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El cólera morbo y la mortalidad catastrófica de Arucas entre 1851 y 1864

Díaz Hernández, Ramón

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El eóle a mo bo ~ la mo alidad ea as ó iea de A ueas en e ~85~ ~ ~864 Lamo alidad es den o de cual- quie es udio demog á ico un asgo imp escindible. El aumen- o odisminución de es a impo an e a- iable de la dinámica in e na de la pobla- ción puede has a condiciona en uno u o o sen ido la e olución de cualquie g upo humano. Y más aún cuando es as p emisas las aplicamos al análisis'de un pe íodo his o ico (1851-1864) ca ac e- izado en líneas gene ales po dispone su sociedad de unos ni eles p ecien í i- cos en lo e e ido a la medicina y de un ín imo g ado cul u al ysocio-econó- mico.Que la mo alidad, ysob e odo la mo alida9 ca as ó ica, puede se un decisi o ac o de eno al c ecimien o demog á ico nos lo demues a cla a- men e el caso de la ju isdicción de A u- cas que, alo la go de es os ca o ce años, sólo pudo añadi a sus e ec i os de 1850 unos cuan os cen ena es de a uquenses más, p ecisamen e cuando la coyun u a económica -g acias a la cochinilla y a la desamo ización - oda- ía e a a o able. Yeso que los índices de mo alidad no alcanza on ni siquie a en los años más di íciles las ci as ob e- nidas po el conjun o del A chipiélago. Con oda ce eza el aislamien o y los asgos climá icos, mucho más que la o ganización sani a ia, han in luido sob emane a pa a que las epidemias, que en los pasados siglos asolaban a es as Islas con cie a ecuencia, p esen- en una incidencia meno que las espan- osas ci as de de unciones ob enidas en o as á eas con inen ales. En e ec o, du an e es os años se calcula on asas no demasiado al as que, apa e de indi- ca nos que no odos los en "ie os se insc ibie on en el Regis o Pa oquial (1), nos sugie e ambién las epe cusio- nes a o ables de i adas del ciclo económico expansi o basado en el monocul i o de la cochinilla. Veamos de enidamen e las subidas b uscas que expe imen an las asas b u as anuales aconsecuencia de la sob emo alidad, po las epidemias que asola on al é mino en los años de 1851 1859 y1862. 32 El CalERA MORBO DE 1851: UNA GRAN TRAGEDIA Toda ía no se habían disipado del odo las is es consecuencias del ciclo ágico iniciado en 1847 con el alza de los p ecios de las subsis encias, el ham- b e y la mise ia gene al que abonan el e eno a la epidemia de ieb e ama i- lla de ese mismo año - la cual p o ocó una g an mo alidad en e el ecinda io de A ucas -, cuando el 11 de junio de 1851 (seis meses después de que se desa a a en la ciudad de las Palmas) se in oduce po p ime a ez en la en onces illa de A ucas ansmi ida po un al Miguel Al a ez, quien huyen- do del con agio en ó en la localidad bu lando el "co dón san i a io" que las au o idades locales hab ían mandado ins ala en el pago de Tenoya, a in de impedi la p opagación de la epide- mia po la zona No e de G an Cana ia (2). El cóle a mo bo asiá ico es una en e medad ácilmen e con agiosa p oducida po un bacilo, el ib ión colé ico (schole ae), que suele ansmi- i se a a és del agua de bebe opo el consumo de alimen os con aminados po de i us. El eneno miasmá ico, como casi odos los con agios y demás p incipios mo bí icos ípicos de es e mal, se desa olla e ozmen e en las clases pob es mal al imen adas ydesnu- idas, así como en los pagos oba ios sucios ymal en ilados. los sín omas de es a en e medad, endémica en la India ydesconocida has a en onces po los con empo áneos, p esen aban al pa ece lige as a ian es: en unos casos la epidemia se dis inguía po la apa i- ción de exan emas que en algunos a ec- ados se complicaba con in lamaciones ce eb ales, pe eciendo aconsecuencia de ello; en o os, el mal comenzaba con "un emo gene al inexplicable" y "un cie o uido de palomas en la egión co espondien e a la osa il íaca", luego apa ecían una se ie de mani es aciones ex e nas con "una acies hipoc á ica, unas e acuaciones gas oin es inales. de líquidos pa ecidos a un cocido de a oz, una suspenslon en la ci culación de la sang e C .. ), un colo azulado en a ios pun os de la piel, un ío ma mó eo y unos calamb es C .. )" (3). Dado el lamen able es ado sani a io ehigiénico, la ansmisión del mal no debió con a con demasiados obs ácu- los. El con agio que "apa ece as e o, después se ex iende, p opaga ydisemi- na p oduciendo el con lic o y el espan- o, a la pa que sac i icando íc imas en núme o a e ado C .. )o ece una na u- aleza desconocida yembozada y que en in no esponde p opo cionalmen e aninguno de los mé odos cu a i os mejo calculados ycombinados".(4). Sin ninguna posibilidad de de en- ción po pa e de los conocimien os médicos de la época, el mal se cebó sob e una población desnu ida ycon sus de ensas o gánicas debili adas po epidemias an e io es. En e ec o, has a el día 5 de agos o ydu an e un o al de 55 días, los es agos mo í e os cob a- on g an can idad de íc imas. la mayo i ulencia acaeció en las íspe as de San Juan Bau is a, ies a del San o Pa ono de la illa, ydías sucesi os, alcanzándose nada más que en dicho in e alo la ci a de 180 óbi os. Tales acon ecimien os obliga on a la c eación en es a población de una Jun a de Sanidad, en e cuyos miem- b os se con aba don Fe nando Cab e a, pa a in e eni en auxilio de los a ec a- dos. A al in se solici ó, en e o os, un p és amo a la He edad de Aguas de A ucas yFi gas po alo de 3.916 eales de ellón y un ma a edí, con obje o de a ende a la masa de en e - mos yhué anos más necesi ados (5). Con la úl ima íc ima -Ba olomé Bau is a Ponce - se cie a el dan esco balance de los meses de junio, julio y agos o con un o al de 397 de unciones la asa b u a anual alcanzó alo es eal- men e so p enden es (107,5 po mil) o iginando un saldo ege a i o de ici a- io, único du an e es e pe iodo bajo examen. la población del é mino quedó diezmada has a el pun o de que la ju is- © Del documen o, los au o es. Digi alización ealizada po ULPGC. Biblio eca Uni e si a ia, 2010 dicción pasó de 6.000 habi an es (según la ec i icación pad onal de 1848-1850) asólo 3.690 al inaliza el año 1851, como esul ado de las nume osas de un- ciones, po un lado, y de un o al de 1915 a uquenses que huye on hacia las medianías ycumb es de la Isla en busca de e ugio segu o con a el con agio. En consecuencia se p oduce una e osión muy ue e en la base de la pi ámide de la población (po sob e- mo alidad in an il ydesna alidad) que da á luga auna clase hueca de g a es e ec os sob e la na alidad quince o ein e años después. Po é mino medio más de un 30 % de los indi iduos con a- giados allecie on. Del es o que log aba sali del cóle a con ida, al pa ece un po cen aje muy al o eca ía en o as en e medades an mo í e as como las ieb es i oideas yne iosas, a ecciones del apa a o diges i o ein lamaciones pa enquima osas ymemb anosas, de di ícil p ecisión es adís ica po nues a pa e. Sin duda alguna, los e ec os del cóle a mo bo asiá ico se debie on p olonga po lo menos du an e los p ime os meses de 1852, epe cu iendo en su asa b u a anual (20,3 po mil). in an il, desde junio de 1859 has a ab il de 1861. Sin duda alguna el con agio se inició du an e el o oño de 1858, ex en- diéndose abuena pa e del in ie no de Vis a de A ucas a ines del siglo XIX. ic o-adminis a i o de las Islas Cana- ias dice ex ualmen e que "el Ayun a- mien o de A ucas no in ie e un solo eal en salub idad, higiene ysalud". La desnu ición y la ausencia de LA MORTALIDAD DE ARDeAS (1858-1862) Fuen e: Lib os de Di un os 8y9del A chi o Pa oquial de San Juan Bau is a de A ucas. Elabo· ación p opia. 1858 28 51 18 949,0 55 1859 39 25,2 63 53 74,8 155 1860 33 31,8 41 30 68,2 104 1861 46 48.0 26 24 52,0 96 1862 46 49,0 33 15 51,0 94 1859, el año de mayo mo andad. Pe o cuando más se no a on las ágicas con- secuencias de la i uela es a pa i de junio, pues desde es e mes has a diciem- b ~ se egis ó el 83,8 % de las de uncio- nes o ales, sob esal iendo en e los meses de mayo in ensidad oc ub e y no iemb e, que jun os alcanza on un p omedio de 36,7 % de los allecimien- os del año. También en 1860 nos encon amos con nume osas mue es a causa de la i uela, sob e odo en los meses más íos del año (ene o y eb e- o) yma zo yab il, en los cuales alcan- ¡ó el 55 % de la mo alidad anual. Nume osos es igos (7) de la época denuncia on con ecuencia el abando- no de odo aquello que signi ica a abas- ecimien o de los a ículos de p ime a necesidad, as( como la adopción de medidas y ecu sos pa a a ende con e- nien emen e la salub idad ehigiene pública. El p opio Dicciona io Es adís- medidas higiénicas ysani a ias de e mi- nan una ue e mo andad en e los pá - ulos (de O a 7 años de edad). De un 49 %del o al de allecimien os en 1858 se pasa a74,8 y68,2 %pa a 1859 y1860, espec i amen e. Y, aun- que en 1861 la pa icipación de la mo - alidad de los meno es de 7 años des- cienda a52 %, es ilus a i o de la es uc- u a de la mo alidad el que más de la mi ad de las de unciones co esponda a los p ime os años de la ida de las pe - sonas. En los años que es amos es udiando, la mue e, sob e odo cuando es ca as- ó ica, no a ec a po igual a odas las clases sociales, pues el casco u bano de la illa, donde esid(an las capas posee- do as de los medios de p oducción, es á mejo abas ecido a la pa que mejo equipado higiénica ysani a iamen e y, po lo an o, las de unciones po con a- gios epidémicos les a ec a á el"' meno ~ TOTAL GRAL. PARVULOS % H. V. ADULTOS TOTAL % MolOS LOS AÑOS LUCTUOSOS DE 1859, 1860 Y 1861 Al emi i en 1852 las ágicas con- secuencias de la mo alidad ca as ó ica ocasionada po el ib ión colé ico, sob e iene un conjun o de anualidades ela i amen e apacibles pa a la pobla- ción de A ucas, que iene sus e ec os más inmedia os en la baja gene al de las ci as de occisos ycuya du ación se p olonga á has a ap oximadamen e 1864, no sin an es encon a nos con el sob esal o de los años 1859, 1860 Y 1861 que o igina án una ele ación de las asas b u as anuales: 34,8; 22,8 Y 20,2 po mil, espec i amen e. Se a a de las lógicas luc uaciones anuales inhe en es a oda es uc u a demog á ica p eindus ial, con sus subi- das b uscas einespe adas de los índices de mo alidad ycuyos e ec os ienden a disipa se al é mino de un pe íodo co - o, a ios meses, una es ación o a lo sumo un año de du ación. En muy pocos casos es as subidas llega on a hipo eca el c ecimien o de la pobla- ción; ni siquie a consiquie on neu ali- za las asas de na alidad, adicional- men e al as. Después de un b e e pa én esis de an- quilidad, sob e ino o o de c isis acau- sa de la ca es ía de los al imen os imp escindibles yque a ec ó a oda la Isla en e 1856 y1857 (6). Es os ac o- es nega i os son los p incipales cómpli- ces de la en ada de la epidemia de i uela, esponsable de la g an mo an- dad, pa icula men e en e la población 33 © Del documen o, los au o es. Digi alización ealizada po ULPGC. Biblio eca Uni e si a ia, 2010 p opo clon que alos habi an es de los pagos yaldeas donde eside un p ole a- iado ag ícola subalimen ado. Es e pa icula nos ha sido posible comp oba lo pa a es os años en las ac as del A chi o Pa oquial, pues allí apa ece consignada la ex acción social (si es pob e de solemnidad, jo nale o, lab ado , peón, a esano, e c.), así como la esidencia del di un o. Con lo cual nos encon amos cómo, del o al de óbi os de 1858, un po cen aje muy al o (40 % ) es aban insc i os como pob es que i ían en los pagos de San And és, Los Po cen ajes y Los T api- ches. En 1859, cuando el núme o de íc- imas ocasionadas po la i uela aumen- a no ablemen e, el p omedio de pob es allecidos ascendió a la ci a de 65 % del o al de de unciones. En 1863, coincidiendo con los calo- es de los meses de ab il, mayo, junio y julio, se in odujo de nue o en A ucas la ieb e ama illa, conocida ulga men e po " aba dillo". Sin emba go, en ela- ción con ediciones an e io es, los e ec- os del con agio ue on más benignos, po cuan o que la asa anual no alcanzó siquie a la ci a de 20 po mil. Du an e los cua o meses que du a on sus e ec- os la ieb e ocasionó el 44,6 % del o al de de unciones del año en cues ión. Como en los an e io es casos las clases p ole a ias ue on las más a ec adas, obse ándose una sob emo alidad en e los a ones, an o adul os como in an iles. Al pa ece la muje esis ió mucho mejo las a ecciones mo ales en es os años. De lo dicho has a aqu í se desp enden las siguien es conclusiones: Que la mo alidad de es e é - mino municipal, incluso cuando adqui ía ca ac e es ca as ó icos, nunca alcanzó el olumen a e- ado de o as zonas, apa e- 34 ciendo en muchos años has a más a o ecido que el conjun o insula . Po lo gene al, el ',úme o de óbi os asciende al coincidi con pe íodos co os de c isis econó- mica en que los alimen os más imp escindibles escasean y/o se enca ecen, a ec an o p imo - dialmen e a la~ capas más humildes de la poolación. La explicación más cohe en e a la educción de la mo alidad hay que halla la en la len a mejo ía de la die a alimen a ia de la población, más que en la in aes uc u a médico- écnica que, en es os años, e a obien inexis en e obien es aba al se icio exclusi o de aquellas clases que podían paga la. NOTAS: (1) Todo induce apensa que el pago de de echos de pie de al a , canon eclesiás ico y"ca ác e iscal" de las insc ipciones hacen poco iables los lib os egis a les de la Pa oquia de San Juan Bau is a. (2) BOSCH MILLARES, J.: His o ia de la medicina en G an Cana ia. Las Palmas, 1967. Ediciones del Cabildo Insula , p. 188 ss. (3) ROMERO DE SOLlS, P.: La población española en los siglos XVIII y XIX, Ed. Siglo XXI Mad id,1973. (4) Ibidem, p. 238 (5) ROSALES QUEVEDO, T.: His o- ia de la He edad de Aguas de A ucas yFi gas. (6) BOSCH MI LLARES, J.: op. ci . (7) "La Voz de A ucas", NQ 4, 1Q de Oc ub e de 1905 en el a ículo Nues o Alcalde y su ges ión adminis- a i a. Reldcionado con dicho ema se puede lee en el núme o 5del ci a- do pe iódico un suel o i ulado De la Adminis ación de la Gole a yCe i- llo. RAMON DIAZ HERNANDEZ LOS LIBROS PSICOLOGIA DEL COMPORTAMIENTO R a és de una ob a que podemos conside a undamen al einsus- i uible pa a el ap endizaje de la psicología ("Psicología del Compo a- mien o", Edi o ial Fon anella, Se ie Conduc a Humana) Donald L. Whaley yRicha d W. Malo han conseguido pone los p incipios básicos de es a ciencia en manos de es udian es yde cuan os se p eocupan po la psicología. Pe o su obje i o ha ido más lejos. Se ha p ocu ado demos a que el es udio de una ciencia puede se amable, ame- no, incluso i ónico sin po ello pe de igo ysin deja de se au én icamen e académico. En es e lib o son explicados odos los enómenos básicos de la ciencia de la conduc a: el condicionamien o, los es ímulos,ladi e enciaciól} dela espues- a yla conduc a supe s iciosa, e c. den o de una aplicación gene al de los concep os de la conduc a ala educa- ción. "Como los p incipios de la g a- má ica, los p incipios de la psicología no son in ínsecamen e simples. Deben ap ende se nue os é minos, deb(.n asimila se nue os concep os y, lo más impo an e de odo, deben desca a se iejas nociones p econcebidas, a eces no sin disgus o. Al enseña &s la g amá- ica de la psicología de la conduc a, in en a emos con ahínco man ene nos alejados de los ma e iales abs ac os y al os de elación con el lib o"; es a mani es ación inicial de los au o es apa ece plenamen e c.onseguida· en su ob a. © Del documen o, los au o es. Digi alización ealizada po ULPGC. Biblio eca Uni e si a ia, 2010