Con igu ación cons uc i a de las bó edas «con exas»
de la iglesia de la Colonia Güell,
ob a de An onio Gaudí
La p opues a con enida en la ponencia sob e la Casa
de los Bo ines de León p esen ada en el IQCong eso
de His o ia de la Cons ucción,l a i maba que la es-
au ación de los edi icios his ó icos es una ocasión
i emplazable pa a aumen a el conocimen o cons-
uc i o de ellos. La p esen e ponencia asume la ci-
ada p opues a y apo a las conclusiones sob e las
bó edas ci adas en el í ulo eniendo como base las
in es igaciones desa olladas bajo la di ección y
inanaciación del SPAL,2 con ocasión de los es u-
dios necesa ios pa a es au a el edi icio, ope ación
que es á en ma cha en es os momen os.3
Es os es udios se inicia on hace diez años y ya
die on luga a di e sas p esen aciones públicas y a -
ículos,4 uno de ellos dedicado a las bó edas obje o
de es a ponencia. 5En el se exponía que, a pesa que
nada se podía a i ma oda ía sob e su con igu a-
ción cons uc i a ( abicada, de ho migón o de o o
ipo) sus alo es o males e an su icien es como
pa a conclui que son un hi o en la a qui ec u a abo-
edada. La de ini i a esolución de la incógni a
cons uc i a aumen a ese alo . Se p ome ió que
cuando hubie a da os concluyen es se da ía cuen a
de ello. Ninguna ocasión mejo pa a hace lo que el
p esen e Cong eso.
La p ime a pa e de es e ex o e o na da os ya
con enidos en la ci ada ponencia con al de pode
o ece al lec o la in o mación imp escindible pa a
la comp ensión de las apo aciones p opias de es a
ponencia.
José Luis González Mo eno-Na a o
LA INACABADA IGLESIA DE LA COLONIA GÜELL
El Conde de Güell enca gó a An oni Gaudí en 1898
la ealización de la iglesia de la colonia ex il si uada
en San a Coloma de Ce elló, ce ca de Ba celona.
Las ob as die on comienzo en 1908 y se suspendie-
on en 1914 dejando sólo cons uida la Iglesia baja y
el pó ico de acceso a la Iglesia al a.
El mé odo que Gaudí u ilizó pa a imagina la do-
ble iglesia, la maque a de hilos colgan es, es á basa-
do en las p opiedades de los polígonos unicula es y
les con ie e una g an singula idad en el pano ama de
la his o ia de la a qui ec u a. La u ilización de las lí-
neas unicula es como sis ema de de e minación de
o mas in ínsecamen e es ables ya e a conocido des-
de épocas an e io es. Sin emba go, ningún edi icio
ele an e había sido gene ado siguiendo ese p inci-
pio y menos oda ía como conjun o de líneas unicu-
la es enzado en es dimensiones. Pe o pa a Gaudí
la maque a no pasa de se un me o ins umen o, ya
que «p e ende que las unículas den las o mas de la
A qui ec u a es pue il, po que cons i uyen sólo un
mé odo de e i icación o de comp oba la es abilidad
(...) an es de la es abilidad hay o as cosas a sa is a-
ce , capacidad, iluminación, elación o denada de los
se icios, e c...» y, aunque no lo explici e, después
de la es abilidad, una decidida plas icidad ex ao di-
na iamen e exp esi a.
Es o úl imo se comp ueba ácilmen e con la com-
pa ación en e la maque a unicula y la ealidad
cons uida ( igu as I y 2). Si singula es el mé odo de
Ac as del Te ce Cong eso Nacional de His o ia de la Cons ucción, Se illa, 26-28 oc ub e 2000, eds. A. G aciani, S. Hue a,
E. Rabasa, M. Tabales, Mad id: I. Juan de He e a, SEdHC, U. Se illa, Jun a Andalucía, COAAT G anada, CEHOPU, 2000.
432
Figu a 1
Figu a 2
de inición básica de las onnas es ables, mucho más
lo es el ac o c ea i o con el que se pasa de la escue a
de inición unicula a la ex ao dina ia plas icidad de
los a cos, las columnas, los pila es y los mu os. Pe o,
al como se comp ueba líneas más adelan e, es en las
bó edas cons uidas de] pó ico donde, p ecisamen e
po no es a cJa amen e de inidas en ]a maque a uni-
cu]a , se puede encon a con mayo ue za la p odi-
giosa mane a de hace del a qui ec o ca alán: ]a un-
cionalidad, la cons uc ibilidad, ]a es abilidad y la
plas icidad se conjugan en una unidad indisociable
que se alcanza po medio de una ex ao dina ia sen-
sibilidad guiada po un p o undo y expe imen ado
conocimien o.
Un desa olJo semejan e aplicado a las bó edas de
la iglesia inacabada hab ía conseguido, sin duda, un
hi o inigualabJe más impo an e que el de la Sag ada
Familia. Y aquí se encuen a una cues ión cJa e: ¿es
J. L. González
su icien e la obse ación de las o os de la maque a o
las que Gaudí epin ó pa a damos una idea de lo que
pudo habe sido la iglesia acabada? Es azonable ne-
ga la ya que la c ea i idad de Gaudí en ]a ase de p o-
yec o sólo es aba la en e y cuando se conc e aba con
oda su in ensidad e a en la ase de la cons ucción. El
análisis de la ob a ealizada puede co obo ado.
La ob a se suspendió cuando los mu os de la ig]e-
sia se ele aban unos dos me os po encima del ni el
de lo que debe ía habe sido el pa imen o.
Las imosamen e, ]a maque a oda ía conse ada y
g an can idad de documen os sob e su ma e ia]iza-
ción desapa ecie on en ]936, pe o g acias a la en u-
sias a inicia i a de un g upo de holandeses y alema-
nes admi ado es de ]0 gaudiniano, en 1983 se
inalizó ]a ingen e a ea de econs ui el modelo col-
gan e ( igu a 2), el cual, jun o con la publicación que
ela a de alladamen e el p oceso, es una apo ación
ines imable pa a una mayo comp ensión de lo pudo
se y no ue. Sus in e p e aciones a pa i de nue as
o os sob e el modelo de hilos nos ayudan a conc e-
a las ideas que Gaudí pudo habe dibujado sob e
o as o os quizá desapa ecidas. Pe o su mayo in e-
és eside en que penni e compa a con mucho más
de alle del que nos pe mi ían las o os o iginales de
Gaudí la ealidad cons uida y la maque a y así cono-
ce mejo el inmenso sal o c ea i o que a desde el
hijo al pila o a co, o desde la ama de hilos a las a-
chadas o las bó edas.
EL PORCHE DE ACCF:SO A LA IGLF:SIA BAJA
Sob e es e ex ao dina io po che ( igu a 2), única
pa e ealmen e e minada de oda la ob a, se han
dado ya g an can idad de a gumen os que no epe i-
emos en es e esc i o o ien ado hacia el es udio de las
bó edas. yes p ecisamen e desde es e pun o de is a
cuando se puede deci que, sin duda, y a pesa de sus
educidas dimensiones, el pó ico sopo e de la esca-
lina a de acceso a la iglesia es un hi o eal en la pa i-
cula his o ia de la a qui ec u a abo edada. Las azo-
nes son a iadas. La más impo an e, la de se la
p ime a ez en la his o ia que se cons uyen bó edas
con «in adoses con exos» en Juga de los cónca os,
cilínd icos o es é icos con los que se ha cons uido la
o alidad de las bó edas an e io men e. O a azón,
no menos impo an e, es que odo eHo se hace, como
ya se ha indicado líneas más a iba, de una mane a
Con igu ación cons uc i a de las bó edas «con exas» 433
en la que la uncionalidad, la cons uc ibilidad, la es-
abilidad y la plas icidad se conjugan en una unidad
indisociable.
Los a cos
El pó ico ambién se con igu a median e el sis ema
an i unicula po medio de a cos que descansan sob e
pila es inclinados o sob e los mu os de la iglesia o de
con ención de ie as.
Los a cos es án dispues os en plan a según una
malla iangula en dos zonas y o mando igu as si-
mila es a apezoides en una e ce a, siguiendo lo de-
inido po la maque a unicula . Pe o el análisis de su
con igu ación cons uc i a pe mi e obse a la c ea-
i idad de Gaudí. En luga de adop a el pe il pa a-
bólico a la mane a seguida en la capilla, se cons u-
yen median e consolas-salme de lad illo con hiladas
ho izon ales en saledizo sob e las que se asien an a -
cos ec os esuel os con un sa dinel apa ejado de dos
oscas, con lo que la pa ábola se ma e ializa en un
apecio ( igu a 3). La azón de habe lo hecho así no
es á explici ada en ninguna de las publicaciones que
ecogen las ideas de Gaudí.
Una ez cons uidas las bó edas, los a cos ue on
some idos a un a amien o de esculpido y e oco
con el que, aho a sí, adqui ie on su pe il gene al an-
i unicula pe o con una iqueza o mal y deco a i a
ex ao dina ia mucho más allá de una simple línea
cu a. Es azonable hipo e iza un simple ala de de-
mos a i o de Gaudí sob e la pue ilidad de conside-
a la maque a como de e minan e de las o mas.
Veámos ya las bó edas «con exas».
Figu a 3
LAS BÓVEDAS
La es uc u a de a cos en malla iangula , o ganiza-
da pa a da sopo e a las supe icies de acceso de los
ieles a la iglesia supe io , ob iamen e, es á incom-
ple a si no se macizan los iángulos que quedan a-
CÍos. Las bó edas esponden a es a necesidad. La
p egun a nos la podemos hace noso os de mane a
pa ecida a como se la pudo hace Gaudí: qué ipo de
bó eda se adap a a un iángulo de lados coplana es.
La p ime a espues a se puede encon a en los pape-
les de seda que se añadie on a la maque a pa a da le
co po eidad: unas bó edas de doble cu a u a, baídas
o de aslación. comunes en la mane a de hace de
los cons uc o es ca alanes de la época. Pe o, po la
azón que ue e, aunque ácil de supone cuando se
imagina los huecos cónca os en e los a cos iangu-
lados, Gaudí escogió o a solución o almen e nue a
en la his o ia de la a qui ec u a abo edada: el pa a-
boloide hipe bólico. Las azones po las que lo hizo
no se han documen ado, aunque Gaudí ya había dado
mues as de conoce y u iliza las no ables p opieda-
des o males, mecánicas y cons uc i as de las supe -
icies egladas en o os edi icios, incluidas las acha-
das de la p opia C ip a aunque sin e] p o agonismo
del pó ico. Sus opiniones sob e ellas es án ecogidas
po sus discípulos, y algunas de ellas es án más ce -
canas a la mís ica que a la a qui ec u a.
Si de ellena un espacio iangula más o menos pIa-
no se a a y se busca una o ma no edosa pe o cons-
uibIe, el pa aboloide p esen a no ables en ajas. Es
p eciso eco da que se puyede gene a a pa i de un e-
aed o, haciendo esbala una línea ec a, la gene a iz,
po dos de las a is as opues as de] e aed o que ac úan
de di ec ices. La adap ación o ma] de la mi ad del pa-
aboloide es pe ec a ya que en plan a es un iángulo y
las in e secciones con dos de los lados son ec as.
El compo amien o mecánico es inmejo able po
se una bó eda de doble cu a u a y po que además
siemp e con iene en el in adós, además de una pa á-
bola con exa que la da su aspec o «panzudo», una
pa ábola cónca a que es la enca gada de ansmi i
las ca gas a las líneas de apoyo, ya que el pa aboloi-
de ambién se puede gene a median e una pa ábola
con la conca idad hacia abajo que esbala sob e o a
con la conca idad hacia a iba.
Pe o e] e ce lado es una pa ábola con exa de
g an lecha. Es e asgo mo ológico compo a que
sólo sea una solución ú il cuando el e ce lado es
434
uno de los mu os de con ención como ocu e en cin-
co de las bó edas del ni el in e io ( igu as 4 y 3).
Pa a las o as dos bó edas de es e ni el y pa a las
del amo en desni el es p eciso busca o a solución
y Gaudí ambién la encuen a en el pa aboloide que
se ob iene con la in e sección de un p isma iangu-
la , los lados de los a cos, con la pa e cen al del e-
aed o an es ci ado ( igu a 5). Las líneas de in e sec-
ción pasan a se es pa ábolas, dos con exas y una
cónca a, mucho más ebajadas y que se alojan ácil-
men e sob e las supe icies la e ales de los a cos de
apoyo. Las cualidades o males y mecánicas se man-
ienen, pe o la cons uc ibilidad se complica ex ao -
dina iamen e. Sin emba go, ahí es án aunque nadie
haya explicado cómo se hicie on.
El e ce ipo de bó eda de con o no apezoidal
no añade nue as di icul ades ya que se gene a po la
Figu a 4
Figu a 5
J. L. González
in e sección de ese polígono con el pa aboloide dan-
do luga a cua o pa ábolas ebajadas, dos cónca as y
dos con exas.
Pa a comple a la desc ipción de odas las bó edas
al a la cua a ca ac e ís ica indisolublemen e asociada
a las es an e io es: uncionalidad, es abilidad y cons-
uc i bilidad, es deci , la plas icidad. La maes ía y la
calidad de au én ico a qui ec o in eg ado de Gaudí se
acaba de admi a cuando se comp ueba que oda su
p opues a plás ica pa a las bó edas es á basada en las
mismas p opiedades ya ci adas del pa aboloide que de
es a mane a queda ema cada su p esencia. La supe i-
cie de las bó edas es án acabadas con compleja ex u-
a ob enida a pa i de un e oco g ueso de mo e o
sob e el que se embu en e ales iangula es de asiJla.
En el cen o, en la mayo ia de los casos, o a un lado en
lo menos, la deco ación se comple a con un ema muy
que ido po Gaudí: la c uz. Pues bien, odos es os mo-
i os deco a i os es án egidos po las p opiedades e-
gladas de los pa aboloides.
Los dos b azos de la c uz son dos amos de dos
gene a ices, y oda la maJla que o ganiza la ex u a
desc i a an e io men e se basa en las gene a ices y
en pa ábolas a eJlas asociadas. Su es udio nos pe mi-
e descub i nue os da os.
Las bó edas que se ob ienen a pa i de medio e-
aed o ienen sus gene a ices o mando una maJla de
ec as que se c uzan o mando ángulos de 60" y120".
Las pa ábolas de la ama, en es e caso con exas, son
las que se ob ienen con in e secciones de planos que
acaban de comple a la malla iangula o mando así
una ex u a de iángulos equilá e os ( igu a 6).
En las o as bó edas, las ob enidas del cen o del
e aed o descub imos un nue o ipo. La mayo ía si-
gue la ley gene ado a an e io con la sal edad que las
Figu a 6
Con igu ación cons uc i a de las bó edas «con exas» 435
pa ábolas de la malla son cónca as. El nue o ipo es
el que cuyas gene a ices se co an a 90". El dibujo
pasa a se o o muy dis in o y añade oda ía más i-
queza a odo el conjun o.
Como los albañiles di igidos po Gaudí pudie on
ealiza oda es a ex ao dian ia ex u a deco a i a es
bas an e más di ícil de imagina que incluso la eali-
zación de las bó edas sopo e.
La cons ucción de las bó edas
De las cua o ca ac e ís icas ele an es ya ci adas:
uncionalidad, es abilidad plas icidad y cons uc ibi-
lidad, al a da solución a la cua a: no que sea cons-
uible o no, po que ob iamen e ahí es án, sino a
como ue on cons uidas y, en consecuencia, cuál es
su con igu ación cons uc i a ac ual.
Dado que no se conocen documen os di ec os, g á i-
cos o esc i os, de cómo se ealiza on, a lo la go de es os
años de es udio han apa ecido a ias hipó esis explica-
i as, ya que con odos los colegas que isi aban la
C ip a, se discu ía cual había podido se el p ocedi-
mien o. Las dos con mayo núme o de de enso es e an
el de la bó eda abicada y el de la bó eda p e ab icada.
Sob e la p ime a, es bueno eco da las ex ao di-
na ias posibilidades mo ológicas de su écnica." Es
ácil imagina un albañil, desde luego expe imen ado
colocando una p ime a hilada de asillas apoyada en
la ec a in e sección de la bó eda con uno de los a -
cos, y ocando en su o o ex emo el endel, dispues o
según la gene a iz, gi ado en el espacio en elación
con la p ime a di ec iz, con o mando ya así la supe -
icie alabeada. Es ácil imagina pe o especialmen e
muy di ícil de ealiza , especialmen e la colocación
exac a de los endelcs. La opción sob e la p e ab ica-
ción se basaba en acilidad de ealiza un molde dis-
pues o sob e el suelo; pe o di ícilmen e podía explica
el izado de la bó eda ealizada a su luga de ini i o.
La única e e encia esc i a que exis e es la que se
con iene en el lib o de Isid e Puig Boada y se a ibu-
ye a un es imonio e bal de J. Ma amala escul o
que abajó di ec amen e con Gaudí. Según él, la bó-
eda había sido hecha con ho migón y Gaudí, en un
ala de ípico en muchos a qui ec os en la his o ia de
la cons ucción, an e el miedo de sus ope a ios a la
ho a de e i a el enco ado y su apun alamien o, se
pUSO debajo de la bó eda pa a
anquiliza a sus ope-
a ios en es a ope ación. Es a e ce a hipó esis, la
más e osímil, dada esa e e encia di ec a po un co-
labo ado de Gaudí, e a ambién ealmen e di ícil-
men e explicable sob e odo cuando además e a ne-
cesa io explica simul áneamen e la ex ao dina ia
deco ación de la supe icie alabeada.
Pues bien, g acias a las pequeñas ca as que se han
podido ealiza po mo i o del inicio de los abajos
de es au ación del edi icio, inalmen e podemos pa-
sa de las hipó esis a las esis de endibles, pa ciales a
pesa de odo, que nos pueden in o ma sob e su con-
igu ación cons uc i a, cuando menos.
El despe ec o que c eó una salida de humos de
una cocina mili a de campaña si uada bajo las bó e-
das con ocasión de nues a Gue a Ci il, ha pe mi i-
do ealiza una ca a de la sección de la bó eda. En
ella se puede obse a . de a iba hacia abajo, un con-
glome ado con es uc u a di ícilmen e econocible,
en el que se mezclan pIed as, lad illos y mo e o, una
capa de asillas y después, el g ueso del e oco isi-
ble desde abajo. El epicado de la pa e de és e que
ambién es aba en mal es ado, ha pe mi ido e que
es a p ime a capa de asillas in e io co esponde cla-
amen e a una disposición muy egula .
Hechas es as ca as se hace pa icipa en las obse a-
ciones al g upo de in es igación de la Uni e sidad de
Ba celona sob e la con igu ación pe og á ica de los
ma e iales; sus conclusiones han sido cla as. El e oco
in e io de las asillas se compone de es capas: en la
segunda se embu en los e ales de asilla, y la e ce a,
sólo pe cep ible con las écnicas mic oscópicas, de cal,
que es la que acili a la adhe encia de la a ena del aca-
bado inal de la supe icie sob e el e es imien o.
Una explicación azonable de es a disposición pue-
de se la siguien e: la p ime a capa puede conside a -
se como un en oscado que egula iza la supe icie de
asillas; la segunda es la que, una ez dispues a sob e
la an e io , pe mi e embu i en ella las asillas si-
guiendo las di ec ices y gene a ices del pa abolide;
la e ce a capa de cal es la de ini i a que, lanzando la
a ena sob e ella en es ado esco, pe mi e acaba de i-
ni i amen e la supe icie con una ex u a que impide
ad e i po comple o ese p oceso de ejecución. En
consecuencia, la capa de asillas ya ien su con igu a-
ción es á ica inal cuando se ealiza el e oco. Pe o,
¿cómo se hizo la capa de asillas, y lo que sob e ella
hay'? y ¿quien ac úa como elemen o po an e'? Vea-
mos si es posible o mula una nue a hipó esis.
Una explicación puede eni de la compa ación de
las ca as ealizadas con las igu as con las que
436 J. L. González
Choisy explicaba la cons ucción de lo que, en p in-
cipio, se ha conside ado siemp e como un an eceden-
e de las bó edas abicadas ca alanas: las bó edas
delgadas que ac uaban como enco ado pe dido de
las au én icas bó edas que e an de ho migón omano
( igu a 7) Pues bien, la esis que se de iende aquí es
que en el pó ico de la Iglesia Baja de la Colonia
Güell nos encon amos con unas bó edas cons uidas
a la mane a omana.
Sob e si Gaudí conocía es e lib o pa ece que no es
lógico duda lo. Sob e la apJicabilidad del sis ema, las
o os pe mi en ad e i que es el más azonable.
Median e la colocación de unos ablones, que son
Figu a 7
el haz de di ec ices, apoyados, no sabemos exac a-
men e cómo, sob e dos gene a ices se con~;¿ue pe -
ec amen e una base pa a el pa aboloide. Sob e es os
se si úan las asillas que ac úan como enco ado pe -
dido y sob e ellas se si úa de ini i amen e el ho mi-
gón que dada la con igu ación mo ológica an edi-
cha, asmi i á su peso y las sob eca gas de uso,
median e la sección abo edada cónca a, sob e los
bo des apoyados en los a cos ( igu a 8).
No pa ece lógica la hipó esis que basaba la ejecu-
ción en un enco ado al es ilo de los de Candela pa a
hace los pa aboloides de ho migón. Si Gaudí dispo-
nía de ope a ios que ya habían sido capaces de ealiza
buena pa e de la Iglesia y odas las columnas del po -
che, lo lógico e a ap o echa su ex ao dina ia habili-
dad pa a con el mínimo de elemen os ajenos al o icio
de albañil se esol ie an de ini i amen e odas es as
bó edas. Es posible incluso pensa que no apa ecie a
ningún elemen o de made a y odo se hicie a sob e a-
biquillos o de cualquie ob a del albañil, pe o no ene-
mos ningún da o que nos lo con i me. Pa ece lógico
Figu a 8
conside a como la más ap opiada la u ilización de a-
blones y cabios de made a como sopo e del enco a-
do pe dido hecho de asilla que ecibe de ini i amen e
un ho migón que, desde es e pun o de is a, pod ía-
mos conside a omano, aunque su con igu ación es
de cemen o po land como e a lógico ya en es a ob a.
NOTAS
*El equipo de abajo que ha ealizado es e es udio es á
onnado, además de po el i ula de la ponencia, po los
siguien es p o eso es de la Uni e sidad Poli écnica de
Ca aluña: Albe Casals, D . A qui ec o; Alejand o Fal-
cones, A qui ec o, y Jus o Hemanz. A qui ec o écnico.
l. Casals, A., González, J.L.: Nue os da os soh e la cons-
ucción de An oni Gaudí: la so p enden e es uc u a
cons w ( a de la Casa Bo ines de León, en «Ac as del
P ime Cong eso Nacional de His o ia de la Cons uc-
ción», Mad'd, 1996.
2. Se ei de Pa ,moni A qui ee onic Local de la Dipu ació
de Ba celona.
3. González, J.L., González, A., Casal s, A.: «De cómo
acaba la iglesia de la Colonia Güell, ob a de An oni
Gaudí», Re is a Loggia.
4. González, J.L., Casals, A., Roca, P.: La comp ensión de
la ealidad del monumen o: el caso de la C ip a de la
Colonia Güell. en <<In o mes de la Cons ucción», n"
427, 1993.
5. González, J.L.: «Las bó edas con exas de la C ip a de
la Colonia Güell», en Apun es del Cu so soh e Las
G andes Bó edas Hispanas, Colegio de Apa ejado es y
A.T. de Mad id y CEHOPU, Mad id. 1998.
6. González, J.L.: «La bó eda abicada. Su his o ia. Su u-
u o», en T a ado de Rehabili ación, Tomo 1, Teo ía e
His o ia de la Res au ación, Mad id, 1999.
Con igu ación cons uc i a y compo amien o mecánico de
las bó edas abicadas. Es udio de dos edi icios abo edados
del siglo XIX en el Baix Llob ega (Ba celona)
Siguiendo la p opues a con enida en la ponencia so-
b e La Casa Bo ines de León p esen ada en el P ime
Cong eso de His o ia de la Cons ucción,l la es au-
ación de edi icios es una ocasión i emplazable pa a
aumen a el conocimien o de nues os edi icios his ó-
icos. La p esen e ponencia apo a las conclusiones
sob e lo indicado en el í ulo eniendo como base las
in es igaciones desa olladas bajo la di ección y i-
nanciación del SP AL" con ocasión de los es udios
necesa ios pa a es au a el edi icio.
En la eu ilización de un edi icio his ó ico, la bó e-
da abicada p esen a un g a e incon enien e si se de-
sea conse a : no exis en modelos de cálculo pa a de-
e mina su capacidad po an e. Son muchos los casos
en los que, po esa azón, se han des uido o pe dido la
au en icidad de su compo amien o mecánico. El ca-
mino es conoce mejo el compo amien o y da publi-
cidad a su ica his o ia con al de inc emen a su ap e-
cio.' Es o es lo que se ha in en ado con ocasión de los
es udios ealizados sob e las bó edas. Se ha pa ido,
como p emisa, de que las bó edas se han de conse a
ac uando como ales. El modelo de cálculo se ha supli-
do con el p ocedimien o más e icaz, la p ueba de ca -
ga y el esul ado no ha podido se mejo : las bó edas
(con es modos de es uc u a cons uc i a, alguno
con adic o io) aguan an sob adamen e.
Dos de las bó edas se encuen an en la masía de-
nominada Can' A ús de Hospi ale de Llob ega , y la
e ce a se encon aba en el Palace e denominado Can
Me cade de Comella de Llob ega .
Ca n' A ús es una masía que esponde al ipo bási-
José Luis González Mo eno-Na a o
co de es a cons ucción u al ca alana y se o ganiza
median e es c ujías p incipales pe pendicula es a la
achada p incipal y dos añadidas ( igu as l y 2). La
Figu a 1
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Figu a 2
438 J. L. González
c ujía cen al en el esquema ipo co esponde al ac-
ceso al edi icio en el plan e eno, y en su plan a piso
al salón p incipal. En nues o caso, la sepa ación de
ambos espacios es á esuel a de una onna poco co-
mún, median e es bó edas de pañuelo (o de bohe-
mia) apoyadas en los cua o mu os pe ime ales y en
dos a cos ebajados a modo de a cos ajones que di-
iden i ualmen e el espacio en es zonas.
Las c ujías la e ales, las que se si úan o bien do -
mi o ios en la plan a supe io , o bien despachos en la
in e io , esuel en la sepa ación de las plan as me-
dian e la solución más habi ual en las masías, la bó-
eda de cañón ebajada.
El es udio del edi icio su ge como consecuencia
de la olun ad po pa e de la au o idad municipal de
econ e i lo en edi icio de uso público; en conse-
cuencia, es imp escindible a e igua la capacidad
po an e de es as bó edas que ecibi án en la plan a
supe io una sob eca ga no ma i a de 300 Kg/m2.
El p ime paso a desa olla es a e igua la con i-
gu ación in e na de es as bó edas. El es udio se hizo
ab iendo las ca as co espondien es po la pa e supe-
io ya que los pa imen os e an pe ec amen e des-
mon ables y eponibles. Su obse ación penni ió lle-
ga a conclui que las bó edas de cañón que se si úan
en las c ujías la e ales es an esule as median e la
écnica abicada, con dos hojas de asma supe pues-
as sob e las cuales se si úan abiquiJJos ans e sa-
les, denominados según la e minología his ó ica
«lengüe as», sob e los cuales a su ez se si úan en un
segundo ango de bó edas abicadas de meno luz,
pe pendicula es. Los abiquiJJos se de ienen an es de
llega al espinazo de la bó eda p incipal y el elleno
se hace con escomb o has a alcanza el ni el de ini i-
o del pa imen o ( igu a 3).
El aspec o que p esen aban las bó edas esuel as
median e es a con igu ación e a el nonnal, con unas
isu as que el análisis comple o del edi icio pudo
a ibui sin] uga a dudas a anos en la cimen ación
dado que el e eno de alu ión del LJob ega e a de
escasísima capacidad po an e.
La bó eda de la c ujía cen al es algo más comple-
ja; las es bó edas de bohemia, ambién esuel as
median e el p ocedimien o abicado, se apoyan en los
mu os pe ime ales en los a cos cen ales, ambién
esuel os median e el p ocedimien o abicado. La
con igu ación cons uc i a de los elemen os que e-
llenan los senos y de e minan el plano del solado, es
muy di e en e a la ci ada an e io men e. En la adi-
Figu a 3
ción cons uc i a ca alana, las bó edas de bohemia
se esol ían habi ualmen e median e la supe posición
de nue as bó edas abicadas en las cua o esquinas
que a modo de pechinas cub ían el espacio p o undo
de los senos. En nues o caso enemos las bó edas
que se en egan a las cua o esquinas del espacio ge-
ne al. Pe o las que esuel en el ol eo en la en ega
con los dos a cos cen ales, se unen o mando una
única pechina, no apoyándose en consecuencia en los
a anques de las bó edas que se apoyan en al a co e-
bajado ( igu a 4). El aspec o que p esen aban es as
bó edas e a bas an e inquie an e, ya que los dos a -
cos es aban cla amen e o os en su cla e ( igu a 5).
La in e p e ación que, en una p ime a ap oxima-
ción, se dió ue la siguien e: el a co ebajado se des-
ca ga po comple o en sus senos y sólo ecibe ca gas
en su cla e dado que su angencia con el solado, in-
Figu a 4
Con igu ación cons uc i a y compo amien o mecánico de las bó edas abicadas 439
Figu a :;
de ec i amen e, no iene más emedio que ompe se,
dado el poco g ueso en su pa e cen al. Aho a bien,
esas g ie as que a ec aban al a co, cuando se aden a-
ban en las bó edas desapa ecían po comple o. La in-
e p e ación no podía se o a que las bó edas en ea-
lidad no desca gaban en es os a cos ajones sino que,
las de los ex emos ca gan en sus es en egas con
los mu os y la bó eda cen al ca ga en las dos pa e-
des la e ales, pe o no en el a co. És e, en consecuen-
cia, queda sin ningún ipo de misión mecánica, más
que aguan a las ca gas que se p oducen po la ci cu-
lación supe io en su cla e. Ese e o del cons uc o
lle ó a esa o u a.
Una ez a e iguada es a con igu ación cons uc i-
a, se pasó a hace una ap oximación a su compo a-
mien o mecánico. El sis ema u ilizado en la bó eda
de cañón podía segui las eo ías de Heyman y in en-
a busca si la bó eda podía con ene en su in e io
algún polígono unicula que asegu a a su es abilidad.
La hipó esis de ca ga más des a o able de una bó-
eda de cañón es sin duda la de una ca ga o almen e
asimé ica. Los dibujos ( igs. 6 y 7) co esponden a
los posibles polígono s unicula es que dan espues a
a es a asime ía; como se e, es o almen e imposible
que, no solamen e po su delgadez, sino po su aza-
do, la bó eda pueda inclui ninguno de ellos. De ma-
ne a que, según es a eo ía, es á some ida a accio-
nes que e iden emen e no puede sopo a , con lo cual
la hipó esis de cálculo es e ónea, a no se que consi-
de emos que las lengüe as o man pa e del conjun o.
Si conside amos el conjun o bó eda-lengüe as-bo-
edillas como una unidad es uc u al mecánicamen e
con inua, el hecho de que el polígono unicula se
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Figu a 6
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Figu a 7
encuen e en e las lengüe as, lo único a lo que las
obliga es a asumi un es ue zos axiles de comp esión
que, dado su g oso y su poca endencia al pandeo
po su pequeña longi ud, son pe ec amen e asumi-
bles. De mane a que sólo puede conside a se que el
sis ema aguan a si las lengüe as o man esa unidad
con la bó eda. Aho a bien, es p ác icamen e imposi-
ble a e igua si ealmen e es así.
Mayo di icul ad p esen a el aplica la eo ía de
polígono unicula al sis ema de es bó edas de bo-
hemia. Las di icul ades p e isibles ya lle a on a no
in en a su aplicación; pe o, e iden emen e, la diag-
nosis sob e el edi icio exigía de una mane a incues-
ionable el pode asegu a su capacidad po an e.
La única solución, en consecuencia, ue hace la
p ueba de ca ga. Es a se o ganizó median e bidones