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Arquitectura y cine: blade runner, el show de truman y otras películas urbanas: Foro abierto

Abstract

A lo largo de su historia, el cine ha demostrado una inagotable capacidad para ir explicitando las características de las ciudades en relación con la evolución de la condición humana y de las sociedades, reflejando las relaciones entre entorno vital e individuos. Ciertas películas han tenido una gran capacidad de síntesis para mostrar el estado de la cuestión en la economía, la política, la sociología y el urbanismo. Pensemos en películas tan emblemáticas como Metrópolis ( 1927) de Fritz Lang, Roma citta aperta ( 945) y Germannia anno zero (1945) de Roberto Rossellini, o Mi tío (1958) y Playtime (1967) de Jacques Tati.

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Arquitectura y cine: blade runner, el show de truman y otras películas urbanas: Foro abierto

Author: Montaner Martorell, Josep Maria
Publisher: Editorial Universidad de Sevilla
Year: 2001
DOI: 10.12795/astragalo.2001.i17.10
Source: https://idus.us.es/bitstreams/ca4875ec-f210-4d0f-a2de-2eb297f20448/download
FORO
ABIERTO
ARQUITECTURA Y CINE:
Blade Runne ,
El
show de T uman
y o as películas u banas
Josep M.
a
Mun ane
A
lo
la go de su his o ia, el cine ha demos ado una inago able capacidad
pa a i explici ando las ca ac e ís icas
de
las ciudades en elación con la
e olución de
la
condición humana
y
de
las sociedades, e lejando las ela-
ciones en e en o no i al e indi iduos. Cie as películas han enido una
g an capacidad de sín esis pa a mos a el es ado de
la
cues ión en
la
economía, la polí ica,
la
sociología
y
el u banismo. Pensemos en pelícu-
las an emblemá icas como Me ópolis (
1927) de F i z Lang, Roma ci a
ape a ( 1945)
y
Ge mannia anno ze o ( 1945) de Robe o Rossellini, o Mi
ío (
1958)
y
Play ime ( 1967)
de
Jacques
Ta i.
E
n
un
a co b e e de iempo, dos películas han sido emblemá icas pa a demos a el cam-
bio que se ha p oducido en los úl imos quince años, desde p incipios de la década de los
ochen a has a inales de los no en a,
lo
que pod íamos ca ac e iza como el paso de la
condición posmode na a la sociedad de la globalización. Se ían las di e encias que hay en e los
mundos que se mues an en Blade Runne (1982) y en El show de T uman (1998). O as es
películas ecien es p esen an escena ios ca ac e ís icos de la condición con empo ánea: Ame i-
can Beau y ( 1999), Sabidu ía ga an izada ( 1999) y Pan
y
osas (2000). En suma, cinco pelícu-
las que mues an cinco espacios u banos: la me ópolis u u is a, los ba ios ce ados, las pe i e-
ias subu banas, los escena ios minimalis as y los gue os.
Blade Runne o la huida del u u o
La mí ica Blade Runne aglu inó en su ealización algunas de las mejo es i mas del cine, el
diseño y la ciencia icción: ue di igida po Ridley Sco (que es udió pin u a en el Royal
College
o
A s de Lond es), y es aba basada en la no ela ¿Sueñan los and oides con o ejas
eléc icas? (1968) de Philip K. Dick, uno de los mejo es au o es de ciencia icción, inspi ada en
-
cx -
115
ASTRAGALO, 17 (2001)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
Re iew ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2001.i17.10
A qui ec o, p o eso de la Uni e sidad Poli écnica de Mad id
las his o ie as y
la
imagine ía de Moebius y Dan O'Bannon, con e ec os especiales de Douglas
T unbull, con deco ados u u is as diseñados po
el
a qui ec o Syd Mead, con Da id Snyde
como di ec o a ís ico, con guión de Hamp on Fanche y Da id Peoples y con música de
Van-
gelis. Con e ida en una película de cul o, Ridley Sco eclamó su de echo a ealiza una nue a
e sión de di ec o , que ue es enada en 1992, en
la
que eliminó la oz en
o
y
el
inal eliz y a
la que se añadie on e e encias pa a sospecha de ini i amen e que Decka d e a ambién un
eplican e, al como ya sucedía en la no ela o iginal. Re e encia obligada pa a diseñado es,
a qui ec os, an opólogos, sociólogos, economis as, ilóso os y esc i o es,
Blade Runne
ha
gene ado una in ini a bibliog a ía en e la que des acan
el
lib o colec i o publicado po Tus-
que s Ediciones en 1988 y el pan le o de Mike Da is
Beyond Blade Runne : U ban Con ol
(1992), incluido pos e io men e en su lib o
Th
e Ecology
o
Fea (
1998).
La acción de
Blade Runne
se si úa en
un
p e endido Los Ángeles del 2019 que sob e odo se
pa ece a como son Hong Kong, Tokio, Osaka, Macao o Shanghai ac ualmen e. La película,
demues a cómo el u u o iene
un
co azón an iguo y ecléc ico. En la base de la ciudad se
ex ienden las o mas u banas adicionales eu opeas de calles, pó icos y gale ías y, en lo al o,
eme gen los ascacielos y las o es de ex acción de pe óleo. A odo ello se amalgaman es
edi icios eales de Los Ángeles
-los
exul an es in e io es del B adbu y Building de 1893,
la
Ennis-B own House de F ank Lloyd W igh de 1924 y la Union S a ion de
1939-
, y di e sas
a qui ec u as u u is as ex aídas de los dibujos de San Elia y de la película
Me ópolis.
La
ciu-
116 dad del u u o se in e p e a como un eclec icis a
collage
del aye y del mañana. En es e sen ido,
la película es emblemá ica de la condición eminen emen e agmen a ia de la posmode nidad.
Discu e en un mundo híb ido y he e ogéneo, hecho de supe posiciones y simul aneidades; un
mundo poblado de animales a i iciales, obo s,
cybo gs
y and oides, en el que algunos de los
p o agonis as hablan una
lingua anca
hecha de la mezcla de di e sos idiomas: inglés, español,
i aliano, á abe y lenguas o ien ales.
El escena io de
Blade Runne .
po lo an o, es pa adigmá ico de la condición posmode na, en un
mundo en el que la mezcla y
la
di e sidad exis en y sob e i en y en
el
que aún es posible que
los
and oides suble ados puedan accede a la igu a del dominado ; en
un
mundo complejo en
el
que
el bien y
el
mal es án mezclados, las c ia u as pueden ebela se y llega a en en a se a su c eado .
Es cie o que la me ópolis de
Blade Runne .
un
Los Ángeles o ien alizado, es el luga de los
deshe edados que i en en una ie a con aminada. Quienes ienen más pode económico i en
en unas incie as nue as u banizaciones, en las colonias side ales que con inuamen e son anun-
ciadas desde zeppelines. Po su isión del u u o,
Blade Runne
se con ie e en un ejemplo de
dis opía, concep o in oducido po el sociólogo ma xis a Raymond Williams pa a ca ac e iza
lo opues o a la u opía, es deci , la u opía nega i a, la c í ica adical a la sociedad con empo á-
nea que se p oyec a como una ábula hacia el u u o, ex apolando y exage ando algunos asgos
ca ac e ís icos del p esen e.
-CXVI -
Y aunque la con inuación de la saga de películas de ciencia- icción la podemos encon a en El
quin o elemen o (1997) de Luc Besson, que sucede en un Nue a Yo k del siglo
xxm
hecho de
ciudades supe pues as, y en la c í ica película Ma ix (1999) de La y y Andy Wachowski, que
ec ea una ealidad desdoblada en un mundo eal deg adado y dependien e, y un mundo i ual
dominan e y exul an e, pod íamos in e p e a que ue El Show
de
T uman la que omó la con a-
pa ida a BladeRunne .
El
show de T uman o la
huida
de
los medios
de
comunicación
El escena io de El show de T uman ( 1998), di igida po Pe e Wei , es o almen e dis in o aun-
que cons i uya o a in e p e ación de la ealidad con empo ánea. La película se basa en una
doble icción: una es e iden e, la ida de T uman Bu bank, y la o a es á implíci a y es
la
ida
en un ba io ce ado. El ema cen al
de
la película es la omnip esencia y la omnipo encia de los
medios de comunicación e in o mación. La ida co idiana de T uman, desde su nacimien o, se
ha con e ido en un eali y show, en una ida ilmada en di ec o que, como una soap ope a,
iene g an audiencia. La ida de T uman, sin él sabe lo, discu e en un inmenso pla ó de ele i-
sión y sus amilia es, amigos y ecinos son ac o es di igidos po un malé ico Ch is o , el di ec-
o -dios del p og ama.
El show de T uman se con ie e en una me á o a de la sociedad de la globalización, que se basa
en
el con ol de la ida co idiana a a és del consumo, la ele isión, el coche y la a je a de e é- 117
di o den o de las coo denadas delimi adas po el abajo, el ba io ce ado, la casa y la ida
amilia . En El show de T uman, al como sucede en la sociedad desa ollada con empo ánea, se
in en a que la ida es á cada ez más pau ada, es e ilizada de oda so p esa y d ama.
En
el
ba io ce ado odos sus habi an es son de clase social simila y los ex años han sido excluidos.
Se a a de la sociedad de
la
indus ia cul u al, del con ol y del espec áculo que ya señalaban
con an a cla i idencia Max Ho kheime , Theodo
W.
Ado no, Michel Foucaul y Guy Debo d.
La sociedad de
la
globalización se basa en un discu so único manipulado desde los medios de
in o mación y en un sis ema económico basado en el dominio según las es a egias de las g an-
des mul inacionales y de unos capi ales olá iles que se ins alan e in ie en coyun u al y eloz-
men e, sin ene en cuen a aíces, cul u as y luga es. La e a de globalización, pa adójicamen e,
no lle a a la descen alización ni
al
epa o equi a i o, sino que compo a la concen ación y el
indi idualismo, impulsa a ence a se en el uni e so pequeño, y p i ado del ba io ce ado, la
casa y
la
amilia, en mónadas que se conside an au osu icien es.
El
N ew u banism
Pe o lo más ascinan e es que el p e endido escena io de icción del odaje, la ciudad de Seaha-
en, donde i e p isione o T uman, es, en ealidad, una u banización cons uida: Seaside, pue-
-CXVII -
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118
blo de acaciones en la cos a de Flo ida, p oyec ada po los a qui ec os And és Duany, de o i-
gen cubano, y su esposa Elisabe h Pla e -Zybe k, u banis as y p o eso es en la Facul ad de
A qui ec u a de Miami y especializados en la cons ucción de ba ios ce ados po oda No ea-
mé ica. En la escuela se o man los a qui ec os que an a p oyec a casas de es ilo en es os
ba ios, co ages es ilo medi e áneo, clásico, inglés, colonial, e nacula o ic o iano. Mien-
as, And és Duahy, con
su
equipo, a ealizando
lo
que denominan Scha e es po las ciudades
no eame icanas, consis en es en unos cuan os días de abajo in ensi o pa a deja plani icados
los co espondien es ba ios ce ados, de los cuales Seaside, el escena io de El show de
T u-
man, es el emblema. En Seaside hay ob as de Leon K ie , Machado y Sil e i, S e en Holl y
o os a qui ec os.
Si enemos en cuen a que los ba ios ce ados
se
cons uyen imi ando las icciones del cine y la
ele ision, en El show de T uman, los edi icios eales que ha su gido como simulac o del cine
se
ingen aho a escenog a ías de Seaside, ciudad ic icia. Comp obamos cómo el mundo cine-
ma og á ico sabe ap o echa , incluso, aquellas ealidades que sus icciones han c eado. Holly-
wood i onizando a Hollywood. Po que, cie amen e, la au én ica his o ia mí ica de los Es ados
Unidos adica en las películas más que en la p opia ealidad de la ciudad.
Así no es casualidad que Seaside sea un modelo muy simila a Celeb a ion, un ba io ce ado
cons uido po la mul inacional Disney, ac ualmen e p omo o a inmobilia ia, y a Lake Las
Vegas Reso (1997), una ciudad ce ada de lujo con di isiones emá icas que simulan ciudades
como Venecia, Ba celona o Flo encia, y que ha sido p omo ida en el desie o po impo an es
ope ado es económicos de Las Vegas.
Con
16
años de di e encia, ambas películas ienen en común la olun ad de huida del p o ago-
nis a de un sis ema que a apa in elizmen e incluso a sus adep os. Decka d y Rache! huyen de
un pode que elimina despiadadamen e and oides que quie en se humanos; T uman huye del
pode que con ola el p og ama de nues as idas. Pe o las dos películas pe enecen ya a dos
mundos e e enciales dis in os. Si el escena io de Blade Runne es aba basado en la compleji-
dad, agmen ación y supe posición posmode nas, El show
de
T uman sucede en un u u o ce -
cano en el que la seg egación
se
ha impues o; unos mundos o denados y limpios, p óspe os y
desin ec ados, que siguen los modelos de
la
ele isión y la publicidad; unos mundos ce ados
y con olados en los que
se
p e ende es a a sal o del miedo, de los o os, de la mise ia, de
lo imp e isible, de la mezcla y del mes izaje.
Un
mundo an seg egado y globalizado en el que
la c ia u a ya no puede e nunca a su c eado , a aquellos que oman las g andes decisiones; un
mundo es ic amen e p i a izado y aislado que una pa e de la sociedad acep a a cambio
de
segu idad,
de
la sensación de eposo en una ida sedada, de uel a a
un
mundo in an il, ino-
cen e e ingenuo, en una ealidad en
la
que
se
p e ende de ene el iempo; en un mundo en el que
se in en an concilia
la
nos algia de un pasado que no exis ió y la compe i i idad de una socie-
dad basada en la en abilidad económica. Po es as azones, el u banismo de la globalización
-CXVIII -
iende esencialmen e hacia dos mo ologías: la ho izon alidad de los ba ios esidenciales de
baja densidad, que buscan una a cadia pe dida, hecha de es ilos bucólicos del pasado, y la e i-
calidad de la compe encia en e los edi icios e cia ios de las g andes compañías, hechos con
al a ecnología y al ísimas p es aciones en sus ins alaciones.
De es a mane a, Blade Runne y El show de T uman se con ie en en películas que mues an
aspec os cla es de la condición, posmodema y con empo ánea.
Escena ios u banos ecien es
También el escena io de la an p emiada Ame ican Beau y iene mucho que e con las es a e-
gias u banas del mundo globalizado. En la película di igida po Sam Mendes, la acción de es a
especie de ob a de ea o no sucede ni en la me ópolis (como en Blade Runne ) ni en un ba io
ce ado (como en The T uman Show), sino en las pe i e ias de las g andes ciudades que ya no
ienen con ac o con lo u bano.
La
ebelión de Les e Bu nham se p oduce en el mundo ce ado
de
una sociedad desmemb ada en la que nadie es lo que apa en a, odos coinciden en el colegio,
el pa y o el es adio depo i o, pe o nunca en el cen o u bano muy lejano, y donde el ecino
puede se el asesino. Y si en Blade Runne y en El show de T uman la ebelión quizá aún sea
posible, en Ame ican Beau y el que se ebela necesa iamen e debe mo i . La necesidad de hui
del sis ema sólo puede lle a a la aniquilación. Quizá po es a azón los p emios de la Acade-
mia, pa a cons a a la imposibilidad e inu ilidad de la ebelión.
Sabidu ía ga an izada ( 1999) de Do is Do ie ambién p esen a una p e endida huida de dos
homb es en un pe íodo lamen able de sus idas. La acción de la película se desa olla en es
pa es elacionadas con es escena ios a qui ec ónicos y u banos muy ca ac e ís icos. En p i-
me luga , el ba io esidencial en Múnich, acomodado y monó ono, donde se lle a una ida
co idiana abu ida y medioc e. En la segunda pa e, el paso que debía se e íme o po Tokiola-
me ópolis del caos y la deso ien ación máxima, del exceso y el s ess, de la ealidad mu an e
de ó ulos luminosos, se con ie e en un labe in o en el que los p o agonis as se pie den. Pa a-
dójicamen e, en ez de in en a guia se con un plano de la ciudad, ecu en a la lec u a de un
lib i o de pensamien o Zen.
Y,
po úl imo, la llegada al monas e io Zen, luga in empo al de lo
sag ado, sede de una ida egulada, epe i i a y a mónica, escena io del asce ismo máximo,
espacio del acío, iempo de los sonidos ances ales, o ma del minimalismo. La ilmación en
un monas e io Zen au én ico, Monzen, con i iendo du an e dos semanas con los monjes budis-
as, pe mi e pe cibi un espacio y un modo de ida au én icamen e minimalis a: la unidad en e
el cue po y el espí i u; la búsqueda de la máxima simplicidad;
la
enuncia a odas las ilusiones o
isiones apasionadas; la expe iencia esencial del acío, en endido como obsesi a limpieza y
exp esado en unas supe icies expe imen adas como espejo sin pol o, sob e los cuales la eali-
dad se mani ies a ní ida y di ec a; la a monización con la na u aleza y el cosmos; una i encia
-CXIX -
119
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120
especial plena y exclusi a del iempo p esen e; un e e no p esen e que aspi a a la in empo a-
lidad.
Po úl imo, en o o ex emo del plane a,
Pan y osas,
de Ken Loach, p esen a o o iaje. En es e
caso, la huida de la
mi
se ia en Cen oamé ica buscando
la
p omesa del sueño ame icano en Los
Ángele
s.
Tal como ya sucedía en
Un
día de u ia
(1992) de Joel Schumache , el Los Ángeles
que apa ece en
Pan
y
osas
no es el de la cuidad mí ica de Hollywood, sino el del mundo pa a-
lelo de los inmig an es, los gue os y la paula ina p i a ización y con ol del espacio público.
Una me ópolis que
no
es la ciudad mí ica del e e no e ano, sino un luga con una la ga his o-
ia de con lic os sociales y de ei indicaciones sindicales que eco en odo el siglo xx.
En conclusión, las cinco películas p esen an escena ios u banos y a qui ec ónicos en ocados
desde dis in as óp icas y expe iencias humanas en el lími e, ma cadas po la insa is acción es-
pec o al mundo al como es. Desde
Blade Runne
o
El show de T uman
has a
Am
e ican Beau y,
Sabidu ía Ga an izada
o
Pan y Rosas,
el cine demues a su inago able y
p i
ilegiada capacidad
pa a e leja la ealidad p esen e y las aspi aciones u u as, pa a apo a sabidu ía sob e las ela-
ciones en e el indi i
du
o y las sociedades con o mad
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ísica y es uc u almen e como ciudades.
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