scieee Open visual document viewer

Luego y después: uso discursivo y variación

Santana Marrero, Juana

Abstract

El presente estudio sobre luego y después engloba su uso como modifi cadores del verbo, como conectores temporales y como estructuradores de la información. Para ello se ha analizado una muestra de aproximadamente 15 horas de grabación tomadas a partir de encuestas semidirigidas realizadas a hablantes cultos sevillanos. Los principales objetivos son conocer los valores discursivos que estas unidades adquieren en la oralidad, observar la rentabilidad comunicativa que presentan en los textos analizados y revisar si existen factores lingüísticos o sociales que condicionen la variación entre ambas. Los resultados obtenidos nos han permitido comprobar que después fue la variante preferida en todos los contextos por los hablantes sevillanos, sin que se apreciaran condicionantes que infl uyeran en la alternancia. Ambas partículas se emplearon preferentemente como marcas textuales: como conectores temporales aparecieron más a menudo en series enumerativas y como estructuradores de la información adquirieron varios matices discursivos añadidos a dicho valor básico.

Full text

513 RILCE 32.2 (2016): 513-35 ISSN: 0213-2370 DOI: 10.15581/008.32.2.513-35 Luego y después: uso discu si o y a iación Luego and después: discu si e use and a ia ion JUANA SANTANA MARRERO D o. de Lengua Española, Lingüís ica y Teo ía de la Li e a u a Facul ad de Filología. Uni e sidad de Se illa C/ Palos de la F on e a, s/n. Se illa, 41004 [email p o ec ed] RECIBIDO:27 DE MAYO DE 2013 ACEPTACIÓN DEFINITIVA: 17 DE OCTUBRE DE 2013 Resumen: El p esen e es udio sob e luego y des- pués engloba su uso como modifi cado es del e bo, como conec o es empo ales y como es uc u ado- es de la in o mación. Pa a ello se ha analizado una mues a de ap oximadamen e 15 ho as de g aba- ción omadas a pa i de encues as semidi igidas ealizadas a hablan es cul os se illanos. Los p inci- pales obje i os son conoce los alo es discu si os que es as unidades adquie en en la o alidad, ob- se a la en abilidad comunica i a que p esen an en los ex os analizados y e isa si exis en ac o es lingüís icos o sociales que condicionen la a iación en e ambas. Los esul ados ob enidos nos han pe mi ido comp oba que después ue la a ian e p e e ida en odos los con ex os po los hablan es se illanos, sin que se ap ecia an condicionan es que infl uye an en la al e nancia. Ambas pa ículas se emplea on p e e en emen e como ma cas ex- uales: como conec o es empo ales apa ecie on más a menudo en se ies enume a i as y como es- uc u ado es de la in o mación adqui ie on a ios ma ices discu si os añadidos a dicho alo básico. Palab as cla e: Luego y después. Español hablado. Va iación. Ma cado es discu si os. . Abs ac : This s udy conce ning luego and después conside s hei use as e b modifi e s, as empo- a y connec o s and as in o ma ion s uc u e s. We ha e analyzed a sample o abou 15 hou s o eco ding aken om pa ially con olled su eys o educa ed speake s om Se ille. The main aims a e o know he discu si e alues ha hese uni s acqui e in o ali y, o obse e communica i e pe - o mance p esen ed in he analyzed ex s and de e mine whe he he e a e linguis ic o social ac o s ha cons ain he a ia ion be ween bo h. The esul s ha e allowed us o check ha después was he p e e ed a ian in all con ex s by Se ille speake s, wi hou app ecia ing condi ions ha in- fl uenced al e na ion. Bo h pa icles a e p e e ably used as ex ual ma ke s: as empo a y connec o s appea ed mo e o en in enume a i e se ies and as in o ma ion s uc u e s acqui ed se e al nuances added o his basic sense. Keywo ds: Luego and después. Spoken Spanish. Va ia ion. Discu si e ma ke s. RILCE 32.2 (2016): 513-35514 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN uego y después son dos unidades g ama icales que p esen an simili udes semán icas, sin ác icas y discu si as. Aho a bien, ¿los hablan es las u ili- zan como equi alen es o hay ma ices que las di e encian? Es e se á uno de nues os p incipales obje i os: comp oba si luego y después son iguales o di e en es. Conc e amen e, cen a emos nues o es udio en es con ex os en los que al e nan es as a ian es: cuando solo ac úan en el en o no o acional y cuando, en el ni el ex ual, uncionan como conec o es empo ales y como es uc u ado es de la in o mación.1 Basa emos nues o análisis en un co pus o al ecopilado en la ciudad de Se illa, en el que los in o man es pe enecen al ni el sociocul u al al o y han sido clasifi cados según las a iables de edad y sexo. De es e modo pod emos comp oba si exis en ac o es sociales que infl uyan sob e es as dos o mas en al e nancia. LUEGO Y DESPUÉS: CARACTERIZACIÓN SINTÁCTICA, SEMÁNTICA Y DISCURSIVA El ad e bio es una ca ego ía g ama ical que se defi ne básicamen e po su capacidad de modifi ca a di e sos elemen os del ma co o acional e, incluso, a oda la o ación (Ca bone o 175; RAE y ASALE 2285-86). En es e con ex o, luego y después se u ilizan p e e en emen e pa a incidi sob e el e bo (luego salimos a cena ; llegó después). Son, po an o, adjun os (RAE y ASALE 2292) o ci cuns anciales acul a i os (Ko acci 726), es deci , que no es án exigidos po la unidad e bal. A su ez, luego y después pueden cons i ui núcleo de un sin agma ad e bial, al se é mino de p eposiciones (pa a luego; de después) o se modifi cados po ad e bios de cuan ifi cación (demasiado luego; bas an e des- pués). Cabe deci que luego solo admi e es os cuan ifi cado es cuando signifi ca ‘ emp ano’ ‘p on o’, pe o no con el signifi cado de pos e io idad con el que es sinónimo de después. Además, a di e encia de es e úl imo, “luego no admi e los cuan ifi cado es cuan o, mucho y poco” (RAE y ASALE 2320).2 En el plano semán ico, son ad e bios de empo alidad e e enciales, en an o que esponden a la p egun a ¿cuándo? (RAE y ASALE 2316), aunque am- bién pueden indica luga (Ko acci 707). Los dicciona ios3 nos o ecen una isión más po meno izada de los con enidos que adop an en el discu so. A después se le a ibuye un alo de pos e io idad que se pone de manifi es o p e- e en emen e en el ámbi o de la empo alidad, aunque ambién en el de la lo- calización espacial (Tu casa es á después). El DRAE señala además “pos e io idad en el o den” (Esquines ue el mejo o ado de G ecia después de Demós enes). El L RILCE 32.2 (2016): 513-35 515 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN DUE hace una p ecisión de con enido cuando dice que después puede signifi ca ‘inmedia amen e de ás’ y, a juzga po los ejemplos empleados, pod íamos deci que se a a de localización espacial (A mi ad de la calle hay una iglesia, y después es á mi casa) o de ca ác e o dinal (Tú e es el más al o y después es á Pablo). En cuan o a luego, el alo semán ico básico que se le asigna es ambién el de pos e io idad. El DRAE ubica es e con enido solo en con ex os de signi- fi cación empo al, aunque el DUE y el DEA señalan además ámbi os de signi- fi cación espacial (Es án p ime o los paisajes y luego los e a os). Cabe deci , no obs an e, que el ejemplo admi e ambién una in e p e ación o dinal. La o a signifi cación que se le a ibuye a es a o ma es la de ‘p on o’ ‘sin dilación’, pa a el DUE y el DEA sin es icciones dia ópicas, mien as que pa a el DRAE p opia del español ame icano. Es os usos quedan ue a de nues o es udio, pues no son in e cambiables con después. Tampoco nos ocupa emos, de luego cuando adquie e los alo es de ‘ emp ano’, ‘en las p ime as ho as del día’ y ‘ ápidamen e’ [po a a se de un uso p opio del habla de El Sal ado , según apun a el DRAE].4 San os Río di e encia en e los usos de luego y después como ad e bios con alo deíc ico y los casos de ca ác e deíc ico ana ó ico (434 y 327). En el p ime caso se ubica la acción señalada en el e bo den o de un plano empo- al (espacial u o dinal) pos e io : Nos emos luego/después. En el segundo caso el alo de pos e io idad gua da elación con un con enido ci ado p e iamen e: Al llega me enda on y luego/después se pusie on a juga . Indica ambién San os Río que en los deíc icos ana ó icos hay un g upo cuya signifi cación sob epasa los ni eles o acionales y se si úa en el plano ex ual, o ganizando los acon e- cimien os según su ubicación pos e io a o os en una sucesión c onológica: Empecé haciendo p ác icas en la emp esa de mis pad es. Luego/Después mon é mi p opio negocio. Pueden o ma pa e de una enume ación que es ablece el o - den c onológico en el que se suceden los con enidos exp esados, y, dice es e au o , “a menudo se co esponden con un p ime o an e io ” (San os Río 434): P ime o se nubló el cielo. Luego/Después empezó la o men a. Cuando luego y después unen enunciados o pá a os ienen una doble ca- ac e ización: sin ác icamen e se mue en en el ni el mic oes uc u al, pues modifi can al núcleo e bal; sin emba go, semán icamen e con ibuyen a en- laza unas pa es con o as del ex o y, po an o, ac úan en el ni el mac oes- uc u al como mecanismos de cohesión. Ga cés des aca es a ca ac e ís ica al deci que “cuando indican una sucesión empo al apa ecen in eg ados en la ase de la que o man pa e y ienen un papel como adyacen es ci cuns an- RILCE 32.2 (2016): 513-35516 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN ciales” (1996, 55). También Fuen es señala es e doble uncionamien o: “uno in e no, como elemen os con unción sin ác ica y con enido in o ma i o den- o de la o ación, y o a unción mac oes uc u al, en cuan o o ganizado es ex uales, ma cas de la disposición del ex o” (1996, 47). Siguiendo a es a au- o a habla emos en es os casos de conec o es empo ales. /1/ Bellas A es la hice oda aquí, en Se illa, menos el úl imo año que luego e miné en Mad id (SE73H2, II) /2/ Pues, p ime o uimos a p oba la un día, solamen e po p oba la, a Je ez, cuando es aba ecién... Toda ía no es aba inaugu ada del odo, sino en algunos amos... A Je ez, y después nos ace camos a Cádiz, y úl imamen e ya po la au opis a en e a u imos que i a una eunión de pedia ía, en el Pue o de San a Ma ía, y ya la p obamos y la dis u amos en e a. (SE73H1, I) En es os ejemplos se pueden ap ecia las di e encias en e el uso de luego como ma ca de empo alidad en elación con el enunciado al que pe enece, /1/, y su alo ana ó ico-cohesi o en una enume ación, /2/. Mien as que en /1/ luego esponde a la p egun a de cuándo e miné el úl imo año, en /2/, aunque ambién se in o ma sob e el cuándo, lo que se des aca es el in e és po señala lo que sucede de ás del acon ecimien o an e io . En onces, la p egun a se ía ¿qué sucedió a con inuación?: nos ace camos a Cádiz. En es e úl imo caso se indica un a ance en la secuenciación de los hechos, que pueden apa ece en se ies co ela i as: p ime o, después, fi nalmen e…, como se ap ecia en /2/. Un e ce papel que cumplen luego y después, ambién en el en o no ex- ual, es el de es uc u ado es de la in o mación. Según indican Ma ín Zo a- quino y Po olés, es os son un g upo de ma cado es que ienen la unción de “señala la o ganización in o ma i a de los discu sos” (4080). Den o de ellos si úan el subg upo de los o denado es, que cumplen dos oles undamen ales: “indican el luga que ocupa un miemb o del discu so en el conjun o de una secuencia discu si a o denada po pa es” y “p esen an el conjun o de es a secuencia como un único comen a io y cada pa e como un subcomen a io”. Una ca ac e ización simila es la que ealizan Co és y Camacho. Es os dos au o es dis inguen los ma cado es ex uales, los cuales son “ o mas que ienen la capacidad de conduci la in e p e ación del discu so, elacionando unidades, lo que con ibuye a la cohesión y cohe encia en e sus pa es” (185). Es os, a su ez, se di iden en nue os subg upos, en e los que se encuen an los RILCE 32.2 (2016): 513-35 517 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN ma cado es de elación lineal a iculado a: co ela i os, donde se si úan luego y después (Co és/Camacho 205), que con ibuyen al desa ollo de la in o ma- ción sin que se es ablezca una elación de je a quía en e los elemen os. Son, según su plan eamien o, equi alen es desde el pun o de is a de la ele ancia in o ma i a, a di e encia de lo que ocu i ía, po ejemplo, con incluso, que señala el segmen o al que p ecede como des acado sob e o o mencionado p e iamen e. Tan o los o denado es de Ma ín Zo aquino y Po olés como los co ela i os de Co és y Camacho se di iden en es g upos: de ape u a (en p ime luga , po un lado…), de con inuidad o desa ollo (en segundo luga , po o o lado…) y de cie e (en úl imo luga , fi nalmen e…). Luego y después son o denado es de con inuidad o desa ollo, es deci , señalan el a ance de la in- o mación del ex o, con inuación de lo enume ado p e iamen e. Es a doble ca ac e ización que le a ibuimos a luego y después cuando ope an en el ni el ex ual es simila a la desc ipción que de ellos hace Fuen es, quien dice que el p ime o “puede usa se como conec o empo al p opia- men e o como o denado discu si o en enume ación” y que el segundo se emplea pa a indica : “a) pos e io idad en la ealización de los hechos, b) en enume ación, c) pos e io idad en la enunciación” (2009, 105 y 204). Pensa- mos, jun o con es a au o a, que ambas ace as, el papel de conec o empo al, donde, según hemos apun ado, se pone de manifi es o una elación de cone- xión en e enunciados o pá a os, apo ando el con enido de pos e io idad c onológica, y el de es uc u ado de la in o mación, en an o que ma ca de o ganización y o den de la in o mación en los ex os, con ibuyen de o ma conjun a a comple a la desc ipción y el uncionamien o de es as dos unidades en el en o no sup ao acional. En el plano semán ico, cuando luego y después ac úan como es uc u a- do es de la in o mación, pasan de exp esa un con enido básico empo al a signifi ca el desa ollo de la in o mación den o de un ex o. La noción de pos e io idad se di ige a la enunciación (Fuen es 1996, 48). Es deci , no in e- esa la sucesión de con enidos sino la sucesión de ac os de habla enume ados. Ma can la secuenciación o el o den en el plano del deci . Su signifi cación, po an o, pasa de se e e encial a se p ocedimen al, pues guían al in e locu o hacia lo que se dice a con inuación. Ma ín Zo aquino y Po olés señalan a es e espec o que “ an abandonando su signifi cado concep ual y se especiali- zan en o o de p ocesamien o” (4060). Co és y Camacho hablan de sedimen- ación discu si a, que defi nen como “un p oceso median e el cual una unidad lingüís ica asume un alo o signifi cado discu si o específi co, pe diendo el RILCE 32.2 (2016): 513-35518 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN alo semán ico conc e o que u ie a, al menos en ese momen o de signifi ca , con el nue o alo ” (147). En la mayo ía de los abajos que hemos consul ado sob e los es uc- u ado es de la in o mación (Po olés 2010) y, conc e amen e, sob e el sub- g upo de los o denado es (Ga cés 2000, 2001, 2008; Po olés 1999) no se les dedica especial a ención a luego y después. Una excepción a es e espec o es Ga cés (1996), donde es as dos unidades se es udian den o de las es a egias de enume ación del español hablado y, conc e amen e, en las empleadas pa a ma ca la sucesión empo al de los acon ecimien os. No obs an e, según ya hemos adelan ado, los papeles ex uales que cumplen luego y después no gua - dan elación solamen e con la ubicación empo al de los hechos. Es o ma ca una di e encia esencial en e su unción como conec o es empo ales y como o denado es que indican con inuidad de la in o mación, po lo que es p eciso p o undiza en el uso que los hablan es hacen de ellos, a ea que nos p opo- nemos abo da a con inuación. LA MUESTRA Los ma e iales empleados pa a es e es udio es án compues os po la ans- c ipción de 30 encues as semidi igidas ealizadas a hablan es cul os se illanos (es udios uni e si a ios), dis ibuidos en es g upos de edad (1.ª gene ación de 25 a 35 años; 2.ª gene ación de 36 a 55 años; 3.ª gene ación a pa i de 56 años) y epa idos de o ma equilib ada en e homb es y muje es. En cada encues a un in es igado a di igiendo la con e sación del in o man e hacia emas que le esul en co idianos y que a o ezcan una con e sación elajada y lo más es- pon ánea posible: su in ancia, gus os y afi ciones, las fi es as y adiciones de la ciudad… Las g abaciones p oceden de dos épocas dis in as, 24 de ellas ue on ealizadas en e los años 1972 y 1973 y las 6 es an es se g aba on a fi nales de 2012. Como se puede obse a , hay una di e encia signifi ca i a en el núme o de encues as de una y o a época. Es o se debe a que las g abaciones an iguas cuen an con 4 in o man es po cada g upo de edad y sexo, mien as que en las g abaciones ac uales solamen e con amos po el momen o con 1 de cada ipo. Es a di e encia no a ec a a nues o es udio, po que no amos a hace un análi- sis diac ónico. Dado que cada encues a du a ap oximadamen e 30 minu os, el ma e ial se compone de unas 15 ho as de g abación ansc i as. Pa a iden ifi ca las encues as de las que han sido omados los ejemplos mencionados en nues a exposición seguimos el siguien e código: Se illa (SE), RILCE 32.2 (2016): 513-35 519 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN año de la mues a (73 o 12), sexo del in o man e: homb e (H) o muje (M), ge- ne ación: p ime a (1), segunda (2) o e ce a (3) y, en el caso de las encues as an- iguas, iden ifi cación del in o man e con las mismas ca ac e ís icas (en núme os omanos, pa a no con undi lo con la gene ación, y sepa ado po una coma): I, II, III, IV. ANÁLISIS CUANTITATIVO Y CUALITATIVO En cohe encia con la ca ac e ización p opues a, di e encia emos en e los usos de luego y después como modifi cado es en el en o no o acional, como co- nec o es empo ales y como es uc u ado es de la in o mación. De o ma ge- ne al cabe deci que odos los casos en los que es as unidades ac ua on den o del enunciado o acional exp esa on empo alidad. No hemos documen ado ningún ejemplo con alo espacial u o dinal. LUEGO DESPUÉS TOTALES Modifi cado e bal 13 37.14 % 22 62.86 % 35 15.35 % Conec o empo al 38 39.58 % 58 60.42 % 96 42.11 % Es uc u ado de la in o mación 39 40.21 % 58 59.79 % 97 42.54 % To ales 90 39.47 % 138 60.53 % 228 100.00 % Dis ibución de luego y después en el co pus MODIFICADOR VERBAL CONECTOR TEMPORAL LUEGO DESPUÉS 0 % 10 20 30 37,14 62,86 60,42 39,58 ESTRUCTURADOR DE LA INFORMACIÓN 59,79 40,21 40 50 60 70 RILCE 32.2 (2016): 513-35520 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN Como se puede ap ecia , la a ian e que ob u o un mayo núme o de casos ue después. Es e da o se epi e en cada uno de los subg upos, po lo que se deduce que es la o ma p e e ida en e los hablan es cul os se illanos. De los es con ex os es udiados, el uso como modifi cado en el enun- ciado o acional ue el que egis ó meno en abilidad en nues o co pus. Po su pa e, los papeles de conec o empo al y de es uc u ado de la in o ma- ción ob u ie on índices de ecuencia signifi ca i amen e supe io es y, casual- men e, los po cen ajes ue on casi idén icos. Es a mayo ep esen a i idad de los con ex os en los que luego y después se u ilizan con ca ác e ana ó ico, cohesi o y ex ual no es de ex aña si enemos en cuen a la na u aleza p e e- en emen e na a i a del ma e ial analizado. En muchas ocasiones el hablan e necesi a dis ibui los acon ecimien os en el iempo y o ganiza la in o ma- ción pa a acili a la cons ucción del ex o y, al mismo iempo, la comp en- sión del in e locu o . A con inuación nos de end emos de o ma indi idual en cada uno de los es subg upos pa a obse a las pa icula idades que p esen an en el co pus. Luego y después modifi cado es en el enunciado o acional En los casos egis ados en las encues as, luego y después pueden in e p e a se como sinónimos: an o en su compo amien o sin ác ico como en los ma ices de con enido que apo an. Sin ác icamen e, es os dos ad e bios pueden se é mino de p eposición. En el co pus se emplea on p ecedidos de pa a y sin. Ob u imos 3 ejemplos con es as ca ac e ís icas: pa a luego, pa a después y sin después. /3/ Po que c eo que una muje que sale a la calle es á más capaci ada pa a, después, cuando llegue el ma ido cansado, como ella ambién lo es á, comp ende se mejo , y no espe a que el ma ido la comp enda o que ella comp enda al ma ido. (SE73M1, II) Hemos obse ado la ubicación de ambos ad e bios en el enunciado po e si se p oducen di e encias signifi ca i as. Conc e amen e, al con as a la co- locación p e e bal o pos e bal se ap ecia que an o luego como después se u i- liza on p e e en emen e an es del e bo:5 14/21 (66.67 %) en el p ime caso y 9/11 (81.82 %) en el segundo. Es e úl imo mues a una cla a endencia a la an eposición al núcleo e bal. RILCE 32.2 (2016): 513-35 521 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN /4/ La he mandad del Silencio siemp e u o mucha inculación con sa- ce do es se illanos, ¿ e dad?, has a el ex emo de que la he mandad del Silencio ue la c eado a del, quizás, el p ime hospicio pa a sace do es que después he edó los Vene ables. (SE73H3, I) /5/ Y aye mismo i yo una y dije: si es a la dibuja a, si la pin a a, di ía que es a nube no puede se … eal, po que… la puedes e pe o luego en la pin u a no queda ía bien. (SE12H3) Desde un pun o de is a semán ico, encon amos ejemplos en los que luego y después añaden a su alo deíc ico de pos e io idad empo al un ma iz que pod íamos pa a asea como ‘al fi nal’. En es e sen ido, San os Río le a ibuye a luego un con enido que c eemos se iden ifi ca con el que hemos apun ado, cuando señala que puede signifi ca ‘a la ho a de la e dad’: Mucha p omesa y luego nada (434). Los esul ados de nues o análisis nos han pe mi ido com- p oba que es e alo no solo puede exp esa se con luego, sino ambién con después. Es más, es e úl imo ue la o ma más empleada (5/7, 71.43 %). /6/ En fi n, que me sen ía en odo ese mundo es udian il que se ha lla- mado de ebeldía. Luego, a la ho a de la e dad, no me si ió en ealidad de nada, sino de llega a junio y de ap oba las asigna u as que no me supusie on ningún es ue zo. (SE73M1, II) /7/ Pe o como las Ciencias se me e la gen e en los labo a o ios o así, a eces si no leen po o o lado, se salen de es o, y sí pueden sabe mucho de química, pe o no los saques de ahí que después no saben nada. (SE73M2, I) El ma iz conclusi o que les a ibuimos a es os ejemplos se explici a en /6/, cuando el in o man e dice a la ho a de la e dad. Po su pa e, en /7/ se ap ecia con cla idad la idea de con as e que San os Río (434) ya señaló pa a luego en es os con ex os: se oponen los conocimien os especializados en ciencias a la al a de dominio de o as ma e ias. En es e caso pe o e ue za el ca ác e con as i o. Los índices de ecuencia egis ados en el co pus, 7 ejemplos, no son su- fi cien es pa a ob ene esul ados ace ca de la al e nancia de las dos a ian es. Po úl imo señalamos el índice de a iación que egis a on luego y des- pués po in o man e en el en o no del enunciado o acional. Del o al de 30 encues ados que con o man la mues a, un poco más de la mi ad, 18, u iliza- on casos de es e ipo (18/30, 60 %). De ellos, 14 (14/18, 77.78 %) emplea on solo una de las dos a ian es conside adas, dis ibuidos en 6 in o man es con RILCE 32.2 (2016): 513-35528 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN de adición en e los segmen os que se suceden no es el odo ajeno a luego y después, sino que es as unidades con ibuyen ambién a la suma de elemen os coo ien ados. /20/ se suelen hace en las emp esas, ope aciones de aumen o de capi- al, ope aciones de cambio de modifi cación… eh… es a u a ia y ese ipo de… de… de cosas que se hacen en las sociedades que es lo que de e - dad a mí me llena. Luego apa e he enido la sue e de… de a a muchos o os emas y no habe me quedado es ancado, como quien dice, en… en… en una ma e ia conc e a (SE12H1) /21/ Bueno, me gus a muchísimo como espec ado a la na ación. Después, el pa inaje a ís ico ambién. (SE73M1, I) Hay algunos ejemplos (un o al de 5 en el co pus, 2 con luego y 3 con después) en los que a la idea de adición se inco po a una escala je á quica en e los elemen os que se unen. /22/ Muchísima, po que e a un colegio de eligiosas, y, de p on o, así, un ins i u o mix o, es muchísima la di e encia y, no sé, allí es ábamos odas más unidas, po que las clases e an bas an e más pequeñas, nos conocía- mos ya odas, de odos los años y, en el ins i u o, no sé, había una ial- dad emenda allí. Mucha dis ancia en e p o eso es y alumnos. Después, cla o, no e a lo mismo a a con niñas sólo que a a con niños y niñas. No sé, eso sob e odo. (SE73M1, I) En /22/ se ap ecia que el nue o da o, el hecho de que el ins i u o ue a mix o, es un a gumen o con mayo ue za pa a llega a la conclusión que es á de en- diendo la in o man e: había muchas di e encias en e la escuela y el ins i u o. Así se pone de manifi es o ambién en las palab as de la encues ada cuando dice: eso sob e odo. Un ejemplo simila se ía: /23/ Pe o, en fi n, el pun o ue e de la clase e a la discusión sob e Pié e Daninos. No sé si lo ecue das, que iene mucho que discu i . Eso hoy día, no hay ni dos clases que lo puedan hace . Y aho a enemos en una clase cua en a y es. C eo que son cien o ein icinco en o al. Eso ya es la ma ea. Y luego, la mayo ía no ienen ni idea. (SE73M3, I) RILCE 32.2 (2016): 513-35 529 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN La in o man e es á compa ando el sis ema educa i o de su época con el ac- ual. En es e úl imo el mayo núme o de alumnos impide la ealización de ac i idades como las que ponían en p ác ica en sus años de es udio. Y, pa a colmo (pod ía in e p e a se), aho a la mayo ía de los es udian es no iene ni idea. Es e úl imo a gumen o lle a con más ue za hacia la conclusión de que la educación ac ual no iene la calidad de an año. El segundo ma iz que adquie en luego y después cuando ac úan como o - denado es es el de con as e u oposición, con un o al de 15 casos documen- ados. /24/ Yo es udié en una época en que odos los alumnos, odos los com- pañe os é amos eso, compañe os, compañe os y amigos. Po supues o é amos ambién amigos de los p o eso es. Nos hon ábamos y nos encan- aba el pensa que se nos conside aba como eso, como amigos. Y luego, odos los compañe os de aho a... Yo oigo po ahí a chicos y a chicas, que es udian aho a, y no conocen siquie a el nomb e de algunos de sus com- pañe os de clase. (SE73M3, II) /25/ Y el úl imo año, pues, le puedo deci que e a un año de p ác ica. Había quien lo hacía en los sie e años, y después, había la mayo ía que lo hacía en seis años po que se ma iculaban de sex o año, o sea, en sex o cu so jun amen e con las p ác icas de sép imo. (SE73H2, I) Aho a no solo se hace a anza la in o mación, señalando la enunciación de un nue o sub ópico, sino que, además, es e se con apone o es á a gumen a i a- men e an io ien ado a lo que p ecede. Dicha an io ien ación puede deduci se del con ex o (po ejemplo en /25/ se habla de que unos e minaban la ca e a en 7 años pe o había algunos que la hacían en 6) o puede eni e o zada en el ex o, además, po algunas ma cas léxicas (en /24/ se con as an una época an e io con aho a). Po olés (1999) señala, en es e sen ido, que aunque los o denado es “ca ecen de una signifi cación a gumen a i a”, es a “se puede in- e i con ex ualmen e” (164). En el ejemplo siguien e, pe o ma ca explíci a- men e la oposición: /26/ E: ¿Has i ido siemp e en Se illa? I: Pues, he i ido en Se illa. Mi casa en Se illa. Pe o luego he es ado mu- cho en el ex anje o. (SE73M3, I) RILCE 32.2 (2016): 513-35530 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN Los 15 ejemplos de luego y después con ma iz de oposición localizados en el co pus p esen a on una dis ibución muy equilib ada en e las dos a ian es (solo un caso más con luego, 8/15, 53.33 %). Es os da os e ue zan la idea de la sinonimia de ambas unidades cuando uncionan como es uc u ado es de la in o mación. Los dos úl imos ma ices obse ados en el co pus, menos ecu en es que los an e io es, son los de conclusión, /27/, y de consecuencia, /28/. /27/ También se hicie on ba ba idades en el ba io de T iana. Uni e - salmen e, po la canción, po la música, dio la uel a al mundo, y después el que iene se encuen a con el chasco de que T iana no es T iana. (SE73H3, II) /28/ Cla o, eso es un p oblema g a ísimo, po que se encuen a que hay ein a y seis alumnos en la clase y que lo siguen cinco, que los demás se han quedado a ás y que no lo siguen. Y después se moles a muchísimo po que le decimos que no lo en endemos, y nos a a poco menos que como si ué amos alumnos malos de cua o, como él dice, y eso nos baja muchísimo la mo al. (SE73M1, I) Con es a signifi cación sigue implíci a la idea de o ien a al in e locu o hacia lo que sucede o sigue a lo dicho has a el momen o, pe o aho a es un nue o da o que se pe cibe como colo ón a lo dicho p e iamen e en /27/, que admi e la pa á asis po al fi nal, y como consecuencia de lo an e io en /28/, donde es posible una pa á asis del ipo consiguien emen e o en consecuencia. Se egis a on en el co pus 2 ejemplos po cada uno de es os alo es, solo con después. El uso de es a única a ian e se debe a que ue la más empleada en nues o co pus y, dado que hay pocos ejemplos de es e ipo, es p e isible que se u ilice después. Sin emba go, pensamos que no hay ningún ac o lingüís ico que impida que en su luga se hubie a u ilizado luego. Al igual que sucedía con los conec o es empo ales, luego y después como es uc u ado es de la in o mación pueden emplea se den o de se ies enume- a i as. En es a ocasión solo egis amos 1 caso con ma ca de inicio, aunque no se a a de un ma cado , sino de una secuencia sin agmá ica que indica si uación inicial o de pa ida. /29/ Pues, de la adio me gus an mucho los musicales, ¿no? Eso lo p i- me o, y después ambién me gus a oí las no elas po que si es oy en casa RILCE 32.2 (2016): 513-35 531 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN y me pongo a hace cualquie cosa, pues con la adio no pie des iempo, ¿no? y e pones... (SE73M3, IV) Hay a ios ac o es que pueden explica es a ausencia de ma cas explíci as de inicio y fi n de la se ie. En p ime luga , y de o ma p e e en e, las ca ac e ís icas de la mues a. Al a a se de o alidad no elabo ada, la planifi cación del discu so, que ambién exis e de o ma simul ánea a la emisión, no es á suje a a unos in- dicios de cohesión ca ac e ís icos de la esc i u a, como pod ía se señala odos los elemen os de la se ie. Sin emba go, como con aa gumen o a lo que acaba- mos de señala , cabe deci que ambién en las no icias pe iodís icas se ap ecia la endencia a que apa ezcan los o denado es de cie e o, p e e en emen e solo los de con inuidad, sin los co espondien es de ape u a (Po olés 1999, 163-64). En segundo luga , pensamos que, según hemos podido comp oba , la idea de con inuación de luego y después como o denado es de la in o mación es á supe- di ada a o os alo es discu si os, p incipalmen e los de adición y de con as e, con lo que ya no es p eciso ecalca los elemen os que con o man la se ie. De hecho, los da os de nues o co pus nos dicen que es a señalización de las pa es de la enume ación es más ecuen e cuando luego y después ac úan como conec- o es empo ales, po que aquí la idea de con inuidad den o de una secuencia c onológica p e alece y no hay alo es que se supe ponen. Solo documen amos 5 enume aciones (dis ibuidas en 3 in o man es) en las que al e na on luego y después, sin que siguie an un o den de disposición específi co. /30/ No, ninguno. Has a aho a, g acias a Dios, ninguno. Po que la calle es muy ancha. Después los pisos es os son muy mode nos y algunos no es án ni ocupados. Es deci , que no hay oda ía mucha densidad de po- blación aquí. Y luego, en la pa e ase a de la casa hay ambién un pa io in e io ... (SE73H2, III) Es e da o es pa ecido al ob enido con los conec o es empo ales. Aunque luego y después son a ian es sinonímicas que ienen compo amien os discu si os simila es, los in o man es ienden a emplea solo una de ellas en un mismo pá a o o enume ación. Po o o lado, el hecho de que analicemos lengua hablada no elabo ada a o ece la ausencia de a ian es es ilís icas, asgo que a buen segu o cambia ía si se a a a de un ex o esc i o, donde se in en a ía e i a las epe iciones o ales. RILCE 32.2 (2016): 513-35532 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN Po úl imo, en lo que espec a a la dis ibución po in o man es, no po- demos habla de una p e e encia des acada po una de las dos a ian es en e los 28 encues ados que u iliza on en alguna ocasión una de ellas. Los po cen- ajes de los que solo emplea on luego (9/28, 32.14 %) o después (10/28, 35.71 %) es án muy igualados. Es o nos indica que ambas o mas han adop ado de mane a simila el ol discu si o que aquí es amos abo dando: pasa del con- enido e e encial al p ocedimen al de o ien a al oyen e sob e el o den de la in o mación. Po su pa e, del o al de 6 in o man es que emplea on ambas o mas con es a unción, sí se ap eció un mayo núme o de encues ados que se decan a on po después (5/6, 83.33 %), en consonancia con la p e e encia po es a a ian e en nues os ma e iales. La dis ibución según asgos sociales no a ojó da os signifi ca i os, pues las a ian es ue on empleadas po homb es y muje es de dis in as edades sin que se obse a an endencias específi cas. CONCLUSIONES T as el es udio de luego y después en una mues a de lengua hablada hemos podido comp oba la mayo en abilidad que ienen es as unidades cuando ac úan en el ni el de la mac oes uc u a ex ual, an o cuando son conec o es empo ales como cuando son es uc u ado es de la in o mación. En ambos casos son pa ículas ana ó icas que a o ecen la cohesión de las pa es del ex o: las p ime as man ienen el alo e e encial de disposición c onológica, en e al ca ác e p ocedimen al que han adqui ido las segundas, en an o que ma cas que o ien an al in e locu o sob e la p og esión de sub ópicos den o del ex o. De las 2 a ian es, después ue la más empleada po los hablan es cul os se illanos en odos los subg upos analizados. Los da os del co pus nos han pe mi ido obse a que cuando luego y des- pués apa ecen en enume aciones se ap ecia una mayo endencia a emplea una se ie co ela i a con ma cas de inicio y/o de fi n cuando ac úan como conec o es empo ales. No obs an e, hay que admi i que, dado que el ma e ial de análisis con iene una mues a de español hablado sin elabo ación p e ia, es as ma cas no son muy ecu en es. Cabe señala , además, que ue on pocos los casos en los que se combina on ambas a ian es en una misma enume ación. La ó mula mayo i a ia ue u iliza solo una de ellas pa a señala los elemen os de la se ie. En la unción de o denado es de con inuidad ad e imos la exis encia de 4 alo es discu si os que adquie en los enunciados in oducidos po luego y RILCE 32.2 (2016): 513-35 533 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN después: adición (el más ecuen e), con as e u oposición, conclusión y con- secuencia. En el caso de la adición de elemen os, es os no siemp e son pa es in o ma i amen e equi alen es, sino que hay casos en los que uno de los seg- men os iene mayo ue za a gumen a i a. Los ma ices discu si os señalados se pe ciben gene almen e po el con ex o, aunque ambién pueden eni e- o zados po unidades léxicas que es án en el en o no sin ác ico. Es a supe - posición de alo es es una mues a de la poli uncionalidad de los ma cado es, que en el uso discu si o esponden a fi nalidades comunica i as di e sas. Po úl imo, los da os de nues o análisis efl ejan que la al e nancia en e luego y después no se io condicionada po los asgos sociales (edad y sexo) de los in o man es. No as 1. No nos ocupamos, po an o, de aquellos casos en los que se cons u- yen sin agmas ad e biales que llegan a osiliza se como p eposiciones (después de / luego de) o como conjunciones (después [de] que / luego que). No se egis a on en nues o co pus g upos ad e biales con luego, pues son o mas más ecuen es en el español ame icano (RAE y ASALE 2319). Hemos desca ado ambién pa a nues o es udio la conjunción luego con alo ila i o (pienso, luego exis o), pues, una ez más, no es un con ex o en al e nancia con después; y po las mismas azones no analizamos el uso de después modifi cando a un sus an i o (el día después). 2. Hemos excluido del ecuen o un ejemplo de mucho después egis ado en el co pus, pues no admi e la al e nancia con luego: El bachille a o lo hice mucho después, po que p ime o es u e en el Colegio del Valle. (SE73M3, I) [*lo hice mucho luego]. 3. Pa a es a pa e del es udio se han seleccionado es dicciona ios de ca- ác e gene al: el Dicciona io de la lengua española de la Real Academia Española (DRAE), el Dicciona io de uso del español de Ma ía Moline (DUE) y el Dicciona io del español ac ual (DEA) de Manuel Seco y o os. 4. Sospechamos, no obs an e, que es os alo es pueden es a p esen es en o as á eas hispanohablan es, como en el español de Cana ias, donde se man iene la signifi cación de luego (y su a ian e luegui o) en el sen ido de ‘p on o’ o ‘enseguida’. RILCE 32.2 (2016): 513-35534 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN 5. Excluimos de es e ecuen o 3 ejemplos donde el e bo se elide, po que se deduce a pa i del con ex o. Ob as ci adas Ca bone o, Ped o. “C i e ios pa a una ca ac e ización uncional de los ad e - bios”. Re is a Española de Lingüís ica 8 (1978): 169-97. Co és, Luis, y Ma ía Ma ilde Camacho. Unidades de segmen ación y ma cado es del discu so. Mad id: A co/Lib os, 2005. Fuen es, Ca alina. La sin axis de los elacionan es sup ao acionales. Mad id: A co/ Lib os, 1996. Fuen es, Ca alina. Dicciona io de conec o es y ope ado es del español. Mad id: A co/Lib os, 2009. Ga cés, Ma ía Pila . “La enume ación en el discu so o al”. Español Ac ual 66 (1996): 53-62. Ga cés, Ma ía Pila . “La o denación del discu so: se ies co ela i as”. Lengua, discu so, ex o, I: Simposio In e nacional de Análisis del Discu so. Eds. José Jesús de Bus os, Pa ick Cha audeau, José Luis Gi ón, Sil ia Iglesias y Ca men López. Mad id: Viso , 2000. 551-64. Ga cés, Ma ía Pila . “Ma cado es de con inuidad en el discu so o al”. La lin- güís ica aplicada a fi nales del siglo XX: ensayos y p opues as. Vol. 2. Eds. Isabel de la C uz Cabanillas y Asociación Española de Lingüís ica Aplicada. Alcalá de Hena es: Uni e sidad de Alcalá de Hena es, 2001. 543-48. Ga cés, Ma ía Pila . La o ganización del discu so: ma cado es de o denación y de e o mulación. Mad id/F ank u : Ibe oame icana/Ve ue , 2008. Ko acci, O elia. “El ad e bio”. G amá ica desc ip i a de la lengua española. Vol. 1. Di . Ignacio Bosque y Viole a Demon e. Mad id: Espasa-Calpe, 1999. 705-86. Ma ín Zo aquino, Ma ía An onia, y José Po olés. “Los ma cado es del dis- cu so”. G amá ica desc ip i a de la lengua española. Vol. 3. Di s. Ignacio Bosque y Viole a Demon e. Mad id: Espasa-Calpe, 1999. 4051-421. Moline , Ma ía. Dicciona io de uso del español (DUE). 2.ª ed. 2 ols. Mad id: G edos, 1998. Po olés, José. “Los o denado es del discu so y el lenguaje pe iodís ico”. La lengua y los medios de comunicación. Vol. 1. Ed. Joaquín Ga ido Medina. Mad id: Uni e sidad Complu ense de Mad id, 1999. 161-69. RILCE 32.2 (2016): 513-35 535 SANTANA MARRERO. LUEGO Y DESPUÉS: USO DISCURSIVO Y VARIACIÓN Po olés, José. “Los ma cado es del discu so y la es uc u a in o ma i a”. Los es udios sob e ma cado es del discu so en español, hoy. Coo ds. Ósca Lou eda Lamas y Espe anza Acín. Mad id: A co/Lib os, 2010. 281-325. Real Academia Española. Dicciona io de la lengua española (DRAE). 22.ª ed. Ma- d id: Espasa-Calpe, 2001. Real Academia Española y ASALE. “El ad e bio y el g upo ad e bial”. Nue a g amá ica de la lengua española. Vol. 2. Mad id: Espasa-Calpe, 2009. 2285-394. San os, Luis. Dicciona io de pa ículas. Salamanca: Luso-Española de Edicio- nes, 2003. Seco, Manuel, Olimpia And és y Gabino Ramos. Dicciona io del español ac ual (DEA). 2.ª ed. 2 ols. Mad id: San illana, 2011.