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RILCE 32.2 (2016): 513-35
ISSN: 0213-2370
DOI: 10.15581/008.32.2.513-35
Luego y después: uso discu si o y a iación
Luego and después: discu si e use and
a ia ion
JUANA SANTANA MARRERO
D o. de Lengua Española, Lingüís ica y Teo ía de la Li e a u a
Facul ad de Filología. Uni e sidad de Se illa
C/ Palos de la F on e a, s/n. Se illa, 41004
[email p o ec ed]
RECIBIDO:27 DE MAYO DE 2013
ACEPTACIÓN DEFINITIVA: 17 DE OCTUBRE DE 2013
Resumen: El p esen e es udio sob e luego y des-
pués engloba su uso como modifi cado es del e bo,
como conec o es empo ales y como es uc u ado-
es de la in o mación. Pa a ello se ha analizado una
mues a de ap oximadamen e 15 ho as de g aba-
ción omadas a pa i de encues as semidi igidas
ealizadas a hablan es cul os se illanos. Los p inci-
pales obje i os son conoce los alo es discu si os
que es as unidades adquie en en la o alidad, ob-
se a la en abilidad comunica i a que p esen an
en los ex os analizados y e isa si exis en ac o es
lingüís icos o sociales que condicionen la a iación
en e ambas. Los esul ados ob enidos nos han
pe mi ido comp oba que después ue la a ian e
p e e ida en odos los con ex os po los hablan es
se illanos, sin que se ap ecia an condicionan es
que infl uye an en la al e nancia. Ambas pa ículas
se emplea on p e e en emen e como ma cas ex-
uales: como conec o es empo ales apa ecie on
más a menudo en se ies enume a i as y como es-
uc u ado es de la in o mación adqui ie on a ios
ma ices discu si os añadidos a dicho alo básico.
Palab as cla e: Luego y después. Español hablado.
Va iación. Ma cado es discu si os.
.
Abs ac : This s udy conce ning luego and después
conside s hei use as e b modifi e s, as empo-
a y connec o s and as in o ma ion s uc u e s.
We ha e analyzed a sample o abou 15 hou s o
eco ding aken om pa ially con olled su eys
o educa ed speake s om Se ille. The main aims
a e o know he discu si e alues ha hese uni s
acqui e in o ali y, o obse e communica i e pe -
o mance p esen ed in he analyzed ex s and
de e mine whe he he e a e linguis ic o social
ac o s ha cons ain he a ia ion be ween bo h.
The esul s ha e allowed us o check ha después
was he p e e ed a ian in all con ex s by Se ille
speake s, wi hou app ecia ing condi ions ha in-
fl uenced al e na ion. Bo h pa icles a e p e e ably
used as ex ual ma ke s: as empo a y connec o s
appea ed mo e o en in enume a i e se ies and as
in o ma ion s uc u e s acqui ed se e al nuances
added o his basic sense.
Keywo ds: Luego and después. Spoken Spanish.
Va ia ion. Discu si e ma ke s.
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SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN
uego y después son dos unidades g ama icales que p esen an simili udes
semán icas, sin ác icas y discu si as. Aho a bien, ¿los hablan es las u ili-
zan como equi alen es o hay ma ices que las di e encian? Es e se á uno
de nues os p incipales obje i os: comp oba si luego y después son iguales o
di e en es. Conc e amen e, cen a emos nues o es udio en es con ex os en
los que al e nan es as a ian es: cuando solo ac úan en el en o no o acional
y cuando, en el ni el ex ual, uncionan como conec o es empo ales y como
es uc u ado es de la in o mación.1 Basa emos nues o análisis en un co pus
o al ecopilado en la ciudad de Se illa, en el que los in o man es pe enecen
al ni el sociocul u al al o y han sido clasifi cados según las a iables de edad
y sexo. De es e modo pod emos comp oba si exis en ac o es sociales que
infl uyan sob e es as dos o mas en al e nancia.
LUEGO Y DESPUÉS: CARACTERIZACIÓN SINTÁCTICA, SEMÁNTICA Y
DISCURSIVA
El ad e bio es una ca ego ía g ama ical que se defi ne básicamen e po su
capacidad de modifi ca a di e sos elemen os del ma co o acional e, incluso,
a oda la o ación (Ca bone o 175; RAE y ASALE 2285-86). En es e con ex o,
luego y después se u ilizan p e e en emen e pa a incidi sob e el e bo (luego
salimos a cena ; llegó después). Son, po an o, adjun os (RAE y ASALE 2292) o
ci cuns anciales acul a i os (Ko acci 726), es deci , que no es án exigidos po
la unidad e bal. A su ez, luego y después pueden cons i ui núcleo de un
sin agma ad e bial, al se é mino de p eposiciones (pa a luego; de después) o
se modifi cados po ad e bios de cuan ifi cación (demasiado luego; bas an e des-
pués). Cabe deci que luego solo admi e es os cuan ifi cado es cuando signifi ca
‘ emp ano’ ‘p on o’, pe o no con el signifi cado de pos e io idad con el que es
sinónimo de después. Además, a di e encia de es e úl imo, “luego no admi e los
cuan ifi cado es cuan o, mucho y poco” (RAE y ASALE 2320).2
En el plano semán ico, son ad e bios de empo alidad e e enciales, en
an o que esponden a la p egun a ¿cuándo? (RAE y ASALE 2316), aunque am-
bién pueden indica luga (Ko acci 707). Los dicciona ios3 nos o ecen una
isión más po meno izada de los con enidos que adop an en el discu so. A
después se le a ibuye un alo de pos e io idad que se pone de manifi es o p e-
e en emen e en el ámbi o de la empo alidad, aunque ambién en el de la lo-
calización espacial (Tu casa es á después). El DRAE señala además “pos e io idad
en el o den” (Esquines ue el mejo o ado de G ecia después de Demós enes). El
L
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SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN
DUE hace una p ecisión de con enido cuando dice que después puede signifi ca
‘inmedia amen e de ás’ y, a juzga po los ejemplos empleados, pod íamos
deci que se a a de localización espacial (A mi ad de la calle hay una iglesia, y
después es á mi casa) o de ca ác e o dinal (Tú e es el más al o y después es á Pablo).
En cuan o a luego, el alo semán ico básico que se le asigna es ambién
el de pos e io idad. El DRAE ubica es e con enido solo en con ex os de signi-
fi cación empo al, aunque el DUE y el DEA señalan además ámbi os de signi-
fi cación espacial (Es án p ime o los paisajes y luego los e a os). Cabe deci , no
obs an e, que el ejemplo admi e ambién una in e p e ación o dinal. La o a
signifi cación que se le a ibuye a es a o ma es la de ‘p on o’ ‘sin dilación’,
pa a el DUE y el DEA sin es icciones dia ópicas, mien as que pa a el DRAE
p opia del español ame icano. Es os usos quedan ue a de nues o es udio,
pues no son in e cambiables con después. Tampoco nos ocupa emos, de luego
cuando adquie e los alo es de ‘ emp ano’, ‘en las p ime as ho as del día’ y
‘ ápidamen e’ [po a a se de un uso p opio del habla de El Sal ado , según
apun a el DRAE].4
San os Río di e encia en e los usos de luego y después como ad e bios
con alo deíc ico y los casos de ca ác e deíc ico ana ó ico (434 y 327). En el
p ime caso se ubica la acción señalada en el e bo den o de un plano empo-
al (espacial u o dinal) pos e io : Nos emos luego/después. En el segundo caso el
alo de pos e io idad gua da elación con un con enido ci ado p e iamen e:
Al llega me enda on y luego/después se pusie on a juga . Indica ambién San os
Río que en los deíc icos ana ó icos hay un g upo cuya signifi cación sob epasa
los ni eles o acionales y se si úa en el plano ex ual, o ganizando los acon e-
cimien os según su ubicación pos e io a o os en una sucesión c onológica:
Empecé haciendo p ác icas en la emp esa de mis pad es. Luego/Después mon é mi
p opio negocio. Pueden o ma pa e de una enume ación que es ablece el o -
den c onológico en el que se suceden los con enidos exp esados, y, dice es e
au o , “a menudo se co esponden con un p ime o an e io ” (San os Río 434):
P ime o se nubló el cielo. Luego/Después empezó la o men a.
Cuando luego y después unen enunciados o pá a os ienen una doble ca-
ac e ización: sin ác icamen e se mue en en el ni el mic oes uc u al, pues
modifi can al núcleo e bal; sin emba go, semán icamen e con ibuyen a en-
laza unas pa es con o as del ex o y, po an o, ac úan en el ni el mac oes-
uc u al como mecanismos de cohesión. Ga cés des aca es a ca ac e ís ica al
deci que “cuando indican una sucesión empo al apa ecen in eg ados en la
ase de la que o man pa e y ienen un papel como adyacen es ci cuns an-
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ciales” (1996, 55). También Fuen es señala es e doble uncionamien o: “uno
in e no, como elemen os con unción sin ác ica y con enido in o ma i o den-
o de la o ación, y o a unción mac oes uc u al, en cuan o o ganizado es
ex uales, ma cas de la disposición del ex o” (1996, 47). Siguiendo a es a au-
o a habla emos en es os casos de conec o es empo ales.
/1/ Bellas A es la hice oda aquí, en Se illa, menos el úl imo año que
luego e miné en Mad id (SE73H2, II)
/2/ Pues, p ime o uimos a p oba la un día, solamen e po p oba la, a
Je ez, cuando es aba ecién... Toda ía no es aba inaugu ada del odo,
sino en algunos amos... A Je ez, y después nos ace camos a Cádiz, y
úl imamen e ya po la au opis a en e a u imos que i a una eunión de
pedia ía, en el Pue o de San a Ma ía, y ya la p obamos y la dis u amos
en e a. (SE73H1, I)
En es os ejemplos se pueden ap ecia las di e encias en e el uso de luego
como ma ca de empo alidad en elación con el enunciado al que pe enece,
/1/, y su alo ana ó ico-cohesi o en una enume ación, /2/. Mien as que en
/1/ luego esponde a la p egun a de cuándo e miné el úl imo año, en /2/, aunque
ambién se in o ma sob e el cuándo, lo que se des aca es el in e és po señala
lo que sucede de ás del acon ecimien o an e io . En onces, la p egun a se ía
¿qué sucedió a con inuación?: nos ace camos a Cádiz. En es e úl imo caso se indica
un a ance en la secuenciación de los hechos, que pueden apa ece en se ies
co ela i as: p ime o, después, fi nalmen e…, como se ap ecia en /2/.
Un e ce papel que cumplen luego y después, ambién en el en o no ex-
ual, es el de es uc u ado es de la in o mación. Según indican Ma ín Zo a-
quino y Po olés, es os son un g upo de ma cado es que ienen la unción de
“señala la o ganización in o ma i a de los discu sos” (4080). Den o de ellos
si úan el subg upo de los o denado es, que cumplen dos oles undamen ales:
“indican el luga que ocupa un miemb o del discu so en el conjun o de una
secuencia discu si a o denada po pa es” y “p esen an el conjun o de es a
secuencia como un único comen a io y cada pa e como un subcomen a io”.
Una ca ac e ización simila es la que ealizan Co és y Camacho. Es os dos
au o es dis inguen los ma cado es ex uales, los cuales son “ o mas que ienen la
capacidad de conduci la in e p e ación del discu so, elacionando unidades,
lo que con ibuye a la cohesión y cohe encia en e sus pa es” (185). Es os,
a su ez, se di iden en nue os subg upos, en e los que se encuen an los
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ma cado es de elación lineal a iculado a: co ela i os, donde se si úan luego y
después (Co és/Camacho 205), que con ibuyen al desa ollo de la in o ma-
ción sin que se es ablezca una elación de je a quía en e los elemen os. Son,
según su plan eamien o, equi alen es desde el pun o de is a de la ele ancia
in o ma i a, a di e encia de lo que ocu i ía, po ejemplo, con incluso, que
señala el segmen o al que p ecede como des acado sob e o o mencionado
p e iamen e. Tan o los o denado es de Ma ín Zo aquino y Po olés como
los co ela i os de Co és y Camacho se di iden en es g upos: de ape u a
(en p ime luga , po un lado…), de con inuidad o desa ollo (en segundo luga ,
po o o lado…) y de cie e (en úl imo luga , fi nalmen e…). Luego y después son
o denado es de con inuidad o desa ollo, es deci , señalan el a ance de la in-
o mación del ex o, con inuación de lo enume ado p e iamen e.
Es a doble ca ac e ización que le a ibuimos a luego y después cuando
ope an en el ni el ex ual es simila a la desc ipción que de ellos hace Fuen es,
quien dice que el p ime o “puede usa se como conec o empo al p opia-
men e o como o denado discu si o en enume ación” y que el segundo se
emplea pa a indica : “a) pos e io idad en la ealización de los hechos, b) en
enume ación, c) pos e io idad en la enunciación” (2009, 105 y 204). Pensa-
mos, jun o con es a au o a, que ambas ace as, el papel de conec o empo al,
donde, según hemos apun ado, se pone de manifi es o una elación de cone-
xión en e enunciados o pá a os, apo ando el con enido de pos e io idad
c onológica, y el de es uc u ado de la in o mación, en an o que ma ca de
o ganización y o den de la in o mación en los ex os, con ibuyen de o ma
conjun a a comple a la desc ipción y el uncionamien o de es as dos unidades
en el en o no sup ao acional.
En el plano semán ico, cuando luego y después ac úan como es uc u a-
do es de la in o mación, pasan de exp esa un con enido básico empo al a
signifi ca el desa ollo de la in o mación den o de un ex o. La noción de
pos e io idad se di ige a la enunciación (Fuen es 1996, 48). Es deci , no in e-
esa la sucesión de con enidos sino la sucesión de ac os de habla enume ados.
Ma can la secuenciación o el o den en el plano del deci . Su signifi cación, po
an o, pasa de se e e encial a se p ocedimen al, pues guían al in e locu o
hacia lo que se dice a con inuación. Ma ín Zo aquino y Po olés señalan a
es e espec o que “ an abandonando su signifi cado concep ual y se especiali-
zan en o o de p ocesamien o” (4060). Co és y Camacho hablan de sedimen-
ación discu si a, que defi nen como “un p oceso median e el cual una unidad
lingüís ica asume un alo o signifi cado discu si o específi co, pe diendo el
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alo semán ico conc e o que u ie a, al menos en ese momen o de signifi ca ,
con el nue o alo ” (147).
En la mayo ía de los abajos que hemos consul ado sob e los es uc-
u ado es de la in o mación (Po olés 2010) y, conc e amen e, sob e el sub-
g upo de los o denado es (Ga cés 2000, 2001, 2008; Po olés 1999) no se les
dedica especial a ención a luego y después. Una excepción a es e espec o es
Ga cés (1996), donde es as dos unidades se es udian den o de las es a egias
de enume ación del español hablado y, conc e amen e, en las empleadas pa a
ma ca la sucesión empo al de los acon ecimien os. No obs an e, según ya
hemos adelan ado, los papeles ex uales que cumplen luego y después no gua -
dan elación solamen e con la ubicación empo al de los hechos. Es o ma ca
una di e encia esencial en e su unción como conec o es empo ales y como
o denado es que indican con inuidad de la in o mación, po lo que es p eciso
p o undiza en el uso que los hablan es hacen de ellos, a ea que nos p opo-
nemos abo da a con inuación.
LA MUESTRA
Los ma e iales empleados pa a es e es udio es án compues os po la ans-
c ipción de 30 encues as semidi igidas ealizadas a hablan es cul os se illanos
(es udios uni e si a ios), dis ibuidos en es g upos de edad (1.ª gene ación de
25 a 35 años; 2.ª gene ación de 36 a 55 años; 3.ª gene ación a pa i de 56 años)
y epa idos de o ma equilib ada en e homb es y muje es. En cada encues a
un in es igado a di igiendo la con e sación del in o man e hacia emas que
le esul en co idianos y que a o ezcan una con e sación elajada y lo más es-
pon ánea posible: su in ancia, gus os y afi ciones, las fi es as y adiciones de la
ciudad… Las g abaciones p oceden de dos épocas dis in as, 24 de ellas ue on
ealizadas en e los años 1972 y 1973 y las 6 es an es se g aba on a fi nales de
2012. Como se puede obse a , hay una di e encia signifi ca i a en el núme o
de encues as de una y o a época. Es o se debe a que las g abaciones an iguas
cuen an con 4 in o man es po cada g upo de edad y sexo, mien as que en las
g abaciones ac uales solamen e con amos po el momen o con 1 de cada ipo.
Es a di e encia no a ec a a nues o es udio, po que no amos a hace un análi-
sis diac ónico. Dado que cada encues a du a ap oximadamen e 30 minu os, el
ma e ial se compone de unas 15 ho as de g abación ansc i as.
Pa a iden ifi ca las encues as de las que han sido omados los ejemplos
mencionados en nues a exposición seguimos el siguien e código: Se illa (SE),
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año de la mues a (73 o 12), sexo del in o man e: homb e (H) o muje (M), ge-
ne ación: p ime a (1), segunda (2) o e ce a (3) y, en el caso de las encues as an-
iguas, iden ifi cación del in o man e con las mismas ca ac e ís icas (en núme os
omanos, pa a no con undi lo con la gene ación, y sepa ado po una coma): I,
II, III, IV.
ANÁLISIS CUANTITATIVO Y CUALITATIVO
En cohe encia con la ca ac e ización p opues a, di e encia emos en e los
usos de luego y después como modifi cado es en el en o no o acional, como co-
nec o es empo ales y como es uc u ado es de la in o mación. De o ma ge-
ne al cabe deci que odos los casos en los que es as unidades ac ua on den o
del enunciado o acional exp esa on empo alidad. No hemos documen ado
ningún ejemplo con alo espacial u o dinal.
LUEGO DESPUÉS TOTALES
Modifi cado e bal 13 37.14 % 22 62.86 % 35 15.35 %
Conec o empo al 38 39.58 % 58 60.42 % 96 42.11 %
Es uc u ado de la
in o mación 39 40.21 % 58 59.79 % 97 42.54 %
To ales 90 39.47 % 138 60.53 % 228 100.00 %
Dis ibución de luego y después en el co pus
MODIFICADOR
VERBAL
CONECTOR
TEMPORAL
LUEGO
DESPUÉS
0
%
10
20
30
37,14
62,86 60,42
39,58
ESTRUCTURADOR
DE LA INFORMACIÓN
59,79
40,21
40
50
60
70
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Como se puede ap ecia , la a ian e que ob u o un mayo núme o de casos
ue después. Es e da o se epi e en cada uno de los subg upos, po lo que se
deduce que es la o ma p e e ida en e los hablan es cul os se illanos.
De los es con ex os es udiados, el uso como modifi cado en el enun-
ciado o acional ue el que egis ó meno en abilidad en nues o co pus. Po
su pa e, los papeles de conec o empo al y de es uc u ado de la in o ma-
ción ob u ie on índices de ecuencia signifi ca i amen e supe io es y, casual-
men e, los po cen ajes ue on casi idén icos. Es a mayo ep esen a i idad
de los con ex os en los que luego y después se u ilizan con ca ác e ana ó ico,
cohesi o y ex ual no es de ex aña si enemos en cuen a la na u aleza p e e-
en emen e na a i a del ma e ial analizado. En muchas ocasiones el hablan e
necesi a dis ibui los acon ecimien os en el iempo y o ganiza la in o ma-
ción pa a acili a la cons ucción del ex o y, al mismo iempo, la comp en-
sión del in e locu o .
A con inuación nos de end emos de o ma indi idual en cada uno de los
es subg upos pa a obse a las pa icula idades que p esen an en el co pus.
Luego y después modifi cado es en el enunciado o acional
En los casos egis ados en las encues as, luego y después pueden in e p e a se
como sinónimos: an o en su compo amien o sin ác ico como en los ma ices
de con enido que apo an.
Sin ác icamen e, es os dos ad e bios pueden se é mino de p eposición.
En el co pus se emplea on p ecedidos de pa a y sin. Ob u imos 3 ejemplos
con es as ca ac e ís icas: pa a luego, pa a después y sin después.
/3/ Po que c eo que una muje que sale a la calle es á más capaci ada
pa a, después, cuando llegue el ma ido cansado, como ella ambién lo es á,
comp ende se mejo , y no espe a que el ma ido la comp enda o que ella
comp enda al ma ido. (SE73M1, II)
Hemos obse ado la ubicación de ambos ad e bios en el enunciado po e
si se p oducen di e encias signifi ca i as. Conc e amen e, al con as a la co-
locación p e e bal o pos e bal se ap ecia que an o luego como después se u i-
liza on p e e en emen e an es del e bo:5 14/21 (66.67 %) en el p ime caso
y 9/11 (81.82 %) en el segundo. Es e úl imo mues a una cla a endencia a la
an eposición al núcleo e bal.
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/4/ La he mandad del Silencio siemp e u o mucha inculación con sa-
ce do es se illanos, ¿ e dad?, has a el ex emo de que la he mandad del
Silencio ue la c eado a del, quizás, el p ime hospicio pa a sace do es
que después he edó los Vene ables. (SE73H3, I)
/5/ Y aye mismo i yo una y dije: si es a la dibuja a, si la pin a a, di ía
que es a nube no puede se … eal, po que… la puedes e pe o luego en
la pin u a no queda ía bien. (SE12H3)
Desde un pun o de is a semán ico, encon amos ejemplos en los que luego
y después añaden a su alo deíc ico de pos e io idad empo al un ma iz que
pod íamos pa a asea como ‘al fi nal’. En es e sen ido, San os Río le a ibuye
a luego un con enido que c eemos se iden ifi ca con el que hemos apun ado,
cuando señala que puede signifi ca ‘a la ho a de la e dad’: Mucha p omesa y
luego nada (434). Los esul ados de nues o análisis nos han pe mi ido com-
p oba que es e alo no solo puede exp esa se con luego, sino ambién con
después. Es más, es e úl imo ue la o ma más empleada (5/7, 71.43 %).
/6/ En fi n, que me sen ía en odo ese mundo es udian il que se ha lla-
mado de ebeldía. Luego, a la ho a de la e dad, no me si ió en ealidad
de nada, sino de llega a junio y de ap oba las asigna u as que no me
supusie on ningún es ue zo. (SE73M1, II)
/7/ Pe o como las Ciencias se me e la gen e en los labo a o ios o así, a
eces si no leen po o o lado, se salen de es o, y sí pueden sabe mucho
de química, pe o no los saques de ahí que después no saben nada. (SE73M2, I)
El ma iz conclusi o que les a ibuimos a es os ejemplos se explici a en /6/,
cuando el in o man e dice a la ho a de la e dad. Po su pa e, en /7/ se ap ecia
con cla idad la idea de con as e que San os Río (434) ya señaló pa a luego en
es os con ex os: se oponen los conocimien os especializados en ciencias a la al a
de dominio de o as ma e ias. En es e caso pe o e ue za el ca ác e con as i o.
Los índices de ecuencia egis ados en el co pus, 7 ejemplos, no son su-
fi cien es pa a ob ene esul ados ace ca de la al e nancia de las dos a ian es.
Po úl imo señalamos el índice de a iación que egis a on luego y des-
pués po in o man e en el en o no del enunciado o acional. Del o al de 30
encues ados que con o man la mues a, un poco más de la mi ad, 18, u iliza-
on casos de es e ipo (18/30, 60 %). De ellos, 14 (14/18, 77.78 %) emplea on
solo una de las dos a ian es conside adas, dis ibuidos en 6 in o man es con
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de adición en e los segmen os que se suceden no es el odo ajeno a luego y
después, sino que es as unidades con ibuyen ambién a la suma de elemen os
coo ien ados.
/20/ se suelen hace en las emp esas, ope aciones de aumen o de capi-
al, ope aciones de cambio de modifi cación… eh… es a u a ia y ese ipo
de… de… de cosas que se hacen en las sociedades que es lo que de e -
dad a mí me llena. Luego apa e he enido la sue e de… de a a muchos
o os emas y no habe me quedado es ancado, como quien dice, en…
en… en una ma e ia conc e a (SE12H1)
/21/ Bueno, me gus a muchísimo como espec ado a la na ación. Después,
el pa inaje a ís ico ambién. (SE73M1, I)
Hay algunos ejemplos (un o al de 5 en el co pus, 2 con luego y 3 con después)
en los que a la idea de adición se inco po a una escala je á quica en e los
elemen os que se unen.
/22/ Muchísima, po que e a un colegio de eligiosas, y, de p on o, así, un
ins i u o mix o, es muchísima la di e encia y, no sé, allí es ábamos odas
más unidas, po que las clases e an bas an e más pequeñas, nos conocía-
mos ya odas, de odos los años y, en el ins i u o, no sé, había una ial-
dad emenda allí. Mucha dis ancia en e p o eso es y alumnos. Después,
cla o, no e a lo mismo a a con niñas sólo que a a con niños y niñas.
No sé, eso sob e odo. (SE73M1, I)
En /22/ se ap ecia que el nue o da o, el hecho de que el ins i u o ue a mix o,
es un a gumen o con mayo ue za pa a llega a la conclusión que es á de en-
diendo la in o man e: había muchas di e encias en e la escuela y el ins i u o.
Así se pone de manifi es o ambién en las palab as de la encues ada cuando
dice: eso sob e odo.
Un ejemplo simila se ía:
/23/ Pe o, en fi n, el pun o ue e de la clase e a la discusión sob e Pié e
Daninos. No sé si lo ecue das, que iene mucho que discu i . Eso hoy
día, no hay ni dos clases que lo puedan hace . Y aho a enemos en una
clase cua en a y es. C eo que son cien o ein icinco en o al. Eso ya es
la ma ea. Y luego, la mayo ía no ienen ni idea. (SE73M3, I)
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La in o man e es á compa ando el sis ema educa i o de su época con el ac-
ual. En es e úl imo el mayo núme o de alumnos impide la ealización de
ac i idades como las que ponían en p ác ica en sus años de es udio. Y, pa a
colmo (pod ía in e p e a se), aho a la mayo ía de los es udian es no iene ni
idea. Es e úl imo a gumen o lle a con más ue za hacia la conclusión de que
la educación ac ual no iene la calidad de an año.
El segundo ma iz que adquie en luego y después cuando ac úan como o -
denado es es el de con as e u oposición, con un o al de 15 casos documen-
ados.
/24/ Yo es udié en una época en que odos los alumnos, odos los com-
pañe os é amos eso, compañe os, compañe os y amigos. Po supues o
é amos ambién amigos de los p o eso es. Nos hon ábamos y nos encan-
aba el pensa que se nos conside aba como eso, como amigos. Y luego,
odos los compañe os de aho a... Yo oigo po ahí a chicos y a chicas, que
es udian aho a, y no conocen siquie a el nomb e de algunos de sus com-
pañe os de clase. (SE73M3, II)
/25/ Y el úl imo año, pues, le puedo deci que e a un año de p ác ica.
Había quien lo hacía en los sie e años, y después, había la mayo ía que lo
hacía en seis años po que se ma iculaban de sex o año, o sea, en sex o
cu so jun amen e con las p ác icas de sép imo. (SE73H2, I)
Aho a no solo se hace a anza la in o mación, señalando la enunciación de un
nue o sub ópico, sino que, además, es e se con apone o es á a gumen a i a-
men e an io ien ado a lo que p ecede. Dicha an io ien ación puede deduci se
del con ex o (po ejemplo en /25/ se habla de que unos e minaban la ca e a
en 7 años pe o había algunos que la hacían en 6) o puede eni e o zada en
el ex o, además, po algunas ma cas léxicas (en /24/ se con as an una época
an e io con aho a). Po olés (1999) señala, en es e sen ido, que aunque los
o denado es “ca ecen de una signifi cación a gumen a i a”, es a “se puede in-
e i con ex ualmen e” (164). En el ejemplo siguien e, pe o ma ca explíci a-
men e la oposición:
/26/ E: ¿Has i ido siemp e en Se illa?
I: Pues, he i ido en Se illa. Mi casa en Se illa. Pe o luego he es ado mu-
cho en el ex anje o. (SE73M3, I)
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Los 15 ejemplos de luego y después con ma iz de oposición localizados en
el co pus p esen a on una dis ibución muy equilib ada en e las dos a ian es
(solo un caso más con luego, 8/15, 53.33 %). Es os da os e ue zan la idea de
la sinonimia de ambas unidades cuando uncionan como es uc u ado es de
la in o mación.
Los dos úl imos ma ices obse ados en el co pus, menos ecu en es que
los an e io es, son los de conclusión, /27/, y de consecuencia, /28/.
/27/ También se hicie on ba ba idades en el ba io de T iana. Uni e -
salmen e, po la canción, po la música, dio la uel a al mundo, y después
el que iene se encuen a con el chasco de que T iana no es T iana.
(SE73H3, II)
/28/ Cla o, eso es un p oblema g a ísimo, po que se encuen a que hay
ein a y seis alumnos en la clase y que lo siguen cinco, que los demás se
han quedado a ás y que no lo siguen. Y después se moles a muchísimo
po que le decimos que no lo en endemos, y nos a a poco menos que
como si ué amos alumnos malos de cua o, como él dice, y eso nos baja
muchísimo la mo al. (SE73M1, I)
Con es a signifi cación sigue implíci a la idea de o ien a al in e locu o hacia
lo que sucede o sigue a lo dicho has a el momen o, pe o aho a es un nue o
da o que se pe cibe como colo ón a lo dicho p e iamen e en /27/, que admi e
la pa á asis po al fi nal, y como consecuencia de lo an e io en /28/, donde es
posible una pa á asis del ipo consiguien emen e o en consecuencia.
Se egis a on en el co pus 2 ejemplos po cada uno de es os alo es, solo
con después. El uso de es a única a ian e se debe a que ue la más empleada en
nues o co pus y, dado que hay pocos ejemplos de es e ipo, es p e isible que
se u ilice después. Sin emba go, pensamos que no hay ningún ac o lingüís ico
que impida que en su luga se hubie a u ilizado luego.
Al igual que sucedía con los conec o es empo ales, luego y después como
es uc u ado es de la in o mación pueden emplea se den o de se ies enume-
a i as. En es a ocasión solo egis amos 1 caso con ma ca de inicio, aunque
no se a a de un ma cado , sino de una secuencia sin agmá ica que indica
si uación inicial o de pa ida.
/29/ Pues, de la adio me gus an mucho los musicales, ¿no? Eso lo p i-
me o, y después ambién me gus a oí las no elas po que si es oy en casa
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y me pongo a hace cualquie cosa, pues con la adio no pie des iempo,
¿no? y e pones... (SE73M3, IV)
Hay a ios ac o es que pueden explica es a ausencia de ma cas explíci as de
inicio y fi n de la se ie. En p ime luga , y de o ma p e e en e, las ca ac e ís icas
de la mues a. Al a a se de o alidad no elabo ada, la planifi cación del discu so,
que ambién exis e de o ma simul ánea a la emisión, no es á suje a a unos in-
dicios de cohesión ca ac e ís icos de la esc i u a, como pod ía se señala odos
los elemen os de la se ie. Sin emba go, como con aa gumen o a lo que acaba-
mos de señala , cabe deci que ambién en las no icias pe iodís icas se ap ecia la
endencia a que apa ezcan los o denado es de cie e o, p e e en emen e solo los
de con inuidad, sin los co espondien es de ape u a (Po olés 1999, 163-64).
En segundo luga , pensamos que, según hemos podido comp oba , la idea de
con inuación de luego y después como o denado es de la in o mación es á supe-
di ada a o os alo es discu si os, p incipalmen e los de adición y de con as e,
con lo que ya no es p eciso ecalca los elemen os que con o man la se ie. De
hecho, los da os de nues o co pus nos dicen que es a señalización de las pa es
de la enume ación es más ecuen e cuando luego y después ac úan como conec-
o es empo ales, po que aquí la idea de con inuidad den o de una secuencia
c onológica p e alece y no hay alo es que se supe ponen.
Solo documen amos 5 enume aciones (dis ibuidas en 3 in o man es) en
las que al e na on luego y después, sin que siguie an un o den de disposición
específi co.
/30/ No, ninguno. Has a aho a, g acias a Dios, ninguno. Po que la calle
es muy ancha. Después los pisos es os son muy mode nos y algunos no
es án ni ocupados. Es deci , que no hay oda ía mucha densidad de po-
blación aquí. Y luego, en la pa e ase a de la casa hay ambién un pa io
in e io ... (SE73H2, III)
Es e da o es pa ecido al ob enido con los conec o es empo ales. Aunque luego
y después son a ian es sinonímicas que ienen compo amien os discu si os
simila es, los in o man es ienden a emplea solo una de ellas en un mismo
pá a o o enume ación. Po o o lado, el hecho de que analicemos lengua
hablada no elabo ada a o ece la ausencia de a ian es es ilís icas, asgo que
a buen segu o cambia ía si se a a a de un ex o esc i o, donde se in en a ía
e i a las epe iciones o ales.
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Po úl imo, en lo que espec a a la dis ibución po in o man es, no po-
demos habla de una p e e encia des acada po una de las dos a ian es en e
los 28 encues ados que u iliza on en alguna ocasión una de ellas. Los po cen-
ajes de los que solo emplea on luego (9/28, 32.14 %) o después (10/28, 35.71
%) es án muy igualados. Es o nos indica que ambas o mas han adop ado de
mane a simila el ol discu si o que aquí es amos abo dando: pasa del con-
enido e e encial al p ocedimen al de o ien a al oyen e sob e el o den de la
in o mación. Po su pa e, del o al de 6 in o man es que emplea on ambas
o mas con es a unción, sí se ap eció un mayo núme o de encues ados que
se decan a on po después (5/6, 83.33 %), en consonancia con la p e e encia
po es a a ian e en nues os ma e iales.
La dis ibución según asgos sociales no a ojó da os signifi ca i os, pues
las a ian es ue on empleadas po homb es y muje es de dis in as edades sin
que se obse a an endencias específi cas.
CONCLUSIONES
T as el es udio de luego y después en una mues a de lengua hablada hemos
podido comp oba la mayo en abilidad que ienen es as unidades cuando
ac úan en el ni el de la mac oes uc u a ex ual, an o cuando son conec o es
empo ales como cuando son es uc u ado es de la in o mación. En ambos
casos son pa ículas ana ó icas que a o ecen la cohesión de las pa es del
ex o: las p ime as man ienen el alo e e encial de disposición c onológica,
en e al ca ác e p ocedimen al que han adqui ido las segundas, en an o que
ma cas que o ien an al in e locu o sob e la p og esión de sub ópicos den o
del ex o. De las 2 a ian es, después ue la más empleada po los hablan es
cul os se illanos en odos los subg upos analizados.
Los da os del co pus nos han pe mi ido obse a que cuando luego y des-
pués apa ecen en enume aciones se ap ecia una mayo endencia a emplea una
se ie co ela i a con ma cas de inicio y/o de fi n cuando ac úan como conec o es
empo ales. No obs an e, hay que admi i que, dado que el ma e ial de análisis
con iene una mues a de español hablado sin elabo ación p e ia, es as ma cas
no son muy ecu en es. Cabe señala , además, que ue on pocos los casos en
los que se combina on ambas a ian es en una misma enume ación. La ó mula
mayo i a ia ue u iliza solo una de ellas pa a señala los elemen os de la se ie.
En la unción de o denado es de con inuidad ad e imos la exis encia de
4 alo es discu si os que adquie en los enunciados in oducidos po luego y
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después: adición (el más ecuen e), con as e u oposición, conclusión y con-
secuencia. En el caso de la adición de elemen os, es os no siemp e son pa es
in o ma i amen e equi alen es, sino que hay casos en los que uno de los seg-
men os iene mayo ue za a gumen a i a. Los ma ices discu si os señalados
se pe ciben gene almen e po el con ex o, aunque ambién pueden eni e-
o zados po unidades léxicas que es án en el en o no sin ác ico. Es a supe -
posición de alo es es una mues a de la poli uncionalidad de los ma cado es,
que en el uso discu si o esponden a fi nalidades comunica i as di e sas.
Po úl imo, los da os de nues o análisis efl ejan que la al e nancia en e
luego y después no se io condicionada po los asgos sociales (edad y sexo) de
los in o man es.
No as
1. No nos ocupamos, po an o, de aquellos casos en los que se cons u-
yen sin agmas ad e biales que llegan a osiliza se como p eposiciones
(después de / luego de) o como conjunciones (después [de] que / luego que).
No se egis a on en nues o co pus g upos ad e biales con luego, pues
son o mas más ecuen es en el español ame icano (RAE y ASALE 2319).
Hemos desca ado ambién pa a nues o es udio la conjunción luego con
alo ila i o (pienso, luego exis o), pues, una ez más, no es un con ex o en
al e nancia con después; y po las mismas azones no analizamos el uso de
después modifi cando a un sus an i o (el día después).
2. Hemos excluido del ecuen o un ejemplo de mucho después egis ado en
el co pus, pues no admi e la al e nancia con luego: El bachille a o lo hice
mucho después, po que p ime o es u e en el Colegio del Valle. (SE73M3,
I) [*lo hice mucho luego].
3. Pa a es a pa e del es udio se han seleccionado es dicciona ios de ca-
ác e gene al: el Dicciona io de la lengua española de la Real Academia
Española (DRAE), el Dicciona io de uso del español de Ma ía Moline (DUE)
y el Dicciona io del español ac ual (DEA) de Manuel Seco y o os.
4. Sospechamos, no obs an e, que es os alo es pueden es a p esen es en
o as á eas hispanohablan es, como en el español de Cana ias, donde se
man iene la signifi cación de luego (y su a ian e luegui o) en el sen ido de
‘p on o’ o ‘enseguida’.
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5. Excluimos de es e ecuen o 3 ejemplos donde el e bo se elide, po que
se deduce a pa i del con ex o.
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