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Reflexiones en torno al espacio en la creación plastica. Del cocepto de aroma a la concepción del plano en la obra de Eduardo Chillida.

Abstract

“El ser humano es una criatura singular. Posee una serie de dotes que lo hacen único entre los animales, así que aún a su pesar no es una figura del paisaje sino quien lo configura, es, en cuerpo y alma, el explorador de la naturaleza. El animal ubicuo que no ha hallado, sino que ha construido su hogar en todos los continentes.” 1 Se plantean reflexiones en torno al espacio en la creación plástica, al paisaje y su incorporación como elemento indispensable en la concepción de las obras plásticas públicas, realizando un acercamiento al proceso de trabajo de Eduardo Chillida.

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Reflexiones en torno al espacio en la creación plastica. Del cocepto de aroma a la concepción del plano en la obra de Eduardo Chillida.

Author: Nogaledo Gómez, Laura
Publisher: Eumed.net
Year: 2015
Source: https://idus.us.es/bitstreams/85f2e638-69c0-433c-a0cc-be1079f91e2f/download
PONENCIA
REFLEXIONES EN TORNO AL ESPACIO EN LA CREACIÓN PLÁSTICA.
DEL CONCEPTO DE AROMA A LA CONCEPCIÓN DEL PLANO EN LA
OBRA DE EDUARDO CHILLIDA
Lau a Nogaledo Gómez.
Facul ad de Bellas A es. Uni e sidad de Se illa
lnogaledo us.es
Abs ac :
“El se humano es una c ia u a singula . Posee una se ie de do es que lo hacen único
en e los animales, así que aún a su pesa no es una igu a del paisaje sino quien lo
con igu a, es, en cue po y alma, el explo ado de la na u aleza. El animal ubicuo que no
ha hallado, sino que ha cons uido su hoga en odos los con inen es.”
1
Se plan ean e lexiones en o no al espacio en la c eación plás ica, al paisaje y su
inco po ación como elemen o indispensable en la concepción de las ob as plás icas
públicas, ealizando un ace camien o al p oceso de abajo de Edua do Chillida.
Palab as cla e: Espacio, c eación plás ica, en o no, ob a.
1
BRONOWOSKI Jacobs: The ascen o man, 1973
1. In oducción
La capacidad de obse ación del paisaje, en una sociedad ca gada de nue as
ecnologías, bomba deada cons an emen e po una cul u a de la imagen digi al, ha ido
en de imen o y ha es ado impo ancia al dis u e y ap eciación del en o no na u al.
Su ge la necesidad de conduci la mi ada del espec ado , que se señalen los luga es pa a
sabe ap ecia los y des-a o ia la capacidad de pe cepción del en o no.
El medio na u al, su ep esen ación y su elación con el indi iduo, han sido una uen e
de inspi ación del a e. Sin emba go la elación con el paisaje ha a iado
conside ablemen e en los úl imos iempos, casi el 80% de la población eu opea no i e
en el medio u al, en los úl imos 40 años es amos i iendo una de las mayo es
ans o maciones del medio u al y u bano.
Edua do Chillida es uno de los a is as plás icos p eocupado en pone en alo el
en o no, an o na u al como u bano, in i ándonos con sus ob as a epa a en ello,
esca a luga es ol idados, e ce os paisajes, que po es a ca en es de uso, pasaban
inad e idos. Chillida con sus in e enciones escul ó icas e alo iza y esca a esos
en o nos pa a el dis u e del espec ado .
A a és de su p oceso de abajo, la e olución de su ob a an o bidimensional como
idimensional, y sus esc i os, nos ap oximamos al concep o de espacio que Chillida
cues ionó y abajó du an e oda su ayec o ia a ís ica.
2. El Espacio
“El espacio se á anónimo mien as no lo limi e. An es mis ob as e an p o agonis as,
aho a deben se medios pa a hace p o agonis a al espacio y que es e deje de se
anónimo.”
2
El espacio como concep o es abs ac o, aunque exis e de o ma na u al, depende de una
capacidad de pe cepción pa a ap ecia lo y da le di e en es alo es.
Es nues o medio na u al. Podemos en ende lo como odo o nada. No es angible, pe o
desde un pun o de is a ísico es cuan i a i o, po lo an o podemos medi lo. Desde un
pun o de is a plás ico adquie e unas conno aciones cuali a i as sensibles, dependiendo
2
Chillida E. Esc i os. Edi . La áb ica, Mad id 2005, pag. 58
de nues a capacidad de pe cepción.
Como ecoge José Jiménez: “La idea de espacio equie e la ac i idad con igu ado a,
ope a i a, de la men e acional y ma emá ica. Sólo a pa i de ese es ablecimien o son
posibles, en un después “cul u al”, concebido como adición an opológica, los usos
li e a ios, plás icos o musicales, es deci : es é icos, de la misma.”
3
El concep o de espacio, an o de mane a indi idual como en elación con el iempo, es
un ema de in es igación undamen al an o en el siglo XX como en el siglo XXI, que
ha in luido en odas las disciplinas.
Los c eado es plás icos abajan la idea del espacio en sus di e en es e ien es
elacionándolo con di e en es ma e ias, donde se analiza p o undamen e su uso,
capacidades y p opiedades en su aplicación es é ica desde una pe spec i a c eado a.
Chillida dedica oda su ayec o ia p o esional a la in es igación del espacio, a su
es udio concep ual y aplicación plás ica.
3. El espacio plás ico, la ma e ia de los a omas:
Se puede en ende como espacio plás ico el que es á abajado desde las a es como
escul u a, pin u a y a qui ec u a. Es una usión del espacio concep ual, pe cep ible,
as o ísico y pe sonal, cons uido median e undamen os ma emá icos, ilosó icos y
sensibles, ma e ializado a a és del dibujo geomé ico y a ís ico, la escul u a, pin u a o
a qui ec u a.
Como señala Jiménez: “el espacio plás ico se concibe como una imagen del espacio
cósmico y geomé ico, al que p esupone, pe o si uándose en un o den men al y de
exis encia di e en e. La e sión plás ica (y li e a ia, y musical) del espacio en el mundo
g iego an iguo se es ablece den o del ma co de la ep esen ación sensible, como un
aspec o más de la mímesis: esa habilidad o des eza de p oducción de imágenes que,
con el iempo, se ía cen al en nues a idea de a e.”
4
Es e es el espacio que Chillida busca en ende , disecciona y ap ende a abaja . Es el
ma e ial undamen al de oda su p oducción, aba cable desde el dibujo y con él y a
3
Jiménez J. Pensa el espacio. En el cá alo de la exposición colec i a Concep es de l’espai.
Fundación Joan Mi ó, Ba celona 2002.
4
Jiménez J. Pensa el espacio. En el cá alo de la exposición colec i a Concep es de l’espai.
Fundación Joan Mi ó, Ba celona 2002.
a és de él, en el es o de disciplinas.
“El a is a: el escul o , el pin o y, en cie a medida, el a qui ec o, in oduce un co e,
una cesu a, en el sus a o abs ac o que concebimos como ecep áculo de odas las
o mas y cosas, y lo hace así isible: al da le un sopo e sensible, al delimi a su o ma,
la ob a de a e se con ie e en una especie de eco, de ma e ialización, de esa idea
abs ac a que nos pe mi e pensa cien í icamen e el despliegue del cosmos.”
5
4. La p o undidad de la mi ada, la impo ancia del en o no:
Desde la pe spec i a del c eado plás ico podemos di e encian dos isiones que suponen
un cambio impo an e en la escul u a mode na, conc e amen e en la concepción de la
ob a que ha dado paso a las in e enciones ac uales. Cabe des aca los es udios de Ja ie
Made uelo como La pé dida del pedes al en la escul u a del s. XX. En él e lexiona
sob e la localización del pun o de is a del espec ado , pa a explica la e olución
plás ica.
Di e enciando las ob as de bul o edondo, que uncionan po si mismas, c eadas pa a
acapa a la o alidad de la mi ada del espec ado sin ene en cuen a en su concepción el
luga de ubicación como pa e concep ual del mismo.
F en e a las ob as que son c eadas y compues as en unción de su en o no, que ope an
casi a modo de en ana pa a mos a el paisaje ci cundan e.
Al ondo inicialmen e inac i o desde un pun o de is a composi i o, se le con ie e un
alo den o de la ob a.
Es un cambio de plan eamien o en la c eación de la ob a, en el p ime pun o se
componen las piezas sob e sí mismas, uncionando de o ma independien e. Con el
cambio de pun o de is a las ob as no se en ienden sin su con ex o, el espacio
ci cundan e en a a o ma pa e de la composición, son ob as c eadas pa a un luga
conc e o.
Chillida p eocupado po modela el espacio en sus ob as, no en iende sus
cons ucciones sin el espacio ci cundan e. La ubicación es un ac o de e minan e y de
suma impo ancia, c eando sus ob as en unción del en o no, a ándolo como una
ma e ia especial den o de la composición. Es e ac o Chillida lo conside a
concluyen e, elige con sumo cuidado los luga es y en o nos que ab aza án sus ob as,
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Jiménez J. Pensa el espacio. En el cá alo de la exposición colec i a Concep es de l’espai.
Fundación Joan Mi ó, Ba celona 2002
llegando incluso a no ins ala su ob a si el en o no pa a el que ue ideada ha a iado
conside ablemen e.
P ueba de ello es la ob a A co de la libe ad, enca gada pa a su ubicación en Pa ís. En
el p oceso de u banización del emplazamien o, el p oyec o inicial, sob e el que Chillida
había concebido su ob a, ue al e ado o undamen e, has a al pun o que Chillida, aún
habiendo ealizado ya el enca go, se negó a ins ala la en un ambien e donde en endía
que su in e ención no apo aba nada, no eniendo sen ido enma ca en o nos
inexis en es.
A co de la Libe ad odeada de la p ade a del Chillida Leku..
5. El dibujo colonizado del espacio:
Desde la P ehis o ia, cuando el homb e se en en a al medio na u al, su ins in o es
coloniza lo, c ea un espacio en el que se sien a segu o y pone su ma ca.
El homb e de una mane a inna a sien e la necesidad de ealiza ep esen aciones
g á icas, haciendo suyo el medio ci cundan e.
“Nace , es sali desde el acogedo nido de la se pien e en oscada en que i imos nue e
meses encogidos a la luz deshabi ada, al ío neu o, a lo que llamamos espacio y en
ealidad solo es un é igo en an o que no enemos un pa ón con que medi lo, ni una
no ma que nos pe mi a si ua nos en el mundo que así se nos ab e (...) el espacio pa a
quien sale de una cálida ma iz en la que no hay dis ancias en e el ú y el yo, o en e el
yo y el o o, solo es un p incipio acío: Pu o acío (...) An e el acío ío, neu o y sin
medida, ¿qué hace ? Se odean con unas pied as unos pequeños espacios, que po el

me o hecho de es a odeados se uel en sag ados.”
6
Señala un espacio pa a delimi a lo con ie e cie a sensación de p opiedad, de segu idad
y anquilidad.
“El a e nacido del i o y la magia; el a e nacido de una angus ia cósmica; el a e como
in ención epen ina, en aizada en el empeño de o namen ación; el a e como p oduc o
del empeño del juego del homb e; el a e po el a e: Todas es as eo ías y quizá más,
con ienen algún elemen o de e dad. La necesidad ap emian e del a e no se puede
educi a un solo impulso. La na u aleza del impulso dominan e cambia con o me a los
concep os cambian es que el homb e iene del mundo.
El a e es una expe iencia undamen al. B o a de la pasión inna a del homb e de
cons ui un medio de exp esión de su ida in e io . Es indi e en e que el impulso básico
de es os sen imien os su ja de una angus ia cósmica, de la necesidad de juga , del a e
po el a e, o como hoy en día, del deseo de exp esa en signos y símbolos el eino de lo
inconscien e.”
7
El impulso que lle a a la c eación, la ex e io ización de lo que encie a el ce eb o del
a is a, la ma e ialización de La Idea de ese a oma pe seguido que señala un camino
desconocido, una búsqueda incansable de lo que oda ía no se sabe hace .
“Y al poco a o, el papel en blanco se ha llenado de azos di igidos a alguna pa e, se ha
plagado de palab as que inci an a oma decisiones.”
8
El dibujo pe mi e in e eni un espacio bidimensional donde el a is a iene o al
libe ad, un espacio de c eación en blanco donde se puede ma e ializa odo. Se
compone, o ganiza, equilib a, p opo ciona. De la nada del papel acío, c ea un odo, su
odo, la ob a del c eado .
El lenguaje plás ico conec a di ec amen e con la pa e senso ial del espec ado , es un
6
Celaya: Gab iel. Los espacios de Chillida, en el ca álogo “Chillida escala Humana” Ed. Caja de
aho os de As u ias, Mad id, 1991, p. 25
7
S. Giedion, El p esen e e e no: Los comienzos del a e, Edi . Alianza Fo ma Mad id 2003 (1ª
imp esión 1981) pag.27.
8
G. Teysso . A qui ec ónico. La cues ión de los o ígenes. En Re . A i ex. nº3, pag.17
lenguaje que desci amos y sen imos. Chillida lo llama a omas, in uiciones a las que ni
siquie a, a eces, sabe pone les palab as, que in oducen en un mundo senso ial al
espec ado a apando su a ención e inmiscuyéndolo en o a a mós e a.
Sin emba go no odos los espec ado es sien en lo mismo al con empla una ob a, cada
uno expe imen a unas emociones y sensaciones, un ag ado o una indi e encia. Quizá
po que cuando el espec ado se en en a a una c eación a ís ica, ealmen e se es á
en en ando a sí mismo, a su descodi icación pe sonal del lenguaje plás ico de la ob a.
El a e pe mi e al c eado lanza su discu so y al espec ado pe cibi lo que es é
p epa ado pa a e , lo que quie a e o lo que necesi e e .
“Dibuja es el equi alen e a pensa . Algunos dibujos se hacen con la misma
in ención que se esc ibe: son no as que se oman. O os in en an esol e la
ejecución de una escul u a en pa icula , o imagina cómo unciona ía. Exis e un
e ce ipo, dibujos ep esen acionales de ob as, que se ealizan después de las
mismas, dándoles un nue o en oque. Todos ellos posibili an una ap oximación
sis emá ica en el abajo, incluso si a menudo ue zan su lógica in e na has a el
absu do. El p ime ipo de dibujos pod ía llama se concep ual: ijan una idea. Se
llega en onces a un cie o pun o en que ya no pe enecen a es e ipo, y al
hace lo el obje i o ya no eside en la ep esen ación de las piezas, sino en caza
la ene gía de las ideas. El dibujo debe conside a se e minado cuando se alcanza
el pun o en el que la idea se de ine como necesa ia”
9
.
Dibuja es e , es á basado en la pe cepción y a a és del conocimien o, cons i uye un
p oceso de abs acción, implíci o en la acción misma de la c eación.
“Los pin o es, los escul o es y a qui ec os se han es o zado odos po que e da
su de inición del dibujo, algunos han dicho que debe se una especulación
nacida en la men e y una a i iciosa indus ia del in elec o pa a pone en ac o su
ue za siguiendo la bella idea. O os dicen que debe se una ciencia bella y
egulado a de oda p opo ción, de odo aquello que se e como o denada
composición, de la cual se deduce la g acia de sus debidas medidas, lo que se
consigue po el es udio y po la g acia di ina, pa a noso os el dibujo es como
9
Ex ac o de la de inición que hace B uce Nauman pa a la exposición D awing &
G aphics pa a el museo de Ró e dam en 1991.
una i a luz de bello ingenio po cuan o a nues a men e apo a el ojo pa a
conoce aquello que hay de bello y bueno en el mundo”.
10
Como de ine Luis Racione o: “El pin o (es o es ex ensible a cualquie a is a plás ico)
ha de ene una disposición an e io al ac o de pin a ecep i a. El que desee
pin a ob as maes as de la c eación p ime o debe sen i se cau i ado po su
encan o, después de es udia la con mucho cuidado, que ague po ellas, que
sacie sus ojos de ellas, y que después o dene es as imp esiones cla amen e en su
men e”
11
.
Chillida abajó, cues ionó y e lexionó el espacio a a és del dibujo, disciplina que
es udió, cul i ó y p ac icó du an e oda su ida. E olucionando desde unos inicios de
o mación igu a i os en el Cí culo de Bellas A es de Mad id, donde des acó po su
habilidad y des eza. Su p eocupación y análisis de las es uc u as in e nas en la
composición dibujís ica, las líneas de ue za, los i mos, los pesos, el equilib io, ue on
de e minan es en su es udio del espacio en oda su ob a y su paso a la abs acción.
6. He amien as del dibujo pa a in e eni el espacio
Como ecoge R. A heim: “Desde el pun o de is a psicológico, podemos deci que
aunque nos mo emos lib emen e en el espacio y en el iempo desde los albo es de la
conciencia, la cap ación ac i a de es as dimensiones po pa e del a is a se desa olla
paso a paso, de con o midad con la ley de la di e enciación.”
12
La p ime a dimensión se educe a una línea, es una isión muy p imi i a del espacio,
donde únicamen e pod íamos señala pun os que ma quen cie os i mos po la
dis ancia.
10
G. B. A menini en De e i p ece i della pin u a, Rabena 1586, ci ado po Gómez Molina en
“Las lecciones del dibujo”
11
Racione o, Luis, Tex os de es é ica aoís a, Mad id, Alianza 1983.
12
A nheim R. A e y pe cepción isual, Alianza o ma 1979, 4ª eimp esión 2008. Mad id. Pag.
227
La segunda dimensión nos ab e el espacio en el eje, es deci la al u a, nos pe mi e
ealiza ep esen aciones básicas planas.
La e ce a dimensión nos p opo ciona p o undidad, y una libe ad comple a de
ep esen ación. En las dos dimensiones, a a és de los sis emas de ep esen ación
podemos ingi la e ce a dimensión, c eando la pe cepción isual de p o undidad.
6.1 La línea
“LINEA que aza la his o ia de un ela o inmemo ial. G a ismo que luye y aza en el
espacio las ealidades en elazadas y compac as del acío. Á bol que c ece y se
expande; línea que habla con su somb a. Vacío ac i o y dinámico que o ada la
supe icie.”
13
Si analizamos la ob a dibujís ica de Edua do Chillida comp obamos que es una
disciplina que cul i ó du an e oda su ida, muy p eocupado po el espacio, sus dibujos
se cen an en cómo con igu a lo y conc e a lo. Su azo es ue e y i me, delimi a y
compone con g an habilidad y sol u a. No hay colo , no hay juegos de luces y somb as.
Son delimi aciones del espacio en su es ado más pu o.
“He ap endido que lo que no he dibujado, jamás lo he is o ealmen e, y que cuando
empiezo a dibuja una cosa co ien e es cuando me doy cuen a de lo ex ao dina io que
es, un au én ico milag o.”
14
Chillida elige conscien emen e la emá ica del espacio pa a ealiza su ob a. Podía
habe omado múl iples caminos, pe o decide abaja sob e el mismo. Inicialmen e a
a és del dibujo, disciplina que cul i ó du an e oda su ayec o ia y que le pe mi ía
cues iona al espacio desde las dos dimensiones, con inuando con sus escul u as, donde
el diálogo e a di ec o.
13
An ón Pa iño: Luga es de Chillida, en ca álogo “Edua do Chillida, ida y iloso ía” Ed. Cen o
Cul u al Dipu ación de Ou ense, 2003.
14
F ede ick F anc he Zen o Seeing, 1973, ci ado en B. Edwa ds, Ap ende a dibuja con el lado
de echo del ce eb o. Pág. 32