El
eóle a
mo bo
~
la
mo alidad
ea as ó iea
de
A ueas
en e
~85~
~
~864
Lamo alidad
es
den o
de
cual-
quie es udio demog á ico un
asgo
imp escindible.
El
aumen-
o
odisminución
de
es a
impo an e
a-
iable
de
la
dinámica in e na
de
la
pobla-
ción puede
has a
condiciona
en
uno u
o o
sen ido
la
e olución
de
cualquie
g upo humano. Y
más
aún
cuando
es as
p emisas
las
aplicamos
al
análisis'de un
pe íodo his o ico
(1851-1864)
ca ac e-
izado
en
líneas gene ales po dispone
su
sociedad
de
unos ni eles p ecien í i-
cos
en
lo
e e ido a
la
medicina y
de
un
ín imo
g ado cul u al ysocio-econó-
mico.Que
la
mo alidad, ysob e
odo
la
mo alida9 ca as ó ica, puede
se
un
decisi o ac o
de
eno
al
c ecimien o
demog á ico nos lo demues a cla a-
men e
el
caso
de
la
ju isdicción
de
A u-
cas
que, alo la go
de
es os ca o ce
años,
sólo pudo añadi a
sus
e ec i os
de
1850 unos cuan os cen ena es
de
a uquenses
más,
p ecisamen e cuando
la
coyun u a económica -g acias a
la
cochinilla y a
la
desamo ización
- oda-
ía
e a
a o able.
Yeso
que los índices
de
mo alidad no alcanza on ni siquie a
en
los
años
más
di íciles
las
ci as ob e-
nidas po
el
conjun o
del
A chipiélago.
Con oda ce eza
el
aislamien o y
los
asgos
climá icos, mucho
más
que
la
o ganización sani a ia,
han
in luido
sob emane a
pa a
que
las
epidemias,
que
en
los
pasados
siglos asolaban a
es as
Islas
con cie a ecuencia, p esen-
en una incidencia meno que
las
espan-
osas
ci as
de
de unciones ob enidas
en
o as
á eas
con inen ales.
En
e ec o,
du an e es os
años
se
calcula on
asas
no demasiado al as que, apa e
de
indi-
ca nos que no odos los en "ie os
se
insc ibie on
en
el
Regis o Pa oquial
(1),
nos
sugie e ambién
las
epe cusio-
nes
a o ables de i adas
del
ciclo
económico expansi o
basado
en
el
monocul i o
de
la
cochinilla.
Veamos de enidamen e
las
subidas
b uscas que expe imen an
las
asas
b u as anuales aconsecuencia
de
la
sob emo alidad, po
las
epidemias que
asola on
al
é mino
en
los
años
de
1851
1859 y1862.
32
El
CalERA
MORBO
DE
1851:
UNA
GRAN
TRAGEDIA
Toda ía no
se
habían disipado
del
odo
las
is es consecuencias
del
ciclo
ágico iniciado
en
1847 con
el
alza
de
los p ecios
de
las
subsis encias,
el
ham-
b e y
la
mise ia gene al que abonan
el
e eno a
la
epidemia
de
ieb e ama i-
lla
de
ese
mismo año -
la
cual p o ocó
una g an mo alidad en e
el
ecinda io
de
A ucas
-,
cuando
el
11
de
junio
de
1851
(seis
meses
después
de
que
se
desa a a
en
la
ciudad
de
las
Palmas)
se
in oduce po p ime a
ez
en
la
en onces illa
de
A ucas ansmi ida
po
un
al Miguel Al a ez, quien huyen-
do
del
con agio en ó
en
la
localidad
bu lando
el
"co dón
san
i a io"
que
las
au o idades locales hab
ían
mandado
ins ala
en
el
pago
de
Tenoya, a
in
de
impedi
la
p opagación
de
la
epide-
mia po
la
zona No e
de
G an Cana ia
(2).
El
cóle a mo bo asiá ico
es
una
en e medad ácilmen e con agiosa
p oducida po un bacilo,
el
ib ión
colé ico (schole ae), que
suele
ansmi-
i se a a és
del
agua
de
bebe opo
el
consumo
de
alimen os con aminados
po de i us.
El
eneno miasmá ico,
como
casi
odos los con agios y
demás
p incipios mo bí icos ípicos
de
es e
mal,
se
desa olla e ozmen e
en
las
clases
pob es mal
al
imen adas ydesnu-
idas, así como
en
los
pagos
oba ios
sucios ymal en ilados.
los
sín omas
de
es a
en e medad, endémica
en
la
India ydesconocida
has a
en onces po
los con empo áneos, p esen aban
al
pa ece lige as a ian es:
en
unos
casos
la
epidemia
se
dis inguía po
la
apa i-
ción
de
exan emas que
en
algunos a ec-
ados
se
complicaba con in lamaciones
ce eb ales, pe eciendo aconsecuencia
de
ello;
en
o os,
el
mal
comenzaba con
"un
emo gene al inexplicable" y
"un
cie o uido
de
palomas
en
la
egión
co espondien e a
la
osa
il
íaca", luego
apa ecían
una
se ie
de
mani es aciones
ex e nas con "una acies hipoc á ica,
unas
e acuaciones gas oin es inales.
de
líquidos pa ecidos a
un
cocido
de
a oz,
una suspenslon
en
la
ci culación
de
la
sang e
C
..
),
un
colo azulado
en
a ios
pun os
de
la
piel, un
ío
ma mó eo y
unos calamb es C
..
)" (3).
Dado
el
lamen able es ado sani a io
ehigiénico,
la
ansmisión
del
mal
no
debió con a con demasiados obs ácu-
los.
El
con agio que "apa ece as e o,
después
se
ex iende, p opaga ydisemi-
na
p oduciendo
el
con lic o y
el
espan-
o, a
la
pa que sac i icando íc imas
en
núme o a e ado C
..
)o ece una na u-
aleza desconocida yembozada y
que
en
in
no esponde p opo cionalmen e
aninguno
de
los mé odos cu a i os
mejo calculados ycombinados".(4).
Sin ninguna posibilidad
de
de en-
ción
po
pa e
de
los conocimien os
médicos
de
la
época,
el
mal
se
cebó
sob e
una
población desnu ida ycon
sus
de ensas
o gánicas debili adas po
epidemias an e io es.
En
e ec o,
has a
el
día 5
de
agos o ydu an e un o al
de
55 días,
los
es agos mo í e os cob a-
on g an can idad
de
íc imas.
la
mayo i ulencia acaeció
en
las
íspe as
de
San
Juan Bau is a, ies a
del
San o
Pa ono
de
la
illa, ydías
sucesi os,
alcanzándose
nada
más
que
en
dicho
in e alo
la
ci a
de
180 óbi os.
Tales acon ecimien os obliga on a
la
c eación
en
es a
población
de
una
Jun a
de
Sanidad, en e cuyos miem-
b os
se
con aba don Fe nando Cab e a,
pa a
in e eni
en
auxilio
de
los a ec a-
dos.
A al
in
se
solici ó, en e o os,
un
p és amo a
la
He edad
de
Aguas
de
A ucas yFi gas po alo
de
3.916
eales
de
ellón y
un
ma a edí, con
obje o
de
a ende a
la
masa
de
en e -
mos yhué anos
más
necesi ados (5).
Con
la
úl ima íc ima -Ba olomé
Bau is a Ponce -
se
cie a
el
dan esco
balance
de
los
meses
de
junio,
julio
y
agos o con
un
o al
de
397 de unciones
la
asa
b u a anual alcanzó alo es
eal-
men e so p enden es (107,5
po
mil)
o iginando
un
saldo ege a i o de ici a-
io, único du an e
es e
pe iodo bajo
examen.
la
población
del
é mino quedó
diezmada
has a
el
pun o
de
que
la
ju is-
© Del documen o, los au o es. Digi alización ealizada po ULPGC. Biblio eca Uni e si a ia, 2010
dicción
pasó
de
6.000 habi an es
(según
la
ec i icación pad onal
de
1848-1850)
asólo 3.690
al
inaliza
el
año 1851,
como esul ado
de
las
nume osas de un-
ciones,
po
un lado, y
de
un o al
de
1915
a uquenses que huye on hacia
las
medianías ycumb es
de
la
Isla
en
busca
de
e ugio segu o con a
el
con agio.
En
consecuencia
se
p oduce una
e osión
muy
ue e
en
la
base
de
la
pi ámide
de
la
población (po sob e-
mo alidad
in an il
ydesna alidad) que
da á
luga auna
clase
hueca
de
g a es
e ec os sob e
la
na alidad quince o
ein e años después. Po
é mino
medio
más
de
un
30 %
de
los indi iduos con a-
giados
allecie on.
Del
es o que log aba
sali
del
cóle a con ida,
al
pa ece un
po cen aje
muy
al o
eca
ía
en
o as
en e medades an mo í e as como
las
ieb es i oideas yne iosas, a ecciones
del
apa a o diges i o ein lamaciones
pa enquima osas ymemb anosas,
de
di ícil p ecisión es adís ica
po
nues a
pa e.
Sin duda alguna, los e ec os del
cóle a
mo bo
asiá ico
se
debie on
p olonga
po
lo menos du an e los
p ime os
meses
de
1852, epe cu iendo
en
su
asa
b u a anual (20,3
po
mil).
in an il,
desde
junio
de
1859 has a ab il
de
1861.
Sin duda alguna
el
con agio
se
inició du an e
el
o oño
de
1858, ex en-
diéndose abuena pa e del in ie no
de
Vis a
de
A ucas
a
ines
del
siglo
XIX.
ic
o-adminis a i o
de
las
Islas
Cana-
ias
dice ex ualmen e que "el Ayun a-
mien o
de
A ucas no in ie e un solo
eal
en
salub idad, higiene ysalud".
La
desnu ición y
la
ausencia
de
LA
MORTALIDAD DE ARDeAS (1858-1862)
Fuen e: Lib os de Di un os 8y9del A chi o Pa oquial de San Juan Bau is a de A ucas. Elabo·
ación p opia.
1858 28
51
18
949,0 55
1859 39 25,2 63 53 74,8 155
1860 33 31,8
41
30 68,2 104
1861
46 48.0
26
24 52,0 96
1862 46 49,0 33
15
51,0 94
1859,
el
año
de
mayo mo andad. Pe o
cuando
más
se
no a on
las
ágicas con-
secuencias
de
la
i uela
es
a
pa i
de
junio,
pues
desde
es e
mes
has a diciem-
b ~
se
egis ó
el
83,8 %
de
las
de uncio-
nes
o ales, sob esal iendo en e los
meses
de
mayo in ensidad oc ub e y
no iemb e, que jun os alcanza on un
p omedio
de
36,7 %
de
los
allecimien-
os del año. También
en
1860 nos
encon amos con nume osas mue es a
causa
de
la
i uela, sob e
odo
en
los
meses
más
íos
del
año (ene o y eb e-
o) yma zo yab il,
en
los cuales alcan-
¡ó
el
55
%
de
la
mo alidad anual.
Nume osos es igos (7)
de
la
época
denuncia on con ecuencia
el
abando-
no
de
odo
aquello que signi ica a
abas-
ecimien o
de
los
a ículos
de
p ime a
necesidad, as( como
la
adopción
de
medidas y ecu sos
pa a
a ende con e-
nien emen e
la
salub idad ehigiene
pública.
El
p opio
Dicciona io Es adís-
medidas higiénicas ysani a ias de e mi-
nan
una ue e mo andad en e los pá -
ulos (de O a 7 años
de
edad).
De
un
49 %del o al
de
allecimien os
en
1858
se
pasa
a74,8 y68,2 %pa a
1859 y1860, espec i amen e.
Y,
aun-
que
en
1861
la
pa icipación
de
la
mo -
alidad
de
los
meno es
de
7
años
des-
cienda a52
%,
es
ilus a i o
de
la
es uc-
u a
de
la
mo alidad
el
que
más
de
la
mi ad
de
las
de unciones co esponda a
los p ime os años
de
la
ida
de
las
pe -
sonas.
En
los años que es amos es udiando,
la
mue e, sob e
odo
cuando
es
ca as-
ó ica, no a ec a
po
igual a odas
las
clases
sociales,
pues
el
casco
u bano
de
la
illa, donde esid(an
las
capas
posee-
do as
de
los medios
de
p oducción,
es á
mejo abas ecido a
la
pa que mejo
equipado higiénica ysani a iamen e y,
po
lo
an o,
las
de unciones
po
con a-
gios epidémicos
les
a ec a á
el"'
meno ~
TOTAL GRAL.
PARVULOS
%
H.
V.
ADULTOS
TOTAL %
MolOS
LOS
AÑOS LUCTUOSOS DE 1859,
1860 Y
1861
Al
emi i
en
1852
las
ágicas con-
secuencias
de
la
mo alidad ca as ó ica
ocasionada
po
el
ib ión colé ico,
sob e iene un
conjun o
de
anualidades
ela i amen e apacibles pa a
la
pobla-
ción
de
A ucas, que iene
sus
e ec os
más
inmedia os
en
la
baja gene al
de
las
ci as
de
occisos ycuya du ación
se
p olonga á has a ap oximadamen e
1864, no
sin
an es encon a nos con
el
sob esal o
de
los años 1859, 1860 Y
1861
que o igina án una ele ación
de
las
asas
b u as anuales: 34,8; 22,8 Y
20,2
po
mil,
espec i amen e.
Se
a a
de
las
lógicas luc uaciones
anuales
inhe en es a oda es uc u a
demog á ica p eindus ial, con
sus
subi-
das
b uscas
einespe adas
de
los índices
de
mo alidad ycuyos e ec os ienden a
disipa se
al
é mino
de
un
pe íodo co -
o, a ios
meses,
una
es ación o a lo
sumo
un año
de
du ación.
En
muy
pocos
casos
es as
subidas llega on a
hipo eca
el
c ecimien o
de
la
pobla-
ción; ni siquie a consiquie on neu ali-
za
las
asas
de
na alidad, adicional-
men e al as.
Después
de
un b e e pa én esis
de
an-
quilidad, sob e ino
o o
de
c isis acau-
sa
de
la
ca es ía
de
los
al
imen os
imp escindibles yque a ec ó a oda
la
Isla
en e 1856 y1857 (6). Es os ac o-
es
nega i os
son
los
p incipales cómpli-
ces
de
la
en ada
de
la
epidemia
de
i uela, esponsable
de
la
g an
mo an-
dad,
pa icula men e en e
la
población
33
© Del documen o, los au o es. Digi alización ealizada po ULPGC. Biblio eca Uni e si a ia, 2010
p opo clon que alos habi an es
de
los
pagos
yaldeas donde eside
un
p ole a-
iado ag ícola subalimen ado.
Es e
pa icula nos
ha
sido posible
comp oba lo pa a es os
años
en
las
ac as
del
A chi o Pa oquial,
pues
allí
apa ece consignada
la
ex acción social
(si
es
pob e
de
solemnidad, jo nale o,
lab ado , peón, a esano, e c.), así
como
la
esidencia
del
di un o.
Con
lo
cual nos encon amos cómo,
del
o al
de
óbi os
de
1858,
un
po cen aje
muy
al o (40 % )
es aban
insc i os como
pob es que i ían
en
los
pagos
de
San
And és,
Los
Po cen ajes y
Los
T api-
ches.
En
1859, cuando
el
núme o
de
íc-
imas ocasionadas po
la
i uela aumen-
a no ablemen e,
el
p omedio
de
pob es
allecidos ascendió a
la
ci a
de
65 %
del
o al
de
de unciones.
En
1863, coincidiendo con los calo-
es
de
los
meses
de
ab il, mayo,
junio
y
julio,
se
in odujo
de
nue o
en
A ucas
la
ieb e ama illa, conocida ulga men e
po " aba dillo". Sin emba go,
en
ela-
ción con ediciones an e io es, los e ec-
os
del
con agio ue on
más
benignos,
po cuan o que
la
asa
anual no alcanzó
siquie a
la
ci a
de
20 po mil. Du an e
los cua o
meses
que du a on
sus
e ec-
os
la
ieb e ocasionó
el
44,6 %
del
o al
de
de unciones
del
año
en
cues ión.
Como
en
los
an e io es
casos
las
clases
p ole a ias ue on
las
más
a ec adas,
obse ándose una sob emo alidad
en e los a ones, an o adul os como
in an iles.
Al
pa ece
la
muje esis ió
mucho mejo
las
a ecciones mo ales
en
es os
años.
De
lo dicho has a
aqu
í
se
desp enden
las
siguien es conclusiones:
Que
la
mo alidad
de
es e
é -
mino municipal, incluso cuando
adqui ía ca ac e es ca as ó icos,
nunca alcanzó
el
olumen
a e-
ado
de
o as zonas, apa e-
34
ciendo
en
muchos
años
has a
más
a o ecido que
el
conjun o
insula .
Po lo gene al,
el
',úme o
de
óbi os asciende
al
coincidi con
pe íodos co os
de
c isis econó-
mica
en
que los alimen os
más
imp escindibles
escasean
y/o
se
enca ecen, a ec an o p imo -
dialmen e a
la~
capas
más
humildes
de
la
poolación.
La
explicación
más
cohe en e a
la
educción
de
la
mo alidad
hay que halla la
en
la
len a
mejo ía
de
la
die a alimen a ia
de
la
población,
más
que
en
la
in aes uc u a médico- écnica
que,
en
es os años,
e a
obien
inexis en e obien
es aba
al
se icio exclusi o
de
aquellas
clases
que podían paga la.
NOTAS: (1)
Todo
induce apensa que
el
pago
de de echos de pie de al a , canon
eclesiás ico y"ca ác e iscal" de las
insc ipciones hacen poco iables los
lib os egis a
les
de
la
Pa oquia de
San
Juan
Bau is a.
(2) BOSCH MILLARES, J.: His o ia
de
la
medicina en G an Cana ia.
Las
Palmas, 1967. Ediciones del Cabildo
Insula , p. 188
ss.
(3) ROMERO
DE
SOLlS, P.:
La
población española en
los siglos
XVIII
y
XIX,
Ed. Siglo
XXI
Mad id,1973.
(4) Ibidem, p.
238
(5) ROSALES QUEVEDO, T.: His o-
ia
de
la
He edad
de
Aguas
de
A ucas
yFi gas.
(6) BOSCH
MI
LLARES, J.: op. ci .
(7)
"La
Voz de A ucas", NQ
4,
1Q
de Oc ub e
de
1905 en
el
a ículo
Nues o Alcalde y
su
ges ión adminis-
a i a. Reldcionado con dicho ema
se
puede lee
en
el
núme o 5del ci a-
do
pe iódico un suel o i ulado De la
Adminis ación
de
la Gole a yCe i-
llo.
RAMON
DIAZ HERNANDEZ
LOS LIBROS
PSICOLOGIA
DEL
COMPORTAMIENTO
R a és de una ob a que podemos
conside a undamen al einsus-
i uible
pa a el ap endizaje de la
psicología ("Psicología del Compo a-
mien o",
Edi o ial Fon anella, Se ie
Conduc a Humana) Donald L. Whaley
yRicha d
W.
Malo
han
conseguido
pone los p incipios básicos de es a
ciencia en manos de es udian es yde
cuan os se p eocupan po la psicología.
Pe o su obje i o ha ido más lejos. Se
ha p ocu ado demos a
que
el es udio
de una ciencia puede se amable, ame-
no,
incluso i ónico sin po ello pe de
igo ysin deja de se au én icamen e
académico.
En
es e lib o son explicados
odos
los enómenos básicos de la ciencia de
la conduc a: el condicionamien o, los
es ímulos,ladi e enciaciól} dela espues-
a
yla
conduc a
supe s iciosa, e c.
den o de una aplicación gene al de los
concep os de la
conduc a
ala educa-
ción. "Como los p incipios de la
g a-
má ica, los p incipios de la psicología
no
son in ínsecamen e simples. Deben
ap ende se nue os é minos, deb(.n
asimila se nue os concep os
y,
lo más
impo an e
de
odo,
deben desca a se
iejas nociones p econcebidas, a eces
no
sin disgus o. Al enseña &s la g amá-
ica de la psicología de la conduc a,
in en a emos con ahínco man ene nos
alejados de los ma e iales abs ac os y
al os de elación con el lib o"; es a
mani es ación inicial de los au o es
apa ece plenamen e c.onseguida· en
su
ob a.
© Del documen o, los au o es. Digi alización ealizada po ULPGC. Biblio eca Uni e si a ia, 2010