PABLO BADILLO O’FARRELL:De epúblicas y libe a-
des.Col. Mínima del CIV. Ed. K onos, Se illa,
2003, 98 pp.
Cuando seas una anciana canosa y encida po el sueño
Ydo mi ando jun o a la lumb e, omes de nue o es e lib o,
Ysosegadamen e leas, y sueñes con la dulce belleza que
Tus ojos u ie on una ez, y con sus somb as p o undas;
Cuan os ama on us momen os de aleg e g acia,
Y ama on u belleza con amo also o since o,
Pe o sólo un homb e amó en i u alma pe eg ina,
y ambién las is ezas de u os o cambian e;
Y cuando inclinada jun o a las b asas canden es,
Y susu es, con lige a is eza, de cómo el Amo huyó
Y andu o allá po las cimas de las mon añas
Y ocul ó su os o en e una mul i ud de es ellas.
(W. B. Yea s, When you a e old)
Siemp e es di ícil eedi a desde la memo ia, aún imp e-
sa, sob e odo ein icinco años después, abajos de ju en-
ud ca gados de ilusión y de pasión, la que da la dedicación,
el con encimien o, la e an e un ámbi o del conocimien o
que se ab e an e el es udioso que se inicia pe suadido del
alo casi absolu o del sabe que en en a y al que o ece
p omesas de en ega y cons ancia sempi e nas.
Po eso mismo esul a sa is ac o io, en un mundo de
alo es, donaciones y omas de pos u as, más que incons-
an es, absolu amen e e íme as, ab i la p ime a página
del lib o que comen amos, edi ado en una colección de e-
en emen e cuidada po J. M. Se illa, y opa se con la p o-
mesa poé ica, eno ada ein e años después, como unos
esponsales con su pasión cien í ica, po pa e del P o . P.
Badillo, que es amos segu o que no mi a sólo al conoci-
mien o polí ico. Lo que que emos deci es que, desde la
p ime a página, se sien e, con el Au o esa ecóndi a a-
e nidad que se da en e polí ica y poesía, en e pensa la
acción y la acción del pensa .
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Un deje de año anza poé ico-polí ica se deja e en la
ob a y el pensamien o del au o analizado en el p ime
capí ulo del lib o (I. ECONOMÍA Y TEORÍA SOCIO-
POLÍTlCA EN LA OBRA DE JAMES HARRINGTON) ca-
ac e izados ce e amen e como el hace in elec ual «de
un a is óc a a, económicamen e enido a menos, no aco-
modado a las nue as ci cuns ancias de su iempo... que
suspi a po la época an e io en la que exis ía un equili-
b io en e p opiedades y p opie a ios» (p. 31).
Tal ez es a insa is acción an e lo nue o así como la in-
capacidad de adap a se a ello ha gene ado en la c í ica
cien í ica pos e io el dilema sob e el ca ac e u ópico o
milena is a de la ob a más emblemá ica del inglés. Pe o
ambién sean los ac o es an es ci ados los que expliquen
la p esencia de elemen os an o u ópicos como eudales,
un eudalismo sin duda muy «maquia elianamen e» in e -
p e ado, en su ob a.
The Commonweal h o Oceana no es sino el sueño de
concilia Flo encia con Venecia, la igualdad epublicana
con la República de iguales, dos a iaciones p ác icas e
his ó icas de la p udencia como i ud polí ica que concibe
al ciudadano, al indi iduo polí ico, como exponen e de una
i ud cí ica que se le p esupone, den o del desa ollo e-
nacen is a del humanismo cí ico, y en el que el au o in-
gles sub aya an o la base mo al como, y es o cons i uye
un elemen o de ac ualidad innegable e ine i able a pesa
de su discu ibilidad é ico eó ica, económica de la pe sona-
lidad del ciudadano oceánido.
El p oblema básico de Ha ing on es el deseo de la ea-
lización polí ica de la ce eza,odicho de o o modo, de in-
se a la ce eza en polí ica. Es deci in en a «una eo ía-
ealidad polí ica en la cual la ue za de la azón humana
sea capaz de le an a lo odo» (p. 19).
Pe o ¿cómo concilia polí icamen e el igo ismo aciona-
lis a y ealis a hobbesiano con el empi ismo epublicano y
pasional de Maquia elo, que cons i uyen las uen es en
las que bebe el au o de Oceana? ¿Cómo concilia la adi-
ción clásica epublicana con las peculia idades socio-
económicas e his ó ico-polí icas del epublicanismo ingles?
RECENSIONES 889
De i ados de es os plan eamien os dilemop oblemá i-
cos, su gen ma ices y cues iones undamen ales pa a el
desa ollo eó ico y es ablecimien o p ác ico de una socie-
dad equi a i a. Así el ca ac e y la unción de la p opie-
dad, los c i e ios pa a el es ablecimien o de una ipología
de las clases sociales, el papel a ocupa po las dis in as
ac i idades económico p oduc i as ag a ias, indus iales y
come ciales, y, en de ini i a, el ho izon e polí ico iguali a-
io en el que debe enma ca se la cons i ución de una socie-
dad basada en « he genius o a gen leman».
Ese i i de espaldas a la ealidad bu guesa eme gen-
e, esa insu iciencia his ó ica a la ho a de acep a nue as
soluciones, sob enadan en la que sin duda supone su apo -
ación más acabada y mode na al desa ollo del pensa-
mien o polí ico- ilosó ico, el es ablecimien o de una ela-
ción ya p oblemá icamen e inalienable en e el ámbi o de
lo económico y el ámbi o de lo polí ico. Sín esis que nos
emplaza, desde es os o ígenes, en una dimensión concep-
ual que, ambién po o os caminos, es á hoy abie a al
deba e cien í ico que busca la posibilidad de es ablece las
condiciones socio-cul u ales y económico-polí icas, alo a-
i as en una palab a, pa a un mundo mejo . Nos e e imos
al epublicanismo, que desde el análisis de su iquísima
adición a a de es ablece los elemen os p ospec i os al
complejo momen o ac ual.
También ca gado de poesía nos pa ece el ace camien o
ala pe spec i a epis emológica de Pocock y po ex ensión
de la Escuela de Camb idge que sub aya la impo ancia
del iempo, del momen o,pe o no simplemen e como eje
e e encial c onológico con ex ual, sino como elemen o ác-
ico exis encial median e el cual maneja se en la densidad
i al sob e la que se le an a el pensamien o de cualquie
au o y su in e p e ación y comp ensión pos e io .
Inme so en el lujo que gene a la ensión en e es as
dos a iables, el epublicanismo y el iempo como dimen-
sión analí ica concep ual y exis encial, se inse a el p o-
blema de la libe ad, «pied a de oque del cambio de la
e apa an igua a la mode na» (p. 6), ecogido en los dos úl-
imos capí ulos de la ob a que comen amos.
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Así, en el capí ulo e ce o (III. METAMORFOSIS DE
LA LIBERTAD EN Y DESDE ISAIAH BERLIN), se e i-
san aspec os que apa en emen e, en la adición ecupe a-
da po Be lin, se p esen aban como «de ini i amen e e-
suel os de o ma sa is ac o ia» (p. 51) y que se pueden cen-
a en la cues ión sob e la esencia de la libe ad. Una
de e minación igu osa ilosó ica, polí ica, me a ísica
di íamos, sob e es e p oblema exige la búsqueda de un
concep o que ecoja la ac icidad eal de la libe ad como
medio pa a a gumen a , sal a y de ende las libe ades
his ó icamen e conquis adas y las aún pendien es.
El pun o de pa ida del Au o es una concepción conc e-
a del homb e, undada en su capacidad posibilis a de ele-
gi , como núcleo pa a la de e minación de la libe ad de
elección. Se a a de de e mina una noción de libe ad
comple a, que posibili e la supe ación de las posiciones e-
duccionis a de libe ad de ylibe ad pa a, a pa i de la
comp ensión sensa amen e obje i a de las al e na i as y
una mo i ación i ida po el que elige, siendo és e capaz
de disce ni y en su caso ehusa al e na i as a la elegida.
Lo que Badillo, siguiendo a Benn y a Weins ein, llama el
«lib e elec o », desde luego en un sen ido más amplio y
p o undo del simple o an e o comp omisa io.
Los mimb es con los que se sos iene el plan eamien o
enheb an al ededo de la con aposición be liniana de li-
be ad posi i a y libe ad nega i a un en amado c í ico a
a és de M. Cohen, J. L. MacFa lane, G. MacCallum, C.
B. MacPhe son, B. C ick, H. S eine , A. S. Kau man, H. J.
McCloskey, Ch. Taylo y W. Pa en .
Como alguno de es os au o es señalan, y sin llega a la
e u ación absolu a de un MacFa lane que cali ica la esis
dico ómica de Be lin de o almen e e ónea, es cie o que,
como an o la p opia adición ilosó ico-polí ica como los
desa ollo pos e io es a la p opia esis de Be lin pa ecen
mos a , la dis inción de los dos ipos de libe ades, se ma-
ni ies a innecesa ia e imposible en un mundo de elacio-
nes hipe complejas an o a ni el indi idual y social como
el ac ual. Tal ez, como man iene C ick el mo i o que ex-
plica ía el ca ac e de ici a io del plan eamien o be linia-
RECENSIONES 891
no sea «la ausencia del ligamen que debe exis i en e la
libe ad y la acción polí ica» (p. 57), aun cuando la libe ad
posi i a en su sen ido polí ico democ á ico conside a, ga-
an iza y p o ege los «de echos indi iduales», que Be lin
iden i ica e óneamen e con la libe ad nega i a a la que
opone la au o idad pública como libe ad posi i a.
Una conclusión que pa ece uni a los dis in os au o es
as los di e sos análisis de ca ac e semán ico, me odoló-
gico y on ológico, es la conside ación de que el a amien o
de la libe ad que hace Be lin excluye de mane a absolu a
elemen os de ca ac e con ex ual socio-polí ico, cons i u-
yendo ello casi una con adicción in e minis. El con enido
de la libe ad debe emi i undamen almen e a elemen os
de ca ac e cuali a i o, lo que supone as ea la au én ica
esencia de la libe ad. Una libe ad «posi i a» que posibili-
e al suje o un o al au o-con ol sob e el desa ollo de sí
mismo.
Lo que, en de ini i a, sí demues a la misma c í ica,
po su igu oso y denso ca ac e cien í ico, al plan eamien-
o be liniano, es que la pues a en la mesa de juego de su
posición y su p opia apues a pe sonal, cons i uyen uno de
los hi os undamen ales en la his o ia del desa ollo del
pensamien o polí ico. A pa i de aquí sólo cabe el echazo
de ma ices con ex uales o semán icos como ac i idad des-
b ozado a en la búsqueda de un camino en el que con e -
jan las dos libe ades. Lo que J. Gould ha llamado «libe -
ad adqui ida», libe ad in e na, de la lib e pe sonalidad,
«ob enida po medio de la búsqueda y consecución de unos
al os ideales» (p. 68). Una idea de libe ad que combine,
como planos complemen a ios nunca con apues os, lo que
el p o . Badillo llama «los concep os de se lib e de yse li-
b e pa a», ma ización sob e las me as libe ades de ypa a
que a más allá de la simple a monización en e la idea de
libe ad y la idea de los de echos, en la linea de una libe -
ad como in ención, como ins umen o que pe mi e so e-
a los obs áculos que el i i ci il plan ea, ab iendo la es-
pe anza a cons ui el u u o caminando en libe ad.
De es e cons ui el u u o a a el siguien e capí ulo
(IV. LIBERTAD Y REPUBLICANISMO EN EL MOMEN-
892 RECENSIONES
TO ACTUAL. TIPOLOGÍAS DE LA LIBERTAD SEGÚN
QUENTIN SKINNER), que supone una e isión ac ual de
dos elemen os necesa iamen e p esen es en esa cons uc-
ción. Nos e e imos al epublicanismo y la libe ad. Té mi-
nos, al ez mejo concep os, cuyo ace camien o, ab e la
posibilidad de una e ce a a ian e de la libe ad.
El p oblema de la libe ad y su esencia ha sido empla-
zado y discu ido en el capí ulo an e io . No obs an e casi
cualquie e e encia, sob e odo si p e ende se ac ualiza-
do a, exige ae de nue o a colación las conside aciones
be linianas sob e el ema. Y sob e es e asun o se mue e
el desa ollo de las nue as posibilidades plan eadas en el
capí ulo en cues ión. Básicamen e, el ema se p oyec a en
los siguien es é minos. Pa a Be lin la libe ad nega i a
p esen a una se ie de asgos bené olos que ca ac e izan y
p opician el desa ollo de lo qué se quie e y debe en ende
po libe ad. F en e a es as ca ac e ís icas la libe ad po-
si i a se p oduce y mani ies a a a és de una se ie de e-
gulaciones que pa ecen a ec a limi a i amen e la p opia
esencia de la libe ad. Y como an e so a es e ca ac e diá-
dico no pa ece cabe ningún p oceso de sín esis. O la libe -
ad es la capacidad del suje o de elegi lib e de obs áculos
oes la posibilidad del suje o de se lib e pa a au odesa o-
lla su ealización. Pe o pa a muchos au o es (MacCallun
ySkinne , po ejemplo), es e plan eamien o dico ómico es
incomple o, empob ecedo , y en cie as ci cuns ancias
inen endible, ya que la libe ad sólo puede concebi se sen-
sa amen e como p oceso median e el cual el indi iduo es
lib e de obs áculos pa a au o ealiza se.
Y en es e pun o cabe in oduci una e ce a concepción
de la libe ad, la eo ía neo- omana odel es ado lib e. La
apelación a la adición omana, neo-elabo ada po el hu-
manismo enacen is a, que el nomb e de la eo ía sugie e
puede pa ece con adic o io con la búsqueda y es udio de
una concepción de la libe ad en é minos ac uales. Pe o
supone es o se ía igno a los mecanismos de o mación y
desa ollo del pensamien o cien í ico, po una pa e, y lo
que p obablemen e sea más g a e, igno a la p opia his-
o ia i ida po occiden e en la búsqueda de las condicio-
RECENSIONES 893
nes e ec i as de ealización de la misma libe ad. Pues
como Skinne ha mos ado, en el pe iodo al que la eo ía
hace e e encia, se p oduce la coexis encia de dos o mas
de a icula el lenguaje espec o al mismo ema de la li-
be ad y lo que suponía és a en el ámbi o polí ico de las
ciudades i alianas que luchaban po su independencia. El
lenguaje del de echo usado po los ju is as y el de la é ica
usado po los humanis as. Pe o pa a ambos, en de ini i a,
la libe ad de iene sinónimo de impe ium opode de po-
ne en p ác ica las leyes que los homb es se quie en da a
sí mismos.
Badillo hace no a , que pa a muchos au o es «la libe -
ad pa ece que, en cie o sen ido, sólo exis e a pa i del li-
be alismo» (p. 72). Una adición en la que se inse a ía
Be lin, siguiendo a T. H. G een, B, Bosanque ..., cuya e-
o ía además, como odas, es hija de la his o ia, en su caso
«de la Gue a ía, lo que en buena mane a puede explica
muchas de sus pe spec i as y de sus (des)cali icaciones»
(p. 91). La cues ión es si la eo ía be liniana puede p oyec-
a se más allá del iempo de sus ineludibles o ígenes y si
iene sen ido en un mundo de complejas in e elaciones
pe sonales y polí icas en donde a lo que hay que esis i es
alas ambién complejas, y a eces su iles, o mas de domi-
nación, po lo que la libe ad solo puede se en endida
como o ma de no-dominación, como p oceso de libe ación
de la sub po es a e, en la que algunos o muchos indi iduos,
sin es a impedidos en su elección de ob a son áci a y
abie amen e dependien es de la in ención de la olun ad
de disposición de o os.
Nos si uamos así en el co azón de la concepción de «la
libe ad en endida como no dominación, ca ac e ís ica de
la libe ad epublicana» (p. 75). En es a concepción, como
pun o de pa ida, es necesa io conside a que odos los in-
di iduos es án suje os a unas mismas no mas de o igen y
uncionamien o que ga an icen la au onomía de cada uno.
Es o implica, a su ez, la acep ación, como ma co cons i u-
i o de la o ganización social, de la idea de igualdad. Lo
que se plan ea es la ga an ización de la exis encia de la li-
be ad a dis u a po odos. Las condiciones de exis encia
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de es a libe ad exige un ma co polí ico y social que po en-
cie y posibili e la in e ención ciudadana lib e. El desa o-
llo his ó ico de la o ganización social y la ensión in e -cla-
ses inhe en e a es e p oceso, sob e odo en sus mani es a-
ciones ac uales, hace necesa io conside a o in oduci
mecanismos que impidan o mas de ac uación a bi a ias
po pa e de las clases dominan es an o a ni el de las e-
laciones in e pe sonales como sociales.
Lo que des aca así es el ca ac e na u almen e socia-
ble del se humano a complemen a desde las mismas
di e encias que ambién la na u aleza gene a en cada
uno, y que hacen más di ícil la acep ación del dominio
de unos po o os. A pa i de aquí dos mecanismos e ec-
i os an a posibili a el desa ollo de las condiciones de
exis encia en un i i común. Po una pa e la o ma-
ción del ciudadano en unos alo es especí icos que gene-
en i udes cí icas, equilib adas y jus as, en los ámbi-
os de ac uación co espondien es, y, po o a, el es able-
cimien o de no mas posi i as gene ales a cumpli sin
excepciones po odos.
Es o es lo que ca ac e iza la concepción epublicanis a
de la libe ad. Es a no puede da se sino en el ámbi o de
una comunidad que se au ogobie na, lo que exige que se
den en ella unas de e minadas, y no o as, ca ac e ís icas
que po encien la pa icipación e ec i a en la esolución de
los asun os que a ec an al bien público. El eje cicio de la
libe ad implica, po an o, la ejecución «de cie as accio-
nes —la pa icipación— y pe segui cie os ines —el bien
público—» (p. 81).
En el sin é ico, aunque b illan e, desa ollo que hace
el Au o de la eo ía de Skinne y Pe i , se cons a a
como ya desde los o ígenes la misma idea de ci i as e a
la combinación de las de ci is yla de libe as,demodo
que únicamen e en la Ci i as se podía asegu a la libe -
ad del suje o como indi iduo y como ciudadano. La esen-
cia de la libe ad del indi iduo, como se pe sonal y como
se social, exige un ámbi o de p o ección y segu idad
dado po las no mas gene ales que emanan de la lógica
que conjuga acciones acionales en su ealización y ines
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acionales en su pe secución. «En una palab a, se bus-
ca... calidad po encima de la posible can idad en el dis-
u e de ella» (p. 84).
Dos aspec os dis inguen cla amen e es a concepción de
la libe ad de las posiciones señaladas po la adición
be liniana. Po un lado, la ecupe abilidad ( esilience) y
po o o, la no ma de de echo ( ule o law). El desequili-
b io que supone el p ime aspec o cuando la libe ad es á
limi ada a unos cuan os, o, dicho de o o modo, cuando
es á no-abie a a odos, queda mani ies amen e cla o en el
ejemplo que el p opio Pe i expone. El segundo aspec o
supone que la libe ad puede se dis u ada po odos en
pie de igualdad, ya que en cuan o a ec a a la gene alidad
po igual, en caso de al e ación de las condiciones de eje -
cicio de la libe ad, la no ma iene la posibilidad de es-
au a la p o egiendo su dis u e y asegu ando su ecupe-
abilidad. La no ma de de echo ealiza ác icamen e el im-
pe io de la ley po encima de los homb es, cons i uyéndose
como «ins umen o écnico imp escindible» pa a la iabili-
zación de la libe ad y la con i encia.
In e esa esal a aquí la p oyección que es a concep-
ción de la libe ad supone pa a la ealización de los de e-
chos del homb e, po que con concep os que ienen un p o-
undo componen e no ma i o y al mismo iempo es án su-
je os a bas an es inde e minaciones p oduc o de
plan eamien os ideológicos, eligiosos y cul u ales, su con-
cepción y a i mación sólo puede hace se de o ma e ec i a
ysensa a sob e el conocimien o de su desa ollo y asun-
ción a lo la go del p oceso his ó ico de nues a cul u a.
Una cul u a que ha des ilado la a i mación de que la pe -
sona debe es a p o egida po unos de echos pa a hace
e ec i o el eje cicio de su libe ad, en base a una o mación
cí ica que le pe mi e sabe y elegi el camino de su p opio
u u o.
Vamos a conside a po úl imo, aunque en el lib o cons-
i uye el segundo capí ulo, «los aspec os de la iloso ía
p ác ica con óp ica pe sonalísima, pe o a su ez in eg ado-
a» de la ob a de J. L. Mackie (II. SUBJETIVISMO MO-
RAL Y DERECHOS EN J. L. MACKIE).
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