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Medusa en la cultura moderna: la transformación del mito desde la cultura clásica al cine (2010 - comienzos de la década de 2020)

Abstract

Esta investigación abarca el estudio de la evolución del mito de Medusa desde la literatura clásica hasta el cine contemporáneo, mediante las adaptaciones ubicadas entre el 2010 y la década de 2020. A partir de un análisis comparativo se exploran las diferentes representaciones, desde las más tradicionales, donde Medusa aparece como un personaje secundario con aspecto monstruoso, hasta las nuevas versiones más humanizadas e influidas por las teorías feministas. El objetivo es identificar la resignificación del personaje como un símbolo de lucha contra la opresión.

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Medusa en la cultura moderna: la transformación del mito desde la cultura clásica al cine (2010 - comienzos de la década de 2020)

Author: Santana Daoudi, Fayrouz
Year: 2024
Source: https://idus.us.es/bitstreams/567bb8f1-6715-4c6f-a49a-7db4ea46b520/download
UNIVERSIDAD DE SEVILLA
Más e en Es udios Lingüís icos, Li e a ios y Cul u ales
T abajo Fin de Más e
Medusa en la Cul u a Mode na. La T ans o mación del Mi o desde la
Li e a u a Clásica al Cine (2010 - comienzos de la década de 2020)
1
En onces, llega á la opo unidad y la poe isa mue a que
ue la he mana de Shakespea e ecob a á el cue po del que
an a menudo se ha despojado. Ex ayendo su ida de las
idas de las desconocidas que ue on sus an epasadas,
como su he mano hizo an es que ella, nace á. En cuan o a
que enga si noso as no nos p epa amos, no nos
es o zamos, si no es amos decididas a que, cuando haya
uel o a nace , pueda i i y esc ibi su poesía, es o no lo
podemos espe a , po que es imposible. Pe o yo sos engo
que end á si abajamos po ella, y que hace es e abajo,
aun en la pob eza y la oscu idad, me ece la pena.
Vi ginia Wool
2
ÍNDICE
I. Resumen
II. In oducción
1. Jus i icación
2. Obje i os
3. Me odología
III. Medusa en la li e a u a clásica: análisis y eo ías mode nas
1. Su ap o
2. Su pode
3. Su decapi ación
4. Su cabeza como a ma
IV. Medusa en el cine mode no: simbolismos y e olución de la década de 2010 a
la década de 2020
1. Medusa en el cine de la década de 2010
— Clash o he Ti ans (Louis Le e ie , 2010)
— Pe cy Jackson & he Olympians: The Ligh ning Thie (Ch is
Columbus, 2010)
2. Medusa en el cine de la década de 2020
— Black Medusa (Yousse Chebbi, Ismäel, 2021)
— Medusa (Ani a Rocha da Sil ei a, 2021)
V. Conclusión
VI. Bibliog a ía
VII. Anexo I
VIII. Anexo II
3
I. Resumen
Es a in es igación aba ca el es udio de la e olución del mi o de Medusa desde la
li e a u a clásica has a el cine con empo áneo, median e las adap aciones ubicadas en e
el 2010 y la década de 2020. A pa i de un análisis compa a i o se explo an las di e en es
ep esen aciones, desde las más adicionales, donde Medusa apa ece como un pe sonaje
secunda io con aspec o mons uoso, has a las nue as e siones más humanizadas e
in luidas po las eo ías eminis as. El obje i o es iden i ica la esigni icación del
pe sonaje como un símbolo de lucha con a la op esión.
Palab as cla e: Medusa – adap aciones cinema og á icas – mi ología – eminismo –
ein e p e ación de mi os – nue as na a i as.
II. In oducción
1. Jus i icación
La in luencia de la li e a u a clásica, an o la ina como g iega, en las mani es aciones
a ís icas a lo la go de la his o ia es más que e iden e. Es e impac o incluye, en e
innume ables ejemplos, el ea o de William Shakespea e o una g an can idad de no elas
his ó icas como Yo, Claudio (Robe G a es)
1
. El cine, en pa icula , ha ecu ido
ecuen emen e a la li e a u a clásica como uen e de inspi ación, e lejando el in e és de
guionis as y di ec o es po adap a o ein e p e a esas his o ias. Asimismo, en las úl imas
décadas, el in e és po ep esen a pe sonajes emeninos de la mi ología clásica ha sido
no able, como se obse a en Wonde Woman (Pa y Jenkins, 2017), Penèlope (E a Vila,
2018) o Medea (2021, Alexande Zeldo ich, 2021).
El p esen e abajo se cen a en Medusa, una igu a que ha es ado muy p esen e a lo
la go de la his o ia del a e g acias a a is as como Pe e Paul Rubens (Anexo I.1),
Michelangelo Me isi da Ca a aggio (I.2), Ben enu o Cellini (I. 3) y Gian Lo enzo
Be nini (I. 4). La Go gona ha expe imen ado una ans o mación signi ica i a y la
podemos encon a en di e sas disciplinas. En el a e con empo áneo, algunos a is as han
ein e p e ado su igu a, como Oli ia Lomenech Gill (I. 5) (ilus ado a de la no ela
g á ica Medusa: The Gi l Behind he My h de Jessie Bu on) o Jackqui Oakley (I. 6)
(ilus aciones Medusa, The P o ec ess y Medusa, Tu ning Pa ia chy o S one pa a el
1
Ma ín Puen e, pp. 635-654.
4
a ículo snake eyes: he powe o u n he pa ia chy o s one de McKenzie Schwa k pa a
Bi ch Magazine). En polí ica, la escul u a de Luciano Ga ba i (I. 6) ue u ilizada pa a
denuncia los ac os de Ha ey Weins ein en e al ibunal de Nue a Yo k, con i iéndose
pa a algunos en símbolo del mo imien o MeToo
2
. Asimismo, como indica Ma y Bea d
3
,
«la cabeza de Medusa de Ca a aggio ha sido ep oducida una y o a ez pa a decapi a a
muje es polí icas» (I. 7), como, po ejemplo, «T ump con e ido en Pe seo decapi ando
a Hilla y Clin on con e ida en Medusa» (I. 8).
En el campo del psicoanálisis, Sigmund F eud o eció una in e p e ación sob e el
simbolismo de la cabeza de Medusa, sob e las que más a de se han desa ollado nue as
pe spec i as de la mano de Julia K is e a y Ba ba a C eed. En los ideojuegos Assassin’s
C eed: Odyssey (I. 9) y God O Wa II (I. 10) ambién hubo espacio pa a Medusa, así
como en jugue e ías con la ma ca Ba bie (I. 11); en la moda con el logo de Ve sace (I.
12); en la música, con emas como Medusa de Nina T ibus (I. 13) o Alba Reche (I. 14);
en la danza con Medusa Gua diana de Sa a Ba a (I. 15); y en el ea o con Medusa de
José Ma ía del Cas illo (I. 16). Finalmen e, en la li e a u a con empo ánea, au o as como
Anwen Kya Haywa d en He e, he wo ld en i e, Na alie Haynes en S one Blind: Medusa’s
S o y y Rosie Hewle o Jessie Bu on en Medusa han log ado eesc ibi el mi o de
Medusa, p esen ando la his o ia desde su pe spec i a: des acan el auma y la p esen an
como un pe sonaje que ha sido silenciado po el pode pa ia cal.
En es e con ex o de c ecien e ein e p e ación y esigni icación del mi o, es e abajo
se cen a en in es iga las adap aciones del mi o de Medusa en el cine con empo áneo,
conside ando sus aíces en la li e a u a clásica. Se explo a cómo la e olución del
pe sonaje ha sido moldeada a a és del su gimien o de nue as eo ías eminis as jun o al
c ecien e acceso de las muje es en la c eación audio isual. Es e análisis p e ende explo a
la e olución de Medusa, que pasa de se un pe sonaje secunda io y mons uoso a
con e i se en una p o agonis a ca gada de emociones y complejidades psicológicas.
2. Obje i os
El obje i o gene al de es e abajo es analiza las di e en es adap aciones
con empo áneas del mi o de Medusa en el cine, explo ándolo desde la in luencia de la
2
La «Medusa» del #MeToo se ins ala en e al ibunal de Nue a Yo k donde ue juzgado Weins ein,
2020, ABC, 15/oc ub e/2020.
3
Bea d, p. 78-81.

5
li e a u a clásica y su esigni icación en la cul u a mode na. La in es igación se cen a en
la igu a de Medusa desde su ep esen ación mons uosa has a su ans o mación en un
pe sonaje más humanizado en el con ex o de las eo ías eminis as. Se plan ea la hipó esis
de que es a c ecien e ep esen ación de Medusa esponde a un p oceso de e alo ización
y humanización de pe sonajes emeninos en el cine. En el ejemplo de Medusa, su auma
y ic imización se ían los elemen os cla e. De es e modo las nue as na a i as han
ans o mado el pe sonaje de Medusa, pasando de se una igu a secunda ia en la ama a
se un pe sonaje complejo y ca gado de emociones que e leja un cambio de pe cepción
en la cul u a popula .
Asimismo, es e abajo lle a a cabo un es udio compa a i o en e dis in as
adap aciones cinema og á icas con el in de iden i ica las di e encias en la ep esen ación
de Medusa. O o de los obje i os es in es iga cómo la c ecien e pa icipación de las
muje es en la indus ia cinema og á ica ha in luido en la ein e p e ación de Medusa. Es e
análisis pe mi i á comp ende la up u as y con inuidades en la ep esen ación de la
Go gona a lo la go de la his o ia, con ibuyendo a una esigni icación como símbolo de
lucha con a las es uc u as pa ia cales. Finalmen e, es e abajo busca se i de puen e
en e el análisis académico y la di ulgación, ace cando a un público más amplio la
complejidad y e olución del mi o de Medusa.
3. Me odología
Se sigue una me odología diseñada pa a explo a la ep esen ación de Medusa en el
cine, conside ando an o su con ex o cul u al y simbólico como la adición clásica que
sus en a el mi o. La in es igación se di ide en dos bloques p incipales. El p ime o
examina el mi o de Medusa en la li e a u a clásica, con as ándolo con eo ías mode nas,
que se en ocan p incipalmen e en el psicoanálisis de Sigmund F eud y las c í icas
eminis as pos e io es, como las de Ba ba a C eed o Heidi Mo se. Se han usado
agmen os de au o es clásicos con aducciones de ediciones publicadas pa a explica las
di e en es pa es del mi o. Es as ci as se pueden encon a en cas ellano a lo la go del
cue po del abajo, pe o las e siones o iginales en la ín y g iego se hallan en el Anexo
II, ex aídas de Pe seus Digi al Lib a y. Pa a las ci as de eó icos mode nos que ca ecen
de una e sión edi ada al cas ellano se p esen a una aducción p opia en el cue po del
abajo y la e sión o iginal en inglés a pie de página.
6
El segundo bloque del abajo se cen a en la ep esen ación de Medusa en el cine
con empo áneo aba cando dos e apas: Medusa como pe sonaje secunda io y Medusa
como p o agonis a simbólica. En cada e apa se lle a a cabo un análisis indi idual y
de allado de dos películas, cen ado en el con ex o, esumen y análisis de la ep esen ación
de Medusa. Finalmen e, se sin e izan los esul ados pa a llega a una conclusión in eg al.
Los c i e ios pa a la selección de es as películas incluyen no solo la pa icipación
equi a i a de di ec o es y di ec o as, sino ambién la di e sidad geog á ica de la
p oducción, o eciendo un en oque global y amplio. Po úl imo, en lo que espec a a la
p esen ación bibliog á ica, el es ilo de las ci as y e e encias siguen la no ma i a del
sis ema A.P.A.
III. Medusa en la li e a u a clásica: análisis y eo ías mode nas
Es e apa ado iene como obje i o ealiza un análisis en e las dis in as uen es
li e a ias clásicas, cen ándose en señala las di e encias e inno aciones que cada au o
expone sob e el pe sonaje. A a és de es e es udio, se pod án iden i ica cuáles han sido
las di e en es e siones del pe sonaje que se han g abado en el imagina io cul u al y, a su
ez, han in luido en las ep esen aciones cinema og á icas que se analiza án más
adelan e. Asimismo, en es e abajo se explo a án las di e en es eo ías mode nas sob e
el simbolismo del mi o de Medusa con un en oque eminis a.
Como ya indica Mo se, «la epopeya simulada de O idio es la uen e an igua más
desa ollada de la his o ia de Medusa y la que más ha in luido en la adición lí ica
occiden al»
4
. En Me amo osis se adap a de mane a lib e los « ela os mí icos
agmen a ios an e io es, incluidos los de Hesíodo»
5
. Po odo ello, se conside a que «la
e sión de O idio de la his o ia de Medusa a aiga cie os de alles en el imagina io
cul u al, congelándola de hecho con an a segu idad como su ema»
6
.
Biè e- Pe in indica que exis en cua o elemen os impo an es «pa a la ecepción
ac ual de Medusa: su ap o, su pode , su decapi ación y la ans o mación de su cabeza en
a ma»
7
. Pa a expone el mi o u iliza é sus palab as como inspi ación y las siguien es ob as
4
Mo se, p. 178-179: “O id’s mock epic is he mos de eloped ancien sou ce o Medusa’s s o y, and he
one ha has he mos in luenced Wes e n ly ic adi ion”.
5
Ibidem: “p e ious agmen a y my hical accoun s, including hose o Hesiod”.
6
Ibidem: “O id’s e sion o Medusa’s s o y eng ains ce ain de ails in he cul u al imagina ion, in e ec
eezing hen as su ely as he subjec ”.
7
Biè e e-Pe in, p. 22.
7
clásicas: Ilíada (Anexo II. 1) y Odisea (Home o) (II. 2), Teogonía (Hesíodo) (II. 3),
P ome eo encadenado (Esquilo) (II. 4), A gonáu icas (Apolonio de Rodas) (II. 5),
Biblio eca (Apolodo o) (II. 6), Desc ipción de G ecia (Pausanias) (II. 7), Fa salia
(Lucano) (II. 8) y Me amo osis (O idio) (II. 9)
8
.
1. Su ap o (o igen, belleza, encuen o con Poseidón)
En la adición helenís ica se p esen a a Medusa como hija de Fo cis y Ce o,
di inidades ma inas que engend a on po un lado a las G ayas y po o o a las Go gonas,
dos g upos de he manas cuyos mi os es án en emezclados (Ha d, 101). La adición nos
cuen a que las Go gonas e an es he manas: Es eno, Eu íale y Medusa, desc i as
mayo i a iamen e como mons uos ho ibles. En lo que espec a a es a úl ima, si bien e a
concebida desde su o igen como una c ia u a mons uosa, los au o es clásicos la p esen an
desde el p incipio como una doncella he mosa y mo al, que gua daba su cas idad y e a
sace do isa en el emplo de A enea. Hesíodo, Esquilo, Apolodo o y O idio apo a on la
siguien e in o mación espec i amen e:
«Ce o, po su pa e, engend ó con Fo cis […] a las Go gonas […], de a moniosa
oz, Es eno, Eu íale y la des en u ada Medusa. Es a e a mo al, pe o las o as
inmo ales y exen as de ejez las dos»
9
.
«T es he manas aladas, con cabelle a de se pien es. Son las Go gonas, odiadas po
los mo ales, pues no hay mo al que, si las mi a, conse e el alien o»
10
.
«Las Go gonas enían cabezas odeadas de escamas de d agón, g andes colmillos
como de jabalí, manos b oncíneas y alas do adas con las que olaban; pe i icaban
a quien las mi aba»
11
.
«Medusa e a de una belleza deslumb an e, y muchos nobles i alizaban con la
espe anza de posee la, y nada en ella e a más he moso que sus cabellos: así me
dijo uno que asegu aba habe lo is o»
12
.
8
En el anexo II se pueden encon a odos los agmen os ci ados en es e abajo en e sión bilingüe y
o denados c onológicamen e.
9
Hesíodo, Teogonía, 270-279.
10
Esquilo, P ome eo encadenado, 799-802.
11
Apolodo o, Biblio eca, II, 4.2.
12
O idio, Me amo osis. IV, 796-798.
8
Cabe des aca que exis e una in e p e ación e eme is a de las Go gonas
conse ada po Diodo o de Sicilia (Biblio eca his ó ica, III, 54 y 55). Dicho au o na a
que las Go gonas habi aban en los con ines de los A lan es, pueblo some ido po las
Amazonas, quienes inci a on a su eina, Mi ina, a decla a le la gue a a sus ecinas las
Go gonas. Resul a on ic o iosas las Amazonas y, as habe se ecompues o las
Go gonas, es as ue on a acadas po Pe seo y, inalmen e, aniquiladas po He acles
13
.
Re omando las ci as de los au o es clásicos: mien as que Hesíodo se cen a en lo
que di e encia a Medusa de sus he manas, Esquilo y Apolodo o desc iben a las Go gonas,
incluyendo a Medusa en ellas, como se es mons uosos, e o zando la imagen de Medusa
como un mons uo ho ible y emible. En con aposición a es o, O idio la desc ibe como
una he mosa doncella, haciendo hincapié en la desc ipción de sus cabellos. De en e los
cua o au o es, en Me amo osis es donde se p esen a una isión más humanizada del
pe sonaje, que se á una íc ima de lo que iene a con inuación.
An es de con e i se en el mons uo que ya nos adelan an Esquilo y Apolodo o,
sucede algo impo an e, que pone nomb e a es e apa ado y sob e el que ahonda é a lo
la go de es e abajo: el encuen o con Poseidón, el momen o cla e que supone la
ans o mación de la bella Medusa en un se mons uoso. Sob e es o exis en a ias
e siones, lo que indica ya una e olución en la in e p e ación del mi o desde su o igen.
«Lo que había sido una elación inocen e en Hesíodo se con ie e en una iolación que
ocu e en el emplo de Mine a, des acando el papel de la diosa en la subsiguien e
ans o mación de Medusa de muje a mons uo»
14
. A simple is a se puede ap ecia una
impo an e di e encia y es o no solo se e leja en las aducciones escogidas de Hesíodo,
Apolodo o y O idio, sino ambién en el ex o o iginal:
«Con ella sola yació
15
el de azulada cabelle a en el sua e p ado, en e p ima e ales
lo es»
16
.
13
G imal, Dicciona io de la mi ología g iega y omana, s. “Medusa”.
14
Mo se, p. 183: “Wha had been an innocen coupling in Hesiod becomes a ape ha occu s in
Mine a’s emple, o eg ounding he goddess’s ole in Medusa’s subsequen ans o ma ion om woman
in o Mons e ”.
15
Hesíodo u iliza Παρελέξατο (3ª pe sona del singula del ao is o de indica i o en oz media de
παραλέγω), que signi ica en oz ac i a o lay beside (acos a al lado) y en oz media o lie beside o wi h
ano he (acos a se al lado o con o o). Véase ci a en Anexo II, p. 1.
16
Hesíodo, Teogonía, 278-280.
15
b e emen e de dónde pa e Pe seo y po qué se le enca gó la cabeza de Medusa. El p opio
Apolodo o lo explica de la siguien e mane a:
«Polidec es, que e a ey de Sé i os, se enamo ó de Dánae, pe o an e la di icul ad
de yace con ella po que Pe seo e a ya adul o, con ocó a sus amigos y con ellos a
Pe seo diciéndoles que eunie an egalos de boda pa a Hipodamía, hija de
Enómao. Al deci Pe seo que no acila ía ni an e la cabeza de la Go gona,
Polidec es pidió a los demás que buscasen caballos, pe o de Pe seo no acep ó
caballos, sino que le o denó ae la cabeza de la Go gona»
47
.
Desde el inicio Medusa es un simple obs áculo que el hé oe debe de iba con el
obje i o de ea i ma su alen ía y pode . La mo i ación pa a acaba con Medusa pa e
del deseo de Polidec es de yace con Dánae; pa a él Medusa no es más que un egalo de
bodas. Cabe des aca que, del mismo modo que la Go gona, Dánae ampoco iene oz en
es a his o ia, su des ino es á de e minado po las acciones de los homb es que la odean.
Se p esen a a ambas deshumanizadas y como un obje i o que debe se conquis ado.
Encon a a Medusa no se á ácil pa a Pe seo. Po es a azón, con ayuda de
He mes y A enea, llega has a las G ayas, he manas de las Go gonas, les a eba a el dien e
y el ojo que las he manas compa ían y las obliga a indica le el camino que le lle a á
has a unas nin as. Es as pod án suminis a le las he amien as necesa ias pa a cumpli su
misión: sandalias aladas, go o de Hades y la kíbisis. Asimismo, más a de He mes le
p opo ciona ía una hoz (Ha d, 318).
«Ayudado po He mes y A enea, Pe seo ma chó al encuen o de las Fó cides,
Enío, Pe edo y Dino […]. Las es disponían de un solo ojo y un solo dien e, que
compa ían: Pe seo los cogió y cuando se los eclama on dijo que los de ol e ía
si le indicaban el camino que lle aba has a las nin as. Es as nin as enían sandalias
aladas y la kíbisis […]. Las nin as poseían además el casco de Hades […].
Cubie o con él eía a quien que ía, pe o e a in isible pa a los demás […]. Con
una hoz de ace o ecibida de He mes llegó olando al Océano»
48
.
El iaje de Pe seo pa a ma a a Medusa es á es uc u ado con el obje i o de
ea i ma su he oicidad y elega a Medusa, las G ayas y las nin as a papeles secunda ios.
47
Apolodo o, Biblio eca, II, 4.2.
48
Ibidem.

16
Aunque es as úl imas se ep esen an de un modo más a o able en la his o ia, en ese
agmen o se puede ap ecia de mane a e iden e que odos los pe sonajes emeninos es án
deshumanizados y con e idos en ins umen os con los que se mide el éxi o del hé oe. A
pesa de su papel subo dinado, Pe seo necesi a de los conocimien os de las G ayas y las
nin as pa a consegui su obje i o, así como de la asis encia di ina que apo an He mes y
A enea. La diosa in e iene de nue o en a o ece a las desg acias de Medusa, ya
con e ida en mons uo, apo ando las he amien as idóneas pa a su asesina o.
La decapi ación de Medusa supone uno de los episodios más céleb es del mi o.
No solo ep esen a el clímax que alcanza el hé oe Pe seo en su misión, sino que da á luga
a pos e io es análisis sob e el uso de su cabeza. An es de ello, los ex os clásicos explican
que Pe seo, una ez en la gua ida, busca a Medusa y con ayuda de los ins umen os ya
mencionado decapi a a la Go gona. En algunas e siones se explica que el hé oe se ace ca
al mons uo y le co a la cabeza sin ayuda di ina, pe o en e siones pos e io es se na a
que la Go gona es á do mida o que es A enea quien di ige la mano del homb e mien as
que es e, pa a cumpli su a ea, se ayuda del escudo, u ilizándolo como un espejo (Ha d,
319). Apolodo o, Pausanias y Lucano lo explican de la siguien e o ma:
«So p endió do midas a las Gó gonas, Es eno, Eu íale y Medusa. És a e a la única
mo al, po eso Pe seo ue en iado a busca su cabeza. Pe seo se de u o jun o a
ellas aún do midas y, guiada su mano po A enea, ol iendo la mi ada hacia el
escudo de b once en el que se e lejaba la imagen de la Go gona, la decapi ó»
49
.
«Fue asesinada a aición de noche, y Pe seo, admi ando su belleza incluso
después de mue a, le co ó la cabeza y la lle ó pa a mos a la a los g iegos»
50
.
«¡Qué ca a se le puso a la Go gona, al co á sele la cabeza a golpes del cu o
hie o! ¡Qué caudal de eneno imagino que exhala ía su boca y qué cúmulo de
mue es di undi ían sus ojos! Ni siquie a Palas puede mi a los, y hab ían
congelado el os o de Pe seo, aun es ando de espaldas, si la T i onia no hubie a
despa amado los espesos cabellos y cubie o así la ca a con las culeb as»
51
.
49
Apolodo o, Biblio eca, II, 46.
50
Pausanias, Desc ipción de G ecia, II, 21, 5.
51
Lucano, Fa salia, IX, 679-683.
17
Todos los au o es conciben la decapi ación de Medusa como una na ación que
implica la in e ención di ina de alguna mane a, pe o cada uno apo a un ma iz especial
a la na ación. Apolodo o des aca que Pe seo la a aca mien as due me y lo hace mi ando
su e lejo en el escudo. Pausanias de nue o se emi e a su belleza, un elemen o p esen e
en el mi o de la Go gona, y explica que ue asesinada a aición y exhibida pos e io men e.
La desc ipción de Lucano es mucho más d amá ica y iolen a, cen ada en el e o que
p oduce Medusa incluso as su mue e.
La decapi ación de Medusa supone un momen o cla e en su his o ia y pa a
analiza es e concep o, de nue o, expongo en p ime luga la eo ía de F eud, quien al
espec o indica lo siguien e:
«Decapi a = cas a . El e o a la Medusa es en onces un e o a la cas ación,
e o asociado a una isión. Po innume ables análisis conocemos su ocasión: se
p esen a cuando el muchacho que has a en onces no había c eído en la amenaza
e un geni al emenino. P obablemen e de una muje adul a, odeado po ello; en
el ondo, el de la mad e»
52
.
Pa a F eud el e o que susci a la decapi ación de Medusa p o iene del miedo a
la cas ación que sien e un niño pequeño al e los geni ales de su mad e po p ime a ez.
Es e e o nace de e unos geni ales mu ilados: le ecue dan a la mue e, pe o, al mismo
iempo, a a és de es os se encuen a la ida. Del mismo modo ocu e con la cabeza de
Medusa: da mue e po que pe i ica, pe o ambién da ida po que engend ó a Pegaso y
C isao . El miedo que sien e Pe seo cuando se en en a a Medusa es un e o elacionado
con el desmemb amien o co po al.
«Con demasiada ecuencia, el mi o subsume la eminidad en obs áculos
lingüís icos o igu a i os pa a el suje o masculino hablan e»
53
. Al decapi a a Medusa, el
hé oe ea i ma su pode , de nue o la his o ia se cen a en la expe iencia masculina. El
hé oe des uye lo que pe cibe como una amenaza a su au o idad, de esa mane a, la
decapi ación se ep esen a como una mani es ación simbólica de iolencia pa ia cal, en
la que Medusa ep esen a el pode emenino con el que el pa ia cado no es capaz de
coexis i y que, po lo an o, me ece se de o ado, pe o ese pode es an ue e que, incluso
52
F eud, p 270.
53
Mo se, p. 177: ‘‘Too o en my h subsumes eminini y in o linguis ic o igu al obs acles o he male
speaking subjec ’’.
18
habiéndole dado mue e a la Go gona, sigue eniendo pode y la única solución se á
ap esa la, anula la y domina la.
En su elec u a del mi o, Mo se explica que la cabeza de Medusa cumple una doble
unción ( eniendo en cuen a la e sión de O idio), pues es «símbolo de ho o y de pode
poé ico que eme ge di ec amen e del cue po de una muje iolada»
54
. De es e modo, la
in e p e ación de Medusa como un símbolo de e o e ie e a la in e p e ación adicional
del mi o, ep esen ando al pe sonaje emenino con una ue za des uc i a, asociada al
miedo que la sociedad pa ia cal sien e hacia algo que no se puede con ola o
comp ende . Asimismo, ambién se puede hace una ein e p e ación del mi o en la que
el pe sonaje simboliza el pode que mana de una muje que ha su ido iolencia sexual y
de es a mane a su pode no es des uc i o. Es e análisis a más allá de la ic imización
del pe sonaje, pues o que el auma no la silencia, sino que la hace adqui i ue za y pode ,
ep esen a al pode emenino que ha sido silenciado, pe o que es capaz de con inua
desa iando la es uc u a del pode pa ia cal. Se obse a es a in e p e ación en algunas de
las in e p e aciones cinema og á icas que se analizan más adelan e.
En el análisis de F eud sob e la cabeza de Medusa, se asocia el e o y el pelig o con
la eminidad. Hélène Cixous p o undiza al espec o des acando que la eminidad es is a
como una amenaza que gene a miedo, pe o ambién una cie a exci ación en el pode
masculino, lo que p o oca el ansia de con ol y dominación sob e ella. Asimismo,
sub ie e la igu a del hé oe, que en luga de se un símbolo de alo y pode , es
ep esen ado como un pe sonaje eme oso y cubie o con p o ecciones di inas, y que,
como indicaba Pausanias, «asesina a aición». En es e análisis, la au o a sub aya que el
pa ia cado no es más que una es uc u a basada en la expe iencia masculina, que necesi a
ea i ma se pa a subo dina el pode emenino; po ello, ins a a las muje es a libe a se de
la imposición pa ia cal, de no deja se de ini po los miedos masculinos y sali :
«necesi an que la eminidad aya asociada a la mue e; ¡se exci an de espan o!, ¡po
sí mismos!, necesi an ene nos miedo. Mi a, los Pe seos émulos a anzando hacia
noso as, caminando hacia a ás como los cang ejos, aco azados de apo opos.
¡Boni as espaldas! No hay un minu o que pe de . Salgamos»
55
.
54
Mo se, p. 184: ‘‘symbol o ho o and o poe ic powe ha eme ges di ec ly om he body o a iola ed
woman’’.
55
Cixous, p. 21-22.
19
T as examina en p o undidad la igu a del hé oe y el momen o c ucial de la
decapi ación de Medusa, conside o esencial abo da su descendencia. Medusa, única de
las Go gonas con la capacidad de engend a ida, es aba emba azada en el momen o de
su mue e como esul ado de su encuen o con Poseidón. Po ello, al se decapi ada po
Pe seo, de las go as de su sang e nacie on C isao y el caballo alado Pegaso (Galla do
López, 208). Hesíodo y Apolodo o lo explican así:
«Cuando Pe seo le co ó la cabeza su gie on el inmenso C isao y el caballo
Pegaso»
56
.
«Al co a la cabeza, su gie on de la Go gona el caballo alado Pegaso y C isao ,
el pad e de Ge ión; a és os los había engend ado Poseidón»
57
.
Cabe des aca que es e no es el único momen o en el que Medusa engend a ida,
pues Apolonio de Rodas y Lucano explican en sus ob as que Pe seo, en el camino de
eg eso, po aba la cabeza de co ada de la Go gona y de es a caye on algunas go as de
sang e sob e el no e de Á ica, naciendo así las se pien es enenosas de Libia (HARD. R.:
319).
«Pues cuando sob e Libia olaba el compa able a los dioses Pe seo Eu imedon e
[…] lle ando al ey la cabeza ecién co ada de la Go gona, odas las go as de
neg a sang e que caye on al suelo hicie on ge mina la especie de aquellas
se pien es»
58
.
«De aquellas auces b o a on las se pien es que emi ie on es iden es silbidos con
sus lenguas ib á iles. Azo aban igualmen e el cuello de Medusa cuando aún podía
dis u a de ello: suel as po su espalda a modo de cabelle a emenina, su gen unas
culeb as, e guidas ambién en el lado opues o, en la en e, y luye el eneno
ipe ino al peina sus guedejas»
59
.
A a és de es as ci as se puede conclui en que la decapi ación de Medusa po pa e
de Pe seo no conlle a su inal absolu o, sino una ans o mación. Desde el p incipio,
según algunas e siones, Medusa e a desc i a como he mosa y mo al, pe o su ió la
56
Hesíodo, Teogonía, 278-280.
57
Apolodo o, Biblio eca, II, 47.
58
Apolonio de Rodas, A gonáu icas, IV, 1513-1518.
59
Lucano, Fa salia, IX, 630-635.
20
p ime a ans o mación a manos de A enea y pasó a se ho ible y mons uosa. Aho a
su e una segunda ans o mación en la que es capaz de gene a ida a pa i de su sang e,
pe o ambién de qui a la a a és de su mi ada. Aunque el mi o con ie e el ac o de
b u alidad con Poseidón en una na ación épica sob e el o igen de Pegaso y C isao ,
pod ía in e p e a se esa capacidad de Medusa pa a engend a ida as su mue e como la
necesidad emenina de esu gi as el auma.
4. Cabeza de Medusa como a ma (e e nidad, ap opiación y p o ección)
Es e úl imo elemen o del mi o se cen a en la magni icación del pode de Medusa una
ez decapi ada, o o pun o c ucial de su his o ia. En es a e apa ya no queda nada de esa
Medusa jo en, i ginal, de o a en el emplo de A enea e i esis ible y deseada po odos;
ampoco queda ya nada ace ca de esa igu a mons uosa a la que los homb es emen;
aho a es un obje o, un a ma, el ins umen o que se i á a a ios pe sonajes pa a in undi
pa o o aniquila du an e la e e nidad. Más deshumanizada, si cabe, el pode de Medusa
no mue e, pe sis e y Lucano lo explica así:
«El sueño, que a a ae le con la mue e el e e no eposo no se apode a de ella
del odo: es á en ela una g an pa e de su cabelle a -las hid as, asomadas a sus
mechones, de ienden su cabeza-, mien as el es o yace en medio de su os o y de
sus ojos en inieblas»
60
.
Una ez decapi ada, Medusa sigue eniendo pode : mi ada que pe i ica e in unde
miedo; po lo an o, con inúa siendo obje o de emo y es o se e leja muy bien en la
Odisea de Home o:
«Fui p esa del lí ido miedo, no me uese Pe sé ona augus a a manda desde el
Hades la cabeza del mons uo que in unde el pa o , la Go gona»
61
.
Pe o Medusa no es solo el obje o que se eme, sino ambién un amule o, pues «la
imagen de lo que se eme puede se usada pa a comba i el mal emido; en es e sen ido,
Medusa ambién si e como amule o pa a ahuyen a lo: el Mal p o ege del Mal»
62
. En las
ob as de Home o, Apolonio de Rodas y Lucano podemos encon a e e encias a la
60
Lucano, Fa salia, IX, 671-674.
61
Home o, Odisea, XI, 633-635.
62
O ega Rion, p. 101.

21
ep esen ación de Medusa en la égida de A enea y como uso deco a i o en las a mas
humanas:
«En ella
63
es á la cabeza de la Go gona, e ible mons uo, espan osa y pa o osa,
p odigio de Zeus, po ado de la égida»
64
.
«El b oquel es aba co onado po la Go gona, de sal aje aspec o y ie a mi ada, a la
que odeaban el Te o y la Huida»
65
.
«A enea inse ó en medio de su escudo la cabeza de la Go gona»
66
.
«Y a la gue a implacable de los dioses le puso in la Go gona desde el cen o del
pecho de Palas»
67
.
Es e uso de su cabeza puede en ende se como una ep esen ación del con ol
pa ia cal sob e la eminidad y el pode emenino, que solo puede se acep ado si es á
bajo el con ol de la masculinidad, aunque ambién puede en ende se como una
ep esen ación de la ue za del pode emenino que, aunque se in en a sup imi , esu ge
con ue za.
Sob e los e ec os apo opaicos de la cabeza de Medusa, de nue o, emi o a F eud,
pa a quien la cabeza de Medusa ac úa como sus i u o de los geni ales emeninos y es os
son los que p o ocan e o po que son un símbolo de cas ación y es án elacionados con
la pé dida del pode masculino. P ecisamen e po es o, enseña la cabeza de Medusa
supone una p o ección con a el mal, pues el ho o que le gene a a quien la enseña,
ambién lo su e el que la mi a. Se u iliza su cabeza como una o ma de de ensa basada
en el miedo.
«Si la cabeza de Medusa sus i uye la igu ación del geni al emenino, y más bien
aísla su e ec o exci ado de ho o de su e ec o exci ado de lub icidad, puede
eco da se que enseña los geni ales es conocido como acción apo opaica. Lo que
63
Se e ie e a la égida. Véase pasaje comple o: Home o, Ilíada, V, 737-742.
64
Home o, Ilíada, V, 737-742.
65
Ibidem, XI, 36-37.
66
Apolodo o, Biblio eca, II, 50.
67
Lucano, Fa salia, IX, 657-658.
22
exci a ho o en uno mismo p o oca á igual e ec o en el enemigo con quien se
lucha»
68
.
C eed explica que, si le acep amos a F eud que Medusa es una ep esen ación de
los geni ales emeninos, «el mi o de Medusa es á mediado po una na a i a sob e la
di e encia de la sexualidad emenina como una di e encia que se basa en lo mons uoso
y que p o oca ansiedad de cas ación en el espec ado masculino»
69
. Po lo an o, la au o a
e leja que la di e encia emenina en el mi o no es a ía ep esen ada como una di e encia
na u al, sino mons uosa.
Mo se explica que la na a i a de Medusa sob e i e po que gi a en o no al hé oe.
De mane a ípica se e i a la e sión no con ada de la muje , que pod ía supone una isión
más comple a, cen ándose en el o den simbólico den o del mi o. Así se e ue zan las
es uc u as de géne o en la na a i a he oica, en la que los pe sonajes emeninos quedan
elegados a papeles secunda ios, sub ayando la subo dinación en elación con los
pe sonajes masculino:
«Medusa y la Es inge... han sob e i ido insc i as en las na aciones de hé oes, en
la his o ia de o o, no en la suya p opia; así que son igu as o ma cado es de
posiciones (...) a a és de los cuales el hé oe y su his o ia se mue en hacia su
des ino y pa a log a un signi icado. (...) e i a la his o ia no con ada de la muje
(que la mayo ía de los c í icos han iden i icado como el p incipal in e és de la
esc i o a « e isionis a») en a o de la igu a e ó ica, cen ándose en las
ami icaciones lingüís icas de géne o de la o denación simbólica del mi o»
70
.
Como se ha demos ado a lo la go de es e apa ado, la his o ia de Medusa ha
sob e i ido guiada po el alocen ismo isible en a ias ace as c uciales: en su ap o,
en el que su belleza e a al que los homb es i alizaban po ella y no podían con ola su
deseo; en su pode , que mana del miedo masculino a la cas ación; su decapi ación, que
68
F eud, p. 271.
69
C eed, p. 4-5: ‘‘Medusan my h is media ed by a na a i e abou he di e ence o emale sexuali y as a
di e ence which is g ounded in mons ousness and which in oques cas a ion anxie y in he male
spec a o ’’.
70
Mo se, p. 178: ‘‘Medusa and he Sphinx…ha e su i ed insc ibed in he o na a i es, in someone else’s
s o y, no hei own; so hey a e igu es o ma ke s o posi ions (…) h ough which he he o and his s o y
mo e o hei des ina ion and o accomplish meaning. (…) eschews he woman’s un old s o y (which
mos c i ics ha e iden i ied as a p ima y in e es o he ‘ e isionis ’ woman w i e ) in a o o he
he o ical igu e, honing in on he gende ed linguis ic ami ica ions o my h’s symbolic o de ’’.
23
no es más que un obs áculo que debe supe a el hé oe; y el uso de su cabeza como a ma
y símbolo apo opaico, que de nue o gi a en o no a los miedos masculinos.
A inales del siglo XX Hélène Cixous hacía la siguien e a i mación: «el alocen ismo
es el enemigo. De odos. Los homb es ambién ienen qué pe de , de mane a dis in a que
las muje es, pe o ambién se iamen e. Ha llegado el momen o de cambia . De in en a la
o a his o ia»
71
. Ac ualmen e, es amos p esenciando un cambio de pa adigma en el que
se comienza a cons ui esa «o a his o ia» que mencionaba Cixous, con in e p e aciones
de la igu a de Medusa más humanizada, con oz. Uno de esos espacios a ís icos donde
obse amos es a ans o mación es el cine.
IV. Medusa en el cine mode no: simbolismos y e olución de la década de 2010
a la década de 2020
El obje i o de es e apa ado es hace un análisis de la ep esen ación de Medusa en el
cine con el in de comp ende la e olución del pe sonaje en la cul u a con empo ánea y
su elación con las co ien es eminis as ac uales, así como nue os en oques que se es án
adop ando pa a la ep esen ación del mi o. Pa a ello, se ha lle ado a cabo una selección
de películas di idida en dos secciones: la p ime a se en oca en la ep esen ación del
pe sonaje de Medusa en la década de 2010 y la segunda en el comienzo de la década de
2020, donde no apa ece ningún pe sonaje con el nomb e de Medusa, pe o la na a i a de
la his o ia abo da de mane a implíci a el mi o de la Go gona, cen ándose en su auma o
en los miedos emeninos.
Los c i e ios que he es ablecido pa a la selección de las películas en es e análisis
esponden, en p ime luga , a la pa icipación de di ec o es y di ec o as, con el obje i o
de o ece una isión di e sa y equi a i a. Además, se han buscado películas que no solo
ep esen en a Medusa, sino que ambién e lejen la e olución del pe sonaje en el con ex o
cul u al ac ual y su elación con las co ien es eminis as, po ello abo dan emas como el
auma, el empode amien o y la ein e p e ación de los mi os clásicos.
La selección de películas se o ganiza en dos secciones, cada una con un en oque
especí ico. En la p ime a sección, se han escogido películas que ep esen en a Medusa
como ese mons uo con se pien es en la cabeza y mi ada pe i icado a que desc ibían los
71
Cixous, p. 41.
24
au o es clásicos ya mencionados: des aca en es e apa ado Clash o he Ti ans y Pe cy
Jackson & he Olympians: The Ligh ning Thie . La segunda sección se cen a en películas
que abo dan el auma de Medusa desde una pe spec i a di e en e y más humanizada. En
es e apa ado se incluyen Black Medusa y Medusa.
A a és de es e eco ido cinema og á ico se e ela la ans o mación de la
in e p e ación del mi o de Medusa en la ac ualidad. Es as úl imas décadas han sido es igo
de una nue a eesc i u a del mi o, en la que comienza a na a se la his o ia desde la
pe spec i a de la an agonis a, con i iéndola en una he oína y dándole una explicación
posi i a a sus acciones, como ocu ía en Male icen (Robe S ombe g, 2014). Sin
emba go, es a ep esen ación coexis e con la isión adicional del mi o, que se cen a en
su e sión mons uosa, sin explo a el as ondo de su encuen o con Poseidón y
pe pe uando una isión pa ia cal del mi o. Como señala Biè e-Pe in:
«Hoy día coexis en, mezclándose a eces, dos ecepciones opues as de
Medusa: la adicional, e lejo del pensamien o pa ia cal, y la sub e si a,
u o del abajo de las eo ías eminis as, quee y a icanis a. Mien as que
la p ime a se alimen a de una isión an igua y pa cial, las o as hacen uso
de una ein e p e ación del ela o mí ico a a és de un cambio de pun o de
is a, con el in de ehabili a una igu a que conside an mal a ada»
72
.
1. Medusa en el Cine de la Década de 2010
Clash o he Ti ans (Louis Le e ie , 2010)
Con ex o:
Clash o he Ti ans, di igida po Louis Le e ie , se es enó el 26 de ma zo de
2010, como un emake de la película homónima de 1981, di igida po Desmond Da is.
Le e ie decla ó en una en e is a
73
se admi ado de la e sión o iginal: pa a él ehace
una película que había ma cado su ju en ud ue muy emocionan e. Aunque la his o ia de
ambas películas se asemeja bas an e, la nue a e sión u o unos e ec os especiales más
a anzados, o eciendo una expe iencia audio isual so p enden e. A pesa de esas
simili udes en la na a i a, como la icónica ba alla con a Medusa y el en en amien o
72
Biè e-Pe in, p. 33.
73
En e is a a Louis Le e ie po el es eno de Clash o he Ti ans:
h ps://www.you ube.com/wa ch? =Z799OFmL HI.
31
En es a escena se in oduce la e sión más humanizada de Medusa has a en onces,
pues, po p ime a ez, se le o o ga oz al pe sonaje pa a con a su p opia his o ia y es o
con as a con las e siones de los au o es clásicos. Su en o no e leja la soledad de la
Go gona, odeada de es a uas de pied a que ella misma ha c eado, lo que sugie e que su
pode es, en ealidad, un cas igo que la aísla con i iendo su gua ida en una p isión.
Asimismo, ella ecue da su an igua belleza y pe cibe su ans o mación como una
maldición impues a. A a és del diálogo con Annabe h, hija de A enea, Medusa e ela
su esen imien o a la diosa, la nomb a esponsable de su maldición, sub ayando la ensión
en e ambas y la injus icia del cas igo di ino.
La segunda apa ición de Medusa iene luga en el Pa enón de Nash ille, en e a
la es a ua de A enea. Allí, as a ios in en os allidos de de o a a la hid a, G o e
ecu e a la cabeza de Medusa que gua daba en su mochila. A pesa de su decapi ación,
los pode es de la Go gona se man ienen in ac os, pe mi iéndoles pe i ica a la c ia u a.
G acias a es e ecu so, consiguen hui del luga con la segunda pe la de Pe sé one (I. 23).
Es a escena o ece un análisis in e esan e sob e la ep esen ación del pode y la
ins umen alización de Medusa, aunque ese no sea el obje i o cen al de la película. La
ubicación de la escena en e a la es a ua de A enea esal a la ensión en e ambas igu as.
Asimismo, cabe des aca que el uso de la cabeza de Medusa pa a de o a a la hid a pod ía
in e p e a se como una mane a de en a iza el pode emenino y con e i lo en una
he amien a c ucial en la na a i a. Sin emba go, en la ama p incipal, su pode no se
emplea con ese obje i o, ya que es u ilizado po los p o agonis as masculinos pa a log a
sus p opios in e eses.
Finalmen e, Medusa hace una b e e eapa ición en la escena posc édi os: Ga e,
al ab i la ne e a, se encuen a con la cabeza de la Go gona, que lo con ie e en pied a (I.
24). Pe cy había si uado allí la cabeza como enganza, dada las ac i udes machis as que
Ga e había mos ado hacia la mad e del p o agonis a a lo la go de la ama. En es e
con ex o, Medusa es e a ada como un obje o pasi o del ac o, simplemen e un
ins umen o usado po Pe cy pa a ajus a cuen as con su pad as o. Aunque queda cla o
que su enganza se debe a las ac i udes machis as que su e la mad e del p o agonis a, no
se sugie e en ningún momen o una ein e p e ación del mi o de Medusa como una igu a
que p o eja a o as muje es íc imas de abusos.

32
En Pe cy Jackson & he Olympians: The Ligh ning Thie , se ep esen a a Medusa
como un pe sonaje mode no y es ilizado con una apa iencia p edominan emen e humana
que se mezcla con los elemen os adicionales del mi o. En es a adap ación, la Go gona,
in e p e ada po Uma Thu man, apa ece es ida comple amen e de neg o con un u ban e
que esconde las se pien es y unas ga as de sol pa a ocul a su mi ada pe i icado a. Es a
elección de es ua io acen úa su ol como muje a al, ocul ando su na u aleza mons uosa
bajo una apa iencia seduc o a. Asimismo, en luga de a aca como un animal o un
mons uo, de mane a sal aje, lo hace de mane a pe suasi a e in eligen e, aco de con su
aspec o ísico (I. 25). Es a ep esen ación la de ine como una igu a manipulado a y
as u a, usionando belleza y pelig o pa a enca na el a que ipo de la emme a ale. En la
cons ucción de es e pe sonaje esal a una es echa elación con la igu a de E a, en
cuando a que seduce a homb es y los a as a hacia el mal.
A pesa de su apa iencia seduc o a, Medusa ep esen a una amenazada
signi ica i a y se p esen a como la illana a la que el hé oe debe de o a . En es a
adap ación, Pe cy Jackson es el hijo de Poseidón en luga de Zeus. Es e ínculo pod ía
añadi una e sión ágica al en en amien o, pues el enca gado de da le mue e a la
Go gona es descendien e de quien, según explica O idio, abusó de Medusa. Sin emba go,
a a és de las palab as que es a le di ige a Pe cy (« u papá y yo salimos jun os») se en oca
ese encuen o de mane a más simple, educiendo su his o ia en un con lic o de expa ejas,
en luga de abo da el auma de Medusa.
En con as e con la in e p e ación cinema og á ica, cabe menciona que en el lib o
Pe cy Jackson. El lad ón del ayo de Rick Rio dan se o ece una in e p e ación ce cana
a la li e a u a clásica, pe o con ma ices mode nos. En su p ime a apa ición es ep esen ada
con una es imen a que casi la cub e po comple o, apo ándole un ma iz ex a de soledad
al pe sonaje en con as e con la e sión seduc o a de Columbus.
En onces la pue a se ab ió con un chi ido y an e noso os apa eció una muje
á abe; po lo menos eso supuse, po que lle aba una única la ga y neg a que le
apaba odo menos las manos. Los ojos le b illaban as un elo de gasa neg a,
pe o eso e a cuan o podía disce ni se. Sus manos colo ca é pa ecían ancianas,
pe o e an elegan es y es aban cuidadas, así que supuse que e a una anciana que en
33
el pasado había sido una bella dama. Su acen o sonaba lige amen e a O ien e
Medio
80
.
Rio dan nos p esen a a Medusa como un se que es emido po su pode y po su
ans o mación ísica, pe o que, a su ez, p o oca cie a compasión en el p o agonis a
debido a su edad y a su pasado. El au o sub aya un aspec o engañoso en Medusa, pa ecido
al que expone Columbus, pues, aunque la Go gona no puede e i a su na u aleza
mons uosa, su ono de oz y su compo amien o es án diseñado pa a a ae a las íc imas.
Del mismo modo que Columbus, no ep esen a a Medusa como una igu a ag esi a, sino
in eligen e y manipulado a.
Alcé la mi ada has a las manos de la ía Eme, que aho a e an nudosas y es aban
llenas de e ugas, con a iladas ga as de b once en luga de uñas
81
. (…) no sonaba
en absolu o como un mons uo. Su oz me in i aba a mi a , a simpa iza con una
pob e abueli a
82
.
Asimismo, en 2023 se lanzó en Disney+ una se ie i ulada Pe cy Jackson and he
Olympians, c eada po Rio dan y S einbe g, como una nue a adap ación del lib o mucho
más iel a la o iginal y una pe spec i a in e esan e en la ep esen ación de Medusa
(capí ulo 3), que con as a con las ep esen aciones is as has a aho a. En es a e sión, la
Go gona apa ece es ida con onos sua es y un ocado elegan e que ocul a su cabello y
mi ada (I. 26). Desde el p incipio mues a una ac i ud más ce cana, cuando saluda a Pe cy
lo hace de la siguien e o ma: «es un place conoce e, hijo de Poseidón. Soy Medusa».
A pesa de las ad e encias de Annabe h sob e la na u aleza de la Go gona, Pe cy con ía
en ella: «podemos ia nos de ella. No puedo explica lo. Es que, mi mad e me con aba su
his o ia y siemp e decía que no e a lo que la gen e c ee y de mi mad e me puedo ia ». Se
p esen a, así, la posibilidad de que su his o ia enga o os ma ices y se cues iona la
na a i a adicional de Medusa, alejando al pe sonaje de su e sión mons uosa. Pese a
odo, Annabe h no e mina de con ia en Medusa y es a lo pe cibe:
80
Rio dan, p. 135.
81
Recue da a la desc ipción de Apolodo o, en la que p esen a a la Go gona como un se mons uoso con
g andes colmillos, manos b oncíneas y alas do adas (Biblio eca II, 6).
82
Ibidem, p. 140.
34
Medusa: ¿Te p eocupa que e gua de enco solo po se hija de A enea? Haces
mal. Al in y al cabo, no somos nues os pad es y ú y yo pod íamos ene más en
común de lo que c ees. Po a o , sen aos y comed.
En luga de se e a ada como un mons uo pelig oso y con pode enga i o, es a
Medusa se de ine a sí misma como una supe i ien e, lo que da oz a su auma. Se o ece
una e sión en la que la Go gona no es solo una amenaza, sino una íc ima del pode de
los dioses. Es o gene a empa ía en el es o de p o agonis as que odean la escena, algo
que no sucede en las adap aciones has a aho a is as.
Pe cy: en onces, si no e es un mons uo, ¿qué e es?
Medusa: una supe i ien e.
Medusa explica a los p o agonis as su his o ia con un ono ce cano, pe o a la ez
dolido. De es a mane a se in en a humaniza a la Go gona y dis ancia la aún más de la
igu a mons uosa. Se au ode ine como una muje que ue abandonada po una diosa, a
quien había se ido ielmen e, y ue injus amen e cas igada. De ine a los dioses como
abusones y sub aya el abuso del pode di ino. En es a e sión, Medusa no se ep esen a
como una íc ima implíci a de abuso sexual, pe o se en iende que es cas igada po eje ce
su libe ad sexual. Asimismo, más adelan e, la Go gona p esen a á a Poseidón como un
mons uo y causan e de sus males.
Medusa: A enea lo e a odo pa a mí. La ado aba, le ezaba, le hacía o endas.
Nunca espondía, ni siquie a un p esagio que insinua a que ag adecía mi ca iño.
Yo no e a como ú, ca iño (a Annabe h). E a ú. La hab ía ado ado así oda la ida.
En silencio. Pe o en onces un día llegó o o dios y ompió ese silencio. Tu pad e
(a Pe cy). El dios de los ma es me dijo que me que ía, sen í que me eía de una
o ma en la que no me habían is o nunca, pe o A enea decla ó que la había
a e gonzado y debía se cas igada. No él, yo. Decidió que no ol e ía a e me
nadie que i ie a pa a con a lo.
La con e sación a anza y, a solas con Pe cy, Medusa in en a semb a dudas en el
chico sob e la leal ad de Annabe h, lo que puede en ende se como un e lejo de sus
sen imien os con A enea o su esen imien o hacia los dioses. El pe sonaje de la Go gona
ya no se p esen a como el enemigo absolu o, sino que iene un ca ác e más complejo. En
35
es e con ex o, Medusa conec a con Pe cy a a és de las siguien es palab as: « u mad e y
yo é amos como he manas en cie o sen ido, blanco del mismo mons uo. Po eso sien o
la necesidad de p o ege e». De es e modo, se p esen a a ella misma y a la mad e de Pe cy
como íc imas de un mons uoso Poseidón, es ableciendo un ínculo con ella basado en
la injus icia di ina y en el auma.
Finalmen e, Pe cy echaza la p opues a de Medusa, quien le o ecía ayuda pa a
esca a a su mad e a cambio de deshace se de sus amigos. Es a o e a pone a p ueba la
leal ad de Pe cy y lo do a de he oicidad. Medusa, lle ada a es a si uación po su auma,
aho a iene un mo i o pa a a aca los, pe o el con lic o no sugie e una i alidad en e
hé oes y mons uos, sino que nace de una di e encia en la mo alidad.
Medusa: no somos nues os pad es has a que elegimos se lo. Voso os habéis
elegido. La hija de una mad e mo alis a que exhibe su supe io idad mo al. Y ú
pod ías habe le demos ado a u pad e lo que signi ica da la ca a po un se
que ido, pod ías habe elegido sal a a u mad e en luga de cumpli las ó denes
de u pad e. Si ninguno ais a se i pa a enseña esas lecciones, quizás debe íais
se las lecciones. Cuando en íe ues as es a uas al Olimpo, puede que se en ienda
aún mejo mi mensaje. Le an aos, amos a echa os un is azo (I. 27).
Finalmen e, Pe cy y sus amigos log an decapi a a Medusa u ilizando una go a de la
in isibilidad pa a e i a queda pe i icados. T as deba i sob e qué hace con la cabeza
de Medusa, llegan al mismo desenlace que ya conocemos en la e sión de Columbus y
en el lib o de Rio dan. Sin emba go, an es de llega , conside an una opción in e esan e:
en e a la cabeza con la go a de la in isibilidad pa a que nadie la encuen e y haga un
mal uso de ella. Resul a e iden e que es a opción puede en ende se como una c í ica hacia
la ins umen alización de Medusa u ilizada pa a el pode de o os; sin emba go, la
decisión inal de Pe cy es en ia la cabeza al Olimpo, pa a que llegue a A enea como una
o enda. Es a con adicción puede en ende se como un e lejo de los in en os de
humaniza a Medusa, mien as su igu a sigue pe cibiéndose, de mane a gené ica, como
un pe sonaje secunda io en la ama de hé oe
83
.
83
Rebeca Rio dan, p oduc o a ejecu i a de la se ie, explicó en una en e is a que, aunque Medusa en los
lib os no es á más desa ollada (na a la his o ia desde la pe spec i a de Pe cy), en es a nue a adap ación
han in en ado no ene una pe spec i a pa ia cal del pe sonaje. (Véase: He edia, S., ‘‘Es impo an e
econoce que hubo abuso’’: Rick Rio dan explica po qué Medusa es di e en e en Pe cy Jackson y los
dioses del Olimpo, 2023, sensacine).
36
2. Medusa en el Cine de la Década de 2020
Black Medusa (Yousse Chebbi, Ismäel, 2021)
Con ex o
84
:
Es e p oyec o nace de un encuen o casual en Túnez en 2019 en e ambos
di ec o es, Ismaël y Chebbi, quienes, a pesa de esidi en el ex anje o, coincidie on en
es a ciudad. Aunque ya habían abajado an es en el documen al Babylon (2012), jun o a
un e ce di ec o , Ala Eddine Slim, es a se á su p ime a película de icción jun os.
Inspi ados po una con e sación in o mal, deciden pone se a desa olla la película y lo
hacen en iempo éco d: el guion ue esc i o en dos semanas, la p ep oducción les lle ó
dos meses y el odaje se comple ó en doce días. En poco más de un año la película es aba
e minada y se p oyec ó en el IFFR.
Cabe des aca el con ex o de Túnez que, as la e olución de 2011, se e inme sa
en un p oceso de ansición que p e ende epa a los abusos come idos du an e el égimen
au o i a io de Zine el-Abidin Ben Ali. A pesa del éxi o en el de ocamien o de es e
gobie no au o i a io, el país aún se en en a a g andes desa íos. Aunque se es á abajando
en a o de la econciliación, la epa ación de las íc imas y la pe secución de aquellos
que abusa on de los de echos humanos, es e abajo se es á haciendo de mane a desigual,
pues las muje es con inúan eniendo di icul as pa a consegui esa jus icia (Téa Duc ocq
y Vincen Le eb e). Aunque en la película no abo de di ec amen e la e olución de 2011,
sí e leja el as ondo de un país en ansición en el que la jus icia es ines able.
El pueblo que acaba de libe a se de un égimen au o i a io co up o, desea que sus
ei indicaciones sean lle adas a la agenda nacional a in que las libe ades
undamen ales sean ga an izadas. Aunque es a e olución suele se mencionada
como una e e encia en é minos de éxi o de ansición democ á ica, abajando
en la esolución de con lic os, la jus icia ansicional aún no ha pe mi ido
es ablece un clima de paz es able, así como el espe o de las libe ades
undamen ales
85
.
84
La mayo ía de da os que se mues an en es e apa ado es án esca ados de la en e is a que IFFR
ealizada a ambos di ec o es. Se puede accede a ella a a és de es e enlace:
h ps://i .com/en/i /2021/ ilms/black-medusa.
85
Duc ocq, T. & Le eb e, p. 1.

37
Black Medusa se es enó en el In e na ional Film Fes i al Ro e dam (IFFR) en
2021, en plena pandemia. T as su es eno, ha sido p esen ada en o os impo an es
es i ales de cine al e na i o, como el Fes i al de Cine Eu opeo de Se illa (SEFF) o el
Fes i al de Cine A icano de Ta i a-Tánge (FCAT). También es u o disponible en las
pla a o mas Filmin y MUBI. Ac ualmen e, la película puede e se en e sión o iginal
sub i ulada al español de mane a g a ui a en YouTube
86
.
El abajo de Ismäel y Chebbi iene cla as in luencias cinema og á icas de
películas como D essed o Kill (B ian De Palma, 1980) o Ms. 45 (Abel Fe a a, 1981), en
las que la p o agonis a seduce a homb es pa a acaba iolen amen e con sus idas, y A
gi l walks home alone a nigh (Ana Lily Ami pou , 2014). En es as películas se e leja
no solo la emá ica de cine de enganza con una p o agonis a con sed de sang e, sino
ambién en la decisión es ilís ica de imagen en blanco y neg o y de la ep esen ación
es ilizada de la ciudad. Asimismo, p esen a pa alelismos con o as películas como
P omising young woman (Emme ald Fennel, 2020), o a his o ia de enganza po una
iolación en la que la p o agonis a iene una doble ida de noche.
Black Medusa no solo oma e e encias de películas especí icas, sino que se
insc ibe de mane a di ec a en la adición cinema og á ica de enganza p o agonizada po
muje es como en las siguien es películas más ac uales: I spi on you g a e (S e en R.
Mon oe, 2010), Mad Max: Fu y Road (Geo ge Mille , 2015), Re enge (Co alie Fa gea ,
2017), Una noche con Adela (Hugo Ruiz, 2023).
Un b e e esumen:
Black Medusa sigue du an e nue e noches a Nada, una jo en unecina que lle a
una doble ida: du an e el día es ese ada y abaja en una o icina como edi o a, pe o
po la noche se ans o ma en una igu a enga i a que ecuen a ba es y disco ecas con
el obje i o de elegi homb es, a ae los a casa de es os y a aca los. La p o agonis a se
p esen a como una jo en muda que se comunica con sus íc imas median e un asis en e
po oz en su elé ono. No habla du an e los encuen os con es os chicos, se man iene
inmó il y escucha a sus íc imas, que le e elan in o mación sob e sus idas.
86
Se puede accede a a és de es e enlace: h ps://www.you ube.com/wa ch? =AbWPoBaD6UI.
38
En la p ime a noche, la íc ima es un homb e eb io que se ace ca a Nada en un
ba de mane a in usi a y a quien la p o agonis a ag ede sexualmen e con el palo de una
egona. La segunda íc ima es un homb e que le con iesa habe amenazado
iolen amen e a su exmuje y con quien Nada epi e el mismo ac o de iolencia. En los
dos casos se mues a su modus ope andi y su i ual an es y después del ac o de iolencia:
les echa una d oga en la bebida pa a anula a su íc ima, se qui a la cadena que lle a
pues a y los zapa os, obse a la casa de su íc ima y uel e anquilamen e a su p opio
hoga caminando con acones sola de noche po Túnez.
La e ce a noche se á decisi a y cambia á su i ual. En su ida diu na, Nada
conoce a Nou a, una nue a compañe a de abajo que se mues a amable y comp ensi a
con ella (I. 28). En su ida noc u na, conoce a un homb e que le mues a un cuchillo
an iguo que pe eneció a un asesino. El i ual de la p o agonis a cambia: no espe a a que
el homb e quede inconscien e, no se descalza, no se qui a la cadena y lo apuñala
epe idamen e con su nue a a ma. En su camino de uel a, un axis a se de iene pa a
ecoge la y el iaje se uel e inquie an e cuando el homb e pa a el coche en un luga
emo o pa a mas u ba se en e a ella. Nada acaba ma ándolo con el mismo cuchillo.
Los lazos en e las dos muje es se es echan du an e la cua a y quin a noche,
cuando Nou a apa ece en la ida noc u na de Nada, quien es á espe ando a que su íc ima
eg ese del baño. Cuando Nou a es á a pun o de bebe del aso p epa ado pa a d oga a
su ci a, Nada la de iene b uscamen e, e elando po p ime a ez que sí puede habla .
Aunque Nou a se mues a cada ez más in e esada po la mis e iosa p o agonis a, es a le
pide que gua de silencio sob e lo que ha descubie o y se niega a da explicaciones.
La sex a noche es la más sang ien a, Nada acaba con es homb es a puñaladas.
Su p ime a íc ima es su ci a, a quien ha d ogado an ue e que no es capaz de e mina
de conduci has a su casa y la p o agonis a se e obligada a asesina lo en su coche; la
segunda íc ima es un homb e que in en a p opasa se y co a le el camino en su eg eso
a casa; la úl ima íc ima es un seño que simplemen e pasa po su lado (I. 29). Nada no
sabe qué hace y, bañada en sang e, se di ige a casa de Nou a, quien la ayuda y acaba
con i iéndose en su con iden e. Mien as an o, la no icia sob e lo ocu ido esa noche
es á en odos los i ula es y, aunque la policía iene a Nada en el pun o de mi a y comienza
a in e oga a sus compañe os de abajo, es os niegan la posibilidad de que pueda es a
implicada.
39
Finalmen e, en la oc a a noche Nada le deja una ca a de despedida a Nou a y,
aunque no se sabe cuál es su p óximo des ino, se puede deduci que huye de ese en o no.
En la úl ima noche, Nada apa ece en un ba con el cuchillo en la mano buscando a su
p óxima íc ima.
Es a película es como un puzle: du an e oda la ama cen al se an in oduciendo
lashbacks, de mane a que al inal odo encaja. El o igen de Nada se e ela a pa i del
encuen o con un homb e que la sigue has a un bosque y allí pene a con su mano la boca
de la p o agonis a ag esi amen e, in oduciendo p ime o su pulga y después pa e del
an eb azo (I. 30). Más a de se explica que, du an e una isi a al Museo A queológico de
Susa (Túnez), Nada se encuen a con un mosaico de Medusa que la hechiza. Se en iende
que en ese momen o comienza su obsesión po pe segui homb es (I. 31).
Cabe des aca que du an e la película se hace un cla o e a o a la ciudad de Túnez,
haciendo hincapié en los edi icios y las calles oscu as y llenas de pelig o du an e la noche.
Asimismo, ambién se mues a un poco de la ida diu na de la ciudad, en la que pa ece
que la ida no es an pelig osa.
Análisis de Black Medusa:
A p ime a is a, Black Medusa o ece una e sión de enganza po iolación
impulsada po la igu a de Medusa. Aunque a lo la go de la película se es ablece un
pa alelismo en e el auma de Nada y el de la Go gona, la ac i ud de la p o agonis a no
se educe exclusi amen e a es o. Los di ec o es, Ismäel y Chebbi, han decla ado que su
obje i o p incipal e a expone la si uación de Túnez a a és de la p o agonis a, un
pe sonaje que esponde a la iolencia con más iolencia
87
. En luga de o ece una
explicación psicológica o mo al sob e su compo amien o, op a on po e i a emi i
cualquie ipo de juicios sob e ella u o os pe sonajes.
Ambos di ec o es p esen an a Nada como un pe sonaje pe u bado que desa ía el
o den es ablecido y p o oca inquie ud en su en o no, especialmen e en e los homb es
que la odean. Asimismo, según explican, han p e endido u iliza la ambigüedad que
p esen a el pe sonaje pa a explica lo que signi ica se un homb e en la Túnez
con empo ánea. Pa a ellos, Black Medusa no es solo el e a o de una jo en pe u bado a
87
Todas las decla aciones que adjudico a los di ec o es de Black Medusa es án basadas en sus espues as
en la en e is a pa a IFFR ( éase no a 86).
40
en el Túnez p e e oluciona io, sino que ambién es una ep esen ación de la ciudad en sí
misma. Con el obje i o de e o za es a idea, el es ilo isual des aca el e a o de la ciudad,
con i iéndola en un pe sonaje más de la his o ia.
La p o agonis a, Nada compa e simili udes con Medusa: no iene oz y su mi ada
pene an e se posa en los ojos de sus íc imas an es de ma a los. E oca así el pode de la
mi ada emenina de F eud asociado con la ansiedad de cas ación y el miedo masculino.
De es e modo, la película se cen a más en los encuen os de Nada con la sociedad y con
los homb es que en una explo ación p o unda de su auma o ca ác e , sin cen a se
demasiado en la psicología del pe sonaje. La iolencia que aplica la p o agonis a se a
apode ando de ella a lo la go de la ama, pe judicándola y aislándola. Pese a ello,
man iene una dualidad en e el deseo y la epulsión, gene ando en el espec ado una doble
sensación de a acción y amenaza que, de nue o, e oca a la eo ía eudiana sob e la
cabeza de Medusa. Es e en oque la sub aya como una emme a ale, es á cons uida como
una igu a emenina y le al.
Aunque pod ía hace se un análisis p o undo sob e el en oque eminis a de la
película, en endiendo que se aden a en el mo imien o MeToo y expone la ealidad sob e
el ocio en la ida noc u na de muchas muje es, ambos di ec o es han echazado cualquie
asociación di ec a de la película con los mo imien os con empo áneos como el MeToo.
Esa no e a la idea cen al que enían plan eada pa a la ama, sino que buscaban
expe imen a con un pe sonaje emenino complejo, sin llega a comp ende lo po
comple o. P e enden explo a el co aje pe sonal ace ca de la libe ación de homb es y
muje es, dis anciándose de las lec u as de o as películas que sí o ecen una e lexión más
p o unda cen adas en cues iones de géne o.
Medusa (Ani a Rocha da Sil ei a, 2021)
Con ex o:
Medusa, di igida po la cineas a b asileña Ani a Rocha da Sil ei a, se ha
ep esen ado en p es igiosos es i ales in e nacionales de cine como el Fes i al de
Cannes, Si ges Film Fes i al, Fes i al de Cine Ibe oame icano de Huel a, el Fes i al
In e nacional de Cine de Cali y el Palm Sp ing In e na ional Film Fes i al. Ac ualmen e
se puede e a a és de la pla a o ma Filmin. Rocha de Sil ei a ya había abajado an es
47
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En e is a a Louis Le e ie po el es eno de Clash o he Ti ans:
h ps://www.you ube.com/wa ch? =Z799OFmL HI.
En e is a a Na alia Vodiano a pa a la e is a Glamou :
h ps://www.you ube.com/wa ch? =kKlZQSzu0Rw.
Biog a ía de Na alia Vodiano a en la e is a Vogue:
h ps://www. ogue.es/moda/modapedia/modelos/na alia- odiano a/185.
P oblemá ica en e Ch is Columbus y Rick Rio dan du an e la g abación de Pe cy
Jackson & he Olympians: The Ligh ning Thie en 2009:
h ps://www.you ube.com/wa ch? =ZwJEJdFNnjc y
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49
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h ps://www.you ube.com/wa ch? =dORNJjBDPso& =170s.
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es di e en e en `Pe cy Jackson y los dioses del Olimpo´, 2023, SensCine:
h ps://www.sensacine.com/no icias/se ies/no icia-1000058161/.
En e is a a los di ec o es de Black Medusa en el IFFR: h ps://i .com/en/i /2021/ ilms/black-
medusa.
En e is a de P ojec o Pa adiso a la di ec o a de Medusa:
h ps://www.you ube.com/wa ch? =80bDGcab1Ig.