scieee Science in your language
[en] (orig)

El cine en Francia, 1895-1914. Reflejo de la cultura visual de una época

Author: Brotons Capó, M. Magdalena
Publisher: Zenodo
DOI: 10.5281/zenodo.14858191
Source: https://zenodo.org/records/14858191/files/csh13_BrotonsCapo_El-cine-en-Francia.pdf
El cine en F ancia, 1895-1914
Re lejo de la cul u a isual
de una época
M. Magdalena B o ons Capó
Colección
Ciencias Sociales y
Humanidades, 13
El cine en F ancia, 1895-1914
Re lejo de la cul u a isual
de una época
El cine en F ancia, 1895-1914
Re lejo de la cul u a isual
de una época
M. Magdalena B o ons Capó
2014

BROTONS CAPÓ, Magdalena M.
El cine en F ancia, 1895-1914 : Re lejo de la cul u a isual de una época / M. Magdalena
B o ons Capó. – [San ande , e c.] : Genue e Ediciones, 2014.
310 p. : il. ; 24 cm. – (Ciencias Sociales y Humanidades ; 13)
ISBN 978-84-942533-3-1 (pd )
ISBN 978-84-942533-2-4 ( ús ica)
1. Cine ancés. 2. His o ia. I. Tí ulo. II. Se ie.
791.43 (44) (091)
APFA – IBIC 1.1
1DDF – IBIC 1.1
Di ec o de la colección: Ciencias Sociales y Humanidades
Ja ie Mo eno Luzón
Consejo cien í ico
An onio Apa icio Pé ez Isido o Regue a
M.ª Begoña A úe Uga e Juan Ignacio Palacio Mo ena
Jaume Rosselló Mi Manuel Suá ez Co ina
Leona do Rome o Toba
Diseño de la colección y de la cubie a: Genue e Ediciones po J. A. Pe ona
T a amien o de imagen: Genue e Ediciones po emeao
© M. Magdalena B o ons Capó
© de es a edición: Genue e Ediciones, 2014
I.S.B.N.: 978-84-942533-3-1 (pd )
I.S.B.N.: 978-84-942533-2-4 ( ús ica)
D.L. SA 807-2014
h ps://doi.o g/10.5281/zenodo.14858191
Hecho en España (U. E.) - Made in Spain, 2024
Licencia C ea i e Commons A ibución/Reconocimien o-
NoCome cial-SinDe i ados 4.0 In e nacional
Es a ob a ha sido some ida a e aluación ex e na, ap obada po el Consejo Cien ífico y
a ificada po el Comi é Edi o ial de acue do con el Reglamen o de GENUEVE EDICIONES.
A na Ma ia
Cine como sueño, cine como música.
No hay a e que, como el cine, se di ija a a és de nues a
conciencia diu na di ec amen e a nues os sen imien os,
has a lo más p o undo de la oscu idad del alma.
Ingma Be gman
16
Román Gube n
jamin es e é mino de inía a un obje o u ili a io desposeído de dis ancia
c í ica con su obse ado o usua io y «o ece g a i icación emocional ins-
an ánea sin es ue zo in elec ual, sin el equisi o de la dis ancia».
Aplicando es a ca ego ía es é ica –a eces escu idiza– al discu so p o-
pues o po la au o a del lib o, si el pin o mo almen e hones o enía
conciencia de una adición plás ica que el p oseguía o, más a amen e,
impugnaba (como en los mo imien os angua dis as), el cineas a p imi-
i o e a más bien un b icoleu que omaba a con eniencia agmen os de
la adición, desde el e ablo eligioso al music-hall. Hemos aludido a las
angua dias y se á bueno eco da aquí que las angua dias de an egue a
–cubismo (1907), u u ismo (1909), abs acción (1912)– no apa ece án en
el cine has a después de la P ime a Gue a Mundial, po ob a de pin o es
como Viking Eggeling, Fe nand Lége , Wal e Ru mann, Man Ray,
Oska Fischinge …
La au o a acaba juiciosamen e su es udio con el inicio de la P ime a
Gue a Mundial. Como señaló Hause , el siglo XX empieza en 1918. Tam-
bién en el cine. Pa a algunos ealizado es no ables esul ó es iden e la mez-
cla de la adición pic o ialis a o de deco ados ea ales con los ex e io es
u banos au én icos. Y decidie on que había que a moniza es ilís icamen e
los espacios na a i os con c i e io na u alis a. Ese ue uno de los mé i os
que hay que econoce le al g an Louis Feuillade, que en 1918 ya había con-
solidado, con sus in igas c iminales, la nue a es é ica.
Lib o e udi o y ico en imagine ía de la época, es e lib o de Mag-
dalena B o ons cons i uye una ica can e a de da os, de in e encias y de
suge encias en o no al es a u o del cine p imi i o como un espec áculo
que asimiló o eu ilizó, con g an p agma ismo in e ex ual, el caudal ico-
nog á ico que le había p ecedido en la his o ia del a e y en los incipien es
modelos de la cul u a de masas. Una e dade a a eza en nues o ace o de
e lexiones es é icas sob e los modos de ep esen ación del cine p imi i o.
Román Gube n

17
El cine como e lejo de la cul u a isual
de una época
El é mino cul u a isual apa eció en la his o iog a ía como un echazo
al es udio adicional de las a es. Más que una sola disciplina, los es u-
dios de cul u a isual son un híb ido de i ado de la con e gencia o de los
p és amos de a ias disciplinas o me odologías1. Aunque es á p esen e en
los es udios y uni e sidades desde hace más de ein a años, no hay unani-
midad en su de inición, pues bajo el é mino «cul u a isual» se engloban
abajos que abo dan el obje o de es udio desde los plan eamien os ce ca-
nos a la eo ía social de lo isual, a la eo ía de la imagen, o, pa a aseando
a Roland Ba hes, p oponen un es udio in e disciplina io que consis e en
c ea un nue o obje o que no pe enece a nadie.
En «La amenaza an asma: ¿La Cul u a isual como in de la his o ia
del a e?», Ma hew Rampley2 ealiza un eco ido po los o ígenes del
é mino y las di e sas acepciones que se han ido u ilizando du an e los
úl imos ein a años. La noción de «cul u a isual» apa eció po p ime a
ez en The a o desc ibing de S e lana Alpe s publicado en 1982. En
es e es udio la au o a o ece una nue a isión de la his o ia de la pin u a
mode na, e u ando la aplicación del mé odo iconog á ico. Denuncia la
obsesión i alocén ica pa a explica la e olución de la his o ia del a e eu-
opeo, y lo con on a con la isión empí ica de los Países Bajos, u o de
la e olución cien í ica que enía luga en el no e de Eu opa. Pa a Alpe s
el é mino de e e encia e ue za la elación ecíp oca que exis e en e las
1 Walke , Chaplin 2002, 15.
2 Rampley 2005, 40-57.
18
M. Magdalena B o ons Capó
cul u as p oduc o as de imágenes y su público. Es e aspec o elaciona su
abajo con la his o ia social, campo que no es ajeno a nues o es udio,
pues en algunos capí ulos hemos incluido in o mación sob e la sociedad
de la época ín imamen e ligada a la p esencia de de e minadas imágenes3.
La isión his o ia del a e o ecida po Alpe s cues ionaba la cen ali-
dad del a e, camino que segui ía Jona han C a y al analiza la isión del
obse ado a inales del siglo XIX en Tecniques o he Obse e . On Vision
and Mode ni y in he Nine een h Cen u y publicado en 1990. El au o incide
en la isión subje i a que ca ac e izaba al espec ado en el ochocien os,
su gida a aíz de los a ances en la óp ica y apa a os de i ados como los
ins umen os p ecinema og á icos. Pa a C a y la cul u a de masas deci-
monónica, que suele asocia se con el ealismo, se basa en modelos abs ac-
os de isión de i ados de es os apa a os, an e io es a las ans o maciones
plás icas imp esionis as de la década de 1870.
En su a ículo an e io men e ci ado, Ma hew Rampley señala que el
echazo al análisis o malis a pa a el es udio de la his o ia del a e po
pa e de eó icos como Rosalind K auss, negando una isión uni oca y
posi i a de la his o ia del a e mode no, dio luga a una ans o mación
en la mane a de en ende el a e en la cul u a del siglo XX, así como a la
pues a en alo de o as ep esen aciones isuales no limi adas a lo que
adicionalmen e se en endía como a e. Es e deba e, abie o po Wal e
Benjamin con su des ucción del concep o de au a, ue el pun o de pa ida
de muchos de los abajos dedicados a la eo ía de la cul u a isual. En
es a línea des aca Visual Cul u e: An In oduc ion de John Walke y Sa ah
Chaplin (1997), en el que, bajo el concep o «cul u a isual» engloban el
diseño y la cul u a ma e ial. En el campo de los mass media, An In o-
duc ion o Visual Cul u e, de Nicholas Mi zoe (1999) al desa olla una
his o ia de los medios de comunicación de masas desde la cáma a obscu a
has a el o denado de inales del siglo XX, concluye que el a e adicional
solo cons i uye una pa e den o de las ep esen aciones isuales a lo la go
de la his o ia.
3 Si a como ejemplo las imágenes de i adas de la lucha con a el alcoholismo (capí ulo
10) o las imágenes e ó icas elacionadas con el oyeu ismo (capí ulo 8).
19
El cine como e lejo de la cul u a de una época
El concep o cul u a isual ha se ido ambién pa a da una deno-
minación a los es udios dedicados a cul u as no occiden ales, a g upos
ma ginales, e c., Así, emos que la cul u a isual cons i uye un campo
de es udio que puede en ende se como complemen a io a la his o ia del
a e. La p oblemá ica es á en es ablece los lími es de las dos disciplinas,
cues ión que ab ió un deba e eó ico. Una de las oces más in luyen es
ha sido la del p o eso y eó ico W.J. Mi chell, pa a quien los es udios
de cul u a isual uncionan como un complemen o in e no a la his o ia
del a e (en endida como el es udio his ó ico de los a is as, las p ác icas
a ís icas, es ilos, mo imien os e ins i uciones) y a la es é ica ( ama eó-
ica del es udio del a e que plan ea p egun as undamen ales sob e la
na u aleza del a e, su alo a ís ico, y la pe cepción a ís ica den o del
ámbi o gene al de la expe iencia pe cep ual). La cul u a isual end ía a
ocupa una se ie de aspec os no abo dados ni po la his o ia del a e ni
po la es é ica ales como la isualidad, el ojo como ó gano de pe cepción,
la pulsión escópica, e c. El pelig o, según Mi chell, es en ende la cul u a
isual como disciplina complemen a ia, pues o que la cul u a isual se
ocupa no sólo de la his o ia del a e y la es é ica, sino del cine, la ele isión
y los medios digi ales, e c.4.
La ca ac e ís ica « isual» es la que compa en los di e en es ipos de
p oducción a ís ica con emplados en nues o es udio, que se con as an
con las p ime as p oducciones cinema og á icas. Al a a se de un he e-
ogéneo g upo que incluye las a es plás icas, la li e a u a o el ea o, así
como exp esiones cul u ales popula es (imágenes de i adas de écnicas
mecánicas como la o og a ía y el g abado, o el ode il, el caba e , e c.),
en endimos que el abajo que nos plan eábamos es aba cla amen e en
consonancia con los es udios de cul u a isual su gidos desde inales de
década de los no en a del siglo pasado, los cuales se cen aban en el si-
glo XIX en F ancia y en los que se analizaba el enómeno de la apa ición
del cine. Inaugu a es e g upo Spec acula Reali ies: Ea ly Mass Cul u e in
4 Mi chell 2002.
20
M. Magdalena B o ons Capó
Fin-de-Siècle Pa ís5 de Vanessa R. Schwa z, en el que la au o a a i ma
que ue en Pa ís donde se ges ó la cul u a de masas a inales del siglo
XIX. A a és de las « ealidades espec acula es» como las denomina en el
lib o, se p esen an los boule a s, la p ensa de masas, los museos de ce a,
los pano amas y los p ime os ilmes, como una mues a de la pa icula
ans o mación cul u al expe imen ada en Pa ís en la segunda mi ad del
siglo XIX, y que cons i uyen una de las bases de la sociedad mode na de
masas. Le siguie on Cinema and he in en ion o mode n li e6 coo dinado
po Schwa z y Leo Cha ney en el que desde la óp ica de los es udios
cul u ales, se analiza la apa ición del cine en elación a mani es aciones
p opias del siglo XIX como el nacimien o de la sociedad de consumo,
el público, nue os géne os li e a ios, e c. The nine heen h-cen u y isual
cul u e eade 7 edi ado po Schwa z y Jeannene M. P zyblysk eúne es-
c i os undamen ales de y sob e el siglo XIX de au o es como Baudelai e,
F eud, Simmel, Riegl, Benjamin o K acaue , en e o os. T as dedica
es ensayos a la de inición de la cul u a isual como obje o de es udio, se
suceden dis in os a ículos dedicados a emas cla e en la cul u a isual del
siglo XIX como la exhibición y la ci culación de imágenes, la ecnología
de la imagen, las ciudades y su en o no, las ep esen aciones del pasado,
e c. Muchos de los abajos dedicados al p ime cine, que an más allá
del análisis del me o hecho cinema og á ico, pod ían engloba se den o del
campo de los es udios cul u ales. Sin ánimo de ealiza una de allada
enume ación de odas las publicaciones gene adas, la mayo ía de las cuales
apa ecen eseñadas en nues o abajo, des acamos A Companion o Ea ly
Cinema8 de ecien e apa ición, con un p ime apa ado o mado po seis
a ículos bajo el í ulo de Ea ly Cinema Cul u es.
En la his o iog a ía eu opea ue pione o el abajo de Gio anna G ig-
na ini «Signo e e signo i: il cinema og a o». La nasci a del cinema e il suo
5 Schwa z 1998.
6 Schwa z, Cha ney 1999.
7 Schwa z, P zyblyski 2004.
8 Gaud eaul , Dulac, Hidalgo eds. 2011.
21
El cine como e lejo de la cul u a de una época
mi o9, al que siguie on es udios como La app esen azione dello sgua do nel
cinema delle o igini in Eu opa. Nasci a della sogge i a10, en e o os11.
Es os y o os abajos suponen una e lexión eó ica sob e odos aque-
llos aspec os e e idos a los cambios en el pensamien o, el a e y las
nue as ecnologías y el compo amien o de la sociedad ancesa del siglo
XIX, que nos han se ido como pun o de pa ida pa a analiza la elación
iconog á ica en e el cine de los o ígenes y las di e en es mani es aciones
a ís icas que cons i uye on, o pudie on cons i ui , un e e en e pa a su
pues a en escena.
Si sob e la elación en e el cine y la pin u a a pa i de las angua dias
his ó icas exis e una amplia bibliog a ía12 no ocu e lo mismo, sin emba -
go, con el cine an e io . Es e ue el mo i o de nues a elección c onológica,
con el deseo de dilucida la conexión exis en e en e ambas mani es acio-
nes y el g ado o alcance de la misma. P oponemos la « isualización» de
algunas de las p opues as señaladas, p o undizando en el análisis emá ico
y o mal de las uen es, con ejemplos conc e os de dichas concomi ancias.
Po o a pa e, al ecopila un nume oso y a iado conjun o de imágenes
y p ocede a su imb icación y clasi icación emá ica, ob enemos como e-
sul ado un mosaico de los di e en es aspec os que ca ac e izan la sociedad
mode na, a la ez que o ecemos una isión del p ime cine como una ma-
9 G igna ini 1995.
10 Dag ada 1998.
11 Además de los que apa ecen ci ados en nues o abajo, que emos eseña o as publica-
ciones que han sido de g an in e és como Making he News: Mode ni y and he Mass P ess
in Nine heen h-Cen u y F ance (De la Mo e, P zyblyski 1999) que p opone un análisis
del papel de la p ensa ancesa el siglo XIX en elación a los consumido es y los ma cos
ideológicos que ejempli ican el cambio de la éli e a la cul u a de masas en el ochocien os;
Ma ianne in he Ma ke : En isioning Consume Socie y in Fin-de-sìecle F ance (Tie s en
2001) mues a cómo los p o esionales del me cado o man a la muje en la sociedad
de consumo mode na, de acue do con los ideales de la Segunda República en F ancia;
o Años de é igo. Cul u a y cambio en Occiden e 1900-1914 (Blom, 2010) que analiza la
época an e io a la P ime a Gue a Mundial desde la ciencia, el a e, el pensamien o y la
polí ica.
12 No hemos conside ado necesa io inclui dicha documen ación que aba ca ensayos, publi-
caciones de cong esos, ca álogos de exposiciones y a ículos de e is as, y que incide en
mo imien os como el u u ismo, el dadaísmo y, sob e odo, el su ealismo.

22
M. Magdalena B o ons Capó
ni es ación a ís ica anclada en la adición cul u al del ochocien os, ajeno
a la eno ación a ís ica que es aba a pun o de cambia la isión del a e
con empo áneo. No se a a de un en oque que pa ie a de ce o, pues o
que di e sos au o es se habían e e ido, en mayo o meno medida, a dicha
conexión. Todos coincidían, desde Geo ges Sadoul a Jacques Deslandes,
Noël Bu ch y Richa d Abel, has a Tom Gunning, And é Gaud éaul o
F ançois Jos , en a i ma que el g ueso de las uen es icónicas de i a on,
po una pa e, de los epe o ios se iados13, y po o a, del llamado a e
académico, del que se podía e en los salones y que ecibía p emios o i-
ciales, y no de la co ien e po la que e olucionó la pin u a con empo ánea.
En consecuencia, di igimos nues a in es igación hacia dos obje i os.
El p ime o ue con i ma que el cine de los inicios se man u o ajeno
a la línea pic ó ica de la adición mode na, del mismo modo que és a
ampoco le p es ó a ención. El segundo p opósi o, as co obo a la hi-
pó esis p eceden e, se di igió a la búsqueda de las uen es de la imagen
cinema og á ica, ceñido inicialmen e y como hemos ano ado, a la pin u a
y ampliado, luego, a o os epe o ios isuales de la época, al como apun a
la bibliog a ía a la cual nos hemos e e ido, que, po lo demás, abo da la
cues ión some amen e, a a és de algunos ejemplos y de e e encias muy
gené icas.
El pe íodo analizado discu e en e 1895 y el comienzo de la P ime a
Gue a Mundial y se cen a en la p oducción ancesa. El pe íodo cine-
ma og á ico que a amos, en e los años 1896 y 1914, es conocido como
«cine de los o ígenes», «cine de los p ime os iempos» o «cine p imi i o»
sin que haya unanimidad en su denominación. Nume osos abajos han
incidido en es a cues ión. And é Gaud éaul 14 cues iona la e minología
igen e has a el momen o y la echaza, señalando que ningun é mino es
álido po que an es de 1910 no puede habla se de cine p opiamen e dicho.
13 Po ejemplo, en una de las p ime as his o ias del cine: « (…) on méconnaî ai sans dou e la
ilia ion é i able de ce a , a an ou populai e, si l’on ome ai d’en signale ce ains aspec s
bien signi ica i s. Il dé i a a an ou de la Ca e Pos ale, du Musée G e in e de la page en
couleu s du Pe i Jou nal », Ba dèche 1942, 20.
14 Gaud éaul 2008.
23
El cine como e lejo de la cul u a de una época
P opone la designación de cinéma og aphie-a ac ion15, que co esponde a
una e apa que no es, desde su pe spec i a, la an ecáma a de lo que end á
después, es deci del cine p opiamen e dicho: il n’es pas que celà. Es amos
de acue do con Gaud éaul en la di e encia que exis e en e las p ime as
p oducciones y las que, a pa i de au o es como D.W.G i i h, lle a án
el desa ollo del cine a odas sus posibilidades exp esi as, has a lo que se
denomina ins i ucionalización cinema og á ica.
El hi o c onológico del comienzo de es e abajo no nos plan eó ningún
p oblema, al e e i se al del nacimien o del cine. En lo que a añe a la con-
clusión, hemos ecu ido a una echa con encional, la de 1914, o inicio de
la P ime a Gue a Mundial. De hecho, la asociación in e nacional pa a el
es udio del cine de los p ime os iempos, DOMITOR, ija un p ime inal
de e apa en 1915 po que es el momen o en que el cine ancés empieza a
modi ica su concepción. En ealidad, los cambios se p oduje on en e los
años 1911 y 1914, cuando los ilms aumen a on su du ación y se ue on
alejando de las ó mulas ei e adas desde la apa ición del cinema óg a o.
Fue ambién cuando su gie on las p ime as oces que eclamaban la a -
is icidad del nue o medio, mien as que las ée ies16, el p ime modelo
15 Té mino que Gaud éaul oma de G. Michel Coissac, quien lo u ilizó en una de las
p ime as his o ias del cine, His oi e du cinéma og aphe, de ses o igines à nos jou s. Coissac
1925.
16 U iliza emos ée ie, en ancés, pa a designa las comedias an ás icas, de magia y es-
pec áculo, en las que el despliegue de e ec os isuales espec acula es sob e la escena
cons i uían su azón de se , po que pensamos que el é mino de ine de una mane a muy
p ecisa es e ipo de ilms, an abundan es en los p ime os años del cine. Según dall'As a:
«El es ilo ée ique puede conside a se como una iliación a día del ea o enacen is a y
ba oco, de aquel gus o pa icula po lo “ma a illoso”, es deci , po el asomb o isual
que dominó los ea os eu opeos bajo di e sas o mas –desde los in e mezzi i alianos
has a las masks inglesas y, po in, las ée ies ancesas del siglo XIX, p ecu so as di ec as
de las cinema og á icas. Es a adición ea al es aba ca ac e izada po la p opensión al
p odigio écnico escenog á ico y la u ilización de escena ios ela i os a luga es edénicos
o “g o escos”, países encan ados ebosan es de elemen os mágicos. Tales ambien aciones
cons i uían el ma co de a en u as igualmen e ma a illosas, en las que al lado de los
humanos había c ia u as sob ena u ales, aunos, hadas y duendes, mien as que la pues a
en escena se se ía de cons ucciones mó iles, esco illones e ingeniosos e ec os de luz»,
dall’As a 1998a, 257.
24
M. Magdalena B o ons Capó
de na ación cinema og á ica, iban desapa eciendo de ini i amen e de las
pan allas.
Hemos elegido F ancia, o, lo que es lo mismo, Pa ís no an o po se el
luga donde se celeb ó la p ime a sesión cinema og á ica, sino po cons i-
ui el cen o pic ó ico de inales del siglo XIX y de los p ime os años del
siglo XX. También po que la cinema og a ía ancesa ue una de las más
des acadas, jun o con la i aliana y la danesa desde 1908/09, y la ame icana
poco después, con las cuales compa ió el me cado mundial has a 1914.
En consecuencia, op amos po aplica es e abajo a un pe íodo y a
un ámbi o conc e os. Un abajo que no quie e se ni una his o ia c í ica
del cine, ni un análisis de la e olución de la écnica, ni una in es igación
sociológica. Nues a p opues a consis e en conside a las ca ac e ís icas
plás icas, la escenog a ía y la iconog a ía de las películas en unción de
los í ulos disponibles en las ilmo ecas consul adas, conec ándolo con el
epe o io isual co espondien e.
Aba ca la o alidad del cine p oducido en F ancia desde 1895 a 1914
e a una a ea excesi amen e ambiciosa y e a p eciso e ec ua una selección,
o, más exac amen e, una se ie de selecciones. De en ada, deses imamos
las is as ilmadas y las películas cómicas po dos azones di e en es. Las
úl imas no o ecían, sal o excepciones, un in e és ele an e ni en el campo
de los deco ados ni en el de la pues a en escena. En lo que a añe a las is as
ilmadas, su elación con la pin u a había sido a ada en di e sos abajos,
que más adelan e mencionamos. Nos ijamos, pues, en el conjun o de pelí-
culas de las es an es ca ego ías: ée ies, melod amas, his ó icas, e c., de las
que ealizamos una selección, a nues o pa ece , bas an e ep esen a i a.
Jun o con la p oducción cinema og á ica, la o a base del abajo ecayó
en la pin u a, un equisi o imp enscindible de acue do con el en oque que
adop abamos. A pesa que la bibliog a ía había pun ualizado que el cine y
la denominada pin u a mode na discu ían pa alelamen e y sin con e ge ,
consul amos las uen es «indi ec as» o esc i os de los a is as, en e ellos
las ca as y o os es imonios au obiog á icos, que son los más abundan es,
y los esc i os o ecopilaciones eó icas. No encon amos ninguna e e en-
cia al cine.
25
El cine como e lejo de la cul u a de una época
Una cues ión especí ica es la disociación, que con inua así la b echa
abie a en el úl imo e cio del ochocien os, en e el cine y la pin u a de
las p ime as angua dias his ó icas. Cabía espe a algún e lejo de es as
en los años inales del pe íodo, a pa i de 1910 a 1911; sin emba go,
amén de su a eza, las e e encias cinema og á icas u ie on un en oque
es ic amen e humo ís ico, hecho que no deja de se signi ica i o. Además
de la pin u a, hemos acudido a muchas o as uen es como las pos ales,
la ilus ación g á ica, las es ampas de Épinal, los ableaux i an s y los
deco ados ea ales y ope ís icos. Reunimos, de es e modo, un ex enso
epe o io iconog á ico que pensamos que con o mó el ondo isual de los
pione os del cine.
La o ganización de odo el ma e ial, después de di e sas hipó esis, ha
dado como esul ado la di e enciación de sie e núcleos emá icos: un p i-
me g upo denominado gené icamen e «his ó ico», el apa ado denomina-
do «o ien al», é mino e e ido al O ien e geog á ico y al o ien alismo; el
apa ado de emá ica eligiosa; los ilmes e ó icos, los episodios elaciona-
dos con las ci cuns ancias sociales y polí icas y un úl imo apa ado deno-
minado « an asía y e asión» que comple a una amplia isión de los ilmes
p oducidos en las p ime as décadas del cine. Den o del ilm his ó ico, que
desempeña un papel impo an e, desglosamos la e apa de la an igüedad y
de la edad media, mien as que conside amos conjun amen e la edad mo-
de na y con empo ánea, en la acepción es a úl ima de la que se inicia con
la Ilus ación. Lógicamen e un mismo í ulo puede pa icipa de a ias
opciones emá icas. Un cla o ejemplo lo cons i uyen las películas sob e
Cleopa a, a caballo en e la an igüedad y la a acción de O ien e. En ca-
sos como es e hemos p imado la adsc ipción a los mo imien os es é icos,
es deci a la moda o ien al po que a ello a añen las imágenes de enlace.
Las igu as que apa ecen indicadas con un as e ísco pod éis encon a -
las ep oducidas en colo después de la bibliog a ía ci ada.
Es imp escindible ce a es a in oducción con unos necesa ios ag ade-
cimien os. Aunque no es a án odas las pe sonas a las que, po una azón
u o a end ía que ci a , quie o des aca a Román Gube n, po el gene-
oso p ólogo y po su ánimo siemp e cons an e. A Ca alina Can a ellas
32
M. Magdalena B o ons Capó
(1912) [Figu a 2], y el cuad o Ophelia (1852) de John E e e Millais
[Figu a 1].
Los lími es c onológicos escogidos ienen ma cados po la simbólica
echa de la P ime a Gue a Mundial, momen o en el que el cine ancés
pie de su p imacía en el me cado in e nacional, y época, po o a pa e, en
el que el cine expe imen a á una ans o mación, que empezó a p oduci se
en 1911, cuando las películas aumen a on paula inamen e su du ación,
alejándose de las ó mulas ei e adas desde la apa ición del cinema óg a o.
Pa alelamen e, y con pos e io idad al undamen o a ís ico del cine, su
in e acción con las a es se ma e ializa á en películas ealizadas po los
p o agonis as de las p ime as angua dias. Podemos ci a los conocidí-
simos casos de la colabo ación de a is as de la angua dia alemana en
el cine de la República de Weima , o la in luencia de co ien es como el
cons uc i ismo en el cine so ié ico, el su ealismo en F ancia, e c. Hay
quien como John F aze , p e enden es ablece un pa alelismo en e el cine
de Geo ges Méliès y el cubismo, compa ación que, más allá de una coin-
cidencia c onológica, esul a muy o zada en la mayo ía de las analogías
p opues as po el au o 13.
13 Po ejemplo, compa a a Méliès, como ac o , con Picasso como p o agonis a de algunos
de sus cuad os, o equipa a la pale a de los cubis as, que cali ica de ía y cla a, con los
deco ados de onalidades g ises de Méliès. Aunque és e e a un p ocedimien o u ilizado
Fig. 2. Le coeu e l’a gen , Louis Feuillade,
1912, p oducción Gaumon . Collec ion
AFF-CNC / Gaumon
*Fig. 1. John E. Millais, Ophelia (de alle), 1852.
Ta e, London 2014

33
El cine y las a es plás icas
El cine no iene un campo p opio en el momen o de su apa ición, en
la ul ima década del siglo XIX, ni lo end á en los quince años pos e io es.
Aunque apa ece en el momen o en que se ges an las angua dias his ó-
icas, es e nue o medio no pa icipa de las ba allas que la li e a u a y las
a es plás icas lle an a cabo pa a ansg edi sus on e as y desliga se de
sus ins i uciones. De hecho, desde que las angua dias se ace can al cine
lo hacen con la olun ad de ap opiá selo, echazan la olun ad de con e -
i lo en a e y ei indican el ca ác e popula del cine14. Los a is as de
angua dia esal aban «su ca ac e ís ica de máquina, su dimensión éc-
nica, su des ina a io masi o; esal an, asimismo, los e ec os que p oduce
( elocidad, ubicuidad, impac o, e c.), aunque no lo conside an en an o que
a e, ni llegado ni po llega »15.
po el di ec o pa a uni ica onalidades en blanco y neg o du an e la ilmación, pos e-
io men e Méliès iluminó de un ico c oma ismo muchos de sus ilmes.
También el colo se á un elemen o impo an e a la ho a de elaciona la imagen de es-
os ilmes con la p oducción a ís ica coe ánea, en conc e o con los i os colo es de los
pos e s, c omos y pos ales que inundan el me cado a inales del siglo XIX. En palab as
de Tom Gunning: «Nel pe iodo mu o, dunque, nel colo e enne ad espe ime si in modo pa -
icola men e e iden e la na u a mode na e popola e del nuo o mezzo cinema og a ico (…).
Con empo aneamen e, nel suo uso del colo e, il cinema mos a a una s e a analogia con le
nuo i a i popola i basa e sulla ip oduc ibili à ecnica. Pe chè in a i, al di là delle conno-
azioni ealis iche che non u ono in e e i comple amen e igno a e, il colo e si libe a a sullo
sche mo senza eni, i elando pe in e o la sua na u a di pu a quali à sensibile e sensazionale».
Gunning 1995, 37.
14 Albe a 2009, 63-64.
15 Ejemplos del impac o de la apa ición del cinema óg a o en las p opues as de angua dia
las encon amos ya en los neoimp esionis as, quienes ex aen el p ocedimien o del di i-
sionismo que compa e cie os asgos con la p oyección in e mi en e de la película. Pa a
Malla mé los lib os no debían inclui ilus aciones pues las imágenes debían gene a se en
la men e del lec o , aunque des aca el cinema óg a o, cuyo desa ollo eemplaza á en a-
josamen e imágenes y ex os. El u u ismo, cubismo, Dadá... encuen an en la máquina
del cine un nue o apa a o ans o mado de la ealidad. Apollinai e, quien habla de cine
en la emp ana echa de 1907, lo in oduce en Les soi ées de Pa ís en 1913, mien as que
pa a Délaunay el mo imien o no podía se ep esen ado, pues en onces se ía la inmo i-
lidad mul iplicada, sino que debe se p oducido po el apa a o psíquico del espec ado ,
cuya mi ada sigue en p esencia de un mo imien o que esponde a los p opios mecanismos
de pe cepción e in elección isuales. Albe a 2009, 66 a 75.
34
M. Magdalena B o ons Capó
Sin emba go p ime os cineas-
as no se án ajenos a las angua -
dias. Un cla o ejemplo es Riga-
din Pein e cubis e [Figu a 3] en
la que Rigadin, in e p e ado po
el cómico de a iedades Cha les
P ince, después de e una expo-
sición de cuad os angua dis as,
con ecciona es idos «cubis as»
pa a él y su muje , den o de los
cuales apenas pueden mo e se.
F ançois Albe a señala que lo
que hace Rigadin, sin da se cuen a, es el mismo ipo de es ua io de
angua dia que lle a án a cabo cinco años después la Bauhaus, Dadá, los
balle s suecos y los balle s usos16. En la misma línea se halla Cubis e pa
amou en la que una pin o a cubis a consigue ende odos sus cuad os a
un e ien e enamo ado, que sabe que ella no quie e casa se has a que haya
eunido una do e conside able. Cuando el enamo ado decide decla a se, la
pin o a le anuncia que po in pod á casa se con su p ome ido, el p opie-
a io de la gale ía de a e en la que ella exponía17.
Las películas mencionadas da an de 1912 y 1913, cuando Apollinai e
esc ibió Les pein es cubis es (1913) y el cubismo se encon aba en su ase
más madu a. Román Gube n señala que Picasso, como an os o os a is-
as de angua dia, se sin ió a aído po el cine y a comienzos de 1912 con-
side ó dinamiza las o mas de sus collages en un ilme. Aunque el p oyec o
no se lle ó a cabo, la se ie Cons uc ion au joueu de gui a e de 1913 es un
ejemplo del in e és del a is a po el mo imien o18. Pe o en las comedias
y melod amas con empo áneos, no es la pin u a de angua dia la que se
u iliza pa a deco a los ambien es. Mien as que el cinema óg a o e leja
16 Albe a 2009, 78-79.
17 BiFi, LG 41 2 B 54, ol 2.
18 Gube n 1999, 153-154.
Fig. 3. Rigadin pein e cubis e, Geo ges
Monca, 1912, p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
35
El cine y las a es plás icas
en sus is as el mundo mode no, los ilmes de icción mues an las p e e-
encias a ís icas de la sociedad ancesa de p incipios del siglo XX. Así, el
A Nou eau sigue siendo p edominan e en las deco aciones de in e io es
y los cuad os que deco an dichos espacios esponden, sal o excepciones
pun uales, al a amien o adicional y académico de los dis in os géne os
como el bodegón, el paisaje y el e a o [Figu a 4].
Una se ie de ilmes ec ean la igu a del a is a en su alle . En la es-
cul u a aducen el ap endizaje aún usual a pa i de la copia de modelos.
Es el caso de Coeu de emme en el que el p o agonis a masculino es un
escul o . Su es udio lo llenan ep oducciones de ob as clásicas como el
Apolo Licio de P axí eles. El esul ado de su abajo es un bus o emenino
de ai e simbolis a [Figu a 5].
Cuando el p o agonis a es un pin o o pin o a, es ecuen e halla una
ambien ación y unos modelos ajenos a las co ien es de i adas del Fin de
Siglo, es o es, den o de la pin u a de la época del A Nou eau. El a is a
de Calomnie es á odeado de bodegones y paisajes a ines al ealismo aca-
démico, igual que el e a o que ha ealizado de su amada [Figu as. 6-7].
La película Coeu de emme cons i uye, como o as p oducciones, un
e lejo impo an e de la ealidad coe ánea de los Salones. En o og amas
como el ep oducido [Figu a 8] se mues a la acumulación de ob as exhi-
bidas en ellos y la ascendencia que enía su ubicación, pues e a un ac o
Fig. 5. Coeu de emme, Fe dinand Zecca;
René Le P ince, 1913, p oducción Pa hé
F è es. Gaumon Pa hé A chi es
*Fig. 4. In amie d’un au e, Camille de
Mo lhon, 1914, p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
36
M. Magdalena B o ons Capó
de e minan e no sólo pa a la ap eciación de la ob a po pa e del público
sino pa a el juicio del ju ado y pos e io éxi o. No es de ex aña que el
cuad o que apa ece en p ime é mino, i ulado L’abandonnée, en el lími e
del simbolismo, se emplace en el cen o de un discu so ílmico que es
el e a o de la sociedad bu guesa, con la amilia como núcleo in ocable
y el espe o al idea io que se de i a: unión amilia , au o idad pa e na,
comp ensión e in e ención ma e na, e c.
Figs. 6-7. Calomnie, Camille de Mo lhon, 1913, p oducción Pa hé F è es. Gaumon Pa hé A chi es
Fig 8. Coeu de emme, Fe dinand Zecca;
René Le P ince, 1913, p oducción Pa hé
F è es. Gaumon Pa hé A chi es
37
Los deco ados cinema og á icos
La he encia ea aL de Los deco ados
Pa a es ablece una elación en e las a es y el cine de los o ígenes en
F ancia necesi amos escla ece si los pin o es con empo áneos in e i-
nie on en los deco ados cinema og á icos. Dado que la mayo ía de es os
ilmes u iliza on la ela pin ada como ondo de deco ado, elemen o de
cla a p ocedencia ea al, abo damos en p ime luga la exis encia de una
colabo ación de los a is as plás icos en la escena ea al de la época, o más
exac amen e, y siguiendo a Denis Bable , de los deco ado es p o esionales.
Su o mación se iniciaba en los alle es de sus maes os, donde ing esaban
como ap endices an es de con e i se en colabo ado es o socios. En los
alle es se amilia izaban con los «sec e os» de la p o esión, la cual e a
ajena a la in luencia de la pin u a1.
El deco ado Hugues Lau en p ecisa la impo ancia de la o mación
en las escuelas de dibujo y de a es deco a i as, en los cu sos de diseño
a ís ico, y ambién el pe íodo de iniciación en el es udio de un a qui ec o.
Pos e io men e, según sus ap i udes o in e eses, los deco ado es se eje ci-
aban en el dibujo, en la pin u a, en igu as, y así has a llega a los ileu s,
o deco ado es de moldu as2. Apa e de abaja pa a mon ajes conc e os,
en el cine se ealizaban deco ados de con ección, es deci , lis os pa a se
u ilizados: bosques, paisajes de mon aña, in e io es, e c.
La emune ación de los deco ado es deno a la pe enencia a un g upo
a esanal, ya que la a ea se pagaba po me os y a eno del ipo de deco-
1 Bable 1975a, 8.
2 BiFi, Hugues Lau en , Co e Ague and 072, ol s/n.

38
M. Magdalena B o ons Capó
ado. O o hecho no able es que, en la mayo ía de casos, los deco ados de
un espec áculo no son ob a de un único alle sino de a ios en e los que
se epa ía el abajo. Y es que a inales del siglo XIX, la unidad isual de
un espec áculo no e a de ini i a pues cada cuad o escénico ep esen aba
una ealidad au ónoma. Se podían mezcla deco ados nue os con o os
c eados pa a espec áculos an e io es, ya que lo común e a la eu ilización
con pequeñas modi icaciones. Los deco ado es solían ale se de epe -
o ios conocidos y acep ados po odos los a esanos, que se man enían
anónimos pa a el público, pues a amen e se mencionaba su nomb e en
los ca eles publici a ios.
Un úl imo asgo a des aca es que los mismos deco ado es abajaban
indis in amen e en d amas, ópe as, comedias bu guesas y ée ies. Se les
pedía solamen e que se ciñe an a las indicaciones escénicas que solían
se de inidas po el au o /di ec o 3. Así, elemen os como la o ganización
p o esional del momen o y la sumisión a las exigencias écnicas, explican
el es ilo de los deco ados ea ales de inales del siglo XIX.
Hay que sub aya la cons ucción de los deco ados a pa i de cuad os.
Semán icamen e el é mino e oca la ep esen ación global de la imagen,
igual que en una pin u a: « de même que le ableau du pein e de che ale
p opose à l’oeil du spec a eu une image se su isan elle-même »4. A la unidad
de acción de un ac o co espondía una unidad isual, de mane a que se
adap aban las agedias, d amas y comedias a pa i de cuad os, los cuales
ga an izaban dicha unidad isual aunque la acción a iase en la misma
escena. La endencia a inales del siglo XIX y comienzos del siguien e e a
u iliza uno o dos deco ados en cada ob a, excep o en las ée ies, pues una
de las mayo es a acciones de es e géne o adicaba en la mul iplicidad de
escena ios y e ec os especiales. En es e pun o es necesa io señala que la
noción de cuad o en el cine p imi i o de i a del ea o y de los espec ácu-
3 Bable 1975a, 13: Bable des aca el hecho de que au o es como Vic o Hugo, Vic o ien
Sa dou o Richad Wagne co egían en la escena elemen os del deco ado que no e an de
su gus o.
4 Bable 1975a, 17.
39
Los deco ados cinema og á icos
los. Cuando nace, el cine ilma una escena en con inuidad, en un es udio,
y es a ada como un cuad o. Así, el é mino no coincide con la noción de
encuad e ac ual. El cuad o-escena io se á la unidad de na ación básica en
los ilmes i alianos y anceses has a 1913-14, di e sa a la del cine ame i-
cano, que nace con la noción de encuad e más que de cuad o5.
F ançois Jos acuña el é mino pic o- ilme pa a analiza la na u aleza
de las películas con deco ados a pa i de elas pin adas y la elación de
és os con los deco ados ea ales6. Según el au o , a pesa de que en un
p ime momen o el cine adop a la ela pin ada, el esul ado di ie e de
un medio a o o. La compa ación comúnmen e acep ada en e la posi-
ción de la cáma a cinema og á ica en el cine de los o ígenes con la del
espec ado de ea o sen ado en su bu aca, debe ma iza se a eno de la
dis ancia en e la cáma a y la ela, que es mucho meno en el cine que
la que exis e en e el espec ado en el pa io de bu acas y el deco ado ea-
al. En segundo luga , el ac o de cine ac úa mucho más ce ca de la ela
de ondo que el ac o de ea o. Es a p oximidad de ac o es y cáma a al
deco ado in luye en el e ec o de ealidad. Aunque se busca inco po a a los
ac o es al deco ado a a és de la pe spec i a pin ada, la luz in empo al del
cine de los o ígenes di ie e de la ep esen ada en la ela, lo que apo a una
usión de dos mundos incompa ibles: la del iempo que pasa, suge ida po
las luces y somb as del deco ado, y la in empo al que p opo ciona la luz
uni o me que baña los pe sonajes7. Es e e ec o no queda co egido en los
ilmes colo eados, pues el colo no se u iliza pa a p opo ciona p o undi-
dad o e ec o de ealidad sino pa a aumen a la an asía y espec acula idad
del ilme. « Dans la plupa des cas, on cons a e donc un mélange pa adoxal
d’une adi ion qui epose su les ègles classiques de la pein u e e une so e de
pla i ude qui é oque bien plus Mane »8.
5 Albano 1999, 87.
6 Jos 1990, 109-122.
7 Alekan 1984, ecogido de Jos 1990, 112.
8 Jos 1990, 113.
40
M. Magdalena B o ons Capó
FideLidad his ó ico-a ís ica
La idelidad his ó ico-a ís ica de los deco ados e a escasa. Se mezclaban
elemen os de di e en es es ilos y pe íodos a ís icos ya que an es que el
igo se que ía e oca el espí i u de una época. El ea o aducía el gus o
po los luga es y ci ilizaciones lejanas, popula izadas po los descub i-
mien os a queológicos9. La ep oducción de espacios y luga es se hacía
a a és de los medios adicionales del deco ado ea al, con las elas y
con el mobilia io pin ado que se conjugaba con obje os eales. De igual
mane a se ha á, como e emos, en el cine.
Aunque hablamos de elas pin adas como elemen o cons i u i o de la
deco ación escenog á ica, exis en algunas di e encias undamen ales en e
pin u a y deco ado. Mien as que en un cuad o el pin o puede elegi el
o ma o de su ela y da a los obje os y, en conc e o, a la igu a humana
las dimensiones que desee, el deco ado debe ceñi se siemp e a la escala
humana que es la que ma ca las dimensiones del es o de los elemen os a
ep oduci . Pa a o ece una sensación de ealidad dispone básicamen e de
la pe spec i a y el ampan ojo. El uso del ompe l’oeil es una consecuencia
de la u ilización de la ela con inalidad ilusionis a, que, combinada con la
pe spec i a, da la sensación de ep oduci la ealidad10.
El gus o po el lujo deco a i o se á o a cons an e que se pond á de
mani ies o sob e odo en las localizaciones exó icas o en la e ocación
de pasados más o menos emo os, al igual que en la ep esen ación de
luga es y en la econs ucción de a qui ec u as que, po su exo ismo o su
9 « A une époque où l‘uni e sali é es p eu e de connaissance, où le dé ail passione, où l’a ne se
onde en géné al ni su la sélec ion ni su la syn hèse, le déco n’es qu’une imi a ion pu emen
ma é ielle de la éali é his o ique, géog aphique e sociale. Il y a abus de signes ep ésen a i s,
hype ophie du langage ». Bable 1975a, 20.
10 « (…) ces “mai es-pein es” de la in du dix-neu ième siècle insc i en leu ac i i é dans la
pe spec i e d’une eche che illusionnis e qui, depuis la Renaissance, anime le héâ e comme elle
sous- end l’é olu ion de la pein u e. Plus que jamais il s’agi de donne au spec a eu l’illusion
que l’uni e s de la scène es un uni e s éel, mieux, un double con aincan de no e monde, mi-
age qu’on nous in i e à subi . Ils en en d’y pa eni en u ilisan les echniques adi ionnelles
de la pein u e académique depuis long emps adap ées aux nécessi és scéniques e p og essi emen
pe ec ionnées pa leu s p écu seu s e pa eux-mêmes ». Bable 1975b, 11-12.
41
Los deco ados cinema og á icos
pin o esquismo, seducen al espec ado . En el balle , en la ópe a y, oda ía
más, en las ée ies, los deco ado es i alizan en imaginación e ingenio bus-
cando eno a cons an emen e los e ec os pa a so p ende cada ez más.
Así, deco ado es y maquinis as se con ie en en hábiles p es idigi ado es,
que in en an nue os ucajes11.
La e oLución deL deco ado ea aL
Los o ígenes de los deco ados ea ales mode nos se encuen an en el Re-
nacimien o. Las p ime as elas pin adas, muy simples e inmó iles, da an
de inales del siglo XV. A lo la go de un siglo asis imos a la e olución de
es as elas, que, de se ijas y con elemen os a qui ec ónicos oscamen e
pin ados, pasan a se cambian es y icamen e o namen adas. En las elas
pin adas, con la aplicación de la pe spec i a, se apo aba p o undidad a la
escena. Es el cambio del ea o medie al al mode no12. Du an e el siglo
XVI encon amos los paneles mó iles con la eapa ición de la denominada
scaena duc ilis, de la que ya habló Vi ubio en el siglo I. Las eo ías de
Vi ubio ue on di undidas po el humanismo, en especial po Sebas iano
Se lio, quien a a és de su ob a I se e lib i dell’A chi e u a13, publicado
en Venecia en 1584, des aca la iden i icación ín ima en e escenog a ía y
pe spec i a. La scaena duc ilis pasa á a domina la escena mode na du an e
al menos dos cen u ias, con i iéndose en el medio p incipal pa a ob ene
la ilusión escénica.
A pa i del siglo XVII se in oduje on modi icaciones en el sis ema de
deco ados. El pin o Gio anni Ma ia Galli (1620-1665) ue el p ime o
de la la ga dinas ía amilia de los Bibiena, y quien adop ó el nomb e de
su ciudad de o igen. Sus hijos, Fe dinando (1657-1743) y F ancesco (1659-
1739), desa olla on nue as écnicas escenog á icas en a as de la p o un-
didad. Los Galli Bibiena p oponían una nue a pe spec i a pic ó ica, de
11 Bable 1975b, 41- 42.
12 Nicoll 1966, 83.
13 Se lio 1584.
48
M. Magdalena B o ons Capó
Po o a pa e Hugues Lau en ecue da la mane a en que se o ma on
los equipos en los es udios Pa hé, Gaumon y Éclai . El p ime es udio de
Pa hé se si uó en la ue du Bois en Vincennes en 1901, eemplazado po
o o mayo en 1904. Aunque el p ime deco ado con a ado po Pa hé en
1897 ue Mau ice Fab ège, p on o con ó con un no able equipo in eg ado
po Vasseu , Colas (que había abajado pa a Méliès), Dumesnil y Ménes-
sie 31. Cuando Ménessie u o que ma cha se a cumpli el se icio mili a
designó a Hugues Lau en como sus i u o. En 1904 Vincen -Lo an Heil-
b on, pin o , alumno de Rocheg osse y p imo de la seño a Pa hé, in e ino
c eando los boce os de los deco ados de los p ime os Romans-Ciné32, y los
de d amas omán icos con guiones muy simples. Cha les Pa hé se ana-
glo iaba del g upo de deco ado es ac i os en su es udio, sub ayando que:
Les pein es en déco s, don nous nous sommes assu é le concou s ex-
clusi , nous pe me en de a ie à l’in ini le déco de nos scènes e ous
sa ez si ce e pa icula i é a sa aleu . En dé ini i e, chacune de nos scènes
compo e son déco bien spécial33.
Es as decla aciones de Monsieu Pa hé dis an mucho de se exac-
as, pues se ecu ía, no pocas eces, a la eu ilización de pa e o de la
o alidad de los deco ados en di e sos ilmes34. De hecho, al consul a
Ciné omans e , plus a d, ans o més e sono isés, les s udios Pa hé-Na an ». Fescou 1959,
75-76.
31 En una en e is a ealizada po la CRH en junio de 1948, el di ec o Geo ges Ha o
na a anécdo as de los inicios de la Pa hé y sus deco ado es: « Les s yles n’exis aien pas. Il
y a ai un déco a eu qui é ai che -déco a eu , d’abo d à Vincennes, puis a ec Zecca, à Mon-
euil. Il a ai son second qui s’appelai Dumesnil. Colas é ai un ga çon qui ne payai pas de
mine, mais qui é ai es êmemen habile e aimen un a is e. Il a ai aimen de g osses
quali és. C’é ai le pein e déco a eu . E les discusions qu’il a eues, aussi bien a ec Lucien
qu’a ec Zecca : au poin de ue d’un déco , il oulai qu’on me e un mo i Renaissance dans un
salon Louis XV. C’es inoui ». BiFi, CRH 54 B 3, 27-28.
32 BiFi, CRH 22 B1, 40.
33 Douche , Nadeau 1987, 23.
34 Robe -Jules Ga nie , deco ado de la Gaumon , señala la eu ilización de deco ados
en su Cou s de ecnique de déco s appliquée au cinéma, Pa is, École Uni e selle pa co es-
pondance de Pa is, 1930, BiFi, HL 162,14: « Au débu du cinéma, ce épe oi e exis ai , il

49
Los deco ados cinema og á icos
los ecue dos de algunos de
sus di ec o es, emos como
su calidad no e a una p e-
ocupación de p ime o den
pa a Pa hé. Según Geo -
ges Ha o : « Les eineu s de
l’ex ension du cinéma, c’é aien
les p op ié ai es des ilms ! »35.
Des acamos uno de los
ejemplos más e iden es que
hemos localizado. El deco-
ado enacen is a de Oli ie
C om well, di igida po Ca-
mille de Mo lhon en 1909,
ue eu ilizado pa a pelícu-
las ambien adas en la mis-
ma época como La i ale
de Richelieu (Ge a d Bou -
geois, 1911) [Figu a 9] y Le
agique amou de Mona Lisa
(Albe Capellani, 1912) [Fi -
gu a 10].
n’é ai pas a e qu’un scéna io u ou née en deux ou ois jou nées ; il ne pou ai donc ê e
ques ion de cons ui e à neu ous les déco s nou eaux. On ou ai donc en magasin des déco s
ou p ê s : salons, salle à mange , chamb es, cuisines, wagons, e c don on se se ai sui an
l’occasion ; à ce e époque on ne cons uisai que des déco s spéciaux. Aussi dans les ilmes d’une
maison, e ou ai -on sou en les mèmes déco s ».
35 « Je disais ou à l’heu e à mon cama ade… J’ai ai une scène : “La olle de l’é ang”, a ec Jose e
And io . Cela ne enai pas. Il n’y a ai p esque pas de scéna io. E aimen , nous a ons ai-
né aux Go ges d’Ap emon , aux é angs de je ne sais plus quoi, en a i an de Ba bizon, e on
a ai des ableaux aimen splendides, ex a dinai es, en pho os. On a ai ai des i ages, des
pein u es qu’on a ai commandées… Cha les disai : “Allo s… ça a ê e de l’A , le cinéma !” »,
BiFi CRH 54 B 3.
Fig. 9. La Ri ale de Richelieu,
Ge a d Bou geois, 1911,
p oducción Pa hé F è es
Fig. 10. Le agique amou de Mona Lisa, Albe
Capellani, 1912, p oducción S.C.A.G.L. / Pa hè
F è es
50
M. Magdalena B o ons Capó
Aunque no con amos con
documen ación que lo a ale,
es ablecemos la hipó esis de
que la película pa a la que
ue c eado es Peau d’anne
de Vincen -Lo an Heil b on
[Fi gu a 11], deco ado que
di igió algunas películas, co
mo es e cuen o de hadas.
Asen amos es a hipó esis
no sólo po que sea an e io
a las películas ci adas, sino
ambién en la no o iedad del
au o -deco ado . Huye Heil-
b onn de la cons ucción plana de la ela pin ada, lo que e idencia su
in e és po el deco ado. Es e p esen a una es uc u a con a cos de medio
pun o y obus os pila es, en los que se si úan ep oducciones de cuad os,
pa icula men e e a os enacen is as de Bo icelli. Al ondo, una ela
pin ada ec ea una de las pa edes de la dependencia con escul u as albe -
gadas en las ho nacinas. Con ello, se c ea una sensación de pe spec i a y
p o undidad. En sucesi as eu ilizaciones, la ela del ondo del deco ado
se modi ica y aún se elimina o almen e.
A pa i de 1906 el g an i al de la Pa hé es la sociedad Gaumon . En
1905 Léon Gaumon había edi icado un impo an e es udio en la calle
des Aloue es en Pa ís (Bu es Chaumon ), y pa a di igi el equipo de
deco ado es con a ó a Hen i Ménessie , a quien se le unió Robe Jules
Ga nie ( u u o deco ado de Feuillade) y Jean Pe ie , quien juga á un
impo an e papel en la e olución del deco ado36. Más adelan e se con a-
a án o os deco ado es, odos p o enien es del alle Boilly. La Gaumon ,
inanciada po la Banque Suisse e F ançaise, es aba p esidida po una
36 BiFi, Hugues Lau en , Co e Ague and 072, 17.
Fig. 11. Peau d’ane, Vincen Lo an -Heilb onn,
1908, p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
51
Los deco ados cinema og á icos
es ic a economía. « Allez de l’a an e que ça ne coû e pas che »37 o denaba
Léon Gaumon .
Es in e esan e consul a el ex o publicado po Robe -Jules Ga nie
en 193038, un cu so pa a deco ado es. Aunque iene una in o mación
muy écnica que a más allá de nues os p opósi os, en el p eámbulo, al
e e i se a los deco ados cinema og á icos, des aca, en p ime luga , las
condiciones que debe euni un buen deco ado : ene buen gus o, sabe
dibuja , pin a al óleo, ene su icien es nociones de pe spec i a y a qui-
ec u a. Pe o lo más in e esan e es que Ga nie exp esa que el p o esional
del o na o cinema og á ico no debe so p ende se an e nada y ejecu a lo
que se le demanda, aunque sean las cons ucciones más ex ao dina ias.
Tiene que p ocu a ep oduci , po odos los medios posibles y con la
máxima economía, desde las ma e ias más bellas has a las más simples;
desde un o namen o lujoso y nue o has a uno iejo y usado. Pa a log a
es os esul ados no hay ninguna écnica especial, nada absolu o ni de ini-
i o. Insis e a lo la go del ex o en algunos p ocedimien os, pe o es a ea
del a í ice aplica sus p opias ideas y eje ci a la imaginación pa a ob ene
los e ec os eque idos39. En e los conocimien os necesa ios no al a la
his o ia del a e pa a pode econs ui an o los di e sos es ilos his ó-
icos como los p incipales ó denes a qui ec ónicos, con especial a ención
al a qui abe idóneo. Las ecomendaciones de Ga nie con inúan, y no
descuida la amilia ización con los es ilos más ecien es a in de dispone
los o namen os, las moldu as, el mobilia io, e c., que ienen que in eg a el
conjun o. Con la obje i idad que le p opo ciona la dis ancia, el au o que
comen amos emi e un juicio de alo sob e los deco ados de los p ime os
años del cine, que él conoce de p ime a mano. Reseña las di icul ades
que en la g an pan alla enían los deco ados en ompe-l’oeil, u ilizados
en los p ime os iempos del cine, y que o iginaban igu as y o namen os
37 Ba sac 1985, 20.
38 BiFi, Robe -Jules Ga nie (1930) HL 162.
39 BiFi, Robe -Jules Ga nie (1930) HL 162, ol 3.
52
M. Magdalena B o ons Capó
de o mados de escala. Además, se desmo onaban an e el p ime golpe o
mo imien o40.
La Socié é Éclai cons uyó en 1906 un es udio en Épinay-su -Seine.
El p ime enca gado de los deco ados ue G. Pe sonne, p on o eempla-
zado po Colas y pos e io men e, en 1911, po Gas on Dumesnil y Hu-
gues Lau en , que hemos mencionado an e io men e, en su e apa en los
es udios Pa hé. En 1908 Éclai con a ó a Vic o in Jasse como di ec o
a ís ico. Jasse , an iguo alumno del escul o Dalou, había sido pin o de
abanicos, esponsable del es ua io ea al y di ec o de pan omimas en el
ea o l’Hippod ome ( u u o Gaumon -Palace) an es del con a o con la
Gaumon y la Éclai 41. Vol e emos a Jasse , pues ambién u o una in en-
sa, aunque b e e, ayec o ia como di ec o cinema og á ico.
Debemos hace una especial mención a Geo ges Méliès, de quien
sabemos po sus palab as que él mismo ealizaba los deco ados de sus
ilmes, aunque enía un equipo de ayudan es, en e los que se encon aban
Claudel y Colas, p o enien es del ea o. Ambos e an muy hábiles en la
elabo ación de ondos, con un g an dominio de la pe spec i a42. Méliès
echazó casi siemp e la ilmación en deco ados na u ales ya que conside-
aba que ilma en ex e io es espondía a una cues ión de comodidad y de
economía de abajo, al aho a se la a ea de los deco ados. Méliès es aba
o gulloso de sus deco ados, ca ac e ís ica que con ibuyó a da a su ob a su
peculia es ilo. En Méliès la elación con el ea o y la ópe a es e iden e.
40 « Le goû du public du cinéma s’es a i mé apidemen e il ne s’es plus con en é de déco s bâclés
où ou é ai laissé au hasa d ; il a allu enonce aux p océdés de ompe-l’oeil qui su isaien au
héâ e e qui, au débu du cinéma é aien la mé ode u ilisé. Malg é ou e l’habili é des déco a-
eu s, il é ai impossible d’empêche qu’à la p ojec ion les pa ies de déco s qui é aien obliques pa
appo à l’appa eil eussen dé o mées e que les o nemen s e moulu es pein s pe spec i emen
sui an leu posi ion eussen le elie qu’ils on na u ellemen . Nous ci ons ici que moulu es e
o nemen s, mais combien d’accessoi es é aien aussi pein s en ompe-l’oeil e qui ne donnaien à
l’éc an aucunemen l’imp ession du éel. Les châssis en oilés aussi comme au héâ e é aien une
mé hode à laquelle il a allu bien i e enonce ; il su isai en e e , de e me une po e un peu
b usquemen pou que ou le déco emuâ . » BiFi, Robe -Jules Ga nie (1930), HL 162,
ols 4-5.
41 BiFi, CRH 5 B1.
42 Douy 1993, 9.
53
Los deco ados cinema og á icos
Sus ilmes es án di ididos en cuad os; los guiones es án cons uidos a
pa i de ucajes e imágenes cla e, y la his o ia es en muchas ocasiones
un simple p e ex o pa a los ucajes, la deco ación y el espec áculo, ya que
Méliès daba una o al p imacía a la pues a en escena. En su es udio de
Mon euil cons uyó una maquina ia escénica pa a ealiza los deco ados,
deudo a de los mecanismos écnicos ea ales del siglo XIX. Y es que cada
g an ob a de Méliès su gía de la inspi ación de i ada de un espec áculo
del siglo XIX: La Biche au bois da á como esul ado Au oyaume des Fées; Les
Pilules du Diable o igina Les Qua ecen s a ces du Diable; Gounod se á un
e e en e an o pa a su Jeanne d ’A c como pa a sus múl iples adap aciones
de Faus 43; Massene pa a Cend illon; O enbach pa a Robinson C usoé,
Ba be Bleue y Le oyage dans la lune. Algunas de es as amosas ée ies se
ep esen a on en el Ci que Olympique, en la época en la que abajaba
como di ec o Fe dinand Laloue, quien puso en escena ée ies con guiones
muy pa ecidos a los de Méliès44.
En un ex o publicado po p ime a ez en 1907, Les ues cinéma og a-
phiques, Méliès explica de una mane a muy cla a cómo cons uye sus deco-
ados, desde la ab icación de la maque a has a las onalidades empleadas
y el uso del ampan ojo:
La pin u a es ex emadamen e cuidada, cosa que no p ecisa el deco ado
ea al. El acabado, la exac i ud de la pe spec i a, el ompe-l’oeil há-
bilmen e ealizado y uniendo la pin u a a los obje os eales como en los
pano amas, odo ello es necesa io pa a da apa iencia de e dad a unas
43 Según Sadoul: « (…) la con on a ion de ses ée ies es aujou d’hui impossible a ec celles du
Châ ele . Il n’en subsis e plus que de a es c oquis ou pho og aphies auxquels manque pa dé i-
ni ion le mou emen . Tandis que la adi ion nous à conse é in ac s ce ains opé as. É udian
passionnemen en 1942, à Tolouse, le ca alogue amé icain de Méliès, illus é de nomb euses pho-
og aphies, je suis allé e oi Faus au héâ e du capi ole, où depuis d’un demi-siècle au moins
on u ilisai les mêmes cos umes e déco s copiés su ceux de la c éa ion. Il me u alo s é iden que
dans son Faus Méliès a ai s ic emen appliqué la o mule du héâ e pho og aphié. Dans la
scène du Ja din, le déco ep oduisai celui de l’Opé a. Les ac eu s a aien é é chacun disposés à
une place i uelle depuis le Second Empi e e mis à pa leu s g ands ai s, accomplissaien ous
les ges es adi ionnels au héâ e », Sadoul, 1970, pp. 53-54.
44 Jenn 1984, 136.

54
M. Magdalena B o ons Capó
cosas o almen e ic icias y que el apa a o oma is as o og a ia á con una
p ecisión absolu a45.
En elación con los acceso ios a i ma que pueden con ecciona se en
made a, ela, ca ón y e aco a modelada. Des aca que pa a ob ene e-
sul ados óp imos hay que ecu i a obje os, desde muebles y cuad os a
candelab os y péndulos, ejecu ados especí icamen e y con esme o. No
obs an e los acceso ios eales p esen an di icul ades, pues ma e iales como
el b once, la made a, e c, apa ecen con una onalidad neg a in ensa en la
pan alla, y son imposibles de colo ea pos e io men e.
Según Sadoul, la iqueza deco a i a y la imaginación desbo dan e de
Méliès no in luye on en los es an es deco ado es, quienes no adop a on
su mane a con as ada de luces y somb as. Los deco ado es de la Pa hé
y Gaumon p o enían del ea o y adap a on es a écnica a las exigencias
o og á icas sin modi ica los ma e iales. La ela pin ada, ex endida sob e
una es uc u a de made a, es lo que sigue igen e aun en la época del Film
d’A . Es e mé odo p o ocaba con ecuencia la disolución de los e ec os
de pe spec i a pin ada cuando una le e b isa ondulaba la ela de ondo46.
El Film d’A , la en a i a de los he manos La i e de ele a el cine a
un espec áculo de mayo calidad a ís ica, apa eció en 1908. Se enca ga-
on guiones a au o es de ea o econocidos, se con a a on ac o es de la
Comédie F ançaise pa a a ae a un público más selec o y de un pode
adquisi i o mayo que el que acudía a las ba acas de e ia y ca és- ea o.
Los deco ados se encomenda on a Emile Be in, p o esional del Théà e
F ançais. Pa adójicamen e, Be in, que ealizó unos o na os muy con-
encionales pa a L‘assassina du Duc de Guise en 1908 a pa i de elas
pin adas, se á, algunos años después, uno de los p ime os en o ien a el
deco ado cinema og á ico hacia el deco ado cons uido.
Deslumb ados po el éxi o del Film d’A , las sociedades Pa hé, Gau-
mon y Éclai siguie on la co ien e de las adap aciones li e a ias de í ulos
45 Romague a, Alsina 1989, 392.
46 Sadoul 1948, 292.
55
Los deco ados cinema og á icos
conocidos en e 1908 y 1914, con una es é ica más e olucionada que la de
los espec áculos de e ia, ya que cuida on de mane a especial los deco-
ados, con una he encia ea al muy ma cada. No obs an e, es necesa io
señala que los p oduc o es que se dedica on a hace películas den o de
la es é ica del Film d’A no es aban in e esados en la e ien e a ís ica
del cine sino en su mayo en abilidad económica. Como señala Hen y
Fescou en sus memo ias, en aquella época no se disociaba la calidad
a ís ica de un ilme de su alo come cial:
Pou ou le monde, à l’excep ion de quelques illuminés de l’ancien Film
d’A , un ilme n’é ai qu’une den ée. La p eu e en es que quand une
pellicule, aussi bien néga i e que posi i e, a ai ache é sa ca iè e, l’usage
oulai qu’elle û endue au poids à une usine de écupé a ion. Ce usage
démon e qu’on n’é ablissai aucune di é ence en e un obje de comme -
ce cou an e une p oduc ion cinéma og aphique47.
De odas o mas hay que ene p esen e que el p esupues o de es os
ilmes no iene nada que e con el que manejaban Gaumon y Pa hé en
es a época. Y es o ambién epe cu ió na u almen e en el p ecio de en a
de los ilmes a ís icos, supe io al del es o de p oducciones48.
P og esi amen e los deco ados deja án de hace se a pa i de elas pin-
adas y se cons ui án con ma e iales más sólidos. Como hemos dicho, los
p ime os ue on concebidos y ejecu ados po Emile Be in, en bas ido de
con achapado y con es ucos, y se ealiza on po p ime a ez en F ancia
en 191449.
47 Fescou 1959, 56.
48 Le Fo es ie 2008, 269-270.
49 Ba sac 1985, 22.
En una de las sesiones de abajo de la CRH, man ienen una con e sación la ac iz Mu-
sido a y los deco ado es Ménessie y Ga nie . Hablan sob e la apa ición de los p ime os
deco ados en con achapado, es deci , sólidos, sus i uyendo las elas pin adas. Llegan a la
conclusión de que ue al ededo de la P ime a Gue a Mundial, según Ga nie , un poco
an es. BiFi, CRH 44 B2, 2.
También Hugues Lau en habla sob e la apa ición de los deco ados en yeso, si uando su
apa ición al ededo de 1914, en una con e sación man enida con Hen y Langlois el 5 de
56
M. Magdalena B o ons Capó
Dado que el cine adap ó algunas de las ópe as más amosas del siglo
XIX, ep esen adas en Pa ís en L’Opé a Comique y en l’Opé a Nacional,
localizamos deco ados de ópe as como Aida, Moise o Thaïs que si ie on de
e e en e pa a las co espondien es adap aciones cinema og á icas o pa a
las ambien aciones de di e sos ilmes que ec eaban el mundo an iguo.
mayo de 1945, BiFi, CRH 22 B1, p. 21: « à la in de la gue e de 1914, la echnique a changé e
c’es alo s qu’es appa u le s a . On en aisai en ès pe i e quan i é, ca pe sonne n’en oulai ».
En o a de las sesiones de la CRH, Langlois habla de la posible in luencia del cine ame-
icano en la apa ición de deco ados en con achapado, BiFi, CRH 57 B3, ol. 3.
57
Los epe o ios a ís icos del siglo XIX e
inicios del siglo XX en F ancia
Las uen es co ejadas como e e encia de las imágenes cinema og á icas
a añen a los campos que ag upamos en los siguien es epíg a es: pin u a,
es ampas y g abados, ilus aciones de la p ensa pe iódica, c omos publi-
ci a ios, a je as pos ales y ca eles. Po úl imo incluimos las imágenes
su gidas de los apa a os écnicos como la lin e na mágica y la máquina
o og á ica. Como puede obse a se, y como es lógico, a endemos al so-
po e de la imagen con independencia de la écnica.
Todos los epe o ios mencionados goza on de mayo o meno di usión
en la e apa de los o ígenes del cine, es deci en e 1896 y 1914, cuando
o ma on pa e de la cul u a isual de la época. Se a aba en consecuen-
cia de un ma e ial que es aba a disposición de los di ec o es y que los
deco ado es asplan a on, en ocasiones sin g andes modi icaciones, o que
si ie on de lib e inspi ación en o os. An es eseñábamos la desa ención
del p oduc o ílmico hacia la calidad y la a is icidad, y aún podemos
añadi hacia la o iginalidad, concep o inexis en e. Como medio deseoso
de con oca la mayo can idad de público posible, a a és de las escenas
y las composiciones en boga se accedía a aquél, ya que el econocimien o
de lo ep esen ado ac uaba como ínculo.
La p ime a conside ación a añe a la pin u a, que ansmi e la p opo -
ción de algunos planos ílmicos, a imágenes y a su a amien o. En 1909 se
ap obó el o ma o p opues o po Edison como el es ánda , que es ablecía
la película de 35 mm sob e la que se insc ibía una imagen de 24 mm po
18 mm, dando una p opo ción en e la longi ud y la al u a de 1,33:1. Es a
p opo ción sigue el o ma o de la pin u a occiden al1.
64
M. Magdalena B o ons Capó
Además, el nue o Au Bon Ma ché se equipó con la más mode na ecno-
logía: ascenso es, en ega a domicilio de los p oduc os, p ensa g a ui a, y
pequeños jugue es pa a los niños. En cuan o a la publicidad, ca álogos,
pós e s, escapa a es, e c., es aban des inados a llama la a ención del ian-
dan e y a es imula la comp a. El ejemplo de A is ide Boucicau ue copia-
do ápidamen e y al cabo de pocos años se inaugu a on una g an can idad
de g andes almacenes que siguie on la endencia de Au Bon Ma ché: el
Lou e en 1855, el Baza de l’Hô el de Ville (BHV) en 1856, À la Belle
Ja diniè e en 1856, Le P in emps en 1864, la Sama i aine en 1869 y las
Gale ies La aye e en 189412.
A is ide Boucicau comp endió el po encial de la imagen pa a a ae a
los niños y, consecuen emen e, a los pad es. En cada comp a el niño eci-
bía, semanal y g a ui amen e, una o a ias pequeñas ilus aciones (de unos
10 u 11 cm) a odo colo con ep esen aciones de juegos, his o ias de pe so-
najes popula es, g andes in en os, e c. Es as ca ulinas en usiasma on a los
escola es, que espe aban impacien emen e las no edades y clasi icaban ésas
imágenes en álbumes o cuade nos de o ma o apaisado, con espacios des i-
nados a pega cada c omo. És os se adqui ían en los mismos es ablecimien-
os median e bonos-comp a. Fue ambién Boucicau quien come cializó la
goma a ábiga. Has a la década de 1910 Au Bon Ma ché mul iplicó es as
imágenes y pasó a asocia las con la publicidad de p oduc os elacionados,
sob e odo, con el sec o de la alimen ación in an il. Ahí adica el o igen
de la p oducción de c omos.
Una de las g andes emp esas que ecu ió a es a es a egia publici a ia
ue la sociedad ganade a Liebig, que explo aba en la Pa agonia a gen ina
inmensas haciendas de las que se ex aían p oduc os lác eos y jugos de
ca ne. A pa i de 1872 es a sociedad diseñó e ique as de sus p oduc os,
c omos, pos ales y olle os en a ios idiomas, que dis ibuyó po odo
el mundo. Se calcula que se diseña on más de un millón de imágenes
di e en es, de is osos colo es y muy bien imp esas, y llamaban an o la
a ención que muchos niños las pegaban en sus je sey13.
12 Mille 1981.

65
Los epe o ios a ís icos del siglo xix e inicios del siglo xx en F ancia
El o igen de las pos ales ilus adas se emon a a las a je as de isi a
que se u ilizaban en F ancia a p incipios del siglo XVII. Se en egaban en
mano y con enían b e es mensajes, elici aciones, e c. En el siglo XVIII ya
exis ía una indus ia de ca as de isi a ilus adas, aunque sus ejempla es,
de i aje limi ado, no pueden conside a se oda ía como e dade as pos-
ales14. Al pa ece la p ime a pos al ilus ada da a de 1855 y es ob a de
Fenne Ma e , li óg a o y g abado de Basilea. Sin emba go no se pod án
en ia po co eo has a la década de 1870, cuando un adminis ado de
co eos alemán anunció la in oducción de la co espondencia en F ancia
sob e pos al15: « Un seul modèle é ai au o isé : le es en noi e une simple
c oix ouge. Voici, sans dou e, la p emiè e ca e pos ale illus ée »16.
A pesa de la a i mación an e io , lo cie o es que no hay un consen-
so sob e quien ue el c eado de las p ime as pos ales ilus adas. Pa a
algunos au o es ue A. Schwa z, lib e o en Oldenbu g, quien en 1870
c eó unas pos ales con la imagen de un a ille o y su cañón, símbolo de
la gue a de P usia con a F ancia17. En cambio, pa a o os el in en o
se debió a Léon Besna deau, lib e o de Sillé-le-Guillaume. Su lib e ía
es aba ce ca de un campo de mili a es, y és os le comp aban papel pa a
esc ibi a sus amilias du an e la gue a de P usia. Cuando acabó el pa-
pel, Besna deau eco ó en agmen os de 6,6 x 9,8 cm las po adas de
los cuade nos de los que ya había endido las hojas al de alle. La casa
Obe hu , de Rennes, imp imió es os ca ones con alego ías pa ió icas,
emblemas y las a mas de B e aña en la ca a en la que debía igu a la
di ección de en ío. El e e so, en blanco, es aba des inado al co espon-
13 Conde 1998, 16.
14 Ky ou 1975, 8.
15 En 1865, en Ka ls uhe, Alemania, du an e el Quin o Cong eso Pos al se discu ió la
u ilización de la Ta je a Pos al O icial con anqueos p e e enciales, pe o la p opues a
no se ma e ializó. Finalmen e la ap obación ue ealizada po el di ec o de Co eos de
Aus ia, Adol Maly, el 25 de sep iemb e de 1869. Pa a o os in es igado es, la echa se ía
el 1 de oc ub e del mismo año.
16 Ky ou 1975, 9.
17 Philippen 1977, 27.
66
M. Magdalena B o ons Capó
dien e mensaje esc i o. El éxi o ue al que al año siguien e se ealizó
o a edición pa a el ejé ci o. Es os son dos de los pione os pa a los que se
eclama la pa e nidad de la pos al ilus ada, aunque o os países, como
Ingla e a, in oca el nomb e de John S. Day, quien el mismo año de 1870
imp imió una p ime a pos al de Na idad18.
Los emp esa ios p on o ie on en es e nue o in en o un elemen o
pe ec o pa a hace publicidad de sus negocios. Ya ue an los ho ele os,
quienes di undían las imágenes de sus es ablecimien os pa a los clien es,
bien ue an los g andes almacenes, como À la Belle Ja diniè e, la casa
de con ecciones de Pa ís que en 1873 lanzó una se ie de pos ales con la
imagen de su come cio, lo cie o es que a inales del siglo XIX la pos al
se con i ió en un elemen o publici a io muy popula en odo el mundo,
y se inc emen ó en pocos años de mane a conside able la p oducción
de es as ca ulinas ilus adas. No se á has a el cambio de siglo cuando
se con ie a en algo más que un elemen o publici a io. Émile S auss,
abogado de los Ro hschild, ue un g an p omo o en F ancia. En 1889
lanzó la e is a La Ca e Pos ale illus ée. En ella se abogaba po las pos-
ales de buena calidad, eclamándo pa a ellas la conside ación de obje os
a ís icos. S auss ambién c eó la p ime a sociedad pa a el in e cambio
de pos ales, la Pos e-ca e Club, aumen ando el in e és de un público muy
a iado. A pa i de es a inicia i a su gie on muchas o as ag upaciones
de coleccionis as, así como e is as especializadas. Al ededo de 1900 ha-
bía, solamen e en F ancia, unas ein a y es, además de las exis en es en
I alia, Alemania, Hung ía, EEUU, Japón, e c. La Exposición Uni e sal
de Pa ís de 1899 supuso una echa impo an e en la popula ización de
es as imágenes.
En la época del cambio de siglo XIX al XX se ealiza on las p ime as
exposiciones de pos ales y empezó a di undi se eno memen e la ca o ilia,
el gus o po comp a y colecciona es os obje os. Se publicaban lib os des-
inados a da consejos sob e los sis emas de clasi ica las imágenes, o gani-
za encuen os de especialis as, e c. Una causa impo an e pa a la di usión
18 Philippen 1977, 29.
67
Los epe o ios a ís icos del siglo xix e inicios del siglo xx en F ancia
y popula ización de la pos al ue la educción de su p ecio g acias a la
sus i ución de la pun a seca, el bu il y la li og a ía po la o ocolog a ía y
sus de i ados (helio ipia y o o ipo) in en ados hacia 190019. En F ancia la
o og a ía ue la écnica más u ilizada. Se p oducían mul i ud de pos ales
a pa i de la o o ipia, p ocedimien o ideal pa a un i aje de calidad que
p on o ue sus i uido po la imp esión o og á ica di ec a, con imágenes en
sepia o blanco y neg o, que podían inaliza se con un colo eado a mano20.
La ex ao dina ia a iedad de las pos ales publicadas en e 1890 y la
P ime a Gue a Mundial, sob e odo las que es án da adas, cons i uyen
una uen e de in o mación básica sob e di e en es aspec os de la sociedad
de la época, ales como el gus o y la moda, los medios de anspo e, los
espec áculos, e c. La época do ada de las pos ales coincide con la época
cinema og á ica que a amos.
O a de las mani es aciones de i adas de la capacidad de ep oduci
imágenes a odo colo en g an can idad y a bajo cos e ue on los ca eles
publici a ios, u o de la necesidad del sis ema capi alis a de publici a sus
p oduc os con la in ención de es imula el consumo y supe a , la compe-
encia. Aunque ya hemos is o modos de a ae la a ención en ejemplos
como los c omos o las pos ales, la di e encia con el ca el adica en su
amaño, mucho más g ande, y en su ubicación, pues es aban diseñados
pa a se colocados en los mu os de las calles o en de e minado mobilia io
u bano como las a olas y los popula es kioscos. El esul ado ue que el
ca el llegó a un público más amplio, ya que el des ina a io de es e p oduc-
o es el iandan e, que se encon aba es os eclamos publici a ios, llenos
de colo , en su i ine a io co idiano po las calles de la ciudad.
Se ha a ibuido la in ención del ca el mode no al ancés Jules Ché e
(1836-1932), quien en 1866 empezó a ealiza li og a ías des inadas a las
calles de Pa ís. Juan An onio Ramí ez des aca que lo que en ealidad hizo
ue «codi ica los p ocedimien os po los que se egi ía en el u u o es e
modo de comunicación: elabo ación ápida, simplicidad en el diseño que
19 F eund 1976, 90.
20 Jones, Ouelle e 1977, 8.
68
M. Magdalena B o ons Capó
a o ece una inmedia a pe cepción, a e imien o c omá ico que a ae la
mi ada del iandan e, concisión en el ex o esc i o…»21.
En el siglo XVII se había p ohibido coloca anuncios sin pe miso p e-
io en F ancia, aunque en 1715 ya encon amos una pin u a anunciando
somb illas plegables. En 1800 apa eció Bonne Bie e de Ma s, anuncio en
el que se mos aba una pa eja de jó enes bebiendo en una posada. De
odas o mas, es os ejemplos son de pequeño o ma o, no mayo es que
la página de un lib o. Pa a los ca eles de mayo es dimensiones debemos
espe a a la apo ación de Ché e , quien ideó un nue o diseño de ca el
con una composición sencilla y cla a que se ecue da ácilmen e22. En el
Pa ís de Haussmann, con amplias a enidas eple as de nue os edi icios,
los ca eles de Ché e apo aban un oque de colo en las aus e as pa edes
de la ciudad. Como ecue da John Ba nicoa , esc i o es como Edmond de
Goncou y Huysmans, en e o os, des aca on en sus esc i os la explosión
c omá ica que suponían los ca eles de Ché e 23.
El cine bebió en o as uen es además de las mencionadas, que an
desde los ableaux i an s a las imágenes es e eoscópicas. Siguiendo la
edición de 1878 del Dic onnai e de l’Académie F ançaise, el ableau i an
es la ep esen ación de una ob a de pin u a o escul u a, o de una escena
d amá ica esceni icada po pe sonajes en ac i udes de e minadas y que se
man iene inmó iles24.
Los p ime os ableaux i an s son de la segunda mi ad del siglo XVIII.
Al pa ece , el é mino su gió al ededo de 1838, pues an es se hablaba de
ableau mis en ac ion o de ableau ugi i . Una de las ó mulas que adop ó,
aunque no la única, ue la ep oducción de cuad os céleb es:
Dans un aude ille en un ac e in i ulé « Tableau de Sabines », ep ésen é
à l’Opé a-Comique le 30 ma s de 1800. Il au se sou eni à ce p opos
que Da id aba í accep é d’ou i au public, moyennamen l’acuiq emen
21 Ramí ez 1992, 127.
22 Ba nicoa 1972, 8.
23 Ba nicoa 1972, 12.
24 Vouilloux 2002, 26.
69
Los epe o ios a ís icos del siglo xix e inicios del siglo xx en F ancia
d’un modique d oi d’en ée, la salle du Lou e où l’oeu e en ou s é ai
isible25.
Los ableaux i an s, que se ep esen aban de un modo lúdico en los
salones del An iguo Régimen y después de la Re olución, es u ie on
muy de moda en del siglo XIX, alcanzando su apogeo du an e el Segundo
Impe io, con Napoleón III. Simul áneamen e pasa on de se un en e-
enimien o mundano a un espec áculo público que se ep esen aba en
di e sos locales. Pe o una ez ue a de la con idencialidad de los salones,
y adop ados po los ma chan es del mundo del espec áculo, a ia on eno -
memen e en su o mulación. Rep oducimos el es imonio de Vic o Hugo
en el que el esc i o desc ibe su imp esión al asis i al ea o de la Po e
Sain -Ma in en 1846:
Dans l’au omne de 1846, il y eu un spec acle qui i u eu à Pa is.
C’é aien des emmes nues, ê ues seulemen d’un maillo ose e d’une
jupe de gaze, exécu an des pauses qu’on appelai « Tableaux i an s », a ec
quelques hommes pou lie les g oupes26.
Aunque no pueda habla se de ableau i an p opiamen e dicho, pues
las escenas es án ep esen adas con pe sonajes de ce a, en el Museo G e in
se exponían ec eaciones de hechos his ó icos y de sucesos de ac ualidad27.
25 Vouilloux 2002, 20.
26 Vouilloux, 2002, 28.
27 El museo G é in se inaugu ó el 5 de junio de 1882 en el núme o 10 del Boule a d
Mon ma e. Inspi ado en el amoso museo Madame Tussaud de Lond es, el G é in
de Pa ís ue undado po un conocido pe iodis a de la época, A u Meye (di ec o
del Pa is Jou nal y del Gaulois), quien animó al ca ica u is a Al ed G é in, dibujan e
humo ís ico, c eado de es ua io ea al y escul o , celeb e po sus an asies pa isiennes, a
p es a su nomb e pa a el nue o local. Al G é in, que ápidamen e adqui ió g an ama,
g acias ambién a sus p ecios popula es, el público iba no an solo pa a e ep oduccio-
nes en ce a de pe sonajes amosos, sino que a pa i de 1886 ambién se p og amaban
espec áculos de p es idigi ación, somb as chinas, y algunos de los nume osos a ilugios
de la época pa a la animación de imágenes, como el Phenanqui oscopio de Pla eau, el
Zoo opo de Hône , o el P axinoscopio y las Pan omimas luminosas de Reynaud. El
museo acogió ambién sesiones del Kine oscopio Edison y del Cinema óg a o Lumiè e.
Meusy, Schwa z 1992, 20.

70
M. Magdalena B o ons Capó
E a uno de los espec áculos con mayo a luencia de público en el Pa ís de
inales del XIX. Su ama se debió sin duda a que ap o echó y desa olló el
gus o de la época po la ealidad, que ca ac e izó globalmen e las o mas
de exp esión cul u al a lo la go del siglo XIX. Ya en Le cinéma des o igines
à nos jou s, publicado en la emp ana echa de 1932, se señala la in luencia
que u o es e museo en un pione o como Fe dinand Zecca28. El cine se
con i ió en un espec áculo de moda en o no a 1900, lo que lle ó a que
ambién en el G e in se p oyec a an películas.
Finalmen e las imágenes p oyec adas po la lin e na mágica, apa a o
que i ió su época de esplendo du an e la segunda mi ad del XIX, ue on
muy impo an es en el desa ollo del cine. Noël Bu ch des aca que en el
caso de G an B e aña el mo imien o an i-alcohólico ue decisi o en el desa o-
llo de la lin e na, y en habe le con e ido la ampli ud p opiamen e indus ial
ca ac e ís ica de los úl imos decenios de la e a ic o iana29. Aunque es en
G an B e aña donde los espec áculos de lin e na mágica ue on más po-
pula es, en F ancia el Aba e Moigno impo ó la écnica inglesa, y en 1852
se ealiza on las p ime as p oyecciones en Pa ís30.
28 Fescou , 1932, 176: « Pa hé e Zecca n’hesi en pas à compose un “Né on essayan des posions
su ses escla es”, une “His oi e d’un c ime”, que leu a ai inspi ée une isi e au Musée G e in
(…) ». Es a in luencia se á ecogida po Jacques Deslandes y Jacques Richa d en su His-
oi e compa ée… Po su pa e Jean-Jacques Meusy y Vanessa Schwa z analizan es e ema
con p o undidad en el a ículo ci ado an e io men e.
29 «Pe o el gi o decisi o en la his o ia de la lin e na, nue a consecuencia del mo imien o
an i-alcohólico, ue la in oducción (po la casa Bam o d) a inales de los años 60, de
los li e models. Es os “modelos i ien es” (o “sacados de la ida”) consis ían en juegos
de diaposi i as bas an e conside ables (algunos alcanzaban más de 50 slides), ealizadas
median es o og a ías, y e en ualmen e colo eadas a mano (…). En ellas se con aban
his o ias pe ec amen e edi ican es, que solían e mina más mal que bien (…)”. Es os li e
models ue on expo ados y ampliamen e u ilizadas en o os países, en e ellos F ancia».
Bu ch 1999, 102-103.
30 El Aba e F ançois Moigno (1804-1884) es, en palab as de Lau en Mannoni, un e da-
de o sabio: « Ce abbé é udi , g os e miope, gêne, pa son obs i a ion b e onne, non seulemen
l’adminis a ion de son o d e, mais aussi les minis è es en place. (…)
En 1852, deux ans a an sa isi e à la Royal Ins i u ion, il a déjà l’idée de se se i des p o-
jec ions lumineuses pou la ulga isa ion des sciènces (…). La lin e ne magique es seule capable
d’a i e le public e de cap e son a en ion ; les explica ions les plus di íciles de ienne ès
comp ensibles lo squ’une ue lumineuse les accompagne ». Mannoni 1995b, 254.
71
Los epe o ios a ís icos del siglo xix e inicios del siglo xx en F ancia
Pa a es e es udio hemos ecopilado una se ie de placas des inadas a se
p oyec adas en lin e na mágica son de emá ica eligiosa y edi adas po
la Maison de la Bonne P esse, nacida después de la gue a de 1870, bajo
los auspicios de los Agus inos de la Asunción. Su obje i o e a a i ma la
p esencia de la iglesia ca ólica a a és de mani es aciones popula es ales
los pe eg inajes y las publicaciones de p ensa como Le Pèle in, apa ecido
en 1873, o La C oix, diez años más a de. Con inuando con el espí i u
del Aba e Moigno, la Maison de la Bonne P esse ió en la lin e na mágica
un apa a o de di usión del ca olicismo muy e icaz, pues el discu so acom-
pañado de la imagen luminosa p oyec ada adquie e ue za e impac o,
cap ando de una mane a mucho más di ec a la a ención de los ieles.
73
La His o ia
La an igüedad
A mediados del siglo XVIII, poco an es de que su gie a la ascinación po
el a e egipcio y o ien al, el mundo an iguo se edescub ió. La ascen-
dencia de los hallazgos a queológicos de He culano (1738) y Pompeya
(1748), ue sólo uno de los hi os que o igina on una nue a secuencia que se
insc ibió en el in e és hacia el a e an iguo como eacción con a el ococó.
Pa a Hugh Honou lo que hoy conside amos el mayo acon ecimien o a -
queológico del siglo, las exca aciones de las dos ciudades i alianas ci adas,
p o ocó eacciones ambi alen es, en e las que se encuen a el echazo
de his o iado es como Winckelmann y de a is as como Mengs que no
econocían en los descub imien os, especialmen e pic ó icos, la pe ección
y g andeza imaginadas. «Mengs conco daba [con Winckelmann] que e a
imposible que ep esen asen el máximo lo ecimien o del a e an iguo.
(…) en consecuencia las pin u as ecién descubie as ue on acogidas en
gene al como e lejos, debilísimos e lejos, de las ob as maes as pe didas
de Poligno o, Zeuxis y Apeles»1. A ines del siglo XVIII el es ilo pompe-
yano empezó a suplan a los g u escos inspi ados en el ipo ideado po
Ra ael en la pin u a deco a i a. Los cuad os de igu as se usa on como
uen e pa a ex ae de alles de es idos, acceso ios y mobilia io. Con la
apa ición del es ilo Impe io llegó la exal ación de la pin u a pompeyana,
dando como esul ado unas ob as de ca ac e ís icas di e en es pe o no po
1 Honou 1982, 84.
80
M. Magdalena B o ons Capó
nicas (disminución del emblo de las p oyecciones, bobinas más la gas…),
al a mejo a la calidad de los ilmes14. Es és e el espí i u con el que las
di e en es p oduc o as y sus iliales se lanza án las nue as se ies a ís icas.
Las películas de Feuillade de base mi ológica esponden p ecisamen e
a p e ensiones a ís icas. Es el caso de La légende de Daphné (1910), ya
que adap a la me amo osis de la nin a en á bol, eó icamen e en lau el.
P esen a g andes simili udes con Le p in emps (1909) y con el ilme de
Ca é L’amou e le emps (1910), películas que conside amos en el capí ulo
i ulado Fan asía y e asión, po que el mi o no es su hilo conduc o , como
si ocu e en La légende de Daphné.
La segunda de las p oducciones de la Film d’A , Le Re ou d’Ulysse
(1908) de Jules Lemai e, u o un g an éxi o. Se a a de una adap ación
del episodio inal de La Odisea. Na a el eg eso de Ulises a I aca, y como
es e acabó con los p e endien es que acosaban a su muje Penélope. Luc
Oli ie Me son ilus ó una edición de La Odisea de 1868, en la que apa-
ece una imagen de Penélope ejiendo la mo aja pa a Lae es, que emi e
a la misma escena de la película, con simila disposición de los pe sonajes
y elemen os del cuad o15.
Pa a Pie e Guibbe la ocación p ime a de es e cine es la esponsabili-
dad bu guesa de e o za la conciencia nacional, p esen e en ilmes como Le
es in de Bal aza o Le e ou d’Ulysse, que, aunque no es án elacionados con
la his o ia de F ancia, mues an un as ondo mo alizan e: « Il joue alo s, pa
appo à l’his oi e scolai e, le ôle qu’a ai joué dans les milieux populai es, une
14 Sadoul 1948, 443.
15 Nicolas Luc-Oli ie Me son (1846-1920), expuso po p ime a ez en el Salón de 1886.
Su pin u a, inspi ada en emá icas pseudo-medie ales, alego ías, emas his ó icos y la Bi-
blia, ue muy ap eciada en la época. Después de un pe íodo en I alia, ob u o el p emio de
Roma en 1869 con la ob a El Soldado de Ma a ón. Fue p o eso de la Academia de Bellas
A es de 1906 a 1911, año en el que dejó su pues o, pues pensaba que la Academia es aba
demasiado in luida po las endencias mode nas. Además de sus elas de g an o ma o,
ealizó composiciones mu ales pa a el Hô el de Ville de Pa ís, pa a la Opé a Comique,
mosaicos en la basílica del Sac é-Coeu , y di e en es incu siones en las a es aplicadas
(esmal es, i ales, mobilia io, e c.) siguiendo la moda neogó ica de la época. También
ilus ó ediciones de au o es clásicos como Nô e Dame de Pa is de Vic o Hugo en 1888.

81
La His o ia
gene a ion aupa a an , les omans his o iques à la Dumas »16. Según Guibbe ,
una pa e impo an e de los ilmes p imi i os anceses e ocan explíci a-
men e los alo es mo ales y es é icos que cons i uyen la mi ología escola
que con ibuyó a ges a la memo ia cul u al de la nación17. La aslación de
los emas clásicos de la adición occiden al, c is ianos o g eco omanos, a
un lenguaje adap ado a las causas polí icas con empo áneas, ue iniciado en
F ancia po Jacques-Louis Da id con la ob a Bélisai e demandan l'aumône
de 1781 y pe du a á a lo la go de odo el siglo XIX18.
Las películas ambien adas en G ecia e lejan pa cialmen e un mundo
idílico, donde el que homb e i e en comunión con la na u aleza. Dis in o
se á el caso de Roma, in ocada como símbolo de co upción y desapa i-
ción de los alo es mo ales y eligiosos que habían cons uido la cul u a
clásica, la base de la ci ilización occiden al con o ígenes en G ecia. Es la
Roma de los Césa es, de las in igas po el pode y de los es ejos impe-
iales la que in e esó a es os di ec o es, pues o ecía muchas más posibi-
lidades, an o desde el pun o de is a na a i o como escenog á ico, que
la Roma epublicana.
Sin duda la no ela The Las Days o Pompeii del inglés Edga d Bulwe
publicada en 1835 y que u o una ápida di usión, a o eció y alimen ó las
ec eaciones llamadas neog iegas. Ob a muy documen ada, e i ió el am-
bien e de la ciudad omana des uída po el Vesubio. La desc ipción de-
allada de los edi icios de la ciudad y en pa icula de las casas, con lui ía
en alguna medida en la ec eación pic ó ica de los in e io es neog iegos.
Ob as como las de Gé ôme y Boulange son muy indica i as al espec o y
cabe elaciona las con ilmes como el de Capellani Amou d’escla e del que
el ambién di ec o Vic o in Jasse des aca ía sus deco ados neog iegos19.
16 Guibbe 1985, 166.
17 Guibbe 1985, 164.
18 Rosenblum, Janson 1992, 30 y 51.
19 Vic o in Jasse , « É ude su la mise-en-escène en cinéma og aphie », Ciné Jou nal, n.
169, 11 no iemb e, 1911. Recogido de Abel 1994, 246, ci a a pie núme o 149. Abel ija
la echa de 1907 pa a es e ilme, mien as que la documen ación y los o og amas que
hemos consul ado en la BNF es án da ados en 1909.
82
M. Magdalena B o ons Capó
El cí culo de los denominados pin o es neog iegos se c eó de mane a
in o mal cuando en 1847 empeza on a euni se jó enes a is as apasionados
po la an igüedad clásica, pa a desa olla un en oque a queológico de la
his o ia, en con aposición a las e ocaciones más o menos ap oxima i as de
muchos a is as de la época. Aunque la denominación alude al pasado g ie-
go, en ealidad las e e encias son amplias, sin di e encia el mundo g iego
del omano. Gé ôme, impulso de es e mo imien o, e ocó al inal de su ida
la a mós e a de es e g upo a ís ico, eco dando la conco dia que einaba en
las euniones a las que asis ían pin o es, li e a os y músicos.
In é ieu g ec. Le Gynecée es una ob a de Jean-Léon Gé ôme que se
p esen ó en el Salon de 1851 sin demasiado éxi o, pues ue el año en que
iun ó el ealismo. La escena se desa olla en un pe is ilo o mado po una
columna a jónica y deco ación a qui ec ónica de inspi ación pompeyana.
La pin u a menos popula de odo el Salón, po lo menos o icialmen e,
ue In e io g iego de Gé ôme, sob e la que los c í icos opina on unánime-
men e que no debía expone se a las mi adas de los niños y de las muje es
(aunque años después las ep oducciones o og á icas del cuad o se en-
die on es upendamen e)20.
En el Salón de 1861 se expuso el cuad o de Boulange Répé i ion du
Joueu de lu e e de la emme de Diomede chez le p ince Napoleon dans l’a ium
de sa maison pompeienne [Figu a 15] en el que se mues a la p epa ación de
los ac o es pa a la ep esen ación p e is a en ocasión de la inaugu ación
de la casa que el p íncipe Napoleón, p imo he mano de Napoleón III,
cons uyó pa a su aman e en la A enida Mon agne21, zona en la que se
20 Cla k 1981, 105.
21 El a qui ec o Al ed-Nicolas No mand lle ó a cabo un palace e inspi ado en una illa
omana. En la achada se alzaba un se e o pe is ilo de colo es oc es y ojos, y los in e-
io es ue on deco ados po Cha les Rossigeux, quien se inspi ó en ob as de di e en es
museos eu opeos. En el a io se si uó una es a ua de má mol de Napoleón I a la mane a
de un empe ado omano, con oga y el código ci il en la mano, la cabeza lau eada y un
águila a sus pies, del escul o Eugène Guillaume. A su al ededo se si ua on bus os de la
amilia impe ial. Las pin u as mu ales que ep oducían pin u as pompeyanas ue on ob a
de Sébas ien Co nu y Jean-Léon Gé ôme. Todos los elemen os, desde el mobilia io al
Fig. 15. G abado de la ob a de Gus a e Boulange Répé i ion du Joueu
de lu e e de la emme de Diomede chez le p ince Napoleon dans l’a ium de sa
maison pompeienne, 1860. BnF
83
La His o ia
había edi icado el palacio de Bellas A es en la Exposición de Uni e sal
de 1855. Los homb es y muje es es idos con opajes clásicos son pe so-
najes amosos del Segundo Impe io, desde el p opio p íncipe y el esc i o
y c í ico de a e Gau ie has a p ominen es ac o es y ac ices de la Co-
médie F ançaise. Todos ellos apa ecen ensayando ob as inspi adas po las
pin u as pompeyanas.
Y el conjun o adquie e una pe ección de cincel y lacado que se elaciona
con la es é ica li e a ia de o e de ma il de los poe as pa nasianos, en e
se icio de comedo imi aban el a e an iguo. La deco ación se comple ó con la colección
de an igüedades egipcias del p íncipe. La casa ue inaugu ada en 1860 con una ies a
“a la an igua” en p esencia de Napoleón III y la empe a iz. Pe o la muje del p íncipe,
Clo ilde de Saboya, no pe mi ió aslada su esidencia a una casa que había sido pensada
pa a una aman e, po lo que el luga se limi ó a albe ga ies as ín imas. La deg adación
de sus elaciones con el empe ado lle a on al p íncipe a aslada se a Suiza, de mane a
que la casa ue endida en 1866 a un g upo de comp ado es en e los que es aban A sène
Houssaye y Fe dinand de Lesseps, quienes la con i ie on en un museo de an igüedades.
A sène Houssaye y Théophile Gau ie esc ibie on una guía de la casa museo, que u o
una exis encia muy b e e, pues quedó muy de e io ada du an e la gue a de 1870.
El cí culo de los denominados pin o es neog iegos se c eó de mane a
in o mal cuando en 1847 empeza on a euni se jó enes a is as apasionados
po la an igüedad clásica, pa a desa olla un en oque a queológico de la
his o ia, en con aposición a las e ocaciones más o menos ap oxima i as de
muchos a is as de la época. Aunque la denominación alude al pasado g ie-
go, en ealidad las e e encias son amplias, sin di e encia el mundo g iego
del omano. Gé ôme, impulso de es e mo imien o, e ocó al inal de su ida
la a mós e a de es e g upo a ís ico, eco dando la conco dia que einaba en
las euniones a las que asis ían pin o es, li e a os y músicos.
In é ieu g ec. Le Gynecée es una ob a de Jean-Léon Gé ôme que se
p esen ó en el Salon de 1851 sin demasiado éxi o, pues ue el año en que
iun ó el ealismo. La escena se desa olla en un pe is ilo o mado po una
columna a jónica y deco ación a qui ec ónica de inspi ación pompeyana.
La pin u a menos popula de odo el Salón, po lo menos o icialmen e,
ue In e io g iego de Gé ôme, sob e la que los c í icos opina on unánime-
men e que no debía expone se a las mi adas de los niños y de las muje es
(aunque años después las ep oducciones o og á icas del cuad o se en-
die on es upendamen e)20.
En el Salón de 1861 se expuso el cuad o de Boulange Répé i ion du
Joueu de lu e e de la emme de Diomede chez le p ince Napoleon dans l’a ium
de sa maison pompeienne [Figu a 15] en el que se mues a la p epa ación de
los ac o es pa a la ep esen ación p e is a en ocasión de la inaugu ación
de la casa que el p íncipe Napoleón, p imo he mano de Napoleón III,
cons uyó pa a su aman e en la A enida Mon agne21, zona en la que se
20 Cla k 1981, 105.
21 El a qui ec o Al ed-Nicolas No mand lle ó a cabo un palace e inspi ado en una illa
omana. En la achada se alzaba un se e o pe is ilo de colo es oc es y ojos, y los in e-
io es ue on deco ados po Cha les Rossigeux, quien se inspi ó en ob as de di e en es
museos eu opeos. En el a io se si uó una es a ua de má mol de Napoleón I a la mane a
de un empe ado omano, con oga y el código ci il en la mano, la cabeza lau eada y un
águila a sus pies, del escul o Eugène Guillaume. A su al ededo se si ua on bus os de la
amilia impe ial. Las pin u as mu ales que ep oducían pin u as pompeyanas ue on ob a
de Sébas ien Co nu y Jean-Léon Gé ôme. Todos los elemen os, desde el mobilia io al
Fig. 15. G abado de la ob a de Gus a e Boulange Répé i ion du Joueu
de lu e e de la emme de Diomede chez le p ince Napoleon dans l’a ium de sa
maison pompeienne, 1860. BnF
84
M. Magdalena B o ons Capó
quienes se con aba el mismo Gau ie , y con la es é ica pic ó ica que Gau-
ie había apodado «neog iega» o «neopompeyana» en las ob as de Gé ô-
me, Boulange y o os; ob as que pa ecían como o og a ías colo eadas de
opas e in e io es g eco omanos exquisi amen e de allados22.
Apa e de las colecciones expues as en los museos y la in e p e ación
que los pin o es del siglo XIX hicie on del a e de G ecia y Roma, los
ealizado es de los ilmes sob e la an igüedad enían a su alcance las ilus-
aciones de los lib os escola es pa a ec ea sus deco ados y es ua ios,
además de imágenes publici a ias como ca eles, pos ales y c omos. En
una de las se ies de la colección de c omos del chocola e Gué in-Bou on,
dedicada a la his o ia del es ido, apa ecen dos pe sonajes a a iados según
la moda de la an igua G ecia y Roma. O a se ie, dedicada a las a es, e-
c ea la agedia y la comedia, las dos o mas ea ales de la G ecia clásica.
Es as imágenes, p oceden es de las ilus aciones de los lib os escola es y
las es ampas popula es, emi en al espec ado a una iconog a ía conocida,
lo que acili a la comp ensión de la ama del ilme. Así, la his o ia no se
basa an o en el mo imien o, esencia del cine, como en la imagen ija, es
deci , en el cuad o.
Aunque siemp e se des acan las is as ilmadas al habla de la p oduc-
ción cinema og á ica de los he manos Lumiè e ambién ealiza on pelícu-
las de emá ica his ó ica, de g an éxi o en la época. Inspi ados en is as
es e eoscópicas, ableaux i an s o cuad os escénicos de los museos de ce a,
es aban ilmados en un plano gene al único y ninguno pasaba la longi ud
de 17 me os23. Né on essayan des poisons su des escla es (1898) es una de sus
úl imas p oducciones. El deco ado de la película ep oduce un ja dín a a-
és de una ela pin ada. La disposición de los pe sonajes emi e a los cua-
d os de his o ia, con el empe ado en el ono y sus acompañan es al ondo
en el lado izquie do, en equilib io con la igu a del escla o que apa ece en
escena po la de echa y dos pe sonajes que le acompañan an e la p esencia
22 Rosenblum, Janson 1992, 322.
23 Sadoul 1946, 70-71; Sadoul 1948, 70. En e ellos si uamos Mo de Ma a , En e ue de
Napoléon e du Pape, Mo de Robespie e y La mo de Cha les I.
85
La His o ia
de Ne ón. La in e p e ación en á ica, p opia del cine mudo, se ap o echa
pa a ema ca el saludo al empe ado con el b azo y la mano alzadas, que
ep oduce el céleb e cuad o Le Se men des Ho aces (1784) de Jacques-Louis
Da id. Es a película inaugu ó la p esencia de la Roma impe ial en el cine.
En gene al, los cuad os de his o ia son el p incipal e e en e de las
películas de ambien ación clásica. Su concepción eminen emen e na a i-
a acili ó que se oma an como pun o de pa ida pa a las composiciones
cinema og á icas. El ca ác e de los cuad os de his o ia, de g an o ma o,
con unos pocos pe sonajes p incipales en p ime é mino y o os secunda-
ios al ededo , y el que ue an conocidas po un amplio sec o del público a
a és de copias y g abados, explica la u ilización po pa e de di ec o es y
deco ado es de cuad os como Le Se men des Ho aces. Aunque pin ado casi
cinco años an es de la Re olución, se con i ió en una de las imágenes más
ep esen a i as de la época, con su e e encia a la leal ad al Es ado24. El
ju amen o con la mano alzada eapa ece en las películas ambien adas en
la Roma Impe ial, como la ci ada Ne on essayan des poissons su des escla es
de Ha o , Vi ellius de Hen y Pouc al, p oducido po Film d’A en 1910,
en las ée ies de Cohl É en ail animé y Les cou onnés, y en o os como La
ille de Jep hé, de emá ica eligiosa.
Desde la p esen ación del cinema óg a o en Pa ís los ope ado es de
los Lumiè e ilma on is as de los cinco con inen es, pe o hacia 1898
el éxi o de es as películas es aba en decli e. Lumiè e había cambiado su
polí ica come cial y, a imi ación de Edison en Amé ica, empezó a ende
su cinema óg a o. A la sazón habían su gido o os sis emas de ilmación
y ep oducción de la imagen en mo imien o, en pa icula el ch ono de
Demeny que Gaumon come cializó a pa i de 189825. Hacia 1897-98
con la in ención de amplia y a ia su ca álogo Lumiè e se inició en los
ilmes cómicos, como el amoso A osseu a osé, en las icciones his ó icas
y en los melod amas.
24 F. Haskell explica la signi icación y o una de es e céleb e del cuad o de Da id. Haskell
1994, 394-400.
25 Sadoul 1948, 68-69.

86
M. Magdalena B o ons Capó
Geo ges Ha o (1876-1959) empezó en el cine como empleado de los
Lumiè e, pa a quien ealizó di e sas icciones his ó icas. En 1905 en ó en
la Pa hé-F è es, colabo ando con And é Heuzé en a ias películas. Cuan-
do un con lic o con Zecca le lle ó a abandona la i ma, pasó a la Éclai
donde di igió di e sos ilmes con Jasse . La compañía Éclai ue undada
en mayo de 1907 po el abogado Cha les Jou jon a pa i de los ondos
de los É ablissemen s Pa naland, una i ma pione a del cinema óg a o26.
En poco iempo Éclai se con i ió en la e ce a i ma ancesa, y i alizó
con Pa hé y Gaumon du an e el pe íodo comp endido en e 1908 y 1918.
Ha o ambién ue adminis ado de una pequeña p oduc o a, Le Lion, en
la que abajó has a la disolución de la compañía en 191227.
Amou d’escla e (1909) de Albe Capellani, ue uno de los abajos más
p es igiosos de la p oduc o a Pa hé F è es. Cha les Pa hé (1863-1957) ue
uno de los p ime os indus iales cinema og á icos en F ancia. Jun o con
su he mano Émile, con quien ya había abajado en una emp esa de onó-
g a os, c eó en 1896 la Pa hé F è es. Cha les se dedicó al cine, mien as
su he mano con inuó en la ama onog á ica. En poco iempo la Pa hé
F è es se con i ió en la p incipal indus ia cinema og á ica jun o con la
Gaumon , su e e na i al. Fue una de las p oduc o as más des acadas con
p oyección en el me cado in e nacional has a el es allido de la P ime a
Gue a Mundial.
En Amou d’escla e28, se econs uye un espacio abie o, con la ciudad
al ondo. En la e aza donde se desa olla la acción, se ap ecia pa e de
un emplo jónico. La pe spec i a se ab e hacia el ja dín. Comple a la
composición el ono en el que es á sen ado el ey, deco ado con mo i os
zoomo os.
26 Mannoni 1995, 11-18.
27 Le Fo es ie 2005, 296.
28 Según el ca álogo de los a chi os Pa hé Gaumon , la his o ia sucede en A enas. El ey
Polymos i e en la opulencia, odeado de place es, has a que encuen a a la jo en escla a
Chloé, una seduc o a baila ina. Su muje C isis, celosa de la pasión que e nace en
Polymos, ma a a la baila ina dándole a bebe cicu a. Polymos, lleno de desespe ación,
bebe á ambién el eneno, mu iendo en los b azos de su amada delan e de su muje .
87
La His o ia
Émile Cohl (1857-1946) nacido Émile Cou e , ue un dibujan e y ca-
ica u is a p ecu so en la écnica de los dibujos animados. En 1908 c eó
el p ime dibujo: Fan asmago ie y el p ime pe sonaje animado, Fan oche,
ambos pa a Gaumon . No hemos conside ado las películas de animación,
sino las icciones his ó icas con ac o es eales. É en ail animé y Les cou on-
nées se p esen an a modo de cuad os si uados en di e en es épocas, una de
ellas en la Roma impe ial. En los dos ilmes se ecu e a escasos elemen os
pa a ambien a la escena. En É en ail animé se limi a a la ep oducción
de la Loba capi olina, símbolo del o igen de Roma. Pa a Les cou onnées
se ap o echa el mismo deco ado omado desde un pun o de is a más
ce cano. Así solamen e se mues a el pedes al de la escul u a, que, jun o
con el es ua io, son los elemen os a pa i de los cuales el público puede
econoce la época en la que se si úa la acción.
La película de Pouc al Vi ellius cuen a la his o ia de Aulo Vi elio,
empe ado omano du an e un b e e pe íodo en el 69 dC. Más dedicado
a los place es de la mesa que a las a eas de gobie no, Vi elio se mos ó
especialmen e hos il con el senado. Fue de ocado po el ejé ci o de Ves-
pasiano quien le sucedió en julio del ci ado año. El ilme ecoge el ca ác e
hedonis a y c uel del empe ado , y acaba con su asesina o. La acción se
desa olla en dos escena ios: un p ime deco ado en el que se econoce
una ep oducción del Do i o o de Policle o, sob e una g an peana deco ada
con lo es. La pa ed es á e es ida de inc us aciones de má mol en la pa e
supe io , e e encia al p ime es ilo pompeyano, con una g eca deco a i a.
Al ondo, la es ancia simula ab i se al ex e io .
La acción con inúa en un espacio abie o, con columnas y celosías
deco adas con gui naldas de lo es [Figu a 16]. El empe ado es á ecos-
ado en un iclinio, acompañado po los comensales sen ados al ededo
de una mesa. En la pa ed de la sala se ep oducen mo i os clásicos como
g ecas y palme as, mien as que la deco ación del din el de la pue a y el
elie e de la pa ed esponden al gus o neog iego y neoclásico. Es es e un
ipo de deco ación de in e io es que en ealidad no copiaba las o mas y
es uc u as del mobilia io an iguo, sino que se conc e ó en un cambio de
las o mas eca gadas y ondulan es del ococó a embellecimien os ales
como la olu a i u iana y las gui naldas29.
88
M. Magdalena B o ons Capó
Hen y Pouc al (1856-1922) debu ó como asis en e de Calme es y Le
Ba gy en el odaje de L’assassina du duc de Guise. Siguió en la Filme d’A ,
has a llega a eemplaza a Calme es como p incipal di ec o de la i ma.
Has a 1914 adap ó al cine di e en es ob as de la li e a u a como Le com e
de Mon e-C is o de Alexand e Dumas.
Los a chi os de Gaumon Pa hé a ibuyen La ille de Jeph é [Figu a 17]
a Louis Feuillade pe o la bibliog a ía no deja cla o si ue di igido po él o
po Léonce Pé e , bajo la supe isión de Feuillade30. La película na a la
idelidad a Dios de uno de los jueces de Is ael, Jep hé, que debe sac i ica
a su hija pa a cumpli una p omesa sag ada31.
Léonce Pe e (1880-1935) ue uno de los di ec o es más ele an es
de Gaumon . Empezó su ca e a como ac o pa a es a i ma y hacia 1912
se inició en la di ección, aunque siguió in e p e ando di e sos papeles
en sus ilmes. Su ob a es á compues a po nume osos y a iados í ulos,
en e los que encon amos comedias, melod amas, y se ies cómicas y de-
ec i escas.
Aunque en el siglo XIX se admi aban los edi icios de c is al y hie o de
las Exposiciones Uni e sales, se daba po hecho que las casas debían es a
deco adas con es ilos de época. Al clasicismo del siglo XVIII, de i ado
de una au én ica cu iosidad hacia el pasado, le siguie on a ios es ilos,
y a pa i de 1820 los in e io es se deco aban en neog iego, neogó ico o
neo ococó. Ine i ablemen e es o lle ó a un eclec icismo c i icado po los
pu is as, pe o que dejaba a deco ado es y a qui ec os una libe ad c ea i a
que se conc e ó en la combinación de di e en es es ilos sin ninguna no -
29 Honou 1982, 65-66.
30 Lacassin 1995, 106; Aknin 2000, 51.
31 Jep hé p ome e a Dios sac i ica al p ime miemb o de su amilia que salga a ecibi lo
a cambio de su ic o ia con a de los amoni as enemigos de Galaad, su pueblo. A su
eg eso, su única hija sale a su encuen o aleg emen e. Conscien e de su des ino, la hija
pide a su pad e dos meses pa a pode llo a su p on a mue e aún i gen. Al ed de Vigny
esc ibió en 1820 un poema basado en es e pasaje del «Lib o de los Jueces» del An iguo
Tes amen o (capí ulos 10, 11 y 12), y en 1890 el pin o académico Edoua d Deba -Ponsan
(1847-1913) pin ó un cuad o i ulado La ille de Jeph é.
Fig. 16. Vi ellius, Hen y Pouc al, 1910,
p oducción Le Filme d’A .
Collec ion AFF-CNC
Fig. 17 La Fille de Jep hé, Léonce Pé e /
Louis Feuillade, 1910, p oducción Gaumon .
Gaumon Pa hé A chi e
89
La His o ia
Hen y Pouc al (1856-1922) debu ó como asis en e de Calme es y Le
Ba gy en el odaje de L’assassina du duc de Guise. Siguió en la Filme d’A ,
has a llega a eemplaza a Calme es como p incipal di ec o de la i ma.
Has a 1914 adap ó al cine di e en es ob as de la li e a u a como Le com e
de Mon e-C is o de Alexand e Dumas.
Los a chi os de Gaumon Pa hé a ibuyen La ille de Jeph é [Figu a 17]
a Louis Feuillade pe o la bibliog a ía no deja cla o si ue di igido po él o
po Léonce Pé e , bajo la supe isión de Feuillade30. La película na a la
idelidad a Dios de uno de los jueces de Is ael, Jep hé, que debe sac i ica
a su hija pa a cumpli una p omesa sag ada31.
Léonce Pe e (1880-1935) ue uno de los di ec o es más ele an es
de Gaumon . Empezó su ca e a como ac o pa a es a i ma y hacia 1912
se inició en la di ección, aunque siguió in e p e ando di e sos papeles
en sus ilmes. Su ob a es á compues a po nume osos y a iados í ulos,
en e los que encon amos comedias, melod amas, y se ies cómicas y de-
ec i escas.
Aunque en el siglo XIX se admi aban los edi icios de c is al y hie o de
las Exposiciones Uni e sales, se daba po hecho que las casas debían es a
deco adas con es ilos de época. Al clasicismo del siglo XVIII, de i ado
de una au én ica cu iosidad hacia el pasado, le siguie on a ios es ilos,
y a pa i de 1820 los in e io es se deco aban en neog iego, neogó ico o
neo ococó. Ine i ablemen e es o lle ó a un eclec icismo c i icado po los
pu is as, pe o que dejaba a deco ado es y a qui ec os una libe ad c ea i a
que se conc e ó en la combinación de di e en es es ilos sin ninguna no -
29 Honou 1982, 65-66.
30 Lacassin 1995, 106; Aknin 2000, 51.
31 Jep hé p ome e a Dios sac i ica al p ime miemb o de su amilia que salga a ecibi lo
a cambio de su ic o ia con a de los amoni as enemigos de Galaad, su pueblo. A su
eg eso, su única hija sale a su encuen o aleg emen e. Conscien e de su des ino, la hija
pide a su pad e dos meses pa a pode llo a su p on a mue e aún i gen. Al ed de Vigny
esc ibió en 1820 un poema basado en es e pasaje del «Lib o de los Jueces» del An iguo
Tes amen o (capí ulos 10, 11 y 12), y en 1890 el pin o académico Edoua d Deba -Ponsan
(1847-1913) pin ó un cuad o i ulado La ille de Jeph é.
Fig. 16. Vi ellius, Hen y Pouc al, 1910,
p oducción Le Filme d’A .
Collec ion AFF-CNC
Fig. 17 La Fille de Jep hé, Léonce Pé e /
Louis Feuillade, 1910, p oducción Gaumon .
Gaumon Pa hé A chi e
ma32. En es e sen ido des aca la ob a L’A chi ec u e p i ée de Césa Daly,
y en conc e o los dos úl imos olúmenes i ulados Déco a ions in é ieu es
pein es, apa ecidos en 1877. Las láminas ilus an diseños de salas de es-
a , do mi o ios y comedo es, así como es udios y biblio ecas, en adas,
es íbulos, e c. a demás de una selección de de alles deco a i os. En es os
ambien es se ap ecia una conjunción de mo i os que aba can desde el neo-
g iego, al neo enacen is a, pasando po el ba oco o el es ilo Luis XVI.
A inales del ochocien os se puso de moda un ipo de mobilia io inspi-
ado en el que pin o es como Vien ec eaban en sus cuad os. De made a
y ba nizados con b illan es colo es, es os muebles pasa on a deco a los
in e io es de moda de Pa ís. Sin emba go, has a la úl ima década del
siglo ue on pocos los es ue zos pa a imi a el e dade o mobilia io de
G ecia y Roma, a pesa de la ex ensión del cul o a la an igüedad. Obje os
como al a es, sillas de un mal llamado «es ilo e usco», ajillas, e c., jun o
con los cuad os de Vien, explo aban el cul o a la an igüedad con ines
pu amen e deco a i os. «(…) En ealidad pe pe úan el gus o del Ancien
Régime ococó bajo un dis az imagina iamen e an iguo»33. An es de
1907-08 son pocos los ilmes en los que el deco ado in oduce algo más
32 Rybczynski 2009, 179.
33 Honou 1982, 88.
96
M. Magdalena B o ons Capó
en pa alelo al de la i ma, y donde poco a poco se impone un es ilo p e-
ciso, el de las escenas d amá icas, his ó icas y ealis as, que e a un géne o
meno en el ca álogo Pa hé de 190841. A di e encia de o os di ec o es de
la compañía, de Mo lhon edac aba sus guiones acompañándolos ecuen-
emen e de ano aciones écnicas o his ó icas. En 1912 de Mo lhon undó
su p opia compañía, Vale a, que p oducía ilmes dis ibuidos po Pa hé.
deL Medioe o a La época napoLeónica
Como o as épocas de la his o ia, la Edad Media apa ece en el cine ya en
los p ime os ilmes de Lumiè e y Méliès. Del mismo modo que sucede en
las películas ambien adas en la an igua G ecia, Roma y el lejano O ien e,
el medioe o es un p e ex o pa a ec ea episodios his ó icos o li e a ios.
La idea que se enía de es e pe íodo en 1895 dis a mucho de la ac ual.
Pa a la men alidad de inales del siglo XIX e a un e i o io incie o, en-
endido en un sen ido muy laxo, un luga de ma a illa, de an asía o sa-
ánico42. Po ello el cine io en la Edad Media una e apa con la que pode
expe imen a . Las ob as u ilizan un deco ado es uc u ado a pa i de una
ela pin ada de ondo, a menudo con a ezzo de ca ón-pied a, en el que
se ep oducen calles es echas en pe spec i a. Las ala gadas e i egula es
cons ucciones de echos pun iagudos, balcones de made a y a cos oji ales,
son comunes en es os deco ados. Rec ean un gó ico media izado po el
siglo XIX, que adquie e su sen ido en los elemen os deco a i os43.
La compa ación de o og amas de Le sec e de l’ho loge de Gas on Velle
y Le Pied de mou on de Albe Capellani con el diseño del deco ado pa a
La Basoche de And é Message , es enada en la Opé a Comique de Pa ís
en 1890, pone de elie e la de i ación ea al de es e ipo de escenog a ías
cinema og á icas, concebidas pa a películas ilmadas en plano gene al, sin
ningún mo imien o de cáma a. Las dos p ime as ci adas son cuen os que
41 le Roy 1989, 27.
42 de la B e èque 1999, 259.
43 de la B e èque 2001, 46.
Fig. 23. Le sec e de l’ho loge , Gas on Velle,
1907, p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
Fig. 24. La Basoche,
ópe a comica de Albe Ca é y
And é Message , 1890. BnF

97
La His o ia
en pa alelo al de la i ma, y donde poco a poco se impone un es ilo p e-
ciso, el de las escenas d amá icas, his ó icas y ealis as, que e a un géne o
meno en el ca álogo Pa hé de 190841. A di e encia de o os di ec o es de
la compañía, de Mo lhon edac aba sus guiones acompañándolos ecuen-
emen e de ano aciones écnicas o his ó icas. En 1912 de Mo lhon undó
su p opia compañía, Vale a, que p oducía ilmes dis ibuidos po Pa hé.
deL Medioe o a La época napoLeónica
Como o as épocas de la his o ia, la Edad Media apa ece en el cine ya en
los p ime os ilmes de Lumiè e y Méliès. Del mismo modo que sucede en
las películas ambien adas en la an igua G ecia, Roma y el lejano O ien e,
el medioe o es un p e ex o pa a ec ea episodios his ó icos o li e a ios.
La idea que se enía de es e pe íodo en 1895 dis a mucho de la ac ual.
Pa a la men alidad de inales del siglo XIX e a un e i o io incie o, en-
endido en un sen ido muy laxo, un luga de ma a illa, de an asía o sa-
ánico42. Po ello el cine io en la Edad Media una e apa con la que pode
expe imen a . Las ob as u ilizan un deco ado es uc u ado a pa i de una
ela pin ada de ondo, a menudo con a ezzo de ca ón-pied a, en el que
se ep oducen calles es echas en pe spec i a. Las ala gadas e i egula es
cons ucciones de echos pun iagudos, balcones de made a y a cos oji ales,
son comunes en es os deco ados. Rec ean un gó ico media izado po el
siglo XIX, que adquie e su sen ido en los elemen os deco a i os43.
La compa ación de o og amas de Le sec e de l’ho loge de Gas on Velle
y Le Pied de mou on de Albe Capellani con el diseño del deco ado pa a
La Basoche de And é Message , es enada en la Opé a Comique de Pa ís
en 1890, pone de elie e la de i ación ea al de es e ipo de escenog a ías
cinema og á icas, concebidas pa a películas ilmadas en plano gene al, sin
ningún mo imien o de cáma a. Las dos p ime as ci adas son cuen os que
41 le Roy 1989, 27.
42 de la B e èque 1999, 259.
43 de la B e èque 2001, 46.
Fig. 23. Le sec e de l’ho loge , Gas on Velle,
1907, p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
Fig. 24. La Basoche,
ópe a comica de Albe Ca é y
And é Message , 1890. BnF
eligen la Edad Media pa a si ua la an asía. Le sec e de l’ho loge [Figu a
23] na a una his o ia inspi ada en Faus o de Goe he. Un eloje o ende su
alma al diablo a cambio de pode cons ui el eloj más espléndido jamás
ealizado. En Le Pied de mou on un hada egala a los enamo ados Gusman
y Léono a una se a mágica, el pied de mou on que les ayuda a escapa del
u o y p e endien e de Leono a.
Como en el deco ado de La Basoche [Figu a 24], el ondo es á ep e-
sen ado po una calle es echa que desemboca en un espacio abie o en el
que se desa olla la acción, en p ime plano. Es a popula ópe a cómica de
Albe Ca é y And é Message ue po ada de la e is a L’Uni e s Illus é
de 1890.
La elación de es os ilmes con el ea o ambién es á p esen e en el es-
ua io. Además de los modelos ea ales, los diseñado es con aban con los
cuad os de his o ia, con c omos publici a ios y con las imágenes de Épinal
[Figu a 25], que edi aban se ies con elemen os de a ezzo de dis in as
épocas y con pe sonajes de dis in a edad y condición, lo que pe mi ía
elabo a « ipos» que podían se copiados po el ea o, la ópe a y el cine.
Los ilmes Idylle Flo en ine y Oli ie de Clisson son dos p oducciones de
la Film d’A de 1911 de las que desconocemos el di ec o . El p ime o es
una icción que ela a una his o ia de amo en la Flo encia enacen is a,
en e un escul o y una jo en que le si e de modelo. El segundo es un
98
M. Magdalena B o ons Capó
ilme his ó ico encuad ado en el siglo XV. Na a la ama u dida po el
duque de B e aña pa a acaba con el condes able del ey Ca los VI, Oli ie
de Clisson. A pesa de es a ambien adas en ciudades di e en es, ambas
películas p esen an un deco ado de concepción simila , con la p e ensión
de si ua al espec ado en una imp ecisa Edad Media eu opea.
Las películas en las que el deco ado a más allá de la simple ela pin a-
da pe mi en una escenog a ía más ica y una disposición de los ac o es en
di e sos planos, lo que apo a p o undidad y cie o dinamismo a la escena,
aunque el encuad e se man enga en un plano gene al cen al. Es el caso de
Le Siège de Calais y Les en an s d’Edoua d de Hen i And éani (1877-1936),
seudónimo de Gus a e Sa us. De la B e èque sugie e que Sa us p oba-
blemen e eligió el seudónimo de And éani po la moda del cine i aliano de
la época44. Con una o mación de deco ado , empezó en la Pa hé-F è es
hacia 1910 como asis en e de Fe dinand Zecca y Gas on Velle. Cuando
se con i ió en di ec o , se especializó en ilmes his ó icos, adap aciones
de la Biblia y hagiog a ías. Según Sadoul, a And éani le p eocupaba más
hace cine come cial que gua da un mínimo igo his ó ico45. En 1913
c eó su p opia p oduc o a, Les Filmes And éani, que al año siguien e pasó
se a ilial de Les G ans Filmes Populai es.
En los deco ados de las películas de And éani se ap ecia la a ención
en la ep esen ación de los espacios en pe spec i a y un cuidado especial en
los de alles a qui ec ónicos [Figu a 26].
De nue o la pin u a académica del siglo XIX es un e e en e pa a es as
películas. La elación en e la pin u a académica y el cine de es a época se
pone de mani ies o en la a inidad en la composición de las escenas, la co-
pia de de e minados espacios y elemen os deco a i os. F ançois de la B e-
èque des aca la simili ud en la concepción del iempo ep esen ado, que
se conc e a en una época sin é ica, que lle a a una coalescencia de di e sos
momen os his ó icos en una misma imagen46. Aunque en un p incipio la
44 Abel (ed.) 2005, 24.
45 Sadoul 1951, 49.
46 de la B e èque 1999, 267.
Fig. 25. Scènes e Cou umes du Moyen-Age,
Pelle in, 1859. BnF
Fig. 26. Les en an s d’Édoua d, He ni
And éani, 1913
99
La His o ia
ilme his ó ico encuad ado en el siglo XV. Na a la ama u dida po el
duque de B e aña pa a acaba con el condes able del ey Ca los VI, Oli ie
de Clisson. A pesa de es a ambien adas en ciudades di e en es, ambas
películas p esen an un deco ado de concepción simila , con la p e ensión
de si ua al espec ado en una imp ecisa Edad Media eu opea.
Las películas en las que el deco ado a más allá de la simple ela pin a-
da pe mi en una escenog a ía más ica y una disposición de los ac o es en
di e sos planos, lo que apo a p o undidad y cie o dinamismo a la escena,
aunque el encuad e se man enga en un plano gene al cen al. Es el caso de
Le Siège de Calais y Les en an s d’Edoua d de Hen i And éani (1877-1936),
seudónimo de Gus a e Sa us. De la B e èque sugie e que Sa us p oba-
blemen e eligió el seudónimo de And éani po la moda del cine i aliano de
la época44. Con una o mación de deco ado , empezó en la Pa hé-F è es
hacia 1910 como asis en e de Fe dinand Zecca y Gas on Velle. Cuando
se con i ió en di ec o , se especializó en ilmes his ó icos, adap aciones
de la Biblia y hagiog a ías. Según Sadoul, a And éani le p eocupaba más
hace cine come cial que gua da un mínimo igo his ó ico45. En 1913
c eó su p opia p oduc o a, Les Filmes And éani, que al año siguien e pasó
se a ilial de Les G ans Filmes Populai es.
En los deco ados de las películas de And éani se ap ecia la a ención
en la ep esen ación de los espacios en pe spec i a y un cuidado especial en
los de alles a qui ec ónicos [Figu a 26].
De nue o la pin u a académica del siglo XIX es un e e en e pa a es as
películas. La elación en e la pin u a académica y el cine de es a época se
pone de mani ies o en la a inidad en la composición de las escenas, la co-
pia de de e minados espacios y elemen os deco a i os. F ançois de la B e-
èque des aca la simili ud en la concepción del iempo ep esen ado, que
se conc e a en una época sin é ica, que lle a a una coalescencia de di e sos
momen os his ó icos en una misma imagen46. Aunque en un p incipio la
44 Abel (ed.) 2005, 24.
45 Sadoul 1951, 49.
46 de la B e èque 1999, 267.
Fig. 25. Scènes e Cou umes du Moyen-Age,
Pelle in, 1859. BnF
Fig. 26. Les en an s d’Édoua d, He ni
And éani, 1913
pin u a mos ó p e e encias po la ambien ación en la An igüedad, poco a
poco ue on ganando e eno los episodios si uados en la Edad Media y en
épocas sucesi as. El mo i o adicó en la a i mación nacionalis a a a és
de un a e ampliamen e p omocionado, sob e odo a pa i de Napoleón I.
El siglo XIX, sacudido po cons an es cambios polí icos y po la e olución
indus ial, se di igió hacia su pasado, y en especial hacia la Edad Media.
Uno de los p ime os indicios ue la c eación del Musée des Monumen s
F ançais po el a queólogo Alexand e Lenoi después de las des ucciones
del pa imonio du an e la Re olución F ancesa. Es e museo ue ce ado
en 1816 y eabie o en 1879 po Violle -le-Duc. En su época de mayo
esplendo los a is as acudían en masa, encon ando en él inspi ación pa a
sus pin u as « o ado escas», que ep esen aban algunos de los episodios
menos ce emoniosos de la his o ia de F ancia. És as, a su ez, omen a-
on la demanda de las econs ucciones de acon ecimien os he oicos del
pasado nacional que domina on la pin u a de his o ia en Eu opa du an e
el siglo XIX47.
Además debemos añadi las colecciones de los museos del Lou e y de
Cluny, que abas ecie on la cu iosidad de los a is as que se sin ie on sub-
yugados po el encan o y la iqueza de la época medie al. Modela on a su
an ojo un pasado no elesco y lo ansmi ie on a sus con empo áneos como
47 Haskell 1994, 236-237.
100
M. Magdalena B o ons Capó
una época ideal en la que e ugia se48. El cine he edó la isión omán ica
de la Edad Media, alimen ada po el neogo icismo del siglo XIX y la e lejó
en odas las películas ambien adas en es a época, ya ue an ée ies o ilmes
his ó icos. El auge de la no ela his ó ica a lo la go del siglo es o a de las
alusiones necesa ias al busca los e e en es de es os ilmes. Des acamos
las múl iples aducciones de la ob a de Wal e Sco apa ecidas a lo la go
del siglo XIX, jun o con las ediciones ilus adas de la ob a de Al ed de
Vigny, Alexand e Dumas y Vic o Hugo.
Po o a pa e, la ob a de pin o es simbolis as como Gus a e Mo eau
es á imp egnada de algunas de las ca ac e ís icas de es a co ien e, de
quien el cine adop ó el deco a i ismo de los acceso ios y un es ua io e-
ca gado que p edomina sob e los deco ados menos espec acula es49.
Una de las igu as más des acadas de la Edad Media ancesa es Juana
de A co. A inales del siglo XIX ue obje o de ecupe ación po pa e de
di e en es pa idos polí icos, desde los socialis as a la ex ema de echa, así
como po di e sas co ien es de pensamien o, laicas y eligiosas. Aunque
las azones de es a ei indicación e an con adic o ias, odas ellas coinci-
dían en la impo ancia de Juana de A co como un pe sonaje cla e en el
pasado de F ancia.
La his o ia de la jo en de O leáns había sido lle ada a la li e a u a po
au o es an di e sos como Jean Chapelain (La Pucelle, ou la F ance déli ée,
poème hé oique, 1656) o Vol ai e (La Pucelle d’O léans, 1762), pe o ue el
ex o del his o iado Jean Michele Jeanne d ’A c, lib o V de su His oi e de
F ance publicada en 1841, el que supuso la a i mación de la jo en en la
ca ego ía de he oína de la his o ia de F ancia, y su conside ación como
una san a laica. A ello ambién con ibuyó la ex ensa oz que le dedicó el
G an Dic ionnai e de Pie e La ousse de 1870. En 1881 se edi icó en su
hono la basílica de Bois-Chenu en su localidad na al, y en 1886 se es-
enó en la ca ed al de Rouen el d ama lí ico Jeanne d ’A c, del composi o
Cha les Lenep eu. De en e las nume osas pin u as dedicadas a Juana de
48 Tennebaum, 1987.
49 de la B e èque 1999, 268.
101
La His o ia
A co du an e el siglo XIX, des acan los cua o escos ela i os a su ida,
ealizados po Jules Eugène Lepne eu en e 1886 y 1890 que deco an el
Pan eón de Pa ís, así como los cuad os de Paul Déla oche (Jeanne d’A c
malade es in e ogée dans sa p ison pa le ca dinal de Winches e , 1824), Jean
Augus e Dominique Ing es (Jeanne d’A c au sac e du oi Cha les VII dans la
ca héd ale de Reims, 1848) y Jean-Jacques Sche e (En eé de Jeanne d’A c à
O leáns, 1887). Es e clima de ei indicación lle ó a la iglesia a la e isión
de su p oceso. Se la conside ó como un símbolo de un c is ianismo ac i o,
que luchó po su e y su pa ia, y se p omo ió su canonización en 1897,
p oceso que inalizó en 1920.
La p ime a adap ación al cine ue L’Exécu ion de Jeanne d’A c de Geo -
ges Ha o pa a Lumiè e en 1898, y dos años después Méliès ealizó su
e sión de la ida de la jo en, Jeanne d ’A c, una g an p oducción. Fue la
segunda película de Méliès es uc u ada en di e en es cuad os, 12 en o-
al, después de Cend illon de 1899. Aunque la publicidad hablaba de qui-
nien os igu an es, Sadoul señala que segu amen e en algunas escenas se
llega on a u iliza cincuen a, y que en el es udio de Mon euil se ab ie on
g andes pue as la e ales pa a que pudie an en a y sali de la escena los
pe sonajes50. En palab as de Méliès és e ue:
le plus g ande a ail qui ai é é exécu é jusqu’à ce jou en pho og aphie
animée, e la p oduc ion de ce e pièce a nécessi é un emps considé able
e occasioné de o es dépenses, an pa le g and nomb e des pe sonnages
que pa la splendeu des cos umes, des déco s e de la mise en scène51.
Dado que se ha enido acceso a una copia colo eada se pueden ap ecia
los deco ados con mayo calidad y p ecisión en los de alles. Aunque el
cine nació en blanco y neg o, un ilme colo eado e a mejo ecibido po
el público, acos umb ado a los espec áculos de lin e na mágica y o os
apa a os óp icos que p oyec aban imágenes en colo .
50 Sadoul 1970, 40.
51 Mal hè e 2002, 120.

102
M. Magdalena B o ons Capó
De los escos del Pan eón, la his o ia de Juana de A co pasó a las
ilus aciones de los lib os escola es. Y su ida, como si se a a a de un
cuen o, p o agonizó juegos que escogían los momen os más des acados
de su biog a ía, del mismo modo que lo ha án pos e io men e los ilmes.
Las seis iñe as en las que se basa un juego de p incipios del siglo XX
esceni ican seis momen os cla e en la ida de la san a: la p esen ación
an e el Rey, la en ada en los cas illos de Chinon y Blois, el momen o en
que es de enida, su in e oga o io y inalmen e su ma i io y mue e en la
hogue a. La publicidad ambién se si ió de la ida de és e y o os pe so-
najes céleb es de la his o ia pa a ilus a los c omos, aunque el con enido
no u ie a ninguna elación con el p oduc o que se anunciaba.
La película de Méliès mues a el momen o en el que un a cángel
anuncia a Juana su a ea de libe a a F ancia del enemigo inglés [Figu a
27], con la misma disposición de elemen os que el c omo de la ma ca de
comes ibles Poulain [Figu a 28]. En ambas imágenes el ángel anunciado
se si úa a la de echa de la composición, delan e de un á bol. La jo en, en
p ime plano, es á a odillada an e la apa ición.
El momen o de la mue e en la hogue a es uno de los más ep esen a-
dos en la imagine ía popula . En o o c omo de la misma se ie de Pou-
lain, la composición de la imagen ec ea la escena en plano gene al, con
la hogue a en el cen o, odeada a ambos lados po los espec ado es del
ma i io. Cie a la composición un ondo de a qui ec u a del que sob esale
la iglesia gó ica. De igual modo, en la película de Méliès algunos pe sona-
jes se dis ibuyen en ibunas, unos lanquando la hogue a y o os de pie,
de ás de la jo en. Es a disposición de los ac o es da como esul ado una
imagen plana, que ecue da la pe spec i a caballe a medie al.
La adap ación de la ida de Juana de A co de Capellani, ilme di igido
en 1909, año en que la he oína ue bea i icada, p esen a, en cambio, una
imagen dis in a [Figu a 29]. Se ha educido el núme o de pe sonajes, que
se disponen lib emen e. De odos modos, la a qui ec u a pin ada de ondo
sigue apo ando un ca ác e ea al a la escena.
Albe Capellani (1874-1931) e a un an iguo ac o de la compañía de
And é An oine desde la undación del Théà e Lib e en 1887, di ec o
*Fig. 28. C omo publici a io, Épice ie
A. Poulain, inales siglo XIX. MuCEM,
Dis . RMN-G and Palais
*Fig. 27. Jeanne d ’A c, Geo ges Méliès, 1900,
p oducción S a Films.
Lobs e Films
Fig. 29. Jeanne d ’A c, Albe Capellani, 1909,
p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
103
La His o ia
De los escos del Pan eón, la his o ia de Juana de A co pasó a las
ilus aciones de los lib os escola es. Y su ida, como si se a a a de un
cuen o, p o agonizó juegos que escogían los momen os más des acados
de su biog a ía, del mismo modo que lo ha án pos e io men e los ilmes.
Las seis iñe as en las que se basa un juego de p incipios del siglo XX
esceni ican seis momen os cla e en la ida de la san a: la p esen ación
an e el Rey, la en ada en los cas illos de Chinon y Blois, el momen o en
que es de enida, su in e oga o io y inalmen e su ma i io y mue e en la
hogue a. La publicidad ambién se si ió de la ida de és e y o os pe so-
najes céleb es de la his o ia pa a ilus a los c omos, aunque el con enido
no u ie a ninguna elación con el p oduc o que se anunciaba.
La película de Méliès mues a el momen o en el que un a cángel
anuncia a Juana su a ea de libe a a F ancia del enemigo inglés [Figu a
27], con la misma disposición de elemen os que el c omo de la ma ca de
comes ibles Poulain [Figu a 28]. En ambas imágenes el ángel anunciado
se si úa a la de echa de la composición, delan e de un á bol. La jo en, en
p ime plano, es á a odillada an e la apa ición.
El momen o de la mue e en la hogue a es uno de los más ep esen a-
dos en la imagine ía popula . En o o c omo de la misma se ie de Pou-
lain, la composición de la imagen ec ea la escena en plano gene al, con
la hogue a en el cen o, odeada a ambos lados po los espec ado es del
ma i io. Cie a la composición un ondo de a qui ec u a del que sob esale
la iglesia gó ica. De igual modo, en la película de Méliès algunos pe sona-
jes se dis ibuyen en ibunas, unos lanquando la hogue a y o os de pie,
de ás de la jo en. Es a disposición de los ac o es da como esul ado una
imagen plana, que ecue da la pe spec i a caballe a medie al.
La adap ación de la ida de Juana de A co de Capellani, ilme di igido
en 1909, año en que la he oína ue bea i icada, p esen a, en cambio, una
imagen dis in a [Figu a 29]. Se ha educido el núme o de pe sonajes, que
se disponen lib emen e. De odos modos, la a qui ec u a pin ada de ondo
sigue apo ando un ca ác e ea al a la escena.
Albe Capellani (1874-1931) e a un an iguo ac o de la compañía de
And é An oine desde la undación del Théà e Lib e en 1887, di ec o
*Fig. 28. C omo publici a io, Épice ie
A. Poulain, inales siglo XIX. MuCEM,
Dis . RMN-G and Palais
*Fig. 27. Jeanne d ’A c, Geo ges Méliès, 1900,
p oducción S a Films.
Lobs e Films
Fig. 29. Jeanne d ’A c, Albe Capellani, 1909,
p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
y enca gado de a ios ea os, en e ellos el Alhamb a. Pa ece se que
Capellani se sin ió a aído po el cine as e His oi e d’un c ime (1902)
de Zecca. A pa i de es e éxi o, la Pa hé io como c ecía la demanda de
ilmes, de mane a que, pa a aumen a la p oducción con apidez, comp a-
ba guiones a au o es que no o maban pa e de la i ma. Capellani u o
un p ime con ac o con Pa hé F è es, endiendo algunos guiones e in e -
p e ando pequeños papeles. Ya en 1905 abajó como ayudan e de Zecca,
y poco después pasó a la di ección. Comenzó con melod amas de co a
du ación y p on o di igió las ée ies po las que des acó en la Pa hé, así
104
M. Magdalena B o ons Capó
como la se ie cómica in e p e-
ada po el ac o And é Deed,
bajo el seudónimo de Boi eau52.
Según Geo ges Sadoul, los me-
jo es ilmes de Capellani ue on
los ealizados a pa i de no elas
de Vic o Hugo y Émile Zola.
Seguía la línea de su maes o
And é An oine en sus adap a-
ciones de la li e a u a ancesa53,
pe o Sadoul señala que, p eci-
samen e po la in luencia del
na u alismo del Théâ e-Lib e
del que ue di ec o , Capellani no se alejó de la ó mula de ea o ilmado
den o de la adición cinema og á ica de Méliès54.
Una de las más impo an es mani es aciones del gus o po el pasado
medie al del siglo XIX lo cons i uye la no ela de Vic o Hugo Nô e Dame
de Pa is, publicada po p ime a ez en Pa is en 1831 y eedi ada en sucesi-
as ocasiones. La p ime a adap ación cinema og á ica da a de 1905, año en
que Alice Guy y Vic o in Jasse ealiza on Esme alda, ilme que concen a
la acción en los pe sonajes de Esme alda y Quasimodo. Después de adap-
a las no elas de Vic o Hugo Ma ie S ua (1908) y Le oi s’amuse (1909),
Capellani di igió Nô e Dame de Pa is, en 1911, que supe ó en éxi o a las
an e io es. El ilme condensa la no ela en una película de dos bobinas de
35 mm, cen ándose en el pe sonaje de Esme alda, in e p e ada po S acia
Napie kowska, baila ina y ac iz en nume osas películas de la época.
52 Fo d 1984, 7.
53 Bajo la di ección de Capellani la S.C.A.G.L. adap ó los más di e sos au o es de la li e a-
u a ancesa. Apa e de Zola y Víc o Hugo, podemos des aca , en e o os a Alphonse
Daude (L’A lesienne, Le Pe i Chose), Racine (A halie, B i annicus), Eugène Sue (Les Mys-
è es de Pa is), Geo ges Clamenceau (Le Voile di Bonheu ), e c.
54 Sadoul 1951, ol. 3, 44.
Fig. 30. Nô e Dame de Pa is, Albe
Capellani, 1911, p oducción Pa hé F è es.
Collec ion AFF-CNC /
Cinéma hèque de S E ienne
105
La His o ia
Los escena ios ec ea on las
calles del Pa ís gó ico con la ca-
ed al, el es udio de F ollo, la
casa de Esme alda, la sala de
o u as, la cá cel y el pa íbulo.
Cada cuad o ep oduce los in e-
io es con un cuidado de allismo
en el mobilia io, en la c eación
del ambien e, en las econs uc-
ciones de edi icios y las calles
en pe spec i a [Figu a 30].
Las di e en es escenas si-
uadas en la ca ed al con ie en
mayo ealismo a la his o ia55. En su lib o de memo ias el ope ado Pie e
T imbach ecue da los deco ados de es a película:
Dans ce ilme, un des plus g ands déco s qui u plan é su le héâ e u
celui de la place où Quasimodo es o u é e où la bohémienne Esme-
alda, n’écou an que sa cha i é e son bon coeu , lui appo e à boi e. Ce
déco compo ai , si j’ai bonne mémoi e, six plans : il y a ai une oile de
ond pou le ciel. Nô e-Dame qui se dé ache dans le lon ain é ai décou-
pée su un ca on ès du , les maisons en i onnan es égalemen ce qui
donnai un ce ain elie dans l’ensemble, en un mo ien n’é ai pein su
une oile de ond ce qui au ai amené ou à pla . L’ensemble de ce déco
donnai une la gueu de 10m en i on su 18m de p o ondeu 56.
La ob a de Luc-Oli ie Me son Une la me pou une gou e d’eau de 1903
emi e a la escena del ajus iciamien o de Quasimodo, que o ma pa e del
lib o sex o, capí ulo IV de la no ela de Hugo. La imagen dulce de la jo en
55 Pa a Capellani, como pa a o os di ec o es y ac o es de la SCAGL p o enien es del
Théâ e Lib e, el Filme d’a con inuaba la adición na u alis a, aduciendo al cine los
códigos de la pues a en escena ales como ausencia de la denominada «cua a pa ed»
ea al, la p o undidad del espacio, la búsqueda del e ismo en el abajo de los ac o es y
la a ención en los de alles de acceso ios y es ua io. de la B e èque 2001, 40.
56 T imbach 1970, 52.
Fig. 31. Nô e Dame de Pa is, Albe
Capellani, 1911, p oducción Pa hé F è es.
Collec ion AFF-CNC /
Cinéma hèque de S E ienne
112
M. Magdalena B o ons Capó
Film d’A la obligaba. Acep ó in e p e a a Isabel I de Ingla e a en La
Reine Elisabe h, papel que había ep esen ado en el ea o poco an es de
la ilmación de la película, el mismo año 1912, sin g an éxi o66. Pa a la
adap ación al cine se ealizó una campaña publici a ia, anunciando el
ilme como un «g an d ama cinema og á ico». Be nha d eligió a Louis
Me can on como di ec o . Me can on (1879-1932) había empezado su ca-
e a como di ec o en 1908 de la mano de Albe Capellani. T abajó pa a
la SCAGL y la Film d’A , y pos e io men e pa a la Pa hé y la Éclipse.
Realizó es a película jun o con Hen i Des on aines (1878-1931), ac o de
la compañía de And é An oine.
Pa a la p oducción de La Reine Elisabe h se undó la His ionic Filme,
una ilial de la Éclipse-Radio, impo an e sociedad anco-b i ánica. Con
66 El acaso de la ob a ue debido sob e odo a las malas c í icas hacia el jo en Lou Telle-
gen, in e p e e del conde Essex, un ac o con pocas cualidades que en aquel momen o
e a aman e de la ac iz. Gidel 2006, 336-337.
*Fig. 35. Hen i III poussan le pied su le cada e
du duc de Guise, Cha les Du up , c. 1830.
RMN-G and Palais / Gé a d Blo
Fig. 36. L’assassina du Duc de Guise,
Cha les Le Ba gy y And é Calme es, 1908,
p oducción Le Film d’A .
Collec ion AFF-CNC / Pa hé P oduc ions

113
La His o ia
una ho a de du ación y un me aje de 4 bobinas (unos 1.100 m), u o un
cos e eno me pa a la época67. Los deco ados y el es ua io se ealiza on
con odo lujo de de alles. Adolph Zuko , el u u o magna e de Ho-
llywood, adqui ió los de echos de explo ación en Es ados Unidos, donde
u o un g an éxi o.
La ama de La Reine Elisabe h se basa en la elación amo osa que la
eina man u o con el jo en conde de Essex en 1598, a las cua o décadas
de su einado68. Es e a su ez e a aman e de Sa a, casada con a su olun-
ad con el duque de No ingham. El momen o en que Essex ab aza a su
amada mien as son espiados po No ingham, que se e ugia de ás de
una co ina, es simila a la que apa ece en Nô e Dame de Pa is de Cape-
llani, cuando Esme alda es besada po su aman e mien as F ollo les espía
desde la pue a. Es a disposición del cuad o con los enamo ados ab azán-
dose mien as un pe sonaje oscu o les espía p o egido po pue a o una
co ina, emi e a las e siones que di e sos a is as han ealizado del amo
p ohibido en e los pe sonajes de La Di ina Comedia F ancesca de Rimini
y su cuñado Paolo, so p endidos po el ma ido de és a Giancio o. Paolo
e F ancesca de Jean Augus e Dominique Ing es (1819); Mo de F ancesca
du Rimini e de Paolo Mala es a (c. 1870) de Alexand e Cabanel y la ilus-
ación de Gus a e Do é Paolo e F ancesca pa a una edición de la Di ina
Comedia en 1890, son algunos ejemplos. En odos ellos la pa eja apa ece
en p ime plano, mien as que el espía celoso se si úa en un la e al o en la
pa e pos e io del cuad o, a modo de una escenog a ía ea al en la que el
público e el desa ollo de oda la ama que desconocen los p o agonis as.
La película La eine Elisabe h inaliza con la mue e de Isabel I, escena
que alude a la ob a Mo d’Elisabe h, eine d’Angle e e, en 1603 de Paul
67 Sadoul 1951, 40.
68 El guión, esc i o po Émile Mo eau, pudo inspi a se en la ópe a Robe o De e eux, es-
enada en Nápoles en 1837. El lib e o ue esc i o po Sal a o e Camma ano, basado en
la ob a ea al Isabel de Ingla e a de F ançois Ancelo , p esen ada en Pa ís en 1834, y en
la no ela His o ia sec e a de los amo es de Isabel y el Conde de Essex de Jacques Lescene des
Maisons, de 1787. Camma ano ambién u ilizó el lib e o de Felice Romani pa a la ópe a
El Conde de Essex de Sa e io Me cadan a, es enada en Milán en 1833, sin ningún éxi o.
114
M. Magdalena B o ons Capó
Déla oche69. En el lienzo la sobe ana es á pos ada sob e a ios cojines en
el suelo, delan e del ono. En la pa ed hay un apiz con el escudo de la
dinas ía Tudo , del que se dis ingue una pa e. Isabel I yace odeada po
sus damas de compañía y o os pe sonajes de la co e. De igual mane a
en el ilme, cuando la eina allece, se desploma sob e un lecho de cojines
si uados an e el ono. En el apiz de la pa ed se dis ingue el escudo, aun-
que en es e caso se ha sus i uido el león de los Tudo po un unico nio,
animal que apa ece en el emblema de Escocia.
Un hecho his ó ico an ele an e como la Re olución F ancesa no po-
día se igno ado po el cine. Episodios y pe sonajes de es e acon ecimien o
son p o agonis as de las p imi i as icciones his ó icas cinema og á icas
como Mo de Ma a y Mo de Robespie e de Ha o , ambas de 1898, quien
un año an es había di igido En e ue de Napoleon e du Pape. A pa i de
es e momen o Napoleón Bonapa e me eció la a ención de los pione os
del cine. Nada más econocible que la silue a del Empe ado , y nada más
conocido po el público que la ida de es e gene al que había ma cado la
his o ia ecien e de F ancia. La mue e de Napoleón, y sob e odo el e-
o no de sus cenizas a Pa ís en 1840, ma có el apogeo de su es au ación.
El enca celamien o y la cau i idad habían pu i icado su igu a y la imagen
nega i a se des anecía len amen e pa a pasa a se admi ado po esc i o es
como Hugo, Balzac, Dumas y S hendhal. La imagine ía popula ela i a
a Napoleón adqui ió impo ancia. Bajo el Impe io las ep esen aciones
se habían con en ado con ep oduci al Empe ado a caballo o acompa-
ñado de la empe a iz; bajo la Mona quía de Julio el epe o io se había
di e si icado con Pelle in, en Épinal, que apo ó una a iada colección de
xilog a ías en o ma o 30/60, ob a de F ançois Geo gin. Pelle in u o po
i ales a Lacou en Nancy y Glema ec en Pa ís. En las láminas apa ecen
las g andes ba allas, las ma chas, y ambién el adiós en Fon ainebleau, uno
de los emas p e e idos, Napoleón en San a Helena y la mue e70. Además
la iconog a ía napoleónica es aba p esen e en mul i ud de obje os, desde
69 La elación en e el cuad o de Déla oche y la escena inal de La Reine Elisabe h apa ece
señalada en Ducke 2001, 243-254.
70 Tula d (di ) 2005, 13.
115
La His o ia
los c omos y las pos ales has a las g andes ob as de la pin u a; así que
el cine no u o ningún p oblema a la ho a de busca e e en es plás icos
sob e el pe sonaje y sus hazañas.
Napoleón Bonapa e con ibuyó a p omo e la pin u a de his o ia,
inci ando a los a is as a hono a su igu a. Con la di usión de su imagen,
el nue o égimen adqui ía legi imidad y p opagaba la ecupe ación de la
paz ci il71. Aunque la mayo ía las imágenes se a ienen a una composición
adicional, debemos señala una excepción que se con i ió en una de
las elas más céleb es de la época napoleónica, la ep esen ación de la
co onación de Napoleón ealizada po Jacques-Louis Da id, iniciada en
1805 y e minada en 1807 Sac e de l’empe eu Napoléon Ie e cou onne-
men del’impé a ice Joséphine dans la ca héd ale No e-Dame de Pa is, le 2
décemb e 1804.
Da id había asis ido a la ce emonia, y ealizó nume oso es udios pa a
el cuad o inal. P oyec ó la escena a g an escala y con a ó a un diseñado
de deco ados de la Ópe a. El g an cuad o de Da id mues a al Empe ado
en la cima de la sociedad ancesa. Aunque en un p incipio Da id pensó
pin a a Napoleón co onándose a si mismo, inalmen e e lejó el pode
absolu o del Empe ado al pode o o ga él mismo el í ulo de empe a iz
a su esposa72. El Papa simplemen e legi ima la ce emonia con su p esencia.
La o una de la ob a ue eno me, gene ando una g an can idad de g a-
bados, bajo- elie es de Spalla, dibujos de Boilly y demás ep oducciones
popula es como imágenes d’Épinal, en e o as73.
Epopée napoleonienne de Lucien Nongue (1906) ue una p oducción
muy ambiciosa de la Pa hé. Pa a el momen o de la ep esen ación de la
co onación del empe ado se omó como modelo la composición de Da id.
La disposición de los pe sonajes es la misma, con Napoleón se si uado en
el ex emo de echo, co onando a Jose ina. O os episodios de la película
ambién siguie on e e en es plás icos. En la escena de la agonía de Napo-
71 Chan e anne 2004, 191-192.
72 Boime 1990, 223-224.
73 Chan e anne 2004, 200.
116
M. Magdalena B o ons Capó
león [Figu a 37], la disposición de los elemen os, con la cama con dosel y
di e sos pe sonajes a su al ededo , es simila a las ob as Napoleon a Sain e
Helene dic an ses memoi es a las Casas, de A y Sche e [Figu a 38], Mo de
Napoleón 1e a Sain e-Hélène le 5 mai de 1821 del Ba on Cha les Des uben
(c.1821), o Mo de Napoleón 1e de Michael B andmülle (1821), las cuales
inspi a on nume osos g abados. La película inaliza con el cuad o i ulado
L’inmo ali é que simboliza la g andeza del pe sonaje, ep esen ado con los
a ibu os que le de inen: el uni o me, el bico nio, las condeco aciones, la
mano en el pecho. La imagen se si úa sob e un águila impe ial, y de ás
de ella un sol b illan e simboliza la inmo alidad del hé oe. Es os a ibu os
son los que ep oducían las ep esen aciones en las que se elogiaban las
ges as Empe ado , las ba allas ganadas y la g andeza del impe io como
el cuad o Allégo ie de Napoleón de Jean Bap is e Mauzaisse (1833) o las
múl iples ep esen aciones popula es de la glo ia del Empe ado .
Las imágenes popula es con ibuye on a c ea la leyenda napoleónica.
Mien as que cuando Bonapa e i ía los g abados lo ep esen aban más
de una ez con un os o o mado po cadá e es en elazados, después de
su mue e sólo se des acó el aspec o glo ioso de su ca e a. Rep imida po
la policía de la Res au ación, la p opaganda bonapa is a e i ió bajo la
Mona quía de Julio y se o icializó con el Segundo Impe io74.
74 Mis le 1961, 62.
*Fig. 37. Epopée napoleonienne, Lucien Nongue , 1906,
p oducción Pa hé F è es. Fo og ama ep oducido de Pa hé.
P emie Empi e du Cinéma, Édi ions du Cen e Pompidou,
Pa ís, 1994, p. 54
*Fig. 38. A y Sche e , Napoleon a Sain e Helene dic an ses
memoi es a las Casas, s. XIX.
RMN-G and Palais / Agence Bulloz
117
La His o ia
león [Figu a 37], la disposición de los elemen os, con la cama con dosel y
di e sos pe sonajes a su al ededo , es simila a las ob as Napoleon a Sain e
Helene dic an ses memoi es a las Casas, de A y Sche e [Figu a 38], Mo de
Napoleón 1e a Sain e-Hélène le 5 mai de 1821 del Ba on Cha les Des uben
(c.1821), o Mo de Napoleón 1e de Michael B andmülle (1821), las cuales
inspi a on nume osos g abados. La película inaliza con el cuad o i ulado
L’inmo ali é que simboliza la g andeza del pe sonaje, ep esen ado con los
a ibu os que le de inen: el uni o me, el bico nio, las condeco aciones, la
mano en el pecho. La imagen se si úa sob e un águila impe ial, y de ás
de ella un sol b illan e simboliza la inmo alidad del hé oe. Es os a ibu os
son los que ep oducían las ep esen aciones en las que se elogiaban las
ges as Empe ado , las ba allas ganadas y la g andeza del impe io como
el cuad o Allégo ie de Napoleón de Jean Bap is e Mauzaisse (1833) o las
múl iples ep esen aciones popula es de la glo ia del Empe ado .
Las imágenes popula es con ibuye on a c ea la leyenda napoleónica.
Mien as que cuando Bonapa e i ía los g abados lo ep esen aban más
de una ez con un os o o mado po cadá e es en elazados, después de
su mue e sólo se des acó el aspec o glo ioso de su ca e a. Rep imida po
la policía de la Res au ación, la p opaganda bonapa is a e i ió bajo la
Mona quía de Julio y se o icializó con el Segundo Impe io74.
74 Mis le 1961, 62.
*Fig. 37. Epopée napoleonienne, Lucien Nongue , 1906,
p oducción Pa hé F è es. Fo og ama ep oducido de Pa hé.
P emie Empi e du Cinéma, Édi ions du Cen e Pompidou,
Pa ís, 1994, p. 54
*Fig. 38. A y Sche e , Napoleon a Sain e Helene dic an ses
memoi es a las Casas, s. XIX.
RMN-G and Palais / Agence Bulloz

119
La eligión
Desde la con e sión al c is ianismo de Clodo eo, ey de los ancos en-
e los años 481 y 511, la eligión ca ólica había sido la eligión o icial del
Es ado F ancés. Los p incipios de libe ad de conciencia y de exp esión,
al y como ue on enunciados en la Decla ación de De echos del Homb e
y del Ciudadano du an e la Re olución F ancesa, conduje on a la libe ad
de conciencia y de de echos ci iles pa a los p o es an es y los judíos. Con
la llegada de Napoleón Bonapa e se es ableció el Conco da o de 1801 con la
Iglesia ca ólica po medio del cual el Es ado la do aba económicamen e y se
designaba la eligión ca ólica como la mayo i a ia de los anceses.
Después de la gue a anco-p usiana de 1870, la Comuna sup imió
el Conco da o de 1801 y p oclamó la sepa ación de la Iglesia y el Es ado,
aunque los inciden es que se de i a on, como la con iscación de bienes
de la iglesia y el asesina o de decenas de clé igos, lle ó a la disolución del
gobie no de los communa s y la suspensión no se lle ó a cabo. Du an e el
úl imo e cio del siglo XIX la sociedad ancesa es u o di idida en e quie-
nes c i icaban la excesi a in e ención de la Iglesia en cues iones sociales y
educa i as, y los sec o es más conse ado es que apoyaban al Va icano y al
Papa León XIII en su lucha pa a man ene su pode en F ancia. La mue e
del Papa en 1903 acele ó los acon ecimien os que lle a on a la de ini i a
sepa ación de la Iglesia y el Es ado ancés en 1905.
Al con a io que la li e a u a, el ea o o las pos ales, el cine no abo dó
la polémica eligiosa que se i ió en F ancia a p incipios del siglo XX.
Thie y Le eb e señala que has a 1910 no apa ecie on signos eligiosos
en el cine y que las azones de es a omisión es u ie on ligadas al con ex o
polí ico y económico. Desde los o ígenes del cine, el público ue muy
120
M. Magdalena B o ons Capó
ecep i o a los mensajes que ecibía a a és de es e medio. Los p oduc-
o es como Méliès, Pa hé o Gaumon p ocu a on no en a en e enos
polémicos a in de man ene el in e és gene al y e i a censu as, llegando
has a el ex emo de alsi ica la his o ia1.
La Iglesia p on o se dio cuen a de lo ecep i o que pa ecía el público
a los mensajes p oducidos a a és de la imagen en mo imien o. Así,
en 1895 el di ec o del pe iódico ca ólico La C oix con ió a Guillaume-
Michel Coissac, u u o his o iado del cine, la c eación y esponsabilidad
de un se icio de p oyecciones luminosas. La C oix e a un pe iódico
edi ado po La Maison de la Bonne P esse, ó gano nacido en 1870 bajo
los auspicios de los Agus inos de la Asunción. Con el obje i o de a i ma
una p esencia dinámica en la sociedad, la o den eligiosa p omo ió pe e-
g inaciones, enseñanza eligiosa y publicaciones como la ya mencionada
La C oix, apa ecida en 1883, o Le Pèle in en 1873. En 1903 lanzó Le asci-
na eu un mensual dedicado exclusi amen e a las p oyecciones luminosas,
inspi ado en el p ecep o de San G ego io Magno, según el cual «la pin u a
da a los igno an es lo que la lec u a da a los lec o es» que apa eció en el
núme o 13 de es a publicación2. A ins ancias de Coissac, la Maison de la
Bonne P esse se lanzó a la p oducción de ilmes en 1896. Al año siguien e
Albe Ki chne , más conocido po Léa , ealizó la p ime a Passion du
Ch is . Michel Coissac ela a los inicios de es e ilus ado y o óg a o en
su His o ia del cine3. Con la colabo ación del abad Basile, Léa ealizó una
se ie de o og a ías de las ep esen aciones de las escenas de la ida de
C is o, que ue on p oyec adas en di e sas ocasiones en el local del Baza
de la Cha i é, con g an a luencia de público.
Los emas bíblicos y hagiog á icos ue on un epe o io emá ico de
éxi o en el cine desde sus comienzos. El público de odas las clases socia-
les es aba amilia izado con la na a i a eligiosa y a ello debemos añadi
el exo ismo de los ilmes, ambien ados en un pasado lejano. Noël Bu ch
1 Le eb e 1992, 215.
2 Le eb e 1992, 216.
3 Coissac 1925, 385.
121
La eligión
des aca que es as his o ias uni e salmen e conocidas po el público occi-
den al, p opo cionaban un apoyo in e ex ual capaz de supli las ca encias
na a i as del cine de los o ígenes4.
Algunos años an es de que se p oclama a la ley que a i icaba la sepa-
ación en e la Iglesia y el Es ado, en 1898, Méliès ilmó La Ten a ion de
sain An oine en la que C is o se ans o ma en muje , unos meses después
de que Eugène Pi ou ealiza a una p ime a e sión de la his o ia del san o
en 18975. Según Hélène Puisseux és e e a ambién el ema de una amosa
pan omima de la época, La Ten a ion de Sain e An oine e6, lo que demues-
a, po una pa e, la in luencia del aude ille en los p ime os años del
cine, y po o a, la o una de es a adap ación libe ina de las en aciones
de San An onio.
El cine, como el es o de ep esen aciones e imágenes isuales, eco-
ge un momen o signi ica i o pa a concen a una na ación. Dis in os
au o es han insis ido en ello, alidando así la apo ación de Lessing en
Laocoon e o lo que es lo mismo, la au onomía del lenguaje isual en e al
lenguaje esc i o. Si Monica dall’As a al conside a las imágenes de la épo-
ca se e ie e a «momen os emblemá icos»7, F ançois de la B e èque habla
de «condensación na a i a», emi iendo ambos al mismo enómeno. B e-
èque indica que es a es una ca ac e ís ica del ilme hagiog á ico ce cana a
la iconog a ía adicional, pues desde las po adas de las ca ed ales gó icas
a las imágenes del a e sansulpiciano pa a e oca la ida de un san o, bas a
un solo episodio emblemá ico8.
El episodio del san o en ado po una muje gozó de especial o una
a lo la go de la his o ia del a e desde la secuencia del medioe o. El siglo
XIX man u o la co espondien e a acción y la eno ó. T adicionalmen e
4 Bu ch 1999, 153-156.
5 Deslandes 1963, 105-107. Pos e io men e, en 1905, Pa hé ealizó un ilme con el mismo
í ulo, di igido po Vincen Lo an -Heilb on.
6 Puisseux 1984, 29-30.
7 Dall’As a 1998, 271.
8 de la B e èque 1992, 122.
128
M. Magdalena B o ons Capó
las es ampas e imágenes sag adas del siglo XIX y p ime os decenios del
XX, y que a su ez, se inspi aban en el ba oco, es é ica que pe sis ió en el
a e eligioso has a bien en ado el siglo XX.
La escena de la lapidación del san o [Figu a 41] puede compa a se con
uno de los g abados que o man pa e del conjun o de ilus aciones eali-
zadas po Gus a e Do é pa a una edición de la Biblia en 1866 [Figu a 42].
A di e encia de las múl iples ep esen aciones del ma i io de Sain É ien-
ne, como la de Cha les Leb un (1651) en la capilla de Sain -Éloi de No e-
Dame de Pa ís en la que en la lapidación apa ece una isión celes ial, en
la imagen de Do é se mues a solamen e el ma i io, con un g upo de
gen e enloquecida que i a pied as al má i agonizan e, como en el o o-
g ama del ilme.
En el núme o 92 de la e is a Ciné-Jou nal (del 28 de mayo de 1910)
apa eció publicado el a ículo Le Filme Es hé ique. Esc i o po Louis Feui-
llade, mani es aba las in enciones de es a se ie de películas, absolu amen e
no edosas según el au o . Algunas de las a i maciones de Feuillade son
ele an es pa a conoce su concepción del hecho cinema og á ico, cuando
dice que no piensa que el cine deba se ibu a io exclusi amen e del ea o
y es ingi se a sus adap aciones (segu amen e haciendo e e encia al Film
d’A ), pe o sob e odo cuando algunas líneas más abajo des aca que:
En éali é, elle p ocède au an , sinon plus, de l’a du pein e que de celui
du d ama u ge puisque c’es à nos yeux qu’elle s’ad esse.
Pa des combinaisons d’éclai age e de i ages, pa la hau eu de l’inspi-
a ion, pa les quali és de la composi ion, pou quoi les au eu s de ilmes
n’a i e aien -ils pas à nous donne des sensa ions d’une beau é compa-
able à celles qui se dégagen d’un ableau de Mille ou d’une esque de
Pu is de Cha annes ?
« Le Film Es hé ique », qu’il soi allégo ie, poésie ou symbole, qu’il s’im-
p ègne de mys icisme ch é ien, qu’il sac i ie aux Dieux de l’Olympe ou qu’il
ne che che ses e e s que dans la belle na u e, se p ome d’ê e bien plus une
oeu e d’a é i ablemen pic u ale qu’une oeu e de héâ e. (…)21.
21 Au o es como Sadoul, Lacassin y Aknin ep oducen es e ex o. Noso os lo hemos o-
mado de Ca ou 2000, 39-40.
Fig. 41. Le ma y e de Sain É ienne, Hen y
And éani, 1912, p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
Fig. 42. Gus a e Do é, La lapida ion de
Sain É ienne, La Sain e Bible selon la Vulga e.
T aduc ion nou elle a ec les dessins de
Gus a e Do é. Tome 2, A. Mame e ils
(Tou s), 1886, s.p. BnF

129
La eligión
las es ampas e imágenes sag adas del siglo XIX y p ime os decenios del
XX, y que a su ez, se inspi aban en el ba oco, es é ica que pe sis ió en el
a e eligioso has a bien en ado el siglo XX.
La escena de la lapidación del san o [Figu a 41] puede compa a se con
uno de los g abados que o man pa e del conjun o de ilus aciones eali-
zadas po Gus a e Do é pa a una edición de la Biblia en 1866 [Figu a 42].
A di e encia de las múl iples ep esen aciones del ma i io de Sain É ien-
ne, como la de Cha les Leb un (1651) en la capilla de Sain -Éloi de No e-
Dame de Pa ís en la que en la lapidación apa ece una isión celes ial, en
la imagen de Do é se mues a solamen e el ma i io, con un g upo de
gen e enloquecida que i a pied as al má i agonizan e, como en el o o-
g ama del ilme.
En el núme o 92 de la e is a Ciné-Jou nal (del 28 de mayo de 1910)
apa eció publicado el a ículo Le Filme Es hé ique. Esc i o po Louis Feui-
llade, mani es aba las in enciones de es a se ie de películas, absolu amen e
no edosas según el au o . Algunas de las a i maciones de Feuillade son
ele an es pa a conoce su concepción del hecho cinema og á ico, cuando
dice que no piensa que el cine deba se ibu a io exclusi amen e del ea o
y es ingi se a sus adap aciones (segu amen e haciendo e e encia al Film
d’A ), pe o sob e odo cuando algunas líneas más abajo des aca que:
En éali é, elle p ocède au an , sinon plus, de l’a du pein e que de celui
du d ama u ge puisque c’es à nos yeux qu’elle s’ad esse.
Pa des combinaisons d’éclai age e de i ages, pa la hau eu de l’inspi-
a ion, pa les quali és de la composi ion, pou quoi les au eu s de ilmes
n’a i e aien -ils pas à nous donne des sensa ions d’une beau é compa-
able à celles qui se dégagen d’un ableau de Mille ou d’une esque de
Pu is de Cha annes ?
« Le Film Es hé ique », qu’il soi allégo ie, poésie ou symbole, qu’il s’im-
p ègne de mys icisme ch é ien, qu’il sac i ie aux Dieux de l’Olympe ou qu’il
ne che che ses e e s que dans la belle na u e, se p ome d’ê e bien plus une
oeu e d’a é i ablemen pic u ale qu’une oeu e de héâ e. (…)21.
21 Au o es como Sadoul, Lacassin y Aknin ep oducen es e ex o. Noso os lo hemos o-
mado de Ca ou 2000, 39-40.
Fig. 41. Le ma y e de Sain É ienne, Hen y
And éani, 1912, p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
Fig. 42. Gus a e Do é, La lapida ion de
Sain É ienne, La Sain e Bible selon la Vulga e.
T aduc ion nou elle a ec les dessins de
Gus a e Do é. Tome 2, A. Mame e ils
(Tou s), 1886, s.p. BnF
Alain Ca ou señala que lo más impo an e de es e ex o no es la p e-
endida olun ad a ís ica del cine, común en odos los edi o es de pelí-
culas de la época, sino elegi la pin u a en luga del ea o como modelo
de legi imación. Fal a e , con inua, de qué mane a es a p oclamación de
in enciones se aduce en la ealidad. El au o se p opone es udia es os
in e ogan es a a és de La Na i i é (1910) y de la documen ación sob e
el ema que se conse a.
El cuad o la Hal e del ilme La Na i i é de Feuillade es ci ado po
di e sas uen es como una cla a plasmación del cuad o de Luc-Oli ie
Me son Le epos en Egyp e. La ob a se si úa en la endencia de pin u a e-
ligiosa «a queológica» igen e en F ancia a lo la go del siglo XIX. Me son,
con una la ga es ancia en Roma, siguió la boga espi i ualis a de la pin u a
ancesa que incluyó, como en el caso de es a ob a, e e encias a O ien e,
cuando en F ancia, p ecisamen e, iun aba es a co ien e aplicada a la
130
M. Magdalena B o ons Capó
secuencia eligiosa. El ema de la huida a Egip o con aba con una la ga
adición en e las ob as expues as en los salones de Pa ís donde, en e
1800 y 1860, había sido el más ep esen ado, sob e odo a pa i de 1831,
a conside able dis ancia de los demás. Inicialmen e la je a quía eclesiás ica
había mos ado cie a e icencia hacia el ema, al juzga lo poco piadoso
y excesi amen e an ás ico, pues, no en balde, su uen e de inspi ación,
an es que la sucin a elación del E angelio de San Ma eo, e an los ex os
apóc i os. La Iglesia, inalmen e, acabó acep ándolo dada su popula idad.
El g an éxi o del cuad o lle ó a Me son a ealiza a ias éplicas: dos
e siones casi idén icas en 1879, y o as en dos 1880, una de las cuales es
de meno es dimensiones. Michel Pan azzi señala que la o una de es e
cuad o inspi ó ambién a o os pin o es22.
La e e encia a la pin u a po pa e de Feuillade es e iden e. Como
señala Alain Ca ou, obse amos los mismos elemen os en una composi-
ción casi idén ica; incluso las somb as sob e la es inge es án ep oducidas
de igual modo. El pin o se pe ca ó de ello al asis i a una p oyección en
1913, po lo que denunció los hechos. Feuillade econoció habe se inspi-
ado en el cuad o, pe o negó habe « oulu ai e une con e açon ou plu ô
une ep oduc ion de ce ableau puisque [il a] changé la disposi ion de ous les
pe sonnages »23.
Me son no u o sue e en el p oceso; en el juicio se deses imó su de-
nuncia (p e endía se indemnizado, y que se e i a a el ilme del me cado),
pues o que según los jueces, el sen imien o eligioso y la poesía p esen es
en la pin u a, quedaban o almen e des i uadas en la película. El ideal
ealizado po el a is a había sido sus i uido po «una pues a en escena
banal y ulga , muy lejos del cuad o con el que es imposible con undi »24.
El ono peyo a i o de la sen encia sub aya la a i mación, a ias eces
des acada, de que el cine no e a conside ado una p oducción a ís ica. Es
e iden e que, independien emen e del sen ido a ís ico de la película, es e
22 Humbe , Pan azzi, Ziegle (di s.) 1994, 496-498.
23 Ca ou 2000, 44.
24 Ca ou 2000, 49.
Fig. 43. Thaïs, Louis Feuillade, 1910,
p oducción Gaumon .
Gaumon Pa hé A chi es
*Fig. 44. Le epos en Egyp e,
Luc-Oli ie Me son, 1879.
Co esía del Musée des Beaux-A s de Nice
131
La eligión
secuencia eligiosa. El ema de la huida a Egip o con aba con una la ga
adición en e las ob as expues as en los salones de Pa ís donde, en e
1800 y 1860, había sido el más ep esen ado, sob e odo a pa i de 1831,
a conside able dis ancia de los demás. Inicialmen e la je a quía eclesiás ica
había mos ado cie a e icencia hacia el ema, al juzga lo poco piadoso
y excesi amen e an ás ico, pues, no en balde, su uen e de inspi ación,
an es que la sucin a elación del E angelio de San Ma eo, e an los ex os
apóc i os. La Iglesia, inalmen e, acabó acep ándolo dada su popula idad.
El g an éxi o del cuad o lle ó a Me son a ealiza a ias éplicas: dos
e siones casi idén icas en 1879, y o as en dos 1880, una de las cuales es
de meno es dimensiones. Michel Pan azzi señala que la o una de es e
cuad o inspi ó ambién a o os pin o es22.
La e e encia a la pin u a po pa e de Feuillade es e iden e. Como
señala Alain Ca ou, obse amos los mismos elemen os en una composi-
ción casi idén ica; incluso las somb as sob e la es inge es án ep oducidas
de igual modo. El pin o se pe ca ó de ello al asis i a una p oyección en
1913, po lo que denunció los hechos. Feuillade econoció habe se inspi-
ado en el cuad o, pe o negó habe « oulu ai e une con e açon ou plu ô
une ep oduc ion de ce ableau puisque [il a] changé la disposi ion de ous les
pe sonnages »23.
Me son no u o sue e en el p oceso; en el juicio se deses imó su de-
nuncia (p e endía se indemnizado, y que se e i a a el ilme del me cado),
pues o que según los jueces, el sen imien o eligioso y la poesía p esen es
en la pin u a, quedaban o almen e des i uadas en la película. El ideal
ealizado po el a is a había sido sus i uido po «una pues a en escena
banal y ulga , muy lejos del cuad o con el que es imposible con undi »24.
El ono peyo a i o de la sen encia sub aya la a i mación, a ias eces
des acada, de que el cine no e a conside ado una p oducción a ís ica. Es
e iden e que, independien emen e del sen ido a ís ico de la película, es e
22 Humbe , Pan azzi, Ziegle (di s.) 1994, 496-498.
23 Ca ou 2000, 44.
24 Ca ou 2000, 49.
Fig. 43. Thaïs, Louis Feuillade, 1910,
p oducción Gaumon .
Gaumon Pa hé A chi es
*Fig. 44. Le epos en Egyp e,
Luc-Oli ie Me son, 1879.
Co esía del Musée des Beaux-A s de Nice
o og ama pa icipa de la concepción de la pin u a, y po ello econocemos
ácilmen e la uen e de inspi ación de Feuillade. Es os hechos desencade-
na on una se ie de denuncias po pa e de muchos au o es que busca on
ilmes en los que apa ecie an sus ob as25.
Como se des aca en el apa ado dedicado a O ien e, en el ilme hagio-
g á ico Thaïs [Figu a 43] de es e di ec o , conc e amen e el episodio que
na a la con e sión de la jo en emi e al mismo cuad o de Me son [Figu a
44]. Se a a de una eu ilización de un deco ado.
De nue o la es inge de ine y cie a el la e al izquie do con una pecu-
lia idad impo an e, la de su cambio de amaño. Aunque las dos películas
son del mismo año, segu amen e el deco ado se concibió pa a La Na i i é,
pues en Thaïs es á omado desde un pun o de is a más ce cano, y enma -
cado po un caché que ocul a pa e del deco ado.
Uno de los elemen os que di ie en la ob a de Feuillade y la de Me son
es la omisión, po pa e del di ec o , de un elemen o c ucial de la pin u a.
El cuad o mues a a la Sag ada Familia en su huida a Egip o. En un des-
canso noc u no del iaje, se han de enido en el desie o, a los pies de una
g an es inge. La Vi gen due me en e las pa as del animal y en su ien e
eposa el ecién nacido, del que emana la luz di ina. Es e a o de luz b i-
llan e, que con as a con el ono oscu o del cuad o, es el elemen o cla e de
25 Ca ou 1999, 39-60.
132
M. Magdalena B o ons Capó
la ob a, que no apa ece en los dos o og amas de los ilmes de Feuillade
y que en cambio ep oduce Geo ges Ha o en La ie e la passion de Jé-
sus-Ch is que es e di ec o ilmó en 1898 pa a Lumiè e. Dicha película,
su gida a aíz de la di icul ad de ilma la Pasión de Obe amme gau, se
p esen a como una sac a ep esen ación ea al. Los Lumiè e, escép icos
an e el u u o del cinema óg a o, decidie on ealiza una adap ación de la
Pasión, ya que « elles ne de aien pas a oi lieu a an plusieu s années, e ,
d’ici là, la ogue du cinéma og aphe pou ai ê e e minée »26.
En el o og ama del ilme de Ha o apa ece una es inge simila a la
del cuad o de Me son, en la misma disposición, la e al izquie da, y con
una elación de escala espec o a los pe sonajes casi idén ica. La di e encia
eside en que Ma ía es á a lomos del animal, con José a pie, ambos di i-
giéndose hacia su des ino. Un halo de luz ilumina, igual que en la pin u a,
el luga donde ha eposado Ma ía.
La Pasión es una o ma ea al que ep esen a la pasión, mue e y e-
su ección de Jesuc is o. Tiene su o igen en los siglos XIV y XV, cuando
se esceni icaba en una plaza abie a si uada delan e del po al oes e de las
ca ed ales, conocido en ancés como pa is27. En la Edad Media la mayo
pa e de los pa is e an espacios pequeños. Fue on ampliados en el siglo
XIX o eciendo una mayo p o undidad, lo que pe mi e una isión más
dis an e, y po lo an o pano ámica, de la achada de la ca ed al. En las
Pasiones es á el o igen del ea o ac ual28.
26 Sadoul 1946, 308.
27 El é mino p ocede de pa adise, «pa aíso», ya que al si ua se en es e espacio ce cano a la
ca ed al, el iel se encon aba más ce ca del cielo.
28 «El ea o se o igina en las li u gias. A pa i del siglo X, aquél o eció una adap ación
popula de és as. Sin emba go, su lo ecimien o y ulga ización decisi os da an ambién
del siglo XIV, como ocu ió con la p edicación; la di usión de ambos es pa alela. Vincu-
ladas a las dos ies as p incipales del c is ianismo, la Na idad y la Pascua, y a la ies a
del san o pa ón, las sac e app esen azioni se desa ollaban, innume ables, en el seno de
las co adías i alianas, en cuad os i os que se animaban poco a poco, mezclándose a
las p ocesiones, o ganizándose en juegos escénicos, en iqueciéndose con el diálogo, con
la música, con el deco ado (…). Imi a los su imien os de C is o signi icaba, en e ec o,
cap a mejo el sen ido de su pasión, iden i ica se con él. Hacia ines de siglo, cuando
se o ganizaban las p ime as g andes misiones de p edicación, el ea o se expandió aún
133
La eligión
En lo e e en e al cine, los emas bíblicos suponen un epe o io emá-
ico impo an e desde sus comienzos. Como señala Noël Bu ch, el o igen
de las dis in as e siones de la Pasión p ocede di ec amen e de los Mis-
e ios de la Edad Media, que se popula iza on a inales del XIX. Fue on
amosas las ep esen aciones de Obe amme gau en Aus ia, y la de Ho i z
en la ac ual República Checa29. Pa ece se que a las ep esen aciones de la
Pasión de Obe amme gau llegaban isi an es «de odos los luga es de Eu-
opa y has a del Nue o Mundo, pues en la úl ima ep esen ación, de 1880,
asis ie on más de 20.000 ame icanos»30. En el ex o publicado po el aba e
Conil en 1883 a p opósi o de la ep esen ación en Lyon de El Mis e io de
la Pasión a la mane a de Obe amme gau, el au o señala que es e espec á-
culo había expe imen ado un g an auge en los úl imos decenios. Con inua
desc ibiendo ep esen aciones en a ias ciudades ancesas, y des aca que
en la localidad de Vaise se inspi aban en ob as de la pin u a eligiosa pa a
diseña la iconog a ía: « On a choisi, dans ou es les che s-d’oeu e de la pein-
u e eligieuse, les ableaux les plus populai es. Le nom seul des g ands maî es
don on s’es inpi é ma que le goû du di ec eu »31.
Las adap aciones cinema og á icas de la Pasión de Jesuc is o u ie on
una g an acogida32. And é Gaud éaul los conside a un e dade o géne-
o po si mismas, pues la mayo ía de compañías ealiza on una o a ias
e siones de es e ema en e 1897-1907. La de Lumiè e es pos e io a una
más. Desa olló su aspec o de celeb ación colec i a. En Pa ís, en Lond es, en las o as
g andes ciudades, se unda on co adías especialmen e pa a o ece odos los años una
ep esen ación pública de la pasión». Duby 1993 (1976), 220.
29 Según Bu ch es a ul ima pasión se á ilmada, más o menos in si u, po F eeman. Bu ch
1999, 153.
30 Re e en e a los o ígenes y adición de la pasión de Obe amme gau, pa ece se que en
1863 una epidemia asoló es a población. Los habi an es hicie on el o o de ep esen a
cada diez años los Mis e ios de la Pasión de Jesús en público si se sal aban de la plaga, y
al año siguien e cumplie on su p omesa. Conil 1883.
31 Conil 1883, 22.
32 En es e apa ado que emos señala el a ículo de Valen ine Robe Les Passions ilmées :
des codes en app op ia ion, un cinéma en canonisa ion, en el que analiza las con enciones
iconog á icas asociadas a las di e en es e siones de las Pasiones, dando luga a uno de los
p ime os cánones cinema og á icos, según la au o a.

134
M. Magdalena B o ons Capó
p ime a Pasión ilmada po Pi ou en 1897. Todas las e siones de la Pa-
sión comp endidas en e los años 1897 y 1907 consis en en una sucesión
de cuad os, p ecedidos po el í ulo, segu amen e acompañados de un
comen a is a, como en el espec áculo ea al33. Bu ch señala que las Pa-
siones ilmadas explican la a inidad en e dos a es mudos. Po o a pa e,
la causa de su éxi o adica en el conocimien o del público de la his o ia
con ada34.
La es uc u a en cuad os no es ajena a la adición iconog á ica del
Vía C ucis en las iglesias o en de e minados i ine a ios. Son los casos
de las dos e siones de Pa hé ilmadas po Zecca, La Vie e La Passion
de Jesus Ch is jun o con Lucien Nongue (1902) y Vie e passion de N. S.
Jésus Ch is (1907); La naissance, la ie e la mo du Ch is , de Alice Guy
pa a la Gaumon (1906) y Scène de la Passion de la Éclai (1907). Como
señala Tom Gunning, es as di e en es e siones se e ie en unas a o as,
especialmen e las de Pa hé, pues e a común que las p oducciones de es a
compañía se copiasen en e ellas35.
Una de las más amosas ue la de Alice Guy, una p oducción impo -
an e, con ilmaciones en los ja dines de Fon ainebleau y con deco ados
inspi ados en las acua elas ealizadas po James Tisso en Pales ina pa a
ilus a una edición de la Biblia de la edi o ial de Al ed Mame en Tou s.
Tisso quiso plasma la ida de Jesús a pa i de los pos ulados del na u-
alismo, que ap ecia on o os pin o es p e a aeli as como Bu ne-Jones.
Con es e ealizó dos iajes a Tie a San a, el p ime o en 1886-1887 y el
segundo, en 1889, cuando hizo a ias o og a ías y cien os de gouaches
que ue on aclamados en el Salon del Champ de Pa ís en 1894 y en la
33 Bu ch 1999, 153.
34 «Sub ayemos el hecho: la sucesión de los cuad os de una u o a Pasión (…) no podía
ene el meno sen ido na a i o pa a un espec ado que igno a a las enseñanzas básicas
de la eligión c is iana. Es as imágenes casi nunca implican indicios in ínsecos de su
necesa ia conca enación. En odo caso, a pa i del momen o en que haya c ecido la ba ba
de Jesuc is o la sucesión de imágenes pod ía se cambiada sin semb a po ello la meno
con usión en la men e de un espec ado que igno a a, po ejemplo, que el Ja dín de Los
Oli os iene después de La Cena y an es de La Resu ección». Bu ch 1999, 154.
35 Gunning 1992,103.
135
La eligión
gale ía Leme cie de Lond es en 1896. Rep oducidos en dos olúmenes
publicados en e 1895 y 1897, u ie on mucho éxi o debido sob e odo a
la nue a isión de la his o ia sag ada que o ecían.
Cuen a Alice Guy (1873-1968) que ue ella quien p opuso a Gaumon
ilma pequeños co ome ajes de icción. La di ec o a ela a en sus me-
mo ias que Gaumon , como Lumiè e, es aba más in e esado en la ab i-
cación de apa a os que en la c eación de las películas36. De odas o mas
Gaumon había mon ado un labo a o io des inado al i aje de pequeños
documen ales, siguiendo el ejemplo de los Lumiè e. Según Guy ella ani-
mó a Gaumon a i más allá: « M’a man de cou age, je p oposai imidemen
à Gaumon d’éc i e une ou deux saynè es e de les ai e joue pa des amis »37.
En Belle ille donde Gaumon enía su áb ica de ma e ial de o og a ía,
Guy mon ó un imp o isado se . Así nació su el p ime ilme La ée aux
choux, en 1900.
(…) on me concéda une e assa désa ec ée, au sol bi umé (ce que ai-
sai imposible la plan a ion d’un ai déco ) (…) Un d ap pein pa un
pein e é en aillis e (e an aisis e) du oisinage, un ague déco , des
angs des choux découpés pa des menuisie s, des cos umes loués ici e
là (…)38.
Guy Empezó a concebi la adap ación cinema og á ica del d ama de la
Pasión cuando comp ó un ejempla de la Biblia de Tisso que había is o
en la exposición in e nacional de 1900:
C’é ai une documen a ion ê ée pou les déco s, les cos umes e même
les cou umes. J’ache ai ce e Bible que je possède enco e. Jasse me u
36 « C’é ai un appa eil de plus à me e à disposi ion de la clien èle. L’in é ê que pou ai p ésen e
la p ise de ues comme moyen d’éduca ion e de dis ac ion ne semblai pas a oi e enu son
a en ion ». Guy 1976, 60.
37 Guy 1976, 61.
38 Guy 1976, 62-63.
136
M. Magdalena B o ons Capó
sou ou u ile pou les scènes d’ex e ieu e la enue des ois cen s igu-
an s. J’en ep is de me e mon p oje à execu ion39.
Hen i Ménessie y Jules Ga nie ue on los au o es de los ein icinco
deco ados, ci a eno me pa a la época, según ela a la di ec o a en sus
memo ias. Guy señala que Sadoul, en el p ime olúmen de su His oi e
du cinéma, a ibuyó el ilme a Vic o in Jasse , quien había colabo ado
con Guy en la película. No ue has a 1971 cuando F ancis Lacassin, y
pos e io men e Cha les Fo d co igie on el e o 40. Vic o in Jasse (1862-
1913) e a un homb e cul o, que había ecibido o mación como escul o y
diseñado de es ua io pa a ea o. Di igió di e sos espec áculos, balle s
y pan omimas, an es de se el p incipal di ec o de l‘Hypod ome, sala que
con el iempo se con e i ía en el Gaumon -Palace. En 1904 endió su
p ime guión a la Gaumon , Le è e d’un ummeu d’opium, que di igió
él mismo41. En el ea o conoció a Geo ges Ha o , con quien se asoció y
colabo ó en a ias p oducciones. Aunque en ó en la Pa hé de la mano
de Ha o , su enemis ad con Zecca42 hizo que p on o abandona a la i ma
pa a pasa a la Éclai en 1907 donde ealizó la amosa se ie Nick Ca e
(1908), a la que siguie on o as como Ri le-Bill (1908-1909), Mo gan le
39 Guy 1976, 84. También ela a es e hecho en la en e is a ealizada a Guy po Vic o
Bachy y publicada en Alice Guy, les aisons d’un e acemen , Pie e Guibbe 1985, 39: « J’ai
ini pa ai e ma Passion, qui a ai dans les 600m, ou de même. Je ous mon e ce e Bible :
j’é ais à une exposi ion. J’ai u ce e Bible e elle m’a plu éno memen , d’au an plus que j’a ais
déjà l’idée de ai e ma Passion. J’ai donc ache é ce e Bible qui m’a coû é à l’époque 800 F s.
J’a ais aimé les illus a ions de James Tisso . En 1906, j’ai ai ce e Passion, e j’ai dû ai e la
mo ié des choses, j’ai du ai e les cos umes. J’ai é é bien secondée. J’a ais un ès bon scenic-a is ,
Hen i Ménessie e on a cons ui des déco s solides pou ce e Passion, on en a cons ui , 25 je
c ois ».
40 Lacassin 1994; Fo d 1972.
41 BiFi, CRH 5 B1, Vic o in Jasse , 12 é ie de 1944.
42 [Ha o ]: « A ce momen là, j’a ais ai eni Jasse chez Pa hé. Jasse é ai un homme d’une
au e classe, qui ce ainemen ne pou ai pas s’acco de a ec la men ali é d’un Zecca. C’é ai
un homme de alen , un dessina eu de cos ume. Il é ai l’au eu de “Ve cingé o ix” e di ec eu
de l’ou e u e de L’Hypod ome, qui es de enu depuis le Gaumon Palace. Na u ellemen Jasse
n’a pas plu. On lui i ai oujou s dans les pa es, e pou m’a ape , on a aqué aussi Jasse , à
elle enseigne, qu’un jou Jasse es pa i ». BiFi, CRH 52 B 2, Sou eni s de M. Ha o , ma s
de 1948, 6.
137
La eligión
pi a e (1909), e c. Después de di igi el ilme Hé odiade (1910) basado en
la no ela de Gus a e Flaube , en la línea del Filme d’A de moda en la
época, ol ió a las se ies policíacas con Zigoma (1911) y sus secuelas a
la cabeza.
Los di e sos cuad os que o man La naissance, la ie e la mo du
Ch is , coinciden en la composición de las imágenes, los deco ados y la
iconog a ía con las ilus aciones de Tisso . En la secuencia de la p esen-
ación an e Pila os se ep oduce la gale ía po icada con es a cos de
medio pun o y una colgadu a en el balcón en el que Poncio Pila os sale
a escucha a la mul i ud y mues a el cue po de Jesús he ido y co onado
de espinas. La di e encia en e el o og ama y la ilus ación eside en el
pun o de is a, mien as que en la ob a de Tisso se a a de un encuad e
la e al, el ilme p esen a un pun o de is a on al, como la g an mayo ía
de películas ancesas de es os años.
La secuencia de la subida al cal a io, con Jesús lle ando la c uz a
cues as, sigue con idelidad las ilus aciones. La e e encia es an exac a
que se inse a un plano medio de la Ve ónica, elemen o excepcional en la
época, con el os o de Jesús imp eso en la ela. También Tisso incluyó en
sus ilus aciones de la Biblia una imagen de la Ve ónica mos ando la ela
imp egnada con el os o de C is o. A di e encia del ilme, el paño cub e
el os o de la muje , sub ayando la impo ancia de lienzo.
La imagen del cal a io, en con apicado, ue omada en los ja dines
de Fon ainebleau, ce ca de Pa ís. Es a es o a de las ca ac e ís icas excep-
cionales de la película, en una época en la que en F ancia solamen e se
ilmaba en ex e io es los documen ales como las is as de los Lumiè e y
de o os cineas as de los p ime os años del cinema óg a o. La película de
Guy u o un eno me éxi o43, de mane a que la Gaumon siguió ealizando
ilmes eligiosos de emá ica di e sa.
43 Rep oducimos un documen o en el que se ecogen las ac as de la Sesión Gene al de la
Socié é ançaise de Pho og aphie del 6 de ab il de 1906, en la que se p oyec ó el ilme:
« (…) M Gaumon ai ensui e passe su l’ec an une bande cinéma og aphique de 650 m de
longueu , comp enan 33.000 clichés. Elle ep ésen e la econs i u ion des di é en s épisodes de
“La Vie de Ch is ”.

145
El mundo o ien al
Sin se una co ien e a ís ica especí ica, el o ien alismo o la moda de
lo o ien al ma có una pa e impo an e de la p oducción plás ica y li e a ia
del siglo XIX. Sin emba go, los o ígenes de la ascinación po O ien e ha-
bían empezado mucho an es. Ya en el siglo XVII a is as como Ca paccio
y Bellini e leja on el in e és po los luga es con los que Venecia man enía
in e cambios come ciales. En 1704 io la luz la p ime a aducción al
ancés de la ecopilación de cuen os o ien ales Las mil y una noches, que,
jun o con el aumen o del come cio, con ibuyó a la p esencia de elemen-
os y ambien aciones o ien alis as en pin o es como F ançois Bouche ,
Jean-Bap is e Lep ince o Jean-Hono é F agona d en F ancia. A pa i del
oman icismo, la exp esión del sen imien o nacionalis a, con la a acción
an e la lucha de G ecia po la independencia, y la mue e de Lo d By on
po una pa e, y las campañas de Napoleón po o a, inc emen a on el
gus o po «lo o ien al», como lo demues an las composiciones de G os,
Délac oix, Gé icaul e Ing es. El público del siglo XIX se sin ió ue e-
men e a aído po el uni e so que plasmaban es os a is as, cuyas elas
ansmi ían, sob e un ondo de exo ismo opulen o, una sensualidad algo
sal aje. El in e és po las cul u as del Mag eb y el ca ác e exó ico que
pa a a is as y esc i o es enían es os países llenó los cuad os de odaliscas,
ha enes y baila inas. Paisajes de colo es b illan es, pe sonajes mis e iosos,
e in e io es icamen e deco ados o ecían un uni e so de e asión, alejando
al espec ado de la ciudad ía y g is, p oduc o del desa ollo indus ial.
De hecho, el co espondien e me cado a ís ico es aba dominado po in-
dus iales, quienes se complacían con es e mundo de ensueño en el que
146
M. Magdalena B o ons Capó
podían ol ida las con enciones sociales1. Aunque la p e ensión e a que
los cuad os mos a an la ealidad de O ien e, lo que se con emplaba e a
una icción, una ec eación. La mayo ía de las ob as p esen aban un luga
que igno aba un mundo al ma gen de los p ocesos his ó icos que es aban
modi icando adicalmen e la sociedad occiden al. Lógicamen e los a is as
deja on al ma gen oda una se ie de aspec os como los cambios iolen os
que a ec aban al P óximo O ien e a causa del colonialismo2.
Las denominadas an asías o ien ales esponden a la moda del o ien a-
lismo al que la expedición napoleónica de 1798 había abie o el camino,
que luego se amplia ía con las exca aciones y hallazgos de Egip o y de o os
luga es como Asi ia, a mediados del siglo XIX. Las campañas de Alge ia
y C imea, y la ape u a del canal de Suez e o za on la a acción y la
accesibilidad, que además de di undi se en publicaciones como Le Tou
du Monde, que desde 1863 ep oducía mani es aciones a qui ec ónicas y
a ís icas de odos los con inen es, ac ecen a on los iajes de pin o es, an-
icua ios y c onis as acompañan es de las misiones mili a es, diplomá icas
y cien í icas.
Egip o ue uno de los des inos, y de aquí de i ó la moda egipcia-o ien-
al que o iginó una ieb e de consumo. No obs an e el eco ido alcanzó
odo O ien e el P óximo, el Medio y el Ex emo.
Las Exposiciones Uni e sales p opo ciona on g an can idad de mode-
los o ien ales y exó icos. Ya en la de Pa ís de 1867, los pabellones ma o-
quies e hindúes, in luencia és a menos in ensa en F ancia que en Ingla e-
a, con i ían con los quioscos o omanos y no al aba, como e emos, el
in e io de un emplo egipcio cons uido po M. Chape on. Aunque en las
sucesi as exposiciones de Pa ís iun ó el hie o, o lo que es lo mismo, la
mode nidad, no desapa eció ni el o ien alismo ni el eclec icismo. La ex-
posición de 1900 supuso la culminación de una exhube ancia o namen al
que no se ía ajena a de e minados deco ados ílmicos.
1 Ha ding 1980, 72.
2 Linda Nochlin señala es as ca ac e ís icas al analiza la pin u a de Gé ôme, que pueden
aplica se a la mayo ía de los pin o es o ien alis as. Nochlin 1989, 66.
147
El mundo o ien al
La moda del o ien alismo se a ianzó en el cine, que, como señala
An onia Lan , eme ge de una cul u a colonial sa u ada de imágenes
sob e el pa icula , e inundó las ilus aciones de bíblias, los espec áculos
de lin e na mágica, las e is as, la li e a u a de iajes, y las Exposiciones
Uni e sales. Además, la publicidad sob e de e minados p oduc os como
ciga illos, pe umes y jabones ecu ie on a la ci ada moda. Cleopa a
ue, como símbolo del exo ismo de la muje a al, emblema ambién del
elixi de la e e na ju en ud3.
El momen o álgido del o ien alismo se conc e ó en las Exposiciones
Uni e sales de Pa ís de 1855, 1867 y, especialmen e, a pa i de la de 1878.
A menudo se exibían odaliscas, emá ica que pe mi ía la ep esen ación
del cue po semidesnudo de la muje . Ing es, con Le bain u c en 1862,
con ibuyó a la ap obación y di usión de es e O ien e e o izado, que, a
la ez que lasci o, espléndido y ma a illoso se á ambién c uel. A is as
como Eugène Delac oix y Jean-Léon Gé ôme, en e o os muchos pin-
o es, c ea on nume osas escenas ambien adas en los paises del no e de
Á ica, que a ojos de los a is as occiden ales e an luga es de e asión y
podía dis u a se de una libe ad de espí i u ausen e en las ciudades del
occiden e capi alis a. Es e nue o «géne o» pic ó ico u o an a ascenden-
cia en F ancia que desembocó en la c eación de una Sociedad de Pin o es
O ien alis as en 1893.
El éxi o del o ien alismo pe du ó has a p incipios del siglo XX, como
lo con i ma el éxi o del balle She ezade, es enado en la ópe a Ga nie de
Pa ís en 1910. Compues o en 1888 po Rimsky Ko sako , el a gumen o
es aba inspi ado en el pe sonaje emenino p o agonis a de Las mil y una
noches y o mó pa e de la segunda empo ada de los Balle s Rusos de
Se gei Diaghile . Con deco ado y es ua ios de Léon Baks , llenos de co-
lo y exo ismo, ue uno de los mayo es éxi os de es a compañía. También
ilmes como Le Faki de Singapou de Méliès, de la a anzada echa de
1908, ilus an dicha pe i encia a a és, en es e caso, de un eclec icismo
con acen o hindú.
3 Lan 1995, 77-78.
148
M. Magdalena B o ons Capó
Las ée ies cinema og á icas p on o se hicie on eco del o ien alismo. El
é mino ée ie alude a una de las ipologías más ecundas de los p ime os
años del cine. Como hemos señalado p o iene di ec amen e de los espec-
áculos ea ales, y la decadencia de las ée ies en los ea os coincidió con
el auge de las mismas en los espec áculos cinema og á icos4. Sin duda el
g an ep esen an e de es os ilmes ue Geo ges Méliès (1861-1938) quien
lo desligó de ini i amen e del ea o y lo con i ió en una o ma pu amen-
e cinema og á ica.
Geo ges Méliès echazó casi siemp e la ilmación en ex e io es. El
gus o po los deco ados a i iciales ca ac e iza su ob a y con ie e a sus
películas un ca ác e muy pe sonal. Segu amen e la o mación a ís ica de
es e di ec o in luyó en su pa icula mane a de en ende el cine. Según
su nie a, Madeleine Mal hè e-Méliès, Méliès se inició en la escul u a a
la edad de 19 años en el alle de Joseph G aphine , ac i o en Mon euil,
y aunque su pad e no que ía que asis ie a a l’École des Beaux A s, ac-
cedió a que oma a lecciones de pin u a en el alle de Gus a e Mo eau.
A la sazón Mo eau es aba en su apogeo y, siemp e según su nie a, en su
alle Méliès conoció a a is as como Dégas y esc i o es como Jo is-Ka l
Huysmans. Pa ece se que a Gus a e Mo eau no le complacía el abajo
de su jo en alumno: « Il ou e sa açon de ép esen e la ie un peu op gaie,
les couleu s don il use son op lumineuses »5. Méliès ma chó a Lond es en
1884 con la in ención de ocupa se de los negocios de su pad e, y ue allí
donde en ó en con ac o con los espec áculos de music hall y p es idi-
gi ación. A su uel a a Pa ís, Méliès adqui ió el ea o Robe Houdini
en 1888, y en él p esen ó espec áculos de p es idigi ación y a iedades,
algunos de ellos ap endidos du an e su es ancia en Lond es.
Es conocido que el in e és de Méliès po el cine empezó a aíz de su
asis encia a la p ime a p oyección pública de los he manos Lumiè e, y que
sus isión del cine como espec áculo le lle ó a in oduci en sus películas de-
co ados, maquillaje, es ua io, ac o es, es udio, ucajes, e c. En el conjun o
4 Dall’As a señala que las ep esen aciones de ée ies cesa on de ini i amen e en el Théâ e
du Châ ele en 1914. Dall’As a 1998. 257.
5 Mal hê e-Méliès 1973, 50.
149
El mundo o ien al
de su p oducción des aca
la ausencia de na a i idad
en g an pa e de sus il-
mes. La es echa elación
de la ob a de Méliès con el
ea o ha o iginado juicios
peyo a i os que le achan
de c eado a e ado al si-
glo XIX, incapaz de hace
e oluciona su cine. Pe o
And é Gaud éaul obse -
a que es e juicio es inhe-
en e a quienes conside an
el p ime pe íodo del cine como una an ecáma a del cine pos g i i iano,
negándole su alo pe se6. P ecisamen e, la inculación ea al de Méliès
es ele an e pues o que la concepción de sus ilmes, a modo de imágenes
«cuad o», ejempli ica las simili udes con la iconog a ía de las a es plás icas.
Como señala Noël Bu ch
las compa aciones en e los cuad os de Méliès y las imágenes de adición
popula (imágenes de Epinal, g abados en made a, e c) que a su ez emi-
en a adiciones medie ales y « iman » con p ác icas ex a-eu opeas aje-
nas a la pe spec i a del Renacimien o, demues an en Méliès un echazo
casi sis emá ico de la misma. Y es o se á alido pa a odos los géne os que
abo de es e maes o, desde la an asía con uco a la ac ualidad econs ui-
da (como, po ejemplo, el céleb e Cou onnemen d’Edoua d VII [1902])7.
Bu ch de ine a Méliès como el cineas a del cuad o i ien e, al y como
se p ac icaba en las a iedades ancesas de g an espec áculo y en el ea o
Robe Houdini.
6 Gaud éaul 1984, 206.
7 Bu ch 1999, 176.
Fig. 51. Les Mi acles du B ahmine, Geo ges
Méliès,1900, p oducción S a Films.
Collec ion AFF

150
M. Magdalena B o ons Capó
En 1900 Méliès ealizó Les mi acles du B ahmine [Figu a 51], con es
jó enes a a iadas a lo o ien al esceni icando di e en es ableaux i an s
que an ans o mándose, como po a e de magia, e ec o és e que pe si-
guen sus ucajes ca ac e ís icos, sob eimp esiones y sus i uciones. Com-
ple a la deco ación una ela pin ada con mo i os geomé icos y ege ales
de aigamb e islámica. La escena se desen uel e an e las espec ado as
es idas asimismo según la moda o ien al y si uadas en una esquina del
cuad o.
Después de la isi a del embajado u co Esseïd Ali E endi en 1802, se
puso de moda el u ban e cub iendo los cabellos, los chales de cachemi y
las elas deco adas con mo i os o ien ales8. Las damas adop a on las elas,
colo es y o namen os exó icos y los pa isinos is ie on la única «a la ma-
meluco». Mul i ud de imágenes que e lejaban la moda o ien alis a si ie-
on de inspi ación pa a la c eación del es ua io y el deco ado de es os
ilmes. En los espec áculos de a iedades las baila inas de los ca é-conce
y ea os adap a on an o su indumen a ia como la co eog a ía a dicha
es é ica, con la in ención de ansmi i sensualidad [Figu a 52].
También las pos ales, ca eles y di e sas ep oducciones de e is as
y pe iódicos se hicie on eco del enómeno, al igual que la publicidad al
lanza p oduc os de belleza «o ien ales» pa a que la muje eu opea log a a
la ascinación y belleza del ha én. P ecisamen e, uno de los ambien es que
más a ajo al obse ado occiden al ue el ha én, o mejo dicho, la imagen
omán ica que se enía de él. En un a ículo de la e is a ilus ada Lec u es
pou ous, apa ece una o og a ía de Sa danápalo, un balle c eado po el
Kaise Guille mo II, que se ep esen ó en a ias ciudades eu opeas. La
o og a ía, con muje es en lujosas es ancias, alude po su o ma o ci cula
y po su í ulo, Violons d’Ing es de 19099, a la pin u a de Ing es Le bain
u c (1862). Sin emba go, la pudo osa y ecada a imagen de las jó enes
di ie e mucho de la olup uosa sensualidad del cuad o al que se e ie e la
ilus ación.
8 Tho n on, 1994b, 8.
9 Lec u es pou ous, núme o 2, 1909, 119.
*Fig. 52. Mlle. Les ade, pos al publici a ia
del Casino de Pa is, c. 1890
151
El mundo o ien al
En 1900 Méliès ealizó Les mi acles du B ahmine [Figu a 51], con es
jó enes a a iadas a lo o ien al esceni icando di e en es ableaux i an s
que an ans o mándose, como po a e de magia, e ec o és e que pe si-
guen sus ucajes ca ac e ís icos, sob eimp esiones y sus i uciones. Com-
ple a la deco ación una ela pin ada con mo i os geomé icos y ege ales
de aigamb e islámica. La escena se desen uel e an e las espec ado as
es idas asimismo según la moda o ien al y si uadas en una esquina del
cuad o.
Después de la isi a del embajado u co Esseïd Ali E endi en 1802, se
puso de moda el u ban e cub iendo los cabellos, los chales de cachemi y
las elas deco adas con mo i os o ien ales8. Las damas adop a on las elas,
colo es y o namen os exó icos y los pa isinos is ie on la única «a la ma-
meluco». Mul i ud de imágenes que e lejaban la moda o ien alis a si ie-
on de inspi ación pa a la c eación del es ua io y el deco ado de es os
ilmes. En los espec áculos de a iedades las baila inas de los ca é-conce
y ea os adap a on an o su indumen a ia como la co eog a ía a dicha
es é ica, con la in ención de ansmi i sensualidad [Figu a 52].
También las pos ales, ca eles y di e sas ep oducciones de e is as
y pe iódicos se hicie on eco del enómeno, al igual que la publicidad al
lanza p oduc os de belleza «o ien ales» pa a que la muje eu opea log a a
la ascinación y belleza del ha én. P ecisamen e, uno de los ambien es que
más a ajo al obse ado occiden al ue el ha én, o mejo dicho, la imagen
omán ica que se enía de él. En un a ículo de la e is a ilus ada Lec u es
pou ous, apa ece una o og a ía de Sa danápalo, un balle c eado po el
Kaise Guille mo II, que se ep esen ó en a ias ciudades eu opeas. La
o og a ía, con muje es en lujosas es ancias, alude po su o ma o ci cula
y po su í ulo, Violons d’Ing es de 19099, a la pin u a de Ing es Le bain
u c (1862). Sin emba go, la pudo osa y ecada a imagen de las jó enes
di ie e mucho de la olup uosa sensualidad del cuad o al que se e ie e la
ilus ación.
8 Tho n on, 1994b, 8.
9 Lec u es pou ous, núme o 2, 1909, 119.
*Fig. 52. Mlle. Les ade, pos al publici a ia
del Casino de Pa is, c. 1890
La película Ali Baba e les
qua an e oleu s o ma pa e de
la céleb e ecopilación de ela-
os á abes conocido como Las
mil y una noches. Se a a de una
de las muchas ée ies que Fe -
dinand Zecca imi ó de Méliès,
llegando, en muchas ocasiones,
a plagia el í ulo: Les sep châ-
eux du diable, Ali Baba e les
qua an e oleu s, L’en an p o-
digue, e c. Zecca no se limi aba
a copia a Méliès, sino ambién
a o os pione os como William
Paul, Geo ges Albe Smi h,
Ja mes Williamson, e c. Sadoul
di e encia las ée ies de Méliès
de las de Zecca, de iniéndolas
« ondan es comme les ca es pos-
ales glacées du nou el an ».
Fe dinand Zecca (1864-1947) ue uno de los p ime os ealizado es de
la Pa hé F è es. Ligado al ea o y al mundo del espec áculo, en 1900 g a-
baba discu sos de je es de es ado y homilías en cilind os sono os pa a los
o nóg a os Pa hé. También in e p e aba ilmes pa lan es que la emp esa
ab icaba pa a los almacenes Du ayel. Cuando a pa i de la Exposición
Uni e sal de Pa ís de 1900 el cine empezó a se conside ado como un es-
pec áculo a ene en cuen a, con un aumen o del público y de las p oduccio-
nes, Cha les Pa hé se cen ó en es a nue a indus ia, enca gando a Zecca la
di ección de sus ilmes iniciales10. Aunque se le suele denomina el di ec o
a ís ico de la i ma, lo cie o es que su abajo en la Pa hé iba mucho más
alla, ya que su obje i o p io i a io e a la en abilidad de los es udios, lo que
10 Sadoul, 1948, 181-182.
152
M. Magdalena B o ons Capó
incluía e isa las ilma-
ciones de las películas y
supe isa los guiones.
Has a que se con i ió en
di ec o de p oducción de
la Pa hé en 1906, abajó
como guionis a, di ec o y
ac o . Es impo an e des-
aca que la mayo ía de
di ec o es que abaja on
pa a la Pa hé ue on eclu-
ados po Zecca. Lucien
Non gue , Geo ges Ha o ,
Gas on Velle, Vin cen Lo en -Heilb onn, Segundo de Chomón, Albe
Capellani, Geo ges Denola, René Le pince, Camille de Mo lhon, And é
Calme es y Michel Ca é, en e o os, cons i uyen la p ime a gene ación
de di ec o es que se man end án ac i os has a la llegada del sono o.
En el o og ama de Ali Baba e les qua an e oleu s [Figu a 53] se e
a un g upo de jó enes a a iadas «a lo o ien al», con es idos de elas de
colo es suje os a la cade a y un elemen o a modo de co piño o suje ado .
Los ado nos del cabello y las joyas comple an el a uendo. El deco ado
ue Vincen Lo an -Heilb onn, an iguo alumno del pin o An oine Ro-
cheg osse, que imp imió a las ée ies de Zecca un ca ác e pa icula . Jean
Mi y des aca la in luencia de la pin u a académica en las composiciones
de Lo an -Heilb on: « Loin de l’i éalisme ingénu e naï de Méliès, il s’agi
d’une déco a ion pompeuse, “allego ico-mys ico-symbolique” don la pein u e
académique in de siècle, qui lui se de modèle, donne une idée d’app ochée »11.
Desde 1904 Lo an -Heilb on di igió algunos ilmes pa a Pa hé.
Mucho más in e esan e desde el pun o de is a escenog á ico es la e -
sión de Ali Baba de Geo ges Denola pa a Pa hé [Figu a 54]. Denola (1880-
1944) había abajado como ac o pa a Pa hé, has a que en 1907 pasó a la
11 Mi y 1985; Guibbe (di .) 1985, 19.
*Fig. 53. Ali Baba e les qua an e oleu s,
Fe dinand Zecca, 1902, p oducción Pa hé F è es
153
El mundo o ien al
di ección. P on o se ma -
chó a la SCAGL donde se
especializó en melod a-
mas y se ies de de ec i es.
Denola di igió Ali Babá en
1908. Se ha p oducido un
cambio impo an e en la
concepción cinema og á-
ica y, en pa icula , en la
pues a en escena. El espa-
cio que ec ea es e ilme,
con las pa edes y suelos
ecubie os de al omb as y
el nu ido g upo de jó e-
nes con un cuidado es-
ua io así lo demues an;
además, los deco ados ya
no es án ealizados sola-
men e con elas pin adas
y elemen os de ca ón-
pied a sino que in odu-
cen elemen os eales pa a
da una mayo iqueza al
conjun o.
Po o a pa e, en la
p in cipal compe ido a de
la Pa hé, la Gaumon , des aca Louis Feuillade con Judi h e Holophe ne
que si úa la acción en el momen o en el que la he oína heb ea se dispone
a seduci a Holo e nes y a co a le la cabeza pa a así libe a a su ciudad,
Be hulia. Judi h ejecu a un baile es ida con sensuales anspa encias. En
las imágenes inales és a sos iene con una mano la cabeza co ada, em-
plazándose, a di e encia de lo usual en la pin u a coe ánea, al ondo de la
es ancia [Figu a 55].
Fig. 55. Judi h e Holophe ne,
Louis Feuillade, 1909, p oducción Gaumon .
Gaumon Pa hé A chi es
Fig. 54. Ali Babá,
Geo ges Denola, 1908,
p oducción Pa hé F è es
256
M. Magdalena B o ons Capó
cuad o En g è e (1889) el au o mues-
a el su imien o de una amilia en la
que el cabeza de amilia ha omado la
decisión de no i a abaja y suma se
a la huelga. La mi ada p eocupada de
la esposa, y el aba imien o de la an-
ciana, se suman al llan o de la niña.
La amilia de Gond exon p esen a las
mismas ca ac e ís icas que las diseña-
das po Fo ain y Wille e pa a los ca -
eles de lucha con a el alcoholismo.
Son a ios los elemen os coinciden es
en e es a ob a y la se ie La Famille e
l’alcool, de Geo oy 1898. Igualmen-
e el pa alelismo se da con los ilmes
Vic imes de l’alcoolisme de Zecca, y Les
ic imes de l’Alcool de Bou geois. Am-
bos coinciden en muchos aspec os:
an o en la casa del ob e o en huelga,
como en la del alcohólico, la en ana
no iene co inas y las pa edes es án
desnudas. El mobilia io se educe a lo
imp escindible, y los pe sonajes is en sus ab igos, lo que demues a que
en la habi ación no hay cale acción.
Las dos inalizan como las se ies de pos ales: el alcohólico enloquecido,
e alucinaciones p o ocadas po el deli um emens, imagen que ep o-
ducen los g abados de la edición de L’Assomoi de 1878 [Figu a 136]. En
cuan o a la amilia, mien as que en His oi e d’une bou eille, en la se ie de
pos ales y en el ilme de Zecca se e educida a la mise ia, en la película
de Bou geois la mad e p e ie e acaba con su mise able ida y la de su
hija en e ma al e que el ma ido se bebe la medicina des inada a la niña
mo ibunda.
Fig. 136. « Deli ium emens de
Coupeau », « Là-dedans, Coupeau
dansai e gueulai ». Ilus ación
de L’Assommoi de Émile Zola,
en Gas on La ouche, F. Méaulle,
g abados; Augus e Renoi ,
Bellenge , And é Gill, diseñado es;
Flamma ion e Ma pon, Pa ís, 1878.
BnF

257
Sob e el en o no social y polí ico
A aíz de una discusión con Pa hé, Zecca dejó la i ma en 1905 pa a
abaja en la compañía i al: Gaumon ; no obs an e, poco iempo después
ol ió a su an igua emp esa, donde ilmó ese mismo año Au pays noi
(g ande scène éalis e en hui ableaux), inspi ada en Ge minal de Zola y en
una película inglesa de los he manos Hagga 40. El año an e io Zecca ya
había adap ado es a no ela en el ilme La G è e pa a Pa hé. Au pays noi
ue la p ime a película de la i ma en la que se combina on los deco ados
en es udio, de Lo en -Heilb onn, con ilmaciones en ex e io es, écnica
que Zecca había ap endido en su paso po Gaumon .
Les Apaches de Pa is, Au bagne o Vende a, son o os ilmes «d amá icos
y ealis as» ealizados en es udio, aunque con unos deco ados más e olu-
cionados. En es os años pasa on a eng osa la nómina de la Pa hé Hen i
Ménessie , Hugues Lau en , Ri iè e, Eg o y Boussa d, deco ado es con
conocimien os de a qui ec u a. T abajan elas pin adas en ompe l’oeil,
combinando alsas pe spec i as con o as eales, lo que p o oca un e ec o
muy ealis a.
En la se ie de pos ales ealizadas a pa i de la ep oducción de o o-
g amas de la película, se ap ecia el deco ado, muy e is a del in e io de
una mina. Con un pun o de is a cen al, en plano gene al, la composi-
ción emi e a las se ies de pos ales de mine os de p incipios del siglo XIX
en la que se e a los ob e os en un descanso o abajando en las gale ías.
En dichas ilus aciones se mos aba la du eza de es e abajo, pe o no
apa ecían los ecuen es acciden es su idos en las minas, que p o ocaban
una mo andad muy al a, a la que se e ie e Zola en su no ela. En cambio
los cuad os i ien es del museo G é in ec eaban la c udeza del abajo
bajo ie a. En ene o de 1886 el G é in inaugu ó una escena basada en
Ge minal, publicada en 1885 con ilus aciones de Jules Fé a y g abados
de D. Dumon [Figu a 137].
En 1913 Capellani ealizó una adap ación de la no ela de Zola. En ella
condensó la pa e cen al de la his o ia, cen ándose en el p oceso de la
huelga y mos ando las du as condiciones de abajo en las minas de ca bón
40 Mi y 1985, 24.
258
M. Magdalena B o ons Capó
[Figu a 138]. Con es a g an p oducción, Pa hé p e endía iguala el éxi o
conseguido el año an e io con Les Mise ables del mismo di ec o , pe o a
inales de 1913 empezó a decae la moda de los la gome ajes basados en
con lic os sociales.
Zecca y Capellani oma on como e e en e las composiciones de igu-
as de ce a del G é in que mues a el acciden e de la mina, una imagen
d amá ica que asmi ía con g an ealismo el ho o de la agedia. La
p ecisión de las composiciones del museo debe en ende se en el con ex o
del Na u alismo, en su gus o po el de allismo y po la exac a ep oducción
de la ida eal, ca ac e ís ica que des acó el pe iódico L’Illus a ion en un
a ículo del 10 de diciemb e de 1881, en el que de inía las igu as de ce a
como «el iun o del Na u alismo»41.
Po o a pa e, las imágenes de la edición de Ge minal de 1885 cons-
i uyen o a de las uen es a señala . Se a a de g abados muy exp esi os
de en e los que des acamos el que ilus a el episodio de la explosión con
41 Schwa z 1998, 121.
*Fig. 137. Jules Che e ,
pós e publici a io de Ge minal en el
Museo G é in, 1886. BnF
Fig. 138. Ge minal, Albe Capellani,
1913, p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
259
Sob e el en o no social y polí ico
los ob e os in en ando ab i se paso en e los escomb os, el que mues a el
ingenie o que desciende a la mina en un ba il [Figu a 139], y la imagen
que mues a a E ienne y Ca he ine a apados, con los pies sume gidos en
el agua, en la más absolu a oscu idad. Al con as a es as ilus aciones con
los o og amas comp obamos que no es a iesgado a i ma que Capellani
debía conoce dicha edición ilus ada, incluida en la edición de las ob as
comple as de Émile Zóla de 1906 [Figu a 140].
Fig. 140. Ge minal, Jules Fé a (ilus .),
D. Dumon (g ab.), Lib ai ie illus ée,
Pa is, 1885, p. 448. BnF
Fig. 139. Ge minal, Albe Capellani,
1913, p oducción Pa hé F è es.
Gaumon Pa hé A chi es
261
A modo de conclusión
A lo la go de es e abajo hemos desa ollado un análisis de un ex enso
g upo de películas que suponen una mues a del cine ancés an e io a la
P ime a gue a mundial. Los pa alelismos hallados con las a es plás icas
se ex ienden, desde el pun o de is a c onológico, a lo la go del Ocho-
cien os, al ecoge ob as que p oceden an o del inicio de es a cen u ia
como de las dis in as mani es aciones que discu en has a su conclusión.
El epe o io icónico del siglo XIX es de ini i o, pues las ci as a es ilos
p eceden es, como el pe íodo inal del ba oco, se inse an en la compila-
ción ecléc ica de la cen u ia de e e encia. Ello con i ma nues o plan ea-
mien o inicial de desliga el cine del pe íodo escogido de las p opues as
de angua dia del siglo XX, a pesa de la coincidencia c onológica con el
nacimien o del au ismo, el cubismo y el u u ismo.
Más allá de que algunos cineas as se si ie an de la cul u a isual de la
época de un modo explíci o, una g an pa e apa ece en los ilmes de mane a
indi ec a. La bibliog a ía ha incidido en ejemplos conc e os de p és amos
de la cul u a isual. Jun o a ellos hemos de ec ado la p esencia, explíci a o
la en e según los casos, del uni e so isual al que nos e e imos. Así, hemos
hallado coincidencias an o en la composición de las imágenes y en la
copia de elemen os en los deco ados y en la c eación de pe sonajes, como
en la elección de de e minados momen os de la na ación. Posiblemen e
el di ec o y/o el deco ado no siemp e conoce ían la e e encia conc e a
pe o o ma on pa e de su ace o en el pun o de pa ida de la pues a en
escena del ilme.
Pa a lle a a cabo el análisis hemos ag upado las películas en seis ca-
ego ías, sin emba go no puede es ablece se un e e en e isual especí ico

262
M. Magdalena B o ons Capó
pa a cada una de ellas. Todas compa en in luencias de la p oducción
isual del siglo XIX, en la que se incluyen pin u a, pos ales, imágenes de
Épinal, es ampas, ilus aciones de pe iódicos y lib os, y, en meno medida,
deco ados ea ales y ope ís icos, ableaux i an s y placas de lin e na má-
gica. An e la imposibilidad de ep oduci odas las imágenes analizadas,
incluimos una selección. Como se e á, algunas apa ecen únicamen e
e e idas en el ex o.
Wal e Benjamin conside ó ca ac e ís ica de las o mas écnicas, en
con aposición a las o mas a ís icas, la anspa encia y e ec i idad de su
con enido. En es a di ección, el nue o mecanismo cinema og á ico se a-
lió de los epe o ios más comunes y de mayo di usión social. También de
los que enía a su alcance. Así, si bien las secuencias emá icas que hemos
di e enciado beben en un uni e so igu a i o común, la incidencia de uno
u o o medio, es deci de la pin u a o de la imagen g abada o li og a iada,
di ie en y se adecuan al me cado de la imagen. En consecuencia, y como
ejemplos signi ica i os, el cine his ó ico, que apa ece a lo la go de los
capí ulos dedicados a la an igüedad, a las épocas medie al y mode na y
al mundo o ien al, se ancló mayo i a iamen e en el p o o ipo pic ó ico; el
que na aba los cuen os de Pe aul o las an asías cinema og á icas, en
el imagina i o de las c omoli og a ías, no plasmado po la pin u a.
Con independencia de la na u aleza de las uen es p ima ias, el apo e
de la ep oducción g á ica y de la o og a ía ue undamen al. El ilme his-
ó ico disponía de nume osas éplicas de lienzos, a ea en la cual se eje -
ci a on una se ie de pin o es, des acando como pa adigma J. L.Gé ôme.
Al emi i a una ob a a ís ica se e o zaba, además, la legi imación cul-
u al que pe seguían las películas pe enecien es a las se ies a ís icas, que
p oli e a on en F ancia de 1908 a 1913. Sal o excepciones, no se a aba
de copia el cuad o, sino de u iliza lo como e e en e pa a deco ados y
ma e ial de a ezzo. El o ma o de los cuad os de his o ia jun o con el
educido núme o de los pe sonajes p incipales acili ó la asposición a la
imagen ílmica. Como hemos señalado, el plano gene al p edominó en el
cine ancés has a mediados de los años diez, de mane a que la pin u a
podía u iliza se como modelo en su o alidad. El deco ado, ealizado ma-
263
A modo de conclusión
yo i a iamen e a pa i de la ela pin ada de ondo, jun o con elemen os de
a ezzo, con ie e un ca ác e ea al y es á ico a es os ilmes a la ez que
ea i maba su nexo con el cuad o.
Pese a que el cine his ó ico es la ipología las más ligada a la adición
pic ó ica, con la ansposición al mo imien o la imagen a ió y de e mi-
nados e ec os pic ó icos, como la luz, no se u ie on p esen es. Nos encon-
amos en un momen o de la his o ia del cine en que la luz es concebida
an solo como imp escindible pa a ilma y no como un elemen o suscep-
ible de p opo ciona exp esi idad. A nues o juicio, no se a ó sólo de
asgos p opios del nue o medio, sino que ya, en mayo o meno medida,
se habían econducido en o as aplicaciones écnicas.
Aún den o de los ilmes his ó icos, en los que e san sob e el «Mun-
do O ien al» se de ec a la huella de los deco ados ope ís icos, as uosos y
icos en elemen os deco a i os, que como el cine, ansmi ían las sensacio-
nes, sensuales, c omá icas y llenas de iqueza p oceden es de un O ien e
de moda en la época.
Una pa e de las películas que o man pa e de las Sé ies d’A adap-
a on clásicos de la li e a u a como ga an ía de p es igio y calidad. Las
ilus aciones que acompañaban las ediciones de las ob as cons i uyen una
ca ego ía de imágenes signi ica i a, como se puede ap ecia al compa a
las adap aciones ilmicas de Nô e-Dame de Pa is de Vic o Hugo, l ’Asso-
moi y Ge minal de Émile Zola, e c. Los a is as ilus aban los momen os
cla e de las no elas, de mane a que los cineas as podían pa i de una
composición en imágenes de la na ación, que incluía la ca ac e ización
de los pe sonajes y el deco ado donde se desa olla la acción.
Las películas de emá ica eligiosa ue on muy popula es desde los
inicios del cine. Bebie on en los escos que deco a on la iglesia de Sain
Sulpice en el siglo XIX y en la imagine ía de ocional, de a iada ipología,
que p oli e ó a lo la go de es e siglo. Es e ipo de imágenes, ac ualmen-
e an denos adas, gozó de una g an o una. Mues a una iconog a ía
de i ada de las o mas a doba ocas de la pin u a eligiosa, ue emen e
a aigada en la p oducción de imágenes popula . La es é ica nai que des-
p enden pasó di ec amen e a los ilmes, los cuales copiaban igu as como
264
M. Magdalena B o ons Capó
los ángeles-niño de g andes alas y cabello izado o los pe sonajes a odi-
llados, con los b azos ex endidos en señal de plega ia y ac i ud ecogida.
Sin emba go, debemos señala el caso especial de Vie e Passion de N.S.J.C.
de Alice Guy de 1906. La di ec o a se e ie e explíci amen e a la u iliza-
ción de la Biblia ilus ada po James Tisso , aunque an o su e sión de la
Pasión como o as, po ejemplo la di igida po Zecca en 1907, mues an
la huella de los escos sansulpicianos.
El capí ulo i ulado «El e o ismo del cue po emenino» incluye pelícu-
las en las que el cue po de la muje es is o como obje o de deseo desde
una pe spec i a muy eca ada. En una de las p ime as películas, Pa le ou
de la se u e, el e o ismo eside más en el oyeu ismo en sí que en la ima-
gen que e el mi ón, un plano medio de una jo en en camisa de do mi ,
sol ándose el cabello. Con la excepción de Le e eil de C ysis, no apa ece
el desnudo in eg al, y en Le bain des dames de la cou apenas se en e é el
pecho desnudo de una bañis a. Las uen es de es os í ulos son un amplio
g upo de imágenes que aba can desde pos ales a ilus aciones, cómicas y
e ó icas, has a la pin u a académica del siglo XIX.
Una de las ipologías que goza on de más o una en los p ime os años
del cine, las ée ies, películas de an asía que emi en a los espec áculos de
a iedades, mues an un epe o io de elemen os y o mas que emi e al
A Nou eau más deco a i o. Es a semejanza se inc emen a en el caso de
las películas iluminadas en las que el colo se con ie e en elemen o im-
p escindible pa a los juegos lo ales y ege ales en cons an e mo imien o
a los que dan ida las ac ices, que, como po a e de magia, se me amo -
osean an e los ojos del espec ado .
Aunque hemos señalado que en buena pa e del cine de los o ígenes el
nomb e del di ec o no apa ecía en los í ulos de c édi o, la igu a de Geo -
ges Méliès ue un caso excepcional. Podemos de ini los abajos de es e
a is a-a esano como p imi i as películas de au o , y aunque su ob a no
esis ió la e olución e indus ialización del cine, ue pione o como c eado
de an asía. En las películas de Méliès in luyó un ico y a iado g upo
de imágenes. Su o mación como escul o y pin o queda e lejada en las
e e encias pic ó icas ya señaladas po Sadoul y Deslandes, y su pasión
265
A modo de conclusión
po el espec áculo asimila su cine al mundo de la an asía colo is a de los
espec áculos de a iedades de la Belle Époque
Un úl imo g upo lo in eg an las películas inspi adas en hechos sociales
y polí icos como la iolencia y pob eza social, los pelig os del alcohol o el
du o abajo en las minas. Es os ilmes ecu ie on ecuen emen e a las
ilus aciones de la p ensa. También se inspi a on en las pos ales y ca eles,
y ponían en escena los mismos ableaux i an s del suceso que exhibía el
museo G e in. P ecisamen e Fe dinand Zecca, di ec o de la i ma Pa hé,
plasmó en sus scènes d ama iques e éalis es, una imagen de la sociedad de
p incipios del siglo XX que se aleja de las an asías colo is as de las ée ies y
de los escena ios de lujo de los ilmes de ambien ación his ó ica, basándose
en hechos na ados an e io men e a a és de dichas imágenes.
En de ini i a el cine de es os años no ue ajeno a las ep esen aciones
que cons i uían la cul u a isual de la época en la que los pione os ea-
liza on sus películas, y que o maban pa e de su cul u a isual, que se
e o ae más allá del año 1895. Al p opone se adap a po p ime a ez al
cine his o ias que ya habían sido plasmadas con an e io idad, es lógico que
pa ie an de es os an eceden es, aunque el esul ado di ie a.
Es impo an e des aca que no di e enciamos una e olución de los e-
e en es señalados a lo la go del pe íodo es udiado. Las ob as con las que
compa amos ilmaciones muy emp anas coinciden con los que con on-
amos las películas de inales del pe íodo escogido. Po ejemplo las com-
posiciones del museo G é in son un e e en e pa a His oi e d’un c ime de
1902, y siguen siéndolo pa a la e sión de Ge minal ilmada po Capellani
en 1913.
La igidez de la g amá ica cinema og á ica en el cine ancés de es os
años y la olun ad de economiza po pa e de los p oduc o es o iginó la
eu ilización de deco ados cinema og á icos en bas an es películas, a eces
con lige as modi icaciones. El hecho ue gene al a oda la p oducción pe o
se e idencia sob e odo en las «películas de a e», que suponían un cos e
ele ado. Como o as ci cuns ancias, és a sub aya que en el cine ha p e a-
lecido el condicionan e indus ial desde sus inicios, pa icula idad que lo
di e encia de la p oducción plás ica gene al.
272
M. Magdalena B o ons Capó
Jenn, Pie e (1984): « Le cinéma selon Méliès », Madeleine Mal hê e-Méliès (di .), Méliès
e la naissance du spec acle cinéma og aphique, Mé idiens Klinsdcksieck, Pa is.
Jos , F ançois (1990): « Le pic o- ilm », Raymond Bellou (di .), Cinéma e pein u e.
App oches, P esses Uni e si ai es de F ance, Pa is, pp. 109-122.
— (1996): «La mano e l’occhio», Fo ogenia, n. 2.
— (2000): « Pou quoi le cinéma des debu s ? », Cinéma & Cie. In e na ional Film S udies
Jou nal, n. 1, pp. 13-23.
Kessle , F ank (2004): « La ée ie Pa hé », Michel Ma ie, Lau en le Fo es ie (di s.),
La i me Pa hé è es : 1896-1914, AFRHC, Pa is.
Ky ou, Ado (1996): Amou , é o isme e cinéma, Los eld, Pa is.
Lacassin, F ancis (1995): Maî e des lions e des ampi es. Louis Feuillade, Pie e Bo das
e Fils, Pa is.
— (1994): Pou une con e-his oi e du cinéma, Ins i u Lumiè e/Ac es Sud, Pa is.
Lan , An onia (1995): «Egyp in he Ea ly cinéma», Roland Cosandey y F ançois
Albe a (di s.), Cinéma sans on iè es 1896-1918, Nui Blanche Édi eu /Edi ions
Payo , Québec/Lausanne.
Le eb e, Thie y (1988): « Voyage au ou d’une se u e, des cle s pou comp end e »,
And é Gaud éaul (di .), Ce que je ois de mon ciné : la ep ésen a ion du ega d dans le
cinéma des p emie s emps, Mé idiens Klincksieck, Pa is.
— (1992): « Les ic imes de l’alcoolisme (Pa hé- 1902). Quand le cinéma des p emie s
emps puise son inspi a ion dans le discou s hygiénis e dominan », A chi es, n. 50.
Le Fo es ie , Lau en (2005): «Ha o , Geo ges», Richa d Abel (ed.), Encyclopedia o
he ea ly cinema, Rou ledge, London & New Yo k.
— (2008): « L’a e les maniè es. Quelques hypo hèses su la géné alisa ion des sé ies d’a
en F ance », 1895. Re ue de l’asso ia ion ançaise de eche che su l’his oi e du cinéma, n.
56, pp. 269-270.
Le Roy, É ic (coo d.) (1989): « Camille de Mo lhon », 1895. Re ue de l’associa ion an-
çaise de eche che su l’his oi e du cinéma, ns. 5-6, pp. 1-25.
Le amendi, Jon y Jean-Claude Seguin (2004): Los o ígenes del cine en Ca aluña,
Gene ali a de Ca alunya, Ins i u Ca alà de les Indús ies Cul u als, Ba celona.
Mal hê e-Méliès, Madeleine (coo d.) (1973): Méliès l’enchan eu , Ha che e, Ope a
Mundi, Pa is.
— (coo d.) (1984): Méliès e la naissance du spac acle cinéma og aphique, Mé idiens
Klincksieck, Pa is.
Mal hê e, Jacques (1992): « Méphis o-Méliès e les hèmes eligieux che s à Pa he »
Roland Cosandey, And e Gaud eaul y Tom Gunnig (di s.), Une in en ion du diable ?

273
Bibliog a ía
Cinéma des p emie s emps e eigion, Les P esses de l’Uni e si é La al/Édi ions Payo ,
Sain e-Foy/Laussane.
— (1996): Méliès. Images e illusions, Expo égie, Pa is.
Mal hê e, Jacques y Lau en Mannoni (di s.) (2002): Méliès, Magie e Cinéma,
Espace Elec a, La Cinéma hèque F ançaise, Pa is.
Mannoni, Lau en (di .) (1993): L’année 13, 1895. Re ue de l’associa ion ançaise de
eche che su l’his oi e du cinema, num especial.
— (coo d.) (1995): T ois siècles du cinéma. De la lan e ne magique au Cinéma og aphe, Espace
Élec a, Réunion des Musées Na ionaux, Pa ís.
Ma y, Joseph (1985): « Quelques p oblèmes de ep ésen a ion eligieuse soule és pa
des ilms biblique, p imi i s Pa hé », Pie e Guibbe (di .) Les p emie s ans du cinéma
ançais, Ins i u Jean Vigo, Pe pignan.
Meusy, Jean-Jacques (1991): « L’enigme du cinéo ama de l’Exposi ion Uni e selle de
1900 (14 a il-12 no emb e 1900) », A chi es, n. 37.
— (1995): « Qui é ai Edmond Bénoi -Lé y ? », Michèle Lagny y Michel Ma ie (coo ds.),
Les ing p emie s années du cinéma ançais, P esses So bonne Nou elle, Pa is.
Mingue , Joan M. (2009): Segundo de Chomón. El cinema de la ascinació, Gene ali a de
Ca alunya. Ins i u Ca alà de les Indús ies Cul u als, Ba celona.
Mi y, Jean (1985): “Fe dinand Zecca e l’école Pa hé (1900-1908)”, Pie e Guibbe
(di .) Les p emie s ans du cinéma ançais, Ac es du Vè Colloque In e na ional de
l’Ins i u Jean Vigo, Pe pignan.
— (1967): His oi e du cinéma, 3 ols, Edi ions Uni e si ai es, Pa is.
Moussinac, Léon (1926): « Le déco e le cos ume au cinéma », A e deco a ion, e ue
mensuelle d’a mode ne, 30 année, n. 299, pp. 129-139.
Quin ana, Àngel, Jo di Pons y Mon se Puigde all (di .) (2003): La cons ucció del
públic en els p ime s espec acles cinema og à ics, Fundació Museu del Cinema-Col·lecció
Tomàs Mallol. Ajun amen de Gi ona, Gi ona.
— (di .) (2004): Ima ge i ia ge. De les is es òp iques al cinema: la con igu ació de l’imagina i
u ís ic, Fundació Museu del Cinema-Col·lecció Tomàs Mallol. Ajun amen de Gi ona,
Gi ona.
— (2008): Cinema i mode ni a : les ans o macions de la pe cepció, Fundació Museu del
Cinema-Col·lecció Tomàs Mallol. Ajun amen de Gi ona, Gi ona.
Puisseux, Hélène (1984): « Une lec u a sociale des ilms de Méliès », Madeleine Mal hê e-
Méliès (di .) Méliès e la naissance du spac acle cinéma og aphique, Klincksieck, Pa ís.
Ramond, Syl ie (di .) (2005): Imp essionnisme e naissance du cinéma og aphe, Éd. Fage,
Musée des Beaux A s de Lyon, Lyon.
274
M. Magdalena B o ons Capó
Rehm, Jean-Pie e (2005): « Lumiè e au g and jou », Cahie s du cinéma, núm. 603, pp.
68-71.
Richa d, Suzanne (1988): La p oduc ion cinéma og aphique de Geo ges Méliès : syn hèse
des a s de la ep ésen a ion e du spec acle, Uni e si é La al, Quebec.
Ri aud-Hu ine , Jacques (1990): Augus e e Louis Lumie e. Les 1000 p emie s ilms,
Philippe Se s Edi eu /Vila Di usion, Pa ís.
Robe , Valen ine (2011): « Les Passions ilmées : des codes en app op ia ion, un cinéma
en canonisa ion », Pie o Bianchi, Giulio Bu si y Simone Ven u ini eds. Il canone
cinema og a ico: x ii Con egno in e nazionale di s udi sul cinema / The Film Canon: x ii
In e na ional Film S udies Con e ence. Fo um Edi ice Uni e si a ia Udinese, Udine,
pp.371-379; 265-268.
— (2012): « La pose au cinéma : ilm e ableau en co ps-à-co ps » Figu es de l’A : e ue
d’é udes es hé iques 22, pp.73-89.
— (2014a): « Do é e le cinéma », Kaenel P. (ed.) Gus a e Do é : l’imaginai e au pou oi .
Ca alogue d’exposi ion (Musée d’O say, Pa is: 18 é ie -11 mai 2014/Musée
des Beaux-A s du Canada, O awa: 13 juin-14 sep emb e 2014), Musée d’O say
Flamma ion, pp.287-295.
— (2014b) Valen ine Robe « Le ableau i an ou l’o igine de l’“a ” cinéma og aphique »,
Julie Ramos (di .). Le ableau i an ou l'image pe o mée, INHA, Cen e And é Chas el,
Pa ís, pp 263-282.
Sadoul, Geo ges (1946): His oi e géné ale du cinéma. 1/ L’in en ion du cinéma.(1832-
1897), Édi ions Denoël, Pa is.
— (1948): His oi e géné ale du cinéma. 2/ Les pionnie s du cinéma.(1897-1909), Édi ions
Denoël, Pa is.
— (1951): His oi e géné ale du cinéma. 3/ Le cinéma de ien un a . (L’a an -gue e 1909-
1920), Édi ions Denoël, Pa is.
Sadoul, Geo ges (1970): Geo ges Méliès, Seghe s, Pa is.
Sánchez Vidal, Agus ín (1992): El cine de Segundo de Chomón, Caja de Aho os
Inmaculada de A agón, Za agoza.
S ylan, J.L. (2002): «Realism in F ance: An oine and he Théâ e Lib e», Mode n
D ama in Theo y and P ac ice 1. Realism and Na u alism, Camb igne Uni e si y P ess,
Camb idge.
275
Bibliog a ía
Fuen es cineMa og áFicas
Ca ou, Alain y Lau en Le Fo es ie (di s.) (2007): Louis Feuillade. Re ou aux
sou ces. Co espondances e a chi es, Associa ion de Reche che su l’His oi e du Cinéma,
Gaumon , Pa is.
Fescou , Hen y (1959): La oi e les mon agnes ou Le 7e a au passé, Publica ions Pho o-
Cinéma Paul Mon el, Pa is.
Guy, Alice (1976): Au obiog aphie d’une pionniè e du cinéma 1873-1968, Denoël, Pa is.
Lapie e, Ma cel (1946): An hologie du cinéma. Ré ospec i e pa les ex es de l’a mue
qui de in pa lan , La Nou elle Édi ion, Pa is.
Romague a i Ramió, Joaquim y Home o Alsina The ene (eds.) (1989):
Tex os y mani ies os del cine, Cá ed a, Mad id.
T imbach, Pie e (1970): Quand on ou nai la mani elle... il y a 60 ans... ou les mémoi es
d’un opé a eu de la Belle Epoque, Ed. CEFAG, Pa is.
deco ados cine
Ba sac, Léon (1985): Le déco de ilm 1895-1969, Vey ie , Pa is.
Be homé, Jean-Pie e (2003): Le déco au cinéma, Cahie s du Cinéma, Pa is.
Douche , Jean y Nadeau, Gilles (1987): Pa is cinéma. Une ille ue pa le cinéma, de
1895 à nos jou s, Édi ions du May, Pa is.
Douy, Max y Jacques (1993): Déco s de cinéma : les s udios ançais de Meliès à nos jou s,
Édi ions du Collec ionneu , Pa is.
Lau en , Hugues (1965): Rudimen s d’A déco a i e d’ameublemen , Ins i u des Hau es
É udes Cinéma og aphiques, Pa is.
— (1957): « Sou eni s de 50 ans… ! Le déco de cinéma e les déco a eu s », Bulle in de
l’Associa ion des Ingénieu s e Techniciens du Cinéma, núm. 16.
deco ados de ea o
Bable , Dénis (1975): Es hé ique gené ale du déco de héa e. De 1870 à 1914, Édi ions du
Cen e Na ional De La Reche che Scien i ique, Pa is.
Decugys, Nicole y Suzanne Reymond (1953): Le déco de Théa e en F ance, Compagnie
F ançaise des A s G aphiques, Pa is.
Moussinac, Léon (1922): La déco a ion héa ale, Ridie , Pa is.
Nicoll, Alla dyce (1966): Lo spazio scenico. S o ia dell’a e ea ale, Bulzoni, Roma.
276
M. Magdalena B o ons Capó
p oducción isuaL
AA.VV., (2001): Il é ai une ois… les con es de ées, Ed Seuil, Biblio hèque Na ional, Pa ís.
Amal i, Ch is ian (1992): « Les ép esen a ions du passé nacional dals la li é a u e de
ulga isa ion ca holique e laïque » (1870-1914), S éphane Michaud, Jean-Y es Mollie
y Nicole Sa y (di s.), Usages de l’image au xixe siècle, Édi ions C éaphis, Pa is.
Baco , Jean-Pie e (2005): La p esse illus ée au xixe siècle. Une his oi e oubliée, P esses
Uni e si ai es de Limoges, Limoges.
Ba nicoa , John (1972): Los ca eles. Su his o ia y su lenguaje, Gus a o Gili, Ba celona.
Bonne , Jacques (2008): Femmes au bain. Du oyeu isme dans la pein u e occiden ale,
Hazan, Pa is.
Boime, Albe (1980): Thomas Cou u e and he Eclec ic Vision, Yale Uni e si y P ess, New
Ha en/London.
— (1990): His o ia social del a e mode no. 2. El a e en la época del Bonapa ismo, Alianza,
Mad id.
Cal o Se alle , F ancisco (1995): La imagen omán ica de España. A e y a qui ec u a
del siglo xix, Alianza, Mad id.
Cas elli, En ico (2007): Lo demoníaco en el a e. Su signi icado ilosó ico, Si uela, Mad id.
Cla k, Kenne h (1981): El Desnudo, Alianza, Mad id.
Can a el-Besson y B uno Fouca , (2001): Napoleón. Images e his oi e. Pein u es
du Châ eau de Ve sailles 1789-1815, Reunión des Musées Na ionaux, Pa is.
Champigneulle, Be na d (1983): Enciclopedia del Mode nismo, Políg a a, Ba celona.
Chan e anne, Da id (2004): Le sac é de Napoleón, Tallandie , Pa ís.
Conde, Ja ie (1998): Lo engo, no lo engo. Los c omos: his o ia de una ilusión, Espasa,
Mad id.
De i e y, F ançois (2009): A e oyeu isme des pompie s aux pos mode nes, Edi ions E.
C.
Duby, Geo ges (1993): La época de las ca ed ales. A e y sociedad 980-1420, Cá ed a,
Mad id.
Eisenman, S ephen F. e . al. (2001), His o ia c í ica del a e del siglo xix, Akal, Mad id.
Fanés, Fèlix (1985): «His ò ia de l’ull: de Redon a Duchamp», Sabe , n. 2.
Fanés, Félix y Joan M. Mingue (2014), Ba celona zona neu al 1914-1918, Fundació
Joan Mi ó, Ba celona.
277
Bibliog a ía
Fon anella, Lee (1994): «Se illa pin ada en el ojo del obse ado », a Lee Fon-
anella y Ma ia de los San os Ga cía Felgue a, Fo óg a os en la Se illa del
siglo xix, Focus, Fundación Fondo Cul u al de Se illa, Se illa.
F eund, Gisèle (1976): La o og a ia como documen o social, Gus a o Gili, Ba celona.
Galle , Michel (1995): Les a chi ec es pa isiens du x iiie siècle, Edi ions Mengès, Pa is.
Geo gel, Chan al (1992): « Le Musée en ep ésen a ion », S éphane Michaud,
Jean-Y es Mollie y Nicole Sa y (di s.) Usages de l’image au xixe siècle, Édi ions
C éaphis, Pa is.
G imal, Pie e (1991): Dicciona io de mi ología g iega y omana, Paidós, Ba celona.
Guido, Lau en y Valen ine Robe (2011): « Jean-Léon Gé ôme : un pein e d’his oi e
p ésumé “cinéas e” ». 1895. Re ue de l’Associa ion an çaise de eche che su l’his oi e du
cinéma 63, pp.8-23.
Haddad, Michèle (1992): « Une image “dé e soi ”. La Ten a ion de Sain An oine dans
la deuxième moi ié du xixe siècle », S éphane Michaud, Jean-Y es Mollie y
Nicole Sa y (di s.) Usages de l’image au xixe siècle, Édi ions C éaphis, Pa is.
Ha ding, James (1980): Les Pein es pompie s : la pein u e académique en F ance de 1830
à 1880, Flamma ion, Pa is.
Haskell, F ancis (1994): La his o ia y sus imágenes. El a e y la in e p e ación del pasado,
Alianza Edi o ial, Mad id.
Ho mann, Léon-F ançois (1982): Roman ique Espagne. L’image de l’Espagen en F ance
en e 1800 e 1850, P esses Uni e si ai es de F ance, Pa ís, 1961.
Honou , Hugh (1982): Neoclasicismo, Xa ai , Mad id.
Humbe , Michael, Michael Pan azzi y Ch is iane Ziegle (di s.) (1994):, Egyp-
omania. L’égyp e dans l’a occiden al 1730-1930, Réunion des Musées Na ionaux, Mu-
sée des Beaux A s du Canadá, Pa is/O awa.
Iacub, Ma cela (2008): « Les gue es du nu chas e », Pa le ou de la se u e. Une his oi e
du pudeu publique (xixè-xxiè siècle),Faya d, Pa ís.
Jones, Ba ba a y Ouelle e, William (1977): Ca es pos ales e o iques, Humanoides
Associés, Pa is.
Kea ns, James (2007): Théophile Gau ie O ado o he A is s. A Jou nalism o he Second
Republic, Mode n Humani ies Resea ch Asso ia ion and Maney Publishing, London.
Ky ou, Alain (1975): L’âge d’o de la ca e pos ale, Balland, Pa is.
Lecha ny, Louis-Ma ie (1998): L’A pompie , P esses Uni e si ai es de F ance, Pa is.

278
M. Magdalena B o ons Capó
Le ch, Dominique (1992): « L’image dans l’image ie pieuse en Alsace (1848-1914). Sou-
eni s d’o dina ion e sou eni s mo uai es », S éphane Michaud, Jean-Y es Mollie y
Nicole Sa y (di s.) Usages de l’image au xixe siècle, Édi ions C éaphis, Pa is.
Ma ie e, M. Augus e (1867): Desc ip ion du pa c égyp ien, Den u Lib ai e Palais-
Royal, Pa is.
Mena Ma qués, Manuela B. (2004): Mane en el P ado, Museo Nacional del P ado,
Mad id.
Méndez Rod íguez, Luis (2008): La imagen de Andalucía en el a e del siglo xix,
Cen o de Es udios Andaluces, Jun a de Andalucía, Se illa.
Mis le , Jean (1961): « Les o igines de l’image ie populai e », Jean Mis le , F ançois
Blaudez y And é Jacquemin, Épinal e l´image ie populai e, Hache e, Pa is.
Nochlin, Linda (1989): Les poli iques de la ision. A , socié é e poli ique au xixe siècle,
Jacqueline Chambon ed., Pa is.
— (1993): « É o isme e images du éminin dans l’a du xixe », Femmes. A e pou oi ,
Edi ions Jacquline Chambon, Pa is.
Noël, Benoî (2005): La Rebu euse d’absin he, Édi ions BVR, Sain e-Ma gue i e des
Loges.
Pad aza, Pila (2009): Venus ba buda y el eslabón pe dido, Si uela, Mad id.
Pé ez Gauli, Juan Ca los (2000): El cue po en en a: elación en e a e y publicidad,
Cá ed a, Mad id.
Philippen, Jos (1977): His oi e e cha me de la ca e pos ale illus ée, Ed. Eu opa, Dies .
Pul z, John (2003): La o og a ía y el cue po, Akal, Mad id.
P az, Ma io (1999): La ca ne, la mue e y el diablo en la li e a u a omán ica, Ba celona, El
Acan ilado, Ba celona.
— (1982): Gus o neoclásico, Gus a o Gili, Ba celona.
Rami ez, Juan An onio, Medios de masas e his o ia del a e, Mad id, Cá ed a, 1992.
Renié, Pie e-Lin (2010): « Gé ôme ou l’oeu e à l’ép eu e de la ep oduc ion indus ielle »,
Lau enc des Ca s, Dominique de Fon -Réaulx y Édoua d Pape (di s.) Jean-
Léon Gé ôme (1824-1904), l’his oi e en spec acle, Ski a/Flamma ion, Pa is.
Reye o, Ca los (2009): Des es idas. El cue po y la o ma eal, Alianza, Mad id.
Rosenblum, Robe (1986): T ans o maciones en el a e de inales del siglo x iii, Tau us,
Mad id.
Rosenblum, Robe y Janson, H.W. (1992): El a e del siglo xix, Akal, Mad id.
Rybczynski, Wi old (2009): La casa: his o ia de una idea, Ne ea, San Sebas ián.
279
Bibliog a ía
Sil e man, Debo a L. (1994): L’a Nou eau en F ance. Poli ique, psicologia e s yle in de
siècle, Flamma ion, Pa is.
Tennebaum, Anne (1987): Le moyen âge u pa le xix siècle, Musée d’O say, Pa is.
Tho n on, Lynne (1994): La emme dans la pein u e o ien alis e, ACR Edi ion, Pa is.
Tschudi Madsen, S ephen (1967): A Nou eau, Ediciones, Mad id.
Tula d, Jean (di .) (2005):, L’his oi e de Napoleón pa la pein u e, l’A chipel, Pa is.
Valmy-Baysse, Jean (1919): Rocheg osse. Sa ie, son oeu e, Lib ai ie F. Ju en, Pa ís.
Velay-Vallan in, Ca he ine (2001): « Le con e de ées : une in en ion ançaise »,
Vouilloux, Be na d (2002): Le ableau i an . Ph yné, l’o a eu e le pein e, Flamma ion,
Pa is.
Zeno, Thie y (coo d.) (1987): Les Muses sa aniques, Les Épe onnie s, B uxelles.
Ziegle , Ch is iane (1994): « Cléopâ e essayan des poisons su des condamnés à
mo », Michael Humbe , Michael Pan azzi y Ch is iane Ziegle (di s.)
Egyp omania. L’égyp e dans l’a occiden al 1730-1930, Réunion des Musées Na ionaux,
Musée des Beaux A s du Canadá, Pa is/O awa.
Zmel y, Nicholas-Hen i (di .) (2007): « “La plume, 1889-1899”. Une e ue Pou l’a »,
INHA, Pa is.
docuMen ación de a chi o
Biblio hèque du Film, Cinéma hèque F ançaise (BiFi).
Hugues Lau en , COTE AGUETTAND 072, ol s/n.; ol 17.
HL 162,14.
CRH 5 B1.
CRH 22 B1, 19-21.
CRH 22 B1, 40.
CRH 44 B2, 1.
CRH 48 B2, 12.
CRH 51 B2.
CRH 54 B3, 27-28.
CRH 57 B3, ol. 3.
Robe -Jules Ga nie (1930) HL 162.
Robe -Jules Ga nie (1930) HL 162, ol 3.
Robe -Jules Ga nie (1930), HL 162, ols 4-5.
Anexo
288
M. Magdalena B o ons Capó
Fig. 34. Dans la salle du ône de Byzance,
Benjamin Cons an , 1880. Col. P i ada

289
Anexo
Fig. 37. Epopée napoleonienne, Lucien Nongue , 1906, p oducción Pa hé
F è es. Fo og ama ep oducido de Pa hé. P emie Empi e du Cinéma, Édi ions
du Cen e Pompidou, Pa ís, 1994, p. 54
Fig. 35. Hen i III poussan le pied su le cada e du
duc de Guise, Cha les Du up , c. 1830. RMN-
G and Palais / Gé a d Blo
290
M. Magdalena B o ons Capó
Fig. 38. A y Sche e , Napoleon a Sain e Helene dic an ses memoi es a las Casas,
s. XIX. RMN-G and Palais / Agence Bulloz
Fig. 44. Le epos en Egyp e, Luc-Oli ie Me son, 1879.
Co esía del Musée des Beaux-A s de Nice
291
Anexo
Fig. 45. Assomp ion, Émile Signol
(1872). Iglesia de Sain Sulpice, Pa is
Fig. 47. Vi al cen al de la iglesia de
Sain Sulpice, Pa ís, 1872
292
M. Magdalena B o ons Capó
Fig. 52. Mlle. Les ade, pos al publici a ia
del Casino de Pa is, c. 1890
Fig. 48. La Vie e la Passion de Jesus Ch is , Fe dinand
Zecca, 1907, p oducción Pa hé F è es
293
Anexo
Figs. 56-57. Ma ha-Ha i, pos ales publici a ias de 1906
Fig. 53. Ali Baba e les qua an e oleu s,
Fe dinand Zecca, 1902, p oducción Pa hé F è es

294
M. Magdalena B o ons Capó
Fig. 60. La in de Babylonie,
Geo ges An oine Rocheg osse,
c. 1890
Fig. 61. Sémi amis, Camille de Mo lhon, 1912, p oducción Pa hé F è es.
Collec ion AFF-CNC /Pa hé P oduc ions
295
Anexo
Fig. 73. Cléopâ e essayan des poisons su des condamnés à mo , Alexand e Cabanel, 1887.
Lukas-A in Flande s
Fig. 68. Le Palais des mille e une nui s, Geo ges Méliès, 1905, p oducción S a
Films. Collec ion AFF-CNC
296
M. Magdalena B o ons Capó
Fig. 76. Diseño del deco ado pa a el ac o I, cuad o 2 de la ópe a Aïda, de
Giuseppe Ve di, Philippe-Ma ie Chape on, 1870. BnF
Fig. 75. Diseño del deco ado pa a el ac o II de la ópe a Moïse de Gioachino
Rossini, acua ela de Augus e Ca on, 1827. BnF
297
Anexo
Figu a 79. La Se pien e, Tó ola Valencia, 1915, MAE-Ins i u del Tea e
304
M. Magdalena B o ons Capó
Fig. 103. Fê e de nui à l’Exposi ion uni e selle de 1889, sous la Tou
Ei el, G. Roux, c. 1889. Musée Ca na ale
Fig. 108. La com esse de Ba ck, habillée en
Espagnole, Alexand e-Geo ges-Hen i
Regnaul , 1869. RMN-G and Palais (musée
d’O say) / He é Lewandowski
Fig. 108. La com esse de Ba ck, habillée en Espagnole, Alexand e-Geo ges-Hen i Regnaul ,
1869. RMN-G and Palais (musée d’O say) / He é Lewandowski

305
Anexo
Fig. 109. Saha e (Bolé o), Alice Guy, 1905, p oducción Gaumon .
Gaumon Pa hé A chi es
Fig 110. Saha e , imagen publici a ia, 1905
306
M. Magdalena B o ons Capó
Fig. 111. La malagueña e le o e o,
Alice Guy, 1905, p oducción Gaumon . Gaumon Pa hé A chi es
Fig. 114. La peine du Talion,
Gas on Velle, 1906, p oducción Pa hé F è es. Gaumon Pa hé A chi es
307
Anexo
Fig. 116. La ée des leu s,
Gas on Velle, 1904, p oducción Pa hé F è es. Collec ion AFF-CNC
/Pa hé P oduc ions
Fig. 117. Raphael Ki chne , pos al, c. 1900
308
M. Magdalena B o ons Capó
Fig. 120. L’in amie d’un au e,
Camille de Mo lhon, 1914. Films Vale a. Collec ion AFF-CNC
Fig. 119. Jules Ché e , ca el Quinina
Dubonne , 1895
309
Anexo
Fig. 128. Cubie a de cuade no, ba icada
en Châ eaudun, 1870.
(www.lague ede1870enimages. )
Fig. 134. Pós e edi ado po
La C oix Bleue, Ligue Na ional Con e
l’Alcoolisme. www.museeabsin he.com

310
M. Magdalena B o ons Capó
Fig. 137. Jules Che e ,
pós e publici a io de Ge minal en el Museo G é in, 1886. BnF
Diciemb e, 2014
Colección Ciencias Sociales y Humanidades
1. Wal e Lippmann. El público an asma.
2. Alessand o Roncaglia. El mi o de la mano in isible.
3. Diego Palacios Ce ezales. A cula azos. P o es a popula y o den público en el
Po ugal con empo áneo.
4. Joseba Louzao Villa . Soldados de la e o aman es del p og eso. Ca olicismo y
mode nidad en Vizcaya (1890-1923).
5. Jesús de Felipe Redondo. T abajado es. Lenguaje y expe iencia en la o mación
del mo imien o ob e o español.
6. Ma ía Cá ed a. Paisajes de an opología u bana.
7. Ca la Ca mona Escale a. La idea pic ó ica de Egon Schiele. Un ensayo sob e
lógica ep esen acional.
8. An onio Rod íguez-Moñino. Es udios y ensayos de li e a u a hispánica de los
Siglos de O o.
9. Daniel Fe nández de Miguel. El enemigo yanqui. Las aíces conse ado as del
an iame icanismo español.
10. Fe mín Na a idas Nalda (coo d.). P ocesos y con ex os educa i os: nue as pe s-
pec i as pa a la p ác ica docen e.
11. José Ma ía Fe i Coll y En ique Rubio C emades (eds.). La Península omán-
ica. El Roman icismo eu opeo y las le as españolas del XIX.
12. Xosé M. Núñez Seixas. Las pa ias ausen es. Es udios sob e his o ia y memo ia
de las mig aciones ibé icas (1830-1960).
13. M. Magdalena B o ons Capó. El cine en F ancia 1895-1914. Re lejo de la
cul u a isual de una época.