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desPués del ecliPse comPu acional: iluminando
las dinámicas del ac i ismo as bambalinas
Emiliano T e é
Resumen
A pa i de una se ie de en e is as a miemb os de mo-
imien os y o ganizaciones sociales de México y España, el
p esen e a ículo escla ece la dinámica del “ac i ismo as
bambalinas”, pa icula men e en Wha sApp. Ilus a cómo los
ac i is as han in eg ado es a aplicación en sus ecologías me-
diá icas pa a o alece su iden idad colec i a, consolida una
solida idad in e na y educi la p esión de la p o es a. El a í-
culo mues a cómo ellos han log ado con a es a la pa anoia
que se expe imen a “en escena” en los medios de comunica-
ción, median e el in e cambio de ma e ial i ónico y mensajes
p i ados en e g upos. También demues a que Wha sApp ha
sido u ilizada como medio de o ganización i memen e in e-
g ado en los mecanismos de o ganizaciones y mo imien os.
Resal a la combinación de las en ajas que o ece la aplica-
ción ( elocidad, iabilidad, mo ilidad, capacidad mul imedia)
con la omnip esencia del elé ono in eligen e. Al ma iza las
ca ac e izaciones que ienden a igno a su impo ancia o a
esal a su lado nega i o, es a explo ación cuali a i a pone de
mani ies o la banalidad de Wha sApp. En el a ículo se discu-
en los múl iples papeles que la aplicación juega en las p ác-
icas no isibles de mo imien os y o ganizaciones.
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In oducción y es uc u a
A pa i de es es udios de caso de México y España, es e
a ículo busca con ibui a las e lexiones cada ez más co-
munes sob e la impo ancia de Wha sApp pa a los mo imien-
os sociales y las o ganizaciones polí icas. Lo ha á abo dando
dos emas c í icos: en p ime luga , la dispa idad en e el uso
de Wha sApp po pa e de ac i is as y o ganizaciones, y el
in e és de la academia en el papel polí ico de la aplicación.
Se mos a á que la dependencia excesi a de me odologías y
análisis cuan i a i os abie amen e cen ados en da os oma-
dos del on s age (lo que se e) de las pla a o mas mediá icas
digi ales ha impedido, de alguna mane a, que los in es iga-
do es puedan ap ecia plenamen e la ele ancia de las p ác-
icas ac i is as en el backs age (lo que no se e), incluyendo
el papel de Wha sApp en las dinámicas de los mo imien os
sociales. Dicha ele ancia es an e io al in e és de la acade-
mia po el ol polí ico de Wha sApp du an e los úl imos años,
cuando ac i is as de los mo imien os 15M en España y #YoS-
oy132 en México inco po a on e ec i amen e es a pla a o ma
en sus ecologías mediá icas de p o es a en 2011 y 2012, es-
pec i amen e. El segundo ema que se abo da á es el hecho
de que, más allá de las ca ac e izaciones que la ca alogan
p edominan emen e como incubado a y p opagado a malin-
encionada de no icias alsas y desin o mación, Wha sApp ha
sido in eg ada en la dinámica co idiana de los mo imien os
y o ganizaciones sociales. En es os con ex os, Wha sApp un-
ciona como una pode osa he amien a de comunicación “ as
bambalinas” que o alece la solida idad in e na, acili a los
p ocesos de o ganización y cumple di e sas unciones. En
consecuencia, es e a ículo p e ende ilus a el ca ác e mun-
dano y banal de Wha sApp y desen aña los múl iples oles
que juega en las ecologías mediá icas de los mo imien os so-
ciales y o ganizaciones polí icas.
El a ículo es á es uc u ado de la siguien e mane a: en
p ime luga , la e isión de li e a u a explica el ascenso me-
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eó ico de Wha sApp y señala c í icamen e dos aspec os p o-
blemá icos de la pe spec i a académica que se ocupa de su
papel polí ico. Pos e io men e, se p esen an el ma co concep-
ual, los mé odos y los es udios de caso. A con inuación, se
discu en los esul ados y el uso de Wha sApp po pa e de mo-
imien os y o ganizaciones sociales; se ilus a cómo dicho uso
p ecede al in e és académico po es e enómeno y se mues a
que las ap opiaciones de es e se icio son di e sas, mundanas
y banales. En las conclusiones se hace una e lexión sob e
posibles u u as in es igaciones sob e Wha sApp.
Re isión de li e a u a
El c ecimien o de Wha sApp
Wha sApp se de ine como una aplicación de “mensaje ía
y llamadas ápidas, sencillas y segu as” y una “ o ma con iable
de habla con cualquie pe sona en el mundo”. Después de su
lanzamien o en ene o de 2009, su des acable c ecimien o en
es a década le ha pe mi ido alcanza una de las mayo es ba-
ses de da os del mundo, con más de 1.500 millones de usua-
ios en más de 180 países.14 Su simplicidad, con iabilidad y
accesibilidad son algunos de sus p incipales ganchos de en-
a, especialmen e pa a los habi an es del Su Global donde
los se icios en línea se acceden p incipalmen e a a és de
elé onos celula es, y los p oblemas de conec i idad y ancho
de banda a menudo impiden ene una expe iencia digi al á-
pida y luida. La aplicación conside a cada núme o ele ónico
como un usua io y añade au omá icamen e la lis a de con ac-
os del elé ono como con ac os de Wha sApp. La pla a o ma
pe mi e ealiza llamadas y ideo-llamadas, en ia mensajes
14 h ps://www.wha sapp.com/ esea ch/awa ds/
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de ideo y de oz, y compa i imágenes, documen os en PDF
y pun os de localización, an o a con ac os indi iduales como
a g upos. La unción de g upos de Wha sApp pe mi e ene
comunicaciones pe sonales en e g upos de has a 256 usua-
ios y ep esen a una de las ca ac e ís icas más a ac i as de
la aplicación. Es a ca ac e ís ica especí ica hace que la apli-
cación pa ezca más un medio social ( éanse, po ejemplo,
los g upos de Facebook) que un simple se icio de mensajes
de ex o. La adquisición de Wha sApp po pa e de Facebook
en 2014 ue una de las mayo es in e siones de la emp esa
has a la echa. En 2016, se in odujo el ci ado de ex emo a
ex emo. Las in es igaciones mues an que la enc ip ación de
Wha sApp es más una acción pe o ma i a que un alo de la
compañía (San os y Fau e, 2018), lo cual no signi ica que Fa-
cebook no es é en capacidad de ecopila da os de Wha sApp
(Zanon, 2018). Es e paso a la enc ip ación ambién ha gene a-
do con o e sia en las ins ancias gube namen ales, los g upos
de de echos digi ales y las au o idades enca gadas de hace
cumpli la ley. Po ejemplo, aunque algunos de enso es de la
p i acidad han celeb ado la implemen ación del ci ado, hay
en idades gube namen ales que la han c i icado po consi-
de a la un obs áculo en la lucha con a la delincuencia. Es á
cla o que Wha sApp es mucho más que un se icio a anzado
de mensaje ía de ex o, pe o ¿podemos conside a lo una pla-
a o ma? Es e asun o es discu ible. En su ecien e lib o sob e
mode ación de con enidos, Gillespie (2018: 21) sos iene que
los se icios de mensaje ía como Wha sApp “gene almen e
se dan de pe sona a pe sona o de g upo a g upo y, de o ma
ab umado a, en e con ac os conocidos [...] y log an so ea
muchos de los p oblemas que asolan a las pla a o mas que
o ecen isibilidad pública y con ac o con ex años”. Además,
Gillespie conside a que la mode ación es uno de los equisi-
os esenciales pa a conside a la una pla a o ma, pe o como
la enc ip ación de ex emo a ex emo de Wha sApp hace im-
posible mode a la de mane a e ec i a, es e se icio no cali i-
ca ía como pla a o ma. Pa a o os in es igado es, “Wha sApp
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unciona como una pla a o ma mediá ica donde se p oduce
comunicación y donde se cons uye, se compa e y se discu e
in o mación” (Pe ei a y Bojczuk, 2018). En es e a ículo, u i-
liza é indis in amen e las palab as se icio, aplicación y pla-
a o ma pa a e e i me a Wha sApp, eniendo en cuen a que
la mode ación sigue siendo un ema con o e ido en el caso
de es a aplicación, pe o ambién conside ando que ella iene
muchas de las ca ac e ís icas y p es aciones complejas (así
como la in luencia social y polí ica) de o as pla a o mas de
medios sociales como Facebook y YouTube.
El gi o compu acional y el eclipse del ac i ismo digi-
al as bambalinas
Wha sApp se lanzó en 2009 y, jun o con muchas o as
ecnologías y aplicaciones digi ales, ha sido pa e in eg al de
las ecologías de p o es a de nume osos mo imien os sociales
que han su gido desde 2010 en odo el mundo. En la ac ua-
lidad, es uno de los se icios digi ales más pode osos pa a
las campañas polí icas, especialmen e en el Su Global, en
países an di e sos como B asil, Colombia, Kenia, México y
Malasia.15 Sin emba go, en los di e sos es udios que se han
adelan ado en o no a la p o es a y el ac i ismo digi al desde
2009, gene almen e se ha pasado po al o el papel de es a
aplicación; la mi ada de los académicos ha es ado i memen-
e pues a en pla a o mas de medios sociales como Twi e y
Facebook. De hecho, en algunos de los ex os más ep esen a-
i os y ci ados que a an el ema de medios digi ales/sociales
con empo áneos y p o es a, no se hace una alo ación c í ica
del papel de Wha sApp en las p ác icas de los ac i is as. En-
e dichos ex os cabe menciona los de Benne y Sege be g
(2013), Ge baudo (2012), Ba assi (2015), Wol son (2014),
Kaun (2016), Fuchs (2014), Russell (2016), Dencik y Leis e
15 h ps://ou da aou sel es. ac ical ech.o g/pos s/wha sapp/
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(2015), Cas ells (2012), Neumaye e al. (2019), Cammae s
(2018) y Ma ge s e al. (2016). Sin emba go, ecien emen-
e ha habido algunos in en os de explo ación del papel de
Wha sApp (y o as ecnologías digi ales como Facebook o los
mensajes mó iles) como pla a o ma de sindicalización de los
abajado es (Laza e al., 2018) en el cambio de égimen de
Malasia (Tapsell, 2019), en el empode amien o de las muje es
nige ianas (Abubaka y Dasuki, 2018), en las p o es as Occu-
py Nige ia de 2012 (Uwalaka, 2018) y en las elecciones en
Sie a Leona de 2018 (Dwye e al., 2019). Además, nue os
es udios sob e comunicación polí ica se es án ocupando del
ol de las pla a o mas mó iles de mensaje ía ins an ánea y
de medios sociales más “ adicionales” ( e , en pa icula , Gil
de Zúñiga e al., 2019; Vacca i y Vale iani, 2018; Vale iani y
Vacca i, 2018).
No obs an e, aún queda un in e ogan e: ¿cómo explica
la ausencia de Wha sApp en la mayo pa e de la li e a u a de
la úl ima década que a a sob e p o es as y ac i ismo digi al?
Sos engo que ese acío iene mucho que e con el desin e és
p og esi o de la academia po el ac i ismo digi al y las dinámi-
cas de comunicación in e na en los mo imien os sociales, lo
que en o o espacio he llamado el “backs age” o espacio “ as
bambalinas” del ac i ismo digi al (T e é, 2015). Con espec o
a los concep os de ac i ismo “en escena” ( on s age) y “ as
bambalinas” (backs age), es oy cla amen e en deuda con el
abajo sob e la au o-p esen ación del yo de Go man (1959),
en el cual el sociólogo canadiense hace una desc ipción p o-
pia de la “d ama u gia” cuando habla de la in e acción social
como ac uación ea al. Cuando los indi iduos in e p e an
un papel en elación con un público en un espacio público,
podemos pensa que es án “en escena”, como ac o es en un
escena io haciendo una ep esen ación. El espacio “ as bam-
balinas” es, en cambio, un luga donde los ac o es pueden ex-
p esa aspec os de sí mismos en o mas que su público consi-
de a ía inacep ables, y donde pueden elaja se y sali se de su
pe sonaje. La li e a u a que ha aplicado el en oque d ama ú -
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gico de Go man a los medios digi ales y sociales es ex ensa,
y comp ome e me con ese en oque dis a de se mi in ención.
Sin emba go, mi aplicación de la me á o a de Go man a las
pla a o mas digi ales es lige amen e dis in a a la de la mayo-
ía de los académicos ( éase, po ejemplo, Mu hy, 2012). La
mayo pa e de la li e a u a analiza cómo la dinámica “en es-
cena/ as bambalinas” se desa olla en las publicaciones y las
e ansmisiones en i o de Twi e y Facebook, mien as que
los mensajes p i ados, in e nos y las in e acciones de g upos
ce ados suelen deja se de lado. Po el con a io, mi in es iga-
ción demues a que los ac i is as conside an que los medios
sociales y las pla a o mas de mensaje ía ins an ánea ya es án
a iculados en escena (publicaciones en Facebook, lis as de
ac ualización/ inos en Twi e , e c.) y as bambalinas (g upos
y mensaje ía ins an ánea de Facebook, mensajes di ec os de
Twi e , comunicaciones de Wha sApp, e c.), con di e en es
implicaciones, ap opiaciones y p es aciones. El on s age se
e y se ap o echa como un espacio abie o, isible, público
y de achada pa a publicidad y di usión de in o mación sob e
las ac i idades de p o es a y mo ilización de los mo imien-
os. En cambio, el backs age es el luga donde ocu en las
in e acciones co idianas más banales, mundanas, in o males
y emocionales. El concep o se u iliza en onces como medio
pa a accede a la complejidad e hib idación de las p ác icas
ac i is as que con inuamen e na egan, se usionan y u ilizan
de mane a dis in a los espacios en escena y as bambalinas.
La p ime a oleada de es udios sob e ac i ismo digi al a
comienzos de la década del año 2000 se cen ó, casi siemp e,
en las dinámicas comunica i as in e nas de los mo imien os
sociales, explo ando las p ác icas de los ac i is as en o os,
co eos elec ónicos y lis as de co eo (Aye s, 2003; Ha a y Es-
ada, 2005: Ka ada, 2009). Pe o a medida que medios socia-
les como Twi e y Facebook ue on ganando p o agonismo en
los análisis académicos –y ambién un papel des acado en las
acciones de los ac i is as–, los p ocesos y p ác icas comuni-
ca i as in e nas lle adas a cabo po los ac i is as empeza on
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a pe de impo ancia pa a los in es igado es. Es o se debe, en
pa e, a la na u aleza de las pla a o mas de los medios socia-
les, donde eno mes can idades de da os pe sonales se hacen
isibles y se compa en cons an emen e con o os en hilos de
con e sación, e ansmisiones y g upos, lo cual plan ea g a es
p oblemas de p i acidad, explo ación y socialidad. Es a eno -
me can idad de da os, p oducidos po los ac i is as a a és de
sus ac i idades de p o es a en línea, ha con ibuido a un “gi o
compu acional” (Tu ecki, 2014) en los mo imien os sociales y
los es udios de medios, es deci , un aumen o signi ica i o en
la aplicación de mé odos cuan i a i os en el análisis de eno -
mes masas de da os elacionados con la p o es a disponibles
en pla a o mas como Facebook y Twi e . Es e gi o compu a-
cional ha hecho que se p es e una a ención desp opo ciona-
da a lo que es medible y cuan i icable en el on s age de
las pla a o mas digi ales (po ejemplo, las e ansmisiones en
di ec o en Twi e , las publicaciones en Facebook, los ideos
de YouTube, e c.), a expensas de las negociaciones ocul as y
las ac i idades co idianas que se desa ollan p incipalmen e
en el backs age del ac i ismo digi al (cha s y g upos de Face-
book, mensajes di ec os de Twi e , g upos de Wha sApp y Te-
leg am, e c.). A pesa de los nue os desa ollos c í icos en los
es udios compu acionales (Puschmann, 2019), la mayo pa e
de la li e a u a ac ual se ca ac e iza po una excesi a a ención
a las dinámicas de la comunicación pública y ex e na, a ex-
pensas de las dinámicas in e nas y los in e cambios comuni-
ca i os dia ios a a és de los cuales los ac i is as o ganizan,
c ean y nu en sus iden idades colec i as (Fleshe Fominaya,
2015). Pa a comp ende mejo las limi aciones de es a obse-
sión compu acional con empo ánea po lo isible del ac i is-
mo digi al, podemos ecu i a Albe o Melucci quien, hace
algunas décadas, ya c i icaba el educcionismo polí ico de
muchos en oques de los nue os mo imien os sociales en los
que se subes imaban las dimensiones social y cul u al de la
acción colec i a, dando luga a una “miopía an e lo isible”
que cen a oda la a ención en los aspec os medibles de di-
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cha acción e igno a la p oducción de nue os códigos cul u-
ales que cons i uyen la ac i idad subme sa de las edes de
mo imien os con empo áneos y la condición pa a su acción
isible” (Melucci 1988: 134). Sin emba go, in es iga los mo-
imien os sociales implica p ecisamen e lle a a cabo lo que
Lim llama “una indagación sob e lo in isible” (Lim 2018), es
deci , cen a nues a mi ada analí ica en los luga es y p ác i-
cas ocul as, subme sas y pe i é icas, incluyendo las dinámicas
de comunicación que ocu en en los espacios as bambalinas
del ac i ismo con empo áneo.
Más allá de una isión dis ópica de Wha sapp
En los úl imos años, y especialmen e después de las
elecciones p esidenciales de 2016 en Es ados Unidos, la
a ención de pe iodis as, en idades gube namen ales y acadé-
micos en el papel de Wha sApp en la polí ica ha c ecido ex-
ponencialmen e. Wha sApp ha sido obje o de du as c í icas
po la o ma en que ha sido u ilizada en di e sos escena ios
polí icos pa a di undi in o mación alsa, b omas, discu sos
de odio, p opaganda y no icias alsas. En 2017, se habló de
un nexo en e la pla a o ma, en conjunción con Facebook, y
la di usión de no icias alsas du an e las eñidas elecciones
gene ales en Kenia (Dahi , 2017).16 En 2018, se habló de
ínculos de Wha sApp con la di usión de umo es y desin-
o mación, así como con inci aciones a la iolencia y lincha-
mien os en la India (A un, 2019). Un es udio ecien e sos ie-
ne que en las elecciones de ese país en 2019 (Na ayanan e
al., 2019), “la p opo ción de no icias e in o mación polí ica
pola izan e que ci cula en los medios sociales [...] es peo
que la de odos los demás es udios de caso de países [...],
excep o las elecciones p esidenciales de EE.UU. en 2016”,
16 h ps://qz.com/a ica/1033181/wha sapp-and- acebook-a e-d i ing-ken-
yas- ake-news-cycle-ahead-o -augus -elec ions/
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Du an e 2012 y 2013, mien as la mi ada de los acadé-
micos mexicanos se cen aba casi que con obsesión en el
ons age de Facebook, Twi e y YouTube (ap o echando los
da os de no icias, e ansmisiones en i o, publicaciones y i-
deos), los ac i is as de #YoSoy132 pa icipaban in ensamen e
en p ác icas de ac i ismo as bambalinas, an o en los cha s
de Facebook como en los g upos de Wha sApp. Es os espa-
cios en línea ep esen aban en o nos donde los ac i is as “lle-
aban a cabo múl iples ac i idades” (En e is a 1), donde “la
discusión y la ac ualización de in o mación e an cons an es
y muy in ensas” (En e is a 2). En es os espacios digi ales no
isibles, Wha sApp en pa icula jugó un papel undamen al.
Los ac i is as mexicanos empeza on a u iliza la aplicación
semanas después del su gimien o del mo imien o en 2012,
cuando se die on cuen a de que les o ecía al e na i as de co-
municación “más ápidas”, “más sencillas” y “más inmedia-
as”. Al p incipio, expe imen a on con mensajes indi iduales
pe o cambia on, casi inmedia amen e, a con e saciones de
g upo pa a “abo da mejo los emas de o ganización” (En-
e is a 3) y “ acili a la oma de decisiones colec i as” (En-
e is a 4). Si bien el uso de Wha sApp pa a apoya y acili a
los p ocesos de o ganización y oma de decisiones del mo i-
mien o e a impo an e, el lujo con inuo de mensajes ambién
gene ó un en o no p opicio pa a el in e cambio de mensajes
más ín imos. En gene al, ue el esul ado de la ue e p esión
a la que se ie on some idos los ac i is as mexicanos du an e
el p oceso elec o al, cuando los pe iodis as los p esionaban
con inuamen e pa a ob ene en e is as, los miemb os del PRI
in en aban sabo ea sus ác icas digi ales, y la ue za públi-
ca, apoyada po el gobie no, escud iñaba en sus pe iles de
medios sociales pa a iden i ica y ene en la mi a a los p in-
cipales mani es an es (T e é, 2019). En con as e con una li e-
a u a que alababa las bondades de las pla a o mas digi ales
supues amen e e oluciona ias, mi in es igación mues a el
du o camino eco ido po un mo imien o plagado an o de
múl iples con lic os in e nos de o ganización como de con i-
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nuos es ue zos del gobie no po con ola , igila y censu a
las ac i idades de p o es a.
En una si uación que los ac i is as desc ibie on como
la “pa anoia de los medios sociales”, es deci , una ansiedad
gene alizada en e a las consecuencias nega i as que sus ac-
i idades elacionadas con la p o es a pod ían gene a (espe-
cialmen e en el escena io público y expues o de los medios),
los ac i is as ecu ían con ecuencia a o mas de ac i ismo
ocul o en Wha sApp. Las con e saciones de g upo se pe ci-
bían como zonas digi ales “más segu as” y “más cómodas”,
donde los ac i is as podían “ab i se a los compañe os pa a
exp esa sus sen imien os pe sonales y libe a el es és expe-
imen ado en las mo ilizaciones” (En e is a 5); “consola se
mu uamen e y desahoga se” (En e is a 6); “encon a ue -
za y mo i ación pa a no endi se” (En e is a 7); “compa i
ideas, ideos, isas e imágenes con pe sonas a ines, sin miedo
a se du amen e c i icados o a acados” (En e is a 8). De es e
modo, los mensajes de Wha sApp compa idos en e múl i-
ples g upos es ablecie on unas á eas “p o egidas”, donde los
ac i is as podían exp esa se lejos de la p esión y la ansiedad
del on s age de los medios sociales, de las “luces o iciales
de los mu os y páginas de Facebook” (En e is a 9). Las p ác-
icas as bambalinas de Wha sApp con ibuye on a e o za la
solida idad in e na y a nu i la iden idad colec i a del mo i-
mien o. Aquí podemos ap ecia el pode que el “ abajo de las
emociones” (Jaspe , 2011) iene en la cons ucción de iden i-
dad colec i a, pues los ac i is as de #YoSoy132 expe imen a-
ban aleg ía, ali io y empode amien o du an e sus encuen os,
al compa i con o os a a és de Wha sApp.
De o a pa e, en esos espacios as bambalinas, los ac-
i is as log a on elaciona su p opia lucha con la adición
ebelde de los mexicanos, ea i mando así la legi imidad del
mo imien o #YoSoy132 como he ede o de una la ga adi-
ción de esis encia mexicana. Los ac i is as in e cambiaban
o os, ideos, a chi os de audio y memes de impo an es i-
gu as e oluciona ias mexicanas como Emiliano Zapa a y el
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Subcomandan e Ma cos. Es os a chi os a menudo iban acom-
pañados de “ ex os de inci ación” que elacionaban explíci-
amen e la si uación ac ual con las injus icias del pasado. De
es e modo, los ac i is as eco daban su papel his ó ico en el
con ex o polí ico mexicano, o alecían sus ínculos ecíp o-
cos y e o zaban su iden idad, como colec i o cohe en e en
lucha con a la injus icia. Las o os y los memes ambién se
compa ían ampliamen e en el escena io isible de los medios
sociales, pe o el signi icado que adqui ie on en los g upos de
Wha sApp ue muy dis in o. Mien as en el on s age el ob-
je i o e a “hace que un mensaje se ol ie a i al y llega a al
mayo núme o de pe sonas posible” (En e is a 10), as bam-
balinas los mensajes iban di igidos a colec i os más pequeños
con un mayo g ado de in imidad, como sucede con las lis-
as de co eo (Ka ada, 2009). El p opósi o e a “ eí se con los
amigos y compañe os” (En e is a 11), “hace le un guiño en
línea a alguien con quien se han compa ido an as a en u as”
(En e is a 12). A a és de es os in e cambios mul imedia, los
ac i is as o alecían sus ínculos de solida idad y comp o-
miso, un ac o necesa io en la ges ión de iden idad colec i a
(Fleshe Fominaya, 2010). En es os en o nos más in o males,
elajados y pe sonales, los mani es an es ea i maban a dia io
su “sen ido de pe enencia al YoSoy132 y lo que eso implica-
ba” (En e is a 13). A di e encia de la p esencia más “o icial”
y “se ia” en el on s age, el ambien e as bambalinas es aba
imp egnado de humo , i onía y bu la. Los ac i is as mexica-
nos pe cibían los g upos de Wha sApp como espacios donde
podían “in e ac ua con menos se iedad y hace le b omas a
los amigos” (En e is a 13). Con ecuencia, ponían a ci cula
pa odias y o omon ajes de los p opios miemb os de los g u-
pos en una especie de “au o-bu la” (En e is a 13). Es as p ác-
icas humo ís icas o alecían la pe enencia de los ac i is as
al mo imien o y mos aban que los mani es an es enían un
“código en común” (En e is a 14) y “una comp ensión si-
mila ” (En e is a 15), pe o ambién se ían pa a “baja la in-
ensidad de la p o es a” (En e is a 16) y “encon a algo de
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anquilidad en el i mo incesan e de la esis encia” (En e is a
17).
Las implicaciones de la pa anoia de los medios sociales
a menudo se a enuaban as bambalinas. A inales de 2012,
cuando las es a egias ep esi as del gobie no obliga on a los
ac i is as a bo a de Facebook y YouTube las imágenes y men-
sajes elacionados con las p o es as y, en ocasiones, has a sus
pe iles públicos, los in e cambios en los g upos de Wha sApp
se in ensi ica on. Es aban llenos de au o-bu la, sá i a y juegos
de palab as que ayudaban a ali ia la ensión y los con lic os
in e nos del mo imien o, a la ez que o alecían la solida-
idad y cohesión in e na. Además, los g upos de Wha sApp
e an espacios cla e pa a coo dina las mo ilizaciones y las
p o es as calleje as; los ac i is as en el e eno y desde casa
“in o maban a los compañe os, en iempo eal, sob e los peli-
g os, las amenazas y la ep esión de la policía” (En e is a 18).
Es os hechos ilus an la ambi alencia co idiana en el uso que
hacen los ac i is as de los medios sociales. Los mani es an es
na egan cons an emen e y se en en an a la pola idad en e
la pa anoia que gene a es a en escena y el espacio p o egido
que signi ica es a as bambalinas.
El papel de Wha sApp en las ác icas no isibles del
mo imien o 15M
Median e la ap opiación ác ica de los medios sociales y
la as u a in e cep ación de sus algo i mos, el mo imien o 15M
que su gió en España en 2011 –conocido como los Indigna-
dos– ue capaz no solo de llama a la acción y o ganiza mo-
ilizaciones masi as, sino ambién de in lui sis emá icamen e
en la cobe u a pe iodís ica y de si ua sus p e ensiones en la
agenda mediá ica. Po ejemplo, median e ác icas e icaces de
ap opiación de los medios sociales, los ac i is as españoles
log a on que su llamado a la acción del 15 de mayo ue a
mencionado 37 eces en la p ensa esc i a (Candón Mena,
Cong eso ULEPICC
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2013); en muchas o as ocasiones, ob u ie on cobe u a de
p ensa in e nacional en pe iódicos como The Washing on
Pos y The New Yo k Times, lo cual hizo imposible que los
p incipales medios de comunicación españoles igno a an y
silencia an sus exigencias. Una de las ác icas más e ec i as
adop adas po los ac i is as del 15M consis ió en la “c eación
sis emá ica de endencias en Twi e ” (En e is a 19), basada
en una p o unda comp ensión y explo ación del algo i mo de
la pla a o ma. Sin emba go, desde una pe spec i a ecológi-
ca, podemos obse a que las endencias en Twi e ue on
an solo el esul ado de una compleja ecología de p ác icas
o ques adas as bambalinas, en las que Wha sApp jugó un
papel cla e. De hecho, es as ác icas se planea on cuidadosa-
men e a pa i de una combinación de ecnologías de comu-
nicación in e na y pla a o mas de medios sociales, en el in-
e s icio en e el backs age y el on s age de la comunicación.
Se u iliza on he amien as de comunicación in e na como los
pads (blocs de no as en línea pa a esc i u a colec i a, como
Ti anpad) pa a “selecciona colec i amen e hash ags posi-
blemen e exi osos y luego cons ui la na a i a de la p o es-
a” (En e is a 20), mien as que el on s age de pla a o mas
como Twi e se u ilizó pa a di undi masi amen e la in o ma-
ción y ob ene el esul ado espe ado. En los pads, los ac i is-
as suge ían posibles hash ags pa a llega a un consenso sob e
cuáles e an los más e ec i os pa a la campaña polí ica especí-
ica que se es aba o ganizando. Una ez elegido un hash ag,
se c eaba una se ie de posibles inos que se en iaban a o os
colec i os de ac i is as a a és de he amien as no isibles,
como mensajes di ec os en Twi e , po co eo elec ónico y
po Wha sApp. Los ac i is as del 15M enían a su alcance una
“ ed muy pode osa de g upos de Wha sApp que se ac i a-
ban cuando los necesi ábamos, y que enían una espues a
muy ápida y una amplia di usión” (En e is a 21). De ás del
ingenioso in en o de los hash ags de Twi e , había una ed
de ac i is as as bambalinas abajando incesan emen e pa a
asegu a se de que de e minados inos se u iliza an simul á-
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neamen e en di e en es luga es de España y del mundo, y así
ob ene el esul ado espe ado. Es a exi osa coo dinación de-
pendía p incipalmen e de la uncionalidad comunica i a de
los g upos de Wha sApp.
En pos e io es subdi isiones del mo imien o los Indigna-
dos en 2013, jun o con Wha sApp se in odujo la aplicación
usa de mensaje ía mó il Teleg am, en pa e debido al al o
ni el de enc ip ación que pe mi e, además de la “eno me ca-
pacidad pa a uso de mul imedia y pa a adminis ación de g u-
pos que iene su e sión de esc i o io” (En e is a 22) ( éase
ambién Ma ínez Ma ínez, 2017).
La banalidad de Wha sApp en las o ganizaciones es-
pañolas con empo áneas
Las en e is as hechas a múl iples o ganizaciones y ac i-
is as españoles en 2017 ponen de mani ies o que el elé ono
in eligen e es uno de los disposi i os digi ales más u ilizados
en las dinámicas co idianas de los colec i os y g upos. Los en-
e is ados esal a on que “usan cons an emen e su elé ono”
(En e is a 23) y que “la sup emacía de los elé onos mó iles
es bas an e cla a” (En e is a 24). Los elé onos in eligen es son
conside ados un ki po á il de he amien as odo-en-uno pa a
el ac i ismo, un compañe o indispensable que o ece conec i-
idad sob e la ma cha y uncionalidades mul imedia, a a és
de aplicaciones de mensaje ía ins an ánea como Wha sApp,
Teleg am, Signal y XMPP. También pe mi en e isa el co eo
elec ónico, e no icias, g aba sonido y ideo, hace llama-
das y oma o og a ías de al a de inición. Más conc e amen e,
se c ee que la pode osa combinación del elé ono in eligen e
con Wha sApp cons i uye el núcleo de la comunicación en
las o ganizaciones españolas. “Los g upos de Wha sApp son
c uciales; son nues o ecu so de o ganización más impo an-
e” (En e is a 25). La posibilidad de c ea g upos especí icos
en Wha sApp que “si an de espejo de cada subcomisión o
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di isión in e na” (En e is a 26) hace que es a pla a o ma sea
una opción muy dinámica y lexible pa a las o ganizaciones.
Wha sApp se pe cibe como una he amien a “ ápida”, “e ec-
i a”, “sencilla”; pa a muchos de los en e is ados, su ue za
adica en pe mi i espues as y acciones más ápidas en e a
emas u gen es del día a día que equie en acción inmedia a.
Las lis as de co eo se siguen u ilizando, pe o pa ecen habe
econ igu ado su ol en la ecología mediá ica. Son canales de
comunicación más o iciales en los que ci culan mensajes que
equie en se egis ados y p ocesados a un i mo más len-
o. También pa ece habe una je a quía en la ecología de las
aplicaciones mó iles. Wha sApp es la “más u ilizada, la más
popula , la de mayo cobe u a” (En e is a 27), mien as que
“Teleg am es u ilizada especialmen e po p o esionales de la
comunicación y po polí icos, pe o no es an popula ni es á
an di undida como Wha sApp” (En e is a 28). O as aplica-
ciones como Signal y XMPP solo son u ilizadas po ac i is as
y p o esionales que equie en “un al o ni el de enc ip ación”
(En e is a 29) y que “se adhie en a p o ocolos de segu idad
muy es ic os” (En e is a 30). Es as úl imas se u ilizan pa a
p o ege la iden idad de las uen es pe iodís icas o pa a co-
munica se con indi iduos que hayan e elado documen os
clasi icados. En endí cla amen e el uso gene alizado, in ensi-
o y co idiano de Wha sApp y Teleg am en el con ex o espa-
ñol al compa a las ecnologías mediá icas que he empleado
pa a con ac a a los en e is ados en mis di e en es abajos
de campo en Eu opa. Mien as que en I alia, G ecia y el Rei-
no Unido los co eos elec ónicos y las llamadas ele ónicas
adicionales oda ía juegan un papel undamen al, en España
es una p ác ica bas an e común abo da a polí icos, pe iodis-
as y di ec o es de o ganizaciones median e un mensaje de
Wha sApp o Teleg am. En algunos casos, después de in en a
con ac a los a a és de múl iples canales de comunicación,
me di cuen a de que es as aplicaciones mó iles e an el único
medio a a és del cual ecibi ía una espues a en un plazo
azonable. Todos es os ac o es pe mi en cons ui una ima-
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gen en la que las dis in as aplicaciones de mensaje ía mó il
es án i memen e posicionadas como he amien as no isibles
e i eemplazables en la dinámica co idiana de las o ganiza-
ciones españolas.
Comen a ios de cie e
Con es e a ículo, basado en 30 en e is as ealizadas
en México y España con di e sos ac o es (ac i is as, pe io-
dis as, o ganizaciones de la sociedad ci il, sindica os, e c.),
he p e endido escla ece la dinámica del ac i ismo as bam-
balinas, pa icula men e en Wha sApp. Con él he buscado
hace un apo e a la li e a u a que, solo desde hace muy
poco, ha empezado a alo a el uso polí ico de Wha sApp
– esal ando p incipalmen e sus e ec os noci os du an e las
elecciones– y cons ui una imagen mul idimensional de es a
aplicación. He demos ado que Wha sApp ha sido inco po a-
da, e ec i amen e, en las ecologías mediá icas de p o es a de
los mo imien os sociales desde 2011, y que los en o nos as
bambalinas con o mados po g upos de Wha sApp les han
b indado, a los ac i is as, un espacio donde pueden o alece
su sen ido de pe enencia a una causa común, a ianza su
solida idad in e na, y educi la p esión y el es és p opios
de las ac i idades elacionadas con la p o es a. En es os es-
pacios, los ac i is as han podido, con ecuencia, mi iga las
consecuencias de la pa anoia de los medios sociales que se
expe imen a en el on s age de Facebook y Twi e , median e
el in e cambio con inuo de ma e ial i ónico y mensajes ín-
imos. Además, Wha sApp ha sido u ilizada como un pode-
oso ins umen o pa a o ganiza se, y aho a es á i memen e
in eg ada en las p ác icas co idianas de o ganizaciones y
mo imien os. En pa icula , los ac o es sociales des acan la
combinación de sus en ajas c í icas pa a la comunicación
( elocidad, con iabilidad, mo ilidad, capacidad mul imedia)
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con la omnip esencia del elé ono in eligen e. Aunque eco-
nozco las consecuencias nega i as de su uso du an e épocas
elec o ales en odo el mundo, mi explo ación ecológica cuali-
a i a ambién ilus a la banalidad de Wha sApp y mues a sus
múl iples oles en las p ác icas no isibles de mo imien os y
o ganizaciones polí icas.
Dada la c ecien e impo ancia social, económica y po-
lí ica de Wha sApp y de pla a o mas de mensaje ía simila es
como Teleg am y Signal, es undamen al que los académicos
lle en a cabo análisis más de allados de las p ác icas que se
dan as bambalinas en el ac i ismo digi al. Es o iene impli-
caciones concep uales y me odológicas. A ni el concep ual,
signi ica p i ilegia una mi ada ecológica a los medios que
pe mi a explo a , de mane a holís ica y c í ica, la complejidad
comunica i a de los mo imien os y o ganizaciones sociales,
poniendo en p ime plano las dinámicas del on s age y del
backs age y su in e acción. A ni el me odológico, implica a-
o ece los es udios mul imé odo que capi alizan la in eg a-
ción de las explo aciones cuan i a i as a g an escala de lo
que sucede en escena en los medios sociales y de las in es i-
gaciones cuali a i as ma izadas con los mundos digi ales as
bambalinas.
Ag adecimien os
Es e capí ulo ep esen a una ampliación y ac ualización
de un a ículo publicado o igina iamen e en la e is a de ac-
ceso abie o Fi s Monday: h ps:// i s monday.o g/ojs/index.
php/ m/a icle/ iew/10404.
Un ag adecimien o especial a Emma C is ina Mon aña
Ri e a po su excelen e aducción desde el inglés.
La in es igación en México se ealizó a a és de es p o-
yec os que con a on con el siguien e apoyo inancie o: p ime-
o, el P og ama de Mejo amien o del P o eso ado de México
2012, Fondo N° 103.5/12/3667 y núme o de p o eso UAQ-
Se illa 2020
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PTC-224; segundo, el Fondo FOFI-UAQ 2012 de la Uni e si-
dad Au ónoma de Que é a o, P oyec o N° FCP201206; y e -
ce o, el Fondo FOFI-UAQ 2013 de la Uni e sidad Au ónoma
de Que é a o, P oyec o N° FCP201410.
La in es igación sob e el mo imien o 15M en España
con ó con el apoyo de una Sub ención pa a el Desa ollo
del Conocimien o del Consejo de In es igación en Ciencias
Sociales y Humanidades de Canadá (A chi o N° 430-2014-
00181). La in es igación hecha en ese mismo país en 2017
o mó pa e del P oyec o “PiCME” (Pa icipación Polí ica en
En o nos Mediá icos Complejos), inanciado po el Minis e io
de Educación, In es igación y Uni e sidades de I alia, a a és
del P og ama SIR, código RBSI14GUJE.
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