiano (Fig. 9).
Un álbum ilus ado con o os de
aquel museo y con láminas en blanco y
neg o de los peces opicales ep oduci-
dos de las acua elas o iginales del pin o
alemán O o Siepe mann (Fig. 10) ue
uno de los ecu sos de su undado
pa a soluciona la imposibilidad de
ep esen a los dibujos del acua elis-
a que con g an maes ía las ealizó a
amaño na u al, cap ando los colo es
que enían en es ado esco. Es as lámi-
nas ue on g abadas, además en diapo-
si i as ab icadas po Eas man Kodak,
cuya ma ca se econoce come cialmen-
e como Kodach ome, una ecnolo-
gía muy ap eciada po la idelidad de
ep oducción de los colo es, en aque-
llos iempos odo un lujo de edición
pa a un ca álogo. Desa o unadamen e
desconocemos si es e ma e ial exis e o
se conse a en alguna ins i ución o en
manos de algún pa icula .
No se ía a en u ado es ablece
la compa ación de ecu sos museo-
g á icos y didác icos que desa olla on
Felipe Poey y Ca los de la To e en los
espec i os museos que c ea on. En
uno y o o las láminas con dibujos de
especies de la auna, sacados del na u-
al, po pin o es y dibujan es o po
los p opios in es igado es inie on en
muchos casos a sus i ui la exis encia
eal de especies zoológicas. Tan o Poey
como su discípulo Ca los de la To e
a a on con ello de aho a espacio y
ene en exhibición po ías del dibu-
jo casi o og á ico, ejempla es que en
su es ado de p ese ación en húmedo
como en piel u o as o mas, les esul a-
ía cos oso conse a y man ene . Poey
Figu a 9. Vis a de un á ea de exposición del
museo Ca los de la To e Hue a ubicado en
la calle capi alina de Galiano núme o 112. Es e
museo se ca ac e izó po ene , además de obje-
os de la na u aleza y animales disecados, una
excelen e colección de láminas ilus a i as a
odo colo de O o Siepe mann ep oducidas en
ecnología Kodach ome.

25
Capí ulo 1. Colecciones de His o ia Na u al en Cuba
siemp e insis ió en la necesidad pa a el
na u alis a de ap ende dibujo y De la
To e buscó pa a la ealización de las
láminas a un econocido expe o en la
ma e ia como O o Sipe mann.
Ma io Sánchez Roig, conse a-
do de colecciones docen es y posee-
do de una g an colección pa icula
de p o ozoa ios, Ped o J. Be múdez,
Miguel L. Jaume, Abela do Mo eno
y Ca los Guille mo Aguayo, au o de
me odologías y p ocedimien os cu a-
o iales pa a las colecciones cien í i-
cas de obje os de la na u aleza. Jo ge
B ode mann, Osca A edondo, Luis
Va ona, José Mile a, Gilbe o Sil a
y An onio Núñez Jiménez, posee-
do de piezas excepcionales u o de
sus explo aciones po el a chipiéla-
go cubano y ue a de sus lími es. Las
impo an es e idencias eunidas po
él y sus con inuado es se hallan en la
sede de la Fundación de la Na u ale-
za y el Homb e, ins i ución que c eó
pa a el omen o de la cul u a cien í ica
a a o de la p ese ación ambien al.
Todas es as igu as in eg an el elen-
co de impo an es pe sonalidades
cuya ob a pa imonial se conse a en
museos cubanos y del ex anje o. Se ía
imposible da elemen os de la his o ia
de las disciplinas cien í icas que en el
país han log ado hace , conse a y
man ene colecciones de his o ia na u-
al sin ene p esen e el legado de ellos.
Tampoco se ía jus o omi i , aunque en
es os apun es solo apa ezcan en b e e
e e encia, el quehace ins i ucional
que ha pe mi ido gua da , inc emen-
a , o ganiza y conse a el ace o
pa imonial de muchos cen os que
en el país se empeñan en los es udios
e in es igaciones inculadas con la
his o ia na u a. Ejemplos de es a ob a
colec i a son el Ins i u o de Ecología
y Sis emá ica, el Ins i u o de Geología
y Paleon ología, el Museo Nacional de
His o ia Na u al, el Ins i u o de Ocea-
nog a ía, los Cen os de Educación
Supe io , y o as muchas que apa ece-
án e e idas en un di ec o io que es e
mismo manual ecoge á en sus de a-
lles.
Figu a 10. Lámina dibujada po el pin o O o
Siepe mann, siguiendo las indicaciones de
diseño cien í ico del p opio Ca los de la To e.
Apa ecen ep esen adas especies ma inas. La
imagen es á omada del lib o de José Ál a ez
Conde, His o ia de la Zoología en Cuba, 1958.
26
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
LI e a u a cI ada
Bake CF. 1906. José Blaín. P ime
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Re is a de la Biblio eca Nacional José
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piezas de His o ia Na u al las mas del
amo ma í imo, ep esen adas en se en a
y cinco láminas. Imp en a de la Capi-
anía Gene al, La Habana.
Pa a A. 1799. Discu so sob e los
medios de conna u aliza en Espa-
ña los ced os de La Habana, y
o os á boles, así de cons ucción,
como de made as cu iosas y u a-
les. Mad id.
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His o ia del Ja dín Bo ánico de la Haba-
na. Edi o ial Doce Calles, Mad id.
125 p.
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Gundlach. Ca álogo de A es, Cuba,
P.R. Imp en a y Pepele ía de
Rambla, Bouza y Cía.
Vila ó J. 1890. El Museo cubano de
Gundlach. Repe o io Médico Fa ma-
céu ico. 105-111.
P ocedimien os cu a o iales como
he amien a pa a la conse ación y
manejo de colecciones de his o ia
na u al en Cuba
Capí ulo 2
Nayla Ga cía Rod íguez, Jans Mo e Rod íguez
In oduccIón
Todas las ins i uciones poseedo as de
colecciones de his o ia na u al suelen
ene no mas que igen los p ocesos a
segui pa a su conse ación y manejo.
Es e conjun o de indicaciones, eglas,
p ocesos y me odologías es lo que
solemos llama p ocedimien os cu a o-
iales, en el caso de las colecciones de
his o ia na u al o p ocedimien os pa a
la ges ión de colecciones, de o ma
más gene al (Sil a, 1991; Sanchíz, 1994;
Mesa y Be nal, 2005; Ladkin, 2007;
González e al., 2008; MNHNSD, 2011;
Mancina y C uz, 2017). No siemp e
econocibles en un o ma o o icial y
en muchas ocasiones no publicadas, su
o igen es á unido al de las colecciones
y suelen se an an iguas como es as.
Quizás po ello las e e encias bibliog á-
icas de manuales o no mas de p ocedi-
mien os cu a o iales son bas an e esca-
sas, aun es ando econocidas e ins i u-
cionalmen e implemen adas.
Las colecciones de his o ia na u-
al incluyen ejempla es zoológicos y
bo ánicos, hongos, ocas, mine ales y
ósiles, además del amplio mundo de
los mic oo ganismos. Una composi-
ción an amplia y a iada ae apa eja-
da una ambién amplia y a iada gama
de me odologías pa a su conse ación
y manejo. No exis en p ocedimien-
os uni e sales pa a la conse ación y
manejo de colecciones de his o ia na u-
al, sólo p incipios y lineamien os muy
gene ales, que deben se adap ados a
las ca ac e ís icas pa icula es de cada
colección
Los ejempla es, sopo es de
mon aje y la documen ación asociada,
mues an un acen uado i mo de au ode-
g adación y eac i idad a los e ec os de
los agen es de de e io o, dada su compo-
sición y ela i a ines abilidad o agili-
dad es uc u al (Mesa y Be nal, 2005;
Simmons y Muñoz-Saba, 2005; Ga cía y
Mo e, 2017). Su conse ación equie-
e de condiciones de almacenamien o
muy especí icas de clima ización, ilumi-
nación, y p o ección. También equie-
en de g andes espacios pues suelen se

30
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
colecciones muy oluminosas (Thom-
son, 2003, 2005; Páez, 2004; Suá ez y
Tsu sui, 2004; Ga cía y Mo e, 2012).
Fo macIón de coleccIones
La o mación de colecciones de his o-
ia na u al y el en iquecimien o de sus
ondos se ige po los mismos p in-
cipios que el es o de las colecciones
(UNESCO, 2007). Es e inc emen o
debe es a di igido hacia la búsqueda de
una mayo ep esen a i idad y iqueza
de ejempla es, incluyendo los aspec os
geog á icos e his ó icos. Las coleccio-
nes de es udio se nu en undamen al-
men e de la ecolec a. Es a siemp e a
a es a en a izada hacia los g upos en
es udio y según los especialis as dispo-
nibles. Las colecciones de exhibición
se en iquecen de o ma coyun u al y
adquie en los ejempla es necesa ios a
a és de la comp a o el in e cambio
a pa i de sus ondos, mien as las
colecciones docen es combinan ambas
o mas. Igual compo amien o se mani-
ies a en aquellas ins i uciones donde
coexis en dos o odos es os ipos de
colecciones.
Cada g upo o ipo de colección
iene mé odos muy especí icos pa a la
ecolec a de sus mues as o ejempla es.
Aspec os comunes a ene en cuen a
son el empleo de écnicas y me odo-
logías no des uc i as y la educción al
mínimo posible de nues a in e ención
en el medio na u al. Dadas las ca ac e-
ís icas de es as colecciones, el exceso
de ejempla es con ibui ía nega i a-
men e a su conse ación. Al ecolec a ,
además de busca se ies ep esen a i as
de la di e sidad p esen e en la na u ale-
za, debe ene se en cuen a que puedan
se e ec i amen e conse ados (Gonzá-
lez e al., 2008; Ga cía y Mo e, 2017).
O a o ma de inc emen o es el
in e cambio de ma e ial en e especia-
lis as pa a su de e minación e iden i ica-
ción, p ác ica común en e colecciones
biológicas, con el consiguien e depósi o
en colecciones de al menos cie a pa e
de es e y el en ío de segmen os de las
se ies ipo y/o ouche s de los nue os
axones desc i os a o as ins i uciones.
Es o ga an iza su p ese ación y acce-
sibilidad a ejempla es e in o mación
asociada.
InFo macIón asocIada a coleccIones
La in o mación asociada a una colec-
ción de his o ia na u al es á o mada
po el conjun o de documen os u o os
ipos de sopo es donde se ecogen
odos los da os cien í icos y cu a o ia-
les co espondien es a cada uno de los
ejempla es de sus ondos. Es o inclu-
ye e ique as, egis os, ichas, ca álogos
y simila es, además de la bibliog a ía
e e ida a los aspec os cu a o iales,
incluidos los documen os de con ol de
su conse ación y manejo, así como los
esul ados de las in es igaciones a pa i
del ma e ial deposi ado en colecciones.
31
Capí ulo 2. P ocedimien os cu a o iales como he amien a
O a in o mación, no menos impo an e,
es la con enida en los p opios ejempla es,
ob enible sólo a pa i de su es udio.
Los sopo es de es a in o ma-
ción incluyen el papel o ca ulina de
documen os como e ique as, ca álogos,
egis os, epo es, a ículos, monog a-
ías; además de bases de da os, o og a-
ías, diaposi i as, ideos, g abaciones y
sus co espondien es e siones digi a-
les. La documen ación o iginal, posee
an o alo pa imonial como los ejem-
pla es que a alan y cons i uyen e iden-
cia de su au en icidad (Fig. 1).
El acceso digi al a la in o ma-
ción asociada a colecciones y sus ejem-
pla es, acili a el abajo in es iga i o y
con ibuye a su conse ación al e i a
manipulaciones innecesa ias. Po o a
pa e, a o ece el es ablecimien o de
edes pa a el in e cambio de in o ma-
ción a pa i de un equipamien o míni-
mo indispensable y la disponibilidad de
p og amas adecuados. Es o no impli-
ca la eliminación de la in o mación en
o ma o imp eso. En nues as pa icu-
la es condiciones de abajo es e o ma-
o es a á siemp e disponible, con inde-
pendencia de la disponibilidad o no del
equipamien o necesa io pa a accede a
la in o mación digi alizada.
o ganIzacIón
Exis en nume osos c i e ios pa a la
o ganización de una colección de
his o ia na u al (González e al., 2008;
Mancina y C uz, 2017). Las colecciones
suelen es a o ganizadas po g upos
más o menos na u ales es ablecidos
po la disciplina de es udio a la que
co espondan. El p incipio undamen-
al obedece a las ca ego ías de clasi i-
cación es ablecidas en el g upo de que
se a e. Con independencia del sis ema
de o denamien o, la o ganización de
una colección iene que ga an iza su
conse ación y accesibilidad. Se deben
ene en cuen a las ca ac e ís icas climá-
icas del luga de ubicación y las condi-
ciones ambien ales que de ellas se de i-
an; las condiciones cons uc i as del
inmueble, mobilia io y equipamien o
disponible, además de las ca ac e ís i-
cas p opias de los ondos que albe ga.
La unción de las colecciones ambién
a a de e mina su o denamien o, en
dependencia de su uso pa a el es udio,
la docencia o la exhibición.
Figu a 1. E ique as o iginales en ejempla es
zoológicos y de he ba io.
32
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
Nues as colecciones se ca ac-
e izan po es a ins aladas en locales
eadap ados, ca en es de las condicio-
nes eque idas, con es an e ía di e sa,
no siemp e adecuada e insu icien e, lo
que di icul a un o denamien o ap opia-
do. El a eglo elegido debe ga an iza
el ácil acceso a los ejempla es e in o -
mación asociada, el man enimien o del
o den, y el mejo ambien e de almace-
namien o y conse ación. Debe ga an-
iza se la op imización de ecu sos
humanos y ma e iales disponibles, pa a
ga an iza su uso y palia el de e io o de
los ejempla es, ap o echando al máxi-
mo el espacio disponible.
El aba o amien o de las es an-
e ías in luye nega i amen e en la
conse ación, di icul a el ai eamien o
y po encia los e ec os nega i os de la
humedad y la empe a u a, impide una
adecuada limpieza y di icul a el mo i-
mien o de los ejempla es. Es os pueden
su i daños mecánicos po comp e-
sión y ozamien o, desp endimien o de
pa es y o os daños es uc u ales más
o menos g a es (Fig. 2).
En gene al se ecomienda sepa-
a ísicamen e, en es an e ías y/o loca-
les di e en es, según la disponibilidad,
las colecciones húmedas de las secas,
po las ca ac e ís icas especí icas de
cada una de ellas pa a su conse a-
ción. También deben es a sepa ados
los ipos, las his ó icas y los ejempla es
y colecciones únicas, po su impo -
ancia ela i a pa a las p io idades de
conse ación. Sea cual sea el sis ema de
o denamien o y el p incipio de o gani-
zación, las dis in as colecciones deben
es a pe ec amen e iden i icadas pa a
su ápida localización, lo que acili a su
a amien o di e encial en dependen-
cia de sus ca ac e ís icas e impo ancia
ela i a.
conse acIón
La conse ación o p ese ación se
e ie e a cualquie acción di igida a
inc emen a la pe du abilidad en el
iempo o espe anza de ida de las colec-
ciones y sus ejempla es. Es a puede
se p e en i a, cu a i a o es au a i a,
en dependencia del g ado de de e io-
o de las mismas. La p e en i a iene
como obje o e i a o minimiza u u os
Figu a 2. Daños mecánicos p o ocados po
comp esión y ozamien o: desp endimien o de
apéndices en a es y mamí e os.
33
Capí ulo 2. P ocedimien os cu a o iales como he amien a
de e io os en los ejempla es y se basa
en las condiciones del con ex o como
ga an ía de conse ación. La cu a i a
se ealiza pa a de ene los e ec os de
p ocesos de de e io o ya es ablecidos y
la es au a i a, pa a elimina es os e ec-
os (Mai esse e al., 2010).
Pa a muchos au o es, la necesi-
dad de aplica un p oceso de es au a-
ción a un ejempla es á p o ocada po
un allo en su p ese ación y mane-
jo. Sea po un e o de manejo, un
acciden e o e ec os del au o de e io-
o ca ac e ís ico de los ejempla es de
his o ia na u al, su obje i o es de ol-
e la apa iencia o iginal al ejempla ,
p ese ando sus alo es in ínsecos y
ex ínsecos, ex endiendo su du abilidad
y uso. En ejempla es de his o ia na u al,
especí icamen e los biológicos, esul-
a imp escindible que es e p oceso no
a ec e los ca ac e es diagnós icos. Debe
además se e e sible, no pe manen e
y ealiza se con ma e iales simila es y
neu os pa a e i a eacciones ad e sas.
El g ado de in e ención a ía
en dependencia del ipo de colección.
A los ejempla es de es udio solo se le
ecolocan las pa es desp endidas o se
p ese an po sepa ado; a los de exhibi-
ción ambién se le ecolocan las pa es
desp endidas, se le inse an segmen-
os (incluso de o os ejempla es), se
les e oca la pigmen ación y ex u as
pe didas po de e io o. En colecciones
docen es el ni el de in e ención a ía
con el uso p eciso del ejempla . Los
ejempla es de ocas y mine ales pueden
se econs i uidos u ilizando sopo es
in e io es y pegamen os adecuados de
composición simila (Fig. 3).
La e ec i idad del p oceso de
es au ación depende del man eni-
mien o de las adecuadas condiciones
de conse ación. La es au ación no
ga an iza la supe i encia del ejempla ,
implica un inc emen o en los cos os de
su conse ación y po lo gene al, puede
causa e ec os noci os secunda ios.
Las colecciones de his o ia na u-
al se ca ac e izan po la ela i a ines a-
bilidad de sus ejempla es debido a sus
al os ni eles de au odeg adación y eac-
i idad. Los ma e iales o gánicos de
colecciones biológicas es án compues-
os po a ios ipos de ejidos, que eac-
cionan de dis in a o ma a cada p epa-
ación y cambio ambien al; mien as
que los ino gánicos, como las colec-
ciones geológicas, mues an ni eles de
eac i idad a iable en dependencia de
su composición. A es o se suman los
ma e iales de sus sopo es y e ique as,
donde se combinan elemen os o gáni-
cos e ino gánicos.
Pa a la conse ación, además de
las ca ac e ís icas p opias de las colec-
ciones y ejempla es, debemos ene
en cuen a las condiciones espaciales
y ambien ales de los luga es donde se
encuen an deposi adas. Las p ime as
se e ie en a las ca ac e ís icas de los
inmuebles (a qui ec u a) y los muebles
(gabine es, es an e ía) donde se encuen-
40
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
salud y coleccIones
Las ca ac e ís icas de las colecciones de
his o ia na u al y de su cu adu ía impli-
can cie os iesgos pa a la salud del
pe sonal inculado a las mismas. No se
conocen muchos es udios especí icos
de en e medades p o esionales elacio-
nadas con el abajo en colecciones de
his o ia na u al, po lo que debemos
ene en cuen a cualquie mani es ación
de e ec o ísico ad e so en la salud del
pe sonal y busca la asociación en e la
apa ición del as o no con alguna a ea
en pa icula . Se ecomienda la ealiza-
ción de chequeos médicos pe iódicos
y especializados, incluyendo la acuna-
ción ac ualizada y especí ica (González
e al., 2008; Ga cía y Mo e, 2017).
Los eac i os u ilizados en la
p epa ación, mon aje y conse ación
de ejempla es pueden p o oca quema-
du as, ale gias, en enenamien os e
in oxicaciones más o menos se e as.
O o aspec o a ene en cuen a es la
p esencia de una impo an e pobla-
ción de mic oo ganismos asociados a
las colecciones y su de e io o, agen es
causales de a ias en e medades in ec-
ciosas micó icas, bac e ianas y i ales
más o menos g a es.
Exis en ecomendaciones gene-
ales pa a el abajo en colecciones
(González e al 2008; Mancina y C uz,
2017) pe o las limi aciones de ecu sos
y las ca ac e ís icas especí icas de nues-
as colecciones hacen casi imposible
la implemen ación y adecuado segui-
mien o de las mismas. No obs an e,
la limpieza y el o den más es ic os,
incluida la eliminación de los desechos
y la ealización de es udios ambien a-
les, cons i uyen acciones basales que
con ibuyen a ga an iza la salud de
nues o pe sonal. O o aspec o es el
uso de los medios de p o ección indi-
idual es ablecidos, aunque no siemp e
disponibles y a eces lamen ablemen e
igno ados, como son las ba as sani a-
ias, masca illas de il o an ipol o y
an igé menes, ga as, guan es y go os o
cobe o es pa a el cabello (Fig. 7).
algunas consIde acIones FInales
Nues as colecciones de his o ia na u al
a on an g a es di icul ades en cuan o a
la disponibilidad de ecu sos humanos
y ma e iales pa a su adecuada conse -
ación y manejo (Ga cía y Mo e,
2017, 2020). Ello obliga a implemen-
a p ocedimien os y es a egias que
pe mi an iabiliza su cu adu ía a pa i
de los ecu sos disponibles, diseñados
Figu a 7. Uso de medios de p o ección indi i-
dual: ba a, guan es y masca illa.

41
Capí ulo 2. P ocedimien os cu a o iales como he amien a
de acue do a las ca ac e ís icas de cada
colección y el uso que de ellas se hace.
El manejo de una colección
equie e capaci ación (Mesa y Be nal,
2005; Ladkin, 2007; Ga cía y Mo e,
2020). Con independencia del ni el de
la o mación del pe sonal inculado a
es as labo es, ya sea uni e si a ia, écni-
ca o p o esional, es a debe se adecua-
da y pe manen e, como ga an ía pa a la
comp ensión y aplicación de las es a-
egias y p ocedimien os diseñados. Un
manejo desace ado du an e cualquie
ac i idad cu a o ial inc emen a el de e-
io o de los ejempla es de cualquie
colección, con independencia de su
ipo y uso.
Res au aciones inadecuadas,
condiciones ambien ales no ap as
pa a su p ese ación y a o ables pa a
la acción de agen es de e io an es,
en pa icula los biológicos, pueden
des ui ejempla es y sus sopo es de
in o mación. Las pa icula es ca ac e-
ís icas de las colecciones de his o ia
na u al hacen que las me odologías y
medios pa a su conse ación y manejo
sean muy di e sos y al mismo iempo
ma cadamen e especí icos. El g ado
de a ec ación de una colección a a
a ia según la na u aleza de los ma e-
iales deposi ados en ellas y po an o
es a egias, p ocedimien os y con o-
les, han de se di e en es, lexibles y
adap ables a las necesidades de cada
una.
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Conse ación y es au ación
Ma co An onio Olcha Co de o
Capí ulo 3
In oduccIón
El es udio cien í ico de la conse a-
ción de colecciones y en especí ico,
las de his o ia na u al, es una disci-
plina ela i amen e ecien e. Además
de p o ege las colecciones con a las
plagas median e la egulación de los
ac o es ambien ales abió icos y la
aplicación de plaguicidas, la conse -
ación con inúa siendo un p oblema
c í ico no esuel o a escala mundial.
Los ambien es opicales hacen de
dichos ac o es p oblemas de mayo
en e gadu a (González e al. 2008,
Saba y Simmons, 2005).
Po o a pa e, los ma e iales y
p oduc os que cons i uyen el sus a o
de almacenamien o de las colecciones
pueden eacciona con las sus ancias
empleadas en la p epa ación de los
ejempla es y con los p opios ejempla-
es, de composición o gánica o al a-
men e eac i a y p o oca su de e io o
(González e al. 2008; Saba y Simmons,
2005).
El man enimien o y la conse a-
ción, cons i uyen la unción y espon-
sabilidad esencial del conse ado . Pa a
que pueda cumpli su unción, debe á
apoya se ex ensamen e en los écnicos
y cu ado es de cada una de las colec-
ciones, y que es os man engan con el
conse ado una pe manen e e oali-
men ación in o ma i a. Los écnicos y
cu ado es de cada colección cons i u-
yen los ojos de ale a con a la apa ición
de cualquie anomalía en los ejempla es
a su cuidado.
El man enimien o p ima io de
las colecciones se á ejecu ado di ec a-
men e po los écnicos de cada una de
ellas, bajo la supe isión del conse a-
do y siguiendo los lineamien os es a-
blecidos. En los casos que sean de ec-
ados p oblemas de mayo en e gadu a
se le comunica á al conse ado pa a
que ac úe en consecuencia. Toda o a
inicia i a o acción de ca ác e conse -
acionis a, sea p e en i a o co ec i a,
debe se ap obada po el conse ado
(González e al. 2008).
Pa a la ealización de es as
a eas, se debe á con a con los medios
de p o ección es ablecidos (guan-
es, masca illas y ba as sani a ias) que
ga an icen la salud del pe sonal que
ealiza la a ea. Los p oduc os u iliza-
dos en su p epa ación y conse ación,
así como el pol o almacenado sob e
los ejempla es y es an es son una uen-
e de áca os, espo as de hongos y o os
elemen os po encialmen e noci os
pa a la salud.

Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
46
conse acIón
Las conchas de los moluscos pueden
p esen a la llamada en e medad de
Byne, debido a al as humedades en el
medio, es o se elimina la ando el ejem-
pla , epe idas eces con agua des ila-
da. Se ecomienda la limpieza gene al
de los ejempla es que po alguna azón
llega on a la colección con una de icien-
e limpieza con de e gen es líquidos, los
cuales deben se enjuagados con agua
abundan e pa a elimina cualquie esi-
duo (Saba y Simmons, 2005).
Los insec os pueden se a ec a-
dos po hongos, que se a an con una
solución de e anol enolado (1 mL de
enol en 1 000 mL de e anol 96°), apli-
cado con un pincel sua e (Fig. 1). En
casos de a iaciones b uscas de empe-
a u a, la deposición de c is ales de
na alina po sublimación in e sa, debe
e i a se cuidadosamen e u ilizando
pinceles inos (Fig. 2).
Los ni eles de concen ación
del p ese an e en colecciones alco-
hólicas pueden descende y p o o-
ca la apa ición de a ios ipos de
hongos que pueden des ui ejempla-
es y e ique as. Es e ipo de in es a-
ción es muy común en colecciones
he pe ológicas y puede p o oca la
pé dida de los ejempla es. Si el daño
es incipien e, la limpieza mecánica y
la sume sión en soluciones de e anol
enolado pueden de ene el e ec o.
Es imp escindible la es e ilización de
ascos, apas y el ins umen al u ili-
zado pa a e i a con aminaciones de
o os ejempla es (Fig. 3).
En colecciones con un ele ado
núme o de ejempla es puede sucede la
e apo ación o al del p ese an e. En
es os casos se ecomienda la inme sión
en solución de glicol de e ileno al 50%,
o en solución de os a o isódico al
0,5%, ambas en agua des ilada. La du a-
ción a ía de 6 y 24 ho as en p opo -
ción di ec a con el amaño del ejempla ,
después de lo cual se ans ie e a su
p ese an e habi ual (Simmons, 2002).
Es e mé odo suele da buenos esul a-
Figu a 2. Sublimación in e sa de la na alina.
Obsé ese la deposición de la na alina sob e
las alas de las ma iposas.
Figu a 1. Insec os a ec ados po hongos.
Capí ulo 3. Conse ación y es au ación
47
dos con in e eb ados en gene al y con
e eb ados de pequeña alla, siemp e y
cuando la pu e acción no haya p o o-
cado e ec os i e e sibles.
El ma e ial paleon ológico, óseo
o no, equie e de un cuidadoso aba-
jo de limpieza en seco, pa a e i a
ehumedecimien os y la apa ición de
hongos que pongan en iesgo su supe -
i encia. Es muy ecomendable el uso
de una aspi ado a con il o ipo HEPA
( il o de al a e iciencia a las pa ículas)
y la u ilización de b ochones de ce da
sua e. Se ecomienda la u ilización de
masca illa an i pol o y guan es de ela,
ecomendaciones ex ensibles a cual-
quie limpieza de ejempla es de colec-
ciones secas. Es o ambién es aplicable
a colecciones de ocas y mine ales y
os eológicas en gene al.
En el caso de las a es, es as
pueden es a mon adas pa a exhibi-
ción o como pieles de es udio, pe o
en ambos casos su man enimien o es
muy simila . La e isión pe iódica pa a
la de ección de agen es biode e io an-
es esul a imp escindible. Las a es
mon adas pueden p esen a p oble-
mas en las bases donde es án coloca-
das, po que es as no siemp e ue on
a adas an es de se u ilizadas. Se les
e i a el pol o empleando una aspi a-
do a de succión con olada. Se sugie-
e coloca una gaza sob e el ejempla
pa a e i a succiona cualquie pluma
que pudie a es a loja o desp endida o
u ilizando b ochones de ce das sua es.
La limpieza se ealiza a a o del
plumaje, e i ando compac a el pol o
po p esión. O o an o se ealiza con
la base y los anaqueles y i inas donde
es án colocadas.
La apa ición de hongos sob e
el pico, pa as, o as á eas de piel
desnuda y en algunos casos sob e el
plumaje, menos ecuen e, debe se
a ada con alguna solución an i ún-
gica y aplica se de mane a pun ual
sob e la zona a ec ada.
La conse ación en mamí e os,
simila a lo que ocu e en a es, puede
e se muy a ec ada po la p epa ación
p e ia del ejempla . Muchas de es as
pieles ue on a adas con sal y alumb e
po ásico, que al paso del iempo y las
luc uaciones de humedad han eaccio-
nado deposi ándose sob e la supe icie.
Su acumulación es más no able en las
á eas de piel desnuda al ededo de ojos,
hocico, o ejas y pa as.
En las pieles de es udio, la
limpieza se limi a a e i a las sales
acumuladas u ilizando un b ochón y
Figu a 3. Ejempla es y e ique as cubie os de
hongos..
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
48
el pol o con el uso de una aspi ado a
o con o o b ochón limpio siemp e a
a o del pelo. Los ejempla es mon a-
dos, suelen es a ba nizados o pin ados
y po an o la acumulación de las sales
no es an no able. También se p esen a,
aunque es poco ecuen e la apa ición
de hongos, que al igual que en las a es
se a an con una solución an i úngica y
de o ma pun ual.
En colecciones secas, es muy
impo an e ela po los ni eles de
pes icidas en las á eas de almacena-
mien o, además de la aplicación de
umigaciones especializadas pe iódi-
cas. En nues o caso, la na alina es
el pes icida de uso casi gene alizado
en nues as colecciones, aunque no
es ecomendado po muchos au o-
es (Rose e al., 1995; Rose y To es,
1995). En nues as condiciones opi-
cales es p e e ible el uso de pes icidas
a la desp o ección de los ejempla es
an e el a aque de las plagas. Pa a las
colecciones alcohólicas es imp es-
cindible el cons an e chequeo de los
ni eles de concen ación del p ese -
an e.
Pa a odas las colecciones, el
con ol de empe a u a y humedad
ela i a y su man enimien o en ni eles
cons an es cons i uye la he amien-
a más e icaz ya que al mismo iem-
po es amos con olando las plagas,
la apa ición de hongos, y la pé dida
acele ada de los ni eles de p ese an e
(González e al., 2008).
es au acIón
La es au ación en los ejempla es de
his o ia na u al, consis e gene almen-
e en epa a los daños exis en es en
los mismos, p oduc o del e ec o noci-
o de cualquie ac o de de e io o o
su p opia au odeg adación. El e ec-
o muchas eces combinado de es os
ac o es suele p o oca agilidad, ac-
u a, pé dida de apéndices, endu eci-
mien o, descalci icación, decolo ación,
manchas, desecamien o, eblandeci-
mien o, descomposición además del
e ec o acumula i o de la suciedad y el
empol amien o (González e al., 2008;
Saba y Simmons, 2005).
Sob e la es au ación, como en
el es o de los bienes pa imoniales, el
p incipio a segui es el de la mínima
in e ención. La in e ención debe se
lo menos in asi a posible, odo el aba-
jo que se le ealice a una pieza debe á se
e e sible, y se end á un espe o abso-
lu o a la pieza o iginal como ue conce-
bida po su au o . En muchas ocasio-
nes, nos encon amos con ejempla es
que son e dade os e os a la capacidad
del es au ado , y quien no siemp e se
cuen a con los ecu sos idóneos pa a
en en a la a ea.
Los ejempla es muy an iguos,
p epa ados con écnicas muy udi-
men a ias, o en los mas ecien es,
los e ec os noci os de ecuen es
cambios de local, manipulaciones po
pe sonal no cali icado, condiciones
Capí ulo 3. Conse ación y es au ación
49
inap opiadas de embalaje y ans-
po ación, clima ización inadecuada
y a la al a de umigaciones especia-
lizadas pe iódicas; pueden p o o-
ca daños en ocasiones i e e sibles
con independencia de la pe icia del
es au ado .
Den o de las a ec aciones más
ecuen es podemos encon a las
p o ocadas po el empol amien o,
debido a la al a de he me icidad en
los locales y i inas. En el caso de las
a es, el pol o es un caldo de cul i o
pa a áca os, a ec a la supe icie de las
plumas dándoles ex u a de papel de
lija, y en el caso de las a es de pluma-
je blanco se manchan, en la mayo ía de
los casos, i emediablemen e.
Su eliminación equie e de un
esme ado abajo de limpieza aplicando
ai e a p esión con olado a a o de la
pluma que p e iamen e ha sido cubie a
po una gaza de ama ancha pa a p o e-
ge el plumaje y en los casos de pieles
muy ágiles solo se ecomienda el uso
de pinceles de ce da sua e (pelo de es).
La pé dida de ejido, es o a de
las a ec aciones mas ecuen es, p odu-
cida po la acción de plagas. En los
casos más se e os pueden se i ecu-
pe ables sob e odo en los mamí e os
que pie den pa e de la plan a de las
pa as y los bo des de las o ejas. En las
a es gene almen e es la memb ana de
las pa as, sob e odo, en el caso de las
a es acuá icas, gene almen e epa able
con el uso de pegamen os y papel de
dis in o g amaje, de pH neu o o lib e
de ácido.
El esqueb ajamien o de los
ejidos, se debe a cambios b uscos de
empe a u a po una de icien e clima i-
zación. En el caso de las a es, po ejem-
plo, la bolsa de los pelícanos, puede
es au a se aplicando écnicas simila es
a las desc i as pa a la pé dida de eji-
do. En algunos mamí e os, las g ie as
pueden se cubie as y disimuladas con
implan e de pelos.
El desp endimien o de plumas,
asociado al a aque de áca os se a a po
umigación con gases ine es o pes i-
cida disponible. Las plumas pueden
eimplan a se aunque en los casos más
se e os, si se a ec a la apa iencia ísica
y ca ac e es diagnós icos del ejempla
pueden p o oca su de e io o y consi-
guien e baja (Fig. 4).
El a aque de los áca os y o os
insec os al plumaje, no es p oduci-
do po un de icien e abajo de axi-
de mia. El p ese an e u ilizado en
la p epa ación de los ejempla es se
Figu a 4. E ec o de la con aminación po
áca os. Paloma mig a o ia.
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
56
al, po que pa a una co ec a e alua-
ción del es ado de la di e sidad bioló-
gica y p oyec a un conjun o in eg al de
medidas que con ibuyan a su conse -
ación y uso sos enible, esul a necesa-
io con a con p es igiosas colecciones
de ciencias na u ales.
Las colecciones de ciencias na u-
ales, deposi adas en ja dines bo áni-
cos, acua ios, museos, zoológicos, zoos
c iade os, bancos de ge moplasma son
exp esión de la conse ación ex si u de
la di e sidad biológica.
En Cuba, la p o ección legal de
la conse ación ex si u de la di e sidad
biológica pa e de la Cons i ución de
la República, que dispone la sobe anía
del Es ado sob e los ecu sos na u a-
les, an o i os como no i os (a ículo
11-c) y e enda el debe de p o ege
los ecu sos na u ales, la lo a y la auna
el pa imonio cul u al e his ó ico del
país (A . 90 incisos j - k).
La Ley 81 de Medio Ambien-
e (a ículo 88 inciso), dispone que el
Minis e io de Ciencia, Tecnología y
Medio Ambien e, en coo dinación con
los ó ganos y o ganismos compe en es,
di ige las acciones o ien adas a adop a
medidas pa a la conse ación ex si u, lo
cual es á e lejado en alguna medida en
el a ículo 21.1, inciso , y el a ículo 36-1
del p oyec o de Ley del Sis ema de los
Recu sos Na u ales y el Medio Ambien-
e, p esen ado po el Minis e io de Cien-
cia. Tecnología y Medio Ambien e a la
Asamblea Nacional en mayo del 2022
La Ley 81, no se p onuncia sob e
aspec os an pe en o ios como la de i-
nición de los obje i os p io i a ios de la
conse ación ex si u, e e idos a las espe-
cies au óc onas (o su ma e ial gené ico),
endémicas o en pelig o de ex inción;
aquellas ú iles pa a la ehabili ación de
ecosis emas, hábi a s o cadena ó ica,
dañadas o en ecupe ación; las de espe-
cial alo de uso, es a égico, cien í ico,
económico, ac ual o po encial, inculado
a los eque imien os socioeconómicos y
cul u ales locales o nacionales; además
de las colecciones mic obianas a adas
o no gené icamen e.
El p oyec o de ley ambien al
p esen ado a la Asamblea Nacional en
mayo del 2022 (a ículo 35), es able-
ce como obje o de a ención p io i a ia
pa a la conse ación ex si u; las especies
au óc onas, endémicas o en pelig o de
ex inción; las especies o ma e ial gené-
ico de singula alo es a égico, cien í-
ico y económico, ac ual o po encial; las
especies o ma e ial gené ico de especial
alo de uso, ac ual o po encial, ligado
a los eque imien os sociales, económi-
cos, comuni a ios y cul u ales locales,
nacionales o in e nacionales; las especies
esenciales pa a la conse ación y uncio-
namien o de ecosis emas y cadenas ó i-
cas y pa a el con ol na u al de pobla-
ciones y plagas; las especies ú iles pa a
la es au ación de ecosis emas, cadenas
ó icas de e io adas o en ecupe ación;
las especies en pelig o de ex inción o
cuya iabilidad in si u sea p eca ia o nula.

Capí ulo 4. Las colecciones de ciencias na u ales y su ma co legisla i o en Cuba
57
El p oyec o de ley (mayo 2022),
dispone como obje o especial de
conse ación ex si u, las colecciones
mic obianas, a adas o no gené ica-
men e; y las éplicas o duplicados de las
especies, especímenes, ma e ial gené i-
co o pa es del ma e ial biológico que
se expo e del país con independencia
de la inalidad con que se ealice, lo
cual es un apo e a la p o ección de las
colecciones na u ales.
Ni la ley 81, ni el p oyec o de ley
ambien al p esen ado a la Asamblea
Nacional en mayo del 2022, (a . 34 del
p oyec o) dispone la obliga o iedad de
los suje os deposi a ios de las coleccio-
nes na u ales, dígase; i e os; ja dines
bo ánicos; zoológicos; cen os de c ía
y ep oducción; cen os de esca e y
ehabili ación; bancos de ge moplas-
ma; acua ios; colecciones zoológicas
y he ba ios y a bo e os. Es a ca en-
cia pod ía subsana se en una no ma
complemen a ia, pe o ello con ibui ía
a una dispe sión legisla i a innecesa ia
y que puede cons i ui se en un las e
pa a la e icacia de la no ma.
El Minis e io de Ciencia Tecnolo-
gía y Medio Ambien e debe ía es ablece
las coo dinaciones necesa ias en e los
cen os de conse ación ex si u, con el
obje i o de adop a y con ola las medi-
das des inadas a la ecupe ación y eha-
bili ación de las especies amenazadas y a
la es i ución, e o zamien o poblacional
o ein oducción de és as en sus hábi a s
na u ales en condiciones ap opiadas.
La egulación ju ídica de las
colecciones de ciencias na u ales desde
el pun o de is a pa imonial, es á mejo
abo dado po la Ley 1 “P o ección del
Pa imonio Cul u al” (1977) y el Dec e-
o 118 “Reglamen o pa a la ejecución
de la Ley de P o ección al Pa imo-
nio” (1983) los que ecogen aspec os
undamen ales pa a la p o ección de
las colecciones na u ales que clasi ican
como bienes pa imoniales.
El Pa imonio Cul u al de la
Nación es á in eg ado po los bienes,
muebles e inmuebles, que son la exp e-
sión y el es imonio de la c eación
humana o de la e olución de la na u-
aleza, y que ienen especial ele ancia
pa a la ciencia, como son las especies y
ejempla es a os o especímenes ipo de
la lo a y la auna sil es e, (a ículo1,
Dec e o 118/1983).
Co esponde al Minis e io de
Cul u a, p ecisa y decla a los bienes
que deben o ma pa e del Pa imo-
nio Cul u al de la Nación (a ículo1,
Ley 1/1977). Las colecciones de cien-
cias na u ales que in eg an el pa imo-
nio cul u al de la nación, se decla an
de u ilidad pública e in e és social y
no pod án se des uidas, emozadas,
modi icadas, es au adas o ex aídas del
e i o io nacional, ni e ec ua ans-
misión de su dominio o posesión, sin
su p e ia au o ización (a ículos 7 y 8,
Ley 1/1977). Con ello, se les p e ende
p o ege po su alo pa a ciencia y la
cul u a nacional, y e i a que negligen-
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
58
cias o in e eses mezquinos p i en al
homb e común y al cien í ico, de una
base c ucial de conocimien o.
La pe sona na u al o ju ídica
que posea po cualquie concep o, una
especie o ejempla a o o especímenes
ipo de la lo a y la auna, que cons i u-
ya pa e del Pa imonio Cul u al de la
Nación, es á obligado a decla a los an e
el Regis o Nacional de Bienes Cul u a-
les de la República de Cuba, sin que ello
implique modi icación del í ulo po el
que se posee (a ículo 5, Ley 1/1977).
La p o ección de los bienes cul u-
ales, donde es án incluidas las colec-
ciones de ciencias na u ales, comp en-
de odas las medidas de ca ác e legal,
ins i ucional, écnicas, de es au ación y
o as, que iendan a man ene su in e-
g idad, en e a los dis in os agen es que
puedan pone en pelig o su pe du abi-
lidad (a ículo 27, Dec e o 118/1983).
Todo p opie a io, poseedo , usua io o
enedo po cualquie í ulo de un bien
decla ado Pa imonio Cul u al de la
Nación o museable, insc ip o o no en el
Regis o Nacional de Bienes Cul u ales,
es á obligado a ga an iza su conse -
ación y absolu a in eg idad (a ículo
28, Dec e o 118/1983), co iendo a
su cos o, los gas os o iginados po su
emozamien o, modi icación, es au a-
ción, cambio o al e ación del bien (a í-
culo 35, Dec e o 118/1983).
Ame i a epensa lo dispues o en
el a ículo 35 del Dec e o 118, po que
si el p opie a io, poseedo o enedo de
un bien decla ado Pa imonio Cul u-
al de la Nación o museable, ienen
limi ados sus de echos de disposición
po los alo es que encie a es e bien
pa a la nación cubana, es lógico que
el Gobie no, como adminis ado del
pa imonio nacional, asuma en alguna
medida con ca gos al p esupues o, una
pa e de los cos os pa a su conse a-
ción y p o ección. El g ado de especia-
lidad en el manejo de es os bienes y los
ecu sos necesa ios pa a su conse a-
ción y es au ación, exigen e ogaciones
mone a ias di íciles de asumi po una
pe sona na u al.
Se le debe b inda al p opie a io,
poseedo o enedo de un bien decla-
ado Pa imonio Cul u al de la Nación,
acilidades inancie as o ma e iales pa a
su conse ación o es au ación y no
educi el Es ado su acciona a la isca-
lización y con ol. La copa icipación
del Es ado en el inanciamien o de los
cos os po la conse ación de un bien
decla ado Pa imonio Cul u al de la
Nación, es imula ía su decla ación en el
Regis o Nacional de Bienes Cul u ales,
y con ibui ía a una mayo conse ación
de es a iqueza nacional, en unción de
nues a his o ia y desa ollo cien í ico y
cul u al.
La la ga da a de la Ley No. 1
de 1977 de P o ección al Pa imonio
Cul u al y de su Reglamen o, el Dec e-
o 118 de 1983, aconseja su ac ualiza-
ción. Las condiciones en que hoy se
desen uel e la sociedad cubana no
Capí ulo 4. Las colecciones de ciencias na u ales y su ma co legisla i o en Cuba
59
son las mismas que en el pasado siglo.
Las no mas ju ídicas, pa a ga an iza
su e icacia, deben u ela la ealidad
ac ual con una p oyección a un u u o
media o.
Las colecciones de ciencias na u-
ales, no son un pasa iempo cap icho-
so de cien í icos o especialis as; es el
acucioso y necesa io acopio sis ema i-
zado sob e base cien í icas, de lo que
ue, que nos pe mi e en ende lo que
es y nos ayuda a islumb a lo que
se á, su impo ancia es e endada en
el hecho de que la Cons i ución de la
República de Cuba (a ículo 13, inciso
h), dispone que el Es ado cubano iene
como ines esenciales la p o ección del
pa imonio na u al, cul u al e his ó ico
de la nación, es una ga an ía que b in-
da la máxima no ma ju ídica del país,
a la labo de odos los ac o es implica-
dos en la conse ación y ges ión de las
colecciones na u ales.
Li e a u a Ci ada
Cons i ución de la República de Cuba.
Gace a O icial de la República.
Edición Ex ao dina ia. No. 5 de
10 de ab il de 2019. Año CXVII
Dec e o No. 118. 1983. Reglamen-
o pa a la Ejecución de la Ley de
P o ección al Pa imonio Gace a
O icial de la República de Cuba.
Edición O dina ia. Año LXXXI,
No. 101.
Ley No. 81 de Medio Ambien e. 1997.
Gace a O icial de República de
Cuba. Edición Ex ao dina ia. Año
XCV, No. 7.
Ley No.1 de P o ección del Pa imo-
nio Cul u al. Ley de 4 de agos o de
1977. Gace a O icial de la Repúbli-
ca. Edición O dina ia. Año LXXV
No. 29.
Mesa, D. 2006. P o ocolos pa a la
p ese ación y manejo de colec-
ciones biológicas. Bole ín Cien í i-
co - Cen o de Museos - Museo de
His o ia Na u al.
Thomson, K. 2005. Las Colecciones
de los Museos de His o ia Na u al
en el Siglo XXI. Ac ionBioscience.
o g. www.ac ionbioscience.o g/
esp/e olucion/ homson.h ml
Colección de
hongos mico izógenos a buscula es
Rosme y He nández-P ado, Juan F. Ley Ri as
Capí ulo 5
His o ia e impo ancia de los
cepa ios de Hongos
Los cepa ios de hongos juegan un papel
impo an e en la p ese ación y man e-
nimien o de uno de los g upos más
abundan es de o ganismos exis en es
en el plane a (Hawkswo h, 2004). Se
es ima que la di e sidad úngica alcan-
za la ci a de 3 millones de especies
(Hawkswo h, 2012).
El cepa io de hongos iene como
p incipal obje i o la conse ación,
eac i ación, ca ac e ización e iden i i-
cación, y man enimien o de cepas de
hongos, además, desa olla ac i idades
basadas en la p es ación de se icios de
in es igación y docencia. En e es os
cepa ios se incluyen los que co es-
ponden a los hongos mico izógenos
a buscula es (HMA), los cuales obliga-
o iamen e es án asociados a las plan as
pa a su c ecimien o, desa ollo y mul i-
plicación.
La Colección Cubana de HMA
(CCHMA) se c eó en el año 1983 en
el an iguo Ins i u o de Bo ánica de la
Academia de Ciencias de Cuba. Fue
iniciada po el D . Rica do A. He e-
a Pe aza y el Lic. Robe o L. Fe e
Sánchez. Los p ime os egis os esul-
a on cepas ob enidas de los con ac os
de los in es igado es con especialis-
as ex anje os como la D a. Bá ba a
Mosse de la Ro hams ed Expe imen al
S a ion (Reino Unido) y la D a. Vi ienne
Gianinazzi-Pea son del INRA/CNRS/
Uni e si é Bou gogne, Plan e-Mi-
c obe-En i onnemen , INRA-CM-
SE, Dijon Cedex (F ancia). También
ue on inco po adas cepas p oceden es
de dis in as colecciones: del D . Se gio
Palacios de la Uni e sidad Au óno-
ma de México (UNAM) en Ciudad de
México; del Cen o In e nacional de
Ag icul u a T opical (CIAT), Colom-
bia; del D . Edwald Sie e ding (Alema-
nia); del D . Valen ín Fu lan de Canadá;
del D . Fabio Blanco, de la Uni e sidad
Nacional de He edia, Cos a Rica y del
D . James Be e du an e su abajo en
Du ham en la Uni e sidad de Ca olina
del No e. Debido a la usión de los an i-
guos Ins i u o de Bo ánica e Ins i u o de
Zoología, pe enecien es a la Academia
de Ciencias de Cuba, su ge, en 1987, el
Ins i u o de Ecología y Sis emá ica (IES)
del Minis e io de Ciencia, Tecnología y
Medio Ambien e (CITMA) hacia el que
se aslada la colección, donde pe ma-

Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
62
nece has a la echa (Fu azola y Rod í-
guez-Rod íguez, 2017).
La CCHMA con inuó en ique-
ciéndose con cepas cubanas y ecibió
apo es de la Colección in e nacional
de mico izas esículo a buscula es
(INVAM) con sede en la Uni e sidad de
Wes Vi ginia, EE.UU., g acias a su cu a-
do el D . Joseph Mo on, B asil, po
medio del D . José Oswaldo Siquei a de
la Uni e sidad La as, Minas Ge ais y
del D . James Be e , en e o as (Fu a-
zola y Rod íguez-Rod íguez, 2017).
Las cepas ob enidas de es a
colección son la base pa a la elabo a-
ción del MicoFe , un bio e ilizan e
mico ízico come cial p oducido po el
IES. Además, la colección b inda se i-
cios de iden i icación de especies de
HMA, es u ilizada pa a es udios ecoló-
gicos, ac i idades de ehabili ación y/o
e o es ación de ecosis emas pe u ba-
dos, p ác icas ag oecológicas y p oduc-
ción ag ícola sos enible.
mues eo
Pa a la ob ención de espo as y/o p opá-
gulos de HMA, se colec an monoli os
de suelo de 10 x 10 x 20 cm (Fig. 1),
en cada á ea a es udia se oman a ias
submues as ( egula men e 5), inclu-
yendo aíces, que se jun an en una
bolsa pa a con o ma una sola mues a
compues a; en caso de que el es udio
sea de comunidades de HMA asociados
a una especie ege al, se oman mues-
as de la izos e a de a ios ejempla-
es. Debe ano a se oda la in o mación
posible (luga de colec a, coo denadas,
echa, ecolec o , ege ación o cul i o
asociado y oma una o o del á ea).
Las mues as son asladadas en bolsas
de nylon al labo a o io y some idas a
un p oceso de secado bajo condicio-
nes de somb a y empe a u a ambien-
e (24-28°C du an e una semana pa a
e i a la ge minación de las espo as y el
a aque de di e en es mic oo ganismos
del suelo).
aislamien o e iden i icación de
espo as de Hma
En el labo a o io de Micología del IES
el p ocedimien o empleado pa a p oce-
sa las mues as y ob ene las espo as
Figu a 1. P ocedimien o pa a la colec a de
monoli os de amaño 10 x 10 x 20 cm. © Juan
F. Ley Ri as.
Capí ulo 5. Colección de hongos mico izógenos a buscula es
63
consis e en una modi icación del mé o-
do del amizado de una suspensión de
suelo en agua, de Ge demann y Nicol-
son (1963), que ue p opues a po
He e a-Pe aza e al. (2004).
Las mues as de suelo se secan
al ai e y se amizan a a és de mallas
de 2 mm, las aíces inas son co adas
en ozos de menos de 1 cm de la go
y mezcladas con la ie a. Se cub en
100 g de suelo con solución acuo-
sa de pe óxido de hid ógeno al 1.5%
du an e ap oximadamen e 1 h pa a
desag ega á idos de suelos a cillosos.
Luego es la ado con agua sob e dos
amices, el p ime o (malla de 140 µm)
se coloca den o de un g an embudo, y
el segundo (malla de 40 µm), se coloca
lige amen e inclinado bajo el embu-
do. Una ez que odo el suelo pasa a
a és de los amices, el con enido del
más g ande (140 µm) se mezcla en una
ba ido a domés ica, 330 W, a 6 500 /
min du an e 30 s, adicionando has a
750 mL de agua de g i o, es en onces
pasado nue amen e po el amiz de
140 µm y comple amen e la ado; el
con enido del amiz in e io se mezcla
pos e io men e a 10 000 /min du an-
e 60 s, se pasa nue amen e a a és
del amiz de 40 µm y se la a a ondo
(es e paso se epi e si oda ía se obse -
a que el amizado es a cilloso después
de la p ime a mezcla).
Ambos amizados, luego son
ecolec ados po sepa ado sob e un
papel de il o den o de un embudo
Buchne y il ado al acío pa a desecha
el exceso de agua; inalmen e se secan a
empe a u a ambien e. Es a me odolo-
gía pe mi e elimina oda la a cilla, limo
y humus (meno es de 40 μm) y deja
amizados muy limpios compues os po
humus b u o mayo de 40 μm, a ena,
aicillas, micelio ex e no y espo as del
hongo. Después de seca se al ai e, se
sepa an de los papeles de il o usando
un cepillo pequeño. Luego, se desag e-
gan pasándolos a a és de una malla de
500 µm, así se iden i ican es acciones:
A- mayo de 500 µm y meno de 2 mm;
B - mayo de 140 a 500 µm; y C- mayo
de 40 a 140 µm (Fig. 2).
Las espo as se ob ienen po
cen i ugación en un g adien e de
saca osa concen ado de acue do con
Sie e ding (1991). Las mismas después
de la cen i ugación se si úan en la
in e ase de saca o a (Fig. 3).
Las espo as se ex aen luego
del p ocedimien o an e io y a a és
de la ealización de cul i os ampa.
Es os úl imos se ealizan con el obje-
i o de mul iplica y acili a el aisla-
mien o de algunas cepas na i as que
Figu a 2. Tamizados secos. © Juan F. Ley Ri as.
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
64
en campo pueden no es a espo uladas
en el momen o del mues eo, o cuyas
espo as se encuen an en muy pequeño
núme o y se co e el iesgo de pe de -
las con la manipulación (Fu azola y
Rod íguez-Rod íguez, 2017).
Pos e io men e, las espo as aisla-
das son obse adas bajo mic oscopio
es e eoscopio y son con adas y sepa-
adas aquellas que se encuen en in ac-
as, con con enido lipídico y colo es
b illan es.
Pa a su pos e io iden i icación,
las espo as que han sido sepa adas
en el mic oscopio es e eo (Fig. 4) se
mon an en poli inil alcohol lac oglice-
ina (PVLG) y en una mezcla de poli-
inil alcohol lac oglice ina: eac i o de
Melze (1:1, / ) y son o og a iadas
bajo el mic oscopio compues o (Fig. 5).
El PVLG se u iliza pa a mon a
pe manen emen e espo as en e as o
o as en po aobje os de id io. Las
mues as no deben es udia se du an e 2
o 3 días después de habe sido mon a-
das, pa a da iempo a que se elimine
el con enido de las espo as. Las espo-
as en e as cambia án de colo , gene-
almen e se oscu ece án en di e sos
g ados, y se encoge án o colapsa án
con la plasmólisis de su con enido. Las
capas disc e as de la pa ed o las pa edes
in e nas lexibles de las espo as o as se
hincha án en di e sos g ados y apa e-
ce án usionadas después de un almace-
namien o p olongado en algunos casos.
El eac i o de Melze se ha
con e ido en una impo an e he a-
mien a en los diagnós icos basados en
la mo ología. Las eacciones de inción
con yodo a ia án de osa pálido ( eac-
ción débil) a ma ón ojizo oscu o
( eacción mode ada) y a pú pu a ojizo
oscu o ( eacción in ensa). En la mayo-
ía de los casos has a la echa, la in en-
sidad de la eacción es á di ec amen-
e elacionada con la plas icidad de la
es uc u a en p epa aciones ácidas.
La iden i icación se ealiza a
pa i de la obse ación de ca ac e es
mo ológicos (colo , amaño, o namen-
Figu a 3. Ob ención de espo as, p oceso de
cen i ugación. © Juan F. Ley Ri as.
Figu a 4. Mic oscopio es e eo WILD HEER-
BRUGG, modelo MDG 17 473849. © Juan F.
Ley Ri as.
Capí ulo 5. Colección de hongos mico izógenos a buscula es
65
aciones, pa edes, e c.) y el empleo de
las desc ipciones o iginales de especies,
e isiones de las mismas, así como las
páginas web del INVAM (h p://www.
in am.ca .w u.edu), del D . Janusz
Blaszkowski (Depa amen o de Pa olo-
gía de Plan as de la Uni e sidad de Ag i-
cul u a de Szczecin, Polonia) (h p://
www.zo .zu .edu.pl/Glome omyco a)
y de MycoBank Da abase (www.myco-
bank.o g). Además, de se necesa io, se
compa an con los ejempla es exis en es
en la CCHMA.
cul i os pu os de Hma
Pa a ob ene cul i os pu os con can i-
dades adecuadas, se mul iplican las
espo as aisladas de las especies y/o
mo o ipos de in e és p e iamen e
iden i icados. Se inoculan las espo as de
una única especie o mo o ipo (de 50
a 100 espo as) a una plan a hospede a,
gene almen e una g amínea (p oduc-
o a de g an can idad de aicillas). En
el caso de la CCHMA, las plan as u ili-
zadas pa a la mul iplicación de HMA
son So ghum bicolo L. Moench. (de ciclo
co o de 3 a 4 meses) y U ochloa eminii
(Mez) Da idse (pe enne), ambas al a-
men e mico ízicas. Culminado el ciclo
de ida de la plan a, se deja seca , se
elimina la biomasa aé ea y se ob iene un
sus a o sólido donde se encuen an los
p opágulos mico ízicos ( aicillas colo-
nizadas, micelio ex e no y espo as del
hongo). Pos e io men e, es e sus a o
se homogeniza y se seca a empe a u a
ambien e pa a su almacenamien o.
mé odos de almacenamien o
Las cepas p oducidas son gua dadas
en bolsas o uladas (Fig. 6) luego de
comp oba se su pu eza y que el sus a-
o sólido con los p opágulos mico ízi-
cos es é seco (po cen aje de humedad
meno del 5%). Las p uebas de iabili-
dad del hongo se ealizan a más de un
año de almacenamien o po lo gene al,
inoculando plan as hospede as con
la cepa y obse ando si el hongo ue
capaz de coloniza las aíces de la nue a
plan a u ilizada.
En el caso de las p epa acio-
nes ijas con las espo as, se mon an
en po aobje os con PVLG y/o una
mezcla de PVLG: eac i o de Melze
(1:1, / ), y se almacenan en cajas plás-
Figu a 5. Mic oscopio compues o Ca l Zeiss
modelo Axioscop 2 Plus con aumen os desde
200 has a 1000x, con la cáma a AXIOCAM
acoplada al mismo. Los di e en es ca ac e es
son medidos median e el p og ama AXIO-
VISION 3.1 a 1300x 1030 dpi. © Juan F. Ley
Ri as.
72
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
po C. F. Bake , se desa olló un in enso
abajo de omen o y di e si icación de
las colecciones (León, 1918), con p io-
idad a la ep esen ación de especies na-
i as, como base pa a un mejo conoci-
mien o bo ánico de nues a lo a y a las
especies y a iedades de in e és ag ícola,
pecua io y o es al, conjugando un des-
acado apoyo al desa ollo de la ciencia y
la economía del país en aquel momen o.
El he ba io de La Salle concen-
ó sus es ue zos en los es udios de
axonomía y sis emá ica de la lo a cu-
bana, o ganizando nume osas expedi-
ciones de ecolec a y obse aciones de
campo pa a es udios lo ís icos y des-
c ipción de cien os de nue as especies
pa a la ciencia.
En el Ja dín Bo ánico de Cien-
uegos, se undó y desa olló a pa i
de 1901, el He ba io “A kins“ (A-JBC).
En an o, en la Uni e sidad Cen al de
Las Villas, se cons i uyó en 1956, o o
he ba io, bajo el ac ónimo ULV, que
ecibió ecolec as de impo an es espe-
cialis as nacionales y ex anje os en la
p ime a mi ad del Siglo XX.
A p incipios de la década del
70, el He ba io de San iago de las
Vegas (SV), había in eg ado las p in-
cipales y más impo an es coleccio-
nes exis en es en Cuba has a la e-
cha, incluyendo las de La Salle y sus
dependencias, así como o as colec-
ciones especializadas de a ias ins i-
uciones. Es as se unden en onces
en una sola colección bajo el nomb e
de He ba io de la Academia de Cien-
cias, con el ac ónimo HAC, y pasa a
se cus odiado po el Depa amen-
o de Bo ánica de la Academia de
Ciencias de Cuba, que hoy es pa e
del Ins i u o de Ecología y Sis emá-
ica (IES), del Minis e io de Ciencia,
Tecnología y Medio Ambien e (CIT-
MA), una de allada in o mación so-
b e las di e en es colecciones inclui-
das en el he ba io HAC, se encuen a
en Regalado e al. (2008).
Po es a azón el He ba io HAC
es el más an iguo de Cuba y la iqueza
y di e sidad de sus colecciones lo ubica
en e los p incipales del Ca ibe Insula .
Ac ualmen e, a eso a más de medio mi-
llón de ejempla es p ocesados de plan-
as ascula es, que incluyen unos 2 800
ejempla es ipo y al ededo de 25 000
en p oceso; ep esen a i os de la di e -
sidad ege al cubana y de o os países,
undamen almen e del Ca ibe; cuen a
además con colecciones anexas de ma-
de as y u os y semillas.
En la segunda mi ad del siglo
XX c eció no ablemen e el núme o
de he ba ios que se es ablecie on en
el país, y o os es án aún en p oceso.
También se han desa ollado algunas
colecciones especializadas. Se des acan
los he ba ios del Ja dín Bo ánico Na-
cional (HAJB), Ja dín Bo ánico de Pi-
na del Río (HPPR), Uni e sidad Cen-
al de las Villas (HPVC) Uni e sidad
de Camagüey (HIPC), Ja dín Bo ánico
de las Tunas (HMC), Cen o O ien al

73
Capí ulo 6. Colecciones Bo ánicas. He ba ios
de Ecosis emas y Biodi e sidad BIOE-
CO (BSC), en San iago de Cuba, Cen-
o de Es udios Ambien ales de Cama-
güey (HACC), y Es ación Expe imen al
de Plan as Medicinales D . Juan Tomas
Roig (ROIG), en Güi a de Melena. Es e
lo ecimien o es á di ec amen e ela-
cionado con la can idad y di e sidad de
especialis as e ins i uciones in e esados
en desa olla el ema.
El país cuen a en la ac ualidad
con 11 he ba ios es ablecidos, o os
en o mación y colecciones especiali-
zadas que apoyan las in es igaciones
cien í icas y la docencia (Ba ó e al.,
2017).
Cada uno de es os he ba ios ie-
ne su iden i icación especí ica y única
(ac ónimo), que se econoce a escala
mundial; po lo gene al son siglas que
se seleccionan haciendo alusión a la
ins i ución a que pe enece o al luga
donde es é encla ado el he ba io y
se egis a en el Index He ba io um
(Holmg een e al., 1990) y sus ac uali-
zaciones en in e ne ).
condiciones mínimas pa a
es ablece un He ba io
Edi icio de mampos e ía, con espacios
y locales pa a desa olla odas las ac i-
idades necesa ias, incluyendo:
- Á ea de a ención a Usua ios y
Visi an es: p e e iblemen e clima izado
y mobilia io adecuado incluyendo mi-
c oscopios (Fig. 4).
-Á ea pa a el p ocesamien o
básico del ma e ial: ecepción, seca-
do, cua en ena, desin ección, mon aje,
iden i icación, man enimien o y es au-
ación, que en dependencia de las posi-
bilidades pueden es a sepa adas.
-O icinas de abajo del pe sonal
del he ba io (Fig. 5 y 6).
-Á ea pa a las colecciones, con
es an es p e e iblemen e me álicos
(Fig. 7), clima izado, con empe a u a
po debajo de 25°C y humedad ela i a
en e 40 y 65% (Child, 1994), aunque
B idson & Fonman (1992) conside an
que lo ideal es man ene la empe a u a
en e 20-23°C y la humedad al ededo
del 55%.
-Depósi o o almacén de equipos e in-
sumos.
-Cen o de documen ación y consul a
digi al.
-Local pa a duplicados (opcional).
ecolec a, He bo ización y secado
Recolec a: oma una mues a ep esen-
a i a de la plan a, con lo es y u os, de
Figu a 4. Usua ios e isando ma e iales de
he ba io
74
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
ap oximadamen e 30 a 35 cm; ecolec a
al menos dos mues as de cada plan a,
a ando de ep esen a la a iabilidad de
la misma, ambién es con enien e oma
plán ulas si las hubie a. Las mues as e-
colec adas se colocan en sacos de ela
o nylon, pa a el aslado has a el luga
donde se ealiza á la he bo ización. Las
plan as pequeñas o mues as con lo es y
u os que se puedan desp ende , deben
coloca se en bolsas o sob es indepen-
dien es. Las de hábi o he báceo deben
ecolec a se comple as, con aíces, bul-
bos o izomas, limpios del sus a o.
Una ez ecolec ado el ejempla ,
se ano a á oda la in o mación posible,
siendo indispensables: localidad, echa,
ecolec o , nomb e cien í ico o ulga
si se conoce. Es con enien e ano a el
po e de la plan a, la colo ación de la
co eza, de lo es y u os, ipo de suelo
y de ege ación ci cundan e, coo dena-
das, así como cualquie o o aspec o de
in e és.
He bo ización: consis e en colo-
ca las mues as una a una, po sepa a-
do en papel pe iódico o secan e, in e -
calando cada cie o núme o de mues-
as, láminas de ca ón co ugado que
acili an el secado y p ensado. Se deben
acomoda las di e en es pa es de la
plan a, a ando de no amon ona las.
Las hojas se colocan unas po el haz y
o as po el en és, a ando que queden
dispues as como en o ma na u al; no
cub a las lo es, u os o allos con ho-
jas; dis ibuya las hojas sepa adamen e
de las o as pa es de la plan a, o bien
pliegue la hoja debajo de ellas. Al plega
las hojas, man enga la pa e más g an-
de po debajo, de modo que se pueda
medi la go, ancho, e c. Las hojas la gas
de palme as y helechos g andes, oma
una sección apical, una sección media
y una po ción basal pinnada, ano a el
la go o al de la hoja, la go del pecíolo,
núme o de pinas y las disposición de
las pinnas (ej.: egula , al e nas, o i e-
gula men e espaciadas) si el espécimen
no lo mues a. Dobla las hojas la gas,
de mane a que la base y el ápice puedan
se is os (Apa icio & Fuen es, 2015).
Es muy impo an e señaliza
cada mues a, puede coloca se una e i-
que a p o isional con la in o mación
omada en el luga de la ecolec a o
asigna se un núme o en co espon-
dencia con es a in o mación, que se
ano a en una lib e a de campo. Todos
los ejempla es y pa es de una misma
Figu a 5. P ocesamien o de ejempla es
75
Capí ulo 6. Colecciones Bo ánicas. He ba ios
plan a deben ene el mismo núme o.
Finalmen e se hacen paque es no muy
oluminosos que se ama an con soga,
co del o co eas.
Las mues as pa a análisis mole-
cula es se gua dan en sob es de ap o-
ximadamen e los que se o ulan de-
bidamen e con el núme o de colec a,
géne o y/o especie y algún de alle adi-
cional que se conside e necesa io pa a
su iden i icación, los sob es se gua dan
en bolsas plás icas con sílica gel p e-
iamen e secada (Apa icio & Fuen es,
2015).
Secado: es e p oceso es i al pa a
la conse ación de los ejempla es, pues
la humedad acili a el a aque de hongos,
se puede ealiza al sol, ce ca de una
uen e de calo o en es u a de campo
o eléc ica, la empe a u a debe es a
en e 50 y 60°C, aunque o os au o es
como Pin o-Zá a e & Ojeda-Rod íguez
(2019), plan ean que puede se a em-
pe a u as con oladas de 80-90°C. Los
paque es se deben e isa dia iamen e
pa a cambia el papel húmedo a los ma-
e iales que así lo equie an y log a un
buen secado.
Cuando no hay posibilidad de se-
ca al sol o no hay una uen e de calo
ce cana, los paque es se pueden in o-
duci en bolsas de nylon y sa u a los
en alcohol e ílico come cial clase A o
B (96-98%) ce ándolas he mé icamen-
e, has a ene donde seca . Las lo es
y u os ca nosos pueden conse a se
en ascos con alcohol e ílico al 70% o
solución AFA (e anol, ácido acé ico y
o mol a pa es iguales).
iden i icación del ma e ial
La iden i icación del ma e ial equie e
del empleo de cla es de iden i icación
y colecciones de e e encia, puede e-
que i se el empleo de mic oscopio
es e eoscópico, lupas y bibliog a ía y
muchas eces la consul a a los especia-
lis as que a ienden las colecciones. La
iden i icación co ec a de las plan as,
es undamen al pa a su inclusión en el
he ba io. De no se posible su iden i i-
cación has a el ni el de especie, se a a
al menos de ubica en amilia o géne o
y se coloca al inal de la colección has a
que pueda se e isado e iden i icado
po algún especialis a.
desin ección
La desin ección de los ma e iales de
he ba io es un paso undamen al pa a
Figu a 6. In es igado es ealizando abajo
axonómico
76
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
la conse ación en condiciones opi-
cales, es la p ime a ba alla a log a . Las
plan as secas a aen insec os que pue-
den llega a des ui las pa cial o o al-
men e, además de que pueden se a ec-
adas po hongos si exis e humedad. Se
ha u ilizado el en enenamien o con so-
lución alcohólica de biclo u o de me -
cu io al 0.01% (alcohol come cial 1 000
ml, biclo u o de me cu io 20 g, glice i-
na 10 ml), pe o po la oxicidad es poco
u ilizado, no obs an e si se emplea hay
que hace lo omando odas las medidas
de segu idad posibles (guan es de la ex,
en luga en ilado).
Ac ualmen e es común conge-
la po debajo de 20°C, los ma e iales
que ing esan al he ba io, colocados
en bolsas de plás ico, du an e 72 ho-
as; Pin o-Zá a e & Ojeda-Rod íguez
(2019) ecomiendan coloca el ma e ial
esco en p oceso de ing eso al he ba-
io en congelado es con empe a u as
de ≤ -18°C du an e 4-7 días, eacondi-
cionamien o a empe a u a ambien e,
y segundo congelamien o po 2-3 días.
Como la humedad es uno de los ac-
o es que condiciona el man enimien o
de las especies, as el p oceso de con-
gelación, las plan as pe manecen uno o
dos días en sus bolsas de plás ico. “Si
és as se ab en en el momen o de se
sacadas del congelado , la di e encia de
empe a u a p o oca la condensación
de la humedad. Y, és a a su ez, puede
ehid a a la plan a seca, con la consi-
guien e apa ición de hongos o bac e ias
Puede ealiza se un con ol anual
- bianual con able as de os u o de alu-
minio, come cialmen e conocido como
gas os ina o os amina, de amplio uso
pa a el manejo de plagas en bodegas
y silos de p oduc os ag ícolas almace-
nados g acias a su oxicidad esidual
mínima en los ma e iales a ados (Pin-
o-Zá a e & Ojeda-Rod íguez, 2019).
El empleo de biclo u o de me cu io o
de sus ancias igualmen e óxicas puede
inu iliza el ma e ial pa a u u os aná-
lisis molecula es. El mé odo a aplica
es á de e minado po las posibilidades
de la ins i ución, ca ac e ís icas del local
que albe ga las colecciones y condicio-
nes climá icas especí icas.
mon aje, e ique ado y egis o de
ejempla es
Mon aje: consis e en ija cada ejempla
a la ca ulina. Es o puede hace se pe-
gando o almen e el ma e ial a la ca u-
lina, ijándolo a és a con i as de papel o
cosido, si el ma e ial lo equie e, como
po ejemplo los allos g uesos, palmas,
coní e as y cac áceas, incluso pudie-
an e o za se colocando de ás o a
ca ulina o ca ón adicional. Pa a ello
se equie e de ca ulina blanca (42×28
cm) lib e de ácido; i as de papel blan-
co, lib e de ácido, pegamen o neu o
(ace a o de poli inilo), hilo de algodón
blanco g ueso, agujas de cose g uesas,
ije as ec as, pinceles y sob es de papel
blanco de di e en es dimensiones pa a
77
Capí ulo 6. Colecciones Bo ánicas. He ba ios
deposi a hojas, desp endidas, lo es,
semillas o u os.
Debe coloca se en cada ca u-
lina la can idad de ma e ial adecuado,
sin sob eca ga la, sin exceso, dejando
un espacio en la pa e in e io de echa
pa a coloca la e ique a y en la pa e
supe io izquie da se coloca un sob e
de papel donde se colocan agmen-
os desp endidos del ma e ial, lo es y
u os. Cuando son plan as pequeñas
se pueden pone en un sob e g ande y
es e es el que se ija a la ca ulina. Cada
ejempla mon ado se coloca de nue o
en el papel secan e o pe iódico has a
que se seque.
Hay g upos de plan as, que e-
quie en a ención especial an o en el
momen o de la ecolec a como du an-
e el secado y mon aje.
Como es el caso de las plan as
acuá icas, que suelen ene dos ipos de
hojas, es as deben pone se en la misma
ca ulina o hace dos ca ulinas con el
mismo núme o, señalando a y b, espec-
i amen e. O os g upos que necesi an
manipulación pa icula son los cac us,
suculen as, palmas, o quídeas y hele-
chos (Mancina y C uz Flo es, 2017).
E ique ado: a cada ejempla se
le coloca una e ique a, encabezada con
el nomb e del he ba io o colección; el
o ma o puede a ia , pe o la in o ma-
ción mínima indispensable que lle a
una e ique a incluye: núme o de he ba-
io, núme o de ecolec o (si lo iene),
nomb e cien í ico, localidad comple a y
p ecisa (p o incia, municipio, localidad
y coo denadas), echa de la ecolec a,
ecolec o es, da os ecológicos y usos
(si se conocen). Debe inclui se oda la
in o mación ecogida en el luga de e-
colec a.
Los es an es o gabine es deben
se me álicos, con cie e he mé ico y
dimensiones adecuadas pa a el ma e ial
mon ado (Fig. 7).
Los ma e iales ya mon ados
pueden o ganiza se de di e en es
o mas. La endencia más ac ual es
hace lo po o den al abé ico de ami-
lias u o denados e olu i amen e po
sis emas de clasi icación (C onquis ,
Takh ajan, Engle , en e o os), los
géne os y especies en o den al abé i-
co den o de cada amilia. Cada ami-
lia, géne o o especie, en dependencia
de la can idad de ma e ial, se colocan
en camise as de ca ulina de (42×64
cm) o cajas de ca ón, pa a su ubica-
ción en los es an es.
Debe exis i un egis o, donde
se asigna un núme o consecu i o a cada
ejempla y se ano a la in o mación bási-
ca de la e ique a. Cuando exis en a ios
ejempla es de una misma plan a, a o-
dos se les da el mismo núme o.
La au oma ización de la in o -
mación asociada al ma e ial he bo i-
zado con ibuye a la conse ación del
he ba io, pues disminuye la manipula-
ción de los ejempla es, la in o mación
asociada a cada ejempla , se ob iene de
la base de da os sin necesidad de e isa

78
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
y manipula los ma e iales de he ba io.
La disponibilidad de es a in o mación
en o ma o digi al pe mi e explo a al
máximo la in o mación con enida en la
colección.
o as ac i idades que se
desa ollan en los He ba ios
El inc emen o de los ejempla es en un
he ba io debe se cons an e y se log a
a a és de las ecolec as ealizadas po
el pe sonal asociado al he ba io y o os
ecolec o es, pe o ambién a a és del
in e cambio con o as ins i uciones y
donaciones. Debe cuida se que el in-
c emen o sea equi a i o: especies a as,
comunes, endémicas, sinan ópicas y
que no sob epase las capacidades de al-
macenamien o y conse ación del he -
ba io. El in e cambio y las donaciones
se es ablecen po in e és de los espe-
cialis as o de la ins i ución, de ob ene
ma e iales de g upos axonómicos, o
zonas geog á icas especí icas.
En la conse ación de la colec-
ción in luyen a ios aspec os, los más
impo an es son la clima ización del
local, la humedad y empe a u a ade-
cuadas, como an es mencionamos;
pe o no solo eso, es undamen al la no
in oducción de ma e ial i o o comi-
da den o del local de la colección, po
o a pa e la e isión pe iódica pa a de-
ec a posibles a ec aciones po insec-
os plaga, hongos u o os daños, pe -
mi en ealiza a iempo las acciones de
man enimien o co espondien es: eli-
minación del pol o y o as suciedades,
eposición de las ca ulinas dañadas y
desin ección pe iódica con p oduc os
químicos, si ue a necesa io.
También in luye en la conse a-
ción la manipulación de los ejempla es,
debe o ien a se a los usua ios, cómo
manipula los ejempla es, haciendo én-
asis en que no se ol ean como las ho-
jas de un lib o.
Pa a los cambios en las de e mi-
naciones axonómicas de la colección
gene al o cualquie ano ación, inclu-
Figu a 7. Es an e me álico pa a la conse ación
de los ejempla es de he ba io.
79
Capí ulo 6. Colecciones Bo ánicas. He ba ios
yendo disecciones, se deben u iliza e i-
que as diseñadas al espec o, colocando
el nue o nomb e, el de e minado y
echa.
Es usual que in es igado es an-
o cubanos como ex anje os, ealicen
la solici ud de p és amos de ejempla-
es de su in e és. Es o debe a ende se,
siemp e que la ins i ución a la que pe -
enece el solici an e se esponsabilice
con la cus odia del ma e ial.
La ac i idad docen e se desa-
olla comúnmen e, es udian es de los
di e en es ni eles de enseñanza, isi an
el he ba io en busca de in o mación
sob e di e sos emas elacionados con
la Bo ánica; de igual o ma es udian es
uni e si a ios, ealizan sus p ác icas y
abajos de diploma.
Los he ba ios juegan un impo -
an e papel en la educación ambien al
es ema pe manen e, se ma e ializa de
di e sas o mas, mayo men e a a és
de cí culos de in e és c eados en las
escuelas ce canas a la ins i ución y en
á eas donde se desa ollan los p oyec-
os de in es igación, se abo dan emas
sob e la Bo ánica y o os elacionados
con es a.
insec os plaga que a ec an las
colecciones de los He ba ios
En los países opicales es muy impo -
an e man ene la igilancia sob e las
a ec aciones p oducidas po insec os,
que cons i uyen plagas; ya que causan
g andes daños an o a los ejempla es
almacenados como a las ca ulinas y
e ique as; en e los más comunes es án:
S egobium paniceum: (esca abajos de las
a macias), Lasiode ma se ico ne (esca-
abajos del abaco) y Lepisma saccha ina
(pececillos de pla a) (B idson y Fo -
man, 1992), en e o os.
Mon oy Ma ínez y López Ro-
sas (2019), conside an que oda colec-
ción debe umiga se (con a insec os y
hongos) al menos una ez al año, aun
cuando las condiciones de cua en ena
y con ol de empe a u a y humedad
sean las mejo es, después de la e isión
de la colección, si se encuen an insec-
os plaga puede umiga se y no espe-
a a la echa indicada en el calenda io.
Algunas p ác icas ecomendadas inclu-
yen: congela los ejempla es in ec ados
o p opensos a in ección po insec os u
hongos, saca las mues as in ec adas,
umiga y limpia los anaqueles. Una
ez iden i icadas las mues as in ec a-
das con hongos, se ecomienda apli-
ca les xylol o lysol con una b ocha. En
algunos he ba ios las mues as se des-
mon an y limpian cuando se de ec an
insec os u hongos.
se icios que o ecen los He ba ios
-Iden i icación y localización de
especies en el campo y en el he ba io.
-Depósi o e inclusión de ma e-
ial ege al en la colección como es igo
de in es igaciones.
80
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
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88
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
llas de plan as sil es es cubanas. Es os
mé odos se án de g an u ilidad pa a
conse a especies con semillas o odo-
xas, especialmen e aquellas que es án en
algún g ado de amenaza. Dichos p oce-
dimien os se han empleado con éxi o en
un g an núme o de especies ege ales a
ni el global. Además, se o ece una b e e
eseña sob e los pasos a segui pa a el
co ec o almacenamien o de semillas, y
en los anexos se explica de alladamen-
e cómo calcula los asgos uncionales
u ilizados en los mé odos p edic i os
(Anexo 2). Pa a calcula dichos asgos
y modelos p edic i os se ecomienda la
planilla de Excel p opues a po Sánchez
e al. (2024). Toda es a in o mación aci-
li a á la in oducción y o mación de
pequeños bancos de semillas en la p ác-
ica o es al, y en p og amas de conse -
ación ex si u del pa imonio ege al
cubano.
P edIccIón de la conduc a de
almacenamIen o de las semIllas
Peso esco de las semIllas y su con enIdo
de humedad (hong y ellIs, 1996)
Es a me odología p edic i a es
muy sencilla y consis e en la combina-
ción de dos asgos seminales p opues-
os po Hong y Ellis (1996). De acue -
do a es os au o es, se oma como espe-
cies sensibles a la desecación aquellas
que p esen an un peso esco de mil
semillas (PFS) > 500 g y un con e-
nido de humedad en el momen o de
la dispe sión (CH) > 30%, mien as
que aquellas con un PFS < 500 g y
CH < 30% se conside an ole an-
es a la desecación. Sin emba go, se
plan ea que no dis ingue muy bien la
espues a a la desecación pa a semillas
con alo es in e medios pa a ambas
a iables (Somme ille e al., 2021).
También Lan e al. (2014) plan ean
que es a me odología es p oblemá ica
en p edeci la conduc a de almacena-
mien o pa a semillas pequeñas sensi-
bles a la desecación con ela i o bajo
con enido de humedad.
modelo P obabIlís Ico de sensIbIlIdad/
ole ancIa a la desecacIón (daws e al.,
2006)
El modelo desa ollado po
Daws e al. (2006) emplea da os biomé-
icos de las semillas: la masa seminal
des inada a las cubie as seminales
(MRC) y la masa seca o al de la semi-
lla. El modelo ue implemen ado po
análisis de eg esión logís ica bina ia
sob e los dos asgos de semillas en 104
especies de un bosque semideciduo de
Panamá y alidado en la misma publi-
cación con especies de bosques empla-
dos de Eu opa y de bosques secos de
Á ica. Es e modelo ha sido ce i ica-
do en una g an di e sidad de especies
a ni el mundial con un amplio ango
de masa de la semilla (0,01 mg a 24 g)
y con un ni el de p ecisión en e un
85-88% pa a p edeci la sensibilidad a
la desecación de las semillas (e.g., Daws

89
Capí ulo 7. P edicción de la conduc a de almacenamien o de lasP edicción de la conduc a de almacenamien o de las semilllassemilllas
e al., 2006; Lan e al., 2014; Sánchez e
al., 2018).
La p obabilidad de la sensibili-
dad a la desecación P(D-S) de las semi-
llas p opues a po Daws e al. (2006) se
ob iene de acue do a la ó mula:
Donde a ep esen a la MRC y b es el
log10 de la masa seca o al de la semilla
(g). Cuando el alo de P(D-S) > 0.5,
es p obable que las semillas sean sensi-
bles a la desecación, y cuando P(D-S)
< 0.5, es p obable que las semillas sean
ole an es a la desecación. Consecuen-
emen e, una especie con una P(D-S) =
0.5 iene, en p incipio, la misma p oba-
bilidad de se sensible a la desecación
que ole an e (Daws e al. 2006). Es o
úl imo pod ía se una limi an e de es e
modelo (Somme ille e al., 2021).
modelo P obabIlís Ico de sensIbIlIdad/
ole ancIa a la desecacIón (PelIssa I e
al., 2018)
El modelo de Pelissa i e al.
(2018) emplea da os biomé icos de es
a iables seminales elacionadas con
sensibilidad/ ole ancia a la desecación:
la MRC, el con enido de humedad del
emb ión + endospe mo y la masa seca
de las semillas. Es e modelo se imple-
men ó median e una unción logi de
máxima e osimili ud, u ilizando da os
de 66 especies de B asil, y p esen a
una p ecisión del 92% pa a p edeci la
sensibilidad a la desecación de las semi-
llas. Sin emba go, Sánchez e al. (2018),
u ilizando da os de especies a bó eas
cubanas, log a on una p ecisión del
100%. A pesa de es os esul ados
sa is ac o ios, es e modelo ha sido muy
poco empleado a ni el mundial, quizás
po que los au o es p oponen medi
la humedad de las semillas median e
el cálculo del con enido de humedad
inicial del emb ión + endospe mo. Es a
a iable es di ícil de es ablece pa a
semillas de muchas especies, po lo
que Sánchez e al., (2018) la sus i uyen
po el con enido de humedad de las
semillas en el momen o de la dispe -
sión (CH) con base a la masa esca
inicial. De hecho, y como e a de espe-
a , ambos con enidos de humedad
es án co elacionadas posi i amen e
en e sí (Pelissa i e al., 2018; Sánchez
e al., 2018). Po consiguien e, con el
empleo del CH se ob ienen esul a-
dos simila es a los alcanzados con el
índice o iginal ( e e.g., Sánchez e al.,
2018).
En el modelo de Pelissa i e al.
(2018), la p obabilidad de ole ancia a
la desecación P(TD) de las semillas se
calcula median e la siguien e ó mula:
P(TD)=1/(1+EXP(-0,1627245*A+1,372784*B-
0,4599876*C+4,348336))
Donde A ep esen a el CH, B la MRC y
C es la masa seca o al de la semilla (g).
90
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
Cuando P(TD) > 0,5, es p obable que
las semillas sean sensibles a la deseca-
ción, y cuando P(TD) < 0,5, es p oba-
ble que las semillas sean ole an es a la
desecación. Es e modelo p esen a los
mismos p oblemas que el modelo de
Daws e al. (2006) cuando el alo de
P(TD) = 0,5.
esquema Pa a la Iden I IcacIón áPIda
de la ole ancIa a la desecacIón de las
semIllas (somme Ille e al., 2021)
Somme ille e al. (2021) p esen-
an un esquema p edic i o pa a la iden i-
icación ápida de la ole ancia a la dese-
cación de las semillas pa a cuando es as
son escasas y di íciles de ge mina . El
p ocedimien o o iginal c eado po es os
au o es con iene sie e pasos y puede
unciona como una cla e, pe o el que
se mues a a con inuación solo con ie-
ne cinco pasos (Tabla 1). También se
p opone sus i ui del esquema o iginal
el índice de ole ancia/sensibilidad a
desecación de Daws e al. (2006) po
el de Pelissa i e al. (2018). Es e úl imo
iene mayo p ecisión en especies a bó-
eas opicales al adiciona una e ce a
a iable elacionada con la desecación
de las semillas (Hong y Ellis, 1996;
Lan e al. 2014; Sánchez e al., 2018). El
p ime paso de es e esquema consis e en
busca in o mación sob e el compo a-
mien o de almacenamien o del géne o
al que pe enece la especie seleccionada.
Según Wyse y Dickie (2018), el cono-
cimien o sob e la conduc a de alma-
cenamien o de un géne o es un buen
p edic o pa a aquellas especies donde
no se conoce nada sob e su conduc a
de almacenamien o, dado que es un
asgo ilogené ico al amen e conse -
ado. La in o mación sob e conduc a
de almacenamien o de las especies se
localiza undamen almen e en la base
de da os del Seed Based Res o a ion
y Royal Bo anic Ga dens Kew (SER,
RBGK, 2023). Es a base de da os es de
lib e acceso (h ps://se -sid.o g/) y se
ac ualiza con inuamen e.
Si con es e esquema no se puede
iden i ica la p obable ole ancia/sensi-
bilidad a la desecación de las semillas,
se sugie e que se emplee el p o oco-
lo p opues o po Hong y Ellis (1996)
si hay su icien es semillas, o bien el
p o ocolo p opues o po P i cha d e al.
(2004) que solo consume 100 semillas.
No obs an e, una simple p ueba de ole-
ancia a la desecación de las semillas igual-
men e pe mi i á conoce si son sensibles
o ole an es a la desecación y, en conse-
cuencia, su conduc a de almacenamien-
o (Somme ille e al., 2021; Jagana han,
2023). Con o me a Hong y Ellis (1996),
las semillas que no ge minan después
de baja su con enido de humedad has a
10-12% son ecalci an es.
almacenamIen o de semIllas
La conse ación de semillas es pa icu-
la men e desa ian e en á eas opicales
húmedas, como en el caso de Cuba, ya
91
Capí ulo 7. P edicción de la conduc a de almacenamien o de lasP edicción de la conduc a de almacenamien o de las semilllassemilllas
que las al as empe a u as y la ele ada
humedad ela i a du an e casi odo el
año a ec an nega i amen e la longe i-
dad de las semillas du an e su almace-
namien o (Robe s, 1973; Guzzon e al.,
2020). Es as condiciones a o ecen la
ocu encia de e en os bioquímicos y
isiológicos di ec amen e elacionados
con el en ejecimien o celula (Co bi-
neau, 2024), así como la p oli e ación
Tabla 1. Esquema p edic i o pa a e alua el compo amien o de almacenamien o de las semillas
cuando son escasas y di íciles de ge mina . DS (sensible a la desecación), DT ( ole an e a la deseca-
ción). Modi icado de Somme ille e al. (2021).
Paso 1: Busca in o mación sob e el compo amien o de almacenamien o de las semillas
pa a o as especies del géne o
•El compo amien o de almacenamien o en el géne o es o odoxo y la especie no p obada p obada iene
u os y semillas de apa iencia simila a las especies p obadas p e iamen e------------------------ P obable DT
•El compo amien o de almacenamien o en el géne o es ecalci an e y la especie no p obada iene u os y
semillas de apa iencia simila a las especies p obadas p e iamen e------------------------------------ P obable DS
•El compo amien o de almacenamien o en el géne o es inconsis en e o no se ha p obado ningu-
na especie p e iamen e----------------------------------------------------------------Paso 2
Paso 2: Disecciona la semilla con un bis u í y examina la cubie a de la semilla
•Cubie a de la semilla du a, di ícil de disecciona ------------------------------- Paso 3
•Cubie a de la semilla sua e, ácil de disecciona ------------------------------ Paso 4
Paso 3: De e mina si la cubie a de la semilla es impe meable po una p ueba de imbi-
bición
•Cubie a de la semilla impe meable----------------------------------------------- P obable DT
•Cubie a de la semilla pe meable-------------------------------------------------- Paso 4
Paso 4: De e mina la masa seca y el con enido de humedad de la semilla esca (sob e la
base de la masa esca)
•Masa seca< 20 mg o con enido de humedad < 20%-------------------------- P obable DT
•Masa seca ≥ 20 mg y con enido de humedad de la semilla ≥ 50%-------- P obable DS
•Masa seca ≥ 20 mg y con enido de humedad 20% a < 50%---------------- Paso 5
Paso 5: De e mina la p obabilidad de la ole ancia a la desecación P(TD) (siguiendo a
Pelissa i e al., 2018)
•P(TD) > 0,5--------------------------------------------------------------------------- P obable DS
•P(TD) < 0,5--------------------------------------------------------------------------- P obable DT
92
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
de hongos e insec os, lo que conduce
a una ápida pé dida de la iabilidad de
las semillas. Po consiguien e, se p opo-
ne deshid a a las semillas o odoxas
p e io a su almacenamien o (Hong y
Ellis, 1996), lo cual es especialmen e
impo an e pa a conse a las a la go
plazo (B ad o d e al., 2018).
La deshid a ación de las semillas
se puede hace po di e en es mé odos,
pe o el más ex endido es el empleo de
gel de sílice (Guzzon e al., 2020). El
secado con gel de sílice debe se un
p oceso len o pa a que no cause daño
a las semillas y puedan alcanza el 4-7%
del con enido de humedad, que es la
humedad que se aconseja pa a almace-
na semillas deshid a as po lago iempo.
También se emplea zeoli a en pol o que
ac úa como agen e secan e, abso bien-
do el exceso de humedad de las semillas
(Hay e al., 2012; B ad o d e al., 2018).
Luego del secado, las semillas deben
se gua dadas en ecipien es he mé i-
cos. Se ecomienda u iliza en ases de
id io he mé icos o bolsas de alumi-
nio ilaminadas selladas (Fig. 3). En
los ascos he mé icos se debe pone
un indicado de gel de sílice pa a de ec-
a cualquie cambio de humedad en
el ecipien e, y si se e idencia cambio
de colo ación se debe ol e a seca
las semillas y cambia el indicado (Di
Sacco e al., 2020).
En los Bancos de Ge moplas-
ma de Recu sos Fi ogené icos pa a la
Alimen ación y la Ag icul u a, las semi-
llas, se en asan y se almacenan a la go
plazo en cáma as ías con empe a u-
as in e io a 0ºC, gene almen e a -18ºC
(FAO, 2023), es o se ía pa a las colec-
ciones base. De igual o ma, cuando las
mues as se desean conse a a media-
no plazo, se ealiza a empe a u as que
oscilen en e 5-10ºC y una humedad
ela i a de 15 ± 3% (FAO, 2023). Las
colecciones ac i as, se man ienen alma-
cenadas a mediano plazo y es án o ma-
das po mues as de ge moplasma que
pueden u iliza se pa a ines de dis i-
bución, egene ación, ca ac e ización y
e aluación. De es a o ma se conse an
en el Banco Cen al de Ge moplasma
de Cuba, el cual se encuen a ubicado
en el INIFAT (Fe nández e al., 2018).
En casos que los ecu sos sean
muy limi ados pa a conse a semillas
de plan as sil es es se ecomienda que
las semillas deshid a adas o no, se alma-
cenen en bancos de semillas empo a-
les con empe a u as ce canas a 25ºC
Figu a 3. Bolsas de aluminio y asco he mé-
ico pa a la conse ación de semillas. © Jo ge
A. Sánchez.
93
Capí ulo 7. P edicción de la conduc a de almacenamien o de lasP edicción de la conduc a de almacenamien o de las semilllassemilllas
y humedad ela i a en e 40-60% pa a
ga an iza al menos una conse ación
a co o plazo.
En Cuba se p oduce zeoli a de
g an calidad, y se es á empleando como
e ilizan e y pa a mejo a la conse -
ación de semillas de especies cul i a-
das (Cos a eda Mus elie e al., 2020),
pe o nada se conoce sob e su u ilidad
en semillas de plan as na i as cuba-
nas (Fig. 4), en pa icula sob e semi-
llas ecalci an es. En es e camino, ya
se han hecho po in es igado es del
Labo a o io de Semillas del Ins i u-
o de Ecología y Sis emá ica ensayos
con semillas de especies sil es es de
di e sas conduc as de almacenamien o.
Los esul ados pa ecen muy p omiso-
ios, undamen almen e en semillas de
Cocco h inax bo hidiana, una palma endé-
mica local de Ma anzas con semillas
con al o con enido de humedad (Fig.
5). Semillas almacenadas con zeoli a
du an e es meses a 25-30ºC y hume-
dad ela i a supe io a 60%, alcanza on
más de un 60% de ge minación inal.
Sin emba go, solo se ob u o un 21%
de ge minación inal en las que es u-
ie on almacenadas con gel de sílice y
ce o en el lo e con ol (semillas in ac as
almacenadas sin zeoli a ni gel de sílice)
bajo las mismas condiciones. También
la aplicación de a amien os p ege mi-
na i os de hid a ación-deshid a ación
an es y después del almacenamien o de
las semillas se ía un camino isiológi-
co adecuado pa a e igo iza semillas
como se ha demos ado a ni el mundial,
en pa icula aquellos que emplean agua
como medio de imbibición (Sánchez y
Pe nús, 2018). Es os p ocedimien os
ac i an e en os elacionados con la
ase p ege mina i a, la in eg idad de las
células (au o epa ación enzimá ica de
las memb anas) a a és de la sín esis
de lípidos, p o eínas, RNA y DNA y
los sis emas desin oxican es (i.e., elimi-
nado es de adicales lib es) (Sánchez e
al., 2001; Co bineau, 2024).
consIde acIones Inales
Los esul ados p esen ados en es e
es udio son de in e és académico y
p ác ico po que p opo cionan in o -
mación aliosa en la plani icación de
medidas de conse ación y ac i idades
de es au ación en los ópicos es acio-
nales, en pa icula pa a la o mación
de bancos de semillas.
La conse ación ex si u de semillas
es un mé odo e icien e pa a man ene
segu as a las especies, i.e., p e ienen la
ex inción de las plan as. Po su pa e, los
cua os modelos p edic i os p esen ados
son ap opiados y ápidos pa a es ablece
medidas de conse ación de las semillas,
especialmen e pa a aquellas iden i ica-
das como ecalci an es que son ex e-
madamen e sensibles al es és ambien al
(Wyse y Dickie, 2018). Muchas de es as
plan as dominan los bosques madu-
os de si ios húmedos y opicales, y
po demás es án amenazadas po su

94
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
Figu a 5. Plan a na i a Cocco h inax bo hidiana ( u os). ©Jo ge A. Sánchez
95
Capí ulo 7. P edicción de la conduc a de almacenamien o de lasP edicción de la conduc a de almacenamien o de las semilllassemilllas
sob explo ación (Walck e al., 2011;
Wyse y Dickie, 2017; 2018). Po consi-
guien e, la iden i icación de especies
que p oduzcan semillas sensibles a la
desecación pod ía se un componen-
e ele an e pa a e alua ambién la
esiliencia de los bosques al cambio
climá ico (Tweddle e al., 2003; Wyse
y Dickie, 2017; 2018). Tales obje i os,
además, es án en co espondencia con
los planes de conse ación de especies
amenazadas que p oponen los p og a-
mas nacionales e in e nacionales de
conse ación (CDB, 2012; GEPC,
2024). Es e en oque eco isiológico
ambién pe mi i á conse a semillas
de especies a as o en pelig o de ex in-
ción que p oducen pocas semillas con
p o undos mecanismos de ge mina-
ción y di íciles de conse a , especies
ege ales conocidas como excepciona-
les (Pence e al., 2022).
Sin emba go, posiblemen e la
selección de un modelo u o o po los
in es igado es depende á del núme o
de semillas ecolec adas. El esquema
desa ollado po Somme ille e al.
(2021) pa ece muy comple o po que
in eg a a ios c i e ios pa a la iden i i-
cación ápida de la espues a a la dese-
cación de las semillas. Pe o exis e un
quin o mé odo p edic i o c eado po
Wyse y Dicke (2018) que pa ece se
el más obus o pa a iden i ica semi-
llas o odoxas y ecalci an es. Es e
úl imo mé odo in eg a in o mación
sob e axonomía, asgos uncionales
de u os y semillas, locación y da os
climá icos de cada especie. Además, se
basa en modelos ma emá icos obus-
os como eg esiones i e a i as. Sin
emba go, el si io llamado “Seed S o age
beha io p edic o ool” donde adica
dicha he amien a no pe mi e accede
Figu a 5. Ge minación de semillas de Cocco h inax bo hidiana some idas a di e sos a amien os de
almacenamien o du an e es meses. Con ol: semillas in ac as; Gel sílice: semillas almacenadas con
gel de sílice, y Zeoli a: semillas almacenadas con zeoli a en pol o ac i ada. Las ba as e icales
ep esen an el e o es ánda de las medias
96
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
desde Cuba. Po lo que en onces, se
aconseja emplea los p opues os en la
p esen e in es igación, en pa icula el
p opues o po Somme ille e al. (2021)
que ambién es muy obus o y simple.
Quizás es e úl imo esquema p edic i o
ambién deba combina se con ensayos
de ge minación de semillas p e iamen-
e some idas a desecación con gel de
sílice po una o a ias semanas. Al pa e-
ce , es e mé odo de ge minación de
semillas deshid a adas es el más di ec o
pa a de e mina conduc a de almacena-
mien o (Hong y Ellis, 1996; Jagana han,
2023). De hecho, la combinación de
me odologías p edic i as y no p edic i-
as es una p ác ica muy común en la
ac ualidad (Sánchez e al., 2018; Ma a-
nae al., 2019; Sama asinghe e al., 2024).
ag adecImIen os
Es a in es igación ue inanciada
po el p oyec o “Acciones pa a la
conse ación de especies ege a-
les del ma o al xe omo o cos e-
o y subcos e o de Pun a Guanos,
Ma anzas”, del P og ama Sec o ial
Uso Sos enible de los Componen es
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Colecciones de Algas y Fane ógamas ma inas
Diana Iba zábal Bombalie , Ma ía Vic o ia O ozco Lle ena,
Elena D. Gu ié ez de los Reyes, Rolando Co és Vico,
Bea iz Ma ínez Da anas, Yusimí Al onso Sánchez
Capí ulo 8
In oduccIón
Las colecciones cien í icas de algas
y ane ógamas ma inas exis en es en
he ba ios, cons i uyen la base de nu-
me osos es udios axonómicos (Mo-
eno, 2007; Wynne y Schneide , 2010;
Schneide y Wynne, 2007), ecológicos
y biogeog á icos de di e sos axones
(Solé, 2009). Son pa e undamen al en
in es igaciones de lo a y abajos eco-
lógicos de poblaciones y comunidades,
pues incluyen ejempla es debidamen-
e da ados, con in o mación ele an e
pa a planes de manejo y conse ación
de especies de un á ea de e minada
(Funk e al., 2005).
Con ibuyen al conocimien o de la
di e sidad biológica de una egión y de la
dis ibución geog á ica de especies de im-
po ancia económica (Funk, 2003; Funk
e al., 2005). El conocimien o y manejo de
mé odos de ecolección y o mación de
colecciones cien í icas de algas y ane ó-
gamas ma inas es una ac i idad inicial en
la o mación de los in es igado es que se
dedican al es udio de es os o ganismos
(Ramí ez, 1995; den Ha og y Kuo, 2006;
Al onso e al., 2014).
Los da os asociados (e ique as
y no as de campo) son ecu sos que
p o een in o mación necesa ia y p e-
cisa ecogida en bases de da os (Funk,
2003; Funk e al., 2005). Además, con-
ienen un ma e ial compa a i o esen-
cial pa a es udios axonómicos y sus
especímenes es án disponibles pa a
se examinados po es udian es, in-
es igado es y el público en gene al
(B ock e al., 2009; Funk e al., 2005;
Mo eno, 2007).
Nue os egis os apa ecen cons-
an emen e (Suá ez e al., 2015; Wynne,
2022) y se ealizan nume osos cambios
en la axonomía de las especies (Gui y y
Gui y, 2018; Wynne y Schneide , 2010),
po lo que esul a i al man ene colec-
ciones en buen es ado de conse ación
que pe mi an ealiza es udios compa-
a i os así como ene e idencia de los
nue os hallazgos.
En Cuba han sido econocidos
19 he ba ios en el Index He ba io um
(Thie s, 2018). Algunos de ellos han
sido uni icados (Regalado e al., 2008)
y solo en 11 ins i uciones cien í icas
cubanas hay deposi adas algas y ane-
ógamas.
106
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
En e es os se encuen an el
He ba io "Lic. Onaney Muñiz" (HAC)
del Ins i u o de Ecología y Sis emá i-
ca, el He ba io "D . Johannes Bisse"
(HAJB) del Ja dín Bo ánico Nacional,
el He ba io del Ins i u o Supe io Pe-
dagógico "José Ma í" de Camagüey
(HIPC), el He ba io del Cen o de In-
es igaciones del Medio Ambien e de
Camagüey (HACC), el He ba io de la
Uni e sidad Pedagógica "Félix Va e-
la" (HPVC) en Villa Cla a, el He ba io
del Museo Nacional de His o ia Na-
u al (MNHN), el He ba io del Cen-
o O ien al de Ecosis emas y Biodi-
e sidad (BSC) de San iago de Cuba y
el He ba io del Acua io Nacional de
Cuba (HANC).
En e las colecciones de plan-
as ma inas no econocidas en el Index
He ba io um (Thie s, 2018) se encuen-
an la Fico eca Cubana An illana de
la Uni e sidad de O ien e (FCA-UO),
la colección de Díaz-Pi e e (HMDP)
deposi ada en el Ins i u o Supe io Pe-
dagógico "F ank País" en San iago de
Cuba, el He ba io del Cen o de In es-
igaciones de Ecosis emas Cos e os
(CIEC) de Cayo Coco, Ciego de Á ila,
la colección ce ada del Ins i u o de
Oceanología (IDO) deposi ada ac ual-
men e en el He ba io del Acua io Na-
cional y la colección docen e de ma-
c oalgas del Cen o de In es igaciones
Ma inas (CIM).
Las colecciones biológicas
a on an p oblemas de de e io o cau-
sado po agen es de di e sa índole,
an o en los ejempla es como en los
ma e iales u ilizados pa a su p ese -
ación y mon aje. El de e io o en las
colecciones se p esen a de mane a
na u al pe o se inc emen a en g an
medida po el uso de écnicas inade-
cuadas en el manejo de los ejempla es
y el descuido en su ambien e de alma-
cenamien o. Es o educe la ida ú il de
los mismos y limi a la conse ación de
las colecciones (Fe nández e al., 2005;
Mesa-Ramí ez, 2006).
Dada la impo ancia que ienen
las colecciones biológicas pa a la co-
munidad cien í ica y pa a la sociedad
en gene al, es necesa io ga an iza la
conse ación sa is ac o ia de cada uno
de los ejempla es, (Mesa-Ramí ez,
2006). Es po es o que en las úl imas
décadas los aspec os elacionados con
la conse ación de las colecciones se
han con e ido en una pa e esencial
en la ges ión de las mismas (Camacho
y Bu neo, 2009; Fa e e al., 2007; Fe -
nández e al., 2005).
ecolec a de algas y ane ógamas
ma Inas
Las algas ma inas, a endiendo a su a-
maño, se clasi ican en mic o y mac os-
cópicas. Se conside an mac oalgas ma-
inas aquellas con un la go mayo de
1 cm, aunque exis en especies epí i as
con allas meno es. En Cuba se cono-
cen 579 axones in agené icos (Suá ez
107
Capí ulo 8. Colecciones de Algas y Fane ógamas ma inas
e al., 2015). En e ellos se incluyen 205
especies del Phylum Chlo ophy a (algas
e des), 75 Och ophy a (algas pa das)
y 299 Rhodophy a (algas ojas). Tam-
bién se han egis ado seis especies de
ane ógamas ma inas, plan as con lo-
es adap adas a i i en condiciones de
inme sión en el ma (Suá ez e al., 2015)
(Fig. 1).
El obje i o de las colecciones
axonómicas es ep esen a la pobla-
ción na u al en amaño y o ma., Es
impo an e ecolec a una mues a e-
p esen a i a de especímenes eniendo
en conside ación las a iaciones es a-
cionales. Se debe ecolec a la plan a
en e a, incluyendo el disco basal, así
como las plan as ep esen a i as de los
di e en es ipos de hábi a ( ocoso, se-
dimen o o sob e las aíces de mangle).
Es p e e ible ecolec a especímenes
cuyo amaño sea ep esen a i o de la
especie, aunque no demasiado g andes,
pa a que puedan se he bo izados.
Pa a es as ecolec as se equie e
de cubos, bandejas y bolsas de plás i-
co pa a deposi a agua de ma , sepa a
los especímenes y gua da los; bolsas de
malla o plás icas, o ascos de plás ico
pa a gua da especímenes de di e en e
amaño; es ua io adecuado, somb e o
pa a p o ege se con a el sol, bo as o
calzado si la ecolec a se ealiza en una
cos a ocosa; equipo de buceo (en ap-
nea o au ónomo); cuchillo pa a aspa
los discos basales del sus a o ocoso;
cincel y ma illo pa a ecolec a algas
cos osas con el sus a o donde se en-
cuen an; lib e a pa a ano a in o ma-
ción sob e la localidad donde se eali-
za la ecolec a; guías de campo pa a la
iden i icación de ejempla es y o mal-
dehído neu alizado al 3-5% pa a ija
los especímenes.
En cada caso se ano a á la in-
o mación sob e el hábi a , an impo -
an e como el p opio ejempla . En e
es os da os se encuen an la p o un-
didad, la salinidad, el ipo de sus a o
donde se encuen a la plan a y su há-
bi o de ida.
Las plan as se pueden ecolec a
a mano en la zona in e ma eal o en la
zona subma eal po medio del buceo en
apnea o au ónomo (SCUBA). También
Figu a 1. Fane ógamas (Thalassia es udinum
Banks ex König y mac oalgas ma inas. ©Jans
Mo e Rod íguez.
108
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
pueden ecolec a se especímenes desde
las emba caciones po medios mecá-
nicos como as as de ondo, d agas y
edes, o po subma inos equipados con
ga as, disposi i os de aga e o succión
(Iba zábal, 1994).
Aunque las algas pueden se
halladas en casi cualquie egión en el
mundo, po lo gene al son más abun-
dan es en los sus a os ocosos. En las
á eas con ondo a enoso o angoso, las
algas pueden se halladas adhe idas a
sus a os como conchas, sob e o as al-
gas o sob e las ane ógamas (epí i as).
También, sob e es uc u as a i iciales
como boyas, muelles, pilo es o cual-
quie obje o sume gido. Exis en algas
que poseen una es uc u a izoidal que
les pe mi e i i ancladas en el ondo
sedimen a io. Las ane ógamas ma i-
nas, con un sis ema adicula ex ensi o
se encuen an en ondos donde exis an
acumulaciones de a ena o ango.
En la cos a ambién se encuen-
an acumulaciones de algas que son
a ancadas po el oleaje y a as adas
po las co ien es. Es as plan as se des-
componen muy ápido, po lo que es
impo an e comp oba si se encuen an
en buen es ado. Cuando la ecolec a
se ealice sob e sus a o du o, se debe
aspa con un cuchillo pa a le an a el
disco basal. En caso de ecolec a es-
pecies cos osas, es ú il lle a se pa e
del sus a o, pa a lo cual se equie e en
ocasiones de un pequeño ma illo y un
cincel. El ma e ial ecolec ado debe se
la ado pa a elimina sedimen o u o ga-
nismos adhe idos
Los especímenes son p ese a-
dos en bolsas plás icas, sepa ados po
g upo axonómico. Den o de las bol-
sas se colocan e ique as impe meables
con los da os que indiquen el si io de
ecolec a, la echa y o a in o mación
que se conside e ele an e. Las bolsas
son colocadas en un ecipien e p o egi-
do de la luz pa a su emba que. También
se debe ene un cuade no de no as de
campo que ecoja los de alles de la lo-
calización del si io de ecolec a (la i ud,
longi ud y p o undidad), cómo ue e-
colec ado el ejempla y cualquie o a
in o mación medioambien al y ecológi-
ca pe inen e ( e e ique as).
Mac oalgas y ane ógamas ma i-
nas deben conse a se p ime o en una
solución de o malina al 3-5% en agua
de ma y luego seca se con una p en-
sa, con una po ción conse ada en un
medio líquido como se desc ibe más
adelan e. Especies di e en es pueden
eque i manejo y écnicas de p ese -
ación algo di e en es. Algunos au o es
ecomiendan u iliza e anol desde una
concen ación al 20% du an e a ias
ho as, y un aumen o p og esi o has a
50-85%.
En ausencia de eac i os pa a i-
ja los especímenes pueden p ese a se
po cie o iempo, añadiendo g andes
can idades de sal común. Se puede
añadi la sal al agua de ma o coloca
capas de algas en uel as en capas de sal.
109
Capí ulo 8. Colecciones de Algas y Fane ógamas ma inas
P ocesamien o en el labo a o io
En el labo a o io se p ocede a la sepa-
ación de los especímenes y la p epa-
ación pa a su p ese ación pe manen-
e. Los especímenes secos se p epa an
conse ando los ca ac e es mo ológi-
cos impo an es pa a su iden i icación.
Cie as po ciones de los especímenes
como las es uc u as de uc i icación
o secciones del allo, pueden sepa a se
y coloca se en un asco con p ese -
an e pa a la obse ación mic oscópi-
ca, esencial pa a su iden i icación. El
p ocedimien o siguien e, con un poco
de p ác ica, debe p oduci especímenes
secos de buena calidad.
Pa a la p epa ación de los especí-
menes de mac oalgas pa a la he bo iza-
ción, se oma en cuen a su mo ología:
ca nosas de amas u hojas ela i amen e
g uesas y ami icadas (i.e. Fucales, G a-
cila iales, Rhodomelaceas); calcá eas,
imp egnadas de ca bona o de calcio, en
cos as planas o a iculadas (i.e. Halime-
da, Peysonnellia, Co allinales); ilamen o-
sas, de amas inas (i.e. Cladopho ales,
Ce amium, Spy idia); memb anosas, de
láminas muy inas (i.e. Ul ales, Dic yo-
ales) y ane ógamas ma inas.
Especímenes ca nosos: Enjuague
y limpie los ejempla es. Qui e cualquie
obje o (conchas de moluscos, o os o -
ganismos) que no o me pa e del es-
pécimen. Si el disco basal es demasiado
g ueso y esis en e pa a se he bo iza-
do, haga hendidu as pa a qui a po cio-
nes y acili a así el p ensado, o qui e
el disco basal y séquelo sepa adamen e,
e ique ado con e e encia al espécimen
o iginal.
Especímenes calcá eos: Fije los
especímenes en una solución de o ma-
lina al 3-5%, seleccione las po ciones a
se p ese adas en líquido en un asco.
Sumé jalas du an e a ios días en una
solución de ap oximadamen e 40% de
glice ina y o malina al 3% en agua de
ma . Seque los especímenes y pónga-
los en cajas pequeñas sin ap e a los o,
cuando sea ap opiado, péguelos cuida-
dosamen e en ca ulinas de he ba io.
Algunos in es igado es p e ie en
enjuaga los especímenes pa a elimina
el o maldehído y no usan la glice ina,
ya que puede daña las es uc u as e-
p oduc o as den o de los concep ácu-
los. Los especímenes se dejan seca a la
somb a an es de gua da los.
He bo IzacIón
Pa a la he bo ización de las plan as se
equie e de bandejas, ma co con malla
o lámina de id io pa a le an a el espé-
cimen con el papel de he bo iza , papel
o ca ulina pa a he bo iza (papel de
a e medio a pesado, papel de he ba io
o papel pa a a chi a 100% ag, lib e de
ácido, de 29×42 cm (11½ × 16½ pul-
gadas)). Además pinzas, pequeños pin-
celes, palillos de dien es, agujas pa a di-
sección; hojas de papel ence ado o ib a
sin é ica pa a cub i los especímenes y

110
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
e i a que se adhie an al papel secan-
e; papel secan e o pe iódicos limpios
co ados al amaño de la p ensa; lámi-
nas de ca ón co ugado ( en ilado es)
co ados al amaño de la p ensa, con las
líneas co ugadas pa alelas al lado más
co o de las hojas; p ensa pa a plan as
(dos planchas, ma cos o en amado o -
mado po lis ones de made a de 30×46
cm (12×18 pulgadas); pesos, p esillas,
ab azade as o cin os pa a man ene la
p ensa ap e ada; cin a de he ba io de
pH neu o o goma PVA (cola blanca);
en ilado o calen ado pa a acele a el
secado de los especímenes; e ique as de
he ba io de papel neu o; cuade nos, lá-
pices, o ulado es de in a pe manen e
y de secado ápido, o ulado es de in a
china.
Coloque el papel de he bo iza
y papel secan e en una mesa. Vie -
a agua dulce limpia en una bandeja
(has a una p o undidad de ap oxima-
damen e 6 mm) con dimensiones ma-
yo es que las del papel o ca ulina de
he bo iza . Se puede coloca den o de
és a una malla o un id io plano que
ayude a le an a el papel sin que se do-
ble (Fig. 2).
Debe á esc ibi un núme o o
no a en la esquina in e io de echa de la
hoja del he ba io. Es o ayuda á a iden i-
ica los especímenes y pe mi i á pega
la e ique a del he ba io ap opiada des-
pués del p ensado. También enga p e-
sen e el esquema de la hoja del he ba io
al pone los especímenes en la hoja con
espec o a la localización de la e ique a
(esquina in e io de echa) y el sello del
he ba io (esquina supe io de echa).
Las o mas más oscas y g andes
pueden pone se di ec amen e sob e el
papel del he ba io. También se puede
humedece el mismo con una esponja
o ocia le agua limpia. Las o mas de-
licadas deben coloca se sob e el papel
mien as se sume ge es e en la bandeja
con agua, lo que pe mi i á ex ende el
espécimen.
Ponga el papel encima de la ma-
lla o lámina de id io, sumé jalos y co-
loque el espécimen encima del papel, y
usando ó ceps, una aguja o un pincel
pequeño y sua e pa a las o mas más
delicadas, es i e y sepa e las amas, y
ex ienda el espécimen pa a e ela el
pa ón de ami icación y las es uc u-
as pequeñas. Si es necesa io, elimine (y
ano e que es o ue hecho) una can idad
Figu a 2. He bo ización de mac oalgas y
ane ógamas ma inas.
111
Capí ulo 8. Colecciones de Algas y Fane ógamas ma inas
ap opiada del espécimen donde el ma-
e ial en exceso di icul a la obse ación
de las es uc u as.
Si el espécimen es demasiado
g ande, puede dobla se den o de los lí-
mi es de la hoja de he bo iza , o sepa a se
en pa es, o oma solamen e una pa e
pa a he bo iza , pe o en es e caso debe á
ano a se el amaño o al del indi iduo.
Re i e con cuidado el papel de la
bandeja con la ayuda de la malla o el
id io, o simplemen e con las manos,
le an ando po dos esquinas pa a que
el lujo de agua ienda a ex ende las
amas mien as se alza el papel. Puede
usa se un asco la ado en es e pun o
pa a ex ende aún más las amas. Pon-
ga la ca ulina o papel que con iene el
espécimen sob e un papel secan e. En-
onces ponga un pedazo de muselina,
gasa, un "pañal" de ela o papel ence-
ado co ugado encima del espécimen
que e i a que se pegue al papel secan e,
y ag egue o o papel secan e encima.
Ponga el papel secan e y el espécimen
en e en ilado es (láminas de ca ón o
aluminio co ugado).
A medida que p epa e más es-
pecímenes, con inúe añadiéndolos a
la p ensa en el mismo o den, dejando
pa a el inal el ma co supe io . También
se debe coloca un pequeño peso pa a
man ene lo odo plano y en su posición
y a e de man ene odos es os com-
ponen es cen ados sob e el ma co del
ondo. Si alguna hoja queda ue a de
alineación no a e de a egla las (como
si se a a a de un juego de ca as). Es
p e e ible deja las así, a menos que in-
e ie a con las cin as o p esillas que
debe emplea pa a ama a la p ensa.
De lo con a io, se puede a a de se-
pa a las capas con cuidado, pues si se
ue za un cambio de posición de alguna
hoja es muy p obable que se dañe algu-
no de los especímenes.
Cuando haya e minado de po-
ne el úl imo espécimen, añada una
hoja de papel secan e o pe iódico, co-
lóquelo sob e o o ca ón co ugado
y e mine con el ma co de la p ensa.
Ama e el conjun o pa a e i a que el
papel se a ugue mien as se seca. No
hay un lími e pa a el núme o de especí-
menes, excep o el la go de las co eas o
el ancho de las p esillas, pe o una p en-
sa de más de 30 cm de espeso puede
ol e se pesada e ines able.
Coloque la p ensa a eglada bajo
p esión median e pesos, cin os o ab a-
zade as. Como peso pueden emplea se
pilas de lib os, bloques, ecipien es lle-
nos de a ena o cualquie obje o que sea
manejable. Gene almen e más peso es
mejo , pe o asegú ese que es é dis i-
buido egula men e y que quede es a-
ble. Un peso de 9 kg es adecuado pa a
una p ensa es ánda de 30×46 cm. Si se
emplean cin os o ab azade as, ap ié e-
las lo más que pueda asegu ándose de
que la p esión es é dis ibuida egula -
men e. Se emplean dos cin os o cua o
ab azade as pa a una p ensa de amaño
es ánda .
112
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
La p ensa puede coloca se de
lado y aplica se calo a i icial mode a-
do desde debajo pa a que el ai e seco
calien e pase hacia a iba a a és de
las a ugas de los en ilado es. Pue-
den imp o isa se calen ado es, consis-
en es en una pe cha pa a sos ene la
p ensa y una uen e calo í ica, como
bombillas, una esis encia o un pla o
calien e. No e que ese ai e cálido es
odo lo que se equie e. Demasiado
calo ha á que las algas se oscu ezcan
y se uel an queb adizas. Ve i ique los
especímenes po lo menos cada 24 ho-
as, qui ando el que es é seco. Deben
cambia se los papeles secan es húme-
dos y ap e a se nue amen e las co eas
de la p ensa.
Si no se dispone de una uen-
e de calo , se puede coloca la p en-
sa ho izon almen e con pesos sob e
és a, pe o los papeles secan es de-
ben eemplaza se a dia io, ol iendo
a p ensa . El secado puede eque i
muchos días po es e mé odo, po lo
que se ecomienda el empleo de una
uen e de calo si es posible. Una al-
e na i a es el empleo de en ilado es,
alejados en e 30 y 90 cm y o ien ados
hacia una de las ca as con los canales
del ca ón co ugado. Es p e e ible
que es os lados sean los más la gos, lo
que debe á ene se en cuen a al co a
es as láminas.
Cuando el con enido de la p en-
sa es á seco, e i e la misma de la uen e
de calo y pe mi a que se e esque con
las co eas ap e adas an es de ab i la.
Los especímenes pueden a uga se si
se exponen a una a mós e a húmeda
an es de e esca , en cuyo caso deben
se humedecidos, p ensados y secados
nue amen e. Tenga en cuen a que es-
pecímenes más g uesos demo an más
iempo en seca se y pudie an no pe-
ga se muy bien al papel. Desá ela des-
de a iba has a abajo cuidadosamen e.
Sepa e con cuidado cada una de las
pa es, le an ando desde un bo de las
hojas que es án cub iendo los especí-
menes.
Los especímenes pe manece án
adhe idos a la hoja del he ba io después
del secado, debido a la p esencia de co-
loides en las pa edes y espacios in e ce-
lula es, que ac úan a mane a de pega-
men o na u al. Las o mas más g uesas
y no gela inosas como algunas algas
pa das y ane ógamas ma inas pueden
no pe manece pegadas después del se-
cado y eque i pegamen o.
Cualquie pegamen o que seque
cla o puede se adecuado, como la cola
blanca de caseína o una esina de ace-
a o de poli inilo blanca (PVA). Debi-
do a que la cola blanca se pone sua e o
pegajosa bajo condiciones húmedas, se
puede usa pas a de es año aplicada en
pun os, a la pa e ase a del espécimen.
También pueden usa se cin as engoma-
das de lino o de papel pa a he ba io
pa a ija el espécimen a la hoja, muy
ú il pa a el caso de las ane ógamas ma-
inas.
113
Capí ulo 8. Colecciones de Algas y Fane ógamas ma inas
e Ique as
El papel de e ique a debe ene una
buena calidad (100% lib e de ácido).
E i e e ique as engomadas en papel
de baja calidad po que se pueden des-
p ende , y pe de se la in o mación del
espécimen. Exis en a ian es pa a una
e ique a de un he ba io, pe o la mis-
ma debe con ene cie a in o mación
que se conside a impo an e (Fig. 3).
Asegú ese de inclui da os como: á ea
geog á ica de ecolec a (ej. nomb e de
una isla o cayo, p o incia); nomb e de
la especie (binomio); incluyendo al au-
o (es); dónde se ecolec ó, la i ud y
longi ud, p o undidad, ipo del sus a-
o; cómo se ecolec ó (buceo p o undo,
d aga, subma ino u o o); hábi a u o a
in o mación ecológica especí ica; eco-
lec o ; echa de ecolec a; núme o de
campo del ecolec o pa a el espécimen
o la colección; pe sona que iden i icó el
espécimen y ipo de ijación ( o malina
u o a sus ancia).
La e ique a debe esc ibi se con
in a de base ca bón y pega se po me-
dio de un pegamen o que seque cla o,
en la esquina in e io de echa de la
hoja. La in o mación ecogida de con-
jun o es an impo an e como el p opio
espécimen. Debe man ene se un cua-
de no de no as sob e la colección que
explique en de alles la localidad, el hábi-
a , las condiciones del agua, y cualquie
o o da o sob e los especímenes.
conse acIón de especímenes en
p ese an es líquIdos
Cualquie espécimen que quepa en un
asco o ial puede se ijado usando
cualquie a de los di e en es p ese an-
es. Los especímenes no deben es a
muy ajus ados en el asco. Muchos
he ba ios gua dan po ciones de la ma-
yo ía de los especímenes ijados en o -
malina y p ese adas en e anol, con la
excepción de las co alinas, que se gua -
dan en una solución de o malina al
3-5% neu alizada.
La mayo ía de los especímenes
se gua da en iales de 70 mL, ubicados
den o de ascos llenos del p ese an-
e. El o mol no es un p ese an e ade-
Figu a 3. A. E ique a y ejempla he bo izado.
©Jans Mo e Rod íguez.
120
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Colecciones Zoológicas Ma inas
Capí ulo 9
Diana Iba zábal Bombalie , Ma ía Vic o ia O ozco Lle ena,
Elena D. Gu ié ez de los Reyes, Rolando Co és Vico,
Bea iz Ma ínez Da anas, Yusimí Al onso Sánchez
In oduccIón
No se ienen no icias de que, después
de Pa a (1787), se hubie an conocido
especímenes ma inos conse ados en
Cuba, has a que Felipe Poey y Aloy ini-
cia a sus es udios de los peces ma inos
y dulceacuícolas en el siglo XIX, con
ejempla es ob enidos de los pescado es
de La Habana y de sus p opias eco-
lec as en aguas in e io es; Don Ca los
de la To e ealiza a sus es udios de los
moluscos e es es y ma inos, y Juan
C. Gundlach sob e c us áceos.
La Facul ad de Biología de la
Uni e sidad de La Habana; el Museo
Felipe Poey; el Museo Nacional de
His o ia Na u al de Cuba; el Museo
Ca los de la To e de la Uni e sidad de
O ien e, el Ins i u o de Ecología y Sis-
emá ica (IES), el Ins i u o de Ocea-
nología; el Cen o de In es igaciones
de Ecosis emas Cos e os (CIEC) de
Cayo Coco, en Ciego de Á ila y el
Acua io Nacional, que ac ualmen e
cus odia la Colección del Ins i u o de
Oceanología desde el 2005, a eso an
e inc emen an, colecciones de especí-
menes ma inos, alo adas como pa e
del pa imonio de las ins i uciones que
las gua dan y ponen al se icio de la
comunidad cien í ica.
Las Colecciones Ma inas del
Ins i u o de Oceanología, undado en
1964, ue on c eadas poco después,
con la Expedición So ié ico-Cubana.
A es as se unie on algunos lo es de los
ondos de colecciones de la an igua
Uni e sidad de Villanue a, que incluían
ejempla es de peces, equinode mos, es-
ponjas y c us áceos ma inos. Es os e an
p o enien es de expediciones ealizadas
du an e las décadas en e 1930 y 1950,
como las del A lan is (Ha a d-Ha ana
Expedi ion), Glo ia Ma is, Blake, Alba-
oss, y O egon en los que pa icipaban
na u alis as cubanos y p o eso es de la
Uni e sidad de La Habana jun o a es-
pecialis as ex anje os, de Es ados Uni-
dos p incipalmen e.
Las colecciones e an cus odiadas
po in es igado es de di e en es g upos
zoológicos y en el año 1984, en el Ins i-
u o de Oceanología se o ganiza el De-
pa amen o de Colecciones Na u ales,
dada la impo ancia de las colecciones
de his o ia na u al en los es udios de la
biodi e sidad.
En el año 1993, se eo ganizó el
Depa amen o de Colecciones Ma i-
124
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
nas en el p opio Ins i u o de Oceano-
logía y se undó, el 5 de Junio de 1995,
el Cen o de Colecciones Na u ales
Ma inas, en un local ce cano, con me-
jo es condiciones de espacio. A pa i
de en onces se implemen ó la cus odia
y o ganización de odas las coleccio-
nes de ege ales ma inos, in e eb a-
dos y peces, con la pa icipación de un
pe sonal cali icado, pa a su conse a-
ción e inc emen o.
Las colecciones ue on ubicadas
en locales adecuados, con clima iza-
ción, y se inició la ca alogación y o -
ganización de sus da os acompañan es
en bases de da os au oma izadas, u i-
lizando el p og ama COLBASES. Se
p opició, además, la p epa ación écni-
ca especializada de sus cu ado es y se
implemen ó un p oyec o pa a la elabo-
ación de un manual de p ocedimien o
cu a o ial pa a colecciones biológicas,
con el obje i o de ga an iza la conse -
ación de las colecciones y su in o ma-
ción asociada.
Es as colecciones adop a on, en
p ime momen o, el ac ónimo IDO, y
al é mino de diez años c ecie on has a
alcanza los 15 573 ejempla es, pe e-
necien es a 2 650 especies de 22 g u-
pos zoológicos. En el año 2005 ue on
asladadas al Acua io Nacional de
Cuba, con las condiciones ambien ales
eque idas y a endidas po los mismos
cu ado es desde su adicación en 1993
(Fig. 1). Su c ecimien o alcanza ya los
16 806 lo es, 52 452 ejempla es y 3 479
especies, poseen 39 g upos zoológicos
y 264 ejempla es ipo, a disposición de
la comunidad cien í ica nacional e in-
e nacional.
ecolec a de ejempla es, abajo
de campo y mues eo
La ecolec a de los ejempla es en el ma
puede ealiza se en la p opia zona cos-
e a o u ilizando una emba cación, en
ma abie o. Dicha ecolec a puede se
manual y en es e caso no se equie en
más ins umen os que un jamo, uno o
a ios ascos o bolsas de plás ico, ca-
e a, sno kel y pa as de ana, en caso
de que sea necesa io bucea en apnea a
poca p o undidad.
Figu a 1. Colecciones ac uales. ©Jans Mo e
Rod íguez.
125
Capí ulo 9. Colecciones Zoológicas Ma inas
Pueden ealiza se mues eos
manuales (sin acción mecanizada) de
planc on, ealizando el a as e manual
de una pequeña ed que il e el agua, en
á eas de poca p o undidad o en el caso
del ben os se puede i a de un peque-
ño pa ín o ineo ecolec o que co e
po el ondo. Desde una emba cación
los equipos ecolec o es pueden ene
mayo es dimensiones y se equie e de la
u ilización de cab es an e y cables pa a
las edes T apecio (Gui a , 1971) y en
ocasiones la pa icipación de buzos es-
pecializados y equipados pa a mayo es
p o undidades. También desde la cos a
se pueden plani ica expediciones de
ecolec a con buceo au ónomo, u i-
lizando anques de ai e comp imido.
Pa a ecolec a mues as de ben os po-
d ía u iliza se el equipo de succión de
sedimen o (chupón) (Iba zábal, 1994).
Las écnicas de ecolec a a bo do
de las emba caciones dependen del g u-
po zoológico del que se a e, el ipo de
ondo y la p o undidad de la ecolec a.
Se usan equipos especiales de cap u a
como edes de di e en es abe u as de
malla, equipos de succión, equipos de
as eo de ondos (Gui a , 1971; He-
e a Mo eno, 1991; Iba zábal, 1994.).
Hay a es que ecolec an di e en-
es g upos zoológicos a la ez, como son
las edes de planc on, donde además de
zooplanc on se ecolec an hue os, la as
y ju eniles de peces, moluscos y c us á-
ceos; así como la as de equinode mos
y polique os (Gui a , 1971).
Las as as de ondo cap u an
ejempla es de g upos zoológicos ben-
ónicos de una g an a iedad axonómi-
ca y los equipos de succión ecolec an
odos los g upos zoológicos c íp icos y
meioben ónicos que i en en e ados
en el sedimen o.
Es esponsabilidad del ecolec-
o ela po que el uso de es os mues-
eado es no dañe el ecosis ema, de-
e io ando el e ugio o lesionando los
indi iduos que no se an a ecolec a
pa a el es udio. No se deben iola las
edas o con ibui al ag a amien o de
la si uación de especies decla adas en
alguna ca ego ía de amenaza.
Las mues as se gua dan o ula-
das en ascos o bolsas de plás ico y las
e ique as se con eccionan en papel e-
ge al, esc i as con in a indeleble o g a-
i o, con odos los da os obliga o ios de
la icha de da os de campo.
En odos los casos es muy im-
po an e que los ejempla es siemp e
es én acompañados po la in o mación
axonómica, biológica, ecológica y geo-
g á ica que le co esponda.
FIjacIón
Una ez inalizado el mues eo, la o-
ulación y la colocación de las e ique-
as en los ascos o bolsas, se ija la
mues a con el ijado adecuado a cada
ipo de espécimen ecolec ado. Po lo
gene al, se u iliza la o malina al 10%
neu alizada con bó ax ( e abo a o

126
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
de sodio has a log a un pH ce cano
a 7,0), debido a que an o la acidez,
como la basicidad ex ema del ijado ,
daña las mues as.
Los o ganismos de poca alla
deben se ans e idos en pocas ho as
a e anol al 70%; los más oluminosos,
como peces y c us áceos g andes deben
pe manece en o malina en e sie e y
30 días, en dependencia de su amaño,
y con pos e io idad se án ans e idos a
una se ie de e anol al 35%, 50% y 70%
(de dos a es días en cada solución). Se
conse an de ini i amen e en e anol al
70%. Los peces de g an amaño deben
se e isce ados, ya que la descomposi-
ción de los ó ganos puede daña el es-
pécimen (Fink e al., 1979).
Según Da is (1992), los especí-
menes no deben conse a se en o ma-
lina po que los huesos se descalci ican
po la acidi icación del o maldehído. Si
la solución se hace muy básica eaccio-
na con el ma e ial p o eico y ambién
ocasiona daños en el ejempla , po lo
que hay que man ene el pH neu o
(Fink e al., 1979; Hughes y Cosg o e,
1990; Ho a h e al., 1988).
Debido a que la deg adación em-
pieza inmedia amen e después de la
mue e, es impo an e inicia el p oceso
de ijación lo más ápido posible (Fink
e al., 1979). El ijado debe pene a
ápidamen e pa a educi los cambios
en los ejidos. No se deben congela los
ejempla es an es de su ijación. La con-
gelación y pos e io descongelación,
ompe las memb anas celula es y e a-
sa la pene ación del ijado (Simmons
y Muñoz-Saba, 2005). Los o ganismos
pequeños como hue os y la as de pe-
ces y zooplanc on en gene al se ijan
con o malina al 10% y se conse an
en o malina al 2%.
Los moluscos, c us áceos, equi-
node mos, ascidias, polique os, hid o-
zoos, go gonias, anémonas y esponjas
se ijan en e anol al 70%. En el caso de
los co ales pé eos (Fig. 2) el p ocedi-
mien o es di e en e, pues al ex ae los
del ma , los pólipos mue en inmedia-
amen e. Pa a blanquea los hay que
elimina dichos pólipos, po lo que se
colocan en agua dulce pa a acele a la
descomposición y pos e io men e, con
agua de ma a p esión se e i a es e ma-
e ial y queda el esquele o blanco o al-
men e expues o. El secado se ealiza al
sol.
Pa a las mues as des inadas a es-
udios molecula es, no debe usa se o -
malina como ijado , ya que es a ac úa
en los enlaces co alen es, des uyendo
el ADN (Elleg en, 1991; C iscuolo,
1992; 1994; Jansen e al., 1999, Cha ig-
ny, 2000), En es e caso se u iliza e anol
absolu o como ijado (Simmons y Mu-
ñoz-Saba, 2005).
Cuando los ejempla es pasan a
o ma pa e de la colección hay que
man ene una igilancia cons an e del
p ese an e debido a que algunos es-
pecímenes como los c us áceos y los
peces (Fig. 3) con ienen ele ados o-
127
Capí ulo 9. Colecciones Zoológicas Ma inas
lúmenes de g asa en su cue po que,
al combina se con el p ese an e li-
be an ácidos g asos, que pueden al e-
a el pH del mismo (Hughes y Cos-
g o e, 1990). En es os casos hay que
ealiza el ecambio del p ese an e
an as eces como sea necesa io, has-
a que se log e la neu alidad del p e-
se an e. El ecambio es ambién ne-
cesa io en el caso de aquellas espon-
jas que libe an in es que cambian la
composición química del p ese an e
y al e an pH.
p ocesamIen o de mues as
lIb e a de a bo do y FIcha de da os
de campo
Mien as más amplia y de allada sea
la in o mación que acompaña a cada
ejempla , mayo se á su alo cien í-
ico. Es a in o mación debe se e-
gis ada pa a cada ejempla ecolec-
ado, en cada jo nada de mues eo,
du an e y después del p ocesamien o
a bo do.
En la lib e a de a bo do se e-
gis a el de o e o seguido po la ex-
pedición, día as día, las incidencias,
obse aciones climá icas, las desc ip-
ciones de los ecosis emas y bio opos
especí icos y cualquie ano ación de
in e és que enga elación con el ma e-
ial ecolec ado y sus si ios de o igen.
El especialis a esponsable de la ex-
pedición debe llena la icha de da os
de campo en cada es ación (cada luga
donde el ba co ondea pa a ealiza un
mues eo). Las es aciones deben se
p og amadas y geo e e enciadas an es
del comienzo de la expedición y ubi-
cadas en una ca a náu ica con la cual
se es ablece á la de o a o u a de la
emba cación, Los da os que se deben
egis a en es a icha, son los siguien-
es: núme o de la es ación, echa, ho a
de ecolec a, coo denadas geog á icas
(la i ud y longi ud, ec i icadas con
GPS o simila ), nomb e del ecolec o ,
mé odo de ecolec a (especi icando
el a e usado), localidad (nomb e del
cayo, bajo, ensenada, a eci e, bahía,
pun a), hábi a (obse ado po el buzo
Figu a 2. Co ales pe eos. ©Jans Mo e Rod íguez.
128
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
o ecolec o ), ipo de ondo, p o undi-
dad, mé odo de p ese ación u ilizado
( ipo de p ese an e si la mues a es
húmeda).
Es necesa io que la icha de da-
os de campo con enga odas las inci-
dencias del mues eo. Po ejemplo, un
pez que es aba den o de la boca de
o o pez, o den o de un ca acol i o,
o una esponja ija a un ca apacho de
cang ejo; o un c us áceo pa ási o en la
piel de o o o ganismo. El es o de los
da os de la icha se llena án con pos e-
io idad, ya sea du an e el iaje o en el
labo a o io, según sea el caso.
o ganIzacIón de las mues as,
ca alogacIón y núme o ca alog áFIco
La ca alogación consis e en da a cada
espécimen o lo e su núme o ca alog á-
ico co espondien e, un núme o único
bajo el cual se egis a oda la in o ma-
ción asociada a ese lo e o ejempla . Di-
cho núme o debe apa ece en la e ique-
a del asco o del ejempla , en el lib o
consecu i o, en las a je as de olio y en
la base de da os.
El núme o ca alog á ico se esc i-
be p ecedido po el ac ónimo de la co-
lección y lo o ma un código que iden-
i ica el g upo zoológico y el o denado
consecu i o. El código cons a de dos
ci as desde 01 has a 99 que co espon-
den a los g upos mayo es p esen es en
la colección, según sea el caso phyllum,
clase, subclase u o den. Po ejemplo, en
la ANC el código 12 co esponde a pe-
ces. El código y el núme o consecu i o
se sepa an po un pun o, sin deja espa-
cio en blanco en e las ci as del con-
jun o (po ejemplo 12.4327).
El ca álogo no es simplemen e
un egis o numé ico, sino un ins u-
men o de búsqueda o denada de la in-
o mación con enida en la colección.
P o ee la in o mación necesa ia pa a
es udia los ejempla es e i ando mani-
pulaciones innecesa ias.
au oma IzacIón
Toda la in o mación que acompaña a
cada ejempla o lo e ca alogado o ma
pa e de una colección de da os que se
gua dan en bases de da os elacionales,
Figu a 3. Cang ejos y peces p ese ados. ©Jans Mo e Rod íguez.
129
Capí ulo 9. Colecciones Zoológicas Ma inas
en sopo e Mic oso Access, pa a que
sea consul ada po los usua ios de las
colecciones y po la comunidad cien í-
ica en gene al.
La digi alización de es a in o -
mación pe mi e la apidez, la lexibili-
dad y la habilidad pa a su ecupe ación,
además de las posibilidades de hace
búsquedas con los da os solici ados a
in de ob ene la in o mación de la ma-
ne a más ápida pa a el usua io.
El uso de las compu ado as no
sólo bene icia la ecupe ación de la
in o mación, sino además la o gani-
zación e icien e del man enimien o de
las colecciones, el con ol en la en a-
da (nue os ing esos, de oluciones) y
salida (p és amos, bajas po de e io o)
de ejempla es, las es adís icas de ad-
quisición, imp esión de e ique as, en e
o as a eas. De es a mane a se conse -
a la his o ia de cada ejempla deposi-
ado en la colección y unciona como
e dade o a chi o de manejo.
Las bases de da os deben es an-
da iza se y diseña se de al mane a que
puedan se colocadas on line y de esa
o ma sean consul adas desde cualquie
luga po los cien í icos in e esados.
o denamIen o opog áFIco
Las colecciones deben es a o denadas
en el es an e de izquie da a de echa y
de a iba hacia abajo. Cada g upo zoo-
lógico debe es a o ulado, con la de-
nominación axonómica y cada ejem-
pla con su co espondien e núme o
ca alog á ico. Los ascos es a án o -
denados consecu i amen e y con sus
e ique as isibles, si es posible, cada
asco debe es a nume ado ex e io -
men e, po si alguno no iene la e ique-
a isible (Fig. 4).
Una colección cien í ica de his-
o ia na u al comple a su misión cuan-
do es usada po la comunidad cien í ica,
pe o la manipulación de los ejempla es
debe se egulada. Solo los especialis as
de cada g upo zoológico pueden solici-
a en p és amo ejempla es de la colec-
ción y manipula los pa a examina los.
Si se a a a de un ejempla ipo, el cui-
dado debe se aún mayo , ya que es os
ejempla es son únicos e i emplazables.
Es os debe án es a colocados en un
es an e especí ico (Fig. 5) y en caso de
eme gencia son los p ime os que se po-
nen a sal o.
p és amos
Pa a ob ene un p és amo de una co-
lección es equisi o indispensable el
Figu a 4. Señalización en los es an es de colec-
ciones ©Jans Mo e Rod íguez.
136
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
almen e, que incluyen edades del Ju á-
sico al Cua e na io.
Las colecciones de ocas, mine-
ales y ósiles más ica y di e sa de Cuba
la posee el IGP, que conse a una pa e
de las mues as ecolec adas du an e los
abajos de le an amien o geológico y
p ospección. Es a ins i ución a eso a,
además, las colecciones his ó icas de
Ma io Sánchez Roig, Robe Palme
y Gus a o Fu azola, y o as pe ene-
cien es a ins i uciones p i adas an es de
la c eación del Museo de la Academia
de Ciencias de Cuba en 1962.
O as ins i uciones poseedo as
de colecciones ap eciables son el IES,
con una impo an e colección de e e-
b ados cua e na ios y el MNHNCu,
que cuen a con una cuan iosa miscelá-
nea de di e en es g upos. Es a incluye
una pequeña colección de e eb ados
e es es del Te cia io y se des acan
los sau ios ma inos del Ju ásico y una
colección de dien es de elasmob an-
quios. También posee una amplia colec-
ción de in e eb ados ma inos, con
udis as del C e ácico, equinode mos e
icno ósiles. Algunos museos municipa-
les a eso an ma e iales poco conocidos.
También exis en algunas colecciones
p i adas y de g upos de a icionados
que con ienen ejempla es signi ica i os.
P osPeccIón y ecolec a en el camPo
Las ocas, mine ales y p incipalmen-
e los ósiles, son especímenes que en
muchos casos no son eemplazables.
De cada ejempla ecolec ado debe
egis a se su ubicación geog á ica y el
iempo geológico. Las ca ac e ís icas de
la ecolec a dependen del ipo de es u-
dio. Es ecomendable como un p ime
paso ealiza una ecolec a explo a o-
ia y solo lle a a cabo una ecolec a
exhaus i a una ez es udiados los ma e-
iales ob enidos de la p ime a. Si el si io
paleon ológico o geológico a a se
a ec ado po la ac i idad socioeconó-
mica o po ue es p ocesos de in em-
pe ismo y me eo ización, ecuen es en
los países opicales como el nues o
pod ía ealiza se un esca e de ejempla-
es, haciéndose una ecolec a exhaus i-
a pa a in en a sal a odo lo posible
an es de que el ma e ial sea des uido
o pe dido.
O o aspec o de la ecolec a de
ocas, mine ales y ósiles que pueden
se ealizadas con inuamen e en si ios
geo-paleon ológicos u ilizados con
ines docen es es aconsejable ecolec a
p incipalmen e aquellos ejempla es que
cons i uyen ma e ial odado y e i a la
ex acción de g andes can idades de
ejempla es que no puedan se p oce-
sadas y conse adas pos e io men e.
(Mon ego y Dieguéz, 2001).
An es de ealiza la ecolec a en
cualquie si io geo-paleon ológico, debe
ene se en cuen a que exis en legislacio-
nes que p o egen los yacimien os, y se
equie en pe misos pa a la ex acción
de ma e iales geológicos y paleon oló-

137
Capí ulo 10. Colecciones de Paleon ología y Geología
gicos La ecolec as de campo en Cuba
siguen los mé odos es anda izados
pa a es e ipo de depósi os. Aunque
se puede ecolec a ma e ial odado
o a lo an e, siemp e se ecomienda
ecolec a ma e ial donde los ejempla-
es p esen an mejo p ese ación po
es a menos a ec ados po p ocesos de
in empe ismo.
Es ecomendable ealiza una
ecolec a con olada, ubicando cada
ejempla geog á ica y geológicamen e
de la o ma más p ecisa posible. Todas
las obse aciones deben se ano adas
en una lib e a de campo, incluyendo
in o mación de aquellos ejempla es
que no ue on ecolec ados po es a
demasiado agmen ados o al e ados.
También pueden oma se o og a ías
de alladas de los especímenes como
in o mación complemen a ia.
Los mé odos de ecolec a
pueden a ia dependiendo el ipo de
ma e ial y los es udios a ealiza . Una
ez ex aídos los ejempla es, depen-
diendo del amaño, deben se en uel os
po sepa ado en bolsas de nylon y/o
papel pe iódico. Un co ec o embalaje
y anspo e ga an iza que los ejempla-
es lleguen en buenas condiciones de
p ese ación a la colección. Se debe
e i a que los ejempla es se mue an
den o de las bolsas y el cie e de las
mismas sea lo más he mé ico posi-
ble. Los ejempla es pesados y de g an
amaño pueden asegu a se con cin a
adhesi a (sob e la que puede esc ibi -
se el núme o de campo) después de
se en uel os en el papel pe iódico y
gua dados en cajas. En aquellos casos
donde los ejempla es son muy ágiles
o aliosos pueden en ol e se en algo-
dón y gua da se en cajas.
Cada ejempla debe iden i ica -
se con una e ique a p o isional con
el núme o egis ado en la lib e a de
campo e in o mación adicional, como
ho izon e es a ig á ico donde ue
ecolec ado. Si se an a isi a di e en-
es yacimien os en un mismo día, deben
pone se en las e ique as de los ejempla-
es el nomb e de los mismos o siglas
que los iden i iquen.
En algunos casos los ejempla es
deben se embalados inmedia amen e
como aquellos con es os de ma e ia
o gánica, pa a e i a su pé dida; los que
se encuen an muy ac u ados, pa a
e i a su des ucción o los que es án en
con ex os húmedos, pa a e i a el seca-
do ápido. Los ósiles comple os a icu-
lados, de e eb ados p incipalmen e,
deben ex ae se con el bloque comple-
o de oca que lo con iene o ecolec ase
de o ma o denada.
documen acIón de las coleccIones
La o ganización y p ese ación de la
documen ación es uno de los p oce-
dimien os más impo an es en una
colección. Es o nos pe mi e ap ecia
su composición, el manejo de la in o -
mación en ella con enida y el es ado
138
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
de sus ondos, a la ez que acili a su
o ganización espacial y el con ol de
su manejo. Dicho con ol ayuda en la
conse ación, a la pa que disminuye la
manipulación e sus ejempla es y con i-
buye indi ec amen e a su conse ación
(Raphael, 2009). Den o de la docu-
men ación se incluyen los p ocesos de
ing eso y ca alogación, colocación de
e ique as y ci culación del ma e ial.
El ing eso es el p oceso de
adquisición e inclusión del ma e ial
en una colección, con lo que ambién
se adquie e la esponsabilidad de su
p ese ación (Raphael, 2009). La adqui-
sición puede hace se po ecolec a en el
medio na u al, donaciones y canje de
ejempla es.
Las donaciones pueden se
hechas po ins i uciones o pe sonas
na u ales y deben eni acompañadas
de la mayo can idad de in o mación
posible del ejempla . Fondos amplios
y bien ep esen ados a o ecen el canje
de ejempla es en e ins i uciones.
El depósi o de ma e ial ipo en
a ias ins i uciones nacionales y ex an-
je as a o ece la accesibilidad al mismo
y su p ese ación, además de se una ía
al in e cambio in e ins i ucional aunque
no muy ecuen e en es e ipo de colec-
ciones. En las colecciones de geología y
paleon ología las mues as pueden se
desde pequeños agmen os de ósiles y
ocas has a a ias decenas de cen íme-
os cúbicos. Todo debe es a con e-
nien emen e ca alogado e incluido en
una base de da os digi al con in o ma-
ción de allada sob e el ma e ial. Es a es
gua dada en una compu ado a cen al
con copias de segu idad.
En las colecciones paleon ológi-
cas es común el uso de ep oducciones
de aquellos ejempla es únicos o poco
ep esen ados. Exis en nume osos
holo ipos y pa á ipos de ósiles cuba-
nos en ins i uciones de o os países,
se ía adecuado posee al menos ep o-
ducciones de dichos ejempla es pa a
inco po a los a nues as colecciones.
La c eación de un egis o o og á ico
amplio y de allado de los ejempla es y
la digi alización de oda la in o mación
ambién a o ecen el in e cambio en e
ins i uciones y especialis as.
Cada mues a pe enecien e
a es as colecciones debe con ene al
menos la siguien e in o mación: (1)
ac ónimo, siglas de la ins i ución a la
cual pe enece el ejempla , (2) núme-
o de iden i icación de la colección,
(3) núme o de iden i icación pa i-
cula asignado al ejempla den o de
la colección, (4) núme o opog á ico
pa a su ácil ubicación en la colección,
(5) localidad (incluye desc ipción del
si io de ecolec a, coo denadas y hoja
1:50 000), (6) ecolec o y (7) echa y
esponsable de la ca alogación y echa.
Es ecomendable ealiza el o ulado
del núme o asignado a la oca, mine al
o ósil sob e la p opia mues a, siemp e
que es o no a ec e el alo his ó ico o
cien í ico de la misma.
139
Capí ulo 10. Colecciones de Paleon ología y Geología
Pa a ello es necesa io pin a
un pequeño ec ángulo sob e alguna
supe icie lisa que no con enga asgos
dis in i os pa a su iden i icación. La
pin u a debe se de acei e o simila ,
p e e iblemen e blanca (g is muy cla o
u o o colo cla o). Sob e es e ec án-
gulo se insc ibe el núme o de iden i-
icación de la mues a con in a inde-
leble. Cuando la mues a es e osa se
coloca en un ecipien e ap opiado y se
o ula sob e el ecipien e. En depen-
dencia del ipo de ma e ial a ca aloga ,
mine ales, ocas o ósiles, se adiciona-
a in o mación pa icula en cada caso
(Tabla 1).
Además de egis a oda la
in o mación en bases de da os, cada
ejempla debe de i acompañado de
una e ique a que con enga la in o -
mación gene al imp escindible, así
como el núme o de ca álogo (núme-
o único que iden i ica al ejempla
den o de la colección), iden i ica-
ción, localidad de ecolec a, ecolec-
o y echa.
La in o mación con enida en
la e ique a debe se cla a y legible y
sus da os deben se sis emá icamen e
ac ualizados, añadiendo nue as e ique-
as y p ese ando las an iguas en bolsas
de plás ico anspa en e o simila debi-
damen e selladas. Deben conse a -
se p e e en emen e jun o al ejempla ,
que, en dependencia de su na u aleza
p ese a se ambién en una bolsa sella-
da. Dichas e ique as an iguas au en i i-
can el ejempla y la in o mación asocia-
da al mismo.
Además de la base de da os digi-
al, se debe ene en la colección un lib o
o icial de en ada y o o que con enga
el in en a io de oda la colección.
P és amos y canjes
Los p és amos cons i uyen una he a-
mien a de abajo pa a el in es igado
al pe mi i le el acceso y es udio de
ma e ial disponible en o as colec-
ciones. Usualmen e, los ejempla es
(mine ales, ocas y ósiles) únicos o
escasos y po an o muy aliosos, no
se p es an, aunque si se pe mi e su
consul a in si u. Es as es icciones
incluyen a los holó ipos, pa á ipos y
ma e ial his ó ico.
Los documen os de p és a-
mo o man pa e de la documen-
ación de cualquie colección y se
deben hace copias idén icas pa a la
ins i ución solici an e y la que hace
el p és amo. En la mayo ía de las
ins i uciones, es e p oceso es coo -
dinado po los p opios cu ado es
de las colecciones. Es e documen o
debe con ene los da os comple os
del solici an e, incluyendo los de la
en idad a que pe enece y del ma e-
ial, echa y du ación del p és amo.
Además se debe in o ma al solici-
an e las condiciones, ca ac e ís icas
y la impo ancia del ma e ial que se
le es á p es ando.
140
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
Tabla 1. In o mación eque ida pa a los especímenes de mine ales, ocas y ósiles deposi-
ados en colecciones.
Mine ales Rocas Fósiles no óseos Fósiles óseos
Tipo de ma e-
ial (mine al o
ag egado de
mine ales)
Tipo de oca
(ígnea, sedimen-
a ia, biógena o
me amó ica)
Tipo de ósil (huella,
molde in e no o ex e -
no, ejempla ec is ali-
zado, e c.)
Tipo de hueso o
agmen o (pa e del
cue po a la que pudie-
a pe enece si ue a
posible)
Denominación
(nomb e del
mine al)
Denominación
(nomb e de la
oca)
Taxón (si ue a iden i-
icado) Taxón al que pudie a
pe enece (si ue a
posible)
Desc ipción del
ma e ial (b e e
ca ac e ización
de la mues a)
Desc ipción del
ma e ial (b e e
ca ac e ización de
la mues a)
Desc ipción del ma e-
ial (b e e ca ac e iza-
ción de la pieza)
Desc ipción del ma e-
ial (b e e ca ac e iza-
ción de la pieza, inclu-
yendo colo ación)
Con ex o
geológico y
Edad
Con ex o geológi-
co y Edad Con ex o geológico y
Edad Con ex o geológico y
Edad
Obse acio-
nes (Se debe
consigna
cualquie da o
de in e és así
como quién y
po qué mé o-
dos iden i icó
la mues a en
caso de que sea
posible)
Obse aciones (Se
debe consigna
cualquie da o de
in e és así como
quién y po qué
mé odos iden i icó
la edad y denomi-
nación de la mues-
a).
Obse aciones (Se
debe consigna cual-
quie da o de in e és así
como quién iden i icó
el axón. Se debe indi-
ca en qué e is a ue
publicado el axón, o
pone el núme o del
ca álogo de e e encias)
Obse aciones (Se
debe consigna cual-
quie da o de in e és
así como quién iden i-
icó el axón. Se debe
indica en qué e is a
ue publicado el axón,
o pone el núme o del
ca álogo de e e en-
cias)
Luga de apa ición en
la capa, base, ope o
den o (en icno ósiles
puede se de impo an-
cia pa a su iden i ica-
ción icno axonómica).
141
Capí ulo 10. Colecciones de Paleon ología y Geología
P IncIPales ac o es que a ec an
los esPecímenes de coleccIones
La p ese ación de los ejempla es de
colecciones geológicas y paleon oló-
gicas es a ec ada an es de su ecolec a
e inco po ación a la colección po la
acción de p ocesos como el in empe-
ismo y me e o ización, an ecuen es
en países de clima opical. Una ez
ecolec ado el ma e ial y deposi ado en
la colección ambién puede se a ec a-
do po a ios ac o es. En colecciones
cubanas se des acan los al os alo es
de humedad ela i a, las a iaciones de
empe a u a e in ensidad de la luz.
Es necesa io egula o e i a la
en ada de luz den o de la colección y
man ene una empe a u a y humedad
ela i a cons an es. El ango de empe-
a u a ecomendable es en e los 16ºC
y 18ºC. Valo es al os, pueden o igina la
p oli e ación de hongos sob e los ma e-
iales y dependiendo de su composi-
ción p o oca eacciones químicas que
de e io an de o ma i emediable ejem-
pla es como los ósiles. El con ol de la
empe a u a y humedad puede e i a el
es ablecimien o de plagas como e mi-
as que pueden a ec a con enedo es y
es an e ías (Ma cos-Fe nández y O e-
ga, 2016). Los pa áme os de humedad
ela i a (HR) pueden a ia pa a los
dis in os ma e iales pe o es impo an-
e man ene alo es cons an es. En los
mine ales, y ósiles, un alo cons an e
de es e pa áme o ga an iza su es a-
bilidad (ampli ud en mo imien os de
con acción y expansión) y e i a la ac i-
ación de ac u as y isu as comunes
en los ma e iales cubanos (Collins e
al., 2008; Ma cos-Fe nández y O ega,
2016). La p esencia de un deshumi ica-
do es de i al impo ancia en las colec-
ciones cubanas de es e ipo.
La manipulación y embalaje
cons i uyen aspec os impo an es en la
p ese ación de es e ma e ial, an a ia-
ble en peso y g ados de agilidad. Una
medida gene al es cons ui sopo es
adecuados y segu os (peso, amaño,
ipo de ma e ial) pa a inc emen a la
segu idad a la ho a de su manipulación
y depósi o. Su agilidad suele es a
inc emen ada po el e ec o deg adan-
e del clima an es de se ecolec ados.
Es ecomendable que cuando an a se
consul ados ejempla es únicos e impo -
an es, como pa a ipos y holo ipos en
el caso de ósiles, la manipulación sea
solamen e la necesa ia y en un ambien-
e donde pa áme os como empe a u-
a y humedad es én con olados.
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Jans Mo e Rod íguez, Nayla Ga cía Rod íguez
Capí ulo 11
In oduccIón
His ó icamen e, los es udios de helmin-
os pa ási os han es ado sesgados, con
mayo p io idad po aquellos g upos
de impo ancia médica y e e ina ia y
menos a ención a los pa ási os de auna
sil es e. Aunque nues o país no ha
sido la excepción, ya desde la p ime a
mi ad del siglo pasado se des aca on los
abajos del D . Ilde onso Pé ez Vigue-
as, e e ina io de o mación.
Realizó ecolec as de helmin-
os de e eb ados sil es es cubanos,
en especial a es, ep iles y peces. De
es os p ime os es udios y coleccio-
nes se desc ibie on ocho especies de
cés odos nue as pa a la ciencia, 29 de
emá odos y 18 de nemá odos, además
de a ios nue os egis os pa a Cuba
(Mo eno-Lazo, 2005).
El D . Ped o Kou í Esmeja c eó
el 8 de diciemb e de 1938 el Museo
Docen e “Ca los J. Finlay”, como pa e
de la cá ed a de Pa asi ología y En e -
medades T opicales de la Uni e sidad
de La Habana, si uado en el Hospi al
Docen e “Gene al Calix o Ga cía”. En
es e museo se exhibie on piezas ana ó-
micas y especímenes de pa ási os que
si ie on como apoyo a la docencia y
ma e ial de e e encia (Cab e a-Can e-
la , 2008; Cab e a-Can ela e al., 2010).
El museo se ce ó empo almen e en
1988, has a su aslado en 1992 a su
ac ual sede en el Ins i u o de Medi-
cina T opical “Ped o Kou í”. En su
colección es án deposi adas más de
600 especímenes de helmin os y piezas
ana ómicas.
En 1965 se c eó la Colección
Helmin ológica, pe enecien e al Labo-
a o io de Pa asi ología del Ins i u o
de Biología, Academia de Ciencias de
Cuba, como esul ado de los es udios
de helmin os pa ási os de e eb ados
cubanos. Fue di igida po el D . Albe -
o Coy O e o. Desde sus inicios, la
colección se nu ió de la colabo ación
con des acados pa asi ólogos cubanos
como la D a. Te esa del Valle y o os
p o enien es del an iguo campo socia-
lis a, como Vlas imil Ba us y F an isek
Mo a ec (Checoslo aquia). Con la c ea-
ción en 1972 del Ins i u o de Zoología
la colección pasó a es a nue a ins i u-
ción y se o ganizó en secciones, según
los g upos de hospede os.
En 1987 se c eó el Ins i u o de
Ecología y Sis emá ica, como esul a-
do de la usión del Ins i u o de Zoolo-
gía an es mencionado con el Ins i u o
de Bo ánica y el Ins i u o de Química
Expe imen al y la colección se asladó
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
248
especies y 58 subespecies, de un o al
de 226 y 302, espec i amen e.
O as colecciones he pe ológicas
con menos ep esen ación de g upos,
pe o no menos impo an es son las
del Museo Nacional de His o ia Na u-
al de Cuba (MNHNCu), el Cen o de
Biodi e sidad O ien al (BIOECO) y
el Museo de Zoología “Felipe Poey”
de la Facul ad de Biología, Uni e si-
dad de La Habana (MFP). La p ime a
a ca go del D . Luis M. Díaz, la cual
posee una ep esen ación conside able
de axones de a ias egiones del país
(He e a-U ia, 2015). La segunda y la
e ce a a ca go del D . Ansel Fong y el
D . Robe o Alonso, espec i amen e,
con una buena ep esen ación, pe o
solamen e de la egión o ien al (pa a el
p ime o) y de la egión occiden al (pa a
el segundo).
Es ado ac ual dE las colEccIonEs
Ac ualmen e las colecciones he pe-
ológicas cubanas, como el es o de
las colecciones zoológicas, a on an
p oblemas de de e io o causado po
di e sos agen es, an o en los ejem-
pla es como en los ma e iales u iliza-
dos pa a su p ese ación y mon aje. El
de e io o en las colecciones se p esen a
de mane a na u al, pe o se inc emen a
en g an medida po el uso de écnicas
inadecuadas en el manejo de los ejem-
pla es y el descuido en su ambien e de
almacenamien o. Po an o, es o edu-
ce la ida ú il de los mismos y limi a la
conse ación de los especímenes.
Las condiciones climá icas de
nues o país, al os alo es de empe-
a u a y humedad ela i a, no son las
más idóneas pa a la conse ación del
ma e ial biológico. La no clima ización
de los locales y el mal es ado écnico
cons uc i o de los inmuebles, la ca en-
cia de su icien es ecipien es y de apas
plás icas que ga an icen la he me ici-
dad de los mismo, la al a de pe sonal
écnico capaci ado pa a el manejo y
es au ación, y la ca encia de conoci-
mien o e in o mación cien í ica son los
p incipales p oblemas que más golpean
el es ado de salud de las colecciones
he pe ológicas y zoológicas en sen ido
gene al. Lamen ablemen e, muchas de
las ins i uciones cubanas que albe gan
colecciones he pe ológicas padecen de
uno o a ios de es os males.
EcolEc a y anspo acIón
La ecolec a de ejempla es pa a depo-
si a en colecciones zoológicas debe
hace se de o ma acional, au o izada y
con una es a egia a segui que ga an-
icen el conocimien o y la p o ección
del g upo (Simmons, 2015). La misma
comienza con la solici ud de pe misos
de cap u a y acceso a las á eas, a a és
de la O icina de Regulación y Segu idad
Ambien al (ORSA), que au o iza legal-
men e la ac i idad cien í ica y e i a la
sus acción desmedida en la na u aleza.

Capí ulo 17. Colecciones He pe ológicas
249
Algunas especies, además, son p o e-
gidas po legislaciones especiales ales
como la Con ención In e nacional
sob e el Come cio de Especies Amena-
zadas de la Flo a y la Fauna Sil es e
(CITES); po lo an o, equie en de
pe misos adicionales pa a su ecolec-
ción (Rod íguez-Sche ino, 2012).
Du an e el abajo de campo, el
ecolec o equie e de una al a espon-
sabilidad de la aplicación de los mé o-
dos y écnicas de cap u a. Es a e apa
es c í ica, pues el in es igado decide si
el ejempla ecolec ado o ma á o no
pa e de la colección (González-Alon-
so e al., 2008). De mane a gene al an o
los an ibios como los ep iles son a a-
pados de o ma manual. El ecolec o
debe ene cie a expe iencia de campo
y p ác ica en manipulación de los indi-
iduos pa a e i a lace aciones y o u-
as de es uc u as co po ales du an e la
cap u a (Simmons, 2015). En los an i-
bios, en las especies de suelo, se pueden
ambién emplea ins umen os (p e e-
en emen e un as illo) que emue an
la hoja asca del bosque y los obligue
a abandona su e ugio diu no (Díaz
y Cádiz, 2008); o mon a ce cas de
des ío (d i ences) obligándolas a oma
la di ección has a cae en las ampas de
cap u a (Fig. 2A) (Mi chell e al., 1993;
Pa is e al., 1999; Jenkins e al., 2003).
En el caso de los ep iles, en las espe-
cies de suelo se emplean ampas de
caída (pi all aps en inglés) (Fig. 2B),
de embudo ( unnel aps en inglés) (Fig.
2C) o e ugio (shel e s aps en inglés)
(Fig. 2D), la cuales son muy e ec i-
as pa a laga os as e os y se pien es
(Fi ch, 1992; Olson y Wa ne , 2003;
Ma i z e al., 2007). En los an ibios,
las especies acuá icas y las la as son
ácilmen e a apadas con jamos y edes
de pesca (Alonso y Ga cía, 2017). En
el caso de los ep iles de hábi os a bo-
ícolas que suelen i i en el dosel de
los á boles o a conside ables al u as,
se suelen emplea a as inas y la gas,
a las cuales el ecolec o les coloca un
lazo en la pun a pa a pode a apa a
los ejempla es (Fig. 2E). Se debe ene
mucho cuidado du an e la cap u de
los animales pues exis en al as p obabi-
lidades de que el animal quede es an-
gulado po el lazo o le p o oque lesio-
nes en alguna zona del cue po.
El cu ado debe es a amilia iza-
do con la disponibilidad de ejempla es
en la colección, con el obje i o de no
ex ae ma e ial de la na u aleza inne-
cesa iamen e (Simmons, 2002; 2015).
El núme o ap opiado de especímenes
depende de la in es igación que se es é
ealizando y de la can idad de localida-
des donde se aya a ecolec a . Además,
el si io de cap u a debe se pe u bado
lo menos posible, a ando de minimi-
za los dis u bios causados po la cap u-
a de ejempla es (i.e. no des ui los
e ugios de hoyos en la ie a, axilas de
las plan as, g ie as en la oca; coloca en
su luga las pied as emo idas y oncos
caídos en el suelo, e c.). Se ha comp o-
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
250
bado que en aquellos luga es que son
se iamen e pe u bados, las poblacio-
nes ienden a disminui el núme o de
indi iduos (Goode e al., 2004). Muchas
especies de an ibios y ep iles cubanos
ienen angos de dis ibución local o
eque imien os de hábi a muy pun ua-
les (González-Alonso e al., 2012). Po
an o, una ex acción desmedida en la
na u aleza y sin un obje i o de aba-
jo in es iga i o cla o es some e a una
población es able a una disminución de
su amaño e ec i o.
Pa a la anspo ación de los
animales ecolec ados se suelen emplea
ecipien es plás icos en ilados a los
cuales se les añade humus, musgo, hoja-
asca o oallas de papel humedecidas.
También se emplean bolsas de polie i-
leno, con enedo es plás icos y bolsas de
ela, aunque es as úl imas no son idóneas
pa a los an ibios pues se deshid a an
ácilmen e den o de ellas. El anspo e
de las la as en ascos plás icos de boca
ancha o bolsas de polie ileno. Si se deci-
de anspo a ejempla es de di e en es
especies en un mismo asco se debe
ene p ecaución pues algunas especies
pueden se óxicas o la di e encia de
alla co po al en e los indi iduos puede
desencadena conduc as de dep edación
o canibalismo.
p Epa acIón y Mon ajE
FIjacIón y p EsE acIón En
líquIdo
La mayo ía de los especímenes de
an ibios y ep iles son p ese ados
en un medio líquido. His ó icamen e,
desde el siglo XVII, los ejempla es
e an p ese ados en luidos que u ie-
an una base alcohólica (Singe , 1921;
Cole, 1944). El conocido p oceso de
ijación y p ese ación usando o mol
y e anol, espec i amen e, no ue desa-
ollado has a inales del siglo XIX
cuando se descub en las p opiedades
ijado as del o mol ( o maldehído
en solución acuosa), pe o no comen-
zó a usa se has a p incipios del siglo
Figu a 2. Mé odos de ecolec a de an ibios
y ep iles e es es en el campo: A) ce cas
de des ío, B) ampas de caída, C) ampa de
embudo, D) ampa de e ugio y E) a a de
pesca con lazo acoplado. Fo os: A-D omadas
de in e ne , E © Manuel I u iaga.
Capí ulo 17. Colecciones He pe ológicas
251
XX (Fo d y Simmons, 1997; Simmons,
2014).
El o maldehído se come ciali-
za mundialmen e como una solución
acuosa al 37-40%, con una pequeña
can idad de me anol (6-15%) añadido
a la solución pa a e i a la polime iza-
ción del compues o (Simmons, 2014;
2015). El nomb e o malina es un
é mino come cial usualmen e u iliza-
do pa a la solución acuosa de o mal-
dehído al 37%. La “ o malina al 10%”
es el líquido ijado po excelencia,
adicionalmen e usado pa a an ibios
y ep iles (Simmons, 2015). La misma
es ob enida a pa i de la disolución
de una pa e (1/10) de o malina en
nue e pa es (9/10) de agua des ilada,
o mando una solución acuosa al 3.7%
(Simmons, 2014). Cuando se dilu-
ye en agua, las soluciones de o mal-
dehido son ácidas, po la p esencia
de ácido ó mico (CH2O2), con un
ango de pH que oscila en e 3.0 y 4.6
(Simmons, 2014). El alo de pH debe
se con olado con el uso de bu e s o
ampones, pa a p olonga el iempo de
ida del espécimen p ese ado (Quay,
1974); ya que an o la acidez como la
alcalinidad de la solución, aen como
consecuencia el endu ecimien o de los
ejidos y la descalci icación (Simmons,
2014). Valo es de pH po debajo de
6.0 pueden ae como consecuencia la
descalci icación del ejido, y po encima
de 7.0 el blanqueamien o de la mues-
a (Fig. 3). Los ampones adicional-
men e más u ilizados ue on el bó ax
(Na2B4O7×10H2O) y el ca bona o de
calcio (CaCO3), no obs an e, ninguno
de ellos enía un iempo de es abilidad
la go, po lo que pe iódicamen e había
que es a chequeando el pH pa a ecam-
bia los (Hughes y Cosg o e, 1990).
O os neu alizado es p opues os han
sido el hid óxido de sodio (NaOH)
y el amoníaco (NH3); sin emba go,
ambién ienen e ec os cola e ales
( e Simmons, 2014). Según Simmons
(2015), la solución ampón más adecua-
da pa a el o mol es la p opues a po
Quay (1974) con el uso de 4.0 g de os a-
o de sodio monobásico monohid a ado
(NaH2PO4×H2O) con 6.5 g de os a o de
sodio dibásico anhíd ico (Na3HPO4) en
un li o de o mol al 10%.
La mayo pa e de los especialis-
as plan ea que la ijación con o mol
y la pos e io p ese ación en alcohol
e ílico es el p ocedimien o más adecua-
do pa a las colecciones he pe ológicas
(Simmons, 2015). Dicho p ocedimien-
o debe ealiza se cumpliendo un igu-
oso p o ocolo de pasos p opues o
po La amboise e al. (1993) donde
el ejempla es ijado en o mol du an-
e 24 ho as, luego es enjuagado con
agua des ilada y pasado po concen-
aciones c ecien es de e anol desde
el 20% has a el 70% (Fig. 4). Es o
ga an iza una co ec a hid a ación del
espécimen, e i a daños se e os po
shock osmó icos o po a iaciones de
pH del p ese an e (S eemand, 1976;
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
252
Jones y Owen, 1987; e discusión en
Simmons, 2014).
Du an e mucho iempo, los
ejempla es ijados en o mol e an
enjuagados con agua uno o dos días
y luego pasados di ec amen e a e anol
70% (Simmons, 1995). Sin emba go,
es e p ocedimien o ac ualmen e es
echazado pues se ha demos ado que
ae apa ejado una se ie de p oble-
mas como la eanudación de la ac i i-
dad enzimá ica y la au olisis del ejido
du an e el enjuague (Taylo , 1981), y el
animal puede hincha se po abso ción
de un conside able olumen de agua y
luego encoge se po una se e a deshi-
d a ación po el alcohol (Fink e al.,
1979).
Según Simmons (2015), los
ejempla es pueden ambién se ijados
y p ese ados en e anol al 95% y 70%
espec i amen e, aunque es e no posea
la capacidad ijado a del o mol. La
p epa ación del e anol 70% debe hace -
se usando agua des ilada pa a e i a la
apa ición de sales alcalinas que a ec an
el pH de la solución (Fishe e al., 1995;
Ha g a e e al., 2005). Sin emba go, el
olumen inal de la solución que esul a
de la mezcla de e anol y agua, no es el
equi alen e al olumen de ambos líqui-
dos po sepa ado. Según Walle y S ang
(1996), la solución en un ango de 40%
a 90% de e anol se con ae ap oxima-
damen e en un 2%, po lo an o, es e
e o debe se enido en conside ación
a la ho a de p epa a la mezcla.
El e anol 70% p epa ado se debe
deja eposa al menos 24 ho as. Es o
ga an iza una comple a mezcla con el
agua, y disminución del calo gene ado
du an e el p oceso de mezcla ( eacción
exo é mica). Además, du an e la diso-
lución del e anol, se libe a g an can i-
dad de pequeñas bu bujas de ai e que
pueden causa daños mecánicos en los
ejidos de los especímenes (Simmons,
2014). El e anol al 70% de iene la ac i-
Figu a 3. Ejemplos de blanqueamien o de un
ejempla en ana pla ane a (Os epilus sep en ionalis)
y un chipojo cenicien o (Anolis chamaleonides) po
su p ese ación en o mol. Co esía del Museo
de His o ia Na u al “Felipe Poey”, Facul ad de
Biología, Uni e sidad de La Habana. © Manuel
I u iaga.
Figu a 4. Esquema de p o ocolo de pasos de
ijación en o mol, enjuague con agua des ilada
y p ese ación en concen aciones c ecien es de
e anol desde 20 has a 70%.
Capí ulo 17. Colecciones He pe ológicas
253
idad de deg adación de las enzimas
al educi la concen ación de agua
po deshid a ación de los ejidos, pe o
concen aciones muy ele adas (> 85%)
pueden p o oca una c í ica deshid a a-
ción y como consecuencia dis o siones
co po ales (Rod íguez-Sche ino, 1982).
Tan o el e anol como el o mol
han sido sus ancias ampliamen e usadas
pa a la ijación y p ese ación de colec-
ciones líquidas de his o ia na u al
(Simmons, 2014). Sin emba go, ambas
ienen sus incon enien es, ya que el
p ime o causa con acción de los ejidos
y pé dida de la pigmen ación y el segun-
do es p openso a la oxidación con el
oxígeno del agua, p o oca up u a de las
cadenas p o eicas, oscu ecimien o del
egumen o, descalci icación del ejido
óseo e imposibilidad de ex acción de
ADN de los ejidos. El o mol, además,
ae apa ejado se ios p oblemas de salud
como i i ación de las mucosas nasales
y los ojos, desp endimien o de la e ina,
a ec aciones espi a o ias (en especial
en pe sonas asmá icas) y como agen e
cance ígeno (Simmons, 2014).
Pa a la ijación de los indi i-
duos se pueden emplea cajas plás i-
cas p o is as de apa, que cumpli án
su unción como cáma as de ijación.
El amaño de las cajas depende á de
la alla co po al de los ejempla es. El
cie e de la apa debe se he mé ico. En
el in e io se colocan 2 o 3 pliegos de
papel abso ben e (lib es de colo an es
y ácidos). El papel debe se liso, ya que
i egula idades en el mismo puede c ea
ma cas y modi icaciones en el egu-
men o del animal. El p oceso consis e
en sume gi el indi iduo en el líquido
ijado . El olumen del mismo debe se
el doble del olumen del ejempla , y los
especímenes deben pe manece embe-
bidos en el luido has a que es e haya
pene ado bien los ejidos (Simmons,
2015). Exis en cua o mé odos básicos
pa a ga an iza una co ec a pene a-
ción del ijado o el p ese an e:
1) ape u a de la ca idad co po-
al, consis e en hace una incisión en
la ca idad abdominal pa a que pene e
el líquido, pe o es e p ocedimien o es
poco deseado po los cien í icos ya que
daña a los especímenes
2) pe usión, mé odo e icien e
que consis e en ans undi el ijado o
p ese an e a a és de una ena o a e-
ia de g an calib e.
3) pe meación, sume gi los
especímenes de amaño pequeños y
de egumen o ino pa a que el ijado
pene e de modo pasi o.
4) inyección, es el p ocedimien o
es ánda más usado donde se inyec a
el líquido ijado den o de la ca idad
abdominal y egión con mayo masa
muscula . El olumen del líquido ija-
do no debe se excesi o pa a e i a
de o maciones o pe didas de pliegues
y ubé culos egumen á ios con alo
axonómico.
Según Simmons (2015) el modo
de ijación pa a el ma e ial de coleccio-

Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
254
nes he pe ológicas a ía en dependen-
cia de los dis in os g upos:
An ibios: inyec a el ijado
den o de las ex emidades (especial-
men e las pos e io es) y la ca idad
abdominal. Las especies pequeñas,
la as y hue os no necesi an se inyec-
ados, solamen e sume gidos en el
líquido.
Laga os: debe se inyec ado en
cada ex emidad, en la ca idad abdo-
minal y en la egión gula . En la egión
en al de la cola se ealizan una se ie
de pequeñas pe o aciones pa a pe mi-
i que el líquido pene e. En los gecos
y o as especies con un egumen o ino
y ce oso no es ecomendable pe o a
la piel, simplemen e embebe los en el
líquido o aplica pequeñas pe o acio-
nes en ex emidades, cue po y base de
la cola pa a que pene e el ijado .
Se pien es: inyec a líquido
ijado en a ios pun os de la egión
en al del cue po.
To ugas: inyec a el ijado en la
egión del cuello, ex emidades, cola y la
zona p o unda de la ca idad co po al.
Hue os de ep iles: pueden se
sume gidos en o mol al 10% o e anol
70%. Si el emb ión ya es á casi a é mino
se ecomienda inyec a cuidadosamen e
a a és de la cásca a.
Después de se inyec ados los
animales, se p ocede a posiciona los
con enien emen e. Dicho p oceso es á
dado po la igidez pos mo em y es unda-
men al ya que los especímenes end án
una pos u a que pe mi i á al in es igado
pode accede a los ca ac e es diagnós i-
cos más dis in i os y oma más ácil las
medidas lineales del cue po. La posición
de los ejempla es a ía según el g upo
(Simmons, 2015). Tan o a los anu os
como a los laga os se les acomodan las
ex emidades de al modo que acili e
sus mediciones pos e io men e (Fig. 5).
Los dedos son sepa ados unos de o os
y en el caso de los laga os, la cola debe
gi a hacia delan e y queda pa alela con
el eje an e o-pos e io del cue po. En
los machos de laga os del géne o Anolis
(Sau ia: Dac yloidae), debe dis ende se el
pliegue gula (pañuelo), dobla lo hacia un
lado, y ija lo en su bo de con un al ile
en omológico pa a que pueda se obse -
ado (Fig. 6), ya que es a es uc u a iene
alo axonómico a ni el de especies y
subespecies. Las se pien es y an isbéni-
dos deben se en olladas en o ma espi-
al, con la cabeza hacia a ue a. A las o u-
gas se les sepa a la cabeza, ex emidades
y cola del capa azón y la boca se le ab e y
se suje a con una pequeña pieza has a que
e mine el p oceso de igidez. En laga -
os o se pien es de g an amaño (i.e. la
iguana cubana y el majá de San a Ma ía),
deben oma se cuidadosamen e odas las
medidas del cue po y luego descue a se,
dejando la cabeza y la cola in ac as.
O a o ma de p epa ación y
mon aje es a a és de la écnica de
cla eado y inción di e encial, muy u ili-
zado en an ibios pa a es udios os eoló-
gicos. Los ejempla es son descue ados y
Capí ulo 17. Colecciones He pe ológicas
255
a ados con enzimas p o eolí icas pa a
deg ada oda la ca ne. Pos e io men-
e, son eñidos con ojo aliza ina ( iñe
hueso) y azul de alcian ( iñe ca ílago)
y inalmen e p ese ados en glice ina.
Es a écnica es muy ú il pa a es udios
del apa a o hioideo y el análisis de o os
ca ílagos de impo ancia axonómica.
p EsE acIón En sEco
Los ejempla es he pe ológicos pueden
se p ese ados en seco como c áneos
y esquele os (Fig 7). Pa a es o es unda-
men al una limpieza adecuada con el in
de e i a su pos e io de e io o. Es e
p ocedimien o se puede ealiza po
mé odos químicos, con el uso de enzi-
mas p o eolí icas ( ipsinas y quimio-
ipsinas) que deg aden los ejidos. Es e
mé odo es el más limpio pa a el axi-
de mis a, pe o iene un lími e impues o
po el amaño del animal. Además, el
p ecio de es os p oduc os químicos en
el me cado suele se al o y no siemp e se
puede ene acceso a los mismos. O os
mé odos menos cos osos es la limpie-
za manual median e pinzas y escalpelos
que pe mi an la emoción de la ca ne y
ejidos blandos. También se emplean la
diges ión de los ejidos po cul i os de
bac e ias, la cocción en agua calien e y
la limpieza po colonias de esca abajos
de més idos (Coleop e a: De mes idae)
(Tiemeie , 1940). En nues o país el uso
de de més idos no es muy popula , en
su luga han sido sus i uidos po ho mi-
gas (Hymenop e a: Fo micidae), las
cuales son excelen es en la limpieza de
los ejidos. Sin emba go, hay que ene
en cuen a que no son con enien es pa a
piezas pequeñas pues con sus mandíbu-
las pueden p o oca up u a de huesos
inos y pequeños. Los mé odos pa a
limpia huesos dependen del núme o de
ejempla es, de su amaño, edad y condi-
ciones de conse ación de la mues a.
Figu a 5. Mon aje de especímenes de an ibios
y ep iles cubanos pa a se ijados y p ese a-
dos. © Manuel I u iaga y Adonis González.
Figu a 6. Espécimen de Anolis li o alis (izquie da)
y A. ba acoae (de echa) mon ados con el pliegue
gula dis endido pa a su examinación. © Manuel
I u iaga y Adonis González.
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
256
Según el caso, se debe u iliza el mé odo
más ap opiado que se ajus e a las necesi-
dades del in es igado .
En asEs, sEllajE y E IquE as
Los en ases des inados al almacena-
mien o de colecciones líquidas deben
cumpli dos p emisas undamen ales:
1) no deben eacciona química-
men e con el p ese an e y
2) ene un cie e que ga an ice
la he me icidad (Simmons, 2014; 2015).
Los en ases más indicados son los
con eccionados con c is al de silica o de
bo o (B2SiO3), los cuales son esis en es
al de e io o po la acción del p ese an-
e. Los ascos no deben es a expues os
a la luz o de lo con a io ene colo es
oscu os (ámba ) pa a e i a cualquie
eacción o oquímica con los ejempla es
(S eedman, 1976; Fishe , 1995).
Pa a el almacenamien o de espe-
címenes p ese ados en seco se eco-
miendan cajas elabo adas en ca ón lib e
de ácido. Pa a p o ege las mues as
den o de las cajas se emplean espuma
de polie ileno de baja densidad o algo-
dón. También pueden se almacenados
en bolsas plás icas anspa en es, con
cie es he mé icos o e mosellados.
El sellado de los en ases en
colecciones líquidas ha sido un p oble-
ma po mucho iempo (Simmons,
2015). Un buen sellado ga an iza la
p ese ación y p olonga la ida ú il de
los ejempla es. Inicialmen e, los en a-
ses ue on concebidos pa a que ue an
ce ados de ini i amen e, pe o con el
iempo es a concepción cambió al uso
de ascos con apa de osca (Cole,
1944; Bi ch, 1968). En la ac ualidad, el
consenso gene al es el uso de es e ipo
de ascos, con una apa de polip opi-
leno lexible ([-C3H6]-n) y una cin a de
polie ileno o Te lón adhe ida a la osca
Figu a 7. Ejempla es deposi ados de la colec-
ción de huesos del Ins i u o de Ecología y
Sis emá ica: A) C áneo y algunos huesos de
Pel oph yne pel ocephala, B) capa azón de jico ea
cubana, T achemys decussa a, C) esquele o pa cial,
c áneo y huesos de dos ejempla es de sapos del
géne o Pel oph yne, D) huesos de ana pla ane a,
Os eopilus sep en ionalis, y E) c áneo de o uga
ma ina, Ca e a ca e a. © Manuel I u iaga.
Capí ulo 17. Colecciones He pe ológicas
257
de la apa (Schmid, 1981; S eige wald
y La amboise, 1996; Simmons, 2002;
Gille e, 2004) (Fig. 8). El polip opile-
no es un ma e ial pe meable al oxígeno,
po an o, el uso de cin as de polie ileno
es necesa io pa a ga an iza la he me-
icidad o al ( an Dam e al., 2000).
Las apas deben ene osca comple-
a, lo cual a eces no se cumple ya que
muchos en ases come ciales son dise-
ñados con oscas pa ciales (Simmons,
2014). En ausencia de apas de polip o-
pileno, las de me al son una al e na i-
a, con la des en aja de que se oxidan
y hay que cambia las con ecuencia
(Wa én e al., 2010).
Las e ique as y ó ulos más eco-
mendados pa a colecciones líquidas
son aquellas p oducidas po una imp e-
sión é mica sob e papel blanco hecho
de polie ileno hilado (Ben ley, 2004).
La imp esión é mica ans ie e la in a
a a és de un p oceso elec os á ico,
undiéndola den o del papel, de modo
ab asi o y pe manen e, y haciendo una
e ique a esis en e al p ese an e. Sin
emba go, exis e la opinión de que las
e ique as deben se con eccionadas de
celulosa y no de ma e ial sin é ico, ya que
se ha epo ado que puede causa daños
a los ejempla es p ese ados (Walle y
Simmons, 2003). En sen ido gene al, las
e ique as inme sas en líquido son suscep-
ibles a daños po la acción del p ese an-
e, en un u u o a mediano o la go plazo.
Po ello se ecomienda que oda la in o -
mación asociada a los especímenes quede
egis ada y/o o og a iada pa a e i a el
iesgo de que se pie da.
condIcIonEs dE
alMacEnaMIEn o y abajo
La calidad de las condiciones de alma-
cenamien o y abajo de las colecciones
de his o ia na u al, iene como p emisa
dos aspec os undamen ales:
1) ga an iza una mayo du abili-
dad de los ejempla es y
2) p o ege la salud del pe sonal
enca gado de la colección (Simmons,
2015).
Los locales deben se inmue-
bles des inados exclusi amen e pa a
el cuidado del ma e ial zoológico y no
ene en su in e io o icinas o pues os
de abajo adminis a i os. Las á eas de
abajo y almacén deben es a lo su i-
cien emen e en iladas pa a ga an iza
un lujo de ai e que minimice la acumu-
lación de los gases de los ijado es y
p ese an es. Tan o el o mol como el
Figu a 8. Cin a de polie ileno adhe ida a la
osca del ecipien e pa a ga an iza una mayo
he me icidad. © Manuel I u iaga y Adonis
González.

Colecciones de A es
Hi am González Alonso, Jo ge L. Gue a, Félix Noel Es ada Piñe o
Capí ulo 18
In oduccIón
Has a la echa, se econocen pa a Cuba
398 especies de a es. Es o ep esen a
el 52.4% de lo egis ado pa a el Ca i-
be Insula (Na a o, 2022), y ubica al
e i o io en e los más di e sos y con
mayo núme o de endémicos den o de
la egión (Ra aele e al., 1998; Mancina
e al., 2017).
Las p ime as colecciones zooló-
gicas en Cuba elacionadas con ma e-
iales o ni ológicos da an de inales del
siglo XVIII. En la ac ualidad, como
esul ado del inc emen o del núme o
de cen os de in es igación, docen es
y cul u ales que poseen colecciones
zoológicas, ya se cuen a con un no able
pa imonio que asciende a 10 415 espe-
címenes. Es as colecciones cons i uyen
un eso o in aluable y ep esen an una
uen e impo an e de in o mación cien-
í ica sob e biodi e sidad ecopilada a
dis in os ni eles y a a és del iempo.
La his o ia de las colecciones
zoológicas cubanas es u o muy bien
documen ada has a la década de los 50
en los abajos de Ál a ez Conde (1958)
y He nández (1972). Es as ob as hacen
un eco ido his ó ico po las ciencias
zoológicas cubanas, y desc iben cómo
el desa ollo de es as se incula con la
acción de ecolec a y p ese a ma e-
iales de es udio.
Du an e el pe íodo de conquis a
y colonización, las mues as de la na u-
aleza cubana e an lle adas a España
pa a mos a a la mona quía las ma a-
illas del nue o mundo. Es as mues as
incluían made as, ocas, plan as y a es
i as.
Du an e el pe íodo colonial
apa ecie on los p ime os in en os de
desa olla es as ins i uciones po la
sociedad c iolla cubana. Con la c ea-
ción de la Sociedad Económica de
Amigos del País, en el año de 1735,
el S . Don José Ma ía Zamo a u o el
p oyec o de o ma un Gabine e de
His o ia Na u al, pa a lo cual pidió
po esc i o un in o me a Don Ramón
de La Sag a. El 4 de ab il de 1838 el
insigne na u alis a cubano Don Felipe
Poey Aloy p esen ó, an e la Sociedad
Pa ió ica en la Jun a o dina ia, un
p oyec o pa a la c eación de un Museo
de His o ia Na u al. Con los ondos
consignados po es a sociedad, se
pudo c ea un pequeño Museo p i a-
do pa a conse a los obje os donados
po los na u alis as cubanos y ex an-
je os. En mayo de 1840 las coleccio-
nes de es e museo ue on asladadas
desde la casa del na u alis a (en la calle
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
266
San Nicolás No. 96) hacia una sala en
el Con en o de San o Domingo. En
es as colecciones es á egis ado que
se incluían 30 a es cubanas en piel,
en e ellos algunas especies g andes, y
12 especies exó icas.
Las colecciones que exis ían en
el museo has a 1842 incluían 30 a es
con los nidos y hue os de unas cua en-
a especies dadas po Ramón de la Paz.
Pa a 1856 aumen ó a 80 especies de
a es y una amplia colección de hue os.
En las Memo ias de La Uni e -
sidad de la Habana (1864-1865) quedó
egis ado que en es e cu so se ag ega on
85 especies, mayo men e cubanas, de las
cuales se en ega on 60 pa a emi i una
pa e de ellas al Ins i u o de La Habana
y la o a a la Escuela P epa a o ia. En e
dichas a es se mencionaban una Ca ai a
(Ca aca a plancus), un Guincho (Pandion
haliae us), Siguapa (Asio s ygius), Lechuza
(Ty o alba), Cigüeña o Cayama (Myc e-
ia ame icana), A ie o (Coccyzus me lini),
a ios pi i es, un Ca denal (Pi anga sp.),
la Paloma Pe diz (S a noenas), el Alca az
(Pelecanus sp.) y a es consignadas como
U aca, G ajo y Cue o.
En 1891 mue e Felipe Poey, y
le sucede en el ca go Don Ca los de la
To e; el cual se man iene como con i-
nuado del p oyec o has a 1900, y es
sucedido po una se ie de pe sonalida-
des que habían sido sus discípulos. En
1938 se ag ega on ce ca de 100 ejem-
pla es de a es mon adas, con lo que
la colección ya con aba con 400 ejem-
pla es. En e las especies más no ables
que ue on adqui idas, es u ie on dos
ejempla es de S e co a ius poma inus y un
Pu inus g iseus, nue os epo es cap u-
ados en Ma anzas po el S . Cle o
Sánchez, además de un Judío (C o opha-
ga ani) de colo blanco y neg o, un To í
(P iloxena a o iolacea) ca meli a, ejem-
pla es de g ullas (An igone canadensis),
ca ai a, y una Siguapa.
Hay que des aca du an e es e
pe íodo de desa ollo de las colecciones
del p ime museo de his o ia na u al
cubano, la ac i idad pa alela que ealizó
el na u alis a alemán Johannes Gund-
lach. Es e p ominen e in es igado se
adicó en Ma anzas, y dedicó 57 años a
ecolec as de especies cubanas, c eando
una de las colecciones más impo an-
es de a es mon adas y pieles que, po
Dec e o Real de la Co ona Española en
1892, ue on asladadas al museo del
Ins i u o de Segunda Enseñanza de La
Habana (Figs. 1 y 2)
En 1914 los especímenes del
museo se encon aban en el Ins i u o
de Segunda Enseñanza de La Habana,
den o del depa amen o de Zoología,
en el Museo Cubano Gundlach. De es a
echa, se cuen a con un ca álogo hecho
po el D . Ped o V. Ragués, quien ue
conse ado del museo. En es e abajo
el D . Ragués comen a que la colección
con aba con 580 especímenes de a es,
aunque no especi ica si e an mon adas
o pieles de es udio, 213 hue os de a es
y 19 nidos, deposi adas ac ualmen e en
Capí ulo 18. Colecciones de A es
267
el Ins i u o de Ecología y Sis emá ica
(Fig. 1).
A inales del siglo XIX e inicios
del XX, o as colecciones p i adas
ue on desa olladas. En e es as se
des acan las de Gas ón S. Villalba,
S ephen C. B une , Joaquín Fe nando
de la Ve a y José H. Bauzá.
A inicios del siglo XX, es ins i-
uciones man enían las p incipales
colecciones zoológicas: la Real Acade-
mia de Ciencias Médicas, Físicas y
Na u ales de La Habana, el Ins i u o
de Segunda Enseñanza de La Habana y
el Museo Poey de la Uni e sidad de La
Habana, sede de la Sociedad Cubana de
His o ia Na u al Felipe Poey y Aloy.
El desa ollo de las colecciones
cien í icas, luego de 1959, es u o muy
inculado a los cambios o ganiza i os
desa ollados po la incipien e comuni-
dad cien í ica. En mayo de 1961, se unda
el Museo Nacional de Ciencias Na u ales
(MNCN) y pos e io men e, de la Acade-
mia de Ciencias de Cuba (Sil a, 1994).
En 1963 las colecciones del
MNCN ue on ans e idas al ecién
undado Ins i u o de Biología de la
Academia (IB), conse ando es a ins i u-
ción p ima ia solo las mues as de exhibi-
ción que, dos años más a de, se ab en al
público bajo el nomb e de Museo Poey
de la Academia de Ciencias de Cuba.
El IB ambién ecibe, jun o a
o as impo an es colecciones, las de
Gundlach del Ins i u o de Segunda
Enseñanza con i iéndose con es o en
el mayo depósi o de mues as zooló-
gicas del país. En 1972 es e ins i u-
o cambia su nomb e a Ins i u o de
Zoología y en 1986 se une al Ins i u o
de Bo ánica pa a da luga al Ins i u o
de Ecología y Sis emá ica de la Acade-
mia de Ciencias de Cuba (IES).
En es as décadas, 90% de las
colecciones zoológicas cubanas queda-
on concen adas en dos ins i ucio-
Figu as 1 y 2. Colección Juan C is óbal
Gundlach en el Ins i u o de Ecología y Sis e-
má ica. © Gus a o Blanco.
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
268
nes, el IES (Fig. 3) y el Museo Felipe
Poey de la Uni e sidad de La Habana
(Fig. 4 y 5). El Museo Ramsden de la
Uni e sidad de O ien e, undado en
1953, ambién man iene una impo -
an e colección con o mada p incipal-
men e po los es os de la colección
p i ada de Cha les Ramsden (Figs.
6 y 7); cuya mayo pa e había sido
adqui ida po la Academia de His o ia
Na u al de Filadel ia y po el Museo
Nacional de His o ia Na u al de los
Es ados Unidos.
Es ado ac ual
Un in en a io p elimina de la Red
Nacional de Colecciones Zoológicas,
un g upo de especialis as c eado en
el año 2003 en el seno de la Sociedad
Cubana de Zoología, e ie e la exis-
encia en el país de 101 colecciones
de ciencias na u ales e e idas a las
especialidades de zoología, paleon o-
logía y a queología. Muchos museos
p o inciales y municipales poseen
mues as de a es en exhibición, pe o
son ela i amen e pocos los que
man ienen colecciones de a es con
obje i os cien í icos. De las coleccio-
nes in en a iadas, es es án inculadas
al Minis e io de Ciencia, Tecnología y
Medio Ambien e y el es o se subo -
dinan a los minis e ios de Cul u a, de
Salud Pública y de Educación Supe-
io . Independien emen e de es o,
odas las colecciones in en a iadas se
encuen an subo dinadas adminis a-
i a o me odológicamen e, al Consejo
Figu as 3. Colección básica o ni ológica
del Ins i u o de Ecología y Sis emá ica ©
Gus a o. Blanco.
Figu a 4. Colección o ni ológica del Museo
Felipe Poey, Uni e sidad de La Habana. ©
Robe o Alonso.
Figu a 5. Ejempla de la Gallinuela de San o
Tomas (Cyanolimna ce e ai) en el Museo Felipe
Poey. Único ejempla en Cuba. © Nils Na a o.
Capí ulo 18. Colecciones de A es
269
Nacional de Pa imonio Cul u al y sus
dependencias p o inciales, excep o las
pe enecien es al CITMA.
En las colecciones del Ins i u o
de Ecología y Sis emá ica en La Habana
se encuen a deposi ado 31% de odos
los especímenes zoológicos nacionales
de a es, hospedando la colección his ó-
ica de Gundlach o iginal (565 especí-
menes). La Colección de A es del Ins i-
u o cuen a con 3 736 especímenes;
los que se ag upan en 1 956 pieles de
es udio, 621 animales mon ados, 1 063
hue os, 38 nidos, y 58 bouche . Exis-
en además 73 especímenes no iden i-
icados, los que incluyen 70 hue os y 3
nidos. Hay ep esen adas 319 especies,
ag upadas en 24 ó denes, 67 amilias y
189 géne os. Es os egis os de espe-
címenes incluyen odos los ó denes y
amilias de la o ni o auna cubana.
El Museo de His o ia Na u-
al Felipe Poey de la Uni e sidad de
La Habana con iene 23,4%, el Museo
Nacional de His o ia Na u al de Cuba
11,3% y el Museo de His o ia Na u al
Cha les T. Ramsden 9,4%. El 56,6%
de los especímenes co esponden a
pieles de es udio y 33,3% son ejempla-
es mon ados, en muchos casos con
p opósi os exposi i os, como es el caso
de museos locales como la colección
Bauzá y la de Isla de la Ju en ud. Exis-
en o os como el Museo de His o ia
Na u al de Holguín Ca los de la To e
y Hue a (Figs. 8), el Museo Nacional
de His o ia Na u al en la Habana y el
Joaquín Fe nández de la Ve a de Giba-
Figu a 6. Museo Ramsden de la Uni e sidad
de O ien e. © Ge a do Hecha a ia.
Figu a 7. Ec opis es mig a o ia, Ejempla en el
Museo Ramsden. © Ge a do Hecha a ia.

Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
270
Figu a 8. Colección o ni ológica del Museo de His o ia Na u al Ca los de la To e y Hue a de
Holguín. © Ca los Peña.
Nomb e de la colección Ubicación
Colección José H. Bauzá Museo Nacional de His o ia Na u al, La
Habana
Museo Tomás Romay San iago de Cuba
Museo Ignacio Ag amon e Camagüey
Museo de His o ia Na u al Felipe Poey Uni e sidad de La Habana
Museo de His o ia Na u al
Joaquín Fe nández de la Ve a Giba a, Holguín
Museo de His o ia Na u al
Ca los de la To e y Hue a Holguín
Ins i u o de Ecología y Sis emá ica La Habana
Ins i u o de Segunda Enseñanza
Cuqui Bosch San iago de Cuba
Museo de His o ia Na u al
D . An onio Núñez Jiménez Nue a Ge ona, Isla de la Ju en ud
Museo P o incial
A cadio Ley e Vidal Delgado Maya í
Museo Nacional de His o ia Na u al de Cuba La Habana
Colección Didác ica
Ped o Regalado INDAF Camagüey
Museo de His o ia Na u al
T anquilino Sandalio de Noda Pina del Río
Museo de His o ia Na u al
Cha les T. Ramsden San iago de Cuba
Museo de His o ia Na u al de Sanc i Spí i us Sanc i Spí i us
Museo Osca Ma ía de Rojas Cá denas, Ma anzas
Tabla 1. Nomb es y ubicación de las colecciones o ni ológicas cubanas más impo an es (Modi i-
cado de Wiley e al. 2008).
Capí ulo 18. Colecciones de A es
271
a, Holguín (Fig. 9) que albe gan egis-
os muy impo an es.
El análisis más p o undo de las
colecciones cien í icas de a es cuba-
nas en iempos ecien es ha sido el
conducido po el D . James W. Wiley,
quien con un conjun o de colabo a-
do es publica un abajo de esumen
en el año 2008 (Wiley e al., 2008)
(Tabla 1). Es e au o , en e 1995 y
2006 isi ó 18 colecciones cien í icas
pa a ecopila los da os de sus ma e-
iales, y elabo ó un ca álogo digi al
con los 11 055 indi iduos egis ados
y e i icados pe sonalmen e (Tabla 2).
En e es os especímenes se incluyen 19
holo ipos y 30 pa a ipos.
Más de la mi ad de los especí-
menes (57,5%) ue ecolec ada en la
segunda mi ad del siglo XX, y un e cio
en la p ime a mi ad del siglo XXI. En
iempos ac uales, muy pocos especí-
menes se han adicionado po causa de
di icul ades logís icas y económicas y
po un cambio del in e és a o os es u-
dios. En la mayo ía de las colecciones,
un núme o impo an e de especíme-
nes ca ece de da os c í icos como la
localidad (22,4%) y echas de eco-
Figu a 9. Museo de His o ia Na u al de Giba a
Joaquín Fe nández de la Ve a. © Ailen Anido.
Tipo/Núme o Especímenes cubanos y
exó icos Especímenes cubanos
(%) To ales Examinados To ales Examinados
Pieles de es udio 6 138 5 931 (53,6) 6 008 5 795 (55,6)
A es mon adas 3 954 3 695 (33,4) 3 540 3 350 (32,2)
Hue os 1 032 1 006 (9,1) 1 019 1 000 (9,6)
Nidos 44 44 (0,4) 41 40 (0,4)
Esquele os 3 3 (<0,1) 3 3 (<0,1)
Mues as en líquido 2 2 (<0,1) 2 2 (<0,1)
Fósiles 25 25 (0,2) 25 25 (0,2)
Inde e minados 1 402 349 (3,2) 1 006 201 (1,9)
To ales 12 600 11 055 (100) 11 644 10 416 (100)
Tabla 2. Núme o de especímenes de a es ca alogados y examinados po Wiley e al. (2008) en 18
colecciones cubanas, según el mé odo de p ese ación y el ipo de ma e ial.
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
272
lec a (30%) o el nomb e de ecolec-
o (22,5%). En la ac ualidad la mayo
pa e de las colecciones o ni ológi-
cas de Cuba se encuen an bas an e
a ec adas po no posee condiciones
logís icas adecuadas y habe enido un
inadecuado manejo.
La ac ual dispe sión de las colec-
ciones, así como las di e encias en el
a amien o de las mismas según su
pe enencia, di icul a el acceso a sus
ondos e in o mación asociada, a lo
que se suman las ca encias ma e iales, la
inaccesibilidad a la li e a u a especiali-
zada y la ausencia de pe sonal cali icado
dedicado al abajo cu a o ial.
Las colecciones biológicas ienen
nume osos y muy a iados usos en el
campo de la in es igación cien í ica:
pueden se u ilizadas en es udios de
axonomía, sis emá ica, biogeog a ía,
ilogeog a ía, au oecología, ilogenia y
mig aciones. Las colecciones y los da os
asociados a ellas cons i uyen un banco de
ma e ial de e e encia, una he amien a
pa a la iden i icación, y pa a la ac uali-
zación de la nomencla u a, un banco de
da os de dis ibución y de mues as pa a
es udios de ADN o iso ópicos. B indan
además una se ie de se icios elaciona-
dos con la educación ambien al y si en
como he amien a impo an e pa a la
o mación de nue os cien í icos.
En las colecciones o ni ológicas
de Cuba, los p ocedimien os cu a o ia-
les debe ían con empla que los p o o-
colos pa imoniales es én usionados
con los cien í icos pa a pe mi i un
manejo adecuado de las mismas y da le
el alo que co esponde.
Mé odos dE colEc a
Todo cu ado debe es a amilia izado
con la disponibilidad de ejempla es en
las colecciones ya es ablecidas, a in de
no ex ae ma e ial de la na u aleza inne-
cesa iamen e (González e al., 2008).
Du an e los mues eos se debe
ene en cuen a an o las implicaciones
de la colec a pa a la conse ación de la
auna como la capacidad de la ins i u-
ción pa a conse a adecuadamen e
el ma e ial a ecolec a . Se debe ela
po que el mé odo de ecolec a que se
emplee no in lija daño alguno al hábi-
a , de e io e el e ugio de los animales
o lesione más indi iduos de los que
deban ecolec a se. Tampoco deben
iola se las edas es ablecidas o ag a-
a la si uación de especies decla adas
en alguna de las ca ego ías de amenaza
es ablecidas.
Figu a 10. Ca pin e o Ve de (Xiphidiopicus pe cus-
sus) a apado en la ed. © Hi am González.
Capí ulo 18. Colecciones de A es
273
El consenso in e nacional indica,
y la expe iencia cubana con i ma que,
no se deben ealiza colec as du an e los
ciclos ep oduc i os. En gene al, se debe
a a de ob ene se ies ep esen a i as
de las especies más abundan es en cada
localidad (González e al., 2008).
En el caso de las especies de alla
mayo , apenas si es posible ob ene
unos pocos ejempla es, debido a ac o-
es inminen es de su es uc u a pobla-
cional.
Es esencial que la mues a no sea
iciada po el ecolec o an e la p esen-
cia de ejempla es conspicuos po cual-
quie concep o. El ecolec o nunca
debe ope a como dep edado .
Las a es se pueden ecolec a
u ilizando edes o ni ológicas (Fig. 10),
ampas y escope as. Es e úl imo mé o-
do no es muy u ilizado en la ac ualidad,
y en caso de su uso, el calib e es a á en
dependencia del amaño del animal.
Los especímenes que se ecogen
mue os pa a pieles de es udio, deben
se conse ados den o de bolsas plás-
icas en una ne e a. Si no se dispone
de ne e a po á il o de una ins alación
ce cana donde e ige a los, lo mejo es
e isce a los y llena la ca idad abdomi-
nal y la bucal, con algodón imp egnado
en alcohol al 70%. En condiciones de
campo la piel puede se salada después
del desca ne y desg ase manual, pe o
el empleo del clo u o de sodio al e a el
colo e inc emen a la hig oscopía del
ma e ial.
El secado de pieles de es udio
e minadas en el e eno debe hace se a
la somb a y en luga es en ilados, ue a
del alcance de insec os. Se sugie e que,
en es as condiciones se cons uya una
caja de secado p o egida po malla plás-
ica o ela pa a mosqui e os.
Los ejempla es des inados a
la p ese ación en líquido deben se
p e iamen e ijados. Es o equie e de
ecipien es con capacidad su icien-
e pa a e i a el hacinamien o, y debe
ela se po la concen ación del ijado
si es e es eu ilizado.
Los esquele os suelen limpia -
se po mé odos químicos o biológicos
(acción de de i ó agos). El p ime o
es más limpio y e icien e, pe o iene
un lími e impues o po el amaño del
animal. Pa a la ob ención de un esque-
le o se suele conse a en alcohol el
animal descue ado y e isce ado en el
campo has a llega a la ins i ución y se
p ocesado. Las osamen as desca na-
das pueden seca se de la misma o ma
que se indicó pa a las pieles de es udio.
La e ique a nume ada debe a a se a la
pel is; si el ma e ial es á desa iculado,
cada po ción a iculada debe se o u-
lada con el mismo núme o de campo
(González e al., 2008).
Pa a el es udio de los con enidos
es omacales se ex aen los es ómagos
en e os y se p ese an en e anol al 75%.
Al es ómago ex aído se le suele p ac i-
ca una incisión pa a acili a la pene-
ación del p ese an e. Los con enidos
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
280
ealizadas pa a de ene o minimiza
el de e io o, y p olonga la ida ú il
de los especímenes. Cada ins i ución
debe abaja en el análisis y con ol
del en o no del obje o, pa a p o ee
un mejo ambien e de almacenamien o,
man enimien o, manejo y cuidado de
los ejempla es (Simmons y Muñoz-Sa-
ba, 2003).
Cada colección debe con a con
ins alaciones ap opiadas pa a el almace-
namien o de los especímenes. Es uc-
u almen e, el local debe se es able y
según co esponda, se debe limi a el
acceso del pe sonal. No se debe pe mi-
i inge i alimen os o bebidas ni uma
en su in e io .
Las ins alaciones deben posee
un espacio adecuado pa a el depó-
si o de los con enedo es. Es os se
deben ubica de o ma al que acili-
en el abajo cu a o ial y las labo es de
man enimien o y limpieza. Den o de
cada es an e se debe e i a el hacina-
mien o de los ejempla es, ya que es o
po encia su de e io o (González e al.,
2000).
El c i e io que se siga pa a o ga-
niza los con enedo es den o de la
colección, debe ga an iza la ubicación
y acceso ápido a los especímenes y su
in o mación asociada. En es e sen ido,
pa a op imiza el abajo cu a o ial y
écnico, algunas colecciones pueden se
o ganizadas al abé icamen e (siguiendo
c i e ios axonómicos), po e en os de
colec as, po la ubicación geog á ica de
los especímenes o po ilogenia. Las
colecciones ambién pueden se o gani-
zadas a endiendo a los a ibu os comu-
nes que compa en los especímenes en
é minos de ma e ial de composición
y eque imien os de almacenamien o.
Los especímenes de colecciones excep-
cionales (de ipos, his ó icas, e c.) gene-
almen e se ubican apa e, sin segui
ningún o den je á quico.
El ambien e de almacenamien-
o debe es a clima izado pa a ga an-
iza condiciones de luz, empe a u a
y humedad es ables. El es ue zo y los
ecu sos pa a el cuidado de las colec-
ciones deben di igi se mayo men e a
con ola las luc uaciones ambien-
ales. Siemp e que las condiciones lo
pe mi an, las á eas donde se almacenan
los especímenes no deben ene o a
unción. La buena limpieza es esencial
pa a man ene una colección saludable
(Simmons, 1998; González e al., 2000).
Cada ejempla se debe almace-
na usando el mayo núme o de en ol-
u as o con enedo es posibles. Cuan o
mejo sea la in eg idad de cada en ase,
mejo p o egido es a á el ejempla an e
luc uaciones y cambios que se puedan
p oduci en el ex e io (Wein aub e al.,
1995).
La luz isible y las adiaciones
ul a iole as dañan a los ejempla es
gene almen e de o ma i e e sible. Las
p incipales uen es de adiación son
la luz di ec a del Sol y la emi ida po
las lumina ias de las ins alaciones. Se

Capí ulo 18. Colecciones de A es
281
debe minimiza el núme o de lámpa as
encendidas en las á eas de almacena-
mien o, y la luz na u al debe se il ada
y no debe incidi en los ejempla es ni
la es an e ía. Exis en sis emas de ilumi-
nación con il os asociados ab icados
especí icamen e pa a museos (Gonzá-
lez e al., 2008).
En e las p incipales plagas que
a ec an las colecciones es án los hongos,
insec os y áca os. Es as a acan an o a
los ejempla es, como a los depósi os de
almacenamien o y sopo es de in o ma-
ción asociados a es os (Fig. 16).
Toda plaga debe se co ec a-
men e iden i icada pa a p ocede a su
con ol e ec i o. En cada caso, se deben
conside a las posibles ías de en ada
de cada especie al local. Gene almen e
la p esencia y p oli e ación de hongos
Figu a 16. Ejempla es a ec ados po plagas y
hongos. © Gus a o Blanco.
se asocia con ni eles de empe a u a y
humedad ela i a inadecuados. Debido
a es o, solo se deben aplica ungicidas
una ez con oladas las condiciones
ambien ales de la colección.
En cada colección deben p og a-
ma se inspecciones egula es a los
es an es de almacenamien o, así como
limpiezas pe iódicas de odo el local.
Es o ga an iza la eliminación del pol o
y los desechos acumulados, además de
la de ección emp ana de plagas.
Todos los especímenes son
únicos e i eemplazables, ya sea po su
ca ác e his ó ico o impo ancia cien í-
ica. Los especímenes ipo, po ejemplo,
son cla es pa a la co ec a clasi icación
axonómica de las especies. Es os ejem-
pla es no deben some e se a umigacio-
nes in ensi as ni p ocesos es au a i os
(González e al., 2000).
Pa a el anspo e, po pe mu a
de la colección, p és amo o in e cambio
ins i ucional, los ejempla es deben empa-
ca se de o ma al que esis an la manipu-
lación excesi a, el andalismo y condicio-
nes ex emas de humedad y empe a u a.
El embalaje debe co esponde se con el
ipo de p epa ación, es an e de almace-
namien o, y la ía de anspo e a u iliza
(González e al., 2008).
Es usual el empleo de cajones de
made a o ca ón con el in e io elleno
de algún ma e ial amo iguan e (gua a,
i as de papel, polie ileno, e c.). El espé-
cimen debe se en uel o en papel espe-
cial, pa a e i a el daño po icción, y
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
282
en el caso de los animales mon ados, la
base del sopo e debe se ijada a la caja
según co esponda.
Se debe e i a el empaque exce-
si o al ededo del animal, a menos que
sea necesa io. Es ecomendable, además,
coloca en el ex e io del cajón una a je-
a que e ie a el con enido de es e, su
agilidad y la o ma de desempaque.
Es o puede con ibui no ablemen e
a minimiza el daño a los ejempla es
anspo ados (González e al., 2000).
p ocEsaMIEn o y uso dE la
In o MacIón asocIada a los
EspEcíMEnEs
El abajo cu a o ial incluye el a a-
mien o y p ocesamien o de la in o ma-
ción asociada a los ejempla es almacena-
dos. Es a documen ación es conside ada
pa e in eg al del obje o conse ado y
debe es a lib emen e disponible. Has a
la echa se han publicado a ios abajos
con desc ipciones eó icas y p o oco-
los pa a la es anda ización del manejo y
accesibilidad a es a in o mación (Wood-
wa d, 1990; Ca e y Walke , 1999;
Ha pham, 2006; Hogue y Raine, 2006).
La oma de in o mación asocia-
da a los ejempla es empieza desde la
colec a. En caso de que los especíme-
nes en en a la colección po dona-
ción, comp a, in e cambio o p és amo,
se debe e i ica que la documen a-
ción anexa a es os es é comple a. En
es e sen ido, González e al. (2000) y
González e al. (2008) señalan una se ie
de ecomendaciones cu a o iales pa a
colecciones cubanas, en e las que igu-
a la mínima in o mación que deben
con ene los especímenes.
Cada colección, gene almen e,
iene un p o ocolo de egis o y documen-
ación p opio. Es común el uso de un lib o
de en ada, un egis o de ac i idades y
un ca álogo de especímenes, como he a-
mien as de asien o de la in o mación.
En el lib o de en ada se ano a
cada ing eso a la colección, con el
p opósi o de egis a y con ola sus
componen es. El núme o de en ada
es único pa a cada adquisición y en
algunos casos puede co esponde -
se con especímenes indi iduales. Los
lo es p oceden es de igual o igen y que,
además, son inco po ados en el mismo
momen o eciben un único núme o de
en ada y se desc iben b e emen e.
En el egis o de ac i idades se
de allan odos los se icios que se hayan
p es ado en la colección. Se incluyen,
además, las isi as de in es igado es
y público en gene al, los abajos de
in es igación, las acciones de man e-
nimien o, es au ación y limpieza, los
p és amos, in e cambios, donaciones y
bajas de ejempla es.
El ca álogo, po su pa e, eco-
pila oda la in o mación ísica e his ó-
ica disponible pa a cada espécimen. A
cada ejempla , además, se le asigna un
núme o, único y secuencial, p opio de
la ins i ución.
Capí ulo 18. Colecciones de A es
283
En las colecciones abie as la
ca alogación de especímenes es con i-
nua, ya que en cualquie momen o
puede ing esa ma e ial. Las colec-
ciones ce adas, en cambio, ienen
ca álogos que no se inc emen an. En
ambos casos, es esencial ac ualiza lo
cuando los ejempla es cambien de
ubicación o condición, se es au en o
causen baja.
Gene almen e, g an pa e de la
in o mación asociada a los especíme-
nes puede oma se di ec amen e de las
e ique as. Debido a es o, es ecomen-
dable e isa pe iódicamen e su es ado
y p e eni cualquie de e io o. Siem-
p e que sea posible, es as deben es a
hechas de papel an iácido de algodón y
se o uladas con in a neu a indeleble.
La in o mación debe ano a se lo más
comple a posible y e i a se el uso de
códigos pa icula es en los da os.
Toda e ique a debe ene un
núme o de campo, en ada o ca álo-
go según co esponda. Además, debe
gua da la in o mación de la de e mina-
ción del espécimen, los da os de colec-
a y p epa ación de es e. Es as solo
deben e i a se del ejempla cuando se
comp uebe que sus ma e iales pueden
daña la conse ación del espécimen.
Cuando la can idad de in o ma-
ción que se iene que maneja es muy
abundan e y di e sa, se debe o dena de
modo al que se ga an ice su accesibi-
lidad de la o ma más óp ima y ápida
posible. Las bases de da os digi ales son
he amien as muy ú iles en es e sen ido
y acili an el abajo cu a o ial. Digi a-
liza la in o mación de la colección en
una base de da os gene almen e implica
mucho iempo. Es ecomendable an es
de comenza es a labo ene cla o las
ca ac e ís icas de la in o mación que
se a a maneja y cuáles son las sali-
das y esul ados que se espe an de es e
p oceso. En es e sen ido, de ini los
campos del a chi o es, gene almen e, el
paso más c í ico.
Básicamen e, se espe a que odo
espécimen enga asociada su in o mación
axonómica, de ecolec a y p epa ación.
A cada ejempla ca alogado, se le adicio-
na además su ubicación en la colección,
el es ado de conse ación en el que se
encuen a, y la in o mación con enida en
el egis o de ac i idades que es é di ec-
amen e elacionada con él. En caso de
que el espécimen se haya inco po ado a la
colección po una ía di e en e a la cap u-
a en el medio na u al, debe ano a se el
ipo y sus ca ac e ís icas.
Toda es a in o mación puede
ep esen a se en hojas de da os e in e-
g a se po medio de ablas dinámicas.
Es o se puede hace en ges o es de
bases de da os de paque es in o má i-
cos comunes como Lib e O ice, WPS
O ice o Mic oso O ice.
Si la colección es g ande, o es á
en cons an e inc emen o, es ecomen-
dable el uso de una es uc u a elacio-
nal en la base de da os. En es e caso,
cada da o inco po ado se encuen a
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
284
den o de una abla pa icula , y cada
abla es conec ada a o as pa a in eg a
la in o mación. Es o e i a el uso de
alo es epe idos den o de un campo
je á quico y op imiza el sis ema.
Has a la echa se han desa olla-
do muchos ges o es de bases de da os
elacionales especí icos pa a mane-
ja in o mación de especímenes de
his o ia na u al. Es os, en su mayo ía,
pe mi en impo a y expo a la in o -
mación a o ma os comunes como
ex o sepa ado po comas o po abu-
laciones.
Exis e un inc emen o no a-
ble en el desa ollo de ges o es que
emplean espacios i uales de alma-
cenamien o, lo que unido a una g an
a iedad de po ales en In e ne
pe mi en un acceso abie o y la in e-
g ación de la in o mación a di e sas
escalas. En e los usados en colec-
ciones o ni ológicas es án: ORNIS
(h p://www.o nisne .o g/), A c os
(h p://a c os.da abase.museum/)
y KeEmu (h p://www.keso wa e.
com/). El uso de es os sis emas no es
ecomendable pa a aquellas coleccio-
nes que no dispongan de una cone-
xión ac i a a In e ne .
En e los ges o es de ipo esc i o-
io se encuen an Bio a (h p:// ice oy.
eeb. uconn.edu/bio a) y Speci y (h p://
speci yso wa- e.o g/). Ambos no
equie en del pago de una licencia come -
cial, y pueden se ins a lados con ela i a
acilidad en una compu ado a local.
Bio a es á desa ollado sob e
4D RDMS y u iliza 4D Se e pa a
in eg a se icios web. P esen a una
in e az g á ica simple y es á dispo-
nible pa a Mic oso Windows y Mac
OS. El so wa e es muy lexible pa a
su uso con da os de di e en es ipos,
así como ambién ácil de maneja .
Speci y po su pa e, es á
disponible pa a Mic oso Windows,
Mac OS y Linux. Es á basado en
MySQL RDMS, y puede se imple-
men ado como una base de da os
simple en una compu ado a pe sonal
o como una base de da os mul iusua-
io en una ed local. En dependencia
del sopo e que se enga, el p og a-
ma pe mi e una amplia in eg ación
con se icios web y compu ación en
la nube. Es ambién un so wa e muy
segu o y es able.
Con independencia del ges o
de in o mación que se u ilice, la base
de da os debe se capaz de adap a se a
los cambios de so wa e y ha dwa e. El
sis ema debe pe mi i expo a da os
a o ma os comunes, y es ecomen-
dable además que sea compa ible con
los es ánda es y p o ocolos de GBIF
(h p://www.gbi .o g). Es a me a-base
es una pla a o ma que o ece acceso
en línea, lib e y abie o a in o mación
sob e biodi e sidad, incluyendo la ela-
cionada con especímenes de museos.
En Cuba, ce ca del 35% de la in o -
mación asociada a nues as colecciones
se encuen a digi alizada en COLBA-
Capí ulo 18. Colecciones de A es
285
SE, y puede consul a se a a és del
nodo cubano del GBIF (h p://www.
ecosis.cu/ biocuba/gbi /gbi cuba.h m)
(I u iaga y Olcha, 2011).
Es ecomendable que los da os
en ados a las hojas no engan espa-
cios, símbolos o ca ac e es especiales
(como “ñ”, ildes, e c.). Cada egis o
debe inclui , además, sus me ada os
con la in o mación explíci a que gua -
da el campo. Se debe e i a sob es-
c ibi los da os o iginales, incluso si
se es án co igiendo e o es (Mo is,
2005).
Aunque las bases de da os elec-
ónicas minimizan la necesidad de
muchos ipos de egis os en o ma o
du o, exis en algunos documen os que
siemp e deben es a o mando pa e
de la documen ación de la colección.
En e es os se des acan documen os
legales de p és amos y donaciones,
bajas, pe misos de uso, epo es de
condición o publicaciones elacionadas
con la colección.
Algunas ins i uciones albe -
gan una copia imp esa del ca álogo,
lo que esul a con enien e an e allos
del sopo e digi al. Es a copia puede
consis i en a je as de ca ulina cuyo
amaño depende del a chi o en que
se gua dan. Cada a je a se co es-
ponde con un espécimen e incluye la
in o mación de colec a, núme o de
ca álogo, y o as mediciones omadas
di ec amen e de es e; lo que minimiza
la manipulación de los especímenes
y con ibuye po an o a su conse -
ación. Toda la documen ación debe
es a hecha de ma e iales con p opie-
dades conse a i as (González e al.,
2008). Cada base de da o en sopo e
digi al debe ene una o más copias
esgua dadas an e la posibilidad de
pé dida de la o iginal.
colEccIonEs dE sonIdo: o MacIón
y p EsE acIón dEl a chI o acús Ico
Las g abaciones acús icas ep esen an
una he amien a ú il pa a la axonomía,
la sis emá ica y los es udios de biodi-
e sidad y conse ación; sob e la base
de la gene ación y documen ación del
conocimien o ob enido po el análi-
sis de las emisiones acús icas. Las a es
se des acan po la amplia a iedad de
sonidos que son capaces de elabo a ,
los que juegan un papel esencial en la
ecología de cada g upo.
Po odo es o, se hace necesa io
con a con a chi os de sonidos de cali-
dad óp ima y que, a su ez, b inden la
mayo can idad de in o mación posi-
ble sob e el p oceso de comunicación
acús ica en las especies o g upos de
in e és. Pa a es o, es necesa io ealiza
una co ec a g abación de las señales
acús icas an o en ida na u al como en
cau i e io. An es y du an e el p oceso,
se debe e isa el es ado y unciona-
mien o de los equipos de g abación y
sus acceso ios: g abado a, disposi i os
de almacenamien o de las señales, ba e-

Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
286
ías, audí onos, mic ó onos y cables
de conexión. Una ez ealizada dicha
comp obación, se puede p ocede a la
g abación. En dependencia de los in e-
eses del g abado o de los equipos que
se an a emplea , se á necesa io ealiza
cie as ope aciones pa a ga an iza la
calidad de la g abación.
Si se u ilizan equipos que equie-
an la manipulación cons an e del
g abado (g abado as analógicas o
digi ales con encionales y mic ó onos
di eccionales), es aconsejable localiza
isualmen e o al menos la di ección del
o los indi iduos que que emos g aba
(Fig. 17). Median e es a acción, se a a
que el mic ó ono (si es di eccional) es é
o ien ado hacia la uen e de emisión
del sonido, así se e i a la pé dida de
in o mación (po ejemplo: ecuencia
de emisión y es uc u a del sonido)
con enidas en las señales p oducidas.
O o elemen o a ene en cuen a es que
el g abado debe ubica se lo más ce ca
posible, siemp e a ando de no pe u -
ba al obje o de es udio. La impo an-
cia de es as dos ope aciones, es que
pueden mejo a la calidad del a chi o
de sonido ob enido. Una ez iniciada
la g abación, es undamen al el con ol
de la ganancia del egis o ( é mino
e e ido a la sensibilidad del mic ó o-
no), se plan ea que se debe g aba con
la meno ganancia posible pe o que
ga an ice una buena elación señal- ui-
do ( é mino cuali a i o equi alen e a la
azón en e la señal de in e és y el uido
ambien e), lo cual exp esa la calidad de
la g abación.
En la ac ualidad se ecomienda
el uso de g abado as digi ales como la
Ma an z p o esional y mic ó ono Senn-
heise que ga an izan una al a calidad
de g abación (Fig. 18).
No obs an e, ealiza g abacio-
nes de al a calidad no es su icien e pa a
con a con a chi os sono os de amplia
u ilidad. La g abación siemp e debe se
complemen ada con in o mación que
pe mi a la indi idualización de cada
pis a g abada y pos e io men e, su uso
como unidad independien e en es u-
dios de ca ac e ización ocal ya sea a
ni el indi idual, poblacional o egional
en e o os. Es a in o mación auxilia
pe o igualmen e impo an e, se b inda
en la denominada e ique a de g abación
y puede di idi se en cinco ca ego ías
(González e al., 2000), ellas son:
Iden i icación: nomb es (común
y cien í ico del axón); ipo de iden i i-
cación del o los indi iduos ( isual y/o
ocal); en caso de iden i icación isual,
si se usó guía de campo, ¿cuál?
Figu a 17. G abación del can o de las a es en
el campo. © Eneide Pé ez.
Capí ulo 18. Colecciones de A es
287
Localidad: da os necesa ios
pa a iden i ica los (localidad más exac-
a, pun os de e e encia en e o os);
geo e e enciación, echa y ho a de la
g abación.
Hábi a s: desc ipción isio-geo-
g á ica más exac a posible; condiciones
me eo ológicas en el momen o de la
g abación.
Conduc a y biología: conduc-
a asociada a la emisión de sonidos; si
se usó o a g abación como señuelo
( eclamo); p esencia de o os animales.
Da os écnicos: nomb e del
ope a io; desc ipción de los equipos
(g abado a, cin a, sis ema de mic ó o-
nos y o os acceso ios); especi icación
de sonidos y uidos de ondo (in e e-
encia con la señal de in e és); dis ancia
ap oximada en e el ope a io y el o los
indi iduos de in e és; ganancia con la
que se ealizó la g abación.
Una ez ealizado es e p ocedi-
mien o, se debe pasa a la inco po a-
ción del ma e ial al es o de la colección.
Se ecomienda inco po a odos los
da os e e idos en la g abación, a una
base de da os que debe compila oda
Figu a 18. Equipamien o digi al ecomendado.
© Hi am González.
la in o mación auxilia de la colección
p eexis en e. De es a o ma, se ga an i-
za la p ese ación de una pa e impo -
an e de la in o mación: axa ep e-
sen ados en la colección, localidad de
p esencia de las especies, b e e ca ac-
e ización es uc u al del o los hábi a s,
o as conduc as obse adas du an e
la emisión de sonidos, si co esponde
a una emisión espon ánea o inducida
( eclamo) en e o as. Es e conocimien-
o puede se ú il en o os es udios, así
como cons i uye una o ma de conse -
a pa e de la in o mación en caso de
pé dida o de e io o de los a chi os de
sonidos. Es e enómeno que puede
se causado po di e sos ac o es y en
di e sas si uaciones que a en an con a
la p ese ación de la in o mación sono-
a, la cual puede pe de se an e el de e-
io o de las cin as donde es á egis ada.
causas dE dE E Io o dE las cIn as
Magné Icas
Exis en una g an can idad de ac o es que
pueden p o oca el p og esi o o d ás i-
co de e io o de las cin as magné icas y
consecuen emen e, la pé dida pa cial
o o al de la in o mación con enida en
ellas. En e los ac o es más comunes o
de mayo impac o, podemos menciona
al homb e como p incipal ac o . Algunos
de los daños más comunes que puede
p o oca son: las mu ilaciones, las huellas
de g asas y o as sus ancias p oduc o de
una mala manipulación y las a ec acio-
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
288
nes po la acción de oedo es e insec os,
p esen es po las malas condiciones higié-
nico-sani a ias de las ins alaciones. O os
de los ac o es de mayo impac o que
pueden a ec a la in eg idad de las cin as
son los climá icos: los al os alo es de
empe a u a y humedad ela i a, pueden
gene a el desa ollo de mic oo ganismos
que p o oquen el de e io o del ma e ial
(Villanue a, 2000), así como la exposi-
ción a la luz sola , odos es os elemen-
os pueden ocasiona daños a la cin a de
audio (C uz, 1996).
O as causas del de e io o de
es os a chi os son: usa y almacena
el case e en un ambien e de con a-
minación cons an e, p o ocada po el
pol o, huellas digi ales, comida, cenizas
de ciga o en e o as; la al a de cuida-
do en la manipulación de los casse es
como pueden se las caídas al piso, que
p o ocan al e aciones de las cin as; la
exposición a ue es campos magné i-
cos p o oca la pé dida de in o mación.
Po o a pa e, el uso cons an e de las
cin as ae como consecuencia una
disminución del iempo de ida ú il de
la misma.
O os enómenos pun uales que
ocu en du an e la manipulación y uso
de las cin as, en combinación con algu-
nos de los ac o es an es mencionados,
con ibuyen al p og esi o de e io o
del ma e ial y la in o mación con eni-
da en ellos. Algunos de es os p oble-
mas pueden se los cambios b us-
cos de humedad y empe a u a, cuyo
esul ado puede de ec a se du an e la
ep oducción de las cin as de audio;
las ope aciones de bobinado y ebo-
binado no ealizadas co ec amen e,
pueden p oduci una ensión i egula
a lo la go y ancho de la cin a, el ebo-
binado sin la ensión eque ida, puede
p o oca una sepa ación de las capas
adyacen es de la cin a, gene ando una
a uga ans e sal donde se localiza
el de ec o. Es o ambién puede se
consecuencia de una excesi a a ia-
ción de la empe a u a y humedad
du an e la anspo ación del casse e
(Olguín, 2008).
O os de es os p oblemas son
el oce y la consecuen e icción gene-
ada en e la cin a y los guías o sopo -
es del equipo, que pueden p o oca
desp endimien os del aglu inan e y,
po lo an o, de pa ículas de óxido.
Los ambien es muy secos inc emen an
la adhesión en e las capas adyacen es
debido a la gene ación de es á ica en la
supe icie, consecuen emen e se gene-
a á una a acción de pol o y pa ícu-
las de basu as po es e ipo de cin as
(Oso io, 1985).
p EsE acIón dE las cIn as Magné Icas
La p ese ación es de inida como el
conjun o de medidas necesa ias pa a
man ene la in eg idad de los docu-
men os y su con enido in o ma i o. De
mane a p ác ica, se ían las medidas pa a
ga an iza de o ma absolu a, la p o ec-
Capí ulo 18. Colecciones de A es
289
ción con a el pol o, la humedad, los
incendios, el mal a o y la al a de higiene
de a chi is as y consul an es en e o os
ac o es. Los disposi i os magné icos de
almacenamien o: audiocase es, audiocin-
as en e o os, ienen un iempo de ida
ú il de ap oximadamen e 25 años. A pa i
de es e iempo pueden apa ece indicios
de de e io o como pueden se : la deg a-
dación de la adhesión de los componen-
es de la cin a (cin as pegajosas), pé dida
de pa ículas magné icas y de o mación
del sus a o (el espaldo de la cin a se es i-
a o se encoge). En onces, pa a p ese a
y pode di undi el ace o con enido en
cin as de audio en las colecciones de soni-
do, es necesa io aplica medidas pa a la
p e ención, es abilización y con ol que
pe mi an ga an iza el man enimien o de
las mejo es condiciones de las colecciones
de a chi os sono os. Po lo que man e-
ne óp imas condiciones ambien ales y
de almacenamien o, así como la p opia
calidad de las cin as y el poco uso de las
cin as maes as, son ac o es que pueden
ex ende la longe idad o la capacidad de
se u ilizada la in o mación con enida en
es os disposi i os.
Exis en mul i ud de ecomen-
daciones pa a la p ese ación de las
g abaciones y la ex ensión de su ida
ú il, como el acondiciona los locales de
abajo y de almacenamien o, así como
la p epa ación del pe sonal y adopción
de polí icas, écnicas y mé odos di igi-
dos a sal agua da el con enido de los
a chi os sono os.
Es os luga es, idealmen e deben
se cons uidos con ma e iales a p ueba
de incendios como el conc e o, es uc-
u as de lad illo y un piso sólido y plano
que sopo e el peso de la colección y
que, a su ez, sea más ácil de limpia y
e i a la acumulación de pol o.
Las g abaciones o iginales se
deben ealiza en cin as de al a cali-
dad, g abadas con mic ó onos de al a
calidad y con el meno uido posible,
es deci , una buena elación señal- ui-
do. Se ecomienda u iliza cin as de 90
minu os o menos, p e e iblemen e de
60 minu os, las cin as más la gas son
más delgadas y de meno du abilidad.
Se debe e i a el uso de cin as de dióxi-
do de c omo ya que ienen un iempo
de ida media más co o.
U iliza equipos de g abación de la
mejo calidad posible y e i a en la medi-
da de lo posible, el uido ambien e, y e i-
ica el buen uncionamien o del equipo
du an e la g abación; es o ga an iza la
calidad. El pol o puede daña las cin as
po lo que deben man ene se limpios los
equipos de g abación y escucha, p ocu-
ando su buen man enimien o.
Según los lineamien os ambien-
ales pa a medios magné icos, se deben
almacena las cin as en condiciones es-
cas y secas. La empe a u a debe es a
en e los 14-18°C con una humedad ela-
i a en e el 40 y el 50%. Es undamen al
con a con equipos especializados pa a
egula la empe a u a y la humedad del
si io de almacenamien o.
296
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
gaciones que equie en de especímenes
es igos como e idencia e i icable.
Las colecciones de his o ia na u-
al cons i uyen el mayo eposi o io de
especímenes biológicos y ienen un
alo incalculable pa a múl iples disci-
plinas como son: la ana omía, mo o-
logía, biología molecula , biogeog a ía,
e c. (Pa e son, 2002). Es as coleccio-
nes son uen e de in es igaciones que
muchas eces supe an los obje i os
o iginales pa a las que ue on c ea-
das; pueden ep esen a ins umen os
in aluables pa a documen a el decli-
e de especies a di e en es escalas,
así como pe mi i p edeci posibles
espues as de las especies en el u u-
o (B adley e al., 1998; Mille y Wai s,
2003; Pin o e al., 2010; Tsanga as e
al., 2012; Tomassini e al., 2013; Cos a
e al., 2018). Las ins i uciones posee-
do as de colecciones biológicas ienen
el debe de cuida las y man ene las de
o ma óp ima, pues además del alo
pa imonial y cien í ico, cada espéci-
men iene un alo mone a io (B adley
e al., 2012).
B e e eseña de los mamí e os
cuBanos en coleccIones BIológIcas
Po su condición de isla oceánica, la
auna de mamí e os de Cuba es poco
di e sa, an o en núme o de especies
como en las ca ego ías axonómicas
supe io es. La isla ha enido una ele a-
da asa de ex inción en los úl imos 20
mil años y de las 59 especies de mamí-
e os conocidas el 42% son ex in as. En
la ac ualidad, en el a chipiélago cubano
habi an 34 especies na i as o au óc o-
nas, incluidas en los ó denes So ico-
mo pha, Roden ia y Chi op e a (Sil a,
1979; Sil a e al., 2007; Bo o o-Páez y
Mancina, 2012; Bo o o-Páez y Manci-
na, 2017; Mancina e al., 2017). No
obs an e, po más de 200 años na u a-
lis as y cien í icos de a ias pa es del
mundo han ecolec ado especímenes
de mamí e os en Cuba. Según la base
de da os del Global Biodi e si y In o -
ma ion Facili y (GBIF, www.gbi .com),
exis en más de 5 000 especímenes o
ma e ial ósil de mamí e os cubanos
deposi ados en colecciones de his o-
ia na u al ue a de Cuba. Ejempla es
cubanos se encuen an deposi ados en
museos y uni e sidades de a ios países
como EE.UU., Alemania, Ingla e a,
F ancia, México, e c. En e las coleccio-
nes ex aje as que a eso an más de 700
especímenes cubanos se encuen an el
Museo de Ana omía Compa ada de la
Uni e sidad de Ha a d, la Colección
de Mamí e os del Museo Nacional de
His o ia Na u al de EE.UU., Washing on;
el Museo de His o ia Na u al de Be lín,
Alemania y la Colección de Mamí e-
os del Museo Ame icano de His o ia
Na u al,Nue a Yo k (Mancina, 2014).
En Cuba exis en a ias ins i-
uciones que poseen especímenes de
mamí e os i ien es y ex in os. Ramos
y Bo o o-Páez (2000) b indan un

297
Capí ulo 19. Colecciones de Mamí e os e es es
compendio de los ejempla es ipo e
in o mación asociada de 50 holó ipos
y sus pa á ipos deposi ados en sie e
colecciones cubanas. Pos e io men e,
Ramos y Bo o o-Páez (2012) o ecen
un di ec o io con las 14 colecciones
más impo an es de Cuba en cuan o
a ma e iales de mamí e os e incluyen
su composición axonómica, can idad
de especímenes y la ep esen a i idad
geog á ica de es as colecciones. La
colección de mamí e os más impo an-
e de Cuba, eniendo en cuen a el núme-
o de especies, can idad de ejempla es
y ipos deposi ados, es la del Ins i u o
de Ecología y Sis emá ica (IES). En ella
se encuen an los ipos de a ias espe-
cies de oedo es cap ómidos y mu cié-
lagos, así como a ios especímenes de
A opogale cubana (Almiquí). Además, la
colección cuen a con una impo an e
can idad de ósiles donde se des acan
ep esen an es del o den Pilosa. Exis-
en al ededo de 4 300 especímenes de
mu ciélagos y 550 de mamí e os e es-
es (Mancina e al., 2005; Balsei o e
al., 2014), lo que hace a es a colección
esencial pa a es udios ecólogo-dis i-
bucionales y es una uen e de ma e ial
impo an e pa a es udios axonómicos
y biogeog á icos. Pa a ilus a la impo -
ancia de la colección de mamí e os del
IES, la Fig. 1 mues a la dis ibución
espacial de las localidades de mamí e-
os ep esen adas has a la echa.
Den o de las colecciones de
his o ia na u al exis en las colecciones
de exhibición y las cien í icas; las p ime-
as es án diseñadas con un in p ima ia-
men e educa i o y mues an los ejem-
pla es en pos u as na u ales, den o de
dio amas, así como ejempla es ósiles y
esquele os mon ados. Las colecciones
cien í icas es án o madas po ejempla-
es bien documen ados y son la base de
muchos ipos de in es igaciones cien-
í icas. Aspec os elacionados con la
p epa ación de especímenes de mamí-
e os, así como bases pa a el cuidado,
manejo y conse ación de las colec-
ciones han sido abo dados po di e-
en es au o es (i.e. Hall, 1962; Se ze ,
1968; Williams e al., 1977; Genoways
e al., 1987; Handley, 1988; Díaz e al.,
1998; Simmons y Muñoz-Saba, 2005;
Simmons y Voss, 2009). En Cuba, las
bases me odológicas pa a el manejo de
colecciones biológicas ue on a ados
po González e al. (2008). El a a-
mien o de los ejempla es que an a se
inco po ados en las colecciones cien-
í icas debe segui una se ie de e apas
que ga an icen su manejo y adecuada
p ese ación en el iempo.
mé odos de cap u a y eu anasIa
La incapacidad del ecolec o de iden-
i ica in si u una especie, no jus i ica el
sac i icio de los indi iduos ni su inco -
po ación a una colección, po lo que
se sugie e que los ecolec o es engan
conocimien o de la axonomía del
g upo y de su ep esen a i idad en las
298
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
colecciones. Aquí es con enien e des a-
ca que odas las especies de mamí e-
os au óc onos se encuen an iden i-
icadas en el Anexo de la Resolución
160 del Consejo de Es ado de Cuba
como “especies de especial signi ica-
ción”. Es o implica que, pa a la cap u a
y pos e io ecolec a de indi iduos, es
necesa io con a con pe misos que son
o o gados po la O icina de Regulación
y Segu idad Ambien al (ORSA).
Las écnicas y acceso ios pa a
la cap u a de mamí e os di ie en no a-
blemen e en e los ó denes, lo que es á
en co espondencia con sus hábi os
de ida. Pa a la cap u a y ecolec a de
oedo es (ju ías) se pueden emplea
ampas del ipo Ha aha , así como
lazos y a mas de uego de pequeño
calib e. En muchas ocasiones es nece-
sa io dispone de una pe sona conoce-
do a del á ea con un pe o en enado
en la de ección de ju ías. Los mu cié-
lagos pueden se cap u ados median e
ampas de a pa, edes de niebla o edes
manuales den o de los e ugios. Manci-
na y Bo o o-Páez (2011) y Mancina e
al. (2017), b indan un esumen de mé o-
dos y écnicas que pueden se aplicado
pa a la cap u a de mamí e os en Cuba.
El sac i icio de los animales pa a
su pos e io p ese ación debe se ápi-
do y lo menos dolo oso posible (Sikes e
al., 2011). Aunque se han desc i o a ios
mé odos de eu anasia con di e en es
sus ancias inhalan es (i.e. é e , clo o o -
mo, halo ano, e c.), es as gene almen e
son di íciles de consegui en Cuba y en
muchos casos son óxicas. Una o ma
e ec i a pa a el sac i icio es median e el
pa o ca dio- espi a o io po p esión en
la zona pec o al o a a és de la disloca-
ción ce ical. Pa a es o se pueden usa
pinzas planas (pa a no co a la piel) o
di ec amen e las manos. En el caso de
los mu ciélagos, es os se sos ienen con
una mano poniendo el pulga sob e la
pa e pos e io del cuello y con la o a
mano se jala el animal ápidamen e hacia
a ás, la p esión del pulga causa la sepa a-
Figu a 1. Dis ibución de las localidades ep esen adas en la Colección de Mamí e os del Ins i u o
de Ecología y Sis emá ica.
299
Capí ulo 19. Colecciones de Mamí e os e es es
ción de las é eb as ce icales (Simmons
y Voss, 2009).
p epa acIón de especímenes de
mamí e os pa a coleccIones
da os asocIados
Un ejempla sin da os asociados ca ece
de alo pa a una colección cien í ica,
po lo que cada espécimen debe po a
la mayo can idad de in o mación. La
omisión de da os elacionados con los
si ios de ecolec a y hábi a s donde ue
encon ado el animal pod ía disminui
el alo del espécimen y limi a su u ili-
dad pa a pos e io es es udios y análisis.
Una ez ecolec ado el indi iduo oda su
in o mación debe plasma se en lib e as
de campo y/o en e ique as p o isiona-
les. La e ique a p o isional debe inclui
el núme o de campo del ecolec o , así
como sus iniciales y la echa de ecolec-
a; és a debe acompaña al ma e ial has a
su e ique ado y ca alogación de ini i a
en la colección. En e los da os unda-
men ales que deben asocia se a los espe-
címenes ecolec ados se encuen an:
1. Iden i icación Taxonómica del
espécimen.
2. Fecha de Cap u a: es a no se
debe ab e ia pa a e i a con usiones,
po ejemplo: 7 de sep . 1969 en ez de
7/9/69.
3. Localidad: es a in o mación
debe ía pe mi i a o os in es igado es
pode llega el si io de cap u a o eco-
lec a, debe inclui el nomb e de la loca-
lidad, el municipio y la p o incia donde
ue ecolec ado el espécimen. Se deben
inco po a las coo denadas geog á icas
del si io, p e e en emen e en g ados
decimales (i.e. -82.959, 22.828) oma-
das con un sis ema de posicionamien o
global (GPS), así como la al u a sob e
el ni el del ma .
4. Sexo, Edad Rela i a y Es a-
do Rep oduc i o: el sexo puede se
de e minado di ec amen e median e la
obse ación de los geni ales ex e nos;
en indi iduos ju eniles se pueden iden-
i ica los sexos po la dis ancia en e
el ano y los geni ales, que es mayo en
los machos. La edad ela i a se e ie e
a si el indi iduo es un adul o o suba-
dul o. Además de la alla y masa co po-
al, que son meno es en subadul os, la
e upción del e ce mola (en las ju ías)
y la usión de los huesos de las alas
en los mu ciélagos, pod ían indica si
el indi iduo es adul o. La p esencia de
e os o la p esencia de leche en las glán-
dulas mama ias indica si las hemb as se
encuen an ges ando o lac ando, espec i-
amen e. En los machos se ano a la posi-
ción de los es ículos: esc o ados o en
posición abdominal.
5. Medidas Mo omé icas
Es ánda es: p oduc o de los mé odos
de p ese ación, en ocasiones se pie -
den o modi ican muchas de las medidas
o iginales del ejempla , po lo que en
las e ique as se deben inclui medidas
es ánda es, así como la masa co po al de
300
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
los ejempla es ecién ecolec ados. Las
medidas lineales se exp esan en milíme-
os y la masa en g amos.
En mamí e os las medidas es án-
da es son: 1. Longi ud o al (Long. o al),
que cons i uye la dis ancia lineal desde
el ex emo an e io del hocico has a la
úl ima é eb a de la cola (Fig. 2A y E),
en algunas especies de mu ciélagos de
la amilia Phyllos omidae que no ienen
cola, la longi ud o al se mide desde el
hocico has a el ex emo pos e io del
cue po sin inclui la memb ana de la
cola. 2. Cola, dis ancia desde el pun o de
inse ción de la cola con el cue po has a
la úl ima é eb a caudal (Fig. 2B y F).
3. Longi ud de la pa a ase a, dis ancia
desde el alón has a el ex emo an e io
del dedo más la go, incluyendo la uña
(Fig. 2C y G). 4. O eja, dis ancia desde
la base has a el ex emo dis al del pabe-
llón audi i o (Fig. 2D y H).
En mu ciélagos se emplean o as
medidas, como la longi ud del an eb azo
(Fig. 2I) y la expansión ala pa a ca ac-
e iza la mo ome ía de los indi iduos.
6. Recolec o (es): Incluye las
iniciales de los nomb es y el apellido
comple o de las pe sonas que ealiza-
on la ecolec a.
7. Núme o de Recolec a: se e ie-
e al núme o de campo del ecolec o
del indi iduo.
8. No as: puede inclui in o ma-
ción e e en e a las ci cuns ancias de la
ecolec a del espécimen, po ejemplo,
el ipo de hábi a y o mación p edomi-
nan e de la localidad, el o igen del ejem-
pla (i.e. egag ópilas, cap u ado den o
del e ugio, e c.), la ho a y el mé odo
de cap u a, p esencia de ec opa ási os,
además de o as medidas mo omé icas
que pudie an se de in e és.
p epa acIón
Consis e en la p epa ación de los espe-
címenes pa a su pe du abilidad en el
iempo. Es os deben conse a se de
mane a adecuada, co ec amen e iden-
i icados y ca alogados pa a se ú iles a
in es igado es y es udian es. Un espéci-
men de mamí e o puede se p epa ado
de a ias o mas: piel, c áneo, esquele o,
piel + c áneo, sólo el esquele o pos c a-
neal, el indi iduo comple o p ese ado
en luido, e c. Las colecciones de mamí-
e os se p ese an undamen almen e
en líquido (i.e. especímenes comple os
sume gidos en e anol) y en seco. Las
o mas de p ese ación en seco inclu-
yen p incipalmen e las pieles, c áneos
y esquele os. Pa a los pequeños mamí-
e os como los mu ciélagos, la p ese -
ación en líquido, es la más con enien-
e. Además de la mayo apidez en su
p epa ación, es e ipo de conse ación
maximiza la u ilidad de los especíme-
nes pa a u u os es udios sis emá icos,
ana ómicos y gené icos. Es e ipo de
p epa ación no excluye que los c áneos
de los indi iduos puedan se ex aídos
y conse ados independien emen e
(Simmons y Voss, 2009).
301
Capí ulo 19. Colecciones de Mamí e os e es es
p ese acIón en líquIdo
Es a o ma de p ese ación es ú il pa a
la conse ación de indi iduos comple-
os, ca cazas, neona os, e os y con e-
nidos es omacales (Fig. 3). La p ese -
ación en líquido cons a de es pasos
undamen ales: la p epa ación pa a la
ijación, la ijación y po úl imo la ans-
e encia al medio de almacenamien o
(Simmons y Voss, 2009).
Una ez que el indi iduo haya
sido sac i icado, se le ama a una
e ique a con el núme o de campo. Toda
la in o mación e e ida al indi iduo
debe queda e lejada en la lib e a de
campo. Du an e la p epa ación, an es
de que comience el igo mo is, se
inse a á den o de la ca idad bucal una
pequeña boli a de algodón o de papel,
lo su icien emen e g ande como pa a
que la boca quede abie a y hace isi-
ble los dien es, que en muchos g upos
son un ca ác e axonómico con alo
diagnós ico. Pos e io men e, el animal
debe se colocado en una pos u a
que acili e el examen de los ca ac e-
es mo ológicos impo an es y o as
es uc u as ex e nas (i.e. ó ganos ep o-
duc i os y glándulas). Las pa as ase as
deben queda ex endidas, dejando lib e
la zona abdominal y las delan e as no
deben supe pone se con el cuello o la
mandíbula in e io . En los mu ciéla-
gos las alas debe án queda plegadas a
ambos lados del cue po. Pa a acili a
y ija la posición de las alas se puede
u iliza co del o alamb e ino. El cuello
debe ex ende se pa a que la ga gan a
quede isible.
La ijación debe ealiza se lo
más ápido posible después del sac i i-
Figu a 2. Medidas co po ales es ánda es empleadas pa a la ca ac e ización mo omé ica de mamí-
e os de los ó denes Roden ia y Chi op e a, modi icado de Se ze (1968).

302
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
cio del animal po que la descomposi-
ción comienza muy ápido después de
la mue e. El obje i o de es e p oce-
so es impedi la deg adación de las
p o eínas y la coagulación del con e-
nido celula . La sus ancia más emplea-
da pa a la ijación es el o mol dilui-
do al 10%. Se ecomienda emplea
un olumen de o mol que supe e
es eces el olumen del espécimen
a se ijado. El iempo de inme sión
en la solución ijado a depende á del
amaño del animal. Se sugie e an es
de la inme sión ealiza un co e en la
egión abdominal de los especímenes
pa a acili a la en ada del ijado a las
ísce as. En mamí e os más g andes,
como las ju ías, se ecomienda inyec-
a o mol en la egión pec o al y en
los músculos más g andes y el cuello
pa a ga an iza una mejo ijación. El
iempo de inme sión debe se lo su i-
cien e como pa a p ese a odo el
ejido blando del animal; en mu cié-
lagos es e p oceso pod ía du a en e
es y cua o días y en ju ías pod ía
oma una semana. Pa a de e mina si
la mues a se ha ijado adecuadamen e
se p esionan el abdomen y los múscu-
los, que deben sen i se i mes al ac o.
Es impo an e señala que du an e
el p oceso de ijación se deben usa guan-
es po que el o mol es dañino. Si se iene
in ensión de emplea los ejempla es pa a
es udios gené icos es os no se pod án
u iliza después que hayan sido ijados
con o mol, po que es a sus ancia daña
el ADN. En es e caso se debe án ex ae
las mues as de ejidos an es del p oceso
de ijado. Pa a ga an iza la in eg idad de
los ejidos pa a es udios gené icos es os
deben conse a se e ige ados, den o
de iales con alcohol e ílico concen ado
(80-95%), o ulados con el núme o de
campo del indi iduo.
Después de la ijación las mues-
as pueden ans e i se al asco donde
se án almacenadas pe manen emen e en
la solución p ese an e. Es a debe ene
unción ge micida y e i a la deg adación
del ejempla . La solución más amplia-
men e empleada como p ese an e es el
alcohol e ílico al 70%. Los ascos deben
se de id io, de boca ancha y con apa
he mé ica. La e ique a de cada indi i-
duo debe i inme sa den o del asco y
a ada al espécimen (no pegada po ue a
del asco). Pa a su o ulación se debe
emplea lápiz o pluma con in a pe ma-
nen e (i.e. in a china).
Figu a 3. Di e en es ejempla es conse ados
en líquido en la Colección de Mamí e os del
Ins i u o de Ecología y Sis emá ica. De izquie -
da a de echa: e os de mu ciélagos, ejempla de
almiquí (A opogale cubana) y ejempla es comple-
os de mu ciélagos.
303
Capí ulo 19. Colecciones de Mamí e os e es es
pIeles
De mane a gene al, es e ipo de colec-
ción pe mi en analiza la mo ología,
los pa ones de colo ación del pelaje
en e poblaciones y especies, la es uc-
u a del pelo, e c. Exis en a ias o mas
de p ese a las pieles pa a es udios,
las más u ilizadas son las pieles elle-
nas y las pieles planas. Las pieles planas
son aquellas que se ellenan con un
ca ón pa a que queden es i adas y se
emplean p e e en emen e pa a espe-
cies de mamí e os medianos. Las pieles
ellenas se emplean, p e e en emen e
en pequeñas especies, como las que
componen la mayo ía de la e io auna
au óc ona cubana. En la colección de
mamí e os del Ins i u o de Ecología y
Sis emá ica exis e una colección de es e
ipo de pieles de especies de ju ías y
mu ciélagos (Fig. 4).
Pa a la p epa ación de las pieles,
el p ime paso consis e en la ex acción
de la piel a a és de una incisión en la
egión abdominal po delan e de los
ó ganos ep oduc o es ex e nos has a
el es e nón, eniendo cuidado de no
co a la muscula u a abdominal (Fig.
5A y B). Con la ayuda de los dedos,
pinzas y ije as de pun a ina se sepa a
la piel de la muscula u a has a alcanza
las pa as pos e io es que se co an a
ni el del obillo (Fig. 5C). Pos e io -
men e se co an el conduc o geni al y
anal, y se con inúa con la ex acción de
la piel. Sepa ada la pa e pos e io de la
piel, se desen unda el es o has a llega
a las pa as an e io es que se co an al
ni el de las muñecas. En el caso de los
mu ciélagos se conse a el an eb azo y
el co e se e ec úa a ni el de la a icula-
ción del húme o con la escápula. Una ez
sepa adas las ex emidades, se desp ende
con cuidado la piel de la cabeza (Fig. 5F).
Las o ejas se sepa an median e un co e
en la base ca ilaginosa ce ca del c áneo
(Fig. 5G y H). Du an e la ex acción
de la piel se sugie e abaja con ase ín
o ha ina de maíz, que ayudan a abso -
be los líquidos (i.e. sang e y g asas) y
e i an que la piel se manche (Díaz e
al., 1998). En el caso de las pieles de
ju ías, se pueden la a con de e gen e
pa a elimina la g asa, es os de sang e
y cualquie o a suciedad. Pa a acele a
el secado y p o ege las pieles con a el
a aque de insec os algunos p epa ado-
es u ilizan p oduc os químicos como
e abo a o de sodio (bó ax) o a sénico.
Pa a el ellenado de la piel se
pueden emplea ib as de poliés e ,
algodón o ase ín; no obs an e, po su
na u aleza ácida, el algodón y el ase ín
pod ían p o oca daño (Hawks, 1990).
Se p epa a un ozo de ib a de o ma
cilínd ica que enga el olumen del
cue po del animal. Con la ayuda de
pinzas se in oduce el ma e ial de llena-
do has a el á ea an e io de la cabeza y
poco a poco se desplaza la piel has a
comple a el llenado (Fig. 6A). An es
de ce a la piel, se in oducen alamb es
de ace o inoxidable (pa a e i a que
304
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
el óxido manche la piel) en las cua o
ex emidades y la cola (Fig. 6B). Una
ez cosida la incisión abdominal po
donde se ex ajo el cue po (Fig. 6C),
la piel se ija con al ile es sob e un
ca ón g ueso. En las ju ías las ex e-
midades se ijan alineadas con el eje
longi udinal del cue po, con las palmas
hacia abajo. En los mu ciélagos las alas
se colocan a ambos lados del cue po,
y pa a acili a pos e io es medicio-
nes a los ejempla es, se colocan al ile-
es en di e en es a iculaciones de las
ex emidades an e io es (alas) y en el
u opa agio (Fig. 6D). Pa a su secado
de ini i o es as se deben coloca en un
luga esco y somb ío.
Las pieles ellenas son una de las
o mas de p ese ación más emplea-
das en las colecciones de mamí e os,
aunque el p oceso de secado iende a
con ae la piel, se ecomienda a a
de conse a el aspec o y amaño del
animal. Las pieles planas ep esen an
una o ma más ácil y ápida de p epa a
pieles y equie en meno espacio pa a
su conse ación en las colecciones. Pa a
su p epa ación, una ez ex aída y seca-
da la piel del espécimen, den o se le
coloca una lámina de ca ón del ancho
del cue po; las pa as y la cola pueden
se ijadas con alamb e como se indicó
an e io men e. Sil a (1979), empleó un
mé odo pa a la p epa ación de pieles de
mu ciélagos consis en e en co a las
ex emidades y pa agios y ealiza una
incisión longi udinal a lo la go del cue -
po, desde la cabeza a la base de la cola
pa a la ex acción del cue po. Una ez
ob enida la piel, se limpia y se ans ie e
a una p ensa donde se seca de o ma
plana. Po úl imo la piel se o ula y se
gua da en un sob e.
p epa acIón de c áneos y
esquele os
El ma e ial pa a es e ipo de colección
puede p o eni de ejempla es ecién
ecolec ados a los que se les ex ajo la
piel pa a su p ese ación o cap u ados
exclusi amen e pa a ines os eológi-
cos. A es e ipo de colección se pueden
inco po a los ma e iales óseos ob eni-
dos de esidua ios de alimen ación de
apaces o de cadá e es encon ados en
el campo. Pa a la p epa ación de esque-
le os se pueden econoce a ias e apas
como son: el desollado y desca nado
g ueso del ejempla , la limpieza del
hueso, el deseng asado y el blanqueado.
A di e encia del ma e ial que es p epa-
ado con ines de exhibición, didác ico
o docen e, e apas como el blanqueado
Figu a 4. Pieles ellenas de la colección mas o-
zoológica del Ins i u o de Ecología y Sis emá ica.
305
Capí ulo 19. Colecciones de Mamí e os e es es
y el deseng asado, pod ían se innece-
sa ias pa a colecciones os eológicas de
es udio. Si bien es os p ocesos pod ían
inc emen a el “ alo es é ico de los
huesos”, aumen an la agilidad de
es os. La g asa en los c áneos y huesos
a ía g andemen e dependiendo de la
edad del ejempla y de la especie; de
mane a gene al no es cos umb e elimi-
na la g asa a esquele os y c áneos de
especies pequeñas. En e los mejo es
agen es deseng asan es se encuen an
el amonio y la ace ona indus ial. En el
caso del amonio los huesos se sume -
gen en una solucion de una pa e de
po dos de agua en e 24 y 48 ho as.
En el caso de la ace ona, los huesos
se sume gen de 2 semanas a 4 meses,
dependiendo del olumen a deseng a-
sa . Pa a el blanqueamien o uno de los
agen es más empleados es el pe óxido
de hid ógeno, los huesos pueden se
sume gidos en una solución en e el 10
y el 17,5% de 24 a 48 ho as y pos e io -
men e deben se la ados con abundan-
e agua y secados al sol (Elb och, 2006;
Kusmeluk, 2014).
Se han desc i o a ios mé odos
químicos y biológicos pa a la limpie-
za de c áneos y huesos pos c aneales.
La selección del mé odo de limpieza
pod ía depende del amaño y el es ado
del ma e ial. En el caso de los oedo-
es cap ómidos y mu ciélagos, po su
simplicidad y e ec i idad, suge imos dos
mé odos: la mace ación bac e iana y la
limpieza po a ópodos (i.e. ho migas o
coleóp e os de més idos).
La mace ación consis e en
sume gi el ma e ial óseo en agua
Figu a 5. Pasos pa a la ex acción de la piel, modi icado de Se ze (1968).
Figu a 6. Esquema del ellenado de pieles,
modi icado de Pe e son (1965) y Se ze (1968).
312
Colecciones de His o ia Na u al en Cuba: Conse ación y Manejo
los ni eles y concen ación del alcohol.
Debido a que es una sus ancia olá il, el
alcohol en los ascos iende a e apo-
a se y el ma e ial biológico pudie-
a deshid a a se. Po su pa e alo es
bajos de concen ación del alcohol
a o ece el c ecimien o de hongos y
bac e ias que p o ocan la descomposi-
ción de los especímenes. Debido a que
el alcohol se e apo a más ápido que
el agua, los ascos con educción del
olumen de alcohol deben se ellena-
dos con alcohol a mayo concen ación
del 70%, de no dispone de un alcoholí-
me o, se sugie e comple a con alcohol
concen ado (i.e. 95%). Pa a educi la
e apo ación se deben emplea ascos
con apas de cie e he mé ico y deben
se ellenados o almen e, pa a educi
el á ea de e apo ación. Adicionalmen-
e, los bo des de los ascos, an es de
ce a se, deben seca se pa a p e eni
la c eación de un á ea de si ón po la
cual pudie a ocu i la e apo ación
(de Moo , 1990). Pa a e i a la educ-
ción en la concen ación del alcohol se
sugie e no llena demasiado los ascos
con especímenes. Se ecomienda que
el olumen del alcohol del asco debe
duplica o iplica el olumen de los
especímenes (Jones y Owen, 1987).
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