POSTFOLIO
DEJAR DE VIVIR: AL FINAL
EN
EL LABERINTO
Albe o Po e a Sánchez
Una
ansposición
de
la noción de
la
inmensidad en las nociones del
labe in o
y
del caos, examinando en pa alelo el labe in o como cons-
ucción
y
el
labe in o men al.
Teseo, hé oe de Á ica
«Un dios colabo ó en su nacimien o, ma a mons uos e ibles, comba e con a las Amazonas, 135
iene a en u as amo osas y llega a descende a los in ie nos de donde, po o a pa e, eg esa,
con la ayuda
de
He acles. A
la
ue za ic o iosa une Teseo una in eligencia supe io que pone al
se icio del p incipio que es aba po encima de odo: la libe ad»
(POTTIER)
.
Hijo de
EGEO
quien había enido dos esposas:
META
y
CALLÍOPE,
pe o no hijos.
Todos lo conside a on es é il po lo que consul ó a
DELFOS
y isi ó a su amigo
PITEO,
ey de
TRE
-
C
EN
como conseje o.
P TEO
lo emb iagó pa a que acep ase los a o es
de
su hija
ETRA,
quien,
aquella noche, había sido besada y iolen ada
po
PosEIDÓN
(según
PLU
T
ARCO).
EGEO
escondió
bajo una pesada pied a la espada y sandalias pa a que, si el nacido uese a ón, in en ase le an-
a
la
pied a y ecoge los símbolos
y,
así, se iden i icado po
EGEO
como su hijo.
TESEO
nació en
GENETLION
y ue educado po su abuelo
P TEO,
insis iendo en la ue za y alo y
en el a e de la lucha. Aún niño, luchó a los 7 años con
HERA
C
LES
cubie o de piel
de
león. Des-
pués dominó la sabidu ía y la p udencia.
Al alcanza la adolescencia le an ó
la
pied a ecogió la espada y las sandalias y pa ió hacia
AT
E-
NAS
pa a p esen a sse an e su pad e
EGEO.
En el camino supe ó in ensas di icul ades ma ando a:
-
CüRINETO
(Pe i e o) que asesinaba a
ma
zazos a los iaje os. Se apode ó
de
su maza, que nunca
abandona ía.
-cxxx -
ASTRAGALO, 17 (2001)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
A icle ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.2001.i17.15
P o eso de Neu ología de la Uni e sidad Complu ense de Mad id y
académico de la Real Academia Nacional de Medicina
136
-
EscRION,
que despeñaba a los anseún es al ma pa a se de o ados po una o uga gigan e.
-
SINIS,
quien o zaba a los iaje os a cu a un á bol pa a se ca apul ados con a las ocas.
TESEO
deseó a la hija de
SIMS,
PERIGONE,
huida, eme osa, a un bosque. Pe seguida y alcan-
zada, de ella u o su p ime hijo
MENELITO.
-
PROCRUSTO
ma aba a los iaje os al os que po allí pasaban, acos ándolos en un lecho y co -
ándoles las pie nas si sob esalían o ac u ándolas si e an co as.
-
CERCION
ma aba luchando y así lo ma ó
TESEO
.
En ada en
ATENAS
Es e jo en, de ma a illosa belleza, cabellos bien peinados, la ga única de pú pu a y ma ado de
mons uOs.
Encuen o con
EGEO
La
Maga
MEDEA
eme osa de la ama de
TESEO,
ad i ió a
EGEO
de los pelig os de ese
jo en
ecién llegado, aún no econocido como su hijo, y log ó que
EGEO
en enenase una copa de
ino en la cena.
En
un ins an e, la empuñadu a de la espada ue ad e ida y econocida po
EGEO,
quien «acciden almen e» de amó la
copa
y nomb ó a
EGEO
hijo y suceso , ey de
A enas.
En
esa
época, el
TORO
de
MARATÓN
asolaba y semb aba el e o .
EGEO
en ió a
ANDROGEO
, hijo
de
MINOS,
ey C e a, y g an encedo de concu sos pa a que
ANDROGEO
elimina a al
TORO.
Mu ió, p obablemen e asesinado.
Después
TESEO,
sin a mas, log ó educi
al
ToRo y lo sac i icó a Apolo, en A enas.
La
mue e
de
ANDROGEO
p o ocó una
p opo cionada
y na u al eacción
en
MINOS
,
quien
puso
si io a
ATENAS
con la
colabo ación
de
ZEUS
p o ocando
la pes e y el hamb e.
La
e-
gua
inal consis ió
en
que, du an e nue e años,
ATENAS
en ega ía, al aza , a sie e
jó enes
a ones
y sie e
muchachas
pa a
se de o ados
po
el
MINOTAURO
en el labe in o de
CRETA
o
pa a,
pe didos,
e a
en el labe in o has a su mue e. El
MINOTAURO
de
CRETA
nacido
de los
amo es
de
PASIFAE,
esposa
de
MINOS,
con el
jo en
TAURO
enía
cue po
de
homb e
y
cabeza
de o o.
En
el e ce ibu o
TESEO
pa ió olun a io hacia
CRETA.
Si daba mue e al
MINOTAURO
cesa ía
el ibu o, como así ocu ió.
ARIADNE,
hija de
MINOS
y
PASIFAE,
se enamo ó de
TESEO
y le en egó un o illo de hilo pa a de-
sanda , con éxi o, lo andado en el labe in o.
TESEO
la dejó abandonada en la isla de
NAXOS
em-
ba azada y mu io. ¿Suicidio?
-
CXXXVI-
Mue e de Teseo
TESEO,
de eg eso a
ATENAS,
pe cibió pelig osas inquie udes polí icas. Se expa ió a la isla de
Esc Ro en pode de su amigo
LICOMEDES.
És e, ad i iendo el iesgo polí ico de an pode oso
hé oe, lo despeñó desde una al a mon aña.
El labe in o
Desde iempos p ehis ó icos, el labe in o ha p o ocado en el obse ado de es as igu as geo-
mé icas o a qui ec ónicas, un in enso deseo de pene a en ellas pa a encon a en su in e io la
me a o el o den deseados. Es e iden e que el labe in o p o oca en quien se en en a a él una
a acción que le inci a a la a en u a que debe conduci le al obje i o cen al. Apa en emen e sen-
cillo, ese camino es á eple o de di icul ades que su gen de las con inuas decisiones que se deben
oma en busca de la senda ap opiada.
La alego ía del labe in o puede aplica se a odo: a la polí ica, a la in es igación cien í ica, a la
c eación a ís ica, a la maldad, a la eología, a la mís ica ... a la ida.
Ya
en la Edad de B once, en Tin agel (Comwall, Ingla e a), el labe in o es á ep esen ado, g a-
bado en la pied a, como la imagen isual más an igua y pe sis en e de un sis ema complejo e in-
quie an e. A ae o hipno iza los ojos y la a ención.
Labe in o de C e a que apa ece en monedas o, después, como diseño de ja dines ingleses con-
sis e, ecuen emen e, en diseños ci cula es, que conducen al cen o
y,
de eg eso, a la en ada,
e ocando, así, sis emas o los i mos de las ó bi as plane a ias.
El labe in o omano, al como mues an los mosaicos es cuad ado y simé ico.
Los labe in os medie ales, como apa ecen en manusc i os, con ienen once cí culos eco dan-
do el zodíaco o el o den espléndido del Uni e so.
Casi odos es os labe in os ep esen an un solo ayec o con inuo sin bi u caciones, al e na i-
as u opciones. Alcanza el cen o es á ga an izado, y ambién la salida, siemp e que el cami-
nan e siga los apa en emen e inacabables ángulos o espi ales de la senda. Ob iamen e, los la-
be in os manusc i os y algunos cons uidos sin pa edes, pe mi en análisis isuales globales del
complejo diseño.
A pa i del Renacimien o, los labe in os inc emen an su complejidad: Son idimensionales con
pa edes al as (sean ja dines o cons ucciones) que dan la isión pano ámica del diseño y una po-
sible o deseable an icipación del ayec o que segui . Además p oponen nume osas, simul áneas
y apa en emen e idén icas opciones incluyendo mul i-sendas alsas y edundan es, callejones sin
salida o di e en es ni eles de pisos y salones supe pues os con pasillos que hacen imposible el
uso de la lógica y necesa ia la cau ela. Pues o que no exis en alsedades, la paciencia y la deam-
-CXXXVII -
137
ASTRAGALO,17(2001)ISSN 1134-3672
bulación se con ie en en las únicas al e na i as ú iles po que se pe cibe la segu idad de que pe -
sis iendo se log a alcanza el cen o o la salida. Si el pasean e dispone de adecuados ecu sos y
de una sólida es abilidad psicológica puede, incluso, dis u a la a en u a y admi a el ingenio o
desp ecia el sadismo del a qui ec o, ja dine o o dibujan e que log ó
la
di ícil y pa adójica p o-
po ción en e
un
incomp ensible deso den y el sup emo o den geomé ico. A la ez, puede su-
i una ho ible sensación de condena a la pe pe uidad. Los e o es que el iaje o pueda come-
e du an e el o iginal y posiblemen e in e minable paseo, pueden p o oca us ación,
inquie ud y una desag adable sensación de se íc ima de una monumen al e inme ecida b oma.
Pues o que
ca
da opción seleccionada es el esul ado de lib es decisiones, el a en u e o que
la
s
oma debe conside a se a sí mismo como el único esponsable, lo que puede gene a una obse-
si a y angus ian e sensación de nunca alcanza el cen o o la salida si con inúa come iendo e o-
es. Si, buscando ayuda (To e de Babel), el caminan e inicia la expe iencia con un acompañan-
e, la con usión puede se mayúscula y el eg eso imposible
si
no se usa el hilo de A iadne o el
ingenio que Dan e mos ó al elegi a Vi gilio como compañe o de iaje al más in e nal de los la-
be in os.
Labe in o
y
caos
El labe in o bidimensional y de e minis a, indudablemen e más simple, o ece dos opciones un-
138 damen ales: una, en a en él o no
y,
o a, pe sis i espe anzado po que aunque el eco ido sea
muy la go, ine i ablemen e, conduce
al
cen o o a la salida.
Aunque, es uc u almen e, los labe in os mues an pa ones no sólo in e esan es sino admi ables,
su expe imen ación pe sonal, además de con usa o ambigua, puede se caó ica y alcanza su má-
xima exp esión en los labe in os idimensionales poseedo es de una simplicidad y una comple-
jidad c ecien es. Tan o una como la o a han sido cuidadosamen e
pl
aneadas. En isiones pano-
ámicas de es as peculia es es uc u as se pueden an icipa an o su cla idad geomé ica como su
caos uncional. Ambas dimensiones, o den y deso den o simplicidad y complejidad, son an
esenciales como las cons an es decisiones e óneas que p o oca la deambulación po los innu-
me ables eco ecos.
Sin es os elemen os, incluyendo los e o es, la expe iencia labe ín ica se ía an
in
sus ancial
como la imagen ca og a iada de las cos as can áb icas si se compa a con los asomb osos paseos
pe sonales po sus playas o acan ilados. El aumen o de la escala has a el amaño eal inc emen-
a la pe cepción de la belleza del paisaje po que pe mi e la u ilización de medidas emocionales
o es é icas y no es ic amen e geomé icas.
Como en los ambien es caó icos, en el comple o p oceso de pe cepción o admi ación de un ob-
je o na u al o de una ob a de a e, se de ec an ocul os o dispe sos pun os de a acción que,
un
a
ez iden i icados, gene an in ensa cohe encia y so p enden e cla idad es é ica. Simila men e, la
-CXXXVIII -
complejidad uncional o es uc u al del labe in o puede se ya pe cibida en el umb al inicial. A
medida que, as el edioso pe o emocionan e p oceso de ensayo-e o , el caminan e iden i ica
los nume osos a ac o es que pueda encon a en las o uosas sendas, el cen o del labe in o, ese
«ex año a ac o » en el que con e gen odas las ayec o ias se hace más alcanzable y su exis-
encia c eíble. Al llega a él, la ans o mación del caos en o den, sea consecuencia de una in e-
esan e expe iencia o de una emocionan e a en u a pe sonal, depende de la capacidad pe cep i-
a de quien la inicia.
Labe in o men al
En sí, la palab a labe in o signi ica «labo in u», es deci , « abajo ín imo» que, ob iamen e,
o ma pa e esencial de cualquie a de los p ocesos de c eación o de decisión, que cons i uyen la
p opia ida. En el labe in o a qui ec ónico como el diseñado en los mosaicos omanos, exis e una
«o denada complejidad» y un caos plani icado que es án pe ec amen e diseñados. Di e encial-
men e, el labe in o que, men almen e, su ge in isible en cada ins an e, po a a se de un p oce-
so, es á some ido a una complejidad cons an emen e a iable y pe u bado a que di icul a la lle-
gada a su cen o, al obje i o men al deseado inicialmen e. Es e ipo de labe in o men al dinámico
y cambian e, además de pone a p ueba la memo ia, los conocimien os y la in eligencia del ia-
je o, ambién mide sus capacidades de imp o isación,
su
enacidad y
su
imaginación. En es e la-
be in o abs ac o, la mejo he amien a que el caminan e debe u iliza es, p ecisamen e, la cau- 139
ela. Así a enúa el iesgo que emana de su ince idumb e y de la imp ecisión del labe in o. Es e
a en u e o se mue e inme so en un ascinan e ambien e en el que el caos y el o den coexis en y
es e juego se epi e cada ez que él alo a sus plan eamien os y decisiones.
Si no es conscien e de su esponsabilidad es á en desequilib io
y,
po consiguien e, en iesgo de
log a consecuencias no deseadas e i epa ables.
Una ez log ada la me a cen al, la memo ización del o uoso camino pa a u iliza la en un nue o
eco ido es inú il pues o que, an e una nue a disyun i a o una hipó esis dis in a, un desconoci-
do labe in o ab i á sus pue as.
Todas las decisiones omadas pa a soluciona labe in os, sean p oduc o de oda obse ación o de
la inspi ación, se conciben y ab ican en el más complejo de los labe in os: el ce eb o humano.
El ce eb o humano es á cons an emen e omando decisiones que son indispensables no sólo pa a
nues a supe i encia, sino pa a lle a a cabo innume ables ac i idades co idianas an necesa-
ias como la ma cha, el equilib io, la memo ización, la socialización, el diálogo, el aseo, la con-
i encia, la música, la pin u a, la poesía
...
Todas esul an de la in eg ación de múl iples ci cui-
os neu ales que codi ican los nume osos y simul áneos es ímulos pe cibidos ( isuales, ác iles,
audi i os, emocionales, e c.
).
Sin e izados o in eg ados, son inmedia amen e ansmi idos a los
-
CXXXIX-
ASTRAGALO,17(2001)ISSN 1134-3672
sis emas ejecu i os co espondien es, comple ando, así, el p opósi o del amplio y ascinan e a co
uncional de la oma de decisiones.
El di ícil p oceso de oma decisiones ya se inicia en el momen o de la pe cepción de los es í-
mulos. T as su in e p e ación, se p ocede a selecciona el ipo de espues a ap opiada. Todos los
elemen os que, en cada ins an e, con ibuyen a la ejecución de la opción elegida es án cons-
an emen e ac uando: a) iden i icación del núme o y ca ego ía de las opciones; b) selección de
las que se conside an como más adecuadas según expe iencias p opias o ajenas; e) o ganización
de los elemen os que in e ienen en su exp esión; d) man enimien o, modi icación o in e up-
ción de las decisiones omadas si el suje o así lo conside a; e) análisis de las consecuencias po-
si i as o nega i as, y
)
dis u a la ecompensa si la decisión ue ace ada o acep a las espon-
sabilidades si ue e ónea.
Finalizada es a dinámica y compleja secuencia, ins an ánea en unas ocasiones o elabo ada as
in ensa p olongada e lexión en o as, el suje o es á dispues o a segui a anzando en el labe ín-
ico p oceso que en cada ins an e la ida plan ea. En el ondo, así quedan de e minadas las ca-
ac e ís icas del compo amien o de cada indi iduo.
En muchas ocasiones, se oman decisiones que no se o iginan en el en o no ex ape sonal. Se
a a de decisiones que se elabo an en sis emas ce eb ales ac i ados as
la
pe cepción de es í-
mulos gene ados en el ambien e ín imo de la men e. En su elabo ación in e ienen, además de
140 las in o maciones de i adas de las hipó esis lógicas o acionales, las que son consecuencia de las
emociones y de o os es ímulos de mayo po encia, las pasiones.
En es os sis emas no acionales se o ganizan «escenog a ías» simuladas o in en os pu amen e
men ales, ú iles pa a, median e el ensayo, pone en p ác ica los complejos mecanismos ce eb a-
les esponsables de las omas de decisión: in ensa pa icipación de los ecue dos, análisis del nu-
me oso epe o io ejecu i o, cálculo p e io de la p opo cionalidad de las espues as, selección
an icipada de las consecuencias más adecuadas, e c. Es e ipo de simulación o an icipación de
esul ados es, p obablemen e, el que ambién p ecede y anscu e du an e el p oceso de c eación
a ís ica en cualquie a de sus exp esiones. En es a su il si uación, pa a log a esul ados de al o
con enido es é ico, se necesi a un iempo de e lexión más p olongado en e el es ímulo es é ico
que el a is a pe cibe inicialmen e y los ges os que, g adualmen e, es uc u an una ob a de a e.
En es os labe in os inma e iales las decisiones a anzan impa ables hacia o os labe in os men-
ales has a consegui sus cen os, deseados o no, pe o necesa ios en ese ins an e
y,
así, alcanza
uno de los muchos cen os posibles e inicia o o de los muchos u u os desconocidos. Las en-
adas conducen al cen o y las salidas a nue as en adas de o os inacabables labe in os con i-
guos. An es de empeza un labe in o que conduce a o os in e conec ados, el iaje o ha ol ida-
do el aspec o o uoso de las p e ias sendas y las innume ables bi u caciones que ya ha i ido
en esos obje os inacabables. Son labe in os que, a su ez, se bi u can o iginando sucesi os la-
-
CXL
-
be in os sin in e upciones, nunca idén icos en las o mas o en el iempo. In ini os labe in os o -
mando conjun os desigualmen e o denados. Sin inales que pe mi an el nacimien o de los sue-
ños y del eposo.
El eg eso hacia la pue a, ¿siemp e conduce a la en ada? ¿Qué signi ica el hilo de A iadne?
¿A
qué equi ale hoy? ¿Es indispensable? ¿Hab ía podido Teseo, sin él, alcanza la salida? El caos,
¿ha sido cons uido o se ha gene ado espon áneamen e? ¿Deben la ida y la uel a (en ada y sa-
lida) es a ga an izadas aunque el labe in o sea un in en o men al? La sola idea o diseño, ¿debe
inclui la solución aunque se equie an in ini os in en os?
El caos es siemp e deso den y su ans o mación en o den obliga o ia. Nunca y nada debe se
concebido pa a que su o denación sea imposible. Lo imposible no exis e. Siemp e se queda en
un ascinan e p oyec o pe manen e.
Un labe in o pe sonal, ¿de e minís ico?
Deambulando du an e dos ho as, sin p opósi o especí ico po las callejuelas del casco iejo de
Gineb a en una ag adable mañana, an e las sucesi as bi u caciones que apa ecían du an e mi
paseo y sin p es a especial a ención a la o ma de los edi icios o al amaño de las calles, elegía
una de las opciones. Tampoco los ipos de escapa a es, las es imen as de los pasean es o los so-
nidos ambien ales ue on ac o es que de e minaban la di ección o el des ino del paseo. Algunos
141
callejones sin salida me obligaban a e ocede . Lo que esul ó se la úl ima bi u cación me con-
dujo a una es echa calle, lige amen e ondulada y bas an e más la ga que las p eceden es que e -
minó, sin al e na i as p e ias, en una amplia plaza dominada po la esbel a achada de la Ca e-
d al de Gineb a. Una sola pue a abie a
me
p oponía una nue a opción: en a en la na e
p incipal o eg esa hacia las callejuelas y segui mi inde e minado paseo. An e la Ca ed al, la
senda se hizo única y op é po en a . La ausencia de bi u caciones con ie e el momen o en
i eal o inexis en e. Más aún, en imposible. Den o del esco in e io , la penumb a no me impi-
dió e a a ias pe sonas sen adas en los dos p ime os bancos y pe cibi la imp esionan e ima-
gen del a aúd colocado en un ele ado sopo e en el pasillo cen al. El ca ac e ís ico silencio ecle-
siás ico y el incienso inc emen aban el e ec o emocional de la escena. Me uní a los asis en es
y,
ambién en silencio, me sen é sólo obse ando la escena desde a ás. T anscu ie on a ios mi-
nu os has a que el sace do e inició la imp esionan e ce emonia, nomb ando a la pe sona alleci-
da que había cong egado a los asis en es: Jo ge Luis Bo ges ...
Bo ges ciego (pá a os encon ados en o a biblio eca)
Toda su ida ciega anscu ió en un espacio labe ín ico in isible con bi u caciones neg as sólo
p esen idas y con e idas en in ini o en su in e minable biblio eca men al: el g an labe in o dis-
-CXLI -
ASTRAGALO,17(2001)ISSN 1134-3672
142
pa a e,
la
inmensa biblio eca omnidi eccional en la que se encuen an odos los mis e ios unda-
men ales
y
i iales de
la
humanidad. También el pasado
y
el po eni
de
cada indi iduo o se
nacido, conocido o desconocido. El Uni e so an e io al Big-Bang
y
pos e io al G an C unch.
Las in ini as en adas o salidas idén icas del ja dín.
El mundo desc i o po es e di ino ciego es á eple o de paisajes inmensos
y
de opues os de alles
conc e os. Palpándolos, sus dedos de inen
y
analizan los obje os que ocupan con iguos espacios
o minúsculos
y
emo os incones. Los sonidos ambien ales que an o enso decen a los ciegos no
bas an pa a medi o de ini el iempo ni la ida que anscu e en
la
men e in iden e. Sólo el ac o
o la alejada ca icia, cuan i ican y dan ida al eno me olumen del espacio sono o, lleno
de
in i-
ni os
y
e íme os ins an es sucesi os. Un omnip esen e espacio. Un pasado ciego unido al u u o
sin p esen e in e calado y és e, después, sin u u o ni pasado. Sin iempo pe cibido o dis u ado
du an e el labe in o neg o
y
o uoso. Todo, un labe in o de agua, de ai e o de iempo. De é e ,
ci cula , idimensional, sen imen al, polí ico, poé ico, his ó ico, a bi a io, in iel, g ama ical,
sin ác ico, semán ico, a gumen al, ác il. ¿Li e a u a?¿ Vida? ¿Mue e
en
el labe in o?
La
ciega biblio eca del sublime ciego ambién es un labe in o in e ible hecho de ami icacio-
nes o bi u caciones eg esi as que pe mi en e el pasado desde la ejez
y
cons ui un u u o
e óg ado con iempos eco dados pa a usa las decisiones que ue on e óneas pe o ú iles aho a
pa a un p esen e nunca i ido, desp o is o
y
desnudo. Pa a un u u o lleno de pasados epe idos.
De ins an es.
En es e ciego espacio c eado, nada ma e ial o isible exis e ni acon ecimien os anscu en.
Tiene dimensiones di inas en las que el di ino ciego no quiso o no supo inclui el ca ác e
cí
-
clico del iempo ni
la
di isibilidad geomé ica, lógica o ma emá ica del espacio. Dimensiones o-
almen e humanas que dan sen ido humano a la ida y a la mue e.
La To e de Babel
Es a imagen, adem
ás
de se uno
de
los más bellos lienzos pin ados en el siglo
XVI,
ep esen a
ejempla men e las consecuencias del o den. En esas épocas,
Amb
e es inició una ase de desa-
ollo come cial acele ado que a ajo a una mul i ud
de
opo unis as de di e sos e i o ios eu-
opeos que se compo aban de acue do con las eligiones, ac i udes sociales y lenguas que les
e an p opias. Como consecuencia, su gió una sociedad mul i-cul u al con cons an es in e cam-
bios de hos ilidades
y
una o al ausencia de ole ancia
y
comp ensión en e las deso dena
da
s ac-
ciones é nicas. B uegel, pa a ep esen a es a caó ica si uación, u ilizó el símbolo
de
la ciudad
bíblica
y
en 1563 pin ó la To e de Babe
l.
-CXLII -