P. A oche, C. Rod íguez & Mª. A. Ramí ez (eds.), 2008
MUMMIES AND SCIENCE. WORLD MUMMIES RESEARCH
In oducción
La posición geog á ica del A chipiélago Cana-
io y su ce canía al con inen e a icano cons i uyen
hechos undamen ales pa a explica muchos de los
elemen os cul u ales que hallamos en la P o ohis o-
ia de las islas, en e ellos algunos de los que in e-
g an el ámbi o de los i os une a ios. Esos elemen-
os no llegan aisladamen e sino que son el u o de
un mes izaje p e io p oducido en o igen en e g u-
pos au óc onos no ea icanos y elemen os o áne-
os enicio-púnicos. En consecuencia, el mes izaje
enicio-a icano que se p odujo en el no e de Á i-
ca esul a esencial pa a en ende la especi icidad de
las cul u as p o ohis ó icas cana ias ya que los colo-
nizado es del a chipiélago p ocedían de aquel
en o no geo-cul u al. E an paleobe ebe es po ado-
es de una cul u a mes iza en la que se hallan ace-
as muy inculadas al modelo social, polí ico y eco-
nómico libio- enicio mag ebí.
Al ace ca nos al es udio de los i uales une a-
ios p o ohis ó icos p esen es en la isla de G an
Cana ia se pone en e idencia que se a a de uno de
los aspec os más a ados po la his o iog a ía pe o,
sin emba go, menos conocido y peo in e p e ado.
Esa es una ci cuns ancia que se debe a a ios hechos,
en e ellos las p opias ca ac e ís icas de la cul u a
paleocana ia, el medio geo ísico en el que se asien-
a, la de icien e conse ación de los yacimien os o
las poco adecuadas in e p e aciones que se han
hecho an o de los yacimien os une a ios como de
los i uales que los c ea on.
El ca ác e insula de las cul u as p o ohis ó-
icas cana ias cons i uye, desde la pe spec i a de la
conse ación de las e idencias a queológicas, un
aspec o que las condiciona in ensamen e. La eu i-
Ri uales une a ios en la P o ohis o ia de G an Cana ia (Islas Cana ias)
José Ma ía Be nal San ana1y Pablo A oche Peña2
1Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia. P og ama de Doc o ado. España.
2Uni e sidad de Las Palmas de G an Cana ia. España. E-mail:[email p o ec ed]
RESUMEN: En la isla de G an Cana ia, el es udio de los i uales une a ios a a és de los es os momi icados y
de las nec ópolis cons i uye una de las cues iones que más ei e adamen e apa ece en la bibliog a ía a queológica;
no obs an e, aún sigue siendo uno de los aspec os peo conocidos e in e p e ados ya que la mayo pa e de los
in es igado es se han limi ado a ei e a la in o mación p eexis en e.
De la esca ología p o ohis ó ica de G an Cana ia el aspec o que más llama la a ención es la con i encia, an o
empo al como espacial, de di e en es ipos de i uales en un e i o io muy limi ado. A lo la go de unos dos mil años
se a es iguan i uales an opues os como los depósi os en úmulos y cue as, los en e amien os en cis as y la momi icación.
Has a el p esen e esas di e encias se han enido in e p e ando como esul ado de la a ibada sucesi a a la isla de di e en es
g upos aciales, quienes una ez es ablecidos en la isla hab ían dado luga al desa ollo de dos g upos cul u ales a los
que se ha denominado “Cul u a de los Túmulos” y “Cul u a de las Cue as”. F en e a la idea an e io , nues a hipó esis
de abajo se o ien a a ein e p e a la p esencia de esos di e en es elemen os a pa i de dos p esupues os iniciales;
po un lado el posible luga de p ocedencia de la población que inicia la colonización de la isla, y po o o el desa ollo
pos e io de la adap ación a un espacio insula en el que el “sínd ome la insula idad” con igu a á buena pa e de los
aspec os que de inie on a la cul u a p o ohis ó ica de G an Cana ia.
P
ALABRAS CLAVE
:G an Cana ia; Bioa queología; i os une a ios; in e p e aciones biocul u ales.
K
EYWORDS
:G an Cana ia; Bioa cheology; une a y i uals; biocul u al in e p e a ions.
195
lización con inuada de un espacio educido como es
la isla, con unos ecu sos muy limi ados ha dado
luga a que nume osas e idencias ma e iales hayan
desapa ecido con el discu i del iempo, en espe-
cial as la ecolonización que ajo consigo la con-
quis a cas ellana bajomedie al, enómeno que p o-
dujo la des ucción de elemen os de la cul u a
abo igen en e los cuales des aca on los de ca ác e
une a io1. En echas más ecien es, el desa ollo eco-
nómico p oducido a pa i de la década de los años
60’ del pasado siglo XX, asen ado en el u ismo y la
cons ucción, p obablemen e ha sido el enómeno
que ha p oducido unas consecuencias más desas o-
sas en el pa imonio cul u al p o ohis ó ico debido
a la in ensa an opización que gene a sob e ex en-
sas á eas e i o iales has a en onces inédi as. No es
ex año pues que, cuando nos hemos p opues o
indaga en los ca ac e es que de inen la a queolo-
gía une a ia de la isla de G an Cana ia, nos hallamos
encon ado con un pano ama poco halagüeño, ca ac-
e izado po la exis encia de nume osos yacimien-
os en un lamen able es ado de abandono y un pési-
mo ni el de conse ación, en muchos casos debido
a ac uaciones p oducidas en las úl imas décadas; al
es el caso del yacimien o une a io de El Aguje o
(Gálda ), descubie o en los años 20’ del pasado
siglo, o el de la nec ópolis de Maspalomas, pues a
al descubie o en la década de los años 80’ du an e
los abajos de ampliación de la ed ia ia de G an
Cana ia.
A la si uación an e io ambién ha con ibuido
el hecho de que en la isla la búsqueda y exca ación
de yacimien os a queológicos se inicia a desde muy
p on o, a comienzos del siglo XIX, lo que ha impo-
sibili ado su co ec a exca ación pos e io y, en con-
secuencia, un co ec o análisis de los mismos (Gon-
zález, 1999, 309). P ecisamen e en el ámbi o de la
in e p e ación, la p e e encia po la isión an opo-
lógica en e a la a queológica ambién p opició que
desde muy p on o se u ilizacen c i e ios aciológi-
cos pa a explica las di e encias obse adas a ni el
de los i uales une a ios (Es é ez, 1987)2. De esa
mane a, los cue pos que se deposi aban en cue as
e an conside ados pe enecien es a un ámbi o cul-
u al más a caico, mien as que los que se hallaban
al ai e lib e, no malmen e ce ca de la cos a, se aso-
ciaban a unas es uc u as ecnológicas, sociales y eco-
nómicas más elabo adas, conside adas p opias de la
cul u a medi e anoide.
La si uación desc i a no ha mejo ado sus an-
cialmen e en la úl ima década del siglo XX y la p i-
me a del siglo XXI, sal o hon osas excepciones se
ha p oducido una cla a con inuidad con espec o a
la época an e io : hallazgos casuales, búsquedas
in encionadas aunque sin el su icien e igo cien í-
ico en la exca ación, demasiadas exca aciones de
u gencia sin un p og ama de ac uación cien í ica
cohe en e,...
Esca ología
Si analizamos la ealidad a queológica p o-
ohis ó ica de la isla de G an Cana ia de lo p ime-
o que nos pe ca amos es de la p esencia de de e -
minados elemen os cul u ales que es án p esen es
de o ma gene al en la isla y que a su ez son comu-
nes a o as islas del a chipiélago, jun o con la exis-
encia de no ables di e encias con espec o a
ambos ámbi os. Encon amos así núcleos poblacio-
nales que ienen como pa ón de asen amien o las
cue as na u ales y/o a i iciales en e a o os que
lo basan en la cons ucción de es uc u as a i icia-
les al ai e lib e. De igual mane a, se encuen an
zonas de egadío po lo gene al en las p oximida-
des de la cos a, en e a una ganade ía ex ensi a
localizada mayo i a iamen e en el in e io de la
isla,… Pues bien, esa uni o midad s. di e sidad
ambién la hallamos e lejada en el ámbi o de los
i uales une a ios, en cuyo seno encon amos ele-
men os comunes ales como que los cadá e es se
deposi en en su úl ima mo ada mayo i a iamen e
en posición decúbi o supino3o que és os no se
coloquen di ec amen e sob e el suelo, habiéndo-
1En elación con la u ilización de es os momi icados pa a p ác icas mágicas en echas ce canas al in de la conquis a cas ellana de G an
Cana ia puede consul a se el abajo de M. Ronquillo y A. Viñas en es e mismo olumen.
2Pa a R. González An ón (1999, 309) los in es igado es de es e pe íodo “... selecciona on lo que es imaban que debían de escoge y
desp ecia on lo que en endían enían que desp ecia , siguiendo c i e ios que hoy, en su mayo pa e desconocemos ...”.
3En el yacimien o de El Ho migue o (Fi gas) encon amos una de esas excepciones al habe apo ado la posición decúbi o la e al (A co,
1993, 63).
J.M. Be nal & P. A oche
196
Ri uales une a ios en la P o ohis o ia de G an Cana ia (Islas Cana ias)
se ealizado en odos los casos un mínimo acon-
dicionamien o del luga median e la p epa ación
de un lecho con elemen os ege ales, la colocación
de ablones de made a, lajas de pied a o simple-
men e median e la ni elación del e eno4.
Los cadá e es se di igían a la o a ida a a ia-
dos con simila es p endas que en ida y en uel os
en un suda io elabo ado con capas de piel, has a
17 en algún ejemplo de momi icación de G an
Cana ia, isla donde ocasionalmen e se han eñido
de ojo o se han empleado pieles de ce do o mo -
ajas elabo adas con ejidos ege ales (junco, pal-
ma,...). En esa misma isla y en la de Tene i e se han
empleado sa có agos elabo ados median e el
aciado de oncos de á boles. El uso de sa có a-
gos en el Medi e áneo ue a dío, los enicios a
pesa de sus emp anos con ac os con Egip o no
comienzan a emplea los has a inales del III mile-
nio a.n.e., si bien con des ino a los componen es
de la éli e social. Los más an iguos, egis ados en
la nec ópolis eal de Biblos, es aban inspi ados en
sa có agos de made a y oca egipcios, país donde
se u iliza on desde el Impe io An iguo; p esen a-
ban una mo ología a iada, que iba desde las cube-
as ec angula es a los sa có agos his o iados o los
“momi o mes” de e aco a inspi ados en la caja de
momia egipcia y los an opomo os ealizados en
oca. Se hicie on en g an núme o, comenzando a
ab ica se a pa i del siglo V a.n.e. u ilizando como
e e en es los a aúdes in e io es de momia egip-
cios, inspi ados en el en ol o io de la momia aun-
que adop ando una mo ología más humana.
También se p oduje on sa có agos más comunes,
empleando oca caliza, g es, yeso o má mol blan-
co (Lipiński, 1992, 391-393).
F en e a los aspec os comunes ci ados más
a iba, a ni el del i ual ambién hallamos algu-
na di e encia de e minada básicamen e po el
pa ón locacional. Tenemos así en e amien os
e ec uados al ai e lib e y deposiciones lle adas a
cabo en cue as, en ambos casos con sus espec-
i as a ian es.
En e amien os al ai e lib e
Los en e amien os al ai e lib e pueden ene
ca ác e indi idual o colec i o, si bien po lo gene al
los hallamos cons i uyendo nec ópolis ubicadas en
campos de la a o malpaíses (Fig. 1).
Se a a po lo gene al de si ios que se han
si uado en zonas ce canas a la cos a o al cauce de
ba ancos abie os. Cons i uyen un ipo de i ual en
el que Mª.C. del A co (1976) di e enció algunas
a ian es de e minadas po la mo ología de la es uc-
u a que en uel e al cadá e . Tenemos así úmulos
simples, cis as cubie as po lajas, úmulos con g a-
das y o eón cen al y úmulos ci cula es con g a-
das y depa amen os in e io es (Fig. 2). En odas esas
a ian es no se ha cons a ado la p esencia de momi-
icados5pe o sí en cambio e idencias del uso del ue-
go, elemen o del que Mª.C. del A co (1993, 67) seña-
ló que “... jugó un papel en el i ual que ha a ec ado
a espacios más o menos amplios, (...) po lo que el
espec o in e p e a i o y simbólico esul a comple-
jo, pudiendo aba ca desde uegos pu i icado es
has a comidas i uales ...”. Se a a de un elemen-
4En el i ual de la inhumación de la cul u a enicio-púnica no ea icana los cue pos se deposi aban en bancos, sa có agos de pied a o
a cilla, é e os de made a o más ecuen emen e sob e un suelo de ie a ba ida. El lecho podía se p e iamen e apizado de a ena,
a cilla o guija os, una ci cuns ancia que como emos se epi e en e los cana ios p o ohis ó icos.
5Desde la pe spec i a del i ual, en Cana ias la momi icación pa ece ese ada sólo pa a aquellos i os une a ios que enían las cue as
como úl ima mo ada de los di un os, una ci cuns ancia que unida a su apa en e escasa ex ensión ha se ido pa a conside a que se
a aba de una p ác ica condicionada po di e encias sociales y é nicas.
FIGURA
1. De alle de la nec ópolis del Malpaís de A ea a (G an
Cana ia)
197
o que debe es a en elación con la ealización,
du an e la ce emonia úneb e, de libaciones y
o endas de obje os y alimen os, además de la cele-
b ación de comidas i uales.
En G an Cana ia se encon aba muy ex endida
la cos umb e de la inhumación en cis as, sepul u as
que e an ma cadas en supe icie con una es uc u a
umula . En es e caso, los di un os no pa ecen habe
sido en uel os en suda ios ni ecibido un a amien-
o di igido a la conse ación del cadá e .
Deposiciones en cue as
El es udio de las nec ópolis g ancana ias en cue-
a esul a algo más complicado qua las si uadas al ai e
lib e al se muy escasos los da os a queológicos ide-
dignos con que cuen a la in es igación. A g osso modo
en es e g upo se pueden di e encia en e las cue as
na u ales y las cue as a i iciales.
A)Cue as na u ales
La es uc u a olcánica del A chipiélago Cana io
es muy p opicia pa a la o mación de ubos olcáni-
cos, g ie as y cue as que además de habe sido u ili-
zadas como hábi a s ambién se emplea on como si ios
une a ios du an e la e apa p o ohis ó ica (Fig. 3). De
hecho, en Cana ias el i ual une a io más ex endido,
a semejanza del implan ado en el No e de Á ica po
los colonizado es enicios (Lancel, 1994, 61), u ilizaba
como ecin o une a io cue as na u ales, hipogeos o
g ie as apiadas con mu os de pied a seca. En la isla
de G an Cana ia a pa i del siglo XIX se ex endió la
cos umb e de la búsqueda en las cue as de es os
an opológicos pe enecien es a los p ime os pobla-
do es de la isla. Se suceden así oda una se ie de hallaz-
gos a lo la go de la isla y muy especialmen e en el
Ba anco de Guayadeque a ca go, sob e odo, de V.
G au Bassas, G. Chil y Na anjo y R. Ve neau, inaugu-
ándose una e apa que C. Ma ín de Guzmán consi-
de ó “... in e esada en demos a pa en escos acia-
les, o pe enencias a g andes cí culos cul u ales [lo
que] desna u alizó la signi icación de los hallazgos,
y po i de ás de lo llama i o (...) desp eció los da os
con ex uales, descuidando la econs ucción in eg al
del si io a queológico ...” (1984, 493-494).
En la mayo pa e de los yacimien os en cue a
se han localizado deposi ados más de un cue po, aspec-
o que ab e algunos in e ogan es ace ca del ca ác e
colec i o de ese ipo de si io une a io, como ocu e
con las cue as del Ba anco de Guayadeque, en cuan-
o a si se a a de un i ual p ees ablecido y egula iza-
do o simplemen e de deposiciones múl iples ealiza-
das a lo la go del iempo mo i adas po la necesidad
de un adecuado ap o echamien o del espacio dispo-
nible. Una cues ión que, en opinión de Mª.C. del A co
(1993, 65) “... no puede e alua se su e dade a sig-
ni icación…” a eno de las especiales ca ac e ís icas
que ha ido adqui iendo la a queología en Cana ias.
B) Cue as a i iciales
En la isla de G an Cana ia son ecuen es las
á eas geológicas donde abunda la oba olcánica,
una oca que dada la ela i a acilidad que p esen-
a de ca a a su manipulación ha p opiciado el que
en ella se cons uyan di e en es ipos de ecin os que
ue on u ilizados como luga es de habi ación pa o
ambién de en e amien o. En es e úl imo caso se
a a de ecin os exca ados, hipogeos, en los que se
FIGURA
2. Túmulo de El Aguje o (La Guancha, G an Cana ia)
FIGURA
3. Recons ucción de una cue a une a ia. El Museo Cana io
198
J.M. Be nal & P. A oche
ha e ec uado el depósi o de cadá e es. No obs an-
e, el hecho de que muchos de los hipogeos exis-
en es en la isla ue an localizados y desc i os a ina-
les del siglo XIX y p incipios del XX, hizo que su
con enido se ex aje a sin mé odo o ue a des ui-
do (Ma ín de Guzmán, 1984, 633-639).
En G an Cana ia la zona que concen a las e i-
dencias más no ables de es e ipo de es uc u a une-
a ia es la de Gálda , en la cual des acan los yacimien-
os del Ba io del Hospi al, Hue a del Rey o Cue a
G abada. Mención apa e me ece el si io de Anzo é
(Pan eón de los Guana emes), en donde se locali-
za una cue a a i icial exca ada desc i a po Ballo i
en 1900, cons i uida po a ios compa imen os en
los que se egis ó la p esencia de “... ocho sepulc os,
cuidadosamen e cons uidos con lajas a modo de
a aúdes, con enían los es os de los Guana emes
pues os sob e el cos ado de echo ...” (Ma ín de Guz-
mán, 1984, 639). Sin emba go, el luga más des aca-
do es, sin duda, la Cue a Pin ada de Gálda (Fig. 4),
en la que Diego Ripoche señaló la p esencia de “...
algunos cadá e es, asijas y o os obje os ...” (Bel-
án y Alzola, 1974, 5).
O os i uales a es iguados en
G an Cana ia
Además de los i uales une a ios desc i os, en
la isla de G an cana ia se ha cons a ado la exis encia
de o o i o inculado exclusi amen e a indi iduos
subaldul os. El yacimien o se localiza en El Po ichue-
lo (Cend o, Telde), donde se egis ó la p esencia de
inhumaciones de neona os deposi ados en el in e io
de asijas ce ámicas acompañados de dis in os ele-
men os ma e iales, en especial es os de o icáp idos
y ce ámicas quemadas. Los exca ado es del yacimien-
o lo in e p e a on como la cons a ación a queológi-
ca de las no icias que se conocían de las uen es
e nohis ó icas6ace ca de la p ác ica del in an icidio
emenino en e las poblaciones paleocana ias (Cuen-
ca e al., 1996, 103). De esa mane a, los en e amien-
os in an iles se ían el esul ado de inmolaciones como
espues a a una c isis demog á ica y de deg adación
medioambien al, cons i uyendo po ello una “... c e-
ación adap a i a especí ica de la isla...”. Sin emba -
go pa a R. González y colabo ado es (González An ón
e al., 1998, 72) se a a de un “... cemen e io, ce a-
do y apa ado del conjun o habi acional; el ca ác-
e especí ico de cemen e io in an il con en e a-
mien os en asijas, pa ece co esponde en odos sus
ex emos a la de inición de To e ”. Po an o, es a í-
amos an e o o elemen o de cla a ascendencia eni-
cio-púnica, el cual uel e a pone nos sob e la pis a de
la posible p ocedencia no ea icana de los poblado-
es p o ohis ó icos de la isla.
Conclusiones
A lo la go del p esen e abajo hemos in en-
ado pone en e idencia el escaso bagaje cien í i-
co que p esen a la a queología de la mue e en G an
Cana ia, un hecho que es á de e minado po dis-
in os ac o es, unos de ca ác e es ic amen e
me odológico, o os debidos a las posibilidades de
conse ación que p esen an ese ipo de es os o
bien a las p opias ca ac e ís icas de la cul u a pale-
ocana ia. En consecuencia, en la ac ualidad el es u-
dio y la in e p e ación de lo esca ológico, a seme-
janza de o os muchos aspec os de la cul u a
abo igen de G an Cana ia, p ecisa el desa ollo de
p og amas de in es igación in e disciplina es que
con emplen el es udio de aspec os ales como las
paleodie as o las paleopa ologías.
La población p o ohis ó ica de G an Cana ia
ocupa un espacio limi ado, con o mando una socie-
FIGURA
4. Cue a Pin ada de Gálda (G an Cana ia)
6Ab eu Galindo, 1977 [1602], 169; To iani, 1959 [1592], 115.
199
Ri uales une a ios en la P o ohis o ia de G an Cana ia (Islas Cana ias)
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u ales e lejo de lo cual son los di e en es i uales
une a ios que se a es iguan en la isla: las deposicio-
nes en cue as, a las que se asocia la momi icación y
los en e amien os al ai e lib e. No obs an e lo an e-
io , se encuen an oda una se ie de elemen os comu-
nes, ales como la disposición de los cue pos o la p e-
pa ación de los luga es donde luego iban a coloca se.
Si nos cen amos en los i uales une a ios a es-
iguados en G an Cana ia, lo p ime o que llama la
a ención son las di e encias encon adas e lejo de
una di e sidad que conduce a plan ea cues iones
ela i as an o al o igen de la población insula como
de la posible c onología del poblamien o humano.
Así, si excep uamos las nec ópolis umula es de G an
Cana ia y algunos casos aislados pa a el es o de las
islas, los cana ios p o ohis ó icos no acos umb aban
a en e a a sus di un os en osas bajo ie a o en con-
ac o di ec o con és a. Po el con a io, p ocedían a
deposi a los cadá e es en el in e io de cue as na u-
ales (en G an Cana ia ambién en cue as a i icia-
les) o g ie as apiadas con mu os de pied a seca, sin
que la disposición del di un o siguiese una o ien a-
ción ija (A co, 1976, 21) y an o de mane a indi i-
dual como colec i a. En muchos casos se acondicio-
nó p e iamen e el luga con el in de aisla los
cue pos del con ac o di ec o con el suelo median-
e una es uc u a sencilla del ipo yacija ege al o más
compleja a base de un emped ado de lajas o ablo-
nes de made a.
El i ual de la momi icación pod ía cons i ui
un elemen o de di e enciación cul u al y social, aun-
que c eemos que los da os que pudie an con i ma
al aspec o no se han ecupe ado aún.
Desde nues a pe spec i a, esa di e sidad de
i uales que hemos cons a ado es el esul ado an-
o del luga de o igen de la población que colonizó
la isla como de su p oceso de adap ación al medio
insula . Re lejo de es o úl imo pod ía se el hecho
de que si bien los p ime os poblado es aje on con-
sigo el i ual de la inhumación al ai e lib e en úmu-
los o la cons ucción de cis as, una ez es ablecidos
en las islas esas cos umb es se adap an median e su
ubicación en campos de la a o malpaíses, p obable-
men e po encon a en esos luga es mayo acilidad
de ca a a la cap ación del ma e ial necesa io pa a
le an a las es uc u as umula es en las que depo-
si an a sus di un os. De igual mane a, la cos umb e
de u iliza hipogeos o haouane s en el no e de Á i-
ca se ans o ma en la isla median e la u ilización de
cue as na u ales o la cons ucción de cue as a i i-
ciales allí donde el ma e ial lo pe mi ía.
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