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Después del eclipse computacional: iluminando las dinámicas del activismo tras bambalinas

Abstract

A partir de una serie de entrevistas a miembros de movimientos y organizaciones sociales de México y España, el presente artículo esclarece la dinámica del “activismo tras bambalinas”, particularmente en WhatsApp. Ilustra cómo los activistas han integrado esta aplicación en sus ecologías mediáticas para fortalecer su identidad colectiva, consolidar una solidaridad interna y reducir la presión de la protesta. El artículo muestra cómo ellos han logrado contrarrestar la paranoia que se experimenta “en escena” en los medios de comunicación, mediante el intercambio de material irónico y mensajes privados entre grupos. También demuestra que WhatsApp ha sido utilizada como medio de organización firmemente integrado en los mecanismos de organizaciones y movimientos. Resalta la combinación de las ventajas que ofrece la aplicación (velocidad, fiabilidad, movilidad, capacidad multimedia) con la omnipresencia del teléfono inteligente. Al matizar las caracterizaciones que tienden a ignorar su importancia o a resaltar su lado negativo, esta exploración cualitativa pone de manifiesto la banalidad de WhatsApp. En el artículo se discuten los múltiples papeles que la aplicación juega en las prácticas no visibles de movimientos y organizaciones.

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Después del eclipse computacional: iluminando las dinámicas del activismo tras bambalinas

Author: Treré, Emiliano
Publisher: ULEPICC
Year: 2020
Source: https://idus.us.es/bitstreams/74717029-503a-4209-9669-7f45fcf2564e/download
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desPués del ecliPse comPu acional: iluminando
las dinámicas del ac i ismo as bambalinas
Emiliano T e é
Resumen
A pa i de una se ie de en e is as a miemb os de mo-
imien os y o ganizaciones sociales de México y España, el
p esen e a ículo escla ece la dinámica del “ac i ismo as
bambalinas”, pa icula men e en Wha sApp. Ilus a cómo los
ac i is as han in eg ado es a aplicación en sus ecologías me-
diá icas pa a o alece su iden idad colec i a, consolida una
solida idad in e na y educi la p esión de la p o es a. El a í-
culo mues a cómo ellos han log ado con a es a la pa anoia
que se expe imen a “en escena” en los medios de comunica-
ción, median e el in e cambio de ma e ial i ónico y mensajes
p i ados en e g upos. También demues a que Wha sApp ha
sido u ilizada como medio de o ganización i memen e in e-
g ado en los mecanismos de o ganizaciones y mo imien os.
Resal a la combinación de las en ajas que o ece la aplica-
ción ( elocidad, iabilidad, mo ilidad, capacidad mul imedia)
con la omnip esencia del elé ono in eligen e. Al ma iza las
ca ac e izaciones que ienden a igno a su impo ancia o a
esal a su lado nega i o, es a explo ación cuali a i a pone de
mani ies o la banalidad de Wha sApp. En el a ículo se discu-
en los múl iples papeles que la aplicación juega en las p ác-
icas no isibles de mo imien os y o ganizaciones.
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In oducción y es uc u a
A pa i de es es udios de caso de México y España, es e
a ículo busca con ibui a las e lexiones cada ez más co-
munes sob e la impo ancia de Wha sApp pa a los mo imien-
os sociales y las o ganizaciones polí icas. Lo ha á abo dando
dos emas c í icos: en p ime luga , la dispa idad en e el uso
de Wha sApp po pa e de ac i is as y o ganizaciones, y el
in e és de la academia en el papel polí ico de la aplicación.
Se mos a á que la dependencia excesi a de me odologías y
análisis cuan i a i os abie amen e cen ados en da os oma-
dos del on s age (lo que se e) de las pla a o mas mediá icas
digi ales ha impedido, de alguna mane a, que los in es iga-
do es puedan ap ecia plenamen e la ele ancia de las p ác-
icas ac i is as en el backs age (lo que no se e), incluyendo
el papel de Wha sApp en las dinámicas de los mo imien os
sociales. Dicha ele ancia es an e io al in e és de la acade-
mia po el ol polí ico de Wha sApp du an e los úl imos años,
cuando ac i is as de los mo imien os 15M en España y #YoS-
oy132 en México inco po a on e ec i amen e es a pla a o ma
en sus ecologías mediá icas de p o es a en 2011 y 2012, es-
pec i amen e. El segundo ema que se abo da á es el hecho
de que, más allá de las ca ac e izaciones que la ca alogan
p edominan emen e como incubado a y p opagado a malin-
encionada de no icias alsas y desin o mación, Wha sApp ha
sido in eg ada en la dinámica co idiana de los mo imien os
y o ganizaciones sociales. En es os con ex os, Wha sApp un-
ciona como una pode osa he amien a de comunicación “ as
bambalinas” que o alece la solida idad in e na, acili a los
p ocesos de o ganización y cumple di e sas unciones. En
consecuencia, es e a ículo p e ende ilus a el ca ác e mun-
dano y banal de Wha sApp y desen aña los múl iples oles
que juega en las ecologías mediá icas de los mo imien os so-
ciales y o ganizaciones polí icas.
El a ículo es á es uc u ado de la siguien e mane a: en
p ime luga , la e isión de li e a u a explica el ascenso me-
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eó ico de Wha sApp y señala c í icamen e dos aspec os p o-
blemá icos de la pe spec i a académica que se ocupa de su
papel polí ico. Pos e io men e, se p esen an el ma co concep-
ual, los mé odos y los es udios de caso. A con inuación, se
discu en los esul ados y el uso de Wha sApp po pa e de mo-
imien os y o ganizaciones sociales; se ilus a cómo dicho uso
p ecede al in e és académico po es e enómeno y se mues a
que las ap opiaciones de es e se icio son di e sas, mundanas
y banales. En las conclusiones se hace una e lexión sob e
posibles u u as in es igaciones sob e Wha sApp.
Re isión de li e a u a
El c ecimien o de Wha sApp
Wha sApp se de ine como una aplicación de “mensaje ía
y llamadas ápidas, sencillas y segu as” y una “ o ma con iable
de habla con cualquie pe sona en el mundo”. Después de su
lanzamien o en ene o de 2009, su des acable c ecimien o en
es a década le ha pe mi ido alcanza una de las mayo es ba-
ses de da os del mundo, con más de 1.500 millones de usua-
ios en más de 180 países.14 Su simplicidad, con iabilidad y
accesibilidad son algunos de sus p incipales ganchos de en-
a, especialmen e pa a los habi an es del Su Global donde
los se icios en línea se acceden p incipalmen e a a és de
elé onos celula es, y los p oblemas de conec i idad y ancho
de banda a menudo impiden ene una expe iencia digi al á-
pida y luida. La aplicación conside a cada núme o ele ónico
como un usua io y añade au omá icamen e la lis a de con ac-
os del elé ono como con ac os de Wha sApp. La pla a o ma
pe mi e ealiza llamadas y ideo-llamadas, en ia mensajes
14 h ps://www.wha sapp.com/ esea ch/awa ds/
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de ideo y de oz, y compa i imágenes, documen os en PDF
y pun os de localización, an o a con ac os indi iduales como
a g upos. La unción de g upos de Wha sApp pe mi e ene
comunicaciones pe sonales en e g upos de has a 256 usua-
ios y ep esen a una de las ca ac e ís icas más a ac i as de
la aplicación. Es a ca ac e ís ica especí ica hace que la apli-
cación pa ezca más un medio social ( éanse, po ejemplo,
los g upos de Facebook) que un simple se icio de mensajes
de ex o. La adquisición de Wha sApp po pa e de Facebook
en 2014 ue una de las mayo es in e siones de la emp esa
has a la echa. En 2016, se in odujo el ci ado de ex emo a
ex emo. Las in es igaciones mues an que la enc ip ación de
Wha sApp es más una acción pe o ma i a que un alo de la
compañía (San os y Fau e, 2018), lo cual no signi ica que Fa-
cebook no es é en capacidad de ecopila da os de Wha sApp
(Zanon, 2018). Es e paso a la enc ip ación ambién ha gene a-
do con o e sia en las ins ancias gube namen ales, los g upos
de de echos digi ales y las au o idades enca gadas de hace
cumpli la ley. Po ejemplo, aunque algunos de enso es de la
p i acidad han celeb ado la implemen ación del ci ado, hay
en idades gube namen ales que la han c i icado po consi-
de a la un obs áculo en la lucha con a la delincuencia. Es á
cla o que Wha sApp es mucho más que un se icio a anzado
de mensaje ía de ex o, pe o ¿podemos conside a lo una pla-
a o ma? Es e asun o es discu ible. En su ecien e lib o sob e
mode ación de con enidos, Gillespie (2018: 21) sos iene que
los se icios de mensaje ía como Wha sApp “gene almen e
se dan de pe sona a pe sona o de g upo a g upo y, de o ma
ab umado a, en e con ac os conocidos [...] y log an so ea
muchos de los p oblemas que asolan a las pla a o mas que
o ecen isibilidad pública y con ac o con ex años”. Además,
Gillespie conside a que la mode ación es uno de los equisi-
os esenciales pa a conside a la una pla a o ma, pe o como
la enc ip ación de ex emo a ex emo de Wha sApp hace im-
posible mode a la de mane a e ec i a, es e se icio no cali i-
ca ía como pla a o ma. Pa a o os in es igado es, “Wha sApp
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unciona como una pla a o ma mediá ica donde se p oduce
comunicación y donde se cons uye, se compa e y se discu e
in o mación” (Pe ei a y Bojczuk, 2018). En es e a ículo, u i-
liza é indis in amen e las palab as se icio, aplicación y pla-
a o ma pa a e e i me a Wha sApp, eniendo en cuen a que
la mode ación sigue siendo un ema con o e ido en el caso
de es a aplicación, pe o ambién conside ando que ella iene
muchas de las ca ac e ís icas y p es aciones complejas (así
como la in luencia social y polí ica) de o as pla a o mas de
medios sociales como Facebook y YouTube.
El gi o compu acional y el eclipse del ac i ismo digi-
al as bambalinas
Wha sApp se lanzó en 2009 y, jun o con muchas o as
ecnologías y aplicaciones digi ales, ha sido pa e in eg al de
las ecologías de p o es a de nume osos mo imien os sociales
que han su gido desde 2010 en odo el mundo. En la ac ua-
lidad, es uno de los se icios digi ales más pode osos pa a
las campañas polí icas, especialmen e en el Su Global, en
países an di e sos como B asil, Colombia, Kenia, México y
Malasia.15 Sin emba go, en los di e sos es udios que se han
adelan ado en o no a la p o es a y el ac i ismo digi al desde
2009, gene almen e se ha pasado po al o el papel de es a
aplicación; la mi ada de los académicos ha es ado i memen-
e pues a en pla a o mas de medios sociales como Twi e y
Facebook. De hecho, en algunos de los ex os más ep esen a-
i os y ci ados que a an el ema de medios digi ales/sociales
con empo áneos y p o es a, no se hace una alo ación c í ica
del papel de Wha sApp en las p ác icas de los ac i is as. En-
e dichos ex os cabe menciona los de Benne y Sege be g
(2013), Ge baudo (2012), Ba assi (2015), Wol son (2014),
Kaun (2016), Fuchs (2014), Russell (2016), Dencik y Leis e
15 h ps://ou da aou sel es. ac ical ech.o g/pos s/wha sapp/

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(2015), Cas ells (2012), Neumaye e al. (2019), Cammae s
(2018) y Ma ge s e al. (2016). Sin emba go, ecien emen-
e ha habido algunos in en os de explo ación del papel de
Wha sApp (y o as ecnologías digi ales como Facebook o los
mensajes mó iles) como pla a o ma de sindicalización de los
abajado es (Laza e al., 2018) en el cambio de égimen de
Malasia (Tapsell, 2019), en el empode amien o de las muje es
nige ianas (Abubaka y Dasuki, 2018), en las p o es as Occu-
py Nige ia de 2012 (Uwalaka, 2018) y en las elecciones en
Sie a Leona de 2018 (Dwye e al., 2019). Además, nue os
es udios sob e comunicación polí ica se es án ocupando del
ol de las pla a o mas mó iles de mensaje ía ins an ánea y
de medios sociales más “ adicionales” ( e , en pa icula , Gil
de Zúñiga e al., 2019; Vacca i y Vale iani, 2018; Vale iani y
Vacca i, 2018).
No obs an e, aún queda un in e ogan e: ¿cómo explica
la ausencia de Wha sApp en la mayo pa e de la li e a u a de
la úl ima década que a a sob e p o es as y ac i ismo digi al?
Sos engo que ese acío iene mucho que e con el desin e és
p og esi o de la academia po el ac i ismo digi al y las dinámi-
cas de comunicación in e na en los mo imien os sociales, lo
que en o o espacio he llamado el “backs age” o espacio “ as
bambalinas” del ac i ismo digi al (T e é, 2015). Con espec o
a los concep os de ac i ismo “en escena” ( on s age) y “ as
bambalinas” (backs age), es oy cla amen e en deuda con el
abajo sob e la au o-p esen ación del yo de Go man (1959),
en el cual el sociólogo canadiense hace una desc ipción p o-
pia de la “d ama u gia” cuando habla de la in e acción social
como ac uación ea al. Cuando los indi iduos in e p e an
un papel en elación con un público en un espacio público,
podemos pensa que es án “en escena”, como ac o es en un
escena io haciendo una ep esen ación. El espacio “ as bam-
balinas” es, en cambio, un luga donde los ac o es pueden ex-
p esa aspec os de sí mismos en o mas que su público consi-
de a ía inacep ables, y donde pueden elaja se y sali se de su
pe sonaje. La li e a u a que ha aplicado el en oque d ama ú -
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gico de Go man a los medios digi ales y sociales es ex ensa,
y comp ome e me con ese en oque dis a de se mi in ención.
Sin emba go, mi aplicación de la me á o a de Go man a las
pla a o mas digi ales es lige amen e dis in a a la de la mayo-
ía de los académicos ( éase, po ejemplo, Mu hy, 2012). La
mayo pa e de la li e a u a analiza cómo la dinámica “en es-
cena/ as bambalinas” se desa olla en las publicaciones y las
e ansmisiones en i o de Twi e y Facebook, mien as que
los mensajes p i ados, in e nos y las in e acciones de g upos
ce ados suelen deja se de lado. Po el con a io, mi in es iga-
ción demues a que los ac i is as conside an que los medios
sociales y las pla a o mas de mensaje ía ins an ánea ya es án
a iculados en escena (publicaciones en Facebook, lis as de
ac ualización/ inos en Twi e , e c.) y as bambalinas (g upos
y mensaje ía ins an ánea de Facebook, mensajes di ec os de
Twi e , comunicaciones de Wha sApp, e c.), con di e en es
implicaciones, ap opiaciones y p es aciones. El on s age se
e y se ap o echa como un espacio abie o, isible, público
y de achada pa a publicidad y di usión de in o mación sob e
las ac i idades de p o es a y mo ilización de los mo imien-
os. En cambio, el backs age es el luga donde ocu en las
in e acciones co idianas más banales, mundanas, in o males
y emocionales. El concep o se u iliza en onces como medio
pa a accede a la complejidad e hib idación de las p ác icas
ac i is as que con inuamen e na egan, se usionan y u ilizan
de mane a dis in a los espacios en escena y as bambalinas.
La p ime a oleada de es udios sob e ac i ismo digi al a
comienzos de la década del año 2000 se cen ó, casi siemp e,
en las dinámicas comunica i as in e nas de los mo imien os
sociales, explo ando las p ác icas de los ac i is as en o os,
co eos elec ónicos y lis as de co eo (Aye s, 2003; Ha a y Es-
ada, 2005: Ka ada, 2009). Pe o a medida que medios socia-
les como Twi e y Facebook ue on ganando p o agonismo en
los análisis académicos –y ambién un papel des acado en las
acciones de los ac i is as–, los p ocesos y p ác icas comuni-
ca i as in e nas lle adas a cabo po los ac i is as empeza on
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a pe de impo ancia pa a los in es igado es. Es o se debe, en
pa e, a la na u aleza de las pla a o mas de los medios socia-
les, donde eno mes can idades de da os pe sonales se hacen
isibles y se compa en cons an emen e con o os en hilos de
con e sación, e ansmisiones y g upos, lo cual plan ea g a es
p oblemas de p i acidad, explo ación y socialidad. Es a eno -
me can idad de da os, p oducidos po los ac i is as a a és de
sus ac i idades de p o es a en línea, ha con ibuido a un “gi o
compu acional” (Tu ecki, 2014) en los mo imien os sociales y
los es udios de medios, es deci , un aumen o signi ica i o en
la aplicación de mé odos cuan i a i os en el análisis de eno -
mes masas de da os elacionados con la p o es a disponibles
en pla a o mas como Facebook y Twi e . Es e gi o compu a-
cional ha hecho que se p es e una a ención desp opo ciona-
da a lo que es medible y cuan i icable en el on s age de
las pla a o mas digi ales (po ejemplo, las e ansmisiones en
di ec o en Twi e , las publicaciones en Facebook, los ideos
de YouTube, e c.), a expensas de las negociaciones ocul as y
las ac i idades co idianas que se desa ollan p incipalmen e
en el backs age del ac i ismo digi al (cha s y g upos de Face-
book, mensajes di ec os de Twi e , g upos de Wha sApp y Te-
leg am, e c.). A pesa de los nue os desa ollos c í icos en los
es udios compu acionales (Puschmann, 2019), la mayo pa e
de la li e a u a ac ual se ca ac e iza po una excesi a a ención
a las dinámicas de la comunicación pública y ex e na, a ex-
pensas de las dinámicas in e nas y los in e cambios comuni-
ca i os dia ios a a és de los cuales los ac i is as o ganizan,
c ean y nu en sus iden idades colec i as (Fleshe Fominaya,
2015). Pa a comp ende mejo las limi aciones de es a obse-
sión compu acional con empo ánea po lo isible del ac i is-
mo digi al, podemos ecu i a Albe o Melucci quien, hace
algunas décadas, ya c i icaba el educcionismo polí ico de
muchos en oques de los nue os mo imien os sociales en los
que se subes imaban las dimensiones social y cul u al de la
acción colec i a, dando luga a una “miopía an e lo isible”
que cen a oda la a ención en los aspec os medibles de di-
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cha acción e igno a la p oducción de nue os códigos cul u-
ales que cons i uyen la ac i idad subme sa de las edes de
mo imien os con empo áneos y la condición pa a su acción
isible” (Melucci 1988: 134). Sin emba go, in es iga los mo-
imien os sociales implica p ecisamen e lle a a cabo lo que
Lim llama “una indagación sob e lo in isible” (Lim 2018), es
deci , cen a nues a mi ada analí ica en los luga es y p ác i-
cas ocul as, subme sas y pe i é icas, incluyendo las dinámicas
de comunicación que ocu en en los espacios as bambalinas
del ac i ismo con empo áneo.
Más allá de una isión dis ópica de Wha sapp
En los úl imos años, y especialmen e después de las
elecciones p esidenciales de 2016 en Es ados Unidos, la
a ención de pe iodis as, en idades gube namen ales y acadé-
micos en el papel de Wha sApp en la polí ica ha c ecido ex-
ponencialmen e. Wha sApp ha sido obje o de du as c í icas
po la o ma en que ha sido u ilizada en di e sos escena ios
polí icos pa a di undi in o mación alsa, b omas, discu sos
de odio, p opaganda y no icias alsas. En 2017, se habló de
un nexo en e la pla a o ma, en conjunción con Facebook, y
la di usión de no icias alsas du an e las eñidas elecciones
gene ales en Kenia (Dahi , 2017).16 En 2018, se habló de
ínculos de Wha sApp con la di usión de umo es y desin-
o mación, así como con inci aciones a la iolencia y lincha-
mien os en la India (A un, 2019). Un es udio ecien e sos ie-
ne que en las elecciones de ese país en 2019 (Na ayanan e
al., 2019), “la p opo ción de no icias e in o mación polí ica
pola izan e que ci cula en los medios sociales [...] es peo
que la de odos los demás es udios de caso de países [...],
excep o las elecciones p esidenciales de EE.UU. en 2016”,
16 h ps://qz.com/a ica/1033181/wha sapp-and- acebook-a e-d i ing-ken-
yas- ake-news-cycle-ahead-o -augus -elec ions/
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Du an e 2012 y 2013, mien as la mi ada de los acadé-
micos mexicanos se cen aba casi que con obsesión en el
ons age de Facebook, Twi e y YouTube (ap o echando los
da os de no icias, e ansmisiones en i o, publicaciones y i-
deos), los ac i is as de #YoSoy132 pa icipaban in ensamen e
en p ác icas de ac i ismo as bambalinas, an o en los cha s
de Facebook como en los g upos de Wha sApp. Es os espa-
cios en línea ep esen aban en o nos donde los ac i is as “lle-
aban a cabo múl iples ac i idades” (En e is a 1), donde “la
discusión y la ac ualización de in o mación e an cons an es
y muy in ensas” (En e is a 2). En es os espacios digi ales no
isibles, Wha sApp en pa icula jugó un papel undamen al.
Los ac i is as mexicanos empeza on a u iliza la aplicación
semanas después del su gimien o del mo imien o en 2012,
cuando se die on cuen a de que les o ecía al e na i as de co-
municación “más ápidas”, “más sencillas” y “más inmedia-
as”. Al p incipio, expe imen a on con mensajes indi iduales
pe o cambia on, casi inmedia amen e, a con e saciones de
g upo pa a “abo da mejo los emas de o ganización” (En-
e is a 3) y “ acili a la oma de decisiones colec i as” (En-
e is a 4). Si bien el uso de Wha sApp pa a apoya y acili a
los p ocesos de o ganización y oma de decisiones del mo i-
mien o e a impo an e, el lujo con inuo de mensajes ambién
gene ó un en o no p opicio pa a el in e cambio de mensajes
más ín imos. En gene al, ue el esul ado de la ue e p esión
a la que se ie on some idos los ac i is as mexicanos du an e
el p oceso elec o al, cuando los pe iodis as los p esionaban
con inuamen e pa a ob ene en e is as, los miemb os del PRI
in en aban sabo ea sus ác icas digi ales, y la ue za públi-
ca, apoyada po el gobie no, escud iñaba en sus pe iles de
medios sociales pa a iden i ica y ene en la mi a a los p in-
cipales mani es an es (T e é, 2019). En con as e con una li e-
a u a que alababa las bondades de las pla a o mas digi ales
supues amen e e oluciona ias, mi in es igación mues a el
du o camino eco ido po un mo imien o plagado an o de
múl iples con lic os in e nos de o ganización como de con i-

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nuos es ue zos del gobie no po con ola , igila y censu a
las ac i idades de p o es a.
En una si uación que los ac i is as desc ibie on como
la “pa anoia de los medios sociales”, es deci , una ansiedad
gene alizada en e a las consecuencias nega i as que sus ac-
i idades elacionadas con la p o es a pod ían gene a (espe-
cialmen e en el escena io público y expues o de los medios),
los ac i is as ecu ían con ecuencia a o mas de ac i ismo
ocul o en Wha sApp. Las con e saciones de g upo se pe ci-
bían como zonas digi ales “más segu as” y “más cómodas”,
donde los ac i is as podían “ab i se a los compañe os pa a
exp esa sus sen imien os pe sonales y libe a el es és expe-
imen ado en las mo ilizaciones” (En e is a 5); “consola se
mu uamen e y desahoga se” (En e is a 6); “encon a ue -
za y mo i ación pa a no endi se” (En e is a 7); “compa i
ideas, ideos, isas e imágenes con pe sonas a ines, sin miedo
a se du amen e c i icados o a acados” (En e is a 8). De es e
modo, los mensajes de Wha sApp compa idos en e múl i-
ples g upos es ablecie on unas á eas “p o egidas”, donde los
ac i is as podían exp esa se lejos de la p esión y la ansiedad
del on s age de los medios sociales, de las “luces o iciales
de los mu os y páginas de Facebook” (En e is a 9). Las p ác-
icas as bambalinas de Wha sApp con ibuye on a e o za la
solida idad in e na y a nu i la iden idad colec i a del mo i-
mien o. Aquí podemos ap ecia el pode que el “ abajo de las
emociones” (Jaspe , 2011) iene en la cons ucción de iden i-
dad colec i a, pues los ac i is as de #YoSoy132 expe imen a-
ban aleg ía, ali io y empode amien o du an e sus encuen os,
al compa i con o os a a és de Wha sApp.
De o a pa e, en esos espacios as bambalinas, los ac-
i is as log a on elaciona su p opia lucha con la adición
ebelde de los mexicanos, ea i mando así la legi imidad del
mo imien o #YoSoy132 como he ede o de una la ga adi-
ción de esis encia mexicana. Los ac i is as in e cambiaban
o os, ideos, a chi os de audio y memes de impo an es i-
gu as e oluciona ias mexicanas como Emiliano Zapa a y el
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Subcomandan e Ma cos. Es os a chi os a menudo iban acom-
pañados de “ ex os de inci ación” que elacionaban explíci-
amen e la si uación ac ual con las injus icias del pasado. De
es e modo, los ac i is as eco daban su papel his ó ico en el
con ex o polí ico mexicano, o alecían sus ínculos ecíp o-
cos y e o zaban su iden idad, como colec i o cohe en e en
lucha con a la injus icia. Las o os y los memes ambién se
compa ían ampliamen e en el escena io isible de los medios
sociales, pe o el signi icado que adqui ie on en los g upos de
Wha sApp ue muy dis in o. Mien as en el on s age el ob-
je i o e a “hace que un mensaje se ol ie a i al y llega a al
mayo núme o de pe sonas posible” (En e is a 10), as bam-
balinas los mensajes iban di igidos a colec i os más pequeños
con un mayo g ado de in imidad, como sucede con las lis-
as de co eo (Ka ada, 2009). El p opósi o e a “ eí se con los
amigos y compañe os” (En e is a 11), “hace le un guiño en
línea a alguien con quien se han compa ido an as a en u as”
(En e is a 12). A a és de es os in e cambios mul imedia, los
ac i is as o alecían sus ínculos de solida idad y comp o-
miso, un ac o necesa io en la ges ión de iden idad colec i a
(Fleshe Fominaya, 2010). En es os en o nos más in o males,
elajados y pe sonales, los mani es an es ea i maban a dia io
su “sen ido de pe enencia al YoSoy132 y lo que eso implica-
ba” (En e is a 13). A di e encia de la p esencia más “o icial”
y “se ia” en el on s age, el ambien e as bambalinas es aba
imp egnado de humo , i onía y bu la. Los ac i is as mexica-
nos pe cibían los g upos de Wha sApp como espacios donde
podían “in e ac ua con menos se iedad y hace le b omas a
los amigos” (En e is a 13). Con ecuencia, ponían a ci cula
pa odias y o omon ajes de los p opios miemb os de los g u-
pos en una especie de “au o-bu la” (En e is a 13). Es as p ác-
icas humo ís icas o alecían la pe enencia de los ac i is as
al mo imien o y mos aban que los mani es an es enían un
“código en común” (En e is a 14) y “una comp ensión si-
mila ” (En e is a 15), pe o ambién se ían pa a “baja la in-
ensidad de la p o es a” (En e is a 16) y “encon a algo de
Se illa 2020
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anquilidad en el i mo incesan e de la esis encia” (En e is a
17).
Las implicaciones de la pa anoia de los medios sociales
a menudo se a enuaban as bambalinas. A inales de 2012,
cuando las es a egias ep esi as del gobie no obliga on a los
ac i is as a bo a de Facebook y YouTube las imágenes y men-
sajes elacionados con las p o es as y, en ocasiones, has a sus
pe iles públicos, los in e cambios en los g upos de Wha sApp
se in ensi ica on. Es aban llenos de au o-bu la, sá i a y juegos
de palab as que ayudaban a ali ia la ensión y los con lic os
in e nos del mo imien o, a la ez que o alecían la solida-
idad y cohesión in e na. Además, los g upos de Wha sApp
e an espacios cla e pa a coo dina las mo ilizaciones y las
p o es as calleje as; los ac i is as en el e eno y desde casa
“in o maban a los compañe os, en iempo eal, sob e los peli-
g os, las amenazas y la ep esión de la policía” (En e is a 18).
Es os hechos ilus an la ambi alencia co idiana en el uso que
hacen los ac i is as de los medios sociales. Los mani es an es
na egan cons an emen e y se en en an a la pola idad en e
la pa anoia que gene a es a en escena y el espacio p o egido
que signi ica es a as bambalinas.
El papel de Wha sApp en las ác icas no isibles del
mo imien o 15M
Median e la ap opiación ác ica de los medios sociales y
la as u a in e cep ación de sus algo i mos, el mo imien o 15M
que su gió en España en 2011 –conocido como los Indigna-
dos– ue capaz no solo de llama a la acción y o ganiza mo-
ilizaciones masi as, sino ambién de in lui sis emá icamen e
en la cobe u a pe iodís ica y de si ua sus p e ensiones en la
agenda mediá ica. Po ejemplo, median e ác icas e icaces de
ap opiación de los medios sociales, los ac i is as españoles
log a on que su llamado a la acción del 15 de mayo ue a
mencionado 37 eces en la p ensa esc i a (Candón Mena,
Cong eso ULEPICC
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2013); en muchas o as ocasiones, ob u ie on cobe u a de
p ensa in e nacional en pe iódicos como The Washing on
Pos y The New Yo k Times, lo cual hizo imposible que los
p incipales medios de comunicación españoles igno a an y
silencia an sus exigencias. Una de las ác icas más e ec i as
adop adas po los ac i is as del 15M consis ió en la “c eación
sis emá ica de endencias en Twi e ” (En e is a 19), basada
en una p o unda comp ensión y explo ación del algo i mo de
la pla a o ma. Sin emba go, desde una pe spec i a ecológi-
ca, podemos obse a que las endencias en Twi e ue on
an solo el esul ado de una compleja ecología de p ác icas
o ques adas as bambalinas, en las que Wha sApp jugó un
papel cla e. De hecho, es as ác icas se planea on cuidadosa-
men e a pa i de una combinación de ecnologías de comu-
nicación in e na y pla a o mas de medios sociales, en el in-
e s icio en e el backs age y el on s age de la comunicación.
Se u iliza on he amien as de comunicación in e na como los
pads (blocs de no as en línea pa a esc i u a colec i a, como
Ti anpad) pa a “selecciona colec i amen e hash ags posi-
blemen e exi osos y luego cons ui la na a i a de la p o es-
a” (En e is a 20), mien as que el on s age de pla a o mas
como Twi e se u ilizó pa a di undi masi amen e la in o ma-
ción y ob ene el esul ado espe ado. En los pads, los ac i is-
as suge ían posibles hash ags pa a llega a un consenso sob e
cuáles e an los más e ec i os pa a la campaña polí ica especí-
ica que se es aba o ganizando. Una ez elegido un hash ag,
se c eaba una se ie de posibles inos que se en iaban a o os
colec i os de ac i is as a a és de he amien as no isibles,
como mensajes di ec os en Twi e , po co eo elec ónico y
po Wha sApp. Los ac i is as del 15M enían a su alcance una
“ ed muy pode osa de g upos de Wha sApp que se ac i a-
ban cuando los necesi ábamos, y que enían una espues a
muy ápida y una amplia di usión” (En e is a 21). De ás del
ingenioso in en o de los hash ags de Twi e , había una ed
de ac i is as as bambalinas abajando incesan emen e pa a
asegu a se de que de e minados inos se u iliza an simul á-
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neamen e en di e en es luga es de España y del mundo, y así
ob ene el esul ado espe ado. Es a exi osa coo dinación de-
pendía p incipalmen e de la uncionalidad comunica i a de
los g upos de Wha sApp.
En pos e io es subdi isiones del mo imien o los Indigna-
dos en 2013, jun o con Wha sApp se in odujo la aplicación
usa de mensaje ía mó il Teleg am, en pa e debido al al o
ni el de enc ip ación que pe mi e, además de la “eno me ca-
pacidad pa a uso de mul imedia y pa a adminis ación de g u-
pos que iene su e sión de esc i o io” (En e is a 22) ( éase
ambién Ma ínez Ma ínez, 2017).
La banalidad de Wha sApp en las o ganizaciones es-
pañolas con empo áneas
Las en e is as hechas a múl iples o ganizaciones y ac i-
is as españoles en 2017 ponen de mani ies o que el elé ono
in eligen e es uno de los disposi i os digi ales más u ilizados
en las dinámicas co idianas de los colec i os y g upos. Los en-
e is ados esal a on que “usan cons an emen e su elé ono”
(En e is a 23) y que “la sup emacía de los elé onos mó iles
es bas an e cla a” (En e is a 24). Los elé onos in eligen es son
conside ados un ki po á il de he amien as odo-en-uno pa a
el ac i ismo, un compañe o indispensable que o ece conec i-
idad sob e la ma cha y uncionalidades mul imedia, a a és
de aplicaciones de mensaje ía ins an ánea como Wha sApp,
Teleg am, Signal y XMPP. También pe mi en e isa el co eo
elec ónico, e no icias, g aba sonido y ideo, hace llama-
das y oma o og a ías de al a de inición. Más conc e amen e,
se c ee que la pode osa combinación del elé ono in eligen e
con Wha sApp cons i uye el núcleo de la comunicación en
las o ganizaciones españolas. “Los g upos de Wha sApp son
c uciales; son nues o ecu so de o ganización más impo an-
e” (En e is a 25). La posibilidad de c ea g upos especí icos
en Wha sApp que “si an de espejo de cada subcomisión o

Cong eso ULEPICC
86
di isión in e na” (En e is a 26) hace que es a pla a o ma sea
una opción muy dinámica y lexible pa a las o ganizaciones.
Wha sApp se pe cibe como una he amien a “ ápida”, “e ec-
i a”, “sencilla”; pa a muchos de los en e is ados, su ue za
adica en pe mi i espues as y acciones más ápidas en e a
emas u gen es del día a día que equie en acción inmedia a.
Las lis as de co eo se siguen u ilizando, pe o pa ecen habe
econ igu ado su ol en la ecología mediá ica. Son canales de
comunicación más o iciales en los que ci culan mensajes que
equie en se egis ados y p ocesados a un i mo más len-
o. También pa ece habe una je a quía en la ecología de las
aplicaciones mó iles. Wha sApp es la “más u ilizada, la más
popula , la de mayo cobe u a” (En e is a 27), mien as que
“Teleg am es u ilizada especialmen e po p o esionales de la
comunicación y po polí icos, pe o no es an popula ni es á
an di undida como Wha sApp” (En e is a 28). O as aplica-
ciones como Signal y XMPP solo son u ilizadas po ac i is as
y p o esionales que equie en “un al o ni el de enc ip ación”
(En e is a 29) y que “se adhie en a p o ocolos de segu idad
muy es ic os” (En e is a 30). Es as úl imas se u ilizan pa a
p o ege la iden idad de las uen es pe iodís icas o pa a co-
munica se con indi iduos que hayan e elado documen os
clasi icados. En endí cla amen e el uso gene alizado, in ensi-
o y co idiano de Wha sApp y Teleg am en el con ex o espa-
ñol al compa a las ecnologías mediá icas que he empleado
pa a con ac a a los en e is ados en mis di e en es abajos
de campo en Eu opa. Mien as que en I alia, G ecia y el Rei-
no Unido los co eos elec ónicos y las llamadas ele ónicas
adicionales oda ía juegan un papel undamen al, en España
es una p ác ica bas an e común abo da a polí icos, pe iodis-
as y di ec o es de o ganizaciones median e un mensaje de
Wha sApp o Teleg am. En algunos casos, después de in en a
con ac a los a a és de múl iples canales de comunicación,
me di cuen a de que es as aplicaciones mó iles e an el único
medio a a és del cual ecibi ía una espues a en un plazo
azonable. Todos es os ac o es pe mi en cons ui una ima-
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gen en la que las dis in as aplicaciones de mensaje ía mó il
es án i memen e posicionadas como he amien as no isibles
e i eemplazables en la dinámica co idiana de las o ganiza-
ciones españolas.
Comen a ios de cie e
Con es e a ículo, basado en 30 en e is as ealizadas
en México y España con di e sos ac o es (ac i is as, pe io-
dis as, o ganizaciones de la sociedad ci il, sindica os, e c.),
he p e endido escla ece la dinámica del ac i ismo as bam-
balinas, pa icula men e en Wha sApp. Con él he buscado
hace un apo e a la li e a u a que, solo desde hace muy
poco, ha empezado a alo a el uso polí ico de Wha sApp
– esal ando p incipalmen e sus e ec os noci os du an e las
elecciones– y cons ui una imagen mul idimensional de es a
aplicación. He demos ado que Wha sApp ha sido inco po a-
da, e ec i amen e, en las ecologías mediá icas de p o es a de
los mo imien os sociales desde 2011, y que los en o nos as
bambalinas con o mados po g upos de Wha sApp les han
b indado, a los ac i is as, un espacio donde pueden o alece
su sen ido de pe enencia a una causa común, a ianza su
solida idad in e na, y educi la p esión y el es és p opios
de las ac i idades elacionadas con la p o es a. En es os es-
pacios, los ac i is as han podido, con ecuencia, mi iga las
consecuencias de la pa anoia de los medios sociales que se
expe imen a en el on s age de Facebook y Twi e , median e
el in e cambio con inuo de ma e ial i ónico y mensajes ín-
imos. Además, Wha sApp ha sido u ilizada como un pode-
oso ins umen o pa a o ganiza se, y aho a es á i memen e
in eg ada en las p ác icas co idianas de o ganizaciones y
mo imien os. En pa icula , los ac o es sociales des acan la
combinación de sus en ajas c í icas pa a la comunicación
( elocidad, con iabilidad, mo ilidad, capacidad mul imedia)
Cong eso ULEPICC
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con la omnip esencia del elé ono in eligen e. Aunque eco-
nozco las consecuencias nega i as de su uso du an e épocas
elec o ales en odo el mundo, mi explo ación ecológica cuali-
a i a ambién ilus a la banalidad de Wha sApp y mues a sus
múl iples oles en las p ác icas no isibles de mo imien os y
o ganizaciones polí icas.
Dada la c ecien e impo ancia social, económica y po-
lí ica de Wha sApp y de pla a o mas de mensaje ía simila es
como Teleg am y Signal, es undamen al que los académicos
lle en a cabo análisis más de allados de las p ác icas que se
dan as bambalinas en el ac i ismo digi al. Es o iene impli-
caciones concep uales y me odológicas. A ni el concep ual,
signi ica p i ilegia una mi ada ecológica a los medios que
pe mi a explo a , de mane a holís ica y c í ica, la complejidad
comunica i a de los mo imien os y o ganizaciones sociales,
poniendo en p ime plano las dinámicas del on s age y del
backs age y su in e acción. A ni el me odológico, implica a-
o ece los es udios mul imé odo que capi alizan la in eg a-
ción de las explo aciones cuan i a i as a g an escala de lo
que sucede en escena en los medios sociales y de las in es i-
gaciones cuali a i as ma izadas con los mundos digi ales as
bambalinas.
Ag adecimien os
Es e capí ulo ep esen a una ampliación y ac ualización
de un a ículo publicado o igina iamen e en la e is a de ac-
ceso abie o Fi s Monday: h ps:// i s monday.o g/ojs/index.
php/ m/a icle/ iew/10404.
Un ag adecimien o especial a Emma C is ina Mon aña
Ri e a po su excelen e aducción desde el inglés.
La in es igación en México se ealizó a a és de es p o-
yec os que con a on con el siguien e apoyo inancie o: p ime-
o, el P og ama de Mejo amien o del P o eso ado de México
2012, Fondo N° 103.5/12/3667 y núme o de p o eso UAQ-
Se illa 2020
89
PTC-224; segundo, el Fondo FOFI-UAQ 2012 de la Uni e si-
dad Au ónoma de Que é a o, P oyec o N° FCP201206; y e -
ce o, el Fondo FOFI-UAQ 2013 de la Uni e sidad Au ónoma
de Que é a o, P oyec o N° FCP201410.
La in es igación sob e el mo imien o 15M en España
con ó con el apoyo de una Sub ención pa a el Desa ollo
del Conocimien o del Consejo de In es igación en Ciencias
Sociales y Humanidades de Canadá (A chi o N° 430-2014-
00181). La in es igación hecha en ese mismo país en 2017
o mó pa e del P oyec o “PiCME” (Pa icipación Polí ica en
En o nos Mediá icos Complejos), inanciado po el Minis e io
de Educación, In es igación y Uni e sidades de I alia, a a és
del P og ama SIR, código RBSI14GUJE.
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